Un día de revolución
Personajes:
Teodora la mesera – Samanta
Clementino encargado/Porfirio Díaz – Xavier
Comandante – Aranza
Maderp – Sua
ESCENA 1
Maga Azara: Buenas noches, damas y caballeros, me presento soy la maga Azara,
el día de hoy les visito con mi capa mágica, si, así es, es mágica, con ella, puedo
viajar a cualquier año, lugar y época de mi bello México y como hoy es 20 de
noviembre me parece fabulosa la idea de saber que sucedió durante la revolución
mexicana, acompáñenme jajaja.
Trueno y música (música de varias épocas)
Maga Azara: Wow, ¿qué es esto? Que bello traje, estamos ya cerca de la
revolución.
Pasa gente caminando de un lado a otro, nos miramos extrañados.
Maga Azara: Ya que estamos aquí, siempre traigo conmigo esto (saca unas
cartulinas con expresiones) por si las dudas, les explicaré cómo funcionan. Cuando
yo alce una de estas, ustedes deben de reaccionar, hagamos un ejemplo (cartel con
aplausos, aplauden) Muy bien, ahora que ustedes ya saben que hacer, vamos,
averigüemos donde nació la Revolución Mexicana.
Se voltea y camina en su lugar, aparece Porfirio Díaz
Porfirio Díaz: Pueblo mío, así como gracias a mí, México hoy tiene electricidad, el
comercio mejoró, por el ferrocarril, que también está gracias a mí, hoy les digo que
se ha impulsado la industria minera por una inversión extranjera y ha traído nueva
tecnología, hoy gracias a ustedes, estaré un año más siendo su presidente. Ya casi
tres décadas representándolos y haciendo que México sea mejor
(se levanta un cartel con BUH)
Porfirio Díaz: Gracias, mi pueblo, yo les prometo mejorar sus vidas y…
Francisco I. Madero: ¡SUFRAGIO EFECTIVO, NO REELECCIÓN!
(se levanta un cartel con HEEE)
Francisco I. Madero: Yo me quiero postular para presidente, prometo que los
mexicanos tendremos los mismos derechos y no se podrá crear más dictaduras
como la de Don Porfirio Díaz.
Porfirio Díaz: Te vas arrepentir de este acto tan ruin, te acordarás de mí.
Francisco I. Madero: Son raros los que, con el poder, conservan la moderación y
no dan rienda suelta a sus pasiones, mi pueblo querido, hoy les digo que, si me
hacen presidente, no habrá reelección y podrá escoger a su siguiente presidente.
(se levanta un cartel con APLAUSOS) Sale.
Maga Azara: Vaya, así que el revoltoso era Madero y eso que venía de una familia
adinerada, ¿a dónde habrá ido Díaz? Se veía bastante enojado, (se oye voz por
atrás y voltea) Miren, allá viene…
Porfirio Díaz: Escuche bien comandante, no importa donde busque, así sea por
debajo de cada roca del país, encuentre a Francisco Indalecio Madero y enciérrelo.
Comandante: Pero, señor, ¿de qué se le acusa? Ese hombre no ha cometido ni un
solo delito
Porfirio Díaz: Casi nada, me cuestionó y contradijo…
Comandante: Ah… acto grave, en seguida iré en su búsqueda.
Porfirio Díaz: Espero sea pronta su captura, porque de lo contrario, alguien debe
ocupar su lugar.
Comandante: Así será, con permiso señor.
Porfirio Díaz: Te acompaño.
Maga Magda: Ay ñañita, con ese presi, con razón duró tantos años en el poder…
¿quién viene ahí? Esa si no la reconozco…
Entra Teodora limpiando la mesa, mientras masca un chicle, muy coqueta pero
pueblerinamente (limpia las mesas de algunos clientes). Acomoda una mesa que
estaba sin usar y con sillas encima, la pone en el centro.
Teodora: Don Cle, ya puse la mesa, para aquel.
Clementino: Ándale pues, váyase abrir.
Teodora: Oiga don Cle, no más le digo una cosa, que, si ese hombre quiere
pasarse de listo, yo le reviento…
Clementino: Teodora, cálmese, que si necesita ser defendida, pa eso estoy yo.
Teodora: Siempre dice lo mismito, pero nunca hace nada, yo nomás le digo.
Clementino: Y yo no más te digo, que si no quieres irte de patitas pa la calle trates
con respeto a don Madero, porque ese hombre es el futuro presidente del país,
luego la veo bien enamoradiza con él.
Teodora: ¿Yo?, puras margaritas pa los puercos, ese aún se vuelva presidente, no
brinca en mi petate.
Francisco I. Madero: Buenas noches.
Teodora: ¡Ay! Hasta pareciese que lo invocamos, buenas noches.
Francisco I. Madero: Pero mi Teo, ¿Por qué anda enojada mi flaquita, patitas de
popote?
Teodora: Ya le dije que no diga así, me oyó, ya está lista su mesa, pásese a sentar.
Francisco I. Madero: Órele pues mi Teo, no más no se queje cuando le haga caso
a la Adelita
Teodora: Pues hágale caso a quien era, ni quien se preocupe por ello, mejor
dígame, ¿qué va a pedir, que quiere?
Francisco I. Madero: Pues la quiero a uste, pero no se deja
Teodora: Ya déjese de cosas, porque va a ponerme de malas, no crea que, porque
ahora es candidato a la presidencia, le gua hacer caso, así como le dije a Don
Clementino, sus pulgas no brincan en mi petate, ni siendo presidente.
Francisco I. Madero: Ya va a ver condenada, que un día estos me le voy a ir y me
va extrañar
Teodora: Váyase, con la Adela, con la Licha, o hasta encarcelado si quiere, no se
tarde mucho
Francisco I. Madero: Oiga mi Teo, no me eche el mal agüero, como que
encarcelado, que le pasa.
Teodora: Si cree que no sé qué anda de revoltoso y que por eso es candidato, uste
está muy equivocado, es más, si me sigue pastoreando, yo mismita lo gua acusar.
Comandante: Señor Francisco queda usted detenido por rebelión y ultraje a las
autoridades
Francisco I. Madero: Teodora, juiste tú…
Teodora: No, yo no…
Francisco I. Madero: No diga más…
Comandante: No sé de qué habla…
Teodora: Uste cállese, no se puede llevar a este señor
Francisco I. Madero: No se haga, usted fue quien lo llamó
Comandante: Oiga, a mí, ni una vieja me dice que hacer
Teodora: Uste que se calle
Comandante: Yo solo vine a capturar a este delincuente, prófugo de la justicia,
tiene mucho que decir
Teodora: Primero va a tener que pasarme por encima
Comandante: Pues de una vez…
Francisco I. Madero: Más respeto para la traidora esta.
Comandante: Pues si ella me dijo…
Teodora: Uste que se mete, que no ve que lo ando defendiendo
Francisco I. Madero: Yo no quiero
Comandante: Pues entonces ¿qué, le paso encima o no?
Francisco I. Madero: No Teodora: Si
Francisco I. Madero: Ah que no Teodora: Ah que si
Francisco I. Madero: que no Teodora: que si
Francisco I. Madero y Teodora: Basta, ya… Cállese, a mí no me calle, ya dije.
Mientras tanto el comandante mira de un lado a otro a los dos
Comandante: Pe…
Francisco I. Madero y Teodora: Uste no se meta. A mí no me calle, a mí no me
calle, a mí no me calle.
Comandante: ¡Ay ya cállense, cállense que me desesperan! Ya estuvo bueno, yo
vine por este mequetrefe y me lo voy a llevar
Francisco I. Madero: ¿Uste y cuántos más?
Comandante: Yo solito
Teodora: Inténtelo y ahorita nos lo linchamos, (grita) Don Clementino
Don Clementino: ¿Qué pasa aquí?
Teodora: Que este se quiere llevar aquí a Don Madero
Comandante: Buenas noches, don Clementino, perdón que le cause estragos en su
establecimiento.
Francisco I. Madero: Pues váyase.
Don Clementino: Buenas noches comandante, el bar Doña Licha, no está para
estos mitotes, así que hágame el favor de irse a pelear a otro lado.
Teodora: Ya oyó, píquele.
Comandante: Lo siento don Clemen, pero me tengo que llevar a este señor
Francisco I. Madero: Y sigue…
Don Clementino: ¿Qué le hizo?
Teodora: Nada, solo anda aquí de fastidioso
Comandante: Órdenes de arriba.
Francisco I. Madero: Que va ser, fue llamado por la traidora de Teodora, ella me lo
dijo.
Don Clementino: ¿Es cierto, eso?
Teodora: Ahora, si ya sacó boleto (Le intenta meter una cacheta a Francisco y le
pega al comandante)
Comandante: ¿qué le pasa?
Francisco I. Madero: Ándele, no solo se deja mandar por esta mujer, sino hasta le
pega
Don Clementino: ¿Teodora?
Teodora: ¿qué dice? (Le intenta meter una cacheta a Francisco y le pega a don
Clemente)
Don Clementino: Está uste despedida
Teodora: Don Clemen, perdón, ¿ya vio lo que hizo?
Francisco I. Madero: ¿yo? Si la que anda repartiendo cachetazos es uste
Teodora: Eso me pasa por defenderlo, es un ingrato
Comandante: Mejor cállese, a usted la voy a arrestar por cómplice
Teodora: Suélteme canalla, que le vuelvo a dar otro
Francisco I. Madero: Eso sí que no, yo no me junto con traidoras, mejor lléveme.
Pone sus manos, pero empieza un mereketengue donde rompen la mesa de unicel,
Teodora golpea al comandante con una silla en la cabeza, don clementino la quita
para que no se meta en el problema, siguen peleando los dos y cae el comandante
y huye Madero, se levanta el comandante y lo intenta perseguir, mientras que Teo y
Clemen se ponen a recoger todo.
Teodora: Ay Madero, por está que era mentira, todo, yo si lo quería rete arto,
espero que no lo atrapen, aquí tendrá a su fiel enamorada, esperándole, a que
vuelva, triunfante, victorioso y si no vuelve, se lleva mi corazón con uste, pero por
favor, vuelva, vuelva…
Maga Azara: Por un momento creí que no la contaba Madero, ya decía yo, que a él
lo habían capturado en su casa y no en un bar, bueno, eso me dijeron en la
primaria. Pobre de la Teodora, por andar diciendo cosas, si se andan siguiendo al
Madero. Si nos vamos más adelante, pos vemos lo que ya sabemos.
Aparece Madero atrapado por el comandante y lo encarcelan, mientras va entrando
Porfirio Díaz.
Francisco I. Madero: Suélteme, desgraciado
Comandante: Lo siento, pero no puedo, si no es uste, seré yo.
Francisco I. Madero: Únase a mí.
Comandante: Tengo familia, una esposa y una huerquita rete bonita, no puedo
ponerlas en riesgo.
Francisco I. Madero: Cobarde.
Comandante: Prefiero que me diga así.
Francisco I. Madero: Si ese hombre sigue en el poder, jamás serán libres los
mexicanos.
Porfirio Díaz: Así que intentando convencer a mi gente de que se una a usted,
fuera de aquí comandante.
Comandante: Si señor.
Francisco I. Madero: Rufián
Porfirio Díaz: Te dije que te acordarías de mí, ahora, tu plan de rebelión no se
podrá si estás aquí encerrado.
Francisco I. Madero: Huiré, saldré de este lugar, aunque tenga que pagar la fianza
más alta posible.
Porfirio Díaz: Jajaja, claro y saldrás a firman un plan que llamarás San Luis, con el
que iniciarás una revolución en mi contra que me hará ceder la presidencia y huir,
jajaja, que risa me das.
Francisco I. Madero: Pues… Si, ese el plan… lo iniciaré el 5 de octubre de 1910
Porfirio Díaz: ¿sí y qué más?
Francisco I. Madero: Pues… el 6 de noviembre haré el manifiesto…
Porfirio Díaz: No me digas
Francisco I. Madero: Pues si te digo, mju y el 20 de noviembre iniciaré la
revolución.
Porfirio Díaz: Jajaja, sueñas mucho, pero lograrás tan poco, morirás entre las rejas,
nadie se acordará de ti, en cambio, a mí, me recordarán las futuras generaciones,
tendrá mi nombre este tiempo, será llamado el porfiriato y no podrán negar las
grandes cosas que traje para México, mi dictadura es perfecta.
Francisco I. Madero: No, no solo te recordarán por lo bueno, si no por lo rufián que
fuiste, que trataste mejor al extranjero que a tu pueblo y en más de 100 años, gente
verá obras de teatro donde recuerden que yo, inicié la revolución mexicana, incluso,
habrá un día que lo conmemore, así como tu fin, por mí, se creará una constitución
y me recordarán porque dejaré el SUFRAGIO EFECTIVO, NO RELECCIÓN.
Porfirio Díaz: JAJAJA, Sigue soñando, mientras yo, sigo siendo inmortal.
Francisco I. Madero: Te acordarás de mis palabras.
Porfirio sale riéndose, mientras que Madero encuentra un clip y logra chafear la
cerradura y huye.
Entra Porfirio Díaz
Porfirio Díaz: Pueblo, es momento de que me retire, renunció a la candidatura.
(Se sube una pancarta HEEE)
Porfirio Díaz: Sé que me extrañaran… (Se sube una pancarta BUUH)
(se da la media vuelta) Malagradecidos…
Entra Madero
Francisco I. Madero: Gracias por la oportunidad de ser yo quien dirija al país,
sabemos que no habrá reelección y a continuación le va lo que prometo hacer por
ustedes…
Maga Azara: Ya sabemos… no cumplió, fue traicionado por huerta años más
adelante y fue asesinado por las fuerzas de Félix Díaz, traicionado por Victoriano
Huerta… Qué triste historia, la revolución sí que fue una lucha para darle libertad al
pueblo mexicano, quien diría que nosotros ni enterados estamos.
Venustiano Carranza: Hoy 5 de febrero de 1917, se gana al fin la batalla que inició
nuestro leal hombre, Francisco I. Madero, después de más de un lustro, se
promulga la constitución mexicana, que confío que seguirá hasta incluso después
de los 2000’.
Maga Azara: Wow, y eso que esto es un recorrido rápido, no dudo que haya más
personajes, historias y fechas importantes durante este acontecimiento, pero bueno
es hora de irnos.
Música y trueno.
Maga Azara: Uy, me traje el traje, bueno, estamos en fechas.