UNIVERSIDAD NACIONAL
INTERCULTURAL DE LA AMAZONÍA
FACULTAD DE INGENIERÍA Y CIENCIAS AMBIENTALES
CARRERA PROFESIONAL INGENIERÍA FORESTAL ACUÍCOLA
BIOENERGÍA
(MONOGRAFÍA)
AUTOR (ES)
GERSON SILVERIO MONTALVAN AHUANARI
LUIS ANIBAL BORDOY VELA
STHUART SANTIAGO DIAZ PAREDES
JAIR ALEXANDER FLORES VAZQUEZ
JOHAN EDINSON RUIZ PUENTE
TERRY PINEDO BORGO-DARLY RIOS RUIZ
TORRES VILLACORTA WILLIAM JHEYCOP
ASIGNATURA
BIOQUÍMICA
ARTURO ATAPOMA QUIROZ
DOCENTE
Yarinacocha - Perú 2024
DEDICATORIA
Dedicamos esta investigación a
nuestros seres queridos, por creer
en nosotros, y brindarnos su apoyo
incondicional, asumiendo la
responsabilidad de superarnos
cada día, para el orgullo de
nuestros padres.
Justificación
La bioenergía es un tema de investigación importante para el cuidado de nuestro
medio ambiente, para mejorar nuestra calidad de vida, La bioenergía o energía de
biomasa es un tipo de energía renovable que proviene de cualquier forma de
materia orgánica derivada de las plantas o animales, que se puede encontrar tanto
en la leña como en los residuos agrícolas, de animales y sólidos urbanos, tiene
muchas ventajas que es importante conocer y mencionar, puede sustituir a los
combustibles fósiles sin provocar aumento de emisiones que producen el cambio
climático, y que es la única fuente energética capaz de retar al petróleo en el
mercado de los combustibles líquidos para el sector transporte en el contexto
actual de búsqueda de seguridad energética, la bioenergía es capaz de mejorar la
resiliencia de las sociedades de todo el mundo al proporcionar reducciones de las
emisiones de gases de efecto invernadero, suministro regional de energía,
ingresos a las comunidades rurales y flexibilidad del sistema.
ÍNDICE
Tabla de contenido
INTRODUCCIÓN...................................................................................5
BIOENERGÍA........................................................................................6
Tipos de bioenergía...............................................................................7
Biocombustibles....................................................................................7
Biocarburantes......................................................................................8
Biogás o metano....................................................................................8
[Link]ías de material orgánico para la producción energética....................9
2.1 Residuos orgánicos:.....................................................................................9
2.2 Plantaciones o cultivos agro energéticos:.................................................9
3. Plantaciones energéticas................................................................................10
4. Biocarburantes de primera generación..........................................................12
5. Biocarburantes de segunda generación........................................................14
6. Biocarburantes de tercera generación...........................................................15
Conclusiones........................................................................................................17
Recomendaciones................................................................................................18
Referencias bibliográficas...................................................................................19
Anexos.................................................................................................................. 20
INTRODUCCIÓN
El uso de combustibles fósiles y las emisiones globales de CO 2 han aumentado
significativamente en las últimas décadas. En Perú, con el incremento de la
población y la demanda energética, en los últimos 10 años las industrias del
transporte y generación de energía eléctrica han presentado las mayores
emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con otros sectores, se
ha presentado cambios climáticos bruscos, afectando grandes partes de nuestro
país y a su gente. En consecuencia, los efectos negativos en el medio ambiente,
así como la dependencia hacia los combustibles fósiles han impulsado la
búsqueda de fuentes de biocombustibles renovables y amigables con el ambiente.
Existen estudios que señalan el potencial del uso de residuos de la industria
forestal para la generación de energía, se ha visto investigaciones que son
favorables y viables para la mejora de nuestra calidad de vida y del ecosistema,
mencionaron que los mejores rendimientos de generación de bioenergía y
disminución de los gases de efecto invernadero se obtienen en los procesos que
utilizan residuos como materia prima, ya que se evita el impacto ambiental de la
producción de cultivos específicos. Los residuos forestales se consideran
renovables, debido a que van de la mano con las actividades forestales, es decir,
se puede cultivar nueva biomasa para reemplazar la biomasa utilizada, En
contraste, actualmente existe una gran cantidad de empresas, industrias que
apuestan por este nuevo mecanismo de obtención de energía, que tiene como
objetivo el desarrollo de proyectos de investigación científica para la producción de
bioenergéticos a escala industrial. Los proyectos se enfocan en diferentes áreas,
las cuales son biocombustibles sólidos. Estos proyectos deberán tener un enfoque
especial en la disponibilidad y uso de la biomasa como materia prima, por lo que
en este trabajo se presenta evidencia de las rutas de producción de energía
sustentable a partir de residuos de biomasa forestal.
1. BIOENERGÍA
La bioenergía puede contribuir de manera importante a sustituir las fuentes de
energía fósil y nuclear sin provocar aumento en las emisiones que producen el
cambio climático. Permite la eliminación de buena parte de los desechos
orgánicos rurales y urbanos, y es la única fuente energética capaz de sustituir al
petróleo en el sector del autotransporte. e define como bioenergía a la energía
que se obtiene de la biomasa. La biomasa, a su vez, es el material orgánico que
más ha sido utilizado como combustible a lo largo de toda la historia de la
humanidad. Es producida por las plantas al fijar luz, agua y dióxido de carbono
mediante el proceso de fotosíntesis. En este proceso la energía solar queda
almacenada en enlaces químicos, y puede ser liberada mediante procesos como
la combustión, la digestión, la descomposición o bien mediante su hidrólisis y
fermentación a combustibles líquidos o gaseosos.
Otras fuentes de materiales orgánicos de origen biológico igualmente importantes
han sido los residuos de animales, particularmente el estiércol y los desechos de
las sociedades humanas, como la basura en su componente orgánica. En la
actualidad, si bien la biomasa y los residuos animales mantienen su importancia
como combustibles tradicionales en comunidades rurales y urbanas,
principalmente de los países en desarrollo, todos estos materiales orgánicos se
revelan como combustibles alternativos de uso comercial e industrial, que
producidos bajo criterios de sustentabilidad pueden ofrecer importantes cantidades
de energía renovable, con la ventaja de que sus emisiones de cambio climático
son neutras (es decir, no contribuyen en forma neta a aumentar la cantidad de
gases de invernadero que existen en la atmósfera).
1.2 Tipos de bioenergía
La biomasa proporciona, según su origen y procesamiento, energía útil y factible
de aprovechar desde el punto de vista económico en las tres formas físicas:
sólida, líquida y gaseosa. Esto le confiere a la bioenergía ca - racterísticas de
recurso energético universal, limpio y de gran alcance, si se aprovecha su
capacidad de regeneración y si se explota con criterios de sustentabilidad. La
bioenergía puede contribuir de manera importante a sustituir las fuentes de
energía fósil y nuclear, y da lugar a los siguientes energéticos útiles para los seres
humanos, los cuales se obtienen sometiendo a la biomasa a procesos de
transformación desarrollados ex profeso por el ser humano:
Biocombustibles
Por ejemplo, leña, residuos forestales, carbón vegetal, y desechos agrícolas como
la paja, bagazo y otros sólidos. Tienen am plio uso en la cocción de alimentos,
calentamiento de agua, producción de electricidad en turbinas de vapor,
producción de calor industrial y electricidad. Además, se puede obtener de ellos
gas de pirólisis, que se usa como energético en motores de combustión interna.
Biocarburantes
Como alcohol (bioetanol), aceites vegetales puros, aceites vegetales y residuos de
aceite de cocina convertidos en biodiesel, los cuales se emplean en motores
diesel o de gasolina, autobuses, camiones de carga, o bien para producir
electricidad y calor en generadores y trabajo mecánico, proveniente de su uso en
motores industriales. Estos energéticos líquidos actualmente provienen de una
amplia variedad de cultivos como caña de azúcar, maíz, betabel, colza, soya y
palma de aceite, entre otros, pero en un futuro próximo provendrán de otros
cultivos no comestibles como la higuerilla, la jatropha, así como de residuos
agroindustriales y de material lignocelulósico de plantaciones energéticas
forestales.
Biogás o metano
Producto de la fermentación de residuos orgánicos de bosques, campos agrícolas
y de desechos de animales de crianza como vacas, cerdos, borregos, cabras,
caballos y aves. Este producto energético se puede obtener igualmente a partir de
la basura en rellenos sanitarios; el metano extraído se emplea para producir
energía térmica, mecánica o eléctrica. Por otro lado, el hidrógeno, combustible
gaseoso, también puede ser obtenido transformando residuos orgánicos o bien
mediante procesos fotobiológicos.
[Link]ías de material orgánico para la producción
energética.
La bioenergía por sí sola no puede desplazar el patrón actual de producción de
energía basado fundamentalmente en las energías fósiles y nucleares. Sin
embargo, puede contribuir a desplazarlas junto con la amplia variedad de energías
renovables que se discuten en este número de la revista Ciencia. De manera
genérica, se pueden distinguir dos categorías de material orgánico para la
producción energética:
2.1 Residuos orgánicos: naturales y de origen antropogénico, que sin otra
utilización liberan energía en el proceso de su descomposición y dan como
resultado dióxido de carbono y metano. Los residuos orgánicos naturales son
todos aquellos que se generan anualmente en los bosques. Su cantidad es
enorme, y es factible usarlos para fines energéticos. Sin embargo, a fin de
preservar la existencia de los bosques, su aprovechamiento exige que se realice
en el marco de un manejo sustentable, que conserve los equilibrios de los
nutrientes de los suelos y los ecosistemas.
2.2 Plantaciones o cultivos agro energéticos: inducidos por el ser humano con
vistas a su utilización energética o como materias primas para otras industrias.
Van desde plantaciones forestales de aprovechamiento rápido, pasando por
plantaciones de palmeras, pastos de crecimiento rápido, y cultivos de caña de
azúcar y de colza, entre otros. El empleo y la selección de plantas para producción
de energía puede llevar consigo problemas comparables a los que se dan en la
agricultura intensiva de alimentos, con el empleo de grandes cantidades de
fertilizantes y plaguicidas nocivos para la naturaleza, lo cual exige el desarrollo y el
uso de biofertilizantes y métodos biológicos para controlar las plagas.
3. Plantaciones energéticas.
La silvicultura ofrece alternativas para la producción de biomasa para la bioenergía
mediante plantaciones con especies perennes leñosas, conocidas como
plantaciones energéticas o dendroenergéticas. Con las nuevas tecnologías, toda
la biomasa –sea de plantaciones forestales (tipo celulósico) o de cultivos agrícolas
(tipo almidones)– puede aprovecharse para convertirla en biocarburantes, en
biogás y en biocombustibles para producir calor y electricidad. Sin embargo, se
estima que una hectárea de tierra puede producir más biomasa de tipo forestal
que de tipo agrícola. Los resultados muestran que en los cultivos anuales
(incluyendo las oleaginosas y los cereales) la ganancia energética puede ser de 1
a 5, mientras que en las plantaciones forestales es de 10 a 25; esto es incluyendo
los fertilizantes, pesticidas, herbicidas, fuerza de trabajo y gasolina o diesel de la
maquinaria.
Estos resultados motivan mayor investigación sobre plantaciones energéticas
forestales y su conversión y aprovechamiento. Las especies perennes leñosas son
más adecuadas para la producción de bioenergía porque requieren menor
cantidad de suplementos para su crecimiento y porque aprovechan de forma más
eficiente los recursos naturales (suelo y agua, principalmente). Se prefiere utilizar
las especies de mayor productividad primaria neta en rotaciones cortas, y cuyos
coproductos puedan aprovecharse económicamente, mejorando la rentabilidad de
los sistemas silvícolas. Este tipo de plantaciones puede ser mucho más productivo
que la mayoría de los bosques naturales, y ofrece además servicios ambientales
para contrarrestar la erosión y la contaminación del suelo, mitigar el daño a los
mantos acuíferos y otros efectos adversos de la agricultura y la forestería
convencionales. Ante las expectativas de producción que se esperan de la
silvicultura intensiva para la bioenergía, es necesario que junto con la demanda de
mayor productividad se asegure la sustentabilidad de los sistemas productivos.
En la silvicultura intensiva industrial se prefieren las especies de crecimiento
rápido, como eucaliptos, pinos, acacias y leucaenas en las zonas tropical y
subtropical, mientras que en las zonas templadas y boreales se utilizan
principalmente álamos, sauces y coníferas. El uso de especies exóticas ofrece
ventajas que han incentivado su introducción en diferentes países; sin embargo,
su introducción se ha criticado porque puede representar diferentes riesgos
(especialmente en monocultivos extensos): inducir la pérdida de biodiversidad y
fomentar el desarrollo de plagas y enfermedades. Para el sector de la bioenergía
se recomienda apoyar el uso de especies nativas y evitar así el uso de pesticidas.
4. Biocarburantes de primera generación.
En la Figura se presenta un esquema de la evolución de los bioenergéticos
líquidos para clasificarlos por generaciones tecnológicas. Los biocarburantes de
primera generación, como el bioetanol (etanol carburante o etanol anhidro) y el
biodiesel, basan su producción en granos y semillas, respectivamente, que son
con frecuencia materias primas usadas como alimentos de consumo humano o
animal. Los de segunda generación se obtienen a partir de la lignocelulosa
proveniente de la biomasa leñosa y de los residuos agroindustriales. Y los de
tercera generación, a partir de una captura y almacenamiento directo de dióxido
de carbono y energía solar. Los procesos de conversión de la primera generación
han sido probados a escala comercial y son tecnologías maduras. Para el etanol
se tienen dos grandes sectores: el proveniente de la sacarosa, azúcar obtenida de
la caña de azúcar, sorgo dulce y de la remolacha principalmente, y el de la
glucosa, azúcar obtenida principalmente de almidones de maíz, trigo, arroz y yuca,
entro otros. La sacarosa es fermentada por levaduras en reactores de cientos de
miles de litros, en procesos continuos, en los cuales la corriente de fermentación
rica en etanol es destilada para obtener alcohol con una pureza del 96 por ciento.
Posteriormente, se elimina una mayor cantidad de agua, hasta llegar a un grado
alcohólico de más del 99 por ciento, para que pueda ser considerado carburante.
Brasil es el mayor productor de etanol a partir de caña de azúcar: llega
actualmente a más de 50 millones de litros diarios de bioetanol, con precios de
venta 40 por ciento menores que los de la gasolina, y En el caso de los almidones,
éstos son convertidos en glucosa con la ayuda de un proceso de dos etapas, con
enzimas degradantes hasta obtener glucosa, la cual es fermentada por levaduras
para convertirse en etanol. Los Estados Unidos son los principales productores de
etanol a partir de maíz, con un costo de producción de 39 centavos de dólar por
litro. Actualmente producen más de 150 millones de litros diarios de bioetanol.
Aunque el contenido energético del etanol es sólo del 70 por ciento en relación
con el de la gasolina, el volumen total producido por los Estados Unidos y Brasil
alcanzaría para satisfacer toda la energía utilizada en combustibles líquidos.
5. Biocarburantes de segunda generación.
El aprovechamiento de la lignocelulosa, principalmente la proveniente de los
desechos de bosques y de los residuos agroindustriales, parece ser una buena
alternativa para la producción de etanol, ya que dichos materiales son
relativamente baratos, abundantes, en ocasiones representan un problema para
ser eliminados, pero sobre todo porque no compiten con la cadena de producción
de alimentos.
La lignocelulosa es un polímero natural que representa cerca del 50 por ciento de
la biomasa del planeta, y se encuentra en residuos agrícolas (bagazo de caña,
rastrojo de maíz, paja de trigo, olotes de maíz, residuos de soya, cascarilla de
arroz, entre otros), en desperdicios industriales (papel, viruta, aserrín, etcétera), en
desechos forestales y municipales, así como en muchos pastos de crecimiento
rápido, que en ocasiones representan un problema para el manejo de malezas. Al
contrario de la producción de etanol a partir de sacarosa o almidón, la complejidad
y el grado de estructuración molecular de la lignocelulosa hacen más difícil su
degradación a azúcares, ya sea por acción enzimática o química. Aunado a esto,
los microorganismos etanologénicos silvestres, como las levaduras, no tienen la
capacidad de metabolizar todos los azúcares obtenidos de la biomasa. Estas
complejidades han impulsado el desarrollo de tecnologías más sofisticadas para
obtener azúcares fermentables y para diseñar y construir microorganismos, por
métodos biotecnológicos, que puedan convertir todos estos azúcares en etanol.
A la fecha no existen tecnologías maduras ni económicamente viables para
convertir la biomasa lignocelulósica en bioetanol. Se espera, sin embargo, que los
avances biotecnológicos logren romper las barreras que limitan la introducción en
el mercado del etanol de segunda generación en los próximos cinco años. Por otra
parte, el etanol como carburante tiene varias limitantes, y dista mucho de ser un
biocarburante ideal. Su contenido energético es bajo, su presión de vapor favorece
una mayor evaporación que la gasolina, y es higroscópico (absorbe humedad), lo
cual lo hace incompatible con la mayor parte de la infraestructura que tiene
PEMEX, ya que a mediano plazo ocasionaría un deterioro importante en tanques
de almacenamiento, ductos, pipas y sistemas de confinamiento. Por tal razón, el
etanol se plantea prin - cipalmente como oxigenante de la gasolina, lo cual
además de reducir el uso de otros tipos de oxigenantes sintéticos, permite
disminuir la emisión de una amplia gama de contaminantes.
6. Biocarburantes de tercera generación.
El petróleo se formó hace cientos de millones de años por medio de la
transformación de una inmensa cantidad de materia orgánica proveniente de
animales y principalmente de plantas y algas (macro o microalgas). Las
microalgas presentan una amplia variedad, y pueden crecer en aguas salobres,
dulces y de desecho, con alta cantidad de materia orgánica. Presentan
propiedades muy variadas y existen algunas que acumulan una alta cantidad de
carbohidratos. Otras acumulan proteínas, algunas aceites y otras hasta
hidrocarburos lineales, como alcanos y alquenos, o aromáticos, que pueden ser
usados para obtener materias primas para la manufactura de etanol o butanol,
alimento para ganado, biodiesel y hasta los denominados bioturbosina y
biopetróleo, respectivamente. Algunas microalgas acumulan grandes cantidades
de compues - tos similares a los que constituyen el petróleo, y no es descabellado
plantear el cultivo de estas variedades para ser sometidas después a un proceso
de “craqueo” (proceso químico que “quiebra” las moléculas de un compuesto y
produce así compuestos más simples) y obtener productos similares a los que
actualmente se procesan en las refinerías. Algunas variedades de microalgas
están siendo estudiadas para producir hidrógeno por medio de procesos
fotobiológicos. Esto muestra el amplio potencial que tienen las microalgas para
obtener biocombustibles. Como ejemplo, a continuación se describen algunos de
sus potenciales para producir biodiesel.
Conclusiones
La bioenergía y las tecnologías que hacen posible su
aprovechamiento tienen un gran potencial para satisfacer las
necesidades energéticas humanas y contribuir a la sustitución de
las fuentes energéticas fósiles y nucleares y también La
bioenergía tiene un potencial amplio para el desarrollo de
pequeñas y medianas industrias que pueden representar cientos
de miles de empleos
El desarrollo tecnológico de la segunda y tercera generaciones
de bioenergéticos, aunado al uso eficiente de leña en zonas
rurales y de plantaciones energéticas sustentables, es condición
indispensable para que la bioenergía logre plenamente su
potencial, contribuya al desarrollo sustentable y facilite la
transición hacia una matriz basada en energías renovables.
18
Recomendaciones
Se requiere que su explotación se haga en términos
sustentables, aprovechando su carácter renovable y generando
energía con un balance neutro de emisiones de cambio
climático.
Su desarrollo debe realizarse conciliando los conflictos de uso
del suelo y de la producción de alimentos, rehabilitando suelos, y
propiciando el desarrollo y la equidad social.
Buscar el mejor método para poder llevar a la acción la
bioenergía teniendo en cuenta todos los factores mencionados.
19
Referencias bibliográficas
- JI Sampeiro, AM Jiménez – “BIOENERGIA” -Revista Ciencia, 2010 -
[Link]
[Link]
[Link]
- Ayala, N. y Sandoval, G. (2018) Madera
bosques vol.24 spe Xalapa dic. 2018 -“Bioenergía a partir de
residuos forestales y de madera”
20
Anexos
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