TOLTECA
La pirámide Tlahuizcalpantecuhtli, que significa estrella de la mañana,
fue dedicada a una de las advocaciones del dios tolteca
Quetzalcóatl, quien lleva el mismo nombre. Sus paredes están
decoradas con escenas sangrientas de águilas y jaguares mordiendo
corazones humanos. Se cree que en la parte superior había un templo,
cuyo techo estaba sostenido por los Atlantes, mientras que las
columnas, con forma de serpientes emplumadas, sostenían el
pórtico del lugar sagrado.
Datos
Fecha Siglos IX a XIII
Ubicación Valle del Mezquital (Hidalgo)
Forma de gobierno Teocracia militarizada.
Religión Politeísmo.
Economía Producción agrícola y comercio.
¿Quiénes fueron los toltecas?
Los toltecas fueron una civilización mesoamericana que se
desarrolló en la región del Valle del Mezquital, en el actual estado
mexicano de Hidalgo entre los siglos IX y XIII, durante el período
posclásico temprano, de acuerdo con la periodización tradicional
mesoamericana.
Estos se ubicaban en la zona central del actual México y, debido a su
gran poder militar, se expandieron rápidamente hasta dominar toda la
región.
Ubicación de los toltecas
Los toltecas, pertenecientes al grupo lingüístico nahua como
los chichimecas y los otomíes, se instalaron en la región del altiplano
mexicano durante el siglo VII o VIII. Allí, ocuparon la ciudad
de Teotihuacán, absorbieron su tradición cultural, y se impusieron
sobre los pueblos de la región. Mas tarde, se instalaron en la ciudad
de Tollan-Xicocotitlan, actual Tula, en la región de Hidalgo, que fue el
centro de esta civilización.
Alrededor del año 1200, comenzaron a llegar oleadas de pueblos del
norte que desestabilizaron la región. Luego de un período de
decadencia, la ciudad de Tula fue abandonada.
Características de la civilización tolteca
Entre las principales características de los toltecas podemos destacar
que:
Eran una sociedad militarizada, como la mayor parte
de las sociedades mexicanas del período posclásico.
Su cultura fue muy influyente en Mesoamérica, abarcó
desde la actual Honduras hasta Chichen Itzá en la
península de Yucatán. La dispersión cultural se debió
tanto a la expansión militar como comercial.
Durante su expansión ocuparon amplios valles
atravesados por ríos. Esto permitió un desarrollo
importante de la agricultura.
Las narraciones, tanto precolombinas como coloniales,
mencionan la habilidad de los toltecas para la
realización de artesanías. Se destacaron en el trabajo
de la piedra. Son características las esculturas
monumentales de guerreros y jefes militares,
especialmente las llamadas «atlantes» en el centro
ceremonial de Tula.
Eran politeístas, es decir, adoraban a muchos dioses.
Columnas con forma de guerreros conocida como los «atlantes». Se
ubican sobre la pirámide de Tlahuizcalpantecuhtli, el edificio más
imponente de Tula.
Organización política y social de los toltecas
La civilización tolteca era una teocracia militarizada como la mayoría
de las civilizaciones del período posclásico. En sus orígenes se había
regido por sacerdotes, pero en su momento de máximo esplendor, el
gobierno estaba en manos de reyes guerreros que se consideraban
descendientes de animales totémicos como el coyote, la serpiente,
etc.
En cuanto a la sociedad tolteca era muy jerarquizada. El grupo
privilegiado estaba integrado por una nobleza sacerdotal y guerrera:
eran quienes atendían el culto, la administración del Estado, y las
actividades militares, tanto de defensa como de conquista.
El resto de la población se componía de
los comerciantes, artesanos y agricultores.
Economía de la civilización tolteca
La economía de la civilización tolteca se caracterizaba de la
siguiente manera:
Pese a que la ciudad de Tula está asentada en una
región árida, la expansión sobre amplios territorios
permitió el amplio desarrollo de la agricultura.
Cultivaban algodón, maguey, maíz, chile y frijol.
La presencia en la región de minerales valorados
por los pueblos de la época, como obsidiana y
alabastro, contribuyó a la prosperidad
comercial de la ciudad. Se obtenían materias
primas y otros productos, por ejemplo, conchas y
caracoles marinos, pieles de jaguar, plumas de
quetzal y objetos manufacturados, como cerámicas
y adornos de metal, mediante el comercio con
regiones lejanas.
La producción de artesanías también era
importante.
Religión de la civilización tolteca
Los toltecas eran politeístas, es decir, adoraban numerosos dioses. A
diferencia de civilizaciones del período clásico, la religión tolteca
presenta aspectos militaristas y guerreros. Desde su instalación en
Teotihuacán en el período de formación de la cultura tolteca, se fueron
dejaron de lado dioses asociados a la agricultura para reemplazarlos
por otros asociados al fuego y a la guerra. Los más importantes
eran Quetzalcóatl y Tezcatlipoca.
Sus dioses demandaban sacrificios humanos para los que se
empleaba generalmente a los prisioneros de guerra.
Dioses toltecas
Los dioses más importantes de la religión tolteca fueron:
Nombre Función
La serpiente emplumada. Dios de origen teotihuacano
Quetzalcóatl considerado dios de la vida, la luz, la fertilidad y la
sabiduría.
Dios de lo invisible y la oscuridad. Se lo considera el
Tezcatlipoca
antagonista de Quetzalcóatl.
Centéotl Dios del maíz.
Tláloc Dios de la lluvia
Itzlacoliuhque Dios de los desastres, del frío y de los sacrificios.
Vestimenta de los toltecas
Las esculturas toltecas permiten conocer el aspecto físico y la
vestimenta, especialmente de las clases dominantes que eran las más
representadas. Gracias a ellas se conoce el uso de taparrabos,
cinturones con broches, sandalias, escudos decorados con plumas.
Las esposas de los personajes importantes utilizaban un vestido
rectangular llamado «quexquémitl».