Ferré era una opción un tanto controvertida.
Era un italiano
(la rivalidad entre la moda francesa y la italiana estaba en su
punto más álgido) con un bagaje en el prêt-à-porter, no en la
alta costura. Sin embargo, el talante de Ferré encajaba en la
firma. Había estudiado arquitectura, una carrera que Dior se
planteó cursar, por lo que Ferré comprendía la importancia de
INFERIOR Antes
la estructura y la forma subyacentes de una prenda y compartía
de crear las nuevas gran parte de la estética de Dior. Los dos hombres idolatraban
colecciones, Ferré a sus elegantes madres, ensalzaban lo femenino y los viajes eran
PEQUEÑO LIBRO DE
Dior
se pasaba tres días fuente de inspiración; de hecho, Ferré estudió durante tres años
encerrado en el
en India a principios de la década de 1970 y recibió una notable
salón Dior revisando
miles de artículos, influencia de los colores y las tradiciones que encontró allí.
como calzado, joyas, No obstante, tal vez la similitud más importante era su amor por
guantes, pañuelos y el glamur, el teatro y las siluetas manifiestamente estilizadas
sombreros, para elegir
ricas en adornos y elementos decorativos. Todo ello resultaba
los complementos
perfectos para cada fácil para Ferré, que había lanzado una colección inspirada
conjunto. en La dolce vita para su propia marca en la década de 1980.
La historia de la icónica casa de moda
KAREN HOMER
DIOR SIN DIOR 113
Título original Little Book of Dior
Traducción Lluïsa Moreno Llort
Revisión de la edición en lengua española
Estel Vilaseca Álvarez Responsable del Área de Moda de LCI Barcelona
Coordinación de la edición en lengua española
Cristina Rodríguez Fischer
Primera edición en lengua española 2022
© 2022 Naturart. S.A. Editado por Blume
Carrer de les Alberes, 52, 2.º Vallvidrera, 08017 Barcelona
Tel. 93 205 40 00 E-mail: info@[Link]
© 2020 Welbeck Publishing Group, Londres
© 2020 del texto Karen Homer
ISBN: 978-84-18725-70-8
Depósito legal: B.18169-2021
Impreso en China
Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducción
total o parcial de esta obra, sea por medios mecánicos o electrónicos,
sin la debida autorización por escrito del editor.
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PEQUEÑO LIBRO DE
Dior
La historia de la icónica casa de moda
KAREN HOMER
Contenido
Introducción 06
Los primeros años 08
Los años de guerra 18
El New Look 26
La casa Dior 42
Hollywood y socialités 68
Dior sin Dior 90
Complementos 138
Fragancias y belleza 148
Índice 156
Créditos 159
Bibliografía 160
Periodistas de todo el mundo quedaron verdaderamente
impresionados con la colección debut de Dior, que enseguida
apareció en la portada de la revista Vogue, pero fueron las
palabras de Carmel Snow, la directora de Harper’s Bazaar,
las que inmortalizaron este estilo tan atrevido: «¡Es toda
una revolución, querido Christian! ¡Tus vestidos tienen un
maravilloso nuevo look!». Ese fue el origen del término New Look,
y a partir de él surgió toda una nueva forma de vestir.
A las prendas de Dior a menudo se les ha atribuido una
cualidad arquitectónica, y el gusto por la ropa deliciosamente
estructurada confeccionada con los tejidos más preciados suele
ser su distintivo. La destreza de sus modistas es evidente en
la esmerada atención con que trataban la ropa. No obstante,
es importante comprender hasta qué punto el New Look era
revolucionario. La Segunda Guerra Mundial había terminado
hacía poco menos de dos años, y Francia aún se estaba
recuperando de los estragos de la ocupación alemana. Del
mismo modo, en Gran Bretaña, donde Dior era conocido, en
especial entre las clases altas, el racionamiento de ropa estuvo
vigente hasta 1940. Cuando el New Look irrumpió en escena,
era justo lo contrario de la moda que lo había precedido, que
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apostaba por los hombros cuadrados, sombreros adornados con
Las colecciones flores y frutas, y zapatos con pesadas plataformas. En cambio,
de Dior, como la colección de Dior, con esa silueta recortada, no dejaba
se aprecia en esta
indiferente a nadie. Los hombros cuidadosamente redondeados,
imagen de 1950,
la cintura curva y las elegantes faldas con mucho vuelo eran
se presentaban
en el elegante salón vaporosas aunque estructuradas, muy bien confeccionadas pero
pintado de gris favorecedoras y cómodas. El calzado y la sombrerería eran
de su taller, en el clave en el estilo de Dior, quien complementaba sus conjuntos
número 30 de la
con elegantes tacones y sombreros muy ladeados. Los diseños
avenida Montaigne,
que siempre que Dior creaba, aunque eran hermosos, eran considerados por
se llenaba. algunos muy extravagantes. Sin embargo, para muchas mujeres
EL NEW LOOK 31
de la joie de vivre francesa a su guardarropa. Huelga decir
que algunos diseños tenían que ser modificados según lo que
la mujer inglesa de clase alta consideraba aceptable. A finales
de 1954, Dior se implicó más en Christian Dior Londres
(como se le conocía ahora), diseñando prendas expresamente
para el mercado británico. Como ferviente anglófilo, alentó
encarecidamente el uso de los tejidos británicos. Del mismo
modo, cuando se trataba de conceder licencias para
complementos o ropa especializada, Dior casi siempre elegía
empresas británicas con una larga tradición en artesanía
de calidad, como los guantes Dents y los tejidos de punto
Lyle & Scott.
La popularidad de Dior en Gran Bretaña siguió creciendo,
gracias a desfiles y a la cobertura periodística. Al diseñador,
consciente de que era un personaje público, le complacía
que lo entrevistaran para preguntarle sobre su proceso de
diseño, y proporcionaba consejos sobre cómo vestir de forma
más elegante. Un gran número de comercios ya disponía de sus
prendas y complementos, y algunos, como Harrods en Londres,
organizaban desfiles que emulaban la alta costura de París
cuando se lanzaba una nueva colección dentro del propio
PÁGINA ANTERIOR
establecimiento.
Todas las revistas El romance de Dior con sus prendas elegantes, tan
especializadas en apropiadas para las clases aristócratas, continuó, y la noticia de
moda estadounidenses
su muerte repentina, en 1957, fue recibida con mucha tristeza.
se hacían eco de Dior.
No obstante, en noviembre de 1959, la casa Dior volvió a
En esta fotografía
de 1956, la famosa organizar un desfile en el palacio de Blenheim para ayudar
modelo Dovima a la Cruz Roja británica, con la princesa Margaret como
posa con un traje invitada de honor. En esta ocasión, el jefe de diseño era el
Dior, rodeada de
joven Yves Saint Laurent, y el sello Dior siguió exhibiendo una
rollos de tela, bajo
la vía del tren elevada colección independiente en Londres dirigida por una sucesión
en Nueva York. de talentosos diseñadores hasta 1976.
LA CASA DIOR 51
IZQUIERDA
Igual que a Dior,
a Ferré le encantaba
el glamur, que
encarnó en este
largo vestido dorado
confeccionado con
terciopelo de pana
con una capa de
tafetán de seda
de la colección de
alta costura otoño/
invierno 1993/1994.
112 DIOR SIN DIOR
Ferré era una opción un tanto controvertida. Era un italiano
(la rivalidad entre la moda francesa y la italiana estaba en su
punto más álgido) con un bagaje en el prêt-à-porter, no en la
alta costura. Sin embargo, el talante de Ferré encajaba en la
firma. Había estudiado arquitectura, una carrera que Dior se
planteó cursar, por lo que Ferré comprendía la importancia de
INFERIOR Antes
la estructura y la forma subyacentes de una prenda y compartía
de crear las nuevas gran parte de la estética de Dior. Los dos hombres idolatraban
colecciones, Ferré a sus elegantes madres, ensalzaban lo femenino y los viajes eran
se pasaba tres días fuente de inspiración; de hecho, Ferré estudió durante tres años
encerrado en el
en India a principios de la década de 1970 y recibió una notable
salón Dior revisando
miles de artículos, influencia de los colores y las tradiciones que encontró allí.
como calzado, joyas, No obstante, tal vez la similitud más importante era su amor por
guantes, pañuelos y el glamur, el teatro y las siluetas manifiestamente estilizadas
sombreros, para elegir
ricas en adornos y elementos decorativos. Todo ello resultaba
los complementos
perfectos para cada fácil para Ferré, que había lanzado una colección inspirada
conjunto. en La dolce vita para su propia marca en la década de 1980.
DIOR SIN DIOR 113
El espectacular ascenso de Christian Dior a las altas esferas
del mundo de la moda parisina es una de las historias
más fascinantes de la moda del siglo xx. Galerista de arte con
una visión contemporánea impregnada de las tradiciones de
la alta costura francesa, la colección debut de Dior de 1947
inventó la silueta del New Look y revolucionó la forma en que
se vestían, compraban y se veían a sí mismas las mujeres.
Este libro relata la historia de los primeros años de vida
de Christian Dior, el nacimiento de la marca, los éxitos de
las colecciones de costura en la pasarela y la alfombra roja,
así como la evolución de la casa de moda tras la muerte
de su fundador. Una selección de fotografías exquisitamente
cuidadas, acompañadas por el texto fidedigno de la escritora
sobre moda Karen Homer, presentan el viaje de una firma
que hoy en día es considerada un referente en suntuosidad,
emoción y feminidad.
PEQUEÑOS LIBROS DE MODA
IZQUIERDA
Igual que a Dior,
a Ferré le encantaba
el glamur, que
encarnó en este
largo vestido dorado
confeccionado con
terciopelo de pana
con una capa de
tafetán de seda
de la colección
ISBN 978-84-18725-70-8 de
alta costura otoño/
invierno 1993/1994.
112 DIOR SIN DIOR