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Criminología y Medicina Legal: Quemaduras

Este documento trata sobre quemaduras y heridas por arma blanca en el contexto de la criminología. Describe las definiciones y clasificaciones de quemaduras de primer, segundo y tercer grado, así como las causas térmicas, químicas y eléctricas. También define las armas blancas y clasifica las lesiones por arma blanca como simples o complejas dependiendo del mecanismo de la lesión.

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Criminología y Medicina Legal: Quemaduras

Este documento trata sobre quemaduras y heridas por arma blanca en el contexto de la criminología. Describe las definiciones y clasificaciones de quemaduras de primer, segundo y tercer grado, así como las causas térmicas, químicas y eléctricas. También define las armas blancas y clasifica las lesiones por arma blanca como simples o complejas dependiendo del mecanismo de la lesión.

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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL


DE LOS LLANOS CENTRALES
“RÓMULO GALLEGOS”
ÁREA POST-GRADO
ESPECIALIZACION EN CIENCIAS PENALES Y CRIMINOLÓGICAS
EJE TERRITORIAL BARCELONA – ANZOÁTEGUI
CÁTEDRA: MEDICINA LEGAL

UNIDAD IV Y VII
QUEMADURAS
IDENTIDAD E IDENTIFICACIÓN

DOCENTE: Flores, Ayeryn


Correo: [email protected]

Abogados:
 Bolívar, Johnny, C.I. V-17.000.830
 Cabello, Faviola, C.I. V-14.008.559
 Carvajal, Alicia, C.I. V-23.518.199
 Corrales, Erwin, C.I. V-18.784.603
 Diaz, Karol, C.I. V-17.900.454

BARCELONA, 07 DE SEPTIEMBRE DE 2023

ENSAYO SOBRE LA CRIMINOLOGIA


Entre los fines de la sociedad se encuentra la armonía en común, basada en
el bienestar social, con
equilibrio en el derecho de los hombres; sin embargo la realidad es lo
contrario, ya que cada día se
incrementan conductas desviadas y delictuosas, catalogadas como dañinas,
porque afectan
directamente a la sociedad y son motivadas por factores que se encuentran
implícitos en el ambiente
donde nace y se desarrolla el ser humano.
La delincuencia es un problema social que ha acompañado al ser humano desde
tiempos ancestrales,
con el paso de los años esta ha evolucionado con el humano mismo y las formas
de delinquir, siendo
entonces la delincuencia un problema que atañe a la sociedad en toda su
estructura es de lógica pensar
que se estudiaría, se analizaría y buscaría en cualquier medida el remedio o la
cura para este mal. De
ahí que nazca la criminología y que a este se le unan en su estudio muchas otras
ramas, haciendo en
este trabajo especial énfasis a la sociología; y como no si es de
competencia social. Pero ahí viene
entonces la pregunta que se ha formulado más de una persona en la vida ¿Por
qué el hombre delinque?
¿que determina su inclinación a la criminalidad? ¿Podrá la ciencia y la evolución
alcanzar la cura para
esta enfermedad social? Tratando de responder a estas interrogantes se han
creado teorías y diversos
estudios sobre la razón o motivos que llevan al ser humano a cometer actos
delictivos, de ahí que nace
entonces esta ciencia que se denomina criminología; con el fin de
responder a la tan pronunciada
incógnita de ¿Por qué el Hombre delinque?
El término “Criminología” ha sido definido por prácticamente todos los
autores clásicos en
Criminología, encontrando una variedad enorme de definiciones desde el
siglo XVIII hasta la
actualidad. Sin embargo, pese a las discrepancias existentes en la definición
del concepto, existe
considerable consenso acerca de la definición de Criminología como ciencia
que aplica el método
empírico al estudio del comportamiento antisocial y las formas de reacción social
ante la desviación

QUEMADURAS
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, una quemadura se
define como una lesión de la piel o de otros tejidos corporales causada por el
calor, o debido a la radiación, radioactividad, electricidad, fricción o contacto con
químicos. Una definición un poco más amplia, las define como lesiones que
producen una erosión en el tejido cutáneo por causas térmicas (calor), objetos
candentes o incandescentes, gases a altas temperaturas, vapores, irradiación de
calor, por causas químicas o bien por la fulguración (electricidad que viene de la
naturaleza); también por la irradiación solar.

Las escaldaduras por líquidos calientes y vapor, los incendios en edificios y


los líquidos y gases inflamables son las causas más comunes de las quemaduras.
Otro tipo de quemadura es la causada por inhalación de humo o partículas tóxicas.

Las quemaduras pueden causar hinchazón, ampollas, cicatrices y, en los


casos más severos, shock e incluso la muerte. También pueden conducir a
infecciones porque dañan la barrera protectora de la piel. El tratamiento de las
quemaduras depende de la causa, qué tan profunda es y qué grande es el área
del cuerpo afectada. Las pomadas con antibióticos pueden prevenir o tratar las
infecciones. Para quemaduras más graves, es posible que se necesite tratamiento
para limpiar la herida, reemplazar la piel y asegurarse que el paciente recibe
suficiente líquidos y nutrición.

Clasificación

La clasificación más usada de las quemaduras las divide en quemaduras


de:

Quemadura de Primer Grado:

Es una lesión que produce una erosión del tejido cutáneo a nivel superficial,
es decir, a nivel de epidermis formando ampollas o flictemas, enrojecimiento, que
cicatrizan en pocos días sin dejar sin dejar marcas ostensibles; son las
quemaduras más leves.

Quemadura de Segundo Grado


En este caso, las quemaduras se producen a nivel del corión, es decir,
afecta también la dermis; hay formación de gran cantidad de líquido albuminoso
en los flictemas a ampollas y sustancia serosa. En este caso, cuando la
quemaduras cicatrizan originan marcas que dependiendo del lugar en donde las
dejan pueden tener implicaciones desde el punto de vista penal. Estas lesiones
son de sumo interés en el campo de la medicina legal porque en el caso de una
persona viva, si la lesión se produce entonces se forman los flictemas, pero en el
caso de la persona muerta si la lesión fuera producida post-monten entonces los
flictemas, no van a estar llenos de ese líquido albuminoso sino que van a estar
vacías (queloides)

Quemaduras de tercer grado

Aquí hay necropsia de los tejidos y por lo tanto los tejidos en ese caso no
pueden regenerarse y por ello la ciencia médica hace uso de los implantes de piel
de otra parte del cuerpo para poder reponer lo perdido; cuando estas heridas se
reproducen en más de la mitad del cuerpo se produce la muerte de la persona.

No obstante lo anterior, considerando los agentes causales de las


quemaduras podemos agruparlas en tres categorías principales:

Las quemaduras térmicas, las más frecuentes (> 90 % de los casos), se


clasifican en tres subgrupos: a) Quemaduras por contacto, que a su vez pueden
ser con un sólido caliente (en general limitadas aunque profundas) o con un
líquido caliente (extensas pero algo menos profundas); b) Quemaduras por llama
(más o menos extensas, pero casi siempre profundas) que, cuando se producen
en espacios cerrados se asocian a menudo a lesiones pulmonares por inhalación
de humos o substancias tóxicas producidas en la combustión (monóxido de
carbono, isoniacidas, cianuro, partículas en suspensión, gases a alta temperatura,
etc.) y c) Quemaduras por radiación, fundamentalmente por los rayos ultravioleta
tras exposiciones solares, también por radiaciones ionizantes.

Las quemaduras químicas se pueden clasificar en: a) Quemaduras por


ácidos, generalmente limitadas y de profundidad media siempre que hayan sido
precozmente lavadas de forma abundante y b) Quemaduras por bases o álcalis,
más profundas que las producidas por ácidos y generalmente evolutivas. Un caso
especial de quemadura química es la producida por ácido fluorhídrico,
habitualmente muy profundas y dolorosas, y que requieren un tratamiento
específico por quelación del agente causal con gluconato cálcico intralesional,
vigilando la aparición de hipocalcemias severas.

Las quemaduras eléctricas pueden ser de dos tipos: Quemaduras por


flash eléctrico y quemaduras con paso de corriente a través del cuerpo. En la
quemaduras por flash eléctrico, cuando no existe paso de corriente a través del
organismo, al producirse un cortocircuito, se producen temperaturas muy altas
(hasta 3000º C) de muy corta duración (milisegundos); la lesión es bastante
superficial y afecta a las superficies corporales expuestas (cara, manos, etc...). Es
posible en estos casos, la aparición de afectación corneal (queratitis actínica) que
requerirá atención específica. En ocasiones se asocia a quemaduras térmicas al
prenderse la ropa del accidentado.

Las quemaduras eléctricas con paso de corriente a través del organismo,


son lesiones casi siempre muy profundas, en las que el porcentaje de superficie
corporal quemada no es indicativo del daño real existente, dado que en los casos
severos existen lesiones musculares, óseas, tendinosas, nerviosas y vasculares
graves de la extremidad afectada; pueden asociarse a lesiones por electrocución.

La extensión y profundidad de la quemadura, junto a la edad del paciente,


etiología de la quemadura y lesiones asociadas constituyen los principales
elementos que determinan la gravedad del paciente con quemaduras.

HERIDAS POR ARMA BLANCA

Las armas blancas son aquellos instrumentos utilizados como utensilios de


ataque o de defensa (típicos -cuchillo, tijeras, aguja de calcetar: con un
mecanismo para lesionar específico - o atípicos –lápices o bolígrafos,
destornillador, buril, tenedor o instrumentos de fabricación artesanal casera,
teniendo un ejemplo típico de fabricación de estos en los centros de reclusión)
cuyo mecanismo de lesión es activo y son considerados dentro de los agentes
mecánicos. Están fabricadas de diferentes materiales como metal (cuchillo,
navaja, espada), madera, plástico, vidrio etc. que a la hora de diagnosticar nos
hará inclinarnos por técnicas de imagen diferentes.

Clasificación y Características

En función que el mecanismo sea único o múltiple, clasificamos las lesiones


en simples o complejas. A su vez estas y en función de la propia clasificación de
las armas blancas según sus características físicas así como la forma, número,
localización e intensidad e intensidad de las lesiones, podemos clasificarlas en:

1) Heridas punzantes o penetrantes: Provocadas por cualquier


instrumento más o menos largo, delgado, cilíndrico o redondo y con punta
(ejemplo: picahielos, agujas, alfileres, punzones, puntas, buriles, leznas… de perfil
redondeado y otros como florete, espada, lanza… de perfil con aristas) cuya
profundidad es mayor que la longitud de la herida en la piel y a veces más
profundo incluso que la longitud de la hoja debido al “fenómeno del acordeón” que
se produce por el hundimiento de los tejidos por el impacto o compresión.

Un agente punzante es un agente vulnerante que debido a sus


características punzantes penetra y lesiona desgarrando irregularmente los tejidos
de la piel y planos subyacentes por impacto o compresión. El orificio externo suele
adoptar forma de hendidura en la piel (no así en los vestidos, que es redondeado
e irregular), cuya dirección la marca la separación de las fibras -que en la piel es
en el mismo sentido y en capas profundas es en sentido diferente según las fibras
elásticas de los diferentes tejidos atravesados -, y la profundidad que varía según
el objeto debiéndose evitar la sonda para evitar crear falsas vías.

La levedad del orificio de entrada con todo lo visto no prejuzga pues el


pronóstico de la lesión (alcance de órganos profundos, complicaciones
infecciosas, ruptura del agente que puede quedar dentro sin apreciarse
externamente su existencia. El orificio de salida no siempre existe y en caso de
existir será más pequeño y más irregular, con bordes evertidos (excepto si se ha
retirado el arma).

El pronóstico dependerá del tipo de instrumento, condiciones de esterilidad,


profundidad, órganos que atraviese o zona afectada. Se tendrá en cuenta por lo
tanto las características de los orificios de entrada y salida, la profundidad, el
grosor y el trayecto (recorrido, angulación...), así como las características de la piel
(que varían según la zona del cuerpo) y elementos añadidos (ropas más o menos
gruesas por ejemplo).

2) Heridas incisas o cortantes: Un agente cortante es un agente


vulnerante que lesiona seccionando y formando bordes limpios en piel y planos
subyacentes por presión o por deslizamiento. Los instrumentos cortantes
producen lesiones simples, largas, generalmente rectilíneas, poco profundas –
terminadas en cola de ratón- y bordes generalmente regulares. A diferencia de las
heridas contusas no existen puentes de unión entre sus paredes. No son en
general letales (salvo determinadas zonas como el cuello).

Se clasifican en heridas lineales, heridas en colgajo heridas mutilantes y


heridas incisas atípicas. Entre los instrumentos podemos destacar cuchillos,
navajas pero también sierras (bordes deshilachados), bisturíes, palas, hachas o
instrumentos accidentales como vídrio (botellas rotas).

3) Heridas contusas o lesión por mecanismo contundente: El agente


vulnerante tiene bordes romos, lesiona de forma irregular desgarrando los tejidos,
por impacto o compresión. Este tipo de heridas depende de: golpe, choque, caída
y aplastamiento. Entre los agentes vulnerantes por golpe encontramos naturales -
puño, dientes, cabeza- y artificiales -porra, ladrillo, piedra, martillo, bastón-,
pudiendo la contusión adoptar forma lineal o geométrica según el agente utilizado.
A veces difícil de diferenciar del choque. En el caso de caídas la altura
determinará el tipo de lesiones. A mayor altura menores lesiones externas y más
internas (rupturas de órganos, fracturas múltiples). Caso especial en este tipo de
heridas son las mordeduras.
4) Heridas cortopunzantes (TIPO ESPECIAL: TIJERAS): El agente
vulnerante tiene características cortantes y punzantes de forma que lesiona
seccionando los tejidos de piel y planos subyacentes. Pueden ser monocortantes,
bicortantes o pluricortantes en función del número de aristas de la parte lesiva.
Ejemplos son los cuchillos de cocina, puñales, con hojas de metal más o menos
planas y anchas con punta y de uno o dos filos. La herida es de bordes limpios,
uno angulado y otro redondo con longitud según la anchura de la hoja, la fuerza de
penetración y la forma de sacar el instrumento.

Existe un tipo especial que es la herida producida por tijeras que dadas sus
características especiales permite individualizar su reconocimiento, dando lugar a
dos tipos de lesiones según que se produzca la penetración con las dos ramas
cerradas (lesión en forma de ojal o rombo, única) o abiertas (dos lesiones
diferentes más o menos separadas con formación de cola de ratón en los bordes
cortantes).

5) Heridas cortocontundentes: El agente vulnerante tiene hoja de acero o


metal con bordes semiromos que lesiona separando tejidos y planos subyacentes
de forma ligeramente irregular por impacto, compresión o deslizamiento. Ejemplos
son los machetes, hachas, espadas sables.

HERIDAS POR ARMA DE FUEGO

Las lesiones por arma de fuego se definen como el conjunto de alteraciones


producidas en el organismo por el efecto de los elementos que integran el disparo
en las armas de fuego. Por su parte, las armas de fuego se definen como aquellos
instrumentos destinados a lanzar violentamente ciertos proyectiles aprovechando
la fuerza expansiva de los gases que se producen en su interior por deflagración
de la pólvora. Estos proyectiles poseen una gran energía cinética o fuerza
remanente por lo que alcanzan largas distancias con gran capacidad de
penetración. Sólo como una aproximación mencionaremos que los proyectiles de
armas cortas poseen velocidades de alrededor de 350 metros por segundo (m/s) y
las armas largas, de alrededor de 1.000 m/s.
Desde el punto de vista médico-quirúrgico, las heridas por arma de fuego se
clasifican entre las contusas y se describen como contusiones simples con
solución de continuidad. En las lesiones por armas de fuego se pueden distinguir
tres componentes: orificio de entrada, trayectoria y orificio de salida.

Orificio de entrada

El orificio de entrada corresponde a una herida contusa; sus características


dependerán del tamaño de la munición, si está deformada por un impacto previo,
si es proyectil único o múltiple, el ángulo de incidencia, si atravesó la ropa, etc.

Se produce por el impacto del proyectil en la piel donde la presión ejercida


supera la resistencia de la dermis. Es un orificio forzado a través de un tejido
elástico, la dermis, lo cual explica que el orificio de entrada sea de menor diámetro
que el proyectil que lo generó, por lo que no puede inferirse el calibre a partir de
éste.

El orificio de entrada está conformado por los denominados "elementos


constantes": el anillo de limpieza, el anillo contuso erosivo y la infiltración
sanguínea. Además de otros elementos que no son constantes: el halo carbonoso,
el tatuaje y la quemadura. La presencia de los segundos dependerá de la distancia
del disparo y si hay interposición de ropa u otros elementos entre el arma y la piel
de la víctima.

El anillo de limpieza es el primero de adentro hacia afuera; se produce


porque el material que va agregado a la superficie del proyectil (restos de
lubricante, partículas metálicas, productos de la deflagración de la pólvora, restos
de tela, etc) queda retenido en la zona más angosta del cono de presión 4.
Es menos evidente cuando el proyectil atraviesa ropa u otros elementos donde un
porcentaje del material de superficie queda retenidos en ellos.

El anillo contuso erosivo corresponde a una zona de dermis expuesta;


producto del roce del proyectil contra la piel determinando la pérdida de la
epidermis en el cono de presión. Es el segundo de adentro hacia fuera; su forma y
simetría dependerá del ángulo de incidencia del proyectil respecto de la piel, lo
cual nos orientará respecto de la trayectoria probable dentro del cuerpo.

El trauma causado a los tejidos por el proyectil determina una infiltración


sanguínea periférica al orificio de entrada, por ruptura de los vasos capilares de la
dermis. La condición necesaria para que se produzca esto es que exista
circulación de la sangre al momento del disparo, es decir, que la víctima haya
estado con vida.

El halo carbonoso (falso tatuaje o ahumamiento) corresponde


fundamentalmente al depósito de los elementos de deflagración de la pólvora
alrededor del orificio de entrada. Es susceptible de ser removido con el aseo de la
piel. Puede quedar retenido parcial o totalmente por las vestimentas de la víctima.
Si la distancia del disparo es mínima, o con apoyo del cañón contra la piel, no se
producirá, ya que el material que lo compone ingresará a través del orificio de
entrada hacia los planos profundos, pudiendo verse, ocasionalmente, en el interior
de la herida. Si la distancia es demasiado grande, los elementos de la deflagración
se dispersarán en el aire, por lo que no existirá el halo.

El tatuaje se produce por la incrustación, en la piel, de granos de pólvora


incompletamente combustionados y partículas metálicas. Al quedar incrustados en
el espesor de la piel, no son susceptibles de ser removidos con el lavado de ésta.

El fogonazo que sale por la boca del cañón producirá una quemadura; su
fugacidad impide que sea relevante en la piel. Puede incluir piel, vello y cabello.
También puede incluir estructuras profundas si el disparo ha sido hecho a corta
distancia, y la vestimenta que estuviere interpuesta entre este y la piel.

Cuando el disparo es realizado a corta distancia o con apoyo del cañón, es


importante considerar si es una zona donde la piel se encuentra sobre un plano
óseo, ya que se presentarán características especiales: lesión de Hoffman, lesión
estrellada, signo de Benassi e impresión del cañón en la piel.
El cuarto de mina o lesión de Hoffman corresponde a un bolsillo entre la piel
y el hueso; producido por la expansión brusca del chorro de gas comprimido
posterior al disparo.

La falta de distensibilidad del plano óseo causa una salida explosiva de los
gases hacia el exterior por el orificio de entrada, produciendo desgarros radiales
de los bordes de la piel, resultando una lesión "estrellada". El signo de Benassi
corresponde al halo carbonoso en el orificio de entrada en el hueso.

La impresión del cañón en la piel se produce en las zonas donde la piel no


descansa sobre un plano rígido y la expansión brusca de los gases en el plano
subcutáneo causará un abombamiento de esta hacia afuera, comprimiéndola
contra el cañón.

Orificio de salida

Se forma por la presión ejercida por el proyectil desde dentro hacia afuera,
evertiendo la piel, por lo que no presenta las características del orificio de entrada
(anillo de limpieza ni contuso-erosivo), sin embargo, puede presentar un borde
erosivo que se genera por el contacto de la epidermis evertida con la ropa u otra
superficie. Puede dar salida a restos de los órganos lesionados en el trayecto.

Requiere que el proyectil conserve suficiente energía cinética tras su paso


por el cuerpo para vencer la resistencia de la dermis. Habitualmente son de
tamaño similar al de entrada, pero, puede ser de mayor tamaño en proyectiles de
alta velocidad o que se presenten expandidos (proyectiles diseñados para
expandirse) o deformados (por impactos dentro o fuera del cuerpo).

Debe evitarse suturar los orificios de entrada y salida, salvo que sea
estrictamente necesario, así como incluirlos en la herida operatoria o utilizarlos
para instalar drenajes, ya que entregan información que puede ser
extremadamente útil desde el punto de vista criminalístico.

Trayectoria intracorporal
El trayecto del proyectil al interior del cuerpo puede ser rectilíneo o
desviarse al chocar con huesos, por lo que al realizar el examen clínico,
considerando la ubicación de los orificios de entrada y salida y otros hallazgos del
examen físico, sólo puede presumirse la trayectoria.

En lesiones por múltiples proyectiles, especialmente si estos se concentran


en un segmento corporal puede resultar particularmente difícil correlacionar los
orificios de entrada con los de salida y establecer las trayectorias de cada uno de
estos.

Una vez que el proyectil ha penetrado en el organismo, la forma que tenga


o adquiera, la energía cinética que posea y las estructuras que encuentre a su
paso determinarán su trayectoria y las lesiones que cause, así como si saldrá o
permanecerá dentro del cuerpo.

Durante su trayecto intracorporal el proyectil libera energía cinética hacia


los tejidos circundantes en forma perpendicular a su trayectoria, generando una
onda de choque que, debido a la elasticidad de estos, produce un espacio
denominado "cavidad temporal". Una vez disipada la energía, las estructuras
retornan a su ubicación, quedando sólo el trayecto del proyectil; pero si la onda
expansiva supera la resistencia de los tejidos se produce una ruptura de estos,
generando una cavidad definitiva mayor que el diámetro del proyectil. Esto es
particularmente significativo en las vísceras macizas, como el hígado o el bazo,
pero reviste poca importancia en las de baja densidad, como el pulmón.

Asimismo, la onda expansiva de los proyectiles de alta velocidad puede


generar daño a distancia en los vasos sanguíneos, produciendo lesión de la íntima
y el endotelio vascular, y secundariamente trombosis e isquemia distal, sin que
exista lesión visible del tejido.

El proyectil puede desviar su trayectoria al atravesar o golpear estructuras


de distinta densidad, lo que se puede traducir en una trayectoria distinta de la
rectilínea. Si bien es cierto que al impactar contra un hueso tanto éste como el
proyectil pueden fragmentarse, la pérdida de energía cinética es tal que los
fragmentos resultantes tienen escasa capacidad de dañar tejidos.

Las lesiones que puede causar un proyectil incluyen todos los órganos y
estructuras. Sin embargo, merecen especial mención las siguientes:

• Cráneo: la cavidad craneana es una bóveda ósea inextensible, por lo que


la onda de choque produce un aumento de la presión intracraneana, con el
consiguiente daño al tejido encefálico y la salida de parte de éste por el orificio de
entrada y de salida. Si la energía cinética de la onda de choque supera la
resistencia de las suturas de los huesos del cráneo, entonces se produce un
estallido de este, el cual es perceptible al examinar el cadáver.

• Vísceras macizas: en órganos macizos cuyo tejido presenta escasa


elasticidad, como el hígado o el bazo, cuando la energía de la onda de choque
supera su resistencia se produce el estallido de parte o la totalidad del órgano.

• Dentro del organismo el proyectil o sus fragmentos pueden desplazarse y


embolizar, con mayor frecuencia, en el sistema arterial. En la experiencia de uno
de los autores un proyectil calibre 6.25 mm obstruyó la uretra y finalmente fue
expulsado a través de ésta.

• En los disparos con apoyo de cañón o a corta distancia, el gas producido


por la deflagración de la pólvora penetra en el orificio de entrada para luego
expandirse dentro de los tejidos. Este hecho reviste importancia en los
compartimentos escasamente distensibles como el cráneo o la mano, donde el
daño tisular que produce puede incluso ser de mayor magnitud que el del
proyectil; o en el caso de las escopetas y rifles, cuyos cartuchos generan una gran
cantidad de gas.

Los proyectiles no tienen indicación de ser extraídos sólo por encontrarse


dentro del cuerpo, ya que el procedimiento no está exento de riesgo y los casos de
intoxicación por plomo descritos en la literatura son escasos. Sin embargo, si se
encuentra un proyectil fácilmente accesible, éste debe ser retirado, minimizando el
daño en la superficie que presenta la impresión de las estrías del cañón que la
disparó, ya que éstas son únicas para cada arma y permiten, mediante un estudio
comparativo, identificarla. Debe intentarse extraer el proyectil digitalmente. Si esto
no es posible puede tomarse firmemente con una pinza Kelly, evitando que sus
mandíbulas resbalen sobre la superficie. El proyectil constituye una evidencia y
debe ser manejado con la cadena de custodia respectiva.

Distancia de los disparos

La distancia de un disparo tiene su importancia en la distancia a que se


hizo, un disparo de bala no puede resolverse con precisión, por tal motivo se limita
en la practicas a distinguir cuatro variedades de disparo, con acusado carácter
diferencial.

1. Disparo a boca de jarro. Es el que se realiza con la boca del arma en


contacto con la piel. Viene definido por la violencia de las lesiones y,
especialmente, por los estallidos y arrancamientos cutáneos, producidos
por los gases, que originan el conjunto de heridas en boca de mina,
ennegrecida por la pólvora quemada. Su demostración se complementa
con la reacción de la craboxihemoglobina en la sangre de la herida, la
investigación de azufre, de los nitratos de la pólvora, así como la
investigación de los nitritos procedentes de la degradación de la pólvora.

2. Disparo a quemarropa. Es el realizado a una distancia no superior al


alcance de la llama. Por ello el orificio de entrada estará rodeado por la
cintilla de contusión y un tatuaje denso y ennegrecido, sobre cuya superficie
se comprueban los efectos de la quemadura por la llama.

3. Disparos a corta distancia. Se incluyen en esta denominación los


disparos realizados a distancias inferiores al alcance de los elementos
integrantes del tatuaje. La presencia de éste alrededor del orificio de
entrada. En las actuales armas cargadas con pólvora piroxilada, no se
sobrepasa los 60 a 70 centímetros en los casos más favorables. Se toma
en consideración, de modo especial, la anchura del tatuaje y la separación
de sus elementos, así como que haya desaparecido ya algunos de ellos
(humo) de menor alcance. La distancia a que se haya obtenido un tatuaje
más parecido al problema será la correspondiente, siempre con una cierta
aproximación.

4. Disparo a larga distancia. Están incluidos en esta variedad todos los


disparos hechos a distancias superiores al alcance de los elementos que
constituyen el tatuaje, por lo que se caracteriza morfológicamente por este
carácter negativo: la ausencia de tatuaje. pero en toda la gran extensión
comprendida como “larga distancia”, no se puede hacer más precisiones.

La misma herida puede ser producida por un disparo hecho a 1 que a 500
metros, e incluso de más lejos si el arma tiene suficiente alcance. En estas heridas
encontramos el orificio de entrada rodeado por cintilla contusiva-erosiva, sin
ningún otro elemento más.

IDENTIDAD E IDENTIFICACIÓN

La identidad es el conjunto de elementos que distinguen a una persona de


otra, el conjunto de circunstancias que lo señalan indubitablemente. En este
sentido el derecho a la identidad viene ser el presupuesto Instrumento de
evaluación para proyectos de investigación de la persona que se refiere a sus
orígenes como ser humano y a su pertenencia, abarcando su nombre, filiación,
nacionalidad, idioma, costumbres, cultura propia y demás elementos componentes
de su propio ser.

La Convención sobre los Derechos del Niño, que en Venezuela fue objeto
de Ley aprobatoria publicada en la Gaceta Oficial Nº 34.541 del 29 de Agosto de
1990, reconoce que todo niño tiene derecho a conocer su origen biológico y le
asegura el derecho a su identidad. Igualmente, en dicha convención internacional
se consagra el principio “del interés superior del niño”, según el cual cada vez que
cualesquiera de sus derechos se hallen en conflicto, debe prevalecer ese interés
superior en aras de su desarrollo integral. Esas normas fueron incorporadas en la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), particularmente su
Artículo 56º establece en su primer aparte: “Toda persona tiene derecho a un
nombre propio, al apellido del padre y al de la madre y a conocer la identidad de
los mismos. El Estado garantizará el derecho a investigar la maternidad y la
paternidad...”

FILIACION

Para el Derecho Civil y más en particular para el Derecho de Familia, la


filiación es el vínculo que une a una persona con sus progenitores. Esta
vinculación viene dada, en general, por la propia naturaleza, es decir, el hijo tiene
un nexo biológico con su madre y con su padre. En estos casos, se encuentra una
coincidencia real entre el vínculo biológico y el vínculo jurídico. Sin embargo,
puede existir una filiación jurídica que no coincide con una realidad biológica como
en el caso de la adopción o cuando deliberada o erróneamente se inscribe en el
Registro Civil como propio a un hijo que no lo es. En los juicios de reclamación de
filiación al igual que en los de la impugnación de la misma, se pueden ofrecer
diversos tipos de pruebas, desde testigos, fotografías, documentos, e incluso
pruebas biológicas.

En los últimos años, los avances científicos han hecho posible la práctica de
pruebas genéticas tomadas sobre muestras sanguíneas o sobre otras células
humanas, las cuales brindan un altísimo grado de certeza sobre la identidad de las
personas relacionadas entre sí por lazos de parentesco.

PERITAJE MEDICO LEGAL EN LOS CONFLICTOS DE FILIACIÓN

En materia de filiación, el artículo 210 del Código Civil consagra el principio


de libertad probatoria para demostrarla, de manera que todo aquel
con interés legítimo está facultado para valerse de “…todo género de pruebas,
incluidos los exámenes o las experticias hematológicas y heredo-biológicas que
hayan sido consentidos por el demandado…”, para proporcionar y establecer
la verdad biológica respecto de la filiación, por tratarse la paternidad de un
derecho inherente a la persona.
Lo anterior cobra vital importancia a raíz del criterio sentado por la Sala
cúspide de la jurisdicción constitucional en sentencia N° 1443 de fecha 14 de
agosto de 2008, mediante la cual la mencionada Sala se pronunció sobre el
contenido y alcance del derecho a la identidad de los ciudadanos previsto en el
artículo 56 del Texto Fundamental, determinando la preeminencia de la identidad
biológica sobre la identidad legal establecida en el Código Civil y desarrollando las
máximas garantías que ofrece el Estado en materia de familia a los fines de que
las personas puedan investigar y conocer su verdadera identidad.

Así pues, es preciso señalar que existen determinados medios de prueba


considerados adecuados e idóneos para acreditar especiales hechos alegados por
las partes en los procesos donde es debatida la filiación, como ocurre con el caso
específico de la prueba biológica de ADN, cuyo resultado objetivo o científico
procura la certeza del juez sobre los puntos controvertidos. Además, cabe resaltar
que, el margen de error que pudiera obtenerse de estos medios es mínimo, de allí
que sus resultas sean tan confiables, siendo esta la prueba por excelencia para
acreditar el parentesco consanguíneo o filiación. Así lo refirió la Sala Civil del
Tribunal Supremo de Justicia en sentencia N° 361 de fecha 25 de julio de 2011.

En el citado fallo, la Sala hace referencia a aquellos casos en los que es


requerida la colaboración de parte para la práctica de un examen científico sobre
su persona para hacer posible la experticia, señalando que, en caso de negarse la
parte a prestar la referida colaboración, “…el juez deberá intimarla a que la preste
librando la boleta de notificación respectiva…”, estableciendo de tal manera una
carga para ella, sin que de ninguna manera sea admisible la adquisición forzosa
de la muestra, no obstante, la conducta negativa de acceder le señalará al juez las
presunciones que su prudente arbitrio le aconseje, pudiendo entenderse incluso
“…como una exactitud de las afirmaciones de la parte que la pretenda hacer
valer…”.

Sobre el particular, citó la Sala en el fallo mencionado el criterio sostenido


por la jurisprudencia española, según la cual “…dicha negativa puede implicar una
valoración jurídica esencial en la determinación de la paternidad, y deberá cumplir
con los siguientes elementos: ser injustificada, obstruccionista y reveladora de un
expreso propósito de no comparecer al juzgado o ante los peritos para someterse
a la prueba. De cumplirse estos elementos, debe admitirse dicha negativa como
una presunción favorable al actor en el juicio de inquisición de paternidad.
(Cámara Nacional Civil de España, Sala M, 8 de junio de 1993, Cit. Revista de
Derecho Privado y Comunitario, Santa Fe, Rubinzal Culzoni, Nº 5, p.378)…”.

EL ADN

El ADN, o ácido desoxirribonucleico, es el material que contiene la


información hereditaria en los humanos y casi todos los demás organismos. Casi
todas las células del cuerpo de una persona tienen el mismo ADN. La mayor parte
del ADN se encuentra en el núcleo celular (o ADN nuclear), pero también se
puede encontrar una pequeña cantidad de ADN en las mitocondrias (ADN
mitocondrial o ADNmt). Las mitocondrias son estructuras dentro de las células que
convierten la energía de los alimentos para que las células la puedan utilizar.

La información en el ADN se almacena como un código compuesto por


cuatro bases químicas, adenina (A), guanina (G), citosina (C) y timina (T). El ADN
humano consta de unos 3 mil millones de bases, y más del 99 por ciento de esas
bases son iguales en todas las personas. El orden o secuencia de estas bases
determina la información disponible para construir y mantener un organismo,
similar a la forma en que las letras del alfabeto aparecen en un cierto orden para
formar palabras y oraciones.

Las bases de ADN se emparejan entre sí, adenina (A) con timina (T) y
citosina (C) con guanina (G); para formar unidades llamadas pares de bases.
Cada base también está unida a una molécula de azúcar y una molécula de
fosfato. Juntos (una base, un azúcar y un fosfato) se llaman nucleótidos. Los
nucleótidos están dispuestos en dos hebras largas que forman una espiral llamada
doble hélice. La estructura de la doble hélice es algo parecido a una escalera, los
pares de bases forman los peldaños de la escalera y las moléculas de azúcar y
fosfato son sus pasamanos.
Una propiedad importante del ADN es que puede replicarse o hacer copias
de sí mismo. Cada hebra de ADN en la doble hélice puede servir como patrón
para duplicar la secuencia de bases. Esto es fundamental cuando las células se
dividen, porque cada nueva célula necesita tener una copia exacta del ADN
presente en la célula antigua.

Los perfiles de ADN pueden utilizarse para identificar a posibles sospechosos y


vincularlos a un delito, demostrando que se encontraban en un lugar determinado.
El análisis de ADN también aumenta la precisión del sistema penal.

LA IDENTIDAD PERSONAL

La identidad personal es el concepto que desarrollas sobre ti mismo y que


evoluciona a lo largo de tu vida. Puede incluir aspectos de tu vida sobre los que no
tienes control, como el lugar en el que creciste o el color de tu piel, así como las
decisiones que tomas en la vida y la forma en la que pasas el tiempo y lo que
crees.

Podemos decir que la identidad personal es un conjunto


de características y elementos que las personas van adquiriendo a través de la
interacción consigo mismas y con el entorno que les rodea
desde niños y adolescentes.

En general, ‘qué es identidad personal’ es una pregunta que abordan y


explican muchas disciplinas, no sólo la filosofía, sino también la psicología o la
sociología que aborda la identidad personal para llegar a lo que es la identidad
colectiva.

Podría decirse que cuando somos adolescentes, y estamos en la crisis de


la pubertad, es donde más nos acecha esta pregunta porque es cuando tenemos
consciencia de que deberemos tener un proyecto de vida.

IDENTIDAD ABSOLUTA
Por “identidad absoluta” entendemos aquel “algo” cuyo contenido no es más
que su propia manifestación. A razón de esto, diremos que la identidad absoluta
es un mero marcar, vacío, completamente abstracto, desprovisto de forma y
contenido. En cuanto intuición original y producto de una reducción del
pensamiento especulativo, la identidad absoluta viene determinada como unidad-
totalidad ideal (Ser ideal); pero, ella es propiamente indeterminada, de modo que
no puede ser en sí misma, sino algo todavía más elemental y abstracto, pues el
eidoς, en cuanto “forma”, asume cierta especificidad que es extraña a la simple
manifestación.

En este sentido, la identidad absoluta puede concebirse negativamente


como una ausencia, a la vez que positivamente como el “presentarse” de esa
ausencia: la manifestación de la ausencia.

Dicho “presentarse”, como pura manifestación, carece de contenido. De


hecho, al asentarse mediante ideación en un mero marcar informe, la
manifestación no puede ser manifestación de algo más que sí misma:
manifestación de manifestación y así al infinito.

Es importante, por lo tanto, tener en cuenta que si el origen de la identidad,


la identidad absoluta, es como dijimos “mero marcar”, entonces no puede ser
presentada como primer principio bajo la forma “a = a” o, peor aún, bajo la forma
“a es a”, puesto que en la forma “a = a” ya impera un desdoblamiento, que parte
desde un primer “a” ya “puesto” (la marca en sí misma), culminando en un
segundo “a” que podría ser tomado como su imagen (marca de marca), si lo
leemos linealmente de derecha a izquierda.

IDENTIDAD RELATIVA (EJEMPLOS)

Existen dos identidades en cada persona, netamente entrelazadas y que


son las que condicionan nuestra forma de vernos y de interactuar con el mundo.
Una identidad intrapersonal, en la cual entra en juego la autoestima, el estado
hormonal y una identidad interpersonal, basada en nuestras relaciones.
Esto, que dicho así suena muy fino, es mi introducción o proemio a porqué
demonios Javi el Vasco pasó de ser " el Javi " a ser " el hermano de Lucí " que es
algo que nos sucede con todo el mundo.

De hecho, yo antes solía bromear diciendo que las tías me conocían como
Ale, y cuando conocían a mi hermano yo pasaba a ser "el hermano de José".
¿ Por qué sucede esto? Porque imponemos nuestra personalidad al mundo. De
una forma constante, los caracteres fuertes marcan y sirven como referencia.

Al igual que en el mundo físico una montaña es un punto desde el cual indicar
otros, en el mundo social una personalidad imponente, carismática, central, sirve
para colocar a la gente a su alrededor.

IMPORTANCIA MEDICO LEGAL DE LA DETERMINACION DE LA EDAD; SEXO


Y RAZA EN EL VIVO Y EN EL CADAVER

En investigaciones forenses se trabaja con poblaciones contemporáneas en


las cuales los ancestros raciales existentes suelen hallarse mezclados en un solo
individuo, por lo que se trata de establecer cuál de los tres grandes grupos raciales
(caucasoide, negroide y mongoloide) predomina en el cadáver, evaluando
características métricas y morfológicas particularmente en cráneo, que es el área
del esqueleto que más variables presenta paravalorar características raciales.

Los métodos no métricos (morfológicos) son los más utilizados, ya que no


requieren un equipo específico y las observaciones se hacen rápidamente; entre
los indicadores más utilizados se encuentran: la distancia intraorbital, las
características de huesos nasales, grado de apertura nasal y prognatismo
alveolar, proyección de malares y la morfología palatina de incisivos (presencia o
ausencia de incisivos en forma de pala).
A lo largo de la vida, los diferentes huesos del esqueleto siguen una
secuencia cronológica de cambios, la cual varía incluso entre individuos de un
mismo grupo racial y por factores como el sexo (en las mujeres la maduración es
más temprana que en el hombre) además de una serie de factores culturales
como el tipo de alimentación, la actividad laboral o enfermedades que pueden
afectar el desarrollo esquelético.

Cuando se estudian restos óseos de individuos fetales, infantiles y


adolescentes, los principales indicadores a observar son el desarrollo dentario
(formación/erupción dental), el grado de cierre o apertura de centros secundarios
de osificación y la medición de huesos largos (miembros superiores e inferiores)
en individuos sub-adultos.

El desarrollo dentario desde los 5 meses de vida uterina hasta los 22 años -
en promedio comprende una dentición decidual y una permanente por lo que es
importante tomar radiografías de las arcadas dentarias para observar el grado de
desarrollo de cada pieza. Una vez que la dentición permanente erupciona, la pauta
de edad será observable a partir del desgaste incisal y oclusal de las respectivas
piezas.

Otra técnica dental que se ha vuelto muy popular dada su relativa buena
efectividad comprobada mediante varios estudios en nuestro país, son las que
asocian con la edad ciertos cambios macroscópicos en las estructuras dentales
uniradiculares (transparencia radicular, altura de la raíz, y periodontosis).

Las suturas craneales fueron utilizadas como referente exclusivo en la


estimación de la edad, pero la gran variabilidad interindividual que se ha
observado en su desarrollo, torna este método como poco confiable según
algunos autores; Aunque algunos autores también plantean dudas, la única sutura
cuya evaluación suele ser presentada como recomendable es la basilar o esfeno-
occipital, que generalmente se cierra en la juventud temprana, como promedio a
los 14-15 años de edad en individuos femeninos y a los 16 en individuos
masculinos.

Uno de los indicadores de edad biológica más importantes en individuos


sub-adultos es el grado de fusión de las epífisis de los huesos largos, vértebras,
costillas y pelvis. La fusión de cada epífisis es progresiva, y cada hueso presenta
su propia secuencia; para valorar el grado de fusión y su relación con la edad
biológica se utilizan estándares ampliamente referidos en la literatura científica.

Otro indicador confiable y regular entre los 18 y 50 años son los cambios en
las carillas articulares de sínfisis púbica. El método brinda una estimación bastante
precisa y requiere de experiencia por parte del observador. Fue desarrollado por
Todd en la década de los 20, modificado posteriormente por McKern y Stewart
(1957), Gilbert y McKern (1973) y, más recientemente por Suchey y Brooks (1991)
y en población colombiana por Clara Rodríguez (1998).

Los citados autores, basados en el trabajo pionero de Todd, dividieron la


cara sinfisial en tres componentes, y cada uno a su vez, fue evaluado en una
escala de 0 a 5 de acuerdo con su desarrollo. Los valores estimados para cada
componente se suman y el total se compara con una tabla que señala un rango de
edad biológica y su desviación estándar.

Existen tablas diferentes para hombres y mujeres, y en estas últimas se


debe considerar que el parto puede modificar la morfología de la sínfisis, en
especial, marcas adyacentes a la cara dorsal del pubis.

Después de la tercera década de vida, se valoran los cambios


degenerativos que afectan el esqueleto, en la columna vertebral y en las
articulaciones; la osteoartrosis se identifica por la proliferación de osteofitos y
anquilosis vertebral, pero se debe considerar el diagnóstico diferencial con
algunas enfermedades específicas.
Un método muy útil y de gran precisión es el de valorar la articulación costo
condral de la cuarta costilla (izquierda o derecha), desarrollado por Loth e Iscan
(1984) que valora los cambios morfológicos que se producen por la edad en dicha
área y que se origina en procesos articulares degenerativos en la región costal
que se une al esternón por medio del cartílago, estos cambios han sido
observados y clasificados por fases o rangos de edad.

Con fines de identificación y en ausencia de la 4ª costilla, pueden ser


valoradas la quinta, sexta o séptima (carilla costo-condral). Otro método menos
utilizado para estimar la edad biológica es el análisis histológico de hueso (conteo
de osteones).
CONCLUSIONES

Las quemaduras constituyen un problema de salud pública a nivel mundial y


provocan alrededor de 180 000 muertes al año, de las cuales la mayoría se
produce en los países de ingreso bajo y mediano, y casi dos tercios, en las
regiones de África y de Asia Sudoriental de la OMS.

En muchos países de ingreso alto, las tasas de muertes por quemaduras


han ido disminuyendo y la tasa de mortalidad infantil es actualmente más de siete
veces más elevada en los países de ingreso bajo y mediano que en los de ingreso
alto. Es por lo que una vez culminado la presente investigación se pudieron
entender un poco las herramientas y asimismo tener un manual para tratar y
prevenir las mismas.

Otro punto importante dentro de la respectiva investigación se puede


conocer con exactitud las heridas por armas en donde Las armas blancas son
aquellos instrumentos utilizados como utensilios de ataque o de defensa (típicos -
cuchillo, tijeras, aguja de calcetar: con un mecanismo para lesionar específico - o
atípicos –lápices o bolígrafos, destornillador, buril, tenedor o instrumentos de
fabricación artesanal casera, teniendo un ejemplo típico de fabricación de estos en
los centros de reclusión) cuyo mecanismo de lesión es activo y son considerados
dentro de los agentes mecánicos. Están fabricadas de diferentes materiales como
metal (cuchillo, navaja, espada), madera, plástico, vidrio etc. que a la hora de
diagnosticar nos hará inclinarnos por técnicas de imagen diferentes.

Además de las heridas por arma de fuego que se clasifican entre las
contusas y se describen como contusiones simples con solución de continuidad.
En las lesiones por armas de fuego se pueden distinguir tres componentes: orificio
de entrada, trayectoria y orificio de salida.

Cabe destacar, temas importantes que se pudo aclarar con mas vigor,
como lo es la identidad e identificación, la identificación está vinculada a la
identidad, que es el conjunto de los rasgos propios de un sujeto o de una
comunidad. Dichos rasgos caracterizan al individuo o al grupo frente a los demás.
La identidad es, por otra parte, la conciencia que un ser humano tiene respecto a
sí mismo.

Para la psicología, la identificación es la imagen consistente del sujeto


sobre sí mismo, formada por las habilidades, creencias, etc. Esta imagen se
construye a lo largo de toda la vida, aunque el proceso es particularmente activo
durante la adolescencia.

El psicoanálisis agrega que la identificación consiste en la asimilación de


una propiedad o atributo de otra persona, transformándose uno mismo. Las
diversas identificaciones de un sujeto hacen a su personalidad.

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