Pastor: Pedro Pavez Lugar: Av.
Central-Cortijo
Fecha: 06.06.2013-
“…El Cinto Podrido…” Jer.13:1-11
Introd: Al oír la voz o la palabra de Dios, Jeremías sabe obedecerla. (13:1-2; 13:3-5;
13:6-7). No importa que el no comprenda o no este de acuerdo con lo que el Señor le
haya ordenado, simplemente el obedece. Eso es lo que nos falta a muchos cristianos,
obedecer la palabra de Dios sin preguntas ni cuestionamientos. (Jn.13:6-10; Dt.28:13).
I.S: ¿Qué nos enseñan estos versículos de Jeremías?
O.T: Las acciones de Jeremías con el cinto.
I. Jeremías compra el cinto. 13:1-2
1. Jeremías debe ir y comprar un cinturón para un sacerdote. Al ensuciarse
por el uso natural, no debe lavarlo, debe dejarlo que se impregne de
suciedad y manchas. ¡Necesitamos ser lavados con la Dabar y el Ruaj!
2. El Señor también le ordena en un momento dado a Oseas a que compre
nuevamente a su mujer que no vale nada en el marcado de esclavos. La
compro por 15 siclos de plata y un homer y medio de cebada. (Os.3:2)
3. En ambos casos tanto el cinto como la mujer adultera representan al
pueblo de Dios.
4. ¿Entienden los cristianos que fuimos comprados por precio?
¿Entendemos que la salvación le costo un alto precio a Cristo?
¿Entendemos que el Señor nos compro para ser de su propiedad?
¿Entendemos que pertenecemos a nuestro amo, dueño y Señor llamado
Jesucristo?
5. Mas a Dios gracias, todavía hay un pueblo que entiende, es agradecido y
sabe que fuimos comprados a precio de sangre. “¿O ignoráis que
vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el
cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido
comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en
vuestro espíritu, los cuales son de Dios”. ([Link].6:19-20; 1.P.1:18-19).
II. Jeremías debe enterrar el cinto. 13:3-5.
1. Jeremías es enviado a un río con el cinto, debe enterrarlo en la hendidura
de una peña, para que se pudra con la humedad y crecidas del río. Para
algunos es el Eufrates, para otros un río cerca de Anatot llamado Perat.
2. ¿Cuántas veces el Señor nos ha ordenado sepultar, enterrar, hacer morir
algo? ¿Cuántas veces sabemos que debemos sepultar cosas y nosotros
las dejamos con vida? ¿Debemos sepultar orgullo, soberbia,
resentimiento, malas conductas comportamientos y hábitos?
3. “Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación,
inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras,
contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y
cosas semejantes a estas…” (Ga.5:19-21)
4. El pueblo de Dios sepultara lo que Dios quiere que este sepultado. Hará
morir lo que Dios quiere que este muerto. Enterrara lo que Dios quiere
que entierre. “Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros…” (Col.3:5)
III. Jeremías debe sacar el cinto. 13:6-7
1. Pasaron muchos días y el cinto se había podrido, mal olor, mal aspecto,
mucha suciedad, es repugnante a la vista, al olfato; para ninguna cosa
era bueno.
2. El Señor da la interpretación. Este cinto podrido representa la soberbia y
el orgullo de los judíos que se pudrirá. Es un pueblo malo que no oye ni
obedece las palabras de Dios, que es idolatra, será llevada cautivo a
Babilonia donde esta el río Eufrates.
3. Jeremías tal vez tuvo que usar este cinto podrido para que todo el pueblo
sintiera la repugnancia de ese mal olor y color.
4. El Señor los había juntado y unido hacia el. El Señor los tenia muy cerca
de el. Sin embargo, este pueblo se ensucia cada día que pasa, se pudre,
se echa a perder, para nada es bueno, solo para desecharlo para siempre.
5. ¿Cuántos de nosotros somos como ese cinto? ¿Cuántos de nosotros nos
estamos ensuciando cada día? ¿Cuántos de nosotros nos estamos
echando a perder, nos estamos pudriendo? ¿Cuántas vidas espirituales
sucias y podridas hay en el seno de la iglesia?
6. Mas a Dios gracias, tenemos a nuestro Señor Jesucristo quien nos lava y
limpia con su Dabar y su Ruaj. (Jn.15:3) “Y esto erais algunos; mas ya
habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido
justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro
Dios” ([Link].6:9)
7. El Señor Jesucristo puede sanar lo podrido. Puede perfumar lo
putrefacto. Puede volver a la vida lo muerto y putrefacto. (Jn.11:39-40).
Conclusión: Dios deseaba un pueblo muy unido y cercano a él. Lamentablemente el
pueblo de Dios con sus idolatrías, sus desobediencias lo único que logro fue que el
Señor los alejara de él. El Señor los alejo de el por su suciedad y pudrición espiritual.
¿Nos estará alejando el Señor también a nosotros o nos estará acercando? (Stgo.4:8).