DERECHO ECLESIÁSTICO DEL ESTADO
TEMA 1. EL DERECHO ECLESIÁSTICO DEL ESTADO.
1. Concepto y terminología.
El concepto y la terminología ha evolucionado mucho a lo largo de los siglos, porque, hasta el siglo
XVI, derecho eclesiástico es sinónimo de derecho canónico, que es el derecho de la Iglesia Católica.
Este concepto hacía referencia al derecho eclesial, a la fuente del derecho, que era la Iglesia. En el
siglo XVI, esto es perfectamente comprensible, en una época, la Edad Media, en la que la concepción
del derecho que prima es la concepción tomista, de Santo Tomás, y, según esta concepción, el
derecho solo es tal si está de acuerdo con el derecho divino.
Según esta concepción tomista, una norma solo puede tener fuerza de obligar cuando está de
acuerdo con el derehco divino, y solamente había una autoridad capaz de regular las cuestiones
religiosas, que era la Iglesia Católica. Esta idea rige hasta el siglo XVI, en el que tienen lugar 2
acontecimientos:
- Uno de naturaleza religiosa: la reforma protestante. En el siglo XVI, se produce un cisma en la Iglesia,
iniciado por Lutero, y tiene lugar la reforma protestante. En los países donde triunfa esta reforma
(Alemania, Suiza…), va a regir un principio que es cuius regio, eius religio, que significa que, de quien
es la región, es también la religión; es decir, quine tiene autoridad sobre esa región o Estado, también
es el encargado de regir la religión de sus súbditos. De esta manera, el monarca es la máxima
autoridad del “Estado” y la máxima autoridad religiosa, lo cual, a día de hoy sigue ocurriendo, de tal
manera que la Iglesia y el Estado son regidos por la misma persona. Así, surgen en estos países, las
llamadas Iglesias nacionales.
- Otro de naturaleza política: las doctrinas regalistas. Tiene lugar entre los siglos XVII y XVVIII y tiene
lugar en los países acatólicos, dando lugar posteriormente a las monarquías absolutas católicas. Estas
doctrinas consideran que le monarca recibe su poder directamente de dios y, por eso, tiene un poder
absoluto, incluso sobre cuestiones religiosas. Los monarcas absolutos lo que hacen es legislar y
gobernar también sobre cuestiones que son propias de la Iglesia: se atribuyen a sí mismo una serie
de derechos y cuestiones sobre cuestiones religiosas o sagradas.
Por tanto, a partir del siglo XVI, el adjetivo eclesiástico, ya no va a hacer referencia a la fuente, sino a
la materia sobre la que versa ese derecho: derecho sobre las cuestiones religiosas. Ese derecho
tendría tres fuentes:
La Iglesia Católica: el derehco canónico.
El derecho de las Iglesias protestantes, emanado por el monarca o el príncipe protestante,
que, a su vez, es quien gobierna la Iglesia.
El Derecho de los monarcas absolutos católicos, sobre cuestiones religiosas.
Actualmente, podemos definir el Derecho Eclesiástico del Estado como aquella rama del OJ del
Estado que tiene por objeto la regulación jurídica del factor religioso, en cuanto se manifiesta como
un factor social específico.
2. La Ciencia del Derecho Eclesiástico.
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DERECHO ECLESIÁSTICO DEL ESTADO
Esta rama del derecho surge como ciencia jurídica, en Italia, a principios del siglo XX, y, de allí, pasa a
Alemania y luego a España, siendo éstos los 3 países pioneros. Surgen, en Italia, como una reacción
frente a la confesionalidad católica del Estado, en un ambiente reaccionario contra la Iglesia católica,
para reivindicar la libertad religiosa de todas las personas.
Por tanto, en su origen, está el rechazo por parte del Estado a que sea la iglesia la única competente
para regular materias religiosas. Pero, este fenómeno, se produjo de forma muy distinta en los países
católicos y en los protestantes, porque:
En los países católicos, se conservó la concepción dualista del poder (reconocimiento de que
existen dos autoridades distintas, a la del Estado y la de la iglesia, cada una con sus propias
competencias).
Sin embargo, en los países protestantes, esta concepción no existió, sino que este
planteamiento dualista se descompensa claramente en favor del poder estatal. Es decir, en
estos países, no se reconoce ninguna autoridad en la Iglesia, no hay jerarquía eclesiástica.
En la actualidad, el derecho eclesiástico, no se explica desde estos postulados de que tiene potestad
para regular una cuestión u otra, ni como un intervencionismo del Estado en materia religiosa. Las
tendencias secularizadoras en la actualidad, por el contrario, han llevado a los Estados a considerarse
incompetentes en materia religiosa, salvo los protestantes, que son los únicos sistemas confesionales
que quedan en Europa. Por tanto, el derecho eclesiástico, se explica, actualmente, sobre la base de
la necesaria garantía y protección de los DDFF por parte del Estado. El Estado dicta normas en materia
de derecho eclesiástica, para proteger la libertad ideológica y de pensamiento y consciencia, derecho
que no solo pertenece a las personas físicas, sino también a las propias confesiones religiosas.
3. Su objeto de estudio y su autonomía científica.
Actualmente, el derecho eclesiástico es derecho del Estado sobre el factor religioso. Su objeto de
estudio, desde que nace como ciencia jurídica, ha ido evolucionando, porque ha habido
acontecimientos históricos que han marcado la trayectoria de su objeto.
En una primera etapa, que podemos llamar “institucional o inter- ordinamental”, el derecho
eclesiástico aborda las relaciones entre el Estado y la Iglesia católica. y las relaciones entre los dos OJ
(el del estado y el de la Iglesia católica). En 1929, se firman los Pactos de Letrán entre el Estado italiano
y la Santa Sede, en los se crea el Estado de la Ciudad del Vaticano, y se reconoce ya personalidad
jurídica internacional a la Iglesia Católica y que van a ser objeto de estudio del derecho eclesiástico,
a lo largo de bastantes años. Lo mismo ocurre después en Alemania y en España, sobre todo después
del Concordato entre el Estado español y la Sante Sede en 1953.
A mediados del siglo XX, se produce un movimiento internacional en favor de los DDHH: la
Declaración Internacional de DDHH, aprobada por la Asamblea General de la ONU; y, en 1950, se
firma en el marco del Consejo de Europa, el CEDH, firmado precisamente en Roma, en cuyo art. 9 se
garantiza la liberta de pensamiento, consciencia y religión. A partir de este momento, todos los
estudios de derecho eclesiástico, se van a centrar en la libertad religiosa como un DDFF de las
personas y de las confesiones religiosas.
Este proceso, en España, se produce de idéntica forma, aunque más tardíamente. En España, el
Estado español, tiene suscrito concordatos con la Santa Sede desde el siglo XVIII (1751, el primero).
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DERECHO ECLESIÁSTICO DEL ESTADO
Los concordatos son tratados internacionales que regulan globalmente todas las materias de interés
común entre la Iglesia Católica y el estado español. El último concordato que se firma es de 1953,
surgiendo muchos estudios de derecho eclesiástico, que regulan las relaciones entre los dos
ordenamientos, a las materias tratadas en el concordato… Hasta que, en 1978, se promulga la CE, en
cuyo art. 16, se garantiza el derecho a la libertad religiosa y de culto de todos los ciudadanos y
también de las confesiones religiosas. Y, en 1980, se promulga la vigente LO de Libertad Religiosa.
A partir de este momento, los estudios de derecho eclesiástico, y su objeto de estudio, comienza a
centrarse en la libertad religiosa y sus consecuencias, y, se empieza a implantar en las universidades
españolas una asignatura que se llama “derecho eclesiástico del Estado”.
Podemos señalar como una tercera etapa en el objeto de estudio, que tiene lugar a partir de 1990,
en la que hay un sector de la doctrina, muy minoritario, que pretende ampliar el objeto de estudio
de esta rama. Estos autores pretenden que esta rama del Derecho estudie, no solo el hecho religioso,
sino también todas las cuestiones relacionadas con la libertad de pensamiento y la libertad
ideológica.
La mayoría considera que es un derecho especial, que surge en un momento concreto y que versa
sobre le factor religioso. Porque, de hecho, nuestro OJ, garantiza de forma específica la libertad de
creencias frente a otras libertades. Así, por ejemplo, el art. 16.3 CE, obliga a los poderes públicos a
tener en cuenta las creencias religiosas de la sociedad, y no obliga a tener en cuenta las convicciones
ideológicas.
En cuanto a la autonomía de esta rama científica, cuando surge el derecho eclesiástico, se puso en
cuestión si esta rama tiene autonomía científica o no. Algunos lo dudaban porque muchas de las
normas de esta rama del derecho pertenecen a otras ramas del derecho, pero, esto no es obstáculo
para reconocer la autonomía ciencia. Hoy ya nadie duda de su autonomía científica, porque se trata
de un derecho especial sore una materia concreta, que es el hecho religioso en cuanto se manifiesta
sobre un factor religioso específico, que tiene unos principios informadores propios, con un cuerpo
de doctrina propio, unos recursos metodológicos propios también… Es un completo sistema de
derecho.
4. Derecho Eclesiástico Internacional.
No solamente existen normas de derecho eclesiástico que tengan su origen en la voluntad del Estado,
sino que, en el derecho internacional, también encontramos distintas normas jurídicas, que tienen
su origen en la voluntad concorde de los Estados o de los organismos internacionales, y son normas
que regulan también el factor religioso, y, por tanto, son normas de derecho eclesiástico.
Por ejemplo, el art. 18 de la Declaración Universal de DDHH: para hacer efectivo este derecho, hubo
que firmar dos tratados internacionales (los Pactos de Nueva York de 1966). Otra declaración en el
1981, es la Declaración sobre la eliminación de toda forma de intolerancia y discriminación fundadas
en la religión o las convicciones. También el art. 9 de la CEDH. La Carta de DDFF de la UE es
directamente aplicable en nuestro OJ, y reconoce en su art. 10.2, el derecho a la objeción de
consciencia.
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Todos estos textos, en virtud del art. 102. CE, una vez que forman parte de nuestro OJ, tienen una
importante función, y es que sirven como criterio de interpretación de los derechos y libertades
fundamentales que la CE reconoce.