DE DISCRIMINACIÓN,
HEGEMONIAS O COMO
VIVIR CON LA
ESPERANZA DE ALGO
MEJOR.
PEDAGOGO. CESAR RAUL RAMIREZ MARTINEZ
ESTADISTICA
ANALISIS
CONCLUSION
ESTADISTICAS
Derivado de las entrevistas se obtuvieron los siguientes datos:
Genero Número
Mujeres 7
Hombres 7
Rango de edad
12 a 20 años 3 Personas
21 a 40 años 6 Personas
41 a 60 años 5 Personas
Las entrevistas se realizaron de manera presencial en cuatro de los casos.
En nueve de ellos se envió una imagen con las preguntas de la entrevista a través de whatsapp y se
respondió a través de audios. En todos estos casos se especificó que así fuera la dinámica para
acercar el ejercicio de la conversación a la investigación, esto con el fin de que las personas al
analizar las preguntas lograra el ejercicio del análisis y la reflexión de su propio contexto histórico.
En uno de los casos las respuestas fueron enviadas en una foto con las respuestas en una hoja de
cuaderno con el mensaje de que esta persona era más de escribir que de hablar.
Se conversaron conceptos como la discriminación, racismo, clasismo, privilegio y hegemonías en
los que la mayoría de las personas identificaron de alguna manera como relacionarlo con su
contexto social. Sólo tres personas no reconocieron el concepto de hegemonías de las cuales a dos
hubo oportunidad de explicar el concepto y a la tercera ya no por falta de tiempo.
En la mayoría de los casos se logró el objetivo de realizar un análisis propio de sus conductas y de
cómo se confrontan o relacionan en la vida cotidiana con este tipo de estructuras. Se logra
identificar que existe un proceso de auto crítica en la mayoría de los casos, sin embargo, también
existen casos en los que o no se identifican o no se sienten relacionados con los temas.
En diez de los casos afirman haber discriminado a alguien alguna vez. Los cuatro casos restantes
son los mismos casos que refieren no haberse sentido discriminados en ninguna ocasión.
ANALISIS
Discriminación.
Existe un común denominador en la idea que se tiene de la palabra discriminación que tiene
que ver con el trato diferente que se le da a una persona a partir de excluir, apartar, separar,
sacar, marginar. Sin embargo, la palabra describe un hecho, describe una acción; todo el
tiempo estamos discriminando, todo el tiempo estamos separando cosas, seleccionando,
eligiendo una cosa por otra. Pero cuando se coloca en un contexto social, esta toma un
sentido de desigualdad, de injusticia e incluso va cargado de un sentido violento ya que
cuando excluyes a una persona de un conjunto de cosas, de una actividad, de un grupo, de
un país, etcétera; se genera una serie de vicisitudes negativas que generan un impacto
personal, social y cultural que trascienden, se reproducen y forman paradigmas muy
difíciles de entender y de romper.
Existen diversos tipos de discriminación; los mas comentados durante las entrevistas tienen
que ver con una experiencia personal. En muchos de los casos, claramente estas
experiencias han dejado huella y al recordarlas es posible identificar cierta molestia o
incomodidad, incluso tristeza. Los comportamientos más comunes son aquellos que tienen
que ver con un trato desigual en lugares públicos o privados, ya sea por una posición
económica, por la limitación de oportunidades educativas o laborales, por una limitación
motriz o simplemente por el aspecto físico.
Existe también una discriminación silenciosa, la cual se describe de una manera muy
sensible ya que en diversos casos no es tan claro hasta que lo analizas y las cosas sólo están
sucediendo como pareciera que deben de ser. Sin embargo, la reproducción de acciones
está ahí; como en el caso de una joven de catorce años que comenta que sus compañeros y
compañeras de la secundaria se refieren a inmigrantes que caminan alrededor de su
comunidad y cuando le pregunto ¿Cómo es que identificas la discriminación en una acción
como esa? Responde: “porque cuando lo cuentan lo hacen en un tono grosero” señalando
así que se requiere un proceso de sensibilización para poder identificarle. O el caso de una
mujer adulta de 40 años que comenta que cuando trabajaba en una organización y les
pedían trasladarse en auto siempre había comentarios de “¿Quién las va a llevar?” haciendo
referencia de que por ser mujeres no tenían las mismas habilidades para manejar cuando
existían mínimo tres o cuatro de ellas que sabían manejar muy bien. Significa que existe
una discriminación silenciosa, inconsciente, que más allá de estar normalizada, existe un
proceso de repetición y de reproducción y que al igual que como es posible repetir estas
acciones sin darnos cuenta, también es posible ser una persona que ha sufrido
discriminación de diversas formas en diversos espacios físicos y temporales sin habernos
percatado de ello.
Racismo.
El racismo puede confundirse con la discriminación, pero es muy importante identificarles de
manera distinta. Las respuestas más comunes tienen que ver con estos aspectos físicos, por un
concepto social, el color de piel, por el tipo de etnia o por la identificación de uno mismo con una
raza que en ciertos casos genera relaciones de poder, superioridad, rechazo.
Lo cierto es que la gran diferencia es que el racismo deriva de un acontecimiento histórico que tiene
que ver con los procesos de colonización en los que se proyectó esta imagen casi canónica del
hombre blanco occidental, rico y con poder lo que genero casi inmediatamente que todo lo que no
estuviera dentro de este modelo fuera discriminado; generando así diversos tipos de
categorizaciones, generación de estereotipos, jerarquías, prejuicios y dicotomías como lo podrían
ser la distinción de clases sociales y los privilegios.
Hegemonías.
De acuerdo a mi investigación, existe un sistema de dominación el cual se sostiene a través de una
homeostasis funcional sostenido por diversas formas de pensamiento, mensajes, conductas,
estructuras institucionales, prácticas sociales o religiosas, culturales, relaciones de poder, medios de
comunicación, supremacías partidarias, control, bajo la falsa bandera de la seguridad y protección
de los ciudadanos, los valores, los privilegios, la opresión, manipulación, marcadores de
discriminación.
CONCLUSIÓN
Vivir con la esperanza de algo mejor.
Afortunadamente no todo es tan desolador como se lee o como suena, existe una serie de factores
que resuenan en las palabras de las personas entrevistadas como “el sentir” es decir que al ser
alcanzado por alguno de estos conceptos podemos definir que se siente algo, no de manera física o
biológica, sino tal vez de una manera más ideológica que de alguna manera toca fibras que pueden
hacernos sentir personas poco valoradas, que crea personas inseguras, con sentimiento de culpa,
avergonzadas, reprimidas; pero que de alguna manera todos estos aspectos son las mismas capaces
de generar resistencia y capacidad de indignarse. Una capacidad de romper con todos esos mitos, de
identificar, de contagiar a las personas, de transmitir ideas, de formar personas pro activas con una
opinión propia, conscientes de su entorno, de la forma en como viven, capaces de sentir empatía y
de ayudar a los demás, personas comprensivas capaces de evitar que otros sufran, personas capaces
de generar colectividad para romper todo desde adentro.
Debemos ser conscientes de que todo el tiempo abonamos a que existan este tipo de desigualdades,
existe una idea de que todos abonamos de la misma manera, pero eso no es cierto. Esta idea de que
si comienzas por cambiarte a ti mismo lo demás cambia por consecuencia es mentira. Ya que no
todos abonamos de la misma manera, algunos son más responsables que otros, no todos tenemos la
misma responsabilidad. Aunque si podemos organizarnos y generar algo de manera colectiva o
incluso desde nuestra cotidianeidad.
Ejercicios de resistencia, movimientos sociales masivos, revoluciones sociales, revolución de las
conciencias, el ejercicio de la vida, el ejercicio de vivir.