Evaluación y Tratamiento del Trauma Raquimedular
Evaluación y Tratamiento del Trauma Raquimedular
EVALUACIÓN Y TRATAMIENTO INICIAL DE LOS PACIENTES CON TRAUMA RAQUIMEDULAR EN LAS SALAS DE
URGENCIA
Pistas importantes que nos hacen sospechar una lesión de la columna son los mecanismo de trauma de alta
energía, la presencia de gran dolor óseo a la palpación de las espinosas, la presencia de zonas de contusión,
abrasión o excoriación en el tronco, etc.
¿Cuáles lesiones se pueden asociar a TRM’?
● Fracturas
● Luxaciónes de articulación.
● Ruptura ligamentaria.
● Contusión
● Compresión
Evaluación inicial
En los pacientes politraumatizados debemos seguir los protocolos dictados por el ATLS, centrándonos en el ABC
de la reanimación, los pasos a seguir luego de la resucitación general para evaluar si hay presencia de trauma
raquimedular son:
● Examen físico cuidadoso del paciente, quitarle toda la ropa y anotar las abrasiones, contusiones,
laceraciones, asimetría de miembros, palpar del occipucio al sacro y notar si existen escalones en las
espinosas, hipersensibilidad ósea, incluye las espinosas, crepitación o aumento del espacio interespinoso.
Las equimosis suelen ser indicio de una lesión raquídea grave; toda manipulación se debe hacer con sumo
cuidado.
● Evaluación neurológica, una vez que las lesiones que ponen en peligro la vida se han resuelto pasamos a la
evaluación y el diagnóstico de las lesiones raquídeas. La evaluación neurológica inicial depende del estado
de conciencia del paciente por lo que debemos evaluar el Glasgow, si el paciente está consciente podemos
proceder. En los pacientes con alteraciones del estado de consciencia existen reflejos que nos pueden dar
una aproximación rápida del estado neurológico del paciente, el más usado es el reflejo bulbocavernoso.
Este reflejo se toma al presionar al presionar el glande o tirar de la sonda vesical mientras se realiza un
tacto rectal, en el reflejo normal se produce una contracción del esfínter anal, cuando esta respuesta está
ausente esto nos puede indicar una lesión medular completa o que el paciente esta en estado de choque
medular. Este reflejo también nos sirve para evaluar la función de las raíces S2 a S4. En estos pacientes se
debe examinar también el reflejo cutáneo abdominal que se puede evaluar tanto alto de T7 a T10, como
bajo de T10 a T12. Este reflejo se realiza al rozar la piel del abdomen, entonces el ombligo se va hacia el
lado estimulado, una asimetría nos podría indicar que existe un síndrome de motoneurona inferior. Por
otro lado el reflejo cremastérico nos evalúa de T12 a L2; al estimular el muslo interno el testículo
normalmente asciende, si la deficiencia es bilateral esto nos sugiere una lesión de la motoneurona superior
y si es unilateral nos sugiere una lesión de la motoneurona inferior.
Para la evaluación neurológica hay que tener presente que los tractos espinotalámicos laterales transmiten
temperatura y dolor, los corticoespinales laterales función motora, los posteriores sensación propioceptiva
y compresión profunda. Los tractos espinotalámicos laterales se decusan 2 o 3 niveles por encima de su
entrada a la médula, mientras que los corticoespinales y las columnas posteriores inervan niveles
miotómicos y dermatómicos por el mismo lada que salen de la columna.
CLASIFICAR LA LESIÓN
● Nivel motor: Ultimo nivel con fuerza mayor o igual a 3/5 .
La fuerza se evalúa de manera subjetiva de 0 a 5.
De acuerdo a estos datos podemos darle una clasificación al paciente de acuerdo con la escala de ASIA.
¿Choque medular o lesión completa ASIA A?
Es un periodo de tiempo de 24 a 48 horas luego del trauma en el que cesan todos los reflejos así como la función
sensitiva y motora por debajo de la lesión, debido a la caída del tono simpático por los trastornos metabólicos
neuronales intramedulares postraumáticos, por lo general si se recupera se manifiesta con la aparición del reflejo
bulbocavernoso y suele ocurrir en las primeras 24 horas en la mayoría de los casos. En ASIA no hay función motora
pero puede haber reflejos de liberación medular como bulbocavernoso, Babinski y Hoffman.
La parálisis de T1 marca la definición de cuadraplejía.
Choque neurogénico
Es una pérdida súbita del tono autonómico por lesión medular cervical o torácica generando disminución de la
vasoconstricción periférica y bradicardia, generando un shock circulatorio. Generalmente en lesiones por encima
de T6.
Lesión incompleta
Se refiere al paciente que preserva algo de función sensitiva o motora por debajo del nivel de la lesión lo que
incluye segmentos sacros bajos, paro lo que es imperativo hacer un tacto rectal, si hay sensibilidad sobre todo al
pinchazo, flexión del hallux, control voluntario del esfínter y reflejo bulbocavernoso indica lesión incompleta y el
pronóstico es mejor.
SÍNDROMES MEDULARES
De acuerdo con los hallazgos que encontremos en nuestro examen físico podemos inferir el tipo de síndrome
medular con el que se encuentra el paciente.
Síndromes medulares
En los pacientes politraumatizados con trauma raquideo y compresión neural el tratamiento inicial debe ser de
acuerdo con los protocolos del ATLS se inicia con resucitación con fluidos y control de la hemorragia, para
restablecer la estabilidad hemodinámica y la perfusión tisular.
El control de la vía aérea es una medida emergente. Si el paciente está conciente, tiene la vía aérea permeable y
su nivel neurológico esta por debajo de C5 lo podemos manejar con oxígeno por cámara de Venturi al 35% de
FiO2. Si obtenemos unos gases arteriales con PaO2<70 mmHg y PaCO2 > 45 mmHg debemos proceder con la
intubación Pacientes con lesiones por encima de C5, en el que tiene fracturas maxilofaciales con sangrado hacia la
vía aérea o lesiones en la tráquea, se beneficiaran de una traqueostomía.
En caso de que el paciente persista inestable sospechar la presencia de sangrados cervicales, torácicos o
abdominales los cuales deben ser diagnosticados oportunamente. Recordar siempre que en caso de inestabilidad
refractaria la causa no puede ser solo por hipovolemia sino por choque neurógeno que se produce pérdida del
tono simpático lo cual suele asociarse a bradicardia. En estos pacientes es clave limitar el uso de volemia y usar
vasopresores como la norepinefrina y la dopamina.
El estado de choque inicial lo debemos evaluar no solo con las constantes vitales si no también con los gases
arteriales, el pH, la deficiencia de base y los valores de lactato.
Los esteroides solo se utilizan en pacientes jóvenes, sin comorbilidades importantes con compromiso medular
importante pero no total y mucho más en lesiones cervicales de C5 hacia arriba. En caso de decidir utilizarlos, se
usa metilprednisolna a megadosis y deben suministrarlas mínimo en las primeras 8 horas después del trauma.
Complicaciones médicas comunes de estos pacientes son la hiponatremia, por lo que sebe vigilar los electrolitos,
la TVP y EP por lo que se recomienda usar heparinas de bajo peso molecular.
Iniciar protección gástrica, el estrés libera hormonas que aumentan la producción de ácido.
El índice de Powers es una medida radiológica útil en el diagnóstico de las luxaciones anteriores. Tomamos la
parte más anterior del foramen magno y la marcamos como B, tomamos la parte más posterior y la marcamos
como O. Luego marcamos la parte más anterior del atlas y la parte más posterior del atlas la marcamos como C.
Luego trazamos dos líneas, la línea BC y OA y las medimos. Luego sacamos el cociente BC/OA, si este es mayor de
1 estamos frente a una luxación occipitocervical anterior y si es menor de 0.7 estamos frente a una luxación
posterior.
En la actualidad se prefiere la artrodesis instrumentada de la unión craneocervical.
Otras lesiones de la columna cervical alta que se pueden asociar a inestabilidad occipitocervicales son las fracturas
de los cóndilos occipitales y las luxaciones o luxofracturas atloaxiales.
Las lesiones entre C1 y C2 son más frecuentes, ya que los ligamentos que están ahí son mas laxos que los
ligamentos que se encuentren entre los cóndilos occipitales y C1, ya que deben permitir la rotación del eje cabeza-
odontoides. Se calcula que cuando la lesión traumática lleva a una rotación de la cabeza, de más de 65°, se
comienzan a dañar los ligamentos entre C1-C2 favoreciendo la luxación atloaxial. Síntomas: Dolor cervical
asociado a tortículis. Se manda rx AP, lateral y boca abierta. En los rx de boca abierta vamos a ver el signo del
guiño (la relación articular atloaxial está perdida de un lado, esta cerrada). El TAC es importante en esta lesión,
porque nos permite cuantificar el grado de rotación que hay y clasificar la luxación rotacional atloaxial (Tipo 1:
rotación sin desplazamiento anterior asociada a un ligamento transverso intacto. Tipo 2: desplazamiento 3 a 5 mm
asociado a ruptura del ligamento transverso. Tipo 3: rotación de más de 5mm. Tipo IV: Desplazamiento psoterior).
Se clasifican en tipo I (arco posterior), tipo 2 (masa lateral) y la tipo 3 es la fractura en estallido o tipo Jefferson, la
inestabilidad de esta última esta determinada por la ruptura o no del ligamento trasnverso. Las fracturas de
Jefferson se pueden evaluar con unos rayos X de boca abierta, en el centro se evalúa la apófisis odontoides y
lateralmente las masas laterales del atlas. En general un desplazamiento anterior del arco del atlas mayor de 4
mm y una separación de masas laterales mayor de 6.9 mm en esta proyección, puede indicar ruptura del
ligamento transverso. Las fracturas estables se manejan con Halo, si es inestables, se opera.
Fractura de odontoides
Las fracturas de la odontoides representan la fractura más común del axis y llegan a ser hasta el 15% de todas las
fracturas cervicales. Tienen dos picos bimodales en jóvenes y en ancianos. En ancianos suelen ocurrir por caídas
simples y comúnmente son pasadas por alto, lo que se asocia a una morbilidad exagerada cuando las comparamos
a las fracturas de los jóvenes. En la población más joven estas fracturas suelen ser causadas por traumas cefálicos
que se asocian a hiperflexión o hiperextensión cervical, en la primera el desplazamiento será anterior y en la
segunda será psoterior. Las anteriores suelen asociarse a ruptura del ligamento transverso.
Se subdividen para la clasificación en 3 tipos: tipo 1 avulsión de la punta, tipo 2 de la base y tipo 3 son fracturas
transcorporales. Los tipo 1 y 3 son considerados estables y tipo 2 inestables si está desplazada. La tomografía es el
estudio de elección.
Fracturas de los ahorcados o espondilolistesis traumática del axis
Esta lesión se debe a una fractura de las pars interarticularis de C2. En la actualidad la causa más común son los
accidentes de tránsito. Su mecanismo primario es la hiperextensión que fractura la pars seguido de un momento
de felxión secundaria que rompe el ligamento longitudinal posterior y el disco lo que permite la subluxación.
El estudio para delinear el patrón de fractura es la tomografía. La clasificación más usada es la de Levine y
Edwards. Tipo 1 (fractura de la pars interarticularis de c2 sin angulación y sin desplazamiento). Tipo IIA (fractura
vertical con angulación y desplazamiento). Tipo IIB (Fractura horizontal con angulación pero sin desplazamiento).
Tipo III (Luxofractura, se luxa la faceta además de la fractura y hay una listesis evidente del axis sobre c3).
Clasificación
La clasificación de Allen y Ferguson es una de las clasificaciones más antiguas, sin embargo sigue vigente ya que
permite un abordaje fácil durante la atención inicial del paciente. Esta divide las lesiones en 6 grandes tipos según
el mecanismo de trauma:
● Flexión compresión
● Compresión vertical
● Flexión distracción
● Extensión compresión
● Extensión distracción
● Flexión lateral
Mecanismo: se produce por una desaceleración brusca, por lo general en vehículos automotores, con movimiento
de flexo extensión forzado.
verdadero control de daños.
Siempre temer a una inestabilidad adicional oculta, la más temida es la occipito cervical.
Se sospecha por el mecanismo de trauma, y cuando se evalúa al paciente va a tener un gran dolor cervical, mucho
espasmo; en la radiografía se observa rectificación de la lordosis y sobre todo, aumento o ensanchamiento del
espacio interespinoso.
En este caso, el tono neuromuscular se disminuye, lo que lleva a atrofia muscular, la cadena de sensibilidad
propioceptora se va a interrumpir, alterando el equilibrio de la cabeza y generando inestabilidad. Por otro lado,
habrá dolor, rigidez y anquilosis (trío de lesión ligamentaria).
Anquilosis🡪 inmovilidad anormal de la mandíbula, desorden que lleva a una restricción de la apertura bucal con
reducción parcial de los movimientos mandibulares o una completa inmovilidad de la mandíbula.
Cuando hay una luxación de una faceta, que típicamente produce un deslizamiento de 25% de una vértebra sobre
la otra o una luxación bifacetaria en la que la luxación suele superar el 50% se habla de una situación inestable.
El manejo de un esguince cervical o latigazo en el primer nivel se debe dar de alta con AINES y medios físicos
(hielo), collar cervical (por corto tiempo), incapacidad, cita en una semana y orden de rehabilitación. Los esguinces
cervicales son benignos pero se debe realizar un seguimiento cercano, se debe evitar la inmovilización prolongada
y lograr una vuelta gradual a la actividad, para recuperar el balance muscular, el trofismo, los arcos de movimiento
y las alteraciones propioceptivas que pudieron quedar de la lesión ligamentaria.
La lesión puede generar desde un colapso leve del cuerpo vertebral (que puede pasar desapercibido), hasta una
lesión con gran conminución y pérdida de la altura del cuerpo vertebral, la cual es grave dado que los fragmentos
óseos pueden migrar al canal vertebral y producir una compresión medular.
Lesión completa A: ausencia de función motora y sensitiva que se extiende hasta los segmentos sacros S4-S5.
Lesión incompleta B: preservación de la función sensitiva por debajo del nivel neurológico de la lesión, que se
extiende hasta los segmentos sacros S4-S5 y con ausencia de función motora.
Lesión incompleta C: preservación de la función motora por debajo del nivel neurológico, y más de la mitad de los
músculos clave por debajo del nivel neurológico tienen un balance muscular menor a 3.
Lesión incompleta D: preservación de la función motora por debajo del nivel neurológico, y más de la mitad de los
músculos clave por debajo del nivel neurológico tienen un balance muscular de 3 o más.
● Las fracturas cervicales son lesiones de alta complejidad que requieren un adecuado conocimiento de su
fisiopatología
● La evidencia actual apunta al tratamiento precoz de estas lesiones
● El médico general debe conocer las medidas adecuadas de inmovilización, reanimación y transporte de
estos pacientes
● Recordar que el paciente que llega con fractura inestable pero sin déficit neurológico lo puede comenzar a
presentar durante la estancia hospitalaria, por lo que se recomienda la vigilancia neurológica periódica.
Lesiones de columna.
Trauma raquídeo: Enfoque y manejo en urgencias
El trauma raquídeo es un problema de salud pública, pues tanto los accidentes de alta energía automotores como
laborales vienen en ascenso; además, hay una tasa de error diagnóstico cercana al 30% y un 25% de lesiones
neurológicas iatrogénicas.
Epidemiología: La incidencia de la lesión neurológica asociada al trauma raquídeo es de un 14% y hasta del
39% en la columna cervical.
Conceptos generales:
- En los pacientes politraumatizados con TRM y compresión neural el manejo inicial debe ser de acuerdo
con el protocolo de ATLS, a base de resucitación con fluidos y rápido control de la hemorragia, para
reestablecer la estabilidad hemodinámica y la perfusión tisular; la lesión medular secundaria puede
resultar de una inadecuada resucitación o mal tratamiento de una fractura.
- Cuando se requiera, se debe realizar tan pronto como sea posible la descompresión de cavidades, así
como la estabilización temporal de fracturas. Es una medida emergente.
- Debe mantenerse la PAM >70mmHg pre, intra y postoperatorio
- Si el paciente está consciente, tiene vía aérea permeable y su nivel neurológico es por debajo de C5, se
puede manejar con O2 por máscara Ventury con FiO2 al 35%. En caso de que a los gases arteriales se
evidencie PaO2 <70mmHg y PaCO2 >45mmHg, se debe realizar intubación endotraqueal; las metas son
mantener la SO2 >90% y la PaO2 >60mmHg.
- Los sangrados cervicales, torácicos, abdominales y de las extremidades deben ser controlados de
inmediato. En algunos casos embolización endovascular.
- La hipotensión en estos casos puede no sólo ser por hipovolemia, sino por un shock neurogénico que
produce la pérdida del tono simpático, lo cual puede estar asociado a bradicardia. En estos pacientes, es
clave limitar el aumento de la volemia y usar vasopresores como la norepinefrina. El shcok debe
reevaluarse con gases, pH, déficit de base y el nivel de lactato sérico.
Anatomía básica:
→ Las articulaciones occipitoatloideas constan de los cóndilos occipitales convexos y de las facetas cóncavas
del atlas, dan 30° de flexo extensión y sus ligamentos son muy fuertes.
→ La membrana occipitoatlal anterior es la continuación del ligamento Longitudinal Anterior y conecta con
el foramen magno al arco anterior del atlas.
→ La posterior así mismo es homóloga al ligamento amarillo.
→ La arteria vertebral pasa por el foramen transverso antes de entrar al cráneo.
→ La membrana tectoria va del odontoides al foramen magno y es la continuación del ligamento
longitudinal posterior. La membrana tectoria es el estabilizador primario de la articulación
occipitoatloidea.
→ La articulación atlantoodontoidea es estabilizada por el ligamento transverso que hace parte del ligamento
cruciforme. Esta articulación permite 40° de rotación a cada lado.
→ Debajo de la membrana tectoria está el ligamento cruciforme, formado por el ligamento transverso y el
ligamento apical. El ligamento transverso es importante porque da la estabilidad a la articulación
atlantoaxial y el apical específicamente permite la estabilidad rotacional de la unión occipito cervical.
Estos ligamentos pueden lesionarse ante traumas de alta energía.
Vértebras
Primeras dos vértebras cervicales: Atlas y axis.
Atlas (C1) es una vértebra de forma de aro, lateral tiene dos facetas a cada lado que son las caras articulares,
unas superiores (ascendentes) que son cóncavas y reciben los cóndilos occipitales que son convexos, y unas
inferiores (descendentes) que son convexas y se articulan con el axis. A los lados están unos forámenes
(foramen transverso) por donde pasa la arteria vertebral. El atlas en su arco anterior tiene una faceta articular
que recibe la parte anterior de la apófisis odontoides del axis y donde se forma la articulación atlanto
odontoidea. Esta articulación es muy importante porque allí se producen aproximadamente el 50% de los
movimientos rotacionales del cuello.
El axis (C2) es una vértebra más grande que el atlas, tiene unos pedículos largos y anchos, los forámenes para la
arteria vertebral, unas láminas un poco más grandes que las de C1 y una apófisis espinosa que típicamente es
muy larga y es una de las referencias palpables.
Ligamentos
Vista posterior
Vista anterior en en la que se
la que se observa observa el
el ligamento ligamento
longitudinal amarillo entre C1
anterior, que y C2. Y en la
arriba se convierte articulación
en la membrana atlanto occipital
atlanto occipital se conoce
anterior. como
membrana
atlanto occipital
posterior.
Vista sagital en
la que se
observan los
ligamentos antes
mencionados, las
cápsulas
facetarias y la
cápsula de la
articulación
atlanto occipital.
La imagen de la izquierda es un corte coronal de la parte posterior de los elementos anteriores de la unión
craneocervical. Se observa el ligamento longitudinal posterior que es una banda fibrosa que corre por la parte
posterior de los cuerpos vertebrales, y que arriba en la unión occipitocervical cambia de nombre y se conoce
como membrana tectoria; esta membrana, que es una expansión ligamentaria ancha, es el estabilizador primario
de la unión cráneo cervical. Si se levanta la membrana, debajo se puede encontrar lo que se ve en la imagen de
la derecha, que es el ligamento cruciforme, formado por el ligamento transverso y el apical; al fondo se ven los
ligamentos alares. El ligamento transverso es muy importante porque le da estabilidad a la articulación atloaxial
y los apicales tienen importancia en la estabilidad rotacional de la unión occipitocervical.
Si es inestable tiene un alto riesgo de muerte súbita o parálisis y requiere cirugía inmediata (el peso de la
cabeza podría desplazar las masas laterales hacia los lados y paralizar los centros respiratorios).
Fractura de odontoides:
Tipo I: Fractura de la punta. Pueden consolidar más o menos rápido y bien, pero
pueden asociarse a luxaciones occipito cervicales, en la cuál al luxar la cabeza, el
ligamento apical avulsione la odontoides. Se puede manejar con ortesis.
Tipo II: Fractura en la unión del cuerpo vertebral con el diente. Ocurren en una zona de
hueso cortical, el trazo casi siempre es nítido lo que hace que sea difícil la consolidación
y tienen alta tendencia al desplazamiento. Requieren manejo quirúrgico.
Tipo III: Fractura transcorporal. Hay una gran área de contacto con el hueso esponjoso
y los vértices y las espículas le dan estabilidad traslacional rotacional que ayudan a que
la fractura se consolide bien, con solidez, rapidez, sin desplazarse, por lo que se puede
hacer manejo médico.
Fractura del axis: O fracturas “del ahorcado”, también conocida como la espondilolistesis traumática del axis.
- Tipo I: Fractura de la pars articular de C2 sin angulación ni desplazamiento y <3 mm. Se utiliza un SOMI
(inmovilización cervical).
- Tipo II:
o Tipo IIa: Fractura vertical con angulación y desplazamiento >3 mm. Es preferible la corrección
quirúrgica, pues al ser el trazo vertical, con la inmovilización no habrá fuerzas de compresión
que estimulen la consolidación del foco de fractura, además, al estar listésica o trasladada el
cuerpo vertebral de C2 sobre C3 existe un riesgo real de que hubiese ocurrido un daño
ligamentario y discal en ese segmento durante el trauma.
o Tipo IIb: Fractura horizontal con angulación sin desplazamiento. Se puede intentar reducir para
corregir la posición del foco de fractura.
- Tipo III:
luxofractura (es la verdadera espondilolistesis traumática) en la cual además de la fractura, se luxa la f
Clasificaciones:
1. Clasificación de Allen y Ferguson: Es intuitiva, se clasifica según el mecanismo del trauma así:
a. Flexión compresión: (Compresión axial pura) El ejemplo clásico es la lesión por clavado en
aguas de poca profundidad. Se caracteriza porque las estructuras ligamentarias están intactas, y
es el cuerpo vertebral quien se fractura, produciendo un estallido.
→ Estadío I: Colapso leve del cuerpo vertebral.
→ Estadío II: Gran conminución y fragmentación con pérdida de la altura del cuerpo
vertebral; los fragmentos óseos pueden migrar al canal medular y generar una
compresión.
En las lesiones de C5 hacia arriba, puede producirse un fenómeno llamado edema medular ascendente, que puede
comprometer los centros respiratorios y producir parálisis respiratoria. El uso de metilprednisolona en trauma
raquimedular es altamente controversial, sin embargo, está descrito (Estudio NASCIS, estudio STASCIS, con una
tasa de recuperación de 2.8 veces más cuando los pacientes son operados precozmente y hay uso de
metilprednisolona, con mejoría de más de 2 grados en la escala de ASIA) que puede hacerse en casos
seleccionados.
Metilprednisona: Antes de las primeras 8h 30mg/kg IV y mantenimiento 54mg/kg/h por 23h
b. Compresión vertical: Fractura en estallido, se produce por impactos axiales de la cabeza, que
causan conminución de toda la vértebra; al estallar la vértebra todos los elementos óseos migran
hacia afuera y no suelen hacer lesión neurológica, pero es potencialmente inestable.
c. Flexión distracción: Son las más comunes, también conocidas como “latigazo” o “whiplash”.
Se produce por una desaceleración brusca, generalmente en vehículos automotores con
movimiento de flexo extensión forzado; se sospecha por dolor cervical, espasmo, y rectificación
de la lordosis a la Rx con ensanchamiento del espacio interespinoso. Clínicamente el tono
neuromuscular disminuye, se interrumpe la cadena de sensibilidad propioceptiva (Aferentes) que
alterará el mecanismo de equilibrio cefálico y habrá dolor, rigidez y anquilosis (Tríada de lesión
ligamentaria). ¿Cuándo es potencialmente inestable una
→ Etapa I: Esguince del ligamento lesión por flexo extensión?
interespinoso, separación y Si la cifosis local es >11°
perchamiento. Puede haber (Intervertebral)
diástasis facetaria (Se rompen los Si hay aplastamiento del
ligamentos supra e infraespinoso)
cuerpo vertebral y ensanchamiento
interespinoso coexistente
→ Etapa II: Unifacetaria Siempre que exista
(Deslizamiento de un 25% de interrupción de las líneas de
una vértebra sobre otra) estabilidad raquídea >3.5mm
Si coexiste déficit neurológico
Más comunes en C5-C6 o C6-C7
Rx: Asimetria facetaria ``nudo de laxo``
→ Etapa III: Bifacetaria (La luxación suele superar el 50%). Riesgo mayor de trastornos
neurológicos, ocurren en columna cervical baja. Alta energía + neuro 🡪 TAC
→ Etapa IV: 100%
Manejo: Los esguinces cervicales son benignos, por lo que el manejo comprende incapacitar,
rehabilitar la fuerza, los arcos del movimiento y propiocepción, inmovilizar inicialmente con
collarín cervical (Que debe usarse corto tiempo), debe evitarse una inmovilización prolongada,
analgesia (AINES) 🡪 Naproxeno x 3 días, medios físicos (Hielo) y control estrecho (Cita en una
semana). Se rehabilita con inmovilizaciones cortas, (3 - 5 días) y rehabilitación gradual. Al inicio
son ejercicios isométricos sin movimiento y en la medida que cicatricen (4-6 semanas) se
comienzan ejercicios de cadena simétrica abierta y estímulo propioceptivo.
d. Extensión compresión: Mecanismo: Trauma hiperextensión (casi siempre golpe en la frente).
También ocurren en traumas de alta energía. Es la que más se asocia a síndrome centromedular y
suelen acompañarse de fracturas o trauma maxilofacial. Hay disminución del canal y puede
ocurrir por impactación posterior. Los hallazgos radiológicos no son muy dicientes, pueden
incluir cambios esqueléticos, como fracturas laminares, facetarias, espinosas, pilares y pedículos
que son estables. Hay que hacer un buen examen neurológico y de la columna.
f. Flexión lateral: Ocurre en accidentes de tránsito donde lo recibe de lado. Suele fracturar las
masas laterales y golpear la arteria vertebral, ocasionando sangrados severos o en el Poligono de
Willis puede ocurrir un tromboembolismo e incluso un aneurisma cerebral puede liberarse y
tienen muerte súbita.
2. AOSpine:
3. Clasificación TLICS:
En la columna torácica los discos intervertebrales son más aplanados y delgados que en la lumbar; en la
columna dorsal hay un canal relativamente estrecho, por lo que el margen de introducción de elementos
externos es bajo.
Hay cifosis dorsal con lordosis lumbar que se equilibran por el balance pélvico dictaminado por la inclinación
sacra; entre las tres hay una coordinación que hace que el gasto energético durante la marcha y la bipedestación
se altamente eficiente.
Hasta el 52% de las lesiones se producen en la unión toracolumbar, produciendo un área transicional que hará
que la zona esté predispuesta a la cifosis postraumática.
Vértebra lumbar
Epidemiología:
→ ¼ de las fracturas en la zona torsolumbar se asocian a compromiso neurológico
→ 15% de las lesiones son no contiguas
→ La incidencia es de 4/100.000 con una relación 4:1 en hombres:mujeres
→ Las fracturas por fragilidad o fracturas osteoporóticas se presentan principalmente en mujeres
posmenopáusicas, que, a diferencia de las demás fracturas de esta zona, no necesitan alta energía o
ciemática para presentarse
Para diferencias una lesión antigua de una reciente a la Rx, deben mirarse la esclerosis y
la recorticalización; las lesiones agudas no presentan tanta esclerosis (Se ve blanco) y
cuando no hay presencia de recorticalización (Puentes óseos, cicatrización…) indica
que la fractura es reciente.
Cuando a las ayudas diagnósticas se encuentran fracturas con diferentes tiempos de
evolución, deben sospecharse otras enfermedades de base como mielomas,
hiperparatiroidismo o cualquier enfermedad que altere el metabolismo óseo.
Inestabilidad: Generalmente se habla de fractura inestable cuando hay compromiso de la banda de tensión
posterior, sin embargo, como es un hallazgo difícil de apreciar a la Rx, existen algunos criterios:
- Cifosis >25°, ocupación de canal >40°, pérdida de la altura vertebral >50%
- Compromiso de 2 columnas (Anterior, posterior, media)
- Cualquier rotación o traslación
- Cualquier déficit neurológico
Banda de tensión posterior:
→ Fracturas tipo A: Ocurren casi siempre (excepto las fracturas por fragilidad) por traumas de alta energía.
Pueden ser con compresión pura o con compresión de un plato superior o inferior.
En esta la banda de tensión posterior está intacta, se conoce como fractura en pinza, en la cual la
vértebra se divide en una mitad anterior y otra posterior. Esta fractura, a pesar de ser estable por la
integridad de la banda posterior, tiene un riesgo y es que el núcleo pulposo se hernie hacia la fractura, lo
que produce una no unión dolorosa muy incómoda para los pacientes, por ello se deben operar.
Otros tipos serían las A3 y A4, en estas hay una importante conminución del cuerpo vertebral. Si en este
tipo de lesiones hay migración de fragmentos al canal con algún grado de compromiso neurológico
también requieren cirugía.
Niña de 15 años que cayó de un árbol de una altura de 10 metros, cayó sentada. Con fractura split de
L3 con herniación del núcleo pulposo hacia la fractura que requirió corrección qx.
→ Fracturas tipo B: Ocurren por cizallamiento/desaceleración. El mecanismo del trauma puede ser en
flexión o extensión. Se pueden combinar fracturas tipo A con tipo B, lo que las haría más inestables.
→ Fracturas tipo C: Son luxaciones vertebrales, ocurren usualmente por mecanismo de alta energía, casi
siempre eventos catastróficos e involucran fuerzas de rotación, cizallamiento y traslación. El mecanismo
para que se produzca requiere que una parte del cuerpo esté atrapado y la otra parte sea sometida a gran
fuerza torsional y traslacional.
Aunque suelen ser evidentes a veces puede haber luxaciones o rotaciones sutiles que se pasan por alto,
hay que mantener un alto índice de sospecha en pacientes sometidos a traumas de alta energía, con dolor
y limitación de la columna, lesiones viscerales o toracoabdominales asociadas y lesiones en huesos
como la escápula, que se asocian hasta en un 50% a lesiones torácicas.
→ Luxofracturas: La técnica quirúrgica (vía anterior) se hace con un abordaje entre estructuras laterales y
viscerales mediales, se llega a la vértebra fracturada por radioscopia y una vez encontrada se disecan los
discos intervertebrales superior e inferior, se reseca el hueso fracturado, se hace una descompresión y
finalmente se estabiliza con injerto óseo y placa ósea simple. A veces la reducción es difícil y suele
requerir fusión combinada.
Cuando las fracturas son estables se coloca un collar o BRACE durante 6 a 8 semanas y se hacen
controles radiológicos cada 2 semanas porque algunas tienen inestabilidades ocultas y se empiezan a
derrumbar durante el manejo médico. Cuando termina el tratamiento se mandan unas radiografías
dinámicas para ver que todo esté bien y durante el tiempo de inmovilización se le recomienda al paciente
hacer ejercicios isométricos, cinética cerrada y ejercicios aeróbicos o caminadora para que no se
desacondicione mucho.
Recomendaciones generales
→ Trauma raquimedular ¿cómo remitir al paciente? Traslado de los pacientes en camilla rígida con
estabilizador de columna con control de daños; es el conjunto de medidas que realiza un equipo médico
y paramédico y que comienzan desde el momento mismo del rescate del paciente con el fin de evitar un
daño mayor al que el enfermo ya tiene.
→ Protocolo de la ATLS: La inmovilización es un componente primordial del
manejo de atención inicial. El ATLS recomienda para transporte desde el sitio
del accidente el uso de una camilla de Miller, un collar cervical y dispositivos
de soporte lateral con el paciente asegurado con las cintas (velcro).
Para la colocación del collar de Philadelphia se requieren dos personas, una que
mantenga la cabeza inmovilizada y otra que coloque la parte posterior del collar
con sección larga hacia abajo y luego coloque la porción anterior.
→ Rescate inicial: Una vez colocado el collar, entre mínimo 3 personas se carga al paciente y lo trasladan a
un lado de la camilla de Miller en un sitio seguro manteniendo una inmovilización en bloque.
Girando al enfermo unos 90° hasta obtener decúbito lateral, un cuarto ayudante desliza la camilla por el
lado de la espalda del paciente teniendo cuidado que las cintas queden libres, luego se coloca con mucho
cuidado al paciente en la camilla, dejándolo caer sobre esta hasta que esté en decúbito supino. No
hacerlo así puede llevar al desplazamiento de la fractura.
Durante la hospitalización el paciente se moviliza en bloque, se le puede colocar una almohada al
paciente y luego el paciente por sí mismo puede hacer pequeños cambios de posición para evitar UPP.
→ Movilización e inmovilización: Las correas se colocan por debajo de las axilas y sobre el tórax, a la
altura de la cadera, a nivel medio del fémur y cerca de los tobillos.
Lo ideal es que la camilla de Miller tenga inmovilizadores laterales en la zona de la cabeza, ya que se ha
descrito con las bolsas de arena desplazamientos que han generado movimientos laterales de la cabeza y
del cuello en los pacientes inmovilizados. SE INMOVILIZA POR 3 MESES
Soporte
Collar de Collar Minerva Collar de Thomas
occipito-
Philadelphia
metoniano
Mal inmovilizador. Se usa para IDEALMENTE Collar blando con
Da un máximo de 20% fracturas Inmoviliza cabeza, espumas, se usa si no
de inmovilización. cervicales bajas. cuello y tronco. se tiene el Philadelphia
Se usa en fracturas Estabiliza un 50-70%. Inmoviliza un 65-80% y ayuda como
estables o lesiones analgesia. Hace poca
ligamentarias durante estabilización. Se usa
corto tiempo. máximo 5 días, más
tiempo puede causar
alteraciones sensitivas.
→ Técnica MILS: El paciente debe manipularse sin tracción y controlando en bloque la cabeza con el
tronco, esto se conoce como la técnica MILS o inmovilización manual en línea.
Consiste en agarrar las mastoides de paciente con la punta de los dedos sin hacer ningún tipo de tracción
y tomar el occipucio con las palmas de las manos hasta que se pueda realizar la intubación de
emergencia, si es necesaria, y/o acomodar al paciente en una camilla de Miller. Si tiene una potencial
lesión cervical se agarra la cabeza y se inmoviliza en bloque con el tronco.
Pirámide del tratamiento, ¿cuándo parar y cuándo seguir?
Salvar la vida del paciente→ ABC de la resucitación→Base de la
pirámide.
Restaurar y proteger el tejido neural de un daño secundario.
Realinear y estabilizar la columna: así aliviar el dolor y mantener
la movilidad.
Prevenir complicaciones.
Rehabilitación precoz del enfermo.
Teoría de los impactos
Cuando un paciente politraumatizado sufre su primer impacto hay 24 horas doradas después del accidente en las
que toleran muy bien el manejo.
Después de esas 24 horas comienza una respuesta inflamatoria sistémica moderada, en este momento cualquier
invasión o cirugía puede incrementar la respuesta inflamatoria sistémica llevando al paciente a un fallo
multiorgánico temprano, esto se conoce como segundo impacto.
Esta respuesta inflamatoria sistémica demora hasta el 5to día. Pero entre la segunda y cuarta semana el paciente
entra en una fase de inmunosupresión moderada, si es intervenido puede tener un segundo impacto, hacer una
inmunosupresión severa y desarrollar sepsis. (Falla orgánica tardía)
Las ventanas terapéuticas son en las primeras 24 horas, entre el 5to y 7mo día y posterior al
mes. Desde el punto de vista neurológico lo ideal sería operarlo en las primeras 24 horas. Por
ello se recomienda resucitar, reanimar y rehabilitar al paciente inmediatamente.
Lesión medular
Generalidades
La médula en el centro contiene la sustancia gris (neuronas) y en la periferia contiene la sustancia blanca (fibras
axonales). De esa médula la mitad anterior es motora y la mitad posterior es sensitiva.
→ Asta anterior: Se encuentra la neurona motora.
→ Asta posterior: Se encuentra la neurona sensitiva.
Síndromes medulares
- Síndrome medular anterior: Produce lesión medular de tipo motor por debajo de la lesión.
- Síndrome centromedular: Se asocia a parálisis de predominio en miembros superiores y más en manos
por la localización de las fibras que van hacia las manos (son más centrales).
- Síndrome de Brown Sequard: Síndrome neurológico resultante de la hemisección de la médula espinal
usualmente por trauma penetrante. Se manifiesta con parálisis motora y nociceptiva ipsilateral con una
pérdida de la sensación de dolor y temperatura en el lado contralateral.
- Síndrome posterior: Alteración propioceptiva.
- Lesión medular completa: Da arreflexia y parálisis.
**El shock medular ocurre sobre todo en traumas cervicales y es de mal pronóstico, se suele asociar a shock
neurogénico con bradicardia e hipotensión.
Reflejo bulbocavernoso
Orienta sobre el estado neurológico del paciente.
Si está ausente puede indicar shock medular, que es un síndrome
pasajero de disfunción aguda, sensorial y motora, que se
desarrolla en el trauma raquimedular y dura entre 24-72 horas y
se caracteriza por parálisis flácida arrefléxica y anestesia. La
resolución del síndrome es precedida por una reaparición del
reflejo bulbocavernoso; es el primer reflejo que se recupera, si
se recupera después de 24-72 horas y el paciente continúa con
signos motores de déficit neurológico total, es un factor de mal
pronóstico.
Si la lesión medular es alta, el reflejo bulbo cavernoso puede
persistir activo, aunque haya lesión.
Escala de ASIA
A: Función sensitiva y motora
ausente (lesión completa).
B: Sensación presente, motora ausente.
C: Sensación presente, motora activa pero inútil.
D: Sensación presente, motora activa y útil pero
débil.
E: Sensación y motora normales
centromedulares.
Evaluación de miotomas
Por lo general se evalúan así:
● C5 Deltoides.
● C6 Bíceps.
● C7 Tríceps.
C8-T1 Intrínsecos de la mano.
En columna cervical las raíces salen por encima de su nombre 🡪 Ej. Raíz C5 sale por debajo C4
En columna toracolumbar las raíces salen por debajo de su nombre 🡪 Ej. Raíz C5 sale por encima de T6
La razón es que entre C7 y T1 sale la raíz C8
Lesión vascular
- Las arterias vertebrales son ramas de la subclavia, originalmente pasan por delante del foramen
de C7 sin atravesarlo y entra por el foramen de C6. También están las arterias espinal anterior y
posterior y las segmentarias. Estudios han mostrado hasta 30% de asociación entre luxaciones de la
columna cervical y lesiones de la arteria vertebral. Algunas con desenlaces graves: sangrados,
hipovolemia, shock y otras eventos oclusivos, trombóticos o embólicos incluso días después del
accidente. Sin embargo, la patología traumática vascular asociada al trauma raquídeo es un área gris
en la medicina, que no se ha terminado de estudiar.
- Varios estudios han mostrado un 13% de lesión vascular vertebral coexistente en las fracturas
cervicales; los patrones más comunes son la luxación facetaria, las lesiones superiores y las fracturas
transversarias.
- Métodos diagnósticos: Angiografía con catéter, angioresonancia y AngioTAC.
Recomendaciones finales
Vigilar las cifras de glucemia, PAM que debe mantenerse >85mmHg y los primeros 7 días requiere
líquidos intravenosos y vasopresores.
∙ La tromboprofilaxis es clave, sin ella el 50% de los pacientes desarrollan trombosis
venosa profunda, sin
embargo, el sangrado intracraneal, los hematomas periespinales, el hemotórax y la
posibilidad de cirugía emergente son contraindicaciones para el uso precoz de las