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Estudio Romanos

El documento describe el impacto del libro de Romanos en tres figuras históricas: Agustín, Martín Lutero y John Wesley. Relata cómo cada uno encontró la fe y fue transformado espiritualmente a través de la lectura y comprensión de pasajes clave en Romanos. También destaca el alto valor que otros teólogos le han dado a este libro, llamándolo "la catedral de la fe cristiana" y "el compendio de la doctrina cristiana".

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Estudio Romanos

El documento describe el impacto del libro de Romanos en tres figuras históricas: Agustín, Martín Lutero y John Wesley. Relata cómo cada uno encontró la fe y fue transformado espiritualmente a través de la lectura y comprensión de pasajes clave en Romanos. También destaca el alto valor que otros teólogos le han dado a este libro, llamándolo "la catedral de la fe cristiana" y "el compendio de la doctrina cristiana".

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ROMANOS

1. El impacto del libro de Romanos en Agustín.


a. En verano del año de 386, un hombre joven lloraba en el patio de un amigo. Él sabía que su vida de
pecado y rebelión contra Dios lo dejaba sintiéndose muerto y vacío; pero no podía encontrar las
fuerzas para hacer una decisión final por Cristo Jesús. Mientras estaba sentado, él escuchó a algunos
niños jugando un juego y se gritaban entre sí estas palabras: “¡Toma y lee! ¡Toma y lee!”
b. Pensando que Dios tenía un mensaje para él a través de las palabras de los niños, él tomó una voluta
que estaba tirada cerca, lo abrió y empezó a leer: no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y
lascivias, no en contiendas y envidia, sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de
la carne (Romanos 13:13b-14). Él no leyó más; No tenía que hacerlo. A través del poder de la palabra
de Dios, Agustín tuvo la fe para confiar toda su vida a Cristo Jesús en ese momento.
2. El impacto del libro de Romanos en Martín Lutero.
a. En agosto de 1513, un monje dio un sermón del libro de los Salmos en un seminario, pero su ser
interior no era nada más que un tumulto. En sus estudios se encontró con Salmos [Link] Líbrame en tu
justicia. El pasaje lo confundió; ¿Cómo podía la justicia de Dios hacer algo mas que condenarlo al
infierno como un castigo justo por sus pecados? Lutero siguió pensando en Romanos 1:17, el cual dice
que la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.

b. El monje procedió a decir: “Noche y día he ponderado hasta que … he tomado la verdad de que la
justicia de Dios es esa justicia que, por medio de la gracia y pura misericordia, él nos justifica por fe. Por
lo tanto, sentí que había renacido y pasado a través de unas puertas abiertas al paraíso … Este pasaje
de Pablo para mi se convirtió en un portón hacia el cielo”. Martín Lutero nació de nuevo y la
reformación empezó en su corazón.

3. El impacto del libro de Romanos en John Wesley.


a. En mayo de 1738, un ministro y misionero fracasado fue de mala gana a un pequeño estudio bíblico
en donde alguien leyó en voz alta el Comentario de Martín Lutero sobre Romanos.
b. Como Wesley, el misionero fracasado, dijo después: “Mientras él estaba describiendo el cambio que
Dios obra en el corazón a través de la fe en Cristo, sentí que mi corazón ardía de manera extraña. Sentí
que confiaba en Cristo, solo en Cristo, para mi salvación, y me dio una seguridad que él había
quitado mis pecados, incluso los míos”. John Wesley fue salvo esa noche en Londres.
4. Considere el testimonio de estos hombres de acuerdo con el libro de Romanos:
a. Martin Luther alabó el libro de Romanos: “Es la parte principal del Nuevo Testamento y el evangelio
perfecto … el epítome absoluto del evangelio”.

b. El sucesor de Lutero, Philip Melancthon, llamó a Romanos “el compendio de la doctrina cristiana”.

c. John Calvin dijo sobre el libro de Romanos: “Cuando alguien entiende esta Epístola, tiene un pasaje
abierto para el entendimiento de toda la Escritura”.
d. Samuel Coleridge, poeta y crítico literario inglés, dijo que la carta de Pablo a los romanos es “la obra
más profunda que existe”.
e. Frederick Godet, teólogo suizo del siglo XIX, llamó al libro de Romanos “La catedral de la fe
cristiana”.
f. G. Campbell Morgan dijo que Romanos era “La página de literatura más pesimista en la que tus ojos
han descansado” y, al mismo tiempo, “el poema más optimista que tus oídos han escuchado”.
g. Richard Lenski escribió que el libro de Romanos es “sin lugar a dudas, la más dinámica de todas las
cartas del Nuevo Testamento, incluso cuando fue escrita en el clímax de la carrera apostólica de
Pablo”.

5. También debemos recordar las palabras del Apóstol Pedro sobre las cartas de Pablo: como
también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito, casi en
todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de
entender (2 Pedro 3:15-16).
a. El libro de Romanos tiene una verdad que cambia vidas, pero debe ser aproximado con esfuerzo y
determinación para entender lo que el Espíritu Santo dijo a través del Apóstol Pablo.

B. Introducción.
1. (1) Pablo se introduce a los cristianos romanos.
Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios
a. Pablo: La vida y el ministerio del Apóstol Pablo (también conocido como Saulo de Tarso) esta bien
documentado en Hechos capítulos 8 al 28, y también en Gálatas 1 y 2, y 2 Corintios 11 y 12.
i. Se acuerda casi universalmente que Pablo escribió Romanos desde la ciudad de Corinto mientras
pasaba el invierno allí en su tercer viaje misionero como está descrito en Hechos 20:2-3. Esto esta
basado en Romanos 16:1 y 16:23 junto con 1 Corintios 1:14. Una variedad de comentaristas
seleccionan la fecha de escritura entre el año 53 al 58 d.C.
ii. Cuando Pablo escribió el libro de Romanos, él había sido un predicador cristiano por unos 20 años.
De camino a Jerusalén, él tuvo tres meses en Corinto sin deberes urgentes. Quizás pensó que este era
un buen momento para escribir por adelantado a los cristianos en Roma, una iglesia que él planeaba
visitar después del viaje a Jerusalén.
iii. Mientras Pablo se esforzaba en ir a Roma, el Espíritu Santo le advirtió sobre el peligro que le
esperaba en Jerusalén (Hechos 21:10-14). ¿Qué si no pudiera llegar a Roma? Entonces él debía
escribirles una carta tan comprensiva para que los cristianos en Roma tuvieran el evangelio que Pablo
predicaba, incluso si el mismo Pablo no tuviera la oportunidad de visitarlos.
iv. Debido a todo esto, Romanos es diferente a muchas de las otras cartas que Pablo escribió a las
iglesias. Otras cartas del Nuevo Testamento se enfocan más en la iglesia y sus retos y problemas. La
carta a los romanos se enfoca más en Dios y en Su gran plan de redención.
v. Sabemos que la carta a los romanos fue apreciada por los cristianos en Roma; La carta de Clemente
de Roma en el año 96 d.C. muestra una gran familiaridad con la carta de Pablo. Puede ser que la haya
memorizado y que la lectura de ella se convirtió en parte de prácticamente cada reunión de la iglesia
romana. Además, muchos eruditos (entre ellos Bruce y Barclay) creen que una versión editada de
Romanos -sin las referencias personales en Romanos 16- fue distribuida ampliamente entre las iglesias
primitivas como un resumen de la doctrina apostólica.
b. Siervo . . . apóstol: La auto identificación de Pablo es importante. Él es primeramente un siervo de
Jesucristo, y luego llamado a ser apóstol.
i. Se usaban varias palabras griegas antiguas para designar a un esclavo, pero la idea detrás de la
palabra siervo (doulos) es “devoción completa y absoluta, y no la miseria con la cual el esclavo normal
era identificado”. (Morris)
ii. “Un siervo de Jesucristo, es un título más alto que monarca del mundo”. (Poole)
c. Apartado para el evangelio de Dios: La idea de ser un apóstol es que eres un embajador o
mensajero especial. El mensaje de Pablo es el evangelio (las buenas nuevas) de Dios. Es el evangelio
de Dios en el sentido de que pertenece a Dios del cielo. Este no es un evangelio que Pablo inventó; él
simplemente es un mensajero del evangelio de Dios.
i. Apartado para el evangelio: “San Pablo pudo referirse aquí a su estado anterior como fariseo, el cual
literalmente significa un separatista, o uno que está [Link] el fue separado para el servicio de
su propia secta; ahora él esta separado para el Evangelio de Dios”. (Clarke)
ii. “Algunos piensan que alude al nombre de Fariseo, el cual es separar: cuando él era un fariseo, fue
separado para la ley de Dios; y ahora, siendo cristiano, él fue separado para el evangelio de Dios”.
(Poole)
d. El evangelio de Dios: Otras cartas del Nuevo Testamento se enfocan más en la iglesia y sus retos y
problemas; Romanos se enfoca más en Dios. “Dios es la palabra más importante en esta epístola.
Romanos es un libro acerca de Dios. Ningún tema es tratado con algo como la frecuencia de Dios. Todo
lo que Pablo toca en esta carta lo relaciona con Dios. En nuestra preocupación por entender lo que el
apóstol dice acerca de la justicia, la justificación y los temas similares, no debemos dejar de ver su
tremenda concentración en Dios”. (Morris)
i. La palabra “Dios” ocurre 153 veces en este libro; un promedio de una vez cada 46 palabras, esto es
más frecuente que cualquier otro libro del Nuevo Testamento. En comparación, nota la frecuencia de
otras palabras utilizadas en Romanos: ley (72), Cristo (65), pecado (48), Señor (43) y fe (40). Romanos
trata con muchos temas diferentes, pero tanto como un libro pueda ser, es un libro acerca de Dios.
ii. Hay muchas palabras importantes en el vocabulario de Romanos que debemos entender. Bruce cita
al prefacio de Tyndale de Romanos: “Primero debemos de marcar diligentemente la manera de hablar
del apóstol, y sobre todas las cosas saber lo que Pablo quiso decir por estas palabras –Ley, Pecado,
Gracia, Fe, Justicia, Carne, Espíritu y otras parecidas- o leerlo muy a menudo, solo perderás tu afán”.
2. (2-6) Pablo introduce su evangelio a los romanos.
Que él había prometido antes por sus profetas en las santas Escrituras, acerca de su Hijo, nuestro
Señor Jesucristo, que era del linaje de David según la carne, que fue declarado Hijo de Dios con
poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos, y por quien recibimos
la gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas las naciones por amor de su nombre;
entre las cuales estáis también vosotros, llamados a ser de Jesucristo;
a. Que él había prometido antes por sus profetas: Este evangelio no es algo nuevo, y no es una
invención inteligente del hombre. El mundo de Pablo era muy parecido al nuestro, donde las personas
preferían las “nuevas” enseñanzas y doctrinas. No obstante, Pablo no trajo algo nuevo, sino algo muy
antiguo en el plan de Dios.
b. Acerca de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo: Este es el centro del evangelio de Pablo, el “sol” en cual
todo lo demás gira alrededor. El centro del cristianismo no es una enseñanza o un sistema moral, es
una Persona: Jesucristo.
i. Este Jesús tiene un origen humano (del linaje de David según la carne) y una existencia externa
(declarado Hijo de Dios). La evidencia de la humanidad de Jesús es Su nacimiento humano; la
evidencia de Su deidad es Su resurrección de entre los muertos.
ii. La resurrección de Jesús muestra Su poder divino debido a que Él se levantó con Su propio
poder: Destruid este templo, y en tres días lo levantare (Juan 2:19).
iii. “Hay un sentido en el cual Jesús era el Hijo de Dios en debilidad antes de su resurrección, pero el
Hijo de Dios con poder de allí en adelante”. (Morris)
c. Declarado: Esta palabra griega antigua (horizo) viene de la idea “ligar, definir, determinar o limitar, y
de aquí vino nuestra palabra horizonte, la línea que determina la parte más lejana y visible de la tierra
en referencia a los cielos. En este lugar, la palabra significa un manifiesto y exhibición completa del
sujeto que lo hace indudable”. (Clarke)
d. Nuestro Señor Jesucristo: Significa algo que el Apóstol Pablo haya llamado a Jesús Señor: “Este
termino puede ser nada mas que una forma cortés de dirigirse a alguien como decir ‘Señor’. Pero
también podría ser utilizado a la deidad al cual uno adora. Sin embargo, el historial realmente
significativo de la palabra es su uso en la traducción griega del Antiguo Testamento para referirse al
nombre divino, Yahveh . . . Los cristianos que utilizaban esto como su Biblia estarían familiarizados con
el término como equivalente a la deidad”. (Morris)
e. Y por quien recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe: El evangelio de Pablo
impacta a vidas individuales. No es una filosofía o teoría interesante, son buenas nuevas que cambian
vidas.
i. El evangelio le dio a Pablo y a la iglesia gracia y el apostolado, y una razón por la cual esos dos
regalos fueron dados fue para producir obediencia a la fe. “Sin la GRACIA, favor, y la ayuda peculiar de
Dios, él no podría haber sido un apóstol”. (Clarke)
ii. El evangelio es lo suficientemente grande para todo el mundo; este debe de salir para
impactar todas las naciones.
iii. El evangelio había alcanzado a los cristianos romanos, demostrando que ellos son llamados a ser de
Jesucristo.
3. (7-15) El deseo de Pablo de visitar Roma.
A todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos: Gracia y paz a vosotros, de
Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
Primeramente doy gracias a mi Dios mediante Jesucristo con respecto a todos vosotros, de que
vuestra fe se divulga por todo el mundo. Porque testigo me es Dios, a quien sirvo en mi espíritu en el
evangelio de su Hijo, de que sin cesar hago mención de vosotros siempre en mis oraciones, rogando
que de alguna manera tenga al fin, por la voluntad de Dios, un próspero viaje para ir a vosotros.
Porque deseo veros, para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis confirmados; esto es,
para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a vosotros y a mí. Pero no quiero,
hermanos, que ignoréis que muchas veces me he propuesto ir a vosotros (pero hasta ahora he sido
estorbado), para tener también entre vosotros algún fruto, como entre los demás gentiles. A griegos
y a no griegos, a sabios y a no sabios soy deudor. Así que, en cuanto a mí, pronto estoy a anunciaros
el evangelio también a vosotros que estáis en Roma.
a. A todos los que estáis en Roma: Pablo nunca había visitado Roma, y él no fundó la iglesia romana.
Esto hace el libro de Romanos diferente debido a que la mayoría de las cartas de Pablo fueron para las
iglesias que él había fundado. Al parecer la iglesia de Roma comenzó de alguna manera espontánea al
llegar los cristianos a la gran ciudad del Imperio y se establecían allí. No hay evidencia Bíblica o
histórica de que el Apóstol Pablo haya fundado la iglesia en Roma.
i. Hechos 2:10 dice que había personas de Roma entre los judíos presentes en el Día del Pentecostés;
así que cuando regresaron a casa, ese fue el comienzo de la comunidad cristiana en Roma. Más allá de
eso, los orígenes de la iglesia en Roma son algo desconocidos, pero los cristianos continuamente
migraron a Roma de todas partes del Imperio. No debería sorprendernos que una iglesia haya
empezado allí espontáneamente, sin ser plantada por un apóstol.
ii. Aún así, a través de conocidos mutuos o a través de sus viajes, Pablo conocía a muchos de los
cristianos en Roma por nombre porque los menciona en Romanos 16. Incluso si Pablo solo conocía a
muchos de los cristianos romanos por medio de conocidos, él sabía dos cosas sobre ellos y de cada
verdadero cristiano. Sabía que eran amados de Dios y que eran santos.
iii. Llamados a ser santos: “Noten que las palabras ‘a ser’ son puestas por los traductores; pero a pesar
de que son proporcionadas, en realidad no son necesarias para el sentido. Estos creyentes en Roma
fueron ‘llamados santos’. Ellos no fueron llamados porque eran santos; pero se convirtieron en santos
a través de ese llamado”. (Spurgeon)
b. Gracia y paz a vosotros, de Dios: Pablo se dirige formalmente a sus lectores con su saludo familiar,
combinando el saludo griego de gracia con el saludo judío de paz. Esta gracia y paz no es el deseo
amable de un hombre; son regalos, los cuales vienen de Dios nuestro padre y del Señor Jesucristo.
c. Doy gracias a mi Dios mediante Jesucristo con respecto a todos vosotros, de que vuestra fe se
divulga por todo el mundo: Pablo estaba agradecido por la buena reputación de la iglesia en Roma.
Debido a su localidad, esta iglesia tenía una visibilidad y oportunidad especial para glorificar a Jesús a
través del Imperio.
i. Estos cristianos tenían que ser fuertes. “Los cristianos de Roma no eran populares: tenían la
reputación de ser ‘enemigos de la raza humana’ y se les atribuía vicios como el incesto y canibalismo.
En gran números, entonces, se convirtieron en víctimas de la malevolencia imperial, y es esta
persecución de cristianos bajo Nerón la cual tradicionalmente forma el escenario del martirio de
Pablo”. (Bruce)
ii. “Los Romanistas incitan que este lugar prueba que Roma es la madre iglesia; pero sin razón: la iglesia
de Tesalónica tenía un elogio de igual magnitud: véase 1 Tesalonicenses 1:8”. (Poole)
d. Sin cesar hago mención de vosotros siempre en mis oraciones: Pablo quería que los cristianos
romanos supieran que él estaba orando por ellos, y orando por una oportunidad de visitarles (rogando
que de alguna manera tenga al fin, por la voluntad de Dios, un próspero viaje para ir a vosotros).
i. “Ya vemos porque prosperaron tan bien cuando Pablo siempre hacía mención de ellos en sus
oraciones. Algunas iglesias prosperarían mejor si algunos de ustedes las recordaran más en oración”.
(Spurgeon)
ii. Porque testigo me es Dios es tal vez el reconocimiento de Pablo de lo fácil que es decir que orarás
por alguien y fracasar en hacerlo. Pablo quería que ellos supieran que él realmente oraba.
e. Para comunicaros . . . para ser mutuamente confortados: El deseo de Pablo de visitar la iglesia en
Roma no era solamente para darles, sino para recibir también, porque Pablo se daba cuenta de
que por la fe que nos es común, ellos tenían algo para darle a él.
f. Muchas veces me he propuesto ir a vosotros (pero hasta ahora he sido estorbado): Por mucho
tiempo, Pablo quería visitar Roma y solamente era estorbado por circunstancias externas. Quizás
algunos enemigos de Pablo implicaban que él tenía miedo de ir a Roma y predicar el evangelio en las
“ligas mayores”, en la ciudad líder del Imperio.
g. A griegos y a no griegos, a sabios y a no sabios soy deudor: Pablo reconoció que tenía una deuda
con Roma. El imperio romano trajo orden y paz mundial, trajo un excelente sistema de transporte al
mundo. Pablo utilizó todo esto para difundir el Evangelio; así que él podía pagar esta deuda al darle a
Roma las buenas nuevas de Cristo Jesús.
i. Pablo era un misionero incansable, trabajando por todo el mundo porque creía que él tenía una
deuda que pagar, y la debía a todo el mundo.
h. Pronto estoy: Spurgeon se preguntó si Pablo no utilizó las palabras “pronto estoy” como su lema.
Casi las primeras palabras de su boca cuando él fue salvo fueron: “Señor, ¿qué quieres que yo
haga?” (Hechos 9:6).
· Pablo estaba listo para predicar y servir (Romanos 1:15).
· Pablo estaba listo para sufrir (Hechos 21:13).
· Pablo estaba listo para hacer trabajo desagradable (2 Corintios 10:6).
· Pablo estaba listo para morir (2 Timoteo 4:6).
i. “Un Moravo estaba a punto de ser enviado por Zinzendorf a predicar en Groenlandia. Él nunca había
escuchado de este antes; pero su líder le llamó y le dijo: ‘¿Hermano, irás a Groenlandia?’ Él contestó:
‘Si, señor’. ‘¿Cuándo irás?’ ‘Cuando mis botas lleguen a mi casa de con el zapatero’ y de cierto él fue
tan pronto cuando sus botas llegaron a su casa. Él no quería nada mas que ese par de botas, y estaba
listo para ir. Pablo, sin esperar siquiera a que sus botas llegaran a su casa del zapatero, dice ‘pronto
estoy’. Oh, es grandioso encontrar a un hombre con pocas preocupaciones que pueda ir a donde Dios
le diga que vaya, y pueda ir de una vez”. (Spurgeon)
i. Pronto estoy a anunciaros el evangelio también a vosotros que estáis en Roma: Esta es una manera
muy audaz de hablar. “¡O mundo, habla de tus hombres valientes, de tus grandes hombres! ¿Dónde en
toda la historia puedes encontrar uno como Pablo? Alejandro, César, Napoleón, marcharon con la
protección de sus ejércitos para imponer su voluntad sobre los hombres. Pablo estaba ansioso por
marchar con solo Cristo al centro de la grandeza de este mundo atrincherado bajo Satanás con la
palabra de la cruz, la cual él mismo dice que es para los judíos, una ofensa; y para los gentiles, locura”.
(Newell)
i. Irónicamente -en el misterio de la ironía de Dios- cuando Pablo finalmente llegó a Roma, llegó como
un prisionero naufragado.
ii. “No supongo que Pablo hubiera adivinado que él sería enviado allí a expensas del gobierno, pero así
fue. El Imperio Romano tuvo que encontrar un barco para él y una escolta apropiada para él también; y
entró a la ciudad como embajador en cautiverio. Cuando nuestros corazones están fijos en una cosa, y
oramos por ello, Dios puede concedernos la bendición; pero, puede ser de una manera que nunca
buscamos. Tú irás a Roma Pablo; pero irás encadenado”. (Spurgeon)
4. (16-17) Pablo introduce el tema de su carta: la justicia de Dios, como es revelada en el evangelio
de Cristo Jesús.
Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que
cree; al judío primeramente, y también al griego. Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela
por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.
a. Después de su introducción, Pablo introduce su ‘declaración de tesis’ para su carta a los romanos.
Leon Morris dice de Romanos 1:16 y 17: “Estos dos versículos tienen una importancia fuera de toda
proporción de su tamaño”.
b. No me avergüenzo del evangelio: Esto revela el corazón de Pablo. En una ciudad tan sofisticada
como Roma, algunos podrían sentirse avergonzados por un evangelio centrado en un Salvador judío
crucificado y aceptado por personas de la menor clase, pero Pablo no estaba avergonzado.
c. Porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree: Este es el porqué Pablo no estaba
avergonzado de un evangelio centrado en un salvador crucificado. Él sabe que el evangelio -las buenas
nuevas de Cristo Jesús- tiene un poderinherente. Nosotros no le damos poder, solamente paramos
de estorbar el poder del evangelio cuando lo presentamos efectivamente.
i. El evangelio es ciertamente noticias, pero es mucho más que información; tiene un poder inherente.
“El evangelio no es un consejo para las personas, sugiriendo que ellos se levanten a ellos mismos. Es
poder. Los levanta. Pablo no dice que el evangelio trae poder, sino que es poder, y el poder de Dios en
eso”. (Morris)
ii. En particular, la ciudad de Roma pensaba que conocía todo acerca de poder: “El poder es de lo que
más se jactaba Roma. Grecia podría tener su filosofía, pero Roma tenía poder”. (Wiersbe). A pesar de
todo su poder, los romanos -como todos los hombres- eran incapaces de hacerse justos ante Dios. El
antiguo filósofo Séneca llamó a Roma “un pozo negro de iniquidad” y el antiguo escritor Juvenal lo
llamó un “drenaje sucio en la cual las heces del imperio fluyen”.
iii. Para salvación: En el mundo romano de los días de Pablo, los hombres buscaban la salvación. Los
filósofos sabían que el hombre estaba enfermo y necesitaba ayuda. Epicteto llamó a su cuarto de
conferencia “el hospital para el alma enferma”. Epicuro llamó a su enseñanza “la medicina de
salvación”. Séneca dijo que debido a que los hombres estaban tan conscientes de “su debilidad y su
ineficiencia en las cosas necesarias” que todos los hombres estaban buscando “la salvación”. Epicteto
dijo que los hombres buscaban la paz “no de la proclamación de César, sino de la de Dios”. (Citado en
Barclay)
iv. El poder del evangelio para salvación viene a todo aquel que cree. Dios no retendrá la salvación
del que cree; pero creer es el único requisito.
d. Al judío primeramente, y también al griego: Esto es el patrón de la difusión del evangelio,
demostrado tanto por el ministerio de Jesús (Mateo 15:24) como por el ministerio inicial de los
discípulos (Mateo 10:5-6).
i. Esto significa que el evangelio debía ir primero al judíoétnico y cultural, y después al griego cultural.
“En este tiempo la palabra griego había perdido por completo su sentido racial. No significa un nativo
del país de Grecia … [un griego] era alguien que conocía la cultura y la mentalidad de Grecia”. (Barclay)
e. Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela: Simplemente, el evangelio revela la justicia de
Dios. Esta revelación de la justicia de Dios viene a aquellos con fe, cumpliendo Habacuc [Link] El justo -
esto es, aquellos justificados- por la fe vivirá.
i. Es esencial el entender exactamente que es la justicia de Dios que es revelada por el evangelio. No
habla de la santa justicia de Dios que condena al pecador culpable, pero la justicia de Dios que
es dada al pecador que pone su confianza en Cristo Jesús.
ii. Justicia: William Barclay explica el significado de esta antigua palabra griega dikaioo, el cual
significa Yo justifico, y es la raíz de dikaioun (justicia): “Todos los verbos en griego los cuales terminan
con oo . . . siempre significan el tratar, o el considerar o contar a una persona como algo. Si Dios
justifica a un pecador, no quiere decir que encuentra razones para comprobar que tenía razón, lejos de
ello. Ni siquiera significa, en este punto, que él hace al pecador un buen hombre. Significa que Dios
trata al pecador como si no hubiera sido un pecador”.
iii. “Fue el día más feliz en la vida de Lutero cuando él descubrió que la ‘Justicia de Dios’, como se usa
en Romanos significa el veredicto de justicia de Dios sobre el creyente”. (Lenski)
iv. Esta declaración es aun más grande cuando entendemos que esta es la justicia de Dios dada al
creyente. Ni siquiera es la justicia del hombre más santo, ni la justicia del inocente Adán en Edén. Es la
justicia de Dios. “La justicia que es para justificación es la que se caracteriza por la perfección que
pertenece a todo lo que Dios es y hace. Es una ‘justicia de Dios’”. (Murray)
iv. Esta fe (confianza) en Cristo Jesús se convierte en la base de la vida para aquellos que son
justificados (declarados justos); verdaderamente, el justo por la fe vivirá. Ellos no solamente
son salvos por fe, pero ellos viven porfe.
f. Por fe y para fe: La idea detrás de esta frase difícil es probablemente “por fe de principio a fin”. La
NVI traduce la frase por fe y para fe como por fe de principio a fin.
i. “Él no dijo, de fe a las obras, o de obras a la fe; pero por fe y para fe, por ejemplo, solo por fe”.
(Poole)
ii. “Quizás lo que comunica es la necesidad de promulgar un recordatorio al creyente de que una fe
justificadora es solo el principio de la vida cristiana. La misma actitud debe gobernarlo en su
experiencia continua como hijo de Dios”. (Harrison) Este es el eco del mensaje de Pablo en Gálatas 3:1-
3.
C. Por qué el hombre debe ser justificado por la fe: la culpa de la raza humana en general.
1. (18a) El mayor peligro que enfrenta la raza humana: la ira de Dios.
Porque la ira de Dios se revela desde el cielo
a. Porque la ira de Dios se revela desde el cielo: La idea es simple pero soberana: la ira de Dios es
revelada desde el cielo en contra de la raza humana, y la raza humana merece la ira de Dios.
b. La ira de Dios: Nosotros a veces objetamos la idea de la ira de Dios porque la igualamos con la ira
humana, la cual es motivada por razones personales egoístas o por un deseo de venganza. No
debemos olvidar que la ira de Dios es completamente justa en su carácter.
i. “Es innecesario y debilita el concepto bíblico de la ira de Dios, el privarla de su carácter emocional y
efectivo … el interpretar la ira de Dios como simplemente en su propósito de castigar el pecado o
asegurar la conexión entre el pecado y la miseria es igualar la ira con sus efectos y prácticamente
eliminar la ira como un movimiento dentro de la mente de Dios. La ira es la santa repulsión del ser de
Dios contra lo que es contradicción de su santidad”. (Murray)
ii. En Romanos 1:16, Pablo habló de salvación – ¿pero de qué somos salvos? Primero y más que todo,
somos salvos de la ira de Dios la cual merecemos justamente. “A menos que haya algo de lo que
salvarse, no tiene sentido hablar de salvación”. (Morris)
c. La ira de Dios: En esta porción de la carta de Pablo (Romanos 1:18-3:20), la meta de Pablo no es
el proclamar las buenas nuevas, si no demostrar la necesidad absoluta de las buenas nuevas de
salvación de la justa ira de Dios.
i. La ira de Dios no se revela en el evangelio, sino en los hechos de la experiencia humana.
2. (18b-23) Por qué la raza humana es culpable delante de Dios: demostraciones de
nuestra impiedad e injusticia.
Contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; porque lo
que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él,
su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo
entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a
Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus
razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y
cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves,
de cuadrúpedos y de reptiles.
a. La impiedad se refiere a las ofensas del hombre contra Dios; la injusticia se refiere a los pecados del
hombre contra el hombre.
b. Que detienen con injusticia la verdad: La humanidad de hecho detiene la verdadde Dios. Cada
verdad revelada al hombre por Dios ha sido combatida, ignorada y ocultada deliberadamente.
c. Porque las cosas invisibles de él … se hacen claramente visibles: Dios nos muestra algo de su eterno
poder y deidada través de la creación… por medio de las cosas hechas. Él ha dado una revelación
general que es obvia tanto en la creación como en la mente y el corazón del hombre.
i. Claramente visibles: El carácter universal de esta revelación y su claridad dejan al
hombre sinexcusa por rechazarla. “Los hombres no pueden acusar a Dios de ocultarse de ellos y por
tanto excusar su falta de religión y su inmoralidad”. (Lenski)
d. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios: El problema no es que el hombre no
conocía a Dios, sino que si lo conocía, y aun así rehusó de glorificarle como a Dios. Por lo tanto, la
humanidad no tieneexcusa. En lugar de glorificar a Dios, transformamos nuestra idea de Él en formas e
imágenes más cómodas para nuestros corazones oscuros y corruptos.
i. “¿Podrás notar amablemente que, según mi texto, el conocimiento no sirve de nada si no conduce a
una práctica santa? ‘Ellos conocían a Dios’. No les aprovecho conocer a Dios, porque ‘no lo glorificaron
como a Dios’. Así que, mi amigo teólogo allá, que sabe tanto de las doctrinas, no importa lo que
pienses o lo que sepas, a menos que te lleve a glorificar a Dios y a estar agradecido”. (Spurgeon)
ii. Al parecer no podemos resistir la tentación de crear a Dios a su propia imagen corrupta, o incluso en
una imagen bajo nosotros. Trágicamente, ineludiblemente nos convertimos en el Dios al que servimos.
iii. Es absolutamente esencial que comparemos constantemente nuestra propia concepción de Dios
con la realidad de quién es Dios tal como se revela en Su palabra. Nosotros también podemos ser
culpables de adorar a un Dios hecho por nosotros.
iv. Imagen en Romanos 1:23 es la antigua palabra griega eikon. Es peligroso cambiar la gloria del Dios
incorruptible en semejanza de eikon (imagen) de tu propia elección.
e. Ni le dieron gracias: La simple ingratitud del hombre contra Dios es alarmante. “Yo no puedo decir
nada peor de un hombre mas que él no agradece a quienes han sido sus benefactores; y cuando dices
que él no está agradecido con Dios, has dicho lo peor que puedes decir de él”. (Spurgeon)
i. “Pero cuando tú glorificas a Dios como Dios, y eres agradecido por todo -cuando puedes tomar un
poco de pan y una copa de agua fría, y decir con el pobre puritano, ‘¿Qué, todo esto, y Cristo
también?’- entonces eres feliz, y haces a otros feliz. Un predicador piadoso, al ver que todo lo que
había para cenar era una patata y poco arroz, agradeció a Dios por haber saqueado mar y tierra para
encontrar comida para sus hijos. Tal dulce espíritu inspira amor para todos y hace que tal hombre
recorra el mundo alegremente”. (Spurgeon)
f. Profesando ser sabios, se hicieron necios: Nuestro rechazo de la revelación general de Dios no nos
hace mejores o más inteligentes. En lugar de eso, hace que la humanidad seenvanezca en sus
razonamientos, y hace que su necio corazón se entenebrezca, y nos volvemos necios.
i. El hecho es que una vez que el hombre rechaza la verdad de Dios en Jesús, él caerá por cualquier
tontería, y confiará en sistemas más débiles e imaginativos que lo que él rechaza de Dios.
ii. Esta manera fútil de pensar, entenebre del corazón, y la necedad deben ser vistos como un ejemplo
de la justa ira de Dios contra aquellos que rechazan lo que Él revela. Parte de Su juicio contra nosotros
es el permitirnos sufrir el daño que nuestro propio pecado nos causa.
3. (24-32) El resultado trágico de la culpabilidad humana ante Dios.
Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de
modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la
mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los
siglos. Amén. Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el
uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso
natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos
hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Y como ellos no
aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no
convienen; estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de
envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores,
aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los
padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; quienes habiendo
entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las
hacen, sino que también se complacen con los que las practican.
a. Por lo cual también Dios los entregó: En Su justa ira y juicio, Dios entrega al hombre al pecado que
sus corazones malvados desean, permitiéndonos experimentar el resultado autodestructivo del
pecado. Esta frase es tan importante para Pablo que la repite tres veces en este pasaje.
i. Oseas 4:17 expresa el aspecto de juicio de Dios al “dejarnos”, dejándonos en nuestro propio
pecado: Efraín es dado a ídolos; déjalo.
ii. Erramos cuando pensamos que es la misericordia o bondad de Dios la cual permite al hombre
continuar en pecado. En realidad, es Su ira lo que nos permite seguir destruyéndonos con el pecado.
b. Ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira: En cada rebelión y desobediencia contra Dios,
cambiamos la verdad de Dios por la mentira de nuestra propia elección, y ponemos a las criaturas
antes que al Creador.
i. Pablo utiliza el artículo definitivo; no es una mentira, pero la mentira. La mentira es esencialmente
idolatría, la cual nos pone en el lugar de Dios; es la mentira que seréis como Dios (Génesis 3:5).
c. Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas: Pablo escribió esta carta desde la ciudad de
Corinto, donde se practicaba libremente cada tipo de inmoralidad sexual y rituales de prostitución. La
terminología de Romanos 1:24 se refiere a esta combinación de inmoralidad sexual y adoración
idólatra.
i. Esto da comienzo a un pasaje en donde Pablo describe el pecado y la corrupción del mundo pagano
de una forma directa muy asombrosa – tan directa que Spurgeon pensó que este pasaje no era apto
para el público en general. “El primer capítulo de la carta a los romanos es una porción terrible de la
Palabra de Dios. Casi ni me gusta leerla en voz alta; no esta destinada a ser usada así. Léala en casa, y
quede sorprendido de los vicios horribles del mundo gentil”. (Spurgeon)
d. Pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza:Pablo usa la
homosexualidad -tanto de los hombres como las mujeres- como un ejemplo de que Dios entrega a la
humanidad a la impureza y la lujuria.
i. Algunos dicen que la Biblia en ningún lugar condena la homosexualidad lésbica, pero la frase de igual
modo también en Romanos 1:27 pone en claro que el pecado de la homosexualidad condenado
en Romanos 1:27 esta conectado con el pecado de las mujeres mencionado en Romanos 1:26.
ii. Pablo ni siquiera utiliza aquí las palabras normales para hombres y mujeres; él utiliza las palabras
para macho y hembra, usando categorías que describen la sexualidad fuera de los términos humanos,
porque el tipo de pecado sexual que describe está fuera de la dignidad humana.
iii. Pablo categoriza toda la sección bajo la idea de pasiones vergonzosas: malsanas, impías. Sin
embargo, Pablo vivía en una cultura que abiertamente aprobaba la homosexualidad. Pablo no escribió
esto a una cultura que estaba de acuerdo con él.
iv. Pablo escribió a una cultura donde la homosexualidad era aceptada para hombres como para
mujeres. Por algunos 200 años, los hombres que gobernaban el Imperio Romano practicaban
abiertamente la homosexualidad, a menudo con niños pequeños.
v. En ciertos tiempos, el Imperio Romano específicamente ponía impuestos sobre la prostitución
homosexual aprobada y daban a los muchachos que se prostituían un día feriado legal. El matrimonio
legal entre el mismo género era reconocido, e incluso algunos de los emperadores se casaban con
otros hombres. En el tiempo en que Pablo escribió, Nerón era el emperador. Él tomo a un muchacho
llamado Sporus y lo castró, después se casó con él (con una ceremonia completa), le trajo al palacio
con una gran procesión e hizo al muchacho su “esposa”. Luego, Nerón vivió con otro hombre, y Nerón
era la “esposa”.
vi. En la cultura moderna, la práctica homosexual refleja el abandono de entregó a la inmundicia, en
las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos. Las
estadísticas nos dicen que, en promedio, el 43% de homosexuales dicen que han tenido 500 o más
compañeros sexuales en su vida, y solo el 1% de los homosexuales dicen que han tenido cuatro o
menos compañeros sexuales en toda su vida.
vii. De acuerdo con el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, el 77% de los
homosexuales dicen que han conocido a compañeros sexuales en el parque; 62% en un bar
homosexual, 61% en un teatro, 31% en un baño público. Solamente el 28% de los homosexuales
dijeron que ellos han conocido a sus compañeros al menos una semana antes de participar en sexo
homosexual.
viii. Los homosexuales por lo regular parecen especializarse en sexo anónimo sin compromiso
emocional. En un tiempo, las clínicas AIDS de Londres definían a una mujer como promiscua si había
tenido más de seis compañeros en su vida entera. Ellos se rindieron en intentar dar una definición con
la cual trabajar para los hombres homosexuales cuando se vio claramente que casi ningún hombre
homosexual tenía menos de seis compañeros sexuales al año.
e. Recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío: Pablo habla de una retribución para la
conducta homosexual; la homosexualidad tiene en si misma una retribución. Esto habla de la
naturaleza auto destructiva del pecado; por lo regular lleva en si misma su propia retribución.
i. A veces es la retribución de la enfermedad, la cual es la consecuencia de violar el orden de la
naturaleza. Algunas veces es la retribución de rebelión, dando como resultado un vacío espiritual y
todas sus ramificaciones. En este sentido, el término ‘gay’ es una ilusión; envía el mensaje de que hay
algo esencialmente feliz y sin cuidado sobre el estilo de vida homosexual, que no hay.
f. De nuevo, esta “libertad” de desobedecer debe ser vista como el juicio de Dios, no Su bondad;
aquellos que participan en tales actos están recibiendo en sí mismos la retribución debida a su
extravío.
g. Como juicio adicional, Dios entrega al hombre a una mente reprobada, así que las cosas que son
vergonzosas y enfermizas son aceptadas y aprobadas fácilmente.
i. La palabra reprobada tiene el significado original de “aquello que no ha pasado la prueba”. Era
utilizada para monedas que no estaban de estándar y, por lo tanto, eran rechazadas. La idea es que, ya
que el hombre no “aprobó” en conocer a Dios, el hombre llegó a tener una mente “reprobada”.
ii. “La raza humana puso a prueba a Dios con el propósito de aprobarlo si cumplía con las
especificaciones las cuales fueron establecidas para un Dios que sería de su agrado, y al encontrar que
Él no cumplía con esas especificaciones, se rehusó a aprobarlo como el Dios para ser adorado, o
tenerlo en su conocimiento”. (Wuest)
iii. Una mente reprobada: Nuestra rebelión contra Dios no solamente es mostrada en
nuestras acciones, pero en nuestros pensamientos. En nuestra rebelión contra Dios estamos
genuinamente “espiritualmente locos”.
h. La lista en Romanos 1:29-31 nos da ejemplos concretos del tipo de cosas que no convienen. Note
como los pecados que son “socialmente aceptables” (como avaricia, envidia y orgullo) están en
conjunto con los pecados que son “socialmente inaceptables” (como homicidios y el no tener afecto
natural).
i. Avaricia: Esta palabra literalmente describe la comezón por tener más.
ii. Murmuradores: “Detractores secretos; aquellos que, bajo una presunción secreta, llevan
acusaciones contra sus vecinos, ya sean falsas o verdaderas; arruinando su reputación con charlas
clandestinas”. (Clarke)
iii. Envidia:¿Es este un pecado pequeño? La envidia es tan poderosa que puso a Jesús en la cruz.
Pilato sabía que por envidia le habían entregado (Mateo 27:18).
iv. Soberbios: “Aquellos que continuamente se exaltan y deprimen a otros; magnificándose a si mismos
a expensas de sus vecinos; y deseando que todos los hombres reciban sus palabras como oráculos”.
(Clarke)
i. Aquellos que practican o se complacen con los que las practican tales cosas son dignos de muerte;
ellos son los objetivos dignos de la ira de Dios.
j. ¿De dónde viene toda esta violencia, inmoralidad, crueldad y degradación? Ocurre cuando los
hombres abandonan el verdadero conocimiento de Dios, y el estado de la sociedad es un reflejo del
juicio de Dios sobre ellos por esto.
©2020 The Enduring Word Comentario bíblico en español de David Guzik – ewm@[Link]

ROMANOS 2 – LA CULPA DEL MORALISTA Y EL JUDÍO


A. El juicio de Dios sobre los que están moralmente educados.
1. (1-3) Una acusación al hombre moralmente educado.
Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a
otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo. Mas sabemos que el juicio de
Dios contra los que practican tales cosas es según verdad. ¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas
a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios?
a. Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas: En Romanos 1 Pablo
señaló el pecado del más notoriamente culpable. Ahora él habla de aquellos que son por lo general
“morales” en su conducta. Supone Pablo que se felicitan a sí mismos de que no son como las personas
descritas en Romanos 1.
i. Un buen ejemplo de esta manera de pensar es la ilustración de Jesús del fariseo y el publicano. Si
tomamos esas figuras de la parábola de Jesús, en Romanos 1 Pablo habló al publicano y ahora se dirige
al fariseo (Lucas 18:10-14).
ii. Muchos entre los judíos de los tiempos de Pablo tipificaban al moralista; pero sus palabras
en Romanos 2:1-16 parecen tener una aplicación más amplia. Por ejemplo, había Séneca, el político
romano, maestro moral y tutor de Nerón. Él hubiera estado de acuerdo de todo corazón con Pablo en
cuanto a la moralidad de la mayoría de los paganos, pero un hombre como Séneca pensaría: “Yo soy
diferente de esas personas inmorales”.
iii. Muchos cristianos admiraban a Séneca y su firme posición de lo “moral” y los “valores familiares”.
“Pero muy seguido él toleraba en sí mismo vicios no tan diferentes de los que condenaba en otros, el
ejemplo más flagrante fue el dar su consentimiento a Nerón de asesinar a su madre Agripina”. (Bruce)
b. Pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo: Después de obtener el acuerdo del moralista
al condenar al pecador obvio, ahora Pablo voltea el mismo argumento sobre el mismo moralista. Esto
es porque al final de todo tú que juzgas haces lo mismo.
i. Mientras juzgamos a otra persona, estamos apuntando a un estándar que está fuera de nosotros
mismos, y ese estándar condena a todos, no solamente al pecador obvio. “Ya que tú conoces la justicia
de Dios, como lo demuestra el hecho de que estás juzgando a otros, tú estás sin excusa, porque en el
mismo acto de juzgar te has condenado a ti mismo”. (Murray)
ii. Haces lo mismo: Note que la persona moral no es condenada por juzgar a otros; sino por ser
culpable de practicar las mismas cosas que él juzga en otros. Esto es algo que el hombre moral se
opondría (“¡Yo no soy en nada como ellos!”), pero Pablo demostrará que esto es verdad.
iii. Wuest, citando a Denney en porque tú que juzgas haces lo mismo: “No, tú haces las mismas
acciones, pero tú conducta es la misma, por ejemplo, tú has pecado contra la luz. El pecado de los
judíos era el mismo, pero sus pecados no lo fueron”.
c. Según verdad: Estotiene la idea de “según los hechos del caso”. Dios juzgará (y condenará) a la
persona moral sobre la base de los hechos.
d. El punto es hecho claro: si la persona moral es tan culpable como el pecador obvio,
¿cómo escaparás del juicio de Dios?
i. ¿…Túescaparás del juicio de Dios? Pablo está dejando saber a su lector que él no es una excepción a
este principio. Pablo sabía cómo llegar al corazón de sus lectores. “Nuestras exhortaciones deben ser
como flechas listas para pegar en los corazones de los hombres; y no herir solamente, como otras
flechas”. (Trapp)
ii. Lenski acerca del moralista: “El objetivo de Pablo es más grande que el de solamente convencerlos
de su injusticia. Él les roba, y absolutamente debe robarles, su moralismo y su moralización porque
ellos creen que esto es la forma de escapar de la ira de Dios”.
2. (4-5) El juicio de Dios es anunciado contra el moralista.
¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su
benignidad te guía al arrepentimiento? Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras
para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios,
a. O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad: Pablo señala que el
mismo moralista asume la benignidad, paciencia y longanimidad de Dios, la cuales deberían llevar al
moralista a un humilde arrepentimiento en lugar de una actitud de superioridad.
i. Benignidad podría ser considerada la bondad de Dios con nosotros en cuanto a nuestros
pecados pasados. Él ha sido bueno con nosotros porque aún no nos ha juzgado, aunque lo merecemos.
ii. Paciencia podría ser considerada la bondad de Dios con nosotros en cuanto a nuestros
pecados presentes. En este mismo día -así es, esta misma hora- nos hemos quedado cortos de Su
gloria, pero Él retiene Su juicio contra nosotros.
iii. Longanimidad podría ser considerada la bondad de Dios con nosotros en cuanto a nuestros
pecados futuros. Él sabe que pecaremos mañana y al día siguiente, pero retiene Su juicio contra
nosotros.
iv. Considerando todo esto, no es sorpresa que Pablo describe estos tres aspectos de la bondad de Dios
con nosotros como riquezas. Las riquezas de la misericordia de Dios pueden medirse por cuatro
consideraciones:
· Su grandeza – el hacer mal a un gran hombre es un gran mal y Dios es el más grande de todos, pero Él
muestra misericordia.
· Su omnisciencia – si alguien conociera todos nuestros pecados, ¿mostrarían misericordia? Pero Dios
muestra misericordia.
· Su poder – algunas veces los males no son arreglados debido a que están fuera de nuestro poder,
pero Dios es capaz de resolver todos los males en contra de Él; sin embargo, Él es rico en misericordia.
· El objeto de Su misericordia: un simple hombre. ¿Mostraríamos misericordia a una hormiga? Sin
embargo, Dios es rico en misericordia.
v. El saber cuán grande es la bondad de Dios, es un gran pecado presumir sobre la gracia de Dios, y
fácilmente llegamos a creer que la merecemos.
b. Los hombres ven muy a menudo la paciencia y longanimidad de Dios como una debilidad de Él.
Dicen cosas como “Si hay un Dios en el cielo, ¡que me mate!” Cuando no sucede, ellos dicen “Vez, te
dije que no hay Dios”. Los hombres malinterpretan la paciencia y longanimidad de Dios como Su
aprobación, y ellos se rehúsan a arrepentirse.
i. “Me parece que cada mañana cuando un hombre despierta aún impenitente y se encuentra fuera del
infierno, la luz del día parece decir: “Brillo sobre ti otro día, para que en este día te puedas arrepentir”.
Cuando tu cama te recibe en la noche, creo que parece decir: “Te daré otra noche de descanso, para
que puedas vivir y volverte de tus pecados y confíes en Jesús”. Cada bocado de pan que llega a la mesa
dice: “Yo tengo que sostener tu cuerpo para que tengas espacio para arrepentirte”. Cada vez que abres
tu Biblia, las páginas dicen: “Hablamos contigo para que te puedas arrepentir”. Cada vez que escuchas
un sermón, si es tal sermón que Dios quiere que prediquemos, te suplica que vuelvas al Señor y vivas”.
(Spurgeon)
c. Ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento: Muchos malinterpretan su
benignidadhacia los impíos. Ellos no entienden que la razón de ella es para llevarlos al
arrepentimiento.
i. Los hombres deberían ver la benignidad de Dios y entender:
· Dios ha sido mejor para ellos de lo que se merecen.
· Dios les ha mostrado benignidad cuando lo han ignorado.
· Dios les ha mostrado bondad cuando se han burlado de Él.
· Dios no es un amo cruel y pueden rendirse a Él con seguridad.
· Dios está perfectamente dispuesto a perdonarlos.
· Dios debe ser servido por simple gratitud.
ii. Estás esperando que Dios te lleve al arrepentimiento? Él no trabaja así; Dios te guía al
arrepentimiento. “Fíjense, queridos amigos, que el Señor no te lleva al arrepentimiento. Caín fue
llevado lejos, como un fugitivo y un vagabundo, cuando él mató a su hermano justo Abel; Judas fue y
se colgó, al ser guiado por la angustia del remordimiento debido a lo que había hecho al traicionar a su
Señor; pero el más dulce y el mejor arrepentimiento es aquel que viene, no por llevar, sino por atraer:
‘La benignidad de Dios te guía al arrepentimiento’”. (Spurgeon)
iii. “En el Nuevo Testamento, el arrepentimiento no es simplemente algo negativo. Significa el volverse
a una nueva vida en Cristo, una vida de servicio activo para Dios. No se debe de confundir con
remordimiento, el cual es una tristeza profunda por el pecado pero que carece de la nota positiva en
arrepentimiento”. (Morris)
d. Atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios: Debido a
esta presunción de la gracia de Dios, Pablo puede decir certeramente que el moralista atesora ira para
el día de la ira.
i. El moralista piensa que atesora méritos con Dios cuando él condena a los “pecadores” a su
alrededor; pero en realidad, él está atesorando la ira de Dios. “De manera como los hombres añaden a
su tesoro riquezas, así tú añades a los tesoros del castigo”. (Poole)
ii. Como los hombres atesoran la ira de Dios contra ellos mismos, ¿qué es lo que detiene el flujo de la
ira? ¡Dios mismo! ¡Él lo detiene debido a Su paciencia y longanimidad! “El sentido figurado es el de
una carga que Dios soporta, que los hombres le echan más y más, haciéndola cada vez más pesada. La
maravilla de todo esto es que Dios la carga incluso por un día; sin embargo, él soporta todo su peso y
no la deja caer sobre la cabeza del pecador”. (Lenski)
e. El día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios: En la primera venida de Jesús, el carácter
amoroso de Dios fue revelado con gran énfasis. En la segunda venida de Jesús, el justo juicio de Dios se
revelará más claramente.
3. (6-10) Dios juzgará al moralista porque sus obras también no están al estándar perfecto de Dios.
El cual pagará a cada uno conforme a sus obras: vida eterna a los que, perseverando en bien hacer,
buscan gloria y honra e inmortalidad, pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la
verdad, sino que obedecen a la injusticia; tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo
malo, el judío primeramente y también el griego, pero gloria y honra y paz a todo el que hace lo
bueno, al judío primeramente y también al griego
a. El cual pagará a cada uno conforme a sus obras: Este es un pensamiento asombroso y temeroso, y
condena al moralista al igual que al pecador obvio.
b. Vida eterna a los que: Si hubiera uno que realmente hiciera el bien en todo momento, podría
ganarse la vida eterna por su propia cuenta, pero no hay ninguno, porque todos, de alguna u otra
manera han sido o van a ser contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la
injusticia.
c. Tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo: Debido a que todos quedan cortos
de este estándar de la bondad constante de Dios, la ira de Dios vendrá sobre todo aquel que hace el
mal, sin importar si son judíos o gentiles.
i. Este juicio viene al judío primeramente. Si ellos son los primeros en la fila para el evangelio
(Romanos 1:16) y los primeros en fila para la recompensa (Romanos 2:10), entonces ellos también son
los primeros en la fila para el juicio.
ii. La palabra tribulación viene de la idea de “hervir”, así teniendo el significado de un arranque
apasionado. La palabra angustia viene de la idea de una inflamación que eventualmente revienta, y se
aplica más al enojo que precede de la naturaleza fija de uno.
B. El juicio de Dios sobre los judíos.
1. (11-13) El principio de imparcialidad de Dios.
Porque no hay acepción de personas para con Dios. Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley
también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados; porque no son
los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados.
a. Porque no hay acepción de personas para con Dios: La palabra acepción (parcialidad) viene de dos
antiguas palabras griegas juntas: recibir y enfrentar. Significa el juzgar las cosas en el fundamento de
nociones externas o preconcebidas.
i. Algunos antiguos rabinos enseñaban que Dios mostraba parcialidad hacia los judíos. Ellos decían:
“Dios juzgará a los gentiles con una medida y a los judíos con otra”.
b. Porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán
justificados: El justo juicio de Dios no es detenido porque alguien a escuchado la ley; es detenido si
alguien en verdad hace la ley.
i. El judío -o la persona religiosa- puede pensar que él es salvo porque él tiene la ley; ¿pero la ha
guardado? El gentil puede pensar que él es salvo debido a que él no tiene la ley, pero ¿ha guardado lo
que le dicta su propia conciencia?
ii. “Las personas serán condenadas, no porque han tenido la ley o no han tenido la ley, pero debido a
que han pecado”. (Morris)
c. Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán: El juicio por el pecado puede
venir con o sin la ley.
2. (14-16) La posesión de la ley no es una ventaja para el judío en el Día del Juicio.
Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque
no tengan ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando
testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos, en el día en que Dios
juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio.
a. Aunque no tengan ley, son ley para sí mismos: Pablo explica por qué un gentil puede ser condenado
sin la ley. Su consciencia (el cual es la obra de la ley escrita en sus corazones) es suficiente para
condenarlos, o, en teoría, esta ley en su corazón es suficiente para justificarles.
i. Escrita en sus corazones: Muchos autores paganos de los días de Pablo se referían a la “ley no
escrita” dentro del hombre. Pensaban que era algo que señalaba al hombre hacia el camino correcto.
Aunque no esté incluida en leyes escritas, es en ciertas maneras más importante que las leyes escritas.
ii. Ley para sí mismosno significa que estos “gentiles obedientes” crearon su propia ley, pero que
fueron obedientes a la consciencia, la obra de la ley viviendo en ellos mismos.
iii. “Él en verdad muestra que la ignorancia es pretendida en vano como excusa de los gentiles, ya que
ellos muestran por sus propias obras que tienen alguna regla de justicia”. (Calvino)
b. Y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos: En teoría, un hombre podría ser justificado
(“defendido”) al obedecer su consciencia. Desafortunadamente, cada hombre ha violado su
consciencia (la revelación interna de Dios a los hombres), de igual manera que cada hombre ha violado
la revelación escrita de Dios.
i. Mientras Pablo dice en Romanos 2:14 que un gentil puede hacerpor naturaleza lo que es de la ley,
tiene cuidado de no decir que un gentil puede cumplir los requerimientos de la ley por naturaleza.
ii. Aunque Dios tiene Su obra dentro de cada hombre (resultando en la consciencia), el hombre puede
corromper esa obra, así la consciencia varía de persona a persona. También sabemos que nuestra
consciencia puede ser dañada por el pecado y la rebelión, pero después puede ser restaurada en Jesús.
iii. Si nuestra consciencia nos condena erróneamente, podemos consolarnos con la idea de que mayor
que nuestro corazón es Dios. (1 Juan 3:20)
c. Dando testimonio su conciencia: Las personas que nunca han escuchado la palabra de Dios
directamente aún tienen un compás moral del cual ellos son responsables: la consciencia.
i. “Dios está describiendo cómo ha constituido a todos los hombres: hay una ‘obra’ dentro de ellos,
haciéndolos moralmente conscientes”. (Newell)
ii. “Él no está diciendo que la ley está escrita en sus corazones, como la gente muy a menudo dice, sino
que la obra de la ley, lo que la ley requiere de las personas, está escrita allí”. (Morris)
d. En el día en que Dios juzgará: En este día, ningún hombre podrá escapar el juicio de Dios al reclamar
ignorancia de Su revelación escrita. Violar la revelación interna de Dios es suficiente para condenarnos
a todos.
i. “Dios, por lo tanto, juzgará a todas las naciones de acuerdo con el uso y abuso que hayan hecho de
esta palabra, ya sea que estuviera escrita en sus corazones o escrita en tablas de piedra”. (Clarke)
e. Conforme a mi evangelio: Note que el día de juicio era parte del evangelio de Pablo. Él no rehuyó
declarar la responsabilidad absoluta del hombre ante Dios.
i. “‘Mi evangelio’. ¿No muestra esto su coraje? Tanto como decir: ‘Porque no me avergüenzo del
evangelio, pues es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree’. Él dice: ‘mi evangelio’, como un
soldado que dice, ‘mis colores’ o ‘mi rey’. Él esta resuelto de llevar este estandarte a la victoria y servir
esta verdad real incluso hasta la muerte”. (Spurgeon)
f. Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres: Este concepto es distintivamente cristiano.
Los judíos enseñaban que Dios el Padre, solo, juzgaría al mundo, sin comprometer a nadie a juzgar, ni
siquiera al Mesías.
3. (17-20) La jactancia del judío.
He aquí, tú tienes el sobrenombre de judío, y te apoyas en la ley, y te glorías en Dios, y conoces su
voluntad, e instruido por la ley apruebas lo mejor, y confías en que eres guía de los ciegos, luz de los
que están en tinieblas, instructor de los indoctos, maestro de niños, que tienes en la ley la forma de
la ciencia y de la verdad.
a. He aquí, tú tienes el sobrenombre de judío, y te apoyas en la ley: Cada alarde del judío en este
pasaje se refiere a la posesión de la ley. El pueblo judío de los días de Pablo era extremadamente
orgulloso y confiado en el hecho de que Dios les dio Su santa ley a ellos como nación. Ellos creían que
esto confirmaba su estatus como el pueblo escogido y, por lo tanto, aseguraba su salvación.
b. Tienes en la ley la forma de ciencia y de la verdad:Aunque el judío debería recibir con gratitud la ley
como un regalo de Dios, Pablo mostrará cómo la mera posesión de la ley no justifica a nadie.
4. (21-24) La acusación del judío.
Tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que predicas que no se ha de hurtar,
¿hurtas? Tú que dices que no se ha de adulterar, ¿adulteras? Tú que abominas de los ídolos,
¿cometes sacrilegio? Tú que te jactas de la ley, ¿con infracción de la ley deshonras a Dios? Porque
como está escrito, el nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa de vosotros.
a. Tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Todo se reduce a este principio: “Tú
tienes la ley, ¿la guardas? Tú puedes ver como otros rompen la ley, ¿vez también como tú la rompes?”
i. Mucho del judaísmo rabínico de los días de Pablo interpretaba la ley para que se pudiera pensar que
estaban completamente justificados por la ley. Jesús expuso el error de tales interpretaciones (Mateo
5:19-48).
ii. Dios aplica Su ley a nuestras acciones y actitudes. Algunas veces solamente queremos que se evalúen
nuestras actitudes, y otras veces solo nuestras acciones. Dios nos hará responsables por ambos:
motivos y acciones.
iii. “Los hipócritas pueden hablar de la religión, como si sus lenguas corrieran sobre patrones, son
maestros decentes, pero pecadores horribles; como lo era ese cardinal carnal Cremensis, el legado del
papa, enviado en 1114 d. C., para interceptar los matrimonios de los sacerdotes, y al ser tomado en el
acto con una prostituta común, lo excusó diciendo que él no era sacerdote, sino un corregidor de
ellos”. (Trapp)
b. Tú que abominas de los ídolos, ¿cometes sacrilegio?: Morris habla de la idea de robar templos:
“Claramente, algunas personas sabían que el judío podría bien hacer ganancias de las prácticas
deshonestas conectadas con la idolatría, y Pablo pudo haber tenido esto en mente”.
c. El nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa de vosotros: Pablo le recuerda al
judío que Dios había dicho en el Antiguo Testamento que el fracaso del judío de obedecer la ley causa
que los gentiles blasfemen contra Dios.
5. (25-29) La irrelevancia de la circuncisión.
Pues en verdad la circuncisión aprovecha, si guardas la ley; pero si eres transgresor de la ley, tu
circuncisión viene a ser incircuncisión. Si, pues, el incircunciso guardare las ordenanzas de la ley, ¿no
será tenida su incircuncisión como circuncisión? Y el que físicamente es incircunciso, pero guarda
perfectamente la ley, te condenará a ti, que con la letra de la ley y con la circuncisión eres
transgresor de la ley. Pues no es judío el que lo es exteriormente, ni es la circuncisión la que se hace
exteriormente en la carne; sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del
corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios.
a. Pues en verdad la circuncisión aprovecha, si guardas la ley: Pablo reconoce que un judío podría
protestar y decir que su salvación está basada en el hecho de que él es un descendiente de Abraham,
el cual se comprueba por la circuncisión. Pablo responde correctamente que esto no tiene importancia
con respecto a la justificación.
i. El judío creía que su circuncisión garantizaba su salvación. Él bien podría ser castigado en el mundo
por venir, pero nunca podría perderse.
ii. En los días de Pablo, algunos rabinos enseñaban que Abraham se sentaba en la entrada del infierno y
se aseguraba que ninguno de sus descendientes circuncidados entrara allí. Algunos rabinos también
enseñaban que “Dios juzgaría a los gentiles con una medida y a los judíos con otra” y que “todos los
israelitas tendrían parte en el mundo por venir”. (Barclay)
iii. La circuncisión (o bautismo, o cualquier otro ritual en si mismo) no salva a nadie. En el mundo
antiguo, los egipcios también circuncidaban a sus hijos, pero esto no les hacía seguidores del Dios
verdadero. Aún en los días de Abraham, Ismael (el hijo de la carne) fue circuncidado, pero no le hizo en
un hijo del pacto.
iv. La circuncisión y el bautismo hacen casi lo mismo que hace una etiqueta en una lata. Si la etiqueta
externa no corresponde con lo que hay dentro, ¡algo esta mal! Si hay zanahorias dentro de la lata, tú
puedes poner una etiqueta que diga “frijoles” pero esto no cambiará lo que hay dentro de la lata. El
nacer de nuevo cambia lo que hay dentro de la lata, y luego puedes poner la etiqueta apropiada en el
exterior.
v. Por supuesto, esto no es un nuevo pensamiento. La ley de Moisés misma enseña este
principio: Circuncidad, pues, el prepucio de vuestro corazón, y no endurezcáis más vuestra
cerviz (Deuteronomio 10:16).
b. Si, pues, el incircunciso guardare las ordenanzas de la ley: Si un gentil guardara las ordenanzas de
la ley a través de su consciencia (como lo muestra Romanos 2:15) ¿no sería él justificado en lugar del
judío circuncidado que no guarda la ley? El punto es enfatizado: el tener la ley o el tener una ceremonia
no es suficiente. Dios requiere justicia.
i. Morris citando a Manson: “Si ellos son leales al bien que conocen, serán aceptable para Dios; pero
hay un gran ‘si’”.
c. Y el que físicamente es incircunciso, pero guarda perfectamente la ley, te condenará a ti, que con
la letra de la ley y con la circuncisión eres transgresor de la ley: Esta es la respuesta de Dios a aquel
que dice, “¿Qué hay del pigmeo en África que nunca ha escuchado el evangelio?” Dios juzgará a ese
pigmeo por lo que ha escuchado y por cómo lo ha vivido. Por supuesto, esto significa que el pigmeo
será culpable delante de Dios, porque nadie a vivido perfectamente por su consciencia, o ha
respondido perfectamente a lo que podemos saber de Dios a través de la creación.
i. El problema del “nativo inocente” es que no podemos encontrar un nativo inocente en ninguna
parte.
ii. “¿Qué hay del pigmeo en África que nunca ha escuchado el evangelio?” es una buena pregunta, pero
hay dos preguntas mucho más importantes:
· ¿Qué hay de ti que escuchas el evangelio, pero lo rechazas? ¿Qué excusa hay para ti?
· ¿Qué hay de ti, al cual se te ordena llevar el evangelio a ese pigmeo en África (Mateo 28:19), pero te
rehúsas a hacerlo?
d. La alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios: Todos los signos externos de la religión
pueden ganarnos alabanzas de los hombres, pero no nos ganarán alabanzas de Dios. La evidencia de
nuestra rectitud con Dios no está contenida en signos u obras externas, y no está asegurada por
nuestro parentesco. La evidencia se encuentra en la obra de Dios en nuestro corazón, la cual se
muestra en el fruto.
e. William Newell resume Romanos 2 con “Siete grandes principios del juicio de Dios” que son dignos
de notar:
· El juicio de Dios es según verdad (Romanos 2:2).
· El juicio de Dios es de acuerdo con la culpa acumulada (Romanos 2:5).
· El juicio de Dios es de acuerdo con las obras (Romanos 2:6).
· El juicio de Dios es sin acepción (Romanos 2:11).
· El juicio de Dios es de acuerdo con los hechos, no al conocimiento (Romanos 2:13).
· El juicio de Dios alcanza los secretos del corazón (Romanos 2:16).
· El juicio de Dios es de acuerdo con la realidad, no con la profesión religiosa (Romanos 2:17-29).
©2020 The Enduring Word Comentario bíblico en español de David Guzik – ewm@[Link]

A. La justicia de los juicios de Dios.


1. (1-2) La ventaja del pueblo judío.
¿Qué ventaja tiene, pues, el judío? ¿o de qué aprovecha la circuncisión? Mucho, en todas maneras.
Primero, ciertamente, que les ha sido confiada la palabra de Dios.
a. ¿Qué ventaja tiene, pues, el judío?: Pablo ha explicado cuidadosamente en Romanos 2 que la
posesión de la ley o la circuncisión no salvará a una persona judía. Si este es el caso, ¿cuál es la ventaja
de ser la “nación escogida de Dios”?
i. Después de todo, si no hay acepción con Dios (Romanos 2:11), ¿que hay de bueno el ser un judío?
b. Mucho, en todas maneras: Pablo sabe que hay muchas ventajas que Dios dio al pueblo judío. En
particular, Él les confió la palabra de Dios, la cual habla de la revelación escrita de Dios antes del
tiempo de Jesús. Él le dio al pueblo judío Su palabra, y ese es un regalo indescriptible.
i. “Este era su privilegio principal, que eran los que guardaban la biblioteca de Dios, que este tesoro
celestial les había sido acreditado”. (Trapp)
ii. Pablo luego hablará más sobre la ventaja del pueblo judío en Romanos 9:4, explicando que Israel
también tenía la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas.
2. (3-4) La incredulidad de los judíos no hace que Dios este equivocado.
¿Pues qué, si algunos de ellos han sido incrédulos? ¿Su incredulidad habrá hecho nula la fidelidad de
Dios? De ninguna manera; antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso; como está escrito:
Para que seas justificado en tus palabras,
Y venzas cuando fueres juzgado.
a. ¿Pues qué, si algunos de ellos han sido incrédulos? El hecho de que todo el pueblo judío hasta ese
punto había rechazado el evangelio no significaba que la fidelidad de Dios hacia ellos fuera en vano. No
significaba que la obra de Dios fuera fútil o hecho nula.
i. “Yo tengo que decir, con Pablo, ‘¿Qué si algunos no creyeron?’ No es algo nuevo; pues siempre a
habido algunos que han rechazado la revelación de Dios. ¿Entonces que? Es mejor que tú y yo sigamos
creyendo, probándonos a nosotros mismos, y probando la fidelidad de Dios, y viviendo por Cristo
nuestro Señor, aunque veamos a otro incrédulo, y otro, y otro, y aún otro hasta el infinito. El evangelio
no es un fracaso, como muchos de nosotros sabemos”. (Spurgeon)
b. De ninguna manera; antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso: Pablo nos recuerda que
Dios será justificado en todas Sus acciones. En el fin, se demostrará que aún nuestra injusticia de
alguna manera proclamó Su justicia y gloria, aunque solo sea en juicio.
i. “Si algún hombre dijera que la promesa de Dios fracasó hacia él, que examine su corazón y sus
caminos, y encontrará que él se ha apartado de aquel camino en el que solo Dios podría, de acuerdo
con su santidad y verdad, cumplir la promesa”. (Clarke)
ii. Spurgeon acerca de sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso: “Es una expresión extraña y fuerte. Si
Dios dice una cosa, y todos los hombres del mundo dicen otra, Dios es veraz y todos los hombres son
mentirosos. Dios habla la verdad, y no puede mentir. Dios no puede cambiar; su palabra, como Él
mismo, es inmutable. Nosotros somos llamados a creer la verdad de Dios aunque nadie más la crea. El
consenso de opinión general no significa nada para un cristiano. Él cree en la palabra de Dios, y piensa
más de ella que la opinión universal del hombre”.
3. (5) Una objeción en cuanto a la injusticia del hombre y la justicia de Dios.
Y si nuestra injusticia hace resaltar la justicia de Dios, ¿qué diremos? ¿Será injusto Dios que da
castigo? (Hablo como hombre.)
a. Y si nuestra injusticia hace resaltar la justicia de Dios, ¿qué diremos? Pablo presenta el contra
argumento de un oponente: “Si mi injusticia demuestra la justicia de Dios, ¿cómo puede Dios
juzgarme? Mi pecado, al fin y al cabo, sirve para traerle a Él más gloria, ¡y eso es bueno!”
b. ¿Será injusto Dios que da castigo? Pablo estaba familiarizado con la forma de pensar que dice, “Dios
está en control de todo. Aún mi voluntad inicua demuestra Su justicia. Por lo tanto, Dios es injusto si Él
inflige Su castigo en mi debido a que solo soy un peón en Su mano”.
i. En teoría, el ejemplo más dramático de alguien que podría hacer esta pregunta es Judas. ¿Puedes
escuchar a Judas armar su caso? “Señor, yo sé que he traicionado a Jesús, pero Tú lo usaste para bien.
De hecho, si yo no hubiera hecho lo que hice, Jesús no hubiera ido a la cruz. Lo que hice incluso
cumplió las escrituras. ¿Cómo puedes juzgarme entonces? La respuesta para Judas puede ser de la
siguiente manera: “Si, Dios usó tu maldad pero todavía era tú maldad. No había motivos buenos o
puros en tu corazón. No hay crédito para ti que Dios haya traído bondad de tu maldad. Eres culpable
ante Dios”.
c. Hablo como hombre: Esto no significa que Pablo no tenía la inspiración del Espíritu Santo y la
autoridad apostólica. En cambio, explica que solo como hombre -un hombre caído- alguien se atrevería
a cuestionar la justicia de Dios.
4. (6-8) La respuesta de Pablo a la objeción.
En ninguna manera; de otro modo, ¿cómo juzgaría Dios al mundo? Pero si por mi mentira la verdad
de Dios abundó para su gloria, ¿por qué aún soy juzgado como pecador? ¿Y por qué no decir (como
se nos calumnia, y como algunos, cuya condenación es justa, afirma que nosotros decimos):
Hagamos males para que vengan bienes?
a. En ninguna manera; de otro modo, ¿cómo juzgaría Dios al mundo? Pablo descarta la pregunta de
su oponente fácilmente. Si las cosas fueran como su oponente ha sugerido, entonces Dios no podría
juzgar a nadie.
i. Es cierto que Dios usará incluso la injusticia del hombre para cumplir Su obra y traer alabanza a Su
nombre. La traición de Jesús por parte de Judas es un ejemplo perfecto. Sin embargo, parte de la forma
en que Dios se glorifica a Sí mismo en el pecado del hombre es al juzgar justamente esa injusticia.
b. ¿Cómo juzgaría Dios al mundo? Tanto para Pablo como para sus lectores era un hecho que se
acercaba un día de juicio, cuando algunos serían libres de cargo y otros condenados. Él no necesitaba
hablar de este punto; simplemente se entendía en esa cultura.
i. Pablo entendía que juzgaría Dios al mundo, tanto a los judíos como a los gentiles. Muchos de los
judíos en los días de Pablo pensaban que Dios juzgaría a los gentiles por sus pecados, pero salvaría a los
judíos a pesar de sus pecados.
c. Pero si por mi mentira la verdad de Dios abundó para su gloria, ¿por qué aún soy juzgado como
pecador? Pablo vuelve a establecer la objeción de un oponente imaginario: “Si Dios se glorificará a Sí
mismo a través de mi mentira, ¿cómo puede juzgarme, ya que parezco aumentar indirectamente Su
gloria?
d. Hagamos males para que vengan bienes: Esta era una perversión de la doctrina de Pablo de
justificación por fe, y una extensión de la objeción de su oponente imaginario. Si tomas la manera de
pensar del adversario de Pablo lo suficientemente lejos, terminarías diciendo: “Pequemos lo más que
podamos para que Dios pueda ser glorificado aún más”. Esto nos muestra que una manera de
examinar una enseñanza es extender su significado y consecuencias y ver dónde terminas.
i. Por su puesto que hagamos males para que vengan bienesno era la enseñanza de Pablo. Él lo pone
en claro que se nos calumnia el enseñar esto. Pero, es posible ver cómo esta acusación vino mientras
Pablo predicaba libremente el perdón y la salvación por gracia a través de la fe en Jesús, y no por
obras.
ii. Muchas predicaciones cristianas están tan lejos del verdadero evangelio de la gracia libre que Pablo
predicó que no hay manera de que cualquiera pueda decir con calumnia que enseñaban “hagamos
males para que vengan bienes”. Si nos encontramos acusados de predicar un evangelio “demasiado
abierto” y demasiado centrado en la fe y la gracia y la obra de Dios, entonces nos encontramos en
buena compañía con Pablo.
e. Cuya condenación es justa: Pablo ni siquiera contestaría tal tergiversación absurda de su evangelio.
Él simplemente dice de aquellos que enseñarían tales cosas o que acusarían a Pablo de enseñarlas, que
su condenación es justa. Dios justamente condena a cualquiera que enseñe o crea tal cosa.
i. El pervertir el glorioso regalo de Dios en Jesús en una supuesta licencia para pecar es quizás la
cumbre de la depravación del hombre. Toma el regalo más hermoso de Dios y lo pervierte y se burla de
él. Esta perversión es tan pecaminosa que Pablo la deja para el final, ya que va más allá de la
depravación de los paganos (Romanos 1:24-32), más allá de la hipocresía del moralista (Romanos 2:1-
5), y más allá de la falsa confianza del judío (Romanos 2:17-29).
B. Conclusión: la culpabilidad universal de la humanidad ante Dios.
1. (9) La culpabilidad de los judíos y gentiles ante Dios.
¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a
judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado.
a. ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera: Ya que Pablo era judío por nacimiento y
herencia (Filipenses 3:4-6), cuando él dice “nosotros” él se refiere a “nosotros los judíos”. El punto es
que, por naturaleza, el judío no esta mejor con Dios que el pagano o el moralista. Pablo demuestra que
el pagano, el moralista y el judío todos están bajo pecado y, por lo tanto, bajo condenación.
b. Bajo pecado es una frase poderosa. Habla de nuestra esclavitud al pecado, literalmente significando
“vendido bajo pecado”. Por naturaleza, cada persona sabe lo que es ser esclavo del pecado,
tanto judíos como gentiles.
i. “Bajo el poder del pecado, pero mayormente bajo la culpa del pecado”. (Poole)
ii. Morris acerca de bajo pecado: “Él está considerando al pecado como un gobernante tirano, así que
los pecadores están ‘bajo’ él (Biblia de Jerusalén, ‘bajo el dominio del pecado’); ellos no se pueden
liberar”.
2. (10-18) El Antiguo Testamento es testigo de la depravación universal y culpabilidad de la
humanidad.
Como está escrito:
No hay justo, ni aun uno;
No hay quien entienda,
No hay quien busque a Dios.
Todos se desviaron,
a una se hicieron inútiles;
No hay quien haga lo bueno,
no hay ni siquiera uno.
Sepulcro abierto es su garganta;
Con su lengua engañan.
Veneno de áspides hay debajo de sus labios;
Su boca está llena de maldición y de amargura.
Sus pies se apresuran para derramar sangre;
Quebranto y desventura hay en sus caminos;
Y no conocieron camino de paz.
No hay temor de Dios delante de sus ojos.
a. No hay justo, ni aun uno: Estas citas de los Salmos (Salmos 14:1-3; 5:9, 140:3, 10:7 y 36:1) y de Isaías
59:7-8 apoyan esta declaración de apertura.
i. Pablo mira la condición humana de arriba a abajo. Él empieza con la cabeza y se mueve hasta los
pies. Warren Wiersbe llama a este pasaje “Un estudio de rayos X del pecador perdido, de pies a
cabeza”.
ii. Esta mirada a la condición humana es deprimente. ¿Cuál es el punto? El Apóstol Pablo quiere que
comprendamos nuestra completa inhabilidad de salvarnos a nosotros mismos. La caída toca cada parte
del ser humano, y el inventario de las partes del cuerpo corrompidas por la caída demuestra esto.
b. No hay justo, ni aun uno: Cuando Dios no encuentra a ninguno justo, es porque no hay ninguno. No
es como si hubiera algunos y Dios no los pudiera ver. Nunca a habido un hombre verdaderamente justo
aparte de Cristo Jesús. “Incluso Adán no era justo: era inocente -no conocía el bien y el mal”. (Newell)
c. No hay quien busque a Dios: Nos engañamos a nosotros mismos al pensar que el hombre, por sí
solo, verdaderamente busca a Dios. Pero ¿qué no demuestran todas las religiones, rituales y prácticas
desde el principio de los tiempos que el hombre está en busca de Dios? Para nada. Si el hombre inicia
la búsqueda, entonces no busca al Dios verdadero, el Dios de la Biblia. En cambio, busca un ídolo el
cual él mismo hace.
i. “Tú has pasado por esta forma de adoración, pero no has buscado a Dios. Estoy harto de esta
religiosidad vacía. La vemos en todos lados; no es comunión con Dios, no es llegar a Dios; de hecho,
Dios no está en ella en absoluto”. (Spurgeon)
d. A una se hicieron inútiles: La palabra inútiles tiene la idea de fruta podrida. Habla de algo que es
permanentemente malo y, por lo tanto, sin uso.
e. Sepulcro abierto es su garganta: Con estas referencias de los Salmos, Pablo llama a casi todas las
partes del cuerpo humano culpables: la garganta, lengua, labios, boca, pies y ojos están llenos de
pecado y rebelión contra Dios.
i. Sus pies se apresuran para derramar sangre: “Para más detalles, ¡lean sus periódicos!” (Newell) Por
ejemplo, en Los Angeles Times se reportó que en 1992 los asesinatos alcanzaron el récord de 800 en el
condado de la ciudad de Los Angeles.
f. No hay temor de Dios delante de sus ojos: Esto resume todo el pensamiento. Cada pecado y
rebelión contra Dios sucede porque nosotros no tenemos un respeto apropiado hacia Él. En donde
quiera que haya pecado, no hay temor de Dios.
i. Juan Calvino acerca del temor de Dios: “En pocas palabras, como es un freno para restringir nuestra
maldad, así que cuando falta, nos sentimos con la libertad de disfrutar todo tipo de libertinaje”.
3. (19-20) En resumen: la ley no puede salvarnos de nuestro pecado y de la pena que merece.
Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se
cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; ya que por las obras de la ley ningún ser humano
será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.
a. Todo lo que la ley dice: Pablo señala que esta horrible descripción de pecado total del hombre viene
a nosotros por la ley; y está intencionada para los que están bajo la ley, para silenciar a cada crítico y
para mostrar la culpabilidad universal de la humanidad, que todo el mundo quede bajo el juicio de
Dios.
i. “Podemos agregar que, aunque todos los vicios aquí enumerados no se encuentran conspicuamente
en cada individuo, pero bien se pueden atribuir justa y ciertamente a la naturaleza humana, como ya
hemos observado”. (Calvino)
b. Lo dice a los que están bajo la ley: Si Dios habla de esta manera a aquellos que tuvieron la ley, e
intentaron hacer la ley, es evidente que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado
delante de él.
i. Recuerde que muchos judíos de los días de Pablo tomaron cada pasaje del Antiguo Testamento que
describía lo malo y lo aplicaron únicamente a los gentiles, no a ellos mismos. Pablo pone en claro que
Dios habla a los que están bajo la ley.
c. Ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él: La ley no puede
salvarnos. La ley no puede justificar a nadie. Es útil al darnos el conocimiento del pecado, pero no
puede salvarnos.
i. Desde los tiempos de Adán y Eva, las personas han tratado de justificarse a si mismas por medio
de las obras de la ley. En el jardín del Edén, Adán intentó hacerse presentable delante de Dios al hacer
cubiertas con hojas de higo, y falló. En Job, el libro más antiguo de la Biblia, el problema es presentado
con claridad: ¿cómo se justificará el hombre con Dios? (Job 9:2) Dios aclara parte de la respuesta aquí a
través de Pablo: la respuesta no está en hacer buenas obras, en las obras de la ley.
ii. ¡Cómo necesitamos entender esto profundamente: que por las obras de la ley ningún ser humano
será justificado!
· Esto significa que la ley, al ser quebrantada, solamente puede condenarnos, nunca nos puede salvar.
· Esto significa que aún si ahora pudiéramos empezar a guardar perfectamente la ley de Dios, no podría
resolver la desobediencia del pasado, o eliminar la culpa presente.
· Esto significa que guardar la ley NO es la manera de Dios para salvación o bendición bajo el Nuevo
Pacto.
d. Porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado: La paráfrasis de J.B. Phillip de esta frase
es notable. Él escribe: “es el borde recto de la Ley lo que nos muestra cuán torcidos estamos”.
i. “Para que nadie piense que la ley es inútil, él continúa mostrando su uso, pero es completamente
contrario a lo que ellos pretendían”. (Poole)
C. La revelación de la justicia de Dios.
1. (21) La revelación de la justicia.
Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los
profetas;
a. Pero ahora: Estas palabras proveen la más gloriosa transición del juicio de Romanos 3:20 a la
justificación de Romanos 3:21.
i. Pero ahora habla de la novedad de la obra de Dios en Cristo Jesús, en verdad es
un Nuevo Pacto. Testificada por la ley y los profetas nos recuerda que todavía hay continuidad con la
obra de Dios en tiempos pasados.
b. Aparte de la ley: La ley no puede salvarnos, pero Dios a revelado la justicia que puede
salvarnos aparte de la ley. Esta es la esencia del plan de salvación de Dios en Cristo Jesús: es una
salvación que se ofrece aparte de la ley, aparte de nuestra propia ganancia y merecimientos, aparte de
nuestros propios méritos.
c. Testificada por la ley y por los profetas: Esta justicia no es una novedad. Pablo no la “inventó”. Fue
predicha hace mucho tiempo, al ser testificada por la ley y por los profetas. El Antiguo Testamento
dijo que esta justicia vendría.
d. Aparte de la ley: No es que la justicia de Dios es revelada aparte del Antiguo Testamento, pero que
es revelada aparte del principio de la ley. Está aparte de una relación legal con Dios, basada en la idea
de ganar y merecer méritos ante Él.
i. “El griego pone al frente esta gran frase aparte de la ley (choris nomou) y esto establece de una
fuerte manera la separación total de esta justicia Divina de cualquier desempeño de la ley, cualquier
obra del hombre, en absoluto”. (Newell)
ii. La justicia de Dios no se nos ofrece como algo para eliminar la holgura entre nuestra habilidad de
guardar la ley y el estándar perfecto de Dios. No es dada para complementar nuestra propia justicia, es
dada completamente aparte de nuestro propio intento de justicia.
2. (22) Cómo es comunicada esta justicia al hombre.
La justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay
diferencia,
a. Para todos los que creen: En Romanos 3:21, Pablo nos dijo cómo es que esta justicia no viene. No
viene a través de las obras de la ley, está aparte de la ley. Ahora Pablo nos dice cómo esta justicia que
salva sí viene. Es por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él.
b. Por medio de la fe en Jesucristo: La justicia de Dios no es nuestra por fe; es nuestra por medio de la
fe. Nosotros no nos ganamos la justicia por nuestra fe. Recibimos la justicia por medio de la fe en
Jesucristo.
i. Por medio de la fe “nos señala el hecho de que la fe no es un mérito, el ganar la salvación. No es más
que el medio a través del cual se da el regalo”. (Morris)
ii. “Pero la fe no es ‘confiar’ o ‘esperar’ que Dios haga algo, sino confiar en Su testimonio en cuanto a la
persona de Cristo como Su Hijo, y en la obra de Cristo por nosotros en la cruz … Después de guardar la
fe, la vida de confianza empieza … la confianza siempre espera lo que Dios hará; pero la fe ve que lo
que Dios dice se ha hecho y cree en la Palabra de Dios, teniendo la convicción de que es verdad y
verdadera para nosotros mismos”. (Newell)
c. Porque no hay diferencia: No hay ninguna otra manera de obtener esta justicia. Esta justicia no
es ganada a través de la obediencia a la ley; es una justicia recibida, ganada a través de la fe en Cristo
Jesús.
i. “Hay un pequeño libro titulado, Cada hombre es su propio abogado. Pues, hoy en día, según algunas
personas, parece como si cada hombre fuera su propio salvador; pero si yo tuviera, digamos; una
docena de evangelios, y los tuviera que clasificar, y darle el evangelio correcto al hombre correcto, ¡en
aprieto me encontraría! Yo creo que, muchas veces, le debiera dar tú evangelio a otra persona, y el
evangelio de alguien más a ti; ¡y que embrollo sería! Pero ahora tenemos una cura universal … La
sangre y la justicia de Cristo Jesús salvarán a todo hombre que confíe en él, ‘porque no hay
diferencia’”. (Spurgeon)
3. (23-24) La necesidad universal del hombre y la oferta universal de Dios.
por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente
por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,
a. Siendo justificados: Pablo desarrolla su enseñanza sobre la salvación sobre los siguientes tres temas.
· La justificación es una imagen del tribunal de justicia.
· La redención es una imagen del mercado de esclavos.
· La propiciación es una imagen del mundo de la religión, apaciguando a Dios a través del sacrificio.
i. La justificación resuelve el problema de la culpabilidad del hombre ante un Juez justo.
La redención resuelve el problema del hombre en cuanto a su esclavitud al pecado, al mundo y al
diablo. La propiciación resuelve el problema de ofender a nuestro Creador.
b. Todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios: Esta declaración universal esta contestada
con una oferta universal de ser justificados gratuitamente por su gracia. Está disponible para todos los
que crean.
i. Morris, citando a Moule: “La ramera, el mentiroso, el asesino, están cortos de ella; pero tú también
lo estás. Quizás ellos están en el fondo de una mina, y tú en la cresta de una montaña; pero eres tan
poco capaz de tocar las estrellas como ellos”. Todos están destituidos, pero todos pueden
ser justificados gratuitamente por su gracia.
c. Destituidos de la gloria de Dios: Es imposible describir cada manera que quedamos cortos, pero aquí
hay cuatro maneras importantes que el hombre queda destituido de la gloria de Dios.
i. Fallamos en darle a Dios la gloria que se merece, en nuestras palabras, pensamientos y acciones.
ii. Fallamos al calificar y, por lo tanto, rechazamos la gloria y recompensa que Dios da a los siervos
fieles.
iii. Fallamos en reflejar apropiadamente la gloria de Dios, al rehusarnos al ser conformados a Su
imagen.
iv. Fallamos en obtener la gloria final que Dios otorgará a Su pueblo al final de toda la historia.
d. Justificados gratuitamente por su gracia: Al estar en tal estado pecaminoso, la única manera en la
que podemos ser justificados es al ser justificados gratuitamente. No la podemos comprar con
nuestras buenas obras. Si no fuera hecha gratuita para nosotros, no pudiéramos obtenerla. Así que
somos justificados gratuitamente por su gracia. Su favor inmerecido, dada a nosotros sin importar lo
que merecemos. Es una dar motivado enteramente por el dador, y no motivado en nada por aquel que
la recibe.
i. Gratuitamente es la palabra griega dorean. La forma en que esta palabra es utilizada en otros pasajes
del Nuevo Testamento nos ayuda a entender la palabra. Mateo 10:8 (de gracia recibisteis, dad de
gracia) y Apocalipsis 22:17 (y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente) muestran que la
palabra significa en verdad gratis, no solamente “barato” o “descontado”. Quizás el uso más notable
de la antigua palabra griega dorean se encuentra en Juan [Link] Sin causa (dorean) me aborrecieron.
Aún cuando no había nada en Jesús que mereciera el odio del hombre, así no hay nada en nosotros
que merezca justificación, todas las razones están en Dios.
ii. Calvino en el uso de ambas palabras, gratuitamente y gracia: “Por lo tanto, él repite la palabra para
mostrar que todo es de Dios, y nada de nosotros … con el fin de que no imaginemos un tipo de gracia a
medias, él afirma más fuerte lo que quiere decir con esta repetición, y reclama solo por la misericordia
de Dios toda la gloria de nuestra justicia”.
e. Mediante la redención que es en Cristo Jesús: De nuevo, el evangelio de Pablo se centra
plenamente en Cristo Jesús. La salvación es posible debido a la redención que encontramos en Él.
Dios no puede darnos Su justificación aparte de Cristo Jesús.
f. Redención tiene la idea de comprar de nuevo algo, y esto involucra un costo. Sin embargo, Dios paga
el costo y así somos justificados gratuitamente.
i. La palabra traducida redención tuvo su origen en la descripción de la liberación de prisioneros de
guerra mediante el pago de un precio y se conocía como el “rescate”. Con el paso del tiempo, fue
extendido para incluir la liberación de esclavos, de nuevo por el pago de un precio.
ii. La idea de redención significa que Jesús nos compró; por lo tanto, le pertenecemos. Pablo expresó
este pensamiento en otra carta: Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en
vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios (1 Corintios 6:20).
4. (25-26) Cómo la muerte de Jesús satisface el justo juicio de Dios.
A quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a
causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en
este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.
a. A quien Dios puso como propiciación: Jesús, a través de Su muerte (en su sangre) fue
la propiciación (sacrificio substituto) por nosotros. Mientras Él fue juzgado en nuestro lugar, el Padre
pudo manifestar su justicia en el juicio contra el pecado, mientras perdonaba a quienes merecían el
juicio.
i. Wuest acerca de propiciación: “La palabra en su forma clásica fue usada de el acto de apaciguar a los
dioses griegos por medio de un sacrificio … en otras palabras, el sacrificio era ofrecido para compensar
la ira del dios”.
ii. La NVI traduce propiciación como un sacrificio de expiación; la versión Biblia Viva tiene: para tomar
nuestro castigo por nuestros pecados.
b. La antigua palabra griega para propiciación (hilasterion) también es usada en la Septuaginta para
el propiciatorio, la cubierta del Arca del Pacto, sobre la cual la sangre del sacrificio era rociada como
expiación por el pecado. Mientras se podría decir que este pasaje está diciendo “Jesús es nuestro
propiciatorio”, probablemente tiene la idea más directa de propiciación: un sacrificio substituto.
i. Al mismo tiempo, la idea del “propiciatorio” no debe ignorarse como una ilustración de propiciación.
Dentro del Arca del Pacto estaba la evidencia del gran pecado del hombre: las tablas de la ley; el maná
recibido ingratamente; la vara de Aarón, mostrando el rechazo del hombre al liderazgo de Dios. Sobre
el Arca del Pacto estaban los símbolos de la santa presencia de Dios en el trono en los bellos
querubines de oro. En medio de los dos estaba el propiciatorio, y mientras la sangre del sacrificio era
rociada en el propiciatorio en el Día de la Expiación (Levíticos 16), la ira de Dios era apartada debido a
que un substituto había sido sacrificado por parte de los pecadores que venían por fe. En verdad
podemos decir que Jesús es nuestro “propiciatorio”, estando entre los pecadores culpables y la
santidad de Dios.
c. Quien Dios puso como propiciación: Esto muestra que Jesús de alguna forma no apaciguó a un
Padre renuente, reacio para contener Su ira. Pero en cambio, fue Dios el Padre quien inició la
propiciación: quien Dios puso.
d. Pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados: Dios, en su paciencia, pasó por alto
lospecados de aquellos santos del Antiguo Testamento quienes confiaron en la venida del Mesías. En la
cruz, esos pecados ya no fueron pasados por alto, sino que fueron pagados.
i. La idea es que, a través del sacrificio de animales en el Antiguo Testamento, aquellos que miraban
con fe al Mesías venidero tenían sus pecados “cubiertos” por un tipo de pagaré. Esa cubierta temporal
se canjeó por el pago total en la cruz.
ii. La obra de Jesús en la cruz liberó a Dios de la acusación de que Él pasó por alto todo el pecado
cometido antes de la cruz. Esos pecados fueron pasados por alto por un tiempo, pero finalmente
fueron pagados.
e. A fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús: En la cruz, Dios demostró Su
justicia al ofrecer al hombre la justificación (un veredicto legal de “no culpable”), mientras permanecía
completamente justo (porque la pena justa del pecado había sido pagada en la cruz).
i. Es fácil ver cómo alguien puede ser solo justo: simplemente mandar a todo pecador culpable al
infierno, como lo haría un juez justo. Es fácil ver como alguien puede ser sólo el que justifica:
simplemente decir a cada pecador culpable: “Yo declaro perdón. Todos ustedes son declarados ‘no
culpables’”. Pero solamente Dios pudo encontrar la manera de ser ambosel justo, y el que justifica al
que es de la fe de Jesús.
ii. “Aquí aprendemos que Dios diseñó el dar la más evidente demostración tanto de su justicia como de
su misericordia. De su justicia, al requerir un sacrificio, y al rehusarse absolutamente a dar salvación a
un mundo perdido de cualquier otra manera; y de su misericordia, al proveer el único sacrificio que
requería su justicia”. (Clarke)
5. (27) Jactarse en la salvación que viene a través del evangelio de Cristo Jesús está excluido.
¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la
ley de la fe.
a. ¿Dónde, pues, está la jactancia? No debería estar en ningún lado. Debido a que somos justificados
gratuitamente por su gracia, no hay lugar para la auto gratificación o el crédito.
b. ¿Por cuál ley? La jactancia no está excluida porque existe un pasaje específico en la ley contra ella.
En cambio, el orgullo es excluido debido a que es completamente incompatible con la salvación que es
gratuitamente nuestra a través de la fe. La jactancia está excluida por la ley de la fe.
c. Por la ley de la fe:¡No hay lugar para la jactancia! Es por eso que el hombre
natural odia ser justificado gratuitamente por su gracia. La gracia se rehúsa totalmente en reconocer
sus méritos (imaginados) y no da lugar a su orgullo.
6. (28-30) La justificación (absolución en la corte de Dios) se encuentra, tanto para judíos como para
gentiles, aparte delas obras de la ley.
Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. ¿Es Dios solamente Dios
de los judíos? ¿No es también Dios de los gentiles? Ciertamente, también de los gentiles. Porque
Dios es uno, y él justificará por la fe a los de la circuncisión, y por medio de la fe a los de la
incircuncisión.
a. Justificado por fe sin las obras de la ley: No es que seamos justificados por fe además de cualquier
obra de la ley que podamos hacer. Somos justificados por feúnicamente, sin las obras de la ley.
i. “Ya que todas las obras de la ley están excluidas, solamente queda la fe. Lutero lo tradujo así, y desde
su tiempo Sola Fide se ha convertido en un eslogan”. (Lenski)
b. Sin las obras de la ley: ¿No contradice Santiago esto en pasajes como Santiago 2:14-26? ¿Cómo
podemos decir que únicamente la fe salva, sin las obras de la ley?
i. Es cierto que únicamente la fe salva, pero una fe verdadera, una fe que te salva, tiene un carácter
distinto. No es solamente el estar de acuerdo con ciertos hechos, pero es una dirección de la mente y
la voluntad de acuerdo con Dios. Todo el propósito del libro de Santiago es describir el carácter de esta
fe que salva.
ii. Calvino explica: “Lo que dice Santiago, que el hombre no es justificado solo por la fe, sino también
por las obras, no milita en absoluto contra el punto precedente [de la justificación solo por la fe]. La
conciliación de los dos puntos depende mayormente de la deriva del argumento seguido por Santiago.
Porque la pregunta con él no es cómo los hombres obtienen justificación ante Dios, pero cómo
demuestran a los demás que son justificados; pues su objetivo era refutar a los hipócritas, que en vano
se jactaban de que tenían fe … Santiago no quiso decir más que el hombre no es hecho o tiene la
evidencia de ser justo por una fe fingida o muerta, y que debe demostrar su justificación por sus
obras”.
c. Ciertamente también de los gentiles: Esta justificación se ofrece a ambos: los judíos y los gentiles. El
carácter universal de la oferta se demuestra por un simple hecho: ¿No es también Dios de los
gentiles? Por supuesto que lo es. Si solo hay un Dios, entonces Dios es Dios de los gentiles tanto como
es Dios de los judíos. Depende de los gentiles reconocerle como Dios.
d. Porque Dios es uno, y él justificará por la fe a los de la circuncisión, y por medio de la fe a los de la
incircuncisión: Esta justificación no solo está disponible para los judíos y gentiles, sino que también
es recibida de la misma manera por judíos y gentiles. Ya que un Dios justifica a ambos, judíos y gentiles,
los justifica de la misma manera: por la fe . . . por medio de la fe.
7. (31) ¿Qué hay entonces con la ley?
¿Luego por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino que confirmamos la ley.
a. ¿Luego por la fe invalidamos la ley? Podemos ver cómo alguien podría preguntar: “Si la ley no nos
hace justos, ¿de qué sirve? Pablo, acabas de invalidar la ley. Estás yendo en contra de la ley de Dios”.
b. En ninguna manera: Por supuesto, Pablo no invalida la ley. Como el apóstol va a demostrar
en Romanos 4, la ley anticipó la venida del evangelio de justificación por fe, sin las obras de la ley. Por
lo tanto, el evangelio establecela ley, cumpliendo sus propias predicciones.
©2020 The Enduring Word Comentario bíblico en español de David Guzik – ewm@[Link]

ROMANOS 4 – ABRAHAM Y DAVID DEMUESTRAN JUSTICIA APARTE DE LAS OBRAS


A. Abraham es declarado justo por medio de la fe.
1. (1-3) Abraham no fue justificado por obras, pero declarado justo por medio de la fe.
¿Qué, pues, diremos que halló Abraham, nuestro padre según la carne? Porque si Abraham fue
justificado por las obras, tiene de qué gloriarse, pero no para con Dios. Porque ¿qué dice la Escritura?
Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia.
a. Qué, pues, diremos: Al construir sobre el pensamiento iniciado en Romanos 3:31, Pablo hace la
pregunta: “¿La idea de la justificación por medio de la fe, aparte de las obras de la ley, hace que lo que
Dios hizo en el Antiguo Testamento sea irrelevante?”
b. ¿Qué, pues, diremos que halló Abraham, nuestro padre?: Al contestar dicha pregunta, Pablo mira a
Abraham, el hombre más estimado entre el pueblo judío de sus días.
c. Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué gloriarse: Si alguien pudiera ser
justificado por las obras, ellos tendrían algo de qué gloriarse. Sin embargo, tal jactancia no es nada
delante de Dios (pero no para con Dios).
i. Esta jactancia no es nada ante Dios porque aún si las obras pudieran justificar a un hombre, él aún
estaría de alguna manera destituido de la gloria de Dios (Romanos 3:23).
ii. Esta gloria no es nada porque para con Dios, cada pretensión se despoja y es evidente que nadie
puede en realidad ser justificado por las obras.
d. Porque ¿qué dice la Escritura? El Antiguo Testamento no dice que Abraham fue declarado justo
debido a sus obras. En lugar de eso, Génesis 15:6 dice que creyó a Jehová, y le fue contado por
justicia.
i. Pablo lo pone en claro: la justicia de Abraham no provino de sus buenas obras, pero de su confianza
en Dios. Fue una justicia obtenida por medio de la fe.
ii. En general, los maestros judíos en los días de Pablo creían que Abraham fue justificado por sus
obras, al guardar la ley. Los pasajes antiguos de los rabinos dicen: “Encontramos que Abraham, nuestro
padre, había realizado toda la Ley antes de que fuera dada” y “Abraham fue perfecto en todas sus
obras con el Señor”. Los rabinos argumentaban que Abraham guardó la ley perfectamente, aún antes
de que fuera dada, guardándola por intuición o anticipación.
iii. El apóstol Pablo no dice que Abraham fue hecho justo en todos sus hechos, pero Dios contó a
Abraham como justo. Nuestra justificación no es Dios haciéndonos perfectamente justos,
sino contándonos como perfectamente justos. Después de ser contados como justos, entonces Dios
empieza a hacernos verdaderamente justos, culminando en nuestra resurrección.
iv. “Contado es logizomai. Era utilizado en los documentos seculares primitivos; ‘poner a cuenta de
uno, deja que mi crédito sea puesto en deposito en el banco; yo ahora doy órdenes en general en
cuanto a todos los pagos hechos o acreditados al gobierno’. Así, Dios puso a cuenta de Abraham,
colocó en deposito por él, le contó a él, justicia … Abraham poseía justicia de la misma manera que una
persona poseería una suma de dinero puesta en su cuenta de banco”. (Wuest)
v. Génesis 15:6 no nos dice como otros hombres consideraron a Abraham. En vez, nos dice como Dios
le contó. “Moisés [en Génesis] no nos dice lo que los hombres pensaban de él [Abraham], sino cómo
fue contado delante del tribunal de Dios”. (Calvin)
vi. Recuerde que justicia es más que la ausencia de maldad o culpa. Es un bien positivo, queriendo
decir que Dios no solamente nos declara inocentes, pero justos.
2. (4-5) Una distinción hecha entre gracia y obras.
Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; mas al que no obra, sino
cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia.
a. Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia: La idea de gracia está en contra del
principio de la obra; la gracia tiene que ver con recibir libremente el regalo dado por Dios, las obras
tienen que ver con ganar nuestro mérito delante de Dios.
i. Wuest sobre la antigua palabra griega traducida gracia,charis: “Tenía el significado en los autores
clásicos de un favor hecho de la generosidad espontánea del corazón sin ninguna expectación de algo a
cambio. Por supuesto, este favor era hecho siempre hacia un amigo, nunca hacia un enemigo … Pero
cuando charis llega al Nuevo Testamento, hace un brinco infinito hacia adelante, ya que el favor de
Dios hecho en el Calvario fue para aquellos que le odiaban”.
b. No se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda: Un sistema de obras busca poner a Dios
en deuda con nosotros, haciendo que Dios nos deba Su favor debido a nuestro buen comportamiento.
En el pensamiento de obras, Dios nos debe la salvación o la bendición debido a nuestras buenas obras.
i. Dios no está alabando la pereza aquí. “La antítesis no es simplemente entre el que trabaja y el que no
trabaja, pero entre el que trabaja y la persona que no trabaja pero cree”. (Murray)
c. Mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia: La
justicia nunca puede ser contada a quien se acerca a Dios en el principio de las obras. En vez, es dado a
aquel que cree en aquel que justifica al impío.
d. Aquel que justifica al impío: Este es a quien Dios justifica: al impío. Podríamos creer que Dios solo
justificaría a un hombre piadoso, pero debido a lo que Jesús hizo en la cruz, Dios puede justificar al
impío.
i. No es como si Dios estuviera feliz con nuestra condición de impío. No somos justificados debido a
nuestra impiedad, pero a pesar de nuestra impiedad.
ii. Morris citando a Denney: “La frase paradójica, aquel que justifica al impío, no sugiere que la
justificación es una ficción, ya sea legal o de algún otro tipo, sino que es un milagro”.
e. Fe es contada por justicia: Así como Abraham, así nuestra fe es contada por justicia. Este no fue un
tipo de arreglo especial que fue solamente para Abraham. Nosotros también podemos entrar en esta
relación con Dios.
i. Por esto entendemos que no hay dos maneras para la salvación: salvos por obras por medio de
guardar la ley en el Antiguo Testamento y salvos por gracia por medio de la fe en el Nuevo Testamento.
Cualquiera que haya sido salvo -Antiguo o Nuevo Testamento- es hecho salvo por gracia por medio de
la fe, a través de su relación de un amor de confianza con Dios. Debido al Nuevo Pacto, nosotros
tenemos los beneficios dela salvaciónque los santos del Antiguo Testamento no tenían, pero no
tenemos una forma diferente de salvación.
3. (6-8) David y la bendición de la justificación por medio de la fe.
Como también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye justicia sin
obras, diciendo:
Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas,
Y cuyos pecados son cubiertos.
Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado.
a. Como también David habla: El rey David del Antiguo Testamento sabía lo que era ser un pecador
culpable, Él conocía la seriedad del pecado y lo bueno que es ser verdaderamente perdonado. Él
conocía la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye justicia sin obras. Si David hubiera sido
juzgado solamente por sus obras, el Dios justo debe condenarlo. Sin embargo, él conocía por
experiencia que son bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas.
i. “Ningún pecador, ni por mucho que lo intente, puede llevarse sus propios pecados y volver limpio de
culpa. Ninguna cantidad de dinero, ni ciencia, ni habilidad inventiva, ni ejércitos de millones, ni ningún
otro poder de la tierra puede quitarle al pecador un pequeño pecado y su culpa. Una vez que ha sido
cometido, cada pecado y su culpa se aferran al pecador tan cerca como su propia sombra, se aferran
por toda la eternidad a menos que Dios se los lleve”. (Lenski)
b. A quien Dios atribuye justicia sin obras . . . Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de
pecado: David esta de acuerdo con Abraham en cuanto a la idea de una justicia imputada, una bondad
que es dada, no ganada.
i. “Nuestros adversarios los papistas se oponen a la imputación de la justicia de Cristo sobre nosotros;
se burlan de esta misma palabra … y, sin embargo, el apóstol usa la palabra diez veces en este
capítulo”. (Poole)
c. Bienaventurado el varón: En el Salmo citado (Salmos 32:1-2), David habla de la
bienaventuranza, no de aquel que es justificado a través de las obras, pero de aquel que es limpiado a
través de la imputación. Esto está centrado en lo que Dios coloca sobre nosotros (la justicia de Jesús),
no en lo que nosotros hacemos por Dios.
4. (9-12) Abraham fue contado justo antes de que fuera circuncidado; por lo tanto, él no fue contado
justo debido a que fue circuncidado.
¿Es, pues, esta bienaventuranza solamente para los de la circuncisión, o también para los de la
incircuncisión? Porque decimos que a Abraham le fue contada la fe por justicia. ¿Cómo, pues, le fue
contada? ¿Estando en la circuncisión, o en la incircuncisión? No en la circuncisión, sino en la
incircuncisión. Y recibió la circuncisión como señal, como sello de la justicia de la fe que tuvo estando
aún incircunciso; para que fuese padre de todos los creyentes no circuncidados, a fin de que también
a ellos la fe les sea contada por justicia; y padre de la circuncisión, para los que no solamente son de
la circuncisión, sino que también siguen las pisadas de la fe que tuvo nuestro padre Abraham antes
de ser circuncidado.
a. ¿Es, pues, esta bienaventuranza solamente para los de la circuncisión, o también para los de la
incircuncisión? Si somos contados como justos por Dios debido a la fe, no debido a la circuncisión (o
ningún otro ritual), entonces la bienaventuranza mencionada en Romanos 4:7 puede ser dada a los
gentiles de la incircuncisión a través de la fe.
b. ¿Cómo, pues, le fue contada? ¿Estando en la circuncisión, o en la incircuncisión? Abraham fue
contado como justo en Génesis 15:6. Él no recibió el pacto de la circuncisión hasta Génesis 17, que fue
al menos 14 años después. Por lo tanto, su justicia no estaba basada en la circuncisión sino en la fe.
c. La fe que tuvo estando aún incircunciso: De hecho, Abraham, el padre de todos los creyentes, ¡fue
declarado justo mientras él estaba aún sin circuncidar! Entonces, ¿cómo podría alguien decir (como lo
hicieron algunos en los días de Pablo) que los gentiles debían ser circuncidados antes de que Dios los
declare justos?
i. Para el pueblo judío de la época de Pablo, el significado de la circuncisión era más que social. Era el
punto de entrada para una vida vivida bajo la Ley de Moisés: Y otra vez testifico a todo hombre que se
circuncida, que está obligado a guardar toda la ley. (Gálatas 5:3)
d. Para que fuese padre de todos los creyentes no circuncidados . . . que también siguen las pisadas
de la fe que tuvo nuestro padre Abraham antes de ser circuncidado: Los judíos de los días de Pablo
querían usar la circuncisión para declarar que ellos eran los verdaderos descendientes de Abraham.
Pablo insiste que, para tener a Abraham como tu padre, tú debes de seguir las pisadas de la fe que
tuvo Abraham.
i. “Nuestro padre Abraham” es una frase importante, la cual los antiguos judíos guardaban
celosamente. Ellos no permitían que un gentil circuncidado convertido al judaísmo se refiriera a
Abraham como “nuestro padre” en la sinagoga. Un gentil convertido debía de llamar a Abraham “su
padre” y solamente los judíos de nacimiento podían llamar a Abraham “nuestro Padre”. Pablo tira esa
distinción y dice que por medio de la fe todos pueden decir, “nuestro padre Abraham”.
ii. ¡Debió haber sido pasmaste para los judíos que leían esta carta al ver que Pablo llamara a Abraham
el padre de un pueblo no circuncidado! La fe, y no la circuncisión, es el vínculo vital a Abraham. Es
mucho más importante tener la fe de Abraham (y la justicia imputada a él debido a ello) que tener la
circuncisión de Abraham.
iii. William Barclay explica que los maestros judíos de los días de Pablo tenían un dicho: “Lo que está
escrito de Abraham también está escrito de sus hijos”, dando a entender que las promesas dadas a
Abraham se extienden a sus descendientes. Pablo estaba de acuerdo con este principio, y extendía el
principio al ser justificado por fe para todos los descendientes espirituales de Abraham, aquellos que
creen, a los que siguen las pisadas de la fede Abraham.
5. (13-15) La promesa de Dios a Abraham estaba basada en el principio de la fe, no en la ley o las
obras.
Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería heredero del
mundo, sino por la justicia de la fe. Porque si los que son de la ley son los herederos, vana resulta la
fe, y anulada la promesa. Pues la ley produce ira; pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión.
a. Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería heredero
del mundo: Ya que todos los tratos de Dios con Abraham, Isaac y Jacob sucedieron antes de que se
diera la Ley de Moisés, no podemos decir que estaban basados en la ley. En lugar de eso, están
basados en la declaración de Dios de la justicia de Abraham por medio de la fe.
i. “La fe es el fundamento de la bendición de Dios. Abraham fue un hombre bendecido, así es, pero se
convirtió en heredero del mundo por medio de otro principio completamente: la fe”. (Newell)
b. La promesa . . . por la justicia de la fe: La ley no nos puede traer a las bendiciones de las promesas
de Dios. Esto no es porque la ley sea mala, pero porque somos incapaces de guardarla.
c. Pues la ley produce ira: Nuestra incapacidad de guardar la ley (nuestra transgresión) significa que se
convierte esencialmente en un vehículo de la ira de Dios hacia nosotros, especialmente si la tenemos
como el principio por el cual nos justificamos y nos relacionamos con Dios.
d. Donde no hay ley, tampoco hay transgresión: ¿Cómo puede decir esto Pablo? Debido a que
“Transgresión es la palabra correcta para sobrepasar una línea, y esto para quebrar un mandamiento
claramente definido” (Morris). Donde no hay línea, no hay transgresión real.
i. Hay pecado que no es “el cruzar la línea” de la Ley de Moisés. La raíz del pecado no es el quebrantar
la ley, sino el quebrantar la confianza con Dios; con negar Su propósito amoroso en cada mandamiento
que da. Antes de que Adán pecara él rompió la confianza con Dios, por lo tanto, el plan de redención
de Dios está centrado en una relación de amor de confianza –fe– en lugar de guardar la ley. Cuando
centramos nuestra relación con Dios en el cumplimiento de la ley en lugar de un amor de confianza,
entonces estamos yendo en contra de todo Su plan.
B. Siguiendo el ejemplo de Abraham.
1. (16) Justificación de acuerdo con la gracia, por medio de la fe.
Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su
descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de
Abraham, el cual es padre de todos nosotros
a. Es por fe, para que sea por gracia: La fe esta relacionada con la gracia en la misma manera que
las obras están relacionadas con la ley. La gracia y la ley son principios, y la fe y las obras son los medios
por los cuales seguimos esos principios para nuestra relación con Dios.
i. Hablando técnicamente, no somos salvos por la fe. Somos salvos por la gracia de Dios, y la gracia es
apropiada por la fe.
b. Es por fe: La salvación es por fe, y nada más. Solo podemos recibir la salvación por el principio de
la gracia por medio de la fe. La gracia no puede obtenerse a través de obras, ya sea obras pasadas,
presentes o futuras, o prometidas. Esto se debe a que, por definición, la gracia es dada sin considerar
nada de aquel que la recibe.
i. “La gracia y la fe son congruentes, y se unirán en el mismo carruaje, pero la gracia y el mérito son
contrarios el uno al otro y se repelen en sentidos opuestos, y por lo tanto Dios no ha elegido ponerlos
bajo el mismo yugo”. (Spurgeon)
c. A fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia: La promesa solamente puede
ser firme si es de acuerdo a la gracia. Si la ley es la base de nuestra salvación, entonces nuestra
salvación depende de nuestro cumplimiento de la ley, y nadie puede guardar la ley lo suficientemente
bien para ser salvos por ella. Una promesa de salvación con respecto a la ley nunca puede ser firme.
i. Si la promesa “fuera de la ley, sería poco confiable e incierta, debido a la debilidad del hombre, quién
no es apto para cumplirla”. (Poole)
d. Sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros: Si nuestra
relación con Dios es por gracia (no por circuncisión o por el cumplimiento de la ley), entonces esa
relación es para aquellos que son de la fe de Abraham, aún si no son de su linaje.
i. Un gentil podría decir: “Yo no soy judío, no soy de la ley; pero soy de la fe de Abraham”, y él sería tan
salvo como lo sería un creyente en Jesús judío.
e. El cual es padre de todos nosotros: El cumplimiento de la promesa en Génesis 17:4-5 no sólo se
encuentra en los descendientes de Abraham a través de Isaac, pero especialmente en su rol de
ser padre de todos los que creen, y esos creyentes provienen de toda nación bajo el cielo.
2. (17-18) El poder vivificante del Dios en el que creía Abraham.
(como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el cual
da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen. El creyó en esperanza contra
esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu
descendencia.
a. Para llegar a ser padre de muchas gentes: Aún cuando tomo un trabajo sobrenatural para hacer a
Abraham el padre [físico] de muchas gentes, también tomo un trabajo sobrenatural para hacerlo
el padre [espiritual] de muchas gentes.
b. El cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen. Estas obras de Dios
demuestran su habilidad de dar vida a los muertos y llamar cosas que no son (como nuestra
justicia) como si fuesen (al contarnos como justos).
i. Si Dios pudo llamar al vientre estéril de Sara a la vida, puede llamar a aquellos que están muertos en
vuestros delitos y pecados (Efesios 2:1) a una vida nueva en Jesús.
ii. “Me siento grandemente consolado cuando Dios dice de mi que soy justo, justificado, glorificado,
puro y santo. Dios puede llamar dichas cosas antes de que existan, porque Él sabe que existirán”.
(Smith)
c. Creyó en esperanza contra esperanza: Este poder vivificador se cumplió en Abraham mientras él
creía. El poder era evidente natural y espiritualmente.
i. El ejemplo de Abraham también nos ayuda a entender la naturaleza de la fe. La concepción del hijo
de Abraham, Isaac, fue un milagro, pero no fue una concepción inmaculada. La fe de Abraham no
significó que él no hiciera nada y solo esperaba que Dios creara un hijo en el vientre de Sara. Abraham
y Sara tuvieron relaciones maritales y confiaron en Dios por un resultado milagroso. Esto nos muestra
que la fe no significa no hacer nada, sino hacer todo con confianza y dependencia en Dios.
ii. “Todos los verdaderos creyentes, como Abraham, obedecen. La obediencia es fe en acción. Debes
caminar en los pasos de la fe del padre Abraham. Su fe no se quedó quieta, tomó pasos; y también
debes de tomar estos pasos en obediencia a Dios porque le crees. Esa fe sin obras es una fe muerta, y
no justificará a nadie”. (Spurgeon)
iii. “El sentido corrige a la imaginación, la razón corrige al sentido, pero la fe corrige a ambas. No será,
dice el sentido; No puede ser, dice la razón; Puede ser y será, dice la fe, pues yo tengo una promesa
para ello”. (Trapp)
3. (19-22) El carácter de la fe de Abraham.
Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien
años), o la esterilidad de la matriz de Sara. Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios,
sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también
poderoso para hacer todo lo que había prometido; por lo cual también su fe le fue contada por
justicia.
a. No se debilitó en la fe: La fe de Abraham fue fuerte pero también se le fortaleció. Él se fortaleció en
fe.
i. La idea parece ser que Abraham se fortaleció en sufe; pero Pablo también podría significar que
Abraham se fortaleció por su fe, ciertamente ambos eran ciertos.
ii. ¡Cuánto necesitamos ser fortalecidos en fe! “Querido hermano, poca fe les salvará si es una fe
verdadera, pero hay muchas razones por la cual deberías buscar incrementarla”. (Spurgeon)
iii. Spurgeon sabía que los ministros y predicadores necesitaban especialmente fortalecerse en fe. Él a
veces compartía sus propias luchas en esta área desde el púlpito, pero quería poner en claro que sus
luchas en fe nunca deben ser complacidas: “Siempre que, queridos oyentes, vean a algunos de
nosotros que somos maestros dudando y con miedo, no nos tengan lástima, sino repréndanos. No
tenemos derecho de andar en la Tierra de la Duda. Por favor no nos visiten allí. Síganos tan lejos como
seguimos a Cristo, pero si llegamos al horrible Pantano del Desánimo, vengan y sáquenos de allí del
cabello si es necesario, pero no caigan allí ustedes mismos”. (Spurgeon)
iv. “Yo no pienso que tengamos muchas conversiones a menos que esperemos que Dios bendiga la
palabra y tengamos la certeza de que lo hará. No nos debemos de asombrar si escuchamos de una
docena o dos conversiones, pero dejemos que el asombro sea que miles no son convertidos cuando
escuchan tal verdad divina, y cuando le pedimos al Espíritu Santo que la atienda con energía divina.
Dios nos bendecirá en proporción a nuestra fe. Es la regla de su reino: “Conforme a vuestra fe os sea
hecho”. ¡Oh Dios, dales más fe a tus ministros! ¡Permítenos creer en ti firmemente!” (Spurgeon)
b. No se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto: Abraham, en fe, no
miró a las circunstancias (su cuerpo o la esterilidad de la matriz de Sara) pero él miró la promesa de
Dios.
i. En Romanos 4:19, hay una incertidumbre textual en cuanto a si deberíamos leer él consideró a su
cuerpo como muerto, o si debiéramos leer él no consideró a su propio cuerpo. Cualquiera de las dos es
posible, aunque la segunda parece mejor opción.
c. Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios: Su fe no dudó; y dio gloria a Dios. Aunque
era un gran reto, Abraham permaneció firme en la fe.
i. “Cuando no hay competencia, es verdad, ninguno, como he dicho, niega que Dios puede hacer todas
las cosas; pero tan pronto como algo llega en el camino que impida el curso de la promesa de Dios,
derribamos el poder de Dios desde su eminencia”. (Calvin)
d. Plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido: La
fe de Abraham vino debido a que él estaba plenamente convencido de la habilidad de Dios de llevar a
cabo lo que Él había prometido.
i. ¿Es tu Dios muy pequeño? El Dios de Abraham era capaz de llevar a cabo lo que Él había prometido, y
Abraham estaba plenamente convencido de esto.
ii. Algunas personas no vienen a Jesús -o no van más allá con Él- porque no están plenamente
convencido(s)de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido. Piensan: “Está
bien para ellos, pero no funcionará para mi”. Esta manera de pensar es un ataque diabólico contra la fe
y debe ser rechazada.
e. Poderoso para hacer: Este tipo de fe ve la obra de Dios hecha. Ve la obra de Dios hecha en
lo inmediato (Isaac nació en cumplimiento de la promesa) y en lo eterno (le fue contada por justicia).
4. (23-25) La justificación de Abraham y la nuestra.
Y no solamente con respecto a él se escribió que le fue contada, sino también con respecto a
nosotros a quienes ha de ser contada, esto es, a los que creemos en el que levantó de los muertos a
Jesús, Señor nuestro, el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra
justificación.
a. Y no solamente con respecto a él se escribió: No fue solo para el beneficio de Abraham que Dios le
declaró justo por medio de la fe; él es un ejemplo que se nos invita a seguir. La confianza de Pablo es
gloriosa: ha de ser contada … a los que creemos; esto no fue solo para Abraham, sino también para
nosotros.
b. A los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús: Cuando hablamos de fe y fe salvadora
en Jesús, es importante enfatizar que queremos decir creer que Su obra en la cruz (el cual fue
entregado por nuestras transgresiones) y triunfo sobre el pecado y la muerte (resucitado para nuestra
justificación) es lo que nos salva. Existen muchas falsa creencias que nunca pueden salvar, y solo la fe
en lo que Jesús cumplió en la cruz y por medio de la tumba vacía puede salvarnos.
· Fe en los eventos históricos de la vida de Jesús no salvará.
· Fe en la belleza de la vida de Jesús no salvará.
· Fe en la exactitud de la bondad de las enseñanzas de Jesús no salvará.
· Fe en la deidad de Jesús y en Su Señorío no salvará.
· Solo la fe en lo que Jesús hizo por nosotros en la cruz salvará.
c. Resucitado para nuestra justificación. La resurrección tiene un lugar esencial en nuestra redención
porque demuestra la perfecta satisfacción de Dios Padre con la obra del Hijo en la cruz. Comprueba
que lo que Jesús hizo en la cruz fue, de hecho, un sacrificio perfecto hecho por aquel que permaneció
perfecto, a pesar de llevar el pecado del mundo.
i. Entregado por nuestras transgresiones: La antigua palabra griega traducida
a entregado (paradidomi) se utilizaba para las personas que se les ponía en prisión o al entregarlos a la
justicia. “Aquí se habla del acto judicial de Dios el Padre entregando a Dios el Hijo a la justicia que
requería el pago de la pena por el pecado humano”. (Wuest)
ii. “La resurrección de Jesús siempre incluye su muerte sacrificial, pero también la suficiencia de su
muerte. Si la muerte lo hubiera detenido, él hubiera fracasado; pero como resucitó de entre los
muertos, su sacrificio fue suficiente, Dios puso su sello sobre el sacrificio al resucitarlo”. (Lenski)
iii. “Cristo obró meritoriamente nuestra justificación y salvación con su muerte y pasión, pero la
eficacia y perfección de estos con respecto a nosotros dependen de su resurrección … Este versículo es
un resumen de todo el evangelio”. (Poole)
iv. En este capitulo, Pablo ha demostrado claramente que el Antiguo Testamento de ninguna manera
contradice el evangelio de salvación por gracia a través de la fe. En cambio, el evangelio es
el cumplimiento del Antiguo Testamento, y Abraham -justificado por fe- es nuestro ejemplo.
©2020 The Enduring Word Comentario bíblico en español de David Guzik – ewm@[Link]
ROMANOS 5 – BENEFICIOS DE SER JUSTIFICADO POR LA FE
“En toda la Biblia es difícil encontrar otro capítulo que pueda igualar este texto triunfal”. (Martin
Luther)
A. Los beneficios de creer.
1. (1-2) Paz y una gracia permanente.
Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por
quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en
la esperanza de la gloria de Dios.
a. Justificados, pues, por la fe: Hasta este punto en el libro de Romanos, Pablo nos ha convencido a
todos de que el único modo de salvación es ser justificado por gracia por medio de la fe. Ahora nos dirá
cuáles son los beneficios prácticos, explicando que es más que una idea interesante.
i. Justificados … por la fe habla de un decreto legal. Romanos 1:18-3:20 nos encontró culpables ante el
tribunal de la ley de Dios, la gloria de Dios y nuestra consciencia. Luego, Pablo nos explicó cómo,
debido a lo que Jesús hizo por nosotros, la justicia de Dios es dada a todo aquel que cree. La sentencia
culpable es transformada en una sentencia de justificado, y justificados … por la fe.
b. Paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo: Este es el primer beneficio. Debido a que
el precio a sido pagado enteramente por la obra de Jesús en la cruz, la justicia de Dios hacia nosotros
está eternamente satisfecha.
i. Esta no es la paz de Dios de la cual se menciona en otros lugares (como en Filipenses 4:7). Esta es
una paz con Dios; la batalla entre Dios y nosotros ha acabado, y Él ganó, ganándonos a nosotros.
Algunos ni sabían que no tenían paz con Dios, pero eran como conductores que ignoraban las luces
rojas del carro de policía en su espejo retrovisor, ellos están en problemas aún cuando no lo sepan y
pronto se darán cuenta.
ii. Esta paz solamente puede llegar por medio de nuestro Señor Jesucristo. Él es nuestro fundamento
de paz. De hecho, Jesús es nuestra paz. (Efesios 2:14)
iii. Recuerden que la Biblia no dice que tenemos paz con el diablo, paz con el mundo, paz con la carne o
paz con el pecado. La vida aún sigue siendo una batalla para el cristiano, pero ya no es una batalla
contra Dios, porque ahora luchamos por Él. Algunos cristianos son tentados a creer que la batalla
contra Dios era casi un mejor lugar para estar, y esa es una mentira peligrosa y condenable.
iv. “Estoy encantado de saber que el pecado te perjudica y que lo odias. Cuanto más odio al pecado
haiga, mejor. Un alma que odia el pecado es un alma que ama a Dios. Si el pecado nunca te angustia,
entonces Dios nunca te ha favorecido”. (Charles Spurgeon)
c. A esta gracia en la cual estamos firmes: Este es el segundo beneficio, tenemos una gracia que
es firme en el favor inmerecido de Dios. Esta gracia es dada por medio de Jesús y obtenida a
través de la fe.
i. Esta gracia (el favor inmerecido de Dios hacia nosotros) no es solamente el medio por el cual
nosotros somos salvos, sino también una descripción de nuestra posición actual delante de Dios. No es
solo el principio inicial de la vida cristiana, es también el principio continuo de la vida cristiana.
“Estamos firmes se traduce a un tiempo perfecto, usado en este sentido del presente, y con el
pensamiento de una actitud continua”. (Morris)
ii. Muchos cristianos comienzan en gracia, pero luego piensan que deben avanzar hacia la perfección y
la madurez al tratar con Dios según el principio de la ley, con las ideas de ganar y merecer. Pablo habló
en contra de este punto en Gálatas 3:2-3 y Gálatas 5:1-4.
iii. Una gracia firme nos asegura: la actitud presente de Dios hacia el creyente en Cristo Jesús es de
favor, viéndonos en términos de alegría, belleza y placer. Él no solo nos ama; le agradamos porque
estamos en Jesús.
iv. Estar firmes en gracia significa que:
· Yo no tengo que probar que soy digno del amor de Dios.
· Dios es mi amigo.
· La puerta de acceso está permanentemente abierta a Él.
· Estoy libre de la “hoja de cuentas”: la cuenta a sido pagada en Jesús.
· Paso más tiempo alabando a Dios y menos tiempo odiándome a mí mismo.
v. “Los que fueron rebeldes no solo son perdonados por remitir su castigo pendiente; ellos son traídos
a un lugar de gran favor con Dios: esta gracia en la cual estamos firmes”. (Bruce)
vi. La actitud correcta del hombre bajo la gracia (William Newell):
· Creer, y consentir en ser amado mientras no es digno, es el gran secreto.
· Rehusarse a hacer “resoluciones” y “votos”; pues eso es confiar en la carne.
· Esperar ser bendecido, dándose cuenta cada vez más de una falta de dignidad.
· Testificar de la bondad de Dios, en todo tiempo.
· Estar seguro del favor futuro de Dios; pero ser más sensible en la consciencia hacia Él.
· Confiar en la mano purificadora de Dios como una señal de Su bondad.
· Un hombre bajo gracia, si como Pablo, no tiene cargas en cuanto a sí mismo; pero muchas en cuanto
a los demás.
d. Por quien también tenemos entrada por la fe: Nuestra entrada a esta gracia firme es solo por fe y
por medio de Jesús; no podemos trabajar para llegar a este lugar. La entrada no es solamente a una
gracia firme, pero a los mismos atrios del cielo. Esta es una bendición que va más allá de una paz para
con Dios. “Uno puede reconciliarse con su príncipe, pero aún no ser llevado ante su presencia”. (Poole)
i. Leon Morris acerca de la palabra entrada: “La idea es la de una introducción a la sala de audiencia de
un monarca. La entrada de representación es inadecuada, ya que deja de vista el hecho de que no
venimos por nuestras propias fuerzas, sino que necesitamos a alguien que nos “introduzca”: Cristo”.
ii. Wuest cita a Thayer en cuanto a entrada: “Esa relación amistosa con Dios por la cual somos
aceptables para Él y tenemos la seguridad de que Él está dispuesto favorablemente hacia nosotros”.
e. Tenemos entrada: El tiempo perfecto del verbo tenemos entrada también indica que esta es una
posesión permanente. Debido a que nuestra posición está basada en la gracia, realmente podemos
estar firmes y tener paz, porque sabemos que nuestra entrada es una posesión permanente. No puede
ser quitada en un tiempo futuro.
i. “Y esta entrada a Dios, o introducción a la presencia Divina, debe considerarse un privilegio duradero.
No somos llevados a Dios con el propósito de una entrevista, sino para permanecer con él; para ser
parte de su familia; y por fe, para contemplar su rostro y caminar a la luz de su semblante”. (Clarke)
f. Nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios: Esta es la conclusión lógica de tal paz y tal
firmeza en gracia. Cuando nos relacionamos con Dios en el principio de las obras, cualquier regocijo es
presuntuoso y cualquier gloria imaginada va a nosotros, no a Dios.
i. Gloriamos es la palabra que normalmente se traduce como jactarse. Significa “una confianza
triunfante y alegre”. (Morris)
ii. Esperanza nunca implica una incertidumbre para Pablo. J.B. Philipps traduce esperanza como
una certeza feliz.
g. Justificados … por la fe: De nuevo, todo esto solo tiene sentido al estar justificados por la fe. Si no
somos justificados por la gracia a través de la fe, entonces no tenemos paz con Dios, y no tenemos una
posición actual de gracia.
i. “¡Ay, que pocos creyentes tienen el coraje de fe! Cuando algún santo aquí o allá empieza a creer en
los hechos y camina gritando libertad, decimos (quizás en secreto): ‘Debe ser un hombre
especialmente santo y consagrado’. No, él es un pobre pecador como tú, que está ¡creyendo en
la abundancia de la gracia!” (Newell)
2. (3-4) La promesa de gloria también es para el tiempo presente.
Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación
produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza;
a. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones: Pablo anticipa la acusación de
que él está construyendo “castillos en el aire”, que la gloria para el cristiano solo aplica en los buenos
momentos. Pablo responde: “Sé que tenemos muchas tribulacionesahora, pero nos gloriamos en ellas
también”.
i. Pablo no está fabricando tópicos espirituales. Primero, él utiliza palabras fuertes. Tribulacioneses un
“término fuerte. No se refiere a molestias menores, sino a dificultades reales” (Morris). Segundo,
Pablo vivió una vida llena de tribulación. Pablo entendía esta verdad mejor que nadie.
b. Sabiendo que la tribulación produce paciencia: Nos gloriamos en las tribulaciones(literalmente,
en presiones) porque estás son las ocasiones para producir paciencia (perseverancia).
i. Un corredor debe sentir presión para ganar perseverancia. Los marineros deben ir al mar. Los
soldados van a la batalla. Para el cristiano, la tribulación es solo parte de nuestra vida cristiana. No
debemos desear o esperar una vida cristiana libre de tribulaciones, especialmente porque:
· Dios usa las tribulaciones de una forma maravillosa en nuestra vida.
· Dios sabe cuánta tribulación podemos soportar, y Él mide cuidadosamente la tribulación que
enfrentamos.
· Aquellos que no son cristianos también enfrentan tribulaciones.
ii. “Un hombre cristiano debe estar dispuesto a ser probado; debiera estar contento de dejar que su
religión sea puesta a prueba. ‘Allí’, dice él, ‘martillea si quieres’. ¿Quieres ser llevado al cielo en una
cama de plumas?” (Spurgeon)
iii. “Yo he escuchado a personas que aconsejan a otras en contra de orar por paciencia porque Dios les
enviará tribulaciones. Si esa es la manera en que viene la paciencia, entonces, ‘Dios, trae los
problemas’. ¡Necesito paciencia!” (Smith)
iv. “En cualquier virtud que la tribulación nos encuentre, esa se desarrolla más plenamente. Si alguno
es carnal, débil, ciego, malvado, irascible, arrogante, y mucho más, la tribulación lo hará más carnal,
débil, ciego, malvado e irritable. Por otro lado, si uno es espiritual, fuerte, sabio, piadoso, gentil y
humilde, se volverá más espiritual, poderoso, sabio, piadoso, gentil y humilde”. (Martin Luther)
v. “La tribulación genera paciencia’, dice el apóstol. Naturalmente no es así. La tribulación genera
impaciencia, y la impaciencia pierde el fruto de la experiencia y se agota en la desesperanza.
Pregúntale a muchos que han enterrado a un hijo querido, o han perdido su riqueza, o han sufrido
dolor del cuerpo, y ellos te dirán que el resultado natural de la aflicción es producir irritación contra la
providencia, rebelión contra Dios, cuestionamiento, incredulidad, irritabilidad, y, todo tipo de males.
¡Pero qué alteración tan maravillosa ocurre cuando el corazón es renovado por el Espíritu Santo!”
(Spurgeon)
c. Paciencia, prueba; y la prueba, esperanza: Esta es la cadena de oro de crecimiento y madurez
cristiana. Una virtud se edifica sobre la otra a medida que crecemos en el patrón de Jesús.
i. La mayoría de los cristianos quieren desarrollar el carácter y tener más esperanza. Estas cualidades
brotan de la paciencia, la cual viene de la tribulación. Podríamos desear tener un mejor carácter y
más esperanza sin empezar con la tribulación, pero ese no es el plan y el patrón de Dios.
ii. Yo preferiría que Dios solo rociara paciencia y esperanza en mí mientras duermo. ¡Podría despertar
como un mejor cristiano! Pero ese no es el plan de Dios para mi ni para ningún otro cristiano.
iii. Por lo tanto decimos -con sobriedad y reverencia- sobre la tribulación: “Señor, adelante. Sé que me
amas y mides cuidadosamente cada prueba y tienes un propósito de amor que cumplir en cada
tribulación. Señor, yo no buscaré las pruebas ni buscaré tribulación, pero no los despreciaré ni perderé
la esperanza cuando vengan. Confío en tu amor en todo lo que permites”.
3. (5) Evidencia para la esperanza: El amor de Dios en nuestros corazones ahora mismo, evidenciado
por la presencia del Espíritu Santo en nuestras vidas.
Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por
el Espíritu Santo que nos fue dado.
a. La esperanza no avergüenza: La esperanza que es edificada en nosotros por la tribulación no es una
esperanza que avergüenza. Tenemos la seguridad de esto porque Dios a mostrado Su intención de
completar Su obra en nosotros, lo demuestra por el amor de Dios . . . derramado en nuestros
corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.
b. El amor de Dios . . . derramado en nuestros corazones: Todo cristiano debe tener alguna
experiencia de esto, de tener un conocimiento profundo del amor de Dios por nosotros.
i. Los argumentos lógicos de Pablo en Romanos son devastadores pero el libro de Romanos no carece
de emociones o experiencias apasionadas con Dios. Pablo quiere que tengamos los pensamientos
correctos sobre Dios, pero también quiere que tengamos la experiencia correcta con Dios: el amor de
Dios . . . derramado en nuestros corazones.
ii. El amor de Dios no se nos da a gotas, es derramado en nuestros corazones. Algunos cristianos viven
como si fuera solo un goteo, pero Dios quiere que sepamos el derramamiento de Su amor.
c. El Espíritu Santo que nos fue dado: Así es como se comunica el amor de Dios: a través del Espíritu
Santo. La falta de conciencia del amor de Dios a menudo se puede atribuir a la falta de ser
constantemente lleno del Espíritu Santo y de caminar en el Espíritu.
i. “El amor de Dios es como luz al ojo ciego hasta que el Espíritu Santo abre ese ojo … que el Espíritu
Santo esté aquí en cada uno de nosotros, para derramar el amor de Dios en nuestros corazones”.
(Spurgeon)
ii. Todo el que es cristiano tiene el Espíritu Santo (Romanos 8:9). Pero no todos los cristianos viven en la
plenitud del Espíritu Santo (Efesios 5:18), y no todos los cristianos caminan en el Espíritu Santo
(Romanos 8:4-5).
4. (6-8) Una descripción del amor de Dios hacia nosotros.
Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Ciertamente, apenas
morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios
muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
a. Cuando aún éramos débiles: Pablo describe la grandeza del amor de Dios. Es amor dado a los que
no lo merecen, a los que son débiles, a los impíos, a los pecadores. Esto enfatiza el hecho de que las
razones del amor de Dios se encuentran en Él, no en nosotros.
i. ¿Quiénes son estas personas? ¿Quiénes son los impíos y malvados por los cuales murió Jesús? Pablo
dedicó los primeros dos capítulos y medio del libro de Romanos diciéndonos que todos nosotros somos
esas personas.
b. Cristo … a su tiempo murió por los impíos: Dios envió al Hijo al tiempo propicio, a su tiempo. Pudo
parecer tarde para algunos, pero la obra de Jesús fue hecha en el momento perfecto del plan de
Dios: Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo. (Gálatas 4:4)
i. El mundo estaba preparado espiritual, económica, lingüística, política, filosófica y geográficamente
para la venida de Jesús y la propagación del Evangelio.
ii. A su tiempo también tiene el significado de que Jesús murió a su tiempo por nosotros. Él murió
cuando éramos pecadores en necesidad de un Salvador. Su tiempo fue justo para nosotros.
c. Cristo … murió por los impíos: Pablo mencionó la idea de un sacrificio substituto con la
palabra propiciación en Romanos 3:25. Aquí, él vuelve a tocar el punto al decir que Cristo … murió por
los impíos. La palabra griega antigua por es la palabra huper, la cual significa “por el bien de, en lugar
de, en nombre de”.
i. Otros lugares en donde huper es usada en el Nuevo Testamento nos ayudan a entender esto. En Juan
11:50, leemos: ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por [huper] el pueblo. Gálatas
3:13 dice, Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por [huper] nosotros maldición.
ii. Por lo tanto, para decir genuinamente: “Jesús murió por mi”, también debes decir: “No tengo las
fuerzas para salvarme a mi mismo. Soy impío. Soy un pecador”. Jesús murió para salvar y transformar
a estos.
iii. “Tu dirás: ‘Oh, yo soy uno de los peores en el mundo’. Cristo murió por los peores del mundo. ‘Oh,
pero no tengo el poder para ser mejor’. Cristo murió por aquellos que estaban sin fuerzas. ‘Oh, pero mi
caso se condena a si mismo’. Cristo murió por aquellos que estaban legalmente condenados. ‘Ay, pero
mi caso no tiene esperanza’. Cristo murió por los que no tienen esperanza. Él es la esperanza del que
no tiene esperanza. Él es el Salvador, no de los que están parcialmente perdidos, sino de los que están
totalmente perdidos”. (Spurgeon)
iv. “Si Cristo murió por los impíos, este hecho deja a los impíos sin excusa si ellos no vienen a él, y creen
en él para salvación. Si hubiera sido de otra manera ellos pudieran haber dicho: ‘No somos aptos para
venir’, Pero eres impío, y Cristo murió por los impíos, ¿por qué no por ti?” (Spurgeon)
d. Apenas morirá alguno por un justo: El amor de Dios es un amor que va más allá del mejor amor
entre humanos. Un buen hombre podría morir como un noble martirio para otra persona, como
un justo o unobueno. Pero Jesús murió por aquellos que no eran justos ni buenos.
i. ¿Hay alguna diferencia entre un hombre justo y un hombre bueno en la mente de Pablo? La
diferencia en Romanos 5:7 parece ser que el hombre justo es solo eso: justo en su vida personal, pero
tal vez carente de sentimientos por los demás. El hombre bueno en contraste va más allá del otro
hombre al ser también amable y benevolente.
e. Mas Dios muestra su amor: ¿Cómo muestra la muerte del Hijo el amor del Padre? Porque fue más
difícil para el Padre enviar a Su único Hijo, y porque Dios [el Padre] estaba en Cristo reconciliando
consigo al mundo. (2 Corintios 5:19)
i. “Sería fácil ver la cruz como una muestra de la indiferencia de Dios, un Dios que deja que el inocente
Jesús sea tomado por hombres malvados, torturado y crucificado mientras no hizo nada … Al menos
que haya un sentido en el que el Padre y Cristo sean uno, no es el amor de Dios lo que muestra la
cruz”. (Morris)
ii. La obra de Jesús en la cruz por nosotros es la prueba definitiva de Dios de Su amor por ti. Él puede
dar pruebas adicionales, pero no puede dar pruebas más grandes. Si la cruz es la prueba definitiva del
amor de Dios, también es la prueba definitiva del odio del hombre. También prueba que la altura del
odio del hombre no puede derrotar la altura del amor de Dios.
iii. La demostración del amor de Dios no es tanto en que Jesús murió, sino por quien murió Jesús:
pecadores y rebeldes en contra de Él.
5. (9-11) Salvación de la ira de Dios.
Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. Porque si
siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando
reconciliados, seremos salvos por su vida. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios
por el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación.
a. Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira: Si somos
justificados por la obra de Jesús, podemos estar seguros de que también por él seremos salvos de la
ira. Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los
hombres (Romanos 1:18) fue puesta en Jesús como un sustituto en lugar del creyente.
i. Por naturaleza, algunos se inclinan a prologar estas grandes promesas de Dios con “mucho menos”
con respecto a ellos mismos. Dios quiere que lo vean simple y claro: Pues mucho más es el amor y la
bondad de Dios dada a nosotros y mucho más podemos tener confianza en Él.
ii. Salvos de la ira: ¿La ira de quién? La ira justa de Dios. Es cierto que debemos ser salvados de este
mundo, de la carne y el diablo, pero más que todo debemos ser rescatados de la ira justa de Dios.
iii. John Trapp acerca de pues mucho más: “Es una mayor obra de Dios traer a los hombres a la gracia,
que al estar en el lugar de la gracia, traerles a la gloria; porque el pecado está mucho más lejos de la
gracia que la gracia de la gloria”.
b. Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios: Si siendo enemigos Dios nos mostró tal
dramático amor, ¡piensa en las bendiciones que disfrutaremos una vez que hallamos sido reconciliados
con Dios! Si Dios hace esto por Sus enemigos, ¡cuánto más hará por Sus amigos!
i. Wuest, citando a Alford: “No solamente tiene el hombre reconciliado la confianza que él escapará la
ira de Dios, sino también tiene una confianza triunfante: una esperanza gozosa en Dios”.
c. Mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida: Esta reconciliación no solamente es
útil cuando morimos; También toca nuestra vida ahora mismo. Dios a terminado para siempre
tratando con los creyentes sobre la base de la ira. Él les puede castigar como un Padre amoroso, pero
no como castigo o pago por sus pecados. Dios permite la disciplina para traer corrección amorosa y
guía.
d. Por él seremos salvos de la ira . . . fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo . . . nos
gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación:
El punto está claramente enfatizado. Lo que importa es lo que tenemos por Jesús. Lo que tenemos por
nuestras propias obras no importa y no puede ayudarnos. Todo es por Jesús.
B. Los dos hombres
1. (12) La propagación del pecado en toda la raza humana.
Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la
muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.
a. Como el pecado entró en el mundo por un hombre: El apóstol Pablo consideró Génesis 3 como
totalmente, históricamente cierto. Según Pablo (y según Jesús, como dice en Mateo 19:4-6), Adán y
Eva fueron personas reales y lo que hicieron tiene, hasta nuestros días, un efecto duradero.
i. Es importante entender que la historia de Adán y Eva no es un pasaje opcional para ser aceptado o
rechazado, o alegorizado. De acuerdo con el tema de Pablo aquí en Romanos 5, tú no puedes quitar la
verdad de Génesis 3 sin quitar los principios que sientan el fundamento para nuestra salvación.
ii. “Para Pablo, Adán era más que un individuo histórico, el primer hombre; también era lo que su
nombre significa en hebreo: ‘humanidad’. Se considera que toda la humanidad existió primero en
Adán”. (Bruce)
b. El pecado entró en el mundo por un hombre: Pablo no prueba esto, simplemente lo acepta como
verdad de Génesis 3: el pecado entró en el mundo a través de Adán. Significativamente, Adán es
responsable de la caída de la raza humana, no Eva. Eva fue engañada cuando pecó, pero Adán pecó
con pleno conocimiento. (1 Timoteo 2:14)
c. Y por el pecado la muerte: La muerte entró al mundo y pasó a todos los hombres como resultado
del pecado de Adán. Dios le prometió a Adán que el día que de él comieres, ciertamente
morirás (Génesis 2:17). El principio de la muerte fue introducido en el mundo cuando Adán pecó y ha
reinado en la tierra desde entonces. Cada tumba es una evidencia muda de la propagación y el reinado
del pecado desde el tiempo de Adán.
d. Así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron: Ya que el pecado y la muerte
están conectados, podemos saber que todos los hombres son pecadores, debido a que todos están
propensos a la muerte. Un hombre sin pecado no está sujeto a la muerte, pero ya que cada persona
está sujeta a la muerte -aún el bebé más pequeño- demuestra que todos(la humanidad) pecaronen
Adán.
i. Esto suena extraño a nuestros oídos individualistas, pero Pablo claramente enseña que todos
pecaron “en” Adán. Adán es el padre común de todas las personas en la tierra; cada humano que ha
vivido estaba “en” la composición genética de Adán. Por lo tanto, toda la humanidad realmente pecó
en Adán.
ii. “Todos pecaron en este caso significa que ‘todos pecaron en Adán’; el pecado de Adán es el pecado
de todos”. (Morris)
iii. Los humanos son mortales -sujetos a la muerte- antes de cometer cualquier pecado. Ya que la
mortalidad es el resultado del pecado, muestra que somos hechos pecadores por el pecado de Adán,
no por nuestro propio pecado personal.
iv. Puede que no nos guste el hecho de que somos hechos pecadores por la obra de otro hombre.
Podemos protestar y decir: “Quiero pararme por mis propios pies y no ser hecho un pecador por la
obra de otro hombre”. Sin embargo, es justo ser justificado por la obra de otro hombre solo si también
somos hechos pecadores por la obra de otro hombre. Si no somos hechos pecadores por Adán,
entonces no es justo el ser hechos justos por Jesús.
e. Todos los hombres: Esta verdad puede hacernos sentir incómodos, pero sigue siendo verdad. El
bebé más pequeño es un pecador, sujeto a la muerte. David entendió esto cuando escribió: He aquí,
en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre. (Salmos 51:5)
i. Nosotros también podemos saber que hemos nacido pecadores por otras razones. Primero, piensa
en cuán egoísta y enojado puede ser el bebé mas pequeño. Segundo, piensa en cómo nunca tenemos
que enseñar a nuestros niños a ser malos: ellos lo aprenden solos, con el viejo Adán dando las
lecciones.
ii. Si los bebés son pecadores, ¿eso significa que van al infierno? No necesariamente. Primero, sabemos
que los hijos de creyentes son santos por la presencia de un padre creyente (1 Corintios 7:14). En
segundo lugar, David tenía la seguridad de que su bebé lo encontraría en el cielo (2 Samuel 12:23).
Finalmente, sabemos que al final de todo, Dios, el Juez de toda la tierra, hará lo que es justo (Génesis
18:25).
iii. Si hay niños de padres incrédulos en el cielo, es importante entender que no es porque
son inocentes. Como hijos e hijas del culpable Adán, cada uno de nosotros nacemos culpables también.
Si esos niños van al cielo, no es porque sean inocentes y merecen el cielo, sino porque la rica
misericordia de Dios también se les ha extendido.
2. (13-14) Una objeción contestada: “Yo pensaba que éramos pecadores debido a que violamos la
Ley”.
Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado. No
obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la
transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir.
a. Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado:
Sabemos que, a la raíz de todo, somos hechos pecadores debido a Adán y no porque violamos la ley.
Sabemos esto porque el pecado y la muerte estaban en el mundo antes de que la Ley fuera dada.
i. La ley llegó demasiado tarde para prevenir el pecado y la muerte y es demasiado débil para salvar del
pecado y la muerte.
b. No obstante, reinó la muerte: El reinado despiadado y total de la muerte, aún antes de que la ley
fuera dada en el tiempo de Moisés, prueba que el hombre estaba bajo pecado antes de la ley. Reinó la
muerte . . . aun en los que no pecaron de la misma manera que Adán lo hizo, mostrando que el
principio del pecado estaba obrando en cada humano.
c. Adán, el cual es figura del que había de venir: Pablo presenta a Adán como una figura -una
representación- de Jesús. Tanto Adán como Jesús fueron hombres completamente sin pecado desde el
principio, y ambos hicieron cosas que repercutieron a toda la humanidad.
3. (15-17) Contrastes entre la obra de Adán y la obra de Jesús.
Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los
muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un
hombre, Jesucristo. Y con el don no sucede como en el caso de aquel uno que pecó; porque
ciertamente el juicio vino a causa de un solo pecado para condenación, pero el don vino a causa de
muchas transgresiones para justificación. Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte,
mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del
don de la justicia.
a. Pero el don no fue como la transgresión: La transgresión de Adán afectó a toda la raza humana;
Como resultado de la transgresión de Adán murieron los muchos. Jesús da el don que afecta a toda la
raza humana, pero de una manera diferente. A través de la gracia de Jesús, abundaron…para los
muchos la gracia y el don de Dios. La obra de Adán trajo muerte, pero la obra de Jesús trae gracia.
b. Murieron los muchos:Esto empieza a describir el resultado de la transgresión de Adán. Más
resultó: el juicio vino, condenación, y reinó la muerte sobre el hombre. Pero también están los
resultados del don de Jesús: abundaron mucho más para los muchos la gracia, la justificación (debido
a que muchas transgresiones fueron puestas en Jesús), abundancia de la gracia, el don de justicia,
y reinandoen vida.
i. “Él no está diciendo que la muerte reina sobre nosotros porque todos hemos pecado; está diciendo
que la muerte reina sobre nosotros porque Adán pecó”. (Morris)
c. Reinó la muerte… reinarán en vida: Podemos decir que Adán y Jesús ambos son reyes, cada uno
instituyendo un reino. Bajo Adán, reinó la muerte. Bajo Jesús, podemos reinar en vida por uno solo,
Jesucristo.
i. Es asombroso pensar como la muerte ha reinado bajo Adán. Todos los que nacen mueren: el
porcentaje de mortalidad es del 100%. Ninguno sobrevive. Cuando nace un bebé, no es una cuestión si
el bebé va a vivir o morir, ciertamente morirá; La única pregunta es cuándo. Pensamos en este mundo
como la tierra de los vivos, pero en realidad es la tierra de los moribundos, y los miles de millones de
cuerpos humanos enterrados en la tierra a través de los siglos lo comprueban. Pero Pablo dice que el
reino de la vida por medio de Jesús es mucho más seguro. ¡El reino de vida por Jesús en el creyente
es másseguro que la muerte o los impuestos!
4. (18) Resumen: los dos hombres.
Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma
manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida.
a. La transgresión de uno . . . la justicia de uno: De este pasaje, Adán y Jesús a veces son conocidos
como losdos hombres. Entre ellos representan a toda la humanidad, y todos están identificados en
Adán o Jesús. Nacemos identificados con Adán; pero podemos nacerde nuevo en identificación con
Jesús.
i. La idea de Adán y Jesús como dos representantes de la raza humana a veces es llamada la teología
federal, o a Adán y a Jesús a veces se les refiere como los principales federales. Esto se debe a que bajo
el sistema federal del gobierno, los representantes son elegidos y el representante habla por el pueblo
que lo ha elegido. Adán habla por los que él representa, y Jesús habla por Su pueblo.
ii. De nuevo, alguno pudiera objetar: “Pero nunca elegí a Adán como mi representante”. ¡Claro que lo
hiciste! Te identificaste con Adán con el primer pecado que cometiste. Es absolutamente cierto de que
hemos nacido en nuestra identificación con Adán, pero también lo elegimos con nuestros actos
individuales de pecado.
b. Vino la condenación . . . vino a todos los hombres la justificación: El resultado de esta elección -
elegir a Adán o Jesús- significa todo. Si elegimos a Adán recibimos juicio y condenación. Si elegimos a
Jesús recibimos el don de gracia de Dios y la justificación.
c. Vino a todos los hombres: ¿Esto significa que todos los hombres son justificados por este don? Sin
hacer una elección personal, cada persona recibió la maldición de la transgresión de Adán. ¿Es por lo
tanto cierto que cada persona, aparte de su elección personal, recibirá los beneficios de la obediencia
de Jesús? Para nada. Primero, Pablo pone en claro que el don no fue como la transgresión,
estos no son idénticos en su resultado o en su aplicación. En segundo lugar, en más de tres versículos,
Pablo llama a la obra de Jesús un don, y nunca usa esas palabras para describir la obra de Adán. Es
simplemente la naturaleza de un don que debe ser recibido por fe. Finalmente,
Pablo claramente enseña en todo el Nuevo Testamento que no todos son salvos.
i. ¿En qué sentido entonces vino el don a todos los hombres? Vino en el sentido de que el don fue
presentado, pero no necesariamente recibido.
ii. La idea de que todos los hombres son salvos por la obra de Jesús, sin importar que lo sepan o no se
conoce como universalismo. “Si la doctrina del universalismo estuviera siendo enseñada aquí, Pablo se
estuviera contradiciendo a él mismo, pues él ya ha descrito la imagen del hombre pereciendo por el
pecado”. (Harrison)
5. (19) Resumen de los contrastes.
Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así
también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos.
a. La desobediencia de Adán hace pecadores a la humanidad. La obediencia de Jesús hace a
muchos justos. Cada representante comunica el efecto de su obra a sus “seguidores”.
b. Muchos fueron constituidos pecadores: Pablo vuelve a enfatizar el punto. En la raíz,
fuimos constituidos pecadores por la obra de Adán. Por supuesto, elegimos a Adán cuando pecamos.
Pero el principio permanece que como otro hombre nos constituyó pecadores, entonces podemos
ser constituidos justos por la obra de otro hombre.
i. Esta es la única manera en que la obra de Jesús nos puede beneficiar de alguna manera. Si cada
hombre debe defenderse a sí mismo, sin la representación de Adán o Jesús, entonces todos
pereceríamos. Ninguno sería salvo, ya que todos pecamos y estamos destituidos de la gloria de Dios.
Solamente una persona sin pecado que actúe por parte nuestra puede salvarnos, y es justo que Él
actúe por nuestra cuenta porque otro hombre nos puso en este lío al actuar en nuestro nombre.
ii. Si yo robara un banco y fuera pronunciado culpable por un juez, un amigo no le podría decir al juez:
“Su señoría, yo amo a mi amigo y quiero cumplir su tiempo en la cárcel. Quiero ponerme en su lugar y
recibir el castigo que él merece”. El juez respondería: “Tonterías. No te castigaremos por su crimen.
Eso no sería justo. Él cometió el crimen, así que debe de pagar la pena”. Solamente sería justo que otra
persona pagara la pena si yo fuera culpable por la obra de otra persona.
iii. La persona que dice: “Yo no quiero ser representado por Adán o Jesús; quiero representarme a mí
mismo” no entiende dos cosas. Primero, no entienden que realmente no depende de nosotros.
Nosotros no hicimos las reglas, Dios las hizo. Debemos de lidiar sencillamente con ello. En segundo
lugar, no entienden que nuestra justicia personal ante Dios es como trapo de inmundicia (Isaías 64:6).
Para Dios, nuestra justicia personal es una imitación ofensiva; así que el pararte por tu cuenta va a
garantizar tú condenación.
6. (20a) El propósito de la ley.
Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase;
a. La ley se introdujo para que el pecado abundase:Pablo nos ha demostrado que la ley no nos
justifica. Ahora nos muestra que en sí misma, la ley ni siquiera nos hace pecadores, Adán hizo eso.
Entonces, ¿para qué sirve la ley? Hay un propósito claro para la ley, y parte de él es para que el pecado
abundase. La ley hace que el pecado del hombre sea más claro y más grande al contrastarlo
claramente con el santo estándar de Dios.
i. Las imperfecciones en una piedra preciosa abundan cuando es contrastada con una piedra perfecta.
La ley perfecta de Dios expone nuestras fallas, y hace que nuestro pecado abunde.
b. Abundase: Hay otra manera en la que la ley hace que el pecado abunde. Debido a lo pecaminosidad
de mi corazón, cuando veo una línea quiero cruzarla. En este sentido, la ley hace que el pecado abunde
porque establece líneas claras entre el bien y el mal. Por lo tanto, la ley hace que peque más, pero no
porque haya algo malo con la ley, sino porque hay algo profundamente malo en la condición humana.
7. (20b-21) El reinado de la gracia.
Mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia; para que así como el pecado reinó para
muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor
nuestro.
a. Cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia: Si el pecado abundó bajo la ley,
entonces sobreabundó la gracia bajo Jesús. ¡Dios hace que Su gracia sobreabunde sobre el pecado
abundante!
i. Podríamos haber esperado que donde el pecado abundó, la ira o juicio de Dios
hubiera sobreabundado. Pero el amor de Dios es tan asombroso que sobreabundó la gracia donde
podríamos haber esperado su ira.
ii. Si la gracia sobreabunda sobre el pecado, entonces sabemos que es imposible perder la gracia de
Dios con nuestro pecado. No podemos pecar más de lo que Dios puede perdonar, pero podemos
rechazar Su gracia y perdón.
b. Así también la gracia reina: Como dijo Pablo antes, el pecado reinó para muerte. Pero
la gracia también reina. El reinado de la gracia está marcado por justicia y vida eterna y es mediante
Jesucristo.
i. La gracia reina por la justicia. Muchas personas tienen la idea de que donde reina la gracia, habrá un
desprecio por la justicia y una actitud casual hacia el pecado. Pero eso no es el reino de la gracia para
nada. Pablo escribió en otra carta lo que la gracia nos enseña: Porque la gracia de Dios se ha
manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los
deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente (Tito 2:11-12). La gracia reina por
la justicia, y la gracia nos enseña justicia.
ii. La gracia reina para vida eterna. La gracia de Dios nos da algo. Nos da más que una vida
interminable. Vida eterna tiene la idea de una calidad de vida presente, la calidad de vida de Dios, dada
a nosotros en este momento, no simplemente cuando morimos.
iii. La gracia reina mediante Jesucristo. Hay un Rey en el reino donde reina la gracia, y el Rey es Jesús.
Una vida de gracia se trata de Jesús y de otros, y no de mí. Una vida de gracia no busca lo suyo porque
entiende que este favor inmerecido de Dios es dado aparte de cualquier razón en sí misma. Todas las
razones están en Jesús; ninguna de las razones está en mí. La gracia no reina a través de uno mismo,
sino mediante Jesucristo.
c. Así también la gracia reine por la justicia: Donde quiera que gobierne la gracia, el estándar justo de
Dios se respetará. El temor del legalista es que el reino de la gracia otorgará a los corazones malvados
una licencia para pecar, pero las Escrituras no comparten ese temor. La gracia no permite el pecado, lo
enfrenta directamente y va por encima del pecado para conquistarlo. La gracia no guiña a la injusticia,
confronta el pecado con la unción de la cruz y la victoria ganada de la tumba vacía.
i. La gracia no es amiga del pecado; es su enemigo jurado. “Como el calor se opone al frío y la luz a la
oscuridad, así la gracia se opone al pecado. El fuego y el agua pueden coincidir en el mismo recipiente
como la gracia y el pecado en el mismo corazón”. (Thomas Benton Brooks)
ii. En el clásico de John Bunyan El progreso del peregrino, un personaje maravilloso es el Sr. Honesto. Él
era un viajero que andaba por el camino del peregrino y vio a muchos compañeros peregrinos, algunos
que salieron con fuerza y voluntad pero que se volvieron. Vio a otros que caían al comenzar pero que
terminaron de la mejor manera. Algunos empezaron llenos de fe pero terminaron por duda, y otros
llegaron a una mayor seguridad a lo largo del camino del peregrino. El Sr. Honesto obviamente sabía
mucho sobre el viaje de la vida cristiana y resumió todo su conocimiento en sus últimas palabras:
“El Sr. Honesto llamó a sus amigos, y les dijo: ‘Yo muero, pero no haré testamento. En cuanto a mi
honestidad, irá conmigo’ . . . Cuando llegó el día que él había de partir, se dirigió a sí mismo para cruzar
el río. Ahora el río en ese momento se desbordaba en algunos lugares, pero el Sr. Honesto en su vida
había hablado con uno [llamado] Buena Conciencia para encontrarse con él allí, el cual él también hizo,
y le dio su mano, y le ayudó a cruzar. Las últimas palabras del Sr. Honesto fueron: ‘¡La gracia reina! Así
él se fue del mundo”.
©2020 The Enduring Word Comentario bíblico en español de David Guzik – ewm@[Link]

ROMANOS 6 – HECHOS SEGUROS PARA LA GRACIA


A. El creyente bajo la gracia y el problema del pecado habitual.
1. (1) ¿Deberíamos de vivir una vida de pecado para poder recibir más gracia?
¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde?
a. ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? Pablo introdujo la idea de que cuando el
pecado abundó, sobreabundó la gracia (Romanos 5:20). Ahora se pregunta si alguien podría tomar esta
verdad para implicar que no importa si un cristiano vive una vida de pecado, porque Dios siempre
vencerá un gran pecado con mayor gracia.
i. Después de todo, si Dios ama a los pecadores, ¿porqué preocuparse por el pecado? Si Dios da gracia
a los pecadores, ¿porqué no pecar más para recibir más gracia? Algunas personas creen que su trabajo
es pecar y que el trabajo de Dios es perdonar, así que harán su trabajo y Dios hará Su trabajo.
ii. A principios del siglo XX, el monje ruso Gregory Rasputin enseñó y vivió la idea de salvación por
medio de experiencias repetidas de pecado y arrepentimiento. Él creía que como los que pecaban más
requerían más perdón, entonces un pecador que continúa pecando sin restricciones disfruta más de la
gracia de Dios (cuando se arrepiente por el momento) que el pecador ordinario. Por lo tanto, Rasputin
vivió en pecado notorio y enseñaba que esta era el camino a la salvación. Este es un ejemplo extremo
de la idea detrás de la pregunta de Pablo: “¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia
abunde?”
iii. Pero en una manera menos extrema, la pregunta todavía nos enfrenta. ¿Es el plan de la gracia
“seguro”? ¿No abusarán las personas de la gracia? Si la salvación y la aprobación de Dios se dan sobre
el fundamento de la fe en lugar de las obras, ¿no será que solamente digamos “yo creo” y luego
vivamos de la manera que queramos?
iv. Desde un punto de vista meramente natural o secular, la gracia es peligrosa. Es por eso que mucha
gente realmente no enseña o cree en la gracia y enfatiza el vivir según la ley. Ellos creen que si le dices
a las personas que Dios los salva y los acepta aparte de lo que se merecen, entonces no tendrán
motivos para ser obedientes. En su opinión, simplemente no se puede mantener a las personas en el
buen camino sin una amenaza de Dios sobre sus cabezas. Si creen que su posición en Jesús está
arreglada por lo que hizo Jesús, entonces la motivación de una vida santa se ha ido.
b. Perseveraremos en el pecado: El tiempo del verbo en la frase perseveraremos en el pecado (el
tiempo activo presente) pone en claro que Pablo describe la práctica del pecado habitual. En esta
primera parte de Romanos 6, Pablo escribe sobre alguien que permanece en un estilo de vida de
pecado, pensando que es aceptable para que sobreabunde la gracia.
2. (2) Una vida de pecado es inaceptable porque nuestra muerte al pecado cambia nuestra relación
con el pecado.
En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?
a. En ninguna manera: Para Pablo, la idea de que alguien pueda perseverar en el pecado para que la
gracia abunde es impensable. En ninguna manera es una frase fuerte. También pudiera ser traducida
a: “¡Deshazte de esa forma de pensar!”
b. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? Pablo establece un principio
importante. Cuando nacemos de nuevo, cuando hemos creído en Jesús para nuestra salvación, nuestra
relación con el pecado cambia permanentemente. Hemos muerto al pecado. Por lo tanto, si
hemos muerto al pecado, entonces no debemos viviraún en él. Simplemente no es adecuado viviraún
en algo a lo que hemos muerto.
c. Los que hemos muerto al pecado: En este punto, Pablo tiene mucho que explicar acerca de lo que él
quiere decir con muerto al pecado, pero el punto general es claro: los cristianos han muerto al pecado
y ya no deben vivir en él. Antes estábamos muertos en pecado (Efesios 2:1); ahora estamos muertos al
pecado.
3. (3-4) La ilustración de la muerte del creyente al pecado: el bautismo.
¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su
muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que
como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida
nueva.
a. O no sabéis: Esto implica que Pablo está tratando con conceptos fundamentales los cuales cada
cristiano debe saber.
b. Que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús: La idea detrás de la antigua palabra
griega para bautizados es “sumergir o abrumar algo”. La Biblia utiliza esta idea de ser bautizados de
varias maneras diferentes. Cuando una persona es bautizada en agua, ellos son sumergidos o cubiertos
con agua. Cuando son bautizados con el Espíritu Santo (Mateo 3:11, Hechos 1:5) ellos son
“sumergidos” o “cubiertos” con el Espíritu Santo. Cuando son bautizados con sufrimiento (Marcos
10:39), son “sumergidos” o “cubiertos” con sufrimiento. Aquí, Pablo se refiere a ser bautizados –
“sumergidos” o “cubiertos” en Cristo Jesús.
c. Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como
Cristo resucitó de los muertos: El bautismo de agua del creyente (o, el ser bautizados en Cristo Jesús)
es una dramatización o “actuación” de la “sumersión” del creyente o identificación con Jesús en Su
muerte y resurrección.
i. “De esta y otras referencias al bautismo en los escritos de Pablo, está claro que él no consideraba el
bautismo como una ‘opción extra’ en la vida cristiana”. (Bruce)
d. Somos sepultados juntamente con él . . . como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del
Padre, así también nosotros andemos en vida nueva: Pablo también construye la idea de sumergirse
bajo el agua como una imagen de ser sepultados y salir del agua como una imagen de resucitar de
entre los muertos.
i. Por supuesto, el bautismo también está asociado con la limpieza, pero eso no es particularmente
relevante para el punto de Pablo aquí.
ii. En este sentido, el bautismo es importante como una ilustración de la realidad espiritual, pero no
hace que esa realidad se cumpla. Si una persona no ha muerto espiritualmente y ha sido resucitado
con Jesús, todos los bautismos en el mundo no lo lograrán por ellos.
iii. Pero el punto de Pablo es claro: algo dramático y que cambia la vida pasó en la vida del creyente. No
puedes morir y resucitar sin que esto cambie tu vida. El creyente tiene una muerte y resurrección real
(aunque espiritual) con Jesucristo.
4. (5-10) Considerando las implicaciones de nuestra muerte y resurrección con Jesús.
Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos
en la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él,
para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que
ha muerto, ha sido justificado del pecado. Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos
con él; sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se
enseñorea más de él. Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto
vive, para Dios vive.
a. Plantados juntamente: Esto expresa una unión cercana. La frase “expresa exactamente el proceso
por el cual un injerto es unido con la vida de un árbol … La unión es del tipo más cercano, y la vida de
Cristo fluye hacia él” (Morris). Esto encaja con la imagen de Jesús de permanecer en Él en Juan 15.
i. Esta unión es tanto en su muerte como en su resurrección. Dios tiene ambas experiencias para
nosotros. Pablo expresó una idea similar para su propia vida en Filipenses 3:10-11: a fin de conocerle, y
el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su
muerte, si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos. Algunos están demasiado
listos para ser plantados juntamente en la gloria de la resurrección, pero no están dispuestos a
ser plantados juntamente en su muerte.
b. Así también lo seremos en la de su resurrección: Nuestra participación en la muerte de Jesús hace
nuestra participación en Su resurrección cierta.
i. Es demasiado fácil para algunos cristianos enfocarse solamente en la “vida crucificada”, y no darse
cuenta que es una parte (y una parte esencial) de un panorama más amplio: la preparación para la vida
de resurrección.
c. Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él: La muerte del viejo
hombre es un hecho establecido. Esto sucedió espiritualmente cuando nos identificamos con la muerte
de Jesús en nuestra salvación.
i. El viejo hombre es el yo que sigue el modelo de Adán, la parte de nosotros profundamente arraigada
en la rebelión contra Dios y Sus mandamientos. El sistema de ley no es capaz de tratar con el viejo
hombre, debido a que solo le puede decir al viejo hombre cuál es el estándar justo de Dios. La ley trata
de reformar al viejo hombre, al hacerle “tratar de voltear la página”. Pero el sistema de gracia
entiende que el viejo hombre nunca puede ser reformado. Él debe morir, y para el creyente, el viejo
hombre muere con Jesús en la cruz.
ii. La crucifixión del viejo hombre es algo que Dios hizo en nosotros. Ninguno de nosotros clavó al viejo
hombre a la cruz. Jesús lo hizo, y se nos dice que lo tengamos como si fuera hecho. “En nosotros no
había nada para ni siquiera enfermar o debilitar a nuestro viejo hombre, mucho menos para matarlo
por crucifixión; Dios tuvo que hacer esto”. (Lenski)
iii. En lugar del viejo hombre, Dios le da al creyente un nuevo hombre, un yo que es instintivamente
obediente y agradable a Dios; Este aspecto de nuestra persona es aquel que fue resucitado con Cristo
en Su resurrección. El Nuevo Testamento describe al nuevo hombre para nosotros.
· del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. (Efesios 4:24)
· y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó. (Colosenses 3:10)
d. Para que el cuerpo del pecado sea destruido:Dios utiliza nuestra muerte al viejo hombre, la
naturaleza del pecado, para liberarnos del pecado. Un hombre muerto ya no puede tener autoridad
sobre nosotros, así que debemos de recordar y tener por hecho que el viejo hombre es crucificado
juntamente con él.
i. Los otros dos lugares en el Nuevo Testamento donde se menciona el viejo hombre nos recuerdan de
considerarle destruido, diciéndonos que despojemos del viejo hombre como algo muerto (Efesios
4:22 y Colosenses 3:9). Hablando estrictamente, nosotros no batallamos con el viejo hombre.
Simplemente lo contamos como muerto.
ii. “La maldad entra en nosotros ahora como un intruso y un extraño, y obran estragos, pero no
permanece en nosotros en el trono; es un extranjero, despreciado y no más honrado ni disfrutado.
Estamos muertos al poder reinante del pecado”. (Spurgeon)
e. Sea destruido: Si el viejo hombre está muerto, ¿por qué siento un impulso de pecar dentro de mi?
Viene de la carne, la cual es distinta al viejo hombre. Es difícil describir con precisión la carne; algunos
la han llamado “la proyección en la cual el hombre interno es mostrado”. Nuestro ser interno tiene
deseos, impulsos y pasiones; estás son proyectadas en nuestra mente, en nuestra voluntad y en
nuestras emociones. La carne es lo que actúa el hombre interno.
i. La carne es un problema en la batalla contra el pecado porque ha sido entrenada expertamente en
hábitos pecaminosos por tres fuentes. Primero, el viejo hombre, antes de que fuera crucificado con
Cristo, se entrenó y se “imprimió” en la carne. Segundo, el sistema mundial, en su espíritu de rebelión
contra Dios, puede tener una influencia continua en la carne. Finalmente, el diablo busca tentar e
influenciar la carne hacia el pecado.
ii. Con el viejo hombre muerto, ¿qué hacemos con la carne? Dios nos llama, a participar con Él, en
hacer activamente día a día con la carne lo que Él ya hizo con el viejo hombre: crucificarla (Gálatas
5:24). Pero cuando permitimos que la carne sea influenciada continuamente por los hábitos del pasado
del viejo hombre, el mundo y el diablo, entonces la carne ejercerá una atracción poderosa hacia el
pecado. Si dejamos que el nuevo hombre en nosotros influya la mente, la voluntad y las emociones,
entonces descubriremos que la batalla es menos intensa.
f. A fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado:
Nuestra esclavitud al pecado solo puede ser rota por la muerte. En la película de 1960 de Espartaco,
Kirk Douglas actuó el esclavo fugitivo Espartaco, el cual llevó una breve pero amplia rebelión de
esclavos en la antigua Roma. En un punto de la película, Espartaco dice: “La muerte es la única libertad
que un esclavo conoce. Por eso no le tiene miedo”. Somos hechos libres del pecado porque el viejo
hombre a muerto con Jesús en la cruz. Ahora vive un hombre nuevo, un hombre libre.
g. Habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él: Ya que
hemos muerto al pecado con Jesús, la muerte no se enseñorea más de nosotros. El nuevo hombre no
solamente tiene vida, tiene vida eterna.
h. Mas en cuanto vive, para Dios vive: La nueva vida que se nos concede no nos es dada para que
podamos vivir para nosotros mismos. Con la nueva vida, él para Dios vive. No estamos muertos al
pecado, libres del pecado, y se nos da vida eterna para vivir de la manera que nos plazca, sino para
vivir para agradar a Dios.
i. “Si Dios nos ha dado a ti y a mi una vida enteramente nueva en Cristo, ¿cómo puede ser gastada la
nueva vida a manera de la vieja vida? ¿El espiritual debe vivir como el carnal? ¿Cómo puedes tú, que
eras siervo del pecado, pero que has sido hecho libre por la preciosa sangre, regresar a tú antigua
esclavitud?” (Spurgeon)
ii. Este cambio en la vida de aquel que ha nacido de nuevo era entendida y fue predicha como una
característica del Nuevo Pacto de Dios, donde debido a los nuevos corazones, nuestro ser más
íntimo desea hacer la voluntad de Dios y ser esclavo de la justicia. (Ezequiel 36:26-27)
iii. El undécimo de los 42 artículos originales de la Iglesia de Inglaterra declara esta verdad con una
belleza que solamente un inglés del siglo dieciséis puede expresar: “La gracia de Cristo, o el Espíritu
Santo por él dado, remueve el corazón de piedra, y da un corazón de carne”. Dios quita nuestro
corazón de piedra y nos da un corazón suave de carne.
5. (11-12) Aplicación práctica del principio de nuestra muerte y resurrección con Jesús.
Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor
nuestro. No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus
concupiscencias;
a. Consideraos muertos al pecado: Consideraoses una palabra de contabilidad. Pablo nos dice
que contemos o consideremos al viejo hombre como muerto para siempre. Dios nunca nos llama a
“crucificar” al viejo hombre, pero que lo consideremos ya muerto debido a nuestra identificación con
la muerte de Jesús en la cruz.
b. Consideraos . . . vivos para Dios en Cristo Jesús: La muerte al pecado es solo una parte de la
ecuación. El viejo hombre se a ido, pero el nuevo hombre vive (como fue descrito en Romanos 6:4-5).
c. No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal: Esto es algo que solamente se puede decir al
cristiano, al que a crucificado su viejo hombre con Cristo y se le ha dado un nuevo hombre en Jesús.
Solo a la persona liberada del pecado se le puede decir: “no reine, pues, el pecado”.
i. El cristiano es aquel que es liberado verdaderamente. El hombre o la mujer que aún no se ha
convertido es libre para pecar, pero no es libre para parar de pecar y vivir en justicia, debido a la tiranía
del viejo hombre.
ii. En Jesús, somos hechos libres verdaderamente y ofrecidos la oportunidad de obedecer la inclinación
natural del nuevo hombre, la cual quiere agradar a Dios y darle honor.
d. No reine, pues, el pecado: El viejo hombre está muerto, y hay nueva vida
–libre de pecado– en Jesús. Sin embargo, muchos cristianos nunca experimentan esta libertad. Debido
a la incredulidad, autosuficiencia o ignorancia, muchos cristianos nunca viven en la libertad que Jesús
pagó en la cruz.
i. D. L. Moody solía hablar de una anciana negra en el sur después de la guerra civil. Al ser una antigua
esclava, estaba confundida de su estado y preguntó: “¿Ahora soy libre o no lo soy? Cuando voy con mi
antiguo amo él dice que no soy libre, y cuando voy con mi propia gente, me dicen que lo soy, y no sé si
soy libre o no. Algunas personas me dijeron que Abraham Lincoln firmó una proclamación, pero mi
amo dice que no lo hizo; que él no tenía ningún derecho a hacerlo”.
ii. Este es exactamente el lugar donde están muchos cristianos. Ellos son, y han sido, legalmente
liberados de su esclavitud al pecado, pero están inseguros de esa verdad. Los siguientes versículos nos
dan una ayuda práctica para vivir la libertad que Jesús nos concedió.
6. (13-14) Cómo caminar en la libertad que Jesús nos ha dado.
ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino
presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios
como instrumentos de justicia. Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo
la ley, sino bajo la gracia.
a. Ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino
presentaos vosotros mismos a Dios: Una persona puede ser liberada “oficialmente”, pero aún estar
encarcelada. Si una persona vive en prisión por años y luego es liberada, por lo regular siguen
pensando y actuando como un prisionero. Los hábitos de libertad aún no están arraigados en su vida.
Aquí, Pablo muestra cómo construir los hábitos de libertad en la vida cristiana.
i. En el siglo XIV, dos hermanos pelearon por el derecho de gobernar un ducado en lo que hoy es
Bélgica. El hermano mayor se llamaba Raynald, pero se le conocía comúnmente como “Crassus”, un
sobrenombre latín que significa “gordo”, porque era horriblemente obeso. Después de una odiosa
batalla, el hermano menor de Raynald, Edward, dirigió una revuelta exitosa contra él y asumió el título
de duque sobre sus tierras. Pero en lugar de matar a Raynald, Edward ideó un curioso
encarcelamiento. Se construyó un cuarto dentro del castillo alrededor de “Crassus”, un cuarto con sólo
una puerta. La puerta no estaba con llave, las ventanas no tenían barras, y Edward le prometió a
Raynald que podría recuperar su tierra y su título en cualquier momento que él quisiera. Todo lo que
tenía que hacer era salir del cuarto que lo aprisionaba. El obstáculo de su libertad no estaba en la
puerta o en las ventanas, sino en el mismo Raynald. Al tener sobrepeso, no podía caber por la puerta,
aún cuando era de tamaño normal. Todo lo que Raynald necesitaba hacer era bajar de peso, y luego
caminar hacia la libertad con todo lo que tenía antes de su derrota. Sin embargo, su hermano menor
siguió mandándole una variedad de comidas deliciosas, y el deseo de Raynald de ser libre nunca le
ganó a su deseo de comer. Algunos acusarían a Edward de ser cruel con su hermano mayor, pero él
simplemente contestaría: “Mi hermano no es prisionero. Él puede irse cuando lo desee”. Pero Raynold
se quedó en ese cuarto por diez años, hasta que Edward murió en batalla.
ii. Esto ilustra con precisión la experiencia de muchos cristianos. Jesús les ha dado por siempre libertad,
y ellos pueden caminar en esa libertad del pecado en cualquier momento que deseen. Pero como
siguen cediendo sus apetitos carnales al servicio del pecado, viven una vida de derrota, desánimo y
encarcelamiento.
b. Ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad: Esta es la
primera clave para caminar en la libertad que Cristo Jesús ganó por nosotros. Se nos dice
que no presentemos los miembros de nuestro cuerpo al servicio del pecado. La Nueva Traducción
Viviente comunica bien la idea: No dejen que ninguna parte de su cuerpo se convierta en un
instrumento del mal para servir al pecado.
i. Tus miembros son las partes de tu cuerpo: tus oídos, labios, ojos, manos, mente etc. La idea es muy
práctica: “Tienes ojos. No los uses para servir al pecado. Tienes oídos. No los uses para servir al
pecado”.
ii. Instrumentos pudiera traducirse a armas. Las partes de nuestro cuerpo son armas en la batalla por
una buena vida. Cuando las partes de nuestro cuerpo son cedidas a la justicia, son armas para el bien.
Cuando son cedidas al pecado, son armas para el mal.
iii. Un ejemplo de esto es cómo Dios usó las manos de David para destruir a Goliat para justicia.
Después, el pecado usó los ojos de David para la impiedad cuando miró a Betsabé.
c. Sino presentaos vosotros mismos a Dios: Esta es la segunda clave para caminar en la libertad que
Jesús ha ganado por nosotros. No es suficiente quitar las armas del servicio del pecado. Luego deben
enlistarse para el servicio de la justicia, y, como en cualquier guerra, el lado con armas superiores
generalmente es el que gana.
i. La idea es la misma a la manera en que los sacerdotes del Antiguo Testamento consagraban sus
cuerpos a Dios. La sangre del sacrificio era aplicada en la oreja, al pulgar de mano y pie, mostrando que
esas partes de su cuerpo (y todas las demás) pertenecían a Dios y debían usarse para Su gloria (Éxodo
29:20).
ii. Nos presentamos ante Dios como vivos de entre los muertos. Esto tiene como primera idea que
toda conexión con la vida previa -el viejo hombre- debe ser eliminada. Esa vida esta muerta. Y,
segundo, tiene la idea de obligación, ¡porque le debemos todo a Aquel quien nos ha dado una nueva
vida!
d. Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros: Spurgeon dijo que estas palabras nos dan
una prueba, una promesa y un ánimo.
i. Es una prueba para nuestra reivindicación de ser cristianos. ¿El enojo tiene dominio sobre ti? ¿Qué
tal la murmuración y las quejas? ¿El orgullo? ¿La pereza tiene domino sobre ti? Si el pecado tiene
dominio sobre nosotros, nos debemos preguntar seriamente si en verdad estamos convertidos.
ii. Es una promesa de victoria. No dice que el pecado no va a estar presente en nosotros, porque eso
únicamente será cumplido cuando seamos resucitados en gloria. Pero sí promete que el pecado no
tendrá dominio sobre nosotros debido a la gran obra que Jesús hizo en nosotros cuando nacimos de
nuevo.
iii. Es un ánimo para la esperanza y fortaleza en la batalla contra el pecado. Dios no te ha condenado
bajo el dominio del pecado, te ha hecho libre en Jesús. Esto es un estímulo para el cristiano batallando
contra el pecado, para el nuevo cristiano y para el reincidente.
e. Pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia: Este es el camino, el medio por el cual podemos vivir
en esta libertad. Esto nunca sucederá en una vida cristiana con orientación legalista y de desempeño.
Sucederá mientras vivamos no bajo la ley, sino bajo la gracia.
i. La ley definió claramente el estándar de Dios y nos muestra dónde quedamos cortos. Pero no puede
dar la libertad del pecado que la gracia provee. Recuerda que la gracia reine por la justicia (Romanos
5:21). La gracia, no la ley, provee la libertad y el poder para vivir fuera del pecado.
ii. Esto muestra nuevamente que una vida vivida verdaderamente bajo la gracia será una vida justa. La
gracia jamás es una licencia para pecar. “El tratar estar bajola gracia como una excusa para pecar es
una señal de que uno no está realmente bajo la gracia”. (Bruce)
f. No estáis bajo la ley, sino bajo la gracia: Esta es otra manera de describir el cambio radical en la vida
de alguien que ha nacido de nuevo. Para la persona judía de los días de Pablo, el vivir una vida bajo la
ley era todo. La ley era el camino hacia la aprobación de Dios y la vida eterna. Ahora, Pablo muestra
que, a la luz del Nuevo Pacto, no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia. Su obra en nuestras vidas lo
ha cambiado todo.
i. Pablo ha contestado su pregunta de Romanos 6:1. ¿Por qué no continuamos en el pecado habitual
para que la gracia sobreabunde? Porque cuando somos salvos, cuando nuestros pecados son
perdonados y la gracia de Dios se ha extendido hacia nosotros, somos cambiados radicalmente. El viejo
hombre ha muerto y el nuevo hombre vive.
ii. A la luz de estos cambios extraordinarios, es absolutamente incompatible que una nueva creación en
Jesús se sienta a gusto con su pecado habitual. Un estado de pecado solo puede ser temporal para el
cristiano. Como Spurgeon ha dicho: “La gracia que no cambia mi vida no salvará mi alma”.
iii. Juan declara la misma idea de otra manera: Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel
que peca, no le ha visto, ni le ha conocido . . . Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado,
porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. (1 Juan
3:6 y 9)
iv. Puede que los cambios no lleguen todos al mismo tiempo, y puede que no lleguen a cada área de la
vida al mismo tiempo, pero los cambios llegarán y serán reales e irán incrementándose conforme pasa
el tiempo.
g. Bajo la gracia: Dios nos hace “seguros” para la gracia al cambiarnos mientras recibimos Su gracia; Él
nos libera y nos equipa para vivir justamente delante de Él. Ya que hemos muerto al pecado, es
impensable continuar nuestra antigua práctica del pecado. Una vez que la oruga se ha convertido en
mariposa, la mariposa no tiene ningún negocio en arrastrarse sobre los árboles y hojas como una oruga
nuevamente.
i. “Dios ha cambiado tanto tú naturaleza por Su gracia que cuando pecas serás como un pez en tierra
seca, estarás fuera de tú elemento, y desearás volver al estado correcto otra vez. No puedes pecar,
pues amas a Dios. El pecador puede beber el pecado de la manera que el buey bebe el agua, pero para
ti será como la salmuera del mar. Podrás ser tan necio como para probar los placeres del mundo, pero
no serán placeres para ti”. (Spurgeon)
B. El creyente bajo la gracia y el problema del pecado ocasional.
1. (15) Una nueva pregunta es hecha: ¿Pecaremos (ocasionalmente) porque no estamos bajo la ley
sino bajo la gracia?
¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? En ninguna manera.
a. ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? Pablo nos ha convencido de que
una vida de pecado habitual no es compatible con alguien cuya vida es transformada por gracia. ¿Pero
qué de un pecado ocasional? Si estamos bajo la gracia, no la ley, ¿debemos estar tan preocupados por
un pequeño pecado que se haga aquí o allá?
b. Pecaremos: De nuevo, el tiempo del verbo de la antigua palabra griega pecaremos es importante (el
tiempo aoristo activo). Indica incursionar en el pecado, no el pecado habitual continúo descrito en la
pregunta de Romanos 6:1.
i. “El verbo en el versículo uno es el subjuntivo presente, el cual habla de una acción habitual continua.
El verbo en el versículo quince es el subjuntivo aoristo, refiriéndose a un solo acto”. (Wuest)
2. (16-17) Principios espirituales que necesitamos entender para poder responder la pregunta.
¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a
quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia? Pero gracias a
Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de
doctrina a la cual fuisteis entregados;
a. Si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis:
Sea lo que sea que te presentes a obedecer, te conviertes en su esclavo. Por ejemplo, si yo “obedezco”
mi apetito constantemente, soy un esclavo de él. Así que tenemos la decisión en nuestra
esclavitud: del pecado para muerte o de la obediencia para justicia.
i. De una manera u otra, serviremos a alguien. La opción de vivir nuestra vida sin servir ni al pecado ni a
la obediencia no está abierta para nosotros.
b. Aunque erais esclavos del pecado: Pablo lo pone en el tiempo pasado porque hemos sido
hechos libres de nuestra esclavitud al pecado. Él también dice que hemos sido hecho libres por fe, el
cual él describe como que habéis obedecido de corazón. La fe es puesta en la Palabra de Dios, el cual
él describe como aquella forma de doctrina. Considerándolo todo, el punto es claro: “Tú pusiste tu fe
en Dios y en Su Palabra, y ahora eres libre. Ahora vive cada día de acuerdo con esa libertad”.
i. Como se vio anteriormente en Romanos 6, podemos ser legalmente libres y aún así elegir vivir como
un prisionero. Pablo tiene un mandato y un estímulo para el cristiano: sé lo que eres.
ii. Obedecido de corazón es una descripción maravillosa de la fe. Muestra que la fe viene del corazón,
no solamente de la mente. Muestra que la fe resulta en obediencia porque si realmente creemos en
algo, actuaremos de acuerdo con esa creencia.
c. La frase aquella forma de doctrina es parte de una hermosa imagen. La palabra forma describe un
molde utilizado para darle forma al metal fundido. La idea es que Dios quiere moldearnos: primero
nos derrite por la obra del Espíritu Santo y la Palabra de Dios. Luego nos vierte en Su molde de verdad
–aquella forma de doctrina– y nos forma a Su imagen.
i. Adam Clarke acerca de aquella forma de doctrina: “Aquí el cristianismo es representado bajo la
noción de un molde, en el cual ellos son entregados, y del cual tomaron la impresión de su excelencia.
La figura de este molde es la imagen de Dios, justicia y verdadera santidad, las cuales
fueron estampadas en sus almas al creer en el Evangelio y recibir el Espíritu Santo. Las palabras … se
refieren a la fundición de metal, que, cuando está en estado líquido, se vierte en el molde, para que
pueda recibir la impresión que está hundida o cortada en el molde; se hunde o es cortada en el molde;
y, por lo tanto, las palabras pueden traducirse literalmente, en aquel molde de doctrina en la cual
fuisteis entregados. Ellos fueron fundidos bajo la predicación de la palabra, y luego fueron capaces de
recibir la estampa de su pureza”.
3. (18) ¿Por qué no entonces hemos de pecar ocasionalmente? Porque el pecado no es nuestro amo,
y ya no le servimos.
y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia.
a. Y libertados del pecado: ¿Qué significa ser hechos libres del pecado y ser hechos siervos de la
justicia? Significa que el pecado ya no es tú jefe o tú amo. Ahora la justicia es tu jefe, así que sirve a
la justicia en lugar que al pecado. No está correcto tratar de complacer a tu antiguo jefe cuando
cambias de trabajo.
b. Siervos de la justicia: ¿Qué significa ser un siervo? Un siervo era más que un empleado. El erudito
griego Kenneth Wuest definió la antigua palabra griega para siervos aquí con estos términos:
· Uno que nace en la condición de esclavitud.
· Uno cuya voluntad es ocultada por la voluntad de otro.
· Uno que está atado al amo con lazos que solamente la muerte puede romper.
· Uno que sirve a su amo sin la preocupación de su propio interés.
i. Lo siguiente fueuna vez cierto en cuanto a nuestra esclavitud al pecado:
· Nacimos como esclavos al pecado.
· Nuestra voluntad fue conquistada y hecha cautiva por la voluntad del pecado dentro de nosotros.
· Nuestra esclavitud al pecado era tan fuerte que solo la muerte
-muriendo espiritualmente con Jesús en la cruz- podría romper la esclavitud.
· Estábamos tan esclavizados al pecado que le servimos sin preocuparnos por nuestros propios
intereses, incluso cuando el pecado nos destruía.
ii. Ahora lo siguiente es cierto en cuanto a nuestra servidumbre a la justicia:
· Hemos nacido de nuevo, ahora somos siervos de la justicia.
· Nuestra voluntad es ahora superada por la voluntad de Dios. Es Su voluntad la que nos importa, no la
nuestra.
· Estamos atados a Jesús con lazos que solo la muerte puede romper; pero como Él ha triunfado sobre
la muerte y nos ha dado vida eterna, ¡esos lazos jamás serán rotos!
· Ahora voluntariamente servimos a Jesús sin preocuparnos por nuestros propios intereses (egoístas).
c. Libertados del pecado: Esto significa que nunca más tenemos que pecar. Aunque el pecado es
inevitable hasta que nuestra carne sea resucitada en gloria, no es debido a que Dios haya diseñado un
sistema por el cual debemos pecar.
i. La perfección sin pecado en este cuerpo es una ilusión. El apóstol Juan lo hizo claro en 1 Juan [Link] Si
decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en
nosotros. Pero sabemos que en el poder de Jesús cada uno puede resistir la siguiente tentación, y eso
es lo que Jesús quiere que tengamos en mente.
ii. “Debido a la fragilidad del hombre, el cristiano a intervalos poco frecuentes cede ante la naturaleza
impía y el pecado. Pero el punto es que Dios lo ha constituido de tal manera que él no necesita
hacerlo”. (Wuest)
iii. Es una burla decirle a un esclavo: “No te comportes como un esclavo”, pero puedes decirle eso a
alguien que está en libertad. Cristo Jesús nos dice que ya no nos comportemos como si fuéramos
esclavos del pecado. Hemos sido liberados; ahora debemos pensar y vivir como personas en libertad.
4. (19-23) Cómo evitar esclavizarnos a nosotros mismos.
Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así como para iniquidad presentasteis
vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad
vuestros miembros para servir a la justicia. Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres
acerca de la justicia. ¿Pero qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis?
Porque el fin de ellas es muerte. Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos
de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna. Porque la paga del
pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
a. Hablo como humano, por vuestra humana debilidad: El apóstol Pablo se disculpa por usar la
esclavitud como una ilustración, porque era degradante, y especialmente porque muchos de sus
lectores romanos eran esclavos. Sin embargo, sabía que esta era una ilustración precisa y significativa.
b. Presentasteis vuestros miembros . . . así ahora: Pablo repite un punto que hizo anteriormente.
Primero, presenten vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. Esto significa que no
nos presentamos para trabajar con nuestro antiguo jefe.
i. ¿Te puedes imaginar? Un nuevo trabajo, y el primer día en el nuevo trabajo te sales del trabajo a la
hora del almuerzo y vas a tu antiguo trabajo y le preguntas a tú exjefe lo que quiere que hagas.
¡Simplemente no está bien!
c. La inmundicia y a la iniquidad: Pablo describe un principio arraigado en la naturaleza humana. La
inmundicia conduce a más iniquidad. La justicia conduce a la santificación, que es más justicia. Esto
describe el poder dinámico de nuestros hábitos.
i. Imagínate a cuatro árboles en una hilera: el primero con un año de crecimiento, el segundo con cinco
años, el tercero con diez años, y el último con 15 años. ¿Cuál árbol será más difícil de desarraigar?
Obviamente, cuanto más tiempo estemos arraigados en un comportamiento, más difícil será
desarraigarlo, un principio que funciona para el bien como para el mal.
d. Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia: El punto de Pablo es casi
humorístico. Cuando éramos esclavos del pecado, éramos completamente libres, libres acerca de la
justicia. ¡Que libertad!
e. Qué fruto teníais de aquellas cosas: Para caminar en victoria sobre el pecado, debemos pensar
correctamente sobre el fruto del pecado. Porque el fin de ellas es muerte: El producto final del pecado
es la muerte, no es diversión. Pero el producto final de la justicia es vida eterna.
i. En un momento de tentación, estas verdades pueden verse irreales, así que debemos confiar en la
Palabra de Dios. Cuando somos tentados, la fe nos recuerda del fruto amargo del pecado cuando
nuestros sentimientos se hayan olvidado de ese fruto amargo.
f. Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor
nuestro: Cuando trabajas para el pecado, tú paga es la muerte. Cuando servimos a Dios no recibimos
paga, pero Él nos da gratuitamente el mejor paquete de beneficios imaginable.
i. Paga del pecado: “Cada pecador se gana esto a través de un servicio prolongado, doloroso y difícil.
¡Oh! ¡Que dolores soportan los hombres para llegar al infierno! Temprano y tarde laboran en el
pecado; ¿y no estará la justicia Divina en su deuda si no les pagara sus salarios pendientes?” (Clarke)
g. Contestando su pregunta de Romanos 6:15, Pablo lo ha dejado claro: Como creyentes, tenemos un
cambio de propietario. El cristiano debe luchar incluso contra el pecado ocasional porque debemos de
trabajar para y bajo nuestro nuevo Amo. No es apropiado para nosotros trabajar para nuestro ex amo.
©2020 The Enduring Word Comentario bíblico en español de David Guzik – ewm@[Link]

ROMANOS 7 – LA DEBILIDAD DE LA LEY ES EXPUESTA


A. Muerte a la ley
1. (1-3) La ley tiene autoridad solo sobre los vivos.
¿Acaso ignoráis, hermanos (pues hablo con los que conocen la ley), que la ley se enseñorea del
hombre entre tanto que éste vive? Porque la mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras
éste vive; pero si el marido muere, ella queda libre de la ley del marido. Así que, si en vida del
marido se uniere a otro varón, será llamada adúltera; pero si su marido muriere, es libre de esa ley,
de tal manera que si se uniere a otro marido, no será adúltera.
a. La ley se enseñorea:En Romanos 6:14, Pablo nos dijo que no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.
Después de la discusión en Romanos 6:15-23 en cuanto a las implicaciones prácticas de esto, él ahora
explica de manera más detallada cómo es que ya no estamos bajo el dominio de la ley.
b. La ley se enseñorea del hombre: La antigua redacción griega aquí no tiene la palabra “la” antes
de ley. Esto significa que Pablo habla de un principio más amplio que la Ley de Moisés. La ley que
se enseñorea del hombre incluye la ley de Moisés, pero hay un principio más amplio de la ley
comunicado por la creación y la consciencia, y éstas también se enseñorea[n] del hombre.
c. La ley se enseñorea del hombre entre tanto que éste vive: Pablo toma el punto que la muerte pone
fin a todas las obligaciones y contratos. Una esposa ya no está obligada a su marido si él muere porque
la muerte termina ese contrato. Si el marido muere, ella queda libre de la ley del marido.
2. (4) Nuestra muerte con Jesús nos libera de la ley.
Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo, para que
seáis de otro, del que resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.
a. También vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo:
En Romanos 6:3-8, Pablo explicó cuidadosamente que morimos con Jesús y también hemos resucitado
con Él, aunque Pablo solo habló de nuestra muerte al pecado. Ahora él explica que nosotros también
morimos a la ley.
i. Algunos podrían pensar, “Sí, fuimos hechos salvos por gracia, pero debemos vivir bajo la ley para
agradar a Dios”. Aquí Pablo lo pone en claro que los creyentes han muerto a la ley en la medida que
representa un principio de vida o una manera de estar justos ante Dios.
ii. “Los creyentes han terminado con la ley. No es para ellos una opción como camino de salvación. No
buscan estar bien con Dios al obedecer algún tipo de ley, como lo han hecho los adherentes de casi
todas las religiones”. (Morris)
b. Para que seáis de otro: Sin embargo, no fuimos hechos libres de la ley para que podamos vivir para
nosotros mismos; somos libres para ser de Jesús y para que podamos llevar fruto para Dios.
3. (5) El problema con la ley.
Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas que eran por la ley obraban en
nuestros miembros llevando fruto para muerte.
a. Mientras estábamos en la carne: Bajo la ley, no llevábamos fruto para Dios. En cambio,
estábamos llevando fruto para muerte, porque la ley obraba las pasiones del pecado dentro de
nosotros.
b. Llevando fruto para muerte: Pablo explicará este problema de la ley en más detalle en Romanos
7:7-14. Pero ahora vemos su punto: que solo llegamos completamente al lugar de llevar fruto para
Dios cuando somos hechos libres de la ley.
4. (6) Libres de la ley.
Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de
modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra.
a. Pero ahora estamos libres de la ley: Pablo resume el tema de Romanos 7:1-5. Debido a que hemos
muerto con Jesús en el calvario, estamos muertos a la ley y estamos libres de su dominio sobre
nosotros como un principio de justificación o de santificación.
i. La ley no nos justifica; no nos hace justos ante Dios. La ley no nos santifica; no nos lleva a un lugar
más íntimo con Dios ni nos hace más santos.
b. De modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu: Nuestra libertad no es dada para que
paremos de servir a Dios, sino para que podamos servirle mejor, bajo el régimen nuevo del Espíritu y
no bajo el régimen viejo de la letra.
i. ¿Qué tan bien sirvesbajo el régimen nuevo del Espíritu? Es una lastima que muchos sirven al pecado
o al legalismo con más devoción que aquellos que debieran de servir a Dios con el régimen nuevo del
Espíritu. Es una lastima cuando el temor nos motiva más que el amor.
B. Nuestro problema con la ley perfecta de Dios.
1. (7a) Pablo pregunta: ¿La ley es (igual al) pecado?
¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado?
a. ¿La ley es pecado? Si seguimos el pensamiento podemos entender cómo alguien podría inferir esto.
Pablo insistió que debemos morir a la ley para llevar fruto a Dios. Alguno podría pensar: “¡Seguramente
hay algo malo con la ley!”
2. (7b) No, la ley es buena porque nos revela el pecado.
En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la
codicia, si la ley no dijera: No codiciarás.
a. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley: La ley es como una máquina de rayos-x; revela lo que
está allí, pero que estaba oculto. No puedes echarles la culpa a los rayos-x por lo que exponen.
b. Porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás: La ley establece el “límite de
velocidad” para que sepamos exactamente si vamos demasiado rápido. Puede ser que nunca sepamos
que estamos pecando en muchas áreas (como en el caso de la codicia) si la ley no nos lo muestra
específicamente.
3. (8) El pecado corrompe el mandamiento (la ley).
Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la ley
el pecado está muerto.
a. Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento: Pablo describe la dinámica en donde la
advertencia “no hagas eso” se puede convertir en un llamado de acción debido a nuestros corazones
pecaminosos y rebeldes. No es la culpa del mandamiento, pero es nuestra culpa.
i. En su libro Confesiones, el gran teólogo de la antigua iglesia Agustín describió cómo la dinámica obró
en su vida mientras era un hombre joven: “Había un árbol de peras cerca de nuestro viñedo lleno de
fruto. Una noche de tormenta nosotros, jóvenes pícaros, nos propusimos para robarlo y llevarnos los
despojos. Tomamos una gran cantidad de peras, no para comerlas nosotros, sino para arrojarlas a los
puercos, aunque comimos las suficientes para tener el placer de la fruta prohibida. Estas eran buenas
peras, pero no eran las peras que mi alma miserable codiciaba, porque yo tenía mejores en casa. Yo las
tomé simplemente para convertirme en un ladrón. El único banquete que tuve fue el banquete de
iniquidad, el cual disfruté hasta lo máximo. ¿Qué fue lo que yo amaba del robo? ¿Fue el placer de
haber actuado en contra de la ley? El deseo de robar fue despertado simplemente por la prohibición
de robar”.
ii. En la historia americana, sabemos que la Enmienda de Prohibición no detuvo el beber alcohol. En
muchas maneras hizo el beber más atractivo a las personas, debido a nuestro deseo de romper límites
puestos por un mandamiento.
iii. Una vez que Dios establece un límite para nosotros, inmediatamente nos da tentación de cruzar esa
barrera. Esto no es culpa de Dios o de Su barrera, sino de nuestros corazones pecaminosos.
b. El pecado, tomando ocasión por el mandamiento: La debilidad de la ley no está en la ley, está en
nosotros. Nuestros corazones son tan malvados que pueden encontrar la ocasión de toda codicia de
algo bueno como la ley de Dios.
i. “La palabra ocasión en la versión original es un término militar que significa una base de operaciones.
La prohibición provee un trampolín del cual el pecado está demasiado listo para despegar”. (Harrison)
ii. Un hotel frente al mar en Florida estaba preocupado de que las personas trataran de pescar desde
los balcones, así que pusieron un letrero que decía: “NO PESCAR DESDE EL BALCÓN”. Tuvieron
problemas constantes con personas pescando desde sus balcones, con hilos y pesas quebrando
ventanas y molestando a las personas en las habitaciones de abajo. Finalmente resolvieron el
problema al quitar los letreros, y nadie pensó de pescar desde los balcones. Debido a nuestra
naturaleza caída, la ley en realidad puede funcionar como una invitación a pecar.
c. Sin la ley el pecado está muerto: Esto muestra lo grande que es la maldad del pecado: puede tomar
algo bueno y santo como la ley y torcerla para promover maldad. El pecado deforma el amor en lujuria,
un deseo honesto de mantener a la familia en uno de avaricia, y la ley en un promotor del pecado.
4. (9) El estado de inocencia de Pablo antes de conocer la ley.
Y yo sin la ley vivía en un tiempo; pero venido el mandamiento, el pecado revivió y yo morí.
a. Y yo sin la ley vivía en un tiempo: Los niños pueden ser inocentes antes de que ellos conozcan o
entiendan lo que la ley requiere. Esto es a lo que se refiere Pablo cuando dice yo sin la ley vivía en un
tiempo.
i. “Él no está vivo con la vida de la que los escritures del Nuevo Testamento hablan tan a menudo. Él
está vivo en el sentido de que nunca ha sido condenado a la muerte como resultado de una
confrontación con la ley”. (Morris)
i. “Él estaba bastante seguro en medio de todos sus pecados y maldad. Él estaba vivo en el sentido de
que un golpe mortal aún no lo había matado. Se sentaba seguro en la casa de su ignorancia como un
hombre que vive en un volcán pensando que todo está bien”. (Lenski)
b. Pero venido el mandamiento, el pecado revivió y yo morí: Cuando llegamos a conocer la ley, la ley
nos muestra nuestra culpa y excita nuestra rebelión, provocando más pecado y muerte.
5. (10-12) El pecado corrompe la ley y derrota su propósito de dar vida; una vez que la ley ha sido
corrompida por el pecado, trae muerte.
Y hallé que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte; porque el
pecado, tomando ocasión por el mandamiento, me engañó, y por él me mató. De manera que la ley
a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno.
a. Y hallé que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte: El pecado
hace esto por engaño. El pecado nos engaña:
· Debido a que el pecado promete falsamente satisfacción.
· Debido a que el pecado clama falsamente una excusa adecuada.
· Debido a que el pecado promete falsamente un escape del castigo.
b. Porque el pecado . . . me engañó: No es la ley que nos engaña, pero es el pecado el cual usa la ley
como una ocasión para rebelión. Esto es el porqué Jesús dijo: conoceréis la verdad, y la verdad os hará
libres (Juan 8:32). La verdad nos hace libres del engaño del pecado.
c. Y por él me mató: El pecado, cuando es seguido, lleva a la muerte, no a la vida. Uno de los mayores
engaños de Satanás es hacernos pensar que el pecado es algo bueno del cual un Dios desagradable nos
quiere privar. Cuando Dios nos advierte que nos alejemos del pecado, nos advierte de algo que
nos matará.
d. De manera que la ley a la verdad es santa: Pablo entiende cómo alguien puede tomar esto para
decir que él está en contra de la ley, pero no lo está. Es verdad que debemos morir al pecado
(Romanos 6:2) y que debemos morir a la ley (Romanos 7:4). Pero eso no debe entenderse como si
Pablo cree que el pecado y la ley están en la misma canasta. Sin embargo, el pecado corrompe la obra
o el efecto de la ley, así que debemos morir a ambos.
C. El propósito y carácter de la ley.
1. (13) La ley expone y magnifica el pecado.
¿Luego lo que es bueno, vino a ser muerte para mí? En ninguna manera; sino que el pecado, para
mostrarse pecado, produjo en mí la muerte por medio de lo que es bueno, a fin de que por el
mandamiento el pecado llegase a ser sobremanera pecaminoso.
a. El pecado, para mostrarse pecado, produjo en mí la muerte por medio de lo que es bueno: Aunque
la ley provoca nuestra naturaleza pecaminosa, esto puede usarse para bien porque expone de una
manera más dramática nuestra profunda maldad. Después de todo, si el pecado puede utilizar algo tan
bueno como la ley para su beneficio a promover la maldad, muestra lo malvado que es el pecado.
i. Necesitamos que el pecado se muestre pecado, porque siempre quiere esconderse en nosotros y
ocultar su verdadera profundidad y fuerza. “Este es uno de los resultados más deplorables del pecado.
Nos hace daño en mayor parte al quitarnos la capacidad de saber cuanto estamos heridos. Socava la
constitución del hombre, y sin embargo, lo lleva a presumir de una vitalidad inagotable; le hace que
mendigue y le dice que es rico; le desnuda y le hace que se glorié en sus vestidos elegantes”.
(Spurgeon)
ii. “La ley, por lo tanto, es el gran instrumento en las manos de un ministro fiel, para alarmar y
despertar a los pecadores”. (Clarke)
b. A fin de que por el mandamiento el pecado llegase a ser sobremanera pecaminoso: El pecado “se
hace más pecaminoso” a la luz de la ley en dos maneras. Primero, el pecado se vuelve sobremanera
pecaminoso en contraste con la ley. Segundo, el pecado se vuelve sobremanera pecaminoso debido a
que la ley provoca su naturaleza malvada.
i. “En lugar de ser una dinamo que nos da poder para vencer, la Ley es un imán que saca de nosotros
todo tipo de pecado y corrupción”. (Wiersbe)
ii. Sobremanera pecaminoso: “¿Por qué no dijo: ‘sobremanera negro’, o ‘sobremanera horrible’ o
‘sobremanera mortal’? Por qué, porque no hay nada en el mundo tan malo como el pecado. Cuando
quiso usar la peor palabra que pudo encontrar para llamar al pecado, lo llamó por su propio nombre y
lo reiteró: ‘pecado’, ‘sobremanera pecaminoso’”. (Spurgeon)
2. (14) La ley espiritual no puede retener a un hombre carnal.
Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado.
a. Mas yo soy carnal: La palabra carnal simplemente significa “de la carne”. Pablo reconoce que una
ley espiritual no puede ayudar a un hombre carnal.
i. Carnal usa la antigua palabra griega sarkikos, la cual significa, “caracterizado por la carne”. En este
contexto habla de la persona que puede y debe hacer cosas de manera diferente pero no lo hace.
Pablo ve esta carnalidad en si mismo, y sabe que la ley, a pesar de que es espiritual, no tiene la
respuesta para su naturaleza carnal.
b. Vendido al pecado: Pablo está en servidumbre al pecado y la ley no le puede ayudar. Él es como un
hombre arrestado por un crimen y encarcelado. La ley solo le puede ayudar si él es inocente, pero
Pablo sabe que él es culpable y que la ley argumenta en contra de él, no a su favor.
c. Aunque Pablo dice que él es carnal, no significa que él no es cristiano. Su conocimiento de su
carnalidad es evidencia que Dios a hecho una obra en él.
i. Lutero acerca de “mas yo soy carnal, vendido al pecado”:“Esa es la prueba del hombre sabio y
espiritual. Él sabe que es carnal, y está disgustado consigo mismo; así es, él se odia a si mismo y alaba a
la Ley de Dios, la cual él reconoce debido a que es espiritual. Pero la prueba del hombre carnal necio es
esta: que se considera a si mismo espiritual y está satisfecho de sí mismo”.
D. La lucha de la obediencia en nuestra propia fuerza.
1. (15-19) Pablo describe su sentido de impotencia.
Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago. Y si
lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena. De manera que ya no soy yo quien hace
aquello, sino el pecado que mora en mí. Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien;
porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. Porque no hago el bien que quiero, sino el
mal que no quiero, eso hago.
a. Porque lo que hago, no lo entiendo: El problema de Pablo no es falta de deseo, él quiere hacer lo
que es correcto (pues no hago lo que quiero). Su problema no es conocimiento, él sabe lo que es
correcto. Su problema es falta de poder: porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. Le
falta poder porque la ley no da poder.
i. La ley dice: “Aquí están las reglas y es mejor que las guardes”. Pero no nos da poder para guardar la
ley.
b. Ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí: ¿Pablo está negando su
responsabilidad como pecador? No. Él reconoce que cuando él peca, él actúa en contra de su
naturaleza como una nueva criatura en Cristo Jesús. El cristiano debe reconocer su pecado, pero darse
cuenta que el impulso de pecar no viene de lo que realmente somos en Cristo Jesús.
i. “Para ser salvo del pecado, un hombre debe al mismo tiempo poseerlo y repudiarlo; es esta paradoja
práctica la que se refleja en este versículo. Un verdadero santo puede decirlo en un momento de
pasión, pero es mejor que un pecador no lo haga un principio”. (Wuest)
2. (20-23) La batalla entre dos esclavos.
Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. Así que, queriendo yo
hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. Porque según el hombre interior, me deleito en la
ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me
lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.
a. Hallo esta ley: que el mal está en mí: Cualquiera que haya intentado hacer el bien está consciente
de esta lucha. Nunca sabemos lo difícil que es dejar de pecar hasta que lo intentamos. “Ningún hombre
sabe lo malo que es hasta que ha tratado ser bueno”. (C.S. Lewis)
b. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios: Pablo sabe que su
verdadero hombre interior se deleita en la ley de Dios. Él entiende que el impulso del pecado viene
de otra ley en mis miembros. Pablo sabe que su “verdadero yo” es aquel que se deleita en la ley de
Dios.
i. El viejo hombre no es el verdadero Pablo; el viejo hombre está muerto. La carne no es el verdadero
Pablo; la carne está destinada a morir y ser resucitada. El nuevo hombre es el verdadero Pablo; ahora el
reto de Pablo es vivir como Dios le a hecho.
ii. Existe un debate entre los cristianos sobre si Pablo era cristiano durante la experiencia que él
describe. Algunos miran su lucha contra el pecado y creen que debió haber sido antes de que él naciera
de nuevo. Otros creen que él es solo un cristiano batallando con el pecado. En cierto sentido, esta es
una pregunta irrelevante, pues es la batalla que cualquiera enfrenta cuando intenta obedecer a Dios
con sus propias fuerzas. Esta experiencia de lucha y derrota es algo que a un cristiano le puede pasar,
pero algo que un no-cristiano solopuede experimentar.
iii. Morris citando a Griffith Thomas: “El punto de los pasajes es que describen a un hombre que está
tratando ser bueno y santo por sus propias fuerzas pero es golpeado de nuevo cada vez por el poder
del pecado que mora en él; por lo tanto se refiere a cualquiera, regenerado o no regenerado”.
c. Que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado: El pecado es
capaz de librar batalla dentro de Pablo y ganar debido a que no hay otro poder en sí mismo queno sea
él, para dejar de pecar. Pablo queda atrapado en la impotencia de intentar luchar contra el pecado en
la fuerza de uno mismo.
E. La victoria hallada en Cristo Jesús.
1. (24) La desesperación y perspectiva de Pablo.
¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?
a. ¡Miserable de mí! La antigua palabra griega para miserable es más literalmente, “miserable por el
agotamiento de un trabajo duro”. Pablo está completamente agotado y miserable debido a su esfuerzo
sin éxito de agradar a Dios bajo el principio de la Ley.
i. “Vale la pena tener en cuenta que los grandes santos a través de la historia no suelen decir, ‘¡Qué
bueno soy!’, Sino que tienden a lamentar su pecaminosidad”. (Morris)
ii. El legalismo siempre lleva a una persona cara a cara con su propia miseria, y si continúa en el
legalismo, reaccionará de una de dos maneras. O negarán su miseria y se convertirán en fariseos
autosuficientes, o se desesperarán por su miseria y dejarán de seguir a Dios.
b. ¡Miserable de mí! Todo el tono de la declaración muestra que Pablo está desesperado por
liberación. Él está abrumado con un sentido de su propia impotencia y pecaminosidad. Debemos de
llegar al mismo lugar de desesperación para encontrar victoria.
i. Tu deseo debe ir más allá de una vaga esperanza de ser mejor. Debes clamar contra ti mismo y
clamar a Dios con la misma desesperación que tuvo Pablo.
c. Quien me librará: La perspectiva de Pablo finalmente se vuelve hacia algo (en realidad,
hacia alguien) fuera de sí mismo. Pablo se ha referido a sí mismo unas 40 veces desde Romanos 7:13.
En el hoyo de su lucha sin éxito contra el pecado, Pablo se volvió completamente a enfocarse y
obsesionarse en si mismo. Este es el lugar de cualquier creyente que vive bajo la ley, que se ve a si
mismo y a su desempeño personal en lugar de mirar primero a Jesús.
i. Las palabras “Quién me librará” muestra que Pablo se ha dado por vencido, y pide “¿Quién me
librará?” en lugar de “¿Cómo me he de librar?”
ii. “No es la voz de alguien que está desanimado o dudando, sino de una persona que anhela
liberación”. (Poole)
d. ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? Cuando Pablo describe este cuerpo de muerte,
algunos comentaristas ven una referencia a los antiguos reyes que atormentaban a sus prisioneros al
encadenarlos a cadáveres en descomposición. Pablo anhelaba ser liberado del miserable cuerpo de
muerte encadenado a él.
i. “Era costumbre de los antiguos tiranos, cuando deseaban someter a los hombres a los castigos más
terribles, atarles un cadáver, poniéndolos espalda con espalda; y allí estaba el hombre vivo, con un
cuerpo muerto atado a él, descomponiéndose, pudriéndose, corrompiéndose, y este él debía de
arrastrar a cualquier lugar que fuera. Ahora, esto es lo que el cristiano debe hacer. Él tiene dentro de él
la nueva vida; tiene un principio viviente y inmortal, que el Espíritu Santo ha puesto en él, pero siente
que cada día debe arrastrar consigo este cuerpo muerto, este cadáver, algo tan repugnante, tan
horrible, tan abominable para su nueva vida, como un cadáver muerto y apestoso lo sería para un
hombre vivo”. (Spurgeon)
ii. Otros ven una referencia al pecado en general, como Murray: “Cuerpo ha sido tomado a
significar masa y cuerpo de muerte como todala masa de pecado. Por lo tanto, lo que Pablo desea es
ser librado del pecado en todos sus aspectos y consecuencias”.
iii. “Por el cuerpo de muerte él quiere decir toda la masa de pecado, o aquellos ingredientes del cual
todo el hombre está compuesto; excepto que en él quedaron solo reliquias, por los lazos cautivos de
los cuales estaba retenido”. (Calvino)
2. (25) Pablo finalmente mira fuera de sí mismo hacia Jesús.
Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de
Dios, mas con la carne a la ley del pecado.
a. Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro: Finalmente, Pablo mira fuera de sí mismo y a
Jesús. Tan pronto como él ve a Jesús, él tiene algo por que dar gracias a Dios, y le da gracias a Dios por
Jesucristo Señor nuestro.
i. Por significa que Pablo ve a Jesús parado entre él y Dios, proveyendo el camino a Dios. Señor significa
que Pablo ha puesto a Jesús en el lugar correcto, como Señor y amo de su vida.
b. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado: Él
reconoce el estado de lucha, pero da gracias a Dios por la victoria en Jesús. Pablo no pretende que al
ver a Jesús se desaparece la lucha: Jesús obra por nosotros, no en lugar de nosotros en la batalla
contra el pecado.
i. La gloriosa verdad permanece: ¡hay victoria en Jesús! Jesús no vino y murió solo para darnos más
reglas o reglas mejores, sino para vivir su victoria a través de aquellos que creen. El mensaje del
evangelio es que hay victoria sobre el pecado, el odio, la muerte y toda maldad mientras rendimos
nuestras vidas a Jesús y le dejamos que viva la victoria a través de nosotros.
c. Por Jesucristo Señor nuestro: Pablo muestra que aunque la ley es gloriosa y buena, no puede
salvarnos, y necesitamos un Salvador. Pablo nunca encontró paz, ni alabanza a Dios hasta que miró
fuera de sí mismo y más allá de la ley a su Salvador, Cristo Jesús.
i. Tú pensabas que el problema era que no sabías qué hacer para salvarte, pero la ley llegó como un
maestro, te enseñó todo lo que debías hacer y tú aún no podías lograrlo. No necesitas a un maestro,
necesitas a un Salvador.
ii. Tú pensabas que el problema era que no tenías la suficiente motivación, pero la ley llegó como un
entrenador para darte ánimo en lo que debías hacer, pero aún así no lo hiciste. No necesitas a un
entrenador o a un orador motivacional, necesitas a un Salvador.
iii. Tú pensabas que el problema era que no te conocías biena ti mismo, pero la ley llegó como un
doctor y te diagnosticó perfectamente tu problema de pecado, pero la ley no te podía sanar. No
necesitas a un doctor, necesitas a un Salvador.
©2020 The Enduring Word Comentario bíblico en español de David Guzik – ewm@[Link]

ROMANOS 8 – UNA NUEVA Y MARAVILLOSA VIDA EN EL ESPÍRITU


A. Vida en el Espíritu contrastada con la vida en la carne.
1. (1) No hay condenación.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan
conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
a. Ahora, pues, ninguna condenación hay: La simple declaración de ninguna condenación viene a
aquellos que están en Cristo Jesús. Ya que el Dios el Padre no condena a Jesús, tampoco Él condenará
a aquellos que están en Jesús. Ellos no están condenados, no serán condenados, y
no puedenser condenados.
i. El “ahora, pues” de Pablo es importante. Significa que lo que él dice viene de un argumento lógico. Es
como si Pablo comenzara, “Puedo probar lo que digo aquí”. Esto es lo que él prueba: si somos uno con
Jesús y Él es nuestra cabeza, no podemos ser condenados. No puedes absolver a la cabeza y condenar
la mano. No puedes ahogar al pie mientras la cabeza esté fuera del agua. Unidos a Él, escuchamos el
veredicto: “ninguna condenación”.
ii. En Cristo: “Esta frase quiere decir que hay una unión mística y espiritual entre Cristo y los creyentes.
Esto a veces es expresado como Cristo estando en ellos… y aquí como estar ellos en Cristo. Cristo está
en los creyentes por Su Espíritu, y los creyentes están en Cristo por la fe”. (Poole)
iii. El veredicto no es “menos condenación”. Ahí es donde muchos creen que están, pensando que
nuestra posición a mejorado en Jesús. No ha mejorado, ha sido transformada completamente,
cambiada a ninguna condenación.
iv. Quizás debiéramos considerar el otro lado de la moneda: Si no estás en Cristo Jesús, hay
condenación para ti. “No es una tarea placentera tener que hablar de este asunto; pero ¿quiénes
somos nosotros para pedir tareas placenteras? Lo que Dios ha atestiguado en las Escrituras es la suma
y sustancia de lo que los siervos del Señor deben testificar a la gente. Si no estás en Cristo Jesús, y estás
caminando en pos de la carne, no has escapado de la condenación”. (Spurgeon)
b. Ninguna condenación: Este lugar de confianza y paz viene después de la confusión y el conflicto
en Romanos 7. Ahora Pablo ve a Jesús y encuentra su posición en Él. Pero este capítulo es mucho más
que una respuesta a Romanos 7; une pensamientos desde el comienzo de esta carta.
i. Romanos 8 comienza con ninguna condenación; termina con ninguna otra cosa creada nos podrá
separar, y en medio no hay derrota.
c. Los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu: Estas palabras no se encuentran
en los manuscritos primitivos del Libro de los Romanos y no fluyen bien con el contexto de Pablo aquí.
Quizás fueron añadidas por un escribiente el cual lo colocó por error o quizás pensó que él podría
“ayudar” a Pablo al agregar estas palabras de Romanos 8:4.
i. Si bien es cierto que aquellos que están en Cristono deberían ni consistentemente andan conforme a
la carne, sino conforme al Espíritu, pero esta no es una condición para su estatus de ninguna
condenación. Nuestra posición en Jesús es la razón de nuestra posición de ninguna condenación.
ii. “Los hombres más eruditos nos aseguran que no es parte del texto original. No puedo justo ahora
entrar en las razones de esta conclusión, pero son razones muy buenas y sólidas. Las copias más
antiguas no la contienen, las versiones no la sostienen, y los padres que citaron abundantemente la
Escritura no citan esta oración”. (Spurgeon)
d. Ninguna condenación: Recibimos esta gloriosa declaración de la corte de Dios. La recibimos,
aunque merezcamos condenación. La recibimos porque Jesús llevó la condenación que merecíamos y
nuestra identidad ahora se encuentra en Él. Así como Él ya no está condenado, tampoco nosotros.
2. (2-4) El contraste entre la vida en el Espíritu y la vida en la carne.
Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.
Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en
semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; para que la
justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al
Espíritu.
a. La ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte: La ley
del pecado y de la muerte era una ley fuerte y aparentemente absoluta. Cada pecado que cometemos
y cada cementerio que vemos lo comprueba. Pero la ley del Espíritu de vida en Cristo es aún más
fuerte, y la ley del Espíritu nos libera de la ley del pecado y de la muerte.
i. Somos hechos libres de la ley del pecado. A pesar de que él inevitablemente lo hace, el cristiano
no tiene que pecar, porque él ha sido librado del dominio del pecado. Somos librados de la ley de
la muerte; la muerte ya no tiene poder duradero contra el creyente.
ii. Romanos 8:1 nos dice que somos libres de la culpa del pecado. Romanos 8:2 nos dice que somos
libres del poder del pecado.
b. Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne: La ley puede hacer
muchas cosas. Nos puede guiar, enseñar y contar acerca del carácter de Dios. Pero la ley no puede dar
energía a nuestra carne; nos puede dar el estándar, pero no puede darnos el poder para agradar a
Dios.
i. Morris, citando a Manson: “La ley de Moisés tiene derecho pero no poder; la ley del pecado tiene
poder pero no derecho; la ley del Espíritu tiene derecho y poder”.
ii. “La ley es débil para nosotros, porque somos débil para ella: el sol no le puede dar luz a un ojo ciego,
no por alguna impotencia en sí mismo, sino simplemente por la incapacidad del sujeto sobre el que
brilla”. (Poole)
c. Por cuanto era débil por la carne: La ley es débil debido a que habla a nuestra carne. Viene a
hombres carnales y les habla como hombres carnales. Pero la obra del Espíritu nos transforma por la
crucifixión del viejo hombre e imparte al nuevo hombre, un principio superior que la carne.
i. “Una vid no produce uvas por una Enmienda del Parlamento; éstos son el fruto de la propia vida de la
vid; así la conducta que se conforma al estándar del Reino no se produce por ninguna demanda, ni
siquiera por la de Dios, sino que es el fruto de la naturaleza divina que Dios da como resultado de lo
que Él ha hecho en y por Cristo”. (Hooke)
d. Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo:
La ley no podía derrotar al pecado; solamente podía detectar el pecado. Solamente Jesús
puede derrotar al pecado, y Él hizo exactamente eso a través de Su obra en la cruz.
e. Enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado: Para poder derrotar al pecado, Jesús tuvo que
identificarse con aquellos atados por él, viniendo en semejanza de carne de pecado. Bajo la inspiración
del Espíritu Santo, Pablo eligió cuidadosamente sus palabras aquí, indicando que Jesús no estaba en el
pecado de la carne, pero que Él se identificó con la carne totalmente.
ii. No podemos decir que Jesús vino en la carne de pecado, ya que Él estaba sin pecado. No podemos
decir que Jesús vino en semejanza de la carne, porque Él en realidad fue humano, no solo como un
humano. Pero podemos decir que Jesús vino en semejanza de carne de pecado porque, a pesar de que
fue humano, no tenía pecado en Sí mismo.
iii. Condenó al pecado en la carne: El pecado fue condenado en la carne de Jesús cuando llevó la
condenación que nosotros merecíamos. Y como estamos en Cristo, la condenación que merecemos nos
pasa por alto.
f. Para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros: Debido a que Jesús cumplió la justicia de la
ley, y porque estamos en Cristo, la ley se cumple en nosotros. La ley es cumplida en nosotros en cuanto
a la obediencia, porque la justicia de Jesús nos representa. La ley es cumplida en nosotros en cuanto
al castigo, porque cualquier castigo demandado por la ley fue derramado sobre Jesús.
i. Pablo no dice que nosotros cumplimos la justicia de la ley. Él dice cuidadosamente que la justicia de
la ley es cumplidaen nosotros. No es cumplida por nosotros, sino en nosotros.
ii. Jesús es nuestro sustituto. Jesús fue tratado como un pecador para que nosotros pudiéramos ser
tratados como justos.
g. En nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu: Las personas que
disfrutan esto son aquellas que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Su vida
está marcada por la obediencia al Espíritu Santo, no por la obediencia a la carne.
i. Dios quiere que el Espíritu gobierne sobre nuestra carne. Cuando permitimos que la carne reine
sobre el Espíritu, nos encontramos atados por los patrones pecaminosos y la desesperación que
marcaron la vida de Pablo en su lucha de “Romanos 7”. Nuestro andar -el patrón de nuestra vida- debe
ser conforme al Espíritu, no conforme a la carne.
ii. Andando en el Espíritu significa que el curso, la dirección, el progreso de la vida de uno está dirigido
por el Espíritu Santo. Es un movimiento continuo y progresivo.
iii. “Observe cuidadosamente que la carne está allí: él no anda en pos de ella, pero está allí. Está allí,
esforzándose y haciendo guerra, fastidiando y entristeciendo, y allí seguirá hasta que él sea llevado al
cielo. Esta allí como extranjero y una fuerza detestable, y no allí para tener dominio sobre él. Él no
anda tras ella, ni le obedece. Él no la acepta como su guía, ni permite que le conduzca hacia la
rebelión”. (Spurgeon)
3. (5-8) Lo inutilidad de tratar de agradar a Dios en la carne.
Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las
cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y
paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de
Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.
a. Piensan en las cosas de la carne: Pablo nos da una manera fácil de saber si caminamos en el Espíritu
o caminamos en la carne: el ver simplemente en qué cosas piensan nuestras mentes. La mente es el
campo de batalla estratégico donde luchan la carne y el Espíritu.
i. No debemos pensar que los que piensan en las cosas de la carne son solo los pecadores notorios.
Pueden ser personas nobles que tienen buenas intenciones. Pedro tenía buenas intenciones cuando le
dijo a Jesús que evitara la cruz, pero Jesús le respondió a Pedro con estas palabras fuertes: me eres
tropiezo, porqueno pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres (Mateo 16:23).
b. Porque el ocuparse de la carne es muerte: Cuando nuestras mentes están ocupadas en las cosas de
la carne (ocuparse de la carne) traemos muerte a nuestras vidas. Pero el ocuparse del Espíritu
trae vida y paz.
i. Sin embargo, debemos protegernos contra una espiritualidad falsa y ver que Pablo se refiere a la
carne hasta este punto como un instrumento de rebelión contra Dios. Pablo no se refiere a las
necesidades físicas y emocionales normales de las cuales podemos pensar, solamente de la
gratificación pecaminosa de esas necesidades.
c. Los designios de la carne son enemistad contra Dios: La carne batalla en contra de Dios debido a
que no quiere ser crucificada ni entregada al Señor Jesucristo. No quiere vivir Gálatas [Link] Pero los
que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. En esta batalla para domar la
carne, la ley no tiene poder.
i. Pablo no dijo que los designios de la carne están en enemistad con Dios, él puso un énfasis aún más
fuerte que eso. Los designios de la carne son enemistad contra Dios. “No es negro, sino oscuridad; no
está en enemistad, sino es enemistad; no está corrompida, es corrupción; no es rebelde, es rebelión;
no es malvado, es maldad en si mismo. El corazón, a pesar de que sea engañoso, es positivamente
engañoso; es malo en lo concreto, pecado en la esencia, es la destilación, la quintaesencia de todas las
cosas que son viles; no tiene envidia contra Dios, es envidia; no es un enemigo, es enemistad real”.
(Spurgeon)
d. Porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden: Podemos intentar hacer bien en la vida
sin estar sujetosa la ley de Dios. Podemos esperar poner a Dios “en deuda” con nosotros a través de
nuestras buenas obras, pensando que Dios nos debe. Pero no funciona. Según la carne no pueden
agradar a Dios, aun cuando la carne hace cosas religiosas que son admiradas por los hombres.
i. Newell acerca de Romanos [Link] “Quizás ningún otro texto de la Escritura expresa de una forma más
completa el horrendo estado de perdición del hombre en pos de la carne”.
4. (9-11) Los cristianos tienen autoridad para vivir en el Espíritu.
Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en
vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. Pero si Cristo está en vosotros, el
cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia. Y si el
Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos
a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.
a. Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en
vosotros: Debido a que el Espíritu Santo es dado a cada creyente cuando nace de nuevo, cada cristiano
tiene dentro de sí un principio más alto y más poderoso que el principio de la carne.
i. “Muchas personas sinceras todavía están espiritualmente bajo el ministerio de arrepentimiento de
Juan el Bautista. Su estado es prácticamente el de la lucha de Romanos siete, donde no se menciona a
Cristo ni al Espíritu Santo, sino solo un alma estimulada, pero sin liberar en batalla bajo un sentido de
‘deber’, no un sentido de plena aceptación en Cristo con el sello del Espíritu Santo”. (Newell)
b. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él: Esto significa que cada creyente tiene el
Espíritu Santo. Es equivocado dividir a los cristianos entre los “llenos del Espíritu” y los “no llenos del
Espíritu”. Si una persona no está llena del Espíritu Santo, entonces no es cristiana.
i. Sin embargo, muchos se pierden de vivir la vida cristiana en plenitud constante del Espíritu porque
no son llenos del Espíritu, como lo ordenó Pablo en Efesios 5:18. No tienen experiencia de lo que Jesús
habló cuando describió los ríos de agua viva que fluyen del creyente (Juan 7:37-39).
ii. ¿Cómo sé que tengo el Espíritu? Haz estas preguntas:
· ¿Te ha llevado el Espíritu a Jesús?
· ¿Ha puesto el Espíritu en ti el deseo de honrar a Jesús?
· ¿Te conduce el Espíritu a ser más como Jesús?
· ¿Está obrando el Espíritu en tú corazón?
c. Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado:Ya que Jesús
vive en nosotros, el viejo hombre (cuerpo) está muerto, pero el Espíritu vive y reina, y vivirá Su
salvación aún por medio de nuestros cuerpos mortales por la resurrección.
i. No solamente nosotros estamos en Cristo (Romanos 8:1), pero Él también está en vosotros, y ya que
Dios no puede morar en un hogar con pecado, el cuerpo (viejo hombre) tuvo que morir cuando Jesús
entró.
B. Nuestra obligación: vivir en el Espíritu.
1. (12-13) Nuestra deuda es con el Espíritu, no con la carne.
Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; porque si
vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.
a. Deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne: La carne (otra vez, en el
sentido estricto de la carne pecaminosa en rebelión contra Dios) no nos dio nada bueno. Por lo tanto,
no tenemos ninguna obligación de complacerle o consentirle. Nuestra deuda es con el Señor, no con la
carne.
b. Porque si vivís conforme a la carne, moriréis: Pablo nos recuerda constantemente que el vivir
conforme a la carne termina en muerte. Necesitamos ser recordados porque muy seguido somos
engañados al pensar que la carne nos ofrece vida.
c. Por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne: Cuando hacemos morir las obras de la
carne (forzando a la carne pecaminosa a someterse al Espíritu), debemos hacerlo por el Espíritu. De
otra manera seremos como los fariseos y espiritualmente orgullosos.
i. Pablo nos dice que no solo somos salvos por la obra del Espíritu, sino que también debemos caminar
por el Espíritu si queremos crecer e ir tras la santidad en el Señor. No podemos ser como algunos de los
gálatas que pensaron que podían comenzar en el Espíritu y luego encontrar la perfección espiritual a
través de la carne (Gálatas 3:3).
2. (14-15) Viviendo en el Espíritu significa viviendo como un hijo de Dios.
Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. Pues no habéis
recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de
adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!
a. Estos son hijos de Dios:Es adecuado que los hijos de Dios sean guiados por el Espíritu de Dios. Sin
embargo, no debemos pensar que ser guiados por el Espíritu es una condición previa para ser un hijo
de Dios. En lugar de eso, nos hacemos hijos primero y luego el Espíritu de Dios nos guía.
i. Pablo no dijo: “Todos los que van a la iglesia, estos son hijos de Dios”. Él no dijo: “Todos los que leen
sus Biblias, estos son hijos de Dios”. Él no dijo: “Todos los que son patriotas de su país, estos son hijos
de Dios”. No dijo: “Todos los que participan en la comunión, estos son hijos de Dios”. En este texto, la
prueba para ver si somos hijos es si somos guiados por el Espíritu de Dios.
ii. ¿Cómo nos guía el Espíritu Santo?
· Somos guiados con dirección.
· Somos guiados al acercarnos.
· Somos guiados por un gobierno de autoridad.
· Somos guiados mientras cooperamoscon el líder. “No dice: ‘Todos los que son conducidos por el
Espíritu de Dios’. No, el diablo es un conductor, y cuando entra en los hombres o en los cerdos, los
conduce furiosamente. Recuerda cómo todo el hato corrió violentamente hacia el mar y se ahogaron.
Cuando veas a un hombre fanático y salvaje, cualquier espíritu que haya en él no es el Espíritu de
Cristo”. (Spurgeon)
iii. ¿A dónde nos guía el Espíritu Santo?
· Nos guía al arrepentimiento.
· Nos guía a pensar poco en nosotros y mucho en Jesús.
· Nos guía a la verdad.
· Nos guía al amor.
· Nos guía a la santidad.
· Nos guía a ser útiles.
b. Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis
recibido el espíritu de adopción: El vivir como un hijo de Dios significa una relación íntima, de gozo,
con Dios, no como la esclavitud y temor mostrados por la ley. Un hijo de Dios puede tener una relación
tan cercana con Dios que puede clamar: ¡Abba, Padre! (¡Papi!).
c. Clamamos: ¡Abba, Padre! Es fácil para nosotros ver a Jesús relacionándose con el Padre con esta
confianza bienaventurada, pero podemos pensar que no somos dignos de hacerlo nosotros. Sin
embargo, recuerda que estamos en Cristo: tenemos el privilegio de relacionarnos con el Padre de la
misma manera que lo hace Cristo Jesús.
i. “En el mundo Romano del primer siglo D.C., un hijo adoptivo era un hijo elegido deliberadamente por
su padre adoptivo para perpetuar su nombre y heredar sus bienes; no era inferior en estatus a un hijo
nacido del curso ordinario de la naturaleza”. (Bruce)
ii. Bajo la adopción romana, la vida y la posición del hijo adoptado cambiaban completamente. El hijo
adoptivo perdía todos los derechos de su antigua familia y ganaba todos los nuevos derechos de su
nueva familia; La vieja vida del hijo adoptado era completamente borrada, con todas las deudas
canceladas, sin nada de su pasado contado en su contra.
3. (16) La evidencia que somos hijos de Dios: el testimonio del Espíritu Santo.
El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.
a. El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios: En pocas palabras,
Pablo dice que aquellos que son hijos de Dios, nacidos de nuevo por el Espíritu de Dios, conocen su
estatus porque el Espíritu Santo testifica a nuestro espíritu que así es.
i. Esto no quiere decir que no haya quienes piensen o asuman erróneamente que son hijos de Dios
aparte del testimonio del Espíritu. También hay cristianos cuyas mentes están tan nubladas por
ataques espirituales que comienzan a creer la mentira de que, después de todo, no son hijos de Dios.
Sin embargo, el testimonio de el Espíritu todavía está allí.
b. Somos hijos de Dios: No debemos de preguntarnos si en verdad somos cristianos o no. Los hijos de
Dios saben quiénes son.
i. La ley judía decía que de la boca de dos o tres testigos todo debía de ser establecido (Deuteronomio
17:6). Hay dos testigos de nuestra salvación: nuestro propio testimonio y el testimonio del Espíritu
Santo.
4. (17) Los beneficios y responsabilidades como hijos de Dios.
Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos
juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.
a. Y si hijos, también herederos: Debido a que estamos en Cristo, tenemos el privilegio de
relacionarnos con el Padre de la manera que lo hace Jesús. Por lo tanto, somos herederos de Dios y
coherederos con Cristo.
i. El ser un hijo de Dios también significa tener una herencia. En Lucas 18:18 el hombre principal le
preguntó a Jesús: “¿Qué haré para heredar?” Pero el hombre principal no entendió porque la herencia
no es cuestión de hacer, es cuestión de ser, de ser parte de la familia correcta.
b. Si es que padecemos juntamente con él: Debido a que estamos en Cristo, también somos llamados
a compartir Su padecimiento. Los hijos de Dios no están inmunes al sufrimiento o a la aflicción.
c. Si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados: De
hecho, el compartir los padecimientos presentes es una condición para nuestra futura glorificación. En
lo que a Dios concierne, todo es parte del mismo paquete de filiación, sin importar cuánto quiera
nuestra carne tener la herencia y la gloriasin el sufrimiento.
C. La vida en el Espíritu nos habilita a entender y soportar el padecimiento.
1. (18) El análisis de Pablo de las aflicciones del tiempo presente y de la gloria venidera: no se
pueden comparar entre sí.
Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria
venidera que en nosotros ha de manifestarse.
a. Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables: Pablo no
era ajeno ni ciego a las aflicciones de la existencia humana; él experimentó más que la mayoría de
nosotros hoy. Sin embargo, aún consideraba que la gloria futura sobrepasaba a
las aflicciones presentes.
b. La gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse: Sin una esperanza celestial, Pablo
consideraba a la vida cristiana como necia y trágica (1 Corintios 15:19). Pero a la luz de la eternidad, es
la decisión más sabia que alguien puede hacer.
c. Que en nosotros a de manifestarse: Esta gloria venidera no solamente será revelada a nosotros,
pero en realidad será manifestada en nosotros.
i. Dios ha puesto esta gloria en el creyente desde ahora mismo. Cuando estemos en el cielo, la gloria
simplemente será manifestada. “La gloria será manifestada, no creada. La implicación es que ya existe,
pero no es aparente”. (Morris)
2. (19-22) Toda la creación espera y anhela esta gloria venidera.
Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Porque
la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en
esperanza; porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la
libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está
con dolores de parto hasta ahora;
a. El anhelo ardiente de la creación es el aguardar: Pablo considera que la creación misma está
esperando ansiosamente la manifestación de los hijos de Dios; debido a que la creación fue sujetada a
vanidad debido al pecado del hombre, y se beneficiará de la redención definitiva del hombre.
i. Isaías 11:6-9 describe esta redención de la creación en ese día: Morará el lobo con el cordero, y el
leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño
los pastoreará. La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerá
paja. Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre
la caverna de la víbora. No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena
del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar.
b. Del que la sujetó en esperanza: Solo Dios pudo sujetar a la creación en esperanza. Esto no fue obra
del hombre ni de Satanás.
c. La libertad gloriosa de los hijos de Dios: Esto no solo beneficia a los hijos de Dios, sino a toda la
creación. Hasta ese día, la creación gime a una, y a una está con dolores de parto.
d. La manifestación de los hijos de Dios: Ciertos grupos con una mentalidad “súper cristiana” han
tomado la idea de la manifestación de los hijos de Dios para decir que toda la creación está esperando
por su grupo particular de cristianos súper espirituales para ser manifestados de una manera poderosa
e increíble. Esto es una fantasía puramente egoísta.
e. Toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora: “La creación no está
llevando dolores de muerte . . . sino dolores de parto”. (Morris)
3. (23-25) Nosotros también gemimos y esperamos la gloria venidera.
y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros
también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro
cuerpo. Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo
que alguno ve, ¿a qué esperarlo? Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.
a. Que tenemos las primicias del Espíritu: Esto significa que probamos esa gloria por venir. ¿Se nos
puede culpar si anhelamos el cumplimiento de lo que hemos recibido en las primicias?
b. Esperando la adopción: Estamos esperando nuestra adopción. A pesar de que ya hay un sentido en
el cual ya somos adoptados (Romanos 8:15), también hay un sentido en el cual esperamos la
consumación de esa adopción que sucederá en la redención de nuestro cuerpo.
i. Dios no ignora a nuestros cuerpos físicos en Su plan de redención. Su plan para estos cuerpos es
la resurrección, cuando esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de
inmortalidad. (1 Corintios 15:53)
c. Con paciencia lo aguardamos: El cumplimiento de nuestra redención es algo que todavía está
distante, pero la esperamos con fe y paciencia, confiando que Dios es fiel a Su palabra y que la gloria
prometida será una realidad.
i. Morris acerca de paciencia: “Es la actitud del soldado el cual en medio de la batalla no desmaya pero
pelea con firmeza sin importar las dificultades”.
4. (26-27) La ayuda de Dios por el Espíritu está disponible para nosotros hoy.
Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como
conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas
el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad
de Dios intercede por los santos.
a. Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad: Cuando somos débiles, y no sabemos
exactamente lo que hemos de orar, Dios mismo (por medio del Espíritu Santo) nos ayuda haciendo
intercesión por nosotros.
b. Gemidos indecibles: Esta ayuda del Espíritu puede incluir orar con el don espiritual de las lenguas (1
Corintios 14:2, 14-15), pero ciertamente no es limitada a orar en una lengua extraña.
i. La idea es simplemente el comunicar algo que nosotros no somos aptos para expresar.
Estos gemidos dentro de nosotros no se pueden articular sin la obra intercesora del Espíritu Santo.
ii. Este, por supuesto, es el propósito del don de lenguas: permitirnos comunicarnos con Dios de una
manera que no es limitada a nuestro propio conocimiento o habilidad de articular nuestro corazón
ante Dios. El propósito de las lenguas no es probar que estamos “llenos del Espíritu” o que somos
especialmente espirituales.
c. Conforme a la voluntad de Dios: La ayuda del Espíritu Santo en la intercesión es perfecta porque
Él escudriña los corazones de aquellos que Él ayuda y puede guiar nuestras oraciones conforme a la
voluntad de Dios.
5. (28-30) La ayuda de Dios es una promesa duradera; Él tiene la capacidad de obrar todas las cosas
para bien y de llevarnos a la glorificación.
Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme
a su propósito son llamados. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que
fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos
hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó;
y a los que justificó, a éstos también glorificó.
a. Y sabemos que . . . todas las cosas les ayudan a bien: La soberanía y capacidad de Dios de manejar
cada aspecto de nuestras vidas es demostrada por el hecho que a los que aman a Dios, todas las cosas
les ayudan a bien, aunque debemos de enfrentarnos a las aflicciones del tiempo presente (Romanos
8:18). Dios puede hacer que incluso esas aflicciones obren para nuestro bien y para el suyo.
b. Todas las cosas: Dios es capaz de obrar todas las cosas, no solo algunas cosas. Él obra cada una para
bien. Esta promesa es para aquellos que aman a Dios dentro del marco del entendimiento bíblico del
amor, y Dios maneja los asuntos de nuestra vida porque somos llamados conforme a su propósito.
c. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la
imagen de su Hijo: La cadena eterna de la obra de Dios se ve en la conexión entre los que antes
conoció, predestinó, llamó, justificó, y glorificó. Dios no comenzó una obra en los romanos
simplemente para abandonarlos en medio de su aflicción presente.
i. “Pablo está diciendo que Dios es el autor de nuestra salvación, y eso desde el principio hasta el fin.
No debemos pensar que Dios puede tomar acción solamente cuando le damos permiso”. (Morris)
ii. “Por supuesto que creo en la predestinación, ya que está claramente enseñada en las Escrituras. La
doctrina puede asumirse, aún si la palabra no hubiera sido utilizada explícitamente. Es una verdad
emocionante que no me molesta para nada. El hecho de que Él me eligió y comenzó la buena obra en
mí prueba que Él continuará de hacerla. No me traería hasta aquí solo para dejarme”. (Smith)
d. Para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo: Sin embargo, nuestra participación en
este plan eterno es esencial, reflejada en su meta: que podamos ser conformes a la imagen de su Hijo;
y este es un proceso que Dios hace con nuestra cooperación, no algo que Él simplemente nos “hace”.
e. Que él sea el primogénito entre muchos hermanos: Esta es la razón del plan de Dios. Dios nos
adopta en Su familia (Romanos 8:15) con el propósito de hacernos como Cristo Jesús, similares a Él en
la perfección de Su humanidad.
D. La victoria triunfante de la vida en el Espíritu.
1. (31) Pablo comienza su conclusión en esta sección: Si Dios es por nosotros, ¿quién contra
nosotros?
¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?
a. Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? Si todo lo que tuviéramos fueran los primeros
capítulos del libro de Romanos, algunos podrían creer que Dios estaba contra nosotros. Ahora que
Pablo ha mostrado todo lo que Dios hizo para salvar al hombre de Su ira y equiparlo para tener victoria
sobre el pecado y la muerte, ¿quién puede dudar que Dios es por nosotros?
i. “Nuestros corazones débiles, propensos al legalismo y la incredulidad, reciben estas palabras con
gran dificultad: Dios es por nosotros . . . Ellos le han fallado; pero Él es por ellos. Ellos son ignorantes;
pero Él es por ellos. Ellos aún no han dado mucho fruto; pero Él es por ellos”. (Newell)
ii. Casi todos los hombres dicen o piensan que Dios es por ellos, los terroristas comenten crímenes
horribles pensando que Dios es por ellos. Sin embargo, el Espíritu Santo guarda esta declaración con un
“si”, para que podamos saber que solo porque un hombre piense que Dios está con él no significa que
así sea. Dios es solamente por nosotros si estamos reconciliados a Él por medio de Cristo Jesús.
b. ¿Quién contra nosotros? Del mismo modo, a pesar del sufrimiento que enfrentan los cristianos, si
Dios es por ellos, ¿qué importa si otros están en contra de ellos? Una persona más Dios hacen una
mayoría invencible.
i. En verdad podemos ser engañados al pensar que Dios es por nosotros cuando no lo es (como lo
hacen los cultistas y aquellos como ellos). Pero no se puede negar que para aquellos que están en
Jesucristo, ¡Dios es por ellos!
2. (32) Evidencia que Dios es por nosotros: el regalo de Cristo Jesús.
El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará
también con él todas las cosas?
a. El que no escatimó ni a su propio Hijo: Si el Padre ya dio Su regalo más grande, ¿cómo podemos
pensar que no nos dará los regalos más pequeños?
3. (33-39) La seguridad del creyente en el amor de Dios.
¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo
es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que
también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o
persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito:
Por causa de ti somos muertos todo el tiempo;
Somos contados como ovejas de matadero.
Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual
estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente,
ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de
Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
a. ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Estamos seguros de cualquier cargo contra nosotros. Si
somos declarados “no culpable” por el juez supremo, ¿quién puede presentar un cargo adicional?
b. ¿Quién es el que condenará? Estamos seguros de toda condenación. Si Jesús es nuestro defensor,
promoviendo nuestro beneficio, ¿quién puede condenarnos?
c. Más que vencedores por medio de aquel que nos amó: No importa cuáles sean nuestras
circunstancias, ningunas aflicciones del tiempo presente pueden separarnos del amor de Dios. Esto
nos hace más que vencedores.
i. Earle acerca de desnudez: “Este término el día de hoy sugiere indecencia en desfile. En aquel
entonces significaba la falta de ropa simplemente porque alguien no tenía los medios o la manera de
conseguirla”.
ii. Espada: Esta palabra implica ejecución. Es el único objeto de la lista que Pablo aún no había
experimentado personalmente (1 Corintios 4:11 y 15:30).
d. Más que vencedores: ¿Cómo es el cristiano más que vencedor?
· Él vence con un poder mayor, el poder de Jesús.
· Él vence con un motivo mayor, la gloria de Jesús.
· Él vence con una victoria mayor, sin perder nada aún en la batalla.
· Él vence con un amor más mayor, conquistando enemigos con amor y convirtiendo a los enemigos
con paciencia.
e. Ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor
nuestro: Nada que aparente ser bueno o nada que aparente ser malo nos podrá separar del amor de
Dios.
©2020 The Enduring Word Comentario bíblico en español de David Guzik – ewm@[Link]

ROMANOS 9 – ¿DIOS HA RECHAZADO A ISRAEL?


A. El corazón de Pablo por Israel.
1. El capítulo 9 trae un pequeño cambio de enfoque al libro de Romanos.
a. En Romanos capítulo 1 al 8, Pablo nos convenció sobre la necesidad del hombre y la gloriosa
provisión de Dios en Jesucristo a través del Espíritu Santo.
b. Ahora, en Romanos 9 al 11, Pablo trata con el problema asociado con la condición de Israel. ¿Qué
significa para Israel que no haya visto al Mesías? ¿Qué dice esto acerca de Dios? ¿Qué dice de Israel?
¿Qué dice acerca de nuestra posición actual en Dios?
i. La pregunta va algo así: ¿Cómo puedo estar seguro en el amor de Dios y en la salvación para mí
cuando parece que Israel una vez fue salvada y amada, pero ahora parece ser rechazada y maldecida?
¿Dios también me rechazará y me maldecirá también algún día?
ii. “Si Dios no puede traer a su pueblo antiguo a la salvación, ¿cómo saben los cristianos que puede
salvarlos? Pablo no está procediendo aquí un tema nuevo y no relacionado. Estos tres capítulos son
parte de la manera en que él pone en claro cómo Dios, de hecho, salva a las personas”. (Morris)
2. (1-2) La tristeza de Pablo.
Verdad digo en Cristo, no miento, y mi conciencia me da testimonio en el Espíritu Santo, que tengo
gran tristeza y continuo dolor en mi corazón.
a. Tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón: En Romanos 8 Pablo nos dejó en la cima de la
gloria, asegurándonos que nada nos puede separar del amor de Dios el cual esta en Cristo Jesús,
nuestro Señor. ¿Entonces por qué Pablo se ha vuelto tan sombrío en su tono?
b. Tristeza y continuo dolor: Pablo siente esto porque considera a un pueblo que parece estar
separado del amor de Dios: Israel incrédulo, el cual rechazó al Mesías de Dios.
c. Verdad digo en Cristo, no miento, y mi conciencia me da testimonio en el Espíritu Santo: Pablo
utiliza toda afirmación posible para declarar su gran tristeza por Israel. Esto es algo que realmente le
molestaba y estaba en su corazón.
3. (3-5) La fuente de la tristeza de Pablo.
Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de Cristo, por amor a mis hermanos, los que son
mis parientes según la carne; que son israelitas, de los cuales son la adopción, la gloria, el pacto, la
promulgación de la ley, el culto y las promesas; de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según
la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.
a. Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de Cristo, por amor de mis hermanos: Esta es
una declaración dramática del gran amor y tristeza de Pablo por sus hermanos. Pablo dice que él
mismo está dispuesto a ser separado de Jesús si eso de alguna manera pudiera lograr la salvación de
Israel.
i. No debemos pensar que Pablo simplemente usa una metáfora dramática aquí. Las solemnes
seguridades que él dio en Romanos 9:1 nos recuerdan que él está siendo completamente sincero.
ii. Esta gran pasión por las almas le dio perspectiva a Pablo. Las cosas menores no le molestaban
porque estaba preocupado por algo más grande: las almas de los hombres. “Obtén amor por las almas
de los hombres, entonces no estarás quejándote por un perro muerto, un gato enfermo, o sobre los
problemas de una familia, y de las pequeñas perturbaciones que Juan y María pueden hacer por
pláticas sin sentido. Serás liberado de las mezquinas preocupaciones (no necesito describirlas más a
fondo) si estas preocupado por las almas de los hombres . . . Llena tu alma de gran dolor, y tus
pequeños dolores serán echados fuera”. (Spurgeon)
b. Deseara yo mismo ser anatema: Pablo refleja el mismo corazón que Moisés tenía en Éxodo 32:31-
32: Entonces volvió Moisés a Jehová, y dijo:Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado,
porque se hicieron dioses de oro, que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro que
has escrito.
i. Por supuesto Pablo también mostró el corazón de Jesús, quien fue hecho por nosotros maldición
para que pudiéramos ser redimidos. (Gálatas 3:13)
ii. Debemos recordar que, cuando se trataba de ministerio, los judíos fueron los peores enemigos de
Pablo. Lo acosaron y lo persiguieron de pueblo en pueblo, provocando mentiras y violencia en su
contra. Pero aún así él los amaba apasionadamente.
iii. “No es fácil estimar la medida de amor en un Moisés o un Pablo. Ya que nuestra razón limitada no lo
entiende, como un niño no puede comprender el coraje de los guerreros”. (Bengel)
c. La adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas: El dolor que
Pablo siente por sus hermanos perdidos es aún más severo cuando él considera cómo Dios les ha
bendecido con todos los privilegios de ser Su propio pueblo especial.
i. La gloria habla de la gloria Shekinah de Dios, la “nube de gloria” visible mostrando la presencia de
Dios entre Su pueblo.
d. De quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo: Pablo también considera
el legado humano de ser el pueblo escogido de Dios. Israel no solo nos dio los grandes patriarcas del
Antiguo Testamento, pero Jesús mismo vino de Israel. Todo este legado espiritual hace que la
incredulidad de Israel sea aún más problemática.
e. Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén: Este es una de las
declaraciones claras de Pablo que Jesús es Dios. Aquellos que prefieren una puntuación que diga lo
contrario imponen sus puntos preconcebidos al texto. “Casi todos los argumentos gramáticos
favorecen la primera posición [que dice que Cristo es Dios], pero los eruditos más recientes aceptan la
segunda [que Dios aquí se refiere al Padre] con el argumento de que Pablo en ningún otro lugar dice
explícitamente que Cristo es Dios”. (Morris)
i. Wuest, citando a Robertson: “[Esta es una] declaración clara de la deidad de Cristo el cual sigue la
observación de Su humanidad. Esta es la manera natural y obvia de puntualizar la oración. El hacer un
alto total después de carne y empezar una nueva oración para la doxología es muy abrupta y rara”.
B. Por qué Israel está en su condición actual desde la perspectiva de Dios: Israel falló en ver al Mesías
porque era de acuerdo con el plan soberano de Dios.
1. (6-9) ¿Ha fallado Dios con Su plan en cuanto a Israel? No; Dios no ha fallado a Sus hijos de la
promesa.
No que la palabra de Dios haya fallado; porque no todos los que descienden de Israel son israelitas,
ni por ser descendientes de Abraham, son todos hijos; sino: En Isaac te será llamada descendencia.
Esto es: No los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino que los que son hijos según la
promesa son contados como descendientes. Porque la palabra de la promesa es ésta: Por este
tiempo vendré, y Sara tendrá un hijo.
a. No que la palabra de Dios haya fallado: Pablo piensa en alguien que mira a Israel y dice: “La palabra
de Dios les falló. Dios no cumplió Su promesa para ellos porque no vieron a su Mesías y ahora parecen
maldecidos. ¿Cómo sé que Él vendrá por mi? Pablo contesta a la pregunta afirmando que no que la
palabra de Dios haya fallado.
b. Porque no todos los que descienden de Israel son israelitas: Un significado del nombre de Israel es
“gobernado por Dios”. Pablo aquí dice que no todo Israel es verdaderamente “gobernado por Dios”.
¿Falló la palabra de Dios? No; en lugar, no todoslos que descienden de Israel son gobernados por Dios.
i. “Pablo nos dice que nadie es verdaderamente Israel a menos que sea gobernado por Dios. Tenemos
una situación paralela con la palabra ‘cristiano’. No todos que son llamados cristianos son
verdaderamente seguidores de Cristo”. (Smith)
c. Los que son hijos según la promesa son contados como descendientes: La palabra de Dios no falló,
porque Dios aún alcanza a Sus hijos según la promesa, los cuales pueden o no ser los mismos que los
de Israel.
i. Pablo demuestra que el ser solamente un descendiente de Abraham no salva a nadie. Por ejemplo,
Ismael era tanto el hijo de Abraham como lo era Isaac; pero Ismael era un hijo según la carne, e Isaac
era un hijo según la promesa (Por este tiempo vendré, y Sara tendrá un hijo). Uno era heredero del
pacto de salvación de Dios, y el otro no lo era. Isaac representa los hijos según la promesa y Ismael
representa los hijos según la carne.
2. (10-13) Otro ejemplo del hecho de que la promesa es más importante que la relación natural:
Jacob y Esaú.
Y no sólo esto, sino también cuando Rebeca concibió de uno, de Isaac nuestro padre (pues no habían
aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección
permaneciese, no por las obras sino por el que llama), se le dijo: El mayor servirá al menor. Como
está escrito: A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí.
a. Isaac nuestro padre: La elección de Dios entre Ismael e Isaac nos parece algo lógica. Es mucho más
difícil entender por qué Dios eligió a Jacob para ser el heredero del pacto de salvación de Dios en lugar
de Esaú. Puede que no lo comprendamos tan fácilmente, pero la elección de Dios es igual de válida.
b. No habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal: Pablo señala que la elección de Dios no
se basó en lo que hicieron Jacob o Esaú. La elección fue hecha antes de que ellos nacieran.
c. Para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras sino por el
que llama: Para que no pensemos que Dios eligió a Jacob sobre Esaú porque sabía de sus obras de
antemano, Pablo señala que no por las obras. En cambio, la razón para elegir se encontró en Aquelque
llama.
d. El mayor servirá al menor: Dios anunció estas intenciones a Rebeca antes de que los niños nacieran,
y repitió Su veredicto mucho después de que Jacob y Esaú habían pasado de este mundo (A Jacob
amé, mas a Esaú aborrecí).
i. Debemos considerar el amor y el odio del cual Pablo habla aquí con respecto a Su propósito de elegir
a uno para que se convirtiera en el heredero del pacto de Abraham. En ese sentido, la preferencia de
Dios podría considerarse correctamente como una muestra de amor hacia Jacob y odio hacia Esaú.
ii. Morris cita ejemplos en donde aborrecerclaramente parece significar algo como “menos amado”
(Génesis 29:31, 33; Deuteronomio 21:15; Mateo 6:24; Lucas 14:26; Juan 12:25). Pero él está de
acuerdo con la idea de Calvin de que la verdadera idea aquí es mucho más como “aceptado” y
“rechazado” que el entendimiento de “amado” y “odiado”.
iii. En general, vemos que Esaú era un hombre bendecido (Génesis 33:8-16, Génesis 36).
Dios aborrecía a Esaú en cuanto a la herencia del pacto, no en cuanto a las bendiciones en esta vida o
la venidera.
iv. “Una mujer le dijo una vez al Sr. Spurgeon: ‘No puedo entender por qué Dios dijo que aborrecía a
Esaú’. ‘Eso’, contestó Spurgeon, ‘no es mi dificultad, señora. Mi problema es entender cómo Dios
podría amar a Jacob’”. (Newell)
v. Nuestro mayor error al considerar las elecciones de Dios es pensar que Dios elige por razones
arbitrarias, como si eligiera de una manera “de tin marín de don pingüe”. Quizás no haya manera de
comprender las razones que Dios tiene para elegir, y son razones que Él solo conoce, pero las
elecciones de Dios no son caprichosas. Él tiene un plan y una razón.
3. (14-16) ¿La elección de Dios de uno en lugar de otro hace a Dios injusto?
¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? En ninguna manera. Pues a Moisés dice: Tendré
misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca. Así que
no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.
a. ¿Que hay injusticia en Dios? Pablo contesta esta pregunta enérgicamente: En ninguna manera, Dios
claramente explica Su derecho a dar misericordia a quien quiera en Éxodo 33:19.
b. Tendré misericordia del que yo tenga misericordia: Recuerda lo que es la misericordia. La
misericordia es no obtener lo que merecemos. Dios nunca es menos que justo con nadie, pero reserva
el derecho de ser más que justo con los individuos que Él elige.
i. Jesús habló de este derecho de Dios en la parábola del señor de la viña en Mateo 20:1-16.
ii. Estamos en un lugar peligroso cuando consideramos la misericordia de Dios hacia nosotros como
nuestro derecho. Si Dios está obligado a mostrar misericordia, entonces no es misericordia, es
obligación. Nadie es injusto por no dar misericordia.
c. Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia: La
misericordia de Dios no nos es dada debido a lo que deseamos hacer (del que quiere), o por lo que
realmente hacemos (del que corre), pero simplemente de Su deseo de mostrar misericordia.
4. (17-18) El ejemplo de Faraón.
Porque la Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y
para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra. De manera que de quien quiere, tiene
misericordia, y al que quiere endurecer, endurece.
a. Para esto mismo te he levantado: Dios permitió a Faraón en los días de Moisés elevarse con poder
para que Dios pudiera mostrar la fuerza de Su juicio contra él, y así glorificarse a Sí mismo.
b. De manera que de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece: Algunas
veces Dios se glorificará a Sí mismo al mostrar misericordia; algunas veces Dios se glorificará a Sí mismo
a través del endurecimiento de un hombre.
i. No debemos pensar que Dios persuadió a un Faraón reacio y bondadoso a ser duro hacia Dios e
Israel. Al endurecer el corazón de Faraón, Dios simplemente permitió que el corazón de Faraón siguiera
su inclinación natural.
c. Endurece: Sabemos que Faraón endureció su propio corazón, de acuerdo a Éxodo
7:13, 7:22, 8:15, 8:19, 8:32, 9:7 y 9:34. Pero “Él no se molesta en indicar que Faraón endureció su
propio corazón, una evidencia de incredulidad y rebelión, porque está enfatizando la libertad de la
acción de Dios en todos los casos”. (Harrison)
5. (19-21) ¿El derecho de Dios a elegir releva la responsabilidad del hombre?
Pero me dirás: ¿Por qué, pues, inculpa? porque ¿quién ha resistido a su voluntad? Mas antes, oh
hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por
qué me has hecho así? ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa
un vaso para honra y otro para deshonra?
a. Pero me dirás: ¿Por qué, pues, inculpa? porque ¿quién ha resistido a su voluntad? Pablo se imagina
a alguien que pregunta: “Si todo es cuestión de elección de Dios, ¿cómo puede Dios encontrar culpa en
mi? ¿Cómo puede alguien ir en contra de lo que Dios elige?
b. Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? Pablo responde mostrando lo
irreverente que es esa pregunta. Si Dios dice que Él elige, y si Dios también dice que somos
responsables ante Él, ¿quiénes somos nosotros para cuestionarle?
c. No tiene potestad el alfarero sobre el barro: ¿No tiene Dios el mismo derecho que cualquier
Creador tiene sobre su creación? Por lo tanto, si Dios declara que tenemos una responsabilidad eterna
ante Él, entonces así es.
6. (22-24) ¿No tiene Dios el derecho de glorificarse a Sí mismo como lo crea conveniente?
¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los
vasos de ira preparados para destrucción, y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró
para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria, a los cuales también ha
llamado, esto es, a nosotros, no sólo de los judíos, sino también de los gentiles?
a. Qué, si Dios: Nuevamente, se repite el mismo principio del trato de Dios con el Faraón. Si Dios
escoge glorificarse a Sí mismo al dejar que la gente siga su propio camino y dejarles recibir justamente
Su ira para hacer notorio su poder, ¿quién puede oponerse a Él?
b. Para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia:
También, si Dios desea ser más que justo con otros, mostrándoles Su misericordia, ¿quién puede
oponerse a Él?
c. Sino también de los gentiles: Y si Dios quiere mostrar misericordia tanto a los gentiles como a los
judíos (por supuesto, nunca siendo menos que justo con ninguno de los dos), ¿quién puede oponerse a
Él?
i. “Los judíos tenían la inclinación de pensar que Dios no podía hacerles de otra manera sino vasos de
honor. Pablo rechaza este punto de vista y señala que Dios hace lo que Él quiere”. (Morris)
d. Vasos de ira preparados para destrucción: Pablo no dice que Dios los preparó para destrucción.
Esos vasos hacen un trabajo adecuado por su cuenta.
7. (25-26) El profeta Oseas (en Oseas 2:23 y 1:10) declara el derecho de Dios para elegir, llamando a
aquellos que previamente no eran Su pueblo.
Como también en Oseas dice:
Llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo,
Y a la no amada, amada.
Y en el lugar donde se les dijo:
Vosotros no sois pueblo mío,
Allí serán llamados hijos del Dios viviente.
a. Vosotros no sois pueblo mío: Estos pasajes de Oseas 2:23 y 1:10 muestran la misericordia de Dios.
Dios le dijo al profeta Oseas que nombrara a uno de sus hijos Lo-ammi, el cual significa “no sois mi
pueblo”. Pero Dios también prometió que este juicio no duraría para siempre. Un día Israel será
restaurado y nuevamente serán llamados hijos del Dios viviente.
8. (27-29) Isaías (en Isaías 10:23 y 1:9) declara el derecho de Dios de elegir un remanente entre Israel
para salvación.
También Isaías clama tocante a Israel: Si fuere el número de los hijos de Israel como la arena del
mar, tan sólo el remanente será salvo; porque el Señor ejecutará su sentencia sobre la tierra en
justicia y con prontitud.
Y como antes dijo Isaías:
Si el Señor de los ejércitos no nos hubiera dejado descendencia,
Como Sodoma habríamos venido a ser, y a Gomorra seríamos semejantes.
a. El remanente será salvo: El pasaje citado de Isaías 10:23 habla primero de la obra de Dios en salvar a
un remanente de la destrucción venidera de los asirios. La aflicción del pueblo de Dios a manos de los
asirios y otros los haría sentir como si en verdad fueran destruidos. Dios les asegura que este no es el
caso. Él siempre preservará Su remanente.
i. Dios siempre a tratado con un remanente. “Fue estúpido pensar que, como toda la nación no había
entrado en la bendición, la promesa de Dios había fallado. La promesa no se había hecho para toda la
nación y nunca había tenido la intensión de aplicarse a toda la nación”. (Morris)
b. Como Sodoma habríamos venido a ser: Sodoma y Gomorra fueron totalmente destruidas en el
juicio. Esta cita de Isaías 1:9 muestra que tan malo como fue el estado de Judá debido a su pecado,
pudo haber sido peor. Fue únicamente por la misericordia de Dios que
sobrevivieron. Sodoma y Gomorra fueron totalmente destruidas, sin ni siquiera
un remanente pequeñopara seguir adelante. Aún en medio del juicio, Dios mostró su misericordia a
Judá.
i. La promesa misericordiosa es clara: “Pero si solo un remanente sobrevivirá, al menos un remanente
sobrevivirá y constituirá la esperanza de restauración”. (Bruce)
C. Por qué Israel está en su condición actual desde la perspectiva del hombre: Israel falló en ver al
Mesías porque se rehusaron a venir por fe.
1. (30-31) Analizando la situación actual de Israel y los gentiles de acuerdo con una perspectiva
humana.
¿Qué, pues, diremos? Que los gentiles, que no iban tras la justicia, han alcanzado la justicia, es decir,
la justicia que es por fe; mas Israel, que iba tras una ley de justicia, no la alcanzó.
a. Los gentiles, que no iban tras la justicia, han alcanzado la justicia: Según todas las apariencias, los
gentiles encontraron justicia aunque no parecía que realmente la buscaran.
b. Mas Israel… no la alcanzó: Según todas las apariencias, Israel parecía trabajar por la justicia de Dios
con todo lo que tenía, pero no la encontró.
c. Alcanzado la justicia… no la alcanzó: ¿Cuál fue la diferencia? ¿Porqué los gentiles improbables
encontraron justicia, cuando los judíos probables no? Debido a que los gentiles iban tras la justicia que
es por fe, y los judíos iban tras una ley de justicia. Los gentiles que fueron salvos vinieron a Dios por
medio de la fe, recibiendo Su justicia. Los judíos que parecían ser rechazados de Dios intentaron
justificarse ante Él al realizar obras de acuerdo con una ley de justicia.
2. (32-33) Pablo enfatiza la razón por la cual Israel parece ser rechazado de la bondad y justicia de
Dios: Porque iban tras ella no por fe.
¿Por qué? Porque iban tras ella no por fe, sino como por obras de la ley, pues tropezaron en la
piedra de tropiezo, como está escrito:
He aquí pongo en Sion piedra de tropiezo y roca de caída;
Y el que creyere en él, no será avergonzado.
a. Porque iban tras ella no por fe: Podríamos esperar que Pablo conteste la pregunta “¿Por qué?” de
nuevo desde la perspectiva de Dios, y simplemente dejar el asunto por la mera soberanía de Dios. Pero
en lugar de ello, él señala que la responsabilidad es de Israel: Porque iban tras ella no por fe . . .
pues tropezaronen la piedra de tropiezo.
i. Pablo ya a mostrado en Romanos que el único modo posible para ser salvos es por medio de la fe, no
por las obras de la ley; y que esta salvación viene únicamente por la obra del Salvador crucificado, el
cual fue una piedra de tropiezo para Israel (1 Corintios 1:22-23).
b. Pues tropezaron en la piedra de tropiezo: Pablo muestra que Israel es responsable por su condición
presente. ¿Ha contradicho Pablo con todo lo que dijo anteriormente, el cual enfatizaba el plan
soberano de Dios? Por su puesto que no, simplemente presenta el problema desde el otro lado de la
moneda, el lado de la responsabilidad humana, en lugar del lado de la elección soberana de Dios.
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ROMANOS 10 – EL RECHAZO ACTUAL DE ISRAEL HACIA DIOS


A. El rechazo de Israel del evangelio de salvación por medio de Cristo Jesús.
1. (1-3) La negativa de Israel a someterse a la justicia de Dios.
Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación.
Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, pero no conforme a ciencia. Porque
ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia
de Dios;
a. Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel: Pablo nuevamente
se siente obligado a relatar su corazón con respecto a sus compañeros judíos. Pablo no se regocija de
que hayan tropezado en la piedra de tropiezo (Romanos 9:32).
i. El anhelo del corazón de Pablo también se tradujo a una acción concreta: oración a Dios por Israel.
Pablo no solamente se preocupó, oró.
b. Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios: Pablo reconocerá fácilmente que Israel
tiene celo de Dios, pero también ve que es un celo no conforme a la ciencia.
i. Aquí es donde muchas personas religiosas -incluso cristianos sinceros- se pierden. Tienen
mucho celo pero poca ciencia.
ii. Celo de Dios, pero no conforme a ciencia: Esta es una descripción perfecta del mismo Pablo antes
de su conversión. Saulo de Tarso era un notorio perseguidor de cristianos antes de que Jesús le
confrontara en el camino a Damasco (Hechos 9:1-20).
iii. Es extraordinario que Pablo haya encontrado algo bueno que decir sobre estas personas judías que
lo perseguían sin piedad. “Al menos tienen celo de Dios”, dice Pablo.
c. Procurando establecer la suya propia: Su esfuerzo muestra la falta de ciencia de Israel y que
están ignorando la justicia de Dios. Pablo demostró hábilmente en los primeros capítulos de Romanos
lo inútil que es esto. En términos llanos, por las obras de la ley ningún ser humano será
justificado. (Romanos 3:20)
d. Procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios: Israel tenía una falta
de conocimiento o ciencia. Pero ese no era su único problema. También tenían un problema moral: no
se han sujetado a la justicia de Dios.
i. La gente no puede llegar a Jesús sin la información correcta sobre el evangelio, pero la información
por sí sola no es suficiente para salvar a nadie. Debe haber una sumisión radical a la justicia de Dios,
poniendo de lado nuestra propia justicia.
ii. Nuevamente, no podemos olvidar el énfasis de la responsabilidad personal. Todas las enseñanzas de
Pablo acerca de la elección de Dios y Su derecho a elegir no disminuyen la responsabilidad del hombre.
2. (4-8) El contraste entre la justicia de Dios y nuestros intentos de justicia.
Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree. Porque de la justicia que es por la
ley Moisés escribe así: El hombre que haga estas cosas, vivirá por ellas. Pero la justicia que es por la
fe dice así: No digas en tu corazón: ¿Quién subirá al cielo? (esto es, para traer abajo a Cristo); o,
¿quién descenderá al abismo? (esto es, para hacer subir a Cristo de entre los muertos). Mas ¿qué
dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Ésta es la palabra de fe que predicamos:
a. El fin de la ley es Cristo: Para los que creen, Jesús es el fin de la ley. La ley llega a su fin para el
creyente en el sentido que nuestra obediencia a la ley ya no es el fundamento de nuestra relación con
Dios. La ley no ha llegado a un fin en el sentido de que ya no refleja el estándar de Dios para nosotros o
que ya no nos muestra nuestra necesidad de un Salvador.
i. “Cristo no vino para moderar la ley, ni para hacer posible que nuestra obediencia quebrada y
abollada sea aceptada como un tipo de compromiso. La ley no está obligada a bajar sus términos;
como si originalmente hubiera pedido demasiado; es santa, justa y buena, y no debe ser alterada de
ninguna manera, ni tampoco puede serlo. Nuestro Señor le da a la ley todo lo que requiere, no una
parte, porque eso sería una admisión de que podría haberse contentado con menos”. (Spurgeon)
b. El hombre que haga estas cosas, vivirá por ellas: La Ley de Moisés hace el camino de la justicia por
medio de la ley simple. Si quieres vivir por la ley (encontrar vida por medio de la ley), debes de hacer la
ley, y hacerla completa y perfectamente.
c. La justicia que es por la fe: Esto está basado en Jesús, y no tenemos que “trabajar” para obtener a
Jesús. No es como si tuviéramos que subir al cielo o descender al abismo para obtener a Jesús.
Creemos y recibimos.
d. Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón: En lugar de ir a grandes
distancias para alcanzar la justicia por la ley, podemos recibir inmediatamente la justicia por medio de
la fe, al confiar en la palabra del evangelio.
3. (9-13) Cómo es obtenida la justicia de Dios por medio de la fe.
Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de
los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa
para salvación. Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado. Porque no
hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los
que le invocan; porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.
a. Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó
de los muertos, serás salvo: La justicia de Dios no es obtenida por obras. En cambio, la obtenemos
al confesar y creer en la persona y obra de Cristo Jesús.
b. Confesares con tu boca: La confesión tiene la idea de estar deacuerdo con. Cuando confesamos que
Jesús es el Señor, estamos de acuerdo con lo que Dios dijo acerca de Jesús, y con lo que Jesús dijo de Sí
mismo. Significa que reconocemos que Jesús es Dios, que Él es el Mesías, y que Su obra en la cruz es la
única manera de salvación para la humanidad.
i. Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor: Nunca podemos olvidar todo lo que significó el decir
que Cristo Jesús es el Señor. “Si un hombre llamaba a Jesús kurios, lo estaba clasificando con el
Emperador y con Dios; le estaba dando el lugar supremo en su vida; estaba prometiéndole una
obediencia implícita y adoración reverente”. (Barclay)
ii. Wuest, citando a Robertson acerca de Jesús es el Señor: “Ningún judío haría esto si en realidad no
confiara en Cristo, ya que Kurios en la LXX es usado para Dios. Ningún gentil lo haría si no hubiera
cesado de adorar al emperador como el Kurios. La palabra Kurios fue y es el fundamento de la fe”.
c. Creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos También debemos creer esto. Algunos se
preguntan por qué Pablo no mencionó la crucifixión en este pasaje. Pero cuando Pablo enfatiza la
necesidad de creer que Dios le levantó de los muertos, no es que creamos en la resurrección en lugar
de la cruz, sino en que abarca la obra de Jesús en la cruz.
d. Creyeres en tu corazón: Un simple acuerdo intelectual con los hechos de la cruz y la resurrección no
es suficiente. Debes de creer en tú corazón; y aún esa creencia no es suficiente si no se acompaña con
acción: confesares con tú boca.
i. “Creemos todo que el Señor Jesús ha enseñado, pero debemos ir un paso más y confiar en él. Ni
siquiera es suficiente confiar en él, como el Hijo de Dios y el ungido del Señor; pero debemos creer en
él . . . La fe que salva no es la de creer en ciertas verdades, ni siquiera creer que Jesús es un Salvador;
pero es confiar en él, depender de él, yacer con todo tu peso en Cristo como el fundamento de tú
esperanza. Cree que él te puede salvar; cree que él te va a salvar; de todos modos, deja todo el asunto
de tú salvación con él con confianza y sin reservas. Depende de él sin temor de tú salvación presente y
eterna. Esta es la fe que salva el alma”. (Spurgeon)
e. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación: Estos dos
juntos (creencia y confesión) resultan en justicia y salvación. No debemos de ignorar cuán
escandalosamente simple es esto (porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo) y
qué afrenta es para cualquier intento de la carne de ser justificada o cualquier intento de encontrar la
salvación en base de fundamentos nacionales o étnicos.
i. Tanto los judíos como los griegos se apresuraron para dar crédito al origen nacional o étnico, como si
el ser salvo fuera un asunto de haber nacido en la familia correcta. Pero Pablo lo deja claro: Porque no
hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los
que le invocan.
f. Pues la Escritura dice: “Se refiere, yo pienso, al sentido general de la Escritura, en lugar de a un
pasaje específico. Hay varios textos del cual se puede obtener que los creyentes no serán
avergonzados”. (Spurgeon)
g. Todos los que le invocan: De nuevo, note el énfasis en la responsabilidad humana. De Romanos
9 podríamos pensar que la salvación es la decisión soberana de Dios, pero de Romanos 10 podríamos
pensar que la salvación es únicamente la responsabilidad del hombre, en conjunto podemos ver el
asunto desde cada perspectiva.
4. (14-15) La necesidad de la predicación del evangelio.
¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han
oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como
está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas
nuevas!
a. ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Pablo
observa correctamente que todo se remonta a la predicación del evangelio, y los predicadores deben
ser enviados, enviados por Dios y por la comunidad cristiana.
b. ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? Posiblemente, Dios pudo haber escogido cualquier
medio para que llegara el mensaje de salvación, como mensajeros angelicales u obrando directamente
sin un predicador humano. Sin embargo, la manera “normal” de Dios de traer a las personas a Cristo
Jesús es por medio de la predicación del evangelio.
c. Cuán hermosos son los pies: No es de extrañar que hermosos son los pies de aquellos que anuncian
buenas nuevas, son copartícipes con Dios para la salvación de los hombres. Los pies hablan de
actividad, movimiento y progreso; Hermosos son los pies de aquellos que están activos y en
movimiento en la obra de la predicación del evangelio.
d. Buenas nuevas: Obviamente, la salvación que Isaías profetizó no podía ser salvación a través de las
obras o la ley. Decir “Puedes estar justo delante de Dios si trabajas lo suficientemente duro” no es un
evangelio de paz, y ese mensaje no trae buenas nuevas.
B. Los profetas predijeron este rechazo del evangelio por parte de Israel.
1. (16-17) El testimonio de Isaías 53:10.
Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio?
Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
a. Mas no todos obedecieron al evangelio: Si la salvación es tan simple, disponible a todos los que
confían en la persona y obra de Jesús, ¿por qué Israel parece estar desechado de la presencia de Dios?
Porque muchos de entre ellos no habían creído su anuncio, porque no habían confiado en la palabra
de Dios por medio de Isaías y otros mensajeros del evangelio. Por lo tanto, ellos no son salvos.
b. Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios: La fe salvadora viene por medio del oír,
por la palabra de Dios. A pesar de que Israel oyó, ellos no ejercitaron la fe salvadora en Cristo,
haciéndoles a ellos (y a nosotros) aún más responsables.
i. “El oír esun reflejo de la vida del primer siglo. Pablo no habla de la posibilidad de que el mensaje sea
leído. Aunque había personas que sabían leer, el ciudadano común del primer siglo dependía más bien
de poder oír algo”. (Morris)
2. (18) El testimonio de Salmos 19:4.
Pero digo: ¿No han oído? Antes bien, Por toda la tierra ha salido la voz de ellos, Y hasta los fines de la
tierra sus palabras.
a. Por toda la tierra ha salido la voz de ellos: Esta cita del Salmo 19:4 prueba que la palabra del
evangelio salió e Israel la oyó. Esto los hace más responsables de su rechazo a las buenas nuevas.
i. “Esto puede parecer una exageración: el evangelio aún no había sido llevado a toda la tierra, ni
siquiera a todos los territorios que los habitantes del mundo grecorromano conocían. Pablo estaba
bien consciente de eso; en este mismo tiempo estaba planeando la evangelización de España, una
provincia en la cual el nombre de Cristo aún no era conocido (véase 15:18-24). Pero en este momento
el evangelio había sido llevado a la mayor parte del área mediterránea donde se encontraban judíos; y
eso es todo lo que requiere el argumento”. (Bruce)
b. Hasta los fines de la tierra: “No hay ningún lugar de la tierra prometida en la que no se hayan
predicado estas buenas nuevas; y escasamente hay un lugar en el imperio romano en el que no se haya
escuchado la doctrina de Cristo crucificado: si, por lo tanto, los judíos no han creído, la culpa es
completamente suya; ya que Dios los ha equipado ampliamente con los medios de fe de salvación”.
(Clarke)
3. (19) El testimonio de Deuteronomio 32:21.
También digo: ¿No ha conocido esto Israel? Primeramente Moisés dice: Yo os provocaré a celos con
un pueblo que no es pueblo; Con pueblo insensato os provocaré a ira.
b. Yo os provocaré a celos: Dios le dijo a Israel que traería a otros a Él y los provocaría a celos. Sin
embargo, Israel ignoró esta palaba también, haciéndolos más responsables.
4. (20) El testimonio de Isaías 65:1.
E Isaías dice resueltamente: Fui hallado de los que no me buscaban; Me manifesté a los que no
preguntaban por mí.
a. Isaías dice resueltamente:La profecía de Isaías era una advertencia que Israel ignoró, haciéndolos
más responsables.
b. Fui hallado de los que no me buscaban: Esextraño que Israel, por la mayor parte, haya rechazado el
evangelio de su propio Mesías; Por extraño que fuera, esto también fue profetizado. No sorprendió a
Dios ni a sus profetas.
5. (21) El testimonio de Isaías 65:2.
Pero acerca de Israel dice: Todo el día extendí mis manos a un pueblo rebelde y contradictor.
a. A un pueblo rebelde y contradictor:Esto dice la evaluación de Dios del Israel desobediente que
rechaza al Mesías. Son un pueblo rebelde y contradictor, y más aún debido a su gran responsabilidad
ante Dios.
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ROMANOS 11 – LA RESTAURACIÓN DE ISRAEL


A. Israel y el remanente de gracia.
1. (1a) ¿Ha desechado (rechazado) Dios a su pueblo Israel?
Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera.
a. ¿Ha desechado Dios a su pueblo? La pregunta de Pablo tiene sentido en este punto de Romanos. Si
el rechazo del evangelio por parte de Israel era de una forma consistente con el plan eterno de Dios
(Romanos 9:1-29) y la propia elección de Israel (Romanos 9:30-10:21), entonces ¿esto significa que el
destino de Israel está establecido, y que no hay ninguna posibilidad de restauración?
b. En ninguna manera: A pesar de su estado actual, Israel en ninguna manera permanecerá
permanentemente desechado. Ahora Pablo explicará esta respuesta.
2. (1b) Evidencia que Dios no ha desechado a Su pueblo: el mismo Pablo.
Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín.
a. También yo soy israelita: La fe de Pablo en Jesús como el Mesías demostraba que había algunos
judíos escogidos por Dios que habían aceptado el evangelio.
b. También yo: Cuando queramos evidencia de la obra de Dios, podemos y debemos mirar primero a
nuestra propia vida. Esto es lo que hizo Pablo y lo que debemos hacer nosotros.
3. (2-5) El principio de un remanente.
No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció. ¿O no sabéis qué dice de Elías la
Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo: Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus
altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran matarme? Pero ¿qué le dice la divina
respuesta? Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal. Así
también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia.
a. No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció . . . en este tiempo ha quedado un
remanente: En los días de Pablo, Israel como grupo, había rechazado a su Mesías. Pero, un remanente
substancial abraza el evangelio de Cristo Jesús, y Dios seguido a trabajado en Israel por medio de un
remanente fiel (como lo hizo en el tiempo de Elías).
i. “Es posible que Pablo, también perseguido por sus propios compatriotas, sintiera un parentesco
especial con Elías”. (Harrison)
b. Cómo invoca a Dios contra Israel: ¡Las cosas estaban tan mal que Elías oró contra su propio pueblo!
c. Señor, a tus profetas han dado muerte: Elías pensó que Dios había desechado la nación y que él era
el único que quedaba sirviendo al Señor. Pero Dios le mostró que de hecho había un remanente
substancial, y a pesar de que solo era un remanente, estaba allí.
d. Aun en este tiempo ha quedado un remanente: A menudo pensamos que Dios necesita a mucha
gente para hacer una gran obra, pero Él muy seguido obra a través de grupos pequeños, o por un
grupo que empieza pequeño. A pesar de que no muchos judíos de los días de Pablo aceptaron a Jesús
como el Mesías, un remanente si lo hizo y Dios usará a ese pequeño grupo de una manera significante.
i. “No era el número sino la permanencia del plan de Dios para Israel lo que importaba en el tiempo de
Elías . . . Él puso su confianza en la gracia de Dios, no en los números”. (Morris)
4. (6-10) El derecho de Dios de escoger un remanente de acuerdo a la gracia.
Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es
gracia; de otra manera la obra ya no es obra. ¿Qué pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado;
pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos; como está escrito: Dios les
dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy. Y David
dice:
Sea vuelto su convite en trampa y en red,
En tropezadero y en retribución;
Sean oscurecidos sus ojos para que no vean,
Y agóbiales la espalda para siempre.
a. Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia: Pablo terminó el
versículo anterior señalando que el remanente fue escogido por gracia. Ahora nos recuerda lo que es
la gracia por definición: la dádiva de Dios, no dada a vista del desempeño o potencial de quien la
recibe, sino se da únicamente por la bondad de quien la ofrece.
b. Y si por obras, ya no es gracia: Como principios, la gracia y las obras no van juntas. Si el dar es por
gracia, no puede ser por obras, y si es por obras, no puede ser por gracia.
c. Pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos: Los elegidos entre Israel
recibieron y respondieron a la misericordia de Dios, pero el resto fueron endurecidos por su rechazo.
d. Como está escrito: Las citas de Isaías 29 y Salmos 69 nos dicen que Dios puede dar un espíritu de
estupor y ojos con que no vean y Él puede decir sean oscurecidos sus ojos como Él lo desee. Si Dios se
complace en iluminar solo a un remanente de Israel en el tiempo presente, puede hacerlo como le
plazca.
i. Morris llama a un espíritu de estupor “una actitud de muerte hacia las cosas espirituales”.
ii. “La idea es que los hombres están sentados cómodamente en su banquete; y su propio sentido de
seguridad se ha convertido en su ruina. Están tan seguros en la seguridad imaginada que el enemigo
puede llegarles sin darse cuenta”. (Barclay) Los judíos del tiempo de Pablo estaban tan seguros de su
idea de ser el pueblo escogido que la mera idea se convirtió en lo que los arruinó.
B. El plan de Dios de salvar solamente a un remanente en el tiempo presente.
1. (11a) ¿El tropiezo de Israel predicho por Salmos 69 significa que han sido desechados
permanentemente?
Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen?
a. Tropezado . . . cayesen: Como Pablo lo presenta aquí, hay una diferencia entre tropezar y caer. Israel
había tropezado, pero ellos no caerían, en el sentido de ser removidos del propósito y plan de Dios.
Puedes recuperarte del tropiezo, pero si caes estás abajo.
2. (11b-14) No, Dios tenía un propósito específico para cumplir al permitir que Israel tropezara: para
que la salvación llegara a los gentiles.
En ninguna manera; pero por su transgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a
celos. Y si su transgresión es la riqueza del mundo, y su defección la riqueza de los gentiles, ¿cuánto
más su plena restauración? Porque a vosotros hablo, gentiles. Por cuanto yo soy apóstol a los
gentiles, honro mi ministerio, por si en alguna manera pueda provocar a celos a los de mi sangre, y
hacer salvos a algunos de ellos.
a. En ninguna manera: Pablo ha mostrado que Dios todavía está trabajando por medio de un
remanente de Israel el día de hoy, pero quiere dejar en claro que la mayoría pecadora de Israel no
están perdidos para siempre.
b. Por su transgresión vino la salvación a los gentiles: No debemos olvidar que en muchas ocasiones el
evangelio solo salió a los gentiles después de que los judíos lo rechazaron (Hechos 13:46, 18:5-6, 28:25-
28). En este sentido, el rechazo del evangelio por los judíos fue una riqueza de los gentiles.
i. No es que el rechazo de Jesús como Mesías por parte de los judíos causó que los gentiles fueran
salvos. Simplemente dio más oportunidades para que el evangelio saliera a los gentiles, y muchos
gentiles tomaron ventaja de esta oportunidad.
c. Por si en alguna manera pueda provocar a celos: Pero el deseo de Pablo no era que las riquezas
fueran disfrutadas solo por los gentiles, sino que los judíos pudieran ser provocados con un buen tipo
de celos, motivándoles a recibir algunas de las bendiciones que los gentiles disfrutaban.
i. “Es un asunto de profundo pesar que justo como Israel se rehusó a aceptar esta salvación cuando les
fue ofrecida, así también los gentiles a menudo se han rehusado a provocar acelos a Israel. En lugar de
mostrar al pueblo antiguo de Dios lo atractivo de la vida cristiana, los cristianos han tratado a los judíos
con odio, prejuicios, persecución, malicia y toda falta de caridad. Los cristianos no deben tomar este
pasaje a la ligera”. (Morris)
3. (15-21) A los gentiles: si, el rechazo de Jesús por parte de los judíos fue hecha bendición para ti;
pero considera que tan grande será su aceptación de Jesús.
Porque si su exclusión es la reconciliación del mundo, ¿qué será su admisión, sino vida de entre los
muertos? Si las primicias son santas, también lo es la masa restante; y si la raíz es santa, también lo
son las ramas. Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido
injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo, no te
jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti. Pues las
ramas, dirás, fueron desgajadas para que yo fuese injertado. Bien; por su incredulidad fueron
desgajadas, pero tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, sino teme. Porque si Dios no
perdonó a las ramas naturales, a ti tampoco te perdonará.
a. Si las primicias son santas: Las primicias probablemente representan a los primeros cristianos,
quienes eran judíos. Su conversión fue algo santo y bueno para la iglesia. Después de todo, cada uno
de los apóstoles y la mayoría de los autores humanos de las Escrituras fueron judíos. Si la conversión
de estas primicias fue buena para los gentiles, ¡cuánto mejor será cuando toda la cosecha sea traída!
i. Muchos comentaristas piensan que primicias aquí se refiere a los patriarcas, pero se adapta mejor el
verlo como el grupo central original de cristianos, que eran todos judíos.
b. Algunas de las ramas . . . siendo olivo silvestre: Con la imagen del árbol y las ramas, Pablo les
recuerda a los gentiles cristianos que es únicamente por la gracia de Dios que ellos pueden ser
injertados en el “árbol” de Dios, cuya “raíz” es Israel.
i. “Cuando un viejo olivo perdía su vigor, parece que un remedio en la antigüedad era cortar las ramas
que estaban por caerse e injertar brotes de olivos silvestre. Se decía que el resultado era el vigor del
árbol que se moría”. (Morris)
ii. En el talmud judío se habla de Rut la moabita como un “brote piadoso” injertado en Israel. (Citado
en Morris)
c. No te jactes contra las ramas . . . no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti: Para que los gentiles no
se sientan superiores a los judíos, Pablo también les recuerda que la raíz sustenta a las ramas, no al
revés.
d. Por su incredulidad fueron desgajadas, pero tú por la fe estás en pie: Además, cualquier gentil que
es parte del “árbol” de Dios esta allí solamente por fe, no por obras o por méritos. Si los gentiles son
incrédulos, serán “cortados” como lo fueron los Israelitas incrédulos.
4. (22-24) Aplicación del propósito de Dios en el rechazo de Israel: que los gentiles puedan ser
alcanzados.
Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron,
pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad; pues de otra manera tú también serás
cortado. Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán injertados, pues poderoso es Dios
para volverlos a injertar. Porque si tú fuiste cortado del que por naturaleza es olivo silvestre, y contra
naturaleza fuiste injertado en el buen olivo, ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán
injertados en su propio olivo?
a. Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios: Pablo enfatiza la necesidad de permanecer en esa
bondad; no en el sentido de salvación por obras, sino continuando en la gracia de Dios y Su bondad
para con nosotros, una relación de permanencia continua. Esta idea de permanencia continua en el
“árbol” también es expresada en Juan 15:1-8.
i. “La cláusula condicional en este versículo, si permaneces en esa bondad, es un recordatorio de que
no hay seguridad en el lazo del evangelio aparte de la perseverancia. No hay tal cosa como la
continuación en el favor de Dios a pesar de la apostasía; el alcance de salvación de Dios y su paciencia
son correlativas”. (Murray)
b. Poderoso es Dios para volverlos a injertar: Y, si Israel fue “cortado” debido a su incredulidad,
pueden ser injertados de nuevo si no permanecieren en incredulidad.
i. “Evidentemente, algunos creyentes gentiles estaban tentados en pensar que no había futuro para
Israel. Ella había rechazado el evangelio y ahora había pasado a los gentiles; Israel estaba acabada,
rechazada, desterrada. Dios los había escogido a ellos en su lugar. Es este tipo de jactancia al que se
opone Pablo”. (Morris)
c. ¿Cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo? Si los gentiles
parecían “injertarse” fácilmente en el “árbol” de Dios, sabemos que no será difícil para Dios injertar las
ramas naturales en el árbol. También podemos suponer que las ramas naturales tendrán el potencial
de dar mucho fruto.
C. El plan de Dios para Israel incluye su restauración eventual.
1. (25-27) La promesa de que todo Israel será salvado.
Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a
vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la
plenitud de los gentiles; y luego todo Israel será salvo, como está escrito:
Vendrá de Sion el Libertador,
Que apartará de Jacob la impiedad.
Y éste será mi pacto con ellos,
Cuando yo quite sus pecados.
a. Para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: Esta es una advertencia que debemos
tomarlo en serio. Los cristianos no deben ser ignorantes de este misterio.
b. Que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte: Pablo resume su punto de Romanos 11:11-24.
El propósito de Dios de permitir el endurecimiento en parte de venir sobre Israel es para que haya
entrado la plenitud de los gentiles.
i. En parte tiene la idea de algo “temporal”; el endurecimientode Israel es temporal. “Un día los judíos
se darán cuenta de su endurecimiento y de su necedad. Aceptarán a Cristo Jesús, y la gloriosa
restauración nacional de este pueblo traerá la Era del Reino”. (Smith)
c. Hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles: En ese momento, Dios de nuevo pondrá su
atención en Su plan desde la eternidad sobre Israel una vez más, para que todo Israel sea salvo. El plan
de Dios desde la eternidad no pone su atención en todos de una manera uniforme a través de la
eternidad.
d. Todo Israel será salvo: Este todo Israel no es el “Israel espiritual”. No es el “Israel espiritual”
en Romanos 11:25, porque ese Israel está espiritualmente ciego. Por lo tanto, no debemos
considerarlo como Israel espiritual en Romanos 11:26.
i. Hay una distinción entre Israel nacional o étnico e Israel espiritual. Pablo lo pone claro en Gálatas
3:7 y otros pasajes. Sin embargo, Dios todavía tiene un plan y propósito para el Israel étnico y les traerá
la salvación.
ii. Otra prueba de que aquí no se refiere a un “Israelespiritual” es porque Pablo dice que esto es
un misterio, y no es un misterio que Israel espiritual será salvo.
iii. Harrison en todo Israel: “Fue el punto de vista de Calvino, por ejemplo, que toda la compañía de los
redimidos, judíos y gentiles, está intencionado aquí. Pero no se ha usado Israel para referirse a gentiles
en estos capítulos, y es dudoso que tal sea el caso en cualquiera de los escritos de Pablo”.
iv. “Es imposible entretener una exégesis que entienda a Israel aquí en un modo diferente al
de Israel en el versículo 25”. (Bruce)
e. Será salvo: Esto declara claramente que Dios no ha terminado con Israel como nación o como grupo
étnico distinguido. Aunque Dios ha retirado su enfoque de Su misericordia redentora de Israel hacia los
gentiles en general, Él lo volverá a poner en ellos.
i. Este simple pasaje refuta a aquellos que insisten en que Dios ha acabado para siempre con Israel
como pueblo y que la Iglesia es el Nuevo Israel y hereda todas las promesas hechas a la nación y etnia
de Israel del Antiguo Testamento.
ii. Se nos recuerda el carácter duradero de las promesas hechas al Israel nacional y étnico (Génesis
13:15 y 17:7-8). Dios no ha “acabado” con Israel, e Israel no es “espiritualizado” como la iglesia.
iii. Mientras nosotros vemos y nos regocijamos en la continuidad de la obra de Dios a través de todo Su
pueblo durante todas las generaciones, también vemos una distinción entre Israel y la Iglesia, una
distinción a la que Pablo es sensible aquí.
f. Todo Israel será salvo: Esto no significa que habrá un tiempo en el que se salvará hasta la ultima
persona de ascendencia judía. En cambio, este es un tiempo en que Israel en su conjunto será un
pueblo salvado, y cuando la nación en su conjunto (especialmente su liderazgo) aceptará a Cristo Jesús
como el Mesías.
i. Así como la apostasía de Israel no se extendió a todos los judíos, la salvación de Israel no se
extenderá a todos los judíos; Pablo habla de la “masa” de los judíos cuando dice todo Israel. “Todo
Israel es una expresión recurrente en la literatura judía, en donde no significa ‘cada judío sin
excepción’, pero ‘Israel como un todo’”. (Bruce)
ii. Y cuando todo Israel será salvo, serán salvos por medio de aceptar a Cristo Jesús como el Mesías,
aunque parezca poco probable. No serán salvos por alguna peculiar salvación “judía”.
iii. La Biblia indica que esta es una condición necesaria para el regreso de Cristo Jesús (Mateo
23:39, Zacarías 12:10-11). Jesús no regresará otra vez hasta que Dios regrese el enfoque de Su
misericordia redentora en Israel, y que Israel responda a Dios por medio de Cristo Jesús.
g. Vendrá de Sion el Libertador: Las citas de Isaías muestran que Dios aún tiene un plan redentor por
cumplir con Israel, y que no se dejará sin hacer.
2. (28-29) El amor de Dios y Su llamamiento por Israel aún perdura.
Así que en cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros; pero en cuanto a la elección,
son amados por causa de los padres. Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.
a. En cuanto al evangelio . . . en cuanto a la elección: Aunque parecía que en la época de Pablo los
judíos eran enemigos de Dios y estaban en contra de Jesús, ellos todavía son amados, si no es por otra
razón, entonces por causa de los padres (los patriarcas del Antiguo Testamento).
i. Por supuesto, son amados por más que por causa de los padres, pero eso por sí solo sería suficiente.
b. Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios: Esta es otra razón por la cual Dios no
ha renunciado a la nación y etnia de Israel. Este principio, declarado por Pablo, nos consuela más allá
de su relevancia directa a Israel. Significa que Dios no se rendirá en cuanto a nosotros y Él deja el
camino abierto a la restauración.
3. (30-32) Pablo advierte a los cristianos gentiles que recuerden de dónde vinieron y adónde Dios ha
prometido llevar a Su pueblo judío.
Pues como vosotros también en otro tiempo erais desobedientes a Dios, pero ahora habéis
alcanzado misericordia por la desobediencia de ellos, así también éstos ahora han sido
desobedientes, para que por la misericordia concedida a vosotros, ellos también alcancen
misericordia. Porque Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos.
a. En otro tiempo erais desobedientes a Dios: Los cristianos gentiles vinieron de la desobediencia;
pero Dios les mostró misericordia, en parte por la desobediencia de Israel.
b. Alcanzado misericordia por la desobediencia de ellos: Si Dios pudo usar la desobediencia de Israel
para el bien de los gentiles, Él también puede usar la misericordia mostrada hacia los gentiles para la
misericordia de Israel.
c. Porque Dios sujetó a todos en desobediencia: La idea es que Dios ha encerrado a judíos y gentiles
bajo custodia como infractores de la ley. Dios ofrece misericordia a estos prisioneros, basado en la
persona y obra de Jesús.
4. (33-36) Alabado sea Dios por Su plan y el progreso del plan.
¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus
juicios, e inescrutables sus caminos! Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su
consejero? ¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado? Porque de él, y por él, y
para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.
a. ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! Mientras Pablo considera el
gran plan de Dios para la eternidad, él comienza en alabanza espontánea. Pablo se da cuenta que
los caminos de Dios son inescrutables, y la sabiduría y conocimiento de Dios son incomprensibles.
i. ¿Quién habría planeado todo el escenario con Israel, los gentiles y la Iglesia como Dios lo ha
planeado? Pero podemos ver la gran sabiduría y compasión en Su plan.
ii. “Es extraño que, con tal escritura como esta ante sus ojos, los hombres se sienten tranquilamente y
escriban con seguridad sobre los consejos y decretos de Dios formados desde toda la eternidad, de los
cuales ellos hablan con tanta confianza y decisión como si ellos habían formado parte del consejo del
Altísimo, ¡y habían estado con él en el principio de sus caminos!” (Clarke)
b. ¿Quién entendió la mente del Señor? Las citas de Isaías 40:13 y de Job 41:11 enfatizan la sabiduría y
conducta soberana de Dios; nadie puede hacer de Dios su deudor.
i. ¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado? Puedes intentar todo lo que quieras,
pero nunca harás de Dios un deudor para ti. No puedes dar más a Dios. Él nunca tendrá la necesidad de
pagar una deuda a nadie.
c. Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas: “Todas estas palabras son monosílabos. Un
niño que apenas aprende a leer podría decirlas fácilmente. ¿Pero quién agotará su significado?”
(Meyer)
i. Todo es de él: Este plan vino de Dios. No fue idea del hombre. No dijimos: “He ofendido a Dios y
debo buscar la manera de volver a Él. Trabajemos en un plan para regresar a Dios”. En nuestra
indiferencia y muerte espiritual no nos importó un plan, y aún si nos hubiera importado, no somos lo
suficiente listos o lo suficiente sabios para hacer uno. Todo es de él.
ii. Todo es por él: Aún si tuviéramos el plan, no podríamos hacerlo realidad. No podríamos librarnos a
nosotros mismos de esta prisión de pecado y egoísmo. Únicamente podría pasar por él, y la gran obra
de Jesús por nuestra parte es la que trae salvación por él.
iii. Todo es para él: No es para mi, no es para ti, es todo para él. Es para alabanza de la gloria de su
gracia (Efesios 1:6). Es para Su placer que nosotros fuimos creados, y encontramos nuestra plenitud al
traerle gloria y honor.
d. A él sea la gloria por los siglos: El hecho de que Pablo no pueda entender a Dios lo hace glorificar a
Dios aún más. Cuando entendemos algo de la grandeza de Dios, le adoramos con más pasión.
©2020 The Enduring Word Comentario bíblico en español de David Guzik – ewm@[Link]

ROMANOS 12 – VIVIENDO LA VIDA CRISTIANA


A. El fundamento para un vivir cristiano
J.B. Phillips tiene una traducción excepcional y memorable de Romanos 12:1-2:
Con los ojos bien abiertos hacia las misericordias de Dios, les ruego, hermanos míos, como un acto de
adoración inteligente, que le den a Él sus cuerpos, como un sacrificio vivo, consagrado a Él y aceptable
por Él. No dejes que el mundo a tu alrededor te apriete en su propio molde, pero deja que Dios moldee
tu mente desde adentro, para que así puedas probar en la práctica que el Plan de Dios para ti es bueno,
cumple con todo lo que Él pide y avanza hacia la meta de la verdadera madurez.
1. (1) El sacrificio vivo.
Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en
sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.
a. Os ruego: Esto nos recuerda que Pablo apela a nuestra voluntad. Dios nos llama a hacer
una elección en cuanto a la forma en que vivimos para Él.
b. Así que, hermanos: Es el patrón de Pablo de comenzar una carta con una sección de doctrina fuerte
y de seguir con exhortaciones hacia una vida cristiana. Pablo les ruega a los cristianos a vivir de cierta
manera a la luz de lo que Dios hizo por ellos.
i. “Cuando usa este patrón, Pablo está diciendo que la vida cristiana depende de las grandes doctrinas
cristianas”. (Morris)
c. Por las misericordias de Dios nos recuerda que hacemos esto debido a la misericordia que Dios nos
mostró (descrita bien en Romanos 1-11), y que solamente tenemos la habilidad de ofrecernos a Dios
mientras Él obra Su misericordia en nosotros. Dios nos manda que hagamos esto, y lo hace posible
para nosotros.
i. “Mientras que los paganos son propensos al sacrificio para obtener misericordia, la fe bíblica enseña
que la misericordia divina proporciona el fundamento del sacrificio como la respuesta apropiada”.
(Harrison)
ii. Piensa en todas las misericordias de Dios que Pablo nos ha explicado hasta ahora:
· Justificación de la culpa y la pena del pecado.
· Adopción en Jesús e identificación con Cristo.
· Puestos bajo la gracia, no la ley.
· Dando al Espíritu Santo que more en nosotros.
· Promesa de ayuda en toda aflicción.
· Aseguramiento de estar posicionados en la elección de Dios.
· Certeza de una gloria venidera.
· Confianza de no estar separados del amor de Dios.
· Confianza en la fidelidad continua de Dios.
iii. A la luz de toda esta misericordia -pasada, presente y futura- Pablo nos ruega que presentéis
vuestros cuerpos en sacrificio vivo. “Debemos creer que estas misericordias Divinas tienen poderes
persuasivos sobre nuestra voluntad”. (Newell)
d. Presentéis vuestros cuerpos: Conectado con la idea de un sacrificio vivo, esto nos da a pensar en
el servicio sacerdotal. Hablando espiritualmente, nuestros cuerpos son traídos al altar de Dios.
i. Es mejor ver el cuerpo aquí como una referencia a todo nuestro ser. Lo que sea que digamos acerca
de nuestro espíritu, alma, carne y mente, sabemos que cada uno vive en nuestros cuerpos. Cuando
entregamos el cuerpo a Dios, el alma y el espíritu van con él. Presentéis vuestros cuerpos significa que
Dios te quiere a ti, no solo tu trabajo. Puedes hacer todo tipo de trabajo para Dios, pero nunca
ofrecerte a ti mismo.
ii. La apelación previa a la voluntad (os ruego) significa que la voluntad debe ser maestro sobre el
cuerpo. La manera de pensar de nuestra edad dice que nuestro cuerpo debe decirle a la voluntad qué
hacer; pero la Biblia dice que nuestra voluntad debe traer al cuerpo como un sacrificio vivo a Dios. El
cuerpo es un siervo maravilloso, pero un amo terrible. Manteniéndolo en el altar de Dios como un
sacrificio vivo mantiene al cuerpo donde debe estar.
iii. Un griego antiguo nunca pensaba en presentar su cuerpo a Dios. Ellos pensaban que el cuerpo no
era tan espiritual que a Dios no le importaba. Aquí Pablo nos muestra que a Dios le importa nuestros
cuerpos. 1 Corintios 6:20 nos recuerda que Dios ha comprado nuestros cuerpos por un precio.
e. Sacrificio vivo: Las personas del primer siglo, judíos y paganos, sabían de primera mano en qué
consistía un sacrificio. El rogar que se hicieran sacrificio vivo era una imagen sorprendente.
· El sacrificio es vivo debido a que es traído vivo al altar.
· El sacrificio es vivo debido a que permanece vivo en el altar; y así sigue.
f. Santo, agradable a Dios: Cuando ofrecemos nuestro cuerpo, Dios espera que sea un
sacrificio santo y aceptable. El estándar para los sacrificios hechos a Dios bajo el Nuevo Pacto no es
menos que el estándar del Antiguo Pacto.
i. En el Antiguo Testamento, cada sacrificio debía ser santo y agradable a Dios
· Macho sin defecto lo ofrecerá. (Levítico 1:10)
· Y si hubiere en él defecto, si fuere ciego, o cojo, o hubiere en él cualquier falta, no lo sacrificarás a
Jehová tu Dios. (Deuteronomio 15:21)
ii. La idea de un olor grato para Jehová casi siempre es unida con la idea de una ofrenda hecha en el
fuego. Hay un “ardor” en este asunto de un sacrificio vivo. También muestra que Pablo tiene en mente
la ofrenda encendida, en la cual todo el sacrificio era dado a Jehová. En algunos sacrificios, el que
ofrecía el sacrificio y el sacerdote compartían algo de la comida; pero jamás en la ofrenda encendida.
iii. La santidad que traemos al altar es una decisión de santidad y ceder a la obra de santidad en nuestra
vida. Cuando presentamos nuestros cuerpos como un sacrificio vivo, Dios santifica nuestra vida al
quemar las impurezas.
g. Culto racional: La antigua palabra griega para racional (logikos) también puede ser traducida “de la
palabra” (como lo está en 1 Pedro 2:2). Culto racional es una vida de adoración segúnla Palabra de
Dios.
i. El sacrificio de un animal era un culto racional, pero solo para el que traía el sacrificio, no para el
sacrificio en sí. Bajo el Nuevo Pacto tenemos misericordias más grandes, así que es racional ofrecer un
sacrificio más grande.
2. (2) Resistiendo la conformidad con el mundo y aceptando la transformación que viene en Cristo
Jesús.
No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro
entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
a. No os conforméis a este siglo nos advierte que el “sistema del mundo” -la cultura popular y la
manera de pensar que está en rebelión contra Dios- tratará de conformarnos a su patrón impío, y ese
proceso debe ser resistido.
b. Sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento: Esto es lo opuesto de ser
conformados a este [Link] campo de batalla entre ser conforme al mundo y ser transformado esta
dentro del entendimiento del creyente. Los cristianos deben pensar de una manera diferente.
i. “Yo no quiero conformarme a este mundo. Yo quiero ser transformado. ¿Cómo lo hago?” Por medio
de la renovación de vuestro entendimiento. El problema con muchos cristianos es que ellos viven
basados en sentimientos, o solo les importa el hacer.
ii. La vida basada en sentimientos dice: “¿Cómo me siento hoy? ¿Cómo me siento en cuanto a mi
trabajo? ¿Cómo me siento en cuanto a mi esposa? ¿Cómo me siento en cuanto a la adoración? ¿Cómo
me siento en cuanto al predicador?” Esta vida de sentimientos nunca conocerá el poder transformador
de Dios, porque ignora la renovación de la mente.
iii. La vida basada en hechos dice: “No me des tú teología. Solo dime que debo hacer. Dame los cuatro
puntos para esto y las siete claves para aquello”. Esta vida de ocupación nunca conocerá el poder
transformador de Dios, porque ignora la renovación de la mente.
iv. Dios nunca está en contra de los principios de sentir y hacer. Él es un Dios de sentimientos
poderosos y apasionados y nos ordena a ser hacedores. Sin embargo, los sentimientos y las acciones
son fundamentos insuficientes para la vida cristiana. La primera pregunta no puede ser “¿Cómo me
siento?” o “¿Qué puedo hacer?” Más bien, debe ser “¿Qué es verdad aquí?” “¿Qué dice la Palabra de
Dios?”.
c. Transformaos: Esta es la antigua palabra griega metamorphoo, la cual describe una metamorfosis. La
misma palabra es utilizada para describir la transfiguración de Jesús (Marcos 9:2-3). ¡Esta es una
transformación gloriosa!
i. El único otro lugar en donde Pablo utiliza esta palabra para transformaos es en 2 Corintios [Link] Por
tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos
transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor. Para Pablo, esta
transformación y renovación de nuestras mentes sucede mientras vemos el rostro de Dios, pasando
tiempo en Su gloria.
d. Para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta: A medida que
somos transformados en el interior, la prueba es evidente en el exterior, otros pueden ver la buena
voluntad de Dios, agradable y perfecta por medio de nuestra vida.
i. Aquí Pablo explica cómo vivir la voluntad de Dios:
· Ten en cuenta las riquezas de Dios para ti -pasadas, presentes y futuras- (por las misericordias de
Dios).
· Como un acto de culto racional, decide rendirte completamente a Él (presenten sus cuerpos en
sacrificio vivo).
· Resiste a conformarte a los pensamientos y acciones de este mundo (no os conforméis).
· Enfócate en la Palabra de Dios y en una relación con Él (transformaos por medio de la renovación de
vuestro entendimiento).
ii. Entonces, tu vida estará en la voluntad de Dios. Tú vida demostrará la buena voluntad de Dios,
agradable y perfecta.
iii. Podrás saber cual es la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta, pero no puedes comprobarla
en tú vida aparte de la obra transformadora del Espíritu Santo.
B. Viviendo los dones espirituales que Dios ha dado.
1. (3) Una advertencia para vivir con humildad.
Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto
concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe
que Dios repartió a cada uno.
a. A cada cual que está entre vosotros: Pablo pronto hablará acerca de cómo debemos ejercer los
dones espirituales en el cuerpo de Cristo; pero primero es necesario una advertencia sobre la
humildad, dado el orgullo que muy a menudo surge de aquellos que se consideran dotados
espiritualmente.
i. Debemos recordar que la dotación espiritual no es lo mismo que la madurez espiritual. Solo porque
una persona tiene dones espirituales substanciales no significa que sean necesariamente maduros
espiritualmente o ejemplos dignos de imitar.
b. No tenga más alto concepto de sí que el que debe tener: Pablo no nos aconseja a tener una actitud
que encuentra placer en la humillación o la degradación. Más bien, la idea es que veamos la verdad en
cuanto a nosotros mismos y vivamos a la luz de ella. Cuando nos vemos como realmente somos, es
imposible entregarnos al orgullo.
c. Conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno: Esto significa que debemos ver hasta a
nuestra fe salvadora como un regalo de Dios, y que no tenemos ningún fundamento de orgullo o
opinión superior de nosotros mismos.
2. (4-5) Unidad y diversidad en el cuerpo de Cristo.
Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros
tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros
los unos de los otros.
a. En un cuerpo tenemos muchos miembros: La iglesia es un todo unificado (un cuerpo), pero somos
distintos dentro de ese cuerpo (los unos de los otros). En el cuerpo de Cristo hay unidad, pero no
uniformidad.
b. Todos miembros los unos de los otros: Erramos cuando despreciamos cualquiera de estos aspectos;
la unidad nunca debe promoverse a expensas de la individualidad, y la individualidad nunca debe
despreciar la unidad esencial de la iglesia en Cristo; Él es nuestro terreno común, somos un cuerpo en
Cristo.
3. (6-8) Una exhortación para usar (y cómo usar) los dones que Dios ha dado a los miembros
individuales de la iglesia.
De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese
conforme a la medida de la fe; o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; el que
exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace
misericordia, con alegría.
a. Teniendo diferentes dones: La diferencia y distribución de los dones es según la gracia que nos es
dada. Los dones espirituales no se dan según el mérito, sino porque Dios elige darlos.
i. Esta idea se relata en la antigua palabra griega para “dones espirituales”: charismata, la cual significa
un don de gracia. Aparentemente, este término fue acuñado por Pablo para enfatizar que el dar de
estos dones espirituales era todo por gracia.
ii. Los dones espirituales son dados a discreción del Espíritu Santo.
1 Corintios 12:11 dice: Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno
en particular como él quiere.
iii. El saber esto debería ser una barrera insuperable para el orgullo al ejercer los dones espirituales. El
hombre, sin embargo, en la depravación de su corazón, encuentra la manera de sentirse orgulloso de
los dones espirituales e insiste en exaltar a los hombres por cómo Dios los ha dotado.
b. Si el de profecía: La profecía debe ser practicada conforme a la medida de la fe. Dios puede darnos
algo para decir a un individuo o cuerpo de iglesia que extiende nuestra fe. Si no podemos profetizar en
fe y en confiar que Dios en verdad nos ha hablado, entonces no deberíamos hacerlo.
i. Se nos recuerda que la profecía, en el entendimiento bíblico, no es necesariamente el “predecir” en
un sentido estrictamente predictivo. Es más exactamente el “revelar” el corazón y la mente de Dios, el
cual puede incluir o no un aspecto predictivo.
ii. Esto nos advierte contra la profecía que “fluye como un río de consciencia” la cual no tiene dificultad
de decir, añadiendo: “Así dice el Señor”.
iii. Conforme a la medida de la fe: Pablo puede estar advirtiendo que la profecía debe ser acorde a la
fe, en acorde con la doctrina aceptada entre los creyentes.
iv. Algunos toman a la medida de fe a ser la proporción de la fe de la audiencia de la profecía; esto
también tiene verdad.
c. Servicio: Esto tiene a la vista la imagen más amplia de simplemente servir en maneras prácticas.
Pablo también ve esto como un ministerio importante del Espíritu Santo.
d. Enseñanza: Esto tiene en mente instrucción, mientras que exhortación anima a las personas a
practicar lo que se les ha enseñado; ambas son necesarias para una vida cristiana sana.
i. Aquellos a quienes se les enseña, pero no se les exhorta se convierten en “ovejas gordas” que
solamente toman, pero nunca viven la vida cristiana. Aquellos a los que se les exhorta pero que no se
les enseña se emocionan y se activan, pero no tienen profundidad o entendimiento de lo que hacen y
se agotarán rápidamente o trabajarán de maneras equivocadas.
e. El que reparte: Esto se refiere a alguien que es un canal por medio del cual Dios provee recursos a Su
cuerpo. Este es un don espiritual importante que debe ejercerse con liberalidad. Cuando alguien
llamado y dotado para repartir deja de dar liberalmente, a menudo verá que sus recursos
desvanecerán, olvidando porqué Dios los ha bendecido.
f. El que preside debe mostrar solicitud. Es fácil que los líderes se desanimen y sientan ganas de
rendirse, pero deben de perseverar si quieren agradar a Dios por su liderazgo.
g. El que hace misericordia debe tener alegría. Puede ser bastante difícil mostrar misericordia, pero
aún más difícil ser alegre al mostrarla. Esto nos recuerda que el don de mostrar misericordia es un don
sobrenatural del Espíritu.
C. Una serie de breves instrucciones sobre cómo vivir como un cristiano con los demás.
Esta sección muestra una cosa claramente: Pablo conocía la enseñanza de Jesús, especialmente el
Sermón del Monte.
1. (9-13) Relacionándose con aquellos en la familia cristiana.
El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno. Amaos los unos a los otros con
amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros. En lo que requiere diligencia,
no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor; gozosos en la esperanza; sufridos en la
tribulación; constantes en la oración; compartiendo para las necesidades de los santos; practicando
la hospitalidad.
a. El amor sea sin fingimiento: Claro, el amor con fingimiento no es amor verdadero; pero mucho de lo
que se disfraza como “amor” en la comunidad cristiana está ligado con hipocresía, y debe demostrarse
en contra.
b. Aborreced lo malo, seguid lo bueno: En algunas maneras, a menudo es más fácil para
nosotros aborreced lo malo o seguid lo bueno en lugar de hacer ambas cosas. La persona piadosa sabe
cómo practicar ambas.
c. Amaos los unos a los otros con amor fraternal: Esta es una orden, que los cristianos no deben tener
una actitud distante, fría o altiva. En cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros muestra que la
demostración de afecto es genuina.
i. Deberíamos de ver en esto, más que nada, un llamado a los buenos modales entre los cristianos.
d. En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor: Si somos
llamados a tener relaciones afectuosas y a buenos modales, también sabemos que se nos llama al
trabajo duro. En la iglesia no hay cabida para la pereza.
i. Fervientes en espíritu podría ser traducido: “hirviendo en espíritu”.
e. Gozosos en la esperanza: El llamado a la esperanza usualmente tiene en mente nuestra recompensa
final con Jesús. Pablo dice que servimos a Dios gozosos en la esperanza, no gozosos en los resultados.
Esto nos dice que debemos hacer todas estas cosas con la vista puesta hacia el cielo. Esta es la forma
en la que cumplimos la ordenanza para esperanza,paciencia,y el ser de carácter constante, el cual se
describe aquí.
f. Sufridos en la tribulación: Los tiempos difíciles no nos excusan cuando abandonamos la esperanza,
pacienciaoel ser constantes en la oración. Las pruebas no excusan la falta de amor en el cuerpo de
Cristo o la falta de voluntad para hacer Su obra.
i. Leon Morris explica estas dos palabras importantes: Sufridos “no denota el actuar pasivamente
cuando se presentan las cosas, sino acción, una paciencia firme”. Tribulación “no denota un problema
menor, pero problemas serios y graves”.
g. Compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad: Nuestra
preocupación y cuidado se demostrarán en obras prácticas hechas por otros, ya sea que vayamos a
ellos (compartiendo para las necesidades de los santos) o les invitemos a venir a nosotros
(practicando la hospitalidad).
i. La antigua palabra griega para hospitalidad se traduce literalmente como “amor por los extraños”.
Además, “practicando” es una palabra fuerte, algunas veces traducida como “perseguir” (como
en Romanos 12:14). La idea es “perseguir” a las personas que no conoces con hospitalidad. Esto es
amor en acción, no solamente sentimientos.
2. (14) Relacionándose con aquellos fuera de la familia cristiana.
Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis.
a. Bendecid a los que os persiguen: No debemos tener una actitud odiosa hacia nadie, ni siquiera hacia
aquellos que nos persiguen.
b. No maldigáis:Jesús habló de la misma idea en Mateo [Link] Porque si amáis a los que os aman, ¿qué
recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? El incomparable amor de Jesús en
nosotros se muestra en que puede extenderse a nuestros enemigos.
c. A los que os persiguen: Por supuesto, no toda persecución proviene de fuera de la iglesia. Jesús nos
dijo viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios. (Juan 16:2)
3. (15-21) Cómo llevarse bien con las personas tanto dentro como fuera de la iglesia.
Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran. Unánimes entre vosotros; no altivos, sino
asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión. No paguéis a nadie mal por
mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto dependa de vosotros,
estad en paz con todos los hombres. No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar
a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. Así que, si tu
enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de
fuego amontonarás sobre su cabeza. No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.
a. Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran: Este es el cómo podemos cumplir la
ordenanza de ser unánimes entre vosotros. Es un mandamiento simple de ser considerado con los
sentimientos de los demás en lugar de esperar que ellos sean considerados con tus sentimientos.
b. Asociándoos con los humildes Pablo nos advierte que tengamos una manera de pensar humilde. Al
rehusarnos al ser no altivos,sino asociándoos con los humildes, estamos imitando a Jesús. No seáis
sabios en vuestra propia opinión nos recuerda cuán lejos tenemos que ir para llegar a ser como Jesús.
c. No paguéis a nadie mal por mal nos recuerda del mandamiento de Jesús en Mateo 5:38-45. Se nos
llama a amar a nuestros enemigos y tratar bien a aquellos que nos tratan mal.
d. Procurad lo bueno delante de todos los hombres es una manera de vivir con la idea de alabar todo
lo que es bueno. Las personas deben poder ver lo que es bueno y lo que no lo es basado en nuestra
conducta.
e. Estad en paz con todos los hombres nos recuerda que a pesar de que contrastamos con el mundo,
no buscamos contiendas. En cuanto dependa de vosotros, estaremos en paz con todos los hombres.
i. “En cuanto dependa de vosotros indica que no siempre dependerá de nosotros”. (Murray)
f. No os venguéis vosotros mismos: El que confía en Dios no pensará que es necesario vengarse.
Dejará el tema de la venganza a Dios, y dará lugar a la ira, sin dar lugar a su propia ira, y
un amplio lugar a la ira de Dios.
g. Vence con el bien el mal: Con esta forma de pensar, haremos el bien a nuestros enemigos, buscando
las maneras más prácticas para ayudarlos. De esta manera no somos vencido de lo malo, sino vence
con el bien el mal.
i. ¿Es el amontonamiento de ascuas de fuego . . . sobre su cabeza algo bueno a los ojos de
nuestro enemigo o es algo malo? Lo más probable es que se refiera a una “convicción ardiente” la cual
es colocada en nuestro enemigo a través de nuestra amabilidad. O, algunos piensan que se refiere a la
práctica de prestar carbón de una fogata para ayudar al vecino a comenzar la suya, un acto apreciado
de amabilidad.
ii. Sin embargo, vemos que podemos destruir a nuestro enemigo al hacerlo nuestro amigo.
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ROMANOS 13 – EL DEBER DE UN CRISTIANO AL GOBIERNO


A. El cristiano y el gobierno.
1. (1-2) La autoridad legítima del gobierno y la respuesta del cristiano.
Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios,
y las que hay, por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo
establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.
a. Sométase . . . a las autoridades superiores: La conexión entre Romanos 12 y Romanos 13 es clara. Si
el cristiano no debe buscar venganza personal, no le quita la autoridad del gobierno para castigar a los
malhechores.
b. Toda persona: Esto ciertamente incluye a los cristianos. Pablo simplemente dice que debemos
someternos a las autoridades que gobiernan. Esto estaba en contraste con los grupos de judíos zelotes
de aquellos tiempos quienes no reconocían a ningún rey sino a Dios y no pagaban impuestos a nadie
sino solo a Dios.
c. Porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas: Nos
sometemos a las autoridades de gobierno porque son establecidas por Dios y cumplen un propósito en
Su plan.
i. No hay autoridad sino de parte de Dios: Dios establece a los líderes de una nación, pero no siempre
para bendecir a la gente. A veces es para juzgar a la gente o para preparar a la nación para el juicio.
ii. Recordamos que Pablo escribió esto durante el reinado del Imperio Romano. No era democracia ni
amigo especial para los cristianos; pero aún así él veía su autoridad legítima.
iii. “Tu Salvador sufrió bajo Poncio Pilato, uno de los peores gobernadores que Judea haya tenido; y
Pablo bajo Nerón, el peor emperador romano. ¡Y ni nuestro Señor ni Su apóstol negaron o injuriaron la
‘autoridad’!” (Newell)
d. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste: Ya que los gobiernos
tienen la autoridad de Dios, nosotros debemos obedecerlos, a menos que, por supuesto, nos ordenen
hacer algo en contradicción con la ley de Dios. Entonces, se nos ordena obedecer a Dios antes que al
hombre (como en Hechos 4:19).
e. Y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos: Dios utiliza a las autoridades de gobierno
como un control sobre los deseos y tendencias pecaminosas del hombre. El gobierno puede ser una
herramienta efectiva para resistir los efectos de la caída del hombre.
2. (3-4) El trabajo del gobierno: castigar y disuadir a los malhechores.
Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres,
pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; porque es servidor de Dios
para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de
Dios, vengador para castigar al que hace lo malo.
a. Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella: La idea de Pablo es que los cristianos deberían ser los
mejores ciudadanos de todos. Aunque son leales a Dios antes de ser leales al estado, los cristianos son
buenos ciudadanos debido a que son honestos, no le dan problemas al estado, pagan sus impuestos y,
más importante, oran por el estado y los gobernantes.
b. Es servidor de Dios: Pablo describe a los funcionarios del gobierno como servidoresde Dios. Ellos
tienen un ministerio en el plan y la administración de Dios, de la misma manera que los líderes de la
iglesia.
i. Si los gobernantes del estado son servidores de Dios (ministros), deben recordar que solo son siervos,
y no dioses mismos.
c. Vengador para castigar al que hace lo malo: Es a través del justo castigo del mal que el gobierno
cumple su función en el plan de Dios de controlar las tendencias pecaminosas del hombre. Cuando un
gobierno falla en hacer esto consistentemente, se abre al juicio y la corrección de Dios.
d. Porque no en vano lleva la espada: La espada es una referencia a la pena capital. En el Imperio
Romano, los criminales eran ejecutados al ser decapitados con la espada (la crucifixión estaba
reservada para los peores criminales de las clases inferiores). Pablo, hablando por inspiración del
Espíritu Santo, no duda de que el estado tiene una autoridad legítima para ejecutar a criminales.
3. (5-7) La responsabilidad del cristiano hacia el gobierno.
Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa
de la conciencia. Pues por esto pagáis también los tributos, porque son servidores de Dios que
atienden continuamente a esto mismo. Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que
impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra.
a. Por lo cual es necesario estarle sujetos: Debemos estar sujetos al gobierno; no solamente porque
tememos el castigo, pero porque sabemos que es lo correcto de hacer ante Dios.
i. Por causa de la conciencia: La obediencia del cristiano al estado nunca es ciega, obedece con los ojos
de la consciencia bien abiertos.
b. Por esto pagáis también los tributos . . . Pagad a todos lo que debéis: También debemos pagar los
impuestos que debemos, porque en un sentido apoyamos a la obra de Dios cuando lo hacemos.
i. Por implicación, Romanos 13:6 también dice que los impuestos recaudados deben ser usados por el
gobierno para realizar el trabajo de contener la maldad y mantener una sociedad en orden, no para
enriquecer a las propias autoridades del gobierno.
c. Tributo . . . impuesto . . . respeto . . . honra: Debemos dar al estado el dinero, el honor y la
reverencia apropiada que se le debe al estado, y todo esto al reservarnos nuestro derecho de darle a
Dios lo que se debe solo a Dios. (Mateo 22:21)
d. A la luz de esto, ¿se justifica alguna vez la rebelión contra el gobierno? Si un ciudadano puede elegir
entre dos gobiernos, es correcto que elija y promueva aquel que sea más legítimo ante los ojos de
Dios, aquel que mejor cumplirá con el propósito de Dios para el gobierno.
i. Como parte de una democracia, entendemos que hay un sentido en el que nosotros somos el
gobierno, y no debemos dudar en ayudar a “gobernar” nuestra democracia a través de nuestra
participación en el proceso democrático.
B. La obligación del cristiano a sus vecinos.
1. (8-10) La obligación a amar.
No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la
ley. Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y
cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El
amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor.
a. No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros: A nivel personal, la única “deuda” que
debemos cargar es la “deuda” de amarnos unos a otros; esta es una obligación perpetua que tenemos
ante Dios como entre nosotros.
i. Algunos toman esto como una orden de nunca pedir prestado, pero Jesús permitió pedir prestado en
pasajes como Mateo 5:42. Eso no es lo que Pablo está diciendo aquí, aunque las Escrituras nos
recuerdan del peligro y las obligaciones de tomar prestado (Proverbios 22:7).
ii. “Podemos pagar nuestros tributos hasta terminar. Podemos dar respeto y honor donde lo debamos
y no tener más obligación. Pero nunca podemos decir: ‘He dado todo el amor que necesito dar’. El
amor es una obligación permanente, una deuda imposible de descargar”. (Morris)
b. Amarás a tu prójimo como a ti mismo: Pablo cita las palabras de Jesús registradas en Mateo 22:36-
40. Este es uno de los dos mandamientos de los cuales depende toda la Ley y los profetas.
i. Amarás a tu prójimo significa amar a las personas con las que te encuentras y tratas todos los días.
Es fácil para nosotros amar en lo teórico y en lo abstracto, pero Dios demanda que amemos a
personas reales.
ii. “Ningún hombre puede abarcar los extremos de la vida dibujando una línea a su alrededor en el
suelo. Ningún hombre puede cumplir el llamado como cristiano buscando únicamente el bienestar de
su esposa y familia solamente, ya que estos son solo un tipo de identidad más grande”. (Spurgeon)
c. El cumplimiento de la ley es el amor: Es fácil hacer todas las “cosas” religiosas correctas, pero ser
negligentes al amor. Nuestro amor es la verdadera medida de nuestra obediencia a Dios.
2. (11-14) La urgencia de amar y caminar con Dios.
Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca
de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. La noche está avanzada, y se acerca el día.
Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. Andemos como de
día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y
envidia, sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.
a. La noche está avanzada, y se acerca el día: Debido a que conocemos el peligro de los tiempos y
anticipamos el pronto regreso de Jesús, debemos ser más enérgicos y comprometidos a un
caminar correcto con Dios en lugar de un caminar dormido con Dios.
i. ¡Qué importante es levantarnos del sueño! Podemos hacer muchas cosas cristianas y esencialmente
estar dormidos para con Dios.
· A veces las personas hablan mientras duermen.
· A veces las personas escuchan cosas mientras duermen.
· A veces las personas caminan mientras duermen.
· A veces las personas cantan mientras duermen.
· A veces las personas piensan mientras duermen; lo llamamos soñar.
ii. Debido a que uno puede hacer muchas cosas religiosas y todavía estar dormido para con Dios, es
importante que cada cristiano se asegure que realmente están despiertos y activos en su vida ante
Dios.
b. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz: La ilustración es de
quitarse y ponerse la ropa. Cuando te vistes cada día, te vistes apropiadamente a lo que eres y a lo que
planeas hacer. Por lo tanto, cada día, ¡vestíos del Señor Jesucristo!
i. Debemos desechar antes de que podamos vestir. “Los harapos del pecado deben ser desechados si
nos ponemos la túnica de Cristo. Debe de desecharse el amor al pecado, debe haber una renuncia a las
prácticas y los hábitos del pecado, o de otra manera un hombre no puede ser cristiano. Será un intento
en vano tratar de vestirse de religión como algún tipo de delantal por encima de los antiguos pecados”.
(Spurgeon)
c. Las obras de las tinieblas: Estas se caracterizan como glotonerías y borracheras, lujurias y lascivias,
contiendas y envidia. Estás no son apropiadas para los cristianos quienes han salido de la noche a la luz
de Dios.
i. La idea detrás de la palabra lascivias es “el deseo de una cama prohibida”. Describe a la persona que
no valora la fidelidad y pureza sexual.
ii. Lujurias en este pasaje tiene la idea de personas que han perdido la vergüenza. A ellos ya no les
importa lo que la gente piense y hacen alarde de su pecado abiertamente, hasta con orgullo.
d. Las armas de la luz: Esto está relacionado con el mismo Señor Jesucristo. Cuando nos vestimos de
Cristo, nos ponemos toda la armadura de Dios y estamos equipados para defender y atacar.
i. “El vestirnos de Cristo es una metáfora fuerte y vívida. Significa más de solamente vestirnos
del carácter del Señor Jesucristo, pero significa que Dejes al mismo Señor Jesucristo que sea la
armadura que vistas”. (Morris)
e. No proveáis para los deseos de la carne: La carne estará tan activa como le permitamos estar.
Tenemos un trabajo por hacer para andar como de día, honestamente, no es como si Jesús lo
hiciera por nosotros mientras nos relajamos; pero Él lo hace a través de nosotros mientras nos
asociamos voluntaria y activamente con Él.
i. Dios usó este pasaje para mostrarle a Agustín, el gran teólogo de la iglesia primitiva, que él
verdaderamente podía vivir la vida cristiana con el poder del Espíritu Santo, solamente tenía
que hacerlo. Y nosotros también.
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ROMANOS 14 – AYUDANDO A UN HERMANO DÉBIL


A. No se juzguen por opiniones.
1. (1-2) Recibiendo al hermano débil.
Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones. Porque uno cree que se ha de
comer de todo; otro, que es débil, come legumbres.
a. Recibid al débil en la fe: Aceptamos a los débiles en la fe, pero no para empezar un debate con
ellos sobre opiniones.
i. Recibid al débil en la fe: Estas son palabras que se deben tomar en serio. Pablo nos advierte que no
hagamos de la madurez espiritual un requerimiento para el compañerismo. Debemos distinguir entre
alguien que es débil y alguien que es rebelde.
ii. Hay varias razones por las cuales un cristiano pueda ser débil.
· Puede que sean bebés en Cristo (los bebés son débiles).
· Puede que estén enfermos (por el legalismo).
· Puede que estén desnutridos (por falta de buena enseñanza).
· Puede que les falte ejercicio (necesitando exhortación).
b. Come legumbres: Como ejemplo de una opinión, Pablo se fija en aquellos que se niegan a comer
carne por una razón espiritual. Quizás la rechazaron porque temían que fuera carne sacrificada a un
dios pagano (como en 1 Corintios 8). Quizás se negaron a comer carne porque no era kosher, y se
mantenían en las regulaciones y tradiciones de la dieta judía.
i. Debido a que algunos cristianos no veían nada de malo en esta carne y otros veían mucho mal en
ella, este era un tema candente entre los creyentes en los días de Pablo. Si bien el tema de no comer
carne por razones espirituales ya no es directamente relevante para la mayoría de los cristianos hoy en
día, hay muchos asuntos en donde algunos creyentes creen de una manera y otros creen de otra.
c. Otro, que es débil, come legumbres: En la mente de Pablo, el hermano débil es el más estricto. No
es que fueran más débiles en su vida cristiana debido a lo que comían o no, sino que eran más débiles
debido a sus actitudes legalistas y su falta de amor hacia los demás.
i. Sin duda estos débiles no se veían a sí mismos como débiles. Es probable que se pensaran fuertes, y
que los que comían carne eran los débiles. El legalismo tiene una manera de hacernos pensar que
somos fuertes y que aquellos que no cumplen con las reglas de la manera que lo hacemos son débiles.
2. (3-4) Juzgar a nuestro hermano es inapropiado porque no somos sus amos.
El que come, no menosprecie al que no come, y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios
le ha recibido. ¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae;
pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme.
a. El que come, no menosprecie al que no come: Sería fácil para un cristiano que se siente libre de
comer carne menospreciar a otros como legalistas desesperanzados. También sería fácil para aquellos
que no comían carne juzgar a los que sí lo hacían. Pero Dios . . . ha recibido a los cristianos que comen
carne.
b. ¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Pablo nos recuerda que no es nuestro lugar juzgar al
compañero cristiano. Ellos se paran o caen ante su propio Amo, Dios.
i. Hay mucha división inútil y dañina entre los cristianos sobre cosas tontas y sin sentido. Pablo no les
dice a estos cristianos que deben borrar sus diferencias; les dice que se levanten por encima de ellos
como hermanos y hermanas cristianos.
3. (5-6) Juzgar a nuestro hermano es inapropiado porque estos son asuntos de consciencia.
Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente
convencido en su propia mente. El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso
del día, para el Señor no lo hace. El que come, para el Señor come, porque da gracias a Dios; y el que
no come, para el Señor no come, y da gracias a Dios.
a. Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días: Al hablar del asunto de
observar ciertos días, Pablo nos hace saber que está hablando más de principios que de cuestiones
específicas. Lo que dice tiene aplicación a más que solo comer carne.
b. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente: En tales asuntos, Pablo está dispuesto
a dejarlo a la consciencia del individuo. Pero hagamos lo que hagamos, debemos ser capaces de
hacerlo para el Señor, no usando a la “consciencia” como excusa para comportamientos obviamente
pecaminosos.
4. (7-9) Vivimos y morimos para el Señor.
Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí. Pues si vivimos, para el Señor
vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor
somos. Porque Cristo para esto murió y resucitó, y volvió a vivir, para ser Señor así de los muertos
como de los que viven.
a. Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí: Debemos entender que de
principio a fin nuestra vida está conectada a otras vidas. Pablo les recuerda a los cristianos romanos
que “ningún hombre es una isla”.
b. Sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos: De principio a fin, nuestras vidas deben estar
dedicadas a Dios. Por lo tanto, hagamos lo que hagamos, lo hacemos para el Señor, porque
Jesús es nuestro Señor (para ser Señor así de los muertos como de los que viven).
5. (10-12) Juzgar a nuestro hermano es inapropiado porque todos enfrentaremos juicio delante de
Jesús.
Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque
todos compareceremos ante el tribunal de Cristo. Porque escrito está:
Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla,
Y toda lengua confesará a Dios.
De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí.
a. Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu
hermano? Probablemente, el uso de juzgas y menosprecias tiene la intensión de tener aplicación para
los individuos “estrictos” como los “libre”. En cualquier caso, la actitud está mal porque todos
compareceremos ante el tribunal de Cristo.
i. Al cristiano estricto le resultó fácil juzgar a su hermano, clasificándolo como un hermano no espiritual
que come carne. Al cristiano libre le resultó fácil menospreciar a su hermano, teniéndole como un
legalista santurrón. La respuesta de Pablo, esencialmente, es “No te preocupes por tu hermano. Tú ya
tienes suficiente para responder delante de Jesús”.
ii. El tribunal de Cristo: “Este es el tribunal bema, equivalente al tribunal del juez en los Juegos
Olímpicos. Después de cada juego, los ganadores venían delante del tribunal del juez para recibir las
coronas de primer, segundo y tercer lugar. De la misma manera, las obras del cristiano serán probadas
con fuego, y él será recompensado por lo que permanezca . . . El tribunal de Cristo solo se ocupa de las
recompensas y posición del cristiano en el reino, no de su salvación”. (Smith)
b. Se doblará toda rodilla: La cita de Isaías 45:23 enfatiza el hecho de que todos tendrán que
presentarse delante de Dios con humildad, y dar a Dios cuenta de sí. Si este es el caso, debemos dejar
que Dios trate con nuestro hermano.
6. (13) Resumen: no lo hagas una cuestión de juzgar, pero no uses tu libertad para hacer caer a otro
hermano.
Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u
ocasión de caer al hermano.
a. Ya no nos juzguemos más los unos a los otros: En el Sermón del Monte, Jesús nos ayudó a entender
lo que esto significa: significa juzgando a otros según un estándar que no quisiéramos que sea aplicado
a nosotros mismos.
i. Esto no quita la necesidad y responsabilidad de exhortación (Romanos 15:14) o reprensión (2
Timoteo 4:2). Cuando exhortamos o reprendemos, lo hacemos sobre principios bíblicosclaros, no
sobre opiniones. Podemos ofrecer consejos a otros sobre opiniones, pero nunca debemos juzgarlos.
b. Sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano: Hay dos maneras que
podríamos tropezar o causar que nuestro hermano caiga. Podemos desanimarlos o abatirlos con
nuestro legalismo contra ellos, o podemos hacerlo al atraerlos a pecar por medio de un uso
imprudente de nuestra libertad.
B. No hagan tropezar el uno al otro sobre opiniones.
1. (14-15) Destruir a un hermano hace mal un privilegio.
Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que nada es inmundo en sí mismo; mas para el que piensa que algo
es inmundo, para él lo es. Pero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas
conforme al amor. No hagas que por la comida tuya se pierda aquel por quien Cristo murió.
a. Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que nada es inmundo en sí mismo: Pablo sabía que no había nada
intrínsecamente inmundo de la carne que no era kosher o sacrificada a un ídolo. Sin embargo, no
había nada que pudiera justificar la destrucción de un hermano cristiano por la comida.
i. Trapp acerca de Yo sé, y confío: “Muchos, al contrario, son persuadidos antes de que sepan; y tal no
serán persuadidos a saber”.
b. Ya no andas conforme al amor: El asunto ahora no es mi libertad personal; pero es andar conforme
al amor hacia alguien a quien Jesús ama y por el que murió.
c. No hagas que por la comida tuya se pierda aquel por quien Cristo murió: Si Jesús estaba dispuesto
a rendir Su vida por el bien de ese hermano, ciertamente yo puedo rendir mi cena de bistec.
2. (16-18) Siguiendo el llamado más alto del Reino de Dios.
No sea, pues, vituperado vuestro bien; porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia,
paz y gozo en el Espíritu Santo. Porque el que en esto sirve a Cristo, agrada a Dios, y es aprobado por
los hombres.
a. No sea, pues, vituperado vuestro bien: Nuestra libertad en Jesús y libertad de la ley es buena, pero
no si la usamos para destruir a otro hermano en Cristo. Si hacemos eso, entonces se puede
estar vituperando vuestro bien.
b. Porque el reino de Dios no es comida ni bebida:Si ponemos a la comida y la bebida antes
de justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo, entonces estamos completamente fuera de sintonía con las
prioridades de Dios y su corazón.
c. Agrada a Dios, y es aprobado por los hombres: Servir a Dios con un corazón por Su justicia, paz y
gozo es el tipo de servicio que agrada a Dios, y que es aprobado por los hombres.
3. (19-21) Usa tu libertad para edificar a los demás, no para destruirlos.
Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación. No destruyas la obra de Dios por
causa de la comida. Todas las cosas a la verdad son limpias; pero es malo que el hombre haga
tropezar a otros con lo que come. Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu
hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite.
a. No destruyas la obra de Dios por causa de la comida: Si comiendo o bebiendo algo hará tropezar a
otro hermano, entonces no tenemos libertad de hacerlo en esa circunstancia. Aún si tenemos la
libertad personal, no tenemos libertad para hacer tropezar, ofender o debilitar a un hermano.
b. Todas las cosas a la verdad son limpias: Pablo admitirá que la comida en si no es impura; pero
también insiste que no hay nada puro en causar a un hermano tropezar.
c. Ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite: Sin embargo, no deberíamos pensar
que Pablo permitiría este tipo de corazón para atender al legalismo de alguien. Pablo habla del
tropiezo de un corazón sincero, y no el satisfacer los antojos del legalismo de alguien.
i. Por ejemplo, cuando unos cristianos de origen judío se ofendieron porque los creyentes gentiles no
fueron circuncidados, Pablo no atendió sus demandas legalistas.
4. (22-23) El principio final de la fe.
¿Tienes tú fe? Tenla para contigo delante de Dios. Bienaventurado el que no se condena a sí mismo
en lo que aprueba. Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y
todo lo que no proviene de fe, es pecado.
a. ¿Tienes tú fe? Si tú tienes [una fuerte] fe y sientes libertad para participar en ciertas cosas, ¡alabado
sea Dios! Pero ten tu fuerte fe delante de Dios, no delante de un hermano que tropezará.
b. Bienaventurado el que no se condena a sí mismo en lo que aprueba: No todo cristiano conoce esta
felicidad. Hay cosas que Dios puede retarnos a renunciar, pero seguimos aprobándolas en nuestra vida,
así nos condenamos a nosotros mismos. Quizás no sea que esa cosa sea claramente buena o mala,
pero es suficiente que Dios nos haya hablado sobre el asunto.
i. Cada uno de nosotros debe preguntar: “Dios, ¿qué existe en mi vida que impide una relación más
íntima Contigo? Quiero conocer la felicidad que viene de no condenarme a mi mismo por lo que
apruebo en mi vida”. Esto requiere fe, porque a menudo nos aferramos a cosas que obstruyen
porque pensamos que nos hacen felices. La verdadera felicidad se encuentra en la cercanía con Jesús, y
al no ser condenados por lo que aprobamos.
c. Todo lo que no proviene de fe, es pecado: Pablo concluye con otro principio por el cual podemos
juzgar las “áreas grises”: si no podemos hacerlo con fe, entonces es pecado.
i. Esta en una revisión maravillosa de nuestra tendencia a justificarnos en las cosas que permitimos. Si
nos molesta algo, lo más seguro es que no sea de fe y que sea pecado para nosotros.
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ROMANOS 15 – VIVIENDO PARA BENDECIR A TU HERMANO


A. Siendo lleno en la vida cristiana.
1. (1-2) Llenos de cariño y preocupación por los demás.
Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a
nosotros mismos. Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación.
a. Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a
nosotros mismos: Si te consideras a ti mismo fuerte en comparación con tu hermano, usa tu fuerza
para servir a tu hermano en Cristo, en lugar de utilizar tu “fuerza” solamente para agradarte a ti
mismo.
i. Soportar: La idea es realmente soportar al hermano débil, soportándolo con tu fuerza superior.
ii. Esto va en contra del tenor de nuestros tiempos, el cual aconseja a las personas “cuida solo de ti” y
menosprecia a aquellos quienes viven vidas de verdadero sacrificio por el bien de otros. Pero, Pablo
señala el camino hacia la verdadera felicidad y satisfaccion en la vida: quita los ojos de ti mismo,
empieza a edificar a otros y te hallarás edificado a ti mismo.
b. Cada uno de nosotros agrade a su prójimo: Es un llamado simple pero desafiante, el poner a
nuestro prójimo primero. Pablo después escribió del mismo tema en Filipenses 2:3-4: Nada hagáis por
contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores
a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.
i. Esto no significa que la iglesia es gobernada por los antojos de los débiles. “Una preocupación
genuina por los débiles significará un intento de hacerlos fuertes al conducirles fuera de sus escrúpulos
irracionales para que ellos también puedan ser fuertes”. (Morris)
c. Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno: Esto muestra que Pablo no quiere
dar a entender ser un “hombre complaciente”. Tal persona puede querer agradar a su prójimo, pero
no en lo que es bueno para su prójimo.
d. Para edificación: Muy seguido, a los cristianos les resulta más fácil destruirse el uno al otro en lugar
de fortalecerse mutuamente; Esta es una estrategia clásica de Satanás contra la iglesia que debe ser
resistida.
2. (3-4) Llenos con el ejemplo de Jesús, que siempre puso a los demás primero.
Porque ni aun Cristo se agradó a sí mismo; antes bien, como está escrito: Los vituperios de los que te
vituperaban, cayeron sobre mí. Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se
escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza.
a. Porque ni aun Cristo se agradó a sí mismo: Jesús es el máximo ejemplo de alguien que no se agradó
a sí mismo, sino que puso a los demás primero. El desarrollo clásico de esta idea de Pablo está
en Filipenses 2:5-11.
b. Como está escrito: De la forma que Jesús recibió abuso y sufrió males para la gloria de Dios, cumplió
lo que estaba escrito en la palabra de Dios. Jesús mostró por su ejemplo que, en su mayor parte, somos
demasiado rápidos para vindicarnos a nosotros mismos, en lugar de dejar que Dios nos vindique. Jesús
mostró cómo el Padre es capaz de vindicarnos.
c. Los vituperios de los que te vituperaban, cayeron sobre mí: El mandamiento que Jesús cumplió
de Salmos 69:7 también aplica a nosotros. Para nuestra enseñanza se escribieron, para que tengamos
esperanza, sabiendo que hacemos lo correcto aún cuando sea difícil.
i. Cuando respondemos correctamente a los reproches que el mundo echa en contra de nosotros por
el amor de Jesús, les molesta aún más. Les hace saber que no hay nada que puedan hacer contra un
hijo de Dios cuyos ojos están puestos en Jesús.
3. (5-6) Una oración para el cumplimiento de esta actitud en los romanos.
Pero el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo
Jesús, para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.
a. Pero el Dios: El hecho de que Pablo ponga estas palabras en la forma de una oración demuestra que
él reconoce que esta es una obra que el Espíritu Santo debe hacer dentro de nosotros.
b. El Dios de la paciencia: Nuestro Dios es un Dios de la paciencia. A menudo nos encontramos de
prisa y parece como si Dios obrara muy lento para nosotros. Muy seguido los propósitos de Dios
parecen retrasarse, pero ellos siempre se cumplen. Las demoras de Dios no son negaciones, y Él tiene
un propósito de amor en cada momento de espera.
i. Amamos la paciencia de Dios con Su pueblo, ¡necesitamos que Él sea paciente con nosotros! Pero
muy seguido resentimos la paciencia de Dios con Su plan, pensamos que debe apurarse. Sin embargo,
Dios es paciente tanto con Su pueblo como en Su plan.
c. Para que: La meta es que glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. Alcanzamos esa
meta al ser unánimes y hablar a una voz, al tener unidad en nuestra forma de pensar y hablar.
4. (7-13) Llenos de amor por otros y gozo y paz por el Espíritu Santo.
Por tanto, recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos recibió, para gloria de Dios. Pues os
digo, que Cristo Jesús vino a ser siervo de la circuncisión para mostrar la verdad de Dios, para
confirmar las promesas hechas a los padres, y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su
misericordia, como está escrito:
Por tanto, yo te confesaré entre los gentiles,
Y cantaré a tu nombre.
Y otra vez dice:
Alegraos, gentiles, con su pueblo.
Y otra vez:
Alabad al Señor todos los gentiles,
Y magnificadle todos los pueblos.
Y otra vez dice Isaías:
Estará la raíz de Isaí,
Y el que se levantará a regir los gentiles;
Los gentiles esperarán en él.
Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el
poder del Espíritu Santo.
a. Por tanto, recibíos los unos a los otros: En lugar de dejar que estos temas sobre cosas discutibles
dividan a los cristianos (especialmente haciendo una división entre judíos y gentiles), deberíamos
recibirnos los unos a los otros de la misma manera que Cristo nos recibió, en términos de pura gracia,
sabiendo pero soportando nuestras faltas.
i. Spurgeon acerca de como también Cristo nos recibió: “Cristo no nos recibió porque éramos
perfectos, o porque no podía ver falta en nosotros o porque esperaba obtener algo de nuestras manos.
¡Ah, no! Pero en su condescendencia de amor cubriendo nuestras faltas y buscando nuestro bien, nos
dio la bienvenida a su corazón; así que, de la misma manera y con el mismo propósito, recibámonos
unos a otros”.
b. Como está escrito: Pablo cita una serie de pasajes del Antiguo Testamento que demuestran que Dios
tiene la intención de que los gentiles lo alaben. En lugar de estar divididos sobre asuntos de discordia,
los judíos y gentiles deberían unirse en Jesús sobre el fundamento común de alabanza.
i. Yo te confesaré entre los gentiles: La cita de Salmos 18 describe a Jesús mismo alabando entre los
gentiles.
c. Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz: La oración y bendición concluyendo esta sección
son apropiadas. Mientras Dios nos llena con las bendiciones de Su gozo y paz en el creer, estamos
equipados para vivir en esta relación común de unidad a la cual Dios nos llama.
B. La carga de Pablo en el ministerio.
1. (14-16) La razón por la cual Pablo escribe.
Pero estoy seguro de vosotros, hermanos míos, de que vosotros mismos estáis llenos de bondad,
llenos de todo conocimiento, de tal manera que podéis amonestaros los unos a los otros. Mas os he
escrito, hermanos, en parte con atrevimiento, como para haceros recordar, por la gracia que de Dios
me es dada para ser ministro de Jesucristo a los gentiles, ministrando el evangelio de Dios, para que
los gentiles le sean ofrenda agradable, santificada por el Espíritu Santo.
a. De tal manera que podéis amonestaros los unos a los otros: Pablo no escribió porque sentía que los
cristianos romanos no podían discernir lo que estaba bien delante de Dios o amonestarse los unos a los
otros para hacer lo correcto. Más bien, escribió para recordarles, animándolos a hacer lo que sabían
que era correcto.
b. Para ser ministro de Jesucristo a los gentiles: Esto es consistente con el llamado de Pablo de ser
ministro de Jesucristo a los gentiles. Al cumplir este llamado, no solamente predicó el evangelio de
salvación, pero también instruyó a los creyentes cómo vivir delante de Dios.
c. Para que los gentiles le sean ofrenda agradable: Cuando los gentiles viven glorificando a Dios,
entonces su ofrenda para Dios es agradable, santificada por el Espíritu Santo, la necesidad de tal
sacrificio hace el escrito de Pablo necesario.
d. Los gentiles le sean ofrenda: Romanos 15:16 está lleno de lenguaje del sacerdocio. Pablo dice que él
sirve como un “sacerdote que ministra” a Cristo Jesús, presentando al evangelio como un “servicio
sacerdotal” para que de esta manera los gentiles convertidos puedan ser un sacrificio agradable para
Dios.
i. “Cuando él define su ministerio como ministrando el evangelio de Dios, el apóstol utiliza una palabra
que no se vuelve a ver en el Nuevo Testamento, el cual se pudiera traducir a ‘actuar como un
sacerdote’. Entonces, el ministerio del evangelio es concebido después del patrón de una ofrenda
sacerdotal”. (Murray)
2. (17-19) Pablo se gloría en la obra que Dios ha hecho por medio de él.
Tengo, pues, de qué gloriarme en Cristo Jesús en lo que a Dios se refiere. Porque no osaría hablar
sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, con la palabra y
con las obras, con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que
desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo.
a. Tengo, pues, de qué gloriarme en Cristo Jesús: Mientras él considera su llamado de ser ministro de
Cristo Jesús a los gentiles,Pablo puede gloriarse en Dios de que él ha recibido tal llamado, hablando
solamente de las cosas que Dios hizo por medio de él para traer salvación a los gentiles.
i. “Pablo se gloriará solo en lo que Cristo ha hecho por medio de él. Él está seguro de que Cristo ha
hecho grandes cosas por medio de él, y se alegra de poder llamar la atención a esas cosas. Pero él no
quiere atraer la adulación. Lo que él expresa es lo que Cristo ha hecho”. (Morris)
b. Para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras: Dios utilizó potencia de señales y
prodigios y el amplio poder del Espíritu de Dios para ayudar a Pablo a predicar por completo el
evangelio de Cristo donde quiera que fuera, desde Jerusalén a Ilírico.
c. Desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio: Ilírico es hoy
en día el territorio de Yugoslavia y Albania. Esto significa que el ministerio de Pablo se extendió
desde Ilírico en el oeste hasta Jerusalén en el este.
d. Cristo Jesús… Dios… Espíritu de Dios: Pablo sin esforzarse teje referencias a cada miembro de la
Trinidad en Romanos 15:16-19. Pablo no puede hablar de Dios sin reconocer Sus tres Personas.
3. (20-21) El deseo de Pablo de predicar el evangelio en nuevos lugares.
Y de esta manera me esforcé a predicar el evangelio, no donde Cristo ya hubiese sido nombrado,
para no edificar sobre fundamento ajeno, sino, como está escrito: Aquellos a quienes nunca les fue
anunciado acerca de él, verán; Y los que nunca han oído de él, entenderán.
a. No donde Cristo ya hubiese sido nombrado: Pablo no quería edificar sobre fundamento ajeno. Más
bien quería hacer el trabajo de pionero para el Señor, no porque estuviera equivocado o fuera malo el
continuar la obra comenzada por otro hombre, sino porque había mucho por hacer en las fronteras.
b. Sino, como está escrito: Pablo vio su corazón pionero como obediencia a las Escrituras, cumpliendo
el pasaje que él cita del Antiguo Testamento.
C. El deseo de Pablo de ir a Roma.
1. (22-24) Por qué Pablo aún no ha visitado a los cristianos en Roma.
Por esta causa me he visto impedido muchas veces de ir a vosotros. Pero ahora, no teniendo más
campo en estas regiones, y deseando desde hace muchos años ir a vosotros, cuando vaya a España,
iré a vosotros; porque espero veros al pasar, y ser encaminado allá por vosotros, una vez que haya
gozado con vosotros.
a. Por esta causa me he visto impedido muchas veces: Su gran deseo de hacer la obra pionera le
había impedido venir a los romanos, aunque él deseaba verlos.
b. Cuando vaya a España, iré a vosotros: Por lo tanto, Pablo piensa que visitará a los romanos en un
futuro viaje a España, donde Pablo predicará el evangelio en las fronteras. Al detenerse en Roma en el
camino, Pablo anticipa que puede gozar del apoyo y compañerismo de los romanos antes de que vaya
a predicar el evangelio en las regiones más allá.
i. Probablemente, Pablo quería que Roma fuera su base de operaciones para la parte occidental del
imperio, aún cuando Antioquía era su base para la parte oriental.
c. Porque espero veros al pasar: Pablo tenía estos planes; pero las cosas no se realizaron según sus
planes. Él si fue a Roma, pero no como misionero en su camino a España. Él fue a Roma como
prisionero esperando juicio delante de César, donde predicaría el evangelio en una frontera diferente.
i. Dios tenía fronteras inesperadas para el evangelio en la vida de Pablo, dándole acceso inesperado
para predicar al emperador de Roma mismo.
ii. Después de su liberación de las prisiones romanas al final del Libro de los Hechos, tenemos razones
para creer que Pablo logró ir a España y predicó el evangelio allí.
2. (25-29) Los planes presentes de Pablo.
Mas ahora voy a Jerusalén para ministrar a los santos. Porque Macedonia y Acaya tuvieron a bien
hacer una ofrenda para los pobres que hay entre los santos que están en Jerusalén. Pues les pareció
bueno, y son deudores a ellos; porque si los gentiles han sido hechos participantes de sus bienes
espirituales, deben también ellos ministrarles de los materiales. Así que, cuando haya concluido
esto, y les haya entregado este fruto, pasaré entre vosotros rumbo a España. Y sé que cuando vaya a
vosotros, llegaré con abundancia de la bendición del evangelio de Cristo.
a. Mas ahora voy a Jerusalén para ministrar a los santos: Pablo se detendría en Corinto de camino a
Jerusalén, trayendo consigo una colecta de los cristianos de Macedonia y Acaya (Hechos 20:1-3).
b. Porque si los gentiles han sido hechos participantes de sus bienes espirituales, deben también
ellos ministrarles de los materiales: La observación de Pablo es apropiada: los cristianos gentiles del
amplio imperio romano habían recibido mucho espiritualmente de la comunidad de los cristianos
judíos en Jerusalén, entonces era justo que ayudaran a los cristianos de Jerusalén en su necesidad.
c. Pasaré entre vosotros rumbo a España: Ciertamente Pablo iría a Roma después de su tiempo en
Jerusalén, ¡pero no de la manera que él lo planeó!
3. (30-33) La petición de Pablo por oración.
Pero os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que me ayudéis
orando por mí a Dios, para que sea librado de los rebeldes que están en Judea, y que la ofrenda de
mi servicio a los santos en Jerusalén sea acepta; para que con gozo llegue a vosotros por la voluntad
de Dios, y que sea recreado juntamente con vosotros. Y el Dios de paz sea con todos vosotros. Amén.
a. Que me ayudéis orando por mí a Dios, para que sea librado de los rebeldes que están en Judea:
Sintiendo que el peligro le esperaba en Jerusalén (siendo advertido varias veces, como está
documentado en Hechos 20:22-23 y Hechos 21:10-14), Pablo sabía que necesitaba las oraciones del
pueblo de Dios para que pudiera atravesar la dificultad que se le había prometido.
i. Que me ayudéis: La idea es que Pablo quiere que los romanos sean copartícipes con él en el
ministerio por medio de sus oraciones. La Nueva Traducción Viviente (NTV) traduce la frase de esta
manera: que se unan a mi lucha orando a Dios por mí.
ii. “Los ministros necesitan las oraciones de sus rebaños. Con Pablo, le insto a que se esfuerce en sus
oraciones por sus pastores. Necesitamos sus oraciones y le damos gracias a Dios por ellas. Los pastores
son sostenidos por el poder del Espíritu por medio del apoyo de sus congregaciones”. (Smith)
iii. La antigua palabra griega traducida a que me ayudéis es sunagonizomai, la cual significa
literalmente “agonizar juntos”. Este es el único lugar en el Nuevo Testamento donde se usa esta
palabra especifica.
iv. Sin embargo, esta misma raíz de la palabra para agonía es utilizada en la oración angustiada de
Jesús en el jardín del Getsemaní cuando Jesús les pidió a Sus discípulos que agonizaran con Él en
oración. Fallaron en ese momento crítico y dejaron que Jesús luchara solo. No debemos dejar que
nuestros ministros y líderes luchen solos. “Nos recuerda de Carey, quien dice, cuando vaya a la India:
‘Yo bajaré al pozo, pero el hermano Fuller y el resto de ustedes deben sostener la cuerda’. ¿Podemos
negarnos a la petición? ¿No sería una traición?” (Spurgeon)
v. “¿Te asombra que un hombre tan rico en gracia como Pablo deba pedir oraciones a estos santos
desconocidos? No tiene por qué asombrarte; pues es la regla de los mayores pensar con más alta
estima a los demás. En proporción que un hombre crece en gracia, siente su dependencia en Dios y, en
cierto sentido, su dependencia del pueblo de Dios”. (Spurgeon)
b. Para que sea librado de los rebeldes que están en Judea: Pablo sabía que su peligro en Jerusalén
vendría de aquellos que no creían, los rebeldes. Este fue el caso, como es demostrado en Hechos
21:27-28 y 22:22.
c. Y que la ofrenda de mi servicio a los santos en Jerusalén sea acepta: Pablo sabía que la iglesia en
Jerusalén era muy conservadora, y que algunas veces consideraban a hombres como Pablo como
innovadores peligrosos; Por esta razón, les pide a los romanos que oren que mi servicio a los santos de
Jerusalén sea acepta.
d. Para que con gozo llegue a vosotros: Las oraciones de Pablo y los romanos fueron contestadas,
aunque no de la manera que ellos esperaban. Hechos 28:15 describe la “entrada triunfal” de Pablo en
Roma, así que él si llegó a ellos con gozo, ¡aunque también en cadenas!
e. Amen:Aquí Pablo concluye la carta, excepto de sus saludos personales en Romanos 16.
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ROMANOS 16 – SALUDOS A LOS CRISTIANOS EN ROMA


A. Saludos a muchos cristianos diferentes.
1. (1-2) Una recomendación de Febe.
Os recomiendo además nuestra hermana Febe, la cual es diaconisa de la iglesia en Cencrea; que la
recibáis en el Señor, como es digno de los santos, y que la ayudéis en cualquier cosa en que necesite
de vosotros; porque ella ha ayudado a muchos, y a mí mismo.
a. Os recomiendo además nuestra hermana Febe: Pablo ciertamente sabía el valor de lo que las
mujeres podían hacer al servir a la iglesia. Aparentemente, Febe estaba camino a Roma (quizás se le
encomendó esta preciosa carta) y Pablo envía una recomendación en avanzado de esta hermana en
Cristo para que los romanos la reciban y apoyen durante su estadía en su ciudad.
b. Os recomiendo: Tales recomendaciones eran importantes porque había una gran necesidad legítima
de este tipo de asistencia y había muchos engañadores que querían aprovecharse de la generosidad de
los cristianos.
c. Febe: Este nombre es la forma femenina de un titulo dado al dios pagano Apolo, el titulo significa “el
brillante”. Los cristianos, en su conversión, no sentían necesidad de cambiar sus nombres, incluso si
tuviera algún significado pagano.
d. Diaconisa es la misma palabra traducida como siervo/a en otros lugares. Febe parece ser diaconisa
en la iglesia, ya sea por reconocimiento formal o por su servicio general.
e. Porque ella ha ayudado a muchos, y a mí mismo: Pablo le da a Febe uno de los mejores cumplidos
que alguien pueda dar. Este tipo de ayuda práctica es esencial para hacer la obra del evangelio.
2. (3-5a) Saludos a Priscila y Aquila
Saludad a Priscila y a Aquila, mis colaboradores en Cristo Jesús, que expusieron su vida por mí; a los
cuales no sólo yo doy gracias, sino también todas las iglesias de los gentiles. Saludad también a la
iglesia de su casa.
a. Priscila y a Aquila esta pareja se menciona en Hechos 18:2, 18:18 y 18:26 como asociados de Pablo y
ayudantes de Apolo. Al parecer, ahora estaban de regreso en la ciudad de Roma.
i. Spurgeon acerca de Priscila y a Aquila: “Cuando dos corazones amorosos se unen logran maravillas.
¡Que asociaciones tan diferentes se agrupan alrededor de los nombres de ‘Priscila y Aquila’ de aquellos
que se despiertan con las palabras ‘Ananías y Safira’! Ahí tenemos a un marido y esposa conspirando
en hipocresía, y aquí a una esposa y marido unidos en devoción sincera”.
b. La iglesia de su casa: Esta frase nos da una pista sobre la organización de la iglesia primitiva. En una
ciudad con una comunidad cristiana de cualquier tamaño, había varias “congregaciones” reuniéndose
en diferentes casas, ya que no había edificios de “iglesia” en este tiempo. Cada casa iglesia quizás tenía
su propio “pastor”.
3. (5b-16) Varios saludos.
Saludad a Epeneto, amado mío, que es el primer fruto de Acaya para Cristo. Saludad a María, la cual
ha trabajado mucho entre vosotros. Saludad a Andrónico y a Junias, mis parientes y mis compañeros
de prisiones, los cuales son muy estimados entre los apóstoles, y que también fueron antes de mí en
Cristo. Saludad a Amplias, amado mío en el Señor. Saludad a Urbano, nuestro colaborador en Cristo
Jesús, y a Estaquis, amado mío. Saludad a Apeles, aprobado en Cristo. Saludad a los de la casa de
Aristóbulo. Saludad a Herodión, mi pariente. Saludad a los de la casa de Narciso, los cuales están en
el Señor. Saludad a Trifena y a Trifosa, las cuales trabajan en el Señor. Saludad a la amada Pérsida, la
cual ha trabajado mucho en el Señor. Saludad a Rufo, escogido en el Señor, y a su madre y mía.
Saludad a Asíncrito, a Flegonte, a Hermas, a Patrobas, a Hermes y a los hermanos que están con
ellos. Saludad a Filólogo, a Julia, a Nereo y a su hermana, a Olimpas y a todos los santos que están
con ellos. Saludaos los unos a los otros con ósculo santo. Os saludan todas las iglesias de Cristo.
a. Epeneto: Este hombre es de notar porque aparentemente estaba entre los primeros conversos de
Acaya (donde estaba Corinto y donde Pablo escribió esta carta a los romanos). Epeneto también era
aparentemente querido por Pablo; amado mío no es un término que Pablo utilizaba a la ligera.
b. Andrónico y a Junias: Ellos al parecer eran judíos (mis parientes) y fueron presos por el bien del
evangelio (mis compañeros de prisiones). Ellos eran bien estimados entre los apóstoles, habiéndose
convertido en cristianos incluso antes que Pablo (en algún tiempo de los primeros 3 o 4 años después
de Pentecostés).
i. Estimados entre los apóstoles tiene la idea de que Andrónico y Junias son apóstoles mismos (aunque
no de los doce), y notables entre otros apóstoles. Si alguna vez hubo mujeres reconocidas como
apóstoles -en el sentido de ser emisarias especiales de Dios, no en el sentido de pertenecer a los doce-
esta es la evidencia bíblica más fuerte. No es muy fuerte.
c. Amplias: Hay una tumba que data de finales del primer siglo o principios del segundo siglo en la
primera catacumba cristiana de Roma que lleva el nombre de AMPLIAS. Algunos sugieren que esta es
la misma persona mencionada en Romanos 16:8.
d. Saludad a los de la casa de Aristóbulo: El hecho de que la casa de Aristóbulo se saludara, pero no
Aristóbulo mismo, hizo a Spurgeon pensar que Aristóbulo no era convertido, pero muchos en
su casa sí. Spurgeon pensó en los inconversos quienes viven con creyentes en su casa.
i. “¿Donde estás Aristóbulo? Quizás ese no es tu nombre, pero tu carácter es el mismo de aquel
romano no regenerado, cuya familia conocía al Señor. Yo puedo hablar en el nombre de Dios buenas
palabras y palabras de consuelo para tu esposa e hijos, ¡pero no puedo hablarte a ti, Aristóbulo! El
Señor envía un mensaje de gracia a tu querido hijo, a tu amada esposa, pero no a ti; pues no le has
dado tu corazón”. (Spurgeon)
e. Rufo quizás sea el mismo hombre mencionado como el hijo de Simón de Cirene en Marcos 15:21.
Esto es posible, pero Rufo era un nombre común, así que pudo haber sido otra persona.
i. Escogido en el Señor tiene la idea de que Rufo tenía cierta eminencia entre los cristianos de Roma.
En realidad no se refiere a su elección en Jesús.
f. Nereo: En el año 95 d.C. dos romanos distinguidos fueron condenados por ser cristianos. El esposo
fue ejecutado y la esposa fue desterrada. El nombre de su siervo principal era Nereo; este pudo haber
sido el mismo Nereo mencionado aquí y él quizás fue el que les trajo el evangelio.
g. Asíncrito…Flegonte…Patrobas…Hermes:Pablo encuentra decir algo maravilloso de casi cada uno del
resto de los nombres: notando sus labores, su estima por ellos (amados), su posición en el Señor
(aprobado en Cristo . . . en el Señor . . . escogido en el Señor).
i. Que ejemplo tan tremendo es este. Muestra la manera en que Pablo usa palabras de ánimo para
edificar al pueblo de Dios. Él fue generoso al dar cumplidos sinceros y maravillosos.
h. Saludaos los unos a los otros con ósculo santo: Esto puede sonar extraño para nosotros, pero Lucas
7:45 muestra lo común que era saludarse con un beso. Jesús reprende a un fariseo porque no le dio un
beso cuando entró en su casa.
i. Al parecer esta práctica fue abusada más tarde. Clemente de Alejandría se quejó de las iglesias donde
la gente hacía que la iglesia sonara con besos, y dice que “el uso sin vergüenza de un beso ocasiona
sospechas de los malos informes”.
4. El valor de los saludos extensos de Pablo a la iglesia romana.
a. Leon Morris explica que esta sección demuestra que la carta a los romanos “fue una carta para
personas reales y, hasta donde podemos ver, personas comunes; no fue escrita para teólogos
profesionales”.
i. “Ellos eran como la mayoría de nosotros, individuos comunes; pero amaban al Señor y, por lo tanto,
mientras Pablo recordaba sus nombres, les envió un mensaje de amor el cual se preservó en las Santas
Escrituras. No pensemos solamente en los cristianos distinguidos exclusivamente para que olvidemos
el rango y lugar del ejército del Señor. No dejen que el ojo descanse exclusivamente en la primera fila,
sino amemos a todos los que Cristo ama; valoremos a todos los siervos de Cristo. Es mejor ser el perro
de Dios que ser la querida del diablo”. (Spurgeon)
b. Noten las mujeres que se mencionan en este capítulo: Febe, Priscila, María, Trifena, Trifosa, la
madre de Rufo, y Julia. Estás son mujeres que trabajaron para el Señor.
i. “El ministerio en el Espíritu de una mujer es de todo diferente de que ella tome autoridad o infrinja el
orden de la asamblea de Dios”. (Newell)
c. Noten su labor para el Señor: algunas, como Trifena y Trifosa, trabajan en el Señor. Otras,
como Pérsida, ha trabajado mucho en el Señor. “Así que hay distinciones y grados de honor entre los
creyentes, y estos son graduados según la escala del servicio realizado. Es un honor trabajar para
Cristo, y es un honor aún mayor trabajar mucho. Si, entonces, cualquiera, al unirse a la iglesia cristiana,
desea un lugar o posición, honor o respeto, el camino es este: trabaja y trabaja mucho”. (Spurgeon)
d. De los 24 nombres mencionados aquí, 13 también aparecen en inscripciones o documentos
relacionados con el palacio del emperador en Roma. Sabemos que había cristianos entre los de la casa
de César (Filipenses 4:22). Pablo puede estar escribiendo a los siervos que trabajaban para César que
se convirtieron en cristianos.
B. Conclusión y advertencias.
1. (17-20) Una palabra de advertencia en cuanto a los engañadores y divisores.
Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la
doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos. Porque tales personas no sirven a
nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los
corazones de los ingenuos. Porque vuestra obediencia ha venido a ser notoria a todos, así que me
gozo de vosotros; pero quiero que seáis sabios para el bien, e ingenuos para el mal. Y el Dios de paz
aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con
vosotros.
a. Os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos: Esto tiene en mente a aquellos que dividen al
pueblo de Dios (causan divisiones) y a aquellos que engañan al pueblo de Dios (tropiezos . . . en contra
de la doctrina que vosotros habéis aprendido). Una vez que se hayan notado (marcados), se
deben evitar.
i. Esto es esencial para el propósito de Dios en la iglesia. La verdad sin unidad lleva al orgullo; la unidad
sin verdad lleva a un alejamiento del verdadero evangelio. Cada uno de estos debe ser evitado.
ii. Mas os ruego, hermanos: El tono aquí sugiere lo importante que esto era para Pablo; “Bien pudo ser
que Pablo tomó la pluma y escribió estas palabras él mismo . . . Es muy posible que Pablo haya escrito
estas palabras y después le haya devuelto la pluma a Tercio para una posdata. Algo inusual sucedió al
final de esta carta, y este es un entendimiento muy posible de ello”. (Morris)
iii. “A los perros locos se les dispara; a las enfermedades infecciosas se les pone en cuarentena; ¡pero a
los maestros malvados, quienes dividirán para su propia destrucción y atraerán a los santos con
enseñanzas contrarias a la doctrina de Cristo y Sus apóstoles son tolerados en todas partes!” (Newell)
b. Con suaves palabras y lisonjas engañan: La advertencia es necesaria porque estos divisores y
engañadores no se anuncian a ellos mismos. Usan suaves palabras y lisonjas y siempre apuntan a los
ingenuos: usualmente a aquellos que son jóvenes en la fe.
i. Engañan los corazones de los ingenuos: Esto muestra que los divisores y engañadores no afectan
a todos. No debemos esperar hasta que todos estén dispersos o engañados para que nos preocupemos
por los divisores y los engañadores.
c. No sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres: Los divisores y engañadores
nunca quieren parecer egoístas. Típicamente, se perciben a sí mismos como nobles en cruzadas por
una gran causa. Sin embargo, por más que aparenten, sus motivos son esencialmente egoístas y
carnales.
d. Porque vuestra obediencia ha venido a ser notoria a todos: Esto significa que, en cuanto a los
divisores y engañadores, no es que los romanos deben corregir una mala situación. Ya están lidiando
bien con estas situaciones, y Pablo siente gozo por ello. Pero deben permanecer diligentes contra los
ataques de los divisores y engañadores.
e. Seáis sabios para el bien: Esta es la mejor defensa contra divisores y engañadores. Es más útil
conocer el bien que conocer el mal, aprender de lo genuino en lugar de lo falso.
f. El Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies: Cualquier iglesia con la reputación
de los romanos, que se mantega en guardia contra los divisores y engañadores, verá a Dios aplastar en
breve a Satanás bajo vuestros pies.
i. Vemos que Dios hace el aplastamiento, pero Satanás termina bajo los pies de los creyentes.
ii. Por supuesto, esto no sucederá hasta que Satanás sea atado y arrojado al abismo (Apocalipsis 20:1-
3); pero cada victoria que Dios gane por nosotros ahora es una vista previa de ese evento.
2. (21-24) Saludos de aquellos en Corinto con Pablo.
Os saludan Timoteo mi colaborador, y Lucio, Jasón y Sosípater, mis parientes. Yo Tercio, que escribí
la epístola, os saludo en el Señor. Os saluda Gayo, hospedador mío y de toda la iglesia. Os saluda
Erasto, tesorero de la ciudad, y el hermano Cuarto. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con
todos vosotros. Amén.
a. Timoteo correctamente alcanza la primera mención, siendo uno de los asociados más cercanos y
confiados de Pablo.
b. Yo Tercio, que escribí la epístola: Tercio era el escriba de Pablo mientras el apóstol dictaba la carta.
Esta era la práctica normal de Pablo al escribir las cartas a las iglesias, pero esta es la única carta en
donde el secretario de Pablo es mencionado por nombre.
c. Gayo: Este hermano tenía tal reputación de hospitalidad que Pablo puede decir que le tenía
como hospedador mío y de toda la iglesia.
3. (25-27) Conclusión a la carta: alabanza a Dios.
Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación del
misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos, pero que ha sido manifestado ahora, y
que por las Escrituras de los profetas, según el mandamiento del Dios eterno, se ha dado a conocer a
todas las gentes para que obedezcan a la fe, al único y sabio Dios, sea gloria mediante Jesucristo para
siempre. Amén.
a. Al que puede:Con todos los peligros que enfrentaban los romanos -y cada iglesia- Pablo
apropiadamente concluye al recomendarles al que puede confirmaros. Pablo también sabe que esto
será hecho según mi evangelio y la predicación de Jesucristo.
b. Según la revelación del misterio: Pablo da a entender esto como todo el plan de redención por
medio de Cristo Jesús. A pesar de que Dios anunció gran parte del plan previamente por medio de la
profecía, su obra final no fue evidente hasta que Dios la reveló por medio de Jesús.
i. Ahora que el misterio ha sido rebelado por medio de la predicación del evangelio, Dios llama a todas
las gentes para que obedezcan a la fe.
c. Al único y sabio Dios, sea la gloria mediante Jesucristo para siempre: En esta conclusión, Pablo
reflexiona sobre la sabiduría del plan de Dios en el evangelio y el hecho de que tal sabiduría va más allá
de los hombres. Dios tenía un plan que ningún hombre idearía, pero la sabiduría y la gloria de ese plan
son evidentes.
i. Si hay algo que el libro de Romanos explica de principio a fin es la grandeza y gloria de este plan de
Dios el cual Pablo predicó como evangelio, como buenas nuevas. Es totalmente apropiado que Pablo
concluya esta carta alabando al Dios de tal evangelio.
ii. El evangelio que Pablo predicó presentó al Dios que eligió glorificarse a Sí mismo por medio de la
persona y obra de Jesucristo, y que se glorificará a Sí mismo de esa manera para siempre. ¡Amén!
©2020 The Enduring Word Comentario bíblico en español de David Guzik – ewm@[Link]

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