LOS ELEMENTOS ESENCIALES, IMPORTANTES Y
ACCIDENTALES EN EL MOVIMIENTO DE CURSILLOS - POR
EDUARDO BONNÍN
Referencia: Envío Nacional de Cursillos – Octubre 2008
Me han pedido que hable acerca de lo que es esencial, lo que es importante, y lo que es
accidental en el Movimiento de Cursillos. Con esto en mente, creo que lo que se debe
hacer es delinear claramente lo que es esencial en el Movimiento, y así, lo que es
importante y accidental saldrá solo con la ayuda de nuestro sentido común.
Lo que es esencial define la misma naturaleza de una cosa, esto es, que es permanente y
no se puede cambiar. Este es el elemento que debemos buscar en el Movimiento de
Cursillos.
Tal vez hay muchas cosas en el Movimiento de Cursillos, que se podrían cambiar sin
cambiar su esencia. También podríamos pensar, tal vez, en que alguien pudiera diseñar
un Cursillo que durara solamente dos días, o quizás lo alargaría hasta cinco días. Al
hacerlo no alteraría el elemento esencial, pero indudablemente destruiría la simplicidad,
la unidad, y la claridad del mensaje en el proceso de cambio.
El Cursillo está diseñado a ser como un canal directo que lleve a la persona desde donde
está hacia donde debe estar. Podría ser comparado con una autopista nueva, muy hermosa
y ancha, la cual habilitaría a un hombre ordinario alcanzar su destino sin mucha
dificultad. Naturalmente, sería insensato esperar que tal hermosa autopista pase siempre
cerca de nuestros hogares, para nuestra propia conveniencia.
Cuando hablamos de un Cursillo, como es bien sabido, hablamos de un grupo de
personas que están juntas por tres días y comparten su amistad, su alegría y contacto
personal. Aquí es donde debemos enfocar y delinear el propósito del Movimiento. La
pregunta que surge es: ¿Qué es lo que estas personas pretenden, y como piensan lograrlo?
El Cursillo propone, y con la Gracia de Dios, consigue el entendimiento individual,
convicción, una experiencia, y un compartir personal. Por ejemplo, convivencia, de todo
lo básico para vivir la Cristiandad.
Ahora, ¿qué es lo que es básico en Cristiandad? Precisamente, lo básico en la Cristiandad
es el amor a Dios, el amor al prójimo, y el amor al mundo. Pero todo esto se refleja en
una realidad mayor - el hecho de que Dios nos ama, que el nos busca, y que el nos espera.
Si tomamos estas realidades como punto de partida, tenemos ahí nuestras bases, el núcleo
esencial.
El Movimiento de Cursillos tiene este preciado tesoro en reserva, como si fuera el
respaldo del dinero en papel que recibimos en los tres días del fin de semana. Todos
sabemos que siempre el dinero en papel debe tener un respaldo en oro. Nuestra reserva en
oro es la convicción que el amor a Dios, el amor al prójimo, y el amor al mundo es
posible, precisamente porque Dios nos ama. Este es el ABC de la Cristiandad viva. Ser
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ignorante de esto sería como una persona que tiene mucho conocimiento en diversas
cosas pero que no sabe leer y escribir.
El propósito del Cursillo es estimular el hambre de Dios por medio de estas verdades y
conocimientos. En la Iglesia, adquirimos muchas cosas para satisfacer el hambre de Dios,
pero no para crearla. Lo que nos proponemos es ayudar a las personas a ser profunda y
auténticamente cristianas sin dejar de ser lo que son, dándoles a saber que Dios las ama.
Esto es lo que es importante.
Cuando yo amo a alguien, estoy seguro del amor que hay de mí. Pero si alguien me dice
que me ama, lo tengo que aceptar por fe. Tengo que creer en su palabra. La fe sobrepasa
todo. Cuando amo a alguien yo me lo puedo comprobar a mí mismo. Puedo declarar que
he hecho esto o aquello como prueba de mi amor, y la recolección de todo esto es
suficiente. Pero cuando somos amados, tenemos que creerlo.
No intentamos sacar a nadie de su mundo, simplemente deseamos que se queden ahí y
sean testigos de Cristo. Por ejemplo, en la mayoría de las ciudades encontramos en el
zoológico que tiene un tigre, un león, un elefante, que hace mucho fueron sacados de su
lugar de origen en la selva. Poco a poco han dejado de ser animales selváticos. No
intentamos construir un zoológico, sino bautizar la selva. Dejemos al hombre o mujer ser
lo que son, donde estén pero auténticamente cristianos. A veces como saben, hacemos
con los cristianos lo que con el bacalao -cortamos la cabeza y lo presionamos en un
paquete. El Cursillo es el arte de pescar el pez entero, con cabeza, escamas y aletas.
El Cursillo es un desplegado de todo lo que es ser cristiano.
Un hombre con mentalidad propia, capaz de convicción y decisión, proyecta sus valores,
su estilo de vida, y su espíritu en el mundo por medio de su ejemplo y amistad. Cuando
una persona de dicha calidad se encuentra con otras personas con su mismo estilo de
vida, espíritu y valores, este contacto provoca una nueva conciencia la cual fe-estructura
sus valores para que puedan compartir la vida. Ellos se integran a esta manera de vivir
entendiéndola bien, apreciándola, viviéndola - por oración, meditación y acción.
En el Cursillo, estamos conscientes de que debe haber un grupo de líderes, sacerdotes
(religiosos y diáconos) y laicos, (no muchos, solo suficientes) que están dedicados al
servicio de aquellos que hacen el Cursillo. Estos deben estar bien coordinados, y los
candidatos tener la mente abierta. No es apropiado tener más de 35 candidatos a la vez.
Un grupo grande es muy pesado, a veces basta un desorden.
Todos en el Cursillo deben vivir la experiencia completa - todos, todo -oración, estudio y
acción, compartido durante comidas, discusiones, capilla y recreo. Este compartir nos
lleva a un encuentro con sí mismo, con Cristo y con el prójimo. Después, estos tres
encuentros deben propiciar una perspectiva de acción apostólica.
La cosa más importante acerca del Cursillo es que debe ser un pedazo de realidad y no
una conglomeración de cosas imaginarias. Debe ser natural, auténtico, y sin exageración.
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Debe ser un encuentro verdadero de personas. Debe ser verdad a la vida, al Evangelio y
todos deben ser abiertos con todos. El ambiente debe ser franco, cordial y alegre. El
contacto personal debe ser sincero, con profundidad y entendimiento. Al hablar de
fidelidad al Evangelio, queremos decir que todos deben tener el concepto de un Cristo
fiel y dinámico. Dios, Cristo, no es un concepto estático. Él nos provee la luz por la cual
resolvemos nuestros problemas.
Debemos enfocarnos en la persona. Solo dentro de este cuadro de referencia podemos
evaluar toda ideología y metodología. Cuando ponemos mayor énfasis en las ideas y el
método, y nos desentendemos de la persona, siempre encontramos un gran fracaso.
Cuando sobre-enfatizamos los rituales verbales en lugar de ocuparnos de la verdadera
hermandad acabamos con victimas, por ejemplo los que conquistan y los que son
conquistados entre ellos. Debemos tratar a las personas, como personas capaces de
convicción y decisión, como ya lo indicamos, y quienes tienen gran iniciativa, con
respeto a sus diferentes personalidades. Cuando olvidamos la importancia de la persona,
en lugar de dar alas a su liberación pudiéramos acabar limitando a la persona aun más. En
lugar de promover su desarrollo estaríamos complicándoselo.
El más sincero deseo de la humanidad es encontrarle sentido a la vida. Este deseo es lleno
cuando uno toma conciencia en amar a Dios, al prójimo y al mundo, y saberse amado por
Dios. Una persona va de la creencia al amor. Todos hacemos esfuerzos para salir de
nuestros complejos y miedos hacia nuestras aspiraciones. Depende del estilo de vida de la
persona, debemos encontrar las personas donde ellas tienen sus valores y aspiraciones.
Ha sido dicho y es verdad, que el Cursillo tiene varias fases. Los líderes, en lugar de
concentrarse en las variadas fases se deben preocupar con el proceso en que los
candidatos están pasando. Acostumbramos hablar acerca del estado de gracia, sería más
apropiado hablar del proceso de gracia que se inicia en la persona. Muchas veces
podemos hasta sonar no tan cristianos, al tratar constantemente de persuadir a la persona
a salir de su presente.
Al ser cristianos, nos damos cuenta que hay dos pasos en nuestra fe, conversión, ejemplo,
kerigma, y conocimiento, ejemplo catecismo. Proclamar lo que es básico en cristiandad,
conversión, evocar un encuentro con Dios y motivar una vivencia efectiva es lo mismo,
kerigma. Catecismo es explicar todo lo que implica lo básico en Cristiandad. La fe de
conversión contiene todo lo que necesita la fe misma. Catequesis es una explicación.
Recordando un momento las palabras del Evangelio, encontramos que el Centurión tenía
una fe completa. Cristo aclamaba su fe y recalcaba que no había encontrado una fe más
grande en Israel. El ladrón en la cruz también tenia esta gran fe - "Señor, acuérdate de mí
cuando entres en tu Reino. Los dos tenían fe, lo principal, estaban abiertos hacia Dios.
El joven rico en el Evangelio, por otra parte, tenía una gran catequesis. Pero no tenía la fe
de conversión, por ejemplo, la fe de entrega. El tenía mucha sabiduría, sabía cómo ser
cristiano, y cumplía con los mandamientos pero le faltaba ser abierto y sentido de
entrega.
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El Movimiento de Cursillos - y esto ha causado confusión - es dirigido en primer lugar, a
traer conversión en la persona - a veces, se enfatiza mucho en la duración de los rollos, y
se hace el esfuerzo de explicar todo en tres días, creamos confusión. Damos la impresión
de que ésta es una norma de catequesis, y no puede ser catequesis porque simplemente no
hay suficiente tiempo. Es simplemente una manera de producir gran impacto que conduce
a la conversión. Así que, los rollos exageradamente largos -a veces aburridos-; si
queremos explicar en el rollo de Sacramentos todo el sistema teologal, sería un abuso.
Nadie soporta eso.
Desde el primer momento, el Cursillo debe ser orientado hacia lo que es positivo para las
personas y la comunidad. A veces, en la primera meditación, el ejemplo de la película
convence a la persona de que ella es el diablo, en lugar de convencerla que es
simplemente infeliz. Al mismo tiempo no debemos estimular su auto-suficiencia sino
estimular preguntas. Si los dejamos en su auto-suficiencia, quedarán susceptibles al
orgullo, mientras que si los dejamos en duda, ellos serán alentados a buscar respuestas.
A veces la evidencia esclaviza, el auto-estima engrandece, y la esperanza nos mantiene
despierto. Nuestro propósito es construir lo que es llamado humanamente esperanza.
La explicación y entendimiento en lo que es esencial, pondría en su lugar lo que es
importante y accidental. Lo que debe ser considerado importante es lo que ayuda a la
realización de lo que es esencial - lo que las circunstancias obliguen para obtener lo
esencial. Lo que es accidental es lo que se puede quitar o añadir sin dañar lo esencial e
importante.
Como repaso, nos gustaría dar unas ideas acerca de lo que es Precursillo, Cursillo y
Postcursillo. Nuestra mayor preocupación es la selección de candidatos. Recordemos que
la selección debe estar basada en las Escrituras. Nuestras fallas siempre las
encontraremos en la debilidad del Precursillo. Antes de que una persona haga un Cursillo,
debemos saber de su estilo de vida, y actitud. Esto es fácil si el candidato ha estado en
contacto con el comité de Cursillos.
En el Precursillo hay que tener bastante sentido común. Buscamos individuos con
personalidad. La mejor manera de comparar una persona con personalidad fuerte es
compararla con una locomotora jalando cierto número de carros, cuando esta persona
llega a una atmósfera religiosa sin sus carros, ha dejado de ser locomotora. Si nos
queremos asegurar de que la persona -con personalidad, perdure con esa fuerza, debemos
traerlo con nosotros al Cursillo, y en cuanto sea posible, entregarles la confianza de ser
líderes. De otra manera, alguien que es locomotora en el mundo no lo será para el
servicio de Dios. Lo importante en el Precursillo es estar siempre atentos al espíritu, y no
quedarnos en la rutina solamente.
La historia no es más que un record de nuestros errores, no debemos sentirnos satisfechos
con nuestros éxitos y pensar que todo está bien hecho; siempre hay algo que mejorar.
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Cuando hablamos de Precursillo, Cursillo y Postcursillo, debemos recordar el viejo refrán
que dice: “cuando se trata de salud, solo la mejor es lo mejor.”
Lo más importante con respecto al Cursillo es que todo es vivencial, auténtico y real. De
ahí que no se trata de decir, sino de vivir las cosas. Aquí no se dice teoría, se comparte
vida, que emerge en el núcleo de Cristiandad -el amor a Dios, al prójimo, y al mundo -
que encuentra su expresión en el idealismo, compromiso y espíritu de caridad de parte del
líder y los que ellos dirigirán. Esto quiere decir vivir en y por la fe, la esperanza, y el
amor.
Con respecto al Postcursillo, lo que debemos lograr es la vivencia en su diario vivir de
todo lo que los candidatos han vivido y han experimentado en el Cursillo. Hay una
variedad de medios para alcanzar esta meta, pero ninguno de ellos debe oscurecer el valor
de la vida misma. Una buena Reunión de Grupo y una buena Ultreya no pueden medirse
por el número de personas que asisten a la misma o por el espíritu que prevalece allí, ya
que esto es muy fácil de obtener. Su calidad debe ser valorada por el grado en que estos
individuos viven su vida en su totalidad, por el espíritu que todo esto presupone. La
participación en la Reunión de Grupo no debe ser producida por tarea ni por imposición,
sino debe ser el producto de una libre espontánea elección de aquellos implicados. Con
respecto a la Ultreya, deberá ser una emersión del individuo y su grupo en las
preocupaciones y concierne de todas las otras personas y los grupos que toman parte en el
Ultreya.
La Escuela de Dirigentes no se establece para producir profesionales apostólicos, sino
personas que viven la vida que deben y quienes pueden servir como testigos vivos a los
demás.
El Secretariado en todos sus niveles nunca debe llegar a ser torre de mando que dan las
órdenes, sino que han de ser personas que humildemente se prestan al servicio de los
demás, atentos a sus problemas y junto con ellos buscan las soluciones.
Con las ideas centrales que he trazado anteriormente con respecto a lo que es esencial, es
fácil, usando un poco de sentido común, para ver su relación a todas las secciones del
Movimiento de Cursillo - al Precursillo, el Cursillo, el Postcursillo, las Reuniones de
Grupo, Ultreyas, la Escuela de Dirigentes, y el Secretariado, y en relación a otros
movimientos. Lo importante es que cada persona se dé cuenta de su total potencial. Lo
que es de última importancia es que la resurrección de Cristo sea realizada en cada
persona, y que nosotros no compliquemos esta resurrección sino que la facilitemos. La
ruta más corta y más segura para alcanzar esto es siguiendo las normas que han sido
establecidas, siempre conscientes que las normas son sólo medios.
El elemento más importante es, por supuesto, el espíritu que infunde todo en el
Movimiento, y que este espíritu se llene con todas las magníficas ideas que son hoy muy
oportunas y efectivas. Debemos siempre tener en mente que, lo que es de gran
importancia es que Cristo esté vivo en cada persona, y que no poseemos todas las
soluciones, pero que Cristo mismo es la solución.
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Así llegaremos a darnos cuenta, según el Santo Padre ha dicho, que la causa del hombre
no está perdida, que las grandes ideas nunca serán extinguidas, que la unidad del mundo
será lograda, que la dignidad de la persona humana será reconocida, que la injusticia
social será eliminada, que ni el egoísmo ni la ignorancia estorbarán en el establecimiento
de un orden sinceramente humano porque, según el Papa Paulo VI dijo, Cristo ha
resucitado en todos.
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