Se suele dividir en 3 partes: TENTACIÓN (del versículo 1
al 6), PECADO (del vers. 7 al 13) Y CASTIGO (del vers.
14 al 24)
En el capítulo 3 los personajes se encuentran ubicados en
el Jardín del Edén.
TENTACIÓN
Comienza el versículo 1 del capítulo 3 con la serpiente
hablándole a Eva, aquí podemos encontrar una
personificación ya que se le adjudican cualidades humanas
a la serpiente, esta habla. También podemos encontrar una
etopeya de la serpiente, “era astuta”. Le termina
preguntando a Eva una pregunta trampa, con otras
intenciones, haciéndola dudar.
En los dos siguientes versículos 2 y 3, viendo las forma en
la que le contesta Eva a la serpiente podemos ver que es
ingenua, crédula, manipulable.
En los vers. 4 y 5, la serpiente le vuelve a hablar a Eva, le
dice “serán abiertos vuestros ojos”, metáfora que quiere
decir que tendrán el verdadero conocimiento. Sigue y
termina con una antítesis “conociendo el bien y el mal”,
expresando una oposición de ideas.
En el vers. 6 hallamos una enumeración “era bueno para
comer,… agradable,… deseable…”, enumera las
descripciones del fruto. Eva toma del fruto y come, le da a
su marido y este come con ella. Aquí al ver la imprudencia
de Eva al comer del fruto y la facilidad con la que come
Adán sin siquiera preguntar o poner objeción, podemos
decir que tanto Eva como Adán son desobedientes,
imprudentes, manipulables, curiosos (etopeyas de ambos)
PECADO
El vers. 7 inicia con “Y fueron abiertos los ojos de ambos”
metáfora la cual nos quiere decir que Adán y Eva al comer
del fruto prohibido se dieron cuenta que estaban desnudos,
se avergonzaron, perdieron su inocencia y pureza. Además
menciona que se hicieron delantales, por lo tanto eran
inteligentes (etopeya de ambos).
En el vers. 8 Dios les habla a Adán y ellos se esconden,
aquí podemos ver la cercanía que había entre Dios y el
Hombre, no hacía falta un medio entre ellos, Dios le habla
directamente.
En los siguientes vers. 9, 10 y 11, Dios y Adán hablan,
Dios le pregunta a Adán donde está y Adán le responde
que se estaban escondiendo porque estaban desnudos. A lo
que Dios le contesta a Adán con preguntas retoricas, es
decir le pregunta ya sabiendo la respuesta, tal vez viendo
si Adán era sincero. Recordemos que Dios es omnisciente,
por lo tanto Dios sabe todo.
En el vers. 12 Adán le contesta despojándose de toda
culpa y echándosela a Eva, y encima no solo a Eva sino
que también a Dios, ya que recalca la mujer que TÚ me
diste.
Y en el vers. 13, Eva de despoja de la culpa y se la echa a
la serpiente. Dejando en claro que los dos no asumen su
propia responsabilidad, no asumen sus errores.
CASTIGO
Comienza el vers. 14 con el castigo de la serpiente, Dios le
dice a la serpiente que debido a lo que hizo “maldita será
entre todas la bestias”, la nombra el ser más despreciable
de la tierra, limita su alimentación al polvo, queriendo
decir que comerá basura toda su vida. También dice que se
arrastrará sobre su vientre, indicando tal vez que antes
tenía patas.
En el vers. 15 Dios pone enemistad entre la serpiente y el
ser humano por siempre, usando un recurso literario
llamado prolepsis, adelanta el futuro.
En el vers. 16 Dios castiga a la Mujer a dolores de parto, a
estar dominada por su marido, y a estar siempre por
debajo del hombre.
En los vers. 17, 18. 19, Dios castiga al Hombre. Primero le
dice que “maldita será la tierra por tu causa” dejando en
claro que castigará a Adán mediante la tierra, luego sigue
“comerás de ella todos los días de tu vida” limitando su
alimentación a eso por siempre. Continúa con “espinos y
cardos te producirá”, apareciendo así los yuyos, mediante
una metáfora de trabajo le dice que trabajara todos los días
de su vida. Termina su castigo diciendo “pues polvo eres y
al polvo volverás” metáfora de la muerte, el hombre ya no
es inmortal, la predicción de Dios se cumple, etopeya de
Dios: es justo.
En el vers. 20, Adán nombra a su compañera Eva, también
nos da su significado, “madre de todos los vivientes”
En el vers. 21, aun después de la desobediencia de Adán y
Eva, Dios les hace ropa, se apiada de ellos. Etopeya de
Dios: es piadoso
Y en los últimos versículos 22, 23, 24, Dios limita el
conocimiento del Hombre y los echa del Jardín del Edén,
pone ángeles querubines como guardianes para evitar que
Adán y Eva y sus descendientes pecadores puedan
ingresar.