Guía de Protección Radiológica en Odontología
Recomendaciones Generales
Por lo expuesto en el capítulo anterior, leyes y regulaciones de protección radiológica
son requeridas para cada exposición del paciente. En esa dirección, varios países han
dispuesto guías para el uso seguro de los rayos X en la práctica odontológica. Algunas
indicaciones encontradas son:
i. El equipo de radiografía intraoral es instalado en un ambiente espacioso que
permita a los profesionales mantener una distancia prudencial de la fuente y
observar/ escuchar al paciente mientras se hace la toma. Radiografías extraorales
y CBCT deben estar en salas con las mismas exigencias de equipos médicos. Se
deben colocar señalizaciones de advertencia en las puertas.
ii. La fuente de radiación es calibrada periódicamente, es decir, ajustada
continuamente a las condiciones de fábrica. Cada país establece las exigencias y el
periodo de calibración (usualmente 1-3 años). Evaluar el número de radiografías
rechazadas o repetidas, así como entrenar periódicamente al personal, reduciría la
dosis en los exámenes.
iii. El voltaje del tubo de rayos X para odontología intra oral se encuentra entre 60-
70 kV y 1-7mA, ya que por debajo de 60 kV se sobrexpone al paciente y por
encima de 80 kV no se aprovecha la sensibilidad óptima de la película y tiempo de
exposición ≤ 0,7 s. Mantener el tubo lo más cerca de la piel del paciente. En
panorámicas, 60 - 85 kV, 1 - 10 mA y tiempo de exposición 2 - 18 s. En CBCT, se
sugiere 90 kV para menor dosis.
iv. El equipo debe tener filtración, es decir, eliminación de fotones de baja energía
que aumentan innecesariamente la dosis efectiva. Filtro de aluminio de 1,5 mm de
espesor para 60-70 kVp y de 2,5 mm para más de 80 kVp son recomendados. En
CBCT, se recomienda reducir la corriente (mA) o la longitud del arco de
exposición. Nunca usar igual tiempo de exposición, corriente y voltaje de adultos
para pacientes pediátricos. En lo posible, usar equipos intraorales de control
electrónico de tiempo sin sistema de retardo.
v. La colimación debe ser adecuada: el tamaño de campo del haz se ajusta a la
región de interés. Usar colimadores rectangulares en lugar de cuadrados, en
intraorales; sistemas automáticos de selección de campo en panorámicas y
escogencia del menor campo de visión (FOV en inglés) compatible con la situación
clínica, en CBCT, por ejemplo FOV ≈ 4 x 4 cm2. Otras medidas en CBCT son el uso
del control automático de exposición y de dispositivos de inmovilización. No usar
FOV de adultos en niños. Asegurar correcto posicionamiento de cabeza del
paciente es crítico en panorámicas y en CBCT.
vi. Escoger películas ISO velocidades E y F o sensor digital (ideal), en intraorales;
sistemas receptores de imágenes basados en tierras raras con al menos una
velocidad de 400, en extraorales. Usar portapelículas en intraorales.
vii. Las imágenes radiográficas se observan en condiciones adecuadas de iluminación
para obtener la máxima información posible. Las radiografías de calidad reducen
repeticiones innecesarias de exposición.
viii. El paciente debe usar dispositivos de protección. En intraorales, se aconseja el uso
y correcto posicionamiento del collar de tiroides y delantal plomado de 0,25 mm -
0,5 mm de espesor, sobre todo en niños y embarazadas. En panorámicas, se
recomienda el uso cuidadoso del collar para reducir la dosis en tiroides y esófago.
Esto significa que la utilización del collar deberá ser evaluada según las
características de cada paciente y equipo, por cuanto puede llegar a generar
artefactos en la imagen u obstruir la visualización de estructuras importantes para
el diagnóstico. En cefalometría y CBCT, se tiene que usar el collar cuando la
colimación del haz no excluya a la tiroides. Nunca emplear elementos de
protección de adultos en niños. En estudios extraorales y CBCT no suele ser
necesario el delantal plomado, excepto cuando se trate de niños o mujeres
embarazadas.
ix. Establecer niveles de referencia en función de la dosis de entrada en piel. Para
intraorales: 0,65-3,7 mGy; para panorámicas: 0,66-4,2 mGy.
Más allá de las indicaciones anteriores, siempre será recomendable observar y guiarse,
primeramente, por los protocolos de control de calidad de cada equipo generador de
radiación ionizante y los que estén vigentes en la normatividad de cada país. En
Colombia, la Resolución 482 de 2018 del Ministerio de Salud y Protección Social,
reglamenta el uso de equipos generadores de radiación ionizante, el control de calidad
de estos y la prestación de servicios de protección radiológica. En esta, se sugiere
aplicar el control de calidad siguiendo el protocolo ARCAL 49 del Organismo
Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Un aspecto relevante para la protección radiológica del paciente es que, aunque el
detalle del examen radiográfico dependa del odontólogo, la decisión de la toma
radiográfica debe garantizar: i) un beneficio anticipado para el paciente (no por
costumbre, presión social o familiar); ii) la existencia de un consentimiento informado y
iii) estar basada en la evidencia científica más actual.
Aunque la dosis recibida por los odontólogos es baja respecto a la de los pacientes,
medidas de protección son necesarias para disminuir la exposición laboral. Para ello, se
considera que existen tres tipos de radiación ocupacional: i) primaria (la del haz de
radiación); ii) dispersada (proveniente del paciente) y iii) de fuga (la que escapa del
tubo de rayos X. Ver Figura 3.
Figura 3 Radiación primaria, dispersa y de fuga. Adaptada de IAEA.
Existen tres medidas de radioprotección para trabajadores y el público, referentes a:
Tiempo (disminuir al máximo la estancia cerca de la fuente de radiación).
Distancia (mantenerse lo más alejado posible de la fuente).
Blindaje (usar barreras, sobre todo, cuando los puntos anteriores sean difícilmente
aplicables).
Aparte de la distancia, también importa la localización con respecto al paciente, pues la
radiación dispersa no se distribuye homogéneamente alrededor de este, como visto en
la Figura 4.
Figura 4 Distribución angular de la radiación dispersada para haz de rayos X de 60 kV. Zona de
seguridad sugerida al operador del equipo: 90 - 135°. Adaptada de IAEA.
Para la protección ocupacional, se sugiere que el odontólogo:
Nunca sostenga la película intraoral del paciente.
Se mantenga a una distancia mayor o igual a 2 m de la fuente de radiación y a
90° - 135° con respecto al haz primario, evitando ubicarse en frente o detrás del
tubo de rayos X y buscando que paciente actúe como barrera.
Para CBCT y radiografías panorámicas, los equipos se encuentren en un recinto
protegido (paredes de concreto, ventanas de vidrio plomado) y ubicarse en los
extremos del eje longitudinal del paciente.
Usar siempre el monitor individual de radiación (dosímetro personal).
Adquirir conocimientos sobre el funcionamiento de los equipos y cómo corregir los
errores que se presentan por malas técnicas, es decir, recibir capacitaciones y
actualizaciones sobre la toma de imágenes radiográficas, con la finalidad de
disminuir el número de exposiciones.
En la Figura 5 se resumen las medidas de radioprotección a ser aplicadas en pacientes y
al personal.
Figura 5 Resumen de medidas de radioprotección sugeridas en radiología dental. “No hay que temer
nada en la vida, solo hay que entenderlo”. Marie Curie.