LA PERFECTA ALEGRIA: - NAVIDAD 2023
I - Por el camino que va de Nazaret a Belén, acompañemos a María y José, que
raudos, silenciosos de palabras y el corazón cantando de alegría, cabalgando el
gracioso burrito que servía a José de vehículo para llevar sus trabajos de
carpintero, ahora sirve para llevar, al que, en otra obra de carpintería, UNA CRUZ,
nos dará la ALEGRIA de la vida y resurrección. El Camino es largo, pero lo hace
corto la meta de gloria que lo culmina. Está saturado de puertas cerradas, Posadas
donde no hay espacio para estos Viajeros. Un Camino lleno de negativas porque
ahora más que ayer, estos dos Viajeros, traen con ellos, al que es un estorbo, ya
que, para alojarlo, tenemos que desocuparnos de tanto cachivache sucio: aborto,
eutanasia, homosexualidad, adulterio, amor libre, soberbia, guerra, mentiras, odio.
Coleccionamos “corotos” que tenemos que eliminar para que solo sea ocupado el
espacio por el amor a Dios y al Prójimo.
II - El Camino como siempre ocurre, llega a una Parada, Estación o Anden, para
culminar en el lugar deseado. María y José no son la excepción…y al oírse el
Aleluya de los Ángeles y el júbilo de los Pastores, con el quiquiriquí del Gallo y el
balido de las ovejas, cantando con Lope de Vega, comienza “el llanto en el Hombre
Dios y en el hombre la Alegría”. La Alegría que va del Pesebre a la Cruz. La Alegría
de la Estrella que iluminó el camino veraz a los Santos de Oriente.
III - Y por este Camino que continúa igual a través de los siglos, un día Francisco de
Asís en la vía de Perusa a Santa María de Los Ángeles, lo transitaba en compañía de
Fray León. El invierno azotador de heladas ventiscas, golpeaba a los viajeros y
entre el crujir de los árboles, se oye: Fray León si el fraile menor posee todas las
ciencias y el dominio de las lenguas, escribe, que no está en esto la Perfecta
Alegría. Si predicando convirtiese a todos los Infieles, escribe que no está en eso la
Perfecta Alegría. Entonces, Padre Francisco por amor de Dios, ¿dime dónde está?
Fray León “ovejuela de Dios” si cuando lleguemos a Santa María de los Ángeles,
empapados de lluvia, helados de frio, cubiertos de lodo y muertos de hambre, no
nos reconocen ni nos abren, escribe, que ahí está la Perfecta Alegría, y si insistimos
y el Portero nos grita e insulta, ahí está la Perfecta Alegría. Y si volvemos y
entonces, furioso, nos golpea sobre la nieve, escribe que ahí está la Perfecta
Alegría. Y la conclusión es Hermano León (y con él para nosotros), sobre todos los
Dones que el Espíritu Santo nos da, está el vencerse así mismo, y sufrir por amor a
Cristo los dolores y oprobios. Con palabras del Apóstol: “yo no quiero gloriarme
sino en la Cruz de Cristo”. - Paz y Bien: Margarita María.