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Texto 6

El documento explora la relación entre lo natural y lo cultural en los seres humanos. Plantea que no es posible separar lo uno de lo otro, ya que desde el nacimiento estamos influenciados por la cultura. Además, sugiere que la cultura podría ser considerada la forma más natural de desarrollo del ser humano, dado que a través de ella satisfacemos nuestras necesidades y nos comunicamos. Finalmente, propone que tanto lo natural como lo cultural en el hombre están íntimamente ligados y que lo más natural es precisamente no serlo del todo.

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El documento explora la relación entre lo natural y lo cultural en los seres humanos. Plantea que no es posible separar lo uno de lo otro, ya que desde el nacimiento estamos influenciados por la cultura. Además, sugiere que la cultura podría ser considerada la forma más natural de desarrollo del ser humano, dado que a través de ella satisfacemos nuestras necesidades y nos comunicamos. Finalmente, propone que tanto lo natural como lo cultural en el hombre están íntimamente ligados y que lo más natural es precisamente no serlo del todo.

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Capítulo 7: Artificiales por Naturaleza


• Concepto de natural, opuesto al de artificial.
• Relación entre natural y cultural.
• ¿Cuáles son nuestras obligaciones para con la Naturaleza?
Lo que dice el autor
Ahora deberíamos preguntarnos si existe una naturaleza humana, si somos seres
naturales, si hay contradicción entre ser “ser natural” y “ser convencional”.
Vamos a precisar sobre los usos o sentidos de la noción “natural” o “naturaleza”.
• Cada una de las cosas que existen en el universo tiene su propia
naturaleza, su propia forma de ser. La naturaleza de algo es su forma de ser, de
llegar a ser y de operar en el conjunto del resto de lo existente. Así “Naturaleza”
en su acepción más simple es el nombre colectivo para todos los hechos, tanto para
los que se dan como para los meramente posibles. Cualquiera de las cosas hechas por
el hombre tienen su naturaleza.
• Otro sentido de la palabra “naturaleza” nos dice que es “natural” todo
aquello que aparece en el mundo sin intervención humana. Los objetos fruto del arte
o de la técnica humana son “artificiales”.
El término “natural” aplicado al hombre se contrapone a “cultural”. Lo natural es
innato, pero lo cultural es aprendido. En todos nosotros cualquier rasgo natural
está siempre contaminado por la cultura y viceversa. Por ejemplo: es natural comer,
aunque por nuestra cultura nos gustan más unos alimentos que otros.
Lo natural y lo cultural en el hombre se encuentran íntimamente ligados. No hay
forma de aislar una faceta o capa de la otra. Lo más natural en los hombres es no
serlo nunca del todo.
¿Cómo estar seguros de que la cultura misma no es el desarrollo más natural de lo
que al hombre le conviene? ¿Cómo podría la cultura no ser algo natural, que
corresponde a nuestra forma de ser en todo tiempo y lugar?
Los estoicos recomendaban vivir de acuerdo con la naturaleza y entendían que tal
acuerdo consistía en refrenar las pasiones instintivas, ser veraces y abnegados,
cumplir con los deberes de la sociedad...
Por contra, el Marqués de Sade pensaba que no hay nada más natural que hacer cuanto
nos apetezca, caiga quien caiga.
¿Podemos decir que el hombre no tiene ninguna obligación con la naturaleza. Es sin
duda racional poner los elementos naturales a nuestro servicio para mejorar nuestra
vida, pero también parece razonable respetar y conservar determinados aspectos de
la naturaleza.
Cuando hablamos de ciertas obligaciones hacia la naturaleza queremos decir que
nosotros consideramos valiosas alguna de sus realidades. De nuevo se mezcla aquí lo
natural con lo cultural. Tenemos que tener criterios de valoración para fundar
estas supuestas obligaciones del hombre para con la Naturaleza:
Valor intrínseco de la naturaleza. Es difícil de razonar a no ser desde una
perspectiva religiosa. Si todo lo natural es puramente natural nada tiene
propiamente más valor. Sólo una excepción: la obligación de respetar la vida de
todos los seres.
Valor utilitario. No dañar el medio ambiente, ni los mares, plantas...
Valor estético. Convincente pero complejo por las diferentes visiones que se puede
tener de lo estético.
Podríamos fijar la responsabilidad del hombre con la Naturaleza mediante la
siguiente norma: “Obra de tal modo que los efectos de tu acción sean compatibles
con la permanencia de una auténtica vida humana sobre la tierra”.
La relación característica del hombre con el acontecer natural ha estado siempre
basada en la técnica., que no es más que crear instrumentos con los que se puede
hacer otros instrumentos más útiles. La técnica puede ser constructiva o
destructiva para el hombre. Se diría que cabalgamos en un tigre del que ya no
podemos bajar porque nos devoraría inmediatamente.

Comentario
Me parece destacable la opinión acerca de la relación entre cultura y naturaleza.
Realmente, creo que es muy acertado afirmar que la cultura es el desarrollo más
natural del hombre. Nuestra tendencia natural es “crear” cultura, tal y como afirma
Savater diciendo: ¿Cómo podría la cultura no ser algo natural, que corresponde a
nuestra forma de ser en todo tiempo y lugar?
7. CAPÍTULO: Artificiales Por Naturaleza

El hombre es un animal convencional porque para entendernos empleamos


acuerdos que no han sido fijados por la naturaleza, sino por nosotros mismos a
través de símbolos. Por esto, Ernst Cassirer definió al hombre como “animal
simbólico”, porque usa dichos símbolos en común (como el lenguaje) para
entenderse entre sus semejantes y comportarse como humanos. Sin embargo,
parece incompatible ser convencionales y que tengamos naturaleza, puesto que
los símbolos fueron creados por el hombre.
Pero, ¿qué es lo natural? ¿A qué podemos denominar naturaleza? Puede
tener dos sentidos, el primero lo nombró Lucrecio en su poema “De Rerum Natura”
como forma de ser. Luego John Stuart Mill lo reforzó diciendo que naturaleza es el
conjunto de poderes o propiedades que componen todas las cosas. En el otro
sentido, Aristóteles en su libro X de Física define que son seres naturales los que
tienen principios y finalidad en sí mismos, es decir, que son espontáneamente
como son.
Esta definición de Aristóteles en el mundo moderno propone un dilema a la
hora de analizar lo qué es realmente natural, al surgir los objetos artificiales
producto de la intervención humana en la naturaleza. Por citar un ejemplo,
aquellos componentes químicos presentes en su estado elemental en nuestro
entorno que ha sintetizados en el laboratorio no deberían ser considerados
naturales o al menos deberían considerarse como artificialmente naturales.
Bien, ahora a este planteamiento se le suma la incógnita que alude a los
mismos hombres, ¿será posible que seamos naturales y artificiales a la vez? Esta
es la duda que Lévi-Strauss nos aporta, ¿acaso somos artificiales por naturaleza?
En el caso del hombre el término natural se refiere a lo innato, es decir, lo
biológicamente determinado, que no ha sido aprendido sino que se padece y, el
término cultural, a todo lo aprendido a través de nuestros semejantes. Por tanto,
siguiendo el razonamiento de Lévi-Strauss tenemos: lo natural es todo lo que es
universal en el hombre, es decir, las características que como especie todos
tenemos en común y que proviene por nuestro proceso evolutivo y selección de la
naturaleza. Para Strauss esto no resultaría verdadero porque cada ser posee una

individualidad, es decir, muchas particularidades que pone en contradicho la


afirmación que lo universal en el hombre es lo natural. Por tanto, ¿sería válido
decir que las secuelas de una enfermedad o de un accidente son percances
culturales que afectan a nuestra naturalidad ya que modifica nuestro estado
original de ser?
Entonces, podemos deducir que lo natural y cultural van de la mano en el
desarrollo cotidiano del humano. Citemos el ejemplo de la alimentación: es natural

RESUMEN: ¿Por qué hay personas que se empeñan en defender el error de afirmar que
existe lo «no natural»? ¿las cosas y acciones «naturales» son buenas y las cosas y
acciones «no naturales» son malas? ¿qué es una teleología? ¿qué es la falacia de
apelación a lo natural? Éstas son algunas de las preguntas a las que aquí voy a
responder.
Todo lo existente es naturaleza y natural, por tanto lo «no natural», «antinatural»
o «contra natura» no existe. La conciencia no es un fenómeno «no natural» o
«sobrenatural», sino que es un fenómeno natural que emerge de la materia (de un
cerebro). Por tanto, todas las cosas fabricadas por la conciencia son naturales,
pero se dice que son «artificiales». Asimismo, todas las acciones que efectúa la
conciencia son naturales. Incluso asumiendo la falsedad de que existen cosas «no
naturales», no es cierto que las cosas «naturales» sean buenas y que las cosas «no
naturales» sean malas, pues lo bueno y lo malo no está en el objeto en sí, sino en
si dicho objeto satisface los intereses de las personas. Asimismo, las acciones de
las personas no son buenas o malas en base a una «finalidad natural» preasignada
por una «naturaleza humana», «naturaleza canina», etc., pues todos nuestros fines
son naturales, otro asunto diferente es si dichos fines son éticamente correctos o
éticamente incorrectos.
Palabras clave: apelación a lo natural, contra natura, esencia, naturaleza humana,
no natural, teleología

LO “NO NATURAL”
1. EL ARGUMENTO SEGÚN EL CUAL «LO “NO NATURAL” EXISTE», YA ESTÁ REBATIDO EN OTRO
ARTÍCULO.
En un artículo anterior rebatí la «falacia de lo no natural»: demostré que todo lo
existente es naturaleza y natural, por tanto lo «no natural», «antinatural» o
«contra natura» no existe.[1] Por lo tanto, la conciencia es un fenómeno natural
que emerge de la materia (de un cerebro). La conciencia no es un fenómeno «no
natural» ni «sobrenatural». Por lo tanto, todas las cosas fabricadas por la
conciencia son naturales, pero se dice que son «artificiales» porque alguien las
creó, no se crearon automáticamente. Asimismo, todas las acciones que realiza la
conciencia son naturales. Algunas personas insisten en defender el error de que
existe lo «no natural» para así poder asociar lo «natural» con bueno y lo «no
natural» con malo; tanto para cosas como para acciones. Dicha asociación de ideas
es lo que yo llamo «apelación a lo natural». La apelación a lo natural es el
intento fallido de querer fundamentar el deber ético en una religión creacionista
que pretende asignar funciones o roles a quienes existimos para que la sociedad no
cambie, para que quienes tienen privilegios no los pierdan. Políticamente, la
apelación a lo natural es una idea del derechismo conservador.
COSAS NATURALES
2. ALGUNAS PERSONAS QUE ERRÓNEAMENTE AFIRMAN QUE EXISTE LO «NO NATURAL», DICEN QUE
«LAS COSAS NATURALES SON BUENAS Y LAS COSAS «NO NATURALES» O ARTIFICIALES SON
MALAS».

Todo es naturaleza y natural[1], pero algunas personas dicen que las cosas
fabricadas por los humanos no son naturales, sino «no naturales» o «artificiales».
Por ejemplo, dicen que las ciudades no son naturales, sino «no naturales». A veces
estas personas hacen excepciones con aquello que los humanos fabrican
artesanalmente, pero sin precisar mucho. Por ejemplo, dicen que «una casa fabricada
con barro y paja es natural, pero si está fabricada con cemento entonces no es
natural». A partir de esta «definición» arbitraria de qué es «natural» y qué es «no
natural», estas personas llegan a la conclusión de que «lo que es natural es bueno
y lo que no es natural es malo»; a este argumento se le llama «apelación a lo
natural» (para objetos) o Argumentum ad Naturam. Por ejemplo, como consideran que
los suplementos alimenticios «no son naturales» entonces concluyen que son malos
para la salud o éticamente incorrectos y los rechazan[2], sin embargo, según estas
personas, las setas venenosas son naturales (no fabricadas por los humanos), pero
no dicen que sean buenas. Como ya expliqué en otro artículo, lo bueno y lo malo no
está en el objeto en sí, por eso da igual si un objeto es «natural» o «no natural»,
sino en si dicho objeto satisface los intereses de las personas.[3] Por ejemplo, un
suplemento alimenticio, un medicamento, un quirófano, o lo que sea, será bueno para
la salud de alguien si éste quiere mejorar su salud y dicho objeto se la mejora; y
una seta venenosa será mala para una alguien si éste no quiere intoxicarse y se
intoxica, no en base a que la seta sea «natural» o «no natural».
ACCIONES NATURALES
3. ALGUNAS PERSONAS QUE ERRÓNEAMENTE AFIRMAN QUE EXISTE LO «NO NATURAL», DICEN QUE
«LAS ACCIONES NATURALES SON BUENAS Y LAS ACCIONES «NO NATURALES» SON MALAS».

Todo es naturaleza y natural[1], pero algunas personas dicen que cada especie tiene
una «naturaleza» o «esencia» que determina los «fines naturales» o funciones de
cada uno de los individuos que la componen. Y concluyen diciendo que las acciones
que se ajustan a la «naturaleza» de cada ser son «naturales» y que las acciones que
no se ajustan a la «naturaleza» de cada ser son «no naturales», «antinaturales» o
«contra natura», indistintamente. Dicha idea se llama «teleología». A partir de la
idea de teleología se añade el argumento de apelación a lo natural (para acciones),
según el cual las acciones «naturales» son racionales, buenas y éticamente
correctas, y las acciones «no naturales» son irracionales, malas y éticamente
incorrectas. El representante más destacado de la teleología y de la apelación a lo
natural (para acciones) es Aristóteles (384 a.C.-322 a.C.) y su ética de la virtud.
Posteriormente, Tomás de Aquino (1225-1274) añadiría a la teleología aristotélica
la parte teológica o religiosa: un supuesto «dios» creó todo con un «plan divino»,
asignando a cada ser una «naturaleza» o «esencia» con unas funciones naturales,
racionales y éticamente correctas que debe cumplir por obediencia a «dios»[4]; y
otros dicen esto mismo, pero convirtiendo a «dios» en la «Madre Naturaleza», en
«Gaia», etc.
Todas estas personas suelen decir que «todos los seres de la misma especie tienen
la misma “naturaleza”», por eso hablan de acciones de acuerdo a la «naturaleza
humana», acciones de acuerdo a la «naturaleza canina», etc., como si todos los
seres de una especie fueran esencialmente iguales, lo cual es usar la falacia
ecológica[5] y negar el mecanismo de la evolución biológica de las especies que
demostró Charles Darwin[6]: individuos de una misma especie van siendo diferentes,
generando otras especies tras millones de años. Estas personas dicen que «los
humanos deben comportarse de acuerdo a la «naturaleza humana»», lo cual les
diferencia de quienes dicen que «los humanos deben comportarse como se comportan
animales de otras especies»-[7] En la combinación de teleología y apelación a lo
natural se utiliza la falacia lógica, denunciada por David Hume, pues se infiere el
deber (normas) a partir de una descripción de lo que es «natural» y «no natural»,
en lugar de a partir de los intereses de las personas.[8] Por ejemplo, los
religiosos que afirman que «la «naturaleza humana» es heterosexual, por tanto
debemos ser heterosexuales», en la misma línea que quienes afirman que «la
«naturaleza humana» es bisexual, por tanto debemos ser bisexuales», ambos usan el
mismo argumento. En el artículo «¿Qué es el especismo?» David Oliver explica la
relación existente entre la idea de la «naturaleza del ser» y el especismo (y otras
discriminaciones arbitrarias). A continuación dejo más información sobre la
teleología y su historia.
Mostrar historia de la teleología

APELACIÓN A LO NATURAL Y PRIMITIVISMO


4. DESDE LA FALACIA DE LA APELACIÓN A LO NATURAL SE LLEGA A LA DEFENSA DEL
PRIMITIVISMO.
La errónea creencia de que existe lo «no natural» (falacia de la naturaleza) lleva
a defender la apelación a lo natural, tanto para cosas como para acciones. Algunas
personas dan por buenas estas falacias y van un paso más allá: defienden el
primitivismo, el cual consiste en decir que «debemos rechazar la tecnología porque
“no es natural”» y apelan a vivir de manera primitiva.[9]
BIBLIOGRAFÍA
– Bonnardel, Yves. «Para terminar con la idea de Naturaleza, reanudar con la ética
y la política», 2005.
– Aristóteles. Política.
CAPÍTULO 7 - ARTIFICIALES POR NATURALEZA
Primeramente nos aclara la diferencia entre los usos y sentidos de natural natural
y naturaleza. La primera se entiende como todas las cosas que existen en el
universo y tiene su naturaleza, su propia forma de ser. Así, la palabra naturaleza
nos dice que es “natural” todo aquello que aparace en el mundo sin intervención
humana. Los objetos fruto del arte o de la técnica humana son “artificiales”. Otro
conflicto lo realiza conjunto a cultural. Lo natural es innato, pero lo cultural es
aprendido. En el hombre ambas se encuentran ligadas íntimamente - Lo más natural en
los hombres es no serlo nunca del todo-. Los humanos valoramos la naturaleza y por
ello - en este pensamiento se junta la natural y lo cultural - le damos: valor
intrínseco , valor utilitario, valor estético.
COMENTARIO Y OPINIÓN PERSONAL
En la parte que más estoy de acuerdo es donde el autor dice que el desarrollo
cultural es lo más natural del hombre. Uesra tendencia natural es “crear” cultura,
tal y como afirma Savater diciendo: ¿Cómo podría la cultura no ser algo natural,
que correspond a nuestra forma d ser en todo tiempo y lugar?.Aunque no estoy
conforme en que para cuidar la naturaleza deben combinarse lo natural con lo
cultural, ya que instintivamente debemos cuidar nuestro entorno, aunque hace
millones de años que el hombre no lo hace y lo modifica, usa, desaprovecha,
explota... a su antojo. Este desden de la costumbre tiene que ser devuelta con el
uso de lo cultural, así si estoy deacuerdo.
Folio - mfm1510191250

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