TELESCOPIOS REFLECTORES
El telescopio reflector es el más utilizado por los astrónomos profesionales, dado que
es posible construir y dar forma a espejos de grandes dimensiones. No sucede así con los
refractores, donde el peso de la lente objetivo se vuelve excesivo y la dificultad de producir
una lente de calidad de tales dimensiones es casi imposible y altamente costoso.
Están constituidos por un espejo primario u objetivo, el cual no es plano como los
espejos convencionales, sino que está provisto de cierta curvatura (idealmente parabólica)
que le permite concentrar la luz en un punto, y un espejo secundario (plano o con
curvatura, según el diseño) ubicado de tal manera que reciba la luz reflejada del espejo
primario para luego enviarla en el ocular, donde es captada por el observador.
TIPOS BÁSICOS DE TELESCOPIOS REFLECTORES
Dentro de los telescopios reflectores existen varios tipos en cuanto a diseños. Los más
conocidos y populares entre los aficionados son el reflector Newtoniano y el reflector
Cassegrain. La principal diferencia radica en la configuración óptica.
El reflector Newtoniano está formado de dos espejos: el primario, idealmente
parabólico, aunque en pequeñas aperturas usualmente es esférico, y el secundario (más
pequeño y plano).
OCULAR
ESPEJO PRIMARIO
AJUSTE DE ENFOQUE
ESPEJO SECUNDARIO
ENTRADA DE LUZ
En el gráfico se observa la configuración de un típico telescopio reflector Newtoniano.
Este diseño es muy utilizado, dada su simpleza y facilidad de alineado de las partes ópticas
y porque el objetivo se encuentra protegido, evitando muchas veces que se empañe durante
las noches de observación.
El modelo básico Cassegrain posee un espejo primario también parabólico, pero con
una perforación en su centro, para recibir la luz proveniente del espejo secundario, el cual es
convexo.
Este modelo es el usualmente usado por los astrónomos profesionales en los
grandes observatorios. Incluso el telescopio espacial Hubble posee un diseño Cassegrain
similar, solo que en lugar del ocular la luz es enviada a diferentes detectores electrónicos.
El diseño básico es compacto y muy utilizado por aficionados avanzados, apto tanto
para la observación planetaria como para objetos del espacio profundo.
ESPEJO PRIMARIO OCULAR
ESPEJO SECUNDARIO
ENTRADA DE LUZ AJUSTE DE ENFOQUE
TELESCOPIOS CATADIÓPTRICOS
Para mejorar la calidad de imagen de lo que se desea observar se utilizan
combinaciones entre espejos y lentes. Dichos sistemas se denominan telescopios
catadióptricos, y el más conocido es el sistema Cassegrain - Schmidt. Este diseño en
particular posee una lente correctora en la entrada de luz del telescopio. Su función es
"adaptar" la luz al espejo primario, éste la envía al secundario (convexo), el cual posee el
trabajo de recibir rayos en diferentes ángulos y reflejarlos todos paralelos para ser captados
por el ocular, evitando eficazmente la aberración óptica.
Una variación del Cassegrain- Schmidt es el Cassegrain- Maksutov, donde las
ópticas están más perfeccionadas y corregidas. Posee una muy alta calidad de imagen, pero
se vuelven muy costosos en aperturas grandes.
Los diseños newtonianos son más económicos que los Cassegrain- Schmidt, pero se
vuelven muy voluminosos al aumentar el diámetro del objetivo. A mayor diámetro la
distancia focal aumenta, por ejemplo se tiene un telescopio de 114 mm (4.5 pulgadas) de
apertura (diámetro del objetivo) con 910 mm de distancia focal, mientras que uno de 203
mm (8 pulgadas) de apertura posee una distancia focal de 1220 mm. La ventaja de los
Schmidt-Cassegrain es que su diseño es más compacto, pudiendo tener distancias focales
muy grandes en tamaños reducidos.
COMPARACION ENTRE TELESCOPIOS REFLECTORES Y REFRACTORES
VENTAJAS:
La lente debe estar libre de imperfecciones en todo su volumen, mientras que en un espejo
basta con asegurar la perfección en sólo una parte de su superficie.
La luz de diferentes longitudes de onda atraviesa la lente medio a diferentes velocidades
causando una aberración cromática. La creación de lentes acromáticas de gran tamaño que
corrijan este defecto es un proceso muy costoso. Este problema es inexistente en un espejo.
Existen problemas estructurales importantes para manipular lentes de gran apertura. Las
lentes sólo pueden estar sujetas por sus extremos y si son de gran tamaño la distorsión
producida por la gravedad puede distorsionar la imagen. Un espejo puede estar sujeto por
toda su superficie evitando este problema.
DESVENTAJAS:
Normalmente no son buenos para observación terrestre.
Existe una pequeña pérdida de captación de luz debido a la obstrucción del espejo
secundario en la parte central.
En algunos modelos el tubo está abierto, lo que supone una acumulación de polvo en los
espejos incluso aunque se encuentre tapado.
Aunque su construcción es menos costoso y más fácil de realizar, los telescopios reflectores
requieren más cuidado y mantenimiento.
RADIOTELESCOPIO
Son aquellos diseñados y construidos de tal manera que puedan captar ondas
electromagnéticas de baja frecuencia, las cuales no pueden captar los telescopios ópticos
ordinarios de espejos y/o lentes, ya que la luz se propaga a muy alta frecuencia.
Los principios básicos de funcionamiento de un radiotelescopio son muy similares a
los de los telescopios ópticos reflectores. Los tipos más comunes de radiotelescopios están
compuestos por un gran plato que actúa de reflector de las ondas de radio, focalizándolas
en un punto que contiene los detectores de radiofrecuencias. La pequeña corriente
producida por la radiación concentrada en el foco se amplifica en un receptor de radio, de
forma que pueda ser medida y registrada. A continuación se emplean filtros electrónicos
para amplificar selectivamente determinados intervalos de frecuencia que se denominan
habitualmente bandas. Incluso se pueden utilizar complejas técnicas de procesamiento de
datos para detectar simultáneamente miles de estrechas bandas de frecuencias. De esta
forma se puede analizar la distribución espectral de la radiación. La intensidad relativa de la
radiación en distintas frecuencias y su polarización nos permite averiguar muchas cosas
sobre la naturaleza de las fuentes de ondas de radio.
PARTES DE UN RADIOTELESCOPIO
Un radiotelescopio se compone esencialmente de un colector de ondas de radio y de
un receptor situado en el foco del colector, de forma análoga al telescopio óptico, donde el
objetivo hace las veces de colector y el ojo provisto de un ocular o la cámara fotográfica o
electrónica hacen las veces de receptor. El colector del radiotelescopio no se llama objetivo,
sino antena, y 4 puede consistir en una hilera de dipolos (como las antenas corrientes de
televisión) o en un paraboloide metálico (a veces también una superficie esférica o
cilíndrica). La superficie colectora de un radiotelescopio suele tener forma de paraboloide de
revolución. Esta superficie actúa como un espejo, de forma que las ondas planas que le
llegan de la fuente se reflejan en ella y son enviadas hacia el denominado foco primario. La
forma paraboloide de la superficie colectora permite filtrar interferencias procedentes de
otras fuentes a las que no se está apuntando, ya que las ondas que no incidan frontalmente
con dicha superficie no serán reflejadas hacia el foco primario.
IMPORTANCIA DE LA RADIOASTRONOMÍA
La radioastronomía ha sido la principal protagonista de la evolución de los
conocimientos astronómicos en el transcurso de los últimos treinta años. Recordemos, por
ejemplo, el revelamiento de los brazos espirales de la Vía Láctea mediante la observación
de la radiación de 21 cm del hidrógeno o el descubrimiento de los quásares y los púlsares.
Al no ser bloqueadas por el polvo difundido en el espacio interestelar, las ondas de radio
han permitido observar la región central de la Vía Láctea, que permanece oculta a la
observación óptica. La radioastronomía ha permitido, así mismo, comenzar a penetrar en los
secretos de las grandes y frías nubes moleculares que pueblan los brazos espirales de la
galaxia, revelando la presencia de numerosas moléculas orgánicas que, a tan baja
temperatura, sólo emiten radiaciones milimétricas y centimétricas. La entrada en
funcionamiento en los últimos años de telescopios para ondas milimétricas ha permitido
descubrir en el medio interestelar moléculas de óxido de carbono, de ácido cianhídrico, de
metilamina, de alcohol metílico, de alcohol etílico y otras muchas más.