16 A
16 A
Wikcionario:Referencia/ES/Pronunciación
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Introducción
Se incluye aquí una descripción general del sistema fonológico (los sonidos, la pronunciación)
del español o castellano, que busca ser práctica y de fácil consulta. Hay numerosas diferencias
en la realización de los sonidos según regiones, clases sociales y género sexual, entre otros
factores. Sin embargo, casi todas estas diferencias ocurren dentro de un sistema mental
común a todo el mundo hispánico, que permite reconocer y contrastar el significado de las
palabras con varias formas de pronunciarse.
Para artículos más detallados, recomendamos la página de Wikipedia sobre fonología del
español. En cuanto a variaciones regionales, puede consultarse Wikcionario:Variantes
regionales del español, así como los artículos de Wikipedia sobre los diferentes dialectos,
listados en: w:Categoría:Dialectos del idioma español.
Siguiendo las convenciones del AFI (Alfabeto Fonético Internacional), se indican entre barras
oblicuas / / los fonemas, es decir, la clase más general o abstracta de sonidos que marcan una
diferencia en el significado; y se indican entre corchetes [ ] los rasgos fonéticos, esto es, la
manera un poco más concreta de pronunciar ciertos fonemas según el lugar que ocupan en el
habla, o como aparecen en diversos dialectos (la palabra "dialecto" no se emplea aquí en el
sentido coloquial despectivo, sino en su significado técnico de "variedad de un idioma o modo
en que se emplea en determinado contexto").1
Vocales
El español funciona con cinco fonemas vocálicos básicos (los ejemplos de audio son
aproximados):
La realización de estos fonemas varía mucho (genera alófonos) según el lugar que ocupen
dentro de una palabra, según sean tónicos o no, y a través de las diferencias dialectales. Sin
embargo, cada uno de ellos conforma la clase general que marca diferencia de significado
entre palabras, como se puede apreciar en los ejemplos. Uno de los aspectos que hace fácil la
escritura y lectura en castellano, es que esos cinco fonemas se representan siempre con las
grafías correspondientes: ⟨a⟩, ⟨e⟩, ⟨i⟩, ⟨o⟩, ⟨u⟩.
Consonantes
Los fonemas consonánticos básicos que emplea el español para marcar mentalmente la
diferencia en el significado de las palabras son los siguientes:
cana /ˈkana/
caña /ˈkaɲa/
Los siguientes son algunos ejemplos, que ocurren en la mayoría de los dialectos del español,
de fonemas que varían según su vecindad con otros:
Ejemplos: logo [ˈloɣo] - hay gas [ˈajˈɣas] - sorgo [ˈsoɾɣo] - algo [ˈalɣo]
antes de /g/ se pronuncia [ŋ] (con el velo del paladar, como en tango, [ˈtaŋgo])
antes de palatales como /tʃ/ (⟨ch⟩) se vuelve también palatal: [ɲ] (como una eñe en cancha:
[ˈkaɲtʃa])
antes de bilabiales como /b/ (⟨v⟩) se hace también bilabial (como una eme en enviar: [em
ˈbjaɾ]).
antes de dentales como /d/ y /t/ se hace también dental (como en cantar: [kan̪ˈtaɾ]).
antes de labiodentales como /f/ se hace también labiodental (como en énfasis: [ˈeɱfasis]).
Variaciones fonológicas
Como se detalla en Wikcionario:Variantes regionales del español, las distintas zonas del mundo
hispánico presentan vastas diferencias en los modos concretos de realizar cada fonema, sin
que esto implique una distinción de significado (son variaciones fonéticas, no fonológicas). Así,
el posesivo tuyo, /ˈtuʝo/, podrá escucharse como [ˈtujo], [ˈtud͡ʒo], [ˈtuɟo] y [ˈtuʃo] sin que por
ello pase a ser otra palabra.
Hay dos tipos de variación, sin embargo, que sí marcan una diferencia entre palabras (tienen
valor de distinción fonológica). A estas dos variantes fonológicas aluden los términos "seseo" y
"yeísmo" que, curiosamente, designan el modo de pronunciar de la mayoría (la mayor parte de
los hablantes de español son seseantes y yeístas).
Seseo
(Mapa aproximado)
El término "seseo" designa el modo de pronunciar que no emplea el fonema /θ/ (fricativa
dental sorda) como marcador de distinción léxica. Esta es la pronunciación de casi el 90% de
los hablantes, y se considera normativa y culta. Los dialectos que no emplean el fonema /θ/ se
han denominado "seseantes".
seseo:
distinción:
Existe otro fenómeno, conocido como "ceceo", que consiste en emplear [θ] como alófono
de /s/ en algunos casos. Se da mayoritariamente en el sur de la Península Ibérica (y en zonas
puntuales de América), donde convive con la distinción y el seseo.
Yeísmo
(Mapa aproximado)
El término "yeísmo" designa el modo de pronunciar que no emplea el fonema /ʎ/
(aproximante lateral palatal) como marcador de distinción léxica. Esta es la pronunciación de la
mayoría de los hablantes, y se considera normativa y culta.
En zonas de Suramérica y la Península Ibérica, el fonema /ʎ/ sirve para distinguir términos
como /ˈkaʎo/ y /ˈkaʝo/ (callo vs. cayo), y se corresponde con la grafía ⟨ll⟩. A este fenómeno,
que también se considera normativo y culto, se le puede designar "distinción" o
"diferenciación" (entre /ʎ y /ʝ/). Esta era, de hecho, la pronunciación habitual en numerosos
dialectos hispánicos hasta la primera mitad del siglo XX, pero se ha perdido en pocas décadas,
en un rápido proceso conocido como la "deslateralización de /ʎ/".
[[Link]ˈʝ[Link]]
[[Link]ˈʎ[Link]]
Incidentalmente, el fonema /ʝ/ (fricativa palatal sonora), que ha venido reemplazanado a /ʎ/,
tiene considerables variaciones regionales. Se pronuncia en muchos casos como la
semiconsonante [j] (palatal aproximante), como [d͡ʒ] (africada sonora enfática, por ejemplo en
partes de Colombia), como [ɟ͡ʝ] (africada suave, antes de /n/ en muchos dialectos) y como [ʃ] o
[ʒ] (fricativa postalveolar sorda o sonora, en el área rioplatense). Tal es la variación, que
algunos autores cuestionan la existencia real del fonema /ʝ/ en español.6
Escritura
Segmentos fonéticos
La sílaba
/[Link].ˈma/
Y dos en "claro":
/ˈkla.ɾo/
La duración de las sílabas en español no tiene un valor fonológico, es decir, un hablante puede
hacer una sílaba tan larga o corta como quiera, y la palabra seguirá siendo identificada como la
misma por quien le escuche. Tal duración, sin embargo, implicará un tono y una serie de
connotaciones afectivas según el dialecto y los demás factores del habla pragmática.
Muchos autores describen el español como una lengua "silábicamente acompasada", es decir,
en la cual todas las sílabas se pronuncian y las vocales de sílabas menos acentuadas se
oscurecen poco.7
En español, en la inmensa mayoría de los casos, cada sílaba se agrupa en torno a una o más
vocales. Por ejemplo:
[[Link]ˈte]
(co-mi-té) ~ [peɾˈðon]
(per-dón) ~ [ˌtaw.ɾoˈ[Link]]
(tau-ro-ma-quia)
[aˈmoɾ]
(a-mor) ~ [ˈ[Link]]
(ho-la) ~ [ˈkɾe.o]
(cre-o)
Hiatos y diptongos
tónicas: que tienen mayor énfasis y duración (acento prosódico), como la /o/ en [a.ˈmoɾ]
(amor)
Las vocales cerradas átonas tienden a pronunciarse dentro de una misma sílaba si aparecen
junto a una abierta tónica o a otra cerrada. Esta pronunciación de dos vocales en una sola
sílaba se llama diptongo. Así, en la palabra "aire", la vocal abierta tónica /ˈa/ forma una sola
sílaba con la cerrada átona /i/, la cual se convierte en una semi-vocal: [ ˈaj.ɾe ].
En el estudio tradicional del español, se consideran diptongos, pues, las combinaciones entre
vocales cerradas o de vocal cerrada átona con abierta tónica, puesto que son las que forman
una sola sílaba. Estas son:
ai au ia ua ei eu ie ue oi io uo ou
ui ui iu iu
hay au-la fiar cual rey eu-ro mies pues hoy dios cuo-ta bou
muy fui viu-do nullius
/ˈaj/ /ˈaw/ /jaˈ/ /waˈ/ /ˈej/ /ˈew/ /jeˈ/ /weˈ/ /ˈoj/ /joˈ/ /woˈ/ /ˈow/
/ˈuj/ /wiˈ/ /juˈ/ /ˈiw/
Cabe mencionar que algunos autores defienden la distinción entre diptongos crecientes, en
cuyo caso [j]/[w] precede el núcleo silábico (p. ej. [mjes], mies y [pwes], pues), y diptongos
decrecientes, donde [i̯ ]/[u̯ ] figuran a continuación de dicho núcleo (véanse [rei̯ ], rey o
[ˈau̯ .la], aula). En aras de la simplicidad, recomendamos el empleo de [j]/[w] para todos los
casos.
Obsérvese, en cambio, que en la palabra "aéreo" cada vocal abierta se pronuncia en una sílaba
o golpe de voz diferente: [a.ˈe.ɾe.o]. Esta secuencia de vocales que se pronuncian en sílabas
diferentes se llama hiato. Fonéticamente, forman dos sílabas:
vocal cerrada tónica con vocal abierta: [ˈfɾi.o] (frí-o), [gaˈɾu.a] (ga-rú-a), [reˈiɾ] (re-ír).8
Existen también, aunque con menos frecuencia, grupos de tres vocales reunidas una sola
sílaba, llamados triptongos. Estos tienen siempre la estructura de vocal cerrada átona-vocal
abierta-vocal cerrada átona. Algunos ejemplos comunes son:
Para todos los casos mencionados, la siempre muda letra ⟨h⟩ no influye en su consideración
como diptongo o como hiato: [ˈbu.o] (bú-ho), [ajˈ[Link]] (ahi-ja-do), [aˈi] (a-hí), etc.
Cada consonante forma sílaba con la vocal que le sigue: ca-sa ; pe-ro ; sa-lón.
Las grafías dobles que representan un solo sonido, nunca se separan: ⟨ch⟩, ⟨ll⟩, ⟨rr⟩, ⟨qu⟩ (que,
qui), ⟨gu⟩ (gue, gui) representan los fonemas /t͡ʃ/, /ʎ/, /r/, /k/ y /g/ respectivamente: co-che ; a-
llá ; zo-rro ; to-que ; se-guí ; al-qui-mia.
Si hay dos consonantes juntas, se separan cada una en una sílaba diferente: am-ne-sia ; nun-
ca ; cor-te; hin-char; ad-he-rir ; he-mis-fe-rio ; Is-ra-el ; en-ri-que-cer ; es-la-bón.
NO se separan las combinaciones en que /ɾ/ y /l/ vienen después de otra consonante oclusiva
o fricativa, puesto que conforman una unidad sonora (bl, br, cr, cl, dr, dl, fr, fl, gr, gl, pl, pr, tr y
tl): sa-ble ; co-bro ; ti-gre ; con-tra-to ; a-pli-car ; flu-jo ; es-cla-vos.
Si hay tres consonantes juntas, las dos primeras van con la vocal anterior y la tercera con la
siguiente vocal: trans-por-te ; ins-ti-tu-to (excepto las combinaciones mencionadas en el #4:
em-bra-gue ; en-cla-ve ; tras-plan-tar).
Si hay cuatro consonantes juntas, dos forman una sílaba y las dos siguientes otra: cons-truir ;
trans-gre-sión.
Diptongación dialectal
Este caso ocurre también, por razones etimológicas, con un número limitado de monosílabos
(que desde 2010 se escriben sin tilde, pero ambas pronunciaciones se consideran cultas y
normativas):10
Las siguientes formas de los verbos criar, fiar, guiar, liar y piar:
grafía flui fluis frui fruis hui huis frio friais rio riais
con diptongo [ˈflwi] [ˈflwis] [ˈfɾwi] [ˈfɾwis] [ˈwi] [ˈwis] [ˈfɾjo] [ˈfɾjajs] [ˈrjo] [ˈrjajs]
con hiato [fluˈi] [fluˈis] [fɾuˈi] [fɾuˈis] [uˈi] [uˈis] [fɾiˈo] [fɾiˈajs] [riˈo] [riˈajs]
Y sustantivos como:
grafía guion ion muon pion prion ruan truhan Ruan Sion
con diptongo [ˈgjon] [ˈjon] [ˈmwon] [ˈpjon] [ˈpɾjon] [ˈrwan] [ˈtɾwan] [ˈrwan]
[ˈsjon]
con hiato [giˈon] [iˈon] [muˈon] [piˈon] [pɾiˈon] [ruˈan] [tɾuˈan] [ruˈan] [siˈon]
Por otro lado, a lo largo de toda la geografía hispánica "existe una tendencia antihiática muy
marcada en el habla popular"8. Es decir, se tiende en el habla coloquial a pronunciar como
diptongos un gran número de combinaciones entre vocales abiertas (diptongación o sinéresis).
Así ocurre en la pronunciación de la palabra "área" en el siguiente ejemplo, que suena casi
como [ˈa.ɾja]:
"área":
Duration: 2 segundos.0:02
El caso más predecible de este tipo de diptongación es el de los verbos con el sufijo -ear, que
en la vida informal se pronuncian con -iar: [peˈljaɾ] por [[Link]ˈaɾ] (pelear), [miˈkjaɾ] (miquiar)
por [[Link]ˈaɾ] (miquear), etc. Varias entradas de los diccionarios de americanismos listan
directamente la forma coloquial en -iar (véanse más ejemplos en Categoría:ES:Palabras con el
sufijo -iar).
La palabra
Si bien las sílabas son el segmento mínimo de sonidos habitualmente pronunciados con un
golpe de voz, pocas de ellas tienen significado por sí mismas. Su combinación en palabras es la
unidad mínima de significado. Por supuesto, numerosas palabras en castellano son de una sola
sílaba (monosílabos):
Sin embargo, hay un número mucho mayor de palabras con varias sílabas (las de dos y tres
sílabas, combinadas, constituyen aproximadamente el 50% del léxico más usado en
castellano).11 Y la mayoría de ellas incluye un énfasis o acento sobre alguna de sus sílabas
(llamadas por ello tónicas). Estos son algunos ejemplos:
[maˈron]
marrón - [[Link]ˈʎ[Link]]
castellano - [[Link]ˈpu.β[Link]]
la república
(acento en on, última sílaba) - (la tónica es ʎa, penúltima sílaba) - (la
antepenúltima sílaba, pu, es la tónica)
Este acento tiene valor fonológico, ya que está íntimamente relacionado con el sentido de la
palabra (por ello se puede llamar acento léxico, es decir, que tiene impacto en el significado).
Es fácil percibir este efecto en palabras que tienen la misma secuencia de fonemas, por
ejemplo:
término → [ˈteɾ.[Link]] → significa palabra o vocablo: "No entiendo ese término que usó el
periodista".
termino → [teɾˈ[Link]] → significa "yo finalizo" (presente): "Siempre termino los exámenes a
tiempo".
Casi el 80% de las palabras empleadas con mayor frecuencia (excluyendo las que son átonas,
como se explica más abajo), tienen el acento léxico en la penúltima sílaba. Estas son llamadas
"graves", "llanas" o "paroxítonas". Algunos ejemplos son: "castellano" [[Link]ˈʝ[Link]], "palabra"
[paˈla.βɾa] y "frente" [ˈfɾ[Link]].
Luego, aproximadamente el 16% llevan el acento en la última sílaba. Estas son llamadas
"agudas" u "oxítonas". Algunos ejemplos son: "marrón" [maˈron], "papel" [paˈpel] y "así" [aˈsi].
Hay unas pocas, todas formas verbales con pronombres enclíticos, que tienen el acento en la
trasantepenúltima sílaba, y son llamadas sobresdrújulas o superproparoxítonas. Por ejemplo:
"comuníquesele" o "tráemelo".
En el habla real, muchas palabras son átonas, es decir, no se pronuncian con acento en una
sílaba particular, puesto que se juntan con otras palabras en una unidad léxica y en
continuidad fónica. Tal es el caso de muchos artículos (el, la, los, las), muchas conjunciones (la
casa que quiero; ; descansaré cuando llegues), y muchas preposiciones (la mesa de madera; un
arroz para el almuerzo), entre otras. Sin embargo, al pronunciarse o pensarse aisladamente, sí
puede identificarse su acento léxico.
La acentuación gráfica
→ Para una explicación detallada, puede consultarse Acentuación del idioma español en
Wikipedia.
La escritura del castellano emplea un sistema de tildes o acentos gráficos que resulta muy
práctico para reconocer cuál es la sílaba tónica de cada palabra:
Las palabras que terminan en vocal, en ⟨n⟩ o en ⟨s⟩ y no tienen tilde, son graves (la sílaba
tónica es la penúltima). Estas son la inmensa mayoría. Así, sabemos que "mañana" es grave,
[maˈɲ[Link]], porque termina en vocal y no tiene tilde.
Las palabras que terminan en consonante diferente de ⟨n⟩ o de ⟨s⟩ y no tienen tilde, son
agudas (la sílaba tónica es la última). De este modo, sabemos que "fundamental" es aguda,
[[Link]ˈtal], porque termina en ⟨l⟩ y no tiene tilde.
Cualquier palabra de varias sílabas que no sea aguda ni grave, tiene tilde: "república",
"comuníquesele".
Independientemente del lugar de la sílaba tónica, los hiatos que resultan de una vocal cerrada
átona junto a una abierta tónica, se indican con tilde: río, búho, economía, grúa.
En general, los monosílabos no llevan tilde, pero en algunos se marca para diferenciarlos de
sus homónimos: «No le dé usted la mesa de madera»; «tú vives en tu casa»; «mi familia es
importante para mí»; «sí iré si ella va conmigo»; «te voy a servir el té»; etc.
Los adjetivos/pronombres interrogativos y exclamativos llevan tilde siempre (para indicar que
son tónicos, a diferencia de sus conjunciones homónimas): «¿Dónde te espero? Espérame
donde quieras»; «¡qué bueno que llegaste!».
La única excepción significativa a las reglas anteriores ocurre con los adverbios formados con el
sufijo -mente que, aunque siempre graves (la sílaba tónica es -men-), conservan la tilde si el
adjetivo del cual derivan la tiene. Por ejemplo: "rápido" → "rápidamente". La razón es que en
su pronunciación conservan el acento del adjetivo como énfasis secundario: [ˌ[Link]ˈ[Link]].
La sinalefa
En la enunciación, las palabras se coordinan entre sí para formar mensajes con sentido. El
fenómeno fonético más notorio en el encadenamiento de palabras es la sinalefa, que consiste
en unir las vocales al final de una palabra con las que están al comienzo de la siguiente. Así, por
ejemplo, en la frase "lo entiendo", la /o/ final átona se une con la /e/ inicial átona en una sola
sílaba: [lwenˈ[Link]].
Más ejemplos:
¿Y qué‿hora es?
[meˈð[Link]ˈ[Link].ɣo]
La sinalefa se realiza como un diptongo, es decir, como si se tratara de una sola sílaba, cuando
una de las dos vocales, o ambas, son átonas, es decir, no están en la sílaba que lleva el acento
léxico. El proceso, sin embargo, es complejo (no sucede entre todas las vocales ni en todas las
posiciones, pues depende de facotres sintácticos), varía según el registro (coloquial, formal,
etc.) y según el dialecto, y no tiene mayores implicaciones fonológicas (no afecta el significado
básico de cada palabra), aunque sí afectivas y expresivas.
La entonación
Los sonidos se integran en sílabas, las sílabas en palabras, las palabras en frases y, finalmente,
las frases se suceden entre sí dentro de un discurso. En castellano, para este nivel más
complejo, la entonación no tiene implicaciones fonológicas (no altera el significado de las
palabras), pero sí un valor pragmático. Obsérvese por ejemplo cómo se altera el sentido de la
interjección ¡"ah"! con diferentes entonaciones:
(decepción) ~
(admiración) ~
(comprensión) ~
(interrogación)
De nuevo, la entonación varía mucho a través de las áreas dialectales del castellano, pero
pueden destacarse tres compartidas por la mayor parte:
entonación ascendente:
entonación descendente:
entonación llana:
Véase también
Indicaciones y políticas sobre la transcripción de pronunciación en Wikcionario en español
Referencias y notas
«dialecto», Diccionario de la lengua española (2014), 23.ª ed., Edición del Tricentenario,
Madrid: Real Academia Española, Asociación de Academias de la Lengua Española y Espasa.
Ladefoged, Peter; Johnson, Keith (1975) A Course in Phonetics, 6.a edición, Boston, MA:
Wadsworth, 2010, p. 227.
Para una historia de este fenómeno véanse “Reajuste de las sibilantes del idioma español” en
Wikipedia, y Cano, Rafael (2005) Historia de la lengua española. Barcelona: Ariel Lingüística.
Gil Fernández, Juana (2007) Fonética para profesores de español: de la teoría a la práctica.
Madrid: Arco/Libros, pp. 317-18.
Para efectos de dividir palabras con guiones al final de una línea, hay otras reglas específicas,
no fonéticas sino ortográficas. Véase «guion», Diccionario panhispánico de dudas, Asociación
de Academias de la Lengua Española, Real Academia Española..
Troya, M. (1998). «Frecuencia de esquemas acentuales en la norma culta del español de Las
Palmas de Gran Canaria». Philologica Canariensia. Revista de Filología de la Universidad de Las
Palmas de Gran Canaria, 4-5, 413-430. Cambiar a la tabla de contenidos
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Introducción
Se incluye aquí una descripción general del sistema fonológico (los sonidos, la pronunciación)
del español o castellano, que busca ser práctica y de fácil consulta. Hay numerosas diferencias
en la realización de los sonidos según regiones, clases sociales y género sexual, entre otros
factores. Sin embargo, casi todas estas diferencias ocurren dentro de un sistema mental
común a todo el mundo hispánico, que permite reconocer y contrastar el significado de las
palabras con varias formas de pronunciarse.
Para artículos más detallados, recomendamos la página de Wikipedia sobre fonología del
español. En cuanto a variaciones regionales, puede consultarse Wikcionario:Variantes
regionales del español, así como los artículos de Wikipedia sobre los diferentes dialectos,
listados en: w:Categoría:Dialectos del idioma español.
Siguiendo las convenciones del AFI (Alfabeto Fonético Internacional), se indican entre barras
oblicuas / / los fonemas, es decir, la clase más general o abstracta de sonidos que marcan una
diferencia en el significado; y se indican entre corchetes [ ] los rasgos fonéticos, esto es, la
manera un poco más concreta de pronunciar ciertos fonemas según el lugar que ocupan en el
habla, o como aparecen en diversos dialectos (la palabra "dialecto" no se emplea aquí en el
sentido coloquial despectivo, sino en su significado técnico de "variedad de un idioma o modo
en que se emplea en determinado contexto").1
Vocales
El español funciona con cinco fonemas vocálicos básicos (los ejemplos de audio son
aproximados):
La realización de estos fonemas varía mucho (genera alófonos) según el lugar que ocupen
dentro de una palabra, según sean tónicos o no, y a través de las diferencias dialectales. Sin
embargo, cada uno de ellos conforma la clase general que marca diferencia de significado
entre palabras, como se puede apreciar en los ejemplos. Uno de los aspectos que hace fácil la
escritura y lectura en castellano, es que esos cinco fonemas se representan siempre con las
grafías correspondientes: ⟨a⟩, ⟨e⟩, ⟨i⟩, ⟨o⟩, ⟨u⟩.
Consonantes
Los fonemas consonánticos básicos que emplea el español para marcar mentalmente la
diferencia en el significado de las palabras son los siguientes:
cana /ˈkana/
caña /ˈkaɲa/
Ejemplos: logo [ˈloɣo] - hay gas [ˈajˈɣas] - sorgo [ˈsoɾɣo] - algo [ˈalɣo]
antes de /g/ se pronuncia [ŋ] (con el velo del paladar, como en tango, [ˈtaŋgo])
antes de palatales como /tʃ/ (⟨ch⟩) se vuelve también palatal: [ɲ] (como una eñe en cancha:
[ˈkaɲtʃa])
antes de bilabiales como /b/ (⟨v⟩) se hace también bilabial (como una eme en enviar: [em
ˈbjaɾ]).
antes de dentales como /d/ y /t/ se hace también dental (como en cantar: [kan̪ˈtaɾ]).
antes de labiodentales como /f/ se hace también labiodental (como en énfasis: [ˈeɱfasis]).
Variaciones fonológicas
Como se detalla en Wikcionario:Variantes regionales del español, las distintas zonas del mundo
hispánico presentan vastas diferencias en los modos concretos de realizar cada fonema, sin
que esto implique una distinción de significado (son variaciones fonéticas, no fonológicas). Así,
el posesivo tuyo, /ˈtuʝo/, podrá escucharse como [ˈtujo], [ˈtud͡ʒo], [ˈtuɟo] y [ˈtuʃo] sin que por
ello pase a ser otra palabra.
Hay dos tipos de variación, sin embargo, que sí marcan una diferencia entre palabras (tienen
valor de distinción fonológica). A estas dos variantes fonológicas aluden los términos "seseo" y
"yeísmo" que, curiosamente, designan el modo de pronunciar de la mayoría (la mayor parte de
los hablantes de español son seseantes y yeístas).
Seseo
(Mapa aproximado)
El término "seseo" designa el modo de pronunciar que no emplea el fonema /θ/ (fricativa
dental sorda) como marcador de distinción léxica. Esta es la pronunciación de casi el 90% de
los hablantes, y se considera normativa y culta. Los dialectos que no emplean el fonema /θ/ se
han denominado "seseantes".
seseo:
distinción:
Existe otro fenómeno, conocido como "ceceo", que consiste en emplear [θ] como alófono
de /s/ en algunos casos. Se da mayoritariamente en el sur de la Península Ibérica (y en zonas
puntuales de América), donde convive con la distinción y el seseo.
Yeísmo
(Mapa aproximado)
En zonas de Suramérica y la Península Ibérica, el fonema /ʎ/ sirve para distinguir términos
como /ˈkaʎo/ y /ˈkaʝo/ (callo vs. cayo), y se corresponde con la grafía ⟨ll⟩. A este fenómeno,
que también se considera normativo y culto, se le puede designar "distinción" o
"diferenciación" (entre /ʎ y /ʝ/). Esta era, de hecho, la pronunciación habitual en numerosos
dialectos hispánicos hasta la primera mitad del siglo XX, pero se ha perdido en pocas décadas,
en un rápido proceso conocido como la "deslateralización de /ʎ/".
[[Link]ˈʎ[Link]]
Incidentalmente, el fonema /ʝ/ (fricativa palatal sonora), que ha venido reemplazanado a /ʎ/,
tiene considerables variaciones regionales. Se pronuncia en muchos casos como la
semiconsonante [j] (palatal aproximante), como [d͡ʒ] (africada sonora enfática, por ejemplo en
partes de Colombia), como [ɟ͡ʝ] (africada suave, antes de /n/ en muchos dialectos) y como [ʃ] o
[ʒ] (fricativa postalveolar sorda o sonora, en el área rioplatense). Tal es la variación, que
algunos autores cuestionan la existencia real del fonema /ʝ/ en español.6
Escritura
Segmentos fonéticos
La sílaba
/[Link].ˈma/
Y dos en "claro":
/ˈkla.ɾo/
La duración de las sílabas en español no tiene un valor fonológico, es decir, un hablante puede
hacer una sílaba tan larga o corta como quiera, y la palabra seguirá siendo identificada como la
misma por quien le escuche. Tal duración, sin embargo, implicará un tono y una serie de
connotaciones afectivas según el dialecto y los demás factores del habla pragmática.
Muchos autores describen el español como una lengua "silábicamente acompasada", es decir,
en la cual todas las sílabas se pronuncian y las vocales de sílabas menos acentuadas se
oscurecen poco.7
En español, en la inmensa mayoría de los casos, cada sílaba se agrupa en torno a una o más
vocales. Por ejemplo:
[[Link]ˈte]
(co-mi-té) ~ [peɾˈðon]
(per-dón) ~ [ˌtaw.ɾoˈ[Link]]
(tau-ro-ma-quia)
[aˈmoɾ]
(a-mor) ~ [ˈ[Link]]
(ho-la) ~ [ˈkɾe.o]
(cre-o)
Hiatos y diptongos
tónicas: que tienen mayor énfasis y duración (acento prosódico), como la /o/ en [a.ˈmoɾ]
(amor)
Las vocales cerradas átonas tienden a pronunciarse dentro de una misma sílaba si aparecen
junto a una abierta tónica o a otra cerrada. Esta pronunciación de dos vocales en una sola
sílaba se llama diptongo. Así, en la palabra "aire", la vocal abierta tónica /ˈa/ forma una sola
sílaba con la cerrada átona /i/, la cual se convierte en una semi-vocal: [ ˈaj.ɾe ].
En el estudio tradicional del español, se consideran diptongos, pues, las combinaciones entre
vocales cerradas o de vocal cerrada átona con abierta tónica, puesto que son las que forman
una sola sílaba. Estas son:
ai au ia ua ei eu ie ue oi io uo ou
ui ui iu iu
hay au-la fiar cual rey eu-ro mies pues hoy dios cuo-ta bou
muy fui viu-do nullius
/ˈaj/ /ˈaw/ /jaˈ/ /waˈ/ /ˈej/ /ˈew/ /jeˈ/ /weˈ/ /ˈoj/ /joˈ/ /woˈ/ /ˈow/
/ˈuj/ /wiˈ/ /juˈ/ /ˈiw/
Cabe mencionar que algunos autores defienden la distinción entre diptongos crecientes, en
cuyo caso [j]/[w] precede el núcleo silábico (p. ej. [mjes], mies y [pwes], pues), y diptongos
decrecientes, donde [i̯ ]/[u̯ ] figuran a continuación de dicho núcleo (véanse [rei̯ ], rey o
[ˈau̯ .la], aula). En aras de la simplicidad, recomendamos el empleo de [j]/[w] para todos los
casos.
Obsérvese, en cambio, que en la palabra "aéreo" cada vocal abierta se pronuncia en una sílaba
o golpe de voz diferente: [a.ˈe.ɾe.o]. Esta secuencia de vocales que se pronuncian en sílabas
diferentes se llama hiato. Fonéticamente, forman dos sílabas:
vocal cerrada tónica con vocal abierta: [ˈfɾi.o] (frí-o), [gaˈɾu.a] (ga-rú-a), [reˈiɾ] (re-ír).8
Existen también, aunque con menos frecuencia, grupos de tres vocales reunidas una sola
sílaba, llamados triptongos. Estos tienen siempre la estructura de vocal cerrada átona-vocal
abierta-vocal cerrada átona. Algunos ejemplos comunes son:
Para todos los casos mencionados, la siempre muda letra ⟨h⟩ no influye en su consideración
como diptongo o como hiato: [ˈbu.o] (bú-ho), [ajˈ[Link]] (ahi-ja-do), [aˈi] (a-hí), etc.
La división silábica
Cada consonante forma sílaba con la vocal que le sigue: ca-sa ; pe-ro ; sa-lón.
Las grafías dobles que representan un solo sonido, nunca se separan: ⟨ch⟩, ⟨ll⟩, ⟨rr⟩, ⟨qu⟩ (que,
qui), ⟨gu⟩ (gue, gui) representan los fonemas /t͡ʃ/, /ʎ/, /r/, /k/ y /g/ respectivamente: co-che ; a-
llá ; zo-rro ; to-que ; se-guí ; al-qui-mia.
Si hay dos consonantes juntas, se separan cada una en una sílaba diferente: am-ne-sia ; nun-
ca ; cor-te; hin-char; ad-he-rir ; he-mis-fe-rio ; Is-ra-el ; en-ri-que-cer ; es-la-bón.
NO se separan las combinaciones en que /ɾ/ y /l/ vienen después de otra consonante oclusiva
o fricativa, puesto que conforman una unidad sonora (bl, br, cr, cl, dr, dl, fr, fl, gr, gl, pl, pr, tr y
tl): sa-ble ; co-bro ; ti-gre ; con-tra-to ; a-pli-car ; flu-jo ; es-cla-vos.
Si hay tres consonantes juntas, las dos primeras van con la vocal anterior y la tercera con la
siguiente vocal: trans-por-te ; ins-ti-tu-to (excepto las combinaciones mencionadas en el #4:
em-bra-gue ; en-cla-ve ; tras-plan-tar).
Si hay cuatro consonantes juntas, dos forman una sílaba y las dos siguientes otra: cons-truir ;
trans-gre-sión.
Diptongación dialectal
Este caso ocurre también, por razones etimológicas, con un número limitado de monosílabos
(que desde 2010 se escriben sin tilde, pero ambas pronunciaciones se consideran cultas y
normativas):10
Las siguientes formas de los verbos criar, fiar, guiar, liar y piar:
Las siguientes formas de los verbos fluir, fruir y huir: Las siguientes formas de los verbos
freír y reír:
grafía flui fluis frui fruis hui huis frio friais rio riais
con diptongo [ˈflwi] [ˈflwis] [ˈfɾwi] [ˈfɾwis] [ˈwi] [ˈwis] [ˈfɾjo] [ˈfɾjajs] [ˈrjo] [ˈrjajs]
con hiato [fluˈi] [fluˈis] [fɾuˈi] [fɾuˈis] [uˈi] [uˈis] [fɾiˈo] [fɾiˈajs] [riˈo] [riˈajs]
Y sustantivos como:
grafía guion ion muon pion prion ruan truhan Ruan Sion
con diptongo [ˈgjon] [ˈjon] [ˈmwon] [ˈpjon] [ˈpɾjon] [ˈrwan] [ˈtɾwan] [ˈrwan]
[ˈsjon]
con hiato [giˈon] [iˈon] [muˈon] [piˈon] [pɾiˈon] [ruˈan] [tɾuˈan] [ruˈan] [siˈon]
Por otro lado, a lo largo de toda la geografía hispánica "existe una tendencia antihiática muy
marcada en el habla popular"8. Es decir, se tiende en el habla coloquial a pronunciar como
diptongos un gran número de combinaciones entre vocales abiertas (diptongación o sinéresis).
Así ocurre en la pronunciación de la palabra "área" en el siguiente ejemplo, que suena casi
como [ˈa.ɾja]:
"área":
Duration: 2 segundos.0:02
El caso más predecible de este tipo de diptongación es el de los verbos con el sufijo -ear, que
en la vida informal se pronuncian con -iar: [peˈljaɾ] por [[Link]ˈaɾ] (pelear), [miˈkjaɾ] (miquiar)
por [[Link]ˈaɾ] (miquear), etc. Varias entradas de los diccionarios de americanismos listan
directamente la forma coloquial en -iar (véanse más ejemplos en Categoría:ES:Palabras con el
sufijo -iar).
La palabra
Si bien las sílabas son el segmento mínimo de sonidos habitualmente pronunciados con un
golpe de voz, pocas de ellas tienen significado por sí mismas. Su combinación en palabras es la
unidad mínima de significado. Por supuesto, numerosas palabras en castellano son de una sola
sílaba (monosílabos):
Sin embargo, hay un número mucho mayor de palabras con varias sílabas (las de dos y tres
sílabas, combinadas, constituyen aproximadamente el 50% del léxico más usado en
castellano).11 Y la mayoría de ellas incluye un énfasis o acento sobre alguna de sus sílabas
(llamadas por ello tónicas). Estos son algunos ejemplos:
[maˈron]
marrón - [[Link]ˈʎ[Link]]
castellano - [[Link]ˈpu.β[Link]]
la república
(acento en on, última sílaba) - (la tónica es ʎa, penúltima sílaba) - (la
antepenúltima sílaba, pu, es la tónica)
Este acento tiene valor fonológico, ya que está íntimamente relacionado con el sentido de la
palabra (por ello se puede llamar acento léxico, es decir, que tiene impacto en el significado).
Es fácil percibir este efecto en palabras que tienen la misma secuencia de fonemas, por
ejemplo:
término → [ˈteɾ.[Link]] → significa palabra o vocablo: "No entiendo ese término que usó el
periodista".
termino → [teɾˈ[Link]] → significa "yo finalizo" (presente): "Siempre termino los exámenes a
tiempo".
Casi el 80% de las palabras empleadas con mayor frecuencia (excluyendo las que son átonas,
como se explica más abajo), tienen el acento léxico en la penúltima sílaba. Estas son llamadas
"graves", "llanas" o "paroxítonas". Algunos ejemplos son: "castellano" [[Link]ˈʝ[Link]], "palabra"
[paˈla.βɾa] y "frente" [ˈfɾ[Link]].
Luego, aproximadamente el 16% llevan el acento en la última sílaba. Estas son llamadas
"agudas" u "oxítonas". Algunos ejemplos son: "marrón" [maˈron], "papel" [paˈpel] y "así" [aˈsi].
Hay unas pocas, todas formas verbales con pronombres enclíticos, que tienen el acento en la
trasantepenúltima sílaba, y son llamadas sobresdrújulas o superproparoxítonas. Por ejemplo:
"comuníquesele" o "tráemelo".
En el habla real, muchas palabras son átonas, es decir, no se pronuncian con acento en una
sílaba particular, puesto que se juntan con otras palabras en una unidad léxica y en
continuidad fónica. Tal es el caso de muchos artículos (el, la, los, las), muchas conjunciones (la
casa que quiero; ; descansaré cuando llegues), y muchas preposiciones (la mesa de madera; un
arroz para el almuerzo), entre otras. Sin embargo, al pronunciarse o pensarse aisladamente, sí
puede identificarse su acento léxico.
La acentuación gráfica
→ Para una explicación detallada, puede consultarse Acentuación del idioma español en
Wikipedia.
La escritura del castellano emplea un sistema de tildes o acentos gráficos que resulta muy
práctico para reconocer cuál es la sílaba tónica de cada palabra:
Las palabras que terminan en vocal, en ⟨n⟩ o en ⟨s⟩ y no tienen tilde, son graves (la sílaba
tónica es la penúltima). Estas son la inmensa mayoría. Así, sabemos que "mañana" es grave,
[maˈɲ[Link]], porque termina en vocal y no tiene tilde.
Las palabras que terminan en consonante diferente de ⟨n⟩ o de ⟨s⟩ y no tienen tilde, son
agudas (la sílaba tónica es la última). De este modo, sabemos que "fundamental" es aguda,
[[Link]ˈtal], porque termina en ⟨l⟩ y no tiene tilde.
Cualquier palabra de varias sílabas que no sea aguda ni grave, tiene tilde: "república",
"comuníquesele".
Independientemente del lugar de la sílaba tónica, los hiatos que resultan de una vocal cerrada
átona junto a una abierta tónica, se indican con tilde: río, búho, economía, grúa.
En general, los monosílabos no llevan tilde, pero en algunos se marca para diferenciarlos de
sus homónimos: «No le dé usted la mesa de madera»; «tú vives en tu casa»; «mi familia es
importante para mí»; «sí iré si ella va conmigo»; «te voy a servir el té»; etc.
Los adjetivos/pronombres interrogativos y exclamativos llevan tilde siempre (para indicar que
son tónicos, a diferencia de sus conjunciones homónimas): «¿Dónde te espero? Espérame
donde quieras»; «¡qué bueno que llegaste!».
La única excepción significativa a las reglas anteriores ocurre con los adverbios formados con el
sufijo -mente que, aunque siempre graves (la sílaba tónica es -men-), conservan la tilde si el
adjetivo del cual derivan la tiene. Por ejemplo: "rápido" → "rápidamente". La razón es que en
su pronunciación conservan el acento del adjetivo como énfasis secundario: [ˌ[Link]ˈ[Link]].
La sinalefa
En la enunciación, las palabras se coordinan entre sí para formar mensajes con sentido. El
fenómeno fonético más notorio en el encadenamiento de palabras es la sinalefa, que consiste
en unir las vocales al final de una palabra con las que están al comienzo de la siguiente. Así, por
ejemplo, en la frase "lo entiendo", la /o/ final átona se une con la /e/ inicial átona en una sola
sílaba: [lwenˈ[Link]].
Más ejemplos:
¿Y qué‿hora es?
[meˈð[Link]ˈ[Link].ɣo]
La sinalefa se realiza como un diptongo, es decir, como si se tratara de una sola sílaba, cuando
una de las dos vocales, o ambas, son átonas, es decir, no están en la sílaba que lleva el acento
léxico. El proceso, sin embargo, es complejo (no sucede entre todas las vocales ni en todas las
posiciones, pues depende de facotres sintácticos), varía según el registro (coloquial, formal,
etc.) y según el dialecto, y no tiene mayores implicaciones fonológicas (no afecta el significado
básico de cada palabra), aunque sí afectivas y expresivas.
La entonación
Los sonidos se integran en sílabas, las sílabas en palabras, las palabras en frases y, finalmente,
las frases se suceden entre sí dentro de un discurso. En castellano, para este nivel más
complejo, la entonación no tiene implicaciones fonológicas (no altera el significado de las
palabras), pero sí un valor pragmático. Obsérvese por ejemplo cómo se altera el sentido de la
interjección ¡"ah"! con diferentes entonaciones:
(decepción) ~
(admiración) ~
(comprensión) ~
(interrogación)
De nuevo, la entonación varía mucho a través de las áreas dialectales del castellano, pero
pueden destacarse tres compartidas por la mayor parte:
entonación ascendente:
entonación descendente:
entonación llana:
Véase también
Referencias y notas
«dialecto», Diccionario de la lengua española (2014), 23.ª ed., Edición del Tricentenario,
Madrid: Real Academia Española, Asociación de Academias de la Lengua Española y Espasa.
Ladefoged, Peter; Johnson, Keith (1975) A Course in Phonetics, 6.a edición, Boston, MA:
Wadsworth, 2010, p. 227.
Gil Fernández, Juana (2007) Fonética para profesores de español: de la teoría a la práctica.
Madrid: Arco/Libros, pp. 317-18.
Para efectos de dividir palabras con guiones al final de una línea, hay otras reglas específicas,
no fonéticas sino ortográficas. Véase «guion», Diccionario panhispánico de dudas, Asociación
de Academias de la Lengua Española, Real Academia Española..
Troya, M. (1998). «Frecuencia de esquemas acentuales en la norma culta del español de Las
Palmas de Gran Canaria». Philologica Canariensia. Revista de Filología de la Universidad de Las
Palmas de Gran Canaria, 4-5, 413-430. Consultado en [Link]
Enlaces externos
Colabora en Wikipedia Wikipedia tiene un artículo sobre Transcripción fonética del español
con el Alfabeto Fonético Internacional.
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Introducción
Se incluye aquí una descripción general del sistema fonológico (los sonidos, la pronunciación)
del español o castellano, que busca ser práctica y de fácil consulta. Hay numerosas diferencias
en la realización de los sonidos según regiones, clases sociales y género sexual, entre otros
factores. Sin embargo, casi todas estas diferencias ocurren dentro de un sistema mental
común a todo el mundo hispánico, que permite reconocer y contrastar el significado de las
palabras con varias formas de pronunciarse.
Para artículos más detallados, recomendamos la página de Wikipedia sobre fonología del
español. En cuanto a variaciones regionales, puede consultarse Wikcionario:Variantes
regionales del español, así como los artículos de Wikipedia sobre los diferentes dialectos,
listados en: w:Categoría:Dialectos del idioma español.
Siguiendo las convenciones del AFI (Alfabeto Fonético Internacional), se indican entre barras
oblicuas / / los fonemas, es decir, la clase más general o abstracta de sonidos que marcan una
diferencia en el significado; y se indican entre corchetes [ ] los rasgos fonéticos, esto es, la
manera un poco más concreta de pronunciar ciertos fonemas según el lugar que ocupan en el
habla, o como aparecen en diversos dialectos (la palabra "dialecto" no se emplea aquí en el
sentido coloquial despectivo, sino en su significado técnico de "variedad de un idioma o modo
en que se emplea en determinado contexto").1
Vocales
El español funciona con cinco fonemas vocálicos básicos (los ejemplos de audio son
aproximados):
La realización de estos fonemas varía mucho (genera alófonos) según el lugar que ocupen
dentro de una palabra, según sean tónicos o no, y a través de las diferencias dialectales. Sin
embargo, cada uno de ellos conforma la clase general que marca diferencia de significado
entre palabras, como se puede apreciar en los ejemplos. Uno de los aspectos que hace fácil la
escritura y lectura en castellano, es que esos cinco fonemas se representan siempre con las
grafías correspondientes: ⟨a⟩, ⟨e⟩, ⟨i⟩, ⟨o⟩, ⟨u⟩.
Consonantes
Los fonemas consonánticos básicos que emplea el español para marcar mentalmente la
diferencia en el significado de las palabras son los siguientes:
cana /ˈkana/
caña /ˈkaɲa/
Los siguientes son algunos ejemplos, que ocurren en la mayoría de los dialectos del español,
de fonemas que varían según su vecindad con otros:
Ejemplos: logo [ˈloɣo] - hay gas [ˈajˈɣas] - sorgo [ˈsoɾɣo] - algo [ˈalɣo]
antes de /g/ se pronuncia [ŋ] (con el velo del paladar, como en tango, [ˈtaŋgo])
antes de palatales como /tʃ/ (⟨ch⟩) se vuelve también palatal: [ɲ] (como una eñe en cancha:
[ˈkaɲtʃa])
antes de bilabiales como /b/ (⟨v⟩) se hace también bilabial (como una eme en enviar: [em
ˈbjaɾ]).
antes de dentales como /d/ y /t/ se hace también dental (como en cantar: [kan̪ˈtaɾ]).
antes de labiodentales como /f/ se hace también labiodental (como en énfasis: [ˈeɱfasis]).
Variaciones fonológicas
Como se detalla en Wikcionario:Variantes regionales del español, las distintas zonas del mundo
hispánico presentan vastas diferencias en los modos concretos de realizar cada fonema, sin
que esto implique una distinción de significado (son variaciones fonéticas, no fonológicas). Así,
el posesivo tuyo, /ˈtuʝo/, podrá escucharse como [ˈtujo], [ˈtud͡ʒo], [ˈtuɟo] y [ˈtuʃo] sin que por
ello pase a ser otra palabra.
Hay dos tipos de variación, sin embargo, que sí marcan una diferencia entre palabras (tienen
valor de distinción fonológica). A estas dos variantes fonológicas aluden los términos "seseo" y
"yeísmo" que, curiosamente, designan el modo de pronunciar de la mayoría (la mayor parte de
los hablantes de español son seseantes y yeístas).
Seseo
(Mapa aproximado)
El término "seseo" designa el modo de pronunciar que no emplea el fonema /θ/ (fricativa
dental sorda) como marcador de distinción léxica. Esta es la pronunciación de casi el 90% de
los hablantes, y se considera normativa y culta. Los dialectos que no emplean el fonema /θ/ se
han denominado "seseantes".
En algunos dialectos de la Península Ibérica, principalmente en el centro y norte, y en alguna
medida en Guinea Ecuatorial y Filipinas, el fonema /θ/ sirve para distinguir términos como
/ˈ[Link]/ y /ˈka.θa/ (casa vs. caza), y se corresponde con las grafías ⟨z⟩, ⟨ce⟩ (/θe/), ⟨ci⟩ (/θi/). A
este fenómeno, que también se considera normativo y culto, se le puede designar "distinción"
o "diferenciación" (entre /s/ y /θ/). Ambos sonidos —[s] y [θ]— derivaron paralelamente del
antiguo fonema /t͡s/ (como en la palabra italiana pizza) que se empleaba en el español del siglo
XIV.5
seseo:
distinción:
Existe otro fenómeno, conocido como "ceceo", que consiste en emplear [θ] como alófono
de /s/ en algunos casos. Se da mayoritariamente en el sur de la Península Ibérica (y en zonas
puntuales de América), donde convive con la distinción y el seseo.
Yeísmo
(Mapa aproximado)
En zonas de Suramérica y la Península Ibérica, el fonema /ʎ/ sirve para distinguir términos
como /ˈkaʎo/ y /ˈkaʝo/ (callo vs. cayo), y se corresponde con la grafía ⟨ll⟩. A este fenómeno,
que también se considera normativo y culto, se le puede designar "distinción" o
"diferenciación" (entre /ʎ y /ʝ/). Esta era, de hecho, la pronunciación habitual en numerosos
dialectos hispánicos hasta la primera mitad del siglo XX, pero se ha perdido en pocas décadas,
en un rápido proceso conocido como la "deslateralización de /ʎ/".
[[Link]ˈʝ[Link]]
[[Link]ˈʎ[Link]]
Incidentalmente, el fonema /ʝ/ (fricativa palatal sonora), que ha venido reemplazanado a /ʎ/,
tiene considerables variaciones regionales. Se pronuncia en muchos casos como la
semiconsonante [j] (palatal aproximante), como [d͡ʒ] (africada sonora enfática, por ejemplo en
partes de Colombia), como [ɟ͡ʝ] (africada suave, antes de /n/ en muchos dialectos) y como [ʃ] o
[ʒ] (fricativa postalveolar sorda o sonora, en el área rioplatense). Tal es la variación, que
algunos autores cuestionan la existencia real del fonema /ʝ/ en español.6
Escritura
Segmentos fonéticos
La sílaba
/[Link].ˈma/
Y dos en "claro":
/ˈkla.ɾo/
La duración de las sílabas en español no tiene un valor fonológico, es decir, un hablante puede
hacer una sílaba tan larga o corta como quiera, y la palabra seguirá siendo identificada como la
misma por quien le escuche. Tal duración, sin embargo, implicará un tono y una serie de
connotaciones afectivas según el dialecto y los demás factores del habla pragmática.
Muchos autores describen el español como una lengua "silábicamente acompasada", es decir,
en la cual todas las sílabas se pronuncian y las vocales de sílabas menos acentuadas se
oscurecen poco.7
En español, en la inmensa mayoría de los casos, cada sílaba se agrupa en torno a una o más
vocales. Por ejemplo:
[[Link]ˈte]
(co-mi-té) ~ [peɾˈðon]
(per-dón) ~ [ˌtaw.ɾoˈ[Link]]
(tau-ro-ma-quia)
De hecho, muchas sílabas son solamente una vocal:
[aˈmoɾ]
(a-mor) ~ [ˈ[Link]]
(ho-la) ~ [ˈkɾe.o]
(cre-o)
Hiatos y diptongos
tónicas: que tienen mayor énfasis y duración (acento prosódico), como la /o/ en [a.ˈmoɾ]
(amor)
Las vocales cerradas átonas tienden a pronunciarse dentro de una misma sílaba si aparecen
junto a una abierta tónica o a otra cerrada. Esta pronunciación de dos vocales en una sola
sílaba se llama diptongo. Así, en la palabra "aire", la vocal abierta tónica /ˈa/ forma una sola
sílaba con la cerrada átona /i/, la cual se convierte en una semi-vocal: [ ˈaj.ɾe ].
En el estudio tradicional del español, se consideran diptongos, pues, las combinaciones entre
vocales cerradas o de vocal cerrada átona con abierta tónica, puesto que son las que forman
una sola sílaba. Estas son:
ai au ia ua ei eu ie ue oi io uo ou
ui ui iu iu
hay au-la fiar cual rey eu-ro mies pues hoy dios cuo-ta bou
muy fui viu-do nullius
/ˈaj/ /ˈaw/ /jaˈ/ /waˈ/ /ˈej/ /ˈew/ /jeˈ/ /weˈ/ /ˈoj/ /joˈ/ /woˈ/ /ˈow/
/ˈuj/ /wiˈ/ /juˈ/ /ˈiw/
Cabe mencionar que algunos autores defienden la distinción entre diptongos crecientes, en
cuyo caso [j]/[w] precede el núcleo silábico (p. ej. [mjes], mies y [pwes], pues), y diptongos
decrecientes, donde [i̯ ]/[u̯ ] figuran a continuación de dicho núcleo (véanse [rei̯ ], rey o
[ˈau̯ .la], aula). En aras de la simplicidad, recomendamos el empleo de [j]/[w] para todos los
casos.
Obsérvese, en cambio, que en la palabra "aéreo" cada vocal abierta se pronuncia en una sílaba
o golpe de voz diferente: [a.ˈe.ɾe.o]. Esta secuencia de vocales que se pronuncian en sílabas
diferentes se llama hiato. Fonéticamente, forman dos sílabas:
vocal cerrada tónica con vocal abierta: [ˈfɾi.o] (frí-o), [gaˈɾu.a] (ga-rú-a), [reˈiɾ] (re-ír).8
Existen también, aunque con menos frecuencia, grupos de tres vocales reunidas una sola
sílaba, llamados triptongos. Estos tienen siempre la estructura de vocal cerrada átona-vocal
abierta-vocal cerrada átona. Algunos ejemplos comunes son:
Para todos los casos mencionados, la siempre muda letra ⟨h⟩ no influye en su consideración
como diptongo o como hiato: [ˈbu.o] (bú-ho), [ajˈ[Link]] (ahi-ja-do), [aˈi] (a-hí), etc.
La división silábica
Cada consonante forma sílaba con la vocal que le sigue: ca-sa ; pe-ro ; sa-lón.
Las grafías dobles que representan un solo sonido, nunca se separan: ⟨ch⟩, ⟨ll⟩, ⟨rr⟩, ⟨qu⟩ (que,
qui), ⟨gu⟩ (gue, gui) representan los fonemas /t͡ʃ/, /ʎ/, /r/, /k/ y /g/ respectivamente: co-che ; a-
llá ; zo-rro ; to-que ; se-guí ; al-qui-mia.
Si hay dos consonantes juntas, se separan cada una en una sílaba diferente: am-ne-sia ; nun-
ca ; cor-te; hin-char; ad-he-rir ; he-mis-fe-rio ; Is-ra-el ; en-ri-que-cer ; es-la-bón.
NO se separan las combinaciones en que /ɾ/ y /l/ vienen después de otra consonante oclusiva
o fricativa, puesto que conforman una unidad sonora (bl, br, cr, cl, dr, dl, fr, fl, gr, gl, pl, pr, tr y
tl): sa-ble ; co-bro ; ti-gre ; con-tra-to ; a-pli-car ; flu-jo ; es-cla-vos.
Si hay tres consonantes juntas, las dos primeras van con la vocal anterior y la tercera con la
siguiente vocal: trans-por-te ; ins-ti-tu-to (excepto las combinaciones mencionadas en el #4:
em-bra-gue ; en-cla-ve ; tras-plan-tar).
Si hay cuatro consonantes juntas, dos forman una sílaba y las dos siguientes otra: cons-truir ;
trans-gre-sión.
Diptongación dialectal
Este caso ocurre también, por razones etimológicas, con un número limitado de monosílabos
(que desde 2010 se escriben sin tilde, pero ambas pronunciaciones se consideran cultas y
normativas):10
Las siguientes formas de los verbos criar, fiar, guiar, liar y piar:
Las siguientes formas de los verbos fluir, fruir y huir: Las siguientes formas de los verbos
freír y reír:
grafía flui fluis frui fruis hui huis frio friais rio riais
con diptongo [ˈflwi] [ˈflwis] [ˈfɾwi] [ˈfɾwis] [ˈwi] [ˈwis] [ˈfɾjo] [ˈfɾjajs] [ˈrjo] [ˈrjajs]
con hiato [fluˈi] [fluˈis] [fɾuˈi] [fɾuˈis] [uˈi] [uˈis] [fɾiˈo] [fɾiˈajs] [riˈo] [riˈajs]
Y sustantivos como:
grafía guion ion muon pion prion ruan truhan Ruan Sion
con diptongo [ˈgjon] [ˈjon] [ˈmwon] [ˈpjon] [ˈpɾjon] [ˈrwan] [ˈtɾwan] [ˈrwan]
[ˈsjon]
con hiato [giˈon] [iˈon] [muˈon] [piˈon] [pɾiˈon] [ruˈan] [tɾuˈan] [ruˈan] [siˈon]
Por otro lado, a lo largo de toda la geografía hispánica "existe una tendencia antihiática muy
marcada en el habla popular"8. Es decir, se tiende en el habla coloquial a pronunciar como
diptongos un gran número de combinaciones entre vocales abiertas (diptongación o sinéresis).
Así ocurre en la pronunciación de la palabra "área" en el siguiente ejemplo, que suena casi
como [ˈa.ɾja]:
"área":
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El caso más predecible de este tipo de diptongación es el de los verbos con el sufijo -ear, que
en la vida informal se pronuncian con -iar: [peˈljaɾ] por [[Link]ˈaɾ] (pelear), [miˈkjaɾ] (miquiar)
por [[Link]ˈaɾ] (miquear), etc. Varias entradas de los diccionarios de americanismos listan
directamente la forma coloquial en -iar (véanse más ejemplos en Categoría:ES:Palabras con el
sufijo -iar).
La palabra
Si bien las sílabas son el segmento mínimo de sonidos habitualmente pronunciados con un
golpe de voz, pocas de ellas tienen significado por sí mismas. Su combinación en palabras es la
unidad mínima de significado. Por supuesto, numerosas palabras en castellano son de una sola
sílaba (monosílabos):
Sin embargo, hay un número mucho mayor de palabras con varias sílabas (las de dos y tres
sílabas, combinadas, constituyen aproximadamente el 50% del léxico más usado en
castellano).11 Y la mayoría de ellas incluye un énfasis o acento sobre alguna de sus sílabas
(llamadas por ello tónicas). Estos son algunos ejemplos:
[maˈron]
marrón - [[Link]ˈʎ[Link]]
castellano - [[Link]ˈpu.β[Link]]
la república
(acento en on, última sílaba) - (la tónica es ʎa, penúltima sílaba) - (la
antepenúltima sílaba, pu, es la tónica)
Este acento tiene valor fonológico, ya que está íntimamente relacionado con el sentido de la
palabra (por ello se puede llamar acento léxico, es decir, que tiene impacto en el significado).
Es fácil percibir este efecto en palabras que tienen la misma secuencia de fonemas, por
ejemplo:
término → [ˈteɾ.[Link]] → significa palabra o vocablo: "No entiendo ese término que usó el
periodista".
termino → [teɾˈ[Link]] → significa "yo finalizo" (presente): "Siempre termino los exámenes a
tiempo".
Luego, aproximadamente el 16% llevan el acento en la última sílaba. Estas son llamadas
"agudas" u "oxítonas". Algunos ejemplos son: "marrón" [maˈron], "papel" [paˈpel] y "así" [aˈsi].
Hay unas pocas, todas formas verbales con pronombres enclíticos, que tienen el acento en la
trasantepenúltima sílaba, y son llamadas sobresdrújulas o superproparoxítonas. Por ejemplo:
"comuníquesele" o "tráemelo".
En el habla real, muchas palabras son átonas, es decir, no se pronuncian con acento en una
sílaba particular, puesto que se juntan con otras palabras en una unidad léxica y en
continuidad fónica. Tal es el caso de muchos artículos (el, la, los, las), muchas conjunciones (la
casa que quiero; ; descansaré cuando llegues), y muchas preposiciones (la mesa de madera; un
arroz para el almuerzo), entre otras. Sin embargo, al pronunciarse o pensarse aisladamente, sí
puede identificarse su acento léxico.
La acentuación gráfica
→ Para una explicación detallada, puede consultarse Acentuación del idioma español en
Wikipedia.
La escritura del castellano emplea un sistema de tildes o acentos gráficos que resulta muy
práctico para reconocer cuál es la sílaba tónica de cada palabra:
Las palabras que terminan en vocal, en ⟨n⟩ o en ⟨s⟩ y no tienen tilde, son graves (la sílaba
tónica es la penúltima). Estas son la inmensa mayoría. Así, sabemos que "mañana" es grave,
[maˈɲ[Link]], porque termina en vocal y no tiene tilde.
Las palabras que terminan en consonante diferente de ⟨n⟩ o de ⟨s⟩ y no tienen tilde, son
agudas (la sílaba tónica es la última). De este modo, sabemos que "fundamental" es aguda,
[[Link]ˈtal], porque termina en ⟨l⟩ y no tiene tilde.
Cualquier palabra de varias sílabas que no sea aguda ni grave, tiene tilde: "república",
"comuníquesele".
Independientemente del lugar de la sílaba tónica, los hiatos que resultan de una vocal cerrada
átona junto a una abierta tónica, se indican con tilde: río, búho, economía, grúa.
En general, los monosílabos no llevan tilde, pero en algunos se marca para diferenciarlos de
sus homónimos: «No le dé usted la mesa de madera»; «tú vives en tu casa»; «mi familia es
importante para mí»; «sí iré si ella va conmigo»; «te voy a servir el té»; etc.
Los adjetivos/pronombres interrogativos y exclamativos llevan tilde siempre (para indicar que
son tónicos, a diferencia de sus conjunciones homónimas): «¿Dónde te espero? Espérame
donde quieras»; «¡qué bueno que llegaste!».
La única excepción significativa a las reglas anteriores ocurre con los adverbios formados con el
sufijo -mente que, aunque siempre graves (la sílaba tónica es -men-), conservan la tilde si el
adjetivo del cual derivan la tiene. Por ejemplo: "rápido" → "rápidamente". La razón es que en
su pronunciación conservan el acento del adjetivo como énfasis secundario: [ˌ[Link]ˈ[Link]].
La sinalefa
En la enunciación, las palabras se coordinan entre sí para formar mensajes con sentido. El
fenómeno fonético más notorio en el encadenamiento de palabras es la sinalefa, que consiste
en unir las vocales al final de una palabra con las que están al comienzo de la siguiente. Así, por
ejemplo, en la frase "lo entiendo", la /o/ final átona se une con la /e/ inicial átona en una sola
sílaba: [lwenˈ[Link]].
Más ejemplos:
¿Y qué‿hora es?
[meˈð[Link]ˈ[Link].ɣo]
La sinalefa se realiza como un diptongo, es decir, como si se tratara de una sola sílaba, cuando
una de las dos vocales, o ambas, son átonas, es decir, no están en la sílaba que lleva el acento
léxico. El proceso, sin embargo, es complejo (no sucede entre todas las vocales ni en todas las
posiciones, pues depende de facotres sintácticos), varía según el registro (coloquial, formal,
etc.) y según el dialecto, y no tiene mayores implicaciones fonológicas (no afecta el significado
básico de cada palabra), aunque sí afectivas y expresivas.
La entonación
Los sonidos se integran en sílabas, las sílabas en palabras, las palabras en frases y, finalmente,
las frases se suceden entre sí dentro de un discurso. En castellano, para este nivel más
complejo, la entonación no tiene implicaciones fonológicas (no altera el significado de las
palabras), pero sí un valor pragmático. Obsérvese por ejemplo cómo se altera el sentido de la
interjección ¡"ah"! con diferentes entonaciones:
(decepción) ~
(admiración) ~
(comprensión) ~
(interrogación)
De nuevo, la entonación varía mucho a través de las áreas dialectales del castellano, pero
pueden destacarse tres compartidas por la mayor parte:
entonación ascendente:
entonación descendente:
entonación llana:
Véase también
Referencias y notas
«dialecto», Diccionario de la lengua española (2014), 23.ª ed., Edición del Tricentenario,
Madrid: Real Academia Española, Asociación de Academias de la Lengua Española y Espasa.
Ladefoged, Peter; Johnson, Keith (1975) A Course in Phonetics, 6.a edición, Boston, MA:
Wadsworth, 2010, p. 227.
Para una historia de este fenómeno véanse “Reajuste de las sibilantes del idioma español” en
Wikipedia, y Cano, Rafael (2005) Historia de la lengua española. Barcelona: Ariel Lingüística.
Gil Fernández, Juana (2007) Fonética para profesores de español: de la teoría a la práctica.
Madrid: Arco/Libros, pp. 317-18.
Troya, M. (1998). «Frecuencia de esquemas acentuales en la norma culta del español de Las
Palmas de Gran Canaria». Philologica Canariensia. Revista de Filología de la Universidad de Las
Palmas de Gran Canaria, 4-5, 413-430. Consultado en [Link]
Enlaces externos
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con el Alfabeto Fonético Internacional.
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Introducción
Se incluye aquí una descripción general del sistema fonológico (los sonidos, la pronunciación)
del español o castellano, que busca ser práctica y de fácil consulta. Hay numerosas diferencias
en la realización de los sonidos según regiones, clases sociales y género sexual, entre otros
factores. Sin embargo, casi todas estas diferencias ocurren dentro de un sistema mental
común a todo el mundo hispánico, que permite reconocer y contrastar el significado de las
palabras con varias formas de pronunciarse.
Para artículos más detallados, recomendamos la página de Wikipedia sobre fonología del
español. En cuanto a variaciones regionales, puede consultarse Wikcionario:Variantes
regionales del español, así como los artículos de Wikipedia sobre los diferentes dialectos,
listados en: w:Categoría:Dialectos del idioma español.
Siguiendo las convenciones del AFI (Alfabeto Fonético Internacional), se indican entre barras
oblicuas / / los fonemas, es decir, la clase más general o abstracta de sonidos que marcan una
diferencia en el significado; y se indican entre corchetes [ ] los rasgos fonéticos, esto es, la
manera un poco más concreta de pronunciar ciertos fonemas según el lugar que ocupan en el
habla, o como aparecen en diversos dialectos (la palabra "dialecto" no se emplea aquí en el
sentido coloquial despectivo, sino en su significado técnico de "variedad de un idioma o modo
en que se emplea en determinado contexto").1
Vocales
El español funciona con cinco fonemas vocálicos básicos (los ejemplos de audio son
aproximados):
Consonantes
Los fonemas consonánticos básicos que emplea el español para marcar mentalmente la
diferencia en el significado de las palabras son los siguientes:
cana /ˈkana/
Los siguientes son algunos ejemplos, que ocurren en la mayoría de los dialectos del español,
de fonemas que varían según su vecindad con otros:
Ejemplos: logo [ˈloɣo] - hay gas [ˈajˈɣas] - sorgo [ˈsoɾɣo] - algo [ˈalɣo]
antes de /g/ se pronuncia [ŋ] (con el velo del paladar, como en tango, [ˈtaŋgo])
antes de palatales como /tʃ/ (⟨ch⟩) se vuelve también palatal: [ɲ] (como una eñe en cancha:
[ˈkaɲtʃa])
antes de bilabiales como /b/ (⟨v⟩) se hace también bilabial (como una eme en enviar: [em
ˈbjaɾ]).
antes de dentales como /d/ y /t/ se hace también dental (como en cantar: [kan̪ˈtaɾ]).
antes de labiodentales como /f/ se hace también labiodental (como en énfasis: [ˈeɱfasis]).
Variaciones fonológicas
Como se detalla en Wikcionario:Variantes regionales del español, las distintas zonas del mundo
hispánico presentan vastas diferencias en los modos concretos de realizar cada fonema, sin
que esto implique una distinción de significado (son variaciones fonéticas, no fonológicas). Así,
el posesivo tuyo, /ˈtuʝo/, podrá escucharse como [ˈtujo], [ˈtud͡ʒo], [ˈtuɟo] y [ˈtuʃo] sin que por
ello pase a ser otra palabra.
Hay dos tipos de variación, sin embargo, que sí marcan una diferencia entre palabras (tienen
valor de distinción fonológica). A estas dos variantes fonológicas aluden los términos "seseo" y
"yeísmo" que, curiosamente, designan el modo de pronunciar de la mayoría (la mayor parte de
los hablantes de español son seseantes y yeístas).
Seseo
(Mapa aproximado)
El término "seseo" designa el modo de pronunciar que no emplea el fonema /θ/ (fricativa
dental sorda) como marcador de distinción léxica. Esta es la pronunciación de casi el 90% de
los hablantes, y se considera normativa y culta. Los dialectos que no emplean el fonema /θ/ se
han denominado "seseantes".
seseo:
distinción:
Existe otro fenómeno, conocido como "ceceo", que consiste en emplear [θ] como alófono
de /s/ en algunos casos. Se da mayoritariamente en el sur de la Península Ibérica (y en zonas
puntuales de América), donde convive con la distinción y el seseo.
Yeísmo
(Mapa aproximado)
En zonas de Suramérica y la Península Ibérica, el fonema /ʎ/ sirve para distinguir términos
como /ˈkaʎo/ y /ˈkaʝo/ (callo vs. cayo), y se corresponde con la grafía ⟨ll⟩. A este fenómeno,
que también se considera normativo y culto, se le puede designar "distinción" o
"diferenciación" (entre /ʎ y /ʝ/). Esta era, de hecho, la pronunciación habitual en numerosos
dialectos hispánicos hasta la primera mitad del siglo XX, pero se ha perdido en pocas décadas,
en un rápido proceso conocido como la "deslateralización de /ʎ/".
[[Link]ˈʝ[Link]]
[[Link]ˈʎ[Link]]
Incidentalmente, el fonema /ʝ/ (fricativa palatal sonora), que ha venido reemplazanado a /ʎ/,
tiene considerables variaciones regionales. Se pronuncia en muchos casos como la
semiconsonante [j] (palatal aproximante), como [d͡ʒ] (africada sonora enfática, por ejemplo en
partes de Colombia), como [ɟ͡ʝ] (africada suave, antes de /n/ en muchos dialectos) y como [ʃ] o
[ʒ] (fricativa postalveolar sorda o sonora, en el área rioplatense). Tal es la variación, que
algunos autores cuestionan la existencia real del fonema /ʝ/ en español.6
Escritura
Segmentos fonéticos
La sílaba
/[Link].ˈma/
Y dos en "claro":
/ˈkla.ɾo/
La duración de las sílabas en español no tiene un valor fonológico, es decir, un hablante puede
hacer una sílaba tan larga o corta como quiera, y la palabra seguirá siendo identificada como la
misma por quien le escuche. Tal duración, sin embargo, implicará un tono y una serie de
connotaciones afectivas según el dialecto y los demás factores del habla pragmática.
Muchos autores describen el español como una lengua "silábicamente acompasada", es decir,
en la cual todas las sílabas se pronuncian y las vocales de sílabas menos acentuadas se
oscurecen poco.7
En español, en la inmensa mayoría de los casos, cada sílaba se agrupa en torno a una o más
vocales. Por ejemplo:
[[Link]ˈte]
(co-mi-té) ~ [peɾˈðon]
(per-dón) ~ [ˌtaw.ɾoˈ[Link]]
(tau-ro-ma-quia)
[aˈmoɾ]
(a-mor) ~ [ˈ[Link]]
(ho-la) ~ [ˈkɾe.o]
(cre-o)
Hiatos y diptongos
tónicas: que tienen mayor énfasis y duración (acento prosódico), como la /o/ en [a.ˈmoɾ]
(amor)
Las vocales cerradas átonas tienden a pronunciarse dentro de una misma sílaba si aparecen
junto a una abierta tónica o a otra cerrada. Esta pronunciación de dos vocales en una sola
sílaba se llama diptongo. Así, en la palabra "aire", la vocal abierta tónica /ˈa/ forma una sola
sílaba con la cerrada átona /i/, la cual se convierte en una semi-vocal: [ ˈaj.ɾe ].
En el estudio tradicional del español, se consideran diptongos, pues, las combinaciones entre
vocales cerradas o de vocal cerrada átona con abierta tónica, puesto que son las que forman
una sola sílaba. Estas son:
ai au ia ua ei eu ie ue oi io uo ou
ui ui iu iu
hay au-la fiar cual rey eu-ro mies pues hoy dios cuo-ta bou
muy fui viu-do nullius
/ˈaj/ /ˈaw/ /jaˈ/ /waˈ/ /ˈej/ /ˈew/ /jeˈ/ /weˈ/ /ˈoj/ /joˈ/ /woˈ/ /ˈow/
/ˈuj/ /wiˈ/ /juˈ/ /ˈiw/
Cabe mencionar que algunos autores defienden la distinción entre diptongos crecientes, en
cuyo caso [j]/[w] precede el núcleo silábico (p. ej. [mjes], mies y [pwes], pues), y diptongos
decrecientes, donde [i̯ ]/[u̯ ] figuran a continuación de dicho núcleo (véanse [rei̯ ], rey o
[ˈau̯ .la], aula). En aras de la simplicidad, recomendamos el empleo de [j]/[w] para todos los
casos.
Obsérvese, en cambio, que en la palabra "aéreo" cada vocal abierta se pronuncia en una sílaba
o golpe de voz diferente: [a.ˈe.ɾe.o]. Esta secuencia de vocales que se pronuncian en sílabas
diferentes se llama hiato. Fonéticamente, forman dos sílabas:
dos vocales abiertas: [teˈa.tɾo] (te-a-tro), [poˈ[Link]] (po-e-ta).
vocal cerrada tónica con vocal abierta: [ˈfɾi.o] (frí-o), [gaˈɾu.a] (ga-rú-a), [reˈiɾ] (re-ír).8
Existen también, aunque con menos frecuencia, grupos de tres vocales reunidas una sola
sílaba, llamados triptongos. Estos tienen siempre la estructura de vocal cerrada átona-vocal
abierta-vocal cerrada átona. Algunos ejemplos comunes son:
Para todos los casos mencionados, la siempre muda letra ⟨h⟩ no influye en su consideración
como diptongo o como hiato: [ˈbu.o] (bú-ho), [ajˈ[Link]] (ahi-ja-do), [aˈi] (a-hí), etc.
La división silábica
Cada consonante forma sílaba con la vocal que le sigue: ca-sa ; pe-ro ; sa-lón.
Las grafías dobles que representan un solo sonido, nunca se separan: ⟨ch⟩, ⟨ll⟩, ⟨rr⟩, ⟨qu⟩ (que,
qui), ⟨gu⟩ (gue, gui) representan los fonemas /t͡ʃ/, /ʎ/, /r/, /k/ y /g/ respectivamente: co-che ; a-
llá ; zo-rro ; to-que ; se-guí ; al-qui-mia.
Si hay dos consonantes juntas, se separan cada una en una sílaba diferente: am-ne-sia ; nun-
ca ; cor-te; hin-char; ad-he-rir ; he-mis-fe-rio ; Is-ra-el ; en-ri-que-cer ; es-la-bón.
NO se separan las combinaciones en que /ɾ/ y /l/ vienen después de otra consonante oclusiva
o fricativa, puesto que conforman una unidad sonora (bl, br, cr, cl, dr, dl, fr, fl, gr, gl, pl, pr, tr y
tl): sa-ble ; co-bro ; ti-gre ; con-tra-to ; a-pli-car ; flu-jo ; es-cla-vos.
Si hay tres consonantes juntas, las dos primeras van con la vocal anterior y la tercera con la
siguiente vocal: trans-por-te ; ins-ti-tu-to (excepto las combinaciones mencionadas en el #4:
em-bra-gue ; en-cla-ve ; tras-plan-tar).
Si hay cuatro consonantes juntas, dos forman una sílaba y las dos siguientes otra: cons-truir ;
trans-gre-sión.
Diptongación dialectal
Este caso ocurre también, por razones etimológicas, con un número limitado de monosílabos
(que desde 2010 se escriben sin tilde, pero ambas pronunciaciones se consideran cultas y
normativas):10
Las siguientes formas de los verbos criar, fiar, guiar, liar y piar:
Las siguientes formas de los verbos fluir, fruir y huir: Las siguientes formas de los verbos
freír y reír:
grafía flui fluis frui fruis hui huis frio friais rio riais
con diptongo [ˈflwi] [ˈflwis] [ˈfɾwi] [ˈfɾwis] [ˈwi] [ˈwis] [ˈfɾjo] [ˈfɾjajs] [ˈrjo] [ˈrjajs]
con hiato [fluˈi] [fluˈis] [fɾuˈi] [fɾuˈis] [uˈi] [uˈis] [fɾiˈo] [fɾiˈajs] [riˈo] [riˈajs]
Y sustantivos como:
grafía guion ion muon pion prion ruan truhan Ruan Sion
con diptongo [ˈgjon] [ˈjon] [ˈmwon] [ˈpjon] [ˈpɾjon] [ˈrwan] [ˈtɾwan] [ˈrwan]
[ˈsjon]
con hiato [giˈon] [iˈon] [muˈon] [piˈon] [pɾiˈon] [ruˈan] [tɾuˈan] [ruˈan] [siˈon]
Por otro lado, a lo largo de toda la geografía hispánica "existe una tendencia antihiática muy
marcada en el habla popular"8. Es decir, se tiende en el habla coloquial a pronunciar como
diptongos un gran número de combinaciones entre vocales abiertas (diptongación o sinéresis).
Así ocurre en la pronunciación de la palabra "área" en el siguiente ejemplo, que suena casi
como [ˈa.ɾja]:
"área":
Duration: 2 segundos.0:02
El caso más predecible de este tipo de diptongación es el de los verbos con el sufijo -ear, que
en la vida informal se pronuncian con -iar: [peˈljaɾ] por [[Link]ˈaɾ] (pelear), [miˈkjaɾ] (miquiar)
por [[Link]ˈaɾ] (miquear), etc. Varias entradas de los diccionarios de americanismos listan
directamente la forma coloquial en -iar (véanse más ejemplos en Categoría:ES:Palabras con el
sufijo -iar).
La palabra
Si bien las sílabas son el segmento mínimo de sonidos habitualmente pronunciados con un
golpe de voz, pocas de ellas tienen significado por sí mismas. Su combinación en palabras es la
unidad mínima de significado. Por supuesto, numerosas palabras en castellano son de una sola
sílaba (monosílabos):
Sin embargo, hay un número mucho mayor de palabras con varias sílabas (las de dos y tres
sílabas, combinadas, constituyen aproximadamente el 50% del léxico más usado en
castellano).11 Y la mayoría de ellas incluye un énfasis o acento sobre alguna de sus sílabas
(llamadas por ello tónicas). Estos son algunos ejemplos:
[maˈron]
marrón - [[Link]ˈʎ[Link]]
castellano - [[Link]ˈpu.β[Link]]
la república
(acento en on, última sílaba) - (la tónica es ʎa, penúltima sílaba) - (la
antepenúltima sílaba, pu, es la tónica)
Este acento tiene valor fonológico, ya que está íntimamente relacionado con el sentido de la
palabra (por ello se puede llamar acento léxico, es decir, que tiene impacto en el significado).
Es fácil percibir este efecto en palabras que tienen la misma secuencia de fonemas, por
ejemplo:
término → [ˈteɾ.[Link]] → significa palabra o vocablo: "No entiendo ese término que usó el
periodista".
termino → [teɾˈ[Link]] → significa "yo finalizo" (presente): "Siempre termino los exámenes a
tiempo".
Casi el 80% de las palabras empleadas con mayor frecuencia (excluyendo las que son átonas,
como se explica más abajo), tienen el acento léxico en la penúltima sílaba. Estas son llamadas
"graves", "llanas" o "paroxítonas". Algunos ejemplos son: "castellano" [[Link]ˈʝ[Link]], "palabra"
[paˈla.βɾa] y "frente" [ˈfɾ[Link]].
Luego, aproximadamente el 16% llevan el acento en la última sílaba. Estas son llamadas
"agudas" u "oxítonas". Algunos ejemplos son: "marrón" [maˈron], "papel" [paˈpel] y "así" [aˈsi].
Hay unas pocas, todas formas verbales con pronombres enclíticos, que tienen el acento en la
trasantepenúltima sílaba, y son llamadas sobresdrújulas o superproparoxítonas. Por ejemplo:
"comuníquesele" o "tráemelo".
En el habla real, muchas palabras son átonas, es decir, no se pronuncian con acento en una
sílaba particular, puesto que se juntan con otras palabras en una unidad léxica y en
continuidad fónica. Tal es el caso de muchos artículos (el, la, los, las), muchas conjunciones (la
casa que quiero; ; descansaré cuando llegues), y muchas preposiciones (la mesa de madera; un
arroz para el almuerzo), entre otras. Sin embargo, al pronunciarse o pensarse aisladamente, sí
puede identificarse su acento léxico.
La acentuación gráfica
→ Para una explicación detallada, puede consultarse Acentuación del idioma español en
Wikipedia.
La escritura del castellano emplea un sistema de tildes o acentos gráficos que resulta muy
práctico para reconocer cuál es la sílaba tónica de cada palabra:
Las palabras que terminan en vocal, en ⟨n⟩ o en ⟨s⟩ y no tienen tilde, son graves (la sílaba
tónica es la penúltima). Estas son la inmensa mayoría. Así, sabemos que "mañana" es grave,
[maˈɲ[Link]], porque termina en vocal y no tiene tilde.
Las palabras que terminan en consonante diferente de ⟨n⟩ o de ⟨s⟩ y no tienen tilde, son
agudas (la sílaba tónica es la última). De este modo, sabemos que "fundamental" es aguda,
[[Link]ˈtal], porque termina en ⟨l⟩ y no tiene tilde.
Cualquier palabra de varias sílabas que no sea aguda ni grave, tiene tilde: "república",
"comuníquesele".
Independientemente del lugar de la sílaba tónica, los hiatos que resultan de una vocal cerrada
átona junto a una abierta tónica, se indican con tilde: río, búho, economía, grúa.
En general, los monosílabos no llevan tilde, pero en algunos se marca para diferenciarlos de
sus homónimos: «No le dé usted la mesa de madera»; «tú vives en tu casa»; «mi familia es
importante para mí»; «sí iré si ella va conmigo»; «te voy a servir el té»; etc.
Los adjetivos/pronombres interrogativos y exclamativos llevan tilde siempre (para indicar que
son tónicos, a diferencia de sus conjunciones homónimas): «¿Dónde te espero? Espérame
donde quieras»; «¡qué bueno que llegaste!».
La única excepción significativa a las reglas anteriores ocurre con los adverbios formados con el
sufijo -mente que, aunque siempre graves (la sílaba tónica es -men-), conservan la tilde si el
adjetivo del cual derivan la tiene. Por ejemplo: "rápido" → "rápidamente". La razón es que en
su pronunciación conservan el acento del adjetivo como énfasis secundario: [ˌ[Link]ˈ[Link]].
La sinalefa
En la enunciación, las palabras se coordinan entre sí para formar mensajes con sentido. El
fenómeno fonético más notorio en el encadenamiento de palabras es la sinalefa, que consiste
en unir las vocales al final de una palabra con las que están al comienzo de la siguiente. Así, por
ejemplo, en la frase "lo entiendo", la /o/ final átona se une con la /e/ inicial átona en una sola
sílaba: [lwenˈ[Link]].
Más ejemplos:
¿Y qué‿hora es?
[meˈð[Link]ˈ[Link].ɣo]
La sinalefa se realiza como un diptongo, es decir, como si se tratara de una sola sílaba, cuando
una de las dos vocales, o ambas, son átonas, es decir, no están en la sílaba que lleva el acento
léxico. El proceso, sin embargo, es complejo (no sucede entre todas las vocales ni en todas las
posiciones, pues depende de facotres sintácticos), varía según el registro (coloquial, formal,
etc.) y según el dialecto, y no tiene mayores implicaciones fonológicas (no afecta el significado
básico de cada palabra), aunque sí afectivas y expresivas.
La entonación
Los sonidos se integran en sílabas, las sílabas en palabras, las palabras en frases y, finalmente,
las frases se suceden entre sí dentro de un discurso. En castellano, para este nivel más
complejo, la entonación no tiene implicaciones fonológicas (no altera el significado de las
palabras), pero sí un valor pragmático. Obsérvese por ejemplo cómo se altera el sentido de la
interjección ¡"ah"! con diferentes entonaciones:
(decepción) ~
(admiración) ~
(comprensión) ~
(interrogación)
De nuevo, la entonación varía mucho a través de las áreas dialectales del castellano, pero
pueden destacarse tres compartidas por la mayor parte:
entonación ascendente:
entonación descendente:
entonación llana:
Véase también
Referencias y notas
«dialecto», Diccionario de la lengua española (2014), 23.ª ed., Edición del Tricentenario,
Madrid: Real Academia Española, Asociación de Academias de la Lengua Española y Espasa.
Ladefoged, Peter; Johnson, Keith (1975) A Course in Phonetics, 6.a edición, Boston, MA:
Wadsworth, 2010, p. 227.
Para una historia de este fenómeno véanse “Reajuste de las sibilantes del idioma español” en
Wikipedia, y Cano, Rafael (2005) Historia de la lengua española. Barcelona: Ariel Lingüística.
Gil Fernández, Juana (2007) Fonética para profesores de español: de la teoría a la práctica.
Madrid: Arco/Libros, pp. 317-18.
Para efectos de dividir palabras con guiones al final de una línea, hay otras reglas específicas,
no fonéticas sino ortográficas. Véase «guion», Diccionario panhispánico de dudas, Asociación
de Academias de la Lengua Española, Real Academia Española..
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