Chagas
INTRODUCCION
La enfermedad de Chagas, también conocida como Trypanosomiasis americana, constituye un grave problema de salud pública en el
continente americano, debido a las complicaciones en la salud de un alto porcentaje de las personas que la padecen, por las
consecuencias sociales y laborales para los afectados y por el alto costo que representa para los servicios de salud el manejo de
sus complicaciones.
Hablar de Chagas es más que nombrar las causas biológicas que lo desencadenan. El medio ambiente propicio, las prácticas
culturales, el aislamiento, la situación social y económica de las personas que conviven con el Chagas son factores que contribuyen
a conformar la realidad compleja que es necesario abordar a la hora de referirse a este problema. Con frecuencia el tema está
“naturalizado” en las poblaciones afectadas. Esto significa que muchas veces, no es sentido como un problema prioritario ya que
existen para estas poblaciones otras necesidades más “urgentes”. Su complejidad requiere de un abordaje desde distintos
sectores vinculados a la salud, educación, vivienda, gestión ambiental, entre otros
EPIDEMIOLOGÍA
En nuestro país la enfermedad de Chagas es endémica, pero hay diferentes niveles de riesgo de transmisión vectorial en las distintas
provincias. Según la posibilidad de contraer Chagas a través de la transmisión de una vinchuca, las provincias se dividen en:
Provincias de alto riesgo: Chaco, Formosa, Santiago del Estero, La Rioja, Salta, Mendoza y San Juan.
Provincias de mediano riesgo: Córdoba, Tucumán, San Luis, Catamarca, Santa Fe, Corrientes y Misiones.
Provincias de bajo riesgo: Jujuy, Neuquén, Río Negro, La Pampa y Entre Ríos.
Las provincias de Buenos Aires, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego se consideran sin riesgo de transmisión a través de la
vinchuca. Han sido certificadas por la OMS como libres de transmisión domiciliaria por vector.
ARGENTINA 2 millones de
infectados
30%
Lesiones cardiacas
en mayor
frecuencia
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TRANSMISIÓN
Se conoce como transmisión vectorial de la enfermedad a la transmisión que se produce durante la alimentación de la vinchuca con sangre.
Ocurre en las áreas endémicas donde confluyen la presencia del parásito, del vector y de espacios domiciliares o peridomiciliares propicios. De
esta manera se infectan alrededor del 90% de los casos de Chagas. Desde el punto de vista sanitario, ésta es la forma de transmisión más
importante, ya que de ella depende el riesgo de las otras vías de transmisión (congénita o trasplacentaria, transfusional, trasplantes, vía
digestiva).
Es posible diferenciar dos ciclos de transmisión vectorial:
Ciclo Silvestre: En el mismo participan huéspedes vertebrados salvajes como armadillos o mulita, marsupiales, roedores,
murciélagos y primates. Las que intervienen son especies de vinchucas silvestres y, obviamente participa el parásito Trypanosoma
cruzi.
Ciclo Doméstico: Está constituido por el hombre y sus animales domésticos (perros, gatos, roedores). También por las especies de
vinchucas domiciliarias y el Trypanosoma cruzi.
El peridomicilio, reservado por el hombre para realizar sus actividades y mantener huéspedes domésticos, adquiere una importancia
fundamental en lo que se podría llamar un puente de unión entre el ciclo silvestre y el domiciliar, para la transmisión del Trypanosoma cruzi. En
diversos estudios se ha documentado la infección de perros y gatos en áreas endémicas de la Enfermedad de Chagas en América. En Argentina,
investigadores de la Universidad de Buenos Aires (UBA) han descrito en localidades del Gran Chaco argentino y en poblados del Noroeste del
país, elevados índices de infección natural de perros y también de gatos.
Otra forma de transmisión es la congénita vertical o transplacentaria, que es la que se produce durante el embarazo a través de la placenta de
la madre infectada a su hijo. Representa el 10% de los casos de Chagas.
Otra vía de infección es la transmisión transfusional, cuando en una transfusión se utiliza sangre infectada con el Mal de Chagas.
Esta forma actualmente es muy poco común ya que se han tomado medidas para controlar la sangre de manera sistemática.
También se puede transmitir la enfermedad a través del trasplante de un órgano de una persona con Chagas. Pero con los controles
que se realizan en forma previa al donante esta situación es poco habitual.
Puede ocurrir la infección por vía digestiva, cuando se ingiere un alimento contaminado con materia fecal de vinchuca. Estas vías no
han sido descriptas aún en Argentina.
PARÁSITO Trypanosoma cruzi
Es un protozoario, parásito y se lo puede encontrar en la sangre y los tejidos de personas y animales enfermos. Pertenece a la Familia
Trypanosomatidae.
En su ciclo biologico el T. cruzi utiliza dos huéspedes:
Un vertebrado: Pueden ser los mamíferos en general, incluido el hombre. El parásito se multiplica dentro de las células de estos seres
vivos.
Un insecto vector: en este caso la vinchuca. El parásito se multiplica en su tubo digestivo. En el caso de los vertebrados, el T. cruzi
ingresa al cuerpo en el momento en que la vinchuca pica, se alimenta de la sangre del mamífero y defeca en la herida que produce. Si la
materia fecal está infectada el parásito en su forma trypomastigota ingresa al huésped, entrando en contacto con la piel y mucosas del
mismo. Una vez adentro del cuerpo se transforma en amastigota (pierde el flagelo -ver imagen pág. 14-) y comienza a reproducirse.
Luego de multiplicarse los parásitos se convierten nuevamente en trypomastigotas. Bajo esta forma rompen la célula parasitada y se
desplazan llegando a los vasos sanguíneos. Así se distribuyen por todo el organismo, llegando a tejidos y órganos, en cuyas células
comienzan nuevos ciclos que hacen que se disemine la infección. En este momento, si una vinchuca se alimenta de sangre de ese
vertebrado se infectará con el parásito y podrá transmitirlo a otros mamíferos. En el caso del insecto vector, las vinchucas
(triatominos) se infectan en el momento en que se alimentan de la sangre del huésped vertebrado, al ingerir los parásitos en su forma
trypomastigota que están en la corriente circulatoria.
• Trypomastigota: en la sangre circulante.
• Amastigota: en las células de tejidos musculares del corazón y de otros órganos.
• Epimastigotas: en el tubo digestivo de la vinchuca.
En el estómago del insecto se transforman en epimastigotes. Allí se multiplican infectando al vector. Luego, en la porción final del tubo digestivo
(recto) de la vinchuca, los epimastigotes se diferencian en trypomastigotes que es la forma infectante para los vertebrados. Ya transformados,
son eliminados en grandes cantidades junto con la materia fecal y orina de las vinchucas.
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COMPORTAMIENTO DE LA VINCHUCA
A continuación se enuncian comportamientos habituales del triatomino o vinchuca.
Es de hábito nocturno. Cuando los hospedadores duermen, la vinchuca sale y se alimenta de su sangre. Durante el día se esconde en
un sitio abrigado.
Vuela poco.
Habita próxima al hombre y sus animales. Cuando coloniza, permanece principalmente en los dormitorios de los habitantes del
rancho, en quienes encuentra el alimento sanguíneo. Sus hábitats predilectos están debajo de colchones, en la ropa de cama, techos
de paja y rajaduras de pared. Y también detrás de los objetos que cubren la pared como papel, nylon, calendarios, fotos, cuadros.
Cuando se desprende de los techos es común que hagan un ruido característico al caer, que permite alertar sobre su presencia.
Algunas personas colocan papel de diario para cubrir distintas superficies, a fin de escucharlas.
Se encuentra en su forma adulta, cría o huevo en las viviendas de áreas rurales y en lugares próximos al domicilio como gallineros,
corrales y depósitos.
Todas las especies son hematófagas, es decir que se alimentan de sangre. Para esta tarea utilizan su aparato bucal con estructura
adaptada para picar y succionar.
Puede resistir prolongados períodos de ayuno, sin alimentarse a veces por meses. Esto tiene importancia ya que la vinchuca puede
permanecer en las casas temporariamente deshabitadas. Cuando un nuevo morador las utiliza, las colonias de vinchucas se
recomponen en número y densidad a expensas de la sangre de los nuevos habitantes.
Puede detectarse fácilmente porque deja típicas marcas en las paredes producto de su materia fecal chorreada. No sirve para
discriminar si hay infestación presente o la hubo en el pasado pero es un buen indicador de su presencia domiciliaria aunque no se
la observe en el ambiente o no se localicen sus refugios
CICLO BIOLÓGICO
La vinchuca se reproduce mediante huevos. Cada hembra puede poner a lo largo de su vida (vive hasta un año y medio) un total aproximado de
mil huevos. Pero la cifra habitual es de alrededor de 500. El período de desarrollo total del insecto, de huevo a adulto, varía de acuerdo a las
especies. En condiciones de laboratorio el Triatoma infestans se desarrolla en 303 días.
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MANIFESTACIONES Y DIAGNOSTICO
Una vez que el T. cruzi ingresa al cuerpo de una persona es posible distinguir tres períodos dela infección:
FASE AGUDA:
Comienza luego de haber contraído el parásito a través de cualquiera de las vías mencionadas, y puede durar entre cuatro y seis semanas.
Puede presentarse con o sin síntomas. En caso de manifestarlos, pueden aparecer entre los 5 y 14 días posteriores a la picadura del insecto
infectado.
Esos síntomas se caracterizan por:
• fiebre,
• diarrea,
• dolor de cabeza,
• cansancio,
• irritabilidad,
• vómitos,
• falta de apetito,
• malestar general.
• Una manifestación clásica (aunque no siempre se presenta) consiste en la hinchazón de uno o los dos párpados, llamado “signo de Romaña”.
En general es difícil el diagnóstico clínico de la fase aguda, que pasa desapercibida. En este momento hay una elevada cantidad de parásitos en
la sangre (parasitemia), por lo que puede realizarse el diagnóstico a través de estudios serológicos específicos.
La recuperación de esta fase es espontánea, desaparece sin tratamiento pasando a la siguiente.
FASE INDETERMINADA O FASE CRONICA SIN SINTOMAS:
Es el período que continúa a la fase aguda. Puede durar varios años o hasta incluso toda la vida. Pero, generalmente, el 30 % de los infectados
evoluciona hacia la fase crónica luego de 15 – 20 años.
No presenta síntomas y sólo puede ser detectada ante la realización de un análisis de sangre (serología) que demuestra la presencia del
parásito en el cuerpo, habitualmente en bajas cantidades.
FASE CRONICA:
Es la etapa en la que se desarrolla la “enfermedad” de Chagas propiamente dicha. Suele darse luego de 15-20 años de producida la infección y
sólo en dos ó tres de cada diez casos.
Las manifestaciones son consecuencia de lesiones orgánicas irreversibles y progresivas, generalmente a nivel del corazón. También puede
afectar el tracto gastrointestinal. Los pacientes con su sistema de defensas deprimido por infección con VIH o que han sido trasplantados
presentan una particular vulnerabilidad.
RECIEN NACIDOS:
Los recién nacidos que han adquirido Chagas durante la gestación (forma de transmisión congénita)
pueden manifestar síntomas diversos en el período próximo a su nacimiento o luego de
30 días. Esos síntomas pueden ser entre otros:
• bajo peso,
• prematurez,
• ictericia (se ponen amarillos),
• inflamación de bazo y el hígado.
Para tener en cuenta:
Los bebés que contraen Chagas por vía congénita se pueden curar, los niños menores de 15 años tienen muchas posibilidades de curarse si
reciben el tratamiento adecuado lo antes posible, y en personas de más de esa edad es posible disminuir los daños.
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TRATAMIENTO
El tratamiento será diferente según la fase de la enfermedad en la que se encuentre la persona. Es por eso que se definirá bajo
estricta revisión médica.
Los objetivos del tratamiento de las causas de la enfermedad son: curar la infección, prevenir lesiones de los órganos de las
personas y disminuir las posibilidades de transmisión del parásito.
Se recomienda el tratamiento específico para:
• Todas las personas en fase aguda,
• Pacientes menores de 15 años,
• Personas con resultado reactivo que tengan VIH, hayan sido trasplantados, tengan comprometido su sistema de defensas,
• Accidentes de laboratorio o quirúrgicos,
• Pacientes crónicos en los que se evalúa que el tratamiento previene complicaciones.
En la fase aguda se utilizan medicamentos para eliminar los parásitos de la sangre y los tejidos.
Las drogas utilizadas y provistas por el programa Nacional de Chagas actualmente se denominan Benznidazol y Nifurtimox. Es muy
importante que las personas bajo tratamiento con medicinas sean controladas, tanto para que sostengan el tratamiento, como para
supervisar los efectos adversos que les puedan producir las drogas (lesiones en la piel o fiebre) y para evaluar alguna
complicación vinculada al funcionamiento del corazón.