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ENCUENTRO / ANO XXXill / No. 57 / 2001 Resumen de politica criminal. La aparicién de nuevas formas de delin- cuencia en las sociedades modemas trae como consecuencia que determina- das conductas delictivas queden en total impunidad ante los vacios legales existentes en los textos punitivos "antiguos". La corrupcién y una serie de delitos, entre ellos, principalmente, los econémicos, hallan un campo fértil en nuestros dias. La Administracién de Justicia encuentra serias dificultades en lapersecucidn del poderoso que detenta fuertes influencias que entremezclan la vida econémica y la politica. Esto hace que este tipo de delincuente reciba un trato muy benévolo, tanto legislativo como judicial. La atencién prestada por la doctrina al mbito de los negocios y a la actividad cmpresarial ha conocido una continua- da progresién, que no puede explicarse sino como una respuesta politico-crimi- nal frente a un fenémeno que recobra mayor importancia y complejidad en el mundo de los negocios, lo cual invita a lanecesaria intervencién penal. Este estudio tiene como objetivo presentar algunas consideraciones especiales sobre la llamada "criminalidad econémica”, los factores que contri- buyena su desarrollo y las diferentes teorias doctrinales que tratan de explicar su naturaleza desde distintos puntos de vista -psicoligico, social. Se presentan, ademas, algunos conceptos sobre la nueva rama del derecho denominada "Derecho Penal Econémico", manejados tanto en la doctrina alemana como en la espafiola, y los criterios diferenciadores entre delitos patrimoniales y delitos econémicos. Finalmente se muestran algunas consideraciones criminolégicas y La delincuencia economica Ismael Arduz Ulloa * y Maria Asuncién Moreno Castillo ** Consideraciones generales acerca de la delincuencia econémica y el Derecho Penal Econémico Delincuencia econémica Cuando en literatura criminoligica se utiliza la palabra delincuencia econd- ‘mica se hace referencia a diferentes tipos de delincuencia que aunque no idénticas tienen un origen comin Se habla, en este sentido, de delincuencia de "cuello blanco", "delincuencia profesional" y "delincuencia de caballeros" Parece que existe total acuerdo en la doctrina al sefialar que Sutherland (1939-1940) fue el primero que definié la lamada delincuencia de cuello blanco White Collar criminality) como “la violacién de la ley penal, por una persona de alto nivel socioeconémico en el desarrollo de su actividad profe- sional”. Como podemos observar, ésta esuna definicion en sentido sociologico yy no juridica. Las caracteristicas de esta ‘7 Docente de la Facultad de Ciencia Turidica de Ta UCA. # Directora del Dpto. de Derecho de la UCA. 38 definicién son: la comisién de un delito, el alto nivel social de Ia clase a la que pertenece el autor y la relacién entre la infraccién y la actividad profesional que desarrolla. Estas caracteristicas son acogidas por la doctrina mayoritaria; sin embargo hay quienes afiaden otras que les parecen importantes en relacién acasos concretos. El concepto delincuencia profesional (occupational crime) nace de quienes consideran -doctrina anglosajona- més importante el vinculo entre la infraccién y la actividad profesional, que la pertenencia del autor a una clase social determinada. Podriamos decir, que es una variacién o subclase de la delincuencia de cuello blanco, donde lo importante es el rol profesional que desempefia el autor del hecho delictivo. Ladelincuencia de caballero se refiere a los delitos cometidos por personas de alto nivel social. Aun cuando el hecho no tenga relacién con su actividad profesional se trata de delitos tales como el duelo, la tenencia ilicita de armas, seduccién, adulterio, etcétera, cuyo contenido no tiene que estar conectado necesariamente con la actividad que desempefia. En sentido coincidente con la delin- cuencia de cuello blanco se utiliza la terminologia "delincuencia econémi- ca", para hacer relacién a las infraccio- nes de carécter penal cometidas por personas de alto nivel social y que afec- tan el orden socioecon6mico estableci- do. Como sefiala Bajo Fernindez (1982:58), la delincuencia econdmica es una especie similar a la de cuello blanco, cifrandose su especialidad en que la actividad profesional es de indole ENCUENTRO / ANO XXXII / No. 57 / 2001 mercantil y serefiere "a las infracciones lesivas dei orden econdmico cometidas por personas de alto nivel socioeconé- mico en el desarrollo de su actividad profesional”. Los efectos lesivos de la delincuencia econémica se ven frecuentemente favo- recidos por el desarrollo de una nueva modalidad de comisién: la delincuencia internacional. En efecto, los delitos mas. graves se cometen en varios paises cuyos dafios materiales se traducen en grandes pérdidas financieras tanto para los Estados como para las personas en general. Sin embargo se considera que hay otros dafios materiales de mayor relevancia que los dafios financieros: atentados contra la vida, la integridad fisica o la salud de las personas, cuando el delito econémico esta relacionado con fraudes alimenticios, medicamen- tos, cosméticos, etcétera. ‘Ademés de los dafios materiales existen los llamados dafios inmateriales, térmi- no utilizado por la doctrina para referir- sea la pérdida de la confianzaen el trifi- co mercantil, la deformacién del equili- brio de mercado y la eliminacién de la competencia. Estos efectos se traducen como los mas contundentes dafios a la economia, cuya pérdida de confianza hace quebrar cualquier sistema econé- mico. También se habla del poder corruptor que este tipo de delincuencia ejerce sobre Ia Administracién Publica invo- lucrando cada vez més las altas esferas del Estado cuyo beneficio econémico para los autores de estos delitos alcanza cuotas espectaculares que traducen el delito econémico como un delito de enriquecimiento. oa ENCUENTRO / ANO XXXIII / No. 57 / 2001 Hasta hace poco tiempo, la criminali- dad econémica habia sido un problema meramente académico, pero, en los ulti- mos afios, los medios de comunicacién suelen ocuparse con frecuencia de casos de delitos fiscales, delitos come- tidos por empresas y sus directivos ¢ incluso comienza a no ser noticia la detencién de empresarios y hombres de negocios. Lo anterior representa tanto el incremento cuantitativo de este tipo de delincuencia como de la conciencia del dafio social de estas conductas que presionan sobre la justicia penal y el legislador. El aumento de la produceién y el consu- ma, la creciente actividad econémica, el clima de negocios faciles y los ejem- plos de rapido enriquecimiento han estimulado a muchos audaces a lanzar- se al campo de la industria y el comer- cio, sin preparacién ni experiencia, més con espiritu de jugador que con el de hombre de empresa. Con frecuencia, las ganancias no son tan cuantiosas como se imaginaban y se acude al uso y abuso del crédito para salir adelante, hasta que Ilega el momento de sobreseer el pago de las obligaciones y la suspension y la quiebra se hacen inevitables. Desde el momento en que esos empresarios descubren los primeros sintomias de ese desastre, hasta que éste se consume y se hace piiblico, se entregan a desespera- das maniobras para salvarlo o retrasar- lo, incurriendo a veces en grandes false- dades que dan lugar a procesos penales. En la actualidad, el rechazo de los casos de corrupcién gubernamental, es decir, losrelacionados ala gestién politica yel mundo empresarial, se esté sintiendo con mayor intensidad, a pesar de que este tipo de criminalidad ha existido 40 siempre, pero incluso en los supuestos en los que estaban previstas en leyes penales los comportamientos se ubicaban en el terreno de lo no rechazado moralmente, con lo que el Derecho Penal tenia dificultades de intervenci6n. Teorias que tratan de explicar la naturaleza dela delincuenciaecondmica La personalidad del autor como expli- cacién causal. Esta teoria, también denominada “el psicograma de Mergen” trata de encontrar la explica- cién de este tipo de delincuencia a tra- vés del andlisis de la estructura psiquica deesta clase de delincuente, describién- dolo como una persona materialista que solo concede valor a los bienes materia- les; apreciando los valores ideales, inte- lectuales 0 morales, tinicamente por su precio y como medio para mejor enri- quecerse. Igual que el toxicémano necesita aumentar la dosis de droga, el manfaco del lucro debe afrontar empre- sas cada vez més dificiles. Su tension patoldgica se libera con la ganancia, siendo su patologia, en este sentido, igual a la del jugador. Ademés afiade que el delincuente econdmico o "de cuello blanco" es un ser narcisista y egocéntrico, dinamico y audaz, inteli- gente y peligroso, neurético pero con- ciente de suculpabilidad. Al respecto, Bajo Fernandez (1982:59) opina que la tesis de Mergen es inacep- table en su conjunto, por lo desorbitado de algunas conclusiones. Entiende que el delincuente econémico no es un ser enfermo que pueda encuadrarse en una personalidad patolégica o anormal. Sin embargo acepta que algunos de los factores sefialados por Mergen sean admitidos para explicar este tipo de delincuencia. Observa que el método utilizado por Mergen, aparte de otros graves defectos, no es fiable ya que no da prueba alguna de los andlisis que dice haber efectuado. Al mismo tiempo opina que la propia variedad de la manifestacién de la delincuencia econémica evidencia la existencia de una variada tipologia criminal. Teoria de la asociacién diferencial. Es una teoria explicativa del delito, con independencia de la condicién socioeconémica del autor. La conducta criminal, como cualquier otro compor- tamiento, es consecuencia del aprendi- zaje a lo largo de un proceso de inte- raccién con los demas. Esto se produce en todos los émbitos de la sociedad y no en las clases inferiores, como se entendia tradicionalmente. Teoria de la anomia, Parte del pensa- miento de Durkheim, segin el cual el delito es un hecho normal en la sociedad. Lo anormal es tanto la dismi- nucién como el aumento brusco de la criminalidad. Siendo el delito factor de funcionamiento regular de la vida social, anomia es la expresin del derrumbamiento de las reglas hasta entonces vigentes en una sociedad concreta. Teoria de la estigmatizacién "labeling- approach". Para esta teoria, la delin- cuencia es una consecuencia de proce- sos de atribucién de roles a una persona, a través de un proceso dindmico de intervencién entre el individuo y la sociedad, que origina en aquél una auto imagen correspondiente a la que los demis quieren de él, dando lugar nor- malmente a una "desviacién primaria”. ENCUENTRO / ARO XXXII / No. 57 / 2001 La reaccién social posterior encausa el proceso de desviacién secundariacon la formacién de modelos més firmes de conductas desviadas. La estigmatiza- cién piblica, como desviado o criminal, implica la atribucién a la persona correspondiente de un rol desviado que finalmente adopta y conforme al cual se comporta. Explicaciones marxistas. Para estas teorias, la delincuencia econémica se explica por su dependencia de un siste- ma econdmico determinado, el sistema capitalista. La delincuencia econémica en os paises capitalista es consecuencia de la diferencia entre pobres y ricos, la lucha por la competencia, el afin de lucro y la complicidad de los partidos y el Gobierno. Al respecto, Bajo Ferndn- dez, sefiala que la delincuencia econé- mica no es un fenémeno privativo de ningiin sistema socio-politico sino que es comin a todos. Esto implica que se produce tanto en los paises capitalistas como en|os llamados no capitalistas. Tesis de Kellens (psicosocial). El infor- me sobre los aspectos psicolégicos de la criminalidad econémica, presentado en la XII Conferencia de Directores de Investigaciones Criminolégicas, ha establecido una tipologia sobre bases psicosociales (M.G. Kellens, Bélgica) y distingue: a) El parasitismo de la vida de los nego- cios: cuando el comportamiento lucrati- vo normal en la vida econémica es des- cuidado voluntariamente para obtener ganancias ficiles, por ejemplo, los fraudes comerciales. b) La patologia del fracaso: cuando el comerciante comete fraudes para salvar 4 ENCUENTRO / ANO XXxill No. 57 / 2001 una empresa licitamente constituida y con intenciones honestas, pero cuya supervivencia se encuentra en peligro. ©) El abuso de poder, que comprende las operaciones criminales de las grandes empresas -recientemente multinacionales- que, sintiéndose poderosas, se creen por encima de la ley. Las explicaciones expuestas hasta ahora sobre la delincuencia econémica pecan, como sefiala Bajo Fernandez (1995:11 ss), de tener una vision parcial del problema. Las teorias psicolégicas se encuentran inmersas en la linea criminoldgica tradicional que trata de explicar la delincuencia como fenéme- no patolégico individual. Las teorias sociolégicas, por su parte, tienen un vicio de origen, y es que se han visto verificadas sobre formas de delincuen- cia tipicamente americanas, no repro- Gucibles en otros lugares. Seguin éste autor, el estudio de éste tipo de delin- cuencia debe de comenzar conociendo al autor, pero no aisladamente, sino en sus interdependencias sociales Factores que motivan la delincuencia econémica La poca eficacia de la Administracion de Justicia en la persecucién de la criminalidad econémica se explica a través de diferentes factores, tal es el caso del trato indulgente tanto de legisladores como de la propia activi- dad judicial; sumado a ello, la despreo- cupacién por parte de la sociedad respectoa estas conductas. El trato legislative benévolo parece a justificarse sobre la base de la reciente aparicién de este tipo de criminalidad, ‘que no esta previsto en la legislacién penal que sanciona, en lamayoria de los paises, solamente conductas tradicio- nales, sin previsiones legales relativas a las nuevas manifestaciones de esta delincuencia, Mis dificil es justificar el benévolo trato judicial, debido al mayor perjuicio que causan los delincuentes de cuello blanco a la sociedad en general. En este tipo de delitos, el sujeto activo es frecuentemente una persona con buena posicién econdmico social, de la que se vale para enmascarar su conducta delictiva. Otro elemento que puede explicar este comportamiento por parte de los Tribunales de Justicia se podria encontrar al ligarlo con el trato atenua- do que dan grandes sectores de la opi nién piblica, ya que, en efecto, si la opinion piblica acepta esta delincuen- cia con cierta despreocupacién, los tribunales penales no encuentran apoyo ni en la legislacién ni en la sociedad lo que les impide alcanzar una justicia verdadera. Ademas de las causas expuestas sobre la reducida y eficaz represién de la criminalidad econémica, podemos afia- dir otras como: el aumento de la pobla- clon y suagrupaciénen grandes niicleos urbanos, que conllevan al crecimiento de las relaciones comerciales y a un desarrollo tecnoligico al servicio de la industria, Otra causa es la ignorancia de la masa social, pues, en la mayoria de los casos, no sabe distinguir si realmen- te se trata de conductas delictivas o son, simplemente, cuestiones puramente ‘mercantiles sin proyeccién penal Derecho Penal Econémico La preocupacién por la delincuencia econémica se remonta a finales de los afios treinta, con los estudios del socidlogo norteamericano Sutherland. Desde entonces, este tipo de delincuen- ciaha venido ocupando un espacio cada vezmayor en los manuales y tratados de criminologia, utilizando como punto de referencia la personalidad de los autores, caracteristicas psiquicas y del orden econémico imperante, sin que se tenga certeza de los principales rasgos definitorios de este tipo de delincuen- cia. Sin embargo, el tratamiento dogmé- tico de este tipo de delincuencia, independiente de la criminologia, es relativamente reciente y debe funda- mentarse, como sefiala Mufioz Conde (1995:266) en los trabajos que ha realizado Klaus Tiedemann (1993:31). Hasta hace pocas décadas, la opinion dominante entendia por Derecho Penal Econémico -en sentido restrictivo- s6lo aquella pequefia parte del Derecho Penal que reforzaba, con la intimida- cién penal, el Derecho Econémico Administrativo, es decir, el derecho de direccién y control estatal de la economia. Esto implica, como dice Tiedemann, una reducida materia especial fuera del Cédigo Penal. El Derecho Penal Econémico, actual- mente se entiende, en sentido més amplio, como consecuencia del progre- so del Derecho Econémico hacia una disciplina auténoma ampliamente separada del Derecho Administrativo. Son considerados delitos econémicos la defraudacién fiscal y el fraude de subvenciones, los delitos de y contra las. instituciones bancarias y los seguros privados, también los delitos contra la ENCUENTRO / ANO XXXII / No. 57 / 2001 Seguridad Social, la quiebra fraudu- lenta, la falsificacién de balances, la adulteracién de alimentos, la compe- tencia desleal y las contravenciones en elcomercio exterior. El surgimiento del Derecho Penal Economico se asienta con la prolifera- cién de la actividad legislativa y regla- mentaria estatal en el ambito econémi- co, como consecuencia de la interven- cién del Estado en la economia poste- rior a la II Guerra mundial. En Espafia no hubo una regulacién en esta materia sino a partir de la Constitucién de 1978 y ante la necesidad de marcar los limites de la intervencién estatal en el marco econémico por ella establecido. En este sentido, el Derecho Penal Econémico no es més que una consecuencia de la intervencién del Estado en la economia a través de la creacién de preceptos de cardcter penal, bien en leyes especiales, bien enel propio Cédigo Penal. Como ha expuesto Tiedemann (1993:31), el llamado Derecho Penal Econémico ha experimentado una nota- ble expansién en las iltimas décadas, correspondiéndose con la nocién de delitos contra la economia. De tal manera que el delito econémico no slo se dirige contra intereses de cardcter patrimonial individual, sino también contra intereses supraindividuales, so- ciales 0 colectivos de la vida econé- mica. En este sentido, el bien juridico protegido, al tratar estos delitos, noes el interés individual sino el orden econé- mico estatal en su conjunto. Es por ello, que el concepto de Derecho Penal Eco- némico incluye en su seno los delitos contra la Hacienda Publica y la Seguri- dad Social y los que atentan contra los derechos de los trabajadores. En sinte- B ENCUENTRO / ANO XXXII / No. 57 / 2001 tesis, se protegen diversos aspectos del orden econémico nacional y suprana- cional. Cuando la doctrina habla de Derecho Penal Econémico se refiere al conjunto de normas juridico penales que prote- gen el orden socioeconémico. Este, como objeto de proteccién puede entenderse, en sentido estricto, como la. participacién estatal en la economia; 0 en sentido amplio, como el conjunto de normas protectoras de la produccién, distribucién y consumo de bienes y servicios. El Derecho Penal Econémi- co, asi entendido, no seria otra cosa que la intervencidn directa del Estado en la relacién econémica, imponiendo coactivamente una serie de normas y planificando el comportamiento de los distintos sujetos econdmicos. En la actualidad, nadie somete a discusién la intervencién del Estado en la economia, no como sustituto de la iniciativa privada sino como sujeto que controla y corrige los excesos, distribu- yendo la riqueza a través de un proceso de fiscalizacién que permita hacer del patrimonio un medio rentable para la sociedad. Es por ello que la antigua concepcién liberal hoy se considera abandonada y cada dia es més necesaria la intervencién del Estado como ente regulador de la economia de mercado y garante de su propia subsistencia. El Derecho Penal Econémico, en este sentido es similar a las leyes mercan- tiles antimonopolistas, que persiguen exclusivamente evitar los abusos. Convencidos de la imposibilidad de una competencia perfecta, las restricciones mercantiles-penales tratan de crear el marco idéneo en que la competencia 44 debe desenvolverse; y aunque resulte paradéjico, las restricciones a la economia, producidas por el Derecho Penal Econémico, no tratan sino de preservar y fomentarla libertad. En opinién de Muftoz Conde (1995:267), el Derecho Penal Econé- mico es, sin duda, una parte importante del modemno Derecho Penal y quizés una de las que tenga més futuro, siempre que, utilizando el rigor de una buena dogmitica orientada politico- criminalmente, pueda dar respuestas puntuales a los problemas especificos que surjan. Distincién entre delitos patrimoniales y delitos econdmicos Trataremos de exponer algunas diferencias entre ambos grupos de delitos. Delitos contra el patrimonio La denominacién delitos contra el patrimonio resulta preferible, a la clsica de delitos contra la propiedad que, salvo raras excepciones, era gene- ralmente criticada por la doctrina. Para la concepcién juridica del patrimonio, lo importante era la relacién juridica que vincula al sujeto con la cosa. El contenido del patrimonio esta integra- do, pues, por los derechos subjetivos patrimoniales de la persona, reconoci- dos por el Derecho Piblico 0 por el Derecho Privado; ni las expectativas ni las cosas que se tengan sin contar con la proteccién del derecho pueden ser consideradas elementos del mismo. Por el contrario, si lo integran las cosas privadas de valor econémico y dotadas simplemente de valor afectivo, dado que lo importante es la relacién juridica del sujetocon la cosa. La concepcién econémica concibe el patrimonio como el conjunto de bienes que se encuentran bajo el poder féctico de una persona, con independencia de que su relacién con ellos se concrete 0 no en un derecho, o de que sea 0 no susceptible de reconocimiento juridico. Tanto las expectativas como las posiciones econémicas antijuridicas, incluidas las cosas fuera del comercio 0 de trafico ilicito (drogas, armas, etcétera), forman parte del patrimonio con tal de que posean valor econdmico. La concepcién mixta del patrimonio es el resultado de las dos teorias anteriores. Esta concepeién incluye sélo las cosas que revisten un valor econémico, siempre que estén en poder del sujeto en virtud de una relacion juridica, quedando excluidas las posiciones de poder fictico desaproba- das por el ordenamiento juridico. En tal sentido, el patrimonio puede definirse ‘como el conjunto de valores econémi- os juridicamente reconocidos. Com- prende todos los elementos materiales valorables en dinero y que tienen reco- nocimiento por parte del derecho, al menos de manera personal (cosas, muebles e inmuebles, propiedad, pose- sidn, derechos de crédito, derechos de uso y demas derechos reales y perso- nales), Para Welzel, el patrimonio es la suma de valores econémicos puestos a disposi- cién de alguien, bajo la proteccién del ordenamiento juridico. Los delitos patrimoniales son aquellos que lesionan valores patrimoniales, algunos de ellos afectan el patrimonio ENCUENTRO | ANO XXxill/ No. 57/2001 como universitas iuris, asi, por ejem- plo, laestafa; otros, en su mayoria lesio- nan valores patrimoniales concretos, como el derecho de propiedad, la pose- sidn, la titularidad de otros derechos reales, el derecho de crédito, eteétera La doctrina discute sobre la posibilidad de que el patrimonio, como universitas iuris, constituya el bien juridico prote- gido en los delitos contenidos en el titulo XII del Cédigo Penal. En reali- dad, como sefiala Bajo Fernindez (1993:35), en la mayor parte de los deli- tos de este titulo, el bien juridico prote- ido es cada uno de los distintos valores patrimoniales contenidos en los tipos penales, pero entiende que en algunos supuestos, fundamentalmente, en el delitos de estafa, el bien juridico prote- gido lo constituye el patrimonio como universitas iuris. Sin embargo, Rodriguez Devesa-Serrano Gomez, Muioz Conde, Diaz Palos, Zugaldia, opinan que no hay delito contra el patrimonio como tal unidad. Delitos econdmicos 0 contra el orden socioeconémico El orden econémico aparece como un concepto superior al orden patrimonial clasico, el cual es el que preponderante- mente se ha venido protegiendo con las normas penales tradicionales. Como copina Muiioz Conde (1995:55) y Moya Amaya, ambos ordenes se diferencian por las distintas formas de intervencién del Estado. A diferencia del sistema patrimonial individual, en el orden econdémico el Estado interviene de forma activa y protagénica, imponien- do determinadas obligaciones a los ciudadanos y relacionandose directa- mente conelios. 45 ENCUENTRO / ANO XXxXill / No. 57 / 2001. Para proteger éste orden econémico surgen los denominados delitos socio- econémicos, que estan constituidos por aquellos hechos punibles que, ademas de incidir en el dmbito econémico, tienen unas connotaciones sociales de magnitude importancia. Con la expresién de delitos econémicos 0 delitos de cardcter socioeconémicos se hace referencia a aquellos delitos que suponen la lesién de bienes juridicos supraindividuales, relacionados con la regulacién juridica de 1a produccién, distribucién y consumo de bienes y servicios, aunque los comportamientos contemplados por la tipificacién legal puedan también afectar intereses patrimoniales de cardcter privado. Cuando se habla de delitos socioecond- micos no puede entenderse como una calificacién juridica definitoria del bien juridico protegido en sentido estricto, sino mas bien como una referencia criminol6gica indicativa del medio en que se producen los delitos y las repercusiones supraindividuales de los mismos, denominador comin en las coneretas figuras delictivas que ostentan esta calificacién. Seguin Rodriguez Mourullo (1981:713) hay un concepto estricto de delito econémico, entendido como comporta- jento que ataca_prioritariamente intereses supraindividuales. Sin embar- go, al mismo tiempo coexiste en la Iegislacién y en la doctrina un concepto mas lato conforme al cual se entiende también por delito econémico el que lesiona intereses patrimoniales, cuando dicha lesién trasciende el interés patrimonial privado y perturba la regulacién juridica de la produccién, 46 distribucién y consumo de bienes y servicios. Criterios de diferenciacién entre delitos patrimoniales y delitos socioeconémicos Tomar posicién acerca de los bienes juridicos que se protegen en los delitos econémicos, a partir de la distincién de lesiones de los conceptos patrimoniales clasicos (robo, hurto) y las afectaciones a intereses colectivos de carécter colectivo supraindividual y referidos a un concepto confuso de orden socio- econémico (el mercado y los intereses de los consumidores), no resulta fécil debido a la dificil separacién entre el interés individual y el colectivo en buen niimero de los delitos econdmicos. En cuanto a la nocién de delitos contra el orden socioeconémico, ésta dista mucho de ser un concepto perfilado y acabado por la doctrina contemporé- nea, En opinién de Muiioz Conde (1995:548), la idea de orden socioeco- némico debe excluirse del orden econdmico en sentido estricto u orden piblico econdmico. Este coresponde a aquella parte que se origina en el orden econémico y que es dirigida e interveni- da directamente por el Estado, puesto que para la proteccién penal de este orden se crearon los delitos contra la Hacienda Publica y la Seguridad Social y algunos otros delitos tipifica- dos en leyes especiales, como los delitos de contrabando, delitos moneta- rios,etcétera. La concepcién estricta del orden econdmico no es suficiente para abarcar en ella una serie de hechos, también de gran trascendenciae interés en el campo socioeconémico. Estos hechos exceden el Ambito puramente patrimonial indi- vidual, lo cual dificulta su sancién, ya que no se pueden incluir en los delitos clasicos patrimoniales. Es el caso de los fraudes a los consumidores, los abusos enel dmbito de las sociedades mercanti- les y las alteraciones de los precios en el mercado. También son delitos patrimo- niales clasicos cuando producen un grave perjuicio en intereses econémi- cos colectivos, como sucede con las grandes estafas financieras y quiebras fraudulentas de sociedades mercantiles de gran importancia econémica. Pare- ce, pues, que merecen una distinta consideracién ala que tradicionalmente selesha dado. Pero, tampoco, la magnitud del dafio o del perjuicio econémico producido puede ser un factor determinante para diferenciar los delitos patrimoniales de los delitos contra el orden socioeconé- mico. Bajo este criterio, una estafa seria un delito socioeconémico cuando, ade- mis de todos los elementos conceptua- les propios de un delito patrimonial, incidiera también en una pluralidad de perjudicados 0 produjera un grave perjuicio econémico. Se consideran delitos patrimoniales el hurto, el robo, la extorsién, el robo y hurto de uso de vehiculos, la usurpa- cién, la estafa, la apropiacién indebida, las defraudaciones de fluido eléctrico y andlogas, las insolvencias punibles, la alteracién de precios en concursos y subastas piiblicas y los dafios. Se pueden considerar delitos de cardc- ter socioeconémico los siguientes: deli- tos relativos a la propiedad intelectual, ENCUENTRO / ANO XXXIIl/ No. 57 / 2001 delitos relativos a la propiedad indus- trial, delitos relativos al mercado y a los. consumidores, la sustraccién de cosa propia su utilidad social y cultural, los delitos societarios, 1a receptacién y otras conductas afines, entre las que se incluyeel blanqueo de dinero. Referentea esta clasificacién, Gonzélez Rus (1996:540) considera que los deli- tos relativos a la propiedad intelectual deberian incluirse dentro de los delitos patrimoniales, puesto que lo que ahi se protege son los aspectos patrimoniales del derecho de autor. También consi- dera ubicar como delitos socioeconé- micos la alteracién de precios en concurso y subastas piiblicas, dado que lo protegido es la libertad de pujas y no el patrimonio individual. ‘También se ha sostenido que los delitos patrimoniales son aquellos que poseen un profundo cardcter individualista. En cambio, los delitos econémicos poseen un marcado sentido de ofensa potencial © concreta a lo colectivo o general. Al mismo tiempo se sefiala que los delitos patrimoniales se producen en relacio- nes entre sujetos aislados, mientras que el delito econdmico se origina en una extensién del bien juridico hacia las reglas basicas del funcionamiento del mercado, cuando no, del sistema econémico. A juicio de Bajo Fernandez (1993:142) no tiene sentido distinguir entre delitos. contra el patrimonio y delitos contra el orden socioeconémico, ya que en definitiva los delitos econédmicos son también delitos de cardcter patrimonial. Si en el Derecho Penal Econémico se hace referencia a los delitos econmi- cos es porque en las figuras delictivas 47 ENCUENTRO / ANO XXXIIl / No. 57 / 2001 aparecen instituciones comunes, en concreto el orden econémico, como bien juridico protegido. En conclusién podemos decir que son delitos patrimoniales aquellas in- fracciones delictivas de las relaciones patrimoniales de cardcter privado. En tanto, que son delitos econdmicos aque- Ilas infracciones que lesionan o ponen en peligro la produccién distribucién y consumo de bienes y servicios, afectan- do de estamanera la economia estatal. No parece que nos encontremos ante una concepcion precisa de lo que debe entenderse por orden socioeconémico como bien juridico protegido penal- mente, sino més propiamente ante el reconocimiento de la vinculacién entre la proteccién del patrimonio y la de otros intereses econdmicos colectivos que se ven implicados en determinadas lesiones patrimoniales. Como sefiala Mufioz Conde (1995:435), la expresién de delitos contra el orden socioecond- mico no afiade ni afecta en nada el contenido sustancial de los delitos patrimoniales tradicionales. Un hurto, unos dafios 0 un robo pueden afectar objetos de relevante importancia social, lo mismo que la estafa o las insolven- cias punibles pueden perjudicar a muchos y producir un efecto negativo desde el punto de vista macroecond- mico. Consideraciones criminolégicas y de politica criminal Los delitos econémicos y el Derecho Penal Econémico constituyen un fend- meno de gran actividad en numerosos paises industrializados. El problema de la criminalidad econémica ha crecido 48 cuantitativamente a la par de un rechazo social cada vez mayor. Modernamente nadie duda del dafio social que produce la criminalidad econémica, pese al ano- nimato frecuente de sus victimas. Ello ha conducido a que la prensa y otros medios de comunicacién dediquen actualmente mucha atencién a este tipo de criminalidad tanto como a la tradicional criminalidad violenta. Ladedicacién cientifica al fendmeno de la criminalidad econémica es relativa- mente reciente. Se remonta -como se dijo anteriormente- a los afios treinta cuando despert6 el interés de sociélo- 208 y crimindlogos y sélo después fue que se inicié la discusién para introdu- cirla en el campo juridico-penal debido al dafio social de estas conductas que presionan sobre la justicia penal y el propio legislador. Aunque las legislaciones penales asumen con més retraso de lo deseable las innovaciones que los tiempo impo- nen, esto no significa que los intereses colectivos de cardcter patrimonial o econdmico hayan quedado relegados al olvido en el ambito del Derecho Penal. Prueba de ello es que en algunos paises se esta legislando para tratar de dar una respuesta a esta problemitica del Dere- cho Penal Econémico, estableciendo tipos penales que describen esta clase de delincuencia, junto a aquellas ofensas al patrimonio individual de las personas. La doctrina més autorizada conviene en la decisiva importancia que los delitos patrimoniales tienen en la estadistica criminal, de modo que se puede soste- ner que los delitos de cardcter patrimo- nial constituyen alrededor del 50% de todos los delitos perseguidos por la Administracion de Justicia, y casi el 70% de la poblacién reclusa penitencia- ria lo es en funcidn de delitos de cardc- terpatrimonial. El camino emprendido hacia la instau- racién de un orden econdmico sa factorio en la sociedad exige, por un lado, un cambio de mentalidad que permita una interpretacién progresiva de la norma juridica, al compas de un ejercicio mas disciplinado de las rela- ciones econdmicas por parte de todos. Por otro lado, una mayor sensibiliza- cién social en toro a los delitos de cardcter econémico, en aras de que el legislador no pierda el objetivo politico criminal de defensa de los trabajadores, empresarios, consumidores, ahorrado- res 0 competidores como protagonistas del mundo econémico. Es importante teneren cuenta, decara al futuro, que no todo empresario es un evasor de capitales o un delincuente econémico en potencia, ni que todo trabajador es, mientras no se demuestre Jo contrario, un defraudador de la segu- ridad social. No es la desconfianza hacia el deudor lo que debe de servir de guia para la creacién del delito de quiebra alzamiento de bienes, ni la desconfianza al competidor debe fundamentar el delito de usurpacién de patente, nila desconfianza hacia el empresario debe explicar los delitos monetarios. Por el contrario, el Derecho Penal Econémico ha de tener como ‘nica guia la proteccién de los intereses de los protagonistas del sistema econé: mico, es decir, del acreedor comercian- te, del inventor, del trabajador o de los intereses econdmicos individuales y colectivos. ENCUENTRO / ANO XXxiIl/ No. 57 / 2001 El Derecho Penal debe limitar selecti- vamente su intervenciéna la defensa de los bienes e intereses que se caracteri- n por su especial relevancia social y que no puedan ser debidamente abordados a través de otros mecanis- ‘mos juridicos menos graves y aflicti- vos: Cabe justificarel caracter subsidia- rio y de tiltima ratio que debe resultar especialmente apremiante en materia de delincuencia econémica y societaria, tal y como lo sostiene Garcia Enterria (1996: 23). Como sefiala Bajo Fernandez (1995:610), el papel del Derecho Penal en la lucha contra la delincuencia econdmica esta condicionado por el principio de igualdad ante la ley penal En efecto, es necesario que el Derecho Penal deje de ser un instrumento mas de opresién de una clase, para convertirse en un medio de libertad y progreso social permitiendo un orden minimo de convivencia. Para ello debe, como pri- mer paso, crear los mecanismos sufi- cientemente eficaces para perseguir y castigar adecuadamente la delincuencia de las clases dirigentes de la comun dad. Un estudio minucioso del Derecho Penal Econémico nos lleva a la conclu- sion de que es necesario una actualiza- cidn de la legislacion nicaragiiense, ya que la indisciplina econémica hace, al pais que la soporta, responsable de la misma. No incurria en un error quien sostuviera que en los paises mas avan- zados toda persona que se insolvente incumpliendo por tanto sus obligacio- nes con sus acreedores se hace respon- sable de una pena privativa de libertad, si tal insolvencia va acompafada de cualquier irregularidad impropia de un 49 ENCUENTRO / ANO XXXill / No. 57 /2001 familia. Tales extremos de rigor de la legislacién en esta materia responden al cardcter generalizado de la indisciplina econémica, lo que no aconseja aplicar tal endurecimiento legislativo, sin em- bargo, el camino emprendido hacia la instauracién de un orden econémico satisfactorio exige, ademas de los crite- rios establecidos por la ley, un cambio de mentalidad que permita una interp tacion progresiva de las normas juridi- cas, al compas del ejercicio discipli- nado de las relaciones econémicas por parte de todos los ciudadanos. Bibliografia -ARROYO ZAPATERO, L. (1994). (Actualidad Politico Criminal del Derecho Econémico en Espaiia). Tiedemann, Klaus. Estudios de Derecho Penal Econémico. Madrid, Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha, -BAJO FERNANDEZ (1995). "Derecho Penal Econémico: Desarrollo econémico, proteccién penal ‘ycuestiones politico criminales" en: Jomadas en honor a Klaus Tiedemann, Madrid. -BAJO FERNANDEZ (1993). "Politica Criminal y Reforma Penal. 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