Teorı́a de Campo medio
Mecánica Estadı́stica Avanzada, Primavera 2009
Consideraremos un modelo simple, conocido como el modelo de
Ising, para un material magnético. Supongamos que N átomos
magnéticos están localizados sobre una red regular con los mo-
mentos magnéticos interactuando unos con otros mediante una
interacción de intercambio de la forma
NX
−1
HIsing = −J Sz iSzj , (1)
hiji
donde J es una constante y el sı́mbolo hiji indica que la suma
se debe llevar a cabo sobre los pares de vecinos más cercanos
en los sitios de la red. Esta interacción de intercambio posee
una dirección preferida, de modo que el Hamiltoniano de Ising es
diagonal en la representación en cual cada espı́n es diagonal. La
componente z de los espines toma entonces los valores discretos
−S, −S + h, . . . , S. Los estados propios del Hamiltoniano están
etiquetados por los valores de Szj sobre cada sitio, pero el modelo
no posee dinámica.
Nos fijaremos en el caso S = 1 2 ~, y también agregaremos un
término de Zeeman para la energı́a en un campo magnético di-
rigido a lo largo de la dirección z para obtener la versión final del
Hamiltoniano de Ising
X X
HIsing = −J σ iσj − h σi, (2)
hiji i
donde σi = ±1 y h es proporcional al campo magnético.
Para conseguir una visión intuitiva (pero educada) del compor-
tamiento de tal sistema, considere los lı́mites T → 0 y T → ∞
para la temperatura, con J > 0. A T = 0 el sistema estará en su
estado base, con todos los espines apuntando en la dirección del
campo aplicado. Con T → ∞ la entropı́a domina y los espines
estarán orientados al azar. En ciertos casos los dos regı́menes
estarán separados por una transición de fase, esto es, habrá una
temperatura Tc a la cual habrá un cambio súbito desde una fase
ordenada a una fase desordenada conforme se aumenta la tem-
peratura.
Supongamos que a cierta temperatura el valor de expectación
de la magnetización es m, esto es,
hσii = m (3)
para todos los i. Nos referiremos a m como el parámetro de
orden del sistema. Consideremos ahora los términos de (2) que
contienen un espı́n particular σ0. Esos términos son, con j res-
tringido a los sitios vecinos más cercanos al sitio 0,
à !
P
H(σ0) = −σ0 J σj + h
j (4)
P
= −σ0(qJm + h) − Jσ0 (σj − m)
j
donde q es el número de vecinos más cercanos al sitio 0. Si
despreciamos el segundo término en (4), nos quedamos con un
sistema no-interactuante; esto es, cada espı́n está en un campo
magnético efectivo formado por el campo aplicado y un campo
de intercambio promedio debido a los vecinos. La magnetización
tiene que determinarse auto-consistentemente de la condición
D E
m = hσ0i = σj . (5)
Esta aproximación constituye una forma de teorı́a de campo
medio, los valores fluctuantes del campo de intercambio fueron
reemplazados por un campo efectivo promedio, comúnmente
citada como teorı́a de campo molecular de Weiss.
Para obtener una ecuación constitutiva para m la calculamos de
la forma siguiente
m = hσ0i = TTrσr 0exp[−βH(σ
exp[−βH(σ0 )]
0 )] (6)
= tanh [β(qJm + h)]
Para encontrar m(h, T ) debemos resolver (6) numéricamente,
pues se trata de una ecuación trascendental. Sin embargo, es
fácil darse cuenta que m(h, T ) = −m(−h, T ) y que por cada h 6= 0
existe al menos una solución, y algunas veces tres.
Para h = 0 existe la solución m = 0 y si βqJ > 1, dos soluciones
adicionales en ±m0. Veremos más adelante que el estado en
equilibrio con T < Tc = qJ/kB es cualquiera de los estados de
simetrı́a rota con magnetización espontánea ±m0(T ).
Ahora bien, conforme T → 0, tanh(βqJm) → ±1 para m 6= 0, y
m0 → ±1.
Cuando T → Tc por debajo, |m0(T )| disminuye y podemos, con-
secuentemente, obtener su comportamiento asintótico mediante
una expansión de Taylor de la tangente hiperbólica, es decir
1
m0 = βqJm0 − (βqJ)3m3
0 + ··· (7)
3
o bien
√ µ T ¶3/2 µ Tc ¶1/2
m0(T ) = ± 3 −1 (8)
Tc T
En consecuencia, vemos que el parámetro de orden m se aproxi-
ma a cero de una manera singular conforme T se acerca a Tc por
debajo, anulándose asintóticamente conforme
µ ¶1/2
Tc
m0(T ) ∝ −1 (9)
T
El exponente del comportamiento de la ley de potencias del
parámetro de orden se le denota, en general, en la literatura
mediante el sı́mbolo β y en teorı́as más sofisticadas, ası́ también
como experimentalmente, no es la fracción simple 2 1 encontrada
aquı́.