Clasificación
FOCALES: Afectan solo un hemisferio del cerebro se subdividen en:
Focales Simples y Complejas
1 crisis Focales Simples Sin alteración de la conciencia.
Pueden verse precedidas por un aura, con sensaciones como miedo, seguidas por signos
motores, como sacudidas rítmicas o movimientos tónicos de una parte del cuerpo. Los
síntomas a menudo indican la localización del área cortical donde se origina la descarga.
2 crisis Focales Complejas se presentan Con alteración de la conciencia.
En etas son frecuentes los automatismos como (chupeteo, movimientos de masticación o
deglución, frotamiento de manos), y suele existir recuperación gradual, con cuadro confusional
postcrítico
GENERALIZADAS: Afectan ambos hemisferios del cerebro
Son episodios clínicos y electroencefalográficos bilaterales sin un comienzo focal detectable y
con alteración de la conciencia desde su inicio. Traducen una descarga generalizada de
neuronas de toda la corteza cerebral. Se dividen en:
Crisis Ausencia: En este se detiene la actividad motora con alteración abrupta de la
conciencia. aprox. 30 s. La persona a menudo se queda con la mirada fija y experimenta
contracciones musculares en forma de sacudidas normalmente en la región de la cabeza,
especialmente guiños de los ojos; luego va seguida por la rápida recuperación de la conciencia y
la reanudación de las actividades previas.
Crisis Tónico-clónica:
Se caracterizan por una pérdida brusca de conciencia y unas descargas neuronales intensas en
todas las regiones del encéfalo: la corteza cerebral, e incluso el tronco del encéfalo.
Con frecuencia la persona se muerde la lengua o se la traga, y puede tener problemas para
respirar, en ocasiones hasta el punto de que aparezca una cianosis, habitualmente dura entre
unos pocos segundos hasta de 3 a 4 min.
Crisis Mioclónicas: Se presentan sacudidas musculares bruscas, breves y recurrentes; en las
que puede no existir pérdida del conocimiento.
Crisis Clónicas: Aparecen sacudidas bruscas y ritmicas, por lo general simétricas que
comprometen de manera alterna grupos musculares flexores y extensores.
Crisis Tónicas: se da contracciones de breve duración, típica de miembros superiores.
Crisis Atónicas: Existe perdida subita y brusca del tono muscular postural con caída, y suelen
ser de corta duración.
Tratamiento: Farmacos antiepilepticos
La gran mayoría de fármacos que se disponen para contrarrestar la epilepsia tienen la función
de inhibir las convulsiones y sus principales efectos son:
Carbamacepina y fenitoína: Estan indicadas para la epilepsia generalizada tipo tónico-clónicas
y crisis focales ya que Bloquean los canales de ingreso de sodio que son dependientes del
voltaje.
El valproato y topiramato: resultan utiles en el tratamiento de crisis focales, y tónico-clónicas
generalizadas, sus diversos mecanismos de acción Bloquean los canales de sodio y aumenta los
niveles GABA en el encefalo.
Lamotrigina: Constituye una alternativa útil en crisis tonicoclónicas y crisis focales. Enlentece
la recuperación del canal de sodio y tiene un efecto estabilizador de la membrana.
Etosuximida: Es recetado para la epilepsia tipo crisis de ausencias, ya que Provoca la alteración
de las corrientes de calcio.
El perampanel: Se usa en las crisis focales porque Impide la transmisión de los receptores de
glutamato.
Rufinamida: Para Crisis focales y crisis atónicas Su mecanismo de acción consiste en el
Bloqueo del canal de sodio y a dosis mayores inhibe algunos receptores de glutamato.
El fenobarbital y benzodiacepina: Son para las crisis focales y tónico-clónicas pues estos
Ayudan a intensificar el aumento en la actividad GABA.
Fármacos Antiepilépticos en situaciones especiales
Embarazo
Es fundamental se planee antes del embarazo la actitud terapéutica a seguir. En caso de que
se encuentre libre de crisis al menos 2 años, se podrá plantear la retirada del tratamiento al
menos 1 año antes de la gestación. En caso de que precise tratamiento, es preferible la
monoterapia con dosis mínimas para el control de crisis. Para lo cual la Lamotrigina resulta la
opción apropiada en particular, para mujeres gestantes ya que no se asocia con un mayor
riesgo de malformaciones congénitas.
Durante el embarazo debe incrementarse el seguimiento de la paciente y vigilar las posibles
malformaciones en el feto. Las crisis en este periodo pueden incrementarse en un 17-31% y
éstas suponen un riesgo importante tanto para el feto como para la madre. En caso de
tratamiento con fármacos inductores enzimáticos es recomendable el uso de vitamina K a
partir de la semana 36 y hasta el parto.
Adulto mayor
Es necesario tener en cuenta las enfermedades concomitantes y los fármacos que está
tomando el paciente antes de la elección de un FAE. Por lo que se debe evitar fármacos Como
el Fenobarbital, las benzodiacepinas ya que suelen interferir en la función cognitiva y el nivel
de alerta.
El levetiracetam, seguido de la lamotrigina son los que tienen un perfil farmacocinético
más favorable. Además, estos tienen en general escasos efectos cognitivos, no
inducen osteoporosis y, no modifican el peso, lo que los convierte en los fármacos de
primera elección para el tratamiento de la epilepsia en los ancianos.
Otras
En otras situaciones, como enfermedad hepática o renal, se debe evitar el uso de fármacos con
metabolismo en dichos órganos. En caso de enfermedades digestivas, endocrinas o
respiratorias, hay que vigilar la posible interacción farmacológica con terapias concomitantes.
¿Cuál es la clasificación de las crisis epilépticas Focales?
a) Crisis tonico-clonicas y crisis simples
b) Crisis mioclonicas y atonicas
c) Crisis simples y complejas
d) Crisis parciales y generalizadas
Respuesta: c