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Universidad Mariano Gálvez de Guatemala Facultad de Ciencias Jurídicas Y Sociales

El documento analiza el rol de la Comisión de Belice y su accionar con respecto al diferendo territorial entre Guatemala y Belice. La comisión, conformada por profesionales encargados de los temas internacionales y litigios territoriales, era responsable de la reclamación territorial. Sin embargo, uno de sus mayores problemas fue no informarse anticipadamente sobre un cambio en la legislación de Belice relacionada a las consultas populares, requiriendo una participación mínima del 60% del padrón electoral y el 51% más uno de los votos a favor para que fuese vál
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El documento analiza el rol de la Comisión de Belice y su accionar con respecto al diferendo territorial entre Guatemala y Belice. La comisión, conformada por profesionales encargados de los temas internacionales y litigios territoriales, era responsable de la reclamación territorial. Sin embargo, uno de sus mayores problemas fue no informarse anticipadamente sobre un cambio en la legislación de Belice relacionada a las consultas populares, requiriendo una participación mínima del 60% del padrón electoral y el 51% más uno de los votos a favor para que fuese vál
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UNIVERSIDAD MARIANO GÁLVEZ DE GUATEMALA

FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES

“LA COMISIÓN DE BELICE Y SU ACCIONAR CON RESPECTO AL


DIFERENDO TERRITORIAL BELICE – GUATEMALA”.

JULIA MARICELA BARRIENTOS LEIVA

GUATEMALA, DICIEMBRE 2018


UNIVERSIDAD MARIANO GÁLVEZ DE GUATEMALA
FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES

“LA COMISIÓN DE BELICE Y SU ACCIONAR CON RESPECTO AL


DIFERENDO TERRITORIAL BELICE – GUATEMALA”.

TRABAJO DE GRADUACIÓN PRESENTADO

POR:

JULIA MARICELA BARRIENTOS LEIVA

PREVIO A OPTAR AL GRADO ACADÉMICO DE

LICENCIADA EN CIENCIAS JURÍDICAS Y


SOCIALES

GUATEMALA, DICIEMBRE 2018


AUTORIDADES DE LA FACULTAD, ASESOR Y REVISOR
DEL TRABAJO DE GRADUACIÓN

DECANO DE LA FACULTAD:
M.A. LUIS ANTONIO RUANO CASTILLO

SECRETARIO DE LA FACULTAD:
LLM. OMAR ABEL MORALES LURSSEN

ASESOR:
LIC. EDUARDO GALVAN CASASOLA

REVISOR:
LICDA. ROSANELIA CANTORAL MARROQUIN

iii
iv
v
vi
REGLAMENTO DE TESIS

Artículo 9º: RESPONSABILIDAD

Solamente el estudiante, asesor y revisor serán los responsables ante terceros,


del contenido y desarrollo de los trabajos de graduación, quienes deberán hacer
del conocimiento del Decanato cualquier anomalía que se diere en el proceso de
su elaboración.

vii
ÍNDICE
Pág.

Introducción 1

CAPÍTULO I
EL ESTADO Y EL ESTADO DE GUA

1. El estado de Guatemala……………………………………………………….2
1.1. Elementos del estado……………………….…………………………….……3
1.1.1. Territorio...………………..……………………………………………………..3
1.1.2. Población………………………………..……………………………...……….3
1.1.3. Soberanía………………………………………..…………………………...…3
1.1.4. Fin teleológico ( Bien Común…………………………………………………3
1.1.5. Orden Jurídico…………………………………………………….…………….4
1.2. Diversos Enfoques del Estado………………………………………………..6
1.3. Perspectiva Jurídica y Constitucional del Estado……………………………6
1.4. Personalidad Jurídica del Estado……………………………………………..7
1.5. Personalidad política del Estado………………………………………………8
1.6. Cualidades del Estado………………………………………………………….9
1.7. Finalidad del Estado…………………………………………………………...10
1.8. Legislación Constitucional referente al estado……………………………..12
1.9. Funciones del Estado………………………………………………………….13
1.9.1. Función Legislativa…………………………………………………………….13
1.9.2. Función Jurisdiccional…………………………………………………………13
1.9.3. Función administrativa………………………………………………………...14
1.10. Deberes del Estado……………………………………………………………15
1.11. Políticas Publicas dentro del estado…………………………………………15
1.12. Características de las políticas públicas…………………………………….15

CAPÍTULO II
DIFERENDO TERRITORIAL DE GUATEMALA - BELICE

2. El Uti Possidetis……………………………………………………………….18
2.1. Antecedentes Históricos del diferendo territorial de Guatemala…..……..18
2.2. La convención anglo Guatemalteca del año 1859…………………………20
2.3. Tratados relacionados al diferendo territorial entre Guatemala y Belice..21

viii
2.3.1. Tratado de Madrid de 1670 (Godolphin) Gran Betraña-España……..22
2.3.2. Tratado de París de 1763 Gran Bretaña-España……………………...23
2.3.3. Tratado de Versalles 1783 Gran Bretaña-España…………………….24
2.3.4. Convención de 1786 Gran Bretaña-España……………………………25
2.3.5. Tratado de Amiens 1802-España, Francia y Gran Bretaña…………..25
2.3.5.1. Tratado de amistad y de alianza 1814 España-Gran Bretaña………..26
2.3.6. Tratado de cesión Aycinena Wike 1859 Guatemala-
Gran Bretaña…………………………………………………………....27
2.3.7. Convención complementaria Martin Wyke 1863 Guatemala-
Gran Bretaña…………………………………………………………….29
2.3.8. Tratado Spencer Mariscal 1893 Gran Bretaña-México……………..30
2.3.9. Intercambio de cartas Skinner Klee Grant Watson 1931
Guatemala Gran Bretaña…………………………………………..31
2.3.10. Descolonización y la Emergencia de Belice como Estado
Independiente………………………………………………………………34
2.3.11. Propuesta de 1977 entre Guatemala y Gran Bretaña……………...35

CAPÍTULO III
EL ROL DE LAS ORGANIZACIONES INTERNACIONALES PARA LA
SOLUCIÓN DEL DIFERENDO TERRITORIAL ENTRE GUATEMALA Y
BELICE

3. Organización de Naciones Unidas (ONU)…………………………………..36


3.1. Organización de Estados Americanos (OEA)………………………………37
3.2. Parlamento Centroamericano (PARLACEN)……………………………….41
3.3 Negociaciones en relación al diferendo entre Guatemala y Belice y
el rol de la OEA……………………………………………………………….42

CAPÍTULO IV
INCIDENCIAS IMPORTANTES DEL DIFERENDO GUATEMALA Y BELICE

4. El apoyo de Gran Bretaña para la independencia de Belice……………..46


4.1. La independencia de Belice como incidencia en el año1981………….....51
4.2. La Corte de Constitucionalidad de Guatemala en el Caso de Belice.......52
4.2.1. Procesos 290 – 91 y 292 – 91 que conoció la corte de
Constitucionalidad de Guatemala……………………………………………52
4.2.2. Proceso 138 – 94 que conoce la corte de Constitucionalidad de
Guatemala………………………………………………………………………54
4.2.3. Procesos 290-91 y 292-91 que conoció la Corte de

ix
Constitucionalidad de Guatemala …………………………………………..56
4.3. Guatemala reconoce a Belice como estado soberano…………………….57

CAPÍTULO V
ANALISIS JURIDICO DE LA RESOLUCION DEL CONFLICTO DEL
DIFERENDO ENTRE GUATEMALA Y BELICE

5. Derechos históricos pertenecientes a Guatemala sobre el territorio


de Belice……………………………………………………………………...60
5.1. Territorios en la convención anglo española………………………………61
5.1.1. Territorios usurpados a la Capitanía General de Guatemala……………63
5.2. Los daños y perjuicios ocasionados a Guatemala…………………......63
5.2.1. Daño y perjuicio a nivel nacional………………………………………......64
5.2.2. Daño y perjuicio a nivel internacional……………………………………...64
5.2.3. Gastos ocasionados en el desgaste del diferendo entre ambos
Países…………………………………………………………………….......64
5.2.4. Daños y perjuicios económicos……………………………………………65
5.3. Ordenamientos jurídicos para determinar el diferendo territorial
Entre Guatemala y Belice…………………………………………………..65
5.4. Constitución Política de la República de Guatemala……………….......66
5.5. Acuerdo especial entre Guatemala y Belice para someter el
reclamo Territorial, insular y marítimo de Guatemala a la
Corte Internacional de Justicia………………………………………..…...67
5.6. Ley electoral y de partidos políticos de Guatemala…………………......67
5.7. El arbitraje internacional……………………………………………………68

CAPÍTULO VI
LA COMISION DE BELICE Y SU ACCIONAR CON RESPECTO AL
DIFERENDO TERRITORIAL BELICE- GUATEMALA

6. La comisión de Belice Guatemala…………………………………………...70


6.1. Definición de consulta popular…………………………………………........71
6.2. Acuerdo especial entra Guatemala y Belice para someter a
reclamo territorial insular y marítimo de Guatemala corte
internacional de justicia, Decreto 31- 2010 del congreso
de la República………………………………………………………………...74
6.3. Protocolo al acuerdo especial decreto 47-2016 del Congreso de la
. República de Guatemala…………………… …………………………….....76
6.4. El costo económico de la consulta popular…………………………………77
6.5 El acuerdo especial firmado entre Guatemala- Belice y la
responsabilidad que conlleva………………………………………………...79

x
CONCLUSIONES……………………………………………………………………..81
RECOMENDACIONES……………………………………………………………….82
BIBLIOGRAFIA………………………………………………………………………..83

xi
INTRODUCCIÓN

Guatemala después de aproximadamente 150 años de disputa territorial con


Belice, y los diversos cambios de legislación que han existido en Guatemala,
se disuelve la comisión de Belice, que tenía planes o programas encaminados
a tratar los litigios del diferendo territorial con Belice.

En los años noventa, la comisión de Belice estaba conformada por


profesionales que se encargaban en todo lo referente a los temas
internacionales, pero sobre todo los litigios territoriales, siendo los
responsables de la reclamación territorial del diferendo entre Guatemala y
Belice, uno de los mayores problemas que se dieron por parte de la comisión
fue no cumplir con sus obligaciones de informarse anticipadamente sobre el
cambio de la legislación de Belice en lo referente a las consultas populares,
pues en el cambio la nueva legislación en materia de consultas populares
establece que en cualquier referendo o consulta con sus ciudadanos, para que
sea válida debe de participar al menos el 60% del padrón electoral y el 51%
más uno de los votos emitidos deben favorecer a una de las opciones
propuestas.

Esta nueva normativa según las autoridades guatemaltecas, reduciría las


posibilidades en Belice, del éxito del referendo que debía haberse realizado el
6 de octubre del año 2007 en ambos países, para que los ciudadanos
ratifiquen la decisión de los Gobiernos de llevar el litigio a la Corte Internacional
de Justicia. Aunque Guatemala reconoció en 1991, la independencia de Belice,
mantiene el reclamo de un total de 12,272 kilómetros cuadrados, lo que
representa el 50 % del territorio de la antigua colonia británica, que incluye
varias islas y cayos. La falta de acuerdos entre ambos países llevó a la
Organización de Estados Americanos a mediar en el asunto y a proponer a las
partes en 2007, llevar el caso a la Corte Internacional de Justicia, lo que fue
aceptado por ambos Gobiernos.

Para la ejecución de la presente investigación utilicé los siguientes métodos de


investigación: Analítico-Sintético, Inductivo-Deductivo y el Jurídico. También se
utilizaron las técnicas bibliográficas y documentales, para estructurar
debidamente la información acerca de las acciones por consulta popular para
llegar a un convenio respecto del diferendo con Belice.

1
CAPÍTULO I

EL ESTADO DE GUATEMALA
1. El Estado de Guatemala

De la definición de estado debemos entender que “Es la organización jurídica


de una sociedad bajo un régimen jurídico que se ejerce en determinado
territorio”.

Así mismo es una persona jurídica de derecho público, y personalidad,


regulada en su estructura por la Constitución Política de la República de
Guatemala y leyes administrativas secundarias.

El Artículo 140 de la Constitución Política de Guatemala establece que:


“Guatemala es un Estado libre, independiente y soberano, organizado para
garantizar a sus habitantes el goce de sus derechos y de sus libertades. Su
sistema de Gobierno es republicano, democrático y representativo”.

En el Estado de Guatemala la soberanía radica en el pueblo, quien la delega


en los diversos órganos de gobierno, es por ello, que existe una participación
ciudadana. Considero adecuado reunir diversos elementos del Estado y
poder definir: “Es una sociedad organizada en un territorio de manera
permanente, sujeta a un poder soberano cuyo fin es el bien supremo de la
sociedad”.

El Estado es una forma de organización social, con personalidad jurídica


propia, a través de la cual se organiza un grupo de personas en un territorio,
por medio de un ordenamiento jurídico, creado por el poder público, con el fin
de alcanzar el bien común.

El Estado es una institución social, política y jurídica, compuesta por


elementos que le son indispensables para alcanzar sus fines y propósitos
dentro del contexto de vida de la sociedad. Haciendo una ampliación sobre el
tema, podemos señalar que las definiciones que encontramos como producto
del pensamiento de los distintos tratadistas y estudiosos del derecho
responden a métodos e interpretaciones diferentes de la Teoría del Estado.

2
3

1.1 Elementos del Estado

Para una mayor claridad y comprensión del concepto del Estado en general,
y específicamente del Estado de Guatemala, se pueden identificar como.

1.1.1. Territorio

Se denomina territorio a un área donde (incluyendo tierras, aguas y espacio


aéreo) siempre cuenta con la posesión de una persona, organización,
institución, Estado o un país.1

1.1.2. Población

En geografía y sociología es el grupo de personas que vive en un área o


espacio geográfico.
La población se debe de entender como género próximo de la definición y la
existencia del mismo.

1.1.3. Soberanía

Es el derecho que tiene el pueblo para elegir a sus gobernantes, sus leyes y
a que le sea respetado su territorio. Según esto, habría que considerar que el
derecho se tiene frente a alguien y porque alguien lo concede; en
consecuencia, habría que convenir en que la soberanía, más que un
derecho, es el "poder".2

La Constitución Política de Guatemala, establece es su artículo 141 “La


soberanía radica en el pueblo quien delega, para su ejercicio, en los
Organismos Legislativo, Ejecutivo y Judicial. La subordinación entre los
mismos, es prohibida”.

1.1.4. Fin Teleológico (Bien Común)

Usos más recientes lo definen simplemente como la atribución de una


finalidad, u objetivo, a procesos concretos.3
El Bien Común, que consiste en la combinación del esfuerzo común para
obtener el bien público temporal.

1
https://es.wikipedia.org/wiki/Territorio
2
https://es.wikipedia.org/wiki/Soberan%C3%ADa
3
https://es.wikipedia.org/wiki/Teleolog%C3%ADa
4

El elemento fundamental del Estado es la sociedad, elemento a cuyo favor


deben funcionar interrelacionadamente todos los demás elementos del
Estado para lograr el bien común, su fin último o supremo. De la misma
forma como la sociedad es el elemento fundamental del Estado, la persona
individual o humana es el elemento fundamental de la sociedad, razón por la
cual es deber del Estado velar por el bienestar de la persona individual, ya
que el bien común dentro de su visión colectiva tiene que caracterizarse por
el bien individual de la persona.

1.1.5. Orden Jurídico

Es el conjunto de normas jurídicas que rigen en un lugar determinado en una


época concreta. “…En el caso de los estados democráticos, el ordenamiento
jurídico está formado por la Constitución del Estado, que se rige como la
norma suprema, por las leyes, por las normas jurídicas del poder ejecutivo,
tales como los reglamentos, y otras regulaciones tales como los tratados,
convenciones, contratos y disposiciones particulares...”.4

Todo Estado está conformado con normas jurídicas o bien un ordenamiento


jurídico, en el cual se rigen siempre que se garantice el bien común de las
personas.

Consideramos entonces, después de definir cada uno de los elementos que


conforman el Estado, decimos entonces que, el concepto jurídico del Estado
guatemalteco encuentra su sustento en la concepción humanista del Estado
que recoge nuestro texto constitucional, cuya parte dogmática se orienta y
dirige a garantizar en forma plena los derechos individuales de la persona.

1.2. Diversos Enfoques del Estado

En este sentido, encontramos tres posiciones:

 La deontológica, que propone una idea del Estado que se determina por los
fines, las normas o los valores que debe realizar.

El tratadista Gerardo Prado menciona que “El Estado es el régimen que


adopta una nación mediante una centralización jurídica y política que se

4
https://es.wikipedia.org/wiki/Ordenamiento_jur%C3%ADdico
5

realiza por la acción de un poder político y de la idea de la república como


conjunto de medios que se ponen en común para realizar el bien común”.5

 La sociológica, que trata de tipificarlo dentro de las formas de sociedad.

Haciendo referencia a la postura sociológica, se puede mencionar la


definición de que concibe al Estado como “una estructura de dominio
duraderamente renovada a través de un obrar común actualizado
representativamente, que ordena en última instancia los actos sociales sobre
un determinado territorio”6

Es decir, una organización social constituida en un territorio propio, con


fuerza para mantenerse en él e imponer dentro del mismo un poder supremo
de ordenación y de imperio, poder ejercido por aquel elemento social que en
cada momento asume la mayor fuerza política.

 La jurídica, la cual lo concibe como un sistema de derecho que posee calidad


especial.

En cuanto a la posición jurídica, se puede mencionar la definición de Gerardo


Prado que menciona “la totalidad de un orden jurídico en cuanto constituye
un sistema que descansa en una norma hipotética fundamental”.7

Sin embargo, como consecuencia de las diversas intenciones de encuadrar


al Estado en un sector concreto de la realidad y establecer las notas que lo
individualizan con el paso del tiempo, es necesario señalar que Platón dijo
que el Estado era un ente ideal y Aristóteles lo tuvo como una sociedad
perfecta. Los romanticistas (entre ellos Hegel y Savigny) lo consideraron
como un ser espiritual.

Tomando como base lo anterior, así como, los importantes avances que se
han venido dando en materia democrática, social y política, se dará un
concepto propio -en sentido amplio- de Estado, para poder determinar
doctrinaria y específicamente al Estado de Guatemala.

De tal forma, se podría definir como el conjunto de una sociedad multiétnica,


pluricultural y multilingüe, asentada en un territorio libre, soberano e
independiente, con un sistema político republicano, democrático y

5
Prado, Gerardo. “Teoría del Estado”, Magna Terra, Guatemala. 2012. Pág. 13
6
Prado, Gerardo. Ob. Cit. Pág. 14
7
Ibíd. Pág. 15
6

representativo, y un régimen jurídico basado en la supremacía constitucional


que norma la vida en sociedad, organizado para garantizar a sus habitantes
el goce de sus derechos y libertades, teniendo como fin supremo el bien
común.

1.3. Perspectiva Jurídica y Constitucional del Estado

En la sociedad moderna se tienen interpretaciones muy diversas sobre el


Estado. Algunos suelen interpretarlo como el ente burocrático tradicional;
para otros, el Estado tiene que ver con el ejercicio de la concentración del
poder político partidario y otros lo interpretan como el ente que se encarga de
gastar los recursos que la sociedad paga como cargas tributarias.
Se ha vuelto muy común que se hable de la reforma del Estado, de su
reducción y de su modernización. Todo lo anterior siempre se dice con el
propósito de hacerlo más eficiente.

Existen tres situaciones que siempre están presentes: la primera, que el


Estado debe garantizar los derechos, la segunda, que el Estado es un mal
administrador y, la tercera, que el Estado sólo beneficia a los que son parte
de la burocracia administrativa en sus distintos niveles jerárquicos.

Sobre la base de lo anterior, una situación tan importante como lo es la


correcta interpretación y conceptualización de lo que realmente es el Estado,
está presente en la mente de los ciudadanos con mucha confusión y poca
claridad, razón por la cual se tienen tan diversas, complejas y confusas
acepciones del Estado.

Al no contar con una interpretación y conceptualización correcta del Estado,


mal haríamos en pensar que se tenga una clara interpretación de la correcta
funcionalidad del Estado, necesaria e indispensable para el cumplimiento de
sus deberes y obligaciones dentro de la vida en sociedad, razón por la cual
en el proceso de construcción de la sociedad -y por ende de ciudadanía- es
factor indispensable una clara interpretación del Estado que permita conocer
e interpretar sus deberes y responsabilidades para tener plena claridad de
los derechos que asisten a los ciudadanos frente al Estado, así como de los
deberes y responsabilidades que se deben de cumplir en la vida en
sociedad.

El Estado es mucho más de lo que algunos consideran en sus muy distintas


interpretaciones, ya que éste puede interpretarse y estudiarse desde distintas
ciencias o visiones. Puede verse desde lo jurídico, lo social, lo político, lo
7

cultural, lo étnico o lo económico; pero lo más importante para llegar a una


interpretación correcta es hacerlo uniendo todos estos elementos.

Claro está que se puede profundizar en cada una de estas áreas; se puede
analizar o criticar desde estas distintas áreas, pero para alcanzar una
interpretación correcta hay que buscar su interpretación tomando en
consideración todos estos elementos que requiere necesariamente de una
participación colectiva.

De tal forma, a continuación se desarrollará un análisis y consideración que


busca cumplir con ese propósito.

1.4. Personalidad Jurídica del Estado

Es la investidura jurídica que le otorga la ley y lleva consigo la imputación de


derechos derivados de una institución con fines específicos frente a una
sociedad.

El licenciado Calderón Morales, quien puntualiza lo siguiente: “La


personalidad jurídica del Estado debe ser analizada desde el punto de vista
de las personas jurídicas, colectivas del Derecho Público”.8

Se analiza la personalidad jurídica del Estado como una conquista del


constitucionalismo, aunque la personalidad jurídica no surja de una norma
específica y concreta de las constituciones.
Es por ello que, en nuestro medio, la personalidad jurídica del Estado, se
encuentra contenida dentro del derecho privado, es decir dentro del código
civil. Existen dos teorías fundamentales en cuanto a la personalidad del
Estado; las que niegan que el Estado tenga una personalidad y las teorías
que afirman que el Estado tiene una personalidad.
Dentro de las teorías que afirman que el Estado es una persona, se
encuentran dos corrientes, unas que dicen que el Estado tiene una doble
personalidad y otras que establecen que el Estado tiene una personalidad
única con doble voluntad. Dentro de las corrientes analizadas, la más
aceptada es la corriente que establece que el Estado tiene una personalidad
única con doble voluntad.

El Estado de Guatemala es persona jurídica por definición legal, ya que el


Artículo 15 inciso 1 del Código Civil, establece la clasificación de las
personas jurídicas públicas de la forma siguiente:
8
Calderón Morales, Hugo. “Derecho Administrativo I”. Impresosa Litografica y Publicitaria, Zimeri. 1995. Pág. 71
8

 El Estado
 Las municipalidades
 Las iglesias de todos los cultos
 la Universidad de San Carlos de Guatemala
 Las demás instituciones de derecho público creadas o reconocidas por la ley.

Como cita el licenciado Calderón Morales: “Dentro del tema de la


personalidad del Estado, los tratadistas han establecido fundamentalmente
dos teorías:

 Los que niegan que el estado tenga personalidad jurídica, sino que lo toman
como un ente soberano y que a través de su soberanía siempre se va a
imponer a los particulares, teoría que definitivamente ya es obsoleta y
desechada por todos los autores tanto de derecho administrativo como de
teoría del Estado, pues visto está que el Estado si es una persona jurídica.

La mayoría de autores si atribuyen al Estado una personalidad, sin embargo,


dentro de estas teorías surgen dos corrientes importantes:

 La primera corriente señala que el Estado tiene una doble personalidad, una
de derecho público y otra de derecho privado. Afirman estas teorías que
cuando el Estado actúa como ente soberano, tiene relaciones con otros
estados y con los particulares con carácter de autoridad, la personalidad que
ejerce el Estado es de derecho público; cuando las relaciones son de
coordinación con los particulares, por ejemplo, celebrando un contrato
sujetos al derecho civil, el Estado actúa con su personalidad de derecho
privado.

 Otra corriente señala que el Estado tiene una personalidad única, pero que
tiene una doble voluntad, una voluntad de derecho público cuando las
relaciones son con el carácter de autoridad y otra voluntad de derecho
privado cuando entra en relaciones de coordinación con los particulares”.9

1.5. Personalidad Política del Estado

Para referirnos a la personalidad política del Estado, el tratadista Alberto


Pereira Orozco puntualiza lo siguiente:

9
Calderón Morales, Hugo. Ob. Cit. Pág. 81
9

El Estado, en ejercicio de su poder, crea el ordenamiento jurídico, establece


un orden jurídico coactivo, que otorga al ser político estatal el carácter de
persona jurídica, que actúa y se desenvuelve en el orden existencial por
medio de una estructura de órganos desempeñados por sujetos físicos,
cuyos actos y hechos se imputan y atribuyen al Estado.

En el primer caso tenemos la personalidad política del Estado, en el


segundo, la personalidad jurídica del Estado. Esta última conceptualización
es usual en el derecho público, en tanto se proyecta la Sociedad al plano del
derecho, o más precisamente permite la regulación normativa de la actividad
del ser estatal. El Estado no es ni mera ficción, ni organismo físico o social,
sino que, como toda persona jurídica, reúne un conjunto de elementos cuya
realidad no puede ser negada.

La Constitución Política, prevé el desenvolvimiento y la dinámica de la


actividad estatal, a través de diversas funciones formales, que materializan
por medio de actos del poder el querer del Estado.
Ahora bien, el Estado previsto en la Constitución, no es ya sólo político sino
también jurídico, cuya actividad está juridizada a nivel constitucional e
infraconstitucional (legal, reglamentario, etc.). Esta actuación del Estado se
establece a través de actos que tienen la virtualidad de obligar a los
administrados, como manifestación del poder público.

Su personalidad no implica una ficción sino una realidad jurídica, cualquiera


sea la opinión sustentada sobre el problema doctrinario de la naturaleza de la
personalidad colectiva.”10

1.6. Cualidades del Estado

El Estado, además de sus elementos fundamentales, se necesita desarrollar


otras cualidades o calidades, entre ellas:

Su calidad de Estado soberano, no sólo como adjetivo del poder en su


unidad institucional, sino de su independencia frente a otros Estados.

Sobre todo porque el poder radica en el pueblo y quien lo delega a diversos


órganos de estado, para que puedan guiar el gobierno de un país.

Su personalidad moral y jurídica, como ser social colectivo con personalidad


individual que le permite adquirir derechos y cumplir obligaciones.
10
Pereira-Orozco, Alberto. “Derecho Constitucional” 2da. Edición. Guatemala, Ed. Pereira. 2005. Pág. 76
10

Como todo ser sea individual o jurídico, al momento de ser sujeto de


derecho, tiene la capacidad para adquirir derechos y contraer obligaciones.

La sumisión al orden jurídico establecido, lo que significa que el Estado


mismo, en su condición de soberano y en el ejercicio de su propio
funcionamiento, en ningún caso podrá sobreponerse al orden jurídico
establecido, convirtiéndose así en un auténtico Estado de Derecho.

Es decir, que nadie ni el propio Estado es superior a la Ley, y todos gozan de


los mismos derechos y obligaciones, y por el hecho de que el pueblo delega
el poder al Estado, tiene el deber de estar sujeto a disposiciones legales,
para garantizar el bien común de la población.

La búsqueda de la justicia social, por medio de la construcción de equilibrios


en las relaciones sociales, de la atención a sectores más necesitados y de la
formación y capacitación que permitan alcanzar mejores calidades de vida
para quienes integran la sociedad.

Puesto que el fin teleológico del Estado, es garantizar el bien común, y es por
ello que el Estado debe hacerlo a través de sus diversos órganos de
gobierno.

1.7. Finalidades del Estado

El tratadista Hugo Calderón manifiesta que existen dos grandes corrientes


que buscan definir las funciones del Estado. “En relación a este punto,
existen dos tendencias fundamentales:

a) la que sostiene que el fin de todo Estado es la conservación y el bienestar de


los individuos; y

b) la que afirma que el Estado es el fin y los individuos son el medio”.11

La primera sostiene que el fin del Estado es la conservación del bienestar de


los individuos, lo que debe entenderse como el bien común de todos los
habitantes dentro del Estado; y la segunda afirma que el Estado tiene como
finalidad la conservación del Estado mismo y que los individuos son un medio
Para su propia conservación. Como puede observarse, ambas corrientes son
contrapuestas.

11
Ibíd. Pág. 94
11

En la primera se da preeminencia al más importante de los elementos del


Estado, como lo es la sociedad y sus individuos, procurando el bienestar de
cada uno de ellos por medio del objetivo de alcanzar el bien común, que
significa el bien de todos y, en última instancia, el bienestar de cada uno de
los habitantes dentro del Estado.

Un bien común que implica el bienestar general, el que siempre debe


anteponerse al bien individual, siendo éste el fin supremo del Estado, su fin
último, su causa o razón de ser.

La segunda corriente es a extremo estatista; concibe al Estado como un ente


que tiene su causa y su razón de ser en sí mismo, da preeminencia a la
institución del Estado, considerando a la sociedad como un medio para la
defensa del Estado mismo, lo que puede entenderse dentro de esta óptica
que la sociedad tiene que funcionar de tal manera que garantice y proteja al
Estado mismo; todo lo contrario si se compara con el espíritu jurídico, social y
político de la otra doctrina, la cual reconoce que el Estado, al cumplir su
finalidad que es el bien común, sirve y protege a la sociedad y por ende a los
individuos.

Considero entonces que en la primera tendencia, que podría calificarse de


humanista, el Estado es funcional y participativo para servir a la sociedad;
mientras que en la segunda doctrina, que podría calificarse de estatista, el
Estado y todos sus elementos funcionan para la sostenibilidad y defensa del
Estado mismo.

Desde los más básicos y elementales conocimientos del Derecho, las


recopilaciones jurídicas, códigos y demás normativas siempre han tenido
como propósito normar y regular la vida de los individuos y con ello crear las
condiciones básicas para la convivencia armónica de los habitantes de un
país o de un determinado espacio territorial.

Sobre la base de lo anterior, y luego de un miramiento sobre ambas doctrinas


o corrientes de pensamiento, resulta importante enfocar todas las
consideraciones del presente trabajo de tesis alrededor de la figura del
Estado humanista, el que ha sido creado, concebido y aceptado por la
sociedad, para cumplir con un fin supremo, identificado como bien común o
bienestar de los individuos.
A partir de la interpretación humanista del Estado, son características básicas
del mismo su funcionalidad participativa, la independencia e interrelación de
12

sus poderes, la preeminencia de un orden jurídico y, todo ello, orientado


hacia el bienestar de la sociedad, cuya expresión individualizada es la
persona humana o los individuos que componen la sociedad.

El presente trabajo de tesis trata la manera en el presente capítulo, de


determinar la necesidad de que el Estado cumpla con sus deberes y
obligaciones frente al más importante de sus elementos, que es la sociedad
y, en el caso de darse un incumplimiento de dichos deberes, que se den las
medidas correctivas por medio de los pesos y contrapesos concebidos dentro
del Estado democrático, auxiliando estas tareas por medio de los auditajes
sociales, políticos y jurídicos. Así mismo, al establecerse algún nivel de
incumplimiento de deberes constitucionales del Estado, que éste sea
sancionado por medio de los mecanismos legalmente establecidos en las
distintas ramas del ordenamiento jurídico guatemalteco.

El preámbulo de la Constitución Política de la República de Guatemala afirma


la primacía de la persona humana como sujeto y fin del orden social; sin
embargo, los Artículos 1 y 44 del mismo cuerpo legal establecen claramente
que el fin supremo del Estado es la realización del bien común y que el
interés social prevalece sobre el bien particular.

1.8. Legislación Constitucional referente al Estado

Los distintos textos constitucionales que tuvieron vigencia en nuestro país


durante el siglo XX, y de manera particular la Constitución Política de 1985,
han tenido un énfasis particular en aquellos artículos contenidos en su
primera parte dogmática que vela por los derechos y garantías de la persona,
siendo éstos la estructura fundamental e inspiradora de su parte orgánica, lo
que queda reflejado en cada uno de los artículos que se desarrollan a lo
largo del contenido del cuerpo constitucional.

El texto constitucional, para algunos, es extremadamente desarrollado;


mientras que para otros, en su propio desarrollo se encuentra la profundidad
y el detalle con que se norma la estructura constitucional del Estado. Ese
desarrollo busca incluir el enfoque humano, social y político de cada una de
sus normas.

El contar con un texto constitucional desarrollado y amplio es la


consecuencia lógica del proceso de construcción democrática que vive
nuestro país; un país en el que como resultado de 36 años de lucha armada
interna vivió y tuvo como consecuencia de ello la pérdida casi absoluta de las
13

libertades individuales básicas de las que tiene que gozar la persona humana
dentro de un Estado democrático de derecho.

1.9. Funciones del Estado

Todo estado de derecho comprende diversas funciones divididas en cada


uno de sus organismos, para mantener el orden constitucional, siendo estas:

1.9.1. La función legislativa

Esta función regula las relaciones de los particulares entre sí, o bien, se
enfoque hacia la estructuración de los organismos mediatos del Estado. Por
el contrario, es constituyente la función legislativa cuando su objetivo
consiste en la elaboración de las normas que han de regir la estructura
fundamental del Estado; es decir, la estructura de sus órganos inmediatos o
constitucionales.

El Artículo 157 de la Constitución Política de Guatemala establece: “La


potestad legislativa corresponde al Congreso de la República, compuesto por
diputados electos directamente por el pueblo en sufragio universal y secreto,
por el sistema de distritos electorales y lista nacional, para un período de
cuatro años, pudiendo ser reelectos”.

1.9.2. La función jurisdiccional

Esta función se refiere a la actividad del Estado encaminada a tutelar el


ordenamiento jurídico; es decir, dirigida a obtener en los casos concretos la
declaración del derecho y la observación de la norma jurídica pre constituida,
mediante la resolución, con base en la misma, de las controversias que
surjan por conflicto de intereses, tanto entre particulares como entre
particulares y el Poder Público, mediante la ejecución coactiva de las
sentencias.

La declaración del derecho y la observancia de las leyes aplicables a la


resolución de las controversias se obtienen por medio del proceso, cuyos
presupuestos son según el tratadista Francisco Porrúa “el derecho de
obtener justicia y la potestad y el deber de proporcionarla; o sea, la acción y
la jurisdicción, que se dividen en acción y jurisdicción civil, acción y
jurisdicción penal y acción y jurisdicción administrativa”.12

12
Porrúa Pérez, Francisco. “Teoría del Estado”. México, Editorial. Porrúa. 1999. Pág. 123
14

El Artículo 203 de la Constitución Política de Guatemala establece “La


justicia se imparte de conformidad con la Constitución y las leyes de la
República. Corresponde a los tribunales de justicia la potestad de juzgar y
promover la ejecución de lo juzgado. Los otros organismos del Estado
deberán prestar a los tribunales el auxilio que requieran para el cumplimiento
de sus resoluciones.

Los magistrados y jueces son independientes en el ejercicio de sus funciones


y únicamente están sujetos a la Constitución de la República y a las leyes. A
quienes atentaren contra la independencia del Organismo Judicial, además
de imponérseles las penas fijadas por el Código Penal, se les inhabilitará
para ejercer cualquier cargo público.

La función jurisdiccional se ejerce, con exclusividad absoluta, por la Corte


Suprema de Justicia y por los demás tribunales que la ley establezca.
Ninguna otra autoridad podrá intervenir en la administración de justicia”.

1.9.3. La función administrativa

La actividad administrativa difiere de la función legislativa y de la función


jurisdiccional puesto que, mientras que la función legislativa tiene por objeto
formar el derecho y la jurisdiccional tutelarlo y actuarlo, la función
administrativa, por su parte, el tratadista Francisco Porrúa determina que se
dirige a: “satisfacer una necesidad concreta o a obtener un bien o la utilidad
que la norma jurídica debe garantizar”.13

La función administrativa aplica las normas jurídicas actuándolas, pero no se


confunde con la función jurisdiccional, pues sus características son
diferentes, ya que, en este caso, la administración pública es parte
interesada en las situaciones jurídicas en las que interviene. En cambio, la
actividad jurisdiccional se encuentra colocada en un plano superior, ya que el
órgano jurisdiccional está por encima de las partes en el proceso.

Lo característico de los actos administrativos es una actividad, mientras que


lo de los actos jurisdiccionales es un pronunciamiento; una decisión judicial.

El Artículo 223 de la Constitución Política de Guatemala preceptúa: “El


Estado garantiza la libre formación y funcionamiento de las organizaciones
políticas y sólo tendrán las limitaciones que esta Constitución y la ley

13
Porrúa Pérez, Francisco. Ob. Cit. Pág. 125
15

determinen”. Es decir, podemos determinar que todos los órganos que


forman el organismo Ejecutivo deben de actuar dentro de los parámetros de
la ley.

1.10. Deberes del Estado

El Artículo 2 de la Constitución Política de la República de Guatemala


establece lo igualmente: “Es deber del Estado garantizarle a los habitantes
de la República la vida, la libertad, la justicia, la seguridad, la paz y el
desarrollo integral de la persona”. Es decir, el estado de Guatemala debe de
garantizar el bien común a todos los guatemaltecos (fin teleológico), es por
ello que a través de programas que realcen todos los órganos de gobierno,
debe de cumplir con dicha finalidad.

1.11. Políticas Públicas dentro del Estado

En uno de los elementos constitutivos de la noción de sistema político dentro


del Estado, se encuentran las llamadas políticas públicas. Se encuentran en
el elemento institucional, llamado régimen político. Las mismas se consideran
como determinados flujos del régimen político hacia la sociedad. Son
concebidas como productos del sistema político, no deben entenderse como
partes exógenas del mismo, sino como constitutivas de las acciones o de los
resultados de las actuaciones de los elementos formalmente
institucionalizados del sistema político adscrito al ámbito del Estado.

En otras palabras, se puede decir que las políticas públicas, son las acciones
de gobierno, es el gobierno en acción, que busca como dar respuestas a las
diversas demandas de la sociedad, se pueden entender como: uso
estratégico de recursos para aliviar los problemas nacionales. Se trata pues,
de extraer recursos de la sociedad para volver a colocarlos en ella.

Con el crecimiento del Estado y de las tareas que éste poco a poco va
asumiendo, pasa del Estado gendarme o Estado liberal, donde sus funciones
básicas eran las de policía, de defensa, al Estado actual donde sus funciones
son cada vez más intervencionista afectando el quehacer diario de los
ciudadanos, ya que éste interviene en la economía, en la educación, en el
trabajo, en la producción, en la seguridad social, etcétera.

Surgen una cantidad mayor de demandas y necesidades a las que el Estado


debe hacer frente, con lo cual comienza a captar cantidades de dinero (en su
mayoría originado de los impuestos) por parte de los ciudadanos y los
16

regresa a ellos en obras y servicios que van en beneficio de los propios


ciudadanos. Es así como a través de estas obras y servicios sociales surgen
las políticas públicas, de allí su importancia de estudio a través de formas
sistémicas y analíticas.

En la revista de estudios políticos se dice que las políticas públicas son: “el
conjunto de actividades de las instituciones de gobierno, actuando
directamente o a través de agentes y que van dirigidas a tener una influencia
determinada sobre la vida de los ciudadanos, a esta definición genérica de
políticas públicas hay que agregarle algunas consideraciones, tales como”:14

a) Las políticas públicas deben ser consideradas como un proceso decisional,


es decir, un conjunto de decisiones que se llevan a cabo a lo largo de un
plazo de tiempo. Estas decisiones normalmente tienen una secuencia
racional.

b) Los casos de inacción. Una política puede consistir también en lo que no se


está haciendo.

c) Para que una política pueda ser considerada como pública tiene que haber
sido “generada, o al menos procesada hasta cierto punto, en el marco de los
procedimientos, instituciones y organizaciones gubernamentales”.

1.12. Características de las Políticas públicas

Las características que deben considerar las instituciones de gobierno que


elaboran políticas públicas, son las establecidas en: “Las normas jurídicas,
los servicios, los recursos financieros y la persuasión”. A continuación, se
describen las características en cada uno de los temas indicados: Normas
jurídicas, constituyen el único recurso propio y exclusivo del Estado. “Es a
través de las normas jurídicas que los poderes públicos autorizan y
establecen las actividades que constituyen las políticas y también, limitan la
discrecionalidad en el actuar de los que la elaboran y ejecutan”.

Servicios de personal, ya que elaborar las políticas requiere de servicios de


personal, infraestructura humana, organizativa y de material. Son las distintas
personas con grado de especialización, que son utilizadas en la
administración pública y son las encargadas de elaborar las políticas, la
realización práctica descansa sobre sus hombros.

14
Palladares, Frances. “Las Políticas Públicas: El Sistema Político en Acción”. Revista de Estudios Políticos No. 62
Pág. 141
17

Recursos, aquí se destacan principalmente los financieros. Para poder llevar


a cabo las políticas públicas es necesario que la administración tenga
recursos, ésta los obtiene en su mayoría del pago de los impuestos que los
ciudadanos hacen. Sin recursos financieros, no podría realizar la inmensa
mayoría de políticas que realiza.

Persuasión, ésta es una característica muy importante, señala Pallares, ya


que “los ciudadanos consideran al gobierno como legítima expresión de la
interpretación mayoritaria de los intereses generales de la sociedad”.
CAPITULO II

DIFERENDO TERRITORIAL DE GUATEMALA – BELICE

2. El Uti Possidetis

Dentro de este marco conceptual, el “uti possidetis es un principio jurídico


adoptado por el Derecho Internacional para resolver algunos de los
problemas de la delimitación fronteriza entre los Estados. Se relaciona con
dos de los modos de adquirir el dominio territorial: el de la conquista y el
del origen histórico, aunque su significación es distinta en cada uno de estos
casos”.15

La conquista territorial el uti possidetis sirve para legitimar la posesión civil o


militar de territorios, puesto que para consagrar la soberanía sobre ellos a
favor del Estado que los ocupa. En el caso del origen histórico, en cambio,
el uti possidetis juris se remite a la división territorial que impuso la autoridad
colonialista y que sirve de base para la delimitación de los nuevos Estados
surgidos a la vida independiente al culminar el proceso de descolonización.

Se ve entonces que el principio tiene dos significados y efectos, puesto que


en un caso acepta como válidas las ocupaciones militares mientras que, en
el otro, se remite a los títulos jurídicos coloniales independientemente del
hecho de la posesión.

En otras palabras, el principio tiene dos variantes: una que se aplica para
consolidar las ocupaciones territoriales tras una guerra, esto es, para
convertir en títulos de soberanía las posiciones militares establecidas al
momento del cese del fuego, y la otra que sirve para regular los límites de
Estados que han surgido a la vida independiente después de una etapa
colonial y que asumen sus territorios en función de las divisiones político-
administrativas establecidas anteriormente por la metrópoli colonialista.

2.1. Antecedentes Históricos del Diferendo Territorial de Guatemala y


Belice
El Doctor Carlos Larios Ochaita publicó en su libro “Derecho Internacional
Público”, una “actualización sobre el estado jurídico del caso de Belice”16

15
Borja, Rodrigo. “Enciclopedia de la Política”, Tomo I. FCE. Pág. 109
16
Larios Ochaita, Carlos. “Derecho Internacional Público”. Guatemala: Litografía Nawal Wuj. 2005. Pág. 56
18
19

como una aportación a dicha obra, el cual se utiliza en el presente trabajo de


tesis con algunas ampliaciones de ciertos momentos históricos que considero
importantes, especialmente el período que comienza después del
reconocimiento de independencia del Estado de Belice por parte de
Guatemala y los años subsiguientes que es esencial conocer para manejar el
Diferendo Territorial de Belice como un asunto de Estado al tenor del
esfuerzo de los distintos gobiernos guatemaltecos, que han rendido sus
frutos.

A lo largo de la historia, Guatemala ha realizado innumerables intentos por


resolver el Diferendo Territorial con Belice, encontrando diversos problemas y
oposiciones de Gran Bretaña y de Belice, por la evidente conveniencia de
mantener el status quo de ocupación ilegítima del territorio de Belice, que por
supuesto ha significado una ventaja para los intereses de dichos Estados en
contra de los de Guatemala.

Como primer antecedente formal del dominio español sobre el territorio de


Belice se dio “En el cuarto viaje de Cristóbal Colon a América en el año de
1502 en donde llego al golfo de Honduras”.17 Desde ese momento España
tomó posesión de toda la extensión territorial que corresponde a México y
Guatemala (incluyendo a Belice) de acuerdo a las capitulaciones firmadas
por Cristóbal Colon y los Reyes Católicos el 17 de abril del año de1492 en
las cuales se estableció que todas las tierras descubiertas por él pasaron a
dominio español.

Posteriormente en el siglo XVI España ya ejercía el derecho de


descubrimiento y conquista que le asistía sobre ese territorio que
anteriormente era de las poblaciones indígenas y ejercía soberanía sobre el
mismo. Entrado el siglo XVI los piratas británicos se encontraban en su auge,
dedicándose a saquear y robar asentamientos españoles costeros así como
barcos mercantes, con el consentimiento de la Gran Bretaña.

Para llevar a cabo esta tarea buscaron una guarida para asentarse y tener
donde reabastecerse y descansar, en este punto surge el diferendo territorial
entre Guatemala y Belice. Se puede hacer mención que como primer
antecedente del contacto de los piratas ingleses con lo que ahora se conoce
como Belice, se tiene que en el año de 1638 el pirata Peter Wallace instala
su guarida en el Cayo Cacina justo frente a la desembocadura del

17
Organización de los Estados Americanos. “Cronología de Eventos sobre la disputa territorial entre Belice y
Guatemala, EEUU”. Biblioteca Colon. 2010. Pág. 2
20

actualmente denominado río Belice.18 Es interesante hacer mención que no


existe ningún indicio que revele que esa guarida fue permanente, por lo que
nunca existió un establecimiento.

Con el tiempo estos piratas desplazados de Roatán, de Campeche; buscaron


lugares remotos en donde no pudiesen ser inquietados tan fácilmente, es por
eso que siguieron buscando a Belice como guarida. Los piratas siempre
ocasionaron problemas y buscaban saquear las costas españolas, por tal
motivo fue construido el Castillo de San Felipe en el Golfo Dulce (Río Dulce).

Después de la guerra entre España y la Gran Bretaña a la cual se le da


termino en 1763 con la firma de un tratado en el cual la Gran Bretaña solicita
autorización de la Corona Española para permitir a sus vasallos formar un
asentamiento con la única finalidad de realizar la extracción de palo de tinte
en su estado natural, sin tener autorización para establecer plantaciones u
asentamientos permanentes de ninguna naturaleza. Con este tratado se
inicia formalmente con el camino de la atrocidad en el trato del problema por
parte de la Gran Bretaña, antes de este tratado ya había un intento por
manipular un tratado como lo fue el de Godolphin de 1670.

2.2. La Convención Anglo Guatemalteca del año 1859

Luego de la independencia de Guatemala en 1821, se formó la Federación


de las Provincias Unidas del Centro de América, la cual por la débil cohesión
entre los países tuvo una vida efímera. Es por ello, que por el pasar del
tiempo se desintegro. Este suceso histórico motivó a que mientras
Guatemala se esforzaba por el mantenimiento de dicha federación, el
asentamiento británico se extendía al territorio guatemalteco al sur del río
Sibún, hasta llegar al río Sarstún.

Paradójicamente, la posición geográfica privilegiada, en el corazón de


América y del mundo del territorio de Centro América, fue una de las causas
que unida a las ambiciones políticas y la falta de visión de los dirigentes de la
época, impidieron la consolidación de la federación centroamericana.

El autor Jorge Mario García La guardia establece que “La proyectada


comunicación interoceánica que en el centro de Mesoamérica era un hecho
casi natural, afectó nuestro accidentado pasado. Al salir de la dominación
española, las potencias de entonces volvieron los ojos hacia nosotros y

18
Richardson Escobar Vega de Tirado, Evelyn. “Esta tierra es mía: El Drama de Belice” 2da. Edición, Guatemala.
Marta Elena. 2009. Pág. 17
21

funcionarios con instrucciones especiales, comerciantes aventureros,


empresarios y especuladores inescrupulosos, aparecieron por doquier en
busca de riqueza fácil o emociones fuertes. Gran Bretaña fue el país que
subrayó su presencia y su influencia durante los primeros años republicanos
en la Federación y en el estado constituido en república independiente.” 19

Es decir, que Centro América fue uno de los territorios más importantes para
el mundo en su momento, puesto que sus principales proyecciones era el
comercio, es ahí donde países como España y Gran Bretaña giran sus ojos a
estos territorios y es objeto de explotación.

Es por ello que los intereses de Gran Bretaña en Centro América se hacían
cada vez más grandes, ya que las condiciones geográficas la hacían ideales
para la construcción de un canal interoceánico, por lo que el mantenimiento
de las ocupaciones inglesas existentes en estos territorios y la ampliación de
las mismas cobraban una importancia mayúscula.

El 19 de abril de 1850 se firma el Tratado Clayton Bulwer, entre los Estados


Unidos de América y Gran Bretaña, en el que se comprometieron a no
ocupar, colonizar o fortificar parte alguna de la América Central, lo que
imponía al gobierno británico la obligación de no hacer avances territoriales
en el establecimiento de Belice. Gran Bretaña hizo una reserva con respecto
a su ocupación en Belice argumentando que le había sido concedida en
usufructo por la corona española. Si bien el Gobierno de los Estados Unidos
aceptó la reserva, se cuidó de no afirmar ni negar los derechos de Gran
Bretaña y aunque en 1856 suscribió el tratado Dallas – Clarendon, dicho
tratado no fue ratificado.

Guatemala agotada por el esfuerzo por mantener la federación y para frenar


el avance británico sobre su territorio firma con Gran Bretaña, en 1859, el
tratado Aycinena - Wyke por el cual Guatemala cedió el área ubicada entre
los ríos Sibún y Sarstún, a cambio de una compensación, consistente “En
poner conjuntamente todo su empeño, tomando medidas adecuadas para
establecer la comunicación más fácil… entre el lugar más conveniente de la
costa del Atlántico cerca del Establecimiento de Belice y la capital de
Guatemala…”. La Convención se llamó de límites para no violar el tratado
Clayton - Bulwer, firmado nueve años atrás, en 1850, entre Estados Unidos y
Gran Bretaña, por el que las dos potencias se comprometieron a no ocupar,
colonizar ni fortificar posesiones en Centroamérica.

19
García Laguardia, Jorge Mario. “Reflexiones en Torno a la Cuestión de Belice”. Guatemala 2001. Pág. 28
22

2.3. Tratados relacionados al diferendo entre Guatemala y Belice

Dentro de los tratados referentes al diferendo entre Guatemala y Belice son


un antecedente claro e ineludible para establecer los hechos que justifican el
legítimo derecho de Guatemala sobre el territorio de Belice. Estos tratados
deben ser analizados para clarificar la historia y los derechos jurídicos y
soberanos de Guatemala sobre el territorio de Belice.

2.3.1. Tratado de Madrid de 1670 (Godolphin) Gran Bretaña – España

Este tratado fue firmado en Madrid el 18 de julio de 1670 por parte de


España por Don Gaspar de Bracamonte y Guzmán, conde de Peñarada, y
por parte de la Gran Bretaña por el Señor Guillermo Godolphin, caballero de
la Espuela Dorada. La importancia del tratado radica en la mala utilización e
interpretación que se le ha dado en relación al territorio de Belice. El punto
crucial es que la Gran Bretaña antes y las autoridades de la actual Belice han
querido utilizar este tratado como el antecedente jurídico valedero para
justificar su derecho sobre el territorio en disputa.

El artículo 7 es la parte del tratado a la cual han querido hacer referencia


Belice establece: “… Además de esto, se ha convenido en que el
serenísimorey de la Gran Bretaña y sus herederos y sucesores gozaran,
tendrán y poseerán perpetuamente, con pleno derecho de soberanía,
propiedad y posesión, todas las tierras, provincias, islas colonias y dominios
situados en la India Occidental, o en cualquier parte de la América, que el
dicho rey de la Gran Bretaña, y sus súbditos tienen y poseen al presente: de
suerte, que ni por razón de esto, ni con cualquier otro pretexto se pueda ni
deba pretender jamás alguna otra cosa…”.20

España con el objetivo de lograr la paz y evitarse el tormento que hacían de


ella los piratas ingleses y la marina británica, quienes no dejaban de atacar
los territorios españoles, acepta firmar la paz por medio de este tratado. Por
lo que España como en casi en todas las guerras que sostuvo en contra de la
Gran Bretaña, se vio seriamente afectada y fue la menos favorecida. Por este
motivo la Gran Bretaña condiciono a España a la firma de un tratado en el
cual se le garantizara su derecho sobre las tierras que había “conquistado”
en América en el tiempo de la guerra.

20
Secretaria de Relaciones Exteriores de la República de Guatemala. “Libro Blanco Cuestión de Belice, Guatemala”,
1938. Pág. 489
23

El problema del tratado y el artículo es que es muy ambiguo y deja dudas


respecto a que territorio deberá de aplicar el mismo.
La prueba en contra radica en que para el año de 1670 la Gran Bretaña no
tenía conocimiento, ni posesión, ni establecimiento, y ninguna clase de
dominio sobre el territorio de Belice.
En el tratado, ni en el listado se hace referencia expresa a Belice por lo que
no puede ser utilizado como un instrumento jurídico para justificar la
ocupación de la Gran Bretaña sobre su territorio, pues no tienen prueba
sobre su ocupación.

2.3.2. Tratado de París de 1763 Gran Bretaña – España

El tratado de paz de París fue firmado el 10 de febrero de 1783, con el


objetivo de dar por finalizada la guerra de los siete años que convulsionó a
las potencias coloniales europeas. El tratado fue suscrito entre los estados
de Inglaterra, Francia, España y Portugal.
Dentro del tratado se establecieron las condiciones relativas para lograr la
paz y dejar atrás la violenta guerra que casi dejo en ruina a todos los
involucrados. Para ello fue necesario que dichas potencias cedieran entre
ellos ciertos territorios, dentro de los cuales se encuentra incluido el territorio
de Belice en su cláusula décimo séptima y dice así: “Artículo 17.Su Majestad
Británica hará demoler todas las fortificaciones que sus vasallos puedan
haber construido en la bahía de Honduras y en otros lugares del territorio de
España en aquella parte del mundo, cuatro meses después de la ratificación
del presente tratado, y Su Majestad Católica no permitirá que los vasallos de
Su Majestad Británica o sus trabajadores sean inquietados o molestados con
cualquier pretexto que sea en dichos parajes, en su ocupación de cortar,
cargar y transportar el palo de tinte o de Campeche; y para este efecto
podrán fabricar sin impedimento y ocupar sin interrupción las casas y
almacenes que necesitaren para sí y sus familias y efectos; y Su dicha
Majestad Católica les asegura en virtud de este artículo el entero goce de
estas concesiones y facultades en las costas y territorio español como
queda arriba estipulado, inmediatamente después de la ratificación del
presente tratado.”21

Es interesante notar que en este tratado no se hizo referencia a ninguna


clase de límites territoriales. Esto dejo abierta la puerta para que los súbditos
ingleses (piratas) se adentraran en el territorio y se aprovecharan del corte de
palo de tinte.

21
España y Gran Bretaña. “Tratado de Paris de 1763, entre Gran Bretaña y España Articulo 17”.
24

Es importante hacer notar, que España estipulo claramente que lo que otorgo
a la Gran Bretaña fue únicamente una concesión sobre el territorio y que la
plena soberanía española la conservaba la corona española.

2.3.3. Tratado de Versalles 1783 Gran Bretaña – España

El tratado de paz de Versalles fue suscrito en Versalles el 03 de septiembre


de 1783 por Su Majestad Católica y Su Majestad Británica, con el fin de fijar
la paz entre España y la Gran Bretaña. En ese mismo acto la Gran Bretaña
firmó la paz con Estados Unidos, Francia, Países Bajos y España. Para ello
se utilizó un instrumento internacional para cada acto individual para así
establecer los acuerdos específicos que eran necesarios para cada Estado.

El objetivo del tratado en el caso específico de España fue delimitar los


territorios en disputa que corresponderían a cada potencia después de la
guerra. En el caso específico de Belice era el de fijar las condiciones de la
concesión y los límites para las actividades permitidas dentro de la misma. El
tratado consta de 12 artículos en los cuales se fijaron las condiciones para la
firma de la paz entre Su Majestad Católica y Su Majestad Británica. El
artículo que en este caso nos atañe es el artículo número 6 en donde habla
específicamente del caso de Belice.

En este artículo se estableció que era imperativo solventar todos los motivos
de discordia que existían por la falta de cumplimiento del mismo por parte de
los colonos británicos, pues con el pretexto del corte del palo de tinte se
expandieron dentro del territorio español. Por ello se volvió a establecer
cuáles eran las actividades que los colonos británicos podrían desarrollar y
sus límites para el efecto. Se señala que actividades podían realizar siendo
estas: “cortar, cargar y transportar el palo de tinte”. También se les permitió,
a los colonos británicos, fabricar casas y almacenes “para sus familias y para
sus efectos”, para esto se designaron comisarios que indicarían cuales
serían los sitios más adecuados.

Por último se les permitió que ejercieran libremente la pesca para su


subsistencia en las costas de los límites establecidos o en las islas enfrente
de ellos. En cuanto a los límites se estableció que estos serán el “distrito que
se comprende entre los ríos Valiz o Bellese y Río Hondo quedando el curso
de los dichos ríos por los límites indelebles, de manera que su navegación
sea común a las dos naciones a saber: el Río Valiz o Bellese desde el mar
subiendo hasta rente de un lago, o brazo muerto que se introduce en el país,
y forma un istmo o garganta con otro brazo semejante que viene de hacia
25

Río Nuevo o New River hasta su corriente y continuará después la línea por
el curso del Río Nuevo descendiente hasta frente de un riachuelo cuyo origen
señala el mapa en Río Nuevo y Rio Hondo, y va a descarar en Río Hondo el
cual riachuelo servirá también de limite común hasta su unión con Rio
Hondo: y desde allí lo será Rió Hondo descendiendo hasta el mar”.22

Un área de alrededor de 4,802 kilómetros cuadrados ubicados al norte de


Belice, como se pudo visualizar en la sección de análisis de mapas que se
presentó con anterioridad.

2.3.4. Convención de 1786 Gran Bretaña – España

Dentro de la convención se especifica con cierto detalle cuales eran los


límites de la concesión que España extiende a la Gran Bretaña y se amplía la
concesión en el sentido que además del corte del palo de tinte se permitiría
el aprovechamiento de “cualquiera otro fruto o producción de la tierra en su
estado puramente natural pudiese ser un objeto de utilidad o de comercio
sea para provisiones de boca o sea para manufacturas”.23

El tratado hizo mención que España no permitiría que se estableciesen


ningún tipo de cultivo (únicamente el hacer uso de los recursos en su estado
natural), En esta convención España dejo claro su legítimo derecho de
propiedad sobre la tierra que utilizaría la Gran Bretaña al punto que la
convención en su artículo 5 incluyo la prohibición de establecer cualquier tipo
de fortificaciones o poner tropas dentro del territorio en cuestión, así como
también la prohibición de no tener embarcaciones de guerra constantemente.
En esta nueva concesión España otorgo 1,883 kilómetros adicionales a la
Gran Bretaña.

2.3.5. Tratado de Amiens 1802 – España, Francia y Gran Bretaña

El tratado de paz de Amiens fue suscrito en Amiens el 25 de marzo de 1802


por Charles Cornwallis en representación de Jorge III del Reino Unido, José
Bonaparte en nombre del Primer Cónsul de la República Francesa, José
Nicolás de Azará en representación de Su Majestad el Rey de España y de
Indias y Roger Jean Schimmelpennick en representación de la República de
bátava, con el objetivo de poner fin a las guerras revolucionarias francesas.

22
España y Gran Bretaña. “Tratado de Versalles de 1783 entre Gran Bretaña y España, Articulo 6”.
23
Herrarte, Alberto. Ob. Cit. Pág. 444
26

El tratado fijo las condiciones para que se diese la paz entre estas potencias
(Bátava, Francia, España y Gran Bretaña). De este tratado, aparentemente,
sale muy mal la Gran Bretaña pues dentro de sus estipulaciones, está debió
devolver territorios que había conquistado y ocupado. Este tratado es de
importancia para el desarrollo del presente trabajo de tesis, pues desestima
un argumento utilizado por la Gran Bretaña para justificar su ocupación de
Belice. Es importante resaltar el articulo 3 donde establece: “Su Majestad
británica restaura a la República francesa y sus aliados, Su Católica
Majestad [España] y la República Bátava, todas las posesiones y
colonias que les pertenecían y que han sido ocupadas o conquistadas
por las fuerzas británicas durante el curso de la presente guerra, con la
excepción de la isla de Trinidad y las posesiones holandesas en la isla de
Ceilán. “.24

Es decir, que esta guerra inició en el año de 1792 por lo que la Gran Bretaña
no puede alegar que ocupó Belice en este tiempo puesto que ya existían
tratados de concesión (1783 y 1786). Por otro lado en el caso que la Gran
Bretaña hubiese deseado tomar una posición ventajista a raíz de las guerras
que se desarrollaron entre los años de 1792 al año de 1802 y alegar que
ellos conquistaron el territorio de Belice, el tratado de Amiens es el
instrumento que deja sin efecto su argumento histórico pues ellos
voluntariamente devolvieron todos los territorios que consideraban
conquistados.

2.3.5.1. Tratado de amistad y de alianza 1814 España – Gran Bretaña

El tratado de 1814 fue suscrito el 5 de julio de 1814 por Sir Henry Wellesley,
miembro del consejo privado de Su Majestad Británico, caballero de la muy
honorable orden del Baño y Embajador extraordinario y plenipotenciario en
representación de la Gran Bretaña y Don Joseph Miguel de Carbajal y
Vargas, Duque de San Carlos, Conde de Castillejo y de Puerto, Caballero de
la orden del Toisón de Oro, Gran Cruz de la real y distinguida orden de
Carlos III, Comandante de Esparagoza de Lares de la orden de Alcántara,
Mayordomo en Jefe del Rey y Gentil hombre de su Cámara, Teniente
General del Ejercito real, Consejero de Estado y Primer Secretario de Estado
y del Despacho general en representación de España.

Al tratado original se le sumaron tres artículos adicionales el día 28 de agosto


de 1814 y fue firmado por las mismas personas. Este tratado revalidó los

24
España, Francia y Gran Bretaña. “Tratado de Amiens de 1802 entre Gran Bretaña y España, Articulo 3”.
27

tratados de 1763, 1783 y 1786 entre España y la Gran Bretaña. La Gran


Bretaña pretendió formalizar sus derechos sobre Belice por la supuesta
conquista ocurrida en 1798 después de una escaramuza en el Cayo Cacina
llamada la “Batalla de San Jorge”. Es interesante lo que menciona la autora
Evelyn Richardson de Tirado en su obra Esta Tierra es Mía: “Lo curioso
es que, en esta gran batalla, no se perdió ni una vida humana ni hubo
pérdidas materiales.” Esta conquista la trato de justificar la Gran Bretaña
pues había declarado la guerra a Francia y su aliada España en 1796, y para
1798 aun se encontraban en guerra.

En el presente tratado quedo sin efecto cualquier supuesto derecho de


conquista que SMB reclamaba sobre el territorio de Belice, pues el
establecimiento era solamente una concesión con fines comerciales. En la
parte adicional del tratado en su artículo número uno dice literalmente:
“Artículo 1.- Se conviene que, durante la negociación de un nuevo tratado de
comercio, la Gran Bretaña se admitirá el comercio con España en las mismas
condiciones que existían previamente antes de 1796. Quedando por el
presente ratificados y confirmados todos los tratados de comercio que en
aquel periodo subsistían entre las dos naciones.”25

Este texto revalida los tratados comerciales tal y como se encontraban antes
de esta guerra.

2.3.6. Tratado de cesión Aycinena Wike 1859 Guatemala – Gran Bretaña

El tratado Aycinena Wike fue suscrito en Guatemala el uno de mayo de 1859


por el Consejero de estado y Ministro de Relaciones Exteriores de la
República de Guatemala el Senñor Pedro de Aycinena y por el Encargado de
Negocios de Su Majestad Británica en la República de Guatemala el Señor
Carlos Lennox Wike, con el supuesto objetivo de fijar los límites entre la
República de Guatemala y el territorio de Belice.

Este tratado fue firmado bajo presión para la República de Guatemala puesto
que Gran Bretaña era una potencia colonial y se encontraba realizando las
gestiones necesarias para presionar para que Guatemala firmará un
documento que en apariencia tenía el objeto de fijar los límites entre estos
dos estados, pero que en el fondo era para que uno de ellos cediese gran
parte de su territorio.

25
España y Gran Bretaña. “Tratado de Amistad y de Alianza, Paris de 1814 entre Gran Bretaña y España, Articulo
1”.
28

Guatemala deseaba frenar las constantes usurpaciones a su territorio a las


que había sido sujeta desde que se asentaron en las costas de Belice los
piratas ingleses. Además deseaba poner término a una situación que ponía
en riesgo la soberanía de toda Centroamérica pues la Gran Bretaña y los
EEUU se disputaban el territorio Centroamericano con el fin de construir un
canal interoceánico, que conectase al Océano Pacifico con el Mar Caribe.

En su contenido, el tratado expuso que los límites entre Guatemala y Belice


debieron de quedar fijados tal y como se encontraban en el año de 1850, que
el territorio de Belice comprende: “Comenzando en la boca del Rio Sarstún
en la Bahía de Honduras y remontando la madre del río hasta los raudales de
Gracias a Dios hasta los de Garbutt en el Rio Belice; y desde los Raudales
de Garbutt, norte derecho, hasta donde toca con la frontera mexicana.”.26

Es decir que se hace parecer como si desde antes del año 1850 el
establecimiento de “Honduras Británica” hubiese abarcado hasta el río
Sarstún, situación que era y es falsa y fácil de constatar al revisar los
tratados de 1783 y 1786. El tratado también expuso que se debió nombrar
una tercera persona para que fungiese como árbitro o amigable componedor.

Estos comisionados debían de elaborar un informe común de los


acontecimientos y lo que surgiera del proceso de la demarcación de los
límites. La fijación de límites no termino pues el comisionado de Gran
Bretaña fue ordenado para que detuviese el proceso de la demarcación
señalado por el tratado hasta recibir nuevas órdenes. Estas órdenes nunca
llegaron. Lo único que se llego a demarcar fueron los límites del río Sarstún
en los raudales de Gracias a Dios y los raudales de Garbutt en el río Belice.

Se estima que las razones fundamentales para que esto ocurriera son como
lo indica la Licenciada Evelyn Richardson de Tirado en su libro Esta Tierra es
Mía, las siguientes: “en 1861 los ingleses no continuaron con la demarcación
y amojonamiento de la frontera con el territorio de Belice, porque sólo les
interesaba establecer los dos puntos claves, el de los rápidos de Gracias a
Dios (longitud de 1° 3‟ 10” al oeste de Fort George, Belice) y el de los rápidos
de Garbutt (longitud de 0° 57‟ 29” al oeste de Fort George, Belice); con estos
dos puntos perfectamente establecidos, Inglaterra podía saber con exactitud
la extensión total del territorio que se había apropiado.”. 27 Es decir que Gran
Bretaña no le interesaba fijar los límites totales entre Guatemala y Belice, lo
único que pretendían era legitimar su ocupación ilegal hasta el rio Sarstún.

26
Guatemala y Gran Bretaña. “Tratado Aycinena Wyke de 1859 entre Guatemala y Gran Bretaña, Articulo 1”
27
Richardson Escobar Vega de Tirado, Evelyn. “Esta tierra es Mía: El Drama de Belice”. Guatemala, 1999. Pág. 19
29

Por último en el artículo 7 del citado tratado se establecía literalmente: “Con


el objeto de llevar a efecto prácticamente las miras manifestadas en el
preámbulo de la presente convención para mejorar y perpetuar las amistosas
relaciones que al presente existen felizmente entre las dos Altas Partes
contratantes, convienen en poner conjuntamente todo su empeño,
tomando medidas para establecer la comunicación más fácil (sea por
medio de una carretera, o empleando ríos o ambas cosas a la vez,
según la opinión de los ingenieros que deben de examinar el terreno)
entre el lugar más conveniente de la costa del atlántico cerca del
establecimiento de Belice y la capital de Guatemala, con lo cual no podrían
menos que aumentarse considerablemente el comercio de Inglaterra por una
parte, y la prosperidad material de la República por otra; al mismo tiempo que
quedando claramente definidos los límites de los dos países, todo ulterior
avance de cualquiera de las dos partes en los territorios de la otra, será
eficazmente impedido y evitado para el futuro.” 28

Este texto fue propuesto por la Gran Bretaña a través de su embajador y a


pesar de que se trato de que el texto fuese lo mas vago posible se sobre
entendía que para que el tratado fuese perfecto se tenía que dar una
prestación (vía de comunicación con el Mar Caribe). También el texto del
tratado, demasiado vago en sus términos, deja ver claramente que la Gran
Bretaña estaba presta a utilizar todas las artimañas posibles para evadir su
responsabilidad.

Guatemala ratifico el tratado al día siguiente de su firma. Posteriormente, a


causa del incumplimiento de la clausula 7 del presente tratado por parte de la
Gran Bretaña, el 9 de abril de 1946 el Congreso de la República de
Guatemala aprobó el Decreto No. 224 por medio del cual se declara la
caducidad del tratado al ratificar la nulidad del presente tratado por denuncia
en el año de 1884.

2.3.7. Convención complementaria Martin Wyke 1863 Guatemala – Gran


Bretaña

La convención complementaria fue suscrita en la ciudad de Londres el 5 de


agosto de 1863, por el enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de
la República de Guatemala cerca de las Cortes de la Gran Bretaña y Francia,
en representación del Excelentísimo Señor Presidente de la República de
Guatemala, Don Juan Francisco Martín y por el Caballero Comendador de la

28
Guatemala y Gran Bretaña. Ob. Cit. Articulo 7
30

muy honorable Orden del Baño, su Enviado Extraordinario y Ministro


Plenipotenciario cerca de la República de México, en representación de Su
Majestad la Reina del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda, Sir Charles
Lennox Wyke.
El tratado pretendía afinar las diferencias suscitadas entre los dos estados
Guatemala y Gran Bretaña, a raíz del tratado Aycinena Wike de 1859,
específicamente en lo que se refiere a lo estipulado en su artículo séptimo en
donde se acordó la construcción de las comunicaciones que permitieran el
intercambio entre la costa caribeña y guatemalteca.

En la convención se acordó que Gran Bretaña debía de pagar a Guatemala


la suma de 50,000 libras esterlinas con el objetivo de construir una vía de
comunicación al Mar Caribe. El pago se haría en cinco partes y bajo las
condiciones que Gran Bretaña indicaba en el mismo, también se acordó que
la convención debía de ser ratificada seis meses después de firmada.

Ni Guatemala, ni Gran Bretaña ratificaron la convención.


Esta situación fue aprovechada por Bretaña como la excusa perfecta para
evadir sus obligaciones con Guatemala. Por lo que Gran Bretaña hizo saber
al gobierno de Guatemala que por haber incumplido el plazo de seis meses
fijado para ratificar el tratado, la liberaba de toda obligación. Es importante
notar que Gran Bretaña tampoco cumplió con ratificarlo en el plazo
convenido.

Es importante acotar que en todo este caso que en la interpretación que


hace Gran Bretaña de los tratados siempre todo lo que es favorable para
Guatemala no se aplica y todo lo que es desfavorable se le aplica, situación
opuesta a ella.

2.3.8. Tratado Spencer Mariscal 1893 Gran Bretaña – México

El tratado Mariscal Spencer fue suscrito en la ciudad de México el 8 de julio


del año de 1863, por el Secretario de Estado y del Despacho de Relaciones
Exteriores, en representación del Presidente de los Estados Unidos
Mexicanos el Señor don Ignacio mariscal y por el caballero comendador de
San Miguel y San Jorge, enviado extraordinario y ministro plenipotenciario
de Spencer Mariscal Bretaña en México, señor Spencer St. John

Este tratado fue suscrito con el objetivo de fijar los límites definitivos entre
México y el establecimiento de Belice; establecía que el Rio Hondo era la
línea divisoria entre Yucatán y Belice.
31

Esto quedo establecido en el artículo 1 de dicho tratado y dice literalmente


así. Art. I. Queda convenido entre la República Mexicana y Su Majestad
Británica, que el límite entre dicha República y la Colonia de Honduras
Británica era y es como sigue: Comenzando en Boca de Bacalar Chica,
estrecho que separa al Estado de Yucatán del Cayo Ambergrís y sus islas
anexas, la línea divisoria corre en el centro del canal entre el referido cayo y
el continente con dirección al Sudoeste hasta el paralelo 18° 10‟ Norte, y
luego al Noroeste a igual distancia de los cayos, como está marcado en el
mapa anexo hasta el paralelo 18° 10‟ Norte; torciendo entonces hacia el
Poniente, continúa por la bahía vecina, primero en la misma dirección hasta
el meridiano de 88° 2‟ Oeste; entonces sube al norte hasta el paralelo de 18°
25‟ Norte; de nuevo corre hacia el poniente hasta el meridiano 88° 18‟ Oeste,
siguiendo el mismo meridiano hasta la latitud 18° 28 ½‟ Norte, á la que se
encuentra la embocadura del Río Hondo, al cual sigue por su canal más
profundo, pasando al poniente de la Isla Albión y remontando el Arroyo Azul
hasta donde éste cruce el meridiano del Salto de Garbutt, en un punto al
Norte de la intersección de las líneas divisorias de México, Guatemala y
Honduras Británica, y desde ese punto corre hacia el Sur hasta la latitud 17°
49‟ Norte, línea divisorias entre la República Mexicana y Guatemala; dejando
al Norte, en territorio mexicano, el llamado río Snosha o Xnohha.”29

Además del acuerdo sobre los límites territoriales también se acordó no


apoyar las insurrecciones de los indígenas del área, esto pues la Gran
Bretaña brindaba armas a estas personas para que combatieran con las
autoridades mexicanas.
En este tratado quedo establecido que México renunció a cualquier
reclamación de su parte al territorio de Belice. Este hecho anula cualquier
pretensión sobre el territorio de Belice.

2.3.9. Intercambio de cartas Skinner Klee Grant Watson 1931 Guatemala


– Gran Bretaña

Entrado el siglo pasado se dio un intercambio de notas entre el 25 y 26 de


agosto de 1931 “Respecto de la Frontera entre Honduras Británica y
Guatemala.”30 Este intercambio se dio entre Alfredo Skinner Klee Ministro de
Relaciones Exteriores de Guatemala y H.A. Grant Watson enviado Británico.

29
Gran Bretaña y México. “Tratado Spencer Mariscal de 1893 entre Gran Bretaña y México, Articulo 1”.
30
Lauterpacht, Sir Elihu y Otros. “Opinión Legal sobre el Reclamo Territorial de Guatemala a Belice”. Ministerio de
Relaciones Exteriores y Cooperación de Belice. 2002. Pág. 17
32

En la nota de fecha 25 de agosto del año de 1931, inicia el intercambio, el


enviado británico indicaba que: “la frontera entre Honduras Británica y la
República de Guatemala se estableció en el tratado entre la República de
Guatemala y Su Majestad la Reina de Gran Bretaña e Irlanda, firmado en…
1859…” a ella responde el Ministro Skinner Klee indicando que: “… El
Gobierno de Guatemala está de acuerdo en aceptar los monumentos de
hormigón erigidos en los Raudales de Garbutt y los Raudales de Gracias a
Dios, los cuales fueron construidos por… en la frontera entre Guatemala y
Honduras Británica, de conformidad con el informe redactado en la Barra del
Rio Sarstún por los dos delegados a los 29 días del mismo mes… Estos
monumentos, así determinados, forman parte de la línea de la frontera entre
Honduras Británica y la República de Guatemala…”. 31

Esto fue considerado por Gran Bretaña como un tratado y aprovecho a


registrarlo en la Liga de Naciones. Es contradictorio que se haya considerado
un tratado cuando únicamente fueron notas revérsales que no fueron
ratificadas, cuando las notas revérsales únicamente tienen calidad de
tratados internacionales cuando tratan asuntos de importancia limitada y no
para un asunto que atenta contra la integridad territorial de un estado.

Guatemala no protestó las notas revérsales constituidas en un supuesto


tratado cuando la Gran Bretaña las inscribió el 29 de abril de 1932 en la Liga
de Naciones, esto fue y es tomado por la Gran Bretaña como la omisión que
otorgo validez y vigencia al intercambio de notas, cuando en realidad este
intercambio de notas por más que haya servido para dar seguimiento al
tratado de 1859 únicamente sirvió como “corolario” del tratado principal tal y
como lo expresa el Ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala, de
aquel momento, en su nota del 9 de abril del año de 1929.

Por más que Gran Bretaña pretenda que este intercambio de notas haya sido
la justificación para el perfeccionamiento del tratado de 1859 queda una
laguna y esta es si: ¿Realmente se cumplió con la contraprestación que era
la construcción de una vía de comunicación entre Guatemala y el Mar Caribe,
tal y como lo establece el artículo 7 del mismo tratado? ¿O si se cumplió con
lo establecido en el tratado complementario del año de 1863 en donde se
acordó un pago de 50,000 libras esterlinas por parte de la Gran Bretaña a
Guatemala para la construcción de la misma carretera? La respuesta es que
Gran Bretaña no ha cumplido con ninguna obligación de los tratados antes
mencionados.

31
Lauterpacht, Sir Elihu y Otros. Ob. Cit. Pág. 19-20
33

Otro argumento que limita la validez del intercambio de notas es que nunca
fueron ratificadas ante el órgano competente que en este caso era el
Congreso de la República de Guatemala, además el artículo 46 de la
Convención de Viena del año de 1969 establece que solamente se podrá
alegar nulidad del mismo cuando afecte a una norma de importancia
fundamental en el derecho interno, esta disposición claramente vulneraba su
integridad territorial por lo que se considera que atenta contra la constitución
vigente en aquel momento.

Aunando a lo expuesto, es importante mencionar que después de la Primera


Guerra Mundial se suscribió el tratado de Versalles de 1919, en el cual se
creó la Sociedad de las Naciones, Estados Unidos fue uno de los estados
suscriptores del mismo, aún así el tratado no lo obligó puesto que el
instrumento no fue ratificado por su órgano competente para el efecto.

El intercambio de notas de 1929 a 1931 entre Gran Bretaña y Guatemala


lejos de reafirmar los derechos de la primera sobre el territorio de Belice los
contraria, puesto que el derecho de los tratados señala según la Convención
de Viena de 1969 en su artículo 60, que: “Artículo 60. Terminación de un
tratado o suspensión de su aplicación como consecuencia de su violación. 1.
Una violación grave de un tratado bilateral por una de las partes facultará a la
otra para alegar la violación como causa para dar por terminado el tratado o
para suspender su aplicación total o parcialmente. … 3. Para los efectos del
presente artículo, constituirán violación grave de un tratado: … b) la violación
de una disposición esencial para la consecución del objeto o del fin del
tratado.”32

En el presente caso es ineludible para Gran Bretaña la acusación del


incumplimiento de la contraprestación señalada en el artículo séptimo del
tratado de 1859, por tal motivo el intercambio de cartas permitió a Guatemala
cumplir con sus obligaciones del tratado situación que le permitió la
resolución del este tratado por medio del Decreto No. 224 del Congreso de la
República emitido el 9 de abril de 1946.

Guatemala mantiene sus derechos intactos en relación al reclamo sobre el


territorio de Belice, así como del área marítima e insular, no existe ningún
argumento que no le permita reclamar su derecho legítimo ya sea sobre el
territorio o sobre una compensación sobre el mismo, incluyendo intereses y
los daños y perjuicios.

32
Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas “Conferencia de las Naciones Unidas Sobre el
Derecho de los Tratados”. Convención de Viena de 1969 sobre el derecho de los Tratados, Articulo 60.
34

2.3.10. Descolonización y la Emergencia de Belice como Estado


Independiente

No obstante, la ausencia de fundamento histórico para que la ocupación de


Inglaterra en Belice tuviera la categoría de colonia, el proceso de
descolonización que surge después de la Segunda Guerra Mundial, es la
génesis del Estado Belice. Dicho proceso cristalizó en el año 1960, cuando la
Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas apoyó la
independencia de los territorios que hasta ese momento eran enclaves
coloniales.

Los territorios que alcanzaron su independencia se agruparon como


Mancomunidad Británica ó Commonwealth, que según el autor Carlos Larios
Ochaita, es una “Asociación de Estados que formaron parte del Imperio
Británico, que accedieron súbita o gradualmente a un mayor o menor grado
de independencia y que poseen una herencia común; en la actualidad es una
especie de organización internacional muy especial, con secretaría propia, y
que, entre otros, tiene como fin la ayuda mutua en todas la áreas de la
actividad humana”.33
“La Asamblea General de las Naciones Unidas, en resolución del 14 de
diciembre de 1960, proclamó la necesidad de llevar a una rápida terminación
el colonialismo en todas sus formas. Con este fin, adoptó una Declaración
sobre el otorgamiento de la independencia a los países y a los pueblos
coloniales.

Mediante esta declaración, la Asamblea reclamó las medidas inmediatas que


habrían de tomarse en los territorios… que todavía no habían alcanzado la
independencia, para la transmisión de todo el poder a los pueblos de dicho
territorios, con el objeto de habilitarlo para el goce de la independencia
completa…”.34

La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas por


resolución 3432 en 1975, con el voto en contra de Guatemala, resolvió
apoyando la independencia de Belice. Aunque los orígenes del
establecimiento de Belice no le atribuían la calidad de colonia, porque
proviene de una usurpación de territorio por parte de Inglaterra en clara
violación a la integridad territorial de Guatemala, la población de Belice se

33
Larios Ochaita, Carlos. “Derecho Internacional Público” 7ma. Edición. Guatemala: Litografía Nawal Wuj. Pág. 67
34
Sorensen, Max. “Manual de Derecho Internacional Público”. México: Fondo de Cultura Económico. 1994. Pág.
273
35

desarrolló como parte de un grupo de naciones que cierto momento,


aspiraban la independencia y autodeterminación.

El territorio guatemalteco fue cercenado por la fuerza y explotado


económicamente por Inglaterra durante muchos años, hasta que decidió que
la independencia de Belice era compatible con sus intereses, una vez
mantuviera los más fuertes lazos políticos y económicos a través de la
Mancomunidad Británica.

Guatemala no solo fue perjudicada en la integridad de su territorio, sino que


la Gran Bretaña primero y Belice después, han mantenido una campaña que
afecta nuestras relaciones internacionales con algunos países,
especialmente con los países que por ser ex colonias ellos mismos, se
identifican con la posición de Belice.

2.3.11. Propuesta de 1977 entre Guatemala y Gran Bretaña

Como un seguimiento a la resolución anterior de la Asamblea General de la


Organización de las Naciones Unidas, en el año 1977, se hizo el esfuerzo
entre los gobiernos de Guatemala y de la Gran Bretaña de alcanzar una
solución que incluyera un área de territorio continental en el sur de Belice
para Guatemala, como compensación necesaria para que se reconociera la
inminente independencia de Belice.

Las opciones que se manejaron tomaban como base para la línea de frontera
en el sur de Belice: en la posición de Guatemala el río Monos (Monkey
River), es decir todo el Distrito de Toledo, y en la posición de la Gran Bretaña
el río Moho, es decir a la altura de Punta Gorda. El Gobierno independista de
Belice rechazó esta negociación sostuvo como lo hace hasta la actualidad,
que no cedería ni una sola pulgada de territorio a favor de Guatemala, ya que
le correspondía todo su territorio
CAPITULO III

EL ROL DE LAS ORGANIZACIONES INTERNACIONALES PARA LA


SOLUCIÓN DEL DIFERENDO TERRITORIAL ENTRE GUATEMALA Y
BELICE

3. Organización de Naciones Unidas (ONU )

En el presente tema se desarrollara el rol del diferendo territorial en cuanto al


papel que desempeño la Organización de las Naciones Unidas y enmarcados
en el ámbito de los principios y propósitos por el cuál fue creada la
Organización, ha venido desempeñando un papel fundamental como
impulsor a una solución pacífica y acorde a las normas establecidas en el
Derecho Internacional para que consecuentemente exista una solución real,
legítima y pronta al diferendo territorial que se enfrenta entre Guatemala y
Belice.

La Organización de las Naciones Unidas, a través del Secretario General Kofi


Annan, declaró que, para la existencia de una solución definitiva al Diferendo
entre Guatemala y Belice es necesario que se acudan a todos los medios de
solución pacífica legales establecidas en función del Derecho Internacional,
para obtener finalmente una solución justa y equitativa entre ambas partes.
Es importante hacer notar, que el Secretario General de Naciones Unidas,
tomó como referencia la necesidad de asimilar todos los medios pacíficos
enmarcados en la Carta de la Organización de las Naciones en
concordancia y puntualmente con el Derecho Internacional.

Consecuentemente con lo descrito plasma claramente que el cumplimiento


del Derecho Internacional, causa efectos de legalidad en el ámbito
internacional y por lo tanto credibilidad en su aplicación, a lo cual la
Organización Mundial, en el caso de la controversia territorial entre
Guatemala y Belice, recomendó que la solución sea basándose en el
Derecho Internacional.

Consecutivamente con las Propuestas presentadas por los Conciliadores en


la sede de la Organización de Estados Americanos en Washington el 30 de
agosto del 2002, las Naciones Unidas a través de su Secretario General
de la Organización antes mencionada, motivó a los guatemaltecos y

36
37

beliceños a respaldar las propuestas de los Conciliadores congratulándose


para que exista una posibilidad a la solución del diferendo territorial.

Personalmente el Secretario General percibió satisfactoriamente las


Propuestas de Solución al Diferendo Territorial entre Guatemala y Belice,
proporcionadas por los Conciliadores con el respaldo de la Organización de
los Estados Americanos a través de su ex secretario General Doctor César
Gaviria. La percepción es clara por parte de la Organización de las Naciones
Unidas mediante su Secretario General, de aceptar lo propuesto de los
Conciliadores en el ámbito de la Organización que él representa. Si existe la
aceptación de las mismas, por parte de la Organización, entonces implica
que las éstas están en función de lo justo y equitativo, como lo establece el
Derecho Internacional. Pero la realidad con que Guatemala ha aceptado las
propuestas, es paradójica, ya que no coinciden con lo estipulado por Las
Naciones Unidas, porque Guatemala ha salido más perjudicada debido a no
haber logrado, la porción territorial y marítima que exigió y que legalmente le
pertenecen. En cambio para Belice, las propuestas de los Conciliadores, si
ofrecen beneficios totales.

3.1. Organización de Estados Americanos (OEA)

Las controversias, en este caso la que se tiene entre Guatemala y Belice


por cuestiones de delimitación territorial, deben agotarse todos los medios
pacíficos en función del respeto del Derecho Internacional. De la misma
manera cabe hacer mención el rol fundamental que la Organización de
Estados Americanos, de ámbito regional, quien ha sido intermediaria para
una solución pronta y justa mediante la intervención de su Ex Secretario
General César Gaviria, siendo el mismo testigo de honor en las
negociaciones sobre la controversia limítrofe entre los territorios de
Guatemala y Belice, ha sido aceptable por inmiscuirse para darle una
solución real y legal.

A través de la Organización de Estados Americanos, se creó el Panel de


conciliadores y la misma ha hecho su facilitación en este proceso para
brindarle una pronta solución. Al mismo tiempo, no solo en el caso de Belice
sino en otros países a través de los años, se han implementado las
Medidas de Confianza por parte de la Organización, siendo efectivas para el
fortalecimiento y la transparencia de las relaciones bilaterales entre los
países, y han aportado en la esfera mundial, muchos logros a favor de la paz
y que la misma Organización sirva para agilizar el proceso de solución a la
controversia, como organización regional americana, con relación a la
38

polémica que se mantiene con el territorio de Belice y Guatemala, debate


que ha venido desde tiempos históricos, particularmente desde el Siglo
XVIII.

En concordancia a lo antepuesto y conforme a los propósitos y principios por


el cuál fue creada la Organización de Estados Americanos y en función de
estos, se ejecutan hacia los Estados miembros, entre los cuáles tenemos,
afianzar la paz y la seguridad del continente, prevenir las posibles causas de
dificultades y asegurar la solución pacífica de las controversias que surjan
entre los Estados Miembros, el Derecho Internacional es norma de conducta
de sus Estados en sus relaciones recíprocas, la agresión del Estado
Americano constituye una agresión a todos los demás miembros, las
controversias de carácter internacional que surjan entre dos o más Estados
Americanos deben ser resueltos por medios pacíficos. Conforme a lo
anterior y con los deseos reales, de darle una solución a la problemática
anteriormente descrita y en concordancia que tanto Belice reconocido como
un país libre e independiente desde 1,981 y de acuerdo a la Carta de la
Organización de Estados Americanos , que implicó la reforma del Artículo 8
de la Carta de la Organización de Estados Americanos en el Protocolo de
Cartagena de 1985 que dice literalmente;

El Consejo Permanente no formulará ninguna recomendación ni la Asamblea


General tomará decisión alguna sobre la admisión presentada por una
entidad política cuyo territorio esté sujeto, total o parcialmente y con la
anterioridad a la fecha del 18 de diciembre de 1964, fijada por la primera
Conferencia Interamericana Extraordinaria, a litigio o reclamación entre un
país extra continental y uno o más Estados Miembros de la Organización,
mientras no se haya puesto fin a la controversia mediante procedimiento
pacífico”, que permitió la incorporación de varios países al Sistema
Interamericano, como el caso de Belice, a pesar de la existencia de litigios
territoriales con otros miembros, y Guatemala, ambos miembros de la
Organización de Estados Americanos, por medio del Secretario General de
ese entonces, Doctor César Gaviria, quién se comprometió a velar por los
acuerdos que se tomen, sean de cumplimiento obligatorio tanto de Belice
como Guatemala, ofreció así la sede de la Organización, para el Proceso
de Conciliación iniciado durante el año 2,000, detallándose a continuación
los esfuerzos de ayuda por parte de la Organización en el inicio del proceso
conciliatorio entre Belice y Guatemala para darle una solución al diferendo
territorial, en un lapso de dos años.
39

En mayo de 2000, los representantes de los gobiernos de Belice y


Guatemala, en presencia del Secretario General de la Organización de
Estados Americanos de ese entonces César Gaviria como Testigo de Honor,
acordaron buscar una solución final a su diferendo territorial, a través de la
figura de un Panel de Conciliadores y la facilitación del proceso por parte de
la Organización de Estados Americanos.

De igual forma, se convinieron una serie de medidas de confianza que


generaran un clima propicio para el proceso de diálogo, se creó una
Comisión Mixta encargada de recibir e implementar propuestas de medidas
de confianza, tales como:

a) Coordinación entre las Fuerzas Armadas para la movilización de tropas


en la frontera;

b) intercambios culturales y becas educativas;

c) congresos de negocios;

d) cooperación en atención y prevención de desastres;

e) lucha contra cultivos ilícitos y narcotráfico; y

f) cooperación en turismo, así como la integración plena de Belice a


América Central.

Los conciliadores fueron presentados por los gobiernos pero fueron


financiados por el Fondo de Paz de la Organización de Estados Americanos,
lo cual les otorgó una mayor autonomía para que desempeñaran sus
elevadas responsabilidades. Recibió para el desarrollo del proceso un
significativo apoyo de la comunidad internacional y a ello hizo referencia el
Secretario Adjunto.

Para estos propósitos y otros atinentes a las propuestas, se tuvo la oportuna


y eficaz colaboración tanto del Instituto Panamericano de Geografía e
Historia como de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Además el apoyo y trabajo de Christopher Hernández y Jimena Duque en
la Oficina del Secretario Adjunto, y a Camilo Granada y Jorge Mario Eastman
asesores del Secretario General. Sergio Caramagna apoyó lo que se
denominó la Comisión ad hoc. Y finalmente a los directores de las oficinas
de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Guatemala y Belice.
40

Queda absolutamente claro, el rol que la comunidad internacional, en este


caso, la Organización de Estados Americanos, está dando para que se
resuelva la polémica limítrofe descrita. En el Derecho Internacional, se
establecen los mecanismos de solución de controversias, utilizando todos
los medios pacíficos para una solución justa y equitativa, es loable en estas
circunstancias, que en ese entonces el Secretario General de la
Organización de Estados Americanos, asume la intermediación entre
Guatemala y Belice fungiendo como testigo de honor, teniendo con esto, una
mayor formalidad institucional y ética en el proceso de solución.

Al mismo se cuentan también con estrategias viables que contribuyan a


una mayor claridad sobre los distintos acontecimientos que han impedido la
solución al problema territorial, y acuerdos que permitan una convivencia
clara y pacífica en la interrelación de los pueblos, particularmente los que se
encuentran en la zona de adyacencia quienes han sido los más afectados,
siendo estas estrategias y acuerdos, la conformación del panel de
Conciliadores y el Acuerdo Sobre Medidas de la Confianza, a lo cual la
ejecución de lo antes descrito, debe enmarcarse en el respeto del Derecho
Internacional.

Referencialmente se estipula asimismo, el aporte que la Organización de


Estados Americanos brinda, desde el punto de vista de algunas instituciones
que la conforman, permitiendo de esta forma aportar técnicamente
información e ideas en beneficio a la solución de la controversia. Como
también el nacionalismo y concientización de la Organización de Estados
Americanos a partir de los años 80s, de que los países en disputas
territoriales y en el marco del desarrollo de la autodeterminación de los
pueblos, ingresen a formar parte de la Organización, motivo por el cual
Belice formo parte de la antes mencionada. Lo anterior es sinónimo de que
con anterioridad, la Organización ya consideraba a Belice como un estado
independiente y al mismo prevalecía los deseos de una solución pronta al
polémico caso, en concordancia a lo que quedó establecido en el Protocolo
de Reformas de la Carta de la Organización de Estados Americanos
aprobada el 5 de diciembre de 1,985. Todos los esfuerzos de ayuda por
parte del Organización, descritos con anterioridad contribuyeron a obtener
las Propuestas de los Conciliadores para la Solución del Diferendo Territorial
sin que hasta el presente haya surtido efectos concretos.

El ex secretario General de la Organización de Estados Americanos César


Gaviria, percibió la propuesta de los Conciliadores como positivas para
41

ambos estados, al mismo tuvo la gentileza de instar a las partes para que
aceptaran las propuestas, ya que se dieron en el marco justo y equitativo.
Con relación al punto de vista del Secretario de la Organización como
representante de la misma, es menester la satisfacción que prevaleció
con relación a las Propuestas y la aceptación de las mismas, ya que
contribuye al fortalecimiento de uno de los propósitos de la Organización
de Estados Americanos, como lo es la Solución de Controversias por todos
los medios pacíficos y al mismo, el rol primordial de la Organización en el
ámbito regional en materia mediadora.

Tomando en consideración, que la Organización antes descrita, avaló las


Propuestas de los Conciliadores para una solución al Diferendo Territorial
que se tiene, esto no quiere decir que Guatemala también tiene que
aceptarlas máxime cuando en la actual propuesta, no prevaleció el interés
nacional de Guatemala con relación a la adquisición de los 12,272 Kms2
que se exige legalmente.

3.2. Parlamento Centroámericano (PARLACEN)

La naturaleza del PARLACEN, se concibe como un órgano regional de


planteamiento, análisis y recomendación sobre asuntos políticos,
económicos, sociales y culturales de interés común, con el fin de lograr una
convivencia pacífica dentro de un marco de seguridad y bienestar social,
que se fomente en la democracia participativa en el pluralismo y el respeto a
las legislaciones nacionales y al Derecho Internacional según lo estipulado
en el artículo 1 Tratado Constitutivo del PARLACEN y otras instancias
políticas.35

Con relación a lo anteriormente descrito y en concordancia con la función


del Parlamento en la región, es necesario detallar el rol que ha
desempeñado acorde a la controversia territorial entre Guatemala y Belice,
y con profundo énfasis en que el organismo regional, solamente plantea,
analiza y recomienda sobre asuntos políticos, económicos, sociales y
culturales, sin concebirse coercitivos o de obligatoriedad, siendo a
continuación el siguiente:

La República de Belice no es miembro del Parlamento porque aún no ha


ratificado su adhesión, pero si ha participado en el ámbito interno, como

35
Larios Ochaita, Carlos. “Derecho Internacional Público”. Editorial F&G, Guatemala. 2001. Pág. 45
42

observador, teniéndose las intenciones de adherir legalmente diputados


electos por Belice ante el Parlamento.

El Parlamento Centroámericano, reconoce a Belice como un país libre e


independiente, desligado totalmente de Guatemala, independientemente de
la controversia territorial que se mantiene entre ambos Estados, como
también el reconocimiento de las Naciones Unidas, manifestándose
consecuentemente que el Parlamento no sé entromete en este tipo de
controversias por no estar facultado para ejercer fuerza coercitiva, sin
embargo enfoca su recomendación a que se solucione, por los medios
pacíficos establecidos en el Derecho Internacional, y otros como la Corte
Internacional, por ser una convergencia entre los dos Estados.

En su sentido más amplio, el PARLACEN, actualmente ha hecho en función


del diferendo territorial entre Guatemala y Belice, los esfuerzos necesarios
para lograr una integración centroamericana cuyo fin sea la búsqueda del
desarrollo de los pueblos Centroamericanos a través de políticas sociales,
culturales, económicas y políticas que se ejecuten en su conjunto. Además
el PARLACEN ha hecho sus pronunciamientos, particularmente en que debe
de existir una solución pacífica a la controversia, utilizando todos los medios
pacíficos estipulados en la Carta de la Organización de las Naciones Unidas
y la Carta de la Organización de Estados Americanos.

Con relación a las Propuestas presentadas por los conciliadores, no ha


existido ningún pronunciamiento, demostrándose claramente el poco interés
sobre lo acaecido a un territorio centroamericano, por el contrario el
Parlamento continúa con los esfuerzos de que Belice sea incorporado al
ente regional, expresándose a través de las gestiones de la diputada
Martha McCoy Sánchez, vicepresidenta del PARLACEN, quién viajo en una
misión especial al territorio en disputa, reuniéndose con la Licda Elizabeth
Zabaneh de la Asamblea Nacional de Belice, con el objetivo de compartir los
mecanismos y procedimientos para ingresar al PARLACEN.

El Organismo Sub Regional, se fundamenta también en que Belice es parte


de las Naciones Unidas, asumiendo que, si ha ingresado a la Organización
de las Naciones Unidas, es porque se han llenado los requisitos para el
ingreso a la misma. Coherentemente con las consultas realizadas a
personeros del PARLACEN, específicamente al Doctor Jones Fajardo
Director de Derechos Comparados, indicó en su momento desconocer en
sí, cuáles habían sido las propuestas proporcionadas por los conciliadores, y
al mismo consideró que no le compete al Organismo Sub Regional,
43

pronunciarse al respecto por tratarse de controversias entre estados


máxime de carácter territorial, en donde existen instancias legales conforme
a Derecho Internacional al cual pueden sometérselas. Al PARLACEN, en
concordancia con la visita realizada en su momento, la propuesta de los
Conciliadores, no había sido proporcionada al mismo como se indicó con
anterioridad, ni al mismo, le interesaba conocerlas, debido al mínimo
interés sobre el problema del diferendo territorial.

El deseo del Parlamento, en la actualidad, es que Belice sea parte del


mismo, una país libre y reconocido por la Organización de las Naciones
Unidas (actualmente ya reconocido desde 1,981), y que de esta forma se
contribuya al desarrollo de la tan estancada economía Beliceña.

Se coincide concretamente con el Parlamento, pero por lo menos, debió


existir alguna recomendación o posición, aunque no fuesen de cumplimiento
coercitivo, pero que contribuyeran al Estado de Guatemala a una orientación
más factible para el futuro.

A lo anteriormente descrito, vinculante con el Parlamento y en su conjunto,


puede considerarse, que en la actualidad, por ningún motivo le interesa la
divergencia territorial existente entre Belice y Guatemala, al contrario está
más interesado en que Belice es un territorio libre y soberano reconocido
legalmente por la Organización de las Naciones Unidas, al mismo, haciendo
los esfuerzos sobre cabildeos necesarios para que el país antes referido,
sea parte del mismo.

Las intenciones del Parlamento son positivas, pero hay que tomar en cuenta
que se tiene una controversia entre Belice y Guatemala por cuestiones
territoriales, por lo tanto el Organismo Sub Regional debe de enmarcar sus
esfuerzos a propiciar estrategias de ayuda para solventar el caso y darle una
solución justa y equitativa, esperando quizás en el futuro y en función a las
reformas que necesita el Parlamento, las resoluciones sean coercitivas y de
cumplimiento obligatorio, para beneficio de la región.

Entre los principios del Parlamento se encuentra la solución pacífica de las


controversias que surjan entre los países Centroamericanos, también
plasmados en la Carta de Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la
Carta de la Organización de Estados Americanos (OEA), por lo que existe
conciencia en el mismo, que cualquier conflicto o controversia de divergente
naturaleza, deben agotarse todos los medios pacíficos establecidos en el
Derecho Internacional.
44

Como se puede observar, la comunidad internacional representada de varias


formas, muestra un total interés porque el diferendo territorial entre Belice y
Guatemala, se solucione, recurriendo a los medios pacíficos y por ende, ha
proporcionado toda cooperación posible

3.3. Negociaciones en relación al diferendo entre Guatemala y Belice y el


rol de la Organización de Estados Americanos.

El diferendo territorial entre Guatemala y Belice tomo un nuevo giro a partir


de la independencia de este último en el año de 1981, declarada
unilateralmente por la Gran Bretaña y posteriormente aprobada y aceptada
por la Asamblea General de las Naciones Unidas. A raíz de este acto las
relaciones cambiaron de forma radical pues el titular del territorio de Belice
cambio de la Gran Bretaña al Gobierno de Belice. En apariencia esto causo
un revés para Guatemala pues por motivo del principio de la
autodeterminación de los pueblos, se permitía al pueblo Beliceño constituir
su propio estado. Pero en la realidad practica del diferendo fue un avance,
pues en primer lugar elimino la titularidad del territorio de la Gran Bretaña,
estado y potencia con la cual a todas luces hubiese sido imposible llegar a
una negociación transparente y sincera, tal y como lo evidencia toda la
documentación de más de 100 años de antigüedad en la cual España y
luego Guatemala intentaron poner término final a la disputa y esta potencia
bajo engaños y artilugios no lo permitió.

Esta situación quedo parcialmente eliminada pues los beliceños deseaban


disfrutar de su recién fundado estado sin tener pendientes conflictos que
amenacen su paz, esto a pesar de guardar la postura intransigente que
“Belice no cederá a Guatemala, ni una pulgada de tierra.”, manifestado por
Said Musa Ministro del Exterior de Belice en una visita realizada a Guatemala
en 1991.44 En segundo lugar permitió que se entablaran relaciones
diplomáticas y se pudiese iniciar con el proceso de negociación directa con
las autoridades beliceñas y bajo los auspicios del organismo ad hoc para
supervisar estas negociaciones, como lo es la Organización de los Estados
Americanos (OEA).

Esto no quiere decir que la disputa vaya sobre todo el territorio, pues la parte
usufructuada por España a Gran Bretaña constituiría el territorio legítimo de
Belice y la parte que corresponde seria a partir del río Sibún al río Sarstún.

Dentro de estas negociaciones Guatemala ha logrado que las autoridades de


Belice reconozcan la existencia de un diferendo territorial, insular y marítimo
45

que pesa sobre su territorio y además se ha logrado que las autoridades de


Belice hayan pactado un acuerdo especial para someter y dirimir el diferendo
ante la Corte Internacional de Justicia.
CAPITULO IV

INCIDENCIAS IMPORTANTES DEL DIFERENDO GUATEMALA Y BELICE

1 El apoyo de Gran Bretaña para la Independencia de Belice

La independencia de Belice como Estado soberano se desarrolla,


principalmente, en la Asamblea General de la Organización de las Naciones
Unidas. Se da gracias a la presión que hace la Gran Bretaña y Belice ante
esta organización, para legitimar la seglar ocupación. Es decir, no solo se
limita a la presión ante la Organización de las Naciones Unidas, sino ante
otras organizaciones y ante diversos países.

Es por ello que Belice logra su independencia con el apoyo de Gran Bretaña
en el seno de la Asamblea General de la Organización de las Naciones
Unidas. Todo tiene su inicio con el voto negativo que Panamá da, en torno a
la Cuestión de Belice, a Guatemala en el año de 1976 en la XXXI Asamblea
General de la Organización de las Naciones Unidas, como lo indica el
tratadista Roberto Carpio Nicolle “la resolución 31/50 que concede un amplio
apoyo a la posición mantenida por Inglaterra, en menoscabo de la
reclamación territorial sustentada por Guatemala”.36

En el numeral 3 de las resolución 31/50 se pide que se respete el derecho


del pueblo de Belice a la libre determinación, a su independencia y a su
integridad territorial. Por lo que esta resolución insta a todos los miembros
de la Organización de las Naciones Unidas, a apoyar la independencia de
Belice.
La mención del voto de Panamá en contra de Guatemala, es de suma
importancia pues es la marca del fin del sólido apoyo que Centroamérica
había dado a Guatemala entorno a este conflicto.
Es importante señalar que en la Conferencia de la Mancomunidad Británica
de Naciones celebrada en Londres en el año 1977, los jefes de gobierno de
dichos Estados rechazan las reclamaciones de Guatemala y apoyan la
independencia de Belice.

Por otra parte la conferencia, realizada en junio del año de 1977, de la


Organización de los Estados Americanos, emite una declaración de apoyo a
la independencia de Belice simbólica por parte de Panamá, Barbados,

36
Carpio Nicolle, Roberto. “Belice Punto y Aparte”. Guatemala, Editorial Girblan y Cía. Ltda. 1981. Pág. 15
46
47

Granada, Trinidad y Tobago y Jamaica. Posteriormente en julio de 1977 se


realizan negociaciones entre Belice y Guatemala, enviando ambas naciones
una comisión para este fin, dichas negociaciones son celebradas en
Washington.
Aspecto fundamental es el acercamiento que tiene el Premier Price con
México, ganando el apoyo de dicho país.

En cuanto a las Asambleas Generales de la Organización de las Naciones


Unidas es importante reiterar que a partir de 1977 Guatemala paulatinamente
pierde el apoyo del que gozaba en relación a sus derechos históricos sobre
el territorio de Belice.

En 1980, el único país que se pronuncia en contra de la independencia de


Belice es Guatemala.
En la Asamblea General del año de 1981 que se emite la resolución 34/32
es en donde se establece en uno de sus puntos, que queda ordenado que
Belice debe de acceder a su independencia antes de la apertura de la
próxima Asamblea General.

Es a partir de esta resolución que Gran Bretaña inicia el proceso


constitucional preparatorio para la independencia de Belice.
Guatemala por supuesto que se opone a la independencia unilateral de
Belice, por lo que posteriormente se dan muchas rondas de negociación,
entre Guatemala y Belice, que fracasan, por lo que Guatemala rompe
relaciones y no reconoce la independencia de Belice, situación que cambia
hasta el año de 1991, cuando Guatemala envía un embajador a Belice y lo
reconoce como Estado soberano, sin haber previamente hecho un
referéndum o consulta popular con el pueblo guatemalteco.

Es de notar que a pesar de todas las negociaciones realizadas, Guatemala


no ha logrado someter el diferendo territorial ante una instancia jurídica
internacional, como lo es la competente: La Corte Internacional de Justicia
(CIJ).
El desarrollo de la independencia de Belice ante la Asamblea General de la
Organización de las Naciones Unidas se puede establecer analizando las
distintas resoluciones siendo estas:

a) La Resolución 34/32 de la Asamblea General de la Organización de las


Naciones Unidas del 8 de diciembre del año de 1975, referente a la cuestión
de Belice, establecía que: La Asamblea General:
48

1. Examinó el informe del Comité Especial encargado de dar seguimiento a


la independencia de los pueblos coloniales.
2. Que escucho las declaraciones de los representantes de Belice.
3. Que reafirmaba los principios de la Resolución 15/14, y que estaban
convencidos de la aplicación para el pueblo beliceño.
4. Que tenía en cuenta la voluntad del pueblo beliceño a su independencia.
5. Que tenían en cuenta las seguridades que la Gran Bretaña manifestó de
tomar las medidas necesarias para que Belice pudiera ejercer su derecho
a la libre determinación e independencia.
6. Declaraba que lamentaban que por divergencias entre la Gran Bretaña y
Guatemala se haya impedido el ejercicio de libre determinación e
independencia de Belice, y que esas divergencias debían de resolverse
consultando directamente a las autoridades beliceñas.
7. Que era menester proteger la integridad territorial de Belice, por lo que
pedía el apoyo de la comunidad internacional.
8. Pedía que la Gran Bretaña, Belice y Guatemala continuaran con las
negociaciones e indicaba que cualquier acuerdo en las negociaciones
debía de ir de acuerdo a respetar el derecho de libre determinación,
independencia y a la inviolabilidad de la integridad territorial del pueblo
beliceño.
9. Establecía que las partes debían de comunicar en la próxima Asamblea
General los acuerdos a los que hubiesen llegado.
10. Por último pedía que el Comité Especial encargado de dar seguimiento a
la independencia de los pueblos coloniales continuara con su examen
sobre la cuestión.

b) La Resolución 31/50 de la Asamblea General de la Organización de las


Naciones Unidas, del 1 de diciembre del año de 1976, referente a la
cuestión de Belice, manifestaba que: Después de haber oído a la Gran
Bretaña, Belice y Guatemala, en relación al otorgamiento de la
independencia de Belice y fundamentándose en la Resolución 15/14, en
donde se establecía la libre determinación de los pueblos coloniales;
reafirmaba el derecho de Belice a su independencia, libre determinación y
a su integridad territorial; pide que se continúen las negociaciones de
acuerdo a la resolución 34/32; que las partes comuniquen los acuerdos
alcanzados en la próxima sesión de la Asamblea General; por último,
pedía al comité Especial encargado de dar seguimiento a la
independencia de los pueblos coloniales que continuara su examen sobre
la cuestión.
49

c) La Resolución 32/32 de la Asamblea General de la Organización de las


Naciones Unidas del 28 de noviembre del año de 1977, referente a la
cuestión de Belice, establecía, básicamente, lo mismo que las
Resoluciones 34/32 y 31/50 con la diferencia que en esta resolución se
indica que en la Declaración de Bogotá de 1977 se convino en que la
cuestión de Belice “debe resolverse en los medios pacíficos consagrados
en la Carta de la Organización de Estados Americanos y de Organización
de las las Naciones Unidas, y mediante el respeto a su integridad
territorial y al principio de libre determinación de los pueblos.” Y que en el
mes de julio de 1977 se llevaron a cabo negociaciones entre Guatemala y
la Gran Bretaña, que lamentaba no que hubiesen llegado a un acuerdo de
conformidad con las resoluciones 34/32 y 31/50.

d) La Resolución 33/36 de la Asamblea General de la Organización de las


Naciones Unidas, del 13 de diciembre del año de 1978, en relación a la
cuestión de Belice establecía, básicamente, lo mismo que las anteriores
en su objetivo de apoyar al pueblo de Belice en su ejercicio de los
derechos de libre determinación, independencia e integridad territorial. La
única diferencia de esta resolución con las otras, era la manifestación que
hizo de tener presentes las partes conducentes de la Declaración de la
Conferencia de Ministros de Relaciones Exteriores de los Países no
Alineados celebrada en Belgrado en el año de 1978.

e) La Resolución 34/38 de la Asamblea General de la Organización de las


Naciones Unidas del 21 de noviembre del año de 1979, en relación a la
cuestión de Belice establecía lo mismo que las anteriores, su objetivo era
el de apoyar al pueblo de Belice en sus derechos a la libre determinación,
independencia e integridad territorial. Se lamentaba que no se logrará un
acuerdo entre las partes para perseguir la independencia de Belice. La
diferencia de esta resolución se encuentra en que se toma en cuenta lo
establecido dentro de la Declaración Política de la Sexta Conferencia de
Jefes de Estado o de Gobierno de los Países no Alineados celebrada en
La Habana en el año de 1979, en la cual se mostró el apoyo incondicional
al derecho de Belice a su libre determinación, independencia e integridad
territorial, así como condeno toda presión o amenaza dirigida a evitar el
ejercicio pleno de ese derecho.

f) En lo conducente establece lo mismo que las anteriores en su objetivo de


apoyar al pueblo de Belice para que ejercite sus derechos a la libre
determinación, independencia e integridad territorial, además que
mostraba el beneplácito de la Asamblea por las negociaciones que se
50

llevaron a cabo entre la Gran Bretaña y Guatemala en estrecha


coordinación con Belice, sin llegar a un acuerdo.

El punto central de la resolución se encuentra en que, se indica, que a pesar


de las diferencias que existen entre Guatemala y la Gran Bretaña la
asamblea está convencida que ello no es un asunto que menoscabe los
derechos del pueblo beliceño, por lo que si las partes no llegan a un acuerdo,
no implica que se demore el ejercicio de los derechos del pueblo de Belice,
por lo que la resolución establece que con el apoyo de la Gran Bretaña,
Belice debe de convertirse en Estado independiente antes de las sesiones de
Asamblea General del próximo año (1981) y para ello pide a la Gran Bretaña
que convoque a conferencia constitucional para preparar la independencia.

También exhorta a las partes a no utilizar la amenaza o el uso de la fuerza.


El punto crucial de esta resolución para el tema que atendemos, además del
anterior, es el punto 5 en donde indica literalmente: “Insta al Gobierno del
Reino Unido, actuando en estrecha consulta con el Gobierno de Belice, y el
Gobierno de Guatemala a que continúen sus esfuerzos para llegar a un
acuerdo, sin perjuicio del ejercicio por el pueblo de Belice de sus derechos
inalienables y para fomentar la paz y la estabilidad de la región.

Como se puede apreciar, el acuerdo nunca llego a materializarse y el


conflicto no ha llegado a su término, por lo que el espacio para el acuerdo
quedo abierto, así que este puede ser el punto que permita la reapertura del
asunto ante la Organización de Naciones Unidas.
A finales de noviembre del año de 1980, la Asamblea General de la
Organización de Estados Americanos emitió una resolución reafirmando y
apoyando lo acordado por la Asamblea General de la Organización de las
Naciones Unidas en su Resolución 35/20.

La Constitución de Belice fue promulgada el 20 de septiembre del año de


1981. Posteriormente el 21 de septiembre del año de 1981 Gran Bretaña
declaró unilateralmente la independencia de Belice como Estado soberano y
al día siguiente la Asamblea General de la Organización de las Naciones
Unidas expresó su acuerdo y aceptó a Belice como miembro, por
recomendación del Consejo de Seguridad, no teniendo en cuenta la protesta
efectuada por Guatemala. El 7 de septiembre Guatemala rompió relaciones
diplomáticas con la Gran Bretaña y ordenó el cierre del Consulado Británico
en el país y se prohíben las relaciones comerciales y de tránsito de personas
con Belice.
51

Se cerraron las fronteras con Belice y se impidió que se realizarán escalas de


naves provenientes de Belice hacia Guatemala o viceversa.

Por último en el año de 1981 Belice fue admitido como miembro de la


Organización de las Naciones Unidas a petición del Consejo de Seguridad de
acuerdo a la Resolución 36/3 de la Asamblea General de las Naciones
Unidas del 25 de septiembre del año de 1981, situación que afianzo y dio
termino a cualquier discusión respecto de si Belice podría o no ser un estado
independiente.

4.1. La independencia de Belice como incidencia en el año 1981

Es importante establecer que de acuerdo al artículo 10 de la Carta de


Naciones Unidas se estable que la resoluciones de la Asamblea General de
la Organización de las Naciones Unidas son recomendaciones.
Así mismo oportuno resaltar que de acuerdo al artículo 33 de la misma carta,
Guatemala mantenía negociaciones directas con Gran Bretaña para lograr un
pacto amistoso de acuerdo al Derecho Internacional. La Resolución 34/32 de
la Asamblea General de la Organización de las Naciones Undas del 8 de
diciembre de 1975, referente a la Cuestión de Belice estableció que cualquier
negociación que efectuarán las partes para resolver el diferendo deberían de
respetar los derechos del pueblo beliceño a la libre determinación, a su
independencia y su integridad territorial; situación que aparentemente es
violatoria de los derechos de Guatemala y su integridad territorial pues de
acuerdo a esta resolución se estaría dando autorización a la secesión del
territorio guatemalteco.

Gran Bretaña jugó un papel transcendental puesto que poco a poco


consiguió el apoyo de la comunidad internacional, lo que constituyó la una
parte fundamental para que lograse la independencia de Belice. “Las
votaciones de la Resolución 35/20 que aprueba con 139 votos a favor,
ninguno en contra y 7 abstenciones (Bolivia, El Salvador, Honduras, Israel,
Marruecos, Paraguay y Uruguay), y Guatemala ni siquiera participo, esta es
la resolución en la cual se dispuso que la independencia de Belice debía de
estar consumada antes del periodo de sesiones de la Asamblea General del
año siguiente. Y posteriormente la Organización de Estados Americanos
apoyó la resolución de la Asamblea General de la Organización de Naciones
52

37
Unidas”. Esta resolución separa el diferendo territorial con el derecho de
libre determinación del pueblo beliceño.

Con esto se demuestra la unanimidad de la comunidad internacional en su


postura ante la cuestión de Belice, lo que fue la fortaleza para que se lograra
la independencia.

Al lograr el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para su


independencia, Belice promulgó su constitución el día 20 de septiembre del
año de 1981 y en su artículo primero fijo los límites de acuerdo al tratado de
límites, que al fin y al cabo fue de cesión, del año de 1859. Este tratado fue
en donde Guatemala acordó con Gran Bretaña la cesión del territorio de
Belice a cambio de una vía de comunicación de su capital al Mar Caribe.
Dicho tratado no se llegó a perfeccionar por la falta de cumplimiento de las
prestaciones contenidos en el mismo, por lo que carece de sentido
establecer como limites los contenidos en una convención que nunca se
perfecciono.

4.2. La Corte de Constitucionalidad de Guatemala en el caso de Belice

La Cuestión Belice ante la Corte de Constitucionalidad ha tenido una


trayectoria que fue desatada por el reconocimiento de la soberanía de Belice,
que hiciera el presidente de Guatemala y por la designación de embajador
guatemalteco en Belice. De allí se plantearon acciones de
inconstitucionalidad contra el tratado de 1859.

Los fallos de la Corte de Constitucionalidad los cuatro procesos planteados


que conocieron en su momento fueron declarados sin lugar, el fondo de las
sentencias afirman la posición de Guatemala entorno a sus derechos sobre
el territorio de Belice.

4.2.1. Procesos 290 – 91 y 292 – 91 que conoció la Corte de


Constitucionalidad de Guatemala

Estos procesos se presentan en un momento en el cual existía una gran


expectativa por el reciente reconocimiento de Belice por parte del Estado
guatemalteco. El Presidente Jorge Serrano Elías creía que era mejor
reconocer la independencia de Belice para acercarlo al proceso de

37
Orellana Portillo, Gustavo Adolfo, “Antecedentes y Análisis del Acuerdo Especial entre Guatemala y Belice para
someter el Reclamo Territorial, Insular y Marítimo de Guatemala a la Corte Internacional de Justicia”, Guatemala,
Ministerio de Relaciones Exteriores de Guatemala, 2009. Pág. 36
53

integración centroamericano y de esta forma solucionar el diferendo. La


población guatemalteca que conocía del diferendo no vio con buenos ojos
estas decisiones.

Los procesos interpuestos fueron: el proceso 290 – 91 por Jorge Eduardo


García Salas Calderón y con el auxilio de los Abogados Gabriel Orellana
Rojas, Marieliz Lucero Sibley y Carmen Yolanda López Téllez de Cáceres y
el proceso 292 – 91 por Héctor Rolando Palomo González con su propio
auxilio y el de los Abogados Luis Alberto López Moncrieff y Fredy Alberto de
León.

Los procesos fueron presentados a la Corte de Constitucionalidad en las


siguientes fechas: el 290 – 91 el día 26 de octubre de 1991 y el 292 – 91 el
día 3 de noviembre de 1991.

La Corte de Constitucionalidad estaba integrada por los Magistrados: JORGE


MARIO GARCÍA LAGUARDIA, ADOLFO GONZÁLEZ RODAS,
EPAMINONDAS GONZÁLEZ DUBÓN, GABRIEL LARIOS OCHAITA,
JOSEFINA CHACÓN DE MACHADO, CARLOS ENRIQUE REYNOSO GIL
Y JOSÉ ANTONIO MONZÓN JUÁREZ.

El proceso 290 – 91 pretendió que se declarara “la inconstitucionalidad del


"Acuerdo de Nombramiento número 523" emitido por el Presidente de la
República, por el cual se nombró a Ricardo Humberto Bueso Deras en el
cargo de Embajador Extraordinario y Plenipotenciario del Gobierno de la
República de Guatemala ante el Gobierno de Belice.”38

El proceso 292 – 91 pretendió que se declarara “la inconstitucionalidad de las


disposiciones de carácter general mediante las cuales el Presidente de la
República reconoció la independencia de Belice, dentro de las que se
encuentran:

a) haber anunciado dicho reconocimiento en el seno de la Organización de las


Naciones Unidas, durante el desarrollo de su Asamblea General en la ciudad
de Nueva York, en el mes de septiembre de mil novecientos noventa y uno;

b) haber recibido en visita oficial, el dieciséis de septiembre de mil novecientos


noventa y uno, a Said Musa, Ministro de Relaciones Exteriores de Belice y a
Dean Barrow, ex ministro de Relaciones Exteriores de Belice y Encargado de

38
Corte de Constitucionalidad. “Gaceta Jurisprudencial No. 26, Expediente No. 290 – 91 y 292 – 91”. Pág. 1
03/11/1992
54

las Relaciones Exteriores de la Oposición, realizando los Gobiernos de


Guatemala y Belice, una declaración conjunta en la que se congratulaban por
tal hecho;

c) haber invitado a George Price, Primer Ministro de Belice, a visitar Guatemala,


habiéndose materializado su visita el veintisiete de octubre de mil
novecientos noventa y uno;

d) haber emitido un Acuerdo de Nombramiento de Embajador Extraordinario y


Plenipotenciario del Gobierno de la República de Guatemala ante Belice; y e)
haber emitido Acuerdo o Resolución Gubernativa que dispone el
otorgamiento de beneplácito al nombramiento de Embajador de Belice en
Guatemala.”39

El fallo final declaró sin lugar las acciones de inconstitucionalidad planteadas


y conmino al presidente de la República a que sometiera las acciones de:
 El reconocimiento de la independencia de Belice;
 El establecimiento de relaciones diplomáticas con el mismo;
 El acreditamiento del Embajador Extraordinario y Plenipotenciario ante el
Gobierno de Belice, que consta en el Acuerdo de Nombramiento 523 y
 El otorgamiento de beneplácito al Embajador del Gobierno de Belice ante el
Gobierno de Guatemala. Al conocimiento del Congreso de la República para
su aprobación.”40

4.2.2. Proceso 138 – 94 que conoce la Corte de Constitucionalidad de


Guatemala

Esta acción pretendía que se declarará la inconstitucionalidad general del


tratado de límites de 1859. Para este momento histórico ya se había
efectuado el reconocimiento de la independencia de Belice. Belice en su
constitución establece que sus límites territoriales son los del tratado de
1859, razón por la cual resultaba imperativo ratificar la caducidad de dicha
convención. Por lo que se sometió a la consideración de la Corte de
Constitucionalidad la validez y vigencia del tratado.

La acción de inconstitucionalidad fue promovida por los abogados Alberto


Herrarte González y Gabriel Orellana Rojas con su propio auxilio y el del
Abogado Alfonso Rafael Orellana Stormont.

39
Corte de Constitucionalidad. Ob. Cit. 03/11/1992 Pág. 16
40
Ibíd. Pág. 21
55

La Corte de Constitucionalidad estaba integrada por los Magistrados:


GABRIEL LARIOS OCHAITA, ADOLFO GONZÁLEZ RODAS, EDMUNDO
VÁSQUEZ MARTÍNEZ, RAMIRO LÓPEZ NIMATUJ, CARLOS ENRIQUE
REYNOSO GIL, RODOLFO ROHRMOSER VALDEAVELLANO Y JOSÉ
ANTONIO MONZÓN JUÁREZ.

Los interponentes pretendían que se declarara la inconstitucionalidad de:


a) La Convención entre la República de Guatemala y su Majestad Británica,
relativa los límites de "Honduras Británico del treinta de abril de mil
ochocientos cincuenta y nueve celebrada entre la República de Guatemala y
su Majestad Británica"
b) El Acuerdo del Primero de mayo de mil ochocientos cincuenta y nueve,
publicado en la Gaceta de Guatemala el diecinueve de septiembre de mil
ochocientos cincuenta y nueve, en el que se aprueba y ratifica la mencionada
Convención;
c) El acto de aprobación de la misma convención del treinta de enero de mil
ochocientos sesenta emitido por la Cámara de Representantes”.41

El fallo final estableció: “Sin lugar la inconstitucionalidad planteada” y


considerando que el control de constitucionalidad, según lo que antes se
consideró, únicamente puede tener como parámetro las normas de la
Constitución Política de la República que entró en vigor en mil novecientos
ochenta y seis.

El objeto de ese control es mantener el orden constitucional y la supremacía


de una Constitución concreta: la vigente. Utilizar como parámetros de la
constitucionalidad de las leyes y, en general, actos de autoridad textos
constitucionales ya derogados, es contrario al principio de supremacía de la
Constitución vigente.

El proceso mediante el cual puede plantearse la inconstitucionalidad de las


leyes, reglamentos y disposiciones de carácter general, es un instrumento de
Garantía y Defensa del Orden Constitucional vigente, que se ejercita ante un
órgano jurisdiccional privativo (la Corte de Constitucionalidad), mediante un
procedimiento establecido por la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de
Constitucionalidad de mil novecientos ochenta y seis. Este medio de garantía
tiene por finalidad defender el orden constitucional y, consecuentemente, la
supremacía de la Constitución Política actualmente en vigor, por lo que no es
posible aplicarlo con respecto de textos constitucionales que dejaron de tener

41
Corte de Constitucionalidad. “Gaceta Jurisprudencial No. 33, Expediente No. 138 – 94”. Pág. 1 16/08/1994
56

vigencia. En consecuencia, esta Corte está imposibilitada de hacer el análisis


de fondo que pretenden los accionantes y por lo mismo, la
inconstitucionalidad intentada debe ser declarada sin lugar”.42

4.2.3. Proceso 1129 –96 que conoce la Corte de Constitucionalidad de


Guatemala

Este proceso fue de suma importancia pues tal y como lo expresa el


Licenciado Gustavo Orellana “Belice no había aceptado la jurisdicción de una
Corte Internacional en ese momento, por lo que Guatemala trataba compeler
a Belice a someter el diferendo a la solución por los medios pacíficos que
prescribe el Derecho Internacional.

Tanto la Carta de la Organización de Estados Americanos, nuestro


organismo regional, como la de Organización de las Naciones Unidas,
establecen la obligación de los estados a resolver sus diferencias, por lo que
se consideraba que Belice no podía ignorar su obligación internacional.”68
Era un momento en el cual se pretendía someter a la negociación a Belice,
en el marco del Derecho Internacional, por lo cual la acción permitió
determinar cuál era la legitimidad del tratado de 1859 dentro del marco
jurídico guatemalteco.

El memorial de interposición de este proceso era casi idéntico al del proceso


138 - 94, al respecto manifiesta la Corte: “El examen de la solicitud de
inconstitucionalidad muestra que, salvo el contenido del numeral V del
memorial de interposición, su texto constituye una reproducción de la
solicitud que dio origen al expediente ciento treinta y ocho-noventa y cuatro
(138-94)”.43 Por este motivo la sentencia se dio casi en el mismo sentido.
La acción fue promovida por los abogados Alberto Herrarte González y
Gabriel Orellana Rojas, quienes actuaron con su propio auxilio y el del
abogado Alfonso Rafael Orellana Stormont.

La Corte de Constitucionalidad estaba integrada por los Magistrados:


ALEJANDRO MALDONADO AGUIRRE, RUBEN HOMERO LOPEZ
MIJANGOS, JOSE ARTURO SIERRA GONZALEZ, CONCHITA
MAZARIEGOS TOBIAS, LUIS FELIPE SAENZ JUAREZ, CARMEN MARIA
GUTIERREZ DE COLMENARES Y FERNANDO JOSE QUEZADA
TORUÑO

42
Corte de Constitucionalidad. Ob. Cit. Pág. 4 y 5
43
Corte de Constitucionalidad. “Gaceta Jurisprudencial No. 45, Expediente No. 1129 – 96”. Pág. 5
57

Los interponentes pretendían que se declarara la inconstitucionalidad de: “a)


la "Convención entre la República de Guatemala y su Majestad Británica
relativa a los límites de 'Honduras Británico' de treinta de abril de mil
ochocientos cincuenta y nueve"; b) el Acuerdo de uno de mayo de mil
ochocientos cincuenta y nueve publicado en la Gaceta de Guatemala el
diecinueve de septiembre de mil ochocientos cincuenta y nueve, en el que se
aprueba y ratifica la mencionada Convención; y c) el acto de aprobación a la
misma Convención emitido por la Cámara de Representantes el treinta de
enero de mil ochocientos sesenta”.44

El fallo final declaro sin lugar la acción de inconstitucionalidad planteada de


la siguiente forma: “Sin lugar la inconstitucionalidad planteada en cuanto ante
los tribunales constitucionales de la República de Guatemala no es
jurídicamente viable pretender una declaración de inconstitucionalidad de la
Convención entre la República de Guatemala y Su Majestad Británica relativa
a los límites de "Honduras Británico" de treinta de abril de mil ochocientos
cincuenta y nueve, cuya caducidad y nulidad in toto devino por legítima
denuncia por la parte inocente de su violación sustancial y, como
consecuencia, carece de vigencia y positividad para el Estado guatemalteco,
el que, en instancias extra nacionales, puede invocar, apoyado entre otras
razones fundamentales de nulidad, la causa manifiesta de vicio de
consentimiento por parte de Guatemala al suscribir la Convención, y el Acto
de ratificación y Acuerdo de aprobación impugnados, que son accesorios a lo
principal, al haberse vulnerado con su suscripción y emisión
correspondientes, disposiciones constitucionales existentes y vigentes en la
época, que prohibían la enajenación de su territorio…”.45

4.3. Guatemala reconoce a Belice como Estado soberano

El 5 de septiembre del año de 1991, el Presidente Jorge Serrano Elías


decidió reconocer la independencia de Belice. Por tal motivo el 31 de julio del
año de 1992 los Gobiernos de Belice y Guatemala, emiten una declaración
conjunta en donde se reconocen mutuamente como estados soberanos e
indican que seguirán buscando una solución para establecer sus fronteras
territoriales.

Posteriormente el 9 de septiembre del año de 1991 se envía una nota al


Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas, informándole
al respecto y pidiéndole que la circule a los miembros de la Asamblea

44
Corte de Constitucionalidad. Ob. Cit. Pág. 1
45
Ibíd. Pág. 1
58

General. Este reconocimiento se dio sin consultarle al pueblo guatemalteco,


tal y como lo establece la constitución en su artículo 19 de las disposiciones
transitorias para cualquier acuerdo definitivo. Dentro del reconocimiento se
deja abierta la disputa territorial y nunca se llegó a renunciar a la misma.

Más adelante, el 9 de diciembre del año de 1991, por medio del Acuerdo
Gubernativo número 992 – 91, el gobierno de Guatemala acordó actualizar y
reestructurar el Consejo Nacional de Belice como un cuerpo de estudio,
planificación, consulta y asesoría del Ministerio de Relaciones Exteriores en
todo lo relacionado con el diferendo territorial con Belice.

Según lo establecido por la Corte de Constitucionalidad y lo manifestado por


el Presidente de Guatemala de ese momento, el reconocimiento de Belice
como estado independiente obedeció a la necesidad de entablar relaciones
directas con las autoridades de Belice puesto que Gran Bretaña no se
reconocía como titular, ni tenía legitimidad para negociar en la disputa con
Guatemala y se necesitaba un interlocutor para seguir con las negociaciones.

Al ser reconocido Belice como Estado independiente por el presidente de ese


entonces, según el fallo de la Corte de Constitucionalidad número 290 – 91 y
292 – 91 del 3 de noviembre del año de 1992, en ningún momento se
violaron las disposiciones constitucionales, puesto que según el artículo 19
de las disposiciones transitorias de la Constitución Política de la República de
Guatemala establece que el organismo “…Ejecutivo queda facultado para
realizar las gestiones que tiendan a resolver la situación de los derechos de
Guatemala respecto a Belice, de conformidad con los intereses nacionales...”

El entablar relaciones diplomáticas no constituye un acuerdo definitivo por lo


cual queda abierto el reclamo territorial. Tal y como lo establece la sentencia
del proceso número 290 – 91 y 292 – 91 de la Corte de Constitucionalidad:
“Con respecto a la decisión de establecer relaciones diplomáticas con Belice,
al nombramiento de un Embajador del Gobierno de Guatemala ante Belice y
al beneplácito otorgado a un Embajador del Gobierno de Belice ante
Guatemala, que por este medio se impugnan, esta Corte advierte que tales
actos están comprendidos dentro de las funciones atribuidas al Presidente de
la República en el artículo 183, incisos o), p) y s) de la Constitución Política, y
que, conforme al artículo 3 de la Convención de Viena sobre Relaciones
Diplomáticas, ratificada por Guatemala, las funciones de una misión
diplomática dentro de la cual se comprende a los Embajadores, consisten,
entre otras, principalmente en: proteger en el Estado receptor los intereses
del Estado acreditante y los de sus nacionales; negociar con el Estado
59

receptor, así como fomentar las relaciones amistosas y desarrollar las


relaciones económicas, culturales y científicas entre ambos Estados.

Conforme a tal norma, el establecimiento de relaciones diplomáticas y el


nombramiento de un Embajador, son actos de política exterior que sirven
cabalmente a los objetivos de negociación, de protección de los derechos de
Guatemala y de desarrollo de relaciones sociales, económicas y culturales
con Belice”

La Corte de Constitucionalidad también estimó en la misma sentencia que:


“Los actos impugnados no violan, por sí mismos, no violan ninguna
disposición de la Constitución Política de la República, pero por la materia
con la cual se relacionan, deben cumplir con el requisito posterior de ser
sometidos a la calificación y, en su caso, a la aprobación del Congreso de la
República…” El fallo tuvo el voto razonado de 3 magistrados incluyendo al
presidente, en su razonamiento se oponen a la sentencia aprobada por la
Corte de Constitucionalidad.
A raíz del fallo de la Corte de Constitucionalidad, el 21 de noviembre del año
de 1992 el Congreso de la República de Guatemala conoció, en Sesión
Plenaria número 48 – 92, el fallo de la Corte de Constitucionalidad para que
se pronunciase al respecto. El fallo fue aprobado por 78 votos a favor y 24
votos en contra.

Al final, el reconocimiento de Belice, fue una acción que favoreció las


pretensiones de Guatemala al ventilar el asunto pendiente sobre la libre
determinación del pueblo beliceño, aún y cuando este principio teóricamente
nunca debió de aplicarse en el presente caso.
CAPITULO V

ANÁLISIS JURÍDICO DE LA RESOLUCIÓN DEL CONFLICTO DEL


DIFERENDO ENTRE GUATEMALA Y BELICE

5. Derechos históricos pertenecientes a Guatemala sobre el territorio de


Belice

Anteriormente se ha hecho mención que el territorio de Belice es un territorio


que desde el tiempo de la conquista perteneció a España y posteriormente
paso a ser parte de la Capitanía General de Guatemala. En tiempos de la
conquista los monjes católicos colonizaron el territorio por medio de la paz y
volvieron súbditos de la iglesia católica a las comunidades indígenas que
ocupan hoy en día el territorio del distrito de Toledo. Con anterioridad este
territorio se le conoció como la Provincia de la Verapaz y parte del territorio
de esta región lo constituía lo que hoy se conoce como Belice.

El territorio de Belice perteneció por un largo tiempo a la Capitanía General


de Guatemala, aún y cuando nunca fue explotado. Como también ya se ha
presentado, Gran Bretaña firmo en 1859 un tratado que en apariencia era de
límites pero que en su contenido era de cesión. Se le dio la apariencia de ser
de límites para no comprometer lo acordado en el tratado Dallas –
Clarendon, que impedía tanto a Gran Bretaña como a los Estados Unidos el
adueñarse de territorio Centroamericano.

A lo largo de la disputa territorial sobre el territorio de Belice, el Derecho


Internacional, paralelamente, ha ido evolucionando puesto que se reconoció
el principio de libre determinación de los pueblos. El principio de libre
determinación de los pueblos fue reconocido no sin antes reafirmar el
principio de integridad territorial de los estados, para así evitar que el
principio de libre determinación de los pueblos fuese utilizado como un
mecanismo de secesión. De acuerdo al principio de libre determinación de
los pueblos, como ya se hizo mención con anterioridad, que solo aplica para
los territorios sujetos a ocupación colonial, es donde existe la interrogante si
el territorio de Belice puede ser legítimamente sujeto al principio de libre
determinación.
Este extremo, aun y cuando de hecho el territorio esté ocupado y la
comunidad internacional haya reconocido su independencia, pues aún no
existe un justo título, eso es en relación a la parte norte la cual ya se
estableció anteriormente.

60
61

España jamás otorgo título para que Gran Bretaña utilizara el territorio y esta
última nunca conquistó por ninguna vía este territorio de Belice. Por lo que, al
igual que al hacer un analizar, en qué baso la ocupación Gran Bretaña en el
país de Belice. Es por ello que como consecuencia ahora de la misma forma
es importante acotar que Belice en que se basa para tener la ocupación de
su territorio.
Referente a la ocupación que tiene Belice en su territorio, Belice se
fundamenta en tener la prescripción adquisitiva como fundamento de su
ocupación, pero se cuestiona nuevamente: ¿Es aplicable la prescripción
adquisitiva al derecho internacional en un caso como este? ¿Guatemala dejo
de ejercer su soberanía sobre el territorio en disputa para que este principio
pudiese alegarse? De acuerdo a todo lo que ya se ha analizado con
anterioridad, se establece que Guatemala no ha dejado por un momento en
el abandono el territorio, ni la disputa, pues cada vez que se ha requerido de
una acción legal o diplomática, Guatemala la ha sorteado con diligencia y
esto se puede probar con la intensa actividad de intercambio de cartas entre
las partes, así como las protestas que Guatemala ha realizado ante las
instancias internacionales, inclusive el desconocimiento del tratado de 1859.

La parte insular del territorio ha sido y continúa siendo ocupada ilegalmente


tanto por Gran Bretaña como por Belice. Los cayos costeros al Oriente (Este)
de Belice jamás fueron sujetos a ninguna mención expresa dentro de la
infinidad de tratados firmados en relación al diferendo, con excepción de lo
establecido en el artículo 4 del tratado anglo español de 1786 que incluye al
Cayo Casina o Cayo San Jorge. En el mismo se indica que las costas frente
a este cayo estaban expuestas a enfermedades peligrosas, por lo que se les
permitiría a los súbditos ingleses establecerse en este cayo, pero no tendrían
permiso de construir fortificación ni defensa, y se admitía, por los súbditos
ingleses la visita de un comisario español dos veces al año para revisar que
se cumpliese con lo dispuesto.

5.1. Territorios en la Convención anglo española

Estos territorios son los contenidos en la última convención anglo española


del año de 1786 que establecía: “…empezando desde el mar, tomara el
centro del rio Sibun o Javon, y por el continuara hasta el origen del mismo
río: de allí atravesara en línea recta la tierra intermedia hasta cortar el rio
Wallis; y por el centro de este bajara a buscar el medio de la corriente hasta
el punto donde debe tocar la línea establecida ya, y marcada por los
comisarios de las dos coronas en mil setecientos ochenta y tres; cuyos
62

límites, según la continuación de dicha línea se observaran conforme a lo


estipulado anteriormente en el tratado definitivo.”46

Es decir una franja al norte que constituía, como lo dice la autora Evelyn
Richardson de Tirado en su obra Esta Tierra es Mía: “…los ingleses en 1786
sólo tenían permiso para corte de palo de tinte en una extensión de (6,688)
seis mil seiscientos ochenta y ocho kilómetros cuadrados, ubicada entre el
río Hondo por el norte, límite con la Provincia de Yucatán, y el río Sibún por
el sur, límite con la Alcaldía Mayor de la Verapaz. Estos límites, que fueron
claramente establecidos en los tratados de 1783 y 1786, son conocidos como
los Límites Indelebles, porque no se podrán borrar jamás.”47

Estos territorios son los únicos sobre los cuales Gran Bretaña o Belice
pueden alegar algún tipo de título legal, pues fueron los únicos que tuvieron
algún acuerdo con su legítimo propietario (España), todo el territorio que no
fue sujeto de estos tratados fue y ha sido usurpado.

En cuanto a esta vertiente es importante resaltar lo contenido en “La


Clarinada” (nombrada de esta forma por el Doctor Alberto Herrarte) del 18 de
octubre del año de 1999, que tal y como ya se analizó, fue una carta que el
entonces Ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala, Doctor Eduardo
Stein, le hiciera llegar a las autoridades del Gobierno de Belice para fijar la
posición de Guatemala.

En esta carta el doctor Stein indica que el territorio en el conflicto puede


separarse en dos partes: “Desde el principio de la controversia, el Gobierno
de Guatemala ha sido muy claro en señalar que una era la parte que
correspondía al usufructo concedido por España a Gran Bretaña conforme
los tratados de 1783 y 1786, del río Hondo al río Sibún, y otra la que
comprendía una parte de la Provincia de la Verapaz, del río Sibún al río
Sarstún.” Y además agrega: “Que el área comprendida por la ocupación de
Belice del río Hondo al río Sibún, que se halla dentro del usufructo concedido
por España, obedece a razones jurídicas distintas del área del río Sibún al río
Sarstún.”48

En relación a la situación de los territorios sujetos a los tratados anglo


españoles agrega: “…en el área concedida en usufructo a Gran Bretaña por
España mediante los tratados de 1783 y 1786, del río Hondo al río Sibún, en
46
Guatemala y Gran Bretaña. “Convención Complementaria”. Martin – Wyke 1983.
47
Richardson Escobar Vega de Tirado, Evelyn. “Esta Tierra es mía. El Drama de Belice”. Segunda Edición.
Guatemala. Marta Mena. 2009. Pág. 2
48
Stein Barillas, Eduardo. “Ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala” Nota 18 de Octubre de 1999.
63

la época en que Guatemala constituía, con las demás provincias


centroamericanas, la Capitanía General de Guatemala, dependiente de
España; usufructo que continuó, a nuestro entender, indebidamente,
después de la Independencia de Centro América y más tarde de la República
de Guatemala.”49 Como se ve esta carta fue el primer antecedente en que el
diferendo territorial fue categorizado por las condiciones jurídicas que cada
territorio presenta.

5.1.1. Territorios usurpados a la Capitanía General de Guatemala

Estos son todos los territorios que anteriormente formaban parte de la


Provincia de la Verapaz y que fue un territorio usurpado posteriormente a la
independencia de Centroamérica de España.
Este territorio fue usurpado aprovechando los conflictos internos por los que
pasaba Centroamérica a causa del reacomodo que existía por motivo de la
reciente independencia.
El Doctor Stein en la carta “La Clarinada” establece: “La otra parte, consiste
en el área del río Sibún al río Sarstún, territorio usurpado y que fue ocupado
paulatinamente ya en el período post-independiente de Centro América y de
Guatemala, no obstante las protestas repetidas de las autoridades
guatemaltecas. Esta área correspondía a la Provincia de la Verapaz…”.50

Estos son los territorios continentales de los cuales se tiene la mayor certeza
que Guatemala pueda recuperar por medio del sometimiento del diferendo a
una instancia internacional, puesto que de acuerdo al derecho de libre
determinación del pueblo beliceño y a causa del reconocimiento de Belice
por Guatemala como estado soberano, es probable que el territorio sujeto a
los tratados anglo españoles sea otorgado al pueblo beliceño al momento de
un fallo de la Corte Internacional de Justicia. Mantener esta postura, se cree
que, es la indicada para que la negociación que Guatemala debe de realizar,
para recuperar los territorios usurpados de la Capitanía General de
Guatemala y los territorios insulares, prospere.

5.2. Los daños y perjuicios ocasionados a Guatemala

El Estado de Guatemala ha sufrido innumerables menoscabos a raíz del


diferendo territorial sobre el territorio de Belice. Ha sufrido perjuicios de
distintas clases e inclusive daños por las incursiones del ejército beliceño en
territorio nacional. En caso de que el Estado de Guatemala decida hacer

49
Stein Barillas, Eduardo. Ob. Cit.
50
Ibíd.
64

valer sus derechos a los daños y perjuicios que le corresponden, esta


demanda deberá de ser independiente de la demanda por los territorios en
disputa y el mismo debe de ir dirigida en contra de Gran Bretaña, no contra
Belice, pues ella es la responsable del diferendo territorial.

Los daños y perjuicios que ha sufrido Guatemala son diversos, y se pueden


determinar varios de ellos, siendo estos: desgaste nacional, desgaste
internacional, gastos para gestionar el diferendo y perjuicios económicos.

5.2.1. Daño y perjuicio a nivel nacional

Se puede mencionar la desmotivación y desvalorización que se ha dado de


Guatemala, pues desde su fundación ha sufrido el cercenamiento de su
territorio. Esto ha causado que los guatemaltecos no valoren su país y lo
vean con desprecio y se refieran a él en términos despectivos. Desde que
Guatemala logra constituirse en país independiente tiene el problema del
territorio de Belice que a lo largo de la historia le ha causado complejos de
incompetencia, pues cada vez que intenta lograr por los medios legales y
transparentes una solución, ha sido sujeto de engaños y manipulaciones por
una potencia colonizadora que ha mantenido una postura incomprensible en
relación al conflicto.

5.2.2. Daño y perjuicio a nivel internacional

Guatemala ha sido víctima de una potencia colonizadora y de sus intereses,


a pesar de ello se ha mantenido firme y vigente en la lucha por lo que le
corresponde por derecho. Guatemala debe y siempre debió defender su
territorio por los medios a su alcance, tal y como lo han establecido sus
constituciones, no es una opción, es un mandato constitucional. Guatemala
no puede abandonar un conflicto que no busco y en el cual la razón le asiste,
tanto jurídica como moralmente. Gran Bretaña logro en su momento hacer
que la comunidad internacional viese a Guatemala como un país necio e
intransigente por defender el territorio beliceño.

5.2.3. Gastos ocasionados en el desgaste del diferendo entre ambos


países

El Estado guatemalteco ha efectuado numerosos gastos para gestionar y


mantener el conflicto vigente ante instancias nacionales e internacionales.
Estos gastos han sido cubiertos por el estado de Guatemala a causa de un
65

conflicto que nunca buscó, por lo que se cree que una reclamación de este
tipo ante una instancia internacional daría frutos.

5.2.4. Daños y perjuicios económicos

Guatemala tiene derecho a que se le restituyan los perjuicios económicos por


carecer de una salida al Mar Caribe que permita al departamento de Peten
desarrollarse económicamente. También por las actividades agroindustriales
y turísticas en los cuales los guatemaltecos no han podido invertir en el
territorio de Belice a causa del diferendo territorial.

Dentro de los derechos que le corresponden al Estado de Guatemala, se


deja abierta la posibilidad, que en caso el territorio de Belice no sea restituido
por un fallo de la Corte Internacional de Justicia, entonces se pueda
cuantificar cual es el costo monetario del territorio de Belice para que
Guatemala reciba este monto en concepto de compensación.

5.3. Ordenamientos jurídicos para determinar el diferendo territorial entre


Guatemala y Belice

Los medios jurídicos nacionales necesarios para lograr abordar el diferendo


territorial y por ende la resolución del mismo, se pueden establecer en que el
Organismo Ejecutivo pida autorización a la población guatemalteca para
tomar una decisión que de término al asunto. Según la Constitución Política
de la República de Guatemala este mecanismo es el de la consulta popular.

La Corte de Constitucionalidad en su expediente número 268 – 63 que


establece: “La Consulta Popular. Denominada en la doctrina “Referéndum
Consultivo”, significa las funciones de sufragio y ejercicio del voto en virtud
del cual el pueblo, mediante el cuerpo electoral, decide en última instancia
resoluciones que le afectan en forma directa. Tienen, en general, dos
componentes: a) el órgano facultado que acepta, discute y aprueba una
decisión política importante, que habrá de reflejar sus efectos en la estructura
normativa del Estado y, por tanto, en la población; y, b) el pueblo en el que
radica la soberanía, que por medio del voto acepta o rechaza la propuesta
aprobada, de donde deriva su voluntad de adoptar o no la decisión sobre la
que se pronuncia en las urnas. La Consulta requiere, de la previa, suficiente
y comprensiva información que debe darse a la población para que concurra
al acto electoral con pleno conocimiento de su propósito…”.
66

5.4. Constitución Política de la República de Guatemala

El artículo 19 de las disposiciones transitorias establece: “Artículo 19. Belice.


El Ejecutivo queda facultado para realizar las gestiones que tiendan a
resolver la situación de los derechos de Guatemala respecto a Belice, de
conformidad con los intereses nacionales. Todo acuerdo definitivo deberá ser
sometido por el Congreso de la República al procedimiento de consulta
popular previsto en el artículo 173 de la Constitución.
El gobierno de Guatemala promoverá relaciones sociales, económicas y
culturales con la población de Belice. Para los efectos de nacionalidad, los
beliceños de origen quedan sujetos al régimen que esta Constitución
establece para los originarios de los países centroamericanos.”

Como se puede apreciar, el artículo 19 de las disposiciones transitorias, de la


Constitución Política del República de Guatemala faculta al Organismo
Ejecutivo para que gestione y resuelva el diferendo con Belice, y agrega que
todo acuerdo definitivo necesariamente tendrá que ser aprobado por la
población guatemalteca, la realización de esta consulta compete al Congreso
de la República. Es por ello que previo a someter a la Corte Internacional de
Justicia el diferendo es necesario que la población tome una decisión por
medio de la consulta popular, pues el fallo que emita este organismo será
definitivo y no habrá marcha atrás.

El artículo 19 de las disposiciones transitorias de la Constitución Política de la


República de Guatemala también indica que el procedimiento de la consulta
popular será de acuerdo al artículo 173, de este mismo cuerpo legal, que
dice: “Artículo 173. Procedimiento consultivo. Las decisiones políticas de
especial trascendencia deberán ser sometidas a procedimiento consultivo de
todos los ciudadanos. La consulta será convocada por el Tribunal Supremo
Electoral a iniciativa del Presidente de la República o del Congreso de la
República, que fijarán con precisión la o las preguntas se someterán a los
ciudadanos.”

La consulta popular deberá de ser convocada por el Tribunal Supremo


Electoral a iniciativa del Presidente o Congreso e indica que las preguntas
que se sometan serán precisas. Es aquí donde se hace necesario
nuevamente revisar el acuerdo especial.
67

5.5. Acuerdo especial entre Guatemala y Belice para someter el reclamo


territorial, insular y marítimo de Guatemala a la Corte Internacional
de Justicia

Para lograr agotar el procedimiento jurídico interno de cada una de las partes
y así poder llegar al objetivo de someter la cuestión beliceña a la Corte
Internacional de Justicia, fue necesaria la firma del acuerdo especial. Este
acuerdo permite que ellas se sometan voluntariamente a la jurisdicción de la
Corte Internacional de Justicia, ya su jurisdicción no es de ninguna manera
obligatoria. Una vez que la Corte Internacional de Justicia conozca del
diferendo, esta tomara una postura y la exteriorizara por medio de un fallo
definitivo y obligatorio para las partes sujetas voluntariamente a su
jurisdicción.

Por esta razón, en el acuerdo se estableció que para cumplir con los
ordenamientos jurídicos internos de los estados en disputa era necesario
incluir el artículo 7 que dice: “Articulo 7. 1. Las partes se comprometen a
efectuar los trámites previstos en sus respectivos sistemas internos para
someter a consulta popular, la decisión de solicitar a la Corte Internacional de
Justicia la resolución de la controversia territorial. 2. Las consultas populares
se llevaran a cabo en forma simultánea en ambos países en una fecha
convenida entre las partes.

El artículo 7 permite que Belice y Guatemala cumplan con sus ordenamientos


jurídicos, pues acordaron hacer la consulta a sus respectivos pueblos de si
estos facultan o no a sus autoridades a someter el diferendo ante esta
instancia internacional, instancia que les dará un fallo definitivo que deberá
acatarse de buena fe. Es muy importante tener en cuenta que en caso los
pueblos accedan a someter el diferendo a la Corte Internacional de Justicia,
no habrá vuelta atrás y el fallo de la Corte Internacional de Justicia deberá de
ser acatado, de allí la importancia que los pueblos decidan y no sea una
autoridad sin las atribuciones suficientes la que permita el conocimiento de la
Corte Internacional de Justicia.

5.6. Ley Electoral y de Partidos Políticos de Guatemala

La ley en materia electoral de Guatemala regula todo lo relativo al


sometimiento de alguna cuestión al procedimiento de la consulta popular.
68

Para la realización de esta consulta popular esta ley establece: “Articulo 196.
De la convocatoria. Corresponde al Tribunal Supremo Electoral convocar a
elecciones.
El decreto de convocatoria a elecciones generales y diputados al Parlamento
Centroamericano, se deberá dictar el día dos de mayo del año en el que se
celebren dichas elecciones.
Con base en la convocatoria las elecciones se efectuarán el primero o
segundo domingo de septiembre del mismo año. Así mismo el decreto de
convocatoria para la elección de diputados a la Asamblea Nacional
Constituyente y la convocatoria a Consulta Popular se dictará con una
anticipación no menor de noventa (90) días a la fecha de celebración.”

Se establece que el órgano competente es el Tribunal Supremo Electoral


quien será el órgano rector del proceso, este deberá de hacer la convocatoria
con por lo menos 90 días de anticipación a la celebración de la consulta.

En el artículo 250 bis de la ley electoral se establece: “Artículo 250 bis.


Convocatoria y procedimiento. De acuerdo con la Constitución Política de la
República, la consulta popular será convocada en todos los casos por el
Tribunal Supremo Electoral.
El proceso consultivo se regirá, en lo aplicable, por las normas que para
elecciones establece la presente ley y su reglamento, así como por las
específicas que emita el Tribunal Supremo Electoral. La mayoría relativa será
el sistema aplicable a las consultas populares.”

Nuevamente indica que el Tribunal Supremo Electoral es el órgano rector y


que la mayoría relativa será el sistema de votación aplicable. Este sistema lo
define la misma ley en su artículo 202 que dice: “Articulo 202. Mayoría
relativa. Con el sistema de mayoría relativa, aplicable a las elecciones
municipales de alcaldes y síndicos, obtendrá la elección en su totalidad la
planilla que haya alcanzado el mayor número de votos válidos.”

5.7. El Arbitraje Internacional

Según el artículo 37 de la Convención de La Haya, de 18 de octubre de


1907, se puede definir como: “…la resolución de controversias entre Estados
por jueces de su propia elección y sobre la base del respeto a la ley.

El recurso al arbitraje implica el compromiso de someterse al laudo de buena


fe.” La competencia del órgano arbitral, ya sea unipersonal o multipersonal,
69

se establece por el acuerdo previo entre las partes, en el cual aceptan


someter la controversia internacional a su conocimiento.

Este acuerdo para someterse al arbitraje internacional se puede dar por el


consentimiento recíproco se produzca antes o después de la controversia, y
puede adoptar la cláusula compromisoria o el tratado de arbitraje o la
modalidad de compromiso, para someterse al arbitraje.

Las reglas del procedimiento del arbitraje son en adoptadas por las partes en
el acuerdo previo. Muchas veces dejan dicha cuestión al arbitrio del órgano
arbitral o utilizan como fuente algún convenio o precedente.

El laudo arbitral se adoptará por mayoría, y se redactará por escrito y habrá


de estar motivado y fundado en las normas y principios del Derecho
Internacional. También podrán basarse en criterios de equidad secundum o
praeter legem, incluso, si así se acuerda, el caso podrá ser conocido de
conformidad a una solución ex aequo et bono, es decir en estricta equidad.

Este proceso es el que más se ajusta a las necesidades de Guatemala, y


también tiene una contradicción pues todo laudo arbitral deberá
necesariamente respetar los principios y normas del derecho internacional
aun y cuando sea un proceso de esta naturaleza, es decir todo proceso
deberá de tomar en cuenta la equidad.
CAPITULO VI

LA COMISIÓN DE BELICE Y SU ACCIONAR CON RESPECTO AL


DIFERENDO TERRITORIAL BELICE – GUATEMALA

6. La comisión de Belice Guatemala

Guatemala después de casi 150 años de disputa territorial con Belice, y los
diversos cambios de legislación que han existido en Guatemala, se disuelve
la comisión de Belice, que tenía planes o programas encaminados a tratar los
litigios del diferendo territorial con Belice.

En su momento en los años noventa, la comisión de Belice estaba


conformada por profesionales que se encargaban en todo lo referente a los
temas internacionales, pero sobre todo los litigios territoriales, siendo los
responsables de la reclamación territorial del diferendo entre Guatemala y
Belice, en su momento uno de los mayores problemas que se ocasionaron
por parte de la comisión fue el no cumplir con sus obligaciones de informarse
anticipadamente sobre el cambio de la legislación de Belice en lo referente a
las consultas populares, pues en el cambio la nueva legislación en materia
de consultas populares establece que en cualquier referendo o consulta con
sus ciudadanos, para que sea válida debe de participar al menos el 60% del
padrón electoral y el 51% más uno de los votos emitidos deben favorecer a
una de las opciones propuestas.

Esta nueva normativa según las autoridades guatemaltecas, reduciría las


posibilidades en Belice, del éxito del referendo que debía haberse realizado
el 6 de octubre del año 2007 en ambos países, para que los ciudadanos
ratifiquen la decisión de los Gobiernos de llevar el litigio a la Corte
Internacional de Justicia. Aunque Guatemala reconoció en 1991 la
independencia de Belice, mantiene el reclamo de un total de 12,272
kilómetros cuadrados, lo que representa el 50 % del territorio de la antigua
colonia británica, que incluye varias islas y cayos. La falta de acuerdos entre
ambos países llevó a la Organización de Estados Americanos a mediar en el
asunto y a proponer a las partes en 2007, llevar el caso a la Corte
Internacional de Justicia, lo que fue aceptado por ambos Gobiernos.

Como las Consultas Populares acordadas llevan a cabo en Guatemala y


Belice establecen que antes de tomar cualquier decisión sobre soberanía
territorial, la población debe ser consultada, por lo cual los Gobiernos de

70
71

ambos países acordaron realizar el 6 de octubre del año 2007 un referendo


simultáneo. Según las normas del derecho internacional y la potestad de que
esta investida la Corte Internacional de Justicia, el fallo que emita tras fallar
en el caso, será inapelable y de inmediato cumplimiento por ambos países.
Por la inoperancia de la Comisión de Belice, el estado de Guatemala
considero innecesario que siguiera su funcionamiento, además que se vio
frustrado el seguir en la lucha respecto de la realización del referendo
territorial.

En el año de 1982 Belice amplía sus relaciones con Guatemala, y habiendo


sido reconocido Belice como país independiente, se inició un acercamiento
para que participaran en diversas actividades de Centroamérica, donde se
buscó la manera de afianzar las relaciones entre Belice con los países
centroamericanos.

En ese entonces Guatemala planteó nuevas bases para alcanzar un arreglo


definitivo, pues no puede conformarse con una simple salida al mar, la cual
ya posee, por lo que. Guatemala no reconoce las supuestas fronteras de
Belice. No se trata de una frontera en un solo rumbo, este es uno de los
objetivos más importantes de la negociación, a fin de determinar el territorio
que le corresponde a Guatemala.

En su momento para Guatemala, Belice es inexistente jurídicamente pues


Guatemala no reconoce la independencia unilateral que le otorgó El Reino
Unido. Este es otro de los puntos a resolver mediante el arreglo global del
problema, es por ello que se crea la Comisión de Belice para determinar
todos estos puntos.

En su momento Guatemala estaba dispuesta a llegar a una pronta solución


mediante negociaciones con el Reino Unido y sobre las nuevas bases para
recuperar el territorio de Belice, sin embargo si no se puede llegar a un
arreglo de esa manera, se buscaron otros mecanismos para resolver la
controversia, pero ninguno se pudo llevar a cabo.

Por último, el 23 de noviembre de 1982 se efectuó una reunión a nivel de


funcionarios en Nueva York, con la participación de representantes de Belice
ya independiente. El gobierno inglés advirtió que no podía concertar
acuerdos en nombre de Belice, porque era un país independiente,
Guatemala le manifestó a los ingleses que Inglaterra no podía evadir de una
manera tan fácil su responsabilidad, porque la reclamación territorial seguía
vigente. Los guatemaltecos plantearon una nueva propuesta: subir la frontera
72

del río Sarstún (Sarstoon) al río Monkey, y de allí tirar una línea pasando por
las Montañas Mayas hasta el Petén, así el Petén tendría su salida al mar. Si
los ingleses aceptaban la propuesta, el gobierno de Guatemala la sometería
a una consulta popular.

Otra de las reuniones de manera informal, se realizo en mayo de 1984, la


cual se celebró en Nueva Cork, estando presentes la delegación inglesa,
beliceña y guatemalteca. En su momento el Licenciado Alfonso Alonso Lima
presidía la delegación de Guatemala, y presentó una fórmula de base
territorial que consistiría en fijar fronteras definitivas entre Guatemala y Belice
y tendría como aspecto fundamental una franja de 1,800 metros tierra
adentro desde la línea de la desembocadura del río Moho al cayo más al Sur
del Zapotillo y la línea de este cayó hasta alcanzar los Cayos de Ranguana,
territorio continental e insular que quedaría bajo la soberanía de Guatemala.
En esta reunión no se llegó a ningún acuerdo.

En el año de 1987 se reiniciaron las negociaciones Guatemala, Belice e


Inglaterra. Se discutieron aspectos de cooperación técnica y financiera por
parte de los ingleses para proyectos de desarrollo económico y social de
Guatemala y Belice. Guatemala presenta una propuesta: En el sur de Belice,
la frontera terrestre sería la línea que separa al Distrito de Toledo de los del
Cayo y Stann Creek; la frontera marítima tendría que señalarse a partir de las
12 millas del mar territorial del Distrito de Toledo bajo la soberanía de
Guatemala, en una línea recta hacia el Este (los Cayos Ranguana y Zapotillo
quedarían en aguas bajo soberanía guatemalteca). Punta Gorda sería puerto
libre para Belice con inversión de Guatemala y la cooperación de Belice para
tal efecto.

Si se aceptara la fórmula planteada por Guatemala, el Tratado tendría que


suscribirse entre Guatemala, Inglaterra y Belice. Los ingleses manifestaron
que sí apoyarían, siempre y cuando, los beliceños la aceptaran, pero Belice
categóricamente rechazó la propuesta guatemalteca.

La segunda reunión entre Guatemala y Belice tuvo lugar en la ciudad de


Miami Florida, el 22 de febrero de 1988, y se decidió crear una Comisión
Conjunta Guatemala-Belice, con participación de Inglaterra como
Observador. Se acordó que se tratarían los asuntos en forma integral, que
generaran un solo Tratado, sobre los fundamentos, dentro de los cuales se
estableció:
73

Políticos: a nivel de la política resolver en definitiva la situación entre


Guatemala y Belice; y por consiguiente el ingreso de Belice al Parlamento
Centroamericano; posibilidades de ingreso de Belice al esquema de
integración centroamericana; reconocimiento de Belice como Estado;
demarcación de las fronteras terrestres existentes; y establecimiento de la
frontera marítima.
Con lo anterior, se puede establecer que practicante se está reconociendo
a Belice, ya como un estado independiente y se están aceptando todas las
disposiciones que ellos solicitan como país soberano e independiente.

Económicos: establecimiento de una zona de desarrollo conjunto;


identificación e implementación de programas de desarrollo integral de la
zona.

Seguridad: fortalecimiento de la seguridad de la zona.


Posteriormente, en el proceso electoral de ese entonces por primera vez en
la historia política de Guatemala un candidato presidencial visitaba Belice.
Fue el candidato presidencial Jorge Serrano Elías, quien respondió a un
cuestionario del Centro Guatemalteco de Relaciones Internacionales
(CEGRI), en septiembre de 1990, así: y la postura que el candidato en
campaña decía “En el caso de Belice, debemos adoptar una posición
realista, librar una lucha jurídica o legal a nivel internacional con la Gran
Bretaña, vendrá siendo un esfuerzo y despliegue diplomático estéril e
infortunado. La salida más viable en el caso de Belice, a mi criterio, está en
su incorporación al Parlamento Centroamericano y la integración regional”.

Los representantes de la Comisión Conjunta Permanente se reunieron en


Miami Florida, en agosto de 1990, los ingleses estuvieron presentes en la
reunión. Se propuso que Inglaterra contribuyera a un fondo para el
Desarrollo, como parte del “paquete”. Guatemala y Belice acordaron que el
proyecto de tratado, con todos los elementos adicionales, fuese sometido a
consulta popular.
En este proceso de negociación entre Guatemala y Belice, no se ha podido
determinar cuáles son las líneas divisorias y territoriales; donde Guatemala
reclama parte de su territorio pero jamás se ha podido llegar a un acuerdo
con Belice, y donde ha existido injerencia por parte de Inglaterra y no ha
permitido que Guatemala recupere los derechos que le corresponden.
El último acontecimiento en cuanto al diferendo Guatemala – Belice, es el
anuncio oficial realizado por el estado de Guatemala, de realizar la consulta
popular en el mes de abril de 2018, para determinar si se somete el diferendo
en referencia a la Corte Internacional de Justicia
74

6.1. Definición de Consulta Popular

Es importante establecer primeramente cual es la definición respecto a lo


referente al término de consulta popular. El tratadista Manuel Ossorio la
define de la forma siguiente: "Las consultas populares, o sufragios populares,
en derecho constitucional y en la historia constitucional, son deliberaciones
públicas tomadas por el país (toma de decisiones) como cuerpo electoral y
cuerpo de legislación. Existen distintos tipos de consultas que se toman en el
ejercicio de una forma de participación política, y cada vez el pueblo llega a
la decisión de forma directa sobre algo sometido a su voluntad, tanto los
órganos del Estado que los ciudadanos ejercen una forma de democracia
directa."51

Tomando en cuenta la definición anterior, se puede afirmar, que la consulta


popular es aquella herramienta de participación que tienen los ciudadanos
para poder intervenir en el gobierno, ya sea municipal, departamental e
inclusive nacional, esta consulta esta derivada de la teoría de la democracia
participativa, la cual consiste en que la población se involucre en su gobierno,
con el objeto de obtener el bien común. Básicamente se trata de la consulta
al pueblo para que exprese su apoyo o desacuerdo para determinada
actuación administrativa en el ámbito nacional o local.

6.2. Acuerdo Especial entre Guatemala y Belice para someter el


Reclamo Territorial, Insular y Marítimo de Guatemala a la Corte
Internacional de Justicia, Decreto 31-2010 del Congreso de la
Republica de Guatemala

El Organismo Ejecutivo suscribió con el Estado de Belice, el día 8 de


diciembre de 2008, en la sede de la Organización de los Estados
Americanos, ubicada en la ciudad de Washington, D.C., el “Acuerdo Especial
entre Guatemala y Belice para someter el Reclamo Territorial, Insular y
Marítimo de Guatemala a la Corte Internacional de Justicia”. De conformidad
con los artículos 171 literal l), numerales 2 y 5 y 172 literal b), ambos de la
Constitución Política de la República de Guatemala, corresponde al
Congreso de la República, aprobar, antes de su ratificación, los tratados,
convenios o cualquier arreglo internacional cuando afecten el dominio de la
Nación, o contengan cláusula general de arbitraje o de sometimiento a
jurisdicción internacional, o afecten o puedan afectar la seguridad del Estado.

51
Ossorio, Manuel. “Diccionario de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales”. Guatemala: Ed. Heliasta. 2007. Pág. 210
75

Y de conformidad con el artículo 19, párrafo primero, de las Disposiciones


Transitorias y Finales de la Constitución Política de la República de
Guatemala, el Organismo Ejecutivo queda facultado para realizar las
gestiones que tiendan a resolver la situación de los derechos de la República
de Guatemala respecto a Belice, de conformidad con los intereses
nacionales; todo acuerdo definitivo deberá ser sometido por el Congreso de
la República al procedimiento de consulta popular previsto en el artículo 173
de la Constitución Política de la República de Guatemala.

Los artículos 1 y 2 de dicho Decreto establecen “Articulo 1. Aprobar, a


solicitud del Señor Presidente de la República, el “Acuerdo Especial entre
Guatemala y Belice para someter el Reclamo Territorial, Insular y Marítimo
de Guatemala a la Corte Internacional de Justicia”, suscrito el día 8 de
diciembre de 2008, en la sede de la Organización de los Estados
Americanos, ubicada en la ciudad de Washington, D.C. Artículo 2. Someter al
procedimiento de consulta popular previsto en el artículo 173 de la
Constitución Política de la República, el compromiso contenido en el
“Acuerdo Especial entre Guatemala y Belice para someter el Reclamo
Territorial, Insular y Marítimo de Guatemala a la Corte Internacional de
Justicia”, suscrito el día 8 de diciembre de 2008, en la sede de la
Organización de los Estados Americanos ubicada en la ciudad de
Washington, D.C”.

El Acuerdo Especial contiene el compromiso de ambos gobiernos de acudir a


resolver su Diferendo Territorial ante la Corte Internacional de Justicia,
después de que se cumplan los requisitos constitucionales internos de cada
país, que nos llevarán a sendas y simultáneas Consultas Populares para que
los pueblos de Guatemala y Belice, como depositarios de la soberanía,
aprueben este procedimiento.
El acuerdo compromisorio constituye por sí solo un logro de un valor enorme
para Guatemala. Es la conclusión de un largo esfuerzo emprendido por el
Gobierno de Guatemala desde 1994, inmediatamente después del
reconocimiento de la independencia de Belice por parte de Guatemala y para
las personas que trabajamos con la instrucción de conseguir una solución del
Diferendo Territorial, basada en el Derecho Internacional, es satisfactorio
poder entregar esta controversia en la fase en la cual el mandato de la
Constitución al Organismo Ejecutivo, a través de la Cancillería de Guatemala,
ha sido exitosamente cumplido.

El compromiso entrará en vigor hasta que los pueblos de ambos países a


través de consultas populares que deberán ser celebradas en forma
76

simultánea, manifiesten su acuerdo en el sentido que cualquier reclamo legal


de Guatemala en contra de Belice sobre territorios continentales e insulares y
cualesquiera áreas marítimas correspondientes a dichos territorios, sea
sometido a la Corte Internacional de Justicia para su resolución definitiva y
que ésta determine las fronteras de los respectivos territorios y áreas de
ambos Estados.

El Acuerdo Especial tiene dos secciones bien determinadas: la primera que


se refiere al propio COMPROMISO para que ambos países sometan a la
jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia el Diferendo Territorial
existente, y la segunda que se refiere al PROCEDIMIENTO INTERNO que
deberá cumplirse por parte de los Estados para lograr que se apruebe el
acuerdo compromisorio por parte de los pueblos de cada uno de los países
a través de consulta popular, que en el caso de Guatemala, son la
aprobación del Congreso de la República y la ratificación del Organismo
Ejecutivo. Este es un proceso necesario para que el acuerdo compromisorio
se considere vinculante y obligatorio para ambos países.

6.3. Protocolo al acuerdo especial Decreto 47-2016 del Congreso de la


Republica de Guatemala.

Guatemala en busca de establecer las herramientas que permitan una


solución definitiva al diferendo entre Guatemala y Belice, ha logrado varios
avances a través del Congreso de la Republica. Una noticia en Prensa Libre
indica “…El pleno del Congreso de la República aprobó el Decreto 47-2016
por medio del cual avala el Protocolo al Acuerdo Especial entre ambas
naciones para someter el reclamo territorial, insular y marítimo a la Corte
Internacional de Justicia (CIJ).

El protocolo en referencia contiene cuatro artículos y en uno de ellos se


establece que deberán de mantener completamente informados a sus
ciudadanos acerca de las diferencias entre ambos países respecto del
reclamo y la necesidad de resolverlos de manera total y definitiva. Además,
se establece que se deben realizar todas las acciones y mecanismos idóneos
dentro de la normativa y requerimientos internos, para someter la
reclamación a la Corte a fin de que conozca, decida, resuelva y concluya de
manera definitiva.

En otro artículo el protocolo al Acuerdo Especial, lo modifica en el sentido de


que las consultas populares se llevarán a cabo de forma simultánea o
separada, en las fechas más convenientes para las partes, y que cada una
77

se deberá notificar al secretario de la CIJ, de manera conjunta o separada, el


resultado de la consulta popular”. La Corte Internacional de Justicia es el
órgano jurisdiccional del sistema de las Organización Naciones Unidas
creado para conocer de las controversias que surjan entre los Estados
miembros de dicho organización. Sin embargo, la jurisdicción de la Corte no
se extiende automáticamente a todas las controversias que surjan entre
Estados, y es necesario que haya un acuerdo expreso de estos para
someterse a la misma. Este sometimiento a la jurisdicción de la Corte puede
hacerse de formas distintas: por medio de un acuerdo especial, llamado
generalmente compromiso, por medio de tratado o convenciones vigentes en
las que ya se ha previsto el sometimiento a la Corte Internacional, o mediante
cláusula facultativa basada en el artículo 36 (2) del Estatuto de la Corte.

El contenido del Acuerdo Especial está negociado tomando en cuenta los


intereses tan preciados de los Estados con respecto a la soberanía e
integridad territorial, el Derecho Interno e Internacional, los intereses jurídicos
y políticos de los Estados y también las necesidades económico sociales de
dos Naciones, que han heredado de la época en que Inglaterra usurpaba
nuestro territorio, un diferendo que dificulta encaminarse hacia el futuro
común de la región y del mundo moderno como buenos vecinos.

6.4. El Costo Económico de la Consulta Popular

La problemática que presenta la realización de una consulta popular, es el


costo económico que presenta para un país el realizar una consulta popular,
y es por ello que muchas veces se quedan estancadas las consultas
populares que se pretenden llevar a cabo, y en otros casos la problemática
consiste en que no existe una mayor participación ciudadana para realizar y
llevarlas a cabo, y por lo general una de las soluciones que muchas veces
se utiliza es acudir al apoyo internacional para solventar económicamente
este tipo de situaciones. El costo económico de la consulta popular para
Guatemala, representa la cantidad de doscientos cuarenta a trescientos
millones de quetzales aproximadamente.

Guatemala y Belice ratificaron el protocolo que modifica el Acuerdo Especial


de 2008, a fin de que fuera mediante una consulta popular la que decidiera si
el diferendo debiera ser llevado ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ),
debiendo llevarla a cabo cada país, bien sea de forma simultánea o por
separada.
78

En el acuerdo firmado en el 2008 en la sede de la Organización de los


Estados Americanos, en Washington, se estableció que dicho referendo
debía de celebrarse de forma simultánea en Guatemala y Belice. El objeto de
la modificación al convenio original es la de facilitar la realización de las
consultas populares en las fechas que los países consideren más
apropiadas. Las partes contratantes, Guatemala y Belice ya habían
establecido en el año 2012, realizar el referendo simultáneo el 6 de octubre
de 2013, pero la falta de acuerdos en asuntos legales obligó a su
suspensión.

Guatemala reconoció tácitamente la independencia de Belice en septiembre


de 1991, sin abandonar el reclamo territorial, insular y marítimo. El reclamo
de Guatemala es de 12 mil 272 kilómetros cuadrados, que representan más
de la mitad del territorio de la ex colonia británica de Belice. Después de 160
años de transitar por una senda de altas y bajas para resolver el diferendo
territorial entre Guatemala y Belice, y haber enfrentado una variedad de
contrariedades y desencuentros, el gobierno de Guatemala tiene el mandato
constitucional de resolver el diferendo territorial, insular y marítimo con
Belice. Es imperativo encontrar los mecanismos que permita dirimir esta
controversia y superar esta estancada situación ventilando el caso ante la
Corte Internacional de Justicia. Muchas cosas han pasado desde que este
proceso dio inicio, pero el esfuerzo genuino de negociación llevado a cabo
por los gobiernos en los últimos tiempos, entre los que conviene destacar el
logro de haber firmado el “Acuerdo Especial” entre Guatemala y Belice para
someter el reclamo territorial, insular y marítimo de ambos países a la Corte
Internacional de Justicia, firmado por la República de Guatemala y Belice en
2008 y aprobado por unanimidad en el Congreso de la Republica en el 2010,
lo cual refleja el interés de todos los sectores del país para resolver la
controversia.

De hecho, en abril de 2012 los gobiernos de Guatemala y Belice, ante la


presencia del Secretario General de la Organización de los Estados
Americanos, procedieron a fijar la fecha para celebrar las consultas
populares en ambos países, escogiendo el 6 de octubre de 2013 para tal
efecto. Sin embargo, a pesar del compromiso de buena fe para llevar a cabo
esas consultas populares en la fecha prevista, Guatemala se enteró que
Belice había modificado su Ley de Referéndum a espaldas de nuestro país y
la comunidad internacional, lo cual hizo que Guatemala decidiera no celebrar
su propia consulta y urgió a Belice a modificar la ley a su estado anterior.
79

Esta maniobra por parte de Belice viola la Convención de Viena sobre el


Derecho de los Tratados de 1969, que entre otras cuestiones preceptúa que
todo Estado debe abstenerse de tomar acciones que derroten el objeto y fin
del tratado, aborda el principio de buena fe y expone sobre la relación de
todos los instrumentos firmados que llevaron a concluir un tratado. En este
sentido, este cambio en las reglas de juego por parte de Belice, denota un
comportamiento político que deja mucho que desear.

Después de múltiples esfuerzos diplomáticos para resguardar el Acuerdo


Especial, ambos países se comprometieron a posponer las consultas
populares, en una fecha aún pendiente de acordar, firmando un protocolo
adicional que modifica el Acuerdo Especial. Sin embargo, es importante
recordar que durante la Asamblea General de la Organización de las
Naciones Unidas, de 2013, el Canciller de Belice Wilfred Elrington formuló
ante la comunidad internacional una serie de señalamientos en contra de
Guatemala, que constituyó una contrariedad en el proceso. Entre estos,
señaló a Guatemala de negarse a celebrar las consultas populares, denuncio
que el reclamo de Guatemala amenaza la integridad territorial de Belice y
afecta sus inversiones, y llamó criminales a los campesinos guatemaltecos
de la Zona de Adyacencia que ingresan a Belice.
En otras palabras, se polarizó nuevamente la relación, pero esta vez en el
marco de un evento internacional de suma importancia. Por eso, el Gobierno
de Guatemala debe estar atento a lo que acontece en este tipo de foros, para
evitar que se repitan estas lamentables situaciones que dejan mal parado al
país ante la comunidad internacional.

Por lo tanto, en virtud del mandato constitucional que el Congreso de la


República le confiere al Ejecutivo para resolver este diferendo, es importante
que el gobierno de turno conforme nuevamente la comisión encargada de
resguardar la soberanía del país y dar seguimiento diplomático a este tema.
De esta forma, se podrá definir un cronograma de acciones, que una vez
cumplido permita dirigirse a la Corte Internacional de Justicia, en donde se
podrá dirimir el diferendo. En todo caso, se espera que haya suficiente
voluntad política de ambas partes para encontrar el camino de una solución
definitiva.

6.5. El acuerdo especial firmado entre Guatemala-Belice y la


responsabilidad que conlleva

El Acuerdo Especial firmado en 2008 por los estados de Guatemala y Belice,


aparte de que las partes solicitaban a la Corte Internacional de Justicia que
80

determine, de conformidad con el derecho internacional la línea fronteriza de


sus respectivos territorios y áreas, compromete a ambos países a respetar el
fallo y ejecutarlo íntegramente y de buena fe.

Igualmente, el sometimiento al procedimiento ordinario (juicio de derecho) de


la CIJ implica la renuncia a que el asunto se resuelva ex aequo et bono
(según lo bueno y equitativo) ante la Cámara de Arbitraje, es decir con
fundamento en el derecho natural (justicia, legitimidad y verdad) y en la moral
(ética). Otro de los estatutos previos era celebrar simultáneamente en Belice
y Guatemala, una votación simultánea para que los ciudadanos decidieran si
el litigio se elevaba a la Corte Internacional de Justicia, con sede en La Haya,
ciudad de los Países Bajos.

El referéndum estaba programado para el 6 de octubre de 2013; pero por el


hecho de que Belice efectuó cambios en su ley que norma la consulta
popular, sin considerar la opinión del Estado de Guatemala, eso agravó más
el conflicto, y como reacción Guatemala había solicitado que el referéndum
fuera pospuesto para octubre del año 2013 sin resultados positivos.

El ex Embajador guatemalteco Gustavo Orellana Portillo, explica que dicho


acuerdo es compromisorio para los involucrados para darle una solución a
este conflicto en base al derecho internacional. Por otro lado, expresó que su
preocupación no pasa por lo que resumió en 1950 Manley O. Hudson; sino
porque “históricamente el territorio guatemalteco ha sido cercenado por los
vecinos beliceños por intereses espurios, mientras el guatemalteco es una
persona dejada y por eso no se lucha por lo que es propio”.

Para el ex Embajador Orellana Portillo, quien igualmente formó parte de la


antigua Comisión Nacional de Belice (de 1993 a 2013), el diferendo territorial
que mantiene Guatemala respecto a Belice no ocupa un lugar prioritario en la
agenda nacional y la decisión de buscar una solución jurídica a esta añeja
disputa demostraría madurez política de parte de ambos estados, denotando
también confianza en el sistema de solución de controversias que contempla
el Derecho Internacional. “Lo que sí hay es un compromiso escrito, aunque la
voluntad puede variar de un gobierno a otro y lo más justo e idóneo para
Guatemala, es que se resuelva este caso para que se le devuelvan derechos
territoriales. No se conoce cómo resolvería la Corte pero como ciudadano,
abogado o funcionario de gobierno, no puedo renunciar a los derechos que la
Constitución Política establece”.
CONCLUSIONES

1. El Estado es una forma de organización social, con personalidad jurídica


propia, a través de la cual se organiza un grupo de personas en un territorio,
por medio de un ordenamiento jurídico, creado por el poder público, con el fin
de alcanzar el bien común.

2. A lo largo de la historia, Guatemala ha hecho innumerables intentos por


resolver el diferendo Territorial con Belice, encontrando diversos obstáculos y
oposiciones de Gran Bretaña y de Belice, por la evidente conveniencia de
mantener el status de ocupación ilegítima del territorio de Belice, que por
supuesto ha significado una ventaja para los intereses de dichos Estados en
contra de los intereses de Guatemala.

3. La Organización de Naciones Unidas, ONU, ha venido desempeñando un


papel fundamental como impulsor a una solución pacífica y acorde a las
normas establecidas en el Derecho Internacional para que
consecuentemente exista una solución real, legítima y pronta al diferendo
territorial que se enfrenta entre Guatemala y Belice.

4. La independencia de Belice como Estado soberano se desarrolla


principalmente en la Cuarta Asamblea General de la Organización de las
Naciones Unidas, Se da gracias a la presión que hace la Gran Bretaña y
Belice ante esta organización, para legitimar la ocupación

5. El territorio de Belice perteneció por un largo tiempo a la Capitanía General


de Guatemala, aún y cuando nunca fue explotado. Como también ya se ha
presentado, Gran Bretaña firmo en 1859 un tratado que en apariencia era de
límites pero que en su contenido era de cesión. Se le dio la apariencia de ser
de límites para no comprometer lo acordado en el tratado Dallas –
Clarendon, que impedía tanto a Gran Bretaña como a los Estados Unidos el
adueñarse de territorio Centroamericano.

6. Guatemala siempre ha buscado las herramientas que permitan una solución


definitiva al diferendo entre Guatemala y Belice, de esa cuenta el pleno del
Congreso de la República aprobó el Decreto 31-2010 que crea el Acuerdo
Especial y el decreto 47-2016 por medio del cual avala el Protocolo al
Acuerdo Especial entre ambas naciones para someter el reclamo territorial,
insular y marítimo a la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

81
RECOMENDACIONES

1. Que el estado de Guatemala busque la cooperación de los organismos


internacionales de los cuales forma parte, para buscar la solución más
favorable al diferendo con el estado de Belice.

2. El Ministerio de Relaciones Exteriores evalúe el trabajo desarrollado por la


Comisión de Belice, para considerar su reactivación.

3. Implementar los mecanismos que sean necesarios que garanticen los


derechos y garantías de los guatemaltecos que viven en la zona de
adyacencia.

4. Continuar con el reclamo permanente de los derechos que el estado de


Guatemala tiene respecto del territorio de Belice, ante los diferentes foros
internacionales en que participe.

5. Que el gobierno Beliceño continúe con el proceso de la consulta popular,


para encontrar una solución al conflicto que ha venido afectando a
Guatemala y Belice desde hace varios años. concluido los procesos de
consulta popular entre ambos países que se ponga fin al conflicto.

82
BIBLIOGRAFIA

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1. Constitución Política de la República de Guatemala. Asamblea Nacional


Constituyente, 1986.
2. Código Penal. Decreto 17-73 del Congreso de la Republica de Guatemala.
3. Ley de Organizaciones no Gubernamentales para el Desarrollo. Decreto 02-
2003. del Congreso de la República de Guatemala. 2003.
4. Código Civil, Decreto Ley 106. Jefe de Estado, 1963.
5. Ley del Organismo Judicial, Decreto 2-89 del Congreso de la República de
Guatemala, 1989.

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