Federalismo
Javier Sánchez Galán
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El federalismo es un el modelo de organización política y territorial basado en la coexistencia
y coordinación administrativa existente entre distintos territorios de diferentes culturas
dependientes de un poder central que les deriva sus competencias.
Por medio del federalismo es posible llevar a cabo la unión económica, política, y social de
numerosos y diversos territorios en un solo estado de carácter confederal, respetando desde el punto
de vista legal, económico y político sus distintos matices y casuísticas.
Un estado federal debe actuar como una unidad política pese a basar su estructura en la
conglomeración heterogénea de sus participantes. Eso conlleva que, aunque existan intereses
individuales para cada uno de los territorios que lo conforman, a su vez existan objetivos comunes e
igual de derechos y oportunidades.
Origen del concepto de federalismo
Habitualmente la adopción de este modelo político responde a tradición o a la historia de los
territorios desde su creación.
En cierto modo, se considera a Grecia como el primer estado federal en la antigüedad, conformada
por multitud de ciudades-estado con leyes y sistemas independientes pero agrupados bajo la
bandera griega en ámbitos como el político o el bélico.
Finalidad principal del federalismo
La creación de países bajo el paraguas del federalismo responde a necesidades políticas y
organizativas de integrar en un mismo marco normativo estatal sus distintas partes abogando por la
pluralidad y la convergencia de sus instituciones.
Junto a ello, se deriva otra necesidad de unión entre varias comunidades para la consecución de una
serie de objetivos económicos y sociales, así como de dar respuesta a identidades o nacionalidades
históricas.
Características a destacar del federalismo
Pese a existir una gran variedad de modelos políticos y territoriales con cariz federal, todos ellos
suelen compartir una serie de factores a tener en cuenta:
La unión de comunidades integrantes de un estado federal se basa en la creación de
instituciones comunes para todas ellas, en forma de órganos administrativos y de gobierno,
entidades judiciales y un marco legislativo compartido (por ejemplo mediante una constitución
nacional)
Cada uno de los territorios cuenta con un determinado nivel de autogobierno, especialmente
en competencias como políticas sociales, ecológicas, fiscales o monetarias dependiendo del grado
de integración definido por el estado
Busca la mayor descentralización posible del poder, atendiendo a la diversidad y las
necesidades específicas de cada uno de los lugares y sus ciudadanos
Qué es el federalismo?
Por federalismo se entiende la doctrina política que plantea la creación de un Estado
múltiple, diverso, en el que diversos estados, provincias, cantones o regiones se asocien para
constituir un gobierno único.
Algunas de las funciones, libertades y obligaciones de la soberanía regional son delegadas en el
gobierno central. Esto significa que muchos Estados se juntan para formar un mismo país y
gobernarse en conjunto, pero sin perder del todo su autonomía.
Así, los Estados que se rigen por el federalismo presentan dos tipos de gobierno:
Gobierno regional o federado. Su actuación es autónoma pero circunscrita a los límites de
su provincia.
Gobierno nacional o federal. Su actuación es a lo largo y ancho del país, y en el que reside
el ejercicio del poder ejecutivo central y de la política exterior del país.
Algo similar ocurre con la justicia: existen tribunales federales y tribunales regionales.
Ver además: Radicalismo
Historia del federalismo
Hugo Grotius desarrolló ampliamente el tema del federalismo.
El federalismo tiene su precursor en las alianzas entre las tribus hebreas de la antigüedad o
las ligas entre ciudades-Estado de la Antigua Grecia.
Estas alianzas solían estar motivadas por la necesidad de hacer frente a un enemigo común.
Sin embargo, el primer teórico del federalismo fue Johannes Althusius (1557-1638), autor
de las primeras tesis en torno al federalismo y la soberanía popular.
Posteriormente, el tema fue desarrollado por Hugo Grotius (1583-1645) y sobre todo por
Charles de Secondant, el Barón de Montesquieu (1689-1755), autor de la obra más importante de la
época en estos asuntos: El espíritu de las leyes.
En la lucha contra la teocracia en la Europa del Renacimiento, se pugnó por separar al Estado y a
la Iglesia Católica, que gobernaban juntas en el Antiguo Régimen del Feudalismo. En ese contexto
la república federal se propuso como alternativa al Estado Monárquico Absolutista, donde el Rey
tomaba todas las decisiones.
Posteriormente, los anarquistas se adueñarían del término federalismo para expresar su
inconformidad con la creación de un Estado único y general, conforme a los lineamientos de Pierre-
Joseph Proudhon.
Oposición al centralismo
En el centralismo el gobierno se ejerce mediante emisarios enviados a cada provincia.
El federalismo y el centralismo son regímenes políticos opuestos. El centralismo prefiere la
conformación de un país monolítico, en bloque, que concentre en un gobierno único todo el
poder y las responsabilidades.
En ese tipo de régimen, el gobierno se ejerce sobre todo el territorio nacional mediante
emisarios (electos por el poder central) enviados a cada provincia.
Por el contrario, el federalismo plantea la convivencia organizada de Estados más o menos
autónomos, que ceden a un poder central sólo parte de sus competencias
Tipos de federalismo
Se puede distinguir dos formas de federalismo:
Federalismo simétrico. Basado en la igualdad de competencias entre los Estados federados.
Cada uno de ellos tiene los mismos exactos poderes y responsabilidades, logrando un Estado
federal más o menos homogéneo.
Federalismo asimétrico. Ciertos Estados federados gozan de un mayor margen
de libertad o autonomía que otros, usualmente debido a razones culturales, sociales o
históricas.
Descentralización
En el federalismo, cada provincia o Estado puede operar por cuenta propia si lo prefiere.
Un elemento importante en el federalismo es la posibilidad de descentralizar el poder. Esto
significa que cada provincia o Estado ejerce las competencias mínimas burocráticas, jurídicas o
sociales que garanticen su correcto funcionamiento.
De esta manera, cada provincia operado por cuenta propia, sin necesitar la aprobación o el
apoyo del gobierno federal, hasta donde le sea posible. Esto se refiere especialmente al manejo de
la justicia, de la administración de los servicios básicos, de las decisiones sociales y educativas, etc.
Causas del federalismo
Las razones que puedan tener diversos territorios o estados nacionales para asociarse en una entidad
federativa apuntan por lo general a:
La extensión de su territorio. Los gobiernos federales son idóneos para países vastos o
extensos, ya que los recursos y las decisiones cotidianas más elementales pueden ser tomadas
de manera independiente y expedita.
Las diferencias en la población. A menudo los países federalistas son uniones de Estados
soberanos compuestos por poblaciones muy distintas étnica, cultural o lingüísticamente, por lo
que en este sistema político pueden agruparse sin sacrificar sus individualidades.
La debilidad frente a un enemigo común. En muchas ocasiones las federaciones surgen
como respuesta mancomunada de Estados o naciones débiles, que por separado serían
incapaces de lidiar con una situación de gravedad, como un enemigo o una crisis de algún
tipo, y encuentran que sumando sus fuerzas pueden ser más poderosos y vencer.
Debilidades del federalismo
Las profundas desigualdades entre Estados han llevado al separatismo.
Muchos regímenes federales fracasaron a lo largo de la historia debido a ciertas condiciones internas,
como las constantes fricciones entre el gobierno federal y los gobiernos regionales.
Los conflictos a menudo eran consecuencia del desbalance de poder de cara a la estructura
federal. Es decir que algunas regiones resultaban notoria e irremediablemente más influyentes en
la toma de decisiones que otras, debido a su importancia económica, histórica o poblacional.
En algunos casos, las profundas desigualdades han llevado al separatismo, especialmente
cuando se trata de naciones que no comparten lengua, cultura o religión.
Constitución federal
El primer paso hacia la federación es la redacción de una constitución federal: una Carta
Magna donde se sientan las bases para el acuerdo entre los diversos territorios o las diversas
naciones que desean un gobierno común.
En este documento se establecen los términos en que se dará la unión y se detalla la
repartición de poderes, responsabilidades y libertades. Se trata de un texto legal que va por
encima de las constituciones regionales con que cada estado o provincia decida gobernarse.
Federalistas y centralistas
En Argentina, unitarios y federales se enfrentaron en varias guerras civiles.
A finales del siglo XIX e inicios del XX en América Latina se produjeron numerosos
enfrentamientos entre dos tendencias políticas contrapuestas. Las mismas no lograban
ponerse de acuerdo respecto al modelo idóneo de país para fundar las jóvenes repúblicas
americanas.
Esta situación eventualmente condujo a diversas guerras civiles (posteriores a las Guerras
Independentistas contra España), en las que se enfrentaron quienes abogaban por un gobierno
federal y quienes preferían uno centralista.
Tal fue el caso de la Guerra Federal (1859-1863) en Venezuela, conflicto en que conservadores
y liberales (también llamados federales) se enfrentaron a muerte durante cinco años
Otro ejemplo son las Guerras Civiles Argentinas (1814-1880) en donde se enfrentaron en
numerosas ocasiones el Partido Federal y el Partido Unitario para definir por las armas el modelo que
regiría a la República.
Diferencias entre federación y confederación
Una Confederación permite que sus miembros integrantes (que pueden ser provincias o Estados
nacionales) retengan grandes cuotas de autonomía, cediendo al poder central algunas de sus
funciones apenas, y pudiendo desasociarse a voluntad, con pocas limitaciones.
Las federaciones, en cambio, sacrifican ese tipo de libertades a cambio de
una organización global más sólida y estricta. Una mayor cuota de autonomía es sacrificada a cambio
de un gobierno representativo.
Algunos ejemplos de confederaciones son la Unión Europea o el Estado conformado por las
naciones de Serbia y Montenegro.
Ejemplos de federalismo
La URSS, ya desaparecida, es un buen ejemplo de federalismo.
Algunos casos de federalismo existen hoy en los gobiernos de países como Australia, Alemania,
Birmania, Brasil, Canadá, Emiratos Árabes Unidos, México, Nigeria, Rusia, Sudán, y Venezuela.
También lo eran la URSS (Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas) y República Federal
de Centroamérica, ambas ya desaparecidas. Otro buen ejemplo, aunque en otro ámbito es el de la
FIFA, la Federación Internacional de Asociaci
Burgoa (2002: 414) habla de cuatro características que se encuentran en un Estado federal, mencionando primero una
autonomía democrática de los Estados miembros, esto es, el libre nombramiento de los poderes Ejecutivo, Legislativo y
Judicial. En segundo lugar está la autonomía constitucional, ya que los Estados miembros se organizan a sí mismos en su
vida jurídica y política, siempre y cuando no contravengan las disposiciones de la Constitución federal. En tercer lugar
encontramos una autonomía judicial, legislativa y ejecutiva, como competencias locales que están garantizadas por la
Constitución federal. Y finalmente está la participación de los Estados miembros en la formación de la voluntad política
nacional, lo cual se refleja en la integración del parlamento federal y en el procedimiento de reformas a la Constitución
federal
Schultze (cit. por Sturm, 2001: 7 y 8) encuentra las siguientes características en un Estado federal: 1) El Estado en su
conjunto (federación) se divide en unidades territoriales. 2) La división de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial se
encuentra tanto en el ámbito federal como en el estadual, por lo que los estados miembros gozan de una amplia
autonomía. 3) Los estados miembros se encuentran representados en el parlamento federal y toman parte en la
formación de la voluntad política de la federación. 4) La solución de los conflictos se logra sobre el principio de la
negociación y exige además, debido a la protección de las minorías, la instauración de mayorías calificadas en la toma de
decisiones. 5) Existe un órgano judicial constitucional como árbitro en caso de discrepancias entre los órdenes federal y
local (estadual).
Negativo Federalismo
- Derivar en separatismo y división.
- Autonomía
- Coordinación de gobiernos nacional y departamental
- Estados compiten recursos.
- Generar desigualdad (Distribución actual de recursos, ejemplo de estados federales que superaron
pobreza)
Positivo
- Mejor rendimiento de los servicios públicos - Mayor crecimiento económico
- Federalismo reduce las fricciones con el gobierno central y los deseos de independencia-, mayor
soberanía y democracia para la ciudadanía.
- los estados federales responden de manera oportuna a las necesidades de cada región Justicia y
Burocracia descentralizada.
Introduccion
Union no división
Conclusion
Bolivia debe cambiar.