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Unidad 01

Este documento trata sobre la asistencia prehospitalaria en urgencias o emergencias sanitarias. Explica la epidemiología de la asistencia prehospitalaria, la cadena de supervivencia, el decálogo prehospitalario, los conceptos de urgencia y emergencia sanitaria, y el sistema integral de urgencias y emergencias. El objetivo es estudiar los factores epidemiológicos, aplicar la cadena de supervivencia, describir el protocolo a seguir en la atención prehospitalaria, y definir los diferentes conceptos y el sistema de urgencias.

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Temas abordados

  • coordinación de emergencias,
  • cuidado de la salud pública,
  • accidentes de tráfico,
  • intervención en catástrofes,
  • atención a accidentes,
  • resucitación,
  • evaluación inicial,
  • gestión de recursos,
  • protocolos de resucitación,
  • urgencias médicas
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Unidad 01

Este documento trata sobre la asistencia prehospitalaria en urgencias o emergencias sanitarias. Explica la epidemiología de la asistencia prehospitalaria, la cadena de supervivencia, el decálogo prehospitalario, los conceptos de urgencia y emergencia sanitaria, y el sistema integral de urgencias y emergencias. El objetivo es estudiar los factores epidemiológicos, aplicar la cadena de supervivencia, describir el protocolo a seguir en la atención prehospitalaria, y definir los diferentes conceptos y el sistema de urgencias.

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  • intervención en catástrofes,
  • atención a accidentes,
  • resucitación,
  • evaluación inicial,
  • gestión de recursos,
  • protocolos de resucitación,
  • urgencias médicas

Unidad

didáctica 1
Asistencia Prehospitalaria
en Urgencias o Emergencias
Sanitarias

A CREA

Objetivos
AL TI
NT V
E

ID
M

AD
FO
RESP

TOR

‰‰ Estudiar los factores epidemiológicos en la asistencia


AU
ET

A
EL E
D
DERECHO prehospitalaria.
Anagrama «LUCHA CONTRA LA PIRATERÍA», ‰‰ Saber aplicar la cadena de la supervivencia para que
propiedad de Unión Internacional de Escritores.
los individuos sobrevivan con las mínimas secuelas.
Será perseguida de acuerdo con la legislación
vigente la reproducción total o parcial de esta
obra por cualquier medio, existente o de próxima
‰‰ Describir el protocolo a seguir en la atención prehospita-
invención, incluido el tratamiento informático, laria en función del decálogo establecido.
transformación, plagio, distribución, fotocopia
o comunicación de cualquier forma, ya sea por
métodos electrónicos, mecánicos o por registro,
‰‰ Definir los conceptos de urgencia y emergencia sani-
sin el permiso previo y por escrito de los editores y taria.
titulares del ©. No está permitida cualquier
otra forma de cesión de uso del ejemplar.
‰‰ Definir el sistema integral de urgencias y emergencias y
Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos
Reprográficos, wwww.cedro.org) si necesita
qué elementos los conforman.
fotocopiar, escanear o hacer copias digitales de
algún fragmento de esta obra.

© CEA. Ediciones Valbuena, S.A.


ISBN: 978-84---
Editado en junio de 2021
Valoración Inicial del Paciente en Urgencias o Emergencias Sanitarias

Índice
Mapa conceptual
Introducción
1. Epidemiología de la asistencia prehospitalaria
1.1. Concepto de epidemiología
1.1. Epidemiología de la asistencia prehospitalaria
2. Cadena de la supervivencia
2.1. Cadena de la supervivencia en el paciente pediátrico
2.2. Guías para la resucitación (ERC)
3. Decálogo prehospitalario
3.1. Fases del decálogo prehospitalario
4. Urgencia y emergencia sanitaria
4.1. Conceptos de urgencia y emergencia sanitaria
5. Sistema integral de urgencias y emergencias
5.1. Concepto de sistema integral de urgencias y
emergencias
5.2. Elementos del sistema integral de urgencias y
emergencias
5.3. Centro de coordinación de urgencias y emergencias
Resumen

1-2
Asistencia Prehospitalaria en Urgencias o Emergencias Sanitarias

Mapa Conceptual
Epidemiología
de la asisntencia
prehospitalaria.

Decálogo
prehospitalario. ASISTENCIA
PREHOSPITALARIA
EN URGENCIAS
O EMERGENCIAS
Cadena de la SANITARIAS
supervivencia.

Sistema integral
de urgencias y
emergencias.

1-3
Valoración Inicial del Paciente en Urgencias o Emergencias Sanitarias

Introducción
Esta unidad didáctica se divide en los siguientes apartados:

1. Epidemiología de la asistencia prehospitalaria.

2. Cadena de la supervivencia.

3. Decálogo prehospitalario.

4. Urgencia y emergencia sanitaria.

5. Sistema integral de urgencias y emergencias.

Existen estudios epidemiológicos de atención prehospitalaria, que indican cuales


son las principales enfermedades y sucesos que acontecen entre la población, siendo
los accidentes de tráfico uno de los principales.

Con esta premisa, entonces podemos decir que la atención prehospitalaria cuan-
do el equipo sanitario recibe un aviso de una situación de urgencia o emergencia, es
vital.

Existe un protocolo de actuación que varía en función de la situación que se en-


cuentre el interviniente. Es muy importante seguirlo, porque muchas veces la vida o
que no empeore el estado de un paciente dependerá de cómo se realice la primera
asistencia.

Se habla de un sistema integral de urgencias y emergencias, que divide la aten-


ción sanitaria en estos casos, de modo que se le pueda ofrecer al paciente la mejor
atención posible. Está formado por 3 subcategorías que son:

1. Atención de urgencias en clínicas que hacen guardias de 24 horas.

2. Atención prehospitalaria por parte de ambulancias medicalizadas o no.

3. Atención hospitalaria.

1-4
Asistencia Prehospitalaria en Urgencias o Emergencias Sanitarias

1. Epidemiología de la asistencia
prehospitalaria
1.1. Concepto de epidemiología

Según la Real Academia Española (RAE), se define epidemiología como el tratado de


las epidemias.

Para que lo entendamos de una manera más sencilla, la epidemiología es aquella


ciencia dedicada al estudio de la aparición de enfermedades, y de otras características
relacionadas con la salud, en poblaciones humanas y animales.

Está basada en otras ciencias relacionadas con la salud, como la medicina y las
ciencias sociales, que le ayudan a estudiar el bienestar de las personas. En concreto
forma parte de la medicina preventiva, contribuyendo al desarrollo de las políticas de
salud pública.

Como ya hemos visto en la definición de epidemiología, la parte más importante


que abarca son las epidemias.

Una epidemia,
es una enferme-
dad que afecta
a una gran canti-
dad de personas
a la vez, expan-
diéndose en un
área geográfica
determinada y
durante un perio-
do temporal.

1-5
Valoración Inicial del Paciente en Urgencias o Emergencias Sanitarias

La epidemiología establece un vínculo causa-efecto entre la exposición y la enfer-


medad. De este modo, al analizar las causas sociales que llevan al desarrollo de una
epidemia, la epidemiología permite desarrollar campañas de prevención y atender con
mayor eficacia a los afectados.

1.2. Epidemiología de la asistencia prehospitalaria


Para hablar sobre la epidemiología prehospitalaria, primero debemos tener claro a
que se refiere el término atención prehospitalaria.

La atención prehospitalaria, se refiere al servicio operacional y de coordinación de pro-


blemas médicos urgentes. Comprende los servicios de salvamento, atención médica y
transporte, prestados a enfermos o accidentados fuera del hospital. La atención prehos-
pitalaria es un servicio integrado dentro de los servicios de urgencias, no es un mero
servicio de traslado de pacientes en ambulancias que no disponen de preparación.

A grandes rasgos debemos saber


quiénes forman el equipo de asistencia
prehospitalaria y de que recursos ma-
teriales y físicos disponen.

Equipo de asistencia prehospitalaria

€€ Es el asistente principal del médico. Su función es apo-


yar, asistir y ejecutar todas las tareas que se le enco-
mienden.
Técnico en
€€ Además de disponer de conocimientos de atención
Emergencias Sanitarias
prehospitalaria, en el caso de precisarse de su inter-
vención, se encarga de mantener los aspectos básicos
y el equipamiento que se va a utilizar.

1-6
Asistencia Prehospitalaria en Urgencias o Emergencias Sanitarias

Recursos y materiales físicos

Se encarga de atender la llamada de urgencia, y de anali-


Centro regulador zarla para elaborar el proceso de actuación. Selecciona el
personal, recursos y equipos que acudirán al lugar.

Es el sitio físico donde están los equipos necesarios para la


Base
atención y los profesionales que la llevarán a cabo.

Dispondrá de un sistema de comunicación con la base y el


centro regulador. Además debe tener el espacio suficiente
Ambulancia
para que el personal pueda llevar a cabo su actividad sin
problemas.

El equipamiento básico de que se dispondrá es:

‘‘ Equipo de aspiración portátil.

‘‘ Equipos de apoyo para la vía aérea y ventilación.

‘‘ Bolsas de reanimación autoinflables con mascarillas para adultos y pediátricas.

‘‘ Botellas de oxígeno y mascarillas para su administración.

‘‘ Elementos para accesos vasculares: sueros, cánulas, jeringas, etc.

‘‘ Elementos de inmovilización: collares cervicales, inmovilizadores laterales de cabe-


za, tablas cortas, tablas espinales, férulas, etc.

‘‘ Otros elementos: apósitos, vendas, guantes desechables, tijeras, etc.

Una vez que tenemos claros los términos de epidemiología y asistencia prehos-
pitalaria, ya podemos retomar el término de epidemiología de la asistencia prehospi-
talaria.

Con lo que hemos visto, sabemos que este concepto se refiere a la atención reci-
bida previamente a la llegada al centro sanitario, de una enfermedad o accidente que
afecta a varias personas, en un lugar concreto y en un tiempo dado.

En España, la mayor parte de las atenciones de este tipo son debidas a cardio-
patías isquémicas y accidentes de tráfico, y en muchas ocasiones, estas personas se
salvan gracias al servicio previo a la hospitalización.

1-7
Valoración Inicial del Paciente en Urgencias o Emergencias Sanitarias

Estos efectivos, además de dedicarse a la atención de


enfermos o accidentados, como ya se ha comentado ante-
riormente, también se dedican a prevenir los sucesos a tra-
vés de campañas de concienciación. Así, en el caso de las
cardiopatías isquémicas, existen campañas que animan a
las personas a seguir una dieta saludable y ejercicio, evitan-
do el riesgo de esta enfermedad. Mientras que en el caso de
los accidentes de tráfico, gracias a las campañas impactan-
tes que hacen, sumado al endurecimiento de las leyes de
tráfico, se consigue que el número de accidentes disminuya.

Con todo, se entiende la importancia de los servicios de


atención prehospitalaria.

En este punto hemos conseguido el objetivo: "Estudiar los factores epidemiológicos en


la asistencia prehospitalaria".

2. Cadena de la supervivencia
La cadena de la supervivencia, es el proceso que se produce desde que una persona
detecta que puede ser víctima de un paro cardíaco, hasta que se le realiza la reanimación
cardiopulmonar que la conecta con la vida, con las mínimas secuelas posibles (siempre
que se realice de una forma ordenada y adecuada).

1. Activación de la respuesta de emergencia.


2. RCP de alta calidad.
3. Desfibrilación.
4. Resucitación avanzada.
5. Atención posparo cardíaco.
6. Recuperación.

1-8
Asistencia Prehospitalaria en Urgencias o Emergencias Sanitarias

Para que se lleve a cabo la cadena de la supervivencia en el ámbito extrahospita-


lario , se debe detectar precozmente la situación de urgencia, de modo que se pueda
avisar a los servicios de emergencia. La última versión de la cadena de la superviven-
cia emitida por la American Heart Association (AHA) es de octubre de 2020.

A continuación vamos a ver varios aspectos clave a la hora de aplicar la cadena


de la supervivencia en pacientes adultos:

1. Reconocimiento a tiempo de la emergencia y solicitud de auxilio

La llamada se hace al servicio de emergencias, que puede ser el 112 (número de emer-
gencias a nivel europeo), o el 061 (número de emergencias a nivel local).

2. RCP precoz practicada por los testigos de la parada cardíaca (en caso de que
los haya)

Estas maniobras, junto a las compresiones torácicas y las ventilaciones pertinentes,


ayudan a la supervivencia de la víctima, ganando tiempo hasta que los efectivos sani-
tarios se presencien, y realicen la desfibrilación.

3. Desfibrilación temprana

En el caso de que el paro cardíaco haya sido debido a una fibrilación ventricular,
la desfibrilación es el único modo que puede recuperar el latido cardíaco efectivo.
Cuando se realiza junto a la RCP durante los 3-5 primeros minutos, la tasa de supervi-
vencia es bastante elevada (49-75%). Cuanto más se retrase, la tasa de supervivencia
también disminuye hasta niveles del 10-15%.

4. Soporte Vital Avanzado precoz y cuidados posteriores a la Resucitación

Este paso es fundamental para que la víctima pueda recobrar una calidad de vida
adecuada. Se basa principalmente en la conservación de las funciones vitales, en es-
pecial del corazón y el cerebro.

Respecto a la versión anterior de la cadena de supervivencia, se han incluido los


siguientes cambios:

‰‰ Las ayudas visuales y los algoritmos mejorados ofrecen una guía fácil de
recordar para situaciones de reanimación de SVB y SVCA.

‰‰ Se ha vuelto a enfatizar la importancia del inicio temprano de RCP por parte


de reanimadores legos (a pesar de los avances recientes, menos del 40%

1-9
Valoración Inicial del Paciente en Urgencias o Emergencias Sanitarias

de los adultos recibe RCP iniciada por personas sin experiencia médica, y
en menos del 12% se utiliza un DEA antes de la llegada de los servicios de
emergencias extrahospitalarias.

‰‰ Se han reafirmado recomendaciones previas sobre la administración de


adrenalina, con énfasis en la administración temprana de adrenalina.

‰‰ Se sugiere el uso de retroalimentación audiovisual en tiempo real como me-


dio para mantener la calidad de la RCP.

‰‰ Medir continuamente la presión arterial y el dióxido de carbono al final de


la espiración (ETCO2) durante la reanimación avanzada puede ser útil para
mejorar la calidad de la RCP.

‰‰ Según la evidencia más reciente, no se recomienda el uso rutinario de la


desfibrilación secuencial doble.

‰‰ El acceso intravenoso (IV) es la vía preferida para la administración del medi-


camento durante la reanimación avanzada. El acceso intraóseo (IO) es acep-
table si el acceso IV no está disponible.

‰‰ La atención del paciente después del retorno de la circulación espontánea


(RCE) requiere especial atención a la oxigenación, control de la presión ar-
terial, evaluación de la intervención coronaria percutánea, manejo específico
de la temperatura y neuropronóstico multimodal.

‰‰ Debido a que la recuperación de un paro cardíaco continúa mucho después


de la hospitalización inicial, los pacientes deben contar con una evaluación
y un apoyo formales para abordar sus necesidades físicas, cognitivas y psi-
cosociales.

‰‰ Después de una reanimación, un debriefing puede ser beneficioso para la


salud mental y el bienestar de los reanimadores legos, los proveedores del
servicio de emergencias médicas y los trabajadores de la salud hospitalarios.

2.1. Cadena de la supervivencia en el paciente


pediátrico
La cadena de la supervivencia que se ha explicado, es la que se debe realizar con
pacientes adultos, sin embargo, ésta varía cuando se trata de pacientes pediátricos.

1. Prevención.

2. Activación de la respuesta a emergencias.

1-10
Asistencia Prehospitalaria en Urgencias o Emergencias Sanitarias

3. RCP de alta calidad.

4. Reanimación avanzada.

5. Cuidados posparo cardíaco.

6. Recuperación.

Los temas clave, los cambios principales y las mejoras en las Directrices 2020
incluyen lo siguiente:

❖❖ Se revisaron algoritmos y ayudas visuales para incorporar la mejor ciencia y


mejorar la claridad de los profesionales encargados del soporte vital básico
y avanzado pediátrico.

❖❖ En función de los datos recientemente disponibles de las reanimaciones pe-


diátricas, la frecuencia de ventilación asistida recomendada se incrementó
a 1 ventilación cada 2 a 3 segundos (20-30 ventilaciones por minuto) para
todas las situaciones de reanimación pediátrica.

❖❖ Se recomienda usar tubos endotraqueales con balón para reducir la fuga de


aire y la necesidad de intercambiar tubos en pacientes de cualquier edad
que requieran intubación.

❖❖ Ya no se recomienda el uso rutinario de la presión cricoidea durante la intu-


bación.

❖❖ Para lograr los mejores resultados en una reanimación, se debe administrar


adrenalina tan pronto como sea posible, idealmente en un plazo de 5 minutos
a partir del inicio del paro cardíaco con un ritmo no desfibrilable (asistolia y
actividad eléctrica sin pulso).

❖❖ En el caso de los pacientes con vías arteriales, el uso de retroalimentación


proveniente de la medición continua de la presión arterial puede mejorar la
calidad de la RCP.

❖❖ Después del RCE, se debe evaluar a los pacientes para descartar convul-
siones. Un estado epiléptico y cualquier ataque convulsivo se deben tratar.

❖❖ Debido a que la recuperación de un paro cardíaco continúa mucho después


de la hospitalización inicial, los pacientes deben contar con una evaluación

1-11
Valoración Inicial del Paciente en Urgencias o Emergencias Sanitarias

y un apoyo formales para abordar sus necesidades físicas, cognitivas y psi-


cosociales.

❖❖ En la reanimación del shock séptico es apropiado titular el manejo de lí-


quidos, con infusiones de adrenalina o noradrenalina si se necesitan va-
sopresores.

A continuación se habla sobre varios aspectos clave a la hora de aplicar la cadena


de la supervivencia en pacientes pediátricos:

1. Prevención de lesiones o de un paro cardiorrespiratorio:

La principal causa de mortalidad en niños, son las lesiones. Éstas son respon-
sables de la mayoría de las muertes pediátricas, en relación con otro tipo de causas.
Las lesiones, no solo son la principal causa de muerte de niños de 1 a 14 años, sino
también de adultos jóvenes de 15 a 24 años.

Los 6 tipos de lesiones más comunes que se presentan en niños son: lesiones en
vehículos automotores cuando éstos van como pasajeros, lesiones en calidad de pea-
tones, lesiones en bicicletas, el ahogamiento por inmersión y las quemaduras.

Por ello, el primer eslabón crítico de la cadena de supervivencia pediátrica es la


prevención de lesión o enfermedad.

En neonatos de 1 mes a 1 año, la principal causa de muerte es el Síndrome de


Muerte Súbita del Lactante (SMSL).

2. Reanimación Precoz:

Normalmente, el problema que lleva al niño al sufrimiento de un paro cardiorres-


piratorio, es la insuficiencia respiratoria causada por la obstrucción parcial o total de la
vía aérea debida a un cuerpo extraño. En el caso de que esto ocurra, se hará necesario
iniciar una evaluación del paciente para corregir dicha situación, con las maniobras de
reanimación. Es vital que el niño comience a recibir soporte ventilatorio y circulatorio
básico, para mantener su supervivencia, ya que en muchos casos, una buena respira-
ción asistida, hace que el niño se recupere espontáneamente.

1-12
Asistencia Prehospitalaria en Urgencias o Emergencias Sanitarias

Se sabe que los niños tienen una tasa de consumo a nivel respiratorio y cardiovas-
cular, mucho mayor que los adultos. Debido a ello, es vital restablecer estas funciones rá-
pidamente (no se debe perder tiempo en llamar al servicio de emergencias, pues se es-
tán perdiendo segundos muy valiosos). Si no se hace, puede que el niño sobreviva, pero
le queden secuelas neurológicas, funcionales y/o cognitivas temporales o permanentes.

Existen estudios que demuestran la evolución favorable de niños que han sido
reanimados por testigos, mediante RCP básica antes de que llegaran los servicios de
emergencias al lugar del suceso.

3. Llamada rápida al Servicio de Emergencias (SEM):

La llamada se hará, una vez realizado el primer ciclo de reanimación, o hayan pasa-
do dos minutos desde el inicio de las maniobras. Si en el lugar hay más personas, es re-
comendable que la llamada la haga una de ellas. Esta persona que llama, deberá sumi-
nistrarle a la persona del SEM receptora de la llamada, datos importantes, para que ésta
pueda hacer un juicio de la situación y así enviar los recursos necesarios para que la
emergencia pueda ser atendida por con el Equipo de Soporte Vital Avanzado pediátrico.

La información principal que se necesita para enviar el equipo avanzado es:

€€ Información sobre lo que ocurre.


€€ Número de víctimas.
€€ Dirección exacta.
€€ Qué maniobras se le están realizando al niño.
€€ Nombre y número de contacto de la persona que llama.

Si la emergencia se presenta en un área con mucha afluencia de público, es ne-


cesario orientar al equipo por la puerta más cercana a la escena, de modo que si está
alejada del lugar del suceso, la persona debe esperar en dicha puerta a que llegue el
SEM y así poder guiarlos hasta el lugar. De este modo, se realizará la intervención lo
más rápido posible.

1-13
Valoración Inicial del Paciente en Urgencias o Emergencias Sanitarias

4. Soporte Vital Avanzado Pediátrico:

Este es el último eslabón de la cadena de supervivencia pediátrica. El equipo de


SVP, estabilizará, inmovilizará y trasladará al paciente al centro hospitalario adecuado
de acuerdo a su estado y patología. No se debe entorpecer el trabajo de los SEM, ya
que ellos tienen la experiencia y capacitación requerida en estos casos, y su intromi-
sión lo único que hará es dificultar su intervención.

2.2. Guías para la resucitación (ERC)


Las guías ERC, son unas guías en las que se recogen los protocolos a seguir para
la resucitación.

Estas guías se actualizan cada 5 años.

Las Guías del Consejo Europeo de Resucitación de 2015, proporcionan instrucciones


específicas sobre cómo se debe practicar la reanimación teniendo en cuenta que su
enseñanza y aprendizaje por parte de los profesionales que las vayan a utilizar, sean sen-
cillos. También tienen en cuenta el conocimiento científico. Han sido desarrolladas para la
utilización y práctica específicamente en el ámbito europeo.

Las guías ERC son unas guías en las que se recogen los protocolos a seguir para
la resucitación. Se actualizan cada 5 años. La cadena de supervivencia resume los es-
labones vitales necesarios para la resucitación exitosa. La mayoría de estos eslabones
se aplican a las víctimas tanto de parada cardiaca primaria como de parada por asfixia,
estando actualmente en vigor las de 2015 (en 2020 debería haber salido una nueva
actualización, pero la ERC ha informado que lo retrasará a 2021).

1. Reconocimiento precoz y pedir ayuda.

2. RCP precoz.

3. Desfibrilación precoz.

4. Cuidados postresucitación.

Las Recomendaciones 2015 del ERC destacan la importancia crítica de las inte-
racciones entre el operador telefónico del servicio de emergencias médicas, el testigo
que realiza la RCP y el despliegue a tiempo de un desfibrilador externo automatizado
(DEA). Una respuesta coordinada eficaz de la comunidad que agrupe estos elementos
es clave para mejorar la supervivencia de la parada cardiaca extrahospitalaria.

El operador telefónico de emergencias médicas juega un papel importante en el


diagnóstico precoz de la parada cardiaca, la realización de RCP con ayuda telefónica
(conocida también como RCP telefónica), y la localización y disponibilidad de un DEA.

1-14
Asistencia Prehospitalaria en Urgencias o Emergencias Sanitarias

Reconocimiento de la parada cardiaca: la víctima que no responde y no respira


normalmente está en parada cardiaca y requiere RCP.

La respiración agónica puede estar presente hasta en el 40% de las víctimas


en los primeros minutos después de la parada cardiaca, y si se responde tomándola
como un signo de parada cardiaca, se asocia con mayores tasas de supervivencia.
Proporcionar educación adicional a los operadores telefónicos de emergencia, abor-
dando específicamente la identificación y la importancia de la respiración agónica.

Los testigos y los operadores telefónicos de emergencias médicas deberían sos-


pechar una parada cardiaca en cualquier paciente que presente convulsiones (incluso
en personas con antecedentes de epilepsia) y valorar cuidadosamente si la victima
respira normalmente.

Los testigos que realizan la RCP deberían dar compresiones torácicas en todas
las victimas de parada cardiaca. Los que están formados y sean capaces de hacer
respiraciones de rescate deberían realizar compresiones torácicas y respiraciones de
rescate combinadas. Cuando una persona que llama no se ha formado en RCP, el
operador telefónico de emergencias médicas deberá instruirla para dar RCP solo con
compresiones torácicas mientras espera la llegada de ayuda profesional. Si la víctima
es un niño, los operadores telefónicos deben dar instrucciones a las personas que lla-
man para realizar ventilaciones y compresiones torácicas.

En los casos de post-paro cardiaco, se establecen unos objetivos clave, que son:

1. Optimizar la función cardiopulmonar y la perfusión de órganos


vitales tras el restablecimiento de la circulación.
2. Trasladar o transferir al paciente a centro sanitario en el que se
disponga de los recursos necesarios para el tratamiento post-
paro cardiaco.
3. Identificar y tratar posibles síndromes coronarios agudos
(SCA) y otras causas reversibles.
4. Controlar la temperatura para optimizar la recuperación neu-
rológica.
5. Anticipar, tratar y prevenir casos de disfunciones multiorgáni-
cas (evitar la ventilaciones excesivas y la hiperoxia).

El fin de una estrategia de tratamiento conjunta del paciente post-paro cardíaco,


es la aplicación de un plan de terapia completo en un entorno multidisciplinar que per-
mita al paciente volver a la normalidad.

1-15
Valoración Inicial del Paciente en Urgencias o Emergencias Sanitarias

Los pacientes con sospecha de SCA, se trasladarán a un centro especial que


practique angiografías coronarias e intervenciones coronarias percutáneas primarias.
Además, debe contar con un equipo con experiencia en la monitorización de pacientes
con una disfunción multiorgánica, y que sea capaz de iniciar el tratamiento post paro
cardíaco (incluida la hipotermia), de forma rápida y apropiada.

La evaluación neurológica es un componente clave de la evaluación rutinaria de


los supervivientes. Es importante reconocer pronto trastornos de tipo neurológico que
puedan ser tratados, como puedan ser las convulsiones. El diagnóstico de convulsio-
nes es complicado, sobre todo en situaciones de hipotermia y bloqueo neuromuscular.
La monitorización del electroencefalograma, se ha convertido en una importante herra-
mienta de diagnóstico para estos pacientes.

La determinación de un diagnóstico en situaciones de hipotermia es complicada.


Contar con expertos neurólogos en estos casos, y la integración de herramientas ade-
cuadas, es esencial para estos pacientes.

2.2.1. Cambios principales


Una vez desarrollado el tema en referencia a los cuidados post-reanimación (quin-
to eslabón de la cadena), a continuación se especifican los principales cambios que se
han realizado con las nuevas guías ERC de 2015, respecto a las de 2010. Estos son:

1. Reconocimiento de la parada cardiocirculatoria.

2. Compresiones torácicas.

3. Vía aérea y ventilación.

4. Secuencia compresiones-ventilaciones.

5. Desfibrilador automático.

6. Algoritmos de ambas sociedades.

1-16
Asistencia Prehospitalaria en Urgencias o Emergencias Sanitarias

1. Reconocimiento de la parada cardiocirculatoria:

El reconocimiento inmediato de la parada es el paso clave para la activación del


sistema de respuesta de emergencias y el inicio precoz del tratamiento.

Se sabe que las víctimas de un paro cardíaco, pueden tener un corto periodo de
respiraciones agónicas o convulsiones. Entonces, las nuevas guías recomiendan feha-
cientemente un entrenamiento riguroso del operador telefónico que recibe la llamada,
para que sea capaz de identificar y reconocer dichos signos.

El profesional sanitario, debe comprobar muy brevemente que no hay respiración


o que es insuficiente (jadeos, boqueos, gasping) al mismo tiempo que comprueba
que la víctima no responde, activa el sistema de emergencias y pide un Desfibrilador
Automático (DEA). Seguidamente a la valoración, realizará una rápida verificación en
un máximo de 10 segundos de si hay pulso o no, para comenzar de inmediato la RCP
y utilizar el DEA en cuanto lo tenga disponible.

Apenas se modifican las recomendaciones del 2005, únicamente se hace mayor


énfasis en el inicio precoz de la RCP, comenzando por las compresiones torácicas ante
la mínima duda y sin perder tiempo en comprobaciones.

2. Compresiones torácicas:

Se subraya la importancia de las compresiones torácicas de alta calidad, y se in-


troducen los siguientes matices respecto a ellas:

a) Deben ser de una profundidad


adecuada: 4-5 cm, sin superar
los 6 cm.

b) Con una frecuencia de: al me-


nos 100 por minuto, sin superar
las 120.

c) Que permitan una expansión


completa del tórax entre una
compresión y la siguiente.

d) Con una duración similar entre


compresión-expansión.

e) Reduciendo al mínimo las in-


terrupciones: menos de 10 se-
gundos entre los ciclos.

1-17
Valoración Inicial del Paciente en Urgencias o Emergencias Sanitarias

3. Vía aérea y ventilaciones:

Se seguirá el protocolo de observar, escuchar y sentir, sin superar los 10 segun-


dos, debido al inicio precoz de las compresiones.

Tras aplicar las 30 compresiones el reanimador único abrirá la vía aérea y adminis-
trará 2 ventilaciones (igual que se venía haciendo).

Las maniobras de apertura de la vía aérea se mantienen


como frente-mentón o tracción mandibular, para evitar lesiones
en la columna cervical. Si durante la respiración inicial no se ele-
va el pecho, se buscará un cuerpo extraño u obstrucción en la
vía aérea del paciente.

La ventilación boca a boca, ventilación con bolsa y mas-


carilla o el uso de dispositivos avanzados siempre que se haya
recibido el correcto entrenamiento, será igual que siempre.

El volumen de las ventilaciones será de 600 ml. aproxima-


damente o hasta que se empiece a elevar el tórax, y la duración
de 1 segundo por ventilación y no superior a 5 segundos las 2
respiraciones. No se recomienda la hiperventilación.

4. Secuencia de compresiones-ventilaciones:

Sigue la recomendación de la relación de compresiones-ventilaciones de 30:2,


pero se modifica el cuándo iniciar las compresiones.

Se eliminan las 2 ventilaciones de rescate, pero se mantiene la apertura de la vía


aérea y la valoración de la respiración tras comprobar que la víctima no responde. Si
no respira se iniciarán las maniobras de RCP (30:2) comenzando con las compresiones
torácicas.

Estas modificaciones se basan en estudios, que demuestran que el retraso o inte-


rrupción de las compresiones torácicas disminuye la supervivencia.

Una vez colocado un dispositivo avanzado para la vía aérea, las compresiones
pueden ser continuas sin coordinarse con la ventilación (1 ventilación cada 6 u 8 se-
gundos) y compresiones al ritmo de al menos 100 por minuto.

Se mantiene la recomendación de realizar maniobras de RCP sólo con compre-


siones torácicas si no se pueden realizar ventilaciones (el resultado es igual de efectivo
que con la combinación de ventilaciones-compresiones en los primeros minutos).

5. Desfibrilador automático:

Sigue vigente la indicación de conectar y usar el DEA en cuanto esté disponible,


ya que permite el análisis del ritmo cardíaco y la administración de un choque eléctrico,
aumentando la tasa de supervivencia si se realiza en los primeros 3-5 minutos.

1-18
Asistencia Prehospitalaria en Urgencias o Emergencias Sanitarias

Tras la descarga se reanudarán inmediatamente las maniobras de RCP (30:2),


empezando por las compresiones torácicas durante 2 minutos hasta el nuevo análisis
de ritmo que indique el DEA. Se reducirá al máximo el tiempo entre la última compresión
y la administración de una descarga y la reanudación de las compresiones inmediata-
mente después.

6. Algoritmos:

Se enfatiza la práctica de la RCP en equipo, de modo que cada miembro tenga su


papel, cada uno de los cuales es fundamental. Se recomienda relevar al reanimador
que realiza las compresiones, cada 2 minutos para que no se fatigue.

No responde

Grite pidiendo ayuda

Abra la vía aérea

No respira con normalidad

LLame al 112

30 compresiones toráficas

2 ventilaciones de rescate
30 compresiones

Algoritmo de soporte vital básico en adultos

Una familia está comiendo, y de repente uno de los componentes (adulto) se desplo-
ma. Enseguida una persona de las presentes reacciona y actúa. El protocolo que sigue
es el correspondiente a la cadena de la supervivencia:
Primero encarga a otro de los familiares que llame al servicio de emergencias 112 para
que explique lo ocurrido, mientras él comprueba que la víctima respira con dificultad
y sufre unas pequeñas convulsiones. Identifica entonces que ha sufrido una parada
cardiorrespiratoria y comienza con la realización de compresiones torácicas, alternando
con las ventilaciones pertinentes. Esto lo hará con las mínimas interrupciones posibles,
hasta que lleguen los servicios de emergencias. Dichos servicios comenzarán con la
desfibrilación, y una vez que el paciente recupera sus funciones vitales, se le traslada
al hospital más cercano dónde se le darán los cuidado post-paro adecuados, hasta su
reincorporación a la vida normal.

1-19
Valoración Inicial del Paciente en Urgencias o Emergencias Sanitarias

2.2.2. Cambios principales en el Soporte Vital Pediátrico (SVP)


Muchos de los aspectos clave del soporte vital pediátrico (SVP), son similares a
los del Soporte Vital del Adulto (SVA).

1. Equipos de respuesta rápida en el entorno de pacientes pediátricos:

Se recomienda que ante un niño que no responde, no respira, lo hace con dificul-
tad o no se encuentran otros signos de vida, lo primero que hay que hacer es pedir ayu-
da y activar los equipos de respuesta rápida y/o los equipos de emergencias médicas,
ya que en los pacientes pediátricos ingresados y monitorizados las tasas de parada
cardiaca y respiratoria y la mortalidad intrahospitalaria disminuyen notablemente.

La presencia de la familia durante la resucitación es beneficiosa, siempre que no


interfieran en la labor del servicio de emergencias médicas.

2. Reconocimiento de la parada cardiaca:

Los profesionales sanitarios precisan de más de 10 segundos para detectar la


presencia o no de pulso en lactantes o niños, que es el tiempo máximo para tomar la
decisión de iniciar la reanimación cardiopulmonar.

Entonces, en el caso de que la víctima no responda, no respire, lo haga con di-


ficultad, o no se encuentren signos de vida, el personal no experto debe comenzar
la reanimación cardiopulmonar. En el caso de personal entrenado, se pueden buscar
signos vitales para decidir si se inician las compresiones torácicas o no (siempre que
no le suponga más de 10 segundos tomar esa decisión). El pulso se buscará, en niños
en la región carotídea, en lactantes en la región braquial, o femoral en ambos.

3. Ecocardiografía:

No se recomienda la
realización de ecocardio-
gramas de forma rutinaria
durante la parada cardia-
ca pediátrica.

Se realizará en ca-
sos en los que se puedan
identificar causas de tra-
tamiento de paradas car-
diacas, siempre que haya
personal cualificado, y no
se interrumpan las com-
presiones.

1-20
Asistencia Prehospitalaria en Urgencias o Emergencias Sanitarias

4. Actuación ante la parada cardiaca:

La apertura de la vía aérea y la ventilación son elementos fundamentales en la


RCP pediátrica, ya que son las principales causas de parada en los niños.

Se exige que los reanimadores expertos en SVP, estén capacitados para utilizar
las mascarillas faciales, necesarias para la ventilación.

En el caso que la utilización de la mascarilla facial o el control de la vía aérea no


se consiga, se emplearán dispositivos supraglóticos.

Se sigue recomendando la apertura de la vía aérea y, en caso de no observar,


escuchar o sentir la respiración, se darán 5 ventilaciones de rescate.

Los reanimadores profesionales utilizarán una relación CV de 30:2 cuando están


solos, y una relación si son dos o no están consiguiendo un número adecuado de com-
presiones torácicas. A los reanimadores no expertos se les debe enseñar a utilizar una
relación de 30:2.

5. Conseguir compresiones de calidad:

Durante las compresiones torácicas, se considera la indicación de comprimir el


tórax por lo menos 4 cm en lactantes y unos 5 cm en niños. La descompresión siguiente
será completa.

La cadena de
la supervivencia
del adulto, y la
pediátrica, se
componen de 5
eslabones:
Adulto: llamar,
reanimar, des-
La frecuencia de compresión será de al menos 100 por minuto, y no mayor de 120 fibrilar, tratar y
por minuto. monitorizar.
Niño: prevenir,
En lactantes, la compresión se hará con dos dedos si es una persona, y si son 2 o
reanimar, llamar,
más, se podrá emplear la técnica de utilizar dos pulgares que rodeen el tórax.
tratar y monito-
En niños más mayores, se podrá utilizar la técnica de una o dos manos, según rizar.
estime más conveniente el reanimador.

6. Limitar el riesgo de hiperoxemia:

Se recomienda usar una Fracción inspirada de O2 del 100% para la resucitación,


que se ajustará tras el restablecimiento de la respiración espontánea, manteniendo así
una saturación de O2 en sangre del 94 a 98 %.

1-21
Valoración Inicial del Paciente en Urgencias o Emergencias Sanitarias

7. Monitorización de dióxido de carbono espirado (ETCO2):

La monitorización del ETCO2, puede servir para valorar la eficacia de las compre-
siones torácicas. Un valor de ETCO2 < 15 mm Hg indica que se debe mejorar la calidad
de las compresiones y evitar la hiperventilación. En caso de que se administre algún
vasoconstrictor se debe tener en cuenta que las cifras de ETCO2 se verán aumentadas
durante 1 o 2 minutos.

Si se produce un
ascenso brusco de la
cifra de ETCO2, es pro-
bable que se deba al
restablecimiento de la
circulación espontánea.

La ETCO2 se utiliza
también para determi-
nar la posición correc-
ta del tubo traqueal en
caso de que se precise
su uso.

8. Uso de los Desfibriladores Externos Automáticos (DEAs):

Las nuevas guías recomiendan un único choque inicial de 2 a 4 J/kg.

No hay cambios en el tamaño o posición de las palas, aunque un mayor tamaño


de 12×12 cm. (frente a las de 8x8 cm.), aumenta las tasas de éxito.

Por último, se recomienda la utilización de: Primero desfibriladores manuales, se-


gundo DEAs con atenuador de descargas y por último DEAs sin atenuador.

Los reanimadores realizarán de manera coordinada, compresiones y choques mi-


nimizando así las interrupciones. Siempre empezarán con las compresiones. El DEA,
además ayuda a comprobar la existencia de pulso cada 2 minutos.

El ERC 2015, no incluye los DEAs en el algoritmo de SVP, aunque si considera que
son seguros y eficaces en niños mayores de 1 año.

Con los contenidos expuestos en este putno se ha conseguido el objetivo:


"Saber aplicar la cadena de la supervivencia para que los individuos sobrevivan con
las mínimas secuelas".

1-22
Asistencia Prehospitalaria en Urgencias o Emergencias Sanitarias

3. Decálogo prehospitalario

La función del decálogo prehos-


pitalario, es organizar de una manera
sencilla y ordenada, la actuación de
los servicios de emergencia, con el fin
de que dicha actuación sea efectiva y
se obtengan resultados positivos.

3.1. Fases del decálogo prehospitalario


El decálogo prehospitalario se compone de 10 fases que son:

1. Alerta
2. Alarma
3. Aproximación
4. Aislamiento y control
5. Clasificación
6. SVB y SVA
7. Estabilización
8. Transporte
9. Transferencia
10. Reactivación de la
unidad móvil

1-23
Valoración Inicial del Paciente en Urgencias o Emergencias Sanitarias

1. Alerta:

El personal de emergencias debe estar alerta y preparado para actuar de forma


positiva, rápida y ordenada.

Para que esto ocurra, se debe disponer de personal y material adecuado de ac-
tuación y de un sistema integrado de comunicación (servicio de recepción de llamadas
a disposición 24 horas al día, con un número de línea fácil de recordar, como es el 112).

Al inicio de cada turno, se revisará que la unidad móvil dispone de todos los mate-
riales que se puedan necesitar, de los dispositivos luminosos y acústicos de emergen-
cia, y de los niveles del vehículo (líquido refrigerante, aceite, frenos, etc.).

2. Alarma:

Momento de puesta en marcha del equipo de emergencias. El aviso puede ser a


través del teléfono o del radiotransmisor.

Se debe solicitar información sobre:

a) La persona que llama.

b) Lugar desde dónde llama y un teléfono de contacto.

c) Qué es lo que ocurre.

d) Cuántas víctimas están implicadas.

e) Si hay presencia de niños.

f) Si existen peligros añadidos.

g) Si el suceso se ha producido en la vía y si ya está cortada.

h) Si hay presencia de otros servicios prioritarios.

i) Si se puede volver a localizar a la persona que llama.

Una vez que se ha recopilado toda la información necesaria, se saldrá inmediata-


mente hacia el lugar donde se ha producido la urgencia.

La duración total del proceso de alarma será de 3 minutos.

1-24
Asistencia Prehospitalaria en Urgencias o Emergencias Sanitarias

3. Aproximación:

Además de las luces de posición y de cruce, se activarán los dispositivos lumi-


nosos especiales y los dispositivos sonoros especiales (estos últimos se pueden omitir
según las circunstancias).

Se cumplirán dentro de que se trata de una urgencia, las normas de circulación


generales. Teniendo en cuenta:

Utilizaremos el carril izquierdo para adelantar siempre


que sea posible, y los vehículos que circulen por el
otro carril puedan cedernos el paso en condiciones de
Vías de un carril en el
seguridad. Si hay mucha afluencia de tráfico, se podrá
sentido de la marcha
circular por la línea divisoria de los dos carriles, siempre
que el resto de usuarios de la vía puedan facilitarnos
esta maniobra.

Vías de más de un Utilizaremos sin abandonarlo el carril izquierdo. Si la vía


carril en el sentido de está colapsada se seguirá la misma norma que en el
la marcha caso anterior.

4. Aislamiento y control:

Una vez que la ambulancia llega al lugar del accidente, estacionará fuera de la
calzada o en el arcén a ser posible (si no hay más opción podrá hacerlo en la calzada).
Posteriormente se avisará a la central de la llegada, y los intervinientes tomarán las me-
didas de protección personal y del entorno, necesarias para evitar que se produzcan
nuevas víctimas o el entorpecimiento de las tareas de asistencia. Esto es, la utilización
de los EPIs (ropa de alta visibilidad, cascos, linternas, etc.), y la señalización de la
zona con triángulos de avería, balizas reflectantes y señales luminosas y acústicas del
vehículo.

Por último, se aislará la zona de intervención, cuyo perímetro de aislamiento varia-


rá en función de las características especiales de cada caso. Suele ser de 7 m.

5. Clasificación:

Primero se hará una valoración inicial del estado de las víctimas, que se denomina
triage.

El triage, es el método utilizado in situ para averiguar de manera rápida el estado de gra-
vedad que presenta un paciente.

1-25
Valoración Inicial del Paciente en Urgencias o Emergencias Sanitarias

En esta fase, se realiza la clasificación de las víctimas. Para llevarla a cabo, se


tienen en cuenta varios factores:

‘‘ Número de víctimas.

‘‘ Edad.

‘‘ Distancia de los hospitales desde el lugar del accidente y recursos de


que disponen.

‘‘ Recursos sanitarios disponibles.

‘‘ Número de vehículos de transporte disponibles.

Además, para un mayor control, a cada víctima se le asigna una tarjeta en función
de su estado de gravedad. Éstas son de mayor a menor gravedad:

ÂÂ Negra: fallecidos.
ÂÂ Roja: máxima prioridad. Situaciones críticas como: dificultad respiratoria,
shock, heridas y traumatismos graves, etc.
ÂÂ Amarilla: urgencia diferida. Son lesiones que si no se tratan pueden llegar
a ser graves (poli traumatizados, traumas abdominales, etc.).
ÂÂ Verde: lesiones leves.

6. SVB y SVA:

Son las técnicas utilizadas por el equipo de urgencia, para mantener, restablecer
o estabilizar las funciones respiratorias y cardiovasculares.

€€ Actuación que sirve para mejorar las funciones respiratorias y circulatorias


Técnica SVB del paciente. Puede ser realizada por cualquier persona que conozca la
técnica.

€€ Actuación cuyo fin es restablecer al paciente. A la hora de realizar esta


técnica, hay que considerar: si existe una disfunción a nivel pulmonar o
cardiovascular; emplear el material adecuado en relación a la situación
Técnica SVA
del paciente; controlar en todo momento las constantes vitales de la víc-
tima. Solo puede ser realizada por personal sanitario, que disponga del
material adecuado.

1-26
Asistencia Prehospitalaria en Urgencias o Emergencias Sanitarias

7. Estabilización:

En este momento se intentarán mantener las constantes vitales de la víctima, pre-


viamente al transporte al centro hospitalario. Si no es posible, se trasladará inmediata-
mente al hospital.

8. Transporte:

Se realizará en el momento
que así lo indique el médico, que
será el encargado de recomendar
o no el uso de señales acústicas, y
le comunicará al técnico de emer-
gencias sanitarias (TES), el estado
de la víctima, para que adopte las
medidas de conducción necesa-
rias.

Se elegirá la vía más accesi-


ble y segura, y el centro más pre-
parado en función de las lesiones
que presente la víctima, siempre
que sea posible.

9. Transferencia:

Se refiere al nexo de unión entre la atención prehospitalaria y la hospitalaria.

Al médico receptor se le comunicará verbalmente el estado del paciente, y ade-


más se le entregará una ficha básica de emergencia o historia clínica. Esta ficha debe
contener:

 Filiación del paciente.

 Historia y patrón de lesiones.

 Constantes vitales.

 Soporte asistencial.

 Incidencias.

 Fecha y hora.

 Nombre y firma de los componentes del equipo


sanitario de atención prehospitalaria.

1-27
Valoración Inicial del Paciente en Urgencias o Emergencias Sanitarias

10. Reactivación de la unidad móvil:

Consiste en preparar el vehículo para sucesi-


vas intervenciones.

En el hospital se limpiará la unidad, se revisa-


rán los materiales utilizados y se colocarán en su
sitio (se recomienda la elaboración de un informe
que indique la información de éstos, para facilitar
su control).

Al llegar a la base, se comunicará la llegada,


si ha habido alguna incidencia durante la interven-
ción y, la manera de proceder y resolución. Por úl-
timo se hará una última revisión del material para
posteriores intervenciones.

Con los contenidos ex-


puestos en este punto se
ha conseguido el objetivo:
" Describir el protocolo
a seguir en la atención
prehospita­laria en función
del decálogo establecido".

La unidad de emergencias local de una ciudad, recibe una llamada porque se ha producido un ac-
cidente de tráfico. En el momento que el teleoperador recibe la llamada, se desencadena el protocolo
de decálogo prehospitalario, que a grandes rasgos es:
El receptor de la llamada recopila toda la información necesaria del interlocutor, para poder activar y
organizar a los efectivos que serán enviados al lugar del suceso. Posteriormente se aproximarán los
efectivos sanitarios al lugar, aislarán la zona para evitar nuevos accidentes y tener controlados a los
afectados en un espacio limitado. A continuación clasificarán a las víctimas con ayuda de las tarjetas
de triage, en función de la gravedad de las mismas. Comenzarán a asistir a las víctimas empezando
por las que estén en peor estado, con las técnicas de SVA y SVB pertinentes. Una vez han estabi-
lizado a los pacientes, éstos serán transportados al centro hospitalario, donde serán transferidos a
la sección adecuada en función de los síntomas. Por último, se preparará la unidad de nuevo y el
personal permanecerá en estado de alerta para posteriores avisos.

1-28
Asistencia Prehospitalaria en Urgencias o Emergencias Sanitarias

4. Urgencia y emergencia sanitaria


Aunque parecen sinónimos,
los términos de urgencia y emer-
gencia sanitaria no tiene el mismo
significado. En el primero, la vida
del paciente no tiene por qué co-
rrer peligro, mientras en el caso de
una emergencia sanitaria sí.

4.1. Conceptos de urgencia y emergencia


sanitaria
La Organización Mundial de la Salud (OMS), define los conceptos de urgencia y
emergencia sanitaria, del siguiente modo:

Una urgencia, es la aparición de manera fortuita en cualquier lugar y situación, de un


problema por causas y gravedad variables, que precisa de atención sanitaria. No tiene
por qué ser mortal, pero se debe actuar en un periodo máximo de 6 horas, para así evitar
que se comprometa la vida del afectado.

Una emergencia, es aquella situación en la que se pone en peligro la función de algún


órgano de la víctima o de su vida. La aplicación de primeros auxilios es esencial.

Las urgencias y emergencias médicas, se pueden realizar a nivel prehospitalario


y hospitalario.

En 1982, Boyd hablaba de que la atención urgente debía situarse en un sistema


integral de urgencias, de modo que a través de una serie de actividades ordenadas
siguiendo unos protocolos específicos, se optimizase la asistencia a pacientes críticos
desde el momento en el que se producía la urgencia, hasta su reincorporación a la vida
social y laboral.

Actualmente, contamos con servicios regionales de salud:

1. A nivel de atención primaria conecta- 2. Los servicios de emergencia 3. Las unidades de urgencias
da con los servicios de emergencia. y urgencia prehospitalarios. hospitalarias.

1-29
Valoración Inicial del Paciente en Urgencias o Emergencias Sanitarias

Los servicios de emergencia prehospitalarios, se encargan de encadenar una se-


rie de elementos humanos y materiales, con dispositivos fijos y móviles provistos de
medios adaptados, y coordinados todos ellos entre sí. De modo que se obtiene una
respuesta rápida y eficiente desde el momento en que se recibe el aviso de emergen-
cia, hasta que se traslada al paciente al centro adecuado.

Diferenciar entre urgencia y emergencia no es sencillo, para ver las principales


diferencias entre ellas, a continuación se muestra una tabla para esclarecerlas:

Características Urgencia Emergencia

Peligro de muerte a corto plazo NO SI

Necesidad de atención en minutos NO SI

Con los conteni- Testigo que avisa EN OCASIONES SI


dos expuestos
Presencia de otros intervinientes
en es te punto NO SI
prioritarios
hemos consegui-
do el objetivo: Necesidad de coordinación con otros
SI NO
"Definir los con- servicios
ceptos de urgen-
cia y emergencia Componente subjetivo NO SI
sani­taria".
Necesidad de conocimientos
EN OCASIONES CASI SIEMPRE
específicos

5. Sistema integral de urgencias y


emergencias

Urgencias

Emergencias

1-30
Asistencia Prehospitalaria en Urgencias o Emergencias Sanitarias

El sistema integrado de urgencias y emergencias, sirve para la coordinación de


los profesionales sanitarios, a la hora de atender a los pacientes. De manera que este
sistema, permite clasificar las enfermedades o accidentes que acontecen a un pacien-
te, dividiendo la atención en cada uno de los casos, para que las víctimas sean aten-
didas por personal cualificado y que de este modo sea más rápida y de mejor calidad.

Como ya sabemos, en los países desarrollados, la mayor parte de las muertes que
se producen, son por accidentes de tráfico y por cardiopatías isquémicas. En los dos
casos, la muerte se produce entre los 10-30 primeros minutos. En este tiempo puede
intervenir un equipo cualificado a nivel prehospitalario.

Se ha comprobado que con un sistema integral de urgencias y emergencias, se


consigue una atención adecuada de los pacientes desde el momento del percance
hasta la reinserción social. De este modo nos damos cuenta de los principales benefi-
cios que aporta al paciente, que son:

La rápida inserción social y laboral.

Disminución gasto sanitario directo: hospitalización, farmacia, etc.

Disminución gasto social: Indemnizaciones, incapacidades laborales, etc.

Se define el sis-
5.1. Concepto de sistema integral de urgencias y tema integral
de urgencias
emergencias y emergencias
Con este sistema, se pretenden evitar al máximo las muertes, y las secuelas gra- (SIUE), como el
ves o muy graves que le puedan quedar al paciente. conjunto integra-
do de acciones,
La palabra integral dentro del concepto de sistema integral, se refiere a la atención procedimientos y
que se tiene que ofrecer a la víctima, desde el momento del accidente hasta la reinser- recursos, que sir-
ción social. Es lo que se considera cadena asistencial. ven para respon-
der ante situacio-
La cadena asistencial se lleva a cabo en los siguientes pasos: nes en las que
se compromete
1. Se produce la emergencia.
la vida, de forma
2. Se pide auxilio. adaptada, inte-
gral y continua.
3. Se produce la respuesta asistencial.

1-31
Valoración Inicial del Paciente en Urgencias o Emergencias Sanitarias

4. Se realiza el transporte de la víctima hasta el hospital.

5. Se realiza la atención hospitalaria.

6. Reinserción social y laboral del paciente.

Además de todo lo anterior, el sistema integral de urgencias y emergencias ofrece


otros servicios, que son:

€€ La comunicación con el servicio está garantizada.


€€ El servicio de llamadas funciona las 24 horas.
€€ La atención prestada es rápida, eficaz y adaptada a cada caso.
€€ Gestión de recursos humanos y materiales.
€€ Personal altamente cualificado.
€€ Centralización de la información.
€€ Protocolos desarrollados y actualizados.
€€ Colaboración interconstitucional y en catástrofes.
€€ Realización de investigaciones y formación.
€€ Mejora continua de la calidad del servicio.

5.2. Elementos del sistema integral de urgencias y


emergencias
Los elementos que componen el SIUE, fueron aprobados en el Acta sobre el
Desarrollo de Servicios de Asistencia Médica de Urgencia, por la Ley Federal 93-154,
del año 1973, por el Congreso de los Estados Unidos de América.

Esta Ley define los siguientes elementos:

1. Recursos humanos 9. Accesibilidad a la asistencia


2. Formación 10. Participación de los ciudadanos
3. Comunicaciones 11. Educación e información pública
4. Sistema informático y de registro 12. Organismos de seguridad ciudadana
5. Transporte 13. Acuerdos de ayuda mutua y colabora-
6. Transferencia de pacientes ción entre sistemas vecinos
7. Centros de recepción 14. Planes de asistencia a catástrofes
8. Unidades de cuidado de pacientes 15. Revisión y evaluación
críticos

1-32
Asistencia Prehospitalaria en Urgencias o Emergencias Sanitarias

1. Recursos humanos:

El personal que compone los recursos humanos es:

Personal asistencial Personal no asistencial

€€ Médicos. €€ De las áreas de dirección.


€€ Enfermeros. €€ Gestión.
€€ Técnicos, etc., €€ Docencia.
€€ Atención telefónica.
A nivel prehospitalario y hospitalario. €€ Administración.
€€ mantenimiento.

Este personal estará cualificado para el desempeño de las tareas que le corres-
pondan, a nivel formativo y actitudinal (dinámico, disciplinado, con capacidad de lide-
razgo, de trabajo en equipo, organizado en situaciones que sobrepasasen los recursos
disponibles, resolutivo, y que transmita seguridad y tranquilidad al resto de compañe-
ros y a los pacientes.

2. Formación:

Los trabajadores del


SIUE, estarán altamente cua-
lificados para la actividad, y
además estarán recibiendo
continua formación, para reci-
clarse.

1-33
Valoración Inicial del Paciente en Urgencias o Emergencias Sanitarias

3. Comunicaciones:

Se establecerá un sistema de comunicaciones,


que permita el contacto de todo el personal que inter-
viene en la cadena asistencial (desde sanitarios, has-
ta el resto de intervinientes del orden público). Las
comunicaciones serán alámbricas e inalámbricas.
Todo ello permite conocer la situación de todos los
efectivos, y un acceso rápido y eficiente al paciente.

4. Sistema informático y de registro:

Este sistema permite la atención del máximo de llamadas posible por parte de los
ciudadanos, además de la capacidad de registrar el máximo de información en cada
caso.

5. Transporte:

Es el que se realiza desde el lugar del siniestro, hasta los centros sanitarios y
hospitalarios. El transporte dispondrá de personal y material adecuado al estado y las
necesidades del paciente.

Se puede clasificar según:

a) La categoría: convencional o de alto riesgo.

b) El medio de evacuación: terrestre, marítimo o aéreo.

c) El lugar desde el que se traslada al paciente: primario, o secundario.

1-34
Asistencia Prehospitalaria en Urgencias o Emergencias Sanitarias

6. Transferencia de pacientes:

Es necesaria la elaboración de protocolos de transferencia rigurosos, que asegu-


ren una calidad y una continuidad en la atención de los pacientes, debido a que en
ocasiones, se transfiere muchas veces al paciente entre distintos centros.

7. Centros de recepción:

Hay varios centros de recepción


de pacientes, en función de su capaci-
dad para realizar una atención urgente
continuada y óptima, según cada caso.

8. Unidades de cuidado de pacientes críticos:

Constituyen una parte muy importante del SIUE, ya que están en estrecha relación
con los servicios asistenciales de urgencia hospitalarios y prehospitalarios.

9. Accesibilidad a la asistencia:

La accesibilidad se encarga de reducir al máximo el tiempo entre que se recibe la


llamada, hasta que se produce el cuidado del paciente. Debe constituir un derecho
universal a la asistencia sanitaria a cualquier persona, sin importar su situación econó-
mica o social, siempre que ésta se encuentre dentro del área de cobertura del sistema.

A nivel europeo, el acceso se consigue marcando el número gratuito 112, que incluye
todos los servicios prioritarios de Policía, Bomberos, Servicios de Salvamento y Asistencia
Sanitaria. A nivel local existe el número 061, que es específico para emergencias sanita-
rias.

10. Participación de los ciudadanos:

Los ciudadanos deben colaborar de forma


activa con el personal sanitario para que puedan
llevar a cabo una asistencia rápida y eficaz, ya que
dichos ciudadanos son los receptores de la asis-
tencia.

1-35
Valoración Inicial del Paciente en Urgencias o Emergencias Sanitarias

11. Educación e información pública:

Los SIUE, cuentan con un documento denominado “carta de derechos y deberes


del ciudadano”, dónde se detalla la existencia de este servicio y la manera de acceder
y utilizarlo por parte de los ciudadanos que precisen de él.

12. Organismos de seguridad ciudadana:

Se refiere a la colaboración y coordinación de todos los servicios que constituyen


la asistencia, en situaciones de emergencia. Estos servicios incluyen a: bomberos, po-
licía local, guardia civil, servicios de rescate marítimo, protección civil, etc., además de
los servicios sanitarios. La intervención de manera ordenada y cumpliendo las funcio-
nes propias que les competen, son esenciales sobre todo en situaciones de emergen-
cia colectiva y catástrofes.

13. Acuerdos de ayuda mutua y colaboración entre sistemas vecinos:

Son importantes cuando las situaciones de emergencia se producen en lugares


fronterizos al lugar de cobertura del servicio.

14. Planes de asistencia a catástrofes:

Hay que tener en cuenta recursos adicionales que se puedan necesitar en situa-
ciones especiales como catástrofes.

15. Revisión y evaluación:

Todos los elementos se evaluarán de forma permanente desde un punto de vista


sanitario, social y económico.

Lo que se pretende es mejorar el sistema continuamente.

5.3. Centro de coordinación de urgencias y


emergencias

El centro de coordinación
de urgencias y emergencias, es
el centro neurálgico de los SIUE.
Se encarga de coordinar a todos
los servicios prehospitalarios y
hospitalarios que intervienen en
la asistencia sanitaria.

1-36
Asistencia Prehospitalaria en Urgencias o Emergencias Sanitarias

Se define al
centro de
coordinación
de urgencias
y emergencias
(CCUE), como
el dispositivo
ubicado dentro
de un sistema
El centro de coordinación de urgencias y emergencias, cumplirá las siguientes
de asistencia
funciones:
sanitaria, que
se encarga de
1. De atención de las llamadas recibidas. la gestión de los
2. De coordinación sanitaria entre los equipos de emergencias y otras instituciones recursos asisten-
sanitarias públicas, en su caso. ciales mediante
3. De facilitar el acceso a la asistencia urgente. la utilización de
4. De facilitar la coordinación y colaboración de los servicios prioritarios no sanita- las comunicacio-
rios implicados en emergencias sanitarias (policía, bomberos, etc.). nes entre los ser-
5. Preventivas que se traducen en dar consejos sanitarios, para evitar secuelas de- vicios sanitarios.
rivadas de la situación de emergencia. Es responsable
de asegurar
6. De asignación de recursos necesarios.
una respuesta
7. De establecimiento de alerta sanitaria en casos de epidemia. adecuada según
8. De gestión del transporte hasta el centro hospitalario. el caso de asis-
9. De establecimiento de planes de emergencia. tencia sanitaria
10. De diseño y ejecución de dispositivos sanitarios de riesgo previsible. urgente/de emer-
gencia por de los
11. De planificación ante catástrofes.
usuarios que se
12. De revisión y evaluación de resultados.
precise.
13. Del registro de intervenciones médicas.
14. De colaboración con sistemas de emergencia de otra zona.
15. De comunicación e imagen.
16. De colaboración en programas de educación en materia sanitaria de emergen-
cias.

Con los contenidos expuestos en este punto hemos conseguido el objetivo:


"Definir el sistema integral de urgencias y emergencias y qué elementos los conforman".

1-37
Valoración Inicial del Paciente en Urgencias o Emergencias Sanitarias

Resumen

En primer lugar se ha hecho una valoración en función de los accidentes o enfer-


medades que suponen la mayor parte de las asistencias sanitarias prehospitalarias, es
decir, por las que más avisos reciben los servicios de emergencias. Concretamente en
España, se deben a cardiopatías y accidentes de tráfico.

A la hora de atender a víctimas de paradas cardiorrespiratorias, se lleva a cabo lo


que se denomina la cadena de la supervivencia. La cadena de la supervivencia, está
formada por 5 eslabones de actuación que varían en función de si la parada la ha su-
frido un paciente adulto o un niño.

En el caso de adultos, las fases son: llamar, reanimar, desfibrilar, tratar y monito-
rizar.

En el caso de niños: prevenir, reanimar, llamar, tratar y monitorizar.

Respecto al decálogo prehospitalario, decir que es el protocolo a seguir cuando


se produce una emergencia en la que se ven implicadas una o más víctimas, hasta que
se produce la reinserción social y laboral de las mismas.

Las fases del decálogo prehospitalario son: alerta, alarma, aproximación, aisla-
miento y control, clasificación, SVB y SVA, estabilización, transporte, transferencia y
reactivación de la unidad móvil.

La diferencia principal entre urgencia y emergencia, es que en las emergencias


se pone en peligro la vida de la víctima si no se actúa enseguida, mientras que en las
urgencias la gravedad puede ser variable.

Un sistema integral de urgencias y emergencias, es el conjunto integrado de ac-


ciones, procedimientos y recursos, que sirven para responder ante situaciones en las
que se compromete la vida, de forma adaptada, integral y continúa.

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Common questions

Con tecnología de IA

Recent modifications in CPR guidelines emphasize minimizing interruptions in chest compressions and starting compressions immediately upon identifying the need without extensive checks for pulse or breathing, given the low risk of harm. Chest compressions should be administered at a rate of 100-120 per minute and a depth of 4-6 cm, allowing full chest recoil. These changes are based on studies showing that interruptions in compressions reduce survival rates . The rationale is to prioritize the flow of oxygenated blood to vital organs until advanced care arrives.

The chain of survival improves survival rates by structuring a series of actions aimed at treating individuals with life-threatening medical emergencies, such as cardiac arrest. Its key components include early recognition and calling the emergency services, prompt initiation of cardiopulmonary resuscitation (CPR), rapid defibrillation if needed, effective advanced life support, and post-cardiac arrest care . Each link in the chain is vital for minimizing the time to treatment and improving outcomes.

Comprehensive dispatcher protocols standardize the assessment and response processes, ensuring swift and accurate dispatch of emergency services. They guide dispatchers in obtaining critical information, identifying the severity of the situation, and instructing callers on immediate first-aid measures like CPR. These protocols directly affect patient outcomes by reducing the response time and facilitating bystander intervention, which has been shown to improve survival rates in emergencies such as cardiac arrest and traumatic injuries .

Urgency refers to situations requiring swift medical attention but not posing an immediate threat to life, allowing for action within a few hours. In contrast, an emergency involves a direct risk to a patient's life or organ function, requiring immediate intervention. Understanding these differences enables responders to allocate resources effectively and prioritize cases that need immediate attention to prevent potential loss of life .

In prehospital settings, triage during mass casualty incidents involves categorizing victims based on injury severity using color-coded tags to prioritize treatment: red for immediate care, yellow for delayed treatment, green for minor injuries, and black for deceased or expectant. The objectives are to optimize resource allocation, ensure that those who need immediate lifesaving interventions receive them first, and reduce mortality by effectively managing the limited medical resources under such circumstances . The aim is to stabilize as many victims as possible until they can receive comprehensive care at medical facilities.

Pediatric cardiac arrest management emphasizes opening the airway and providing effective ventilation, as respiratory issues are often the primary cause of arrest in children. The procedure involves delivering 5 rescue breaths before starting chest compressions if there's no breathing or only agonal breathing. Compared to adults, the compression-to-ventilation ratio for single rescuers is 30:2, similar to adults, but 15:2 for two rescuers . Unlike adults, who may receive continuous compressions in some cases, pediatrics often require synchronized compressions and ventilations due to their distinct physiological needs.

The integrated emergency and urgency system comprises structured protocols and coordinated use of resources from initial contact to post-hospital integration. Its primary components include the immediate dispatch of emergency services, categorization of patients based on severity using a triage system, transportation to appropriate healthcare facilities, comprehensive hospital care, and strategies for patients' social reintegration . The benefits include reduced mortality and morbidity, efficient resource allocation, decreased healthcare costs, and better patient outcomes through streamlined processes from emergency onset to full recovery.

Time to intervention is critical in emergency care, with delayed response correlating with increased mortality and morbidity. Immediate intervention, particularly within the first few minutes of cardiac arrest or severe trauma, drastically improves the chances of recovery without long-term disability. Strategies to minimize delays include public education on recognizing emergencies, encouraging the early activation of emergency services, using integrated communication systems, and deploying well-trained rapid response teams. These strategies ensure a coordinated and effective response, optimizing the standard of care delivered to patients .

The use of Automatic External Defibrillators (AEDs) in out-of-hospital cardiac arrest scenarios has a profound impact. AEDs significantly increase survival chances when used within the first 3-5 minutes of an arrest, as they restore regular heart rhythms by delivering a controlled electric shock if needed. The accessibility and simplicity of AEDs allow bystanders to use them even without medical training, bridging the gap until professional medical help arrives . This early intervention is critical in improving patient survival rates, particularly where time is a determinant factor.

Dispatcher training plays a crucial role in outcome improvement by enabling quick identification of cardiac arrest signs, such as agonal breathing, allowing them to guide callers effectively. Enhanced training equips dispatchers with skills to instruct callers on immediate CPR initiation and the correct use of defibrillators, shortening the response time and improving patient outcomes significantly. This training is crucial because research has shown early intervention can drastically increase survival rates during emergencies .

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