Prologo: Dr. Eder Iván Zamarrón López
Prologo: Dr. Eder Iván Zamarrón López
del paciente con Síndrome Coronario Agudo y sus principales complicaciones, siguiendo la
cadena critica de supervivencia que involucra desde la detección oportuna pre hospitalaria,
manejo intensivo en Urgencias y su adecuado seguimiento en la unidad de Terapía Intensiva,
pasando por su resolución en sala de Hemodinámica de así ameritarlo.
Este manual nace a partir del curso URCA-Urgencias Cardiovasculares, que tiene como
instructores fundadores al TUM y Bombero Javier Díaz de La Torre, Dr. Rubén Alberto Villalobos
Mendez, Dr. Erik Longoria Alvarado, con el apoyo del Dr. José Crisóforo Salas Valdez, siendo la
primera presentación del mismo en Cd. Tuxpan, Veracruz los dias 19 y 20 de Septiembre de
2015.
AUTORES:
Dr. Eder Iván Zamarrón López
Especialista en Medicina de Urgencias
Subespeciaista en Medicina Critica
Diplomado en Ecografía Crítica
Certificado por el Consejo Mexicano de Medicina Crítica A.C.
Mesa directiva de la Sociedad Mexicana de Medicna de Emergencias A.C.
Mesa directiva de la Asociación Mexicana de Medicina de Emergencias A.C.
Colaboradores:
Dr. Carlos Enrique Hernandez Villalón
Especialista en Medicina de Urgencias
Alta especialidad en Medicina de Reanimación
Mesa directiva de la Sociedad Mexicana de Medicna de Emergencias A.C.
Sinodal del Consejo Mexicano de Medicina de Urgencias A.C.
INDICE
CAPITULO Pag.
Capitulo 1
INTERPRETACIÓN ELECTROCARDIOGRAFICA EN URGENCIAS
Dr. Eder Iván Zamarrón López
Dr. Jorge Rosendo Sánchez Medina
Introducción
El electrocardiograma (EKG) es el registro grafico de la actividad eléctrica del corazón, su
registro es documentado a partir de deflexiones positivas o negativas en relación a una línea
isoeléctrica (papel o monitor) para comprender la actividad eléctrica.
Cada actividad anatómica del sistema de conducción del corazón corresponde a una porción
del registro eléctrico, este puede ser en forma de ondas, segmentos o intervalos. La línea
isoeléctrica corresponde a la ausencia de actividad eléctrica y se considera como el punto de
base para determinar si ocurre por arriba de esta línea (positivo) o por debajo de esta línea
(negativo). Una ONDA se define como una deflexión ya sea positiva o negativa a partir de la
línea isoeléctrica, un SEGMENTO se define como una línea isoeléctrica entre dos ondas dentro
de un mismo latido, y un INTERVALO se define como el complejo de una o más ondas con un
segmento.
En relación a las ondas podemos observar a partir de la línea isoeléctrica que la primera
deflexión es positiva, denominada onda P, la cual corresponde al periodo de despolarización
auricular, la primera parte de la onda P, corresponde a la actividad de la aurícula derecha, y la
segunda mitad a la aurícula izquierda, es una onda redondeada, debe ser menor a los cuadros
pequeños (0.3 mV), en caso de presentar mayor voltaje, se relaciona con crecimiento de
aurícula derecha, cuando la morfología es en forma de “M”, se correlaciona al crecimiento de
aurícula izquierda y esto a su vez a enfermedad de válvula mitral.
La siguiente deflexión ocurre hacia abajo, onda Q (negativa), luego hacia arriba, onda R
(positiva) y de nuevo hacia abajo, onda S (negativa), siendo esta última más negativa que la
primera, a este conjunto de ondas se le denomina complejo QRS, correspondiente a lo
siguiente:
En muchas ocasiones la onda Q no se encuentra visible ya que la fuerza eléctrica del ventrículo
izquierdo vence por principios de vectores a las fuerzas del septum, cuando la onda Q es mayor
a 0.04 seg y mayor a dos terceras partes del complejo QRS, se consideran ondas Q patológicas,
que están presentes en casos de necrosis miocárdica. Por último se presenta una deflexión
positiva llamada onda T, la cual corresponde a la repolarización ventricular, que es un fenómeno
necesario para que pueda ocurrir una nueva despolarización; esta onda debe ser medir menos
de 1 mV de amplitud.
En relación a los segmentos el primero que ocurre, esta entre la onda P y el complejo QRS, el
cual es correspondiente al retraso fisiológico para permitir un adecuado llenado diastólico
ventricular. El siguiente segmento es el ST, que es de gran relevancia para el estudio de la
isquemia miocárdica aguda.
El primer intervalo que incluye a la onda P y al segmento PR, se denomina intervalo PR, el cual
debe medir entre 0.10 y 0.20 segundos, cuando es menor duración se encuentra asociado a
síndromes de preexitación como el síndrome de Wolf Parkinson White y Levin, y en el caso que
el retraso sea mayor a 0,20 seg está en relación a bloqueos auriculoventriculares en diferentes
grados.
El ultimo intervalo es el QT, que inicia en la onda Q y termina en la onda T, e indica la duración
de la sístole ventricular, y la duración depende de la frecuencia cardiaca, teniendo menor
duración a mayor frecuencia cardiaca y viceversa, Las alteraciones tanto acortamiento como
QT largo se asocia a arritmias letales (QT .33-.44 seg),
El tiempo para la repolarización ventricular y, por lo tanto, el intervalo QT (o JT) depende de la
frecuencia cardíaca; es más corto a frecuencias cardíacas más rápidas y más prolongado
cuando la frecuencia es más lenta. Por lo tanto, un intervalo QT que se corrige para la frecuencia
cardíaca (QTc) a menudo se calcula de la siguiente manera (según la fórmula de Bazett):
QTc = intervalo QT ÷ raíz cuadrada del intervalo RR (en segundos)
5. Hipertrofia
6. Isquemia, lesión o necrosis
1. Frecuencia cardiaca
Método #1
Es un método aproximado de cálculo de frecuencia cardiaca, al igual que el previo se realiza
para ritmos regulares. Es muy utilizado en área de urgencias por su rapidez y sencillez. Consiste
en localizar una onda R que coincida con una línea gruesa del papel de electrocardiograma y
contar con constantes (300,150, 100, 75, 60, 50, etc.) en las siguientes líneas gruesas del
papel hasta la siguiente onda R.
Método #2:
Es un método exacto de cálculo de frecuencia cardiaca y consiste en dividir una constante
(1500), entre el número de cuadros pequeños obtenidos entre una onda R y la siguiente. Cabe
mencionar que este método es aplicable solo para ritmos regulares.
Ejemplo:
Método #3
Este método se realiza en ritmos irregulares y ritmos lentos, y consiste en contar el número de
complejos QRS que se encuentran entre 30 cuadros grandes (6 segundos), para multiplicarlo
por 10. Este también es un método aproximado.
2. Ritmo
El ritmo es la determinación del origen anatómico del latido cardiaco, y se recomienda que se
realice donde sea mejor visualizada la onda P. El latido que se origina en el nodo sinusal se
llamará ritmo sinusal, y existen criterios específicos para determinarlo.
Imagen: El EKG normal muestra un ritmo sinusal normal a una frecuencia de 93 latidos / min, un intervalo PR
de 0,16 segundos, un intervalo QRS de 0.08 segundos y un eje QRS de aproximadamente 60°.
En caso que el trazo electrocardiográfico no cumpla con los criterios descritos anteriormente
es necesario determinar el tipo de arritmia existente, lo que se describe en el tema
correspondiente.
3. Eje eléctrico
La forma más práctica para determinar el eje eléctrico es en plano cartesiano buscando la
derivación DI que corre de derecha a izquierda y AVF que corre de arriba hacia abajo. Y se
explicara en base al siguiente ejemplo:
Se obtiene el voltaje de la derivación DI que en este caso es de 8 mV, asi como el voltaje de
AVF que es 7 mV, para posteriormente plasmarlo en un plano cartesiano, DI en el plano de las
X y AVF en el de las Y, por ultimo se trazan líneas perpendiculares entres si para obtener un
cruce por donde atravesará el eje eléctrico obtenido.
Si se busca mayor exactitud para obtener el eje eléctrico se puede utilizar un transportador
para determinarlo, en este caso es de 35°, lo que significa que es normal.
Como se mencionó previamente una forma rápida para determinar el eje es un método
cualitativo donde mediante la conjugación de DI y AV, ya sea positivo o negativo es que se
situará la dirección del eje eléctrico (2).
4. Bloqueos eléctricos
Los bloqueos del sistema de conducción cardiaca normal conllevan cierta alteración en la
contracción cardiaca, algunos representaran mayor gravedad que otros, a continuación se
describirán los bloqueos de rama del haz de hiz, los bloqueos auriculoventriculares se
describirán en el capitulo de arritmias.
En los bloqueos de rama se debe al bloqueo del impulso en las ramas derecha o izquierda del
haz de his (3).
BRIHH BRDHH
5. Hipertrofia ventricular
HVI HVD
Las hipertrofias ventriculares no son condiciones agudas, lleva semanas y generalmente meses
o años en desarrollarse. Debido a su asociación con la hipertensión arterial, la miocardiopatía,
la valvulopatía aórtica o mitral y la fibrosis miocárdica, el hallazgo de HVI en el ECG tiene
En cuanto al ventrículo derecho, este es de mucho menor tamaño que el izquierdo, por lo que
debe estar muy dilatado antes que se produzcan cambios en el EKG. La desviación del eje a la
derecha es uno de los hallazgos mas tempranos y fiables de la hipertrofia de ventrículo derecho.
Las causas de HVD incluyen hipertensión pulmonar, neumopatia crónica, cardiopatía valvular
y cardiopatía congénita (4).
Como se pudo dar cuenta, la interpretación previa es bastante simplificada y dirigida a isquemia
miocárdica lo cual es la finalidad del manual.
Embolismo pulmonar:
Se puede presentar decir S ancha en DI, Q profunda y T invertida en DIII (Complejo de Mcginn-
White S1,Q3,T3), BRDHH aguda, la cual a menudo es transitoria e incompleta, onda T
invertidas V1→V4 y depresión del ST en DII.
Marcapasos artificiales:
Los marcapasos artificiales tienen capacidades sensoriales y también proveen estímulos
marcados con regularidad. Estos estímulos eléctricos se registran en el EKG como una pequeña
marca vertical que aparece justo antes de la captura de un latido cardiaco. Estos marcapasos
son colocados de manera endovenosa (temporales o definitivos) hacia cavidades cardiacas
derechas y ahí estimular septum ventricular y por lo tanto generar latidos ventriculares, aunque
también existen marcapasos definitivos que son de 2 electrodos para estimular primero
aurículas y posterior ventrículos. También existen marcapasos que pueden ser colocados de
manera transcutaneo y generar estímulos cardiacos en situaciones como Bradiarritmia
inestable que no mejore con fármacos.
• Son “disparados” (activados) cuando el ritmo del paciente disminuye por debajo de la
frecuencia cardiaca programada.
• Son inhibidos (dejan de estimular) si el ritmo propio del paciente continua a una
frecuencia mayor a la programada.
• “Reajustará” el estimulo (a la misma frecuencia programada) para sincronizar con una
extrasístole ventricular (ESV).
Alteraciones electrolíticas:
Las alteraciones en las concentraciones séricas de potasio y calcio puede ocasionar cambios
en el trazo del electrocardiograma y esto generar o predisponer a arritmias graves.
Hiperkalemia: Hipokalemia:
Efecto de digoxina:
Un efecto digitalico se manifiesta con cambios en el segmento ST y la onda T que pueden ser
similares a los causados por lesión o isquemia. El punto J se deprime ocasionalmente, pero
más comúnmente se ve la depresión o la caída del segmento ST, que es cóncava en una
dirección ascendente(cubeta digitalica). Estos cambios son más evidentes en las derivaciones
precordiales laterales, aunque también se pueden ver en las derivaciones de las extremidades.
Cuando se presenta toxicidad digitalica puede tener varias manifestaciones
electrocardiográficas, desde ESV, cualquier bradiarritmia, taquiarritmia, inclusive ritmos de
paro.
Efecto de digital
Pericarditis:
En la fase inicial se observa una elevación cóncava del segmento ST en casi todas
las derivaciones (excepto V1 y aVR ), sin imagen en espejo.
También puede aparecer descenso del segmento PR generalizado y la onda T se mantiene
positiva en casi todas las derivaciones.
Aneurisma ventricular:
La elevación persistente del segmento ST compatible con un aneurisma puede ser cuando
existe datos clínicos y electrocardiográficos de un infarto de miocardio previo. Por lo general,
existe una onda Q, una onda T invertida e incluso depresiones de ST recíprocas. La elevación
del punto J y la elevación del segmento ST, que es convexa, es similar a lo que se observa con
un patrón de infarto agudo de miocardio en evolución. La sospecha de un aneurisma se basa
en la duración de este patrón, más de tres semanas después del infarto agudo. El aneurisma
se encuentra en la pared anterior cuando estas anormalidades persistentes se observan en las
derivaciones V1 a V6, en la pared lateral cuando se ven en las derivaciones I y aVL, y en la
pared inferior cuando están en las derivaciones II, III y aVF. Como la elevación del segmento ST
es similar a lo que se observa con un infarto agudo de miocardio, la historia clínica y el curso
temporal del infarto agudo son importantes para establecer la causa. Los pacientes también
pueden tener un aneurisma sin existir elevación del ST.
EKG con sospecha de aneurisma de la pared anterior después de un infarto agudo de miocardio debido a la elevación
persistente del ST en las derivaciones V2 a V4. Las ondas T invertidas son evidencia del antiguo infarto.
Síndrome de Brugada:
Es una enfermedad hereditaria, autosómica dominante. Se caracteriza por una elevación
persistente del Segmento ST en derivaciones precordiales derechas (V1-V2) y reviste gran
relevancia clínica por su asociación a muerte súbita por arritmias ventriculares.
Repolarización precoz:
El patrón ECG de repolarización precoz, caracterizado por un ascenso del punto J (la unión
entre el final del complejo QRS y el inicio del segmento ST) en derivaciones diferentes a V1-V3
es un hallazgo relativamente frecuente y que clásicamente se ha considerado benigno sin
repercusión clínica, aunque esto se ha puesto en debate últimamente y pueden tener relación
con la presencia de arritmias ventriculares ante un evento isquémico miocárdico (6).
Bibliografía:
1. Tutorial de ECG: principios básicos del análisis de ECG. Jordan M Prutkin, MD. UPTODATE 2018
2. Interpretación de ECG por: Dr. Dale Dubin, MD COVER Publishing Co., 12290 Treeline Avenue, Fort Myers, FL
33913, USA
3. Electrocardiografía clínica, C. Castellano, Miguel A. Pérez de Juan Romero, Elsevier España, 2004
4. Diagnóstico de la hipertrofia ventricular izquierda por
electrocardiografía. Utilidad de los nuevos criterios. Dr. Vivencio Barrios Alonso, Dr. Alberto Calderón Montero
Rev. costarric. cardiol vol.6 n.3 San José Sep. 2004
5. El EKG de 12 derivaciones en los Síndromes Coronarios agudos. Tim Phalem, Barbara Aehlert, Tercera edición
J&C Ediciones Medicas S.L.
6. N Engl J Med. 2009 Nov 16. 10.1056/NEJMoa0907589
7.
Capitulo 2
IDENTIFICACIÓN Y MANEJO DE ARRITMIAS EN URGENCIAS
Dr. Eder Iván Zamarrón López
Dr. Carlos Enrique Hernández Villalón
Introducción
En este tema se discutirá el tratamiento de la inestabilidad eléctrica cardiaca en adultos como
se describen en las guías internacionales actuales.
La Reanimación cardiopulmonar (RCP) y desfibrilación precoz de arritmias tratables siguen
siendo los pilares de soporte vital cardíaco básico y avanzado. Se hace hincapié en el término
"RCP de calidad", para lograr alcanzar la perfusión cerebral y coronaria adecuada, lo que
aumenta las posibilidades de un paciente para sobrevivir sin secuelas neurológicas.
Figura 1. Abordaje básico del paciente con paro cardiorrespiratorio
Las compresiones torácicas deben ser de suficiente profundidad (Entre 5 a 6 cm) y con
velocidad (entre 100 y 120 por minuto), y permitir expansión completa del tórax entre las
compresiones, para ser eficaz.
Una desfibrilación temprana sigue siendo el tratamiento recomendado para la fibrilación
ventricular (FV) o taquicardia ventricular sin pulso (TV). RCP debe realizarse hasta que el
desfibrilador está listo para la descarga inmediata y se reanuda inmediatamente después de
administrarla, sin hacer una pausa para volver a comprobar el pulso. Las interrupciones en la
RCP (por ejemplo, los intentos subsiguientes de desfibrilación o comprobación de pulso) no
deben realizarse hasta cumplir 2 minutos de RCP, y la verificación de ritmo y pulso deben durar
el menor tiempo posible. Los elementos clave para la desfibrilación manual se enumeran a
continuación:
1. Conectar y cargar el desfibrilador mientras continúa compresiones torácicas eficaces.
2. Dejar de comprimir y evaluar el ritmo (no debe tardar más de 5 segundos).
3. Si presenta FV o TV, administre la descarga; Si el ritmo no requiere desfibrilación
(Actividad eléctrica sin pulso o asistolia), reanudar la RCP de calidad.
4. Reanudar compresiones torácicas eficientes y la RCP inmediatamente después de que
se entregue la descarga.
Las posibilidades de éxito y supervivencia en desfibrilación son mayores cuando se realiza poco
después de la aparición de la FV o TV. Sin embargo, a la espera de la llegada de un
desfibrilador, la RCP debe ser realizada.
En pacientes con FV o TV sin pulso recurrente que se considera debida a torsades de pointes
con un intervalo QT prolongado, la administración intravenosa de sulfato de magnesio debe ser
considerado.
En contraste al paro cardiaco por FV o TV sin pulso, no hay ningún papel para la desfibrilación
en el manejo de la actividad eléctrica sin pulso (AESP) o asistolia. La RCP y la adrenalina deben
ser administradas en los momentos adecuados acorde a si son ritmos desfibrilables o ritmos
no desfibrilables.
Tabla 1. Las 5 H´s y 5 T´s del paciente con inetabilidad eléctrica cardiaca
después del inicio de compresiones torácicas de calidad; el manejo de vía aérea definitiva se
puede retrasar si hay ventilación adecuada.
En la situaciones donde no exista paro cardiaco, las intervenciones iniciales incluyen la
administración de oxígeno (si la SpaO2 está por debajo de 94%), establecer acceso vascular,
colocar un monitor de saturación cardíaco y oxígeno, y la obtención de un electrocardiograma
(ECG). Los pacientes inestables deben recibir atención inmediata, aun cuando los datos están
incompletos. Los pacientes con evidencia clara de STEMI en el ECG de 12 derivaciones deben
estar preparados para una rápida transferencia al laboratorio de cateterismo, recibir un
trombolítico (si no está contraindicado), o ser transferidos a un centro con capacidad para
ICP. Estas decisiones se toman sobre la base de recursos y protocolos locales.
Los pacientes sin paro cardiaco y signos (taquicardia, hipotensión, etc) o síntomas (dolor
torácico isquémico, palpitaciones, etc.) cardiovasculares requieren una evaluación
electrocardiográfica en monitor con el fin de proporcionar un tratamiento apropiado. Aunque lo
mejor es hacer una interpretación definitiva del ECG antes de tomar decisiones de manejo,
comúnmente se requieren un enfoque simplificado. Este enfoque se guía por las siguientes
preguntas:
● ¿Es el ritmo rápido o lento?
● ¿Son los complejos QRS ancho o estrecho?
● ¿Está el ritmo regular o irregular?
Las respuestas a estas preguntas a menudo permiten al médico para hacer un diagnóstico
provisional e iniciar el tratamiento adecuado.
MANEJO DE LA VÍA AÉREA: La ventilación se lleva a cabo durante la RCP para mantener la
oxigenación adecuada. La eliminación del dióxido de carbono es menos importante, y la
normalización del pH a través de la hiperventilación es peligroso e inalcanzable hasta que no
haya retorno de la circulación espontánea (RCE). Sin embargo, durante los primeros minutos
después de un paro cardíaco repentino, el suministro de oxígeno al cerebro es limitado
principalmente por la reducción del flujo sanguíneo. Por lo tanto, en los adultos, el rendimiento
de excelentes compresiones torácicas tiene prioridad sobre la ventilación durante el período
inicial de soporte vital básico.
TRATAMIENTO ESPECÍFICO DE LAS ARRITMIAS.
RITMOS DE PARO CARDIACO
Los ritmos de paro de dividen en desfibrilables (taquicardia ventricular y la fibrilación
ventricular) y no desfibrilables (Asistolia y actividad eléctrica sin pulso)
La fibrilación ventricular y taquicardia ventricular sin pulso: son ritmos de NO perfusión que
emanan de los ventrículos, deben ser sometidos a identificación y desfibrilación temprana. (Vea
Tabla 2 y figuras 1 y2)
Si FV o TV sin pulso persiste después de al menos dos intentos de desfibrilación y 4 minutos
de RCP, dar Adrenalina (1 mg iv cada 3 a 5 minutos), mientras que la RCP se realiza de forma
continua.
Sugerimos que los fármacos antiarrítmicos deben ser contemplados tras un tercer intento fallido
de desfibrilación:
- Amiodarona (300 mg IV con una dosis repetida de 150 mg IV como se indica) se puede
administrar en FV o TV sin pulso que no responde a la desfibrilación, RCP y adrenalina.
- Lidocaína de 1 a 1,5 mg / kg IV, a continuación, 0,5 a 0,75 mg / kg cada 5 a 10 minutos)
puede ser utilizado solo si la amiodarona no está disponible.
- El sulfato de magnesio (2 g IV, seguido de una infusión de mantenimiento) puede ser utilizado
para tratar la taquicardia ventricular polimórfica tipo torsade de pointes, cuando se sospeche
de hipomagnesemia, pero no se recomienda para uso rutinario en pacientes con paro cardiaco
adultos.
FV o TV sin pulso refractarias pueden ser causados por un síndrome coronario agudo (SCA),
en cuyo caso la intervención coronaria percutánea se puede realizar si el paciente es reanimado
con éxito y el procedimiento es factible. Tenga en cuenta que después de un paro cardiaco el
ECG de 12 derivaciones puede ser poco sensible para SCA; se necesita la consulta de
cardiología para pacientes con RCE.
Asistolia y actividad eléctrica sin pulso: asistolia se define como una completa ausencia de
actividad cardiaca eléctrica y mecánica demostrable. Actividad eléctrica sin pulso (AESP) se
define como cualquiera de un grupo heterogéneo de ritmos electrocardiográficos organizados
sin suficiente contracción mecánica del corazón para producir un pulso palpable o la presión
arterial medible. Por definición, la asistolia y la AESP son los ritmos de NO perfusión, requieren
inicio de RCP de calidad.
Al igual que los ritmos de paro desfibrilables (TV/FV) es crucial identificar y tratar las posibles
causas secundarias en asistolia o AESP lo más rápidamente posible. Algunas de las causas
(por ejemplo, neumotórax a tensión, taponamiento cardiaco) resultaran en RCP ineficaz. No
dude en realizar procedimientos invasivos para el tratamiento de las posibles causas
secundarias; si el paciente está recibiendo la RCP, hay pocas posibilidades que la intervención
cause que la situación empeore.
Después de iniciar la RCP, administre adrenalina inmediatamente a dosis de 1 mg IV cada 3 a
5 minutos) y trate las causas reversibles según el caso.
BAV de 1er. Grado: Es parecido a la bradicardia sinusal, solo que presenta PR mas de 0.20
seg. de manera constante en todos los latidos cardiacos.
BAV de 2er. Grado Mobitz II: El PR es constante hasta que una onda P no conduce al complejo
QRS, puede presentar conducción 1:1, 2:1, 3:1, etc.
BAV de 3er. Grado o completo: Presenta latido auricular (onda P) independiente al latido
ventricular (complejo QRS), el cual regularmente es lento.
TAQUIARRITMIAS
La taquicardia se define como una frecuencia cardíaca superior a 100 lpm, pero la taquiarritmia
generalmente implica más de 150 lpm. El manejo de taquiarritmias se rige por la presencia de
síntomas y signos clínicos causados por la frecuencia cardíaca rápida.
El enfoque fundamental es la siguiente:
1. Si el paciente esta inestable (se manifiesta por dolor torácico isquémico, alteración aguda
en el estado mental, hipotensión, signos de shock, o presencia de edema pulmonar agudo).
• Si la inestabilidad está presente y parece estar relacionado con la taquicardia, el
tratamiento inmediato será la cardioversión sincronizada, a menos que el ritmo sea
taquicardia sinusal.
• Algunos casos de taquicardia supraventricular pueden responder a un tratamiento
inmediato con un bolo de adenosina (6-12 mg IV) sin la necesidad de la
cardioversión.
• En medida de lo posible, evaluar si el paciente puede percibir el dolor asociado con
la cardioversión, y si es así proporcionar sedación y analgesia adecuada.
• La dosis de cardioversión sincrónica depende de las características del
electrocardiograma en monitor.
La taquicardia sinusal y taquicardia supraventricular son las principales causas de una arritmia
compleja estrecha regulares. La taquicardia sinusal es una respuesta común a la fiebre, anemia,
shock, sepsis, dolor, insuficiencia cardíaca, o cualquier otro tipo de estrés fisiológico. No se
necesita ningún medicamento para tratar la taquicardia sinusal; el tratamiento se basa en la
causa subyacente.
Debido a su extremadamente vida media corta, la adenosina (6-12 mg IV) se inyecta lo más
rápidamente posible en una vena grande proximal, seguida inmediatamente por 20 ml de
solución salina y elevación de la extremidad para asegurar que el fármaco entre en la circulación
central antes de que se metabolice. Si la primera dosis de adenosina no convierte el ritmo, una
segunda y tercera dosis de 12 mg IV se puede administrar. Dosis más elevadas (por ejemplo,
18 mg IV) pueden ser necesarias en pacientes que toman teofilina o teobromina, o que
consumen grandes cantidades de cafeína; dosis más pequeñas (por ejemplo, 3 mg IV) se debe
dar a los pacientes que toman dipiridamol o carbamazepina , corazón trasplantado, o cuando
se inyecta a través de una vena central (3).
Antes de la inyección, advertir al paciente acerca de los efectos secundarios transitorios
de adenosina , incluyendo malestar torácico, disnea, y rubor, y dar la seguridad de que estos
efectos son muy breves. Realizar registro continuo del electrocardiograma durante la
administración. Si la adenosina no puede convertir la TSV, considerar otras etiologías para este
ritmo, incluyendo el aleteo auricular o una TSV no reentrante, que pueden ser evidentes en el
ECG cuando se hace más lenta la conducción AV.
Si los intentos de conversión farmacológica fallan, iniciar el control de la frecuencia, ya sea con
un bloqueador del canal de calcio no dihidropiridínicos intravenosa o un bloqueador
beta. Aunque la Amiodarona es una opción segura (6).
Taquicardia irregular de complejo estrecho:
Puede ser causada por la fibrilación auricular, flutter auricular con conducción
auriculoventricular variable, taquicardia auricular multifocal (TAM), o taquicardia sinusal con
extrasístoles auriculares. De éstos, la fibrilación auricular es más común.
Figura 10. Taquicardia ventricular. (Podría confundirse con TSV con conducción aberrante).
La adenosina puede ser usada para diagnóstico y tratamiento. La adenosina es poco probable
que afecte la taquicardia ventricular, pero es probable que disminuya o convierta la TSV con
aberración. La dosificación es idéntica a la utilizada para SVT.
El antiarrítmico usado comúnmente en México es la amiodarona (150 mg IV en más de 10
minutos, que se repite según sea necesario para un total de 2,2 g IV sobre las primeras 24
horas). Si la taquicardia regular de complejos anchos persiste a pesar de la terapia
farmacológica, puede ser necesaria la cardioversión electiva.
Si la TSV con aberración DEFINITIVAMENTE se identifica (por ejemplo: edad, ECG muestra un
bloqueo de rama), puede ser tratada de la misma manera que la TSV de complejo estrecho,
Taquicardia irregular de complejo ancho.
Es una situación de complejo diagnóstico. Puede ser fibrilación auricular con preexcitación (por
ejemplo, Sx. Wolf Parkinson White), fibrilación auricular con aberración (bloqueo de rama), o
taquicardia ventricular polimórfica / torsades de pointes. El uso de fármacos bloqueantes del
nodo auriculoventricular (AV) en taquicardia irregular de complejo ancho de etiología poco clara
puede precipitar la fibrilación ventricular (VF) y la muerte del paciente, y están
contraindicados.(bloqueadores beta, antagonistas del calcio, digoxina y adenosina). Para evitar
un tratamiento inadecuado y posiblemente peligroso se asume que toda taquicardia irregular
de complejo ancho es fibrilación auricular preexcitada.
Los pacientes con fibrilación auricular preexcitada se manifiestan generalmente con más de
200 lpm y requieren cardioversión eléctrica inmediata. En los casos en que la cardioversión
eléctrica es ineficaz o irrealizable, o fibrilación auricular recurrente, el tratamiento antiarrítmico
con amiodarona puede administrarse.
El tratamiento de TV polimórfica es con desfibrilación emergente. Las intervenciones para
prevenir la TV polimórfica recurrente incluyen la corrección de anormalidades subyacentes de
electrolitos (por ejemplo, hipocalemia, hipomagnesemia) y, si se observa o se cree que existe
intervalo QT prolongado, se deben evitar medicamentos que lo causen. El sulfato de
magnesio (2 g IV, seguido de una infusión de mantenimiento) se puede dar para prevenir la
TV polimórfica asociada con el síndrome de QT prolongado familiar o adquirido.
Un paciente clínicamente estable con fibrilación auricular y un intervalo QRS
ancho CONOCIDO que se derivan de un bloqueo de rama preexistente (es decir, edad ECG
demuestra bloqueo preexistente) se puede tratar de la misma manera como la fibrilación
auricular de complejo estrecho.
Una historia centrada, examen físico y estudios diagnostico se realizan con el fin de identificar
las posibles causas del paro y los riesgos en curso o inminente para la vida. Infarto agudo de
miocardio, miocardiopatía y arritmia primaria son las causas más comunes de un paro cardíaco
repentino, sino es así, un amplio diagnóstico diferencial debe ser considerado.
Un examen neurológico se debe realizar para ayudar a determinar la causa posible, probable
evolución y la necesidad de intervenciones neurológicas. Evitar el bloqueo neuromuscular y la
sedación temporalmente es necesario para un examen válido. Hallazgos neurológicos como
pupilas asimétricas no se espera que tras el RCE y sugieren una lesión intracraneal estructural.
La presión arterial adecuada debe ser mantenida para evitar exacerbar o causar lesión cerebral
isquémica. Se pueden necesitar líquidos intravenosos, fármacos inotrópicos y vasopresores.
Los fármacos antiarrítmicos deben reservarse para pacientes con arritmias recurrentes
inestables o en curso.
La terapia de reperfusión coronaria o cateterismo emergente está indicado para pacientes con
elevación del segmento ST. Independientemente de los resultados del ECG, cateterismo
coronario emergente puede ser necesaria para los pacientes con inestabilidad hemodinámica
en curso o evidencia de anormalidades de la motilidad focales en el ecocardiograma. En
general, se sugiere que la cateterización de arterias coronarias se realice después del paro en
pacientes que no tienen una etiología cardiovascular evidente determinado por el ECG inicial,
cinética de los biomarcadores cardíacos compatibles para infarto, presencia de shock. Los
procedimientos cardiovasculares para salvar la vida nunca deben ser retrasados debido al
coma. Consulta inmediata con un cardiólogo intervencionista es apropiada para todos los
pacientes.
La lesión neurológica es la causa más común de muerte en los pacientes con paro cardiaco
fuera del hospital. La prevención de la hipertermia durante las primeras horas después de un
paro cardíaco reduce el riesgo de lesión neurológica. Por lo tanto, en los pacientes que sufren
un paro cardiaco tras RCE, se recomienda el establecimiento de medidas activas para prevenir
la hipertermia (Grado 1B ). En los pacientes con coma profundo, evidencia de edema cerebral
o patrones de EEG, sugerimos mantener la temperatura del paciente en 33°C durante 24 horas,
seguido de un recalentamiento gradual (0.25°C /hora) ( Grado 2C ). Para las unidades que no
tienen experiencia con HT sugerimos mantener la temperatura del paciente no superior a 36°C
durante 24 horas, seguido por recalentamiento gradual (0. 25 ° C / hora) ( Grado 2C ).
Determinar cuándo parar los esfuerzos de reanimación en pacientes con paro cardiaco es difícil,
y existen pocos datos para orientar la toma de decisiones.
Los factores que influyen en la decisión de detener los esfuerzos de reanimación incluyen:
● Duración de la resucitación de esfuerzo> 30 minutos sin un ritmo de perfusión
sostenida
● Ritmo electrocardiográfico inicial de asistolia
● Intervalo prolongado entre el tiempo estimado de detención y el inicio de la reanimación
● La edad del paciente y la gravedad de la enfermedad comórbida
● Reflejos del tronco cerebral Ausentes
● Normotermia (5)
1. American Heart Association Guidelines for Cardiopulmonary Resuscitation and Emergency Cardiovascular Care
2010, Field JM y cols. Circulation. 2010;122(18 Suppl 3):S640.
2. Circulation,adultAdvanvedCardiovascularLifeSuppor:2015AmericanHeartAssociation Guidelines for
Cardiopulmonary Resuscitation and Emergency Cardiovascular Care.
3. The relative efficacy of adenosine versus verapamil for the treatment of stable paroxysmal supraventricular
tachycardia in adults: a meta-analysis. Delaney B, Loy J, Kelly AM. Eur J Emerg Med. 2011 Jun;18(3):148-52.
4. Nolan JP, Soar J, Cariou A, et al. Consejo Europeo de Resucitación y Pautas de la Sociedad Europea de Medicina
de Cuidados Intensivos para la atención posterior a la reanimación 2015: Sección 5 de las Directrices del
Consejo Europeo de Resucitación para la reanimación 2015. Resucitación 2015; 95: 202.
5. Morrison LJ, Visentin LM, Kiss A, y col. Validación de una regla para la terminación de la resucitación en un paro
cardíaco fuera del hospital. N Engl J Med 2006; 355: 478.
6. Cybulski J, Kułakowski P, Makowska E, et al. Intravenous amiodarone is safe and seems to be effective in
termination of paroxysmal supraventricular tachyarrhythmias. Clin Cardiol 1996; 19:563.
7. Monsieurs KG, Nolan JP, Bossaert LL, et al. European Resuscitation Council Guidelines for Resuscitation 2015:
Section 1. Executive summary. Resuscitation 2015; 95:1.
Capitulo 3
ISQUEMIA MIOCARDICA AGUDA EN URGENCIAS
Dr. Álvaro Eduardo Ramírez Gutiérrez
Dr. Eder Iván Zamarrón López
Introducción
El dolor torácico es una de las causas más frecuentes de consulta al departamento de urgencias
(en algunas series hasta 20% de las consultas por dolor torácico es secundario a un síndrome
coronario agudo [SCA]), confiere un reto para el médico determinar si su causa es de origen
cardiaco o extracardiaco. La evaluación inicial debe estar dirigida a identificar a pacientes con
alto riesgo de presentar alguna patología que pueda poner en riesgo su vida (síndrome
coronario agudo, síndrome aórtico agudo, tromboembolia pulmonar). Por lo general, la
decisión de internar o dar de alta a un paciente se toma en pocos minutos sobre la base del
examen físico y un electrocardiograma (ECG); sin embargo, esta forma de análisis puede
provocar hospitalizaciones innecesarias (30 a 70%), altas inapropiadas de pacientes que
cursan con un infarto del miocardio (2 a 13%), sin mencionar las demoras en el inicio del
tratamiento de los síndromes coronarios agudos, en especial las terapias de reperfusión.
Se define como dolor torácico a cualquier molestia o sensación anómala presente en la región
anterior del tórax situada por encima del diafragma.
Existen múltiples causas de dolor torácico y deben permanecer en la mente del médico de
primer contacto causas cardiacas y no cardiacas (cuadro 1)
Las decisiones de tratamiento están basadas en la evaluación inicial (incluye una historia clínica
completa y exploración física), en el resultado del electrocardiograma y la radiografía del tórax.
Es muy probable que los pacientes con síntomas típicos presenten SICA o una manifestación
clínica de enfermedad coronaria, pero 25% de los pacientes pueden no tener esos síntomas
característicos.
La angina típica se describe como un malestar localizado en la región anterior del tórax, brazo
izquierdo o epigastrio, relacionado con esfuerzo físico o estrés emocional, el cual se alivia con
el reposo o uso de nitratos. Es por ello que el malestar típico debe considerarse como angina
con alta probabilidad de enfermedad coronaria. Las presentaciones atípicas son dolor
mandibular, de cuello, disnea, fatiga, debilidad, náuseas, dispepsia y vómito. En estos pacientes
el análisis de los factores de riesgo y antecedentes de enfermedad coronaria tiene gran
trascendencia para el diagnóstico diferencial, ya que 15% de los infartos no son diagnosticados
durante la evaluación inicial (1).
A la exploración física debe obtenerse la tensión arterial (TA) en ambos brazos, ya que una
diferencial mayor de 15 a 20 mm Hg debe hacer sospechar de disección aórtica. La hipotensión
arterial es un dato de alarma, además de limitante en el tratamiento médico en caso de ser
secundario a un SICA. A la auscultación cardiaca es importante identificar un tercer o cuarto
ruido, soplos de insuficiencia valvular (aórtica o mitral), ruidos disminuidos en intensidad,
componente pulmonar del segundo ruido o frote pericárdico. Cabe destacar que un examen
físico normal no descarta un síndrome coronario agudo. El ECG tiene una sensibilidad de 49%
y una especificidad de 92%, es por eso que debe obtenerse lo antes posible (dentro de los
primeros 10 a 15 min después de la presentación), es ideal obtenerlo durante la presentación
de la sintomatología, ya que existen anormalidades transitorias del segmento ST o la onda T
que se evidencian durante el periodo sintomático (llamados también cambios dinámicos) e
indican una probabilidad muy alta de enfermedad coronaria. Es importante mencionar que la
precisión diagnóstica mejora si se dispone de un ECG previo al evento para hacer
comparaciones. La presentación de dolor torácico con ECG normal sitúa al paciente en una
escala de bajo riesgo de padecer un SICA; sin embargo, no descarta del todo este síndrome,
ya que hasta 50% de los pacientes egresa dos erróneamente presentaron un ECG normal o no
diagnóstico a su llegada al departamento de urgencias. Se recomienda entonces la realización
de ECG seriados en búsqueda de cambios dinámicos o simplemente cuando la sospecha de
SICA es alta. La frecuencia de realización puede ser cada 30 min (al menos dos ECG seriados)
si no existen cambios significativos, el seguimiento se hace cada 3 a 4 h hasta completar la
ESTRATIFICACIÓN DE RIESGO
Existen diversas escalas de evaluación clínica las cuales podrían estratificar el dolor torácico
como alto, intermedio o bajo en cuanto a riesgo de isquemia miocárdica. Ademas de determinar
el riesgo de hemorragia secundaria a condiciones propias del enfermo aunado a los fármacos
que se utilizarán para el tratamiento de la isquemia miocárdica.
- BRIHH novo
Los síndromes isquémicos coronarios agudos (SCA) son de las principales causas de muerte
en el mundo. En México, se considera como primera causa de mortalidad general. La
integración de la reperfusión temprana a la terapia antitrombótica ha reducido
considerablemente la mortalidad y morbilidad en el infarto agudo del miocardio con elevación
del segmento ST (IAM-CEST). En México existen pocos datos sobre la epidemiología y manejo
en el IAM-CEST. En el registro prospectivo de SICAS (RENA SICA II) se encontró que la
localización más frecuente de IAM-CEST fue anterior. Del total de pacientes con este
diagnóstico, sólo a 4% se les realizó angiografía coronaria, a 27% angioplastia coronaria
transpercutánea (ACTP) y a 4% cirugía de revascularización coronaria; 37% recibió terapia
fibrinolítica y 15% fueron llevados a angioplastia coronaria transluminal percutánea (ACTP)
primaria o facilitada. La mortalidad hospitalaria global fue de 10%. Esto da una idea de que en
México, aun con los avances actuales, una gran cantidad de pacientes con IAM-CEST no son
tratados de manera correcta; es por eso que se requiere de un juicio clínico adecuado y un
conocimiento profundo para el diagnóstico temprano y tratamiento oportuno de esta patología.
cardiacos y el infarto agudo del miocardio sin elevación del segmento ST, en el cual hay
presencia de biomarcadores cardiacos acorde a su cinética. El tratamiento del SCASEST se basa
en medidas generales, tratamiento antitrombotico y antisquemico, así como brindar soporte en
caso de inestabilidad eléctrica o hemodinámica. Se debe considerar la ICP en condiciones donde
no exista elevación del segmento ST cuando a pesar del manejo adecuado persista angina, se
presente inestabilidad eléctrica o hemodinámica. Es muy importante mencionar que en esta
situación la fibrinólisis NO esta indicada.
A continuación haremos mas enfoque en el SCA CEST que se caracteriza por elevación
persistente del Segmento ST en 2 o mas derivaciones contiguas, presencia de angina o
equivalente y elevación de biomarcadores cardiacos acorde a su cinética, en esta situación
además del manejo general, antitrombotico y antisquemico, se brinda la posibilidad de
Fisiopatología
A pesar de que se conocen algunos factores de riesgo tradicionales para la enfermedad arterial
coronaria, como tabaquismo, dislipidemia, hipertensión, obesidad abdominal, diabetes; éstos
sólo explican cerca de 50 a 70% del problema. Sin embargo, se han encontrado factores de
riesgo no tradicionales o emergentes que podrían explicar la presencia de este trastorno en
ausencia de las causas tradicionales, como la lipoproteina (a), subclases de lipoproteínas de
baja densidad (LDL), y LDL oxidada, resistencia a la insulina y elevación de homocisteina, el
fibrinógeno, factor VII, factor VIII, tPA y PAI-1, proteína C reactiva y agentes infecciosos como
la Chlamydia pneumoniae.
Una vez formada la placa de ateroma, su rotura o erosión es la causa principal de los SICA, y
en conjunto provocan casi 90% de los eventos. Esto disminuye la perfusión en la
microcirculación por disminución de flujo a través de las estenosis epicárdicas y por
embolización de trombo. Este mecanismo provee la lógica para la terapia fibrinolítica
antiagregante plaquetaria y antitrombótica, en tanto que las estenosis epicárdicas son el
objetivo de la ACTP y de la cirugía de revascularización coronaria. El riesgo de rotura de la
placa depende de su composición, vulnerabilidad (tipo de placa) y grado de estenosis (tamaño
de la placa), Alrededor de tres cuartas partes de los trombos relacionados con el infarto se
desarrollan en placas que causan estenosis leve o moderada. Sin embargo, las estenosis
graves también son causa de infarto, tanto como la estenosis leve. Además, la hiperreactividad
plaquetaria y estados procoagulantes contribuyen en la formación de trombos lo que se
considera como la sangre vulnerable. En 5 a 10% de los pacientes con un IAM-CEST no se
encuentran placas de ateroma, en estos casos la causa de la obstrucción puede ser espasmo
coronario, embolismo o disección. El equilibrio entre la formación y lisis determinará si el
coágulo se deshace o si se vuelve totalmente oclusivo, es decir si terminará o no el IAM-CEST,
lo que fundamentalmente depende de tres factores: grado de oclusión (completa o incompleta),
duración de la oclusión (minutos vs. horas) y presencia o ausencia de circulación coronaria
colateral. La necrosis de los miocitos del subepicardio necesita de 4 a 6 h para completarse;
tiempo dentro del cual se obtiene el máximo beneficio de la abertura del vaso ocluido.
Nuevas definiciones
entre los diferentes síndromes coronarios agudos, y son fundamentales en la decisión sobre la
necesidad de reperfusión (farmacológica o mecánica). El ECG debe realizarlo e interpretarlo en
menos de 10 min, desde el primer contacto, un médico calificado.
En ningún caso los resultados de las enzimas deben esperarse para empezar el tratamiento en
IAM-CEST porque la curva de elevación de las mismas (dependiendo de la enzima) comienza
varias horas después del inicio del cuadro. La exploración física debe dirigirse para buscar
datos de inestabilidad hemodinámica, complicaciones mecánicas y posibles causas
precipitantes. La localización en el ECG de la elevación del segmento ST ayuda a encontrar el
sitio del infarto y la arteria causante, como se muestra en el cuadro 3. Se recomienda realizar
precordiales derechas en sujetos con infarto inferior e hipotensión arterial o datos de bajo
gasto para descartar extensión del infarto al ventrículo derecho (VD). Se recomiendan las
derivaciones dorsales cuando existe depresión del segmento ST de V1-4 solo o en el contexto
de un infarto inferior, para descartar extensión dorsal o un infarto dorsal puro.
Dosis: Nitroglicerina 0.4 mg o cada 5 min hasta 3 dosis, posterior se valorara tratamiento
intravenoso si no hay contraindicaciones. El tratamiento IV se indica para la isquemia
persistente, insuficiencia cardiaca con hipertensión en las primeras 48 hrs. Cuando el paciente
este libre de dolor u otras manifestaciones de isquemia por 12 – 24 hrs se puede reducir la
dosis IV y cambiar a nitratos via oral o tópicos. Su uso no evita usar betabloqueantes e inhibidor
de enzima convertidora de angiotensina (IECA) cuando tengan indicación.
Nitroglicerina (indicado en guías): 5-10 mcg/min, titular dosis aumentando 5-10 mcg cada 5 a
10 min. hasta efecto deseado o dosis máxima de 200 mcg/min.
Isosorbide SL: 5 mg SL cada 5 min máximo por 3 dosis.
Isosorbide IV: 2 a 12 mg/hr en infusión continua y con aumento gradual, dosis máxima 20
mg/min
Contraindicaciones: TAS <90 mmHg, FC < 50 lpm, sospecha de infarto de Ventriculo derecho
o uso de sildenafil en las ultimas 24 horas o taladafil 48 hrs previas, debido al riesgo de
vasodilatación profunda e hipotensión.
- OPIÁCEOS: Son analgésicos y cierto efecto ansiolítico que se utilizan en caso de dolor
persistente, congestión pulmonar, agitación. Causa venodilatación y reducción de frecuencia
cardiaca, disminuyendo la demanda de O2 miocárdico. Se administran cuando a pesar de
administración de oxigeno y nitritos el angor no disminuye.
Dosis:
Morfina: 2-4 mg IV cada 5 minutos (la indicada en guías)
Nalbufina: 5 – 10 mg IV o SC dosis única
Buprenorfina: 60-80 mcg IV o SC dosis única
Dosis:
Clopidogrel: Carga de 300 mg (600 mg en caso de próximo ICP), mantenimeinto 75 mg VO
cada 24 hrs.
Prasugrel: Carga 60 mg y mantenimeinto de 10 mg VO cada 24 hrs (ajuste 5 mg cada 24 hrs
en caso de insuficiencia renal y peso menor a 60 kg)
Ticagrelor: Se prefiere sobre los previos con carga de 180 mg, mantenimeinto de 90 mg VO
cada 12 hrs, debe ser utilizado con precaución en mayores de 75 años.
Tratamiento anticoagulante
Debe agregarse a la terapia antiagregante previamente descrita, el mecanismo de acción de la
Heparina no fraccionada es la unión a la antitrombina III lo cual potencializa su efecto, la
heparina de bajo peso molecular tienen mayor afinidad por el factor Xa. Debido a la desventajas
de la administración, titulación para obtener efecto y los efectos adversos se prefiere el uso de
HBPM, aunque no hay inferioridad farmacológica una de otra.
Dosis:
Heparina sódica (HNF): Bolo IV 60 u/kg (Máximo 4000U), infusión de 12 U/Kg/Hr. (máximo
1000u/Hr.) por 48 horas, para mantener TTP en 50 a 70 seg (1.5 a 2 veces el control).
Enoxaparina (HBMP): 1 mg/Kg de peso real SC cada 12 hrs (Máximo 100 mg por dosis). Ajuste
en mayores de 75 años a 0.75 mg/Kg cada 12 hrs y en insuficiencia renal con TFG <30 ml/hora
a 1mg/Kg cada 24 hrs.
Terapia adyuvante
- Betabloqueantes: Inhiben los efectos miocárdicos de las catecolaminas circulantes. El
principal beneficio es la disminución del consumo miocárdico de oxígeno (VO2). Se pueden
iniciar dentro de las primeras 24 h, se recomienda iniciar con dosis bajas y aumentar
paulatinamente con finalidad de FC 50-60 lpm.
Dosis:
Metoprolol vía oral 25-200 mg cada 12 hrs
Atenolol via oral 50-200 mg al dia
Bosoprolol via oral 10 mg al dia
Carvedilol 3.125 – 6.25 mg cada 12 hrs
Propanolol 20 - 80 mg cada 12 hrs
Otras intervenciones:
ü Reposo absoluto por 24 horas
ü Protector de mucosa gástrica: Omeprazol 40 mg IV cada 24 horas o Ranitidina 50 mg
IV cada 12 hrs, Ansiolíticos: Ej. Alprazolam 0.25 mg cada 24 hrs.
ü Laxantes: Senosidos AB via oral 2 tabletas cada 24 horas, Leche de Magnesia 10-20
ml vía oral cada 8 hrs (evitar en insuficiencia renal).
ü Control de glucemia: en pacientes con hiperglucemia mantener entre 140-180 mg/dL
ü Control de electrolitos: Magnesio 2 mEq/dL y potasio de 4 mEq/dL.
REPERFUSION EN EL IAM-CEST
“Los criterios para reperfusión miocárdica (mecánica o farmacológica) son
elevación persistente del ST en 2 o mas derivaciones electrocardiográficas
contiguas por mas de 15 minutos, angina o equivalente anginoso menor a 12
horas de evolución y en el caso para fibrinólisis debe haber ausencia de
contraindicaciones absolutas y considerar las relativas”.
El beneficio del tratamiento fibrinolítico esta bien establecido: se previenen, si se aplica en las
primeras 6 h del inicio de los síntomas, cerca de 30 muertes por cada 1000 pacientes tratados
y 20 muertes por cada 1000 pacientes tratados entre las 7 y las 12 h posteriores a la aparición
de los síntomas. Se considera que lo mas importante es el inicio rápido de esta terapéutica,
incluso es superior que la ACTP cuando se realiza antes de 1 h de evolución del cuadro; con
una reducción significativa (17%) de mortalidad con el tratamiento prehospitalario. La
reducción de la mortalidad es mucho mas importante en los pacientes tratados durante las
primeras 12 h, después de este tiempo se pueden lograr beneficios pero el riesgo de
complicaciones hemorrágicas es mayor, por lo que se considera la ventana terapéutica. Existen
varios tipos de fibrinoliticos los no fibrinoespecificos (estreptocinasa y urocinasa) y
fibrinoespecificos (tPA, rPA, TNK-tPA). En el cuadro 7 se muestran los fibrinolíticos mas
utilizados.
ABSOLUTAS RELATIVAS
- Cualquier antecedente de hemorragia - Historia de hipertensión arterial crónica y grave
intracerebral mal controlada (TAS >180 mmHg, TAD >
- Lesiones vasculares cerebrales (Ej. 110mmHg)
MAV) - Historia de EVC > 3 meses, demencia o patología
Neoplasia intracraneal intracraneal
- EVC isquémico entre 4.5 horas y 3 - RCP traumática o prolongada
meses - Cirugía mayor < 3 semanas
- Sospecha de disección aortica - Hemorragia interna < 4 semanas
- Diátesis hemorrágica o hemorragia - Punciones vasculares no compresibles
activa (excepto menstruación) - Embarazo
- Trauma cerrado de cabeza o cara en 3 - Ulcera péptica activa
meses previos - Uso de anticoagulantes con INR elevado
REPERFUSIÓN MECÁNICA
Cuando se tienen las dos oportunidades: fibrinólisis o intervención coronaria percutánea (ICP),
también llamada Angioplastia coronaria transluminal percutánea(ACTP)), la angioplastia
primaria ofrece mejores resultados clínicos. De acuerdo con un metaanálisis, la ACTP primaria
resultó con menor tasa de muerte temprana (7 vs. 9%, p 0.0002), nuevos infartos no mortales
(3 vs 7%, p 0.0001) y AVC 1 vs 2% (p 0.0004), en comparación con la fibrinólisis. El beneficio
de este procedimiento sobre la fibrinólisis es más evidente después de las 2 h del inicio de los
síntomas. Es fundamental evitar el retraso en el tratamiento, pues se ha demostrado que el
beneficio de la ACTP primaria sobre la fibrinólisis, se pierde si el tiempo para llevar al paciente
a una sala de hemodinámica y liberar la obstrucción es mayor a 90 min, o cuando el tiempo
puerta balón menos el tiempo puerta aguja es mayor de 1 h. Así también, se prefiere la ACTP
cuando existe choque cardiogénico, clase Killip-Kimball >II o cuando existe contraindicación
para fibrinólisis.
MANEJO FÁRMACOINVASIVO
de las 24 h. Esta estrategia es muy útil en situaciones donde el tiempo de espera para la ACTP
primaria excede lo recomendado (90 min), donde se sugiere trasladar al paciente a un sitio
capaz de realizar la angioplastia. En la actualidad es recomendación clase lla en pacientes de
alto riesgo y como llb en el resto de los pacientes ACTP de rescate. La reperfusión fallida se
observa hasta en 40% con fibrinolíticos y en 25% con ACTP. La ACTP de rescate es la que se
realiza después de las fallas clínica y electrocardiográfica de la fibrinólisis dentro de las primeras
12 h de evolución del infarto y en más de 12 h de evolución en pacientes con choque
cardiogénico inestabilidad hemodinámica o eléctrica. Identificar el fracaso de la fibrinólisis por
medios no invasivos sigue siendo un desafío. La falta de resolución del segmento ST >50% en
las derivaciones con la mayor elevación, 60 a 90 min después de la instauración de tratamiento
fibrinolítico, es uno de los criterios más aceptados, aunque la disminución o ausencia del ángor
así como arritmias de reperfusión y lavado enzimático también deben considerarse. En un
metaanálisis reciente, se observó que la ACTP de rescate se asocia con una reducción
significativa en la incidencia de insuficiencia cardiaca y nuevo infarto, y con una tendencia a
disminuir la mortalidad por todas las causas, en comparación con la estrategia conservadora.
Estos resultados al costo de un mayor riesgo de AVC y de complicaciones de sangrado.
ACTP facilitada. Se refiere a la utilización de fármacos para permitir flujo a través de la lesión
responsable, antes de la realización de angioplastia. Actualmente NO se realiza por tener mas
riesgo que beneficio.
Complicaciones
Las complicaciones del IAM-CEST se pueden dividir en complicaciones hemorrágicas
relacionadas con el tratamiento; no mecánicas; hemodinámicas (choque cardiogénico,
insuficiencia cardiaca sistólica, disfunción diastólica); infarto del VD; complicaciones mecánicas
(rotura del septum interventricular, de la pared libre del ventrículo izquierdo, insuficiencia mitral,
formación de aneurismas, seudoaneurismas, de trombo intraventricular izquierdo); eléctricas
(bradiarritmias o taquiarritmias) y del pericardio (derrame pericárdico, pericarditis posinfarto
temprana y tardía).
En el caso del tirofibán (Inhibidor de Glicoproteina IIb/IIIa ), que sufren una eliminación renal
significativa, se espera que la función plaquetaria basal vuelva a la normalidad 4 a 8 h después
de interrumpir la infusión. Cuando sea necesario revertir la inhibición plaquetaria de manera
inmediata, la infusión plaquetaria puede ser insuficiente. Ni antiplaquetarios ni antitrombóticos
pueden administrarse hasta que se haya obtenido un control estricto de la hemorragia al menos
durante 24 h.
En todos los casos se deben considerar parámetros clínicos que permiten la sospecha de
complicaciones mecánicas y no mecánicas, como la clasificación de Killip-Kimball que se
muestra en el cuadro. En algunos casos está indicada la monitorización hemodinámica para
diagnosticar complicaciones difíciles de detectar clínicamente y para guiar el tratamiento.
Falla de bomba, congestión pulmonar y edema agudo pulmonar (Killip II-III; Forrester Ill-IV) Es
consecuencia de la extensión del daño miocárdico, pero también puede ser secundario
arritmias o complicaciones mecánicas. En fase inicial del IAM-CEST estas manifestaciones se
asocian con mal pronóstico (corto y largo plazos). Las características clínicas son disnea,
taquicardia sinusal, tercer ruido y estertores pulmonares. Se recomienda soporte
hemodinámico si hay hipotensión se deben utilizar inotrópicos y vasopresores e incluso balón
intraaórtico de contrapulsación. Dependiendo de la presión arterial, pueden utilizarse
Choque cardiogénico
(Killip IV; Forrester ll y IV) Se define como tensión arterial sistémica (TAS) <;90 mm Hg e
insuficiencia cardiaca (IC) <1.8 L/min/m2; la mortalidad con esta complicación sin
revascularización percutánea o quirúrgica es superior a 60%, y con estas últimas se reduce.
Para el manejo se recomiendan vasopresores e inotrópicos, y si no se logra estabilizar se
necesitará balón intraaórtico contrapulsación revascularización lo más pronto posible. El
manejo de esta complicación debe ser en un centro de atención de tercer nivel, donde se pueda
proporcionar ACTP o cirugía de revascularización coronaria (2,3).
Arritmias
La primera manifestación de la isquemia puede ser una arritmia mortal, como taquicardia
ventricular, fibrilación ventricular (FV) y bloqueo auriculoventricular completo, que debe
corregirse de inmediato. Dichas arritmias son la causa de un gran número de casos de muerte
súbita en pacientes con IAM-CEST. La FV o la taquicardia ventricular sostenida están presentes
en 20% de los pacientes con IAM-CEST. En general, las arritmias son secundarias a isquemia
persistente, insuficiencia cardiaca, hipopotasemia o hiperpotasemia, alteraciones autonómicas,
hipoxia y alteraciones en el equilibrio acidobásico. La incidencia de FV durante las primeras 48
h de la presentación del IAM-CEST puede reducirse con la terapia de reperfusión y
bloqueadores B. El valor predictivo para la FV de la presencia de extrasistoles ventriculares
(independientemente de su complejidad: polimórficas, taquicardia ventricular no sostenida o
Monitoreo hemodinámico
La vigilancia de presión intraarterial puede ser útil en hipotensión grave, choque cardiogénico,
en quienes se usa nitroprusiato o administración de inotrópicos. No se debe usar de manera
rutinaria.
BIBLOGRAFÍA:
1. Manual de urgencias cardiovasculares (4a. ed.), del Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez
2. Gabriel Steg y cols. Guía de práctica clínica de la ESC para el manejo del infarto agudo de miocardio en
pacientes con elevación del segmento ST Rev Esp Cardiol. 2013;66:53.e1-e46 - Vol. 66 Núm.01 DOI:
10.1016/[Link].2012.10.014
3. 2013 ACCF/AHA Guideline for the Management of ST-Elevation Myocardial Infarction: A Report of the American
College of Cardiology Foundation/American Heart Association Task Force on Practice Guidelines.
4. Gibson CM et al. Association of non-steroidal anti-inflammatory drugs with outcomes in patients with ST-segment
elevation myocardial infarction treated with fibrinolytic therapy: an ExTRACT-TIMI 25 analysis. J Thromb
Thrombolysis. 2009 Jan;27(1):11-7. doi: 10.1007/s11239-008-0264-4. Epub 2008 Aug 10.
5. Nikolaos I. Nikolaou en al. European Resuscitation Council Guidelines for Resuscitation 2015 Section 8. Initial
management of acute coronary syndromes. Resuscitation 95 (2015) 264–277.
6. Eulo LH. Infarto agudo del ventrículo derecho. Fisiopatología-tratamiento y pronostico. Arch. Inst Cardiol MEx
71 Sup (1): 111-113.2001.
Capitulo 4
SOPORTE HEMODINÁMICO EN CHOQUE CARDIOVASCULAR
Orlando Rubén Pérez Nieto
Eder Iván Zamarrón López
Introducción
El estado de choque es una condición potencialmente mortal de insuficiencia circulatoria que
más comúnmente se presenta con hipotensión. En el caso del paciente con isquemia miocárdica
lo característico es manifestarse o evolucionar hacia choque cardiogénico, sin embargo no
siempre es sencillo identificarlo o diferenciarlo de otros tipos de choque, además en algunas
ocasiones puede estar co-existiendo 2 o mas estados de choque. Lo anterior puede ser
anunciado no solo por hipotensión, sino por otros cambios de signos vitales o presencia de
niveles altos de lactato sérico. Los efectos del choque inicialmente son reversibles, pero
rápidamente pueden llegar a ser irreversibles, lo que resulta en un fallo multiorgánico (FOM) y
muerte. Por lo tanto, cuando un paciente se presenta con hipotensión indiferenciada, es
importante que identificar rápidamente la etiología de modo que la terapia apropiada pueda
ser administrada para prevenir FOM y muerte.
En este tema integra, resume y destacan los conceptos descritos anteriormente, desde la
presentación clínica, así como los enfoques diagnósticos y terapéuticos iniciales para el
paciente con inestabilidad hemodinámica.
Fisiología: Los principales determinantes fisiológicos de la perfusión tisular (y la presión
arterial sistémica [TA]) son el gasto cardíaco (Q) y la resistencia vascular sistémica (RVS):
TA= Q X RVS
Q es el producto de la frecuencia cardíaca (FC) y el volumen sistólico (VS):
Q= FC X VS
El volumen sistólico es determinado por:
Precarga, contractilidad miocárdica y poscarga
RVS está determinada por:
Longitud del vaso, viscosidad sanguínea y diámetro del vaso (tono de los vasos)
“Los procesos biológicos que cambian cualquiera de los parámetros fisiológicos del
gasto cardiaco pueden resultar en hipotensión y choque.”
Choque se define como un estado de hipoxia celular y tisular debido a la entrega reducida de
oxígeno y/o el aumento del consumo de oxígeno o la utilización inadecuada de oxígeno.
Mientras que los pacientes tienen a menudo una combinación de más de una forma de choque
(choque multifactorial), cuatro clases de choque son reconocidos:
Características de shock: Las características clínicas típicas que elevan la sospecha de choque
incluyen lo siguiente:
• Hipotensión: Ocurre en la mayoría de los pacientes con shock. La hipotensión puede ser
absoluta (por ejemplo, presión arterial sistólica <90 mmHg; presión arterial media <65
mmHg), relativa (por ejemplo, una caída en la presión arterial sistólica> 40 mmHg) o
profunda (por ejemplo, vasopresores-dependiente).
Es importante destacar que, los pacientes en las primeras etapas de choque pueden ser
normotensos o hipertensos, de manera que la hipotensión no tiene que estar presente para el
diagnóstico. A la inversa, no todos los pacientes con hipotensión tienen shock (por ejemplo,
hipotensión crónica, hipotensión inducida por fármacos, disfunción autonómica, síncope
vasovagal, enfermedad vascular periférica).
• Oliguria: En estado de choque puede ser debido a la derivación del flujo sanguíneo renal a
otros órganos vitales, lesión renal directa (por ejemplo, toxicidad de los aminoglucósidos),
o debido a la reducción del volumen intravascular (por ejemplo, vómito, diarrea, o
hemorragia).
• Cambios en el estado mental: Alteración del sensorio en estado de choque por lo general
es debido a la mala perfusión o encefalopatía metabólica. Es un proceso continuo que
comienza con agitación, avanza a la confusión o delirio, y termina en la obnubilación o
coma.
• Alteraciones en la piel: Piel fría y húmeda es por una vasoconstricción periférica que redirige
la sangre, para mantener la perfusión de los órganos vitales (es decir, el flujo coronario,
cerebral y esplácnico). Un aspecto moteado cianótico es una característica preocupante de
hipoperfusión tisular. Sin embargo, la apariencia de la piel fría y húmeda o cianótica también
puede ser debido o exacerbada por isquemia de enfermedad vascular arterial periférica
subyacente. Es importante destacar que piel caliente, hiperémica no descarta estado de
choque debido a que estas características pueden estar presentes en pacientes con choque
distributivo temprano (antes de la aparición de la vasoconstricción compensatoria) o
choque terminal (debido a un fallo de la vasoconstricción compensatoria).
• Acidosis metabólica: En general, acidosis metabólica de anion GAP elevado debe plantear
siempre la sospecha clínica de choque. Es importante destacar que la presencia de una
acidosis metabólica en los estados de choque no es específica y también puede ser debido
a la lesión renal aguda o la ingestión de toxinas.
• Hiperlactatemia: Ya sea junto con acidosis metabólica o no, la presencia de un nivel elevado
de lactato sérico se ha asociado con resultados adversos, incluyendo el desarrollo de
choque. La relación entre hiperlactatemia tipo A y mortalidad se ha reproducido a través
de una serie de condiciones clínicas, incluyendo el trauma, sepsis y post-paro cardíaco.
Características debido a la causa subyacente: Debido a la amplia gama de etiologías del estado
de choque, las características iniciales pueden ser variables y con frecuencia se superponen. Sin
embargo, se facilitan la identificación temprana de la etiología causante, así como hipoperfusión
tisular cuando se realiza a adecuada anamnesis, exploración física, pruebas de laboratorio y
estudios de imagen (1).
APROXIMACIÓN INICIAL DEL ESTADO DE CHOQUE
El enfoque inicial para pacientes con estado de choque se debe realizar de manera
sistematizada con el ABCD. Cuando sea posible, se prefiere un enfoque multidisciplinario, ya
que permite la evaluación simultánea y administración de terapias dirigidas en los diferentes
estados de choque:
• La vía aérea debe estabilizarse y colocar acceso intravenoso para que los pacientes pueden
ser tratados inmediatamente con líquidos intravenosos, para restaurar la perfusión
tisular. Es importante destacar que los esfuerzos de reanimación, no deberían ser
retrasados para una evaluación clínica detallada, pero siempre se debe estar a la cabecera
del enfermo para evaluar pre, trans y pos intervención.
• Pacientes críticamente enfermos que han sido estabilizados y en pacientes con hipotensión
leve deben someterse a un enfoque de diagnóstico más formal, mientras que las terapias
iniciales de resucitación siguen en curso.
Los pacientes con formas más leves de choque/hipotensión o pacientes que han sido
estabilizados deben someterse a una evaluación diagnóstica completa, mientras continúa la
reanimación. Normalmente hay suficiente tiempo disponible en estos pacientes para obtener
los estudios de laboratorio e imagen definitiva, de modo que el diagnóstico y el tratamiento se
puede hacer de manera simultánea. Sin embargo, la evaluación sigue siendo sensible al tiempo,
ya que los pacientes de esta categoría tienen riesgo de inestabilidad hemodinámica
nuevamente, de tal manera que una rápida reorientación de la estrategia diagnóstica y
terapéutica puede ser necesario.
Específicamente en el choque cardiogénico por infarto de miocardio: Los pacientes que
presentan hipotensión asociada con isquemia miocárdica y cambios en el ECG compatibles con
infarto de miocardio con elevación del ST (IAMCESST) se benefician de reperfusión coronaria
temprana. Elevación de Troponina o CK MB elevados (posterior a 4 horas de inicio de síntomas)
y edema pulmonar en la radiografía de tórax apoyan el diagnóstico. Las intervenciones incluyen
la administración de agentes farmacológicos (por ejemplo, agentes antiplaquetarios, heparina),
procedimientos de revascularización coronaria (por ejemplo, angioplastia con balón, y/o una
bomba de balón de contrapulsación aortica).
Choque cardiogénico por insuficiencia de válvula aórtica o mitral aguda: Los pacientes con dolor
torácico, hipotensión, y nuevo soplo diastólico temprano de tono bajo es compatible con
insuficiencia de válvula aórtica y deben someterse a ecocardiografía antes de la intervención
quirúrgica. Los estudios adicionales de laboratorio o de imagen que apuntan a descubrir la
etiología de la ruptura (por ejemplo, la TC de tórax para la disección aórtica, hemocultivos y
ecocardiografía transesofágica para absceso de raíz aórtica) pueden ser necesarios en esta
población. Los pacientes con insuficiencia respiratoria aguda y nuevo soplo sistólico después
de un infarto agudo de miocardio (IAM) deben ser sometidos a ecocardiografía
preferentemente para búsqueda de insuficiencia de válvula mitral o defecto del tabique
ventricular, lo que también es posible que requiera intervención quirúrgica urgente.
Disección de aorta ascendente: Los pacientes con disección aórtica típicamente se presentan
con la hipertensión y dolor torácico o de espalda. Sin embargo, hipotensión y choque se
producen por disección retrógrada que resulta en insuficiencia aórtica aguda, taponamiento
pericárdico, o infarto de miocardio. Los pacientes con sospecha de disección deben someterse
a la TC con contraste de diagnóstico, la ecocardiografía transesofágica, o imágenes por
resonancia magnética (IRM), según su disponibilidad. Cuando tales imágenes no son seguras,
la ecocardiografía transtorácica o ecografía a la cabecera del paciente que demuestra la
dilatación de la raíz aórtica y un colgajo de la íntima puede ser de apoyo para el diagnóstico.
Tromboembolia pulmonar hemodinámicamente inestable (TEP masiva): Los pacientes con
hipotensión, disnea aguda e hipoxemia tienen alta sospecha de Tromboembolia pulmonar (TEP)
puede beneficiarse de terapia trombolítica sistémica. La Rx de tórax “normal” y elevación del
dímero D, troponina, y niveles de péptido natriurético (BNP o proBNP) son apoyo al
diagnóstico. Angiotomografía pulmonar es el método de diagnóstico preferido en esta
población. Sin embargo, para aquellos en los que la TC no es seguro, un diagnóstico presuntivo
se puede obtener mediante ecocardiografía (por ejemplo, dilatación del ventrículo derecho,
presencia de trombo) justifican la administración de un agente trombolítico, cuando no existan
contraindicaciones.
EVALUACIÓN DIAGNÓSTICA INICIAL
Por lo general, cuando identificamos a un paciente con estado de choque y no tenemos la
etiología de este, se realiza lo siguiente:
• Evaluación general: La evaluación debe incluir una historia clínica y evaluación del estado
de alerta, mucosas y lengua, venas del cuello, pulmones, corazón y abdomen, así como la
piel y articulaciones. La Hipotensión, oliguria, alteraciones del estado mental y piel fría y
húmeda son hallazgos clínicos centinela que deben hacer sospechar de un tratamiento
inmediato y posterior evaluación con estudios de laboratorio y de imagen correspondiente.
CARDIOGENICO HIPOVOLEMICO/
DISTRIBUTIVO DISTRIBUTIVO
TARDIO TEMPRANO OBSTRUCTIVO
Evaluación Falla cardiaca Hipovolemia o Tamponamiento Embolia Neumotorax a
vasodilatación cardiaco pulmonar tensión
Cardiaca VI VD pequeño, VI VD pequeño, VI VD dilatado, VD pequeño, VI
severamente hiperkinético hiperkinetico, VI hiperkinético.
hipokinético derrame hipokinético
y/o disfunción pericardico.
valvular
Vena Cava Fija y Flexible y Fija y distendida Fija y Fija y distendida
inferior distendida colapsable. distendida
Pulmón Perfil B Perfil A Perfil A Perfil A Perfil A NO
Deslizamiento Deslizamiento Deslizamiento Deslizamiento DESLIZAMIENTO,
pleural ± pleural ± ± Punto pulmonar
derrame derrame pleural Consolidados
pleural
Otros ± Foco ± Colección de Venas hepáticas y Trombosis ±
séptico, Venas líquidos (FAST) yugulares venosa Desplazamiento
hepáticas ± Aneurisma A. distendidas Venas traqueal, Venas
distendidas Abd. hepáticas hepaticas
± Foco séptico distendidas distendidas.
SOPORTE HEMODINÁMICO:
En general, aquellos pacientes con sospecha de choque cardiogénico del ventrículo izquierdo
deberían recibir apoyo hemodinámico con vasopresores e inotrópicos para lograr restaurar la
perfusión tisular adecuada. Mientras que la presión óptima de perfusión de los órganos se
recomienda mantener la presión arterial media mayor de 60 a 65 mmHg (>80 mmHg en
Hipertensos crónicos mal controlados).
Líquidos intravenosos: No son agentes de primera línea en el tratamiento de pacientes con
estado de choque cardiogénico del ventrículo izquierdo. En el choque cardiogénico del
ventrículo derecho preferimos administrar Hartman en bolo, que se puede repetir de manera
juiciosa hasta que la presión arterial y la perfusión de tejidos mejore, pero no retrasar el inicio
del vasopresor una vez optimizada la volemia intravascular, se debe tener evaluación continua
para evitar edema pulmonar.
En general en choque cardiogénico por infarto de miocardio de ventrículo izquierdo por lo
general requieren pequeños volúmenes de líquidos intravenosos, mientras que aquellos con
infarto del VD a menudo necesitan mayor volumen. La administración de la terapia diurética
debe evitarse en pacientes hipotensos con edema pulmonar hasta que la necesidad de apoyo
hemodinámico haya sido retirado.
Vasopresores: Los vasopresores se requieren con frecuencia en el tratamiento de pacientes
con sospecha de choque para restaurar la perfusión tisular adecuada. Es importante destacar
que el uso de vasopresores en pacientes con choque hemorrágico o hipovolémico puede ser
perjudicial, de tal manera que vasopresores sólo deben utilizarse como una forma adicional de
soporte hemodinámico cuando la volemia intravascular se haya restablecido.
Los vasopresores se debe ajustar de acuerdo a la respuesta (es decir, los índices de perfusión
de los tejidos incluyendo la presión arterial, la diuresis, el estado mental y el color de la piel) y
la limitación de los efectos secundarios (por ejemplo, taquicardia).
Diuréticos: No son de uso de manera inicial en paciente inestable en el área de urgencias, sin
embargo en el caso que exista edema agudo pulmonar en contexto de emergencia hipertensiva
debe ser administrado. El diurético de ASA tipo Furosemida 0.5- 1mg/kg en bolo inicial se utiliza
además de vasodilatadores.
NOREPINEFRINA(Receptores α1 y β1)
8-12 mcg/min 2-4 mcg/min 35-100 Elección en Choque séptico,
(0.1-0.15 mcg/Kg/min) (0.025-0.05 mcg/min cardiogenico e hipovolémico*
mcg/Kg/min) (0.5-0.75
mcg/Kg/min)
ADRENALINA(β1 y α1, dosis muy bajas β2)
1 mcg/min 1-10 mcg/min 10-35 mcg/min Elección en Choque anafiláctico
(0.014 mcg/Kg/min) (0.014-0.14 (0.14-0.5 Aumenta FC, puede inducir
mcg/Kg/min) mcg/Kg/min) taquiarritmias, isquemia miocárdica e
hipoperfusión mesentérica.
FENILEFRINA(α-1)
100-180 mcg/min 20-80 mcg/min 80-360 Vasoconstrictor α-1 puro.
(2 mcg/Kg/min) (0.25-1.1 mcg/min Indicado:
mcg/Kg/min) (1.1-6 1. Norepinefrina induce
mcg/Kg/min) taquiarritmias.
2. Choque séptico refractario
(Norepinefrina-Vasopresina)
3. Alto Q con hipotensión
Tabla 6.4. Principales Vasopresores utilizados en paciente con estado de choque con hipotensión
Choque combinado: Es importante destacar que muchas formas de choque coexisten. Como un
ejemplo, hipovolemia con shock cardiogénico y puede resultar en comportamiento
hemodinámico confuso (por ejemplo, fracción de eyección baja con mucosas secas y una VCI
colapsable). En tales casos, después de la respuesta a los tratamientos empíricos dirigidos a
las posibles causas de shock el médico debe determinar qué tipo de choque es el
predominante.
Conclusiones:
El monitoreo hemodinámico en infarto debe ser individualizado, dinámico, integral y siguiendo
las tendencias del enfermo, debiendo pensar:
1. En la patología mas grave que pueda provocar la muerte del paciente.
2. La patología mas común que pueda presentar el paciente.
3. Patologías menos frecuentes.
4. Formas atípicas o poco comunes de patologías comunes.
5. No olvide situaciones mixtas (Ej. Choque séptico y cardiogénico).
6. Realizar mediciones y evaluaciones frecuentes pre, tras y pos intervención.
Bibliografía:
1. Jean-Louis Vincent. Clinical review: Circulatory shock - an update: a tribute to Professor Max Harry Weil. Vincent
et al. Critical Care 2012, 16:239
2. Sean van Diepen, MD. Contemporary Management of Cardiogenic Shock A Scientific Statement From the
American Heart Association. Circulation. 2017;136:00–00. DOI: 10.1161/CIR.0000000000000525.
3. Mandavia DP, Hoffner RJ, Mahaney K, Henderson SO. Ecocardiografía de cabecera por médicos de
urgencias. Ann Emerg Med 2001; 38: 377.
4. Cardenas-Garcia J, Schaub KF, Belchikov YG, et al. Safety of peripheral intravenous administration of vasoactive
medication. J Hosp Med 2015; 10:581.
5. Gamper G, Havel C, Arrich J, et al. Vasopressors for hypotensive shock. Cochrane Database Syst Rev 2016;
2:CD003709.
Capitulo 5
MANEJO PREHOSPITALARIO DEL PACIENTE CON SCA Y
PROTOCOLO INFARTO
Dr. Manuel Santiago Osuna Chairez
Dr. Eder Iván Zamarrón López
Introducción:
Las enfermedades cardiovasculares ocasionan más del 30% de las muertes reportadas en el
mundo; en el 2013 se registraron 17.5 millones de muertes según la Organización Mundial de
Salud (OMS), de las cuales 7.4 millones fueron por cardiopatía isquémica, y se pronostica que
para el 2030 se incrementará en un 36%.1 En México, el INEGI reportó 116 002 defunciones
por esta causa en 2013, de las cuales el 68% fueron por enfermedades isquémicas del
corazón, de etiología aterotrombótica.
Los Registros Mexicanos de Síndromes Coronarios Agudos (SCA), nos ponen de manifiesto la
necesidad de mejorar las estrategias oportunas en el diagnóstico y el tratamiento. El primer
estudio realizado en el IMSS, llamado “Registro Nacional de Síndromes Coronarios Agudos”
(RENASCAIMSS), en el que participaron 10 hospitales de tercer nivel de atención e incluyó a
2398 pacientes con diagnóstico de SICA, la mayoría (63%) con infarto agudo de miocardio con
elevación del ST (IAM CEST), y cuyo promedio de edad fue de 62 años. El 65% de los pacientes
se estratificaron en un riego alto de acuerdo con la escala GRACE, con alta frecuencia de
factores de riesgo, tales como: diabetes mellitus, hipertensión y tabaquismo. El 50% de los
pacientes con IAM CEST no recibió una alternativa de reperfusión, que es la piedra angular del
tratamiento, mientras que el 42% recibió terapia fibrinolítica, y 8% recibió intervención
coronaria percutánea en una sala de hemodinamia, estas dos últimas con casi 5 y 10 horas
después de iniciados los síntomas, muy lejos de la hora dorada. En algunos países de primer
mundo se ha logrado reducir la mortalidad del 20 al 5% debido a la mejora en los tratamientos,
el acceso rápido a los servicios más efectivos y el apego a las guías de práctica clínica han
mostrado beneficios (1).
CARDIACAS EXTRACARDIACAS
ANGINA Esofagitis, espasmo esofágico, ulcera péptica
INFARTO DEL MIOCARDIO Enfermedades musculo esqueléticas
PERICARDITIS Hiperventilación, ansiedad
MIOCARDITIS Neumonía, embolia pulmonar, neumotórax
PROLAPSO DE VÁLVULA MITRAL Síndrome aórtico agudo
Electrocardiograma prehospitalario
Existe suficiente evidencia sobre los beneficios del diagnóstico precoz del síndrome coronario
agudo y en especial del rol del electrocardiograma prehospitalario, así como de la coordinación
de la red de urgencia, en distintas regiones alrededor del mundo. En México, la guía de práctica
clínica “Diagnóstico y tratamiento del infarto agudo de miocardio con elevación del segmento
ST en mayores de 65 años y el protocolo Código Infarto México” establece que ante la sospecha
clínica de SCA e infarto agudo al miocardio, se debe realizar una toma de electrocardiograma
de 12 derivaciones en pacientes con dolor torácico desde los primeros 10 minutos del primer
contacto; si existen cambios en la región inferior, la toma de derivaciones dorsales y derechas
nos permite identificar el involucro del ventrículo derecho. No obstante, la consulta en un
servicio de urgencia no necesariamente es el primer contacto que un paciente con dolor
torácico establece con su red de salud, sino que en muchos casos la atención sanitaria y por
ende, la sospecha y manejo del síndrome coronario agudo se inicia desde el ámbito
prehospitalario. Precisar entonces el diagnóstico de infarto a este nivel y mejorar la
coordinación tendiente a ubicar a ese paciente en un centro resolutivo, es una estrategia
relevante, si el objetivo es la disminución de los tiempos para obtener como tratamiento la
reperfusión coronaria.
Técnica:
Informe al paciente del procedimiento que va a realizar, que éste es indoloro y pídale que se
descubra el tórax o autorización para descubrirlo usted. Procure que el paciente se sienta
cómodo y tranquilo y que la temperatura ambiente sea agradable para evitar que comience a
temblar y ello pueda interferir en la obtención del ECG.
Coloque al paciente en decúbito supino, en una posición cómoda, con la cabeza elevada. Si no
tolera esta posición, eleve la cabecera de la camilla. Tanto el paciente como el monitor deben
situarse lejos de fuentes de interferencia eléctrica tales como cables de alimentación,
barandillas de la camilla, etc.
Tenga especial cuidado en proteger la intimidad del paciente, especialmente mujeres que
pueden sentir vergüenza (sentirse vulnerables) a la hora de descubrir su tórax. Ponga una
sábana encima mientras no realice el ECG o inmediatamente tras realizar este.
Conecte los electrodos de ECG al cable del paciente de 10 derivaciones.
Prepare la piel del paciente, colocando los electrodos en superficies carnosas teniendo en
cuenta:
• En caso de vello excesivo, aplique gel conductor bajo la zona central del electrodo. Si
no fuera efectivo, rasure la zona.
• Evite colocar electrodos sobre tendones, masas musculares importantes o
prominencias óseas (encima del hombro, etc.)
• El electrodo debe pegarse en seco, asegurando un buen contacto con la piel.
• En caso de sudoración o exceso de grasa, limpie previamente la piel del paciente con
una compresa mojada en alcohol para eliminarla (con ello se disminuye la grasa de la
piel y se facilita la conducción eléctrica). Seque la piel del todo.
posible a la extremidad amputada. Si el paciente tiene una extremidad con una ortesis de yeso
coloque el electrodo sobre la zona de la piel más proximal al yeso.
Pídale que no hable durante el proceso y que respire de forma “normal”. (Algunos pacientes
creen que no deben moverse ni para respirar)
Derivaciones PRECORDIALES:
• V1: 4º espacio intercostal derecho, línea paraesternal derecha.
• V2: 4º espacio intercostal izquierdo, línea paraesternal izquierda.
• V3: entre V2 y V4.
• V4: 5º espacio intercostal izquierdo, línea clavicular media.
• V5: 5º espacio intercostal izquierdo, línea axilar anterior (aproximadamente entre V4 y
V6)
• V6: 5º espacio intercostal izquierdo, línea axilar media.
Para su colocación, el ángulo de Louis del esternón ayuda a identificar la segunda costilla.
Derivaciones POSTERIORES: se sitúan a continuación de V6 en el mismo plano horizontal que
V4 (5º espacio intercostal)
• V7: línea posterior axilar.
• V8: ángulo escapular.
• V9: línea paravertebral.
Derivaciones DERECHAS
• V3R: 5º espacio intercostal izquierdo línea paraesternal
• V4R: 5º espacio intercostal derecho línea medioclavicular
En caso de sospecha de Infarto de Ventrículo Derecho, registre las derivaciones precordiales
derechas señaladas anteriormente.
Datos del electrocardiograma (ECG)* compatible con infarto agudo con elevación ST
1) Nueva elevación del ST en dos derivaciones contiguas:
≥ 0.1 mV (DI, DII, DIII, AVL, AVF, V4-V8).
En derivaciones precordiales:
≥ 0.15 mV en V2-3 en mujeres
≥ 0.2 mV, en V2-3 en hombres > 40 años
≥ 0.25 mV en V2-3 en hombres < 40 años
2) BRIHH (Bloqueo de rama izquierda del haz de His) de presentación nueva
Localización del infarto de acuerdo con la presencia de onda Q o elevación del segmento ST
Derivaciones electrocardiográficas Localización
V1-2 Septal
V3-4 Anterior
V5, V6 + DI y AvL Lateral bajo + Lateral alto
Trombólisis prehospitalaria
Desde 1980 la trombólisis es una de las estrategias de reperfusión para los pacientes con
síndrome coronario agudo con supradesnivel del segmento ST. En Europa y Canadá, a
mediados de los años 80, se comienza a plantear la posibilidad de realizar trombolisis desde
el sistema prehospitalario. Inicialmente en estudios observacionales se describe que aquellos
pacientes que se trombolizan en el prehospitalario no tenían complicaciones mayores en
comparación con aquellos que lo hacían en intrahospitalario, además se supone un efecto
positivo en mortalidad dado que los tiempos de puerta aguja eran considerablemente menores
(5). Con el tiempo se han realizado algunos metaanálisis que muestran de manera convincente
que la trombólisis en el prehospitalario permite reducir el tiempo a esta terapia, ahorrando en
promedio entre 38 y 60 minutos. Aún existe cierta controversia en relación al efecto sobre la
mortalidad, si bien los estudios muestran que la intervención tendría un efecto protector, los
datos son insuficientes para afirmar esto con certeza estadística. Cuando se analiza la
trombólisis prehospitalaria, se debe considerar que los estudios se realizan y miden en países
con ingresos altos (Canadá, Francia, Alemania), en un ambiente controlado, con protocolos
estrictos de seguridad farmacológica y con capacitación continua de los equipos (6).
En regiones de menor ingreso, donde existen individuos que tienen acceso limitado a
trombólisis intrahospitalaria o intervenciones coronarias percutáneas, aún no se han realizado
ensayos controlados aleatorios que evalúen la eficacia de la trombólisis prehospitalaria para
paciente con Síndrome Coronario Agudo con elevación del ST, estos podrían proporcionar
pruebas adicionales de la eficacia y seguridad de esta intervención en este contexto. Es por
esto que no se debe descartar esta intervención, sino que deben generarse las condiciones
óptimas para su aplicación en el contexto del prehospitalario al cual se quiera aplicar. Como
ejemplo de lo anterior, la American Heart Association y el American College of Cardiology
favorecen el uso de trombólisis prehospitalaria sobre ICP, poniendo mayor énfasis en el factor
tiempo y no en el método de reperfusión. Las guías publicadas por la American Heart
Association y el American College of Cardiology establecen que la trombolisis prehospitalaria
se debe realizar solamente después de la confirmación del IAMCEST en un ECG de 12
derivaciones, interpretado por un médico en el lugar o después de la transmisión a un
especialista; también debe haber una lista de verificación de reperfusión que deberá
El objetivo central que se enfatiza a nivel internacional es organizar los sistemas de atención
de tal manera que el tiempo de isquemia total sea menor de 120 min. Los objetivos para cada
etapa de gestión son los siguientes: tiempo desde el inicio de los síntomas hasta la primera
llamada a los servicios médicos de emergencias de 5 minutos, contar con un ECG en escena
dentro de los primeros 10 minutos de la llegada del servicio de emergencias y considerar el
tratamiento fibrinolítico prehospitalario tras la evaluación y diagnóstico de confirmación por
medico urgenciologo o cardiólogo intervencionista del hospital de referencia y el tiempo para
la terapia trombolítica es menor de 30 minutos; sobre todo si el transporte se hará a un hospital
sin capacidad de ICP y se estima llegar dentro de 30-60 minutos. Si se contempla el transporte
a un hospital con capacidad de ICP, con el tiempo servicio de emergencias-balón menor de 90
minutos. La ICP debe utilizarse en pacientes con contraindicaciones para la trombólisis y debe
ser el tratamiento de elección para aquellos en estado de choque. De lo contrario, si no es
posible, la trombólisis debe ser administrada tan pronto como sea posible.
Trombolítico Dosis
Estreptokinasa 1.5 millones intravenosa (IV) en 30 a 60 minutos
Alteplase 15 mg IV luego 0.75mg/kg en 30 minutos seguidas de
0.5mg/kg IV en 60 minutos
Tenecteplase Bolo único IV (depende del peso)
30mg si <60kg
35mg si 60 a <70kg
40mg si 70 a <80kg
45mg si 80 a <90kg
50mg si >90kg
Troponina prehospitalaria
*Ante sospecha de IAM con hipotensión sin congestión pulmonar se administra volumen de
manera juiciosa con solución cristaloide a razón de micro carga de 125 ml, en caso de datos
de congestión pulmonar con hipotensión se administra vasopresor tipo norepinefrina a dosis
de 0.1 a 2.0 mcg/kg/min; en ambos casos se debe considerar el inicio de inotrópico por ejemplo
dobutamina a dosis de 0.5 a 1.0 mcg/kg/min previa indicación médica o establecimiento de
monitoreo hemodinámico avanzado (8).
Medidas generales:
ECG: Obtener ECG de 12 derivaciones tras el arribo al domicilio del paciente priorizando la
atención en los primeros 10 minutos y su posterior envió a por medio electrónico para
valoración por experto. (IB)
Analgesia:
• Incrementar confort
Oxigeno:
• No hay evidencia en las nuevas guías que posea beneficioso sobre la mortalidad por
SCA.
• Aumento de FiO2 es potencialmente perjudicial:
• La Hiperoxia disminuye el GC y resistencia periféricas
§ Mayor en SCA CEST sin ICC ni shock
• En SatO2>90%: Manejo con FiO2 elevados no aumenta el transporte de O2.
• PaO2 es la determinante mayor del tono regulador coronario: Hiperoxia
disminuye el flujo coronario.
• Lesión por reperfusión: Hiperoxia: aumenta la producción de radicales libres.
• Monitorización de SpO2 continúa.
• Administrar O2 si existe disnea, hipoxia (SatO2<94%) o ICC. (Nivel de evidencia IC)
Terapia anticoagulante:
Enoxaparina: ≤ 75 años: 30 mg iv en bolo, seguido de 1 mg/Kg sc (Hasta un máximo de 100
mg. sc) > 75 años: 0,75 mg/Kg mg hasta un máximo de 75mg. (IA)
Nitratos:
• No existe evidencia de efecto beneficioso como tratamiento rutinario
• No hay estudios sobre su uso en servicios de urgencias prehospitalarias
Betabloqueadores:
• Efecto beneficioso en supervivencia y en re infarto, disminuye tamaño de IAM y
prevención de complicaciones (arritmias, disfunción de VI)
• Vía oral: tratamiento sistemático a todos los pacientes tras la estabilización.
• Vía I.V: taquiarritmias e hipertensión arterial.
• Contraindicado en ICC
• Recomedamos NO usar en ámbito prehospitalario.
Glucemia:
• Hiperglucemia es un potente predictor de mortalidad global
• Pacientes con y sin DM previa
• Monitorización de la glucemia al arribo
• Insulinoterapia (s.c. o infusión) ajustada a perfil glucémico
• Objetivo inicial < 200 mg/dl
• Evitar glucemias < 80 mg/dl
Bibliografía:
1. 2013 ACCF/AHA Guideline for the Management of ST-Elevation Myocardial Infarction: A Report of the American
College of Cardiology Foundation/American Heart Association Task Force on Practice Guidelines.
2. Protocolo para atención de infarto agudo de miocardio en urgencias: Código infarto, Borrayo-Sánchez, and
cols. Rev Med Inst Mex Seguro Soc. 2017;55(2):233-46.
3. Barbash IM, Freimark D. Outcome of myocardial infarction in patients treated with aspirin is enhanced by pre-
hospital administration. Cardiology. 2002;98(3):141-7).
4. Henry H. Ting, MD, MBA, Chair; Harlan M. Krumholz, MD. Implementation and Integration of Prehospital ECGs
Into Systems of Care for Acute Coronary Syndrome. Circulation 2008;118;1066-1079.
5. Ulf Stenestrand, Johan Lindback. Long-term Outcome of Primary Percutaneous Coronary Intervention vs
Prehospital and In-Hospital Thrombolysis for Patients With ST-Elevation Myocardial Infarction. JAMA, October
11, 2006—Vol 296, No. 14).
6. Sorensen JT, Terkelsen CJ, Stengaard C, Lassen JF, Trautner S, ChristensenEF, et al. Prehospital troponin T
testing in the diagnosis and triage of patients with suspected acute myocardial infarction. Am J Cardiol
2011;107:1436e1440.
7. Goldstein P, Wiel E. Management of prehospital thrombolytic therapy in ST-segment elevation acute coronary
síndrome (12 hours). Minerva Anestesiol. 2005;71:297---302.
8. Carrillo-Ramírez S, Elguea-Echavarría P. Choque circulatorio. Estableciendo metas en la reanimación con
líquidos. ACTA MÉDICA GRUPO ÁNGELES. Volumen 15, No. 1, enero-marzo 2017.
Capitulo 6
IDENTIFICACIÓN Y MANEJO DE LAS CRISIS HIPERTENSIVAS
Dr. Álvaro Eduardo Ramírez Gutiérrez
Introducción:
En México uno de cada 4 adultos padecen hipertensión arterial (HAS) (25.5%) de acuerdo con
la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016 (ENSANUT 2016) si se
consideran las cifras previamente aceptadas de presión arterial (PA) 140/90 mmHg. Se
presenta más en mujeres (26.1%) que en hombres (24.9%). El grupo de edad menos afectado
es el de 20 a 29 años, mientras que la prevalencia más alta está en el grupo de 70 a 79 años.
Solamente el 60% de la población con HAS tenía conocimiento previo de que padecía esta
enfermedad. De las personas que tenían un conocimiento previo de su condición, 6 de cada 10
(58.7%) controlaba su presión arterial (<140/90mmHg), y 8 de cada 10 (79.3%) estaba bajo
tratamiento farmacológico. Instituto Nacional de Salud Pública. Encuesta Nacional de Salud y
Nutrición de Medio Camino 2016 Informe Final de Resultados.
El descontrol agudo se conoce como CRISIS HIPERTENSIVA (CH) y es una causa frecuente de
atención a los servicios de urgencias. Estas se clasifican en EMERGENCIAS (EH) o URGENCIAS
HIPERTENSIVAS (UH), dependiendo si existe evidencia de daño agudo a órgano blanco o no
respectivamente. Es de gran importancia su diferenciación pues cada situación tiene un
pronóstico y tratamiento diferente.
La prevalencia de emergencias hipertensivas en México se desconoce, se ha descrito en otros
sitios desde el 2-27%.
“Las CH, por su parte, se definen como el aumento agudo de la presión arterial sistólica
(PAS) ≥ 180 mmHg y de la diastólica (PAD) ≥ 120 mmHg, capaz de producir daño
agudo a órganos blanco.”
La exploración física debe ser detallada, iniciando con signos vitales, en busca de datos de falla
cardiaca, soplos en troncos supra aórticos y abdominales que sugieran daño arterial o incluso
un síndrome aórtico agudo. Déficit neurológico o encefalopatía hipertensiva (náuseas, vómitos,
alteración del estado de conciencia). La valoración del fondo de ojo es indispensable, para
descartar retinopatía hipertensiva.
Los estudios complementarios deben ser orientados a buscar daño agudo en órganos blanco
y deben individualizarse: electrocardiograma, radiografía de tórax, BNP, para descartar
insuficiencia cardiaca, análisis de orina (hematuria y proteinuria), bio-marcadores de daño
cardiaco en caso de sospecha de síndrome coronario agudo, tomografía axial computarizada
(TC) de cráneo si hay déficit neurológico, angio-TC torácica y/o ecocardiograma doppler si hay
sospecha de disección aórtica. En las EH los órganos más afectados suelen ser cerebro
(accidente cerebrovascular), edema agudo de pulmón y encefalopatía hipertensivaii.
URGENCIAS HIPERTENSIVAS
Se considera como la elevación transitoria de la PA sin que exista daño agudo a órgano blanco,
y para determinar esto último es necesaria la realización de una acuciosa historia clínica y
exploración física. La mayoría de los pacientes se encuentra asintomáticos o con síntomas
inespecíficos (mareo, cefalea, epistaxis), aunque pueden descompensar o aumentar el riesgo
en ciertas situaciones clínicas muy diversas como: antecedentes de cardiopatía isquémica, en
tratamiento anticoagulante, periodo postoperatorio, supresión, crisis de pánico etc. A diferencia
de una EH estas no requieren habitualmente tratamiento hospitalario, pueden manejarse con
fármacos por vía oral y se tienen horas a días para disminuir la PA un 20% para evitar
hipoperfusióniii.
El tratamiento se elige de acuerdo a enfermedades asociadas, el fármaco más usado de
acuerdo a muchos estudios de baja calidad es el captopril, este inicia su efecto en 15-30 min
y dura 4-6 hs. Ya se considera riesgoso el uso de nifedipino sublingual excepto algunas
excepciones(4).
Los pacientes con hipertensión crónica desarrollan un fenómeno llamado autorregulación, que
consiste en un mecanismo de defensa para proteger a los órganos expuestos al exceso de
presión, este mecanismo hace que no se tolere adecuadamente la disminución abrupta de
presión puesto que provoca hipoperfusión con disminuciones mayores al 20-25%iv. Entonces
la estrategia de normalización rápida de la PA, no es conveniente, pues por una parte no se ha
demostrado que (salvo excepciones) incrementen el riesgo cardiovascular inmediato, por lo
tanto no ha demostrado que mejore el pronóstico. Sin embargo se debe tener en cuenta que
el objetivo es evitar complicaciones CV tardíasv. Entonces el objetivo será la disminución gradual
del 20-25% del valor inicial de PA en un periodo de tiempo de 12-48 hs (6).
IECAS Hipotensión,
- Captopril 25-50 mg 0.5-1 h 3-6 hs angioedema,
- Enalapril 10-20 mg 2-4 hs 12-16 hs hiperkalemia, tos
DIURÉTICOS DE ASA Poliuria,
- Furosemide 20-40 mg 0.5-1 h 2-4 hs hiperuricemia
Existen además estudios que demuestran que el manejo ambulatorio sin fármacos en pacientes
con UH, en comparación a los manejados en urgencias no fue diferente en mortalidad o
episodios cardiovascularesvi.
No existen estudios bien diseñados para profundizar en el tratamiento de las UH ni un
consenso. Idealmente los pacientes con UH antes de iniciar fármacos puede convenir dejarlos
en decúbito dorsal en un ambiente tranquilo con lo que se ha demostrado disminuir la TAS ≥
20 mmHg y TAD ≥ 10 mmHg hasta en un 32% de los pacientesvii, incluso se pueden utilizar
ansiolíticos junto con fármacos antihipertensivos.
EMERGENCIAS HIPERTENSIVAS
El tratamiento en las EH, debe ser mucho más rápido y por lo general debemos usar fármacos
por vía intravenosa. La elección del fármaco dependerá de cada caso, pero por lo general se
prefieren fármacos de acción rápida, de vida media corta y de fácil manejo; sin embargo en
México no existen muchas opciones. (tabla ).
INSUFICIENCIA CARDIACA
•Reducir PA 10-15%, Nitroglicerina, nitroprusiato,
AGUDA Y/O EDEMA AGUDO continuar según respuesta furosemida
DE PULMÓN clínica
SÍNDROME CORONARIO
•Reducir 20% en 2 h, Nitroglicerina, nitroprusiato
AGUDO continuar según respuesta sódico, betabloqueantes
INSUFICIENCIA RENAL AGUDA
•Reducir PA 10-20% en 24 Nitroprusiato sódico
h
PREECLAMPSIA/ ECLAMPSIA •Reducir PA 20% en 2-6 h Labetalol, hidralazina
EXCESO CATECOLAMINAS, •Reducir PA 20% en 2-3 h Nitroprusiato sódico,
COCAÍNA, ANFETAMINAS •En feocromocitoma reducir labetalol (no utilizar
hasta resolución síntomas betabloqueadores puros en
monoterapia)
EVENTO VASCULAR CEREBRAL HEMORRÁGICO: En estos casos se debe lograr un punto donde
la reducción de la presión no disminuya la presión de perfusión pero que no contribuya a
empeorar la hemorragia. Hay diferentes estudios en los que se comparaba reducir la PA a cifras
de PAS≤ 140 mmHg frente a cifras de PAS ≤ 180 mmHg durante la primera hora, y como
conclusión no se encontraron diferencias en cuanto a pronóstico general y mortalidad, pero sí
una mejoría en el pronóstico funcional a corto y a largo plazo con las reducciones más marcadas
(PAS ≤ 140 mmHg)x,xi. El tratamiento puede ser con labetalol o nitroprusiato sódico. Es
indispensable vigilar los signos de hipoperfusión cerebral, secundarios al descenso de la PA.
Es preferible evitar fármacos como nitroglicerina, excepto si la PA no se controla con otros
fármacos o en aquellos que presentan otros procesos concomitantes, como síndrome coronario
agudo o disección aórtica, ya que estos producen aumento del edema cerebral y aumento dela
presión intracranealxii.
INSUFICIENCIA CARDIACA AGUDA Y/O EDEMA AGUDO DE PULMONAR: En estos casos la primera
elección en la fase aguda es con vasodilatadores venosos y arteriales, como la nitroglicerina
y/o el nitroprusiato sódico. También se añaden diuréticos de asa, con la finalidad de reducir
rápidamente la PA, el consumo de oxígeno del miocardio y la precarga. Dentro de este
escenario está el edema agudo de pulmón, el cual puede desencadenarse por una disfunción
ventricular izquierda secundaria a EH. Una reducción del 10 al 15% de la PA media mejora los
Cabe resaltar que el tratamiento específico de cada emergencia hipertensiva sale del objetivo
de este manual, especificándose únicamente lo referente a la identificación y control de la
presión arterial, para el tratamiento específico se deberá llevar acorde a los lineamientos
internacionales.
BIBLIOGRAFÍA:
1. Patel KK, Young L, Howell EH, et al. Characteristics and outcomes of patients presenting with hypertensive
urgency in the office setting. JAMA. 2016;176:981–8.
2. Zampaglione B, Pascale C, Marchisio M, et al. Hypertensive urgencies and emergencies. Prevalence and clinical
presentation. Hypertension.1996;27:144–7.
3. Shaughnessy AF. Hypertensive urgency not really an urgent problem. Am Fam Physician. 2016;94:750–3.
4. Messerli FH. The use of sublingual nifedipine. A continuing concern. Arch Intern Med. 1999;159:2259-60.
5. Strandgaard S, Paulson O. Cerebral aurtoregulation. Stroke 1984;15:413-6.
6. Varounis C, Katsi V, Nihoyannopoulos P, et al. Cardiovascular hypertensive crisis: Recent evidence and review
of the literature. Front Cardiovasc Med. 2017;3:51.
7. Blanco A, Martínez S, González V. Crisis hipertensivas: seudocrisis, urgencias y emergencias. Hipertens Riesgo
Vasc. 2014;31(4):132-142.
8. Levy PD, Mahn JJ, Miller J, et al. Blood pressure treatment and outcomes in hypertensive patients without acute
target organ damage: A retrospective cohort. Am J Emerg Med. 2015;33:1219–24.
9. Park SK, Lee DY, Kim WJ, et al. Comparing the clinical efficacy of resting and antihypertensive medication in
patients of hypertensive urgency: A randomized, control trial. J Hypertens. 2017;35:1474–80.25.
10. Khan IA, Nair CK. Clinical diagnostic and management perspectives of aortic dissection. Chest. 2002;122:311–
28.
11. Kernan WN, Ovbiagele B, Black HR, et al. Guidelines for the prevention of stroke in patients with stroke and
transient ischemic attack: A guideline for healthcare professionals from the American Heart
Association/American Stroke Association. Stroke. 2014;45:2160–236.
12. Anderson CS, Heeley E, Huang Y, et al. Rapid blood-pressure lowering in patients with acute intra cerebral
hemorrhage. N Engl J Med. 2013;368:2355–65.
13. Wang X, Arima H, al-Shahi Salman R, et al. Rapid blood pressure lowering according to recovery at different time
interval safter acute intra cerebral hemorrhage: Pooled analysis of the INTERACT studies. Cerebrovasc Dis.
2015;39:242–8.
14. Majidi S, Suarez JI, Qureshi AI. Management of acute hypertensive response in intra cerebral hemorrhage
patients after ATACH-2 trial. Neurocrit Care.2016;21:1–10.
15. Vaughan CJ, Delanty N. Hipertensive emergencies. Lancet. 2000;356:411–7.
16. Ponikowski P, Voors AA, Anker SD, et al., Authors/Task Force Members. 2016 ESC Guidelines for the diagnosis
and treatment of acute and chronic heart failure: The Task Force for the diagnosis and treatment of acute and
chronic heart failure of the European Society of Cardiology(ESC). Developed with the special contribution of the
Heart Failure Association (HFA) of the ESC. Eur Heart J. 2016;37:2129–200.
17. El Farra J, Bean C, Martin JN. Management of hypertensive crisis for the obstetrician/gynecologist. Obstet
Gynecol Clin North Am. 2016;43:623–37.