Apéndice
Anatomía: longitud 6 a 9 cm x 3 y 8 mm, diámetro luminal 1 y 3 mm. Irrigación rama apendicular de la arteria ileocólica.
Inervación simpática plexo mesentérico superior (T10-L1) y parasimpáticos N. Vagos. Histología capas: serosa externa (extensión
del peritoneo), muscular, la submucosa y mucosa.
Fisiología: órgano inmunitario, con secreción de inmunoglobulinas, sobre todo “A”.
1 La apendicitis es una de las urgencias quirúrgicas más frecuentes
en la medicina contemporánea, y tiene una tasa de
incidencia anual de cerca de 100 por 100 000 habitantes. El
riesgo de apendicitis de por vida es 8.6% para varones y 6.7%
para mujeres, y la incidencia más alta es en el segundo decenio
de vida.
2 No se ha esclarecido la evolución natural de la apendicitis, pero
al parecer el avance a la perforación no es previsible y la resolución
espontánea es frecuente, lo que indica que la apendicitis
no perforada y la perforada pueden, de hecho, ser enfermedades
diferentes.
3 Se considera el diagnóstico de apendicitis cuando: hay dolor en
la fosa iliaca derecha, síntomas gastrointestinales que comienzan
después del inicio de dolor y una respuesta inflamatoria
sistémica con leucocitosis y neutrofilia, aumento de la concentración
de proteína C reactiva y fiebre. La calificación de la
respuesta inflamatoria en apendicitis o calificación de Alvarado
ayuda a mejorar la precisión diagnóstica.
4 La CT ha mejorado la precisión diagnóstica en estudios individuales.
Sin embargo, en estudios de toda la población, la tasa de
diagnóstico incorrecto de apendicitis sigue siendo constante. Las
tasas de diagnóstico incorrecto son máximas en pacientes femeninos
en edad de procrear y en los extremos de edad (es decir,
muy niños y muy viejos).
5 Aún se debate la utilidad del tratamiento no quirúrgico de la
apendicitis no complicada. En la actualidad la apendicectomía es
el patrón de tratamiento. La apendicectomía laparoscópica tiene
una ligera ventaja con respecto a la técnica abierta.
6 La apendicitis perforada o complicada es más frecuente en
niños muy pequeños (edad < 5 años) y personas muy mayores
(edad > 65 años).
7 En la apendicitis complicada sin signos de septicemia o peritonitis
generalizada puede ser útil el tratamiento no operatorio.
En estos casos la función de la apendicectomía diferida
sigue siendo debatida.
8 La apendicectomía con una sola incisión no ofrece ninguna
ventaja evidente con respecto a la apendicectomía laparoscópica
estándar. La operación endoscópica transluminal
a través de orificios naturales continúa como un procedimiento
en fase de investigación.
9 La frecuencia de óbito fetal después de apendicectomía normal
en pacientes embarazadas es de 4%, y el riesgo de parto
prematuro es de 10%. La máxima oportunidad para mejorar
los desenlaces fetales puede ser mejorar la exactitud diagnóstica
y disminuir la tasa de apendicectomías negativas.
10 La profilaxia con antibióticos es eficaz en la prevención de
la infección posoperatoria de la herida quirúrgica. Los antibióticos
posoperatorios son innecesarios después de una
apendicitis no complicada. En la apendicitis complicada, se
recomienda una duración de tratamiento de cuatro a siete
días.
11 La función de la apendicectomía incidental está limitada a
pacientes con alto riesgo de diagnóstico incorrecto de apendicitis
(malrotación, pacientes que no pueden responder o
reaccionar en forma normal), pacientes con alto riesgo de
complicaciones con apendicitis (niños preparados para recibir
quimioterapia) y aquellos con un acceso limitado a la
atención a la salud moderna.
12 La prevalencia de las neoplasias malignas del apéndice sigue siendo ≤ 1% de las apendicectomías. El carcinoide y el
adenocarcinoma mucinoso son aún el diagnóstico histológico más frecuente.
Etiología > obstrucción de la luz por fecalitos (40% simple, 60% gangrenosa sin perforación, 90% con perforación) e hipertrofia
del tejido linfoide
Patogenia > obstrucción de asa, continua la secreción de la mucosa, llegando a producir estasis y distension. Stimulando las
fibras nerviosas viscerales que producen dolor sordo difuso en epigastrio mesogastrio. Persiste la secreción aumenta la
inflamación del apéndice y multiplicación de bacterias locales. Produciendo nausea refleja + vomito y aumento del dolor visceral.
Ientras continua la inflamación se produce oclusión de vénulas y capilares, ocasionando congestion vascular. Continua la
inflamación y afecta la serosa del peritoneo y peritoneo parietal ocasionando la migración del dolor a la fosa iliaca derecha,
persiste la oclusión vascular por lo que se genera infartos elipsoidales. A medida que ocurre distensión, invasión bacteriana,
afectación de los vasos y avance al infarto se desencadena perforación visceral
Presentación clínica: SINTOMAS > dolor difuso que se vuelve circunscrito a
medida que avanza la inflamación, y suele variar acorde a la posición del
apéndice además se acomáña de nausea, vomito y anorexia, en ocasiones
obstinación. SIGNOS > las personas tienden a estar en reposo y acostado,
dolor a la presión en Mc burney, rebote, y Rovsing. Además, Psoas con
extensión de MID y Obturador con rotación interna de MID, Por irritación
peritoneal. Fiebre, LABORATORIO > se espera leucocitosis acompañados de
aumento de PMN, concentraciones mayores a > 18 000 cel/mm plantean
apéndice perforado. PCR suele estar elevado pero su incremento puede
tener un retraso de hasta 12 h. IMÁGEN. Las radiografías simples del
abdomen pueden mostrar la presencia de un fecalito y la carga fecal en el
ciego que acompaña a la apendicitis. La ecografía y la CT son las pruebas de
imágenes que se utilizan con más frecuencia en pacientes con dolor
abdominal, sobre todo para valorar posible apendicitis. En general la CT es
más sensible y específica que la ecografía para el diagnóstico de apendicitis.
La ecografía con compresión gradual es económica, es rápida, no precisa
medio de contraste y se puede realizar en pacientes embarazadas. La
demostración de un apéndice fácilmente comprimible que mide < 5 mm de
diámetro descarta el diagnóstico de apendicitis.
SISTEMA DE CALIFICACIÓN CLÍNICA mediante un conjunto e variables, que individuales no representan aproximación clínica
DIAGNOSTICO DIFERENCIAL we
Tratamiento
Apendicectomía abierta
Anestesia general, en apendicitis no perforada se realiza insicion en el punto de mcburney (incisión McBurney-oblicua o
Rocky-Davis-transversa). En caso de apendicitis perforada se considera laparotomía, se observa el apendcie con
adherencias en la pared lateral
Apendicetomía laparoscópica Por anestesia general con sonda nasogástrica y orgastrica
Cirugía endoscópica transluminal
Complicaciones Infección de la herida quirúrgica, abscesos apendicitis de muñon (síntomas recidivantes)
NEOPLASIAS DE APÉNDICE
Carcinoide masa bulbar firme y amarillenta, de carácter maligno, se encuentra en la punta del apéndice lesion
circunscrita
Adenocarcinoma
o mucinoso, colónico y adenocarcinoide
Mucocele: dilatación obstructiva por acumulación de material mucoide pueden deberse de uno a cuatro procesos:
quistes de retención, hiperplasia de la mucosa, cistadenomas y cistadenocarcinomas
Seudomixoma peritoneal trastorno infrecuente en el cual ocurren derrames de líquido gelatinoso tras implantes
Linfoma
El linfoma El tubo digestivo con mayor frecuencia por los linfomas no Hodgkin.
VESICULA BILIAR
Puede ser intrahepática, rudimentaria, o duplicada, mide de 7 a 10 cm de largo y 3mm de grosor, capacidad de 30 a 50 ml
(obstrucción hasta 300 ml), se divide en fondo cuerpo infundíbulo y cuello. Irrigado por la arteria cística rama de la hepática
derecha que se aloja en el triángulo de CALOT (borde hepático, conducto cístico y hepático común), plexo simpático
preganglionar T8-T9
CONDUCTOS BILIARES conducto colédoco (cístico + hepático común (H. izquierdo + H. derecho)) el colédoco mide de 7-11 cm de
longitud, 5 a 10 mm de diámetro, los conductos están irrigados por la gastroduodenal y hepática derecha,
Los cálculos mas frecuentes de colesterol, que se ocasionan por super saturación de bilis con colesterol generando litiasis
vesicular, lo cual se resuelve mediante colelap, donde es importante limitar el triangulo de calot y así evitar lesiones de
estructuras. el principal factor de riesgo de enfermedad de la vesícula, es la colelitiasis que puede desencadenar: colecistitis,
coledocolitiasis, colangitis, y pancreatitis biliar. Y que además puede contribuir al cáncer biliar. El carcinoma biliar (mal
pronóstico) y además poca respuesta a quimio y radioterapia. La cirugía se presenta como mejor elección en etapas tempranas
Formación y composición de cálculos
En el adulto se produce en el hígado de 500 a 1000 ml de bilis x dia,