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Ecos de la Épica Anglosajona

Este poema describe cómo Hengist el mercenario busca hombres para conquistar la isla que se convertirá en Inglaterra. Hengist atraerá hombres de zonas pobres y bosques remotos con la promesa de victoria, saqueo y corrupción. Aunque Hengist solo los busca para sus propios fines, estos hombres eventualmente ayudarán a fundar el gran imperio inglés.

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Ecos de la Épica Anglosajona

Este poema describe cómo Hengist el mercenario busca hombres para conquistar la isla que se convertirá en Inglaterra. Hengist atraerá hombres de zonas pobres y bosques remotos con la promesa de victoria, saqueo y corrupción. Aunque Hengist solo los busca para sus propios fines, estos hombres eventualmente ayudarán a fundar el gran imperio inglés.

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Al iniciar el estudio

de la granzáticaanglosaiona

At cabo de cincuenrageneraciones
(Tales abismosnos depara a todo,sel tiempo)
Vuelvo en la margen ulterior de un gran río
Que no alcanzaronlos dragones del viking,
A las ásperasy laboriosaspalabras
Q,r., con una boca hecha polvo,
Usé en los días de Nortumbria y de Mercia,
Antes de ser Haslam o Borges.
El sábadoleímos que Julio César
Fue el primero Quevino de Romeburh panadebelar,aBretaña;
Antes que vuelvan los racimos habré escuchado
La voz del ruiseñor del enigma
Y la elegíade loe doce guerreros
Qu. rodean el túmulo de su rey.
Símbolosde otros símbolos,vaúaciones
Del futuro inglés o alemán me parecenestaspalabras
Q,re alguna vez fueron imágenes
Y que un hombre usó paracelebrarel mar o una espada;
Mañana volverán a vivir,
Mañana fy, no seráfire sino esasuerte
De dios domesticadoy cambianre
Q,te a nadie le está dado mirar sin un antiguo asombro.

L"
Alabada sea La infinita
Urdimbre de los efectos y de las causas
*
Qu. antes de mostrarlne el esPejo
En que no veré a nadie o veré a otro
t
Me concedeesta pura contemplación
De un lengu aje del alba.
ii
Un soi6n
(449A, D,)

Y^ se babíahundidoIa encorvadaluna;
Lento en el alba el hombre rubio y rudo
Pisó con recelosopie desnudo
La arena minuciosade Ia duna.
j

Más aLIáde la pálida bahía,


Blancastierras miró y negrosalcores,
En esahora elementaldel dia
En que Dios no ha creado los colores.

Era tenaz.Obraron tí fortuna '


Remos,redes,arado,espada,escudo;
La dura mano que guerreabapudo
Grabar con hierro una porfiada runa.

De una tierra de ciénagasvenía


A esta que roen los pesadosrnares;
Sobreél se abovedabacomo el día
El Destino, y también sobresus lares,

W'oden o Thunor, que con tortrr mano


Engalanó de uapos y de clavos
Y en cuyo altar sacrificó aI arcano
Caballos,perros, piiarcs y esclavos.

204
alabanzas
Pam centat rnemorias o
Arnonedaba laboriosos nombres;
Laguerraeraelencuenffodeloshombres
YtambiénelencuentrodelasLanzas.

en los fnares'
Su munclo eta de magias
De reyes Y de lobos Y d:l Hado
del horror sagrado
Que no Perdona Y pinares'
de los
att hay en el corazín

T:raíalas Palabrasesenciales
exalta:íu
De una lengua que el tiempo
noche, día,
A música á. shakesPeare:
,f,.gou,fuego, colores Y rnetales'
sueño' gu€tÍa'
Hambre, sed, amargÚta'
humanos;
Muerte y los otros hábi'tos
llanos,
En arduosrnontesy en abiertc's
InglaterÍ?'
Sus hifos engendrarona

2,05
Cornposición esclita
en an eiemplar de la gesta de Beowulf

A vECESme pregunto qué razones


Me mueven a esnrdiarsin esPeranza
De precisión, mienttas mi noche avanza,
La lengua de loa ásperossajones.
Gastadapor los años la memoria
D.j" caer la en vano repetida.
Palabray es así como mi vida
Teje y destejesu cansadahistoria.
Será (me digo entonces) que de un rnodo.
Secretoy suficienteel alma,sabe ,
Qo. es inmortal y qrrc su vasto y grave
Círculo abarcatpdo y puede todo.
Más allá de este afin y de este verso
Me aguardainagotable el universo.

22'
Hengist Cyning

EPITAFIO DEL REY

B^;o la piedra yaceel cuerpode Hengist


Qne fundó en estasislasel primer reino
De la estirpe de Odín
Y sacióel hambre de las águilas.

HABLA EL REY

No sé qué ruhas habrá marcadoel hierro en la piedra


Pero mis palabrasson éstas:
Bajo los cielos yo fui H.ngist el mercenario.
Vendí mi Íuerzay mi coraje a los reyes
De las regionesdel ocasoque lindan
Con el Inar que se llama
El Guerrero Armado de Lanza,
Pero La fuerza y el coraje no sufren
Que las vendan los hombres
Y así, despuésde haber acuchillado en el Norte
A los enemigosdel rey britano,
I-e quité la luz y La vida.

226
Me place el reino que ganécon la espada;
H^y ríos para el remo y Para la red
Y largos veranos
Y tierra para el arado y para la hacienda
Y britanos psra tabaiarla
Y ciuda,desde piedra que entregarernos
A Ladesolación,
Porque las habitan los rrruertos.
Yo sé que a mis espaldas
Me tildan de traidor los britanos,
Pero 'D he sido fiel a mi valentía
Y no he confiado'mi destinoa los otros
Y ningún hombre se animó a traiciortarme.

227
Fragmento

LJ*^ espada,
Una espadade hierro forjada en el frío del alba,
Una espadacon runas
Q,t. nadie podrá desoír ni descifrar det todo,
Una espadadel BáItico que rerá,cantadaen Nortumbria.
Una espadaque los poetas
Igualarán al hielo y aI fuego,
Una espadaque un rey daú a otro rey
Y este rey a un sueño,
'
Una espadaque seráleal -
Hasta una hora qtrc ya sabeel Destino,
Una espadaque ilumin ari la batalla.

Una espadapüa. la mano


Q,re rcgirá[a hermosabatalla,eLtejido de hombres,
Una espadapara Ia mano
Qo. enrojeceút los dientes del lobo
Y el despiadadopo.o del cuervo,
Una espadapara la mano
Que prodigará el oro rojo,

228
Una espadapara,La mano
Q.te daút muerte a Laserpienteen su lecho de oro,
Una espadapara La mano
Qr'r. ganaráun reino y perderá un reino,
Una espadapara,la mano
Qoe derribará la selva de Ltnzas.
Una espadapa:.aIa rnano de Beowulf.

229
A ana espadaen YorAMinster

E* su hierro ¡rrdura el hombrefuerte,


Hoy polvo de planet?, que en las guerras
De ásperosmares y arrasadastierras
I,o esgrimió, vano al fin, contra La muerte.

Vana también la muerte. Aquí está el hombre


Blanco y feral que de Noruega vino,
Urgido por el épico destino;
Su espadaes hoy su símbolo y su nombre.

Pesea La lar'gamuertey su destierro,


La mano aúoz sigue oprimiendo el hierro
Y soy sombraen la sombraante el guerrero

Cuya sombra está aquí. Soy un instante


Y el instante ceniza,oo diamante,
Y sólo lo pasadoes verdadero.

230
A an poetasai6n

T¿t cuyacarne,hoy dispersióny polvo,


Pesócomo Ia nuesüp sobre Ia tierra,
Tú cuyosojos vieron el sol, esafamosaestrella,
Tú que viviste no en el rígido ayer
Sino en el incesantepresent€,
En el último punto y ápicevertigiaosodel ticmpo,
Tú que en tu monasteriofuiste llamado
Por La antigua voz de La épica,
Tú que tejiste las palabras,
-, Tú que cantastela victoria de Brunanburh
'
Y no La atribuiste aL Señor
Sino a la espadade tu r€fr
Tú que con júbito fercz cantaste,
la humillación del viking,
El festín del cuervo y det águila,
Tú que en la oda militar congregaste
Las rituales metáforasde Laestirpe,
Tú que en un tiempo sin historia
Viste en el ahora el ayer
Y en el sudor y sangrede Brunanburh
Un cristal de antiguasauroras,
Tú que tanto queríasa tu Inglaterrá,
Y no la nomb¡aste,

23r
Hoy no eres otra cosaque unas palabras
Qo. los gerrnanistasanotan.
Hoy no eres oüa cosaque mi voz
Cuando revive tus palabras de hiero.

Pido a,mis dicseso a la suma del tiempo


Ate mis días merezcanel olvido,
Qoe mi nombre seaNadie como el de ulises,
Pero que algún v€rso perdure
En la noche propicia a la mernoúa
O en las mañanasde los hombres.

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232
Hengist quiere /tonabres
(449A, D,)

HENGIST' quiere hombres.


Acudi rán de los confines de aÍena que se pierden
en largos mares,de chozasllenas de humo,
de tierras pobres,de hondos bosquesde lo-
bos, en cuyo centro indefinido está el Mal.
Los labradores dejarán el arado y los pescadores
las redes.
Dejarán sus mujeres y sus hijos, porque el hom-
bre sabeque en cualquier lugar de la noche
'
puale hallarlas y hacerlos.
Hengist el mercenarioquiere hombres.
Los quiere para debelar una isla que todavía no
se llama Inglaterra.
Lo segufuán sumisosy crueles.
Sabenque siemprefue el primero en la batalla de
hombres.
Saben que una vez olvidó su deber de venganza
y que le dieron una espadadesnuday que La
espadahizo su obra.
Atravesarána remo los mares, sin brújula y sin
mástil.

407
Traetin espadasy broqueles,yelmoscon la forma
del jabalí, conjuros para que se multipliquen
las mieses,vagascosmogonías, fábulasde los
hunos y de los godos.
Conquistaránla tierra, p€ro nunca entrarán en las
ciudadesque Roma abandooó,porque son
cosas demasiadocomplejas para su mente
bárban.
Hengist los quiere panala victoria, ptaro,
el saqueo,
para la corrupción de la carne y para el ol-
vido.
Hengist los quiere (pero no lo sabe) para la fun-
dación del mayor i*perio, para que canten
ShakesPeare y \üfhitman, Para que dominen
el mar las navesde Nelson, para que Adán
y Eva se alejen,tomadosde Ia mano y silen-
ciosos,del Paraíso que han pe,rdido.
Hengist los quiere ( pero no lo sabrá) para que
yo trace est¿rsletras.

408
From The Battle of Muldon

He let him pa of handon leofire fleogan


Hafoc wib brs holtes, and to prerehilde stop.

Bluke (by JorgeLuis Borges)

¿Dóndeestarála rosaqueen tu mano


Prodiga, sin saberloíntimosdones?
No en el color,porquela flor esciega
Ni en la dulcefraganciainagotable
Ni en el pesode un pétalo.Esascosas
Sonunospocosy perdidosecos.
La rosaverdadera estámuy lejos.
Puedeserun pilar o unabatalla
O un firmamentode ángeleso un mundo
Infinito, secretoy necesario,
O eljúbilo de un diosqueno veremos
O un planetade plataen otro cielo
O un terriblearquetipoqueno tiene
La formade la rosa.

Thesick rose(by William Btake)

Oh Rose,thouart sick.
Theinvisibleworm
Thatflies in the night
In the howling storm
Has found out thy bed
Of crimsonjoy!
And his darksecretlove
Doesthv life destrov.
Two Englisltpoerns

T o Beatriz Bibiloni W ebster de Bullrich

Tt" uselessdawn finds me in a desertedstreer-


corner; I have outlived the night
Nights aÍe proud waves: darkblue topheavy waves
laden with all huesof deepspoil, laden with
things unlikely and desirable.
Nights have a habit of mysreriousgifts and refus-
als, of things half given aur?ft half withheld,
' of ioyr with a dark hemispheré.Nights acr
that *&y, I tell you,
The surge,that night, left me the customary shreds
and odd ends:. some hated friends ro chat
with, music for dreams,and the smoking of
bitter ashes.The things my hungry heart
has no use for.
The big wave brought you.
\üflords,any words,/our laughrer;and you so lazily
and incessantlybeautiful.\We talked and you
have forgotten the words.
The shatteringdawn finds rne in a desertedstreer
of my city.

17g
Your prof ile turned a:waf, the sounds that go to
make your name, the lilt of your laughter:
these are illustrious toys you have left me.
I turn them over in the dawn, I lose them, I find
them; I tell them to the few stray dogs and
to the few stray stars of the dawn.
Your dark rich life . . .
I must get at you, sornehow: I put away those
illustrious toys io,t have left ffi€, I want your
hidden look, your real smile -that lonely,
mocking smile your cool mirror knows.

\ü7'sar can I hold you with?


I offer you lean streets, desperatesunsets,the
moon of, the iaggedsuburbs. ,
I offer you the bitternessof a man who has looked
long and long at the lonely moon.
I offer you rn)¡ ancestors,my deadrnen, the ghosts
that living men have honoured in bronze:
my father's father killed in the frontier of
BuenosAires, two bullets through his lungs,
beardedand dead,wrappedby his soldiersin
the hide of a cow; my mother'sgrandfather
-just twentyfour- heading a charge of
$
€ three hundred men in Peru, now ghosts on
Gi
E
A
vanishedhorses.
t ;
:li
l i
ll

180
offer you whateverinsight my booksmay hold,
whatevermanlinessor hurnour my life.
offer you thb loyalty of a man who has never
been loyal.
offer you that kernel of myselfthat I havesaved,
sornehow-s|¡s cenral hearr rhat deals nor
in words,traffics nor wirh dreamsand is ün-
touchedby time, by ioy, by adversities.
offer you the memory of a yellow rose seen at
sunset,yearsbefore you were born.
offer you explanationsof yourself,theoriesabout
yourself, authentic and surprising news of
yourself.
can give you my loneliness,my dalkness,the
hungerof my heart; I arn trying ro bribe you
with uncertainty,with danger, with defear.
tg34

181

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