0% encontró este documento útil (0 votos)
95 vistas13 páginas

Estafa Procesal en Juicio Penal Guatemalteco

El resumen analiza un caso de cuestión prejudicial planteada en un proceso penal por los delitos de falsedad material, falsedad ideológica y uso de documentos falsificados. Se declara con lugar la cuestión prejudicial argumentando que primero debe resolverse en la vía civil la nulidad de un instrumento público. Sin embargo, la Corte Suprema considera que los hechos de la acusación son suficientes para establecer la posible comisión de un delito, independientemente de la resolución civil sobre la nulidad del documento.

Cargado por

Eunice
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
95 vistas13 páginas

Estafa Procesal en Juicio Penal Guatemalteco

El resumen analiza un caso de cuestión prejudicial planteada en un proceso penal por los delitos de falsedad material, falsedad ideológica y uso de documentos falsificados. Se declara con lugar la cuestión prejudicial argumentando que primero debe resolverse en la vía civil la nulidad de un instrumento público. Sin embargo, la Corte Suprema considera que los hechos de la acusación son suficientes para establecer la posible comisión de un delito, independientemente de la resolución civil sobre la nulidad del documento.

Cargado por

Eunice
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

ESTAFA PROCESAL

19/04/

551-

DOCTRINA

La cuestión prejudicial funciona en el sistema procesal penal guatemalteco, como un obstáculo a

la persecución penal que requiere el establecimiento previo de un asunto vinculante y

desconocido. Dicha figura no puede prosperar, cuando los hechos contenidos en la acusación son

suficientes y permiten percibir de manera autónoma, la posible comisión de un hecho delictivo.


Este es el caso, cuando un juez equivocadamente decide no abrir a juicio, argumentando que es

necesario establecer en la vía civil, la nulidad o no de un instrumento público, mientras que los

hechos de la acusación refieren la introducción como prueba en un juicio sumario ya fenecido, de

la copia legalizada que contiene datos falsos y que corresponde a dicho instrumento matriz;

documento con el cual se obtuvo un pronunciamiento favorable al proponente de la prueba;

hecho que por sí comportaría un ilícito que no se encuentra condicionado al pronunciamiento

sobre la nulidad de la escritura original; por lo que resulta inexistente la cuestión prejudicial.

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, CÁMARA PENAL. Guatemala, diecinueve de abril de dos

mil once.

Se tiene a la vista para resolver el recurso de Casación por motivo de fondo, interpuesto por el

querellante adhesivo y actor civil Santiago Cortez Tuch, contra el auto de fecha veintiséis de

agosto de dos mil diez, dictado por la Sala Regional Mixta de la Corte de Apelaciones de

Antigua Guatemala, que confirma el emitido por el Juzgado de Primera Instancia Penal,

Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente de Santiago Atitlán, Sololá, que declaró con lugar

el incidente de cuestión prejudicial solicitado la defensa del encartado Juan González Chavajay,

dentro del proceso penal que por los delitos de Falsedad Material, Falsedad Ideológica y Uso de

Documentos Falsificados se instruye en su contra. Intervienen en el proceso, el abogado defensor

Ricardo Efraín Mogollón Mendoza, la abogada Evelyn Yolanda Zamora Aguilar quien patrocina
al querellante adhesivo y actor civil, así como el Ministerio Público, por medio de su agente

fiscal Ana Amarilis Rojas Castañeda.

I. ANTECEDENTES.

A) De los hechos contenidos en la denuncia interpuesta ante la Juez a quo, los relatados en la

acusación del Ministerio Público, la oposición de la defensa y la cuestión prejudicial decretada.

a) En su denuncia penal, relata Santiago Cortez Tuch que dentro del juicio interdicto por él

interpuesto contra Juan González Chavajay, de amparo de posesión o de tenencia identificado

con el número ciento veinte guión dos mil seis, ya finalizado, que se encuentra firme y que fue
tramitado ante ese mismo Juzgado (el cual por ser mixto tiene competencia penal y civil); el

demandado, con el fin de apoderarse de un bien que no le pertenece, ofreció como prueba la

fotocopia simple de una copia legalizada de la escritura número cuarenta y cinco, autorizada por

el notario Juan Carlos Saloj Tuiz el treinta y uno de marzo de dos mil; pero que en dicha copia

legalizada se habría alterado el contenido de la escritura matriz, por medio de la consignación de

datos que no corresponden con el original, por lo que dicha copia es falsa; b) en la audiencia de

apertura a juicio, el Ministerio Público formuló acusación por los hechos anteriormente

enunciados, los cuales según su criterio encuadrarían en los delitos de Falsedad Material,

Falsedad Ideológica y Uso de Documentos Falsificados. Sin embargo, el abogado defensor del

procesado solicitó la declaratoria de cuestión prejudicial, invocando la existencia del juicio

ordinario de nulidad del negocio jurídico y plenario de posesión, identificado con el número

ocho guión dos mil diez de ese juzgado; el cual, al momento de la audiencia, se encontraba en

trámite, y versaba sobre los mismos hechos contenidos en el juicio interdicto ya finalizado. B)

De la resolución del Juzgado de Primera Instancia Penal, Narcoactividad y Delitos contra el

Ambiente de Santiago Atitlán, Sololá. En la audiencia ya referida el juzgado verificó de oficio la

existencia del juicio ordinario citado como fundamento del alegato de la defensa, por lo que

resolvió con lugar la cuestión prejudicial toda vez la pretensión del señor Santiago Cortez Tuch

dentro del juicio ordinario civil número ocho guión dos mil diez de ese juzgado, es que se

declare “... que el negocio jurídico contenido en la escritura pública número cuarenta y cinco,
autorizada en la ciudad de Sololá por el Notario Juan Carlos Saloj Tuiz el treinta y uno de marzo

del año dos mil, no surte efecto jurídico alguno por simulación absoluta y por nulidad absoluta,

por consiguiente se declare su nulidad absoluta...”; agregando que el juzgamiento del hecho en

un tribunal de sentencia y la responsabilidad penal del ahora sindicado, dependen

específicamente de la decisión en materia civil que establezca si el negocio jurídico objeto de

litis ha nacido o no a la vida jurídica. C) De la sentencia del recurso de apelación. La Sala

Regional Mixta de la Corte de Apelaciones de Antigua Guatemala, en su resolución del

veintiséis de agosto de dos mil diez, afirmó que el auto apelado se encuentra ajustado a Derecho
y a las constancias procesales, por lo que declaró sin lugar el recurso de apelación interpuesto.

II. MOTIVO DEL RECURSO DE CASACIÓN. Santiago Cortez Tuch interpone recurso de

casación por motivo de fondo, invocando como caso de procedencia, el contenido en el numeral

5) del artículo 441 del Código Procesal Penal. Denuncia infracción del artículo 291 del Código

Procesal Penal y por ende inexistencia de cuestión prejudicial en el caso subyacente, toda vez el

hecho de falsificar un documento y utilizarlo dentro de un juicio civil, es distinto del hecho que

actualmente se ventila en el juicio ordinario ya referido en el apartado de antecedentes del

presente fallo. Concretiza su argumento, en que el procesado, en la copia legalizada de la

escritura número cuarenta y cinco, autorizada por el notario Juan Carlos Saloj Tuiz el treinta y

uno de marzo de dos mil, consignó datos distintos de los comprendidos en el original; argucia y

mala fe con la que demostró su intención de apoderarse de un bien que no le pertenece, y que

esto es un hecho distinto del que se discute en la vía civil.

III. ALEGATOS EN EL DÍA DE LA VISTA. Las partes reemplazaron en forma escrita sus

comparecencias. A) El casacionista amplió su argumentación, principalmente en que el proceso

penal número cuatrocientos treinta guión dos mil ocho es anterior al juicio ordinario de nulidad

absoluta de negocio jurídico y plenario de posesión número ocho guión dos mil diez, por lo que

no debe existir cuestión prejudicial; que su intención es que se aplique la ley según el artículo 10

de la Ley del Organismo Judicial y que por ende el artículo 291 del Código Procesal Penal sea

interpretado conforme a su texto según el sentido propio de sus palabras; que si el objeto del
proceso penal fuera el bien inmueble que motiva el proceso civil, entonces sí habría cuestión

prejudicial; sin embargo no es así, ya que en este caso el proceso penal versa sobre el hecho de

que el ahora sindicado haya utilizado un documento falsificado en un proceso que en este

momento ya se encuentra fenecido. B) El procesado expuso que el seguidamente y habiéndose

establecido que en el presente caso no hay obstáculo a la persecución penal y que nos

encontrarnos en una casación de fondo, esta Cámara, con base en los artículos 342 numeral 4),

438, 442 y 447 del Código Procesal Penal, estima que los hechos de la acusación, pueden

también encuadrarse en el delito de caso especial de estafa contenido en el artículo 264 numeral
23 del Código Penal. Lo anterior, en virtud de existir la probabilidad de que el sindicado hubiere

perjudicado en su patrimonio al hoy casacionista, por medio de la incorporación en un juicio, de

la tan mencionada copia simple del documento público de mérito que, al contener datos falsos y

procurado una sentencia favorable a quien la introdujo, habría configurado la denominada

doctrinariamente como “estafa procesal” o “estafa triangular”, perfectamente encuadrable en el

artículo 264 Ibid; que consiste en la utilización del juez con ardid por parte del sujeto activo, para

perjudicar a tercera persona que se convierte en el sujeto pasivo. La doctrina desarrolla el tipo de

la siguiente manera: “... también existe ese desdoblamiento en la estafa procesal, porque el

inducido a error es el juez, y el perjudicado la parte contra la que recae la sentencia

fundamentada en el error (...) no basta la simple afirmación de hechos falsos, ni el silencio de los

verdaderos, puesto que, por la propia naturaleza del procedimiento judicial, los derechos de las

partes resultan de las pruebas aportadas al juicio. Siendo así las cosas, parece claro que el fraude

debe recaer esencialmente sobre la prueba y los elementos de convicción (...) es preciso apreciar

la idoneidad del ardid en sí mismo en relación con la vía a seguir para el logro del perjuicio...”.

En ese sentido, tomando como base y respetando los hechos de la acusación, sería oportuno y

jurídicamente correcto, que se dilucidara en un debate oral y público, si la introducción de la

copia simple del documento público ya referido, al juicio interdicto de amparo de posesión o de

tenencia número ciento veinte guión dos mil seis tramitado ante el a quo, pudo haber conllevado
a la utilización del juez para obtener una declaración en perjuicio del señor Santiago Cortez

Tuch.

Las anteriores consideraciones permiten concluir que, tanto la Sala impugnada como el Juez de

Primera Instancia Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente de Santiago Atitlán,

Sololá, han aplicado indebidamente el artículo 291 del Código Procesal Penal. Por ello, resulta

necesario declarar en el apartado que corresponde, la procedencia de la presente casación de

fondo, así como hacer las demás declaraciones pertinentes.

LEYES APLICABLES
Artículos citados y: 3º, 4º, 17, 46, 203 y 204 de la Constitución Política de la República de

Guatemala; 264 numeral 23 del Código Penal, Decreto 17-73 del Congreso de la República de

Guatemala y sus reformas; 5, 11 Bis, 291, 342 numeral 4), 437 numeral 4); 438, 439, 441 inciso

5), 442, 446 y 447 del Código Procesal Penal, Decreto 51-92 del Congreso de la República de

Guatemala y sus reformas; 57, 58 inciso a), 74, 79 inciso a), 141 inciso c), 143 y 149 de la Ley

del Organismo Judicial, Decreto 2-89 del Congreso de la República de Guatemala y sus

reformas.

POR TANTO

LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, CÁMARA PENAL, con base en lo considerado y leyes

citadas, DECLARA: I) PROCEDENTE el recurso de casación por motivo de fondo interpuesto

por el señor Santiago Cortez Tuch contra el auto de fecha veintiséis de agosto de dos mil diez,

dictado por la Sala Regional Mixta de la Corte de Apelaciones de Antigua Guatemala dentro del

recurso de apelación número quinientos setenta y cuatro guión dos mil diez guión S. II) En

consecuencia, CASA LA RESOLUCIÓN IMPUGNADA y declara SIN LUGAR LA

CUESTIÓN PREJUDICIAL instada por el abogado defensor Ricardo Efraín Mogollón

Mendoza, y declarada por el Juez de Primera Instancia Penal, Narcoactividad y Delitos contra el

Ambiente de Santiago Atitlán, departamento de Sololá el día nueve de julio de dos mil diez,

dentro del proceso penal número cuatrocientos treinta guión dos mil ocho. III) Ordena al Juez

referido en el numeral anterior, dictar el auto de apertura a juicio que corresponde, debiendo
tomar en cuenta lo considerado en el presente fallo de casación de fondo. Notifíquese y con

certificación de lo resuelto, devuélvase los antecedentes a donde corresponda.

César Ricardo Crisóstomo Barrientos Pellecer, Magistrado Vocal Segundo, Presidente de la

Cámara Penal; Gustavo Adolfo Mendizábal Mazariegos, Magistrado Vocal Cuarto; Héctor

Manfredo Maldonado Méndez, Magistrado Vocal Quinto; Gustavo Bonilla, Magistrado Vocal

Décimo Tercero. Jorge Guillermo Arauz Aguilar, Secretario de la Corte

Suprema de Justicia.
20/02/2012 – PENAL

1492-2011

DOCTRINA

La cuestión prejudicial se configura cuando los hechos denunciados no constituyen por si

mismos delitos, y para establecerse como tales, necesitan de una declaración judicial previa.

En el presente caso, a la sindicada se le atribuye haber ocupado sin autorización y en forma

violenta un bien inmueble, juntamente con un grupo de seis personas, contratadas por ella, sin

que haya manifestado en la defensa tener un justo título para ocuparlo. Estos hechos de manera
autónoma constituyen el delito de usurpación.

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, CÁMARA PENAL : Guatemala, veinte de febrero de

dos mil doce.

Se tiene a la vista para resolver el recurso de casación por motivo de fondo, interpuesto por el

querellante adhesivo y actor civil Nicolás P.J., contra el auto dictado por la Sala Regional Mixta

de la Corte de Apelaciones de Huehuetenango, el dieciocho de abril de dos mil once, dentro del

proceso que se sigue en contra de L.P.A.;s, por el delito de usurpación.

Intervienen en el proceso, además de los abogados de los sujetos antes indicados, el Ministerio

Público.

I. ANTECEDENTES

A) Hecho denunciado. El nueve julio de dos mil nueve, aproximadamente a las siete horas, un

grupo de seis personas, contratadas por la señora L.P.A.;s, sin autorización y sin consentimiento

del señor Nicolás P.J., ingresaron y ocuparon en forma violenta, un inmueble de su posesión,

construyendo una vivienda informal, que hasta la feche ocupa, sin tener documentos

acreditativos que la justifiquen.

B) Del fallo de primera instancia. El Juez de Primera Instancia Penal, Narcoactividad y Delitos

contra el Ambiente del municipio de Santa Eulalia, departamento de Huehuetenango, el nueve de

marzo del dos mil once, declaró sin lugar la cuestión prejudicial como obstáculo a la persecución

penal, planteada por el abogado defensor de la sindicada. Consideró que, se evidenció que
efectivamente existió una demanda de desahucio en contra de la sindicada, pero de todos es

sabido que las resoluciones judiciales causan firmeza o estado cuando ya no son susceptibles de

algún recurso, y en este caso, el abogado defensor también lo advirtió. El auto de fecha nueve de

febrero de dos mil diez que resolvió la excepción previa planteada en aquella oportunidad por la

sindicada, fue declarada con lugar, como consecuencia se declaró defectuosa la demanda

presentada por el señor Nicolás P.J. y ese expediente está al día de hoy archivado. Como se

puede advertir, el juzgamiento de la cuestión penal no depende exclusivamente del proceso que

ha hecho referencia el abogado, toda vez que, este ya no se puede continuar por razón que no
hubo apelación, entonces quedó firme, únicamente queda a discreción del señor Nicolás P.J. si lo

promueve nuevamente, como consecuencia se ha evidenciado que no existe una cuestión que

dependa del juzgamiento de esto, porque dicho expediente quedó fenecido.

C) Del recurso de apelación especial. La sindicada planteó recurso de apelación. Argumentó

que, se pretende demostrar que el conflicto se origina de la posesión de un bien inmueble, que a

todas luces su naturaleza jurídica se refiera a un proceso civil, y no penal, y nunca se pretendió

demostrar que el proceso penal dependiera específicamente del juzgamiento del referido proceso

civil (demanda de desahucio), ya fenecido, por lo que el juzgador de primer grado, tergiversó lo

que se pretende demostrar con las pruebas aportadas, con ese razonamiento no acata la norma

establecida para el caso concreto que se juzga. Esta competencia es de un tribunal del ramo civil,

mediante un juicio sumario de desocupación, como en un principio promovió el supuesto

agraviado Nicolás P.J., no está de más hacer constar que, en el referido juicio sumario de

desahucio no existe cosa juzgada, en virtud que, en ningún momento se dictó sentencia que haya

quedado firme y como consecuencia su puede replantear la demanda en cualquier tiempo.

D) De la sentencia del Tribunal de Apelación Especial.

La Sala Regional Mixta de la Corte de Apelaciones de Huehuetenango, en resolución de

dieciocho de abril del dos mil once, consideró que, según las constancias procesales, los

argumentos fácticos y jurídicos del juez a quo encuentra sustentables los agravios esgrimidos por

la recurrente, en vista de que al juzgador de primer grado le fueron argumentados derechos


posesorios sobre el bien inmueble objeto del delito de usurpación que se sindica, según se

advierte en la declaración jurada de derechos posesorios sobre bien inmueble del agraviado

Nicolás P.J., obrante a folios cinco, seis y siete de la pieza de primer grado; es más, no existe en

autos atestado registral que acredite el derecho sobre la posesión que se alega, no se ha

dilucidado mediante la vía civil, estimando que existe una cuestión prejudicial de la que pende

este proceso penal, independiente del proceso al que acudan las partes, diferente al penal. Es por

ello que, en cuanto a lo resuelto por el a quo, se estima procedente acoger los agravios

argumentados por la recurrente, declarando con lugar el recurso de apelación interpuesto y


revocando el auto venido en grado, para evitar innecesariamente el desgaste de los órganos de

administración de justicia penal. Se debe estimar que cada una de las partes debe asumir las

costas procesales, dada la cuestión que se resuelve.

II . MOTIVO DEL RECURSO DE CASACIÓN

El querellante adhesivo y actor civil Nicolás P.J., interpone recurso de casación por motivo de

fondo, contra la resolución identificada en el inciso D) anterior, cita como caso de procedencia

el numeral 5 del artículo 441 del Código Procesal Penal y como normas vulneradas los artículos

256 del Código Penal y 291 del Código Procesal Penal. Argumenta que, la resolución que

declara con lugar la excepción previa de demanda defectuosa, no hace depender exclusivamente

del juzgamiento de una cuestión prejudicial, es decir, no existe algún trámite pendiente que

agotar en materia civil, además, no existe una norma legal que lo obligue a seguir un juicio en

materia civil, y siendo que la conducta de la señora L.P.A.;s, se encuadra dentro del tipo penal de

usurpación, la honorable sala incurrió en errónea interpretación del artículo 291 del Código

Procesal Penal. En este caso, con premeditación, es decir, con un agravante, la señora L.P.A.;s, a

pesar de que ella misma vendió los derechos posesorios del bien inmueble en cuestión, al señor

F.R.;nD.;azG.;lez, como consta en el documento privado celebrado el veintiocho de marzo de

dos mil, ante el Alcalde y Secretario Municipal de S.P.S., del departamento de Huehuetenango,

documento que en ningún momento fue redargüido de nulidad o falsedad, por lo que produce fe

y hacen plena prueba; y al tener ella conocimiento de que el señor F.R.;nD.;azG.;lez le vendió a
él -casacionista- dicho bien, lo despojó violentamente del bien inmueble que había comprado,

razón por la cual es evidente y notorio que se han violentado las normas señalas como

infringidas.

III . ALEGATOS EN EL DÍA DE LA VISTA

Con ocasión del día y hora señalados para la vista pública, las partes presentaron sus alegaciones

en forma escrita, evacuando así la audiencia conferida.

CONSIDERANDO

-I-
La cuestión prejudicial funciona en el sistema procesal penal guatemalteco, como una medida de

saneamiento procesal por virtud de la cual, previo a la instancia penal, debe dilucidarse un asunto

estrictamente vinculante y desconocido, en otra competencia por razón de la materia. Dicha

figura no puede prosperar, cuando los hechos contenidos en la acusación son suficientes y

permiten percibir de manera autónoma, la posible comisión de un hecho delictivo.

-II-

El artículo 256 del Código Penal, regula: “Comete delito de usurpación quien, con fines de

apoderamiento o aprovechamiento ilícitos, despojare o pretendiere despojar a otro de la posesión

o tenencia de un bien inmueble o un derecho real constituido sobre el mismo, o quien,

ilícitamente, con cualquier propósito, invada u oculte un bien inmueble ( )”. La referida norma

sustantiva contempla los siguientes presupuestos: i) los bienes inmuebles son el objeto de la

protección penal; ii) los derechos exclusivos susceptibles de ser perjudicados son el de

propiedad, posesión, tenencia y cualquier otro derecho real constituido sobre dichos

bienes; iii) el acto reprochable es el despojo, pretensión de despojar, invasión y ocultamiento del

inmueble, de manera ilícita. El bien jurídico tutelado por esta norma consiste en garantizar la

propiedad, posesión, tenencia del bien inmueble o los derechos reales constituidos sobre el

mismo.

De los antecedentes, resulta que: 1) El inmueble objeto de protección, es un lote de terreno

ubicado en cantón Rosario, municipio de Santa Eulalia, Huehuetenango, el cual forma parte de la
finca urbana número veinticuatro mil setecientos doce, folio número ciento noventa y cuatro,

libro número ochenta y ocho de Huehuetenango. 2) En cuanto al derecho perjudicable, es el de

posesión que ejerce el recurrente, sobre la finca antes descrita, según fotocopia simple de la

“copia simple legalizada” de la escritura pública número doscientos catorce, autorizada por el

notario F.A. De León Mazariegos, en el municipio de San Pedro Soloma, Huehuetenango, el

siete de noviembre del dos mil cinco, en la cual el señor Nicolás P.J., compró a

F.R.;nD.;azG.;lez, dicho derecho de posesión. Este último, adquirió de la ahora procesada, el

derecho de posesión, según fotocopia simple de documento privado, celebrado el veintiocho de


marzo de dos mil. Documentos que no han sido redargüidos de nulidad. 3) El acto denunciado es

la invasión por parte de la procesada, de la finca mencionada, y como consecuencia el despojo de

la posesión de quien la ostentaba legítimamente.

Los hechos denunciados realizan los presupuestos descritos del artículo referido, y por ello, la

posible comisión del hecho atribuido; sin embargo, el punto a dirimir consiste en determinar si es

procedente o no la suspensión del proceso penal de mérito por medio de la cuestión prejudicial.

Sobre este obstáculo a la persecución penal, el Código Procesal Penal, en el artículo 291, en su

parte conducente establece: “Si la persecución penal depende exclusivamente del juzgamiento de

una cuestión prejudicial, la cual, según la ley, debe ser resuelta en un proceso independiente (

)”, cuyo trámite está contenido en el artículo 292 del mismo cuerpo legal, que en su segundo

párrafo indica: “El tribunal tramitará la cuestión prejudicial en forma de incidente, y si acepta su

existencia, suspenderá el procedimiento hasta que sea resuelta por el juez competente, sin

perjuicio de los actos urgentes de investigación que no admitan demora. Cuando el imputado

estuviere detenido, se ordenará su libertad. Si el tribunal rechaza la cuestión, mandará seguir el

procedimiento.”

De lo expuesto se concluye que, no existe cuestión prejudicial como obstáculo a la persecución

penal, pues como bien lo argumentó el casacionista, los documentos con los cuales acredita la

legítima posesión del bien inmueble relacionado, no han sido redargüidos de nulidad, tampoco

existen documentos que amparen a otra persona como poseedora ni que justifiquen la
permanencia de la sindicada en el inmueble objeto de la litis. Además, con el juicio sumario de

desocupación, solo se persigue la autorización legal para el lanzamiento de quien ejerce la

posesión en forma ilegal, por lo que en este momento no es necesario acudir a la vía ordinaria

civil para determinar la posesión del bien inmueble objeto del proceso.

La decisión sobre la inexistencia de prejudicialidad, es relevante únicamente para la continuación

del procedimiento penal, pues atribuir la responsabilidad penal depende de la prueba que se

produzca en el juicio, en el entendido que la sindicada conserva el derecho de defenderse en la

prosecución de la causa.
Por lo anterior, se estima que al casacionista le asiste razón jurídica, en virtud que no existe

algún asunto que deba dilucidarse en la vía civil, debiéndose así declararse en la parte resolutiva

del presente fallo.

DISPOSICIONES LEGALES APLICADAS

Artículos: citados y 1, 2, 12, 203, 204 y 211 de la Constitución Política de la República de

Guatemala; 5, 7, 11, 11 Bis, 16, 20, 21, 37, 43 numeral 7, 50, 160, 166, 437, 438, 439, 440, 442,

446 y 448 del Código Procesal Penal, Decreto 51-92; 1, 9, 16, 57, 58, 74, 75, 76, 79 inciso a, 141

inciso c, 142, 143, 147 y 149 de la Ley del Organismo Judicial, Decreto 2-89, ambos Decretos

del Congreso de la República de Guatemala.

POR TANTO:

La Corte Suprema de Justicia, Cámara Penal, con base en lo considerado y leyes citadas, al

resolver DECLARA: I) PROCEDENTE el recurso de casación por motivo de fondo, regulado

en el numeral 5 del artículo 441 del Código Procesal Penal, interpuesto por el querellante

adhesivo y actor civil N.P.J.; II) se casa la resolución dictada por la Sala Regional Mixta de la

Corte de Apelaciones de Huehuetenango, el dieciocho de abril de dos mil once, anulando la

misma; en consecuencia, sin lugar la cuestión prejudicial planteada y se ordena la continuación

del presente proceso penal; se deja a la procesada en la misma situación en que se encuentra.

Notifíquese y, con certificación de lo resuelto, devuélvase los antecedentes a donde corresponda.


César R.C.;stomoB. Pellecer, Magistrado Vocal Segundo, Presidente de la Cámara Penal ;

G.A.M.;bal Mazariegos, Magistrado Vocal Cuarto; Héctor M.M.M.;ndez, Magistrado Vocal

Quinto; G.B., Magistrado Vocal Décimo Tercero. J.G.A.A., S. de la Corte Suprema de Justicia.

También podría gustarte