Cine Venezolano: Juventud y Marginalidad
Cine Venezolano: Juventud y Marginalidad
N° Pág.
Capítulo 1. Introducción
El cine venezolano: una mirada desde dentro a la marginalidad en los jóvenes…… 1
Capítulo 2. Planteamiento del problema…………………………………………………….. 4
Capítulo 3. Marco teórico……………………………………………………………………….. 15
3.1. La juventud marginal en una sociedad polarizada………………………………....... 15
3.1.1. El estudio de la marginalidad y los polos sociales, el criollo ¿quién es?............. 16
3.1.2. Los pobres y no pobres en la sociedad venezolana, ¿quiénes son?...................... 22
3.1.3. Los jóvenes venezolanos marginales en el cajón de los ―
otros‖……………….... 29
3.1.4. El joven venezolano marginal y sus estereotipos, del pícaro al ―
malandro‖…... 34
3.2. Historias y personajes del cine venezolano………………………………………........ 42
3.2.1. Hollywood y el cine latinoamericano contestatario………………………………….. 42
3.2.2. Los inicios del largometraje en Venezuela, con la llegada de ―
La balandra
Isabel‖………………………………………………………………………………………… 44
I
Capítulo 4. Marco metodológico…………………………………………………………….. 94
4.1. Fundamentos metodológicos…………………………………………………………. 95
4.2. Descripción y justificación de la selección de las muestras……………………. 98
4.3. Presentación de las técnicas de recolección de datos…………………………... 107
II
ÍNDICE DE TABLAS
Tabla 1. “El rumor de las piedras”. Prueba piloto del instrumento de análisis.
Ficha técnica………………………………………………………………………….. 114
III
ÍNDICE DE FIGURAS
N° Pág.
Figura 1. Historia……………………………………………………………………………… 83
Figura 2. Secuencia de pasos seguidos en el análisis de los films………..….. 111
IV
Capítulo 1. Introducción
La presente investigación tiene como punto de partida las inquietudes de la
investigadora relacionadas con temas sociales que aquejan a los países
latinoamericanos y el tratamiento que le ha dado la cinematografía de su país de
origen, Venezuela, a los jóvenes que viven en condiciones de pobreza; a lo que se
sumó el interés de las universidades venezolanas donde ha ejercido la docencia –la
Universidad Central de Venezuela y la Universidad Metropolitana– en que se sigan
analizando estos problemas desde la perspectiva de la investigación de las
comunicaciones, dada la escases de estudios que sobre la materia se han
desarrollado en el país en los últimos años.
Por otra parte, llama la atención que en el período en estudio, 2002-2012, se haya
producido un repunte tanto en número de películas –para este lapso se estrenaron 81
films, según muestra el Anexo 1 cuyos datos fueron suministrados por el Asoinci–
como en calidad, de acuerdo con los comentarios de la crítica nacional e internacional
acerca de las películas venezolanas que han participado en muestras y festivales de
distintos países.
Entre estas nuevas cintas que presentan el problema de los jóvenes excluidos de la
sociedad, cabe mencionar algunas que además destacan por encontrarse entre las
más taquilleras y reconocidas por la crítica nacional e internacional, y que fueron
exhibidas en el período 2002-2012 (Asoinci, 2012): ―
Secuestro Express‖, vista por
936.044 espectadores y que logró recaudar más de 5 millones de bolívares con la
venta de boletos; ―
La Hora Cero‖, con una asistencia de más de 926.000 personas y
una recaudación de más de 17 millones de bolívares; ―
Hermano‖, premiada en el
Festival de Cine de Moscú (AVN, 2 de julio de 2010), vista por más de 380.000
asistentes y con un resultado en taquilla cercano a los 7 millones de bolívares; ―
Cyrano
Fernández‖, film que obtuvo varios galardones nacionales e internacionales entre los
que se incluyen dos en el Festival de Cine de Málaga (Perello, 13 de abril de 2008),
logró atraer a más de 243.000 personas y obtener cerca de 2 millones y medio de
bolívares en boletería. Posteriormente, en el país se presentaron algunas películas
que siguen la misma línea temática, como es el caso de ―
El rumor de las piedras‖ y
―
Piedra, papel o tijera‖, ambas reconocidas por la crítica. Estas dos últimas fueron
elegidas, al igual que ―
Hermano‖, para representar a Venezuela en los premios Oscar
(Fermín, 31 de agosto de 2012). Cabe destacar que tanto en los años ‗70 y ‘80 como
en la actualidad parecieran darse logros similares en cuanto a la receptividad del
público y de los expertos.
De ahí que en este trabajo final de máster se haya propuesto indagar sobre un tema
hasta ahora escasamente explorado por los investigadores venezolanos, como lo es el
cine nacional de ficción y el tratamiento de la realidad del país; y más específicamente,
su visión de los jóvenes pertenecientes a los sectores sociales de bajos ingresos.
2
Igualmente, en Venezuela, este tipo de estudios sobre los medios de comunicación
han dejado de lado el análisis de los significados para orientarse más en las
audiencias y los hábitos de uso de los medios masivos que integran la llamada
industria cultural del país; y especialmente se ha analizado a la televisión, dado su
innegable poder de penetración en los hogares venezolanos.
3
Capítulo 2. Planteamiento del problema
En este apartado se detallan todos los aspectos que permitieron configurar el tema en
estudio, formular las preguntas de la investigación, así como los objetivos a alcanzar.
Para ello se partió de establecer la delimitación del tema de estudio, siguiendo con el
análisis de su relevancia social, la definición de los conceptos básicos a emplear, entre
otros aspectos propuestos por Callejo y Viedma (2006) para abordar un proyecto de
investigación.
Esta investigación recorre la historia de los largometrajes de ficción del cine nacional
desde sus inicios hasta hoy, a través de los temas y personajes centrales de estas
películas. Así, se pretende hallar antecedentes del cine de ficción actual en otros
períodos de la cinematografía venezolana que también narraron historias sobre la
juventud y la marginalidad; descubrir las sinergias existentes entre este cine con otros
medios masivos como la televisión y más específicamente con el género de la
telenovela; analizar la realidad social del país caracterizada por una marcada
polarización, con particular énfasis en la situación de esa juventud marginal que da
origen a una filmografía que busca representarla; además de incursionar en el estudio
de los estereotipos y sus significados para analizar las historias contadas por el cine
venezolano entre los años 2002 y 2012.
Se espera que este trabajo abra paso a una línea de investigación no tradicional en
Venezuela, que contribuiría a comprender las ―
metáforas‖ o ―
grandes relatos‖ a los que
se refiere Roberto Aparici en su libro ―
La construcción de la realidad en los medios de
comunicación‖ (2010), y que han sido representados por el cine venezolano, pero
también entender los ―
mitos‖ y ―
caricaturas‖ que menciona el psicólogo venezolano
Axel Capriles en sus estudios sobre los estereotipos del venezolano (2008 y 2011).
Asimismo, se pretende realizar algunos aportes siguiendo las propuestas de Quin
McMahon en su libro ―
Historias y estereotipos‖ (1997), con miras a desmontar ciertas
4
creencias y valoraciones que los venezolanos tienen sobre sí mismos, y que medios
masivos como el cine y la televisión suelen reforzar.
Estos dos autores destacan que en los medios de comunicación se intenta reproducir
―
tipos sociales‖ (Quin y McMahon, 1997, p. 62) para construir personajes, y es así
como se representa a los ―
buenos‖ y a los ―
malos‖ vinculándolos con los valores
comúnmente aceptados. Igualmente, consideran que un estereotipo es ―
una imagen
convencional que se ha acuñado para un grupo de gente, es decir, la forma habitual
en que se suele presentar a un grupo de gente. Esto convierte el estereotipo en una
forma simple de pensar sobre la gente, ya que podemos considerarla en términos de
imágenes acuñadas‖ (1997, p. 137).
Por su parte, Capriles (2008) utiliza el vocablo arquetipo para explicar cómo las
imágenes arquetípicas calan en la sociedad cuando una situación actual opera como
―
disparador‖ o detonante (p. 172). En este caso, se podría decir que ese disparador es
la configuración social venezolana con un predominio de sectores marginados. En
ellos se ve al delincuente del barrio, el cabecilla de las bandas, como un salvador, que
ofrece a los jóvenes la ilusión de una vida diferente uniéndose a la delincuencia,
provee de drogas y/o de armas. También, es el que lleva al barrio los beneficios que
disfrutan otras clases sociales, como las antenas de televisión satelital para ver la
televisión de pago y otros objetos o servicios de consumo suntuario.
Lamentablemente, es así como esta figura se ha convertido en un modelo a seguir
para algunos jóvenes de las barriadas populares.
Por lo que no pareciera un hecho aislado el que los realizadores del cine de Venezuela
hayan insistido por décadas en resaltar la situación de marginalidad en la que viven
sectores de la sociedad del país, aunque muchas veces con visiones subjetivas y se
podría decirse que estereotipadas. Tal es el caso de la chica humilde, protagonista de
telenovela, que trabaja como servicio doméstico en una casa de gente adinerada y
que emerge socialmente cuando se casa con un hombre rico. Mientras que algunas de
las producciones del cine nacional han dibujado un retrato del joven marginal asociado
con el delincuente, generalmente violento.
5
nos permiten reconocer y clasificar un conjunto de textos‖ (p. 101). Adicionalmente,
cada género cinematográfico cuenta ese guión común con roles caracterizados por
rasgos particulares. Así, lo hizo el cine de Hollywood con sus cowboys, como hombre
rudo del campo y la cinematografía mexicana con el personaje masculino del charro
de las películas rancheras, en representación del macho latinoamericano.
Sin duda, el cine como medio ofrece una oportunidad para apropiarse de las
conciencias de su público masivo. De ahí que su poder para transmitir mensajes sea
innegable. Cabe recordar que una producción cinematográfica es una obra costosa
tanto para quien la produce como en términos de distribución, según acota Adolfo
Plasencia (2010) y ese costo se traslada al público. Aspectos que en los orígenes del
cine convirtieron a este medio en un producto de élites intelectuales y para un público
elitista.
Se puede decir que en su esencia el cine combina ese carácter de mass media y de
arte que le ha permitido mantenerse vigente. Actualmente, su alcance masivo se ha
acrecentado con la reproducción de películas en DVD y otros nuevos formatos y
modalidades, los centros de alquiler y la posibilidad de ver algunas a través de
Internet, que han permitido a un público más amplio acercase a este medio.
Es oportuno añadir que hasta ahora en Venezuela tampoco se han analizado películas
del cine nacional actual, como se pretende hacer en el desarrollo de este trabajo final
de máster; aunque sí existe un referente cercano en el estudio de Carmen Lucía Ruiz
(2002), que cubrió una muestra de la década de los ‗90, período en el que se
produjeron unos 30 largometrajes de ficción. Por lo cual se plantea la necesidad de
estudiar el grupo de producciones cinematográficas venezolanas del período 2002-
2012.
Relevancia social
En el caso venezolano la marginalidad como término asociada a la condición
socioeconómica es uno de los problemas de mayor incidencia en el país, que afecta a
un importante número de habitantes independientemente de su tipo étnico, género o
clero, como puede verse en otras sociedades. Según el estudio realizado por Luis
Pedro España (2009), avalado por la Asociación Civil para la Promoción de Estudios
Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello, Venezuela tenía 13,2 millones de
personas en situación de pobreza para el año 2007, cuantificación realizada con base
en las proyecciones de la población para el año 2007 a partir del Censo del 2001 y que
6
arrojó unos 27,6 millones de habitantes. Más específicamente, los estratos
socioeconómicos E calificado como de ―
pobreza extrema‖ y el D correspondiente a
―
pobreza no extrema‖, representaban 37,25% y 10,55% de la población,
respectivamente. Ello, sin considerar a otro vasto sector popular, el estrato C, con un
35,77% y que el estudio califica de ―
sectores populares no pobres‖ (España, 2009).
También, podría decirse que Venezuela es un país de jóvenes. De acuerdo con los
datos preliminares del último Censo del 2011, la edad promedio del venezolano es de
27 años. De acuerdo con la pirámide de población que presenta el Instituto Nacional
de Estadísticas (agosto 2011), en el caso de los hombres el grupo de 0 a 29 años de
edad representa un 56%; mientras que las mujeres de ese mismo rango de edades
constituyen un 53%.
Pero estos números apenas logran ilustrar la visión de un país que visto desde dentro
por sus habitantes, en su día a día, presenta una realidad compleja y contrastante,
donde abundan rostros jóvenes, estudiantes, gente trabajadora; pero, igualmente son
frecuentes las imágenes de una marginalidad que se extiende por la periferia de las
capitales, en los llamados cordones de miseria, y se enfatiza en las zonas rurales.
Sobre estos aspectos se profundizará en puntos posteriores del marco teórico.
7
Por otra parte, el venezolano, independientemente de su condición social, convive a
diario con una inseguridad signada por la delincuencia. En muchos casos ésta
involucra a jóvenes como victimarios; pero también, con frecuencia, como víctimas.
Para comprender el perfil de esa juventud de los estratos sociales menos favorecidos
sería necesario observar la composición de la familia venezolana. Tras doce años de
convivencia con gente de un barrio marginal de Caracas, capital de Venezuela, y de
recopilar biografías de adultos y jóvenes de esa comunidad, el investigador Alejandro
Moreno (2007) desarrolló una caracterización de la familia popular venezolana, cuyo
modelo ―
estructural, real y funcionante‖ (p. 5) lo componen la madre y los hijos,
mientras que el padre es una figura ausente que abandona el hogar. Así se conforma
lo que el investigador llama la familia ―
matricentrada‖. Moreno (2007) aclara que este
modelo no es exclusivo de Venezuela. ―
Se extiende por todo el Caribe, incluso
anglosajón, y tiene orígenes históricos, culturales y étnicos‖ (p. 6).
Por otra parte, los sectores de bajos ingresos del país son los menos atendidos en
cuanto a oportunidades de educación y de inserción laboral para los jóvenes, por lo
que éstos se encuentran en mayor riesgo de convertirse en transgresores de la ley y
de incurrir en acciones delictivas para lograr su sustento. En los planteles educativos
de las barriadas marginales el fenómeno de la deserción escolar se evidencia en las
cifras de abandono de los estudios por parte de los chicos. ―
Sólo un tercio de los que
inician el primer grado logra llegar hasta el último año de educación media‖ (Rico y
Ríos, 2004). Mientras que un reporte del INE reconoce que para el año 2010 la tasa de
desempleo juvenil alcanzó el 16% (Noticias Universia, 2010), lo que implica que los
jóvenes son el grupo de la población del país menos favorecido en materia de empleo.
9
A las nociones de construcción de la realidad, introducidas en un apartado anterior
del presente documento al citar a Roberto Aparici, habría que añadir la de
representaciones sociales, según Moscovici, citado por Obscura (septiembre 2010),
que pueden ser entendidas como ―
…una forma de conocimiento, elaborada y
compartida socialmente con un objetivo práctico que concurre a la construcción de una
realidad común para un conjunto social‖. Lo que remite a la idea de imaginario, que
―
…supone esquemas cognitivos que funcionan siguiendo el principio de la analogía y
se expresan mediante imágenes simbólicas organizadas de manera dinámica, las
cuales surgen de la interacción entre las pulsiones y lo social…‖ (Obscura, septiembre
2010, p. 161).
Por otra parte, para relacionar el término joven con el de marginalidad ligada a la
exclusión y al contexto latinoamericano, es necesario hacer referencia a la Convención
Iberoamericana de Juventud del 2005 (Machado y Guerra, agosto de 2008, p. 6), que
expresa lo siguiente:
Antecedentes empíricos
Si bien sobre el tema específico propuesto en este trabajo existen pocos antecedentes
en Venezuela, es importante revisar algunos estudios realizados en el país sobre la
línea de investigación de la industria cultural, sus audiencias y sobre el consumo
cultural de los medios de comunicación; y particularmente, sobre el cine y la televisión.
También, constituyen antecedentes de este estudio, trabajos de investigación sobre el
cine latinoamericano que serán mencionados en el marco teórico. Otro referente
importante para profundizar en el estudio de los estereotipos en el cine es el trabajo de
final de máster desarrollado en la UNED sobre los personajes de las princesas de
Disney, a cargo de la profesora Carmen Cantillo (2009-2010).
Entre los años 2000 y 2001 apenas se produjeron unas 12 películas, según información
1
Para ello, se analizarán films de etapas anteriores a la actual, entre las que destaca la
denominada época de oro del cine nacional, que parte de los años `70, de la cual son
representativas películas que tocan el tema en estudio, como ―
Soy un delincuente‖, de
Clemente de la Cerda. Igualmente, se retomarán los hallazgos que sobre la
cinematografía venezolana de los años ‗90 hizo la investigadora Carmen Lucía Ruiz
(2002), en su estudio sobre cine y tolerancia.
Luego, del universo de películas que compone el período a investigar, conformado por
unas 81 cintas, se extraerán las que específicamente corresponden al formato de
largometrajes de ficción y que tratan el tema particular de la juventud de los sectores
marginados. Los títulos que componen la muestra serán presentados en los apartados
del marco teórico y marco metodológico, atendiendo a las posibilidades de acceder a
copias en versión video con formato DVD. Es necesario aclarar que debido a las
protecciones a la propiedad intelectual establecidas por la legislación de Venezuela,
existen restricciones para reproducir copias de muchas de las películas venezolanas.
Sin embargo, se hizo un esfuerzo por acceder a ellas por distintos medios.
12
¿De qué tipo de exclusión son víctimas los jóvenes venezolanos?
¿Qué intereses y/o motivaciones han guiado a algunos realizadores venezolanos para
que eligieran los problemas sociales del país como tema de sus producciones fílmicas;
y en particular, el tema en estudio?
Objetivo general
Analizar la manera como el cine venezolano actual, del período 2002-2012, ha
construido la realidad y el estereotipo del joven pobre de estos tiempos en sus
largometrajes de ficción.
13
Objetivos específicos
Describir la realidad social de la juventud marginal en Venezuela y su relación con una
cinematografía que busca representarla, a través datos extraídos de fuentes
documentales.
Investigar los antecedentes del cine venezolano actual que muestran la figura del
joven marginado en otros períodos de la cinematografía venezolana, así como en el
género televisivo de la telenovela y en las producciones fílmicas de otros países
latinoamericanos.
Estudiar los estereotipos con los que el cine venezolano actual ha representado la
realidad de los chicos que viven en situación de marginalidad, a través del análisis de
una muestra de películas.
14
Capítulo 3. Marco teórico
Los jóvenes venezolanos han sido arrastrados por esas visiones polares e igualmente
viven la marginación. Para estudiar desde una perspectiva comunicacional esta
situación, en este trabajo de fin de máster se retomarán las contribuciones de distintas
disciplinas como la historia, la sociología, la psicología social, entre otras; pero,
particularmente, los aportes de distintos autores que han abordado el estudio de la
construcción de la realidad en los medios de comunicación social y en el caso del cine.
15
3.1.1.- El estudio de la marginalidad y los polos sociales. El criollo, ¿quién es?
Al indagar los orígenes de la marginación en el caso de Venezuela, surge la idea de
confrontación entre polos opuestos, dibujada no sólo en las páginas de la historia del
país sino también en la de toda la América Latina. El historiador Germán Carrera
Damas (2012), en su libro ―
De la dificultad de ser criollo‖, recuerda que la dialéctica de
la dominación proviene del encuentro entre dos grupos poblacionales que luego
conformaron el mundo hispanoamericano, a los que refiere como: ―
la Europa hispana y
las sociedades aborígenes‖ (p. 5). Agrega que en dicho encuentro, que no puede ser
descrito con los adjetivos de pacífico o equitativo, participaron sociedades con
―
desigual grado de formación estructural y desarrollo tecnológico, al igual que en lo
referente a la capacidad de control del territorio disputado‖ (p. 5). Tal falta de equidad
o tal desigualdad constituyen el germen de la invisibilidad a la que han sido reducidos
ciertos grupos sociales a lo largo de la historia del país, desde el descubrimiento de
América y la etapa de la Conquista, pasando por la Colonia; hasta llegar al siglo XX,
con la influencia anglosajona norteamericana que se prolonga hasta nuestros días.
Desde una perspectiva sociológica, una manera de abordar las raíces sociales pasa
por estudiar la identidad cultural, entendida como la ―
identidad sustancial‖ (Ruiz, 2002)
de un mismo pueblo, producto de un proceso seguido por generaciones que
mantienen o reproducen una sola cultura, en la que además sus miembros se
reconocen unos a otros, lo que la convierte en ―
patrimonio o sustancia de la vida de
ese pueblo‖ (p.12). Ese reconocimiento implica volver la mirada a sí mismo y
formularse preguntas que apunten hacia cómo se ve ese pueblo desde su propia
visión.
En la investigación ―
Tolerancia y cine. Aproximación sociológica sobre el cine
venezolano como texto de cultura‖ (2002), la investigadora Carmen Lucía Ruiz
contrasta esta noción con la realidad mediática actual, al advertir: ―
…lo que llamamos
identidad cultural es la forma como afrontamos diferentes visiones y las codificamos
como realidad unívoca, perpetuándola mediante los medios masivos‖ (p. 15).
De manera que la búsqueda de una identidad cultural pasa por estudiar los productos
culturales (institucionales, artísticos, religiosos, mediáticos, entre otros) y también,
temas de la agenda pública, como puede ser la marginalidad social en el contexto
latinoamericano. Pero si bien existen rasgos históricos y agendas comunes, las
sociedades de la región tienen sus particularidades y de esta diversidad se desprende
la identidad cultural del venezolano, entre otras.
17
En la configuración de esta identidad cultural en particular, cabe mencionar los
significados hallados por Thamara Hannot, citada por Ruiz (2002), en sus
investigaciones sobre la literatura del país, donde salen a relucir la inconformidad y el
pesimismo como rasgos del venezolano, expresados en obras literarias de
reconocidos autores como José Ignacio Cabrujas, Arturo Uslar Pietri, Mariano Picón
Salas, Mario Briceño Iragorri, Cecilio Acosta, etc.. En la literatura analizada por
Hannot, lo nacional se entrelaza con la noción de algo ―
torcido y condenable‖ (Ruiz,
2002, p.18), una suerte de culpa o pecado original relacionado con las riquezas del
país, que por un lado pueden ser liberadoras y salvadoras; pero, por otro, condenan.
Las corrientes migratorias que llegaron a Venezuela en ese siglo, conformadas por
europeos –españoles, portugueses, italianos, húngaros, etc.–, árabes y ciudadanos de
otros países latinoamericanos –colombianos, peruanos, chilenos, etc.– que huían de
sus realidades, bien sea de enfrentamientos guerrilleros o de férreas dictaduras,
sumaron más peculiaridades a la idea de una identidad compacta, una única nación
mestiza; pero, compleja y en constante tensión para quienes forman parte de ella. Al
igual que ocurrió con los indígenas o afroamericanos, los nuevos inmigrantes no
fueron asimilados por la sociedad entendiendo sus diferencias y peculiaridades
culturales. Más bien resultaron absorbidos por la dinámica de esa sociedad mestiza.
19
Retomando los planteamientos de Capriles (2011), en la Venezuela democrática la
idea de país mestizo se constituyó en un ―
sello de identidad‖ (p. 115) que caracterizó
al venezolano. ―
Las posibilidades de ascenso y movilidad social, la informalidad, el
tuteo, la guasa cordial entre personas de diferentes jerarquías y clase, son
consideradas algunas de nuestras mejores virtudes‖ (p. 115).
En tal contexto, según recuerda el psicólogo venezolano, no había cabida para voces
disidentes que alertaran sobre la discriminación social y el racismo encubierto
presentes en la sociedad del país, como lo hiciera el articulista Carlos Capriles Ayala,
en los años ‗80, en sus publicaciones en la revista Zeta (Capriles, 2011). Allí, advertía
sobre la velada discriminación, ya fuera por raza, etnia, país de origen, género,
condición social o discapacidad física, que existía en Venezuela y que no era
reconocida por los ciudadanos.
Así, muchos grupos que han hecho vida en la sociedad venezolana a lo largo de su
historia adquirieron la condición de no existentes o también, de minorías segregadas.
Aún en la actualidad, en la autoimagen del venezolano persiste un tratamiento velado
de distinciones tales como la racial o la étnica.
Identificamos nuestro ―
yo‖ porque reconocemos la existencia del ―
otro‖. Somos
concientes de nuestra individualidad existencial y también de un ―
yo‖ colectivo
de pertenencia, un ―
nosotros‖, con el que nos sentimos identificados. Todo lo
que queda fuera de la red afectiva, ideológica, religiosa, profesional… del
―
nosotros‖ constituirían los ―
otros‖ (p. 106).
Se podría decir que en Venezuela, al igual que ocurrió con el desprecio hacia los
grupos étnicos, raciales o de inmigrantes que han conformado la escena nacional, los
estratos socioeconómicos pobres aparentemente fueron ignorados durante la etapa
democrática del siglo XX. En cambio, en la actualidad del país como república
socialista, los pobres parecieran emerger a la palestra pública; mientras otros grupos
como es el caso de la vasta clase media del país ha pasado al anonimato.
En el contexto mundial, lo que por tiempo fue un tema archivado y pospuesto en las
agendas públicas o exclusivo de grupos de beneficencia o de algún que otro gobierno,
resurgió en los años ‗80. Sin embargo, adquirió mayor relieve al entrar el nuevo
milenio, ―
…cuando la reducción de la pobreza se convirtió en un problema y un
compromiso de dimensiones planetarias explícitas‖ (España, 2009, p. 8), al punto de
ponerse ―
de moda‖ (p. 24). En la escena internacional, portavoces de instituciones,
del sector privado, de organizaciones no gubernamentales, políticos y hasta
personalidades de la farándula se involucraron en programas, cruzadas y acciones a
favor de la pobreza. Desde entonces el tema es noticia en los medios de
comunicación.
Una lectura superficial de estas categorías permite deducir que entre los no pobres
pueden encontrase hogares sin el servicio básico de luz eléctrica o de gas doméstico o
grupos familiares en los que la condición de dependencia es de menos de tres
personas por una ocupada pero el sustento del hogar puede depender de trabajadores
del sector informal, cuyo ingreso es inestable. Por otra parte, sin pretender entrar en el
debate sobre la confiabilidad de las cifras oficiales sobre la pobreza o en
consideraciones más profundas en cuanto al método empleado, otra lectura simple
que puede extraerse de estas tres categorías de hogares es que en todas está
presente la palabra pobre y pareciera evitarse otros términos como clase media, etc..
24
Para continuar develando quiénes son los pobres y no pobres en Venezuela, otra
forma de encontrar respuesta es desde la creación de ciertos personajes por parte del
imaginario popular, que luego plasmaron cultores, artistas y caricaturistas en sus
creaciones. Así nació Juan Bimba, como una generalización del venezolano ―
de a pie‖,
como se le dice popularmente. ―
Es el prototipo del hombre humilde, del ‗pata en el
suelo‘, un símbolo de los desposeídos o excluidos. Representa a las grandes masas
desnutridas e ignoradas, a las poblaciones campesinas analfabetas, a los obreros
explotados por las trasnacionales…‖ (Capriles, 2011, p. 159). De acuerdo con las
investigaciones de Axel Capriles posiblemente este personaje haya surgido en el siglo
XIX; pero, posteriormente, entre los años treinta y cuarenta, su imagen se volvió a
popularizar. Precisamente, el poeta Andrés Eloy Blanco, representante de la llamada
Generación del 28 que se alzó en contra de la dictadura de Juan Vicente Gómez,
puede ser considerado entre los responsables del renacer de Juan Bimba. Uno de los
poemas de Blanco, escrito mientras fue preso político junto con otros venezolanos de
condición humilde, lleva el nombre de este personaje. Los versos lo describen como
―
el hombre del pueblo de Venezuela‖, así (Capriles, 2011, p. 161):
Es buena persona;
Puede matar pero no roba nunca.
Su malicia no es mala,
nace del mal que le han hecho…
Sin embargo, esa visión de Juan Bimba como hombre esencialmente bueno, pero
engañado por los poderosos, a juicio del psicólogo implica desconocer que este tipo
de relaciones desproporcionadas de poder sólo se da si existen dominadores y
25
dominados. Luego, reflexiona acerca de una suerte de búsqueda de responsables de
la situación de pobreza del pueblo venezolano, que se remonta a la época
democrática. Para entonces, dos partidos lograron acceder al Gobierno, Acción
Democrática, AD y el Comité de Organización Política Electoral Independiente, Copei.
Los líderes de ambos, mientras estuvieron en el gobierno, señalaron a las ―
élites‖, los
―
dictadores‖ y los ―
autócratas‖ que los precedieron como culpables de la pobreza en la
sociedad. Mientras que en la actualidad, tanto el grupo de gobierno y sus opositores
parecieran seguir un patrón similar, ―
Los chavistas condenan a las oligarquías y a los
gobiernos adecos y copeyanos de haber incapacitado y excluido al pueblo. Los
dirigentes de la oposición actual culpan a la Revolución Bolivariana de haber
manipulado y engañado al pueblo. Aparentemente, el pueblo nunca tiene que ver con
la escogencia y soporte de sus mandatarios‖ (2011, p. 172). Al respecto, Capriles
agrega que Juan Bimba representa a una masa indiferenciada, victimizada, mas no a
un individuo con autonomía y con conciencia. También, esta caricatura contiene
elementos del fatalismo latinoamericano, que además de tener un significado de
minusvalía delega las responsabilidades de su trágico destino en otros entes, incluso
abstractos como el Estado.
Muy poco de ese Juan Bimba, sumiso y oprimido, tiene otro personaje popular de la
cotidianidad venezolana, el alzao, quizá heredero del criollo ―
dominador cautivo‖, al
que hace referencia el historiador Germán Carrera Damas y de la altivez de los
caribes, que menciona el psicólogo Capriles. En el libro ―
De la dificultad de ser criollo‖
(2012), el primero de estos investigadores habla de dos procesos distintos que se
dieron en la etapa de la conquista en América Latina. Uno, ocurrido en los
asentamientos indígenas más numerosos, que también resultaron ser más avanzados
o estructurados en lo económico-social y político –ubicados en Nueva España, Perú y
Nueva Granada–, donde se dio un intenso proceso de mestizaje racial y cultural entre
los grupos autóctonos y los conquistadores españoles para lograr el control por parte
de estos últimos. Mientras que el otro proceso, se dio en las agrupaciones autóctonas
―
de estructuras menos complejas y de más baja integración espacial‖ (p. 53), entre las
que se encuentran las hallados en las Antillas –así como en tierra firme, en Brasil,
Chile y Río de la Plata–. Explica el historiador que dadas las características de estas
sociedades indígenas, ―
…su participación en el sincretismo implicó su destrucción…‖
(Carrera, 2012, p. 53). Por su parte, el psicólogo se refiere a los caribes, con fuerte
presencia en Venezuela, como un grupo disperso, aguerrido y rebelde, que se
movilizaba con rapidez en pequeñas embarcaciones, ―
…guerreros sin jefe único,
26
particularmente diestros en la emboscada sorpresiva, acostumbrados al ataque y a la
retirada centellante‖ (Capriles, 2011, p. 188).
27
Así, el escenario de la vida de Victorino Pérez es el de la pobreza, entorno
social que lo conduce a la delincuencia; por su parte, Victorino Perdomo es de
una familia de la clase media y al crecer se convierte en un luchador social, en
un revolucionario; en cambio, Victorino Peralta, como chico adinerado, estuvo
rodeado de riquezas, privilegios y excesos‖ (Toledo, viernes 27 de mayo de
2011).
Desde los primeros capítulos del libro se presentan simbolismos que distinguen los
diferentes contextos sociales en los que nacen los chicos, cuya muerte estaba
vaticinada.
Así, Otero Silva presenta a tres personajes provenientes de distintos entornos, con
diferentes estilos de vida, con sus propios rencores sociales y rebeldías, pero todos
transgresores, todos viviendo al margen de las normas.
28
Luego de estas descripciones, surge la inquietud acerca del porqué de tales
distinciones entre unos y otros. Al cerrar sus reflexiones sobre Juan Bimba, Axel
Capriles se pregunta sobre las razones que dan origen a estos estereotipos con
matices tan polares que se han construido en la sociedad, a lo que responde: ―
Somos
el reflejo de narrativas discordantes, de miradas segmentadas, de una incapacidad
para el claroscuro‖ (2011, p. 174).
Machado y Guerra (agosto 2008) hacen mención al informe sobre Venezuela, que en
el año 2007 presentó el Centro Interamericano para el Desarrollo del Conocimiento en
la Formación Profesional, adscrito a la Organización Internacional del Trabajo, titulado
―
Políticas de Juventud en América Latina‖, en cuyos resultados se muestra que los
jóvenes y sus problemas suelen ser ignorados, ―
… actualmente, la juventud entendida
como sujeto de derecho, ha quedado restringida para ser disfrutada por una exigua
minoría, mientras que para la creciente mayoría del país, …se manifiesta como un
estado lleno de malestares, acompañado de una profunda sensación de
incertidumbre…‖ (Machado y Guerra, agosto 2008, p. 13). En el trabajo de los
investigadores venezolanos se halló que a los jóvenes del país también se les ha
encasillado con visiones falsas, como la que encierra la frase ―
generación boba‖,
evidencia de la crisis generacional existente en el país que lejos de procurar
mecanismos para incluirlos los estigmatiza y culpabiliza. ―
Más que generación boba,
es generación excluida u olvidada‖, según apuntan Machado y Guerra (2008, p. 13).
Por otra parte, el informe acota que, desde el punto de vista legal, los jóvenes
venezolanos cuentan con leyes que los amparan. La más importante es la propia
29
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (Tribunal Supremo de Justicia,
2009) que rescata la multietnicidad y pluriculturalidad en este segmento de la
población; seguida por la Ley para el Poder Popular de la Juventud, sancionada el año
2002 por la Asamblea Nacional y en cuyo texto se otorgan garantías a la población
juvenil venezolana,
―
…a fin de promover las condiciones para su pleno desarrollo físico,
psicológico, social, espiritual, multiétnico, multilingüe y pluricultural en su
tránsito hacia la vida adulta, productiva, incluyendo las garantías para su
capacitación, primer empleo y su participación activa y protagónica en el
proceso de desarrollo nacional mediante políticas en lo social, económico,
cultural y político…‖ (Asamblea Nacional de la República Bolivariana de
Venezuela, 14 de marzo de 2002, p. 1).
Entre otros aspectos, al presentar los resultados del estudio los investigadores
resaltaron los términos referidos por los muchachos que les dicen dentro de sus
grupos familiares para excluirlos, ―
obviar, apartar, ignorar, omitir y eliminar‖ (p. 30);
como el de ―
oveja negra‖.
Por su parte, los profesores de la Universidad del Zulia, Emilia Bermúdez, Gildardo
Martínez y Natalia Sánchez, desarrollaron la investigación titulada “Las jóvenes y los
jóvenes universitarios en Venezuela: prácticas discursivas y construcción de
representaciones de identidades políticas‖ (enero-abril, 2009), donde analizaron la
distinción entre grupos universitarios venezolanos afines al Gobierno y los que no lo
son, en el contexto de la suspensión de la televisora privada de señal abierta, RCTV,
ocurrida en el año 2007. El estudio destaca que quizá ese fuera el hecho que
evidenció ciertos cambios en las juventudes universitarias de Venezuela, que hasta la
fecha habían sido consideradas por la opinión pública como descendientes de aquella
―
generación boba‖ (Bermúdez et al., enero-abril, 2009, p. 70), también como un grupo
―
hedonista‖ e ―i
ndividualista‖. Pero, a partir de la coyuntura del cierre del canal de TV,
los chicos salieron a las calles a protagonizar movimientos organizados, con un
discurso novedoso, distante al de los políticos tradicionales y líderes gubernamentales
de la Venezuela actual.
Sin embargo, esta manera en que los universitarios se presentaron ante la opinión
pública les valió algunos señalamientos.
31
Por un lado están las y los jóvenes que han liderado las protestas estudiantiles
en contra, a quienes se califica como ‗agentes del imperialismo‘, ‗antipatriotas‘,
‗representantes de la burguesía‘, ‗hijitos de papá y mamá‘, ‗oligarcas‘,
‗golpistas‘, ‗escuálidos‘ y ‗representantes de la derecha‘. Por otro lado, las y los
jóvenes que apoyan al Gobierno, quienes significan ‗los defensores del pueblo
y de la patria‘, ‗bolivarianos‘, ‗revolucionarios‘, ‗dignos‘ y ‗representantes del
pueblo‘ (Bermúdez et al., enero-abril, 2009, p. 70).
El estudio destaca que a partir de allí, algunos sectores del país y estudiosos de los
fenómenos sociopolíticos llegaron a llamar al grupo opositor al Gobierno como
―
generación del 2007‖ (p. 71), para asociarlo con otras corrientes estudiantiles que
surgieron en Venezuela en anteriores períodos de la historia, tal es el caso de la
Generación del 28, mencionada en puntos anteriores. ―
Pudiéramos decir que la
historia política del movimiento estudiantil venezolano ha estado signada por dos
elementos fundamentales: uno, la lucha contra el militarismo, y dos, la construcción y
defensa de un sistema civilista y de libertades democráticas‖ (Bermúdez et al., enero-
abril, 2009, p. 75).
Por una parte, el grupo estudiantil opositor al Gobierno actual, denominado en ese
entonces como ―
Estudiantes por la Libertad‖, construyó su identidad política sobre la
base de la defensa de los derechos individuales, especialmente los del ciudadano; del
equilibrio entre libertad y el compromiso social; de la promoción de una sociedad libre
y equitativa o sin divisiones, que combate la pobreza, y del rechazo al sometimiento
del pueblo a los designios del Estado, así como a las desgastadas ideologías políticas
y económicas (Bermúdez et al., enero-abril 2009). Por otra parte, entre los estandartes
que identificaron a los universitarios a favor de las políticas actuales, autodenominados
como los bolivarianos, socialistas y revolucionarios, existe una gran similitud con los
exhibidos en el discurso oficial. Allí, según explica la investigación, se combinan
ideologías socialista, nacionalista y populista.
Es de hacer notar que los dos grupos buscaron distanciarse de los líderes ideológicos
del pasado, recurriendo a su condición de jóvenes y de estudiantes; para presentarse
ante la opinión pública con una imagen fresca, sin tachas del pasado. Otro aspecto
digno de resaltar es que si bien en los valores subyacentes en las identidades de estos
movimientos estuvo presente la noción de inclusión, entre ambos operó un mecanismo
de alteridad; de tal manera que cada grupo se distinguió del contrario, del ―
otro‖, tanto
en el tipo de acciones de calle que desarrollaron, como en sus discursos, símbolos y
vestimenta.
Se puede decir que inclusión y exclusión son temas que inquietan a los jóvenes
venezolanos. Sobre este aspecto, algunos de los chicos consultados en el estudio de
Machado y Guerra (2008), coincidieron en que la exclusión es promovida por los
individuos ―
nosotros mismos, la sociedad. En donde trabajes, incluso en un equipo
deportivo. Se da en lo político, lo económico, lo familiar‖, según acotó uno de los
consultados (p. 31). Otra manera como viven este problema es excluyendo a otros y
autoexcluyéndose, desvalorando al otro y dejando de valorarse, apartando al otro y
cerrándose posibilidades a sí mismos. De esta manera lo resumen algunas
declaraciones de representantes del grupo C –entre 24 y 29 años de edad–: ―
Una
joven con una barriga a los 12 ó 13 años, ya ahí perdió todo…‖, ―
No es solamente que
33
yo excluyo sino que me autoexcluyo…‖, ―
Los grupos apartan a los que son diferentes‖
(p. 46).
Mención aparte merecen los términos asociados con la discriminación de clases, que
muchas veces se vincula con la étnica y que afloraron en las dinámicas grupales del
estudio de Machado y Guerra (2008), con expresiones como ―
el rico es catire‖ –según
se llama a los rubios en Venezuela–; en oposición a, ―
el moreno es pobre‖, y cabe
aclarar que en el país esta palabra se atribuye a quienes tienen rasgos propios del
proceso de mestizaje ocurrido en el país desde tiempos de la conquista.
34
Para ampliar acerca de los arquetipos, es necesario recordar la herencia de tiempos
de la conquista, cuando llegaron al país a través de la literatura las figuras del
caballero heroico y su opuesto, ―
el astuto truhán‖ (Capriles, 2008, p. 93). Y,
particularmente, Capriles se refiere a la novela picaresca, donde el héroe ―
es el
protagonista, el salvador; pero, también es un ser individualista y narcisista, rasgos
estos que interferían a la hora de ganar las simpatías de los lectores‖ (Toledo, junio
2012, p. 59). En el rol antagónico está el truhán ―…
el hombre de la plebe, el polizón de
los barcos, con quien es más fácil que se identifiquen las clases populares‖ (Toledo,
junio 2012, p. 59). En su descripción, Capriles cita al escritor e historiador venezolano
del siglo pasado, Mariano Picón Salas: ―
El ‗pícaro‘ llegará a ser… un pseudohombre
popular precisamente por esa actitud de desafío a la que hoy denominamos el ‗orden
burgués‘‖ (Capriles, 2008, p. 96). Sin embargo, el psicólogo aclara que en el
continente americano, la personalidad del pícaro y la del héroe son muy cercanas. Y
en el delincuente popular venezolano o malandro hay rasgos de ambos.
Capriles (2008) toma algunos hallazgos de las investigaciones de Moreno al listar los
rasgos que comparten el malandro venezolano con el pícaro de la literatura, entre los
que destaca:
35
En ellos se ve al delincuente del barrio cabecilla de las bandas como un
salvador, que ofrece a los jóvenes la ilusión de una vida diferente uniéndose a
la delincuencia, provee de drogas y/o de armas. También, es el que lleva al
barrio los beneficios que disfrutan otras clases sociales, como las antenas de
televisión satelital para ver la televisión de pago y otros objetos o servicios de
consumo suntuario. Lamentablemente, es así como esta figura se ha
convertido en un modelo a seguir para algunos jóvenes de las barriadas
populares (Toledo, junio 2012, p. 59).
Sobre ese aspecto en particular resulta revelador el estudio desarrollado por Alejando
Moreno, titulado ―
Y salimos a matar gente. Investigación sobre el delincuente
venezolano violento de origen popular‖ (2009), junto al equipo integrado por los
educadores Alexander Campos y William Rodríguez, y la trabajadora social, Mirla
Pérez. En este trabajo se empleó una metodología que Moreno denominó
―
investigación convivida‖. Según su propia definición, ―
Se trata de una forma de
investigar que se nos ha planteado como la más adecuada para la comprensión del
pueblo venezolano‖ (p. 26). Tal método exigía que el investigador se sumergiera en el
contexto de la realidad popular de Venezuela, para luego recoger de allí las vivencias,
la cotidianidad de los quince sujetos que conformaron la muestra y cuyas historias
están recogidas en el estudio. Una categoría de análisis a la que recurrieron los
investigadores fue la búsqueda de significados en las narraciones de las historias. Las
mismas son elaboradas por sus propios protagonistas a quienes se les considera
―
historiadores‖, y guiadas por los investigadores o ―
cohistoriadores‖.
De manera que el contar o no con un lazo tan firme y fuerte, como el que se establece
en la familia matricentrada, es un factor determinante en la configuración del perfil del
delincuente popular violento.
El estudio realizado por Moreno y otros investigadores distingue dos grupos con
diferencias fundamentales: ―
delincuentes estructurales‖, en el Grupo A y ―
delincuentes
accidentales‖, Grupo B. A su vez, el primer grupo se subdivide en los que consumen
droga sin ser adictos, o ―
no drogadictos‖ y los ―
drogadictos‖ (2009, p. 33).
Este hecho, además, los convierte en víctimas y victimarios, esa doble figura o moral
que se apuntó anteriormente en esta investigación, al explorar la identidad del
venezolano. ―
Todos nuestros sujetos se consideran víctimas y pacientes de la
violencia que viene de afuera‖ (Moreno et al., 2009, p. 55).
Así mismo, la investigación destaca que la pobreza, salvo en uno de los casos muy
extremo, no pareciera ser el origen de la conducta delictiva de los consultados. ―
Todo
esto concluye en ser el ―
papá‖ (p. 47), esto es ser el papaupa, el líder fuerte del grupo
38
delictivo. El propio Alfredo, al contar un episodio de su vida en el que dice haber
rescatado a un niño de cuyo asesinato fue inculpado más adelante, se refiere a
algunos signos del poder para los delincuentes, como los son el uso de cadenas de
oro y el control de un territorio donde traficar, que en su caso fue el Boulevard de
Sabana Grande en Caracas.
Siguiendo con su relato, cuenta otras acciones a manera de hazañas heroicas, al igual
que otros de los sujetos de la investigación. ―
…parecieran dominados por el mito del
héroe. Lo suyo son heroicidades. Es el contenido principal de su narración, el tono que
le da a los hechos. Es una manera de ser importante‖ (p. 112). Esta representación de
protagonismo, de héroes, de salvadores, es la que precisamente caracteriza al
arquetipo del pícaro criollo, estudiado por Axel Capriles.
Una acotación importante que hacen los investigadores del equipo de Moreno (2009)
es que en el pasado la vinculación entre robo y violencia era menos frecuente; en
cambio, en la actualidad se puede hablar de un nuevo delincuente joven, para quien
ambos delitos van de la mano. ―
Con los ‗nuevos‘, los más jóvenes, atraco y asesinato
se han unido: te robo y te mato… la violencia se ha vuelto más sangrienta, más
agresiva, más implacable, el violento ha perdido controles, límites, emociones, se ha
desinhibido‖ (p. 315). Los investigadores hallaron que al delincuente ―
malandro‖ se le
someten los demás, mientras que él no está sometido a nadie.
Hay mucho de autoafirmación en las historias de los asesinatos cometidos por estos
sujetos, así como un sentido de inmediatez. ―
El tiempo vital en los actuales asesinos
juveniles está violentamente acelerado‖ (Moreno et al., 2009, p. 315). Así lo cuenta
Héctor, quien recuerda estar en problemas desde muy joven. Dejo su hogar a los
catorce años y a la edad de 15 había cometido seis homicidios por los que comienza a
entrar en prisiones de menores. En su declaración admite que no le ha faltado nada,
refiriéndose a lo material, pero sí afecto; razón con la que justifica el haber estado
preso desde tan joven.
39
Muy similar a la historia de Héctor es la de otro delincuente ―
nuevo‖, Juan Gabriel,
para quien matar es un simple acto de acción-reacción, sin que medie ningún tipo de
razonamiento o reflexión. ―
Maté al tipo porque me amenazó… no planié nada, eso fue
de pronto‖ (Moreno et al., 2009, pp. 360-361). Los investigadores añaden que esta
reacción conlleva una decisión. ―
Lo que sigue es la ejecución de la reacción-decisión.
Característico de los delincuentes ‗nuevos‘‖ (p. 373).
En casos como los de Sócrates y Ulises, fácilmente se pasa del robo a la droga. Esta
los acompaña en todos los episodios de sus vidas y los aísla de todo contexto. ―
…nos
aislamos completamente de las personas que nos rodean; por ejemplo, la familia, las
amistades, incluso hasta… la pareja; pierde uno todo‖, según cuenta Sócrates
(Moreno et al., 2009, p. 664).
41
3.2.- Historias y personajes del cine venezolano
En el apartado anterior se describió la realidad de la juventud marginal en una
sociedad polarizada como la venezolana en atención al propósito central del presente
trabajo de fin de máster; mientras que en el punto a continuación se emprenderá un
recorrido por los relatos y personajes que han marcado la historia del cine venezolano.
Para ello se recurrirá a diversas fuentes documentales. Como punto de partida resulta
necesario tratar las influencias del cine de Hollywood en la cinematografía
latinoamericana y en la nacional, aspecto que se desarrollará a continuación.
En la década de los años ‗40, el Presidente Rockefeller crea la Oficina del Coordinador
de Asuntos Interamericano, responsable de manejar proyectos culturales y
económicos con Latinoamérica. Entre otros propósitos, esta instancia de Gobierno
propiciaría un mejor entendimiento entre naciones, lo que pasaba por respetar los
estereotipos latinoamericanos y sus estilos de vida.
Fueron las películas del dibujante Walt Disney el resultado perfecto de lo que
quería el gobierno norteamericano para la década del ‗40. Disney produjo dos
películas animadas en donde el pato Donald es amigo de José Carioca, un loro
símbolo de Brasil, y Panchito, el gallo vestido de charro mexicano, en donde los
tres van de excursión a través de México. (Becerra y Sáenz, 2010, p. 37).
42
Mientras tanto, las compañías cinematográficas latinoamericanas crecieron a la
sombra de Hollywood, tanto de las distribuidoras vinculadas a sus grandes
productoras, las mayors, como de las independientes.
Hasta que en los años ‗50, este modelo da muestras de agotamiento y surgen
movimientos culturales disidentes:
El fin de esta década y el ingreso a los años ‗60, que políticamente marcaron un
cambio en la manera de pensar del latinoamericano, abren paso a un nuevo lenguaje
que busca una mayor autenticidad a través de un cine de autor. Los países líderes
fueron Brasil, Cuba y Argentina, ―…
donde el autor a través del medio cinematográfico
expresa una mirada sobre el mundo‖ (Becerra y Sáenz, 2010, p. 51). La naciente
cinematografía no sólo intentaba alejarse del modelo empresarial de las mayors sino
también de ofrecer relatos y personajes propios.
Así, nacen movimientos como el del cinema novo, en Brasil y el cine cubano de la
etapa que siguió a la revolución.
Por su parte, el cine cubano postrevolución, nace como un producto cultural del
Estado al servicio de la revolución, con propósitos propagandistas y en paralelo a la
creación del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica, ICAIC. Becerra y
Sáenz (2010) citan al investigador García Espinosa, quien da una particular
denominación a esta corriente cubana al llamarla cine imperfecto.
44
Retomando la historia, el cine venezolano tuvo un inicio temprano. La primera
exhibición ocurrió en la ciudad de Maracaibo en 1896, con la proyección del
―V
itascopio de Edison‖ (Fundación Cinemateca Nacional, 17 de octubre de 2007).
Desde 1907 empiezan a producirse en el país pequeños reportajes en formato de cine
y es en 1916 cuando se realiza el primer largometraje de ficción, La Dama de las
Cayenas, de Enrique Zimmermann.
Valga decir que las analogías entre lo femenino y el pecado, equivalente a la idea
religiosa de que a causa de la mujer el hombre se convierte en pecador, pasaron a
formar parte de la narrativa del cine venezolano, a lo que el crítico Julio Miranda
45
(1994) llama el ―
eros culpable‖ (p. 168). Pero sobre el tema de la mujer en el cine
nacional se profundizará más adelante.
Pese a los vaivenes que experimentó Bolívar Film es indiscutible la participación que
tuvo en el nacimiento de la cinematografía nacional, así como en la formación de
realizadores, artistas y técnicos del mundo del cine y de la actuación. Como se explicó
anteriormente, el caso de la compañía venezolana es apenas un ejemplo de lo
ocurrido con otras empresas de la región latinoamericana.
Tomando el ejemplo del cine mexicano, ya desde la década de los años ‗30 se
muestran las primeras imágenes de la marginalidad, ―
…la vecindad se convirtió en el
espacio privilegiado para la recreación de la marginalidad urbana, asimilando las
convenciones del cine de gánsters y el cine negro, géneros de crítica social puestos de
moda por la industria hollywoodense…‖ (Obscura, septiembre 2011, p. 163). También,
en relación con el lenguaje cinematográfico, en esta investigación se acota que en el
planteamiento estético de estos géneros cinematográficos norteamericanos se jugó
con la iluminación para crear dramatismo, tomando patrones del cine expresionista
alemán.
Siguiendo con el ejemplo de México, los años ‗40 representan una etapa que puso de
relieve el cine de este país visto como industria, a lo que algunos expertos
denominaron como la época de oro del cine mexicano, que se evidenció en un
crecimiento de su producción fílmica, llegando a realizar un centenar de films en 1950,
mientras que en 1941 sólo se hicieron 27 (Obscura, septiembre 2011). Como rasgos
característicos de la cinematografía mexicana de la década de los ‗40 destacan el
protagonismo de realizaciones hechas por directores provenientes de grupos
47
populares, la presentación de locaciones urbanas y de personajes de la clase media e
inmigrantes. Para entonces, en México se acentuaban los contrastes sociales en las
urbes, donde quienes tenían mayores recursos comenzaban a vivir en nuevas y
elegantes urbanizaciones de viviendas y los menos favorecidos en espacios hechos
de manera improvisada con materiales de desecho, sin los mínimos servicios básicos
o hacinados en las llamadas vecindades. Uno de los personajes inolvidables que se
dio a conocer en esa etapa de oro fue el de Cantinflas.
2
De este cine negro es representativa la película de 1941, dirigida por John Huston y
protagonizada por Humphrey Bogart, “El Halcón Maltés”. El género tiene características de las
películas policiales y de gangsters, pero emplea el lenguaje cinematográfico buscando crear
una atmósfera oscura, sombría, cargada de dramatismo, en oportunidades para exponer la
escena de un crimen (Cahill, Marie, 1992).
48
del neorrealismo italiano. La película más representativa es ―
Los olvidados‖, de 1950,
del director Luis Buñuel.
La investigadora mexicana enfatiza que para comprender esta etapa del cine
mexicano es necesario verla inmersa en el contexto socio-político que vivía su país
para entonces, con gobiernos que se plegaban a las políticas intervencionistas
estadounidenses, mientras que el abrupto modernismo de la urbe contrastaba con el
descuido de las localidades rurales, como consecuencia de las oleadas de
campesinos que emigraban a la capital de país –proceso que se repitió en otras
naciones de la región, como Venezuela–. No obstante, desde los gobiernos mexicanos
de la época se impulsó un desarrollo del cine como industria. Las producciones de
entonces constituyen hoy un referente importante tanto para el país e, incluso, cabría
agregar para otros de la región, al llevar por primera vez a la pantalla grande el tema
de la marginalidad en las ciudades latinoamericanas.
Se podría decir que el proceso que vivió el cine latinoamericano entre los ‗40 y ‗60
refleja una suerte de despertar a la realidad de estos países. Esta última década puso
de relieve la fragilidad de muchos de los gobiernos democráticos y de sus erradas
políticas económicas, lo que en algunos países dio paso al resurgimiento de las
dictaduras militares, así como a la aparición de focos guerrilleros, al abandono del
campo y a los procesos de migración hacia las urbes de sus habitantes para vivir en la
marginalidad y formar los llamados cordones de miseria. En síntesis, un panorama
como este llamó la atención de cineastas que intentaron retratar estas realidades en
sus creaciones.
Más avanzada esta década, en 1968, los directores argentinos Octavio Getino y
Fernando Solanas (Solanas, 16 de mayo de 2012), integrantes del movimiento
50
cinematográfico Liberación, dirigieron el documental ―
La hora de los hornos‖, una
denuncia sobre la pérdida de soberanía de los países de la región latinoamericana
ante el influjo de los Estados Unidos. Se trata de una película que da lugar a múltiples
lecturas sobre la negación de los orígenes étnicos de los pueblos de la región, la
explotación de sus riquezas naturales y de su mano de obra por parte de las
compañías norteamericanas y el deterioro de la calidad de vida llevado a los extremos
de la miseria. Al tocar el ámbito de la violencia política, los directores de este film
resaltan la pérdida de la humanidad de los pueblos de la región latinoamericana
mostrando la imagen de un chico humilde que juega en una calle solitaria con su balón
de fútbol. Más adelante, el film trata el tema de la violencia cultural y la desidia en la
que viven los pequeños en las barriadas marginales de estos países, a quienes la falta
de escuelas les niega cualquier posibilidad de educación y los condena al
analfabetismo, entre otros riesgos.
51
―
…con la conciencia clara de las causas de su subdesarrollo social, económico
y cultural, dentro de sus contradicciones fundamentales, a través de un cine
joven, de vanguardia intelectual, la mayoría de las veces realizado en base a
sacrificios y esfuerzos por parte de sus realizadores…‖ (Tirado, 1988, p. 183).
Por su parte, el crítico Julio Miranda consideró que esta pieza del cine nacional fue
una ―
puesta al día‖ de los autores venezolanos, al pasar del realismo a la vanguardia.
Si bien en su crítica duda si los jóvenes venezolanos de la época se vieron reflejados
en las caracterizaciones de los tres Victorinos, ―
…el patotero rico, el revolucionario de
clase media y el delincuente pobre…‖ (1994, p. 11), Miranda reconoce que este film
intentó representar los problemas sociales del país vistos a través de las historias de
los tres jóvenes y que la película inició el llamado ―
boom” del cine nacional.
Tras esta película, la propuesta de un nuevo cine netamente venezolano que acuñaron
cineastas como Román Chalbaud, entre otros, comienza a cobrar fuerza (Ruiz, 2002).
En particular 1975 representa lo que el investigador del Epifanio Labrador (1982) llamó
el ―
gran viraje‖. Entre ese año y 1978 se produjeron en el país 28 largometrajes de los
cuales quince fueron exhibidos en el exterior. ―
Nuestro cine traspasó las fronteras para
ir a concursar en certámenes internacionales y lograr éxitos casi inesperados‖
(Labrador, 1982, p. 23). Tal éxito desestabilizó el control extranjero que sobre las
empresas de distribución y exhibición venezolanas pesaba a la hora de elegir la
cartelera. De hecho desde entonces se sancionaron regulaciones que favorecían la
52
exhibición de la producción nacional, como lo fue la Ley de Cine (Labrador, 1982;
Ruiz, 2002).
53
Ruiz distingue tres períodos que según las distintas temáticas planteadas marcaron al
cine venezolano y que la investigadora denominó así: ―
gran epopeya‖, ―
antihéroes‖ y
―
decadencia‖ (2002, p. 83). El primero de éstos caracterizó a muchas de las cintas de
los ‗7‘, en las que se trataba el tema de la guerrilla urbana, ―
Se ensalzada la imagen
del guerrillero como héroe sobreviviente ante la adversidad, y se profundiza la crítica
ante una nueva burguesía generada a partir del boom petrolero‖ (Ruiz, 2002, p. 83). La
investigadora cita como principal ejemplo a la película ―
País portátil‖, aunque en esta
categoría el film pionero fue ―
Cuando quiero llorar no lloro‖. El segundo período, el de
los antihéroes, que se inicia a mediados de los años ‗70 y se profundiza en los ‘80,
representa a un cine en el que los personajes del delincuente ―
malandro‖, la prostituta,
el pícaro criollo de la barriada marginal caraqueña, están en el centro de la historia.
Películas como ―
Soy un delincuente‖ y ―
El pez que fuma‖ son representativas de esta
etapa. Mientras que el tercero de los tres períodos, el de la decadencia, se extiende
desde finales de los ‗80 hasta los ‘90 y los trabajos cinematográficos comienzan a
reflejar el agotamiento de la democracia venezolana en lo político, económico y social,
que según la investigadora especialmente se refleja en el deterioro de la calidad de
vida de la clase media y de las instituciones. Por lo que entre otros ejemplos cita a los
films ―
Cangrejo‖ y ―
Macu la mujer del policía‖.
Sin embargo, en el cine de los ‗90 destaca el hecho de que si bien hay evidencias de
la crisis nacional, algunas realizaciones también dan muestra de una apertura hacia
otros relatos por parte del cine venezolano, ―
…que se da la oportunidad de explorar
ambientes y temáticas antes no explorados‖ (Ruiz, 2002, p. 84). Entre estos temas se
encuentran la explotación de la minería como una actividad inhumana y agresora del
medio ambiente, ejemplo de ello es la película del veterano cineasta Carlos Oteyza,
―
Roraima‖, estrenada en 1993 (Analítica.com, 1997). También, en esta etapa se
reflejan creencias como la santería y la brujería –un ejemplo es la película ―
Santera‖,
de Solveig Hoogesteijn–, la religión católica en tiempos de la conquista –como se
muestra en el film ―
Jericó‖ de Juan Alberto Lamata–, entre otros nuevos temas
mencionados por Ruiz (2002).
Para comenzar el recorrido por esta mirada femenina del cine venezolano,
necesariamente hay que mencionar a Margot Benacerraf y su documental ―
Araya‖
(1959). Un largometraje que se adentra en la vida del trabajador de las minas de sal
de la península de Araya, ubicada en la costa nororiental del Venezuela, y en su dura
faena marginalmente pagada. Para algunos este film tiene mucho de denuncia social,
para otros es un canto épico al espectacular paisaje de una tierra lejana y olvidada.
Por una parte, presenta los testimonios de los habitantes y por otra, el texto narrado en
off por el escritor y dramaturgo José Ignacio Cabrujas. Miranda (1994) recuerda que
pasaron años para que la película llegara a exhibirse en el país, lo que ocurrió en
1977. Al final de la cinta se denuncia el cierre de las salinas producto de la
mecanización de los procesos de extracción de la sal, lo que deja sin medio de vida a
todo un pueblo que únicamente dependía de ese producto.
Si bien ―
Oriana‖ y ―
Araya‖ no fueron las únicas producciones importantes de Torres y
Benacerraf, indudablemente estas cintas catapultaron a las dos realizadoras,
curiosamente de la escena cinematográfica internacional a la local. También, se podría
afirmar que con estas producciones comenzó a ser reconocido por la crítica europea y
por otros públicos un cine con sello típicamente venezolano, que prosiguió a la
experiencia pionera en Cannes de la coproducción cinematográfica argentino-
venezolana ―
La balandra Isabel llegó esta tarde‖, anteriormente mencionada en este
trabajo.
―
La importancia de las mujeres como directoras reside en la representación que estas
crean de lo femenino en la sociedad: como mujer se aborda una forma diferente de
relacionarse con el mundo‖, según afirma Ruiz (2002), en su investigación sobre el
cine venezolano y la tolerancia. Quizá ese mismo enfoque sensible, desde lo
femenino, hizo que la película ―
Macu, la mujer del policía‖ (1987), de Solveig
Hoogesteijn, se convirtiera en un excepcional éxito de taquilla.
La trama se basa en la historia real de una niña de barrio pobre de apenas once años,
Macu, coqueta e inocente a la vez, que a esa edad es seducida por un policía, Ismael,
mucho mayor que la chica, personaje inspirado en el agente Ledezma, quien cometió
asesinatos terribles en el barrio de Mamera, en Caracas. La chica le roba el marido a
la madre y luego le es infiel con otros jóvenes del barrio, lo que desata los celos del
policía, quien termina asesinando a los amantes de su joven mujer. La película es de
una factura muy cuidada y en su guión participó la propia Hoogesteijn junto a Milagros
56
Rodríguez. El hecho de estar basada en el sonado caso policial de Mamera se
combinó con la calidad de la producción, aspectos que llamaron la atención del público
venezolano de la época.
Mientras que la cineasta Solveig Hoogesteijn reconoce que su film muestra un tipo de
violencia urbana, ―
…no es explícita sino psicológica. Ahí no hay sangre; hay una pelea
a puños, a partir de la cual se intuye que una persona (el policía) es capaz de una gran
crueldad‖ (Llabanero, 17 de junio de 2012).
Se tocaron temas tabú para la cultura venezolana y por eso el éxito. Hay
reminiscencia del incesto, el embarazo precoz, el analfabetismo en las mujeres,
el sexo como único capital de esas mujeres para manejarse en la vida, la
57
autoridad armada en el barrio y legitimada en el uniforme y el silencio que
rodea la fechoría de ese personaje. Se tocaba un caso emblemático y
escandaloso en su momento que, a pesar de que habían pasado años, todavía
estaba despierto en la memoria del colectivo. (Llabanero, 17 de junio de 2012).
Para hablar de este tema, merece una mención aparte la emblemática película de
Román Chalbaud, ―
El Pez que fuma‖, estrenada en 1977, que presenta en paralelo
historias de ―
otras‖ y ―
otros‖, personajes de la Venezuela marginada que convergen en
un mismo ambiente, en un prostíbulo. Tirado (1988) comenta que este cineasta
venezolano pareciera escoger las escenas de sus trabajos por la crudeza, ―
…por su
paroxismo de horror. Y existe. Todo eso existe para escándalo de unos y
entretenimiento de adictos a las crónicas rojas. Esas mujeres, esos cretinos, esos
borrachos son de una crueldad objetiva‖ (p. 305).
Estos personajes de ―
El Pez que fuma‖ encajaban en la caracterización de esas
mujeres marginadas por la sociedad, que vivían en un submundo entre rufianes,
proxenetas y borrachos. Retomando a Correa (2011) se puede afirmar que estos
personajes recuerdan a mujeres de la realidad, que en algunas sociedades son presa
de la segregación y del analfabetismo.
―
Alrededor gravitan personajes que luchan por tomar el control con armas
meramente pasionales. La Garza (…) es la dueña del prostíbulo; a su lado
tiene hombres a quienes hace creer que mandan sobre ella y su negocio.
Primero fue Tobías (…), quien fue desplazado por Dimas (…), quien, a su vez,
es opacado por Jairo (…). En un arrebato de celos, Dimas quiere desterrar al
recién llegado y acaba con la vida de La Garza‖ (Gómez, 27 de mayo de 2012).
Si bien ―
El Pez que fuma‖ se realizó en la etapa de auge del cine nacional,
paradójicamente, la economía de Venezuela no favorecía a las producciones
cinematográficas. Las películas eran un producto poco rentable, a menos que se
lograra un éxito en taquilla. Tirado (1988) recuerda que para entonces la inflación en
los precios de laboratorio y materiales como película virgen, entre otros, era del 30%, a
59
lo que había que sumar las exigencias en salarios de los técnicos organizados en
sindicatos. ―
Según datos del Centro Nacional de Cine, El pez que fuma fue la más
taquillera de aquel año recaudando más de 2 millones de bolívares‖ (Gómez, 27 de
mayo de 2012). Sin embargo, Chalbaud comentó que de su trabajo como cineasta
apenas percibió ―
algo‖, y que su propósito al hacer cine eras presentar ideas y la
realidad social. Al igual que él, algunos colegas de su generación de cineastas se
refugiaron en la realización de programas dramáticos para la televisión venezolana,
incluso telenovelas; mientras que otros lo hicieron en la producción de comerciales
publicitarios.
Otra faceta de la mujer que suele estar presente en el cine venezolano es la de madre,
Ella aparece como principal y muchas veces único referente en el hogar.
Generalmente, la figura materna o femenina es muy cercana a esos jóvenes de los
barrios marginales. Estas mujeres pueden ser influencias negativas en los chicos,
como el personaje creado por Clemente de la Cerda en ―
Soy un delincuente‖, la Catira,
que representa el opuesto de la mujer maternal y protectora. Por el contrario, es una
villana capaz de seducir a un niño y de iniciarlo en el mundo de la delincuencia,
incitándolo a robar. En este caso, para el joven que pronto se convirtió en un criminal,
la madre fue más bien un ser ausente, no un signo de seguridad y de apoyo. Valga
decir que esta película versiona un testimonio real recogido por el periodista Gustavo
Santander en una novela.
Además de Caignet, otros escritores cubanos como Inés Rodena y Delia Fiallo –esta
última reconocida por historias como Lucecita y Cristal–, tras la Revolución en su país
se radicaron en Miami y en otros lugares de Latinoamérica, como Venezuela. Poco a
poco estos libretistas lograron dotar al género de la telenovela de características muy
peculiares, como la presencia de una historia romántica central, los conflictos en la
pareja de protagonistas, los triángulos amorosos, las desgracias, según lo describe
Tremonti (1995).
En Venezuela, es justamente Cabrujas quien inicia este subgénero en 1974, con las
adaptaciones de novelas literarias, entre las que se incluyeron ―
Doña Bárbara‖, ―
Pobre
Negro‖, ―
Canaima‖ y otras obras del escritor venezolano Rómulo Gallegos.
Esta telenovela fue transmitida por RCTV en 1977, en 100 capítulos (Academia del
Cine y la Televisión, 2003, p. 197). En vista de la aceptación de la teleaudiencia, ese
mismo año el canal de televisión presentó otra historia de Cabrujas, ―
La Señora de
Cárdenas‖, en 108 capítulos, que la Academia del Cine y la Televisión cataloga como
―
telenovela de ruptura‖ (2003, p. 197). Para entonces, resultó inesperada la
receptividad que el público le dio a estas dos historias, que se separaban de la trama
clásica de la telenovela latinoamericana. En la primera, Juana Crespo, una madre de
barriada popular caraqueña, vivía sus luchas cotidianas para que su hija, Diana, no
repitiera una historia de miseria y de maltratos; en la segunda, una señora de la clase
media trataba de escapar de sus frustraciones y marginación como mujer. ―
…un ama
64
de casa que soporta situaciones insufribles para no perder a su esposo, y que
encuentra su realización en el divorcio‖ (2003, p. 197). Algunas anécdotas sobre el
desenlace de esta historia cuentan que Cabrujas, siguiendo una práctica a la que Delia
Fiallo suele recurrir al consultar a los seguidores de sus novelas, construyó el final de
―
La Señora de Cárdena‖ atendiendo a los comentarios de la audiencia relacionados
con personajes similares, pero de la vida real.
De ahí que otra importante consideración sobre las telenovelas sea acerca de su
construcción de la realidad y qué dosis de ficción o de lo real se presenta en estas
historias.
En puntos anteriores se dejó ver que en algunos de los roles característicos de las
películas rancheras, de vecindad y de las radionovelas, se esbozaban algunos
personajes de los sectores sociales marginados, que luego aparecieron en las
telenovelas con un tratamiento melodramático de su situación social que los relegaba
aún más. En el caso de las figuras femeninas, muchas veces se las colocaba en
puestos de servidumbre o se les asociaba con pueblerinas recién llegadas a la capital.
En cambio, la alta sociedad aparecía vinculada con la figura del galán protagonista y
su familia adinerada. Mientras que otros sectores medios de la población parecían
carecer de interés dentro de estas tramas, se les ignoraba o apenas eran incluidos
como personajes irrelevantes. Sin embargo, la receptividad en términos de sintonía
que comenzó a alcanzar el subgénero llamado telenovela de ruptura, entre cuyos
ejemplos se cuentan los programas dramáticos mencionados en el apartado anterior,
daba cuenta de un cierto agotamiento de esos modelos estereotipados de la
telenovela tradicional y de una madurez en las audiencias de la televisión, que
demandaban otros personajes y otras historias.
Es importante acotar que para entonces, en la Venezuela de finales de los años ‗70 y
de la década siguiente, la democracia bipartidista se asentaba, en manos de Acción
Democrática, AD y el Comité de Organización Política Electoral Independiente –cuyo
fundador fue el dos veces presidente de Venezuela, Rafael Caldera–, Copei. Estas
65
dos agrupaciones políticas se alternaron el poder político, siguiendo el acuerdo
suscrito entre ellas conocido como el Pacto de Punto Fijo, firmado el 31 de octubre de
1958 tras la caída de la dictadura de Pérez Jiménez. Sobre la base de tal pacto, estos
dos partidos gobernarían en un marco de coalición, con una participación compartida
en el Gabinete Ejecutivo. Así narró estos hechos, el investigador de la Universidad
Católica Andrés Bello, Leopoldo Tablante (2006), para quien este acuerdo dejó de lado
al Partido Comunista de Venezuela, grupo político que también se opuso al dictador
Pérez Jiménez. Al mismo tiempo, la economía petrolera sufrió vaivenes. En los años
70, los precios del petróleo propiciaron una ilusión de prosperidad en la población, con
un crecimiento del salario real de los trabajadores, mucho consumo, fortalecimiento de
la clase media y consolidación del poder de la clase alta en sectores claves de la
economía; pero, también fue una etapa de escándalos de corrupción.
En cambio, ―
…la década de los ochenta puede considerarse como un período clave
‗de desencanto‘ que absorbió en sus propios tropiezos las inconsistencias sociales,
políticas y económicas de las décadas anteriores‖ (Tablante, 2006, p. 118). Según
datos que presenta Tablante (2006), en el intervalo de tiempo que va desde esa
década hasta el 2000, el Producto Interno Bruto por habitante cae, el ingreso promedio
de las familias disminuye en un 59%, ―
…el número de hogares pobres se ha
incrementado en 156% y el número de hogares en pobreza crítica ha progresado en
337% mientras que el ingreso real por persona ocupada ha caído en 63%‖ (p. 118).
Este panorama político, económico y social influyó en los cambios que estaban
ocurriendo en la región latinoamericana con las nuevas telenovelas de corte no
tradicional, para incidir en la manera de contar historias en los medios de
comunicación del país.
De alguna manera la mesa estaba servida para que los culebrones se acercaran a esa
realidad que el cine nacional venía retratando a manera de denuncia. Con lo cual el
género televisivo dejó oír un discurso diferente, que confrontaba a los públicos con las
visiones de una sociedad sumida en la polarización –entre pobres y ricos, o también,
66
adecos y copeyanos, etc.–; pero, en la que también estaban presentes trabajadores,
amas de casa, mujeres profesionales, funcionarios corruptos, delincuentes de cuello
blanco, la clase media, entre otros. Así, muchos personajes de la sociedad venezolana
que había presentado el nuevo cine de denuncia y que hasta entonces eran invisibles
en las telenovelas, comenzaron a hacerse visibles en este género. Pero esto no fue un
fenómeno exclusivamente venezolano.
Al profundizar sobre las telenovelas como producto mediático, Alí Rondón (2002) citó
al investigador brasilero José Marques de Melo, quien hizo una clasificación de este
género según las audiencias. En ella se refiró a tres tipos: la historia rosa, producto de
exportación que Brasil principalmente vendía a los países socialistas, ―
…son hechas
para abuelas y nietas‖; las comedias agudas, dirigidas a amas de casa y jóvenes,
―
…con gran dosis de humor‖; y las de contenido social, ―
…con planteamientos fuertes‖
(Rondón, 2002, p. 48), en los cuales se trata de reconstruir la cotidianidad brasileña, y
que van dirigidas a la familia para generar discusión entre sus miembros. Como
ejemplo de éstas Rondón (2002) citó a ―
Roque Santeiro‖, ―
Tieta‖, ―
Vale todo‖, entre
otras.
Pero, a los tiempos de cambio ocurridos en Venezuela hasta finales de los años ‗80 y
que se reflejaron en nuevas formas de contar historias a través de las telenovelas, los
sucedieron otras situaciones en el plano político y social que igualmente incidieron en
el género televisivo. Como resultado de esa especie de desencanto generalizado en la
población, la década de los años ‗90 evidenció aún más la decadencia de la
democracia bipartidista. En 1988, el líder de AD, Carlos Andrés Pérez, llegó a su
segundo mandato del país heredando una serie de desequilibrios económicos que lo
obligaron a implementar fuertes correctivos con un paquete de medidas.
El Caracazo puede ser visto entonces como un punto de quiebre dentro del
declive socioeconómico venezolano… Desde luego, una manifestación de la
magnitud de la ocurrida el 27 y el 28 de febrero de 1989 encontró en los
medios de comunicación un importante vehículo de diseminación colectiva.
Este fenómeno ayudó a socavar la creencia ciudadana de que Venezuela era
un país rico y a definir causas y retóricas políticas que han ido transformando
68
en contenido simbólico y en insumo de representaciones sociales. En suma, la
politización de la pobreza ha sido simultánea a su mediatización (Tablante,
2006, 121-122).
Este hecho, fue seguido por otros acontecimientos políticos (Tablante, 2006), entre los
que se encuentra el frustrado golpe de Estado del 4 de febrero de 1992, a cargo de un
grupo de oficiales disidentes encabezados por el teniente coronel del Ejército, Hugo
Chávez –quien luego fuera puesto en prisión tras este intento frustrado de tomar el
poder por la fuerza y más adelante, llegara a la presidencia–. Entre la salida del
gobierno de Pérez y la llegada al poder de Hugo Chávez, el veterano líder de Copei,
Rafael Caldera, alcanzó el triunfo electoral y llegó a la Presidencia en 1994, apoyado
por una coalición de partidos de distintas tendencias ideológicas, denominada
Convergencia o popularmente el ―
chiripero‖ (Tablante, 2006, p. 127). En esta
oportunidad, en su segunda presidencia, Caldera gobierna el país hasta 1999, durante
un quinquenio de fuerte crisis económica, dada la caída de los precios petroleros en el
mercado internacional, al tiempo que se generaron enfrentamientos entre los grupos
políticos que lo habían respaldado. Todo ello agravado por el fantasma del fallido
golpe de Estado que había sacado del poder a su antecesor, Pérez. En su programa
político, el líder de Convergencia prometió separarse del modelo neoliberal que venían
siguiendo algunos países latinoamericanos. A Caldera también se le atribuyó el haber
puesto en libertad al líder del golpe de 1992. Al culminar el segundo período de
Cladera, Chávez, luego de haberse convertido en candidato, ganó las elecciones
presidenciales presentándose como líder de la llamada Revolución Bolivariana y pasó
a gobernar el país desde febrero de 1999 hasta su fallecimiento en marzo de 2013.
En ese tránsito que transcurrió desde la salida de Pérez del poder y el ascenso de
Chávez, que prácticamente abarcó la década de los ‘90, el cine venezolano se ocupó
de retratar la violencia urbana, según los hallazgos de la investigadora Carmen Ruiz
(junio 2002). ―
Miseria, droga, delincuencia y corrupción son las temáticas más
representadas…‖ (p. 87). Es oportuno recordar, que entre las películas estudiadas en
su investigación se encontraban ―
Sicario‖, de José Ramón Novoa y ―
Huelepega‖, de
Elia Schneider, que retrataron personajes antes presentados por la cinematografía
nacional, como el delincuente violento y los niños de la calle. Pero, en esta muestra
también afloraron otros temas y personajes, como; el racismo en la película ―
Piel‖, de
Oscar Lucién, cuya protagonista de clase media es rechazada por la familia de su
pareja; las historias entretejidas de gente de distintos estratos socioeconómicos, que
69
transcurrieron en paralelo la noche del golpe de Estado del 1992, en el film ―
Amaneció
de golpe‖, de Carlos Azpúrua; o la decadencia de otros olvidados de la urbe, que se
movián entre la miseria, la locura y la corrupción, en el contexto del sacudón de
febrero del ´89, en el film de Chalbaud ―
Pandemonium, la capital del infierno‖.
Mientras esto ocurría en el cine, la TV venezolana de la década de los ‘90 estrenó una
nueva telenovela que se despegaba del molde tradicional, ―
Por estas calles‖. El
proyecto se inició en 1991, pero su transmisión comenzó en 1992 y se mantuvo en la
pantalla chica por ―
…dos años, dos meses y 27 días… en 1.328 capítulos‖ (Academia
del Cine y Televisión, 2003, p. 201). Esta telenovela fue la más larga en la historia del
país. Se podría decir que este espacio caló en el público televidente porque retrataba
situaciones reales de lo que estaba ocurriendo en Venezuela en su política y en su
sociedad.
Entre los principales hallazgos del trabajo de Barrios destaca que la recepción es un
―
proceso complejo y mediado‖ (2002, p. 93) por varias instituciones, entre las que se
encuentra la familia. Lamentablemente, en el país no se siguieron haciendo este tipo
de estudios y el propio Barrios (1985) mostró su preocupación por el declive de la
investigación de la comunicación en Venezuela en uno de sus trabajos publicado por
el ININCO.
Por otra parte, los investigadores Orozco y Martín-Barbero (Rodríguez, 2002) hallaron
que el vínculo entre espectador y medio existe antes, durante y después de la
exposición a la TV, y en él intervienen múltiples fuentes que permiten al televidente
concederle sentido a los mensajes, a lo que se denomina paradigma de las
mediaciones. En Venezuela, el investigador Gustavo Hernández, quien también fuera
73
director del ININCO, impulsó la línea de investigación ―
medios, comunicación y
educación‖, que dio paso al proyecto ―
Educación para el uso crítico de los medios‖. El
propio Hernández afirmó, ―
sólo conociendo a nuestras audiencias podemos elaborar
estrategias pedagógicas más realistas y menos especulativas‖ (Rodríguez, 2002, p.
93). De ahí que Hernández haya promovido estudios cualitativos sobre los niños y
jóvenes en tanto audiencias, además de proyectos pedagógicos dirigidos s los
pequeños.
74
3.4.2.- El cine y la marginalidad en las investigaciones latinoamericanas y
venezolanas
En el contexto latinoamericano, el estudio del cine ha dado lugar a investigaciones en
las que se entremezclan la exploración de aspectos reales de las culturas e identidad
de estos países con lo mágico y mítico. Y es que a lo largo del desarrollo de la
cinematografía de la región es frecuente ver narraciones que recorren metáforas,
fantasías, lenguajes y elementos sobrenaturales de la cultura popular regional.
También, al explorar la realidad social, la marginalidad es un aspecto que se ha
cubierto en este cine, como ya se ha visto en las páginas anteriores.
Igualmente, Cadavid (2000) advertía que si bien en una época Hollywood financió
películas en distintos países, y controló la producción y distribución en América Latina,
en esta región sigue teniendo fuerza lo nacional, que pareciera resistirse a
desaparecer e insistir en presentarse ante el resto del mundo para dar a conocer sus
realidades particulares.
75
Desde la Universidad Nacional Autónoma de México, las investigaciones de Siboney
Obscura, de los años 2011 y 2010 –esta última, fue la tesis de la autora, con la que
obtuvo el título de Doctora en Ciencias Políticas con orientación en Sociología
otorgado por la UNAM–, daban cuenta de un cine latinoamericano que rondaba entre
el espectáculo y el documental o testimonial, donde la temática de la marginalidad
surgió de manera ineludible, por ser parte de una realidad compartida en estos países;
con narraciones que exhibían ―
…la violencia, el tráfico de drogas y la presencia de
niños y adolescentes que sobreviven en las calles de las grandes ciudades, entre la
miseria y el abandono social‖ (Obscura, 2010, p. 219).
Entre los hallazgos de sus estudios, Obscura destacó que en las producciones de
países como México, Brasil, Colombia, Argentina, Chile, Venezuela o Uruguay, los
realizadores exploraron nuevos caminos para expresar la exclusión socioeconómica,
―
tratando de superar esquemas ya agotados como la idealización de la pobreza, el
melodrama conformista o la falsa denuncia‖, heredados de las historias dramáticas
sobre el barrio o la vecindad (2011, p. 159), que también han estado presentes en la
televisión y particularmente, en ciertos tipos de programas como las telenovelas,
según se explicó en puntos anteriores.
La idea de un ―
cine latinoamericano‖ es una abstracción que no da cuenta de la
diversidad cultural de la región y que más bien responde a una clasificación del
76
mundo en términos geopolíticos. El análisis de cada filme permitió constatar la
complejidad cultural de cada uno de esos países pues a pesar de que
comparten en mayor o menor medida una historia común de colonización
europea, y una situación de dependencia respecto a las políticas económicas
de los países más ricos, cada uno posee una problemática cultural particular,
que el cine expresa de diversas maneras (2010, p. 220).
De ahí que en desarrollo del presente marco teórico se hayan tomados aportes tanto
de la investigación mexicana como de la venezolana, para así contribuir con la
profundización en esta línea de investigación sobre la cinematografía latinoamericana;
aunque, con algunas variantes metodológicas, orientadas hacia el análisis de la
construcción de la realidad y de ciertos estereotipos en el cine venezolano.
Como se anticipó en este trabajo, al igual que ha ocurrido con la TV la mayoría de los
estudios del cine en Venezuela han sido abordados desde la línea de investigación del
consumo cultural. Una edición reciente del estudio liderado por investigador Marcelino
Bisbal sobre las audiencias venezolanas de los medios de comunicación social
(Universidad Católica Andrés Bello, 2010) revelaba que sólo 11% de las personas
consultadas manifestaron ir al cine de forma habitual, y son jóvenes habitantes de
Caracas y de los estados de Miranda y Carabobo. También, se halló que los cinco
primeros géneros de películas preferidos por los consumidores venezolanos de cine
son: acción, comedia, ciencia ficción, terror, policial y romántico.
77
En cuanto a los lugares de exhibición de las producciones cinematográficas, otro
estudio de Carlos Guzmán, actual director del ININCO, mostró que existía una fuerte
concentración de este medio en manos de pocos exhibidores. Por lo general, ofrecían
múltiples salas pequeñas, ubicadas en los centros comerciales o grandes superficies,
―
ajustadas a una amplia diversidad de la oferta, a públicos cada vez más segmentados
y a una demanda de calidad superior en términos de comodidad, sonido e imagen‖
(2006). Guzmán agregó que este nuevo modelo de negocio permitió disminuir costos
en personal y ejercer un control más efectivo de la recaudación de la taquilla; de
hecho, en Estados Unidos un 40% de los cines obtuvieron mejores beneficios con la
venta de productos alimenticios y de merchandising en comparación con lo que
recaudaban en taquilla.
En relación con el caso de Venezuela, los resultados del estudio –esta parte de la data
se obtuvo en 1998– evidenciaron que el cine de Hollywood fue el preferido por su
espectacularidad y calidad de producción; en cambio, el cine nacional resultó
calificado por los espectadores venezolanos como de mala factura, ―
monótono‖, quizá
por la tendencia a mostrar la problemática social del país y ―
con un lenguaje que daña
el mensaje‖ (Guzmán, 2006). Sin embargo, algunas de las personas consultadas
reconocieron las buenas actuaciones. ―
En cuanto a su calificación, la mayoría se ubica
en el término intermedio (ni bien ni mal) con una cierta inclinación positiva. Sin
embargo cuando se valora el ítem variedad de temas, aparece con mayor peso lo
negativo‖.
78
últimas producciones venezolanas que habían visto mencionaron: ―
Huelapega‖, como
se recordará trata el tema de los niños de la calle; ―
Manuela Sáenz‖, film sobre este
personaje de la historia venezolana y ―
Sicario‖, cuyo contenido toca un aspecto de la
violencia social en el país como lo es el sicariato. Mientras que el grupo que no había
visto cine nacional reiteró el argumento de la baja calidad y agregó el corto tiempo de
exhibición de estos films en las salas.
79
Antes de avanzar en este apartado del estudio, resulta necesario partir de las
definiciones que permitieron establecer unidades de análisis. Así, se asumió que un
relato o historia contiene hechos, ya sean reales o imaginarios, contados con cierta
intencionalidad o fin. ―
Un relato es simplemente una narración de hechos con un
determinado propósito‖ (Quin y McMahon, 1997, p. 13).
Los hechos, a su vez, pueden ser narrados con palabras y/o imágenes dispuestas en
el tiempo atendiendo a cierto orden, lo que se conoce como secuencia (Quin y
McMahon, 1997, p. 16). En ella los acontecimientos ocurren de manera lógica,
siguiendo una cronología o también una relación causa-efecto. Para el crítico de cine e
historiador Marcel Martin (1996) la secuencia es un concepto específicamente
es una serie de tomas que se caracteriza más bien por la unidad de
cinematográfico, ―
acción‖ (p. 152). En tanto que en la cinematografía, la escena es una parte de la
historia que transcurre y está determinada por la unidad de lugar y de tiempo en los
que transcurre (Martin, 1996).
A propósito del término toma, Martin (1996) considera que esta puede explicarse de
diferentes maneras:
―
…técnicamente hablando, desde el punto de vista del rodaje es el fragmento
de la película impresa entre el momento en que la cámara se pone en marcha y
el momento en que se detiene; desde el punto de vista del montaje, el trozo de
película entre dos cortes de tijera… y desde el punto de vista del espectador…,
el trozo de película entre dos ajustes‖ (pp. 151-152).
Para ampliar esta definición, cabe agregar las apreciaciones de Quin y McMahon
…una toma no aparece aisladamente en una película.
(1997) quienes afirmaron: ―
Aparece rodeada de tomas previas y tomas posteriores y son estas tomas las que
proporcionan el contexto‖ (p. 86).
En tanto que el plano, en sus diferentes tipos, (Martin, 1996) viene dado por la
distancia entre la cámara y el objeto a mostrar, así como por la longitud focal del lente
que se emplea. ―
La elección de cada plano está condicionada por la claridad necesaria
del relato: debe haber una adecuación entre tamaño del plano y su contenido material,
por un lado…, y su contenido dramático por otro‖ (p. 43). Mientras más cercano es un
plano más dramático será su aporte en tanto significado, según Martin. Otro aspecto a
80
considerar es la longitud de exposición del plano que necesita el espectador para
captar lo que se pretende mostrar. El crítico de cine explica que si bien al gran plano y
al plano general se les atribuye una función descriptiva, muchas veces están cargados
de significados psicológicos. También, destaca que el primer plano es uno de los
aportes fundamentales del cine frente al teatro y recuerda que este tipo de recurso
coloca rostros, miradas, gestos que permiten romper las barreras entre espectáculo y
espectador, generando intimidad y hasta una mayor complicidad (Martin, 1996).
Además, las tomas deben ofrecer a los espectadores significados coherentes que
fueron escogidos por el narrador y ese punto de vista se expresa en el tipo de
encuadre que él haya elegido. El encuadre actúa como ―
la voz del narrador‖ (Martin,
1996, p. 87) que le cuenta al espectador sobre los objetos y detalles relevantes de la
escena.
81
El Gran Primer Plano (GPP) corta por la parte superior de la frente y por la
barbilla. La expresión de un rostro viene dada por la boca y la mirada. Éste es
el plano en el que se contiene la expresión de forma más concreta.
El Plano Detalle (PD) recoge una parte pequeña de la figura humana: una
mano, los ojos, una oreja, etc. (pp. 108-109).
En relación con el movimiento de cámara los principales tipos son las panorámicas,
el travelling y la grúa, además del recurso del zoom, que se desprende del tipo de
lente de la cámara (Aparici et al., 2006). Las panorámicas se obtienen con la rotación
de la cámara sobre su eje, ya sea ―
…en sentido horizontal, vertical u oblicuo‖ (p. 128).
Se pueden dividir en: descriptivas, que recorren el escenario donde se desarrolla la
acción; de acompañamiento, las cuales siguen al personaje en sus acciones; y de
relación, que permiten establecer ―
…un vínculo entre dos o más elementos visuales de
interés‖ (p. 128). Mientras que el travelling ―
…aproxima o aleja el sujeto. El zoom
acerca o aleja la imagen, tira de ella‖ (p. 130). Con la grúa, también conocida como
dolly, se realizan movimientos simultáneos de la cámara en las tres diferentes
dimensiones espaciales.
Figura 1
Historia
Argumento Expresión
(qué) (cómo)
• Acontecimientos • Discurso narrativo
• Personajes
Igualmente, estos dos autores destacan que en los medios de comunicación se intenta
reproducir ―
tipos sociales‖ (1997, p. 62) para construir personajes, y es así como se
representa a los ―
buenos‖ y a los ―
malos‖ vinculándolos con los valores comúnmente
aceptados por la sociedad. Según su definición, estereotipo es:
―
…una imagen convencional que se ha acuñado para un grupo de gente, es
decir, la forma habitual en que se suele presentar a un grupo de gente. Esto
convierte el estereotipo en una forma simple de pensar sobre la gente, ya que
podemos considerarla en términos de imágenes acuñadas‖ (Quin y McMahon,
1997, p. 137).
Con el enfoque del paradigma de las mediaciones, también seguido por investigadores
latinoamericanos (Rodríguez, 2002), Quin y McMahon (1997) afirman que no es
suficiente la recreación de acciones, diálogos, ambientes para dar forma a un
personaje dentro de las historias, ya que este carecerá de sentido a menos que los
espectadores, oyentes o lectores –cabe acotar que los investigadores ofrecen una
metodología aplicable no sólo a medios de comunicación sino a otros productos
culturales como los libros– sean capaces de conectar sus experiencias personales con
las señales e indicios que presenta dicho personaje. Como ejemplo, refieren que la
asociación de un determinado acento o de un tipo de ropa con una clase social sólo es
posible si los públicos tienen un conocimiento previo de esa manera de hablar y de
vestir con un grupo específico. ―
Nuestra habilidad para leer los indicadores de
personajes a que nos hemos referido depende de que hagamos aflorar nuestro
conocimiento del mundo, así como de otras historias que hayamos leído o visto para
entender a cada nuevo personaje‖ (Quin y McMahon, 1997, p. 55).
Cabe recordar que la trama de este film se inspiró en la novela del mismo nombre de
Miguel Otero Silva, mencionada anteriormente. Igualmente, es importante recordar
que en esta historia hay tres jóvenes protagonistas, los tres de nombre Victorino,
86
representantes de tres distintos estratos socioeconómicos –bajo, medio y alto–, cuyas
cortas vidas transcurren en paralelo desde su nacimiento hasta sus trágicas muertes.
Como representantes de ese cine con influencias del documental y del realismo,
Wallerstein y Chalbaud recrearon los entornos en los que se desarrollan las tres
historias. Uno de los recursos empleados para presentar a Victorino Pérez, el
delincuente pobre, es curiosamente un audio, que copia el estilo de las noticas de
radio de una emisora popular caraqueña, al momento de presentar la crónica roja del
día. En esa escena de la película, el guión describe una acción con miras a
caracterizar al personaje en su condición de delincuente joven, peligroso y líder
pandillero, con el recurso de la voz en off del presentador de radio leyendo.
La primera noticia del día es la siguiente, Victorino Pérez celebró sus 18 años
escapando de la cárcel esta madrugada. Se trata de un plan audaz en el que
todos los presos colaboraron con él… tres de sus compañeros menores de
edad resultaron balaceados en la escapatoria (Marcano, 26 de marzo 2010).
Tirado (1988) cita a su colega crítico de cine Rodolfo Izaguirre, quien describió esta
cinta como un producto en el que el mensaje social del libro de Otero Silva se amplía
con las imágenes cinematográficas, ―
…dando una estampa de la vida nacional de una
Venezuela permanente en su mundo de injusticias… un mural de nuestra angustia,
donde la cámara con su pincel de luz fuera aclarando ideas, hombres, cosas, paisajes
y contrastes‖ (Tirado, 1988, p. 229). Este relato cinematográfico, tal como lo hiciera la
novela, dejaba ver a los jóvenes, esos ―
otros‖, de tres contextos sociales
diferenciados, antes no presentados por el cine venezolano, cada uno con sus
distintas razones e historias, pero todos marginados de la sociedad y revelándose en
contra de ella. Algunas críticas cinematográficas de la época daban cuenta de la
credibilidad con que fueron representados estos tres personajes y otros roles
secundarios de la película, por actores que eran apenas conocidos para ese entonces.
Otra de las construcciones fílmicas de los ‗70 sobre la realidad del joven venezolano
marginado, fue la del realizador venezolano Clemente de la Cerda, en su película ―
Soy
un delincuente‖, de 1976, film que logró un importante éxito de taquilla. Inclusive, las
reseñas que publicó la prensa, mientras duró en la cartelera cinematográfica
venezolana, recordaban que esta película llegó a equipararse con la taquillera Tiburón
(Toledo, junio 2012). De la Cerda pertenece a la generación de directores de cine
87
venezolanos que, junto a Chalbaud y otros, dejó huella en esa etapa de auge de la
filmografía nacional.
Este film ofrecíae una visión cruda de la realidad de los jóvenes en las barriadas
marginales, que tendía a insistir en la figura del llamado ―
malandro‖, como parte de su
construcción de la realidad. Así, el retrato de estos chicos se asociaba con los
criminales armados, ―
…capaces de cometer crímenes de cualquier naturaleza, como
el asesinato‖ (Toledo, junio 2012, p. 57).
88
Las producciones de la llamada etapa de oro del cine venezolano llevaron al público a
las salas de cine y sacaron del anonimato a personajes de la sociedad, como Ramón
Antonio. También, una generación de cineastas se abrió paso y dejó un legado que
sigue estando presente en la cinematografía de los realizadores que los han sucedido.
La primera, del joven realizador Jonathan Jakubowicz, fue vista por 936.044
espectadores y recaudó 5.370.495 bolívares (Asoinci, 2012). El film presentaba la
historia de una pareja de jóvenes de clase alta, Carla y Martín, secuestrada por otros
tres jóvenes delincuentes de sectores socioeconómicos medio y bajo: Trece, Budú y
Niga. En una de las escenas, Martín fue asesinado por sus captores y en la confusión
la chica logró huir. Con un tratamiento similar al empleado por De la Cerda en los años
‗70, en la realización de Jakubowicz estaban presentes la violencia y el lenguaje
callejero (Taringa.net, 9 de enero de 2010). Así, describió el periodista Andrés
Cañizález, en el diario talcualdigital.com, el ambiente urbano donde se desarrollaba
este film (8 de junio de 2011).
… otro elemento significativo tiene que ver con lo invivible que resulta Caracas,
tanto para los que tienen recursos como para los excluidos. Para unos la vida
citadina es sinónimo de rejas, sistemas de seguridad y paranoia…, para otros
la capital representa una vida dura,… con sus fuertes contrastes sociales, que
simbolizan los barrios pobres colindando con las más exclusivas
urbanizaciones, ejemplifica la inviabilidad de un modelo de convivencia, que a
todas luces parece agotado.
Por otra parte, el empleo de ciertos recursos propios del lenguaje cinematográfico
como el tipo de locaciones, la iluminación, los planos, reforzaban los significados que
el realizador quiso darle a las escenas de su film, según lo señala el libro ―
La imagen.
Análisis y representación de la realidad‖ (Aparici et al., 2006).
89
Las secuencias nocturnas, los juegos de contraluz en el tratamiento de la
iluminación de los personajes (…), el hecho de que algunas escenas se
rodaran en el interior de la cabina de un coche con los cinco protagonistas en
su interior, los primeros planos de las víctimas y de los atacantes mostrando las
expresiones de miedo en unas y de agresividad en los otros (…), contribuyen a
crear una atmósfera dramática de tensión, agobio y caos, que casi evoca a la
del cine de horror (Toledo, junio 2012, p. 57).
Mientras que ―L
a Hora Cero‖, de Diego Velasco (2010), otro joven cineasta, se
convirtió en la película venezolana con mayor recaudación en taquilla entre los años
2002 y 2012, más de 17 millones de bolívares, y una audiencia de 926.155
espectadores (Asoinci, 2012). Entre los personajes centrales de la trama se encuentra
un sicario, apodado La Parca, que toma una clínica privada durante un paro de
médicos, para secuestrar a todo el personal y a los pacientes. Sin embargo, en esta
oportunidad el propósito del personaje es salvar a su amiga de la infancia, Ladydi, una
chica embarazada cuya vida peligra a causa de una herida de bala
(escribiendocine.com, s/f). Más avanzada la historia, el personaje central se convierte
en un justiciero que ayuda a la gente humilde enferma a ser atendida en la clínica que
tomó por asalto.
―
…uno de los barrios más calientes… Un hervidero revolucionario y un refugio
de guerrillas como las Farc. Los grupos armados del 23, que en otra época
fueron tan perseguidos, hoy son aliados del gobierno y las Fuerzas Armadas.
Están dispuestos a defender el legado de Chávez…‖ (semana.com, 11 de
mayo de 2013).
En una primera aproximación a la historia del film Cyrano Fernández, pareciera haber
un reconocimiento de esos ―
otros‖ de la urbe, los insurgentes que integran células
revolucionarias y que hoy saltan del anonimato para volverse visibles. El personaje de
Cyrano Fernández resulta ser una especie de paladín, de justiciero, que remite a la
visión del psicológo Axel Capriles sobre el pícaro y el héroe venezolanos, esos dos
personajes del imaginario que tienen aspectos en común como la rebelión ante el
―
orden burgués‖ (2008, p. 96).
91
También en esta película, el barrio se convirtió en un personaje, que Arvelo presentó
en escenas filmadas durante ocho semanas en las locaciones populares caraqueñas
de San Miguel y Antonio José de Sucre, dos sectores populares caraqueños.
Esta película se encuentra entre las diez cintas venezolanas más vistas en el período
2002-2012, al alcanzar una asistencia de 243.180 personas y una recaudación de casi
2.441.500 bolívares (Asoinci, 2012). El film fue llevado al Festival de Biarritz donde
recibió la ovación del público y el reconocimiento del trabajo actoral.
Ese intento del cine venezolano por replantear al personaje del joven marginal que se
ha visto en las producciones antes mencionadas del período 2002-2012, se mantuvo
en el film del joven director Marcel Rasquin (2010), ―
Hermano‖. La película ofreció dos
versiones distintas de los jóvenes, personificadas por los hermanos Daniel y Julio
(Toledo, junio 2012, p. 58).
…el del chico que lleva una vida honesta fundamentada en los valores de
superación personal –que en este caso se asocian con seguir una carrera
profesional en el fútbol– y de respeto a la familia, representado por el personaje
de Daniel, ―
El Gato‖. Y Julio, quien es más susceptible de moverse al límite de
las normas establecidas y tiene dudas a la hora de elegir entre el camino de la
delincuencia o el que le plantea su hermano de crianza, Daniel.
El film de Ugás trata sobre un pequeño, otra de las tantas víctimas de la tragedia
ocurrida en el estado Vargas, cuando una vaguada provocó la destrucción de parte de
esa entidad, ocasionando muertes y dejando a muchas familias y chicos sin hogar. El
protagonista de la historia fue uno de esos pequeños que al cumplir sus 13 años de
edad partió en busca de la madre desaparecida después de los trágicos sucesos,
entre recuerdos confusos de una historia familiar que le contara un padre en quien no
confía. Este relato de un muchacho marginado, se separó de la versión del joven
pobre que toma el camino de la delincuencia (Elchicoquemiente.com, 2011). La
93
producción también recibió numerosos reconocimientos internacionales, como el
premio a la mejor película en el Festival Latino de Flandes, en Bélgica, en el 2012
(Eldiariodecaracas.com, 20 de noviembre de 2012).
Al realizar una primera revisión de los films que conforman la muestra de este trabajo
de investigación, se podría pensar que algunos de ellos –como ―
Hermano‖, ―
El rumor
de las piedras‖ y ―
La Hora cero‖– encajan en una nueva corriente del cine
latinoamericano que ―
ha dejado de reproducir el relato reconstruido‖ (Aparici, 2010, p.
45). Si bien las historias vuelven a mostrar a jóvenes y niños venezolanos que viven
en la pobreza, ofrecen un discurso que presenta diferentes facetas del muchacho de
los sectores marginales.
94
Capítulo 4. Marco metodológico
En este trabajo de fin de máster se trató analizar la manera como el cine venezolano
actual ha construido la realidad y el estereotipo del joven marginado en los
largometrajes de ficción, siguiendo un enfoque cualitativo que ha sido empleado en
disciplinas humanísticas y de las ciencias sociales, dentro de las que se inscribe el
tema en desarrollo. Al asumir esta perspectiva cualitativa se esperaba obtener
amplitud y detalles en los datos resultantes del análisis de los films que conformaron la
muestra del estudio, lograr una mayor riqueza descriptiva, incluir aspectos sobre el
contexto que tratan de reproducir las producciones; además de consultar las visiones
de especialistas en el tema que permitieran ampliar la información del marco teórico.
Adicionalmente, en vista de que existían escasos antecedentes de estudios
académicos sobre el cine venezolano, se consideró que sería un aporte valioso
consultar la visión de expertos, por lo cual se incluyeron entrevistas a cineastas y a un
crítico, apreciación que fue avalada por el profesor responsable de guiar el trabajo,
Roberto Aparici.
95
4.1.- Fundamentos metodológicos
Como se mencionó anteriormente, desde el punto de vista metodológico este trabajo
de fin de máster se apoya en las propuestas de Quin y McMahon (2007) para el
estudio de las historias y los estereotipos en los medios de comunicación,
fundamentos estos que luego fueron retomados por Cantillo (2009-2010) en su
investigación sobre los estereotipos sexistas de las princesas de Disney. En este
apartado se especificarán las bases del presente estudio en cuanto al diseño y tipo de
investigación, además de establecer las categorías.
Por otra parte, en el presente trabajo de fin de máster se empleó una metodología de
análisis de la realidad y de los estereotipos en los medios de comunicación (Quin y
McMahon, 1997; y Cantillo, 2009-2010), que antes no había sido utilizada en
investigaciones venezolanas. Como se anticipó en el apartado 3.4 del marco teórico,
en Venezuela los estudios académicos sobre los medios de comunicación suelen
seguir la línea de investigación de la industria cultural y el análisis de sus audiencias,
con especial atención en los públicos de la televisión. Por otra parte, este trabajo es
descriptivo, ya que se pretendió indagar en las caracterizaciones estereotípicas de los
jóvenes marginales que ha presentado el cine venezolano del período 2002-2012
recurriendo a la descripción.
97
Sobre el espacio temporal que abarcó esta investigación, esta puede catalogarse
como transeccional o transversal (Hernández et al., 2010), ya que se ocupó de
describir categorías de análisis en un tiempo determinado, que en este caso
englobaban estereotipos del joven venezolano marginal en el medio cine. Y con la
elección de una muestra de films que va del 2002 al 2012, se observó un período de
diez años, tal y como lo hizo Ruiz (2002) anteriormente en su estudio; pero, en el caso
del presente trabajo de fin de máster abarcó producciones más recientes.
En relación con la primera, se eligió trabajar con una muestra de casos-tipo, que
según Hernández et al. (2010) es lo recomendable en estudios exploratorios y
cualitativos, ―
…donde el objetivo es la riqueza, profundidad y calidad de la información,
no la cantidad ni la estandarización‖ (p. 397), y así se pretendió hacer en la
investigación en desarrollo.
Luego de revisar el universo de 81 films venezolanos estrenados entre los años 2002 y
2012 (Asoinci, 2012), según se muestra en el Anexo 1, y de discriminar los que
correspondían a largometrajes de ficción que trataran el tema de los jóvenes
marginales varones, se identificaron 13 películas. En vista de que se estudiaría la
manera como el cine venezolano del período 2002-2012 representó al joven en el
momento actual, fueron descartadas las dos películas que trataban de otras épocas,
que fueron: ―
Memorias de un soldado‖ (Grancine.net, 2004-2013), ubicada en tiempos
de la Guerra de Independencia de Venezuela, a comienzos del siglo XIX y ―
Postales
de Leningrado‖ (Sudacafilm.com, 2011), ambientada en los años ‗60, cuando surgieron
en el país grupos armados de orientación izquierdista que se oponían al Gobierno.
En esta parte del trabajo es importante hacer notar que una de las limitaciones de esta
investigación fue encontrar las copias originales en formato DVD de los films que
98
componían la muestra, ya que algunos no fueron distribuidas comercialmente; a lo que
se agregó el hecho de que las producciones fílmicas venezolanas gozan de
protecciones legales, de manera que muchas no se encontraban disponibles en la web
para el momento cuando se abordó el análisis. Por esa razón se hizo un importante
esfuerzo para conseguir los films; sin embargo, no se pudo acceder a ―
El chico que
miente‖, razón que impidió incluir esta producción en la muestra. Posteriormente, en el
proceso de observación del material, se encontró que algunas de las copias adquiridas
no permitían ser reformateadas y editadas para su reproducción, lo que constituyó otra
limitante para su manipulación y análisis. Tampoco pudieron ser copiadas, lo que
imposibilitaría reproducir este material para ponerlo al alcance de los miembros del
tribunal responsable de evaluar el trabajo. De manera que igualmente fueron
descartadas de la muestra.
Por otra parte, retomando los criterios de selección de la muestra de casos-tipo, tres
de las películas que la integraron se encontraban entre las 10 producciones nacionales
más vistas por el público venezolano y específicamente fueron: ―
Secuestro Express‖,
―
La hora cero‖ y ―
Hermano‖. Como se explicó al inicio de este trabajo, algunos films
venezolanos recientes han recibido reconocimientos de la crítica nacional e
internacional; como fue el caso de ―
El rumor de las piedras‖, que estuvo entre las
producciones de ese año seleccionada para representar a Venezuela en festivales y
premiaciones internacionales.
Otro aspecto considerado al escoger este muestra de cine fue el relacionado con el
antecedente académico encontrado en la investigación de Carmen Ruiz (2002),
titulada ―
Tolerancia y cine. Aproximación sociológica al cine venezolano como texto
cultural‖, la cual incluía películas de una década del cine nacional anterior a la que se
estudió en el presente trabajo. Si bien los objetivos y metodologías de ambas
investigaciones difieren, en las dos subyace un propósito social. De cierta manera, el
reciente estudio sumado al de Ruiz sentaría las bases de una línea de investigación
que podrían seguir otros estudiosos de los fenómenos sociales en Venezuela y de su
reflejo en un medio masivo como lo es el cine.
101
En sus dos largometrajes se evidencia la preocupación de Bellame por retratar los
conflictos que atraviesa la juventud, desde diferentes ángulos y realidades sociales.
Como hijo de inmigrantes italianos reconoce que sus cintas pueden estar salpicadas
del neorrealismo (Bellame, 19 de julio de 2013). Pero, su inspiración para escribir el
guión de ―
El rumor de las piedras‖ surgió del recuerdo del sonido del terremoto de
Caracas de 1967, que vinculó con ese otro sonido de la catástrofe natural ocurrida en
el litoral central del país en el año 1999, cuando debido a lluvias persistentes se
produjeron deslaves que dejaron a su paso destrucción y muertes. Ese sonido
aterrador hizo que Bellame evocara otro, igualmente temible, que tenía guardado en
su memoria, el del terremoto de Caracas de 1967.
En sus guiones cinematográficos, Rasquin no intenta hacer un cine social sino dar
prioridad a la concepción de la psicología particular de cada personaje, y según él
admite, quizá lo hace influenciado por la profesión de sus padres, ambos
psicoanalistas.
Dada su trayectoria, recuerda haber vivido los cambios radicales experimentados por
el cine, desde producir un cortometraje con procesos químicos hasta filmar la película
―
El Enemigo‖ con muy pocos recursos, empleando una cámara de video sencilla, pero
obteniendo un resultado satisfactorio en cuanto a calidad de imagen (Forte, 2005-
2008). En particular, el guión de ―
El Enemigo‖ fue escrito por el propio Lamata y está
inspirado en una obra de teatro de Javier Moreno. El realizador trabajó con el
dramaturgo para mantener el espíritu de la pieza original y respetar su tratamiento de
la violencia urbana, que dista de la banalidad con que a veces el cine trata este tema,
según afirma Lamata (Forte, 2005-2008).
105
de los Andes y también ha trabajado como docente (Fundación del Nuevo Cine
Latinoamericano, 2013).
Arvelo ha desarrollado una premiada carrera en el cine desde los años ‗80, por la que
ha recibido más de 30 galardones internacionales (www.imdb.com, 1990-2013).
También, es el promotor de una particular manera de abordar la realización
cinematográfica, llamada Cine Átomo, que consiste en trabajar cada pieza como una
obra única, con un enfoque profundo, los recursos humanos esenciales y un bajo
presupuesto (www.imdb.com, 1990-2013).
En sus primeros años como realizador, trabajó para en la emisora Radio Caracas
Radio, del Grupo 1BC, como crítico de cine; experiencia que le permitió abrirse paso
en los medios de comunicación (www.imdb.com, 1990-2013).
El relato, que estaba compuesto por dos aspectos fundamentales que eran: el
argumento o el qué de la historia y la expresión, también llamada el cómo (Quin y
McMahon, 1997).
Al estudiar el argumento o qué se analizaron sus dos subcategorías, que según Quin
y McMahon (1997) eran: acontecimientos y personajes.
Mientras que para analizar los personajes, a partir de rasgos observados en algunas
de las escenas donde aparecen, se registraron los siguientes datos:
108
cinematográficos que componen la muestra y que fueron hallados en una primera
revisión, tales como: cambios radicales en los personajes, discusiones, peleas,
enfrentamientos con armas de fuego, asesinatos, atracos, secuestros y otros detalles
de cada película. Igualmente, se observó el lenguaje no verbal de los personajes, el
uso de ciertos encuadres, ángulos, movimientos de la cámara y otros recursos del
lenguaje cinematográfico, que igualmente encerraran significados. En el Anexo 2 se
presenta el instrumento de análisis.
Esta adaptación del instrumento de análisis que, como se dijo anteriormente era una
versión del elaborado por Cantillo (2009-2010), se sometió también a la consideración
de una experta en metodología de la investigación de la Universidad Metropolitana de
Venezuela y de la Universidad Central de Venezuela, la profesora Laura Varela (31 de
julio de 2013), quien dio su aceptación sobre los puntos 1 y 2 de dicho instrumento. En
relación a ellos comentó que estaban en línea con lo planteado desde el punto de vista
teórico y de los objetivos de la investigación. Sin embargo, sugirió que en los
enunciados de los puntos 3 y 4 del instrumento se colocaran títulos más específicos
donde se destacara que el método de observación aplicado al fragmento de cada
película de la muestra se hizo desde dos vertientes, la de su ―
argumento o qué‖, en el
caso del tercer punto, y la vertiente de su ―
expresión o cómo‖, en el cuarto. Estas
recomendaciones fueron incorporadas al instrumento y están presentes en el Anexo 2.
Por otra parte, la experta sugirió que se realizara una prueba piloto del instrumento y
se introdujeran ajustes en caso de ser necesario, experiencia que se llevó a cabo con
la película ―
El rumor de las piedras‖. A partir de allí se hicieron adaptaciones en el
abordaje del análisis de los personajes e historias y además, esta prueba permitió
establecer una secuencia de pasos que facilitaron la aplicación del instrumento al resto
de las películas. El paso inicial, como se dijo con anterioridad, consistió en una primera
observación de los films. Algunos fueron vistos en el cine, mientras estuvieron en
cartelera en las salas de Venezuela; y otros, en copias en formato DVD en un
reproductor casero. En el segundo paso se procedió a reformatear las copias en DVD
de las películas para llevarlas a un formato que permitiera su posterior edición. A tal fin
se empleó un software gratuito disponible en el sitio free dvd studio, con el que se
convirtieron de formato DVD a AVI. De esta manera, posteriormente, se editaría la
selección de fragmentos de las películas para su observación detallada en cuanto al
argumento o qué y a la expresión o cómo, según lo planteado en los apartados 3 y 4
del instrumento. Como se explicó previamente, en el proceso se halló que algunas de
109
las copias en DVD contaban con protecciones que impidieron reformatearlas y que
estas películas tampoco estaban disponibles en Internet, por lo que se descartaron de
la muestra –éstas fueron: ―
Piedra, papel o tijera‖, ―
El manzano azul‖ y ―
Punto y raya‖.
1) ―
El rumor de las piedras‖
2) ―
La hora cero‖
3) ―
Hermano‖
4) ―
Secuestro Express‖.
En el tercer paso, se consultó la página web de cada película u otros sitios web para
obtener información sobre la ficha técnica y la sinopsis, aspectos a presentar en el
apartado del instrumento que se identificó como Tabla 1. El cuarto paso implicó volver
a ver detenidamente cada film en formato DVD, en un proyector de video, con la
finalidad de anotar la secuencia de los acontecimientos y acciones que allí se
sucedían, y de atender a todos los aspectos contemplados en la Tabla 2 del
instrumento. Además, esta visualización se aprovechó para realizar una preselección
del material a analizar detalladamente en los apartados 3 y 4 del instrumento,
anotando los momentos de inicio y fin de las secuencias y/o planos a editar.
Seguidamente, en el quinto paso se procedió a editar la selección, para lo que se
empleó Windows Live Movie Maker, versión 2011. Una vez completada la edición, en
el sexto y último paso, se observó repetidamente el fragmento de la película
seleccionado para tomar anotaciones de los detalles relacionados con el argumento y
la expresión. Estos pasos se presentan de manera gráfica en la Figura 2 de la
siguiente página.
110
Figura 2. Secuencia de pasos seguidos en el análisis de los films
1 2 3
4 5 6
111
4) ¿Considera que estas historias y personajes son una muestra de la realidad
actual de la sociedad venezolana? ¿De qué manera? Por favor, explique.
5) Hábleme de… (aquí, se especifica el nombre de los personajes jóvenes de la
película del entrevistado que forma parte de la muestra). ¿Cuál fue su fuente
de inspiración para concebir estos personajes? ¿Cree que son de ficción?
6) ¿Existe sólo este tipo de jóvenes en nuestro cine?
7) Si tuviera que hacer un nuevo film sobre jóvenes venezolanos, ¿qué
personajes incluirías?
8) ¿Qué influencias del cine internacional, ya sean de tendencias, directores o
recursos del lenguaje cinematográfico, están presentes en sus producciones?
¿De qué manera cree que estas tendencias o figuras del cine lo marcaron a
usted y cómo las ha reflejado en sus películas?
9) ¿A qué públicos va dirigido su cine? Comente lo que conoce acerca de este
público.
10) ¿Hay lecciones, significados o valores en su cine que usted haya querido
transmitir a este público? ¿Cuáles son?
11) ¿Cree que otros cineastas venezolanos comparten sus mismas apreciaciones
acerca del tipo de relatos que debe contar nuestro cine en la actualidad?
Luego, amplía al decir que el procedimiento estándar para presentar los resultados
consiste en exponer un razonamiento, "...y para apoyarlo e ilustrarlo se reproduce un
fragmento de la entrevista" (p. 367). De esta manera se procedió a analizar las
entrevistas realizadas para la presente investigación.
A continuación se presenta el análisis de los films que componen la muestra final, así
como el de las entrevistas semiestructuradas a tres de sus directores y a un crítico
cinematográfico venezolano.
113
Capítulo 5. Trabajo de campo
Tabla 1. “El rumor de las piedras”. Prueba piloto del instrumento de análisis
Ficha Técnica
114
Tabla 2. “El rumor de las piedras”
El relato y su argumento o qué
117
2b- Los personajes Masculinos Femeninos
Denominación de Santiago y William, hermanos Delia
los principales de una misma madre, pero de
distinto padre.
Denominación de Yeyson, El Mota, El Fauno, Raiza (abuela de los chicos),
los secundarios David y el padre de Santiago, Chela, Marisol, la maestra, la
Rogelio Pérez. También, en la madre de Yeyson y obreras
película aparecen jóvenes de la pollera donde trabaja
delincuentes del barrio, Delia, mujer asaltada y su
vendedores del mercado y hija, otras. Sobre estos
otros personajes masculinos, últimos personajes femeninos
pero sus características no apenas se ofrecen detalles
son detalladas en el film, por lo en la historia, por lo que no
que se excluyeron de este se pudo abordar su
análisis. descripción detallada.
Descripción del • Santiago. Chico de unos 11 • Delia: mujer joven humilde,
perfil de los años, estudiante con hogar sin estudios. De carácter
personajes (matricentrado). Buen hijo. fuerte. Madre de tres hijos,
principales Amoroso. Soñador. Trabajador una niña que perdió en la
(vende las comidas que catástrofe de Vargas (en
prepara su madre), 1999) y dos chicos, Santiago
emprendedor. Añora a su y William. Delia le teme al
padre. Admira a su hermano mar, a la montaña, al río, por
William y quiera parecerse a ser los causantes de la
él. También es un buen amigo. tragedia familiar y no quiere
• William. Joven menor de volver a verlos. Convive con
edad, de unos 17 años, la culpa de no ser buena
desertor del sistema madre, de no haber salvado a
educativo, con hogar su hija, Aleida, durante la
(matricentrado). Ama y respeta catástrofe y de no poder
a su madre. Es buen hermano. evitar que sus hijos varones
Desprecia al padre. La se dejen llevar por el
catástrofe del estado Vargas y ambiente de violencia del
la muerte de su hermanita lo barrio donde viven. La vida
marcaron. Es un chico duro, de Delia es su familia. Sueña
sin ilusiones ni deseo de con sacar a sus hijos del
superación. Recién iniciado en barrio y con volver a tener
la delincuencia. Transgresor una casa digna que los aleje
de la ley no violento (porta un de ese mundo. Tuvo varias
arma de fuego, pero no llegó a parejas que la dejaron
dispararla). Es perezoso, embarazada y luego la
irresponsable. Aspira obtener abandonaron. Eran hombres
dinero fácil y bienes como una maltratadores, transgresores
motocicleta, una pistola. Sus de la ley. Aun siendo tan
amigos son los chicos joven, Delia desistió de volver
delincuentes del barrio. Tiene a tener pareja para cuidar a
118
Descripción del una novia, madre de un bebé, sus hijos y a su madre. Pocas
perfil de los con quien convive y es veces muestra su ternura de
personajes cómplice de los delitos de madre y de mujer. Sin
principales William. embargo, es ingenua y
(continuación) susceptible de ser estafada.
También, es buena amiga.
Trabaja como obrera en una
pollera y hace comidas para
vender. Es responsable y
emprendedora.
Descripción del • Yeison. Niño, estudiante con • Raiza (la abuela). Mujer
perfil de los hogar (matricentrado). Buen humilde, buena madre.
personajes amigo. Alegre. Supersticioso. Enferma (está perdiendo la
secundarios Es asesinado y pasa a ser otra vista). Preocupada por su hija
víctima de la violencia en el y nietos expuestos a la
barrio. violencia del barrio. Añora
• El Mota. Líder de pandilla. volver al sitio donde vivían
Transgresor de la ley violento. antes de perderlo todo
Traficante de armas. durante la tragedia de
• El Fauno. Hombre joven. Vargas. Sueña con volver a
Estafador, truhan, vividor y ver el mar.
representante del macho • Chela. Mujer joven, humilde.
criollo. Anda en moto, usa Obrera. Trabaja solo lo
prendas de vestir costosas. necesario. No quiere ser
• David. Hombre joven de madre porque implica
condición humilde. Padre responsabilidades. Coqueta.
divorciado. Culto. Conocedor Enamorada de un truhan,
de su oficio como escultor de estafador, en quien confía
lápidas. Buen amigo. Solidario. ciegamente, El Fauno;
Protector. Trabajador, aunque, ni siquiera conoce su
emprendedor. verdadero nombre. Chela
•Rogelio, padre de Santiago. sueña con que su marido le
Delincuente, con varias consiga una casa y la saque
entradas a la cárcel. Padre y del barrio. Ingenua,
esposo maltratador. La única susceptible de ser estafada
imagen del personaje presente por su propio marido. Es una
en el film es su féretro. amiga solidaria, dispuesta a
ayudar a otros.
•Marisol. Mujer joven,
humilde. Cómplice de un
delito. Trabaja como cajera
de un banco. Madre soltera
de un bebé. Coqueta. En el
barrio la conocen como una
chica que anda con varios
hombres.
119
Los "otros" o los • La figura paterna es uno de los ausentes en este film, aunque
ausentes se describen algunos hombres en la vida de Delia como
maltratadores y delincuentes. En el caso del padre de
Santiago, Rogelio, es apenas presentado en la funeraria,
dentro de su ataúd, sin que se llegue a mostrar su rostro.
• Los representantes de las instituciones de justicia y de
seguridad social que deben velar por los derechos de los
chicos menores de edad son otros ausentes en la historia.
2c- Acerca de los Masculinos: Santiago y Femenino: Delia
personajes William
principales
Evolución a lo • Santiago (protagonista) a lo • Delia (protagonista), desde
largo de la historia largo de la historia pasa de ser el inicio de la historia se
un chico amoroso y obediente, presenta como una madre
a un joven rebelde, resentido muy joven, que tuvo varios
con la madre al descubrir que hombres maltratadores en su
lo había engañado sobre su vida y que la dejaron
padre –no le dijo que se embarazada y sola.
trataba de un mal hombre– y Luchadora, protectora, con
que quiere parecerse a su temple. Pocas veces muestra
hermano William recién ternura. En la tragedia de
iniciado en el mundo de la Vargas perdió a su hija y todo
delincuencia. Al final, Santiago cuanto poseía su familia.
perdona a la madre y vuelve a Dejó de lado su vida personal
ser el niño amoroso del inicio para trabajar por los suyos.
de la película, luego de En dos oportunidades se
presenciar el crimen de su encuentra en la misma
hermano y ver que va a encrucijada, sacrificar a un
prisión. hijo para salvar a los otros
• William (protagonista), miembros de su familia. Tales
desde el principio de la situaciones, y el hecho de no
historia, se presenta como un haber sabido criar bien a sus
chico sin aspiraciones, que hijos varones, la convierten
anda en malos pasos; hasta en una mujer presa de la
llega a comprar una pistola y a culpa. Su gran temor es que
irse de la casa para vivir con la los hijos se conviertan en
novia, a quien convierte en criminales, como ella se lo
cómplice de sus delitos. Sin reclama a su pequeño
embargo, es un joven que Santiago en una escena:
respeta mucho a su madre, la ― Será que yo voy a ser un
escucha y recurre a ella fracaso con ustedes, porque
cuando se ve en apuros. eso de ser malandros lo
También, quiere y cuida de su llevan en la sangre‖, le dijo.
pequeño hermano, le aconseja Pese a su dureza, cae en
que estudie y que no sea manos de un estafador que le
como él. William recuerda con roba todo el dinero que había
resentimiento a su padre y a ahorrado para comprar una
120
Evolución a lo las otras parejas de su madre. casa.
largo de la historia Igualmente, siendo un niño, lo En el clímax de la historia
(continuación) marcó la tragedia en la que hace que su hijo mayor
murió su hermana y su familia desista de cometer un crimen
perdió todos sus bienes. y se entregue a las
Pronto, pasa de ser un recién autoridades.
iniciado en la delincuencia y Al final del relato, Delia es
un pandillero, a convertirse en perdonada por sus hijos y en
un transgresor de la ley la secuencia final vuelve a
violento, que comete un asalto visitar el mar y es la única
a mano armada. Al final de la escena en la que ríe.
historia, estando en prisión, se
vuelve un joven arrepentido,
que pide perdón a su madre
por haberle fallado.
Roles que • Santiago. Niño de un sector • Delia. Madre joven de
representan marginal, con deseos de condición humilde y
superación, obediente, trabajadora. Por la manera
estudioso, hijo amoroso, como se expresa, pareciera
trabajador, responsable; pero una mujer sin estudios, que
también, resentido y tentado trabaja como obrera. Es
por el ambiente de emprendedora y responsable
delincuencia del barrio donde con su familia.
vive.
• William. Adolescente,
marginado por la sociedad y
por su familia. Perezoso. De
carácter endurecido por las
experiencias de vida. Recién
iniciado en la delincuencia,
pandillero, transgresor de la
ley violento. Sin embargo, está
muy apegado a su familia; y
sobre todo, a la madre.
Expectativas • Santiago es un niño • Delia. Su principal
confundido, que se debate expectativa es salvar a sus
entre ser un buen chico, hijos de la delincuencia y de
estudioso y trabajador, o la violencia del barrio donde
seguir los pasos del hermano viven, llevándoselos a vivir a
delincuente juvenil. un sitio seguro.
• William aspira obtener
dinero y bienes materiales de
manera fácil y sin importarle
convertirse en un transgresor
de la ley ni medir las
secuencias.
121
Responsabilidades • Santiago es estudiante de • Delia es el principal sostén
y oficios primaria y un niño trabajador, de su familia, para lo que
que ayuda a la madre a trabaja como obrera en una
conseguir el sustento del pollera y haciendo comida
hogar. para vender. Pocas veces se
• William evade las le ve ocupada con los oficios
responsabilidades y no ayuda del hogar, lo que pareciera
a mantener el hogar. Se ser una actividad secundaria.
refiere con desdén al trabajo
de su madre como obrera y
vendiendo comidas hechas en
casa. Delincuente juvenil,
pandillero.
122
Figuras de La madre trabajadora es la Raiza, la madre de Delia y
referencia o principal figura de referencia abuela de William y Santiago,
resonancia para ambos chicos. se presenta como apoyo
Otros referentes importantes emocional del grupo familiar.
son los delincuentes de barrio, Para Delia el padre también
los malandros. pareciera tener un rol
También, se trabaja con la ausente, ya que no se le
figura de un padre idealizado, menciona.
en el caso de Santiago.
Por el contrario, para William
el padre es una figura de
disonancia a la que rechaza.
Presencia/ausencia Ambos chicos provienen de un Delia es el centro de una
de la familia hogar de estructura familia matricentrada, donde
matricentrada, donde la figura el padre está ausente.
del padre está
fundamentalmente ausente.
123
Tabla 3. “El rumor de las piedras”.
Análisis de una selección de fragmentos de la película, desde su argumento o qué.
Selección publicada con protección en: http://www.youtube.com/watch?v=c7pJZrVrsTQ&feature=youtu.be
126
Actuación de los William es el chico nuevo Al conocer la verdad En Delia se evidencian Santiago actúa como un
protagonistas de la pandilla de sobre el padre, Santiago sus viejas culpas, chico en conflicto, que
delincuentes del barrio, cambia, deja de ser el hijo mientras reprende a pasa por la agresividad, la
que busca ser aceptado y amoroso y ejemplar para Santiago. Los reclamos de tristeza y el recuerdo de la
medir su fortaleza frente a convertirse en un la madre contribuyen a tragedia que vivió su
los otros pandilleros muchacho resentido, alejar más al hijo, lejos de familia, y que necesita de
portando una pistola. rebelde. persuadirlo para que la figura del padre.
Santiago es el hermano En Delia se fortalecen los vuelva a ser el buen hijo.
pequeño, el niño sentimientos de culpa al
estudioso, hijo ejemplar creer que no ha sido una
que ve con sorpresa lo buena madre para sus
que está ocurriendo en su hijos.
hogar.
Delia se enfrenta a los
malandros del barrio, sin
miedo, con un arma en
mano y les dice que es
capaz de dispararla para
proteger a sus hijos.
Interacción con otros Antes de que Delia llegue En este fragmento no se En este fragmento Al jugar con la pistola
jóvenes o personajes a la cancha, se observa a produce una interacción tampoco se produce una imaginaria, Santiago no
William reunido con sus con otros jóvenes. interacción con otros duda en apuntarle y
amigos pandilleros del jóvenes. dispararle a otros chicos
barrio. Simulan que están del barrio que juegan a lo
practicando deportes, lejos.
aunque en realidad se
encuentran allí para
planear sus acciones.
William se muestra ante
127
Interacción con otros sus amigos como un chico
jóvenes o personajes duro, armado y dispuesto
(continuación) a todo. Sin embargo, ante
la ira con que lo reprende
su madre él se doblega,
lloriquea, muestra
flaqueza y respeto por
ella.
Por su parte, Delia se
enfrenta a los pandilleros
para defender a sus hijos.
Intención y resultado de Pese a los esfuerzos de Con su pistola imaginaria,
esa interacción Delia por evitarlo, William Santiago juega a que le
se abandona el hogar y se dispara a otros chicos del
convierte en un barrio y así descarga toda
delincuente juvenil. la ira y el dolor que le
provocó la discusión con
su madre, en la que lo
comparó con el padre y el
hermano delincuentes. Sin
embargo, luego busca
apoyo en David, quien lo
escucha como un padre
comprensivo y el chico se
recupera de ese mal
momento.
128
Tabla 4. “El rumor de las piedras”.
Análisis de una selección de fragmentos de la película, desde su expresión o cómo
130
Tabla 1. “Hermano”
Ficha Técnica
Título: "Hermano"
Año: 2010
Duración: 1 hora 37 minutos
País (es): Venezuela
Director: Marcel Rasquin
Guión: Rohan Jones y Marcel Rasquin
Música: Rigel Mitxelena
Fotografía: Enrique Aular
Reparto: - Fernando Moreno, Daniel, El
Gato
- Eliú Armas, Julio
- Alí Rondón, Max
- Gonzalo Cubero, Roberto
(entrenador)
- Marcela Girón, Graciela (madre
adulta de los chicos)
Producción: Marcel Rasquin y Enrique Aular
Género: Drama
Sinopsis: ―Hermano narra una historia
sencilla y poderosa de dos
hermanos –Daniel (Fernando
Moreno) y Julio (Eliú Armas)—
que luchan por convertirse en
futbolistas profesionales. Daniel
es un delantero excepcional, un
fenómeno. Julio es el capitán del
equipo, un líder nato. Ambos
juegan al fútbol en el barrio La
Ceniza. La oportunidad de sus
vidas llega cuando un
cazatalentos del Caracas Fútbol
Club les invita a unas pruebas en
el equipo. Pero la vida del barrio
se interpone y una tragedia les
sacude‖.
Fuente: Labutaca.net (2010-2013)
Elaboración propia
131
Tabla 2. “Hermano”
El relato y su argumento o qué
137
Relación causa- ocurre a los jóvenes de los sectores populares provenientes de
efecto… hogares matricentrados, según los hallazgos de los estudios
(continuación) presentados en el marco teórico de esta investigación.
2b- Los personajes Masculinos Femeninos
Denominación de Daniel y Julio
los principales
Denominación de Max, Roberto, Morocho Graciela
los secundarios
Descripción de • Daniel (protagonista). Es el • Graciela (secundario). Es
algunos de los muchacho estudiante, buen una madre soltera de origen
personajes deportista, de origen muy muy humilde. Tuvo a su hijo
humilde. Es un joven sin hogar Julio siendo muy joven; y
que tuvo la suerte de ser también, crió a Daniel, un
salvado por su madre de recién nacido que encontró
crianza, Graciela, quien lo abandonado en una calle del
rescató del basurero donde barrio.
fue abandonado por su Es una madre que apoya a
verdadera madre. Es un joven sus hijos para que alcancen
agradecido, amoroso con su sus sueños. Confía en ellos.
madre Graciela y con su Quiere verlos triunfar en el
hermano de crianza, Julio. deporte, como futbolistas
Daniel vive con la idea fija de profesionales. Graciela tiene
que tiene una enorme deuda una relación amorosa con un
con la mujer que lo salvó. hombre casado, Roberto,
Además, él es un buen entrenador del equipo de
hermano, capaz de enfrentar a fútbol del barrio. En esa
quien sea para lograr que Julio relación, Graciela representa
se aparte del mundo de la a la mujer enamorada,
delincuencia y surja como confiada en que su amante
futbolista profesional. Daniel algún día deje a la esposa y
es un muchacho recto, noble, se vaya a vivir con ella; sin
un amigo leal y solidario. Evita que esto le genere algún tipo
las confrontaciones. En de culpa o conflicto moral.
momentos de la historia, También, representa a la
asume el rol de justiciero para mujer emprendedora, que
salvar al hermano y vengar el para criar a sus dos hijos
asesinato de la madre. trabaja en casa como
También, Daniel se presenta repostera, haciendo tartas
como un joven luchador, que por encargo.
persigue hacer realidad sus
sueños, pese a las
circunstancias adversas del
entorno donde vive.
138
Descripción de compuesta por su hermano
algunos de los menor, Daniel y su madre,
personajes Graciela. Julio es un hijo y
(continuación) hermano afectuoso. Inclusive,
lleva dinero a la casa para
ayudar a mantener el hogar,
aunque su procedencia no es
de un trabajo formal. Anda en
una motocicleta. Tiene varias
novias. Se muestra como un
líder nato. Es peleón, altanero
y grosero. Julio también es un
pandillero de barrio, un joven
rudo, un transgresor de la ley
violento, que porta un arma de
fuego. En una circunstancia de
su vida se comporta como un
justiciero, al tratar de vengar el
asesinato de la madre.
Finalmente, se aparta de la
delincuencia y se convierte en
un futbolista profesional.
141
Los "otros" o los • La figura paterna está ausente en la historia de los dos
ausentes chicos.
• Igualmente, están ausentes los representantes de las
instituciones de justicia y de seguridad social responsables de
velar por los derechos de los chicos menores de edad, como
es el caso de Daniel.
142
Tabla 3. “Hermano”
Análisis de una selección de fragmentos de la película, desde su argumento o qué
Selección publicada con protección en: http://www.youtube.com/watch?v=DL3-uwNJwt0&feature=youtu.be
143
Personajes Graciela junto a su pequeño Max, arquero del equipo de Daniel, los chicos adictos a Julio, Max, Roberto, el
participantes (en hijo, Julio entre gente que fútbol del barrio La Ceniza quienes llaman los ― los Morocho y otros miembros
orden de aparición) transita por una calle de un y pandillero del barrio; piedreros‖, Max, Graciela, de la banda, Daniel.
barrio; un niño recién fanáticos presenciando el vecino del barrio con su hijo
nacido. juego; Daniel-El Gato y que socorre a Daniel y a
Julio; Roberto, entrenador Graciela en su coche, Julio
del equipo; Julio y Daniel con un amigo pandillero del
entre los demás jugadores barrio, doctores y pacientes
de los dos equipos en el pasillo del hospital
participantes en el partido; donde Daniel llega con
Graciela, entre los Graciela herida.
espectadores; promotor de
talentos deportivos entre el
público (con una cámara de
video); Sara la chica amiga
de Daniel.
Discurso verbal y su En la secuencia prevalece En las breves palabras que Luego de que Graciela Cuando Julio recurre a su
tono el llanto de un niño recién se cruzan los dos resulta herida de muerte y jefe para conocer lo
nacido. Apenas se escucha hermanos mientras juegan los dos hermanos se ocurrido con Graciela, lo
la voz del pequeño Julio fútbol hay entusiasmo y encuentran en el hospital, interroga con ira, lo insulta,
contando escalones y luego camaradería. Julio emplea en sus diálogos se mezcla le grita y le recuerda ― yo
diciendo ―Gato‖; mientras la malas palabras para tonos que entremezclan soy uno de los tuyos, tu
madre, Graciela, le llama la dirigirse a su hermano, dolor con ira. Hay familia‖.
atención porque se acercó pero lo hace a manera de discusión, insultos y llanto.
al basurero. broma y hasta para alabar
su juego; por ejemplo,
cuando luego de insultarlo
le dice ― eres un bestia‖.
144
Estereotipos Un niño abandonado al Destaca la faceta del joven En Daniel prevalece la En el fragmento destaca la
representados en la nacer, una madre humilde humilde deportista, que se esencia del buen hijo y participación de Julio quien
escena muy joven, con aspecto casi involucra con el trabajo en hermano. Mientras que en en esta situación
de adolescente y su equipo para alcanzar un Julio surge la figura del personifica al joven
pequeño hijo. logro común. vengador justiciero, el pandillero y justiciero.
transgresor de la ley
violento, dispuesto a matar;
rol que también está
representado por Max. Por
su parte, ―los piedreros‖ son
niños de la calle, adictos a
las drogas y transgresores
de la ley.
Actuación de los La primera reacción de Julio se presenta como el Daniel es testigo del Julio, cargado de ira y de la
protagonistas Graciela al descubrir al líder del equipo de fútbol, el momento cuando su madre idea de venganza, se
bebé abandonado en el capitán. Pero, Graciela es asesinada por enfrenta a su jefe de la
basurero fue tomar de la especialmente se le ve Max, quien al disparar en banda, el Morocho, para
mano a su hijo Julio y como el hermano mayor contra de los ― piedreros‖ que le diga quién de ― sus
alejarse del lugar. Pero que acompaña a Daniel en terminó hiriéndola de hermanos‖ asesinó a su
pronto, se compadece del todas sus jugadas, lo guía muerte. Daniel asume que madre. El Morocho le niega
pequeño abandinado, se y también lo hace destacar debe ocultarle a su la información para
devuelve a buscarlo, lo enviándole pases para que hermano Julio lo ocurrido, proteger al joven, sabiendo
carga en sus brazos, lo mira anote goles. Daniel, en una para evitar una desgracia que de sus chicos es el
con ternura y se lo muestra de las jugadas desobedece mayor en la familia. De único que puede dejar el
a Julio. En ese momento, la indicación del hermano hecho, la reacción de Julio camino de la delincuencia
pareciera que entre mayor, pero igualmente al conocer la noticia es ir a y hacer carrera en el
Graciela y el pequeño Julio anota. Con esta actuación cobrar venganza. Intenta deporte. Igualmente, Julio
de complicidad para El Gato se muestra como el que Daniel le cuente quién en su reclamo deja ver que
convertir al niño chico que admira a su fue, pero el chico le dice el jefe pandillero es
abandonado en parte de la hermano y lo sigue, pero que no vio nada. Además también benefactor del
familia. que también tiene sus de la ira y el dolor, se barrio, el que le da dinero a
propias convicciones y produce una discusión la gente para que compren
actúa según ellas. entre los hermanos. medicinas, etc.
145
Interacción con En este fragmento el Los dos hermanos son los En el fragmento también El enfrentamiento de Julio
otros jóvenes o pequeño Julio es quien jugadores de fútbol más participa Max, uno de los en contra de su jefe pone
personajes descubre al bebé destacados del equipo, pandilleros del barrio y de manifiesto que en los
abandonado. La inocencia mientras que los otros arquero del equipo de ambientes de violencia
de Julio al llamar al bebé chicos del equipo siguen el fútbol, quien en esta escena todos están en riesgo,
―Gato‖, llamó la atención de juego respetando el se ve como un asesino frío, incluyendo a los jóvenes
Graciela, quien luego liderazgo de los hermanos. capaz de disparar en contra que forman parte de las
rescata al bebé En la secuencia está de los niños drogadictos pandillas de delincuentes.
abandonado. presente un promotor de que llama los ― piedreros‖. Como el propio Morocho le
talentos deportivos, pero Por su parte, estos chicos, dice a Julio, en poco
los jóvenes lo ignoran y en una secuencia anterior, tiempo la mayoría de sus
juegan disfrutando del habían asaltado a Daniel, le chicos pueden estar
deporte. robaron sus zapatos de muertos.
jugar fútbol y los arrojaron a
los cables eléctricos. Esta
situación fue la que
desencadenó la reacción de
Max en contra de los niños,
que terminó cobrando una
víctima inocente, a
Graciela.
Pero, también hay un buen
vecino que un momento
difícil socorre a Daniel y a
su madre herida.
Intención y Si bien el descubrimiento En el desarrollo de la Los hechos que transcurren El enfrentamiento entre
resultado de esa del niño abandonado ocurre película en distintas en el fragmento son el nudo Julio y el jefe de la banda
interacción de manera sorpresiva, este oportunidades se insiste en del relato, que le da busca develar algunas
personaje pasa a jugar un la relación de hermandad, carácter de drama realidades en relación con
papel importante en las de camaradería y de empleando como escenario la violencia en los barrios
vidas de Julio y de Graciela. complicidad entre los dos el barrio marginal. En estas marginales, como lo es la
De ser un bebé salvado del hermanos, que se presenta situaciones se muestra la subvaloración de la vida, el
abandonado, pasa a por primera vez en esta violencia, los personajes doble rol que juegan
146
Intención y convertirse en un joven muy secuencia. Más avanzada que la protagonizan, que en algunos delincuentes al ser
resultado de esa agradecido y comprometido la película, discuten este caso en su mayoría transgresores de la ley y
interacción con su madre de crianza, fuertemente, pero pronto se son jóvenes y niños; benefactores del lugar.
(continuación) que protege a su hermano y reconcilian. Daniel en su además de las víctimas
lo salva de seguir en el relación con el hermano inocentes de esa violencia.
camino de la delincuencia. mayor le insiste en la idea
de que juntos son una llave
invencible en la cancha y
en la vida en el barrio. Con
ello trata de apartarlo del
mundo de la delincuencia.
En uno de los diálogos, en
un momento difícil de sus
vidas llega a decirle, ―juntos
nadie nos vence‖.
147
Tabla 4. “Hermano”
Análisis de una selección de fragmentos de la película, desde su expresión o cómo
149
Tabla 1. “La hora cero”
Ficha Técnica
150
Tabla 2. “La hora cero”
El relato y su argumento o qué
151
Secuencia de las con pistolas, someten a un taxista para que les deje su coche,
acciones y los suben a la chica y al doctor Cova. A la joven se le presenta el
acontecimientos parto en el coche, mientras el doctor Cova y La Parca la
(continuación) asisten, y El Buitre conduce. La chica da a luz una pequeña y
pierde el conocimiento; el doctor le dice a los delincuentes que
si no la llevan a un quirófano se va a morir desangrada. Siguen
en camino y llegan a la clínica privada ― José Gregorio
Hernández‖, donde los pandilleros amenazan a doctores y
enfermeras en un quirófano donde estaban por realizar una
cirugía plástica a una Miss Venezuela, Milagros. Los
delincuentes logran detener la operación de la Miss para que
atiendan a Ladydi.
Flashback de Ladydi y Tito, La Parca, cuando eran apenas
unos chicos adolescentes y soñadores.
De vuelta en el quirófano, el equipo de médicos y enfermeras
atiende a Ladydi, La Parca cuida de la bebé sin dejar de
apuntar con el arma a sus rehenes. El cirujano a cargo le
indica que si dispara podrían morir todos, porque el lugar está
lleno de gases de los equipos quirúrgicos. Estas secuencias se
intercalan con otras de los sicarios de La Parca apuntando con
pistolas a pacientes y visitantes de la clínica.
Afuera, llega un grupo de la policía a cargo del Comisario Peña
y el inspector apodado El Gringo, y también la prensa. Una
ambiciosa reportera de televisión, Verónica, convence a la
conductora del telediario matutino donde trabaja, Margaret, de
que le permita cubrir la noticia del asalto a la clínica con el
apoyo del camarógrafo, Jesús.
En una casa de gente adinerada, el Gobernador ve en la TV la
noticia y habla con su esposa, Pilar, enferma de cáncer.
Nuevamente, se presenta un flashback de La Parca, a los
nueve años de edad, recordando sus primeros crímenes y la
buena paga cunado se trataba de un asesinato.
En la clínica, una doctora le acerca al sicario la pequeña y le
explica que tiene un problema sanguíneo, por lo que requiere
atención especializada que allí no pueden ofrecerle. Los
pandilleros secuestran a pacientes y visitantes de la clínica, los
llevan a una habitación y les ordenan que les den los objetos
de valor. La reportera y su camarógrafo se introducen en la
clínica y transmiten imágenes del secuestro, cuando son
descubiertos por los sicarios y resultan también secuestrados.
La Parca y sus sicarios ven en un televisor de la clínica la
noticia. Obligan a la reportera y al camarógrafo a hacer una
transmisión en directo, en la que primero interviene el doctor
Cova solicitando sangre para la bebé y la madre; y luego, La
Parca reitera la petición y dice que va a ayudar a todo aquel
que les lleve sangre y que las clínicas privadas no estén
atendiendo: “…que toda la gente enferma que no tenga real,
que no tenga recurso, que se venga, que aquí los van a
atender… Hoy es el día de los pobres mi gente… y para
asegurarme de que los pacos los dejen entran, por cada
enfermo que entre les voy a soltar un rehén”.
Afuera del centro asistencial, el Comisario habla con el
Gobernador quien presiona al policía para que controle la
situación aún poniendo en riesgo la vida de las personas que
152
Secuencia de las están adentro. Flashback de Tito y Ladydi adolescentes
acciones y los cuando él abandona su hogar y ella le ofrece protección y que
acontecimientos se quede en su casa.
(continuación) De nuevo en la clínica, el doctor Cova se niega a continuar
ayudando a los delincuentes, cuenta que vive en Petare y que
fue víctima de un malandro al que le había salvado la vida.
Afuera de la clínica, se concentran muchos enfermos que
respondieron al llamado de La Parca para recibir atención
médica y la policía trata de controlarlos. Los enfermos
comienzan a gritar llamando a La Parca como si se tratara de
un héroe.
Desde adentro de la clínica, a través de una ventana, él ve la
escena junto a la reportera. Los francotiradores de la policía
comienzan a disparar y los delincuentes a responder con sus
propias armas y con las que robaron a los vigilantes de la
clínica. El Comisario Bello ordena detener el fuego. La Parca
llama por teléfono al Comisario y lo amenaza con asesinar a la
Miss Venezuela si no le llevan la sangre para salvar la vida de
Ladydi y de su hija. La periodista Verónica sigue reportando lo
que ocurre en el interior de la clínica, mientras afuera llegan
más enfermos que los delincuentes dejan entrar a la clínica
mientras van soltando a rehenes.
El Gobernador habla por teléfono con alguien y exige que
paren las trasmisiones de la reportera y de los canales de
televisión, porque están convirtiendo a La Parca en un
salvador de los pobres a lo Robin Hood.
El doctor Cova atiende a la bebé, le hace una transfusión de
sangre y le salva la vida. La Parca le exige al doctor que
atienda los enfermos que están llegando, pero éste se resiste
por lo que el delincuente le recuerda que los dos vienen del
mismo barrio. Aparece El Buitre quien le cuenta a La Parca
que el Gobernador les está ofreciendo un trato para que huyan
de la clínica.
En las afueras de la clínica, la situación se complica, además
de los pacientes simpatizantes de La Parca llegan médicos
dispuestos a atenderlos, piden reivindicaciones y que liberen al
doctor Cova. Adentro, uno de los sicarios de La Parca entra en
el quirófano donde está Milagros, la Miss Venezuela, le habla y
le canta una canción. Con la música de fondo, se intercalan
tomas de pacientes y delincuentes compartiendo
amistosamente.
En otra secuencia, una de las doctoras trata de convencer a La
Parca de que desista del secuestro masivo y le dice que
Ladydi, aún inconsciente, lo escucha y seguramente no quiere
que siga adelante con su plan.
En otro flashback, Tito, La Parca adolescente, le entrega un
dinero a Ladydi, ella le reclama de dónde lo obtuvo y le grita
que se aleje de ella.
El Comisario trata de convencer al Gobernador de dejar salir a
los delincuentes en helicóptero, en ese momento El Buitre
llama al político y traiciona a su líder diciendo que él no quiere
abandonar la clínica pero él sí acepta el trato. En el interior de
la clínica, la reportera también es traicionada por Margaret,
quien deja de transmitir sus reportes atendiendo a la exigencia
153
Secuencia de las del Gobernador.
acciones y los El Buitre traiciona a su líder y envía afuera a uno de los
acontecimientos sicarios disfrazado de rehén, pero la policía lo nota y le
(continuación) disparan. La Parca descubre la traición y discute con El Buitre.
El inspector apodado El Gringo, se da cuenta de que Ladydi
trabajó en la casa del Gobernador y había sido despedida
meses atrás y se lo cuenta al Comisario.
En la clínica, La Parca amenaza a la reportera y al doctor Cova
con el arma, suena una alarma y desiste de dispararles cuando
el médico le dice que se trata del monitor de los latidos de la
bebé, ambos corren a buscarla y encuentran que la doctora
que la atendía y la pequeña fueron asesinadas; por lo que La
Parca asume que hay policías infiltrados dentro de la clínica y
el líder de los sicarios sale a proteger a Ladydi.
Una mujer policía infiltrada apunta con una pistola a La Parca.
Flashback del Gobernador en una escena amorosa con Ladydi
donde ella le confiesa que está embarazada de él y se
evidencia que su esposa Pilar estaba enterada del amorío. En
la clínica, La Parca llama al Comisario, libera a un supuesto
rehén montado en motocicleta y lo acribilla a disparos mientras
salía de la clínica; luego, el jefe sicario amenaza al Comisario
con asesinar a otros rehenes si no le llevan un helicóptero para
huir en 15 minutos. Los delincuentes descubren que la
reportera se comunicaba con la policía, La Parca le dispara al
camarógrafo y lo mata frente a todos los rehenes, el doctor
Cova lo apunta con un arma para defender a la reportara.
Afuera, el Comisario es relevado de sus funciones por el
Gobernador. El policía decide entrar a la clínica, enfrenta a La
Parca quien se encuentra entre rehenes y sus pandilleros, le
dice que los policías y militares infiltrados ingresaron por orden
del Gobernador, que sabe de quién es el hijo de Ladydi y que
ahora todos están en peligro. Ambos negocian la huida en el
helicóptero y mantener con vida a Ladydi, mientras afuera los
comandos armados del Gobernador se preparan a disparar
hacia la clínica.
La Miss es liberada, el Comisario sale con ella y anuncia a la
prensa el acuerdo entre él y La Parca, en presencia del
Gobernador a quien el policía golpea. Adentro de la clínica, el
doctor Cova en la sala donde Ladydi permanece inconsciente
le ofrece a La Parca cuidar de la chica mientras se produce la
huida de los delincuentes. Ladydi despierta y le pide a La
Parca ver a su hija, pero se da cuenta que la mataron, por lo
que le reclama a él. En un flashback se ve a La Parca entrar
en un rancho a matar a una de sus víctimas por encargo, le
dispara pero solo la hiere y descubre que es Ladydi que está
embarazada, ella le quita el arma y le dispara a él en un brazo.
De nuevo en la sala de la clínica, en presencia de la doctora a
cargo de Ladydi y El Buitre, el doctor Cova ata cabos al
escuchar la discusión entre Ladydi y La Parca y se da cuenta
de lo ocurrido; luego, el líder sicario se lo confirma al contarle
que le dieron la dirección de la víctima, pero no el nombre. El
doctor lo mira con desprecio y se va, mientras se ve a La
Parca bajar la cabeza y llorar al lado del cadáver de uno de los
policías infiltrados.
154
Secuencia de las En otra parte de la clínica, los rehenes se preparan para salir.
acciones y los Afuera, Ladydi, el doctor Cova y otra de las mujeres rehenes
acontecimientos suben al helicóptero.
(continuación) En otra secuencia cerca del helicóptero, se ve al Buitre
asesinar a uno de los pandilleros que le dice que esperen a La
Parca para huir, pero El Buitre le dispara, lo mata y se declara
jefe. Luego, llega La Parca, se produce una discusión en la
que El Buitre le dice que desista de salvar a Ladydi porque ella
no vale la pena. En la escena, La Parca asesina al Buitre de
dos balazos. El líder sicario se despide de la chica que ya está
en el helicóptero, mientras ocurren pequeños flashback de
ambos cuando eran chicos. El helicóptero despega y de
inmediato un escuadrón armado dispara y mata a La Parca.
Seguidamente, se ven Imágenes de los rehenes saliendo de la
clínica en estado de shock, que se alternan con planos del
cuerpo del delincuente tendido muerto sobre el piso, el
Gobernador consternado al ver que su plan de asesinar a
quien fuera su amante quedó frustrado, el Comisario satisfecho
por haber descubierto la farsa del Gobernador y a los
seguidores de La Parca afligidos levantando su cuerpo del piso
como si fuera un héroe, mientras en off se escucha la voz del
líder sicario contando que la hora cero de su muerte había
llegado.
Clímax o nudo de Es el momento en que se develan las intrigas y traiciones entre
la historia los personajes, algunas de las cuales convergen como parte
de un mismo drama cuando comienza a organizarse la huida
de los criminales en helicóptero y se inicia la liberación de los
rehenes. Así, La Parca descubre que El Buitre pretendía
traicionarlo negociando con el Gobernador su huida y
abandonándolo, Ladydi recuerda que La Parca estuvo a punto
de asesinarla por ser una de sus encomiendas por encargo, el
Comisario se da cuenta de que el Gobernador había mandado
a asesinar a su amante con un sicario, la periodista es
traicionada por la conductora del programa. Todas estas
situaciones desatan muertes y tensión, y son concatenadas en
una serie de planos cortos alternos, tanto del pasado como del
presente de algunos personajes.
Principales La descomposición social en distintos sectores de la población
conflictos y y que se manifiesta a través de la violencia urbana, el sicariato,
tensiones la falta de ética profesional, la corrupción en la política.
Escenarios y Un barrio marginal en Caracas, sus escalinatas y callejones;
ambientes viviendas humildes llamadas ranchos; un dispensario público;
una clínica privada; la quinta o casa lujosa del Gobernador; un
estudio de un programa de televisión; la ciudad de Caracas.
155
Relación causa- En distintas partes del film se presentan flashback de La
efecto y posible Parca, joven de un sector marginal protagonista de la historia,
distorsión en sus inicios en el mundo del crimen y se ve cómo a muy
corta edad descubre que ser un asesino pagado es una
actividad mejor remunerada que robar. También, se le muestra
como un chico que huyó del hogar y cuya única protectora y
aliada fue una niña, su amiga y amor desde la adolescencia,
Ladydi. De ahí que en el caso de La Parca se puede suponer
que su carencia de hogar es total, ni siquiera contó con la
figura materna de los chicos de condición muy humilde criados
en hogares matricentrados. De ahí que la causa de su rápido
ingreso y ascenso en el sicariato coincida con los aportes de
los estudios sobre los delincuentes violentos que fueron
comentados en el marco teórico.
2b- Los personajes Masculinos Femeninos
Denominación de La Parca Ladydi
los principales
Denominación de El Buitre, el doctor Ricardo Verónica, la reportera de un
los secundarios Cova, el comisario Peña, el telediario matutino; Margaret,
inspector apodado El Gringo, la conductora del telediario;
Jesús el camarógrafo de un Milagros, la Miss Venezuela;
telediario matutino, el su amiga y su madre; Pilar, la
Gobernador, los sicarios de la esposa del Gobernador; las
pandilla de La Parca, los doctoras, las enfermeras, las
policías y los guardias, los enfermas, las reporteras y
periodistas, los enfermos, los otras.
doctores, otros.
Descripción de • La Parca (protagonista). • Ladydi (protagonista). Es
algunos de los Representa al transgresor de una chica muy humilde, que
personajes la ley violento, un asesino a trabaja como servicio
sueldo, líder pandillero jefe de doméstico en una casa de
una banda de sicarios de uyn gente con dinero. Madre
barrio marginal de Petare, en soltera. Vive en un rancho de
Caracas. También, es un un sector marginal. Buena
joven enamorado de una chica amiga. Solidaria. Coqueta.
que es su amiga y novia de la Amante de un hombre
infancia. En otra faceta, asume casado, padre de su hija.
el rol de justiciero de la Ambiciosa.
sociedad, al solidarizarse con
la gente pobre y enferma.
156
Descripción de de por vida. En algunas profesionalmente. Es capaz
algunos de los situaciones el doctor Cova de dejar a un lado el código
personajes pareciera un joven insensible e de ética de su profesión y de
(continuación) indolente ante el sufrimiento poner en riesgo la vida de
de otros. En otras, luce como sus compañeros y la de sí
un joven valiente, que no le misma para conseguir una
teme a nada y capaz de primicia.
enfrentar a delincuentes
violentos.
157
Evolución a lo También, llega a comportarse
largo de la historia como un justiciero a lo Robin
(continuación) Hood al ayudar a gente pobre
y enferma para que reciban
atención médica.
La Parca muere siendo un
joven, de unos 30 años,
asesinado por un escuadrón
de policías.
158
Figuras de También, La Parca es un
referencia o héroe justiciero para la gente
resonancia pobre y enferma, que ayuda
(continuación) durante la huelga de los
médicos.
Presencia/ausencia La familia, en cualquiera de Igualmente, en el film no se
de la familia sus estructuras, puede ofrecen detalles acerca de las
considerarse ausente; si bien características del hogar de
en el relato se sugiere que Ladydi. Sólo se sabe que vive
este personaje proviene de un en un rancho de un barrio
hogar muy humilde, pronto lo muy humilde en Petare.
abandona, aunque no se
refieren claramente las
causas.
Los "otros" o los • En este film se repite la ausencia de la figura paterna como
ausentes ocurre en otras películas de la muestra, y también está
ausente la materna.
• Igualmente, están ausentes los representantes de las
instituciones de justicia y de seguridad social que deben velar
por los derechos de los chicos menores de edad.
159
Tabla 3. “La hora cero”
Análisis de una selección de fragmentos de la película, desde su argumento o qué
Selección publicada con protección en: http://www.youtube.com/watch?v=BLeXi6yOciU&feature=youtu.be
Personajes participantes La Parca y Ladydi adultos, La Parca y Laydi adultos, la doctora, El cadáver de El Buitre y un doctor o
(en orden de aparición) doctores. La Parca y Ladydi el doctor Cova, El Buitre, un policía enfermero que rueda su camilla; el
adolescentes. muerto Gobernador, el comisario Peña, los
seguidores de La Parca, una de las
rehenes, el doctor Cova, el cuerpo
de La Parca que yace muerto en el
piso rodeado de sus seguidores,
Ladydi, gente que la recibe a ella y
al doctor Cova, cuando finalmente
son recatados por el helicóptero.
Discurso verbal y su En este fragmento, apenas hay Ladydi llora al enterarse de que su En off se escucha a La Parca, en
tono diálogos. En la sala de la clínica, pequeña estaba muerta, y le habla a tono afligido, continuando el
una doctora trata de persuadir a La La Parca con rabia, lo insulta y lo monólogo con el que inicia el film,
Parca diciéndole que Ladydi, quien maldice. De manera más agresiva, acompañado de música
se encuentra inconsciente, no con malas palabras, también le melancólica: “…habrá quienes
querría que él siguiera adelante reclama El Buitre. Mientras que el seguirán luchando y quienes se
con el secuestro masivo. doctor Cova lo cuestiona con ironía cansarán de luchar. ¿Quiénes no se
En el flashback, donde los y desprecio. Sin embargo, La Parca han manchado de sangre en esta
protagonistas son chicos, Ladydi le calla y sólo responde al doctor en vida? Pero si tienes suerte, antes de
161
Discurso verbal habla a su amigo en tono de voz baja y entrecortada, como en que llegue la hora de morir te llegará
y su tono (continuación) reclamo cuando nota que él lleva aceptación de los reclamos, cuando la hora de cambiar”.
un arma y que trata de darle un le confiesa que desconocía a quién
dinero producto de algún crimen. iba a matar esa vez.
En el flashback también calla.
Ladydi le habla en tono de súplica
para que no la mate hasta que
descubre que se trata de su amigo.
Estereotipos En esta secuencia, el protagonista De nuevo, el protagonista El transgresor de la ley violento está
representados en la en su rol de adulto representa al personifica al transgresor de la ley encarnado por El Buitre y La Parca;
escena joven de barrio humilde, violento, pero esta vez en su rol de pero este último para algunos pasa
transgresor de la ley violento, líder sicario. Mientras que Ladydi se ve a ser un héroe justiciero, que ayuda
pandillero; y de chico, es el en su rol de madre afligida por a la gente pobre y enferma que
muchacho sin hogar, recién perder a una pequeña en manos de carece de atención médica. El joven
iniciado en la delincuencia. Por su la violencia. También, en la profesional de origen muy humilde
parte, Ladydi en su faceta de secuencia está presente El Buitre, está encarnado por el doctor Cova,
adulta es la joven madre humilde, uno de los pandilleros de la banda. quien logra superar sus conflictos
víctima de la violencia del barrio Igualmente, figura el doctor Cova, éticos. El Comisario Peña es un
donde vive. También, es la quien representa el rol de joven muy buen policía, un profesional íntegro
adolescente de un barrio muy humilde, del mismo barrio donde que busca resolver sus casos
pobre de Petare, que descubre viven los pandilleros, pero con descubriendo la verdad y a los
que su mejor amigo es ahora uno estudios. responsables, sin importar si son
de los delincuentes del sector. personeros del Gobierno. El
Gobernador, en cambio, es un
político inescrupuloso, capaz de
contratar a un sicario para ocultar
una infidelidad y a quien le tiene sin
cuidado la huelga de los médicos y
la situación de los enfermos que
acuden a los centros hospitalarios
públicos que están bajo su
jurisdicción. Ladydi es la madre
humilde, víctima de la violencia.
162
Actuación de los La Parca aparece en una situación El conflicto interior de La Parca La Parca aparece como un héroe
protagonistas que lo pone en conflicto con la vida pareciera profundizarse. En la caído, rodeado de sus seguidores
que lleva, al ver que su amiga está escena, este hombre rudo y asesino que alzan su cadáver para
en riesgo por culpa de él y por las despiadado, se desmorona, sufre y homenajearlo. Y se escucha su voz
circunstancias que casi lo llevan a hasta llora. en off, con un discurso del
asesinarla. Eso lo hace recordar y delincuente que en el último
reflexionar. Se le ve con la cabeza momento de su vida, en su ― hora
gacha, abatido. cero‖, pareciera arrepentirse de sus
crímenes. Mientras que Ladydi es
una víctima y una sobreviviente de
la violencia en los barrios
marginados.
Interacción con otros En este fragmento la única La Parca recibe los reclamos de Aunque en la escena La Parca
jóvenes o personajes interacción que se produce entre el Ladydi, El Buitre y del doctor Cova muere, es aclamado y llorado por
protagonista y otros personajes es sin reaccionar con su usual sus seguidores, que levantan su
con la doctora, que trata de agresividad, más bien los acepta sin cuerpo del piso y lo elevan como si
convencerlo de que desista del replicar. se tratara de una figura mesiánica.
secuestro en la clínica.
Intención y resultado de Podría pensarse que las palabras Los reclamos que le hacen a La Tras su muerte, La Parca, que ya
esa interacción de la doctora sumadas al peligro Parca Ladydi, El Buitre y el doctor era considerado por los pobres y
que corre la vida de Ladydi a Cova repercuten en el lado frágil del enfermos como un héroe, se
causa del asesinato frustrado, sicario y agudizas su conflicto con la convierte en una figura aún más
contribuyeron a hacer reflexionar a vida de que ha llevado. Esta escena idealizada. Pareciera que sus
La Parca. En esa secuencia se trata de mostrar que aun el criminal seguidores olvidaron sus crímenes y
observa un cambio en él, como si más despiadado puede justifican sus acciones por ser un
su rudeza comenzara a debilitarse desmoronarse en una situación que producto de las injusticias de una
y hasta se le ve afligido. afecte a sus seres más queridos. sociedad en descomposición.
163
Tabla 4. “La hora cero”
Análisis de una selección de fragmentos de la película, desde su expresión o cómo
165
Tabla 1. “Secuestro express”
Ficha Técnica
166
Tabla 2. “Secuestro express”
El relato y su argumento o qué
167
Secuencia de las ciudad se presenta a Dolor como pandillero, taxista y ― cazador
acciones y los de chicos ricos‖. En otra escena callejera, Trece conduce una
acontecimientos motocicleta y fuma un cigarrillo, mientras otro cartel lo identifica
(continuación) como de la ― clase media y romántico‖.
A continuación se intercalan secuencias de dos lugares de la
ciudad. Una transcurre dentro de una camioneta tipo minivan
aparcada en una calle, donde Martín y Carla conversan y
consumen drogas. A él se le ve afectado por la cocaína. Ella
luce cansada, mientras fuma un porro y un cartel la presenta
como ― voluntaria en un hospital público‖. En la otra secuencia,
Trece se sube a un coche donde se encuentran Budú, Dolor y
Niga para ir tras sus próximas víctimas, mientras consumen
drogas. A este último un cartel lo identifica como exconvicto,
santero y asesino.
Siguiendo con la secuencia de la pareja, Martín se enferma y
Carla conduce para llevarlo a una farmacia de guardia. En la
otra secuencia, Trece y Niga siguen al asecho de sus víctimas
y los siguen en el otro coche. Carla y Martín entran a la
farmacia, compran varios artículos y salen para volver a tomar
su vehículo aparcado afuera. Allí, los delincuentes apuntan a
los dos chicos con pistolas, golpean a Martín y lo hacen subir
al asiento de atrás, mientras que a la joven la obligan a que
conduzca. Los delincuentes se suben también al vehículo con
ellos, le quitan a Martin el móvil y a ella le quitan la cartera y le
exigen que les diga dónde vive, les dé información sobre la
familia, quién es el padre, qué hace y su número de teléfono,
pero que siga conduciendo.
En otro lugar, está el padre de Carla, cuando recibe una
llamada de los delincuentes secuestradores que le exigen una
suma de dinero, ― 40 palos‖, por devolverle a la hija
secuestrada. En otra secuencia, Dolor, en la línea de taxis,
habla con un sujeto que le recuerda que le faltan un par de
trabajos más.
De nuevo la acción se traslada al interior de la camioneta y aún
es de madrugada. Los delincuentes presionan a la pareja de
chicos, los insultan, molestan a Carla, golpean a Martín. En
determinado momento los adelanta una patrulla de la policía.
Los que van en el asiento trasero se esconden y Trece, que va
en el lugar del copiloto simula que es el novio de la chica. La
patrulla sobrepasa a la camioneta y los delincuentes se ríen de
la policía. Luego, llaman al padre de Martín y le piden en
rescate por su hijo la cantidad de ― 30 palos‖. Seguidamente,
Trece llama a su madre y sostiene una conversación con ella,
él le habla como un niño caprichoso y malcriado. También,
suena el celular de Budú y es su pequeña hija, que le pregunta
dónde está; él le responde afectuosamente y le pregunta qué
hace despierta a esa hora. La pequeña le pide hablar con su
― tío Niga‖. Las conversaciones se suceden en paralelo, para lo
que la pantalla se divide en varios cuadrantes.
En una de las aceras de las avenidas por donde transitan,
unos transformistas y prostitutas llaman la atención para captar
clientes. Los delincuentes se burlan de ellos y disparan al aire.
Mientras Niga sigue conversando con la hija de Budú y le dice
que no pasa nada.
168
Secuencia de las En la cabina de una emisora de radio, un locutor anuncia que
acciones y los son las seis de la mañana. De vuelta en la camioneta, los
acontecimientos delincuentes le piden a la chica la clave de la tarjeta y la hacen
(continuación) que se detenga en un cajero automático de un banco. Obligan
a Martín a que saque el dinero del cajero, mientras Niga lo
amenaza. Ella le dice el número a Trece. Éste toma el asiento
del conductor y le pregunta a la chica sobre uno de los
números de su clave, ― ¿qué pasó en el 91?‖. A lo que la chica
responde ― se murió mi mamá‖. Mientras Martín está en el
cajero del banco, otro delincuente atracador armado con
pistola lo acorrala y le exige que le dé el dinero. Niga, se da
cuenta y apunta al delincuente que mantiene acorralado a
Martín. Los dos criminales se enfrentan, el atracador se distrae
por el sonido de su móvil y Niga le dispara. El saltante cae
muerto. Niga obliga a Martín, que está salpicado de la sangre
del otro delincuente muerto, a subir a la camioneta.
Siguen el recorrido en ésta. Niga y Trece se quedan en los
asientos delanteros, este último conduce. Carla, Martín y Budú
van en el asiento de atrás. Budú le tapa los ojos de Martín. Se
intercalan imágenes de un hombre tomando un baño en un
yacuzzi. Mientras que los delincuentes y sus víctimas se
detienen en un edificio y suben por un ascensor. También, le
vendan los ojos a Carla.
Llegan a un piso lujoso de un homosexual, Marcelo, con quien
los delincuentes sostienen una conversación amistosa y
negocian comprarle drogas. A Martín lo llevan a una habitación
y Trece le habla en tono amenazante, mientras el chico luce
muy afectado por el asesinato que presenció y la situación que
está viviendo. Carla permanece sentada con los ojos
vendados, escuchando las conversaciones de los criminales.
Niga y Trece prueban las drogas que les ofrece Marcelo y éste
les pide que lo dejen media hora con Martín como parte de la
negociación. Los secuestradores acceden. En ese momento,
Carla se destapa los ojos y les pide que no dejen a Martín allí.
Los delincuentes golpean a la pareja de chicos. Finalmente,
salen del lugar con Carla a quien obligan a mostrar tranquilidad
mientras dejan el lugar. Ellos llevan un maletín de drogas que
compraron a Marcelo.
Adentro, Martín y Marcelo sostienen una conversación
amistosa, en la que dan a entender que se conocen y que
tienen una relación de pareja. Martín le pide a Marcelo que
llame a la policía y el otro le dice que no le prestarían atención.
Una vez en la calle ya amaneció, Niga, Budú, Trece y Carla se
dan cuenta de que les robaron la camioneta y el hecho altera a
los delincuentes. Budú convence a los otros de regresar al piso
de Marcelo a pedirle su camioneta prestada. Adentro, Marcelo
y Martín continúan con su conversación amistosa y este último
se droga. Marcelo le dice al joven que ha vivido dentro de un
oscuro closet.
Mientras los otros suben las escaleras del edificio, Niga le
recuerda a Budú que aún no ha pasado la media hora y que su
regreso anticipado puede molestar a Marcelo. Cuando entran
al interior se encuentran a Martín y Marcelo juntos, lo que
desconcierta a Carla. Martín trata de explicarle a su novia que
169
Secuencia de las no es lo que parece. Ella se da cuenta de quién es su novio y
acciones y los le pide a los secuestradores que la saquen de allí.
acontecimientos En la calle, imágenes de una avenida de la ciudad de mañana,
(continuación) con tráfico de vehículos. En off se escucha un presentador de
radio diciendo que son las seis y media de la mañana. Los
delincuentes y Carla van dentro de la camioneta de Marcelo
transitando. En el maletero, va Martín atado. Los delincuentes
y los chicos discuten, pero comienzan a hacer bromas sobre
Martín. Niga saca una caja de porros, enciende uno y lo fuma.
Transitando por una calle de la ciudad, los detiene una
alcabala de la Guardia Nacional. Un guardia le pide a Trece su
licencia de conducir y papeles del vehículo. El guardia nota el
olor a porro, la situación extraña dentro del vehículo e interroga
a sus pasajeros. Los delincuentes negocian con el guardia que
los deje pasar a cambio de darle uno de los paquetes de la
droga que acababan de comprar.
Siguen el recorrido, en la radio se escucha en off la voz del
entonces Presidente de la República en uno de sus discursos.
Adentro, los delincuentes y Carla consumen drogas. Ella les
dice que no puede tomar una de las píldoras que le da Budú
porque cree estar embarazada. Pero los delincuentes insisten
y ella accede. Van transitando por una calle del centro de la
ciudad, donde se ven muchas personas caminando, un
mendigo sin piernas que se moviliza en una tabla con ruedas
por las aceras. Los secuestradores detienen la camioneta
cerca de una joyería y Budú le dice a Martín que se baje,
compre unos relojes, pague con su tarjeta y vuelva en unos
minutos o asesinarán a la chica. Los otros siguen su recorrido.
Niga acompaña a Martín, mientras el pordiosero sin piernas los
observa, llama a Niga por su nombre y le pide dinero, lo que
distrae al delincuente; situación que Martín aprovecha al
observar que hay muchos policías en la calle. Martín le dice a
Niga que escapará, que irá con los policías y Niga le recuerda
que tienen a Carla. Martín le responde con frialdad ― mátala‖ y
camina hacia donde está un policía.
Se alternan dos secuencias, en una Martín mezclándose entre
la gente de la calle, incluso en una procesión de la Semana
Santa y dentro de la camioneta, los delincuentes discutiendo
con Niga por haber dejado escapar a Martín. Carla escucha a
Niga contar que a su novio no le importó que la vida de ella
corriera peligro y huyó. La joven entra en crisis, por lo que
acaba de oír mezclado con el efecto de las drogas.
Nuevamente, desde la camioneta los delincuentes llaman al
padre de Carla, quien se encuentra en su casa junto al de
Martín y a detectives de la policía esperando instrucciones de
los captores. Budú le dice al padre de Carla que el chico se fue
y que ahora el rescate que exigen por la chica es mayor, de 80
millones.
Por su parte, Martín trata de conseguir algún transporte
público, llama un taxi y justamente sube al de Dolor, quien
inmediatamente reconoce al chico.
Se suceden imágenes de la ciudad y sus contrastes de
grandes torres y barriadas populares en los cerros. Los
delincuentes llevan a Carla con los ojos tapados al salón
170
Secuencia de las abandonado de una escuela y en el fondo se escuchan voces
acciones y los de niños. Le atan las manos y los pies. Niga y Budú se van.
acontecimientos Ella está casi sin consciencia debido a las drogas. Trece, que
(continuación) se preparaba una droga ve que la chica está mal y la asiste.
Ella le cuenta de su trabajo en un hospital salvando niños
pobres. Le cuestiona a Trece qué de malo tiene el que ella sea
una chica rica y el secuestrador responde que él también tiene
dinero; pero, que mientras en esa ciudad unos viven
marginados ella anda en un coche de lujo, con ropa y joyas, lo
que despierta el odio de los otros. Entra Budú, los sorprende
apuntando con dos pistolas y hace que Trece salga del lugar.
Se queda con la chica, la amenaza con el arma y trata de
abusar de ella, pero Trece lo interrumpe. Los dos delincuentes
discuten, Budú con arma en mano. Entra Niga y los detiene.
Dejan sola a la chica, pero antes de salir Trece la desata.
Afuera, los delincuentes se encuentran con Dolor, quien les
trae de vuelta a Martín en el maletero de su taxi. Se repite la
secuencia del inicio de la película, pero en esta oportunidad se
ve que es Niga quien se asoma al maletero y amenaza a
Martín con el juego de ― la ruleta criolla‖ y lo asesina de un
balazo en presencia de sus compañeros delincuentes.
En otra secuencia, el padre de Carla llega con un maletín a un
sitio donde se escuchan de fondo voces de niños. Suena su
móvil y se escucha a Budú dándole instrucciones. El padre de
la chica le dice que nada más pudo reunir en efectivo parte del
dinero. Entra en una sala donde se encuentran niños jugando.
El delincuente, por teléfono, lo amenaza con que matará a los
niños y a la hija si no le cumple, que deje el maletín en un
determinado lugar y espere instrucciones; cosa que el padre
de la muchacha cumple.
En otra habitación del sitio, los tres delincuentes comentan
sobre el dinero que acaban de contar y que está incompleto.
Trece trata de persuadir a sus compañeros de que aun así es
bastante dinero y que es tiempo de liberar a la chica a lo que
sus compañeros acceden.
De nuevo, los delincuentes viajan con Carla en la camioneta
de Marcelo por una carretera solitaria. En la radio dicen que
son las siete y media de la mañana. Se detienen, se bajan
todos a la orilla del camino y amenazan a la chica con que la
van a asesinar. Hacen varios disparos, pero la dejan
abandonada en el sitio pero con vida. Al rato se detiene una
patrulla de la policía, un oficial interroga a la chica que apenas
puede hablar y pedir que la lleven a su casa. Le dicen que se
suba a la patrulla que la van a llevar. La chica nota algo
dudoso y se niega a subir pero la obligan y la encierran en
parte trasera. Resultaron ser policías corruptos que también
viven del secuestro. En un momento, la patrulla se detiene.
Carla escucha que alguien está forzando la puerta de la
patrulla donde está encerrada y es Trece, quien le dice que
huya. La chica sale del vehículo aparcado a la orilla de un
camino solitario y corre hacia la carretera. Luce perdida hasta
que su figura se aleja.
En otra secuencia, se ven imágenes de la ciudad. Un coche se
detiene y adentro va Carla, quien hace una llamada a su padre
171
Secuencia de las desde el teléfono móvil, le dice que quiere que conozca a su
acciones y los hija adoptiva. El coche vuelve a desplazarse por una vía de la
acontecimientos ciudad. Una voz en off comenta con ironía los contrastes entre
(continuación) pobreza, hambre y riqueza. Al final se ve una avenida de la
ciudad y se escucha un rap que cuenta la historia de un
secuestro express.
Clímax o nudo de Luego de que Carla conoce que su prometido huyó y le dijo a
la historia Niga que podían matarla, la chica entra en crisis. Cuando
queda sola a expensas de los tres delincuentes se abandona a
los efectos de las drogas. Sin embargo, sostiene una
conversación con Trece en la que le cuenta sobre su trabajo
salvando pequeños. Pero el secuestrador le hace ver que los
jóvenes como ella, que ostentan riquezas y viven a espaldas
de la realidad del país, se ganan el odio de los otros, de
quienes se encuentran en la miseria. Luego, ese odio se ve
reflejado en la manera cruel como Niga asesina a Martín,
jugando a ― la ruleta criolla‖. Después de girar el cargador del
revolver un par de veces y dispararlo sin efecto mientras se
escucha a la víctima rogando desesperada. Finalmente, se oye
el disparo del arma que asesina a Martín y la cámara se va a
negro.
Principales Las diferencias sociales de una ciudad latinoamericana que
conflictos y dan origen a la indiferencia y al odio entre sectores de la
tensiones población opuestos. La delincuencia organizada que arrastra a
jóvenes de distintos estratos sociales. La pérdida de valores en
esa sociedad, donde incluso se desprecia el valor de la vida de
los otros. El tráfico y consumo de drogas que envuelve a los
jóvenes independientemente de su clase social. La
homosexualidad no declarada. La traición de un novio hacia la
joven que es su prometida. La descomposición social y la
corrupción que se extiende a las fuerzas armadas y a los
órganos policiales. La impunidad del delito.
Escenarios y La ciudad de Caracas, sus avenidas, calles, sus cordones de
ambientes miseria y urbanizaciones de mansiones de gente adinerada.
Una discoteca, un apartamento lujoso, una escuela de un
sector popular.
Valores Valores: El amor de un padre hacia sus hijos. El afecto
compartidos que familiar. La idea de formar pareja con miras a un hogar.
subyacen Antivalores: la posesión de bienes materiales como signo de
poder, ya sea una camioneta lujosa, una motocicleta, joyas,
armas.
Relación causa- En esta historia queda sin resolver el tema de la aplicación de
efecto y posible la justicia a los tres secuestradores, Trece, Bubú y Niga; y al
distorsión homosexual traficante de drogas, Marcelo; así como al guardia
nacional y a los policías corruptos. Este tipo de cierres en los
que interviene la justicia son propios de películas del género de
suspenso o thriller. Aunque “Secuestro Express” ha sido
catalogado como un film de ese género, su desenlace se
apega a la realidad venezolana, no la distorsiona. Cabe acotar
que en Venezuela un alto porcentaje de los crímenes, incluso
los más violentos, no llegan a manos de la justicia. Esta
situación se repite en el caso de la corrupción en los cuerpos
policiales y de otras fuerzas responsables del orden.
172
2b- Los personajes Masculinos Femeninos
Denominación de Trece, Budú, Niga y Martín Carla
los principales
Denominación de Dolor, integrante de la banda; La hija de Budú y la madre de
los secundarios el hijo y la hija de Budú; Trece.
Marcelo; el doctor Gutiérrez,
padre de Carla; el padre de
Martín. La vendedora de la
farmacia, policías y guardias
nacionales corruptos, un
mendigo sin piernas que se
arrastra en una carrucha,
transeúntes de la ciudad.
Descripción de • Trece (protagonista). Es un • Carla (protagonista). Es
algunos de los joven de la clase media, que una joven de clase alta, con
personajes vive con su madre, una mujer estudios de medicina, hija de
educada, que consume drogas un médico.
y que se excede en cuidados La chica trabaja en el área de
con su mascota, un pequeño pediatría de un hospital
perro. público sin recursos,
Trece tiene su propia atendiendo a niños pobres.
motocicleta. En oportunidades Usa joyas y ropa costosa.
emplea un lenguaje cuidado, Tiene una camioneta lujosa.
por lo que pareciera tener Consume drogas, al igual que
estudios. No le hace falta el su prometido Martín, quien
dinero, como el mismo también es hijo de una familia
asegura; sin embargo, forma de clase alta.
parte de una banda del crimen Para ella, que proviene de
organizado que realiza una familia rica, es lo natural
secuestros express a chicos exhibir sus joyas, su vehículo
ricos; y además, trafica con lujoso y todo cuanto
drogas. Este joven tiene ideas representa el poder
en contra de jóvenes de la económico del grupo social al
clase alta, que hacen alarde que pertenece. Pese a su
de su poder económico. profesión, pareciera ser
En situaciones de gran indiferente al hecho de que la
tensión, Trece luce como el mayoría de la población de
más equilibrado y hasta su país vive en la miseria,
compasivo de la banda a la situación que cambia
que pertenece. De hecho, al después de la experiencia del
final de la historia, él es quien secuestro.
rescata a la víctima del Al final del film, Carla es una
secuestro que sobrevivió, profesional, que adoptó a una
Carla, de volver a ser pequeña.
secuestrada por policías
corruptos.
• Budú (protagonista). Joven
de origen humilde, padre de
familia, artista popular, que
pinta y también es cantante de
rap. Es un padre muy amoroso
y vive pendiente de sus dos
pequeños hijos, un niño y una
173
Descripción de niña. En dos oportunidades le
algunos de los ve interactuando con ellos,
personajes una vez jugando con el niño y
(continuación) consintiéndolo; y la otra,
sosteniendo una conversación
telefónica por teléfono móvil
con su pequeña, a quien trata
de manera afectuosa en todo
momento.
También, Budú es parte de la
banda de criminales que
secuestran y trafican drogas.
Ante sus víctimas es un
hombre agresivo, que golpea,
apunta con armas de fuego,
amenaza constantemente y se
dirige hacia los de la clase
social alta con mucho
desprecio, ironía, insultos y
malas palabras. Si bien en el
relato, Budú no llega a
descargar el arma en contra
de sus víctimas, su sola
presencia y su actitud
amenazadora generan una
atmósfera de fuerte tensión
psicológica.
174
Evolución a lo Posteriormente, en una como un artista, un pintor
largo de la historia conversación en su teléfono popular y un cantante de rap.
(continuación) móvil se revela que Trece vive Su personalidad presenta
con su madre, una mujer de esos dos extremos, en uno
clase media, consumidora de se ve como un artista
drogas que él le ayuda a sensible, un padre afectuoso,
conseguir. Al igual que ella, el consentidor, que se desvive
chico también las consume y por sus hijos, como se
más adelante en el relato se evidencia en la conversación
dan muestras de que la banda, por el teléfono móvil que
además de realizar sostiene con su pequeña,
secuestros, está involucrada mientras viaja con sus
en el negocio de las drogas. víctimas de un lugar a otro de
Hacia el desenlace de la la ciudad. En la otra faceta,
historia, Trece sostiene una Budú es un criminal cínico,
conversación con la chica cruel, especialmente con la
víctima y le confiesa que él chica secuestrada.
también tiene dinero, pero le Sin embargo, al final de la
cuestiona su estilo de vida historia accede a aceptar la
ostentoso, de espaldas a cantidad de dinero que el
quienes viven en la pobreza, padre de ella logra reunir
revelándose como una para pagar por su rescate,
especie de filósofo social, que aunque no fue la totalidad de
se indigna ante los la suma que le habían exigido
desequilibrios y las injusticias para liberarla.
que existen entre los distintos
estratos de la población de su
país. Pareciera albergar
ciertos resentimientos en
contra de los chicos ricos.
Sin embargo, al final de la
historia, este personaje
muestra compasión para con
su víctima sobreviviente, a
quien rescata de ser
nuevamente secuestrada.
Roles que Joven de clase media, Joven de clase muy humilde.
representan proveniente de un hogar que Transgresor de la ley
comparte con su madre y un violento. Traficante y
perro. Transgresor de la ley consumidor de drogas.
violento y pandillero. Desprecia a quienes no son
Traficante y consumidor de del barrio.
drogas. Por otra parte, es un Al mismo tiempo es un padre
soñador y justiciero, que de familia, pendiente de sus
cuestiona las marcadas hijos y un artista formado en
distinciones entre ricos y la calle, que pinta y canta rap.
pobres que existen en su país.
Expectativas Hacer justicia social Obtener dinero
secuestrando a chicos ricos transgrediendo la ley.
que hacen alardes de su poder Proveer a sus hijos y cuidar
económico. Quitarles su dinero de ellos. Vivir de su arte.
transgrediendo la ley.
175
Responsabilidades Miembro de una banda del Igualmente, es integrante de
y oficios crimen organizado que se la misma banda de criminales
especializa en hacer que practica secuestros
secuestros express y en express.
traficar con drogas. Artista popular, pintor y
cantante.
Padre de familia.
Ámbito de trabajo La ciudad. La ciudad.
Grupos sociales Trece y Budú si bien pertenecen a estratos socioeconómicos
que representan distintos, a la clase media y baja respectivamente, son jóvenes
que ven como oponentes a otros que hacen alardes de su
poder y riqueza, y que además son indiferentes ante quienes
viven en la miseria. Sin embargo, ambos escogieron el camino
de la delincuencia para obtener dinero fácil y son capaces de
cometer crímenes como el secuestro, el tráfico de drogas, el
asesinato, para alcanzarlo. En Trece la justificación de su
conducta criminal es, supuestamente, su consciencia sobre las
injusticias de la sociedad donde vive; mientras que en Budú es
proporcionarle a su familia bienes materiales que otros le han
privado.
Figuras de Trece, hacia el final de la Budú, en su rol de padre,
referencia o historia, en la conversación aparece ante sus hijos como
resonancia que sostiene con su víctima, el hombre que lucha por
Carla, presenta un discurso en ofrecerles una mejor calidad
el que esboza rasgos del de vida, asociada con la
― alzao‖, en busca de alcanzar tenencia de objetos
los ideales de igualdad y materiales, como el juguete
libertad; pero también del que le ofrece a su hijo al
héroe justiciero, salvador del inicio del relato, para que se
pueblo. luzca ante las niñas del
Ese ― alzao‖ y ese ― héroe‖, en barrio. Es el ― Juan Bimba‖
pro de alcanzar sus ideales, urbano, el hombre humilde
representan antivalores. que se levanta de madrugada
Actúan a sus anchas, de a trabajar para ganar el
manera anárquica, con una sustento de su familia y que
libertad ilimitada que les vive en un barrio marginal.
permite llevarse por delante a Por otra parte, Budú
otros que obstaculicen sus representa al delincuente de
propósitos supuestamente a barrio armado, cuya sola
favor del pueblo, aunque en presencia infringe temor y
realidad, lo que persiguen es respeto a sus víctimas.
su bienestar personal. ―Cuídate del barrio, papá‖, le
dice a su víctima Martín,
antes de que su compañero
Niga lo asesina de un balazo.
Budú es el ― alzao‖ en su
versión urbana del barrio
marginal.
Presencia/ausencia Sobre la familia de Trece el Budú es padre de familia de
de la familia relato solo muestra a una dos pequeños. La hija llama
madre, una mujer de la clase ― tío‖ al compañero de la
media que usa a su hijo. En banda de secuestros, Niga;
una secuencia del relato, en con lo que puede presumirse
176
Presencia/ausencia pleno desarrollo del secuestro, un vínculo familiar entre los
de la familia ella lo llama al celular y le personajes, que quizá sea
(continuación) pregunta: ― ¿Tienes mi vaina? sólo producto de la
¿Me conseguiste?‖. Al hermandad que suele haber
parecer, refiriéndose a drogas. entre miembros de una
pandilla de delincuentes.
Los "otros" o los En este relato, la figura materna de los sectores marginados
ausentes aparece ausente, a diferencia de lo que ocurre en otros films
venezolanos del período en estudio. En esta historia se
encuentran roles que estaban ausentes en las otras que
integran el estudio, como es el caso de la figura paterna,
representada aquí por uno de los delincuentes, Budú.
También, es de hacer notar la destacada presencia de clases
sociales como la media, en rol protagónico; así, uno de los
secuestradores es un chico de este grupo de la sociedad,
Trece y las víctimas, una pareja de jóvenes ricos; Carla y
Martín. Estos representantes de sectores económicos
opuestos, secuestradores y secuestrados, que generalmente
se ignoran entre sí, aquí se ven obligados a mirarse de frente,
los unos a los otros, en una situación de extrema tensión,
como lo es un secuestro, donde salen a relucir los odios,
resentimientos y conflictos sociales latentes.
177
Tabla 3. “Secuestro express”.
Análisis de una selección de fragmentos de la película, desde su argumento o qué
Selección publicada con protección en: http://www.youtube.com/watch?v=s0T6s48y81w&feature=youtu.be
181
Tabla 4. “Secuestro express”
Análisis de una selección de fragmentos de la película, desde su expresión o cómo
184
Análisis de las entrevistas
La trayectoria como cineasta de Alejandro Bellame remite a una temática urbana, muy
de la Caracas actual; pero, con cierta carga nostálgica de lo que fuera su ciudad natal,
que recuerda como hijo de inmigrantes. Así, en su filmografía están presentes la urbe
como personaje, ―
dulce‖ y ―
amarga, según el propio realizador la califica; también, la
ciudad se presenta con sus escenarios hostiles, como el barrio marginal y el rancho,
un pequeño espacio donde se vive en hacinamiento y permanente zozobra, que es el
hogar de las familias pobres.
En el film ―
El rumor de las piedras‖ los personajes de Bellame son representantes de
esa urbe que retrata el cineasta, todos ellos tratan de sobrevivir. Caraqueños o
guaireños, desarraigados, marginados, olvidados, superficiales, víctimas, victimarios,
protagonistas resignados de su propio drama, que esperan ver exhibido entre las
noticias del telediario. En el centro de estas historias están los jóvenes de esa ciudad
hostil, carentes de sueños. Unos han perdido el sentido de arraigo al país y a la
familia, otros son hijos de padres ausentes y no tienen referentes familiares que los
guíen.
185
Al hacer un recuento por las historias y personajes de su cinematografía, nuevamente
sale a relucir el leit motiv de la tragedia presente en su primer largometraje de ficción
―
Fosa común‖ y de la que son víctima dos chicos jóvenes:
Una película filmada en el año ‘98 y que habla de dos personajes caraqueños.
Dos padres, un padre y una madre… la madre de un muchacho, de una
persona desaparecida en los sucesos del Caracazo en el año ‘89,… y un
diputado cuyo hijo ha sido herido en un atraco… Básicamente, es eso, dos
personajes de clases sociales completamente opuestas, …una persona de muy
baja formación, por supuesto muy pobre y una persona que es diputado, que
se supone que es un doctor de prestigio, etc., que tienen el mismo dolor
motivado por la violencia, la violencia en la ciudad y que se reconocen en ese
dolor (Bellame, 19 de julio de 2013).
Si bien el cineasta trata temas locales, que pese a haber ocurrido años atrás se
mantienen vigentes, en su búsqueda como artista también procura ofrecer historias
que desde lo local puedan tener un ―
sentido universal‖.
Posteriormente, en su film ―
El tinte de la fama‖ los roles protagónicos los ocupa una
pareja de dos jóvenes citadinos casados, de unos 20 y 30 años de edad, y de la clase
media. Su conflicto representa otra de las carencias en la juventud venezolana, que es
la búsqueda de identidad como individuo, pero que trasciende a la identidad como
seres sociales y como país: ―
…una pareja que busca salir de su situación económica a
través de un concurso de televisión, donde buscan dobles, dobles de personajes
famosos. Entonces ella, Magaly, trata de convertirse en la doble de Marilyn Monroe‖.
Para Bellame esa falta de reconocimiento existente en la sociedad venezolana
conduce a los chicos a copiar modelos foráneos, ―
…y no terminamos de reconocernos
con nuestras propias fallas, nuestras propias virtudes, nuestros propios defectos…‖
(19 de julio de 2013).
―
…me llamaba mucho la atención cuando yo veía en un noticiero de televisión
a una señora diciendo que le habían matado a su hijo y muchas veces por esas
caras no corría ni una lágrima… o notabas un cierto regocijo por convertirse en
una especie de protagonista televisiva frente a ese, a esa situación tan dura‖
(Bellame, 19 de julio de 2013).
Bellame habla de William y Santiago, los hijos de Delia que junto a ella protagonizan
―
El rumor de las piedras‖, como personas reales, cuyas historias aún inquietan al
cineasta y lo perturban. Para él, William, que en el film tendría unos 16 años de edad,
hoy sería un chico de 22 años. Su creador tiene la esperanza de que haya entrado en
razón y abandonado el camino de la delincuencia. ―
…los personajes siguen viviendo
después de las películas,… sí, yo creo que Santiagos y Williams hay, es lo que más
abunda en este país‖, asegura Bellame.
187
no hay un método estructurado, más bien trata de estar alerta y abierto para percibir la
realidad que luego aflora en sus guiones cinematográficos.
El rumor‖, es una película digamos con un tono… mucho más realista, afincado
sí en la realidad más cruda de lo que vive nuestro país y, específicamente,
nuestra ciudad…, me interesaba indagar, ver… cómo era el proceso de
transformación… de un niño inocente,…, cómo ese niño inocente podía
terminar siendo un victimario, un delincuente. Bueno, buscar esa respuesta,
indagar ahí ¿no? (Bellame, 19 de julio de 2013).
Y las historias de jóvenes siguen siendo una constante en las creaciones del
realizador venezolano. Luego de este último largometraje, el director adelanta un
nuevo guión basado en la novela de Eduardo Sánchez Rugeles, ―
Blue Label‖.
188
Por otra parte, cuestiona el que algunos artistas intenten dar lecciones a la sociedad
con sus creaciones.
Bellame reconoce que otros creadores venezolanos pueden compartir sus visiones de
lo que debe mostrar el cine nacional; en particular, se refirió al guionista David Suárez,
que fuera su amigo personal y quien escribió para destacados directores como Román
Chalbaud y Carlos Azpúrua. También, recordó a los realizadores de ―
País portátil‖,
Iván Feo y Antonio Llerandi.
…cuando yo vi ―
País portátil‖ me impresionó y me emocionó mucho porque me
di cuenta de que era una película que era muy venezolana, mostraba mucho de
nosotros como país y estaba hecha con mucha dignidad… a mi esa película
me ayudó a decidirme, a decidir que lo que yo creía como una especie de
sueño inalcanzable podía ser una realidad y, bueno, y estudié Comunicación
Social un poco influenciado por eso (Bellame, 19 de julio de 2013).
189
Análisis de la entrevista a Marcel Rasquin
Fecha: 11 de Julio de 2013. Hora: 2:10 p.m.
Lugar: oficina del entrevistado, ubicada en Altamira, Caracas
Presentes: Marcel Rasquin y Olga Toledo
Para el joven cineasta venezolano Marcel Rasquin la razón de ser de quienes hacen
cine es contar historias. Y en lo personal en su proceso creador se enfoca en construir
la psicología de los personajes de sus relatos cinematográficos.
Previamente a su formación como cineasta, estudió Comunicación Social en la
Universidad Católica Andrés Bello, en Caracas; y el haber alcanzado la máxima
calificación en su trabajo de grado le permitió obtener el premio otorgado por la
Fundación Carlos Eduardo Frías, que consistía en una beca de estudios fuera del
país. Fue así como llegó a realizar estudios de Postgrado en cine en Australia, en la
Universidad de Melbourne.
Antes de filmar ―
Hermano‖, la película que lo llevó del anonimato a convertirse en un
director galardonado y que fuera su ópera prima como largometraje de ficción, había
realizado algunos cortometrajes, ―
…pueden haber similitudes y cosas en común con
los personajes y los temas que exploré antes que eso en cortometraje, pero creo que
ahí hasta yo me puedo enredar‖ (Rasquin, 11 de julio de 2013). De ahí que durante la
entrevista, al solicitarle que hiciera un recuento de su experiencia como cineasta a
través de las historias y personajes de sus films, Rasquin se centró en esta película y
lo que representó para él como joven creador.
Pero lo que quizá marca ese enfoque intimista en la configuración del perfil de los
personajes de su film ―
Hermano‖ es el hecho de ser hijo de psicoanalistas, como él
propio Rasquin admite. De esa motivación particular nacieron Julio y ―
El Gato‖, dos
chicos hermanos que viven en un barrio marginal caraqueño. Este último, hace su
aparición en el relato siendo apenas un recién nacido, desde entonces vive una
evolución que abarca categorías de análisis que van desde niño abandonado,
pasando por las de estudiante con hogar y joven promesa del deporte; hasta que se le
ve como justiciero y hasta transgresor de la ley violento –en la secuencia donde venga
el asesinato de la madre–, para finalizar convirtiéndose en víctima de la violencia. Por
su parte, a Julio también se le presenta desde muy niño, rescatando del abandono de
sus padres a quien se convertiría en su hermano de crianza, Daniel. Ante los ojos de
su madre, Julio pretende ser un buen chico, lo que se corresponde con la categoría de
trabajador con hogar y promesa del deporte; pero, en realidad es presa del medio
donde vive que lo convierte en un pandillero y transgresor de la ley violento.
Prosiguiendo con las motivaciones que inspiraron el relato y los personajes de
Hermano, Rasquin (11 de julio de 2013) agrega:
Debo decir también, que es otro tema que me interesa, la insensatez. Eh,
porque si uno mete la lupa en la película o en la historia de la película creo que
todos padecen un poco de eso, ¿no?. A pesar de que entiendes sus
motivaciones, entiendes o espero yo que se entiendan…; detrás de todos ellos
hay una enorme insensatez; por una incapacidad, precisamente, de lidiar con
esa tristeza o con esa deuda, en el caso, de Daniel, que a él le resulta
imposible de pagar.
...mi intención inicial tenía que ver más con lo narrativo y con lo dramático y con
mi necesidad de contar un cuento. Te explico por qué, porque para mí el cine
es más grande que el cine –él mismo corrige lo que dijo en tono reflexivo–, el
contador de historias es fundamental para la vida,…, nos dan como un morral
de herramientas para entender de qué se trata la vida. Y nosotros solemos
aproximarnos a la vida y a los eventos de la vida, eh, a veces solamente con el
corazón y a veces solamente como con racionalidad. Y el cine, las historias,
tienen la potencia de que uno tenga revelaciones y epifanías sobre la vida con
191
el corazón y con la cabeza simultáneamente, cosa que no tiene otro medio. O
sea, si tú ves un muerto en la calle puede que te impresione enormemente,
pero eso no te va a partir el corazón… En cambio, la muerte de Hamlet nos
persigue a todos de por vida. Entonces, ese poder lo tiene el contador de
historias (…).
Como te digo eso, también me pasa que efectivamente yo también vivo aquí,
yo padezco la ciudad, yo amo Caracas… a mí me preocupa enormemente mi
país y el futuro de mi país. Y cuando estábamos en la preproducción llegó un
momento álgido porque el proyecto siempre, siempre, estuvo pendiendo en un
hilo desde el punto de caerse y nos preguntábamos ¿para qué? ¿Por qué
estamos haciendo esta película? Quizá para decir, ‗ay Dios hiciste una película‘
y ver tu nombresote en la pantalla (…) pero no era solamente por eso.
Nosotros teníamos (…) la necesidad y la convicción de que, cónchale, cómo
hacemos para que esto deje algo valioso. Que todo este esfuerzo sirva para
algo más allá de lo artístico y de lo gratificante que puede ser hacer una
película (…). En medio de la preproducción, buscando casting, el
financiamiento, las locaciones, los equipos, el equipo técnico, etcétera,
etcétera, decidimos todos los sábados ir allá arriba a La Dolorita, a una escuela
a darle a la comunidad un taller de cine y a hablar de lo que nos guste, hablar
de guión, y de producción, de cómo se filma, las cámaras, dolly, micrófonos. Y
fue hermoso. Cada sábado que fuimos para allá; es decir, no es que hubo
deserción cero, cada sábado había más gente. Porque claro era abierto y el
que quería venir, venía. Y la idea era que ellos escribieran un corto y grabaran
y editaran su corto y nos acompañaran. Y fue delicioso. Los chamos
súperinteresados en conocer la sangre y cómo, y las pistolas. (…) entonces
hicieron un corto y los acompañamos a ellos en el corto. Y las personas que
estuvieron en el taller, los más frecuentes participaron en la película como
aprendices en los distintos departamentos técnicos. De hecho, hoy en día,
varios de ellos trabajan, son técnicos de cine. Eh, y todo ese grupo y toda esa
comunidad son los extras que están en los partidos de fútbol (…).
Y somos muy amigos de la gente de Unicef porque Edgar Ramírez es
embajador de ellos y él es muy amigo de nosotros y todas las comunicaciones
que hacía Edgar Ramírez para Unicef las hacíamos nosotros ad honorem.
192
Al preguntarle al cineasta si realiza algún tipo de investigación de la realidad antes de
escribir sus guiones, en principio explica que no se planteó seguir el camino de otros
colegas de hacer un cine de denuncia social.
…te confieso que yo soy de los primero sorprendido en ver cómo la película ha
sido recibida como una película social. Eh, yo no tengo interés en hacer cine
social. Yo no salí a hacer un cine de denuncia. Entiendo el fenómeno y el
movimiento que hubo en los ‗70 y de los ‗80 de ese tipo de cine acá en
Venezuela y en Latinoamérica, motivado por una cantidad de razones muy
distintas a las cuales a mí me motivan a hacer cine (Rasquin, 11 de julio de
2013).
Rasquin explica que al inicio de su proceso creativo trabaja con personajes que extrae
de la realidad pero que son de ficción; aunque, en el desarrollo de su concepción llega
un punto en el que cobran vida.
193
Y creo que (…) hay muchos Julios, en el sentido de que la vida no les permite
hacerse la pregunta de qué te gustaría de qué te gustaría hacer a ti en la vida
sino que la vida los lanza a hacer lo que les toca, porque les toca (…) que los
pantalones cortos tienen que alargárselos para, bueno, ‗vaya a trabajar, vaya a
traer pan, vaya a traer comida´, conseguir plata porque aquí la vida (…) se vive,
aquí la vida se gana todos los días (…). Y eso, (…) como que aplasta
absolutamente la posibilidad de soñar con que si a ti te gusta el fútbol o te
gusta la música o te gusta ser cocinero o tú quieres ser médico, o sea, hay una
aplastante sensación de ‗no inventes, no inventes que eso no lo vas a poder
hacer‘. O sea, aquí la única vía es o malandro u obrero o motorizado, (…) y si
tienes algo de talento rapero (…).
Llegó un momento en que los dejé de ver como personajes de ficción. Sí, o sea
arrancan (…). Pero luego, llega un momento en que ya van ellos obrando bien;
incluso, antes de ver a los actores que los van a interpretar. O sea, ellos cobran
vida en el papel, en mi cabeza. Ellos ya empiezan a existir y a tomar decisiones
y hay cosas que hasta a uno lo sorprenden. A mí el final de la película me tomó
por sorpresa. Yo lo escribí y me tomó por sorpresa (11 de julio de 2013).
Creo que aquí tenemos muchos Max, que es gente que ha recibido tan poco
cariño que ni siquiera sabe cómo se siente eso. Que han recibido tan poca
atención y han llevado… –reflexiona y rectifica lo que viene diciendo–, se han
endurecido. La vida les ha endurecido el corazón y les ha hecho un callo y
viven con la certeza de que todo el mundo los quiere joder. Y eso sí, desde el
punto de vista macro, desde el punto de vista social es muy triste y delicado y
muy peligroso (…), porque tienes gente violenta, gente volátil, gente, eh, que
prende como un fósforo, pues.
194
Pelarle la piel a Daniel y a Julio, y poder tenerlos con el corazón en la mano en
carne viva, y escucharlo palpitar, y escucharlos latir, es un trabajo más
introspectivo para mí. Eh, en todo caso…, si hubo digamos investigación sobre
lo plausible que sería acá en Venezuela la situación del fútbol amateur, con
posibilidades e intenciones de llegar a futbolistas profesionales, a ver si eso era
verosímil. Pero sobre el verdadero carácter de Daniel, sobre el verdadero
carácter de Julio y quiénes son, de qué se trata su vínculo es definitivamente lo
que los hace, los construye como personajes. Eso creo que no se puede
investigar. O bueno, yo no lo investigo sino que lo investigo, no sé, dentro de
mí, teniendo muy claramente la consciencia de que no son perfectos, de que
no son de un solo color, de que tienen visiones sobre la vida muy particulares y
muy distintas cada uno (11 de julio de 2013).
Por otra parte, Rasquin explica el hecho de que en el cine venezolano aparezca de
manera recurrente el personaje del joven marginal e insiste en que la posición del
cineasta es la de un narrador de historias, cuyos personajes no responden a la tarea
de representar una lista de arquetipos.
No obstante, el tema de los jóvenes sigue estando en la agenda del cineasta como
asignación pendiente y confiesa que está preparando un nuevo guión con la historia
de un chico venezolano, pero en esta oportunidad de un pueblo.
Entre los principales realizadores que han marcado su carrera, Rasquin encabeza la
lista con el nombre de Quentin Tarantino y Spike Jonze. El venezolano admite que
antes de entrar al gremio cinematográfico vio poco cine venezolano; pero, ahora que lo
conoce igualmente se confiesa admirador del trabajo de los colegas que han hecho
cine dentro y fuera del país.
También, el joven realizador reconoce que si bien el tipo de abordaje que hace cada
uno de sus colegas locales puede ser diferente todos comparten una misma visión.
Este, nosotros salimos a hacer una película que tuviera carácter universal y el
universo social que muestra la película era en principio, y esto va a sonar
horrible, pero era conveniente para nosotros, dramáticamente, para contar esa
historia en esa circunstancia. Es decir, la pobreza es una desgracia, pero es un
hervidero de cultivo de drama. O sea, el drama se nutre básicamente de
dificultades y qué lugar más lleno de dificultades que un barrio caraqueño. Eh,
quizás el único acierto, donde la gente luego encontró mucha verdad en
―
Hermano‖ es precisamente eso, que yo no entré al barrio a hablar sobre el
barrio, yo no entré al barrio con una agenda, yo no entré al barrio con un
prejuicio (…).
Es decir, quizá la única cosa, (…), donde puede atisbarse una semilla de una
crítica en ―
Hermano‖ es la inexistencia de instituciones. En ―
Hermano‖ no
aparece una ambulancia, un policía, un fiscal, un juez, nada. Allá, ese lugar se
maneja y se rige por sí solo. Lo cual trae una serie de vicios y de distorsiones
de las relaciones de la vida, porque se organiza solo (Rasquin, 11 de julio de
2013).
198
Análisis de la entrevista a Diego Velasco
Fecha: 31 de Julio de 2013. Hora: 6 p.m.
Lugar: conversación a través de la plataforma Skype, en la que el entrevistado
se comunicó desde su casa en Los Ángeles, Estados Unidos; y la investigadora
desde Caracas, Venezuela
Presentes: Diego Velasco y Olga Toledo
Velasco se reconoce como un artista en cuyo proceso creativo escucha las voces y
planteamientos de quienes trabajan con él en sus proyectos. De manera que en su
primer largometraje para el cine, ―
La hora cero‖, los personajes que originalmente
concibió fueron recreados con los aportes de algunos miembros de su equipo de
trabajo.
Siendo hijo de padre cubano que vive en Estados Unidos, Velasco recuerda que
desde muy joven pasó temporadas fuera de Venezuela, hasta que decidió radicarse
en Los Ángeles. Es precisamente estando distante, que le surgió la inquietud de hacer
su primer film, motivación que complementó con un trabajo de investigación que
consistió en convertirse en un observador participante.
Estando fuera de Venezuela veía mucho las noticias que me afectaban, con
todo lo que estaba pasando en el país, que iba cambiando todos los días.
Entonces, (…), me fui al pasado para reflejar un presente. Y por eso ubico la
película –se refiere a ―
La Hora Cero‖– en los ‗90, cuando hubo una huelga
médica (…).
199
Me gusta el cine que te haga sentir emociones (…) traté de reflejar esa realidad
que yo siempre he estado fascinado en el día a día del venezolano. Y quería
tratar de plasmar lo que yo veía de una forma u otra, en el día a día en
Venezuela (31 de Julio de 2013).
200
Entonces, lo que trato es de mostrar distintos abanicos de personalidades que
viven en Venezuela y que la audiencia se refleje o que se sienta identificada
con uno o el otro. El que no se identifica con La Parca se identifica con el
doctor Ricardo, el que no se identifica con el doctor Ricardo se identifica con el
comisario Peña, el que no se identifica con el comisario Peña se identifica con
el Gobernador. Y así, traté de ver un poquito, (…), ese abanico de esas
personalidades masculinas y femeninas que habitan el día a día de la sociedad
venezolana (…).
…¿Me baso en la realidad? Sí –Velasco se autocuestiona y se responde–.
Como artista me trato de expresar con todo lo que me influye a mí, con las
personas que conozco, con todas las películas que veo, con las cosas que me
pasan, con la familia donde crecí, con el país donde viví o en el país donde yo
vivo ahorita. Eso es lo que me influencia a mí como artista y eso es lo que me
hace a mí escribir (Velasco, 31 de Julio de 2013).
Al igual que para sus colegas venezolanos consultados para esta investigación,
Velasco ve a sus personajes como seres recreados por la ficción, pero con mucho de
personas de la realidad, con independencia y hasta con poder de decisión. Al
preguntarle sobre sus personajes comenta con lujo de detalles y, en momentos, habla
de ellos como si existieran.
(…) para mí fue muy importante que cada personaje tomara sus propias
acciones y tomara el destino en sus propias manos y que, en base a las
decisiones que los personajes toman, las acciones que ellos producen son lo
que te demuestran o le dan un crecimiento o les hacen sufrir por sus
consecuencias. Pero, quería que los personajes tuvieran el control de su
destino y no que fueran manipulados por mí o la pluma del escritor (...).
La Parca es un tipo que vive bajo un código donde él dice de que ‗si yo llego a
tu puerta es porque te tocó y algo hiciste de lo que no eres inocente‘ (…). Ese
código siempre le funcionó y se pudo escudar de lo que estaba haciendo, hasta
que llega el día donde mata o dispara a una persona que no cumple el código
de él y eso le mueve el piso y eso le hace cuestionar lo que estaba haciendo
con su vida. Y se da cuenta de que tarde o temprano llega la hora, te llega una
encrucijada donde tú decides el camino que tú quieres seguir (…). En el caso
de La Parca hay una complejidad súperinteresante porque el rey no actúa
como rey, sino su corte lo hace ver como un rey, la corte que lo rodea (…).
201
Tiene su mano derecha, que es El Buitre, que a la final lo termina traicionando;
porque, simplemente, (…) así como La Parca tiene una agenda oculta, El
Buitre ―
jala pa´ su lao‖. Que digamos, en muchos países es los que la gente
está tratando para sobrevivir el día a día. Todo el mundo jala para su lado y de
allí es de donde viene su inspiración de ese Buitre, pues. Pero, La Parca es
alguien que no habla mucho, que representa como lo más oscuro de cada uno
de nosotros (31 de Julio de 2013).
Si bien prefiere dejar en manos del público la definición de ciertos rasgos de los
personajes de su film, explica que se imaginó al protagonista de ―L
a Hora Cero‖, La
Parca, sicario y jefe pandillero de una banda de criminales, como un hombre de unos
28 a 30 años de edad. Originalmente, pensó llamarlo El Tigre y que en su
caracterización tuviera el cuerpo tatuado con muchas rayas, una por cada víctima que
asesinó, evocando el dicho popular que dice, ―
qué es una raya más para un tigre‖.
Algo similar le ocurrió al realizador con la concepción del personaje del doctor Ricardo,
un médico que en principio sería un joven de clase media, que hizo sacrificios para
culminar la carrera y que se decepciona de su profesión al trabajar en hospitales
donde le corresponde salvarle la vida a criminales asesinos. Esa experiencia lo
convierte en un joven resentido, para quien la vida resulta injusta. Pero que en el
proceso creativo el personaje fue enriquecido por la participación del actor que lo
interpretó.
Es así como el personaje del doctor Ricardo termina siendo un chico de condición muy
humilde, que vive en un barrio marginal, que logra culminar exitosamente la carrera
universitaria de medicina; aunque, en el ejercicio profesional es agredido
violentamente y comienza a entrar en un serio conflicto ético.
Velasco comprende que cada joven es único y diferente de los otros; aunque, en la
Venezuela actual pareciera que existen sólo dos grupos de personas, diametralmente
opuestos.
(…) todo artista que se expresa trata de decir algo, trata de, sacarse el
demonio que tiene encima, que tiene adentro. En ese sentido, y yo me esforcé
mucho para que en la temática que refleja ―
La hora cero‖ nada fuera blanco y
negro, mostrar que entre blando y negro hay una escala muy grande de grises.
Y entonces, estando fuera de Venezuela yo veía que la gente en Venezuela se
reflejaba con polos opuestos, o eres rojo o eres azul. O eres alto chavista,
revolucionario, patria o muerte; o eres súperescuálido, qué no quieres saber
nada y botaste la ropa roja. Y entonces, la gente juzga a todo el mundo a su
alrededor según esos criterios y la realidad es que nadie es cien por ciento una
cosa u otra. Entre esas dos cosas estamos todos ahí tratando de sobrevivir (31
de Julio de 2013).
Si bien fue muy reservado al consultarle si tenía en proyecto otro film con personajes
jóvenes, llegó a comentar que piensa experimentar con el género de horror y con una
leyenda venezolana, ambientada en la región de Los Llanos del país.
Las películas de acción han dejado huella en el trabajo de este cineasta, quien cita
entre sus colegas venezolanos a Román Chalbaud y a su film Cangrejo, un thriller
policial.
205
Análisis de la entrevista a José Pisano
Fecha: 1 de agosto de 2013. Hora: 11 a.m.
Lugar: Oficina del señor Pisano en la empresa Cinematográfica Blancica,
ubicada en Sabana Grande, Caracas.
Presentes: José Pisano y Olga Toledo
(…) yo siento que el gran éxito del cine venezolano reciente es que le ha
permitido romper un paradigma contra ciertos prejuicios que existían (…), en lo
personal yo considero que (…) el cine de una época, digamos, lo que fue la
época de oro del cine venezolano entre los ‗70, los ‗80 y los ‘90, sí reflejaba
más un sector importante de la población, sobre todo un sector mucho más
marginal, de menores recursos. Y no solamente, (…), su forma o su modo de
vida particular sino además cómo afectaba al resto de la sociedad (…). (1 de
agosto de 2013).
206
(…) todas las de Chalbaud, que para mí es como nuestro Buñuel, de alguna
manera. Bueno, él recreó ese mundo, un mundo fantástico. Las mejores
películas para mí ―
La Oveja Negra‖ y ―
El Pez que Fuma‖, digamos, son un poco
esas fantasías dentro de esos niveles, digamos de pobreza o de personajes
que se mueven dentro de ese sector, ¿no? (Pisano, 1 de agosto de 2013).
Volviendo a las historias y personajes que muestran los cineastas venezolanos más
emblemáticos de la actualidad, especialmente los noveles, Pisano encuentra que
existe una ruptura con esa temática que marcó la época de oro del cine en Venezuela
y que ha convertido a algunas producciones del cine actual en éxitos de taquilla, como
el caso de ―
Secuestro Express‖, vista por más de 900 mil espectadores.
Hoy en día más bien yo siento que (…) el éxito ha sido romper un poco eso (…)
Más bien los jóvenes son los que percibo que han logrado separarse un
poquito más de ese discurso y dar una visión un tanto más distinta. A mí me
sorprende y celebro una película como ―
Esclavo de Dios‖, hoy en día en
cartelera –para el momento cuando se realizó la entrevista–, que trata de un
tema, un conflicto palestino-judío (…). Un tema más, más universal y menos
localista de lo que ha venido sucediendo con el cine venezolano (…).
Hubo un caso excepcional que fue ―
Secuestro Express‖, que fue la película
más vista en Venezuela ese año. Una película, por un lado venezolana y por
otro lado, una película que era censura ―
C‖, tratando un tema más violento (…).
Antes era un fenómeno que una película superara el millón de espectadores,
en un país que estamos hablando de aproximadamente 30 millones –quiso
decir de habitantes– y que, aproximadamente, vende el mismo número de
boletos que de población. Estamos hablando de que el año pasado (…) se
vendieron 30 millones de boletos, lo que es un valor que (…) se utiliza para
207
evaluar el comportamiento de un país respecto al cine. Una visita promedio
–quiso decir por año– (…).
Digamos, una película de medio millón de espectadores puede estar entre las
20 películas más vistas en el país en el año, lo cual da una cantidad importante
para un país que puede estar estrenando 150 ó 200 títulos –nuevamente, se
refiere a un período de un año– (1 de agosto de 2013).
Bueno, sin duda alguna un punto importante lo ha sido (…) Marcel Rasquin con
―
Hermano‖. Creo que ―
Hermano‖ significó un relanzamiento en el cine. La
película, sin mal no recuerdo, tuvo como 380 mil espectadores. No fue un
número alto considerando lo que hemos hablado. Pero, (…) es una película
estimulante. Y ese año, inclusive, fue como una cresta de ola que ayudó a que
películas como ―
Habana Eva‖, de Fina Torres, tuviesen sobre los 200 mil
espectadores y algún otro título que ahorita no me estoy recordando. Pero sí
recuerdo que apoyó –se refiere al film ―
Hermano‖– a que esas cifras se
incrementasen de manera importante. Creo que, sin duda, se ha convertido en
una referencia hoy en día fundamental. De otras personas que pudiesen estar
marcando pauta, yo me atrevería a mencionar a Carlos Malavé, (…) es una
persona que ha estado manejando este concepto de cine guerrilla, (…) ha
creado una maquinaria que le ha permitido estrenar dos películas al año,
participar en algunas otras. O sea, él está detrás de estas películas como ―
Las
Caras del Diablo‖, ―
Azotes de Barrio‖. (Pisano, 1 de agosto de 2013).
Es importante aclarar que de las dos películas que menciona el especialista, la primera
es un thriller policial estrenado en el año 2010 (Malavé, 2010), con una historia que
reconstruye un hecho real sobre un policía que va tras la pista del secuestro de su hija,
cuyas circunstancias coinciden con el crimen de otra chica en el que trabajó años
atrás; de ahí que, dada su temática este film no esté contemplado en la muestra.
Mientras que ―
Azotes de Barrio‖, si bien aborda el tema en estudio es una producción
que fue estrenada en el año 2013 (Fundearc, 2013) fuera del período en estudio.
208
Sobre todo por esta división que, bueno, ha venido ocurriendo
lamentablemente, en crear dos venezuelas; cuando, (…), somos una y
debemos tratar de conciliar intereses y reconocernos el uno al otro. Porque
siento que, bueno, tanto un lado como el otro ha pecado en tratar de no
reconocer al otro y de crear esa división y esa línea que no debería ocurrir. Yo,
también, allí lamento cuando se presentan casos como que intentan ir hacia
una vertiente por encima de la otra. Pero, siento que, en general, hay un
equilibrio y que sí, digamos, el cine, está logrando surcar este mar, de una
manera bastante equilibrada (1 de agosto de 2013).
Por otra parte, Pisano no comparte la opinión de otros críticos para quienes el cine
venezolano se encuentra encasillado en contar historias sobre la violencia y la
delincuencia en la calle, la marginalidad, la prostitución y otros problemas sociales.
―
Yo, siento que eso ya ha sido superado (…). Y es a lo que en este momento me
refería un poquito, como que el prejuicio que existía contra el cine venezolano‖ (1 de
agosto de 2013).
A juicio de Pisano, si bien tanto en el cine de los años ‘70, ‗80 y ‘90 como en el actual
persisten los temas de la violencia y la marginalidad con sus personajes; el tratamiento
actual es diferente. Mientras que los cineastas de décadas anteriores los plasmaban
en sus films siguiendo la tendencia del cine de denuncia social, en los tiempos
actuales las historias ofrecen una visión más intimista de los personajes y de sus
vidas, aunque transcurren en un entorno marginal y violento.
Según lo expresado por el crítico de cine, estos relatos cinematográficos que hablan
sobre los jóvenes marginales venezolanos desde lo afectivo y desde su intimidad,
parecieran impactar de tal manera en quienes los han visto y viven en el país, que aun
siendo historias y personajes de ficción es fácil reconocerlos como reales.
211
Capítulo 6. Análisis de los resultados
Los resultados de este trabajo de fin de máster representan un primer acercamiento a
la descripción de la manera como el cine venezolano ha construido la realidad actual
del joven marginal en sus producciones recientes. La aplicación de este modelo de
estudio al caso de un medio de comunicación de Venezuela constituye una
experiencia inédita. De momento, con esta investigación no se pretende hallar razones
para explicar en profundidad el camino tomado por la filmografía del país al tratar este
tema, aunque sí se espera incentivar a otros investigadores para que sigan indagando
sobre este medio de comunicación masiva, que además de resultar tan atractivo a los
jóvenes como audiencia los ha representado como parte de la sociedad.
Otros estudios sobre el tema de la exclusión de los jóvenes del país, mostraron como
resultado que este grupo social ha pasado al cajón de los olvidados o de los ―
otros‖, a
partir de las visiones de sí mismo o de la juventud venezolana que los propios chicos
pusieron de relieve. Es importante destacar que cuando se consultó a muchachos que
secundan la misma ideología del actual Gobierno o a quienes se oponen a ella ambos
grupos coincidieron en darle importancia al tema de la inclusión. Sin embargo, desde
su posición cada uno excluyó al grupo contrario. Hasta llegaron a emplear los mismos
términos discriminatorios del discurso político de uno u otro bando. Es curioso que
también de estos estudios haya resultado la inquietud por la autoexclusión. Y al igual
213
que surgieron expresiones discriminatorias sobre el tema ideológico, se mencionaron
otras en cuanto a la clase social, la raza o el género.
Por otra parte, para entender la raíz del problema de la delincuencia en los jóvenes y
en particular la que da lugar a crímenes violentos, estudios realizados en Venezuela
desde una perspectiva psicosocial (Moreno, 2007 y Moreno et al., 2009) dieron cuenta
de la relación existente entre este tipo de conducta y la presencia o ausencia de la
familia en la vida de los jóvenes que comenten tales delitos. De estas investigaciones
se obtuvo que en los sectores populares la familia matricentrada es la estructura
familiar que prevalece. La madre constituyó el referente principal de los hijos,
particularmente de los varones, además de ser el sostén del hogar; mientras que el
padre pasó a ser una figura ausente, aunque estuviera vivo. Desde pequeños, los hijos
varones provenientes de este tipo de hogares desarrollan una estrecha relación con la
madre, a quien respetan, al punto de seguir siendo hijos en su etapa de adultos
independientes. Según estos estudios, la ausencia de un vínculo familiar, incluso la
carencia de un hogar en el que sólo existe la figura materna como asidero, representó
un factor determinante en la configuración del perfil del delincuente popular violento.
En cambio, según estos estudios, si el joven procede de un hogar, y no del abandono
o de las calles, aunque viva en un entorno dominado por grupos de delictivos, tiende a
buscar el soporte de la madre y evita defraudarla dejándose llevar por presiones del
ambiente negativo de su entorno.
214
conflictiva con ellos y vida en permanente riesgo mortal asumida como un hecho
normal.
Cabe reiterar que esta historia es tan solo un ejemplo, a propósito de introducir los
resultados de la investigación en respuesta al segundo objetivo específico de este
trabajo de máster. A tal fin se indagó sobre la figura del joven marginado en diferentes
períodos del cine nacional, al igual que en la cinematografía latinoamericana y en un
género televisivo de gran aceptación en Venezuela, como lo es la telenovela.
En los años ‘60 y ‗70, otros temas del cine latinoamericano evidenciaban la rebeldía de
grupos con pensamientos políticos opuestos a la influencia norteamericana en los
países de la región y una sensibilidad hacia los problemas sociales. De esta época fue
representativa la película ―
Cuando quiero llorar no lloro‖, que algunos expertos
consideraron detonante del llamado ―
boom‖ del cine venezolano y que se mencionó
anteriormente entre los resultados de este trabajo. A partir de esta producción se
comenzó a forjar un cine netamente venezolano, dirigido por realizadores con
trayectoria, unos nacidos en Venezuela y otros con raíces distintas pero todos
igualmente involucrados con la realidad nacional. De la lista de directores de la época
resalta el nombre de Román Chalbaud, dada su numerosa producción y manera
particular de dibujar en sus films historias del país, con personajes marginados,
retratados muy a su estilo. Entre éstos estaba el joven delincuente víctima de la
sociedad, que en su origen carecía de maldad y que el cineasta concibió como
miembro de lo que él llamó ―
la pandilla de Dios‖. Retomando a Correa (2011) se puede
afirmar que Chalbaud confrontó al público venezolano con todos los ―
otros‖ de la
sociedad, con las víctimas de la intolerancia, lo que podría denominarse el ―
bestiario‖ o
los ―
nadies‖ del país.
De los estudios sobre el cine nacional realizados sobre esas dos décadas resultaron
temáticas sobre la marginalidad y personajes jóvenes humildes, entre ellos: el
surgimiento del movimiento de la guerrilla urbana, que enaltece al guerrillero, de origen
pobre, como héroe enfrentado a la hegemonía de los gobiernos; o la violencia en las
calles, con el protagonismo del delincuente de barrio marginal, del ―
malandro‖,
representado como antihéroe. De este último retrato es ilustrativa la película ―
Soy un
delincuente‖, de Clemente de la Cerda.
216
Por otra parte, al explorar otro medio masivo como la televisión y sus representaciones
de los jóvenes marginales como antecedente del cine venezolano centrado en esta
temática, resultó necesario mencionar a la telenovela. Desde las primeras
experiencias de este género televisivo los chicos de condición humilde aparecieron
como personajes marginados, a veces como hijos negados producto de la relación
entre una mujer pobre y un joven adinerado, caracterización heredada de la novela de
folletín. Sin embargo, hacia finales de los años ‗70 nació en Venezuela un subgénero
que algunos expertos denominaron la ―
telenovela de ruptura‖ y que dio cabida a la
concepción de perfiles y relatos más cercanos a la realidad actual del país que a la
ficción originaria del folletín. Así, la telenovela ―
Por estas calles‖ desenmascaró la
decadencia y la pérdida de valores en la sociedad venezolana, a través de una serie
de historias en paralelo contadas por personajes poco convencionales para ese
género, como el pícaro joven criollo del barrio marginal, personificado por Eudomar
Santos o el niño de la calle, sin hogar, que se convierte en delincuente a muy corta
edad, como el chico apodado Rodilla.
En ―
El rumor de las piedras‖ y ―
Hermano‖ el escenario era la violencia y la delincuencia
en un barrio pobre, que terminaron por arrastrar a algunos de los protagonistas, pese a
los esfuerzos de sus madres por protegerlos y convertirlos en personas de bien. Así,
vimos a Julio, personaje de ―
Hermano‖, como parte de una banda de criminales de
barrio. Por otra parte, William era un chico menor de edad, protagonista de ―
El rumor
de las piedras‖, que cometió un delito y terminó pagando una condena en una prisión
para jóvenes delincuentes.
En el clímax de estas dos películas hubo un hecho criminal que involucró armas de
fuego y víctimas. En ―
El rumor de las piedras‖ fue el momento cuando el chico asaltó a
mano armada a una mujer con su pequeña hija en las afueras de un banco, pero fue
sorprendido por la policía. En la misma secuencia su joven madre, Delia, apareció en
el lugar y logró persuadirlo para que se entregara y no disparara a las víctimas. Por
otra parte, el asesinato a balazos de Graciela, joven madre de los hermanos Daniel y
Julio, fue el nudo de la película ―
Hermano‖.
En ―
Secuestro Express‖ y ―
La Hora Cero‖ el qué de ambos relatos se centró en hechos
criminales cometidos por jóvenes: un secuestro de una pareja de chicos ricos y la
toma armada de una clínica privada por una banda de sicarios, que convirtió en
rehenes a pacientes, familiares, doctores, enfermeros y trabajadores. En el caso de la
primera película, los protagonistas secuestradores en su mayoría provenían de un
sector social marginal y sólo uno de ellos era de la clase media. En cambio, en la
segunda producción, todos los sicarios eran muy humildes. Igualmente, el clímax de
estos films involucró asesinatos con armas de fuego.
Entre los principales conflictos y tensiones que se pudieron deducir de estas películas
a manera de resultados, estaban: la situación de marginalidad en la que viven muchos
jóvenes venezolanos que habitan en los barrios o ―
cordones de miseria‖ de la capital;
la delincuencia armada presente en estos lugares y que atrae a los chicos; la culpa y
el temor de las madres que ven frustrados sus intentos por impedir que los hijos se
conviertan en delincuentes juveniles; la degradación del valor de vida del ser humano
con la perpetración de asesinatos violentos; el tráfico y consumo de drogas del que
son objetivo principal los chicos, independientemente de su estrato socioeconómico; la
218
descomposición de la familia, tanto por la ausencia de uno o de ambos padres, así
como de las instituciones del Estado y de los sistemas de seguridad para proteger a la
juventud; la infancia abandonada; el resentimiento latente entre los distintos estratos
sociales, que ha permeado a la juventud; la ambición desmedida y la traición, que se
manifiesta entre los miembros de una banda de delincuentes o entre dos novios
comprometidos para contraer matrimonio o también, en el ámbito de la política; el
embarazo adolescente; la intolerancia a la homosexualidad; la falta de mística
profesional en el ejercicio de la medicina o del periodismo; y la búsqueda de un líder
social salvador de los oprimidos.
En cuanto a los escenarios y ambientes donde tuvieron lugar estas películas, como se
mencionó anteriormente todas transcurrieron en la capital de Venezuela, Caracas, por
lo que todas fueron historias urbanas. El barrio marginal estuvo presente como
locación de las cuatro producciones analizadas. Aunque, en los casos de ―
El rumor de
las piedras‖ y ―
Hermano‖ el retrato detallado de este barrio, con sus escalinatas,
callejones y ―
ranchos‖, con la presencia de la madre joven trabajadora, del motorizado,
del emprendedor, de los ―
malandros‖, etcétera, hicieron que esta locación cobrara
valor de personaje. También, tuvo un rol destacado la cancha de fútbol en la película
―
Hermano‖; así como el interior de un coche, las avenidas, calles y el casco central de
Caracas en ―
Secuestro express‖; el antiguo cementerio y el mar en ―
El rumor de las
piedras‖ y la clínica José Gregorio Hernández en ―
La hora cero‖.
En el apartado sobre los valores presentes en las historias, se estableció una división
entre valores y antivalores. En los primeros destacó como resultado que en todas las
películas estuvo presente la noción del amor y del afecto de la familia como un valor
supremo, ya fuera de la madre hacia sus hijos y viceversa, como ocurrió con los
personajes de Graciela, Daniel y Julio en ―
Hermano‖, y de Delia, William y Santiago,
en ―
El rumor de las piedras‖; o bien, del amor de un padre hacia sus hijos, ejemplo de
ello son la relación de Niga con sus dos pequeños en ―
Secuestro express‖.
Igualmente, destacó el valor del amor filial, ejemplo de ello fue la relación entre Julio y
Daniel, así como entre William y Santiago. El amor de pareja, si bien no fue común en
todas las películas observadas, adquirió un matiz importante en ―
La hora cero‖, en la
relación de los adolescentes Ladydi y Tito, este último fue el sicario que de adulto
apodaban ―
La Parca‖. En esta historia, ese amor hizo que un asesino a sueldo,
despiadado con sus víctimas, se transformara en un paladín justiciero, a favor de las
personas humildes y enfermas desasistidas por los servicios públicos de salud del
219
Estado. Otro valor, igualmente positivo fue el de la superación personal por la vía del
estudio, del trabajo digno o de la práctica del deporte profesional. Especialmente, este
último se exaltó como resultado en la película ―
Hermano‖, donde los dos chicos
protagonistas tenían cualidades excepcionales para jugar al fútbol y esto contribuyó a
que Julio abandonara su vida de delincuente juvenil, y terminara siendo un destacado
jugador de la liga nacional.
Sobre el tema de los antivalores, en las cuatro películas resaltó la posesión de bienes
materiales –una pistola, una motocicleta, joyas, zapatillas deportivas de marca, etc.–
como signo de poder o de éxito personal, así como el ser parte de una pandilla de
criminales de barrio, ya sea en el rol de líder o de miembro. Inclusive, en la relación de
estos pandilleros existe una analogía con el sentimiento de hermandad, al punto de
llamarse unos a otros ―
hermano‖. También, como resultado a destacar se encontró la
figura de los líderes de estas pandillas asociada a la del héroe justiciero o paladín
benefactor, que ayuda a la gente marginada y lleva al barrio servicios que ni el Estado,
ni otros sectores ofrece. El jefe pandillero de la película ―
Hermano‖, apodado el
Morocho y La Parca, protagonista de ―
La hora cero‖, fueron ejemplo de esta suerte de
antihéroes capaces de proporcionar al barrio la televisión de pago, préstamos para
hacer mejoras al rancho, servicios médicos en una cínica privada para gente pobre
sometiendo por la fuerza a médicos y a todos el personal, etc..
También, hubo elementos de la figura del pícaro o truhán, de quien se habló en las
bases teóricas de este trabajo, presentes en la configuración de los protagonistas de
barrio de los largometrajes analizados. Fue muestra de ello, la rebeldía de Julio y de
William ante todo aquel que representara una autoridad por encima de ellos. Así, en
―
Hermano‖, Julio se enfrentó a su jefe pandillero, el ―
Morocho‖, tras el asesinato de su
madre Graciela. El joven le hizo exigencias y reproches al jefe, aun sabiendo que
ponía en riesgo su vida. Por su parte, en ―
El rumor de las piedras‖, William se enfrentó
a su madre Delia, cuando ella le descubrió que escondía una pistola en el rancho,
aunque también la respetaba.
Estos personajes jóvenes criminales de los films no temían a las autoridades, ni a las
leyes. Y al portar un arma de fuego se comportaban como si ellos fueran la autoridad y
la ley, patrón de conducta que se halló en los estudios sobre el comportamiento de los
criminales violentos en el país, referidos en este trabajo. Niga, Budú y Trece de
―
Secuestro express‖; La Parca y los pandilleros que lo acompañan en ―
La Hora Cero‖
cometieron sus crímenes con desfachatez, hasta llegaron a interactuar con
autoridades de la seguridad sin ningún tipo de temor.
Santiago, en ―
El rumor de las piedras‖, aparecía como un niño amoroso, estudioso y
trabajador, que añoraba a su padre ausente; pero, al avanzar el relato entró en
rebeldía y se convirtió en un muchacho resentido y que aspiraba parecerse a su
hermano delincuente, William. Tito, en ―
La hora cero‖, al inicio de la película fue un
jovencito soñador y enamorado; a quien pronto se le vio huir de casa e involucrarse
con una banda de delincuentes. Mientras, que la primera secuencia de la película
―
Hermano‖ presentaba a Daniel siendo apenas un bebé abandonado por la madre en
el basurero de un barrio. Luego, de joven era un estudiante de bachillerato y jugador
de fútbol del equipo del barrio, que soñaba con entrar a la liga profesional. Estos
personajes crecieron en barrios marginales de Caracas y se debatían entre perseguir
sus aspiraciones o sucumbir a la presión de la violencia y de las pandillas de
criminales del entorno donde vivían. Esta pareciera ser la evolución de quiénes se
inician desde chicos en ese mundo cometiendo robos, luego atracos a mano armada,
hasta llegar a formar grupos delictivos que operan de manera más estructurada. En
―
Secuestro express‖, integrantes de la banda de secuestradores y traficantes, como
Trece y Budú, fueron ejemplo del crimen organizado.
222
Las víctimas de este film, la pareja de novios conformada por Carla y Martín, eran
jóvenes de buenas familias y con recursos económicos suficientes como para pagar
una importante suma de dinero por su rescate. En esta historia, la relación entre los
secuestradores y las víctimas, que eran personas de distintos sectores
socioeconómicos, dibujaba los perfiles de jóvenes de clases sociales que habían sido
escasamente retratadas en el cine nacional de este género y que en el film ―
Secuestro
Express‖ tienen un rol protagónico junto a los delincuentes. En ―
La hora cero‖ también
se dio relieve a personajes de clases sociales alta y media, como la joven Mis
Venezuela, internada en la clínica donde ocurrió el incidente y la ambiciosa reportera
de televisión, Verónica, que fue a cubrir el suceso. Nuevamente, la toma armada de la
clínica obligó a todos los personajes, independientemente de su condición social, a
interactuar unos con otros, a cuestionarse unos a otros y hasta a establecer acuerdos
o a descubrir afinidades.
Cabe acotar que Trece es un joven de la clase media, a diferencia de los otros
integrantes de la banda de criminales a la que pertenecía. En su manera de pensar,
que manifestó en una secuencia de la película, sostuvo una discusión con la chica
secuestrada en la que Trece se descubrió como un idealista, que despreciaba a
quienes tenían más y hacían ostentación de su riqueza. Lo que recuerda las
características del ―
alzao‖, del héroe revolucionario que actúa de manera anárquica
con el argumento de estar a favor del pueblo. Sin embargo, el relato no dejó muestras
de que este personaje fuera miembro de algún grupo que cometiera crímenes para
obtener dinero y luego distribuirlo entre los pobres. Por el contrario, al final del film se
vio a Trece tomando el dinero del secuestro para sí, al igual que lo hicieron los otros
secuestrados.
En los relatos analizados, pocos de los personajes escaparon del ambiente delictivo.
Apenas ocurrió con Julio, de ―
Hermano‖, quien finalmente se convirtió en jugador
profesional de fútbol, como se mencionó anteriormente. Su hermano Daniel y el
personaje La Parca, de ―
La hora cero‖, fueron víctimas de muertes violentas al final de
las películas. Desenlace que en la realidad también ocurre con algunos de los chicos
que escogen el camino de la delincuencia. Sólo uno de los personajes analizados,
William, de ―
El rumor de las piedras‖, pasó a manos de la justicia.
223
Otro aspecto antes mencionado y de hacer notar fue el hecho de que los únicos
personajes que parecieran haber corregido sus vidas, Julio y William, eran hijos de
hogares matricentrados, donde la madre era la principal figura de resonancia. Aunque,
la relación de Daniel con Graciela llegó más allá; al punto que el chico fue capaz de
dar su propia vida para vengar la muerte de su madre de crianza.
También, los hermanos mayores resultaron admirados y copiados por los menores;
así, Santiago quiso seguir los pasos de William y Daniel los de su ídolo y salvador,
Julio. Y dentro de los grupos de pandilleros existía una especie de idolatría hacia el
líder. La Parca era sin duda un referente para los otros integrantes de la banda y
especialmente su segundo al mando, el Buitre, quien lo seguía e imitaba. Además, La
Parca terminó siendo un salvador de los enfermos pobres, idolatrado por ellos. La
secuencia final donde fue abaleado resultó una representación casi mesiánica de la
desaparición de este líder del sicariato.
Por otra parte, el padre que abandona el hogar fue una figura de disonancia,
recordado como un hombre maltratador, que dejaba a la esposa con unos hijos
pequeños. De esa manera, William recordaba a su padre y a las otras parejas que
tuvo su madre, Delia.
El joven Tito no contó con un grupo familiar que lo protegiera y cuidara, ni siquiera con
la figura de la madre. Desde pequeño huyó de casa y se convirtió en uno de tantos
niños de la calle de la ciudad. Sin duda, la actividad de este personaje que de adulto
pasó a ser un asesino a sueldo remite a las investigaciones sobre el criminal violento
en Venezuela. Como resultado puede afirmarse que los principales ausentes en estas
historias fueran la figura paterna, como en el caso de Tito, y la familia entera, el hogar.
Los otros ausentes en estas producciones fueron las instituciones de protección de los
menores y de los jóvenes.
Por otra parte, las nuevas categorías halladas y los personajes principales que las
representaron fueron:
225
balazos por error– y Santiago de ―
El rumor de las piedras‖ –pierde a su mejor
amigo Yeison, en una balacera en el barrio.
Desertor del sistema educativo: William de ―
El rumor de las piedras‖.
Padre de familia: Budú de ―
Secuestro express‖.
Artista popular: Budú de ―
Secuestro express‖.
Joven promesa del deporte: Daniel y Julio de ―
Hermano‖.
Joven delincuente que paga condena en prisión: William de ―
El rumor de las
piedras‖.
A estas categorías se podrían agregar más a las que responden otros personajes de
los films, como lo son: joven de la clase alta dependiente de sus padres representado
por Martín; joven de la clase alta profesional emancipada, Carla; joven humilde
profesional universitario, el doctor Cova; joven homosexual, Martín y el personaje
distribuidor de drogas, Marcelo. Igualmente, aunque este estudio se orienta hacia la
descripción de jóvenes varones, se encontraron algunas categorías femeninas, como:
adolescente embarazada, madre joven de hogar matricentrado, trabajadora
emprendedora con hogar, estudiante con hogar, niña de la calle, joven profesional
universitaria, transgresora de la ley no violenta, adicta a las drogas.
En otras de las secuencias observadas hubo muestras de amor entre madre e hijo, de
hermandad y solidaridad, que involucraban no sólo a los hermanos de ―
El rumor de las
piedras‖ y ―
Hermano‖ sino también a un asesino a sueldo, como La Parca, de ―
La Hora
Cero‖, con la chica que fuera el amor de su adolescencia. En otra de sus actuaciones,
La Parca procuró que recibieran atención médica personas pobres y enfermas, en
medio de una huelga de doctores.
Los matices del discurso verbal presentes en la muestra ofrecieron resultados que
iban desde la manifestación de improperios y de amenazas llenos de ira; pasando por
los insultos y empleo de malas palabras en tono agresivo, cruel o irónico; el llanto
mezclado con gemidos de miedo, pánico, dolor o impotencia; la reprimenda enérgica
de una madre a sus hijos; el consejo maternal y cálido; el juego de palabras fraternal;
la mentira encubierta en el discurso afectuoso y paternal; el monólogo reflexivo y de
arrepentimiento; hasta llegar a los silencios no menos cargados de significados de
pérdida, tristeza, reproches, melancolía o frustración.
Para finalizar con el instrumento de análisis de las películas, tras la aplicación del
apartado 4 relacionado con la expresión o cómo, se obtuvieron resultados sobre los
siguientes ítems: lenguaje no verbal, vestuario, encuadre/ángulos, movimientos de la
cámara y otros recursos del lenguaje cinematográfico. Es oportuno recordar que esta
observación detallada de la expresión se realizó a la selección de fragmentos de las
películas.
Como resultados destacados del uso del lenguaje no verbal, Julio, Trece y Budú
especialmente emplearon frente a sus víctimas una gestualidad agresiva e
intimidatoria, constantemente los apuntan con sus pistolas como si fueran a
dispararles a quemarropa, se les encimaban, los miraban con odio o desprecio, se
reían de ellos, les hablaban con los dientes apretados en demostración de rabia, los
golpeaban, los pateaban. De manera frecuente estos personajes exhibían
descaradamente sus armas, como haciendo alarde de su poder. En cambio, en la
selección de planos, el rostro de La Parca lució afligido, con la mirada baja y hasta
llorando, aunque en otras secuencias se vio como un hombre rudo, de rostro más bien
inexpresivo. En general, la pose de estos personajes, incluyendo a William, era la de
joven altanero, en oportunidades de galán conquistador. Todos estos rasgos
recuerdan a los del arquetipo del ―
alzao‖, referido en el marco teórico de este trabajo.
En el vestuario empleado por los personajes era frecuente el uso de las camisetas, a
veces sin mangas para mostrar tatuajes en los brazos; las chaquetas estilo
pasamontaña, con capucha para cubrirse el rostro; las zapatillas deportivas de marca
y las joyas como cadenas de oro, relojes, estos últimos como símbolos de ostentación.
Igualmente, si bien no era parte del vestuario, llamó la atención que algunos de estos
jóvenes llevaran tatuajes; en particular, en el caso de La Parca, eran sus símbolos de
poder.
230
Análisis de los resultados de las entrevistas a tres cineastas venezolanos y a un
crítico de cine
Otra motivación que compartida y que salió a relucir en las entrevistas fue el interés
por mostrar en sus producciones a jóvenes, con sus sueños, conflictos, sentimientos,
motivaciones, frenos y personalidades que los hacían únicos.
Al buscar antecedentes sobre este cine hecho en Venezuela, el crítico José Pisano
nombró a Román Chalbaud como un referente importante, a quien comparó con
Buñuel, por reconstruir un mundo fantástico de personajes segregados como los de
―
La oveja negra‖ y ―
El pez que fuma‖, que además se movían en ambientes
marginales.
231
historias sobre la violencia, la marginalidad y otros problemas sociales. Para Pisano
esa época se trata de una etapa ya superada.
Otro aspecto adicional recalcado por el crítico fue el logro excepcional en términos de
atracción del público que alcanzaron las producciones de algunos cineastas
contemporáneos. Siendo Venezuela un país donde el indicador de flujo de audiencia,
en promedio representa una visita anual al cine por persona, y donde se entrenan
entre 150 y 200 títulos al año –a manera de ejemplo, Pisano destacó que en el año
2012 se vendieron unos 30 millones de entradas, a lo que debe agregarse que la
población venezolana actual ronda esa cifra–, fue un fenómeno de taquilla que un film
como ―
Secuestro express‖ haya tenido unos 900.000 espectadores y que otras
películas venezolanas alcanzaran el medio millón en ventas de tickets. Con este
resultado el experto sustentó su posición acerca de que el cine venezolano actual ha
roto paradigmas.
Al hablar de las motivaciones para construir sus films, el joven realizador Marcel
Rasquin afirmó que se sintió identificado con los chicos protagonistas de su film
―
Hermano‖. También, destacó la influencia que han tenido sus padres, ambos
psicoanalistas, en la concepción de esta historia, que trató de adentrarse en la
psicología de dos muchachos. A lo que se sumó la inquietud personal por mostrar lo
que puede despertar en un joven el sentimiento de una gran pérdida, como la muerte
de la madre. Por su parte, a Bellame lo inspiró la ciudad y especialmente el barrio
donde vivió de chico, El Cementerio, y su gente. También, hizo alusión a su curiosidad
232
por presentar la transformación que puede sufrir un niño inocente al convertirse en un
criminal y a la inquietud por ofrecer un espejo de los conflictos sociales que aquejan a
los venezolanos de la gran urbe. Para Velasco la inspiración de sus personajes derivó
de la experiencia de haber conocido a tres delincuentes menores de edad cuando
grababa un programa de TV. El encuentro ocurrió en un centro de salud ubicado en el
barrio popular de las Minas de Baruta, en Caracas. En síntesis, pasiones, sentimientos
y experiencias de vida marcaron a estos tres realizadores al momento de construir sus
historias.
Estos dos cineastas consideraron que sus películas se basan en la realidad que ellos
viven o han vivido, que no se pude disociar de la realidad del país donde se
encuentran. Velasco explicó que como artista necesariamente trató de expresar todo
cuanto ha ejercido una influencia en su vida: la gente, las cosas que le han pasado, su
vida en Venezuela o ahora en Estados Unidos. Bellame afirmó que si bien no tiene un
método estructurado para su proceso creativo, se nutre de todo cuanto lo ha rodeado,
de momentos vividos, de conversaciones con la gente, de percepciones; a todo ello
permanece siempre alerta y luego, inconscientemente, estas vivencias y sensaciones
afloran al escribir un guión.
233
Al pedirles que hablaran de los personajes protagónicos de sus films, los tres
realizadores se explayaron, abundaron en ofrecer detalles de cada uno de ellos y se
apasionaron. Sin embargo, lo que resultó más curioso en esta parte de las entrevistas
fue la coincidencia de que para los tres creadores sus protagonistas son chicos reales
y no de ficción. Al respecto, Rasquin dijo que hasta cobraron vida en el papel y en su
mente. Aseguró que en Venezuela hay muchos jóvenes como el personaje de Julio,
que desde muy temprana edad están en la calle para procurar el sostén del hogar, sin
posibilidades de tener aspiraciones ni sueños propios de su edad. Para Bellame,
William y Santiago, los protagonistas de su film ―
El rumor de las piedras‖, son tan
reales que aún le inquieta su futuro y también dice que chicos como ellos es lo que
más abunda en el país. Mientras que Velasco se refiere a sus personajes como seres
independientes, con libertad de acción y que se forjan su propio destino, no
manipulados por él ni por su pluma. Esa misma percepción pudo apreciarse en la
entrevista al crítico de cine para quien estos jóvenes son tan creíbles como para sus
realizadores.
La muestra de las cuatro películas observadas en este trabajo concuerda con las
inquietudes manifestadas por los tres realizadores entrevistados en cuanto al tema de
la juventud y el drama de la marginalidad social en el país. Sin embargo, reconocen
que se trata de un interés particular y que en la cinematografía actual del país hay
otros tipos de jóvenes retratados y pueden quedar muchos otros por retratar. Sobre
este aspecto Rasquin apuntó que el cineasta es un artista que cuenta historias cuyos
personajes no responden al compromiso de representar una lista de arquetipos.
Reconoce que si bien existe un prejuicio sobre lo que llamó el ―
cine de barrio‖, el
problema no es la locación, no es el barrio, sino la historia que allí se cuenta, su
calidad y el cuidado de la factura cinematográfica. Este punto también fue abordado
por Velasco, quien considera que hoy en día algunos colegas tienden a filmar rápido,
sin cuidar los detalles ni el sentido de lo que quieren expresar.
Reconocimientos como los alcanzados por las películas de este estudio pueden ser
atribuidos a que éstas hablaban sobre un tema tan universal como lo es las relaciones
de amor, ya sea entre hermanos o entre los hijos y la madre. De esta forma el cine
venezolano actual ha trascendido de lo social a lo personal e íntimo, y ha tocado el
corazón de su público con estas historias, según explicó el experto.
En los films realizados por los tres cineastas venezolanos han influido géneros y
directores de la escena cinematográfica internacional y nacional. Bellame citó su
afinidad con el neorrealismo italiano y se enorgulleció porque su cine ha sido asociado
con el del realizador europeo Krzysztof Kieslowski, dada la aproximación emocional e
intimista con la que el venezolano construye a sus personajes. Por su parte, Rasquin
hizo mención de Quentin Tarantino y Spike Jonze. También, es de hacer notar que
con ―
Hermano‖ quiso abordar lo que llamó el cine deportivo, que habla de personajes
empeñados en alcanzar sus logros y aspiraciones. Velasco, en cambio, se declaró un
apasionado del género de acción, de films que hagan sentir emociones de manera
vertiginosa. En ―
La hora cero‖ empleó recursos de este género cinematográfico, como
el montaje alterno de escenas breves para generar tensión y sensación de celeridad.
De sus colegas que han hecho cine en el país, los entrevistados nombraron entre sus
referentes a Román Chalbaud, Carlos Azpúrua, Iván Feo, Antonio Llerandi, Alejandro
Saderman y Fina Torres, etc..
De nuevo, los tres compartieron la idea de que no es tarea del cineasta dar lecciones a
la sociedad. Bellame explicó que en sus films ha procurado reflejar historias de
personajes que trasciendan pese a sus contradicciones, posición que también
manifestó Velasco, al decir que intentó mostrar defectos y virtudes, para que la propia
audiencia decidiera con quién identificarse o de quién aprender, si ese fuera el caso.
Mientras que Rasquin fue sorprendido por la receptividad que tuvo ―
Hermano‖, película
que ha motivado cineforos para generar debates entre el público. En tal sentido
reconoció que quizá haya sido un acierto de su film el haber presentado al barrio
marginal sin prejuicios. Luego de reflexionar sobre las lecturas o significados que
pueden extraerse de las películas estudiadas, Pisano manifestó que, en general, en
ellas está presente la necesidad de superación personal, de éxito y de trascender de
los jóvenes que forman parte de estos relatos, a lo que se agrega la búsqueda de
alternativas de escape del entorno al que están sometidos. Afirmó que si bien se trata
de personajes de ficción es fácil reconocerlos como reales, coincidiendo con la
apreciación de los tres directores entrevistados.
Finalmente, al consultar a los tres cineastas si otros colegas comparten sus mismas
visiones sobre el tipo de relatos que debe contar el cine venezolano en la actualidad,
Bellame dijo que algunos de sus compañeros del medio han hecho esfuerzos por
mostrar la realidad del país con dignidad, al igual que él. Rasquin explicó que si bien
no todos los directores del país abordan el oficio de la misma manera como él lo hace,
hay una cierta visión generalizada de a quién están dirigiendo sus historias. Mientras,
Velasco se mostró preocupado por la ligereza con la que algunos se autocalifican
como cineastas sin realmente llegar a serlo. Insistió en que le gustaría ver en el cine
venezolano más historias con esencia verídica, que despierten emociones y también,
que abran la mente a la nueva realidad del país.
236
Conclusiones
Al finalizar con la revisión del material producto del presente trabajo final de máster, se
logró establecer un acercamiento de tipo descriptivo con la manera como el cine
venezolano de la etapa 2002-2012 construyó la realidad y el estereotipo del joven
marginal actual en sus largometrajes de ficción. De allí se pudieron extraer categorías
de perfiles de chicos varones de los sectores marginales del país, con base en la
metodología y el material documental investigado en fuentes secundarias, para luego
realizar la observación de una muestra de la filmografía de esa etapa y consultar a
realzadores de cine, así como a un crítico de ese medio.
En general, se puede concluir que el objetivo central del estudio fue alcanzado en una
primera aproximación, al lograr una descripción de los chicos marginados en los roles
masculinos de las películas que integraron la muestra analizada: ―
El rumor de las
piedras‖, ―
Hermano‖, ―
La hora cero‖ y ―
Secuestro express‖. Allí, además de estar
representada la realidad de ese joven, se encontró una variedad de personajes que
enriqueció las categorías de perfiles originalmente establecidas para el estudio y que
dan cuenta de unos chicos vulnerables a las tentaciones del ambiente del barrio
marginal urbano. En su interpretación de la realidad, la muestra de cine analizada
describió este contexto como un lugar donde convive gente sencilla y trabajadora,
familias entre las que prevalece la estructura centrada en la madre u ―
hogar
matricentrado‖, y en las que la figura paterna suele estar ausente. Y en ese mismo
entorno coinciden muchachos sin hogar, drogadictos, traficantes y grupos de
delincuentes violentos organizados en pandillas armadas. Estos últimos se podría
decir que son principalmente retratados por los personajes del grupo de sicarios de ―
La
hora cero‖ y de los algunos de los secuestradores de ―
Secuestro express‖. Mientras
que de ese hogar matricentrado de las barriadas populares son muestra los relatos de
―
El rumor de las piedras‖ y ―
Hermano‖, donde hay armonía en las relaciones madre-
hijo y hermano-hermano, así como manifestaciones de afecto, respeto y momentos de
felicidad. Sobre este discurso de la narración se superpone el de la tragedia de la
237
miseria y la situación de permanente zozobra producto del ambiente violento. Los
chicos de estos hogares terminan sucumbiendo ante el poder de las pandillas armadas
y en su mayoría se unen a ellas. Unos se dejan arrastrar por esa vida y otros, aunque
pocos, finalmente logran apartarse de ella.
Sobre esta base fue posible describir ese relato actual sobre el joven venezolano de
los sectores marginales, visto a través de la lupa del cine nacional; para luego
despejar incógnitas acerca de la uniformidad o diversidad en estas narraciones,
motivaciones de los cineastas para tratarlas, arraigo o no de las historias en la realidad
venezolana, entre otros aspectos consultados a los realizadores y al experto en este
medio.
238
historiador Carrera Damas (2012). Más adelante, con las nuevas oleadas
migratorias del siglo pasado, Venezuela recibió a personas de distintas
nacionalidades, grupos raciales y étnicos, que fueron vistas por los locales
como los ―
otros‖, y con quienes el tema de la tolerancia pasó por matices que
van desde la aceptación hasta el fuerte rechazo. Es así como según la
vertiente del pensamiento que hoy en día sustenta a los seguidores del nuevo
socialismo en Venezuela, la herencia española y la participación de los blancos
en el mestizaje es despreciada. Sin embargo, es importante destacar que en el
más reciente censo de la población, del país de 2011, haya permeado una
inclinación hacia la autonegación por parte del venezolano de su condición
racial de negro y/o de nativo. Al punto que entre los consultados prevaleciera la
visión de sí mismos como morenos o blancos, y que sólo unos pocos se
admitieran como afrodescendientes o aborígenes. Siguiendo con las
características generales del venezolano, investigaciones en el área de la
psicología social han encontrado rasgos positivos, como el carácter sociable,
alegre, fiestero y con buen sentido del humor; que contrasta con otros aspectos
negativos como agresividad, violencia, grosería, pedantería. Por otra parte, en
la conformación del yo colectivo o el ―
nosotros‖, tomando el término propuesto
por el experto en comunicaciones Ramón Correa (2011), los pobres fueron un
sector de la población olvidado por los gobiernos democráticos de Venezuela,
hasta que el tema de la marginalidad pasó a formar parte de las agendas
internacionales y del discurso político nacional. De hecho, para el sector
socialista que lidera actualmente las estructuras de poder en el país, la pobreza
constituye un foco de su plan de gobierno, a través de los programas sociales.
Así, el término ―
pobre‖ está presente en las distintas categorías de hogares que
emplea el Instituto Nacional de Estadísticas venezolano. Por lo que
actualmente y según esta clasificación, los venezolanos viven en hogares que
encajan dentro de las categorías de ―
pobre extremo‖, ―
pobre no extremo‖ o ―
no
pobre‖. De esta última, vale decir que forman parte otros miembros de la
sociedad, entre quienes se cuentan las personas que integran la extendida
clase media del país.
Siguiendo con los ítems del mismo apartado sobre los acontecimientos, todos
los relatos son similares en cuanto a su ubicación espacio-temporal, que es
urbana y actual. Entre los escenarios destacó el barrio marginal, que en
algunos casos pasó a ser otro de los protagonistas, con la exhibición de sus
escalinatas, callejones, el ―
rancho‖ o vivienda de la familia humilde y los
personajes que habitan en estos sectores, como: la familia matricentrada a
cargo de una joven emprendedora, los niños de la calle, los delincuentes, entre
otros. De este rol protagónico del barrio son ejemplo los films ―
El rumor de las
piedras‖ y ―
Hermano‖. En ―
Secuestro Express‖ es igualmente relevante el
retrato de la urbe, Caracas, mientras los secuestradores pasean por distintas
vías y lugares de la ciudad a las víctimas.
En conclusión, al revisar las historias y los perfiles de los personajes de las películas
analizadas se pudo establecer una asociación con una serie de categorías de jóvenes,
que originalmente fueron las que se detallan a continuación:
250
Trabajador emprendedor con hogar: Santiago de la película ―
El rumor de las
piedras‖.
Estudiante con hogar: Santiago de ―
El rumor de las piedras‖ y Daniel, de
―
Hermano‖.
Niño abandonado: Daniel de ―
Hermano‖.
Niño de la calle: Tito-La Parca de ―
La Hora Cero‖.
Justiciero: Daniel y Julio de ―
Hermano‖ y Tito-La Parca de ―
La Hora Cero‖.
Recién iniciado en la delincuencia: William de ―
El rumor de las piedras‖, Julio
de ―
Hermano‖ y Tito-La Parca de ―
La Hora Cero‖.
Transgresor de la ley violento: Julio de ―
Hermano‖ –Daniel, únicamente en la
escena que venga a la madre–; William de ―
El rumor de las piedras‖, Tito-La
Parca de ―
La Hora Cero‖, Trece y Budú de ―
Secuestro express‖.
Pandillero: Julio de ―
Hermano‖, William de ―
El rumor de las piedras‖, Tito-La
Parca de ―
La Hora Cero‖, Trece y Budú de ―
Secuestro Express‖.
Líder de pandilla: La Parca de ―
La Hora Cero‖.
Traficante: Trece y Budú de ―
Secuestro Express‖.
Adicto a las drogas: grupo de niños de la calle, adictos a las drogas, a quienes
apodan ―
los piedreros‖ en la película ―
Hermano‖.
251
Joven delincuente que paga condena en prisión: William de ―
El rumor de las
piedras‖.
Como se dijo anteriormente y para retomar el aspecto sobre las figuras de referencia y
resonancia encontradas en las películas analizadas, quedó evidenciado el rol de la
madre de los sectores humildes como imagen central del grupo familiar, que le da
solidez tanto en lo afectivo como en lo económico. Los hermanos mayores también
surgieron como referentes de los más chicos. En cambio, el padre que abandona el
hogar y que suele ser un hombre maltratador, se presentó como principal figura de
resonancia. También, es importante recalcar que la ausencia del padre es tratada de
manera reiterada en los films ―
El rumor de las piedras‖ y ―
Hermano‖; mientras que en
el caso de ―
La hora cero‖, el joven protagonista líder de la banda de asesinos es un
personaje que desde su infancia sufre las carencias del hogar, situación que lo
conduce a vivir en las calles y a delinquir desde muy temprana edad.
253
En cuanto al discurso verbal y su tono, hay un uso frecuente de palabras obscenas,
frases amenazadoras, insultos y reprimendas; que contrasta con las expresiones
afectuosas, las de reflexión o las de arrepentimiento justamente en el tono empleado
en unas y otras. Las primeras son pronunciadas con agresividad e ironía; mientras que
las otras, con calidez, tristeza, melancolía. Se puede concluir que el lenguaje de los
films estudiados trata de reconstruir el empleado por los jóvenes venezolanos de hoy
en la cotidianidad, cuyo uso se ha generalizado independientemente del estrato social
al que pertenezcan.
Para proseguir con los hallazgos obtenidos de la aplicación del instrumento de análisis
en lo concerniente a la expresión o cómo, se concluye que en las películas observadas
hubo un cuidado en los detalles relacionados con la gestualidad y simbolismos del
vestuario de los personajes, así como en la utilización de los recursos del lenguaje
cinematográfico. De allí se puede inferir la intención de los realizadores de generar el
dramatismo y/o la tensión propios de los géneros cinematográficos a los que
corresponden sus films y en conformidad con las situaciones que querían narrar. Los
encuadres y ángulos empleados con mayor énfasis fueron los primeros planos y la
cámara en posición frontal, utilización consistente con el carácter dramático y de
tensión de los relatos. Lo mismo pudo observarse en relación con los movimientos de
cámara, con los que hubo un despliegue apropiado de tomas con cámara al hombro, o
panorámicas, o uso adecuado del zoom y del travelling; todos ellos para hacer
seguimiento de las actuaciones de los personajes y captar la acción o imprimir mayor
acento.
254
Así, en el lenguaje no verbal de los personajes que protagonizaron situaciones de
violencia, en general se apreciaron gestos de agresividad y de intimidación en contra
de las víctimas, con una repetida exhibición de las armas de fuego apuntándolas. De
esta manera los agresores hacían alardes de su poder. La pose de estos personajes
violentos era altiva y en oportunidades algunos lucían como el galán conquistador.
Todos estos detalles, en suma parecieran representar al arquetipo del venezolano
―
alzao‖, antes descrito en el marco teórico y que entre sus características es altanero,
agresivo, rebelde ante toda forma de autoridad y orden establecido, que ejerce el
control por la fuerza sin importarle a quién pueda llevarse por delante. Por otra parte,
algunos de los personajes descubrieron una gestualidad contradictoria a esta, que
revelaba el cariz del humilde ―
Juan Bimba‖, quien en esencia fue un hombre inocente,
víctima de una sociedad que lo marginó y lo arrastró a una situación de abandono y
miseria. Así, se pudo observar en uno de los personajes más crueles, el asesino
apodado La Parca, quien llegó a mostrar su rostro afligido y en llanto.
255
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266
Anexo 1
267
Anexo 1
Lista de películas estrenadas en el período 2002-2012, segunda parte
268
Anexo 2
Instrumentos para el análisis de las películas
Escenarios y ambientes
2- El relato y su argumento
2b- Los personajes Masculinos Femeninos
Denominación de los principales
Denominación de los
secundarios
Descripción del perfil de cada
uno
Los "otros" o los ausentes
269
2c- Acerca de los personajes
Masculinos Femeninos
principales
Evolución a lo largo de la historia
Expectativas
Responsabilidades y oficios
Figuras de referencia o
resonancia
Presencia/ausencia de la familia
270
Anexo 3
Entrevista a Alejandro Bellame. Transcripción
AB – Si, bueno Marcel y poco después de mí, pero digamos algunos cineastas que
han hecho algún trabajo interesante, han salido de la escuela de Comunicación Social
de la Católica, eh… yo, bueno a sabiendas de que la Escuela no era una escuela de
cine, pero a mí me interesaba, soñaba más que interesarme en aquel momento,
soñaba con hacer cine, este quise…
271
talleres, cursos, cortos y venían algunas personalidades interesantes, importantes del
mundo cinematográfico internacional y nacional. Entonces, bueno te puedo citar
algunos talleres importantes que hice, por ejemplo con Jean-Claude Carrière, con
Senel Paz, Jaime Chávarri, con el inolvidable David Suarez. Eh, bueno eran talleres
que si bien eran muy cortos y tal vez muy, eh.. por lo mismo que eran cortos eran muy
superficiales, por lo menos, éste te acercaba de manera intensa y a través de esos
personajes tan importantes al lecho cinematográfico, entonces, bueno, a eso creo que
también le doy un peso importante en mi formación, si es que tengo alguna formación
cinematográfica (risas), más allá de lo empírico ¿no?...
AB – Si.
272
AB – Sí, yo considero que tengo, eh, bueno son tres películas, digamos profesionales.
Hay cosas que hice en el ámbito académico, en la universidad, hice algunos
cortometrajes en Súper-8, en videos, yo considero que esos no son cortometrajes sino
son, este, ejercicios, ejercicios académicos, ejercicios universitarios. Pero digamos, la
película con la que me estreno es un largometraje que se llama ―
Fosa Común‖, que es
filmado en el año, em, ya te voy a decir, 80 y… ¿el Caracazo fue en el 89, verdad?
OT – Así es.
AB – Entonces, esa película es del ‘98, nueve años después. Una película filmada en
el año ‘98 y que habla de dos personajes caraqueños, dos padres, un padre y una
madre. Eh, la madre de un muchacho, de una persona desaparecida en los sucesos
del Caracazo en el año ‘89, nueve años antes de la filmación de la película y un
diputado cuyo hijo ha sido herido en un atraco. Y, bueno, nada, estos dos personajes
corren paralelamente por la ciudad, hay cruces y tal, hasta que finalmente, se
encuentran, se encuentran en el metro de Caracas. Este, en el digamos, como se dice
ven y se reconocen en su dolor y en su, en su, en su tragedia ¿no?. Básicamente, es
eso, dos personajes de clases sociales completamente opuestas, de una persona de
muy baja formación, por supuesto muy pobre, una persona que es diputado, que se
supone que es un doctor de prestigio, etc., que tienen el mismo dolor motivado por la
violencia, la violencia en la ciudad y que se reconocen en ese dolor, eso es lo que
cuenta ―
Fosa Común‖, una película que me dio muchísimas satisfacciones. Fue muy
premiada en Venezuela, obtuvo algunos premios también internacionales como, en el
Festival de Dresden obtuvo premios del público, en La Habana obtuvo una mención
especial, una película…
AB – Si, si claro.
AB – ¡Sí!
OT – Te preocupa…
AB –Sí, claro que sí, yo no digo que sean todas las historias que yo vaya a hacer, de
hecho lo que está planteado ahorita, inmediatamente, también tiene que ver con
jóvenes pero más de la clase media, ahí si quieres vamos después a eso.
AB – Yo creo que no, yo creo que es todo en esa película es, todo, toda la película es
posible ubicarla dentro de la realidad o por lo menos dentro de una realidad, porque la
realidad no es una sola, la realidad son muchas realidades, tantos casos como hay
tantas vidas como hay. Pero lo que sí es muy cierto es que durante el scouting de
locaciones yo conocí, vi muchas mujeres y yo las veía por supuesto, las estudiaba,
veía como hablaban porque bueno ese era mi trabajo en ese momento para construir
el personaje y yo me di cuenta de que, de que esas regias estaban todo el tiempo a mi
alrededor.
AB – Em, yo bueno nada como te iba diciendo, era un lugar que conocía, pero también
quise abrirme a las posibilidades de unas locaciones más cómodas, como por ejemplo,
me fui un día al barrio Los Erasos, donde yo años antes había hecho un trabajo
documental muy chiquito.
AB – Es muy fotogénico, pero además era cómodo como locación porque, porque es
una callecita y ahí podíamos entrar con los camiones y el barrio estaba muy cerca
276
¿no? Era muy accesible y sabia que , por lo menos, tenía información que años antes
había una situación comunal muy interesante y eso se perdió un poco y ya no era tan
seguro como fue, este, y bueno estando allí, haciendo este trabajo yo vi en algunas
puertas de metal perforaciones de balas y entonces, le comenté a dos señoras que yo
estaba haciendo la preparación para hacer la película, qué, qué me decían ellas y por
supuesto, encantadas de la vida de que la película se hiciera en el barrio y yo les
decía que bueno veía esas perforaciones, que había mucha violencia y no, eso fue,
esto ya está muy tranquilo me decían, eso hasta hace tres meses era horrible.
Imagínate los márgenes de tranquilidad ¿no?, hasta ahorita está todo muy bien, está
tranquilo y eso si era horrible, mira a la señora, la señora que tenia al lado le mataron
un hijo hace siete años y a mí me mataron uno hace, no me acuerdo, ¿tres años?
Como para ilustrarme como era la violencia en ese lugar. Entonces bueno para mí
ellas dos eran como ―
Delia‖, el personaje de la película, eran mujeres cuyos, que
tenían que levantar unos hijos en ese ámbito y en ese contexto difícil, difícil…
OT – No, y se les termina, yo no debería intervenir mucho, pero se les termina como
curtiendo la piel.
AB – Si, bueno eso fue otra de las cosas que me llamó la atención, si quieres
hablamos de eso, de, claro porque la lucha no es solamente para evitar que se
convierta en víctima, sino mas allá que se conviertan en victimarios que es lo que hace
―
Delia‖, Delia hace constante un miedo perenne en la película que sus hijos caigan en
la violencia, en cualquiera de los dos extremos, como víctimas o como victimarios
¿no? Este, si a mí me llamaba mucho la atención cuando yo veía en un noticiero de
televisión a una señora diciendo que le habían matado a su hijo y muchas veces por
esas caras no corría ni una lágrima y lo decían como con una resignación, ―
Bueno ya
me tocó a mí‖. O sea ya era hora de que me tocara, porque pareciera que la situación
las iba acercando, las iba acercando y terminaba llegándoles a ella, bueno ya era hora
de que me tocara, muchas veces expresiones como esas, y todavía por supuesto, la
situación lejos de mejorar, empeora, este o notabas un cierto regocijo por convertirse
en una especie de protagonista televisiva frente a ese, a esa situación tan dura, había
como una paradoja muchas veces notaba yo en esas miradas, en esa forma de hablar,
era paradójico o es paradójico ver a una madre que está muy triste, muy acongojada
por el hecho de haber perdido un hijo victima de la violencia, pero por el otro lado, se
siente como que es el centro de la atención de las cámaras, se siente protagonista en
ese momento, y hay una paradoja que me llamó mucho la atención también, y eso
también de alguna manera se plasma en la película. ¿Qué más?
277
OT – Revisando las cosas que ya hemos hablado de lo que está aquí contemplado,
em, ¿qué personajes incluirías si tuvieras que hacer otra…, otra película?
AB –De hecho, estoy tratando de ahorita, mi próximo proyecto que está basado en una
novela, en una novela escrita, eh de Eduardo Sánchez Rugeles, no sé si la has leído
Blue Label. Y Blue Label, bueno, es la historia de unos adolescentes, clase media,
pero su problemática es otra, su problemática es el desarraigo, su temática es no
encontrar, este, no encontrar, tablas de salvación en la situación venezolana actual.
Eh, su problemática es quieren estar en otra parte del mundo, y este…
OT – Exactamente.
278
OT – Una curiosidad, ¿qué edad le pones tú a Santiago y William?
AB - ¿En la película?
OT – Si.
AB- No, no yo creo que ya debe tener como 22, no porque los personajes siguen
viviendo después de las películas, espero que el muchacho haya entrado en, porque
con esta, mira todos los días vengo del centro de Caracas hoy y los veo, este, sí, yo
creo que Santiagos y Williams hay, es lo que más abunda en este país. Yo recuerdo
también que en otro trabajo, porque todo termina como que, componiendo un gran
rompecabezas y ahorita me vino a la mente, en una oportunidad yo hice un
documental con las, sobre las monjas María Auxiliadora y, bueno, vimos el trabajo que
ellas hacían en Amazonas; pero también el que hacían en los barrios y fuimos a
acompañarlas en un barrio en la carretera Panamericana pero bien pa‘ dentro una
cosa, y, recuerdo que yo me puse a hablar con un niño que ya veían a menudo, era un
niño de 10 años y yo le pregunté, ¿qué vas a hacer?, ¿qué vas a estudiar?, y el niño
decía que él quería ser Mecánico, como su papá o su tío. Y yo me dije, cónchale, ¿por
qué este niño no puede soñar con ser médico o con ser Ingeniero?, no porque ser
Mecánico sea malo si no,¿por qué no puede un niño de un barrio soñar con ser
Médico?, y es que no tiene las referencias, no es digamos mi preocupación inmediata,
no porque ser médico sea más que ser actor o ser subdirector o lo que sea, cualquier
oficio tiene, vale, lo que me preocupaba era si, si, los sueños también no eran un poco
discriminatorios, dependiendo del lugar donde hubieras nacido. Entonces, este niño no
podía soñar con ser algo, tal vez, más importante que ser mecánico, este, porque no
tenía las referencias. Eh, pero aparte de eso, inmediatamente después de que yo
hablo con este niño, pasa otro con actitud de malandro, de 11 años; pero, y empieza a
meterse con él y lo empieza a invitar para ir a la cancha, pero lo invitaba como
sacándole que él era un niñito de su casa, que la mamá lo tenía dominado, esa
situación, que cónchale, ojala yo pudiera ser mecánico. Esa fue mi idea, ojala pueda
ese niño con su sueño de ser mecánico o lo que sea, no deje que otro se le vaya a
atravesar en el camino y quién sabe, no sé qué habrá pasado. Pero bueno, de una
manera allí también hay un elemento que años después se transforma en la película,
son cosas que voy atando y que van nutriendo tu subconsciente, no es una cosa muy
279
estructurada, es simplemente, tener las, como se dice, las parabólicas abiertas, como
se llama, la antena abiertas, ir nutriéndote e ir dejando que eso, algún día aflora.
AB – A ver…
AB – Yo, trato de crear historias con personajes entrañables y dignos, a pesar de sus
contradicciones y de sus debilidades… me choca la posición moralizante de cualquier
artista, de cualquier, y específicamente de un cineasta. No creo tener ni la posición ni
el, digamos, la fuerza ni la moral para para dar lecciones a nadie, para dar mensajes a
nadie. Yo creo que yo hago historias y el público igualmente encuentra eso que llaman
el mensaje, según sus propios puntos de vista, según sus propias vivencias. Yo lo que
creo es que hago historias con personajes entrañables. Si los personajes son
entrañables es porque algún tipo de dignidad humana tiene y si está presente la
dignidad humana, habrá eso que llaman que a mí no me gusta decir, no me gusta la
palabra, por lo que te estoy diciendo, el cineasta y el artista no están para enseñarle a
nadie, sino para expresar algo, para tomar alguna realidad, alguna historia y
expresarlo, y servirlo para que sea el espectador quien encuentre sus caminos y que
saque sus propias conclusiones.
AB – Seguramente, seguramente…
AB – Esos si puedo decírtelos, lo que si no soy capaz de decir es cuanto pudo haber
influido. Por ejemplo, la gente del Neorrealismo italiano, De Sica, Fellini luego, este,
280
son gente Ettore Scola, eh, son grandes cineastas, bueno que vi, que me, en mi etapa
de más información, aunque uno todo el tiempo está formándose y que bueno me
impresionaron en su momento, luego, un poco más adelante, para mí hay un que yo
llamo The Master, es Krzysztof Kieślowski, el polaco, no sé si conoces su obra, el tiene
una trilogía ―
Azul, Blanco, Rojo‖, eh, es una trilogía de tres historias que de alguna
manera se van, este atando una con otra, hay un trabajo magnifica que hizo para la
televisión en Polonia que se llama ―
El decálogo‖, ―
La doble vida de Verónica‖, hay una
cantidad de películas que son muy importantes y que yo lo tomo como una referencia,
una referencia clara del cine que a mí me gusta, trato de no copiarlo, pero obviamente,
me abro a sus influencias y nada más satisfactorio que leer una crítica donde de
repente diga que ―
El tinte de la fama‖ tiene algo de Kieślowski, y entonces digo, Wow!,
¿cómo está eso ahí si es una película venezolana?, absolutamente, y nada, bueno ahí
están las influencias, eh hay un director canadiense, armenio- canadiense que se
llama Atom Egoyan, que también de los personajes, y de las historias como se van
armando para que todo termine encajando al final, es una cosa que a mí me ha
influenciado un poco, todas esas son las referencias, también hay algo del cine
venezolano, algo de las películas de Chalbaud, o sea.
OT – Si, otro cineasta venezolano que comparten contigo quienes son, los relatos y los
personajes, con los que debe contar el cine venezolano.
AB – Bueno, más que cineasta, por ejemplo, yo puedo, David Suarez, fue una
influencia importante, porque bueno, lo conocí, fuimos amigos, él hizo, me dio un taller
primero y luego, este fuimos amigos y bueno compartimos mucho su visión, sobretodo
su visión, le preguntaba mucho que cual era su visión del cine y tal, yo creo que esa
influencia está allí y por supuesto, es de mis guionista que hizo obras como ―
La oveja
negra‖ de Chalbaud, como ―
Disparen a matar‖, la de Carlos Azpúrua, eh…
AB – No, ―
Disparen a matar‖, el ―
Caracazo‖ es de Chalbaud, tú te refieres a ―
Amaneció
de golpe‖, no, no, ninguna de esas, esas no me gustan para nada, ni a ―
Amaneció de
golpe‖ ni el ―
Caracazo‖. Este, y bueno sí, yo diría que es una anécdota que yo no sé si
me influenció mucho, yo vi una película que se llamaba ―
País portátil‖ que la debes
recordar de Iván y Antonio, compartieron la dirección y fue una película que me
terminó de meter e esto, porque yo tendría 16 años cuando vi esa película, 15, 16
años y por supuesto, para mí el cine era como un sueño, una cosa inalcanzable, yo
veía cine, me gustaba pero lo veía como una cosa que se hacía en otro lado, que no lo
281
podíamos hacer aquí, el cine venezolana era como una cosa ahí marginal y cuando yo
vi el ―
País portátil‖, me impresionó y me emocionó mucho porque me di cuenta de que
era una película que era muy venezolana, mostraba mucho de nosotros como país , y
estaba hecho con mucha dignidad y bueno, yo dije bueno hay alguien que lo está
haciendo, porque no, a mi esa película me ayudó a decidirme, a decidir que lo que yo
quería como una especie de sueño inalcanzable podía ser una realidad y bueno, y
estudié Comunicación Social un poco influenciado por eso.
OT – Esto es más para mi, desde la perspectiva de lo que yo voy al analizar las
peliculas, ¿Cuál es la escena de la película ―
El rumor de las piedras‖?
AB – Hay muchas, hay muchas escenas, pero por supuesto, la escena tendría que ser
la escena climática de la película, el climax…
AB – Claro, y era esa la escena a la que más miedo le tenía, significaba acción,
significaba logística, significaba mucha gente en escena…
AB - Los dos niños en la escalera y nos vamos al flashback esa es otra de las escenas
importantes, por supuesto, bueno la escena donde la madre se acerca al muchacho
que está metido en pleno rollo delictivo y le da la orden que le entregue la pistola y
toda esa parte ¿no?, un momento muy fuerte pero a la vez muy conmovedor…
OT – No vale la pena.
OT – Definitivamente.
AB – Si.
283
Anexo 4
Entrevista a Marcel Rasquin. Transcripción
MR - Yo estudié en La Católica, desde el 99, no mentira, desde el ‗94 hasta el ‗99. Soy
de la última promoción del siglo pasado. Y en Australia estudié 2003 y 2004, y regresé
en el 2005.
OT – Y ya hablando un poco sobre el tema que nos ocupa, lo primero que quería
consultarte es si podrías hacerme un recuento de tu experiencia como cineasta a
través de las historias y de los personajes de tu cinematografía, de tu historia como
cineasta.
MR – ¡Uff¡ (hace una exclamación). Yo creo que me voy a remitir a mi única obra
cinematográfica de largo formato, que es ―
Hermano‖, que es mi opera prima y la única
que he hecho hasta ahora. O sea, pueden haber similitudes y cosas en común con los
personajes y los temas que exploré antes que eso en cortometrajes, pero creo que ahí
hasta yo me puedo enredar.
Eh, bueno, a ver. A mí me interesó de Hermano la, la, como dos premisas básicas que
conviven en la película que es la…, el ímpetu y el fuelle y las ganas de…, de echar
pa‘lante haciendo lo que te gusta, del protagonista, de Daniel, El Gato, con quien
personalmente me identifico mucho, porque en el caso de él es el fútbol pero en mi
284
caso es el cine. Y él es igual de raro que yo, porque el escogió jugar fútbol en un país
de béisbol y yo escogí hacer cine en un país donde el cine es una forma bastante sui
géneris de ganarse la vida. Eh, que es algo que a mi modo de ver le da fuerza al
personaje de Daniel, que él en ese sentido es inclemente consigo mismo. A pesar de
que está en un lugar donde todas las condiciones para perseguir su, su vocación le
son adversas él no mira pa‘ los lados él se haya y es feliz y está absolutamente pleno
en la cancha, jugando. y jugando con su hermano por otras razones. Y el otro gran
tema, creo yo que me conmovió profundamente y que me impulsó a escribir y a hacer
esta película y llevarla a la realidad es, creo que tiene que ver con algo profundamente
doloroso, con una pérdida muy grande, una pérdida que no te cabe en el pecho.
Este…, una que no puedes ni siquiera mirar, ni siquiera tocar; o sea, que es preferible
lanzarte con la rabia y con la sed de venganza antes de tocar la herida y el vacío que
te deja en el pecho la pérdida de una figura tan importante, como estos muchachos
cuando pierden a su madre. Eh, eso para mí se convirtió en motor junto… (interrumpe
la idea) Debo decir también, que es otro tema que me interesa, la insensatez. Eh,
porque si uno mete la lupa en la película o en la historia de la película creo que todos
padecen un poco de eso, ¿no? A pesar de que entiendes sus motivaciones, entiendes
o espero yo que se entiendan, porqué cada uno hace lo que hace; detrás de todos
ellos hay una enorme insensatez por una incapacidad, precisamente, de lidiar con esa
tristeza o con esa deuda, en el caso, de Daniel, que a él le resulta imposible de pagar.
No sé si él. Él le debe la vida a su mamá y a su hermano porque él nació y entró en
esa familia de una forma muy, que lo marcó y lo signó para siempre. Él fue salvado y
recogido de un basurero, cosa que ocurre en este país gracias a Dios no con
frecuencia, pero existen casos así de madres adolescentes que no saben qué hacer
con el muchacho recién paridas y simplemente los dejan por ahí. Eh, y Daniel no
puede separar su vida y su vocación y su posibilidad de alcanzar su sueño de su
deuda. Su deuda con su hermano y con su madre.
MR – Sí, de alguna manera, en otro formato, en otro género, pero sí. Eh, te confesaba
y te confieso que yo soy de los primero sorprendidos en ver cómo la película ha sido
recibida como una película social. Eh, yo no tengo interés en hacer cine social. Yo no
salí a hacer un cine de denuncia. Entiendo el fenómeno y el movimiento que hubo en
los ‗70 y de los ‗80 de ese tipo de cine acá en Venezuela y en Latinoamérica, motivado
por una cantidad de razones muy distintas a las cuales a mí me motivan a hacer cine.
Eh, a lo largo de los tres años que Rohan Jones y yo pasamos escribiendo la película,
que es por cierto también australiano, habremos hablado sobre la construcción social
del universo de la película unas, media hora, un par de horas en el mejor de los casos.
Este, nosotros salimos a hacer una película que tuviera carácter universal y el universo
social que muestra la película era en principio, y esto va a sonar horrible, pero era
conveniente para nosotros, dramáticamente, para contar esa historia en esa
circunstancia. Es decir, la pobreza es una desgracia, pero es un hervidero de cultivo
de drama. O sea, el drama se nutre básicamente de dificultades y qué lugar más lleno
de dificultades que un barrio caraqueño. Eh, quizás el único acierto, donde la gente
luego encontró mucha verdad en ―
Hermano‖ es precisamente eso, que yo no entré al
barrio a hablar sobre el barrio, yo no entré al barrio con una agenda, yo no entré al
barrio con un prejuicio. Es decir, yo siento que muchos de los cineastas que abordan
temas entre comillas de barrio, eh, vienen con agenda, vienen con una enorme
preocupación sobre este tema, no es que yo no la tenga y no tenga esa sensibilidad,
pero mi sensibilidad a la hora de ―
Hermano‖ era contar la historia que allí aparece.
Para mí era más importante el tema de la historia que ahí contaba que el mundo que
ahí contaba. Y cometen uno de dos pecados o van al barrio y satanizan al barrio, y
dicen no, ‗este es el peor lugar para vivir, eso no es vida, esto es pura gente mala,
aquí es peligrosísimo, si tú pisas ese lugar te van a matar, está lleno de prostitutas,
aquí no hay valores, armas, violencia, destrucción‘ (hace este comentario con cierto
286
tono de ironía, poniendo en su boca frases que ha escuchado decir). O (lo dice en tono
enfático) está el cineasta que entra al barrio a idealizar el barrio, también, A decir, ‗no,
estos son pura gente buena, los oprimidos de la sociedad, donde hay vínculos
familiares hermosos, donde todo el mundo se ayuda, donde la gente realmente vive
con la puerta vierta, todo el mundo se conoce, pasan generaciones y generaciones
que le ―
echa pichón‖ (expresión criolla que significa, trabajar duro) a la vida siempre‘. Y
la realidad, para mí, es que esas dos cosas conviven en el barrio y se manosean a
cada rato y la línea de la moral se diluye. Y eso sí yo tenía muy claro de cómo contar,
de no ir con agenda social a hablar del barrio, sino hablar con honestidad. Este, donde
conviven los malos, donde hay gente buena, donde hay gente trabajadora, donde hay
vicios, donde el jefe de la banda de tráfico de drogas es también quien cuida del
barrio, el que provee.
Es decir, quizá la única cosa, eh, donde puede atisbarse una semilla de una crítica en
―
Hermano‖ es la inexistencia de instituciones. En ―
Hermano‖ no aparece una
ambulancia, un policía, un fiscal, un juez, nada. Allá, ese lugar se maneja y se rige por
sí solo. Lo cual trae una serie de vicios y de distorsiones de las relaciones de la vida,
porque se organiza solo.
MR – Yo filmé en Petare.
MR – No. Bueno, realmente, filmamos como en tres partes. Las Minas es la primera
secuencia solamente. El primer partico, la cancha, la cancha que está ahí detrás de El
Concresa. Pero el grueso de la película es en dos localidades de Petare. Yo,
inicialmente, tenía, yo tenía la ilusión de que fuera como un pequeño pueblito, o sea,
de encontrar en un solo, en una sola comunidad todas las locaciones de la película.
287
No funcionó exactamente así, pero sí logramos como atomizarlo en dos, en dos
localidades, en dos comunidades.
Entonces, como te dije eso, que mi intención inicial tenía que ver más con lo narrativo
y con lo dramático y con mi necesidad de contar un cuento te explico por qué. Porque,
porque para mí el cine, es más grande que el cine (el mismo corrige lo que dijo en tono
reflexivo), el contador de historias es fundamental para la vida, es un, es un…, nos dan
como un morral de herramientas para entender de qué se trata la vida. Y nosotros
solemos aproximarnos a la vida y a los eventos de la vida, eh, a veces solamente con
el corazón y a veces solamente como con racionalidad. Y el cine, las historias tienen la
potencia de que uno tenga revelaciones y epifanías sobre la vida con el corazón y con
la cabeza simultáneamente, cosa que no tiene otro medio. O sea, si tú ves un muerto
en la calle puede que te impresione enormemente, pero eso no te va a partir el
corazón. Y si tú, no sé, lees sobre estadísticas de muerte te impresiona en la cabeza
pero no… En cambio, la muerte de Hamlet nos persigue a todos de por vida.
Entonces, ese poder lo tiene el contador de historias.
MR – No.
OT - ¿No?
MR – Sí, claro.
OT – ¿Un líder?
OT – Bueno, sí. ¿De qué edad, más o menos te los imaginaste tú? Bueno uno estaba
como terminado el bachillerato y el otro es mayor.
OT – O key. Bueno, vamos a proseguir. ¿Tú crees que hay mucho de Daniel y de Julio
en chicos de nuestra sociedad venezolana actual? ¿Hay Julios? ¿Hay Danieles?
MR – Sí. Yo creo que sí. Y lo más triste es que también hay muchos Max, que es el
arquero. Que para mí el arquero…(cambia lo que está diciendo para hacer un 2)
289
comentario). Bueno, también hay otras cosas digamos de mi formación y de mi
condición que no te he dicho que es que yo, ambos, mis dos papás son psicoanalistas
y a mí me interesa el universo como psicoanalista (lo comenta a manera de
curiosidad). Entonces me aproximo un poco no desde la perspectiva psicoanalítica de
los personajes, pero digamos que me gusta más, como, me interesa más desde el
punto de vista macrosocial, me interesa más desde lo íntimo de los personajes.
OT – Entiendo.
MR – Eh. Creo que aquí tenemos muchos Max que es gente que ha recibido tan poco
cariño que ni siquiera sabe cómo se siente eso. Que han recibido tan poca atención y
han llevado… (reflexiona y rectifica lo que viene diciendo), se han endurecido. La vida
les ha endurecido el corazón y las ha hecho un callo y viven con la certeza de que
todo el mundo los quiere joder y eso sí, desde el punto de vista macro, desde el punto
de vista social es muy triste y delicado y muy peligroso porque, porque tienes gente
violenta, gente volátil, gente, eh, que prende como un fósforo, pues.
MG – Y, creo que hay, hay muchos Julios, en el sentido de que la vida no les permite
hacerse la pregunta de qué te gustaría de qué te gustaría hacer a ti en la vida sino que
la vida los lanza a hacer lo que les toca, porque les toca; o sea , esa expresión de
que…
MR – Sí, de que como es que le tienen que bajar los pantalones cortos a los niños en
la secundaria para hacerlos hombres, este, eh; o sea, que los pantalones cortos tienen
que alargárselos para, bueno, vaya a trabajar, vaya a traer pan, vaya a traer comida,
conseguir plata porque aquí la vida así, pues, aquí la vida se vive, aquí la vida se gana
todos los días. Este…
MR –Y eso, eso, es decir, como que aplasta absolutamente la posibilidad de soñar con
que si a ti te gusta el fútbol o te gusta la música o te gusta ser cocinero o tú quieres ser
290
médico, o sea, hay una aplastante sensación de ‗no inventes, no inventes que eso no
lo vas a poder hacer‘. O sea, aquí la única vía es o malandro u obrero o motorizado,
de ahí, y si tienes algo de talento rapero, pero ‗no inventes, no inventes, no se te
ocurra inventar‘ (adopta un gesto en señal de reflexión).
MR – (Ríe y continúa) Pero, pero no existe como que haya ventanas que tú puedes
abrir como para decir, déjame ver si esto me gusta y me voy pa‘ allá y me lanzo por
ahí con mi vida y veo que pasa. Esa sensación no es… (se queda pensativo).
OT – O sea, ¿tú los ves a ellos reales, no lo ves como personajes de ficción?
(Interrumpe para consultarle sobre los personajes de Daniel y Julio).
MR – Llegó un momento en que los dejé de ver como personajes de ficción. Sí, o sea
arrancan…
MR - Pero luego, llega un momento en que ya van ellos obrando bien; incluso, antes
de ver a los actores que los van a interpretar. O sea, ellos cobran vida en el papel, en
mi cabeza. Ellos ya empiezan a existir y a tomar decisiones y hay cosas que hasta a
uno lo sorprenden. A mí el final de la película me tomó por sorpresa. Yo lo escribí y me
tomó por sorpresa. Este…
OT – ¿Tú dices, filmarlo aunque ya lo tenías escrito? ¿Eso te tomó por sorpresa o…?
MR – (Interrumpe para aclarar lo que venía explicando) No, no, quiero decir cuando lo
describí, cuando estaba escribiendo la película. Eh…
OT – O key.
291
de otra forma. Este, y bueno, me toco, me tocó, sí reconciliarme con él. Digerir lo triste
de ese final y entender que ese era el único posible final para esa historia.
OT – Para ser consecuente que lo que estabas narrando. No ibas a escribir algo que
no tenía mucho sentido.
MR – A ver. Bueno. ¿Tú crees que existen muchos tipos de jóvenes o el cine
venezolano ha representado a muchos tipos de jóvenes venezolanos o faltan muchos
más por representar?
MR –Mira, sí, no lo sé. Lo que pasa es que yo no estoy seguro si a efectos de los
cineastas esa debería ser la aproximación correcta, de bueno, déjame hacer una lista
de los tipos de jóvenes que hay, que debemos representar en el cine. Yo no ahí, sí
protejo a los cineastas, de que nosotros no tenemos tarea de, de, (comenta como si lo
estuviera diciendo otra persona) ‗oye no has hablado de los niños de La Lagunita,
¿debiste hablar de los problemas de los niños de La Lagunita?‘ Mira, sí, seguramente,
a quien le interese contar sobre esos niños y esos problemas, seguramente, deben ser
problemas interesantes de contar, pero que los cuente quien le interese contarlos. Eh,
la lista de arquetipos, la lista. Claro, puedes considerarlo como en términos de
mercadeo así como un productor que diga, coño, aquí nunca se ha hecho, por
ejemplo, de hecho por ahí había un proyecto que a mí me parece interesantísimo,
este, el caso de estos niñitos sifrinos como que secuestraron a un hermanito de ellos
para quitarles una plata a los papás y el niño se les murió en la maleta. Caso viejo.
Este, estaba ese proyecto de esa película y yo decía, coye, esa va a ser una película
arrechísima. Y no se ha hecho. No se hizo (hace una pausa).
OT – Eh…
MR – (Interrumpe con énfasis) Porque, antes, porque creo que (interrumpe la idea).
Esto sí me parece importante como para puntualizarlo, incluso en tu tesis para nuestro
bien y para quienes te lean en Europa, en España, hay un enorme prejuicio con
respecto al cine venezolano que se hace en los barrios. O sea, la gente, es como si (a
continuación pone en su boca frases de otros con cierto tono de ironía) ‗hay, qué
fastidio. el cine de barrio y la violencia y los malandros con las pistolas y todos los
muertos‘. Este y para mí es un prejuicio infundado, porque el problema del cine de
barrio no es el barrio, es el cine. Es decir, decir que todas las películas de barrio son
292
malas, es como decir que todas las películas en el espacio son malas, todas las
películas en el Oeste son malas. Hay unas nefastas pero hay unas hermosas. Este.
Entonces el problema no es el lugar donde tú cuentas tu historia sino la historia que
allí cuentas. Si hay una historia potente, poderosa que a mí me mueve me sacuda y
me atrape, en donde sea que esté, pues a mí me va a interesar o que me la cuenten o
contarla yo. Eh, pero, el setting, el universo, el mundo de esa historia para mí es
irrelevante. Perfectamente yo podría contar una historia en el espacio. Yo nunca he
estado en el espacio. Este… (hace una pausa como de cansancio).
MR – Sí. Este. Me fui más lejos todavía. Me fui a un pueblo, ahora sí un pueblito de
verdad, verdad, perdido. Y es la historia de un niño y una prostituta. Y es sobre el
despertar sexual.
OT – Yo tengo una curiosidad mí. ¿Cómo haces tú para financiar tus películas?
Aunque no es tema de mi tesis.
MR – Con ―
Hermano‖ fue el CNAC.
293
MR – Unicef me ayudó mucho, pero fue al revés los ayudamos mucho a ellos también.
Porque esa es un poco como la otra cara de la moneda del primer cuento que te
eché… (se refiere a que no tenía intención de que ―
Hermano‖ fuera una película de
corte social). Como te digo eso, también me pasa que efectivamente yo también vivo
aquí, yo padezco la ciudad, yo amo Caracas, yo, a mí me preocupa enormemente mi
país y el futuro de mi país. Y cuando estábamos en la preproducción llegó un
momento álgido porque el proyecto siempre, siempre estuvo pendiendo en un hilo
desde el punto de caerse y nos preguntábamos ¿para qué? ¿por qué estamos
haciendo esta película? Quizá para decir, ‗ay Dios hiciste una película‘ y ver tu
nombresote en la pantalla. Si hay veces. Pero, pero no era solamente por eso.
Nosotros teníamos como la, la necesidad y la convicción de que, cónchale, cómo
hacemos para que esto deje algo valioso. Que todo este esfuerzo sirva para algo más
allá de lo artístico y de lo gratificante que puede ser hacer una película. Entonces,
dijimos, o key, vamos a hacer lo que sabemos hacer, vamos a hacer un taller de cine
en el barrio. Entonces, vamos. En medio de la preproducción, buscando casting, el
financiamiento, las locaciones, los equipos, el equipo técnico, etcétera, etcétera,
decidimos todos los sábados ir allá arriba a La Dolorita, a una escuela a darle a la
comunidad un taller de cine y a hablar de lo que nos guste, hablar de guión, y de
producción, de cómo se filma, las cámaras, dolly, micrófonos. Y fue hermoso. Cada
sábado que fuimos para allá, es decir, no es que hubo deserción cero, cada sábado
había más gente. Porque claro era abierto y el que quería venir, venía. Y la idea era
que ellos escribieran un corto y grabaran y editaran su corto y nos acompañaran. Y fue
delicioso. Los chamos súperinteresados en conocer la sangre y cómo, y las pistolas.
Este… Bueno, entonces hicieron un corto y los acompañamos a ellos en el corto. Y las
personas que estuvieron en el taller, los más frecuentes participaron en la película
como aprendices en los distintos departamentos técnicos. De hecho, hoy en día,
varios de ellos trabajan, son técnicos de cine. Eh, y todo ese grupo y toda esa
comunidad son los extras que están en los partidos de fútbol… Entonces, después que
filmamos cuando estábamos editando la película sabíamos que teníamos una película
controversial pero a la vez potente (mientras MG exponía esta experiencia muy
emocionado, OT hizo algunos comentarios en señal de que estaba siguiéndolo).
Y somos muy amigos de la gente de Unicef porque Edgar Ramírez es embajador de
ellos y él es muy amigo de nosotros y todas las comunicaciones que hacía Edgar
Ramírez para Unicef las hacíamos nosotros ad honorem. Teníamos ese vínculo y
dijimos, bueno, vamos a llevarlo esto a Unicef. Vamos a echarle el cuento de lo que
hicimos y vamos a mostrarle la película a ver qué les parece, jurando que iban a decir
294
‗no, es que muy grosera y hay mucha violencia y nosotros no podemos vincularnos
con eso‘. Y no, fue todo lo contrario. Todo lo contrario. Dijeron, por fin tenemos una
herramienta que trata con claridad y con verdad los temas que nosotros tenemos aquí
folletos aburridísimos que nadie se lee. Entonces, se convirtió, digamos, en una
herramienta de trabajo para ellos la película. O sea, el taller de cine les encantó y el
taller de cine lo replicamos en varias comunidades y luego hacíamos proyecciones en
los barrios. (Comenta que llegaban a una escuela o una cancha con una sábana y
hacían cineforos de la película, a veces por iniciativa propia del equipo de producción y
otras con Unicef).
Y era fascinante, porque era como una oportunidad de hablar de los problemas de la
vida que para mí era, como te digo, yo no salí a contar una historia para que fuera una
herramienta de trabajo para Unicef, pero resultó serlo. Entonces ellos nos ayudaron
mucho promocionando la película y nosotros le dimos a Unicef un porcentaje de la
taquilla para esos programas y para esas cosas.
OT – O sea, ¿no es intencional que esta película, por ejemplo, llame la atención de
gente joven?
MR –Al contrario. O sea. No, no sé a quién le escribo, cosa que es un problema para
la gente de mercadeo y tal. Pero sí, a mí por ejemplo me… Yo también fui de los
primeros sorprendidos con la reacción de la película. O sea, muchos adultos muy
conectados con la película. Muchos cineforos, muchas discusiones que invitaba la
película como a digerirse. Este, cosa que no hace el cine adolescente (OT le hace un
comentario). De hecho, al contrario, eso sí. O sea, yo abordé el género deportivo
sabiendo que es un género que no digamos está secuestrado pero sí controlado por el
cine adolescente. Es decir, las películas de deportes que son como de grandes temas,
295
grandes logros, emocionantes, pero un poco básicas son, son, es digamos un género
dominado por el cine adolescente. Películas pa´ chamos, películas pa´, del equipo de
béisbol, que ‗vas a jugar, que vamos a gana y vamos a vencer a un oponente
aparentemente invencible‘ y son emocionantes y yo adoraba a ―
Rocky‖, yo era un niño
cuando salió ―
Rocky‖ y me encantaba ―
Rocky‖, podía ver ―
Rocky‖, ―
Rocky‖, ―
Rocky‖ y
yo no sé por qué yo veía tanto ―
Rocky‖, y ―
Rocky‖, ―
Rocky‖. Porque, bueno, uno es
chamo. Y es eso, es emocionante y es sencillo. Yo quería abordar, apoderarme del
género deportivo, que tiene sus convenciones, para contar una historia un poco más
adulta y con cosas un poco más complejas. Eh, pero, yo me equivoqué,
absolutamente, o sea yo sí decía bueno busco un público un poco más grande; pero
esto es una película también (OT agrega ‗para la familia‘). No, yo decía, esto es una
película para gente que le gusta el fútbol. Es una película muy masculina, es una
película súperviolenta, hay muertos, se caen a patadas, están todo el tiempo en la
cancha, y en la cancha de tierra, y los chutes y se dan golpes y son dos hermanos,
dos chamos que se echan vaina y se dicen groserías todo el tiempo. Y me equivoqué,
terminé haciendo un chic flick, una película de ―
jevitas‖… (risas).
OT – (Risas. Lo interrumpe sorprendida) ¿Sí? ¿Fueron más a verla chicas que chicos?
MG - Bueno, no sé, pero las chicas se conmovían muchísimo. Terminaba siendo una
película como súperemotiva, súperconmovedora. Y yo pensaba que había hecho una
película así como violenta y de acción (se ríe) y terminé una haciendo una película de
―
jeva‖.
OT - ¿Cómo quién?
OT - ¿Y venezolanos?
OT - Crees que otros compañeros tuyos cineastas venezolanos comparten esta misma
apreciación que tú tienes acerca de cómo contar historias para un público como el
nuestro.
MR - No. No, no… todo. Pero, no sé, creo que si no tienes más preguntas en particular
que me den cuerda…
OT - No. Pues muchísimas gracias. Ojalá podamos ver pronto otro trabajo tuyo.
298
Anexo 5
Entrevista a Diego Velasco. Transcripción
Es importante señalar que por tratarse de una entrevista realizada a distancia, ya que
el entrevistado Diego Velasco vive en Los Ángeles, Estados Unidos y la investigadora,
en Caracas, se concertó vía correo electrónico y las dos partes acordaron una fecha y
hora para comunicarse a través de la plataforma Skype. Al inicio del encuentro a
distancia, la investigadora introdujo los temas del guión a tratar con el cineasta. Dada
la situación y las fallas de conexión a Internet que existen en Venezuela, se
presentaron algunos problemas técnicos para escuchar al entrevistado y grabar toda la
entrevista. Sin embargo, se logró rescatar parte importante del material que cubrió
todos los aspectos previstos en el guión y que se reproduce a continuación.
DV – Bueno, lo que te decía era que, por mucho que uno quiera analizar las cosas que
uno hace en frio, luego que el producto esté terminando pareciera, hubiera, o como un
plan a seguir y siempre existen las mejores intenciones; pero, a veces, las cosas
cambian sobre la marcha, entonces ten en cuenta, esa es una aclaratoria a medida
que vaya respondiendo estas preguntas muchas cosas no las descubro sino hasta que
pasan.
OT - Ok.
DV - Ok. Recuento.
299
OT - De esa experiencia de tu cinematografía a través de las historias y de los
personajes.
DV - Dale. Eh, bueno, cuando, yo, eh, la preparación que tuve, es que más o menos
en resumen después de graduarme de la universidad me tomé 18 años trabajando en
el campo cinematográfico, en distintas áreas y no fue hasta los, literalmente tenía 36
años, que fue cuando me sentí ya listo para hacer mi primer largo.
Estando fuera de Venezuela veía mucho las noticias que me afectaban, con todo lo
que estaba pasando en el país, que iba cambiando todos los días. Entonces, eh, me
fui al pasado para reflejar un presente. Y por eso ubico la película –se refiere a La
Hora Cero– en los 90‘ cuando hubo una huelga médica. Y, básicamente, es una
historia verídica, donde ocurrió un hecho que la gente vio e hice una historia ficticia, de
un personaje ficticio, de qué pasaría si este personaje hubiera vivido en esa huelga, en
ese tiempo, ¿no? para que la gente pudiera como anclarse en la realidad; pero, sin
acusar a nadie. Y a mí no me gusta sermonear.
Entonces, ¿de dónde viene la inspiración de eso? Eh, cuando yo estaba haciendo un
programa de televisión en Venezuela, que se llamaba Planeta de Seis, eh, se empezó
a correr el rumor que iban a cancelar el show, porque era muy costoso. Y con todas
las cadenas que se estaban haciendo en televisión el canal donde yo trabajaba, que
es Televen, estaba perdiendo mucho dinero y entonces al perder mucho dinero salen
300
los programas que cuestan más caro. Y entonces, yo empecé a investigar y quería
hacer un documental con un programa real, como un reality show, donde
documentaba un fin de semana en distintas ciudades de Venezuela a través del 171,
que es el llamado de emergencia y ver cómo el 171 Barquisimeto, el 171 en Caracas o
en Maracaibo, eh, (…), o ver qué pasa en un fin de semana. Entonces, fui a hacer una
investigación en un ambulatorio en Las Minas de Baruta, donde seguí a un médico
joven que es la inspiración del doctor Ricardo. Esa noche que yo estaba ahí, entraron
unos malandrines que tenían no sé 15, 16 años, con una muchacha que tenía como
15 ó 16 años que estaba desmayada, porque la chama queriendo parecerse una Miss
Venezuela no había comido hacía mucho tiempo y se metía unas pastillas para dieta
y se le bajo la tensión. Y estos chamos, aparentando ser muy fuertes y muy machos,
estaban asustadísimos, no sabían qué hacer y entraron pegando gritos. Y cuando el
doctor les hablaba tratando de buscar información para saber cómo tratar el caso
clínico, ellos lo veían como un ataque personal a ellos. Y entonces, yo estando ahí me
di cuenta, ¡wow! –habla como si estuviera haciéndolo para sí mismo–, ‗capaz estos
chamos tengan cualquier cantidad de muertos encima y están tratando de aparentar
ser fuertes; pero, en verdad, están asustados, porque por primera vez están en una
situación que no pueden solventar con la violencia‘. Entonces, yo me dije qué pasaría
entonces si agarramos al tipo más malo que nos pudiéramos imaginar, ejemplo, La
Parca, que es el personaje original. Por eso, yo te decía que las cosas cambian, el
personaje en el guion se llamaba El Tigre, porque era un personaje que cada vez
mientras que mataba a alguien se tatuaba una raya de tigre. Y entonces, el tipo estaba
cubierto de rayas de tigre y cambiaba, le daba un nuevo significado, qué es otra raya
más pa‘ un tigre, que es una frase que se usa todo el tiempo en Venezuela. Entonces,
salió, bueno, lo peor del mundo que es la muerte, que es La Parca, la persona que
viene a cobrar tu muerte y que si llega a tu puerta es porque algo hiciste para llamarlo
ahí, pues. Y entonces ahí fue que nació la inspiración de La Parca, de qué pasaría si
la persona más mala del mundo hace algo malo, pero no lo hace para su propio
beneficio sino hace algo para ayudar a una persona que ella quiere. Y en el caso de
La Parca se encuentra en una clínica privada, pero para salvar a Ladydi y abre las
puertas de la clínica para darle atención a todas las personas que la necesitan. Que
luego descubre que así es que él utiliza esas personas para sacar su gente.
Y allí viene esa inspiración y atando a la próxima pregunta que viene, ¿me baso en la
realidad?, sí. Como artista me trato de expresar con todo lo que me influye a mí, con
las personas que conozco, con todas las películas que veo, con las cosas que me
301
pasan, con la familia donde crecí, con el país donde viví o en el país donde yo vivo
ahorita. Eso es lo que me influencia a mí como artista y eso es lo que me hace a mí
escribir. La próxima película que estoy haciendo es una película de una temática de
horror, pero basado de nuevo en ese polo opuesto de dos hermanos de un mismo
pueblo que se pelean entre sí. Eh, unos a favor y otros en contra de la política, y cómo
eso puede romper lazos.
DV- Si, está ambientada en Los Llanos es lo que estoy tratando de hacer, la historia
del Silbón. Pero, pero, sacándolo un poquito fuera del contexto, de que sí es
Venezuela pero hay otras cosas, sí es el Silbón pero hay otras cosas debajo, que
rastrean un poquito las temáticas que hay ahorita en Venezuela, pues.
OT- Déjame revisar, yo creo que ya me has respondido algunas de las primeras
preguntas que te comente antes de comenzar. ¿Es un personaje joven el qué tienes
en la película?
DV – Ok… La Parca es un tipo que vive bajo un código donde él dice de que… si yo
llego a tu puerta es porque te tocó y algo hiciste de que no eres inocente, o sea él vive
como que la persona que yo mato de alguna manera merece que yo esté ahí.
Entonces, ese código siempre le funcionó y se pudo escudar de lo que estaba
haciendo, hasta que llega el día donde mata o dispara a una persona que no cumple el
código de él y eso le mueve el piso y eso le hace cuestionar qué estaba haciendo con
su vida. Y se da cuenta de que tarde o temprano le llega la hora, te llega una
encrucijada donde tú decides el camino que tú quieres seguir…Em, en el caso de La
Parca hay una complejidad súperinteresante porque el rey no actúa como rey, sino su
corte lo hace ver como un rey, la corte que lo rodea. Entonces, La Parca, no se podía
ver como un líder sino dependiendo por el respeto que él se merece de las personas
que trabaja con él. Entonces a eso… tiene su mano derecha que es El Buitre, que a la
final lo termina traicionando porque simplemente…; eh… así como La Parca tiene una
agenda oculta El Buitre ―
jala pa´ su lao‖. Que digamos en muchos países en los que la
gente ta‘ tratando de sobrevivir el día a día, todo el mundo jala para su lado y de allí,
es de donde viene su inspiración de ese Buitre, pues, pero La Parca es alguien que no
habla mucho, que representa como lo más oscuro de cada uno de nosotros.
302
OT - ¿De qué edad te lo imaginas?
OT - Em… si tuvieras que hacer, bueno, que ya me estabas comentando, que tienes
en proyecto un nuevo film y que también incluye personajes jóvenes ¿no?. ¿Cómo
sería la psicología de esos dos personajes, de esos hermanos que estás concibiendo
tú para la película que estás trabajando?
303
DV - Bueno, no son hermanos, son una pareja y…
OT – Ah, ok.
OT - Te entiendo.
DV – Pero, en el caso de, lo interesante es que en lo de La Hora Cero, fue que traté de
romper un poquito los paradigmas de buscar un doctor que no le guste curar, de
buscar un político que pareciera estar protegiendo a los, a las personas de la sociedad
y en verdad está perjudicando, ¿sabes? A un malandro que pareciera que es el tipo
más malo y en verdad está tratando de redimirse. Y, en eso traté, entonces, de que
también creciendo, viendo películas gringas, siempre como que vi que en las películas
gringas se inventan como que la imagen de los policías o la imagen de los bomberos
es una imagen a veces positiva y a veces negativa. Pero como que al nacer niño, uno
como que los niños gringos o de otros países creen, crecen como que con ese (…) y
quieren ser policía. Pero, la imagen en Venezuela del policía estaba muy mala, está
muy deteriorada, y yo he conocido policías muy buenos y policías muy honestos que
se frustran con. Pero ese rol nunca lo vi reflejado en algunas películas, en muchas
películas venezolanas ni en televisión. Muy pocas películas como Cangrejo y eso,
coye, refleja la policía de verdad dedicado a su vocación. Y por eso hice el personaje
del Comisario Peña, que es el tipo más tosco o más débil que pareciera; pero, en
verdad es el único que se sacrifica y que entra casi que desnudo en la boca del lobo,
creyendo en lo que quiere hacer y dispuesto a sacrificarse para salvar a la gente que
está adentro y para demostrar que no todos los policías son malos en ese sentido
tampoco.
OT - Sí, te entiendo. Em… ¿A qué públicos Diego, crees que va dirigido tu cine, tus
películas?, ¿A quién le escribes tú?
OT - ¿Tú crees que en tú cine hay lecciones, hay significados, hay valores que tú
estás transmitiendo con los contenidos de tus guiones?
DV – Sí, yo creo que, o sea todo el mundo trata de, todo artista que se expresa trata
de decir algo, trata de, sacarse el demonio que tiene encima, que tiene adentro. En
ese sentido, y yo me esforcé mucho para que en la temática que refleja La Hora Cero
nada es blanco y negro, que entre blando y negro hay una escala muy grande de
grises. Y entonces, estando fuera de Venezuela yo veía que la gente en Venezuela se
reflejaba con polos opuestos, o eres rojo o eres azul, o eres alto chavista,
revolucionario, patria o muerte o eres súperescuálido, qué sabes, que no quiere saber
nada y botaste la ropa roja. Y entonces, la gente juzga a todo el mundo a su alrededor
según esos criterios y la realidad es que nadie es cien por ciento una cosa u otra.
Entre esas dos cosas estamos todos ahí tratando de sobrevivir. Y entonces traté de
reflejar eso con la temática visual de los colores. O sea, si tu vez la película, todo es
rojo y azul. Y es para mostrar un poquito ese bombardeo de los dos colores que
vivimos en la sociedad de Venezuela. Y traté que esos personajes fueran así de
coloridos y no quería sermonear y no quería tampoco prejuiciar a los personajes.
Entonces, traté de mostrar, em…, los defectos y mostrar las virtudes y que la
audiencia decidiera por sí sola con quién se llevarían bien y con quién aprenden lo que
deben aprender. Pero, claro, originalmente mis intenciones son, es abrir el debate y
que la gente pueda pensar de que, hasta que no camine en los zapatos de otra
persona no puedo juzgar por las acciones que ellos hagan. Nadie es malo, nadie es
bueno dependiendo de las circunstancias donde lo ves. Y esa realidad era lo que
quería reflejar.
305
DV – Sí, yo digo siempre digo, que en Venezuela todo el mundo es mecánico, doctor y
director de cine, mecánico en sentido de que si pasa algo con el carro es ‖mire
cámbiale la bujía‖, doctor que si cualquier dolor que tienes alguien te receta una
medicina, ‗tómate estas dos pastilla que me la mando mi tía y son buenísimas‘, y
director de cine, porque todo el mundo jura que sabe cómo hacer cine y tiene una
opinión que le encanta expresar. Eh, de nuevo, yo creo que cada uno ve el mundo
según el lente con el que ve su entorno ¿no?. Em, yo no puedo hablar por los demás,
yo…. Me gustaría a mí que en el cine hubiera, reflejara historias de que, que son,
¿sabes? de alguna manera tienen esencia verídica, que te produzcan emociones, que
te entretengan y que te abran la mente a una nueva realidad. Esa es mi intención, que
yo hago cine y no puedo hablar por las demás personas, sino lo único que siempre
digo es que, de que todo el mundo que haga cine que trabajen eso lo más que
puedan; porque, lamentablemente, existe la mala tendencia de filmar muy rápido sin
trabajar y sin depurar exactamente lo que se quiere decir. Entonces, lo que termina es,
eh…, tratando de decir mucho, pero al final no queda nada.
306
Anexo 6
Entrevista a José Pisano. Transcripción
OT– (…) Bueno, mira, vamos a entrar de lleno en el tema, te cuento que es lo que
vamos a hablar. En principio me gustaría que me contaras qué tipos de historias y
personajes reconoces tú que hay en ese cine venezolano reciente, acuérdate que yo
estoy trabajando 10 años del 2002 al 2012.
JP – Ujum…
OT – Ujum, sí.
JP – A ver es un tema un poco complejo, por un lado yo siento que el gran éxito del
cine venezolano reciente es que le ha permitido romper un paradigma contra ciertos
prejuicios que existían en relación al cine venezolano. Eh, en lo personal yo considero
que, bueno, el cine de una época, digamos lo que fue la época de oro del cine
venezolano entre los ‗70, los ‗80 y los ‘90, sí reflejaba más un sector importante de la
307
población, sobre todo un sector mucho más marginal, de menores recursos. Y no
solamente, digamos, su forma o su modo de vida particular sino además cómo
afectaba al resto de la sociedad, películas como no se ―
Soy un Delincuente‖…
JP – Es correcto, exacto, todas las de Chalbaud, que para mí es como nuestro Buñuel,
de alguna manera. Bueno, él recreó ese mundo, un mundo fantástico. Las mejores
películas para mí ―
La Oveja Negra‖ y ―
El Pez que Fuma‖, digamos, son un poco esas
fantasías dentro de esos niveles, digamos de pobreza o de personajes que se mueven
dentro de ese sector, ¿no? Hoy en día más bien yo siento que y retomando el tema, o
sea, que el éxito ha sido romper un poco eso y creo que además en el mayor número
de producción ha estado el éxito, porque nos ha permitido tener películas de veteranos
y de gente joven. Más bien los jóvenes son los que percibo que han logrado separarse
un poquito más de ese discurso y dar una visión un tanto más distinta. A mí me
sorprende y celebro una película como ―
Esclavo de Dios‖, hoy en día en cartelera, que
trata de un tema, un conflicto palestino- judío, que quizás a nosotros directamente no
nos involucre, no nos afecte, pero de alguna manera, en su estructura narrativa él crea
un vinculo con el país, en base a los sucesos del año ‗94 de los atentados del Amia en
Buenos Aires. Claro, bueno, habla, ¿no sé si has visto la película?
OT - No, no.
308
JP - No, entiendo. ¿A ver? Que yo recuerde, a nivel estadístico, la proporción es más
o menos igual, si estamos hablando 50 y 50. Siempre ha habido el tema que las chicas
hablan más que los chicos de ir al cine. Por lo general es la mujer la que dice quiero
ver la película y es la que digamos, somete un poquito esa capacidad de decisión. Eh,
que más exacto, a ver, bueno ese es el público joven. Por lo general suele ocurrir que
a partir de una cierta edad, yo digo que bueno la gente se apoltrona en casa, se
―
empantufla‖, ya deja de disfrutar el cine y quizás, claro, lo hace como algo más como
una actividad social de compartir quizá con una pareja, un grupo de amigos o con la
familia igual se nota. Los principales títulos más taquilleros del año por lo general son
películas de carácter familiar. Este año la más vista ―
Mi Villano Favorito‖…
OT – Y, comedias, ¿no?…
JP- Sí, de alguna forma más que el drama. Pero las películas, particularmente las
películas de dibujos animados de gran producción, son las que suelen y ahora
podemos ver en los últimos 15 años y por lo general son los títulos más vistos.
OT- Interesante…
JP- Es correcto.
JP- Bueno, ―S
ecuestro Express‖, en ese año fue la película más vista en todo el país.
309
OT- ¿En todo el país? ¿Incluso comparada con películas internacionales? Ah,
interesante.
JP- Sí, sí, sí es correcto, antes era un fenómeno que una película superara el millón de
espectadores en un país que estamos hablando de aproximadamente 30 millones y
que aproximadamente vende el mismo número de boletos que población. Estamos
hablando de que el año pasado, digamos, considerando la población
aproximadamente en 30 millones, se vendieron 30 millones de boletos, lo que es un
valor que, digamos, se utiliza para evaluar el comportamiento de un país respecto al
cine. Una visita promedio. Bueno, también entendemos que, claro, es un sector menor
de la población que, bueno, va al cine en más de una ocasión. Pero ese promedio es
bastante bueno. Países europeos están aproximadamente en 5, estaba leyendo que
España ha bajado y está en 2, ha vendido el doble de boletería que la población y
claro hablan de una crisis importante porque es una subida del IVA, un aumento del
costo del boleto, etc., etc.. Pero, para América Latina es un valor bastante bueno.
México es de los países que más se ha industrializado en ese sentido, está en 2 punto
y algo. Y un Puerto Rico que quizás para muchos valores estadísticos lo consideramos
como América Latina, si bien lógicamente sabemos la relación con los Estados
Unidos, Puerto Rico está 4-1, su población va aproximadamente 4 veces al cine al
año. Pues, claro, digamos, una manera importante de verlo es un valor que
básicamente en nuestro país se ha venido manteniendo con pocas alteraciones. Si
bien sentimos que por la cantidad de salas que han abierto ese valor ha debido
incrementarse un poco más; pero bueno, entendemos también, que hay otros factores.
OT- Y, el promedio que debe tener una película de audiencia, de boletería vendida
para considerarse un éxito de taquilla, ¿cuál sería?
310
JP- Efectivamente y ―
Azul y no tan Rosa‖ tuvo 560 mil espectadores el año pasado y
fue considerado un éxito importante. Claro, la podemos medir como una película, en el
caso de ―
Azul y no tan Rosa‖, es difícil precisarla, porque se estrenó a finales de
noviembre. Entonces, claro, tuvo una asistencia que cabalgó entre 2 años. Claro. Pero
nosotros siempre medimos la estadística por año calendario 2012 y este año 2013.
JP- Digamos, una película de medio millón de espectadores puede estar entre las 20
películas más vistas en el país en el año, lo cual da una cantidad importante para un
país que puede estar estrenando 150 ó 200 títulos.
JP- Bueno, sin duda alguna un punto importante lo ha sido Diego, perdón, Marcel
Rasquin con ―
Hermano‖. Creo que ―
Hermano‖ significó un relanzamiento. En el cine la
película, sin mal no recuerdo, tuvo como 360 mil espectadores. No fue un número alto
considerando lo que hemos hablado. Pero, para inclusive, para el cine es una película
estimulante y ese año, inclusive, fue como una cresta de ola que ayudó que películas
como ―
Habana Eva‖ de Fina Torres tuviesen sobre los 200 mil espectadores y alguno
otro título que ahorita no me estoy recordando. Pero sí recuerdo apoyó a que esas
cifras se incrementasen de manera importante. Creo que, sin duda, se ha convertido
en una referencia hoy en día fundamental. De otras personas pudiesen estar
marcando pauta, yo me atrevería a mencionar a Carlos Malave, Carlos Malave es una
persona que ha estado manejando este concepto de cine guerrilla, quizás a uno como
espectador y con un digamos, un criterio cinematográfico un tanto más allá pueda
encontrar que su cine adolezca de muchas, digamos de muchas imprecisiones, de
fallas, etc., etc.; pero, de alguna manera, ha tenido la visión de tratar de ver el cine
como una industria y ha creado una maquinaria que le ha permitido estrenar dos
películas al año, participar en algunas otras. O sea él está detrás de estas películas
como ―
Las Caras del Diablo‖, ―
Azotes de Barrio‖. También, porque codirigió la película
que sabes muy bien que fue una película hecha muy clandestinamente en Petare, la
película se convirtió como en un gran éxito underground en DVD y finalmente él
311
abordó al director de esta película e hicieron un producto con la calidad
cinematográfica para exhibirla en cines y la película está sobre 160 mil espectadores
que digamos, relativamente es una película exitosa, es la tercera película venezolana
más vista en lo que va de año 2013. Y él ha creado como un poco esa estrategia de
filmar con pocos recursos, querer trabajar con su propio equipo y le ha permitido hacer
películas más allá de las ayudas del CENAC. Yo siempre admiro, digamos, la actividad
quijotesca de hacer cine es costosísima, es compleja, muchos de ellos siempre se
endeudan, o sea, es la verdad muy, muy cuesta arriba y por otro lado, si el mercado
no se amplía es muy difícil recuperar localmente, salvo lo que sea una película de un
millón de espectadores o de medio millón. Porque, digamos, entendiendo que el costo
de una película va a estar entre 800 mil y 1 millón de dólares. Una película como debe
ser el mercado nacional no da para poder recuperar esos valores. Entendiendo, por
otro lado, que el cine es el principal eslabón de la cadena de comercialización
cinematográfica que, digamos, su segundo paso es el video, que en Venezuela murió
hace mucho tiempo por el tema de la piratería. Inclusive, tres compañías que existían
legalmente consolidadas en el país tuvieron que cerrar en un determinado momento,
porque prácticamente un título exitoso vendía 1.000 unidades y, digamos, un titulo
exitoso no podía ser la película que hubiese hecho un millón de espectadores en cine.
OT- Ya.
JP - Secuestro Express fue un éxito en América Latina, pero funcionó muy mal fuera
del territorio venezolano, entiendo que ha tenido un relativo éxito en video en el
mercado hispanoparlante norteamericano.
OT- Así me estaba contado Bellame, él le está vendiendo los derechos del ―
Rumor de
las Piedras‖ a HBO.
JP – Sí.
JP – Así es, así es, pero hacer cine la verdad, las capacidades de supervivencia son
muy limitadas y yo también un poco me refiero a eso con una experiencia de otro
venezolano Stan Jakuvowicz, primo de Jonathan que se dedicó a la parte de
producción.
OT - Ajá, sí.
JP- Fue concebida con esa finalidad, fue filmada con un acento medio neutro, en Chile
no sabíamos bien si era México o no era México pero digamos, tenía esa intención y
es la única película que pudo hacer un poquito como ese (…) regional. Pero, siempre
hay como mucho perjuicio en Venezuela el ver el cine colombiano, en Colombia ver el
cine venezolano o peruano.
JP- Exacto, tan es así que yo que estoy involucrado en este tema a través, bueno, por
mi relación con el Trasnocho, con Grassine, nosotros hemos impulsado la realización
de un Festival de Cine Latinoamericano. Festival con un nombre ambicioso. Es una
muestra de cine Latinoamericano, pero un poco para romper esas barreras, esos
paradigmas lo veníamos haciendo cada 2 años y ahora lo estamos haciendo anual.
Pero, son, digamos, festivales que tiene, tienen un éxito relativo durante las 2, 3
semanas que se muestran. Luego, uno puede estrenar una película y trasciende un
poco más allá y un poco porque hay cierto público que ya va al Trasnocho o que va al
Centro Plaza que son como nichos muy puntuales donde el público suele preferir ver
una cinematografía alternativa.
JP- Así es, en la provincia es mucho más complicado por lo general se hacen a lo
mejor funciones de 1 día, 2 días muy, muy reducido.
OT- Siendo así esto que tú me cuentas, verdad, ¿hacer cine no es para hacer dinero?
314
JP- Sí, sí.
OT- ¿Cuáles son las motivaciones que mueven a estos cineastas jóvenes, esta nueva
generación de cineastas para seguir haciendo estas películas, seguir contando
nuestras historias?
JP – La pasión, la pasión –risas–, para hacer cine. El cine es un hecho cultural, por lo
cual está protegido por el Estado y, digamos, cuenta con aportes importantes del
Estado para su realización, mucho más allá del hecho meramente comercial, presumo
que ya estarás al tanto un poco de todo lo que ha sido la nueva Ley de Cine y los
aportes que han establecido, no sé si te ahondo un poquito allí.
OT - Cuéntame algo…
JP- Digamos se creó unos aportes que, digamos, a los cuales participan toda la
cadena comercial desde la exhibición, la distribución, los productores, pagan un
porcentaje de sus ingresos.
JP- FONPROCINE.
OT – FONPROCINE.
OT - Ujum…
OT – Sí.
JP - Y así te puedo comentar otro tema con lo que tiene que ver con la
comercialización de películas internacionales en Venezuela y en América Latina, pero
digamos, para cerrar un poquito ese fondo tiene una junta administradora que lo que
hace básicamente es velar porque ese dinero se distribuya de una manera adecuada,
según lo que establece la Ley de Cine. Básicamente, el dinero lo solicita el CENAC y
al hacer su solicitud debe indicar para qué lo requiere y la Ley establece que al menos
un 60% de ese dinero debe ir a la producción cinematográfica, el otro 40 no puede ir
más de un 10% para los gastos administrativos del CENAC y el resto para fondos de
previsión social o formación, etc., etc..
JP - FONCINE, que yo recuerde no. Inclusive, Iraida Tapias, creó en INPRETC, que
era el Instituto Nacional de Previsión del Trabajador Cultural, que era lo único que,
digamos, se aproximaba, que daba servicio al sector cultura. Pero era en general; o
sea, el trabajador cultural, que estaba totalmente desamparado, a través del
INPRETC, porque el INPRETC, hizo una asociación también con una aseguradora, no
recuerdo (…). Pero el INPRETC cierra y fallece por esas limitaciones. Pero hoy en día
sí existe y se creó un Instituto que de ese si no recuerdo el nombre, creo que es un
Instituto de Protección Social para el Trabajador Cinematográfico, que entiendo que
está Román Chalbaud en la directiva, con otras personas allí. Pero, bueno, digamos,
cuenta con recursos que pueden provenir de este fondo; lo que por otro lado, digamos,
facilita una cierta independencia del Poder Ejecutivo, o sea, se puede seguir haciendo
cine sin que de repente el Ejecutivo decida cortar recursos, por decir, en un
determinado año.
OT - Exacto, que de alguna manera, garantizan que las cosas se den y que todo el
mundo tenga acceso de manera más o menos…
JP – Ahora claro, estos proyectos para poder acceder a estos fondos, tienen que
pasar por una evaluación, por una comisión de estudio de proyectos del CENAC, que
también, digamos, está conformada, es bastante plural. Yo estuve durante un año
hasta la última convocatoria. O sea, la CENAC establece cortes trimestrales y al final
de esos cortes trimestrales se evalúan esos proyectos, si cumplen con los requisitos
formales de participación y hay una junta que los evalúa. Primero, evalúa, digamos, el
guión, de manera anónima, no se debe saber quién está presentando su proyecto. Se
elaboró el guión, se hace una evaluación por escrito que después se le entrega al
autor y si la junta considera que el guión ya, digamos, está apto, está maduro para
poder ser trabajado o filmado, se evalúa la segunda parte, que es la parte más técnica,
la producción. Hay proyectos que hacen la primera parte y se caen en la segunda. Ha
ocurrido, porque, bueno, la producción está montada muy en el aire, no están
estimados bien los costos y en el entendido de, digamos, la cantidad de dinero que
requiere un proyecto, si no está bien estructurado allí, no pasa. Hay veces que,
digamos, los errores o las deficiencias que ha presentado ese proyecto o son
pequeñas y bueno, se recomienda una aprobación con la consideración de que deben
corregirse tales partidas o si no, se recomienda que corrijan todo y que vuelvan en otra
convocatoria.
OT – Y José, te voy a traer de nuevo al tema, fíjate, em, esto me interesa también
porque la verdad, es que no hay información, salvo lo que me han contado las
personas que he entrevistado, no hay información pública. ¿Tú crees que exista
alguna relación entre estas historias y estos personajes de esta etapa del cine que
estamos analizando con la realidad actual del país?
JP – Yo pienso que sí, y sobre todo considerando que la realidad actual del país es
bastante particular. Sobre todo por esta división que, bueno, ha venido ocurriendo,
lamentablemente, en crear dos Venezuelas; cuando, bueno, somos una y debemos
tratar de conciliar intereses y reconocernos el uno al otro. Porque siento que, bueno,
tanto un lado como el otro ha pecado en tratar de no reconocer al otro y de crear esa
317
división y esa línea que no debería ocurrir. Yo, también, allí lamento cuando se
presentan casos como que intentan ir hacia una vertiente por encima de la otra. Pero,
siento que, en general, hay un equilibrio y que sí, digamos, el cine, está logrando
surcar este mar, de una manera bastante equilibrada.
OT – Sí, así me comentan los cineastas con los que he tenido la oportunidad de
conversar hasta ahora. ¿Tú compartes esta opinión, bueno, que en el principio cuando
estábamos conversando de alguna manera ya me lo habías dicho, que tienen algunos
expertos en cine, unos críticos, de que el cine venezolano se ha enfocado mucho en la
misma temática, de la marginalidad, de la violencia?
JP – Yo, siento que eso ya ha sido superado. O sea, sí. Y es lo que en este momento
me refería un poquito como que el prejuicio que existía contra el cine venezolano. Pero
hoy en día es lo que hablaba, por ejemplo, como ―
Esclavo de Dios‖. Otra película
como ―
Nena, salúdame al Diego‖, que tiene que ver con un tema adolescente, un tema
de emigración, una chica venezolana que estudió afuera, que claro no se siente como
venezolana, quiere ir a Argentina, o sea, se está planteando como también estos
jóvenes, pero otros temas. Por otro lado, claro, también es destacable lo que
habíamos conversado, el éxito de una película como ―
La casa del fin de los tiempos‖,
que a la fecha es la película venezolana más vista en lo que va de año, ya va a llegar
pronto a los 300 mil espectadores y una película de género suspenso-terror, que si
bien es un género cinematográfico bien, bastante trabajado a nivel internacional y con
cierto éxito local, por lo general, en nuestra cartelera cada dos o tres semanas se está
estrenando una película de terror, ―
Fenómeno Paranormal‖ o La casa del, no sé que,
del terror. O sea, películas intrascendentes, que no se habían tratado prácticamente
en el cine venezolano, o sea, como cosas muy particulares. Y en este caso se ha
hecho con Ruddy Rodríguez, que entiendo lógicamente, ha sido un atractivo de
taquilla importante. Y la película va casi por 300 mil espectadores y todavía con la
fuerza suficiente como para seguir convocando mucho más público. Es decir, bueno,
hay algo que celebro también que se estén explorando estos otros géneros que antes
no se habían tocado…
OT – No, y la comedia…
JP – La comedia pienso yo que también hay muchísimo que trabajar, porque además
es un género muy apreciado por el espectador, por el venezolano y sobre todo en
318
épocas como la actual el público agradece una buena comedia o por lo menos, exacto,
pasar un rato de distracción mucho mas allá, digamos, de la risa fácil, al humor un
poco más inteligente. Claro, ya estás dependiendo de la capacidad de cada quien.
Películas como, bueno, ―
Er conde Jones‖, bueno, yo siempre tengo que pensarlo bien,
porque fue la primera, fue la película más vista en su momento, fueron casi 700 mil
espectadores, con un producto de calidad bastante particular, deficiente de una
manera.
OT – O sería en la segunda.
JP – Porque ―
Er Conde Jones‖, la verdad, a ver… ese caso también fue muy
particular. Porque, Benjamín Rausseo, El Conde del Guácharo, yo venía oyendo que
él estaba haciendo una película, estando en la industria no habíamos oído mayor cosa
de la película. Finalmente, se nos aproxima a nosotros y nos ofrece una película que
ya tiene hecha. Claro, hecha como muy tema hermano, el quiso hacer algo y la
película tenía muchas deficiencias. O sea, primero, que está hecha como muy precaria
y con un guión bastante deficiente. Entonces, claro, lo que, el éxito de la película lo
que demostró en la capacidad de convocatoria de él hacia un público. Pero, digamos,
con un resultado que finalmente el público lo castiga. Hace su segunda película al año
siguiente ―
Er Conde Bond‖, justo el año pasado. O sea, es decir, que estamos
hablando que ―
Er Conde Jones‖ fue en el año 2011, con un guión mucho más
estructurado, una mejor factura técnica de la película. Es decir, un producto mucho
más digno y recibe la mitad de los espectadores que recibió la primera. O sea, tuvo
350 mil espectadores, que también, relativamente, es una cantidad importante; pero si
lo comparamos con las 300 mil personas que lo habían visto antes, él perdió el 50%
de los espectadores y en gran medida es porque, digamos, esos seguidores se
sintieron decepcionados del trabajo que él les había ofrecido y no quisieron
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aventurarse a invertir un dinero para comprar una entrada de cine en un segundo
producto, que quizás podía tener las mismas deficiencias del primero.
OT – Fíjate…
OT – Sí, todavía le falta y como tú dices podría ser bien apreciado por el público
nacional, el venezolano tiene mucho de ese carácter de humor. Em, mira, en
particular, cuando hemos tratado, cuando estos cineastas han tratado el tema de los
jóvenes y de la delincuencia en esta etapa actual. Cómo lo ves tú en relación con la
manera como lo hicieron en el pasado, por ejemplo, gente como De la Cerda o el
mismo Chalbaud. ¿Cómo ves ese tratamiento de ese personaje, del joven pobre, del
joven marginal? ¿Cómo lo ves tú en la cinematografía actual haciendo esa
comparación con cinematografía de los ‗60, perdón, de los ‗70, ‗80, a la época de
ahora?
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OT - ¿Tú crees que, qué lectura podríamos extraer de películas como las que me
estas mencionando? Bueno, incluyamos también otras, ―
La Hora Cero‖. Incluyamos
―
Secuestro Express‖, incluyamos, incluso, ―
Cyrano Fernández‖. Todas esas están
dentro de estas historias que tratan el tema del joven masculino, yo trabajo con el
universo justamente masculino, en esta etapa de mi investigación y son de esta etapa
del cine que estamos investigando.
JP – Sí, la pregunta particular sería como… qué podría pensar yo como, qué lectura…
OT – ¿Qué crees tú que hay detrás de esas películas? ¿Qué lecturas podríamos
extraer?
JP – No.
OT – Bueno…
JP – No, no, no, creo que hablado un poco de todo, en algún momento un poquito
desordenado pero bueno, para eso está el grabador y tú después, exacto, digieres…
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Conversación preliminar a la realización de los aspectos contemplados en la
guía de la entrevista
324
JP – Es muy probable que de alguna película, yo estoy casi seguro inclusive que las
películas venezolanas están, claro es mucho más precisa, esta es la página, yo casi
siempre la tengo abierta…
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