Cree en ti mismo: Claves para desarrollar auto-confianza
A+A-
ImprimirEmail
×
"Hay que tener fe en uno mismo.
Ahí reside el secreto.
Aun cuando estaba en el orfanato
y recorría las calles buscando qué comer para vivir,
incluso entonces, me consideraba el actor más grande del mundo.
Sin la absoluta confianza en sí mismo,
uno está destinado al fracaso."
Charles Chaplin
Cree en ti mismo y los demás también creerán en ti
Uno de los temas centrales de este blog será la confianza. Sin ella es imposible que comiences a
transformarte en una mejor persona, ya que el fracaso y las críticas te podrán herir severamente
si careces de una confianza robusta en ti mismo.
La autoconfianza, sucintamente definida por los psicólogos, es la creencia de que se puede
realizar satisfactoriamente una conducta específica. En definitiva, creer en sí mismo es
tener la certeza de que vamos a lograr nuestro cometido, es tener la seguridad puesta en
nuestras propias capacidades.
"Cree en ti mismo" nos repiten con frecuencia. Sin embargo, dejamos deambular esa
frase a través de nuestro cerebro sin que cobre mucho significado. Asentimos
automáticamente ante la sentencia pero no logramos discernir qué nos está diciendo
realmente esta frase. ¿Qué significa creer en sí mismo y por qué "parece" ser tan
importante?
Uno de los principales problemas de las personas que desean cambiar algún aspecto de sus
vidas precisamente es que no tienen confianza en sí mismos para ser capaces de llevar a cabo
las acciones necesarias para alcanzar sus objetivos.
Más aun, la confianza en ti mismo resulta fundamental para mostrarte seguro de lo que eres,
especialmente cuando deseas cambiar algo y debes enfrentarte a tus hábitos y a tu forma de
pensar para que así puedas hacer las cosas de una manera diferente y aceptes realmente las
cosas que debes hacer para cambiar.
Sin la auto-confianza, te será imposible alcanzar tu máximo potencial.
"La confianza en uno mismo
es el primer peldaño para ascender
por la escalera del éxito."
Ralph Waldo Emerson
Inicio Anuncios
Fin Anuncios
Desventajas de no tener una autoconfianza
apropiada
Siempre he creído que nuestra propia mente es el campo de batalla más arduo, la lucha más
intensa es contra nosotros mismos, contra esa parte de nosotros que no quiere cambiar, que se
siente cómoda con lo que ya conoce, sea bueno o malo y que simplemente desea seguir así,
para no enfrentar el sacrificio y el esfuerzo que requiere hacer algo diferente.
El diálogo con nosotros mismos es la crítica más dura que tendremos que soportar,
pues es una voz que jamás podremos callar, diciéndonos siempre lo que debemos o no
debemos hacer, lo que debemos o no debemos evitar y haciéndonos pensar en todo lo
que estamos haciendo para cambiar.
Es una vigilancia extrema 24 horas al día y 7 días a la semana, y cuando no tienes la
autoconfianza necesaria, esa vigilancia fácilmente se volverá en contra tuya y se materializará
en emociones que pueden jugarte una mala pasada.
Las emociones son fundamentales para forjar nuestra auto-confianza y para perseverar en las
metas que pretendemos alcanzar. Cualquier clase de crítica, juicio o duda (interna o
externa) empieza a hacer mella en nuestras emociones y a crearnos ansiedad al
decirnos qué somos y qué nos falta ser. Si sucumbimos ante nuestras propias emociones
negativas, la vergüenza y la autocompasión sabotearán nuestra autoconfianza.
Así, podemos llegar a sentirnos poco útiles, incapaces, perdedores, no merecedores de cosas
buenas, mediocres, torpes e incompetentes. Muy pronto estos sentimientos nocivos empiezan a
trascender nuestro propio territorio y comenzamos a proyectarlo hacia los demás sin que
seamos capaces de notarlo, lo que alimentará el círculo vicioso de negatividad que nosotros
mismos dejamos crecer.
No dejes que tu mente te diga lo inapropiado que eres. Busca los pensamientos positivos.
Si permitimos que nuestras emociones y pensamientos dañinos sigan
perjudicándonos, comenzaremos a actuar conforme a estas emociones y
pensamientos, lo que hará que esa bola de nieve de daño auto-infligido nos hiera
aún más.
Poco a poco perdemos el control de nosotros mismos, abandonamos nuestros
hábitos saludables y productivos, perdemos nuestra seguridad sobre nosotros
mismos y descuidaremos nuestro crecimiento personal, comenzamos a
volvernos dependientes y débiles y tal vez busquemos a personas más fuertes
que nosotros para que nos aprueben, nos digan qué hacer y cómo hacerlo.
Si seguimos así, muy pronto nos desesperaremos. Nos sentiremos tratados de manera injusta
por “la vida”. Nos excusaremos haciéndonos la víctima y así comenzaremos a evitar nuestras
responsabilidades. Nos quejaremos, nos sentiremos enojados y alimentaremos nuestra
frustración con la envidia que le tenemos a quienes están como nosotros queremos estar.
En este punto, ya seremos incapaces de aprender de nuestros errores y estaremos enfocados en
lo que no tenemos y en todo lo que nos hace falta para poder sentirnos satisfechos con nosotros
mismos. La pereza invadirá nuestro estilo de vida y tal vez nos concentremos en tareas triviales:
dormir, comer, organizar y asear nuestro espacio, ver televisión, hablar con otros, etc.
Al final, nuestra confianza estará totalmente destrozada. Seremos incapaces de tomar
riesgos y siempre buscaremos “ir a la fija”, dejando pasar oportunidades valiosas por
miedo a la crítica, al rechazo y al fracaso.
Tal vez culpemos al destino y nos cobijemos bajo la cómoda idea de que las cosas “no estaban
hechas para nosotros”. Así las cosas, será muy difícil liberarnos de tantas cadenas, así que
cuanto más pronto lo hagamos, más fácil será para nosotros recomponernos y tomar de nuevo
las riendas de nuestra vida.
Tener una autoconfianza deficiente evitará que te sientas motivado
"Todo lo que necesitáis para tener éxito
es ignorancia y confianza".
Mark Twain
La falta de confianza en situaciones específicas
Muchas personas poseen las destrezas necesarias para lograr el éxito, pero simplemente les
falta confianza en su capacidad para usarlas en condiciones específicas, por ejemplo, en
condiciones de presión. Así, en el momento más inadecuado, comenzamos a dudar de nosotros
mismos y nuestras dudas romperán nuestra concentración, provocarán indecisiones y debilitarán
nuestro rendimiento.
Una vez que empezamos a dudar de esta manera, nos centraremos en los puntos débiles y
prestaremos atención a todo, menos a lo que estamos haciendo.
Con frecuencia, la falta de confianza en estos casos sólo atenta contra una habilidad concreta,
pero puede desbordarse y alcanzar otras habilidades. Espero en un futuro cercano extenderme
sobre este tema, por ahora déjame recomendarte este ejercicio de visualización.
El mensaje para ti es el siguiente: Criticarte y autoflagelarte no tendrá ningún efecto positivo
en tu confianza. Habla sobre ti mismo en positivo. Piensa sobre ti mismo en positivo. Presta
atención a las cosas positivas que dicen sobre ti. Siéntete positivo y trabaja en tu autoestima.
"La confianza sirve en las conversaciones
más que el ingenio."
François de La Rochefoucauld