ENCUENTRO / ANO XXXill / No. 57 / 2001
Resumen
de politica criminal.
La aparicién de nuevas formas de delin-
cuencia en las sociedades modemas
trae como consecuencia que determina-
das conductas delictivas queden en total
impunidad ante los vacios legales
existentes en los textos punitivos
"antiguos". La corrupcién y una serie de
delitos, entre ellos, principalmente, los
econémicos, hallan un campo fértil en
nuestros dias. La Administracién de
Justicia encuentra serias dificultades en
lapersecucidn del poderoso que detenta
fuertes influencias que entremezclan la
vida econémica y la politica. Esto hace
que este tipo de delincuente reciba un
trato muy benévolo, tanto legislativo
como judicial.
La atencién prestada por la doctrina al
mbito de los negocios y a la actividad
cmpresarial ha conocido una continua-
da progresién, que no puede explicarse
sino como una respuesta politico-crimi-
nal frente a un fenémeno que recobra
mayor importancia y complejidad en el
mundo de los negocios, lo cual invita a
lanecesaria intervencién penal.
Este estudio tiene como objetivo presentar algunas consideraciones
especiales sobre la llamada "criminalidad econémica”, los factores que contri-
buyena su desarrollo y las diferentes teorias doctrinales que tratan de explicar su
naturaleza desde distintos puntos de vista -psicoligico, social. Se presentan,
ademas, algunos conceptos sobre la nueva rama del derecho denominada
"Derecho Penal Econémico", manejados tanto en la doctrina alemana como en
la espafiola, y los criterios diferenciadores entre delitos patrimoniales y delitos
econémicos. Finalmente se muestran algunas consideraciones criminolégicas y
La delincuencia economica
Ismael Arduz Ulloa * y Maria Asuncién Moreno Castillo **
Consideraciones generales acerca de la
delincuencia econémica y el Derecho
Penal Econémico
Delincuencia econémica
Cuando en literatura criminoligica se
utiliza la palabra delincuencia econd-
‘mica se hace referencia a diferentes
tipos de delincuencia que aunque no
idénticas tienen un origen comin Se
habla, en este sentido, de delincuencia
de "cuello blanco", "delincuencia
profesional" y "delincuencia de
caballeros"
Parece que existe total acuerdo en la
doctrina al sefialar que Sutherland
(1939-1940) fue el primero que definié
la lamada delincuencia de cuello
blanco White Collar criminality) como
“la violacién de la ley penal, por una
persona de alto nivel socioeconémico
en el desarrollo de su actividad profe-
sional”. Como podemos observar, ésta
esuna definicion en sentido sociologico
yy no juridica. Las caracteristicas de esta
‘7 Docente de la Facultad de Ciencia Turidica de Ta UCA.
# Directora del Dpto. de Derecho de la UCA.
38definicién son: la comisién de un delito,
el alto nivel social de Ia clase a la que
pertenece el autor y la relacién entre la
infraccién y la actividad profesional
que desarrolla. Estas caracteristicas son
acogidas por la doctrina mayoritaria;
sin embargo hay quienes afiaden otras
que les parecen importantes en relacién
acasos concretos.
El concepto delincuencia profesional
(occupational crime) nace de quienes
consideran -doctrina anglosajona- més
importante el vinculo entre la
infraccién y la actividad profesional,
que la pertenencia del autor a una clase
social determinada. Podriamos decir,
que es una variacién o subclase de la
delincuencia de cuello blanco, donde lo
importante es el rol profesional que
desempefia el autor del hecho delictivo.
Ladelincuencia de caballero se refiere a
los delitos cometidos por personas de
alto nivel social. Aun cuando el hecho
no tenga relacién con su actividad
profesional se trata de delitos tales
como el duelo, la tenencia ilicita de
armas, seduccién, adulterio, etcétera,
cuyo contenido no tiene que estar
conectado necesariamente con la
actividad que desempefia.
En sentido coincidente con la delin-
cuencia de cuello blanco se utiliza la
terminologia "delincuencia econémi-
ca", para hacer relacién a las infraccio-
nes de carécter penal cometidas por
personas de alto nivel social y que afec-
tan el orden socioecon6mico estableci-
do. Como sefiala Bajo Fernindez
(1982:58), la delincuencia econdmica
es una especie similar a la de cuello
blanco, cifrandose su especialidad en
que la actividad profesional es de indole
ENCUENTRO / ANO XXXII / No. 57 / 2001
mercantil y serefiere "a las infracciones
lesivas dei orden econdmico cometidas
por personas de alto nivel socioeconé-
mico en el desarrollo de su actividad
profesional”.
Los efectos lesivos de la delincuencia
econémica se ven frecuentemente favo-
recidos por el desarrollo de una nueva
modalidad de comisién: la delincuencia
internacional. En efecto, los delitos mas.
graves se cometen en varios paises
cuyos dafios materiales se traducen en
grandes pérdidas financieras tanto para
los Estados como para las personas en
general. Sin embargo se considera que
hay otros dafios materiales de mayor
relevancia que los dafios financieros:
atentados contra la vida, la integridad
fisica o la salud de las personas, cuando
el delito econémico esta relacionado
con fraudes alimenticios, medicamen-
tos, cosméticos, etcétera.
‘Ademés de los dafios materiales existen
los llamados dafios inmateriales, térmi-
no utilizado por la doctrina para referir-
sea la pérdida de la confianzaen el trifi-
co mercantil, la deformacién del equili-
brio de mercado y la eliminacién de la
competencia. Estos efectos se traducen
como los mas contundentes dafios a la
economia, cuya pérdida de confianza
hace quebrar cualquier sistema econé-
mico.
También se habla del poder corruptor
que este tipo de delincuencia ejerce
sobre Ia Administracién Publica invo-
lucrando cada vez més las altas esferas
del Estado cuyo beneficio econémico
para los autores de estos delitos alcanza
cuotas espectaculares que traducen el
delito econémico como un delito de
enriquecimiento.
oaENCUENTRO / ANO XXXIII / No. 57 / 2001
Hasta hace poco tiempo, la criminali-
dad econémica habia sido un problema
meramente académico, pero, en los ulti-
mos afios, los medios de comunicacién
suelen ocuparse con frecuencia de
casos de delitos fiscales, delitos come-
tidos por empresas y sus directivos ¢
incluso comienza a no ser noticia la
detencién de empresarios y hombres de
negocios. Lo anterior representa tanto
el incremento cuantitativo de este tipo
de delincuencia como de la conciencia
del dafio social de estas conductas que
presionan sobre la justicia penal y el
legislador.
El aumento de la produceién y el consu-
ma, la creciente actividad econémica,
el clima de negocios faciles y los ejem-
plos de rapido enriquecimiento han
estimulado a muchos audaces a lanzar-
se al campo de la industria y el comer-
cio, sin preparacién ni experiencia, més
con espiritu de jugador que con el de
hombre de empresa. Con frecuencia, las
ganancias no son tan cuantiosas como
se imaginaban y se acude al uso y abuso
del crédito para salir adelante, hasta que
Ilega el momento de sobreseer el pago
de las obligaciones y la suspension y la
quiebra se hacen inevitables. Desde el
momento en que esos empresarios
descubren los primeros sintomias de ese
desastre, hasta que éste se consume y se
hace piiblico, se entregan a desespera-
das maniobras para salvarlo o retrasar-
lo, incurriendo a veces en grandes false-
dades que dan lugar a procesos penales.
En la actualidad, el rechazo de los casos
de corrupcién gubernamental, es decir,
losrelacionados ala gestién politica yel
mundo empresarial, se esté sintiendo
con mayor intensidad, a pesar de que
este tipo de criminalidad ha existido
40
siempre, pero incluso en los supuestos
en los que estaban previstas en leyes
penales los comportamientos se
ubicaban en el terreno de lo no
rechazado moralmente, con lo que el
Derecho Penal tenia dificultades de
intervenci6n.
Teorias que tratan de explicar la
naturaleza dela delincuenciaecondmica
La personalidad del autor como expli-
cacién causal. Esta teoria, también
denominada “el psicograma de
Mergen” trata de encontrar la explica-
cién de este tipo de delincuencia a tra-
vés del andlisis de la estructura psiquica
deesta clase de delincuente, describién-
dolo como una persona materialista que
solo concede valor a los bienes materia-
les; apreciando los valores ideales, inte-
lectuales 0 morales, tinicamente por su
precio y como medio para mejor enri-
quecerse. Igual que el toxicémano
necesita aumentar la dosis de droga, el
manfaco del lucro debe afrontar empre-
sas cada vez més dificiles. Su tension
patoldgica se libera con la ganancia,
siendo su patologia, en este sentido,
igual a la del jugador. Ademés afiade
que el delincuente econdmico o "de
cuello blanco" es un ser narcisista y
egocéntrico, dinamico y audaz, inteli-
gente y peligroso, neurético pero con-
ciente de suculpabilidad.
Al respecto, Bajo Fernandez (1982:59)
opina que la tesis de Mergen es inacep-
table en su conjunto, por lo desorbitado
de algunas conclusiones. Entiende que
el delincuente econémico no es un ser
enfermo que pueda encuadrarse en una
personalidad patolégica o anormal. Sin
embargo acepta que algunos de los
factores sefialados por Mergen seanadmitidos para explicar este tipo de
delincuencia. Observa que el método
utilizado por Mergen, aparte de otros
graves defectos, no es fiable ya que no
da prueba alguna de los andlisis que
dice haber efectuado. Al mismo tiempo
opina que la propia variedad de la
manifestacién de la delincuencia
econémica evidencia la existencia de
una variada tipologia criminal.
Teoria de la asociacién diferencial. Es
una teoria explicativa del delito, con
independencia de la condicién
socioeconémica del autor. La conducta
criminal, como cualquier otro compor-
tamiento, es consecuencia del aprendi-
zaje a lo largo de un proceso de inte-
raccién con los demas. Esto se produce
en todos los émbitos de la sociedad y no
en las clases inferiores, como se
entendia tradicionalmente.
Teoria de la anomia, Parte del pensa-
miento de Durkheim, segin el cual el
delito es un hecho normal en la
sociedad. Lo anormal es tanto la dismi-
nucién como el aumento brusco de la
criminalidad. Siendo el delito factor de
funcionamiento regular de la vida
social, anomia es la expresin del
derrumbamiento de las reglas hasta
entonces vigentes en una sociedad
concreta.
Teoria de la estigmatizacién "labeling-
approach". Para esta teoria, la delin-
cuencia es una consecuencia de proce-
sos de atribucién de roles a una persona,
a través de un proceso dindmico de
intervencién entre el individuo y la
sociedad, que origina en aquél una auto
imagen correspondiente a la que los
demis quieren de él, dando lugar nor-
malmente a una "desviacién primaria”.
ENCUENTRO / ARO XXXII / No. 57 / 2001
La reaccién social posterior encausa el
proceso de desviacién secundariacon la
formacién de modelos més firmes de
conductas desviadas. La estigmatiza-
cién piblica, como desviado o criminal,
implica la atribucién a la persona
correspondiente de un rol desviado que
finalmente adopta y conforme al cual se
comporta.
Explicaciones marxistas. Para estas
teorias, la delincuencia econémica se
explica por su dependencia de un siste-
ma econdmico determinado, el sistema
capitalista. La delincuencia econémica
en os paises capitalista es consecuencia
de la diferencia entre pobres y ricos, la
lucha por la competencia, el afin de
lucro y la complicidad de los partidos y
el Gobierno. Al respecto, Bajo Ferndn-
dez, sefiala que la delincuencia econé-
mica no es un fenémeno privativo de
ningiin sistema socio-politico sino que
es comin a todos. Esto implica que se
produce tanto en los paises capitalistas
como en|os llamados no capitalistas.
Tesis de Kellens (psicosocial). El infor-
me sobre los aspectos psicolégicos de la
criminalidad econémica, presentado en
la XII Conferencia de Directores de
Investigaciones Criminolégicas, ha
establecido una tipologia sobre bases
psicosociales (M.G. Kellens, Bélgica) y
distingue:
a) El parasitismo de la vida de los nego-
cios: cuando el comportamiento lucrati-
vo normal en la vida econémica es des-
cuidado voluntariamente para obtener
ganancias ficiles, por ejemplo, los
fraudes comerciales.
b) La patologia del fracaso: cuando el
comerciante comete fraudes para salvar
4ENCUENTRO / ANO XXxill No. 57 / 2001
una empresa licitamente constituida y
con intenciones honestas, pero cuya
supervivencia se encuentra en peligro.
©) El abuso de poder, que comprende
las operaciones criminales de las
grandes empresas -recientemente
multinacionales- que, sintiéndose
poderosas, se creen por encima de la
ley.
Las explicaciones expuestas hasta
ahora sobre la delincuencia econémica
pecan, como sefiala Bajo Fernandez
(1995:11 ss), de tener una vision parcial
del problema. Las teorias psicolégicas
se encuentran inmersas en la linea
criminoldgica tradicional que trata de
explicar la delincuencia como fenéme-
no patolégico individual. Las teorias
sociolégicas, por su parte, tienen un
vicio de origen, y es que se han visto
verificadas sobre formas de delincuen-
cia tipicamente americanas, no repro-
Gucibles en otros lugares. Seguin éste
autor, el estudio de éste tipo de delin-
cuencia debe de comenzar conociendo
al autor, pero no aisladamente, sino en
sus interdependencias sociales
Factores que motivan la delincuencia
econémica
La poca eficacia de la Administracion
de Justicia en la persecucién de la
criminalidad econémica se explica a
través de diferentes factores, tal es el
caso del trato indulgente tanto de
legisladores como de la propia activi-
dad judicial; sumado a ello, la despreo-
cupacién por parte de la sociedad
respectoa estas conductas.
El trato legislative benévolo parece
a
justificarse sobre la base de la reciente
aparicién de este tipo de criminalidad,
‘que no esta previsto en la legislacién
penal que sanciona, en lamayoria de los
paises, solamente conductas tradicio-
nales, sin previsiones legales relativas a
las nuevas manifestaciones de esta
delincuencia,
Mis dificil es justificar el benévolo
trato judicial, debido al mayor perjuicio
que causan los delincuentes de cuello
blanco a la sociedad en general. En este
tipo de delitos, el sujeto activo es
frecuentemente una persona con buena
posicién econdmico social, de la que se
vale para enmascarar su conducta
delictiva. Otro elemento que puede
explicar este comportamiento por parte
de los Tribunales de Justicia se podria
encontrar al ligarlo con el trato atenua-
do que dan grandes sectores de la opi
nién piblica, ya que, en efecto, si la
opinion piblica acepta esta delincuen-
cia con cierta despreocupacién, los
tribunales penales no encuentran apoyo
ni en la legislacién ni en la sociedad lo
que les impide alcanzar una justicia
verdadera.
Ademas de las causas expuestas sobre
la reducida y eficaz represién de la
criminalidad econémica, podemos afia-
dir otras como: el aumento de la pobla-
clon y suagrupaciénen grandes niicleos
urbanos, que conllevan al crecimiento
de las relaciones comerciales y a un
desarrollo tecnoligico al servicio de la
industria, Otra causa es la ignorancia de
la masa social, pues, en la mayoria de
los casos, no sabe distinguir si realmen-
te se trata de conductas delictivas o son,
simplemente, cuestiones puramente
‘mercantiles sin proyeccién penalDerecho Penal Econémico
La preocupacién por la delincuencia
econémica se remonta a finales de los
afios treinta, con los estudios del
socidlogo norteamericano Sutherland.
Desde entonces, este tipo de delincuen-
ciaha venido ocupando un espacio cada
vezmayor en los manuales y tratados de
criminologia, utilizando como punto de
referencia la personalidad de los
autores, caracteristicas psiquicas y del
orden econémico imperante, sin que se
tenga certeza de los principales rasgos
definitorios de este tipo de delincuen-
cia. Sin embargo, el tratamiento dogmé-
tico de este tipo de delincuencia,
independiente de la criminologia, es
relativamente reciente y debe funda-
mentarse, como sefiala Mufioz Conde
(1995:266) en los trabajos que ha
realizado Klaus Tiedemann (1993:31).
Hasta hace pocas décadas, la opinion
dominante entendia por Derecho Penal
Econémico -en sentido restrictivo- s6lo
aquella pequefia parte del Derecho
Penal que reforzaba, con la intimida-
cién penal, el Derecho Econémico
Administrativo, es decir, el derecho de
direccién y control estatal de la
economia. Esto implica, como dice
Tiedemann, una reducida materia
especial fuera del Cédigo Penal. El
Derecho Penal Econémico, actual-
mente se entiende, en sentido més
amplio, como consecuencia del progre-
so del Derecho Econémico hacia una
disciplina auténoma ampliamente
separada del Derecho Administrativo.
Son considerados delitos econémicos la
defraudacién fiscal y el fraude de
subvenciones, los delitos de y contra las.
instituciones bancarias y los seguros
privados, también los delitos contra la
ENCUENTRO / ANO XXXII / No. 57 / 2001
Seguridad Social, la quiebra fraudu-
lenta, la falsificacién de balances, la
adulteracién de alimentos, la compe-
tencia desleal y las contravenciones en
elcomercio exterior.
El surgimiento del Derecho Penal
Economico se asienta con la prolifera-
cién de la actividad legislativa y regla-
mentaria estatal en el ambito econémi-
co, como consecuencia de la interven-
cién del Estado en la economia poste-
rior a la II Guerra mundial. En Espafia
no hubo una regulacién en esta materia
sino a partir de la Constitucién de 1978
y ante la necesidad de marcar los limites
de la intervencién estatal en el marco
econémico por ella establecido. En este
sentido, el Derecho Penal Econémico
no es més que una consecuencia de la
intervencién del Estado en la economia
a través de la creacién de preceptos de
cardcter penal, bien en leyes especiales,
bien enel propio Cédigo Penal.
Como ha expuesto Tiedemann
(1993:31), el llamado Derecho Penal
Econémico ha experimentado una nota-
ble expansién en las iltimas décadas,
correspondiéndose con la nocién de
delitos contra la economia. De tal
manera que el delito econémico no slo
se dirige contra intereses de cardcter
patrimonial individual, sino también
contra intereses supraindividuales, so-
ciales 0 colectivos de la vida econé-
mica. En este sentido, el bien juridico
protegido, al tratar estos delitos, noes el
interés individual sino el orden econé-
mico estatal en su conjunto. Es por ello,
que el concepto de Derecho Penal Eco-
némico incluye en su seno los delitos
contra la Hacienda Publica y la Seguri-
dad Social y los que atentan contra los
derechos de los trabajadores. En sinte-
BENCUENTRO / ANO XXXII / No. 57 / 2001
tesis, se protegen diversos aspectos del
orden econémico nacional y suprana-
cional.
Cuando la doctrina habla de Derecho
Penal Econémico se refiere al conjunto
de normas juridico penales que prote-
gen el orden socioeconémico. Este,
como objeto de proteccién puede
entenderse, en sentido estricto, como la.
participacién estatal en la economia; 0
en sentido amplio, como el conjunto de
normas protectoras de la produccién,
distribucién y consumo de bienes y
servicios. El Derecho Penal Econémi-
co, asi entendido, no seria otra cosa que
la intervencidn directa del Estado en la
relacién econémica, imponiendo
coactivamente una serie de normas y
planificando el comportamiento de los
distintos sujetos econdmicos.
En la actualidad, nadie somete a
discusién la intervencién del Estado en
la economia, no como sustituto de la
iniciativa privada sino como sujeto que
controla y corrige los excesos, distribu-
yendo la riqueza a través de un proceso
de fiscalizacién que permita hacer del
patrimonio un medio rentable para la
sociedad. Es por ello que la antigua
concepcién liberal hoy se considera
abandonada y cada dia es més necesaria
la intervencién del Estado como ente
regulador de la economia de mercado y
garante de su propia subsistencia.
El Derecho Penal Econémico, en este
sentido es similar a las leyes mercan-
tiles antimonopolistas, que persiguen
exclusivamente evitar los abusos.
Convencidos de la imposibilidad de una
competencia perfecta, las restricciones
mercantiles-penales tratan de crear el
marco idéneo en que la competencia
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debe desenvolverse; y aunque resulte
paradéjico, las restricciones a la
economia, producidas por el Derecho
Penal Econémico, no tratan sino de
preservar y fomentarla libertad.
En opinién de Muftoz Conde
(1995:267), el Derecho Penal Econé-
mico es, sin duda, una parte importante
del modemno Derecho Penal y quizés
una de las que tenga més futuro,
siempre que, utilizando el rigor de una
buena dogmitica orientada politico-
criminalmente, pueda dar respuestas
puntuales a los problemas especificos
que surjan.
Distincién entre delitos patrimoniales y
delitos econdmicos
Trataremos de exponer algunas
diferencias entre ambos grupos de
delitos.
Delitos contra el patrimonio
La denominacién delitos contra el
patrimonio resulta preferible, a la
clsica de delitos contra la propiedad
que, salvo raras excepciones, era gene-
ralmente criticada por la doctrina. Para
la concepcién juridica del patrimonio,
lo importante era la relacién juridica
que vincula al sujeto con la cosa. El
contenido del patrimonio esta integra-
do, pues, por los derechos subjetivos
patrimoniales de la persona, reconoci-
dos por el Derecho Piblico 0 por el
Derecho Privado; ni las expectativas ni
las cosas que se tengan sin contar con la
proteccién del derecho pueden ser
consideradas elementos del mismo. Por
el contrario, si lo integran las cosas
privadas de valor econémico y dotadas
simplemente de valor afectivo, dadoque lo importante es la relacién juridica
del sujetocon la cosa.
La concepcién econémica concibe el
patrimonio como el conjunto de bienes
que se encuentran bajo el poder féctico
de una persona, con independencia de
que su relacién con ellos se concrete 0
no en un derecho, o de que sea 0 no
susceptible de reconocimiento juridico.
Tanto las expectativas como las
posiciones econémicas antijuridicas,
incluidas las cosas fuera del comercio 0
de trafico ilicito (drogas, armas,
etcétera), forman parte del patrimonio
con tal de que posean valor econdmico.
La concepcién mixta del patrimonio es
el resultado de las dos teorias
anteriores. Esta concepeién incluye
sélo las cosas que revisten un valor
econémico, siempre que estén en poder
del sujeto en virtud de una relacion
juridica, quedando excluidas las
posiciones de poder fictico desaproba-
das por el ordenamiento juridico. En tal
sentido, el patrimonio puede definirse
‘como el conjunto de valores econémi-
os juridicamente reconocidos. Com-
prende todos los elementos materiales
valorables en dinero y que tienen reco-
nocimiento por parte del derecho, al
menos de manera personal (cosas,
muebles e inmuebles, propiedad, pose-
sidn, derechos de crédito, derechos de
uso y demas derechos reales y perso-
nales),
Para Welzel, el patrimonio es la suma de
valores econémicos puestos a disposi-
cién de alguien, bajo la proteccién del
ordenamiento juridico.
Los delitos patrimoniales son aquellos
que lesionan valores patrimoniales,
algunos de ellos afectan el patrimonio
ENCUENTRO | ANO XXxill/ No. 57/2001
como universitas iuris, asi, por ejem-
plo, laestafa; otros, en su mayoria lesio-
nan valores patrimoniales concretos,
como el derecho de propiedad, la pose-
sidn, la titularidad de otros derechos
reales, el derecho de crédito, eteétera
La doctrina discute sobre la posibilidad
de que el patrimonio, como universitas
iuris, constituya el bien juridico prote-
gido en los delitos contenidos en el
titulo XII del Cédigo Penal. En reali-
dad, como sefiala Bajo Fernindez
(1993:35), en la mayor parte de los deli-
tos de este titulo, el bien juridico prote-
ido es cada uno de los distintos valores
patrimoniales contenidos en los tipos
penales, pero entiende que en algunos
supuestos, fundamentalmente, en el
delitos de estafa, el bien juridico prote-
gido lo constituye el patrimonio como
universitas iuris. Sin embargo,
Rodriguez Devesa-Serrano Gomez,
Muioz Conde, Diaz Palos, Zugaldia,
opinan que no hay delito contra el
patrimonio como tal unidad.
Delitos econdmicos 0 contra el orden
socioeconémico
El orden econémico aparece como un
concepto superior al orden patrimonial
clasico, el cual es el que preponderante-
mente se ha venido protegiendo con las
normas penales tradicionales. Como
copina Muiioz Conde (1995:55) y Moya
Amaya, ambos ordenes se diferencian
por las distintas formas de intervencién
del Estado. A diferencia del sistema
patrimonial individual, en el orden
econdémico el Estado interviene de
forma activa y protagénica, imponien-
do determinadas obligaciones a los
ciudadanos y relacionandose directa-
mente conelios.
45ENCUENTRO / ANO XXxXill / No. 57 / 2001.
Para proteger éste orden econémico
surgen los denominados delitos socio-
econémicos, que estan constituidos por
aquellos hechos punibles que, ademas
de incidir en el dmbito econémico,
tienen unas connotaciones sociales de
magnitude importancia.
Con la expresién de delitos econémicos
0 delitos de cardcter socioeconémicos
se hace referencia a aquellos delitos que
suponen la lesién de bienes juridicos
supraindividuales, relacionados con la
regulacién juridica de 1a produccién,
distribucién y consumo de bienes y
servicios, aunque los comportamientos
contemplados por la tipificacién legal
puedan también afectar intereses
patrimoniales de cardcter privado.
Cuando se habla de delitos socioecond-
micos no puede entenderse como una
calificacién juridica definitoria del bien
juridico protegido en sentido estricto,
sino mas bien como una referencia
criminol6gica indicativa del medio en
que se producen los delitos y las
repercusiones supraindividuales de los
mismos, denominador comin en las
coneretas figuras delictivas que
ostentan esta calificacién.
Seguin Rodriguez Mourullo (1981:713)
hay un concepto estricto de delito
econémico, entendido como comporta-
jento que ataca_prioritariamente
intereses supraindividuales. Sin embar-
go, al mismo tiempo coexiste en la
Iegislacién y en la doctrina un concepto
mas lato conforme al cual se entiende
también por delito econémico el que
lesiona intereses patrimoniales, cuando
dicha lesién trasciende el interés
patrimonial privado y perturba la
regulacién juridica de la produccién,
46
distribucién y consumo de bienes y
servicios.
Criterios de diferenciacién entre
delitos patrimoniales y delitos
socioeconémicos
Tomar posicién acerca de los bienes
juridicos que se protegen en los delitos
econémicos, a partir de la distincién de
lesiones de los conceptos patrimoniales
clasicos (robo, hurto) y las afectaciones
a intereses colectivos de carécter
colectivo supraindividual y referidos a
un concepto confuso de orden socio-
econémico (el mercado y los intereses
de los consumidores), no resulta fécil
debido a la dificil separacién entre el
interés individual y el colectivo en buen
niimero de los delitos econdmicos.
En cuanto a la nocién de delitos contra
el orden socioeconémico, ésta dista
mucho de ser un concepto perfilado y
acabado por la doctrina contemporé-
nea, En opinién de Muiioz Conde
(1995:548), la idea de orden socioeco-
némico debe excluirse del orden
econdmico en sentido estricto u orden
piblico econdmico. Este coresponde a
aquella parte que se origina en el orden
econémico y que es dirigida e interveni-
da directamente por el Estado, puesto
que para la proteccién penal de este
orden se crearon los delitos contra la
Hacienda Publica y la Seguridad
Social y algunos otros delitos tipifica-
dos en leyes especiales, como los
delitos de contrabando, delitos moneta-
rios,etcétera.
La concepcién estricta del orden
econdmico no es suficiente para abarcar
en ella una serie de hechos, también degran trascendenciae interés en el campo
socioeconémico. Estos hechos exceden
el Ambito puramente patrimonial indi-
vidual, lo cual dificulta su sancién, ya
que no se pueden incluir en los delitos
clasicos patrimoniales. Es el caso de los
fraudes a los consumidores, los abusos
enel dmbito de las sociedades mercanti-
les y las alteraciones de los precios en el
mercado. También son delitos patrimo-
niales clasicos cuando producen un
grave perjuicio en intereses econémi-
cos colectivos, como sucede con las
grandes estafas financieras y quiebras
fraudulentas de sociedades mercantiles
de gran importancia econémica. Pare-
ce, pues, que merecen una distinta
consideracién ala que tradicionalmente
selesha dado.
Pero, tampoco, la magnitud del dafio o
del perjuicio econémico producido
puede ser un factor determinante para
diferenciar los delitos patrimoniales de
los delitos contra el orden socioeconé-
mico. Bajo este criterio, una estafa seria
un delito socioeconémico cuando, ade-
mis de todos los elementos conceptua-
les propios de un delito patrimonial,
incidiera también en una pluralidad de
perjudicados 0 produjera un grave
perjuicio econémico.
Se consideran delitos patrimoniales el
hurto, el robo, la extorsién, el robo y
hurto de uso de vehiculos, la usurpa-
cién, la estafa, la apropiacién indebida,
las defraudaciones de fluido eléctrico y
andlogas, las insolvencias punibles, la
alteracién de precios en concursos y
subastas piiblicas y los dafios.
Se pueden considerar delitos de cardc-
ter socioeconémico los siguientes: deli-
tos relativos a la propiedad intelectual,
ENCUENTRO / ANO XXXIIl/ No. 57 / 2001
delitos relativos a la propiedad indus-
trial, delitos relativos al mercado y a los.
consumidores, la sustraccién de cosa
propia su utilidad social y cultural, los
delitos societarios, 1a receptacién y
otras conductas afines, entre las que se
incluyeel blanqueo de dinero.
Referentea esta clasificacién, Gonzélez
Rus (1996:540) considera que los deli-
tos relativos a la propiedad intelectual
deberian incluirse dentro de los delitos
patrimoniales, puesto que lo que ahi se
protege son los aspectos patrimoniales
del derecho de autor. También consi-
dera ubicar como delitos socioeconé-
micos la alteracién de precios en
concurso y subastas piiblicas, dado que
lo protegido es la libertad de pujas y no
el patrimonio individual.
‘También se ha sostenido que los delitos
patrimoniales son aquellos que poseen
un profundo cardcter individualista. En
cambio, los delitos econémicos poseen
un marcado sentido de ofensa potencial
© concreta a lo colectivo o general. Al
mismo tiempo se sefiala que los delitos
patrimoniales se producen en relacio-
nes entre sujetos aislados, mientras que
el delito econdmico se origina en una
extensién del bien juridico hacia las
reglas basicas del funcionamiento del
mercado, cuando no, del sistema
econémico.
A juicio de Bajo Fernandez (1993:142)
no tiene sentido distinguir entre delitos.
contra el patrimonio y delitos contra el
orden socioeconémico, ya que en
definitiva los delitos econédmicos son
también delitos de cardcter patrimonial.
Si en el Derecho Penal Econémico se
hace referencia a los delitos econmi-
cos es porque en las figuras delictivas
47ENCUENTRO / ANO XXXIIl / No. 57 / 2001
aparecen instituciones comunes, en
concreto el orden econémico, como
bien juridico protegido.
En conclusién podemos decir que son
delitos patrimoniales aquellas in-
fracciones delictivas de las relaciones
patrimoniales de cardcter privado. En
tanto, que son delitos econdmicos aque-
Ilas infracciones que lesionan o ponen
en peligro la produccién distribucién y
consumo de bienes y servicios, afectan-
do de estamanera la economia estatal.
No parece que nos encontremos ante
una concepcion precisa de lo que debe
entenderse por orden socioeconémico
como bien juridico protegido penal-
mente, sino més propiamente ante el
reconocimiento de la vinculacién entre
la proteccién del patrimonio y la de
otros intereses econdmicos colectivos
que se ven implicados en determinadas
lesiones patrimoniales. Como sefiala
Mufioz Conde (1995:435), la expresién
de delitos contra el orden socioecond-
mico no afiade ni afecta en nada el
contenido sustancial de los delitos
patrimoniales tradicionales. Un hurto,
unos dafios 0 un robo pueden afectar
objetos de relevante importancia social,
lo mismo que la estafa o las insolven-
cias punibles pueden perjudicar a
muchos y producir un efecto negativo
desde el punto de vista macroecond-
mico.
Consideraciones criminolégicas y de
politica criminal
Los delitos econémicos y el Derecho
Penal Econémico constituyen un fend-
meno de gran actividad en numerosos
paises industrializados. El problema de
la criminalidad econémica ha crecido
48
cuantitativamente a la par de un rechazo
social cada vez mayor. Modernamente
nadie duda del dafio social que produce
la criminalidad econémica, pese al ano-
nimato frecuente de sus victimas. Ello
ha conducido a que la prensa y otros
medios de comunicacién dediquen
actualmente mucha atencién a este tipo
de criminalidad tanto como a la
tradicional criminalidad violenta.
Ladedicacién cientifica al fendmeno de
la criminalidad econémica es relativa-
mente reciente. Se remonta -como se
dijo anteriormente- a los afios treinta
cuando despert6 el interés de sociélo-
208 y crimindlogos y sélo después fue
que se inicié la discusién para introdu-
cirla en el campo juridico-penal debido
al dafio social de estas conductas que
presionan sobre la justicia penal y el
propio legislador.
Aunque las legislaciones penales
asumen con més retraso de lo deseable
las innovaciones que los tiempo impo-
nen, esto no significa que los intereses
colectivos de cardcter patrimonial o
econdmico hayan quedado relegados al
olvido en el ambito del Derecho Penal.
Prueba de ello es que en algunos paises
se esta legislando para tratar de dar una
respuesta a esta problemitica del Dere-
cho Penal Econémico, estableciendo
tipos penales que describen esta clase
de delincuencia, junto a aquellas
ofensas al patrimonio individual de las
personas.
La doctrina més autorizada conviene en
la decisiva importancia que los delitos
patrimoniales tienen en la estadistica
criminal, de modo que se puede soste-
ner que los delitos de cardcter patrimo-
nial constituyen alrededor del 50% detodos los delitos perseguidos por la
Administracion de Justicia, y casi el
70% de la poblacién reclusa penitencia-
ria lo es en funcidn de delitos de cardc-
terpatrimonial.
El camino emprendido hacia la instau-
racién de un orden econdmico sa
factorio en la sociedad exige, por un
lado, un cambio de mentalidad que
permita una interpretacién progresiva
de la norma juridica, al compas de un
ejercicio mas disciplinado de las rela-
ciones econdmicas por parte de todos.
Por otro lado, una mayor sensibiliza-
cién social en toro a los delitos de
cardcter econémico, en aras de que el
legislador no pierda el objetivo politico
criminal de defensa de los trabajadores,
empresarios, consumidores, ahorrado-
res 0 competidores como protagonistas
del mundo econémico.
Es importante teneren cuenta, decara al
futuro, que no todo empresario es un
evasor de capitales o un delincuente
econémico en potencia, ni que todo
trabajador es, mientras no se demuestre
Jo contrario, un defraudador de la segu-
ridad social. No es la desconfianza
hacia el deudor lo que debe de servir de
guia para la creacién del delito de
quiebra alzamiento de bienes, ni la
desconfianza al competidor debe
fundamentar el delito de usurpacién de
patente, nila desconfianza hacia el
empresario debe explicar los delitos
monetarios. Por el contrario, el Derecho
Penal Econémico ha de tener como
‘nica guia la proteccién de los intereses
de los protagonistas del sistema econé:
mico, es decir, del acreedor comercian-
te, del inventor, del trabajador o de los
intereses econdmicos individuales y
colectivos.
ENCUENTRO / ANO XXxiIl/ No. 57 / 2001
El Derecho Penal debe limitar selecti-
vamente su intervenciéna la defensa de
los bienes e intereses que se caracteri-
n por su especial relevancia social y
que no puedan ser debidamente
abordados a través de otros mecanis-
‘mos juridicos menos graves y aflicti-
vos: Cabe justificarel caracter subsidia-
rio y de tiltima ratio que debe resultar
especialmente apremiante en materia
de delincuencia econémica y societaria,
tal y como lo sostiene Garcia Enterria
(1996: 23).
Como sefiala Bajo Fernandez
(1995:610), el papel del Derecho Penal
en la lucha contra la delincuencia
econdmica esta condicionado por el
principio de igualdad ante la ley penal
En efecto, es necesario que el Derecho
Penal deje de ser un instrumento mas de
opresién de una clase, para convertirse
en un medio de libertad y progreso
social permitiendo un orden minimo de
convivencia. Para ello debe, como pri-
mer paso, crear los mecanismos sufi-
cientemente eficaces para perseguir y
castigar adecuadamente la delincuencia
de las clases dirigentes de la comun
dad.
Un estudio minucioso del Derecho
Penal Econémico nos lleva a la conclu-
sion de que es necesario una actualiza-
cidn de la legislacion nicaragiiense, ya
que la indisciplina econémica hace, al
pais que la soporta, responsable de la
misma. No incurria en un error quien
sostuviera que en los paises mas avan-
zados toda persona que se insolvente
incumpliendo por tanto sus obligacio-
nes con sus acreedores se hace respon-
sable de una pena privativa de libertad,
si tal insolvencia va acompafada de
cualquier irregularidad impropia de un
49ENCUENTRO / ANO XXXill / No. 57 /2001
familia. Tales extremos de rigor de la
legislacién en esta materia responden al
cardcter generalizado de la indisciplina
econémica, lo que no aconseja aplicar
tal endurecimiento legislativo, sin em-
bargo, el camino emprendido hacia la
instauracién de un orden econémico
satisfactorio exige, ademas de los crite-
rios establecidos por la ley, un cambio
de mentalidad que permita una interp
tacion progresiva de las normas juridi-
cas, al compas del ejercicio discipli-
nado de las relaciones econémicas por
parte de todos los ciudadanos.
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“Una revista cultural atenta a lo cristiano
desde el punto de vista de un creyente no
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