MENTALIDAD DEL MCC
Pero no es éste el Cristo que vosotros habéis aprendido, si es que habéis oído hablar de él y en él
habéis sido enseñados conforme a la verdad de Jesús a despojaros, en cuanto a vuestra vida
anterior, del hombre viejo que se corrompe siguiendo la seducción de las concupiscencias, a renovar
el espíritu de vuestra mente. y revestíos del Hombre Nuevo, creado según Dios, en la justicia y
santidad de la verdad. Por tanto, desechando la mentira, decid la verdad unos a otros, pues somos
miembros unos de otros. Si os airáis, no pequéis; no se ponga el sol mientras estéis airados, ni deis
ocasión al diablo. El que robaba, que ya no robe, sino que trabaje con sus manos, haciendo algo útil
para que pueda socorrer al que se halle en necesidad. No salga de vuestra boca palabra dañosa,
sino la que sea conveniente para edificar según la necesidad y hacer el bien a los que os escuchen.
No entristezcáis al Espíritu Santo de Dios, con el que fuisteis sellados para el día de la redención.
Toda amargura, ira, cólera, gritos, maledicencia y cualquier clase de maldad, desaparezca de entre
vosotros. Sed amables entre vosotros, compasivos, perdonándoos mutuamente como os perdonó
Dios en Cristo. Efesios 4, 20-30.
Os exhorto, pues, hermanos, por la misericordia de Dios, que ofrezcáis vuestros cuerpos como una
víctima viva, santa, agradable a Dios: tal será vuestro culto espiritual. Y no os acomodéis al mundo
presente, antes bien transformaos mediante la renovación de vuestra mente, de forma que podáis
distinguir cuál es la voluntad de Dios: lo bueno, lo agradable, lo perfecto. Romanos 12,2
Por el don del espíritu Santo es que adquirimos una mentalidad. Numeral 62. El carisma es un don
que conforma una mentalidad propia.
Qué es la mentalidad. Es un modo de pensar, una perspectiva, un conjunto de creencias, ideas,
conocimientos, actitudes, sentimientos, emociones y valores de un persona, de una cultura, de una
sociedad que determinan nuestras decisiones en la vida. Todo aquello en lo que enfocamos nuestros
pensamientos de manera constante, es lo que sucede en nuestro mundo exterior. Las imágenes
mentales atraen lo que representan. Aquello en lo que nos enfocamos se expande en nuestra vida.
Los primeros discípulos adquirieron la mentalidad de Cristo. 1ª. Corintios 2- 15-16 En cambio, el
hombre de espíritu lo juzga todo; y a él nadie puede juzgarle. Porque ¿quién conoció la mente del
Señor para instruirle? Pero nosotros tenemos la mente de Cristo. En Proverbios 23, 7 leemos: Pues
como piensa dentro de sí, así es él. El te dice: "Come y bebe," Pero su corazón no está contigo.
La mentalidad surge cuando el carisma, don del Espíritu se hace vida en un grupo de personas que
ante una realidad concreta comparten una nueva forma de pensar y actuar. Los iniciadores
encontraron una Iglesia de cristianos mediocres, temerosos, cercanos a las capillas y congregaciones
con muchos bautizados, pocos convertidos y comprometidos. La gente común, alejada de lo
cristiano, eran más sinceros, vivían valores que no se respaldaban en una conciencia formada en el
Evangelio. Encontraron un mundo de espaldas a Dios, a Cristo y a su Iglesia. Como la vida ya no era
cristiana, la influencia del cristianismo en la misma era prácticamente nula. Muchos que en su día
recibieron el Bautismo, pero viven al margen de una vida cristiana; los que sólo mantienen de lo
cristiano el barniz de ciertas imágenes de la infancia, y estiman una utopía las enseñanzas de la
Iglesia; los que pretenden hacerse pasar por cristianos, pero confiesan que “no practican”; los que
dicen tener fe, pero no han sentido en sus vidas la ternura y la misericordia del Padre; los que,
respaldados en los progresos de la técnica y la ciencia, no entienden el por qué ni el para qué del
recurrir a Dios; los que sólo lo perciben dentro de su propio vacío y en su nostalgia de “no saber
qué”; los que viven inmersos en las oscuridades de un secularismo ateo, a veces combativo y
sarcástico: y también los que recibieron la fe, y permanecen en contacto con el Evangelio, pero no
notan la grandeza del amor comprometido y sin reservas, que los llevaría a consolidarse, a
alimentarse, a madurar, a enamorarse del Señor. Un cristianismo chato de cristianos de rituales-de
sacramentos. Un cristianismo de la culpa-del viernes Santo- de la Cruz. Un cristianismo de tinglados
de las iglesias. Un cristianismo de “momentos” de “acontecimientos” la misa del domingo-el
bautismo-el casamiento por iglesia. Una iglesia cargada de materialismo, agnosticismo y de la
indiferencia religiosa.
Un pueblo de Dios con la mentalidad del esclavo. La mentalidad de los israelitas no fue renovada,
esa fue la causa de su incredulidad y por ende de su estancamiento que los privó de disfrutar de la
clase de vida que el Señor deseo para ellos. Ahora, habemos muchos laicos con esa mentalidad.
Muchos sin identidad, amando lo extranjero, rebeldes, murmuradores, mediocres, idólatras, sin
sueños y aspiraciones porque hablan de lo pequeño. O muchos con mentalidad del desierto que
nos consideramos víctimas de las circunstancias, sufridos, resignados, mirando el pasado, actuamos
como méndigos.
El conocimiento de la realidad genera una inquietud y un afán apostólico para que la persona sea
fermento de evangelio en su propio ambiente y así transforme la sociedad. Concretamente en
realizar una actividad evangelizadora para despertar el hambre de Dios, una predicación de
conversión con un método kerigmático y una visión de la Iglesia como sacramento universal de
Salvación.
Para tener la mentalidad de Jesús, hay que tener:
Una Mente Humilde
En (Filipenses 2:5-8)”Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual,
siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó
a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición
de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.” Mateo
11:29 “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y
hallaréis descanso para vuestras almas”;
Generalmente es el orgullo, que es lo contrario a la humildad. Ser humilde es acordarse de que
venimos del humus, o sea de la tierra y allí volveremos, salvo el espíritu, que vuelve a Dios porque
Él nos lo dio. Dice la Biblia que del polvo de la tierra nos hizo Dios y soplo de vida dio al hombre. Por
esto mismo un día daremos cuenta de la oportunidad de vida que nos ha dado Dios. No se puede
ser humilde, sin ser modesto, que quiere decir moderado, equilibrado. La modestia se manifiesta
en el semblante, en las costumbres y reacciones de la persona humilde. Uno que tiene un corazón
humilde no tiene ojos altivos. Los humildes se conocen por su manera de ser; son modestos en
cuanto a su apariencia y sus costumbres. Ellos no se jactan de ser más importantes que los demás.
Cuando el corazón está lleno de humildad el “gran yo” no se ve.
Una mente pura
En (Hebreos 4:15) Él nunca le dio oportunidad a la tentación de llevarlo al pecado. Tener una mente
pura, es una de las llaves para derrotar y conquistar el pecado. (Santiago 4:8)"Debemos acercarnos
más a Dios, y alejados de las cosas del mundo, para que nuestra mente sea pura como la de Jesús."
Una mente recta
La mente de Cristo siempre fue recta ante todas las circunstancias que vivió. Él nunca manifestó su
voluntad, sino que haciéndose uno con el Padre cumplió la voluntad de Dios. Por el simple hecho de
mantenerse en constante comunión con el Padre; él fue santo y sin mancha. (1 Pedro 2:23)”
Cuando lo maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino que
encomendaba la causa a quien juzga justamente.” Jesús nunca cedió a la tentación de vengarse o
amenazar a otras personas. En lugar de él destruir a sus acusadores, lo mejor que hizo fue orar por
ellos. Debemos tratar a las personas como queremos ser tratados. Y tener la mente de Jesús para
hacer lo que es correcto para nosotros y para los demás.
Una mente de oración
No podemos tener la mente de cristo, sino nos educamos en tener una vida y una mente de oración.
Así como Jesús la tenía. La oración es una de las llaves para tener una relación íntima, que sea sincera
y fuerte con Dios. No podemos ser cristianos fuertes solamente con el estudio de la biblia y una
lectura regular sin incluir la oración en nuestras vidas.
Una mente viva
Romanos 8:5 “Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del
Espíritu, en las cosas del Espíritu. 8:6 Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse
del Espíritu es vida y paz. 8:7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque
no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden”.
Jesús andaba en el espíritu y no en la carne, esto era algo muy importante de destacar, su mente
estaba viva, espiritualmente hablando, porque Él se ocupaba de pensar en las cosas del espíritu.
Entonces la pregunta que debería hacerme es: ¿En que pensamos nosotros? El que tiene una mente
viva conoce a Dios y reconoce la perfecta voluntad de Dios, no se confunde, no se engaña a sí mismo,
no genera argumentos falsos. Una mente viva tiene la fuerza para poder cambiar. ¡El diablo cree en
Dios y tiembla, pero jamás cambia! Y lo mismo le pasa al cristiano que no tiene una mente viva, cree,
pero nunca cambia. El que tiene la mente de Cristo tiene la mente viva, tiene plena conciencia de sí
mismo. De manera que no se fija en los pecados de los demás, sino de los propios. No busca la pajita
en el ojo de los demás, sino que busca sacar la suciedad de sus propios ojos. Una mente viva tiene
conciencia de la eternidad, tiene puesta la mirada en las cosas de arriba y no en las de la tierra.
Colosenses 3:2 “Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra”.
Una mente perseverante
Lucas 9:51 “Cuando se cumplió el tiempo en que él había de ser recibido arriba, afirmó su rostro
para ir a Jerusalén”. Jesús fue un ejemplo de perseverancia para cumplir lo que se esperaba de Él,
porque sin perseverancia es imposible recibir algo de Dios. El diccionario Bíblico dice que la
Perseverancia significa: constancia, persistencia, atender constantemente, continuar sin desvíos,
adherirse firmemente, agarrarse bien. También fiel, servidor constante.
No se trata obviamente de buscar el cambio por el cambio, o de seguir las modas, sino de tener la
convicción de que el desarrollo y el crecimiento son la característica de la vida terrena y humana,
mientras, desde la perspectiva del creyente, en el centro de todo está la estabilidad de Dios.
Es preciso valorizar la historia para construir un futuro que tenga bases sólidas, que tenga raíces y
por ello pueda ser fecundo. Apelar a la memoria no quiere decir anclarse en la autoconservación,
sino señalar la vida y la vitalidad de un recorrido en continuo desarrollo.
La Salvación del alma se obtiene por medio de la fe en Jesucristo y de las buenas obras.
El hombre puede ser más y mejor IDEAL Puede serlo donde está SEGLAR EN LA IGLESIA Descubre su
corazón con espontaneidad PIEDAD SI Asume su inteligencia con convicción ESTUDIO Orbita su
voluntad con decisión ACCIÓN y su persona en su globalidad DIRIGENTES y si acepta que su realidad
ESTUDIO DEL está integrada por personas AMBIENTE a las que puede ayudar CRISTIANDAD EN
ACCIÓN siempre que se realice CURSILLISTA de una forma personal MÁS ALLÁ DEL CURSILLO en
amistad REUNIÓN DE GRUPO.
Lo fundamental cristiano es vivir en Gracia.
Lo Fundamental Cristiano es Jesucristo, el Hijo de Dios (120), con énfasis en el encuentro con él
(122), en la Gracia (123), en la Fe (124), en la Iglesia (125), en los Sacramentos (126).
El Cursillo no inventó lo Fundamental Cristiano. Simplemente estamos llevando a cabo la misión de
Cristo, la cual es la misión de la Iglesia
Desviaciones en la mentalidad:
Como resultado a alguna de las debilidades de la estructura, terminamos sin poder entender el
Movimiento por falta de liderazgo, o terminamos aplicando el Movimiento de tal manera que ya
Cursillos no atrae a otros. Se le da mucha importancia al encuentro inicial con Cristo, pero no a la
amistad progresiva con Él.
La segunda desviación a considerarse es relacionada a la organización o jerarquía. Esto existe
cuando se sacrifica el espíritu implementando el método o normas al pie de la letra, o cuando
menos, los Dirigentes dejan de serlo auténticamente. El Cursillo es un Movimiento y no una
Organización. El Cursillo mantiene una coordinación mínima. El Copyright © 2010, Centro Nacional
de Cursillos secretariado no tiene autoridad sobre los Cursillistas, sino que existe para servir al
Movimiento. El Secretariado debe siempre velar por la autenticidad del Movimiento y permitir a las
personas ser libres de descubrir su propio lugar en su comunidad.
Otra actitud que surge de vez en cuando, es la crítica donde se declara que el Movimiento de
Cursillos ha existido por muchísimo tiempo y que hay que modernizarlo. A esto respondemos, que
la perspectiva que no se ha tenido en consideración es que el Movimiento de Cursillos está fijado
firmemente en el Carisma Fundacional, en verdad, y el discernimiento y sabiduría de unos dirigentes
auténticos. Si el Movimiento de Cursillos en la actualidad es efectivo, es porque se mantiene firme
a la verdad de nuestros tiempos. Muchas veces su fundador nos ha dicho que el Corazón del ser
humano es siempre igual, por eso la solución es igual, la solución es Cristo y su gracia.
Esta desviación, Cursillismo tiene tres aspectos. El primer aspecto se refiere a la evaluación de la
realidad del Movimiento de Cursillo y su devaluación de las otras realidades en la Iglesia. Algunas
veces puede sentirse un poco de competencia con otros movimientos en la Iglesia. Esto nos puede
llevar a ver el Cursillo como un fin en sí mismo. El Cursillo es simplemente una avenida más para
llegar a Cristo. Hay que aceptar el hecho de que muchísimas personas que han estado envueltas en
otras organizaciones católicas o Movimientos laicos, experimentan en un Cursillo un cambio de vida
y el amor incondicional de Dios hacia ellos personalmente. Por lo tanto, algunas personas creen que
todo ser humano tiene que vivir el Cursillo, y que ninguna otra organización puede compararse con
Cursillos. Tal sobre-evaluación del Cursillo es una desviación de su Carisma Fundacional.
El Segundo aspecto de Cursillismo es cuando ponemos más énfasis en la técnica y estilo que en el
mensaje propio y la experiencia del Cursillo, dando valor absoluto a los accidentales. Un ejemplo de
esto podría ser, el permitir a un dirigente entrar bien vestido (formal) y con una presentación muy
dramática cuando va a presentar un rollo. También en crear situaciones accidentales que puedan
causar distracción a los candidatos, al progreso del Cursillo, y al mensaje que los tres días pretende.
Parroquianismo es la cuarta desviación. La intención de los Cursillos no es ni nunca fue para el
ministerio parroquial. Los Cursillistas están llamados a servir a Cristo y a su Iglesia en el lugar donde
el Señor les ha plantado –en su medio ambiente. El Cursillo trata de cristianizar el mundo y todas
las relaciones que ya están establecidas con otras personas en nuestro propio ambiente y así darles
un sentido Cristiano. Aunque esto no es lo que siempre ocurre en nuestro propio ambiente o
vecindario. De aquí que hay que enfatizar la necesidad del apostolado en el ambiente propio de
uno. Algunas veces los Cursillistas, por naturalidad, ejercen algún ministerio o servicio dentro de su
ambiente parroquial como parte normal de su diario vivir. Pero esa no es la finalidad del Cursillo de
proveer líderes para el ministerio parroquial. La realidad que los Cursillistas se envuelven
rápidamente en ministerios de su parroquia es consecuencia natural luego de haber experimentado
la vivencia de un Cursillo y haber descubierto cuan grande es el amor de Dios en Cristo hacia ellos.
Clericalismo es la quinta desviación que se debe evitar. El Movimiento de Cursillos es
distintivamente un Movimiento Laical; aunque es muy importante que el laico y el clero trabajen
mano a mano –cada cual en sus distintos y propios roles y así permitir que el árbol de los Cursillos
continúe dando mucho fruto para el Señor. Esto también mantiene el Movimiento sólido y firme en
nuestra relación con la Iglesia y su misión. Surgen dificultades cuando el sacerdote se siente el más
importante; el único "Maestro en Israel", a quien atañen toda clase de privilegios y a quien
corresponde siempre la última palabra. Cuando el sacerdote ejerce tareas del campo estrictamente
seglar. Cuando el seglar dentro o fuera del Movimiento de Cursillos y en cosas no estrictamente
sacerdotales, no adopta iniciativa alguna hasta haber escuchado el parecer del sacerdote. Cuando
el clero es admirado por lo que actúa de seglar. Estos son indicadores de que no se está respetando
el papel de cada cual; y se escala la situación a roles vs. Relaciones.
Seglarismo es la sexta desviación a evitar es tener una actitud muy seglar; esta viene a ser lo
contrario al clericalismo. Es seglarismo cuando se intenta prescindir o arrinconar la figura y función
del sacerdote ministerial; cuando, tal vez involuntariamente, el seglar asume funciones de Director
Espiritual; cuando intencionalmente no se establece el diálogo con el sacerdote; cuando se pone
mucho énfasis en que el Movimiento de Cursillos es solo obra de seglares, ignorando la vital relación
que el Cursillo tiene con la Iglesia.
Temporalismo es la octava desviación es una opuesta al Angelismo - es el temporalísimo. Aquí pues,
hacemos cosas a nuestra manera. Planeamos nuestra acción de evangelización de acuerdo a nuestro
punto de vista o preferencias. Nos preocupamos más a enviar la gente a refugiarse en el angelismo
o a que sean tragados en el temporalísimo. Muchas veces estos crean una gran desconexión entre
el Cursillo y el poscursillo, y entre la fe y la vida.
Hay que tener mentalidad de conquista, que se traduzca en Sueños, ambiciones sanas,
determinación, actitud positiva, valor, un corazón guerrero y un corazón de campeón.
Mentalidad según los iniciadores: La mejor noticia -que Dios en Cristo nos ama. Comunicada por
el mejor medio -que es la Amistad. Hacia lo mejor de cada uno, que es su ser de persona, su
capacidad de convicción, de decisión y de constancia.