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Historia y Función de la Tutela en Derecho

La tutela es una institución del derecho de familia cuyo objetivo es proteger y cuidar a menores de edad o personas incapacitadas cuando no están bajo la patria potestad o cuando esta ha sido retirada. Se explica que la tutela surgió en la antigua Roma como una extensión del poder del paterfamilias sobre los menores tras su muerte. Más adelante evolucionó para proteger los intereses del pupilo. En la actualidad, la tutela es regulada de forma similar en diferentes países y busca garantizar el cuidado y desarrollo

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Historia y Función de la Tutela en Derecho

La tutela es una institución del derecho de familia cuyo objetivo es proteger y cuidar a menores de edad o personas incapacitadas cuando no están bajo la patria potestad o cuando esta ha sido retirada. Se explica que la tutela surgió en la antigua Roma como una extensión del poder del paterfamilias sobre los menores tras su muerte. Más adelante evolucionó para proteger los intereses del pupilo. En la actualidad, la tutela es regulada de forma similar en diferentes países y busca garantizar el cuidado y desarrollo

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“Año del Bicentenario, de la consolidación de

nuestra Independencia, y de la
conmemoración de las heroicas batallas de
Junín y Ayacucho”

MAESTRÍA EN DERECHO CON MENCIÓN EN FAMILIA Y POLÍTICAS


PÚBLICAS DEL NIÑO Y DEL ADOLESCENTE

Curso:
Derechos del Niño y Adolescente
(Responsable parental, Tutela y Curatela

Docente:

MANRIQUE GARIVAY JOSE LUIS

Integrantes:
Calero Díaz Angello Giovanni
Valenzuela Barroso Milton
Vega Aldoradin Karen Jennyfer
Vega Balvín Erim Roxana
2024

1. ANTECENTES HISTORICOS

Si bien el origen de la tutela es incierto, sabemos que la tutela no surge en los


tiempos más arcaicos, esto se debe a que a la muerte del paterfamilias las
personas sujetas a su potestad eran protegidas por uno nuevo, resultando pues
la tutela innecesaria para la época, si bien a medida que la unidad familiar de la
antigua Roma se desvanece y se rompe al fallecer el pater familias, los
impúberes y las mujeres , los cuales eran incapaces de actuar en la vida
jurídica en Roma, empiezan a requerir un cuidado especial que consiga suplir
dicha falta de capacidad. Ésta realidad social nueva es la que da lugar al
nacimiento de la institución tutelar, sin ser sabida fecha exacta de su
surgimiento, siendo su evolución a lo largo de la extensa historia romana,
desde una extensión del poder del pater familias sobre el pupilo, hasta un
deber ejercido en favor del pupilo, si bien es controvertida la interpretación de
las fuentes y en muchos casos sospechosas de interpolación como veremos en
este estudio por lo que siempre hay nuevos acercamientos y nuevas ideas
sobre lo que pudo y lo que realmente fue la institución tutelar en Roma.
Para empezar el estudio de la tutela, debemos hacer un breve estudio de la
familia romana y en particular de la figura del paterfamilias, la familia romana
en sus orígenes está constituida por un grupo sometido y dirigido por el pater
familias, podemos distinguir dos tipos de familia, la familia agnaticia propio iure
y la familia agnaticia comunni iure, la primera hace referencia a la agrupación
de personas que está bajo una misma autoridad 1. La familia en la sociedad
romana se caracteriza pues por el sometimiento de sus miembros a la figura
del paterfamilias, para formar parte de dicho grupo y siguiendo la concepción
dada por Bonfante2, sería por nacimiento o por sometimiento a la potestad del
paterfamilias, dando lugar esto a dos tipos de sujetos, los sujetos sui iuris y los
sujetos alieni iuris, en la familia romana, el único sujeto sui iuris sería el
paterfamilias3 mientras que el resto de miembros serían los alieni iuris por estar
1
D.50,16,162,2 “Por derecho propio llamamos familia a las personas que están bajo la potestad
de uno, sujetas por naturaleza o por derecho”.
2
BONFANTE P. “Corso di diritto romano, Diritto di familia, vol. I”. Milán, 1963, p. 7
3
La condición de sui iuris no viene dada por el hecho de tener descendencia, si no del hecho de no estar
sometido al poder de otro. Véase en ULPIANO, D.50,16,195,2.
sometidos a aquél, de esta diferenciación surge el instituto tutelar, pues si bien
un sujeto alieni iuris no podría estar sujeto a tutela, por estar ya sometido a la
potestas del paterfamilias, un sujeto sui iuris impúber si lo estaría.
Sería a la muerte del paterfamilias, donde entraría en juego la diferenciación
entre alieni iuris impúber y púber, ya que, a la muerte de aquél, los alieni iuris
púber podrían formar su propia familia o anexionándose a otra teniendo en
común con el resto de alieni iuris que formaban la familia anterior, un linaje o
estirpe dando así lugar a la familia agnaticia communi iure, mientras que los
alieni iuris impúber pasarían a estar sometidos a la tutela nombrada en un
primer momento por el paterfamilias en testamento.
Así se puede ver en la definición dada por las fuentes en las que se utilizan los
mismos términos que para los poderes del paterfamilias, por lo que se puede
entender que la tutela fue creada en base a los poderes del paterfamilias pero
sin identificarse ya que la potestas del paterfamilias no se extingue cuando el
impúber alcanza la edad de 14 años convirtiéndose en púber a diferencia de la
tutela, sino que perdura hasta la muerte del paterfamilias o a través de la
emancipatio, aparte de ciertos poderes como el ius vitae necisque o el ius
vendendi los cuales no se incluyen en los poderes que ostenta el tutor. Esta
relación entre patria potestas y tutela es sostenida por un amplio sector de la
doctrina4, que la tutela es una conversión de la patria potestad que ejercía el
paterfamilias una vez muerto, en un poder ejercitado sobre los impúberes por
un sujeto. Es también apreciable esta relación sobre todo en la tutela clásica a
la consideración que se tiene de ésta como un poder perteneciente al tutor más
que un deber con función protectora sobre el tutelado. Esta consideración
primitiva de la tutela surge por la incapacidad de obrar del impúber, siendo la
función del tutor suplir dicha capacidad en las relaciones jurídicas de las que el
incapaz era, o podría ser titular y no en la idea de proteger al impúber.5
Esta situación evoluciona a lo largo de la historia de la sociedad romana, ya
que en la República cambia la idea de la tutela como un poder o derecho a
favor del tutor, transformándose en un deber (officium) y una carga impuesta en
interés público (munus publicium) 10 como estudiaremos a fondo más
4
SOLAZZI S. “La legge delle XII Tavole sulla tutela e un’ ipotesi del Bonfante” en “Scritti di
Diritto Romano”, Tomo III, Nápoles, 1960 p.220; y IGLESIAS SANTOS J., “Derecho romano”,
Madrid, 1999, p. 358 entre otros
5
SANZ MARTÍN L. “La tutela del código civil y su antecedente histórico la tutela romana”,
Madrid, 1998 pp.14-15.
adelante, sometiéndose a una inspección publica de contenido tanto
patrimonial como extrapatrimonial.6
Respecto a la función de protección, encontramos en las fuentes su
inexistencia al menos en una primera época, siendo así una institución de
carácter egoísta. Ya que el tutor defendía sus intereses propios en el sentido
de que en el caso de morir el tutelado él sería el posible heredero del
patrimonio, por lo que sería función del tutor conservar los bienes del propio
pupilo en un primer momento, pero eventualmente también por interés propio
ya que sería llamado como heredero a la muerte del tutelado.

2. LA TUTELA

La tutela es una institución del derecho de familia, dentro de las instituciones


del amparo de la persona incapaz, que rige en defecto de la patria potestad,
para cuidar a la persona; y si fuera el caso, el patrimonio del menor de edad, a
fin de garantizar su normal desarrollo hasta que pueda valerse por sí mismo.
(Aguilar Llanos, 2016, p. 614)7

O’ Callaghan8 define la función tutelar en general, como “el poder que concede
la ley sobre una persona, menor de edad o incapacitado, y sus bienes o solo
sobre uno u otro, en beneficio del menor de edad o incapacitado, todo ello bajo
el control del juez”.

3. LA TUTELA EN EL DERECHO COMPARADO

Para un sector de la doctrina francesa, las personas sujetas a tutela,


implícitamente, cuentan con capacidad de goce, pero carecen de capacidad de
ejercicio. En esa línea, para lograr que el individuo pueda actuar sus derechos
es que se le atribuye un representante que supla su voluntad y por tanto actúe
en su interés.

6
SOLAZZI S., STOLFI F., PILOTTI M., V. “Tutela e Curatela” en "Nuovo Digesto Italiano” Tomo
XVIII, p. 578.
7
AGUILAR LLANOS, Benjamín (2016). Tratado de derecho de familia. Lima: Lex & Iuris.
8
O’CALLAGHAN MUÑOZ X., op. cit. p.277.
Doctrina argentina estima que la tutela es una institución destinada al cuidado y
dirección de los menores de edad que no están sujetos a patria potestad, sea
porque ambos padres han muerto, o porque los menores son de filiación
desconocida, o porque aquellos han sido privados de la patria potestad. En tal
caso, como el menor de edad no puede quedar en la desprotección que
significa no contar con alguien que dirija y se ocupe de los problemas atinentes
a su persona y a sus bienes, es necesario designarle tutor. (Bossert y Zannoni,
2004, p. 593)9

Opina una doctrina ecuatoriana, que la tutela es la potestad que por mandato
legal se le otorga a una persona capaz, en beneficio de otra declarada
judicialmente incapaz, o de un menor de edad, para dirigir, educar, cuidar su
integridad física, moral, además de representarlo en los actos civiles y
administrar sus bienes como remedio de la incapacidad que presenta. (Galiano
Maritan, 2019, pp. 120-121)10

Finalmente, entendemos por tutela a aquella institución del derecho de familia,


supletoria de la patria potestad, que tiene como finalidad el cuidar de un menor
de edad (con o sin discapacidad), de sus bienes y así garantizar su normal
desarrollo hasta el momento en que este pueda valerse por sí mismo lo que
normalmente ocurrirá cuando alcance la mayoría de edad. Teniendo lugar la
tutela por diversas razones tales como: la muerte de los padres del menor,
desconocimiento de los progenitores, por privación de la patria potestad, entre
otras.

4. LA TUTELA EN EL ORDENAMIENTO NACIONAL

Regulada por nuestro Código Civil en su artículo 502 dentro del título referente
a las instituciones supletorias de amparo, la finalidad de la tutela es que aquel

9
BOSSERT, Gustavo y ZANNONI, Eduardo (2004). Manual de Derecho de Familia. Buenos
Aires: Editorial Astrea.
10
GALIANO MARITAN, Grisel (2019). “La tutela y curatela: mecanismos de tuición a los
incapaces y discapacitados en el ordenamiento jurídico ecuatoriano”. En: Revista de la
Facultad de Derecho de México, Tomo LXIX, n. 274, mayo-agosto, Ciudad de México: UNAM,
pp. 101-130.
menor que no se encuentre bajo la figura de la patria potestad se le debe
nombrar un tutor que cuide de este y de sus bienes.

Entonces, la tutela es la figura que surge supletoriamente a la patria potestad,


siendo el tutor quien se encargará de velar por los intereses del menor de
edad, atendiendo siempre el interés superior del niño, pues al reemplazar la
patria potestad, debe cumplir con los deberes y obligaciones similares a los que
cumplirían sus progenitores de encontrarse vivos.
La ley confiere varias clases de tutela entre las cuales se encuentran:

– Tutela testamentaria o por escritura pública: Como se menciona en el


nombre de este tipo de tutela, puede ser por testamento o escritura pública y
los que pueden realizarlo son el cónyuge supérstite para hijos que estén bajo
su patria potestad o abuelos para sus nietos que estén bajo su tutela.

– Tutela legítima: De no existir un tutor nombrado por cualquiera de los


supuestos del punto anterior, podrán ser tutores los abuelos y demás
ascendientes, pero se debe priorizar al más próximo, idóneo; no obstante,
quien decide es el juez luego de oír al consejo de familia.

– Tutela dativa: En caso no se haya nombrado un tutor en los dos casos


anteriores, el consejo de familia nombrará como tutor dativo a una persona
residente en el domicilio del menor.

– Tutela estatal: En este tipo de tutela se encuentran niños y adolescentes que


estén desprotegidos familiarmente, es decir que niños abandonados que
muchas veces se encuentran en las calles.

5. DEBERES E IMPEDIMENTOS

Como ya se mencionó anteriormente la figura de la tutela suple de alguna


manera a la patria potestad, por lo que designar a un tutor que sea el idóneo es
imprescindible. Nuestro Código Civil es un poco más específico respecto a los
deberes de estos, en su artículo 526 señala que estos son:
a. El deber alimentar y educar al menor atendiendo a su condición y
posibilidad, además de proteger y defenderlo.
b. Se debe regir por lo regulado respecto a la patria potestad, vigilado
por el consejo de familia

También es menester mencionar aquellos actos en los cuales los tutores están
impedidos de realizar, según lo consignado en el artículo 538 del Código Civil,
los cuales son:

a. Comprar o tomar en arrendamiento los bienes del menor.


b. Adquirir cualquier derecho o acción contra el menor.
c. Disponer de los bienes del menor a título gratuito.
d. Arrendar por más de tres años los bienes del menor.

Finalmente, mencionar que en caso el menor tenga necesidad, por ejemplo,


alimentaria, el tutor podrá solicitar al juez autorización para poder enajenar o
gravar los bienes del menor, siempre que esta necesidad se pueda probar.

6. REQUISITOS PARA SOLICITAR TUTELA

Luego de haber definido y diferenciado los términos que pueden surgir


producto de la tutela, pasaremos a revisar los requisitos para ser nombrado
tutor en la vía judicial, para ello debes presentar en primer lugar una demanda
ante un juez de familia de la localidad más cercana al lugar de residencia del
menor, siguiendo los requisitos que se mencionan en los artículos 424
del Código Procesal Civil los cuales para este caso son:
1. La designación del Juez ante quien se interpone.
2. El nombre, datos de identidad, dirección domiciliaria, domicilio
procesal del demandante y el domicilio procesal electrónico, constituido
por la casilla electrónica asignada por el Poder Judicial de acuerdo a la
Ley 30229.
3. El petitorio, que comprende la determinación clara y concreta de lo
que se pide en este caso es solicitar que se te declare tutor.
6. Los hechos en que se funde el petitorio, expuestos enumeradamente
en forma precisa, con orden y claridad.
7. La fundamentación jurídica del petitorio, pudiendo ser el artículo 4 de
nuestra Constitución, también el artículo 502 y el 506; si fuera el caso,
de nuestro Código Civil, también ciertos artículos correspondientes
al Código de Niños y Adolescentes como el 98, 100 y 162, finalmente el
artículo 751 del Código Procesal Civil.
8. El ofrecimiento de todos los medios probatorios.
10. La firma del demandante o de su representante o de su apoderado y
la del abogado, la cual no será exigible en los procesos de alimentos y
de declaración judicial de paternidad. El secretario respectivo certificará
la huella digital del demandante analfabeto.

Pero no basta solo eso, porque también se deben presentar anexos en la


demanda de tutela, según lo señalado en el artículo 425 del Código Procesal
Civil y rigiéndonos para el caso de tutela, estos pueden ser:
– Copia del DNI de la persona que solicita la tenencia.
– Partida de nacimiento del niño, niña o adolescente.
– Pago del arancel judicial en el Banco de la Nación por ofrecimiento de prueba
y notificación.
– Pruebas que demuestren que eres el más idóneo para que se te conceda la
tutela.

7. PROCESO DEL TRÁMITE DE LA TUTELA

Según lo establece el artículo 799 del Código Procesal Civil y el artículo 162
del Código de Niños y Adolescentes la demanda de tutela es un proceso no
contencioso que debe ser presentado ante el juez de familia de la localidad
más cercana al domicilio del menor. Una vez presentada la demanda, según
el Código Procesal Civil, puede acontecer:
1. La demanda se calificará.
2. De admitirse a trámite el juez deberá fijar una fecha para la audiencia de
actuación y declaración judicial que debe ser dentro de los 15 días siguientes.
3. En la audiencia el juez en la audiencia actúa los medios probatorios que
fueron anexados a la demanda y evaluará el caso.
4. Una vez tomada la decisión procede a resolver la demanda el mismo día de
la audiencia, excepcionalmente puede expedir su decisión en un plazo no
mayor de 3 días de haber concluida dicha audiencia.
5. Un interesado o el Ministerio Público podrán impugnar si consideran
pertinente.
Esta demanda para solicitar la tutela puede ser planteada, según lo indicado en
el artículo 503 del Código Civil por:
1. El progenitor supérstite, si los hijos se encuentran bajo su patria potestad
2. Abuelo o abuela
3. Testador
4. Familiar interesado
Es menester recordar que, según la normativa actual, pese a ser un proceso no
contencioso, no es posible realizarse mediante un mecanismo alternativo de
solución de conflictos, es decir no faculta a los centros de conciliación a
actuar en casos de designación de un tutor. Esto lo señala así la propia Ley
26872, Ley de Conciliación en su artículo 9:
(…) En asuntos relacionados al derecho de familia se someten al
procedimiento establecido en la presente ley las pretensiones que versen sobre
alimentos, régimen de visitas y violencia familiar.
Finalmente, es importante recordar que es posible que el o los progenitores; si
es el supérstite, que ejerzan la patria potestad puedan iniciar un proceso para
designar a un tutor o tutores. Es decir, la actuación de los tutores iniciará una
vez se haya extinguido la patria potestad, como en el supuesto que el o los
progenitores fallezcan.

8. ¿QUIÉNES NO PUEDEN SER TUTORES?

Existen ciertas personas que pueden estar interesadas en ser tutores del
menor de edad, sin embargo, la ley señala quienes no pueden ejercer la tutela
en el artículo 515 del Código Civil, haciendo mención a las siguientes personas:

1. Los menores de edad. No obstante, de ser nombrados en testamento


o escritura pública, podrán ejercer el cargo cuando lleguen a la
mayoría de edad.
2. Los sujetos a curatela.
3. Los deudores o acreedores del menor, por cantidades de
consideración, ni los fiadores de los primeros, a no ser que los padres
los hubiesen nombrado sabiendo tal circunstancia.
4. Los que tengan en un pleito propio, o de sus ascendientes,
descendientes o cónyuge, interés contrario al del menor, a menos que
con conocimiento de ello hubiesen sido nombrados por los padres.
5. Los enemigos del menor o de sus ascendientes o hermanos.
6. Los excluidos expresamente de la tutela por el padre o por la madre.
7. Los quebrados y quienes están sujetos a un procedimiento de
quiebra.
8. Los condenados por homicidio, lesiones dolosas, riña, aborto,
exposición o abandono de personas en peligro, supresión o alteración
del estado civil, o por delitos contra el patrimonio o contra las buenas
costumbres.
9. Las personas de mala conducta notoria o que no tuvieren manera de
vivir conocida.
10. Los que fueron destituidos de la patria potestad.
11. Los que fueron removidos de otra tutela.

Es importante mencionar que no puede haber tutela si existe un padre vivo,


pese a que este nunca haya tenido contacto con el menor de edad, si lo
reconoció o desea este hacerse cargo del menor, no puede existir esta figura.
Solo por la casual de muerte de los padres o por una resolución judicial que así
lo determine, se dará paso a la tutela.

9. EXTICIÓN DE LA TUTELA

Existen supuestos en los cuales pueden dar fin a la tutela, estos supuestos
están considerados en el artículo 549 del Código Civil y menciona que se
acaba por:

1. Si el menor muere.
2. Cuando el menor a llega a la mayoría de edad.
3. Al cesar la incapacidad del menor según lo regulado por el artículo 46.
4. Por cesar la incapacidad del padre o de la madre en el caso del
artículo 580.
5. Por ingresar el menor bajo la patria potestad.

Por último, también es importante mencionar las causales por las cuales se
extingue el cargo del tutor según lo regulado en el artículo 550 del CC, los
cuales son:
1. En caso el tutor muera.
2. Si es aceptada la renuncia del tutor.
3. Cuando el tutor es declarado en quiebra.
4. Por la no ratificación.
5. Si el tutor es removido de su cargo.
LA CURATELA

1. PRELIMINARES HISTORICOS:

La curatela, si bien existió una ambigüedad en cuanto a la terminología


utilizada para denominar las enfermedades mentales en el Derecho Romano, al
cuidador de este tipo de personas de lo denominaba curator (curador) y era
similar a la función del tutor, su capacidad se circunscribía a administrar el
patrimonio del furiosus, custodiarlo y salvaguardarlo. "Institución destinada a la
custodia o protección de bienes necesitados de administración y vigilancia" [1].
Incluso, cabe señalar que la expresión cura constituye una voz que excede el
ámbito de las relaciones jurídico-privadas, ya que comprende también la labor
de administrar y cuidar las cosas públicas, razón por la cual el
término curator rebasa las funciones otorgadas al tutor, al no proteger
solamente intereses privados, sino también intereses públicos.

Por ello y, al igual que la tutela, la curatela presenta visos de ser una carga u
oficio público con gran relevancia social[2], en la medida que sus titulares están
sujetos a un minucioso control tendente a impedir abusos y engaños
perjudiciales, hasta el punto que tutor y curador respondían de la
representación y gestión desempeñada. En efecto, a partir de un precepto de
las XII Tablas[3], la curatela aparece como un encargo conferido al curator, en
virtud del cual el furiosus y el prodigus quedaban sujetos a la potestas del
agnado más próximo, a los fines de velar por la persona del furiosus y
del prodigus gestionando sus patrimonios. La curatela se aplicó no solo al
supuesto de prodigalidad (cura prodigi) y de enfermedad mental (cura furiosi),
sino que también se extendió a los casos de minoría de veinticinco años (cura
minorum), discapacidad física (cura debilium)[4], ausencia (cura absentis),

[1]
Derecho Romano, Historia e Instituciones,Ramiro Castaño

[2]
VIARENGO, G. Op. Cit. 2015, págs. 12 y 13
[3]
Tabla V, 7a y c
[4]
CASTÁN PÉREZ-GÓMEZ, S. Discapacidad y Derecho romano. Condiciones de vida y
limitaciones jurídicas de las personas ciegas, sordas, mudas, sordomudas y con discapacidad
psíquica, intelectual y física en la Roma antigua. Reus. Madrid. 2019, págs. 164 y 165

patrimonio de una herencia yacente (cura hereditatis iacentis, impubertad (cura


impuberis), pupilaje (cura pupilli), nasciturus (cura ventris), o patrimonio de un
deudor concursado (cura bonorum).

Así pues y, a modo de colofón, constatamos que el ámbito de actuación entre


tutela y curatela fue diferente: mientras que la tutela se aplicó a personas que
nunca habían ejercido su capacidad en el tráfico jurídico, la curatela operó más
bien sobre personas que contaron en principio con tal aptitud pero que, de
manera sobrevenida, la perdieron[42], de tal suerte que para contar con la
validez de ciertos actos jurídicos celebrados por estas personas se requería el
auxilio del curator.
En otras palabras, hubo una diferencia esencial entre la tutela, basada
en razón de la edad o del sexo, y la curatela, institución múltiple aplicable a
variadas situaciones que se fueron incrementando a lo largo de la historia del
Derecho romano.

2.- LA CURATELA EN EL DERECHO COMPARADO:

Para la doctrina argentina, la curatela es la representación legal que se da a los


mayores de edad que son incapaces por demencia (art. 141), por ser
sordomudos que no saben darse a entender por escrito (art. 153), o por ser
condenados a pena privativa de la libertad por más de tres años (art. 12, Cód.
Penal), a las personas por nacer en caso de incapacidad de los padres (arts.
57, inc. 1 y 64) y también es la función de asistencia de los inhabilitados (art.
[5]
152 bis) y la administración de ciertos bienes abandonados o vacantes .Esta
doctrina argentina define a la curatela en función de los supuestos
contemplados en sus respectivos Código Civil y Código Penal.

La curatela se encarga de complementar la capacidad del curatelado en actos


que puede realizar per se, pero con el complemento del curador, en virtud de
su contenido asistencial que precisamente se distingue de la tutela por la
delimitación de su función o porque el sujeto a ella no carece de capacidad[6] .
En la doctrina ecuatoriana afirma que el curador complementa (y no suple o
[5]
Bossert y Zannoni,
reemplaza) 2004, [Link]
la voluntad 612“curatelado” para la realización de diversos actos.
[6]
Galiano Maritan, 2019, p. 123
En esa línea, no se trata en estricta de un representante legal sino de un
asistente a pesar de estar en situación de discapacidad.

De lo dicho podemos colegir que la función del curador debe diferenciarse.


Como señalan Bossert y Zannoni si bien en el caso del demente, la tarea
fundamental a cargo del curador es la de tratar que recupere la salud mental,
en el caso del sordomudo es tratar que aprenda a leer y escribir, y en el caso
del inhabilitado, respecto del cual el curador cumple una función de asistencia y
no de representación, tratará que supere su prodigalidad o su adicción al
alcohol o estupefacientes[7].

3. LA CURATELA EN EL ORDENAMIENTO NACIONAL


3.1 PERSONAS SUJETAS DE CURATELA:
De acuerdo con el artículo 564 del Código Civil (en adelante CC):

Están sujetas a curatela las personas a que se refiere el artículo 44


numerales 4, 5, 6, 7 y 8.

¿Quiénes son las personas, relativamente incapaces, comprendidas en


los numerales de dicho artículo?

 Los pródigos
 Los que incurren en mala gestión
 Los ebrios habituales
 Los toxicómanos
 Los que sufren pena que lleva anexa la interdicción civil

Resulta evidente que las personas mencionadas son sujetos de derecho


mayores de edad con capacidad de ejercicio restringida que requerirán
ineludiblemente de un apoyo (y no representante), en este caso de un curador,
que los asista en la toma de decisiones relacionadas al ejercicio de sus
derechos, verbigracia, la disposición de su patrimonio.
Decimos
[7]
apoyo y2012,
Varsi Rospigliosi, no representante
p. 560 ya que el primero ayuda en el proceso de
toma de decisiones mientras que el segundo reemplaza la voluntad del
curatelado o representado. En esa línea resultan ilustrativos los siguientes
artículos:

Artículo 45.- Ajustes razonables y apoyo

Toda persona con discapacidad que requiera ajustes razonables o apoyo para
el ejercicio de su capacidad jurídica puede solicitarlos o designarlos de acuerdo
a su libre elección.

Artículo 45-A.- Representantes Legales

Las personas con capacidad de ejercicio restringida contempladas en los


numerales 1 al 8 del artículo 44 contarán con un representante legal que
ejercerá los derechos según las normas referidas a la patria potestad, tutela o
curatela.

2. DEFINICIÓN DE CURATELA

La curatela es una institución de amparo del incapaz mayor de edad, que tiene
por objeto suplir la capacidad de obrar de las personas. De esta breve
definición, toma nota que la figura está referida al mayor de edad, que por
diferentes motivos se encuentra incapacitado para ejercer sus derechos,
requiriendo de alguien que lo asista, cuide y proteja en la defensa de sus
intereses, y ese alguien toma el nombre de curador [8]. Es un instituto del
derecho de familia que brinda de protección a los mayores de edad que no son
aptos para cuidar de sus propios intereses, regir su vida y administrar sus
bienes[9].Entonces, la curatela no solo implica cuidar de las personas con
discapacidad taxativamente establecidas en el Código Civil (art.44, incisos del
4 al 8) sino también de sus bienes lo cual involucra su administración.

3. CARACTERES DE LA CURATELA:
La curatela se caracteriza porque constituye una institución supletoria de
amparo familiar desde que tutela el estado de desprotección en que puede
encontrarse una persona para ejercer sus derechos y cuidar sus
[8]
Enrique Varsi 2012, p. 559
[9]
Varsi Rospigliosi, 2012, p. 560
intereses personales como patrimoniales. También cumple una función
representativa del incapaz, si bien es cierto que es un cargo mayormente
asistencial.

También la curatela es una función personalísima e intransferible, lo cual


significa que no es posible delegar funciones a otras personas lo que no impide
que el curador se valga de servicios de otros servicios auxiliares como
abogados, contadores, cobradores, gestores, etc.

Siendo la curatela obligatoria y permanente, en razón de que el designado


deba asumir y ejercer el cargo necesariamente todo el tiempo señalado,
exigiéndose el desempeño personal porque de su ejercicio derivan algunas
responsabilidades tanto civil, penal y administrativa.

Asimismo, la curatela es una institución orgánica y publica ya que se advierte la


presencia de un interés colectivo y no solo individual, sobre todo por la súper
vigilancia que ejerce el estado vía consejo de familia, el Ministerio Publico y
órganos jurisdiccionales.

4. FUNCIONES DEL CURADOR


Su función es proteger al incapaz, provee en lo posible a su restablecimiento y
en caso necesario a su colocación en un establecimiento adecuado; y lo
representa y lo asiste según el grado de la incapacidad, en sus negocios.

6. EXTENSIÓN Y LÍMITES DE LA CURATELA


El juez al declarar la interdicción del incapaz, fija la extensión y límites de la
curatela, según el grado de capacidad de aquel.

En caso de duda sobre los límites, o si a juicio del curador fuera necesario
extenderla el juez resolverá observando los tramites prescritos para declarar la
interdicción.
5. FINES DE LA CURATELA:

La curatela, según el artículo 565 del Código Civil, se instituye para:

 (derogado)
 La administración de bienes.
 Asuntos determinados.
8.1 .Curatela de Bienes o Administración de Bienes:

Esta curatela atípica, no tiene mayor incidencia en el orden personal, pues


como su nombre lo refiere solo comprende el cuidado, custodio y manejo de un
patrimonio, bien o conjunto de bienes que por circunstancias particulares
carecen de titular expedito, tal es el caso por ejemplo, del desaparecido que
por obvias razones no puede estar al frente de su patrimonio, en tal situación
se ha visto por conveniente que alguien cuide ese patrimonio, y ese alguien
viene a ser el curador de bienes.

Limitándose sus funciones solo al gobierno de esos intereses económicos, más


no tiene ninguna función que cumplir con respecto a la persona del titular de
ese patrimonio, de allí la denominación de curatela atípica[10].

En nuestra opinión, la curatela debería involucrar copulativamente tanto el


cuidado personal de la persona con discapacidad mayor de edad como de su
patrimonio y bajo ningún concepto de forma aislada la una de la otra.

8.2 .Curatela para asuntos determinados:

Esta curatela atípica, conocida como curatela especial, pues el encargo que se
otorga al curador es para una situación determinada, especifica, “especial”,
ordinariamente está referida al cuidado de bienes o intereses económicos de
una persona, que puede ser un incapaz que tiene a sus padres en pleno
ejercicio de la patria potestad, o sujetos a una tutela o una curatela típica, e
incluso puede tratarse de una persona capaz, que está circunstancialmente
impedida de atender personalmente un asunto determinado o designar

[10]
apoderado, pues bien, pues bien en todos estos casos se nombra al curador, a
quien se le encarga en forma específica, el asunto que no puede o no
conveniente que sea atendido por el guardador o la persona capaz, terminado
el encargo, habrá terminado igualmente las funciones de curador especial.

Ejemplo de esta curatela especial la encontramos en el supuesto del artículo


460 del CC, referido a la oposición de intereses entre padres e hijos,
resolviéndose por designar un curador especial que se encargue del interés del
menor que está en franca oposición con el del padre, pues bien superada la
diferencia u oposición de intereses habrá terminado la curatela especial.
Consideramos que este tipo de curatela es viable ya que se establece para un
asunto específico que tras cumplirse hará cesar aquella. Resaltándose que ese
asunto determinado podría corresponder incluso al de una persona capaz que,
por circunstancias diversas, no pueda hacer frente a tal gestión o quehacer.

6. LA INTERDICCIÓN COMO PASO PREVIO A LA CURATELA:

De acuerdo al artículo 566 del CC:

No se puede nombrar curador para las personas con capacidad de ejercicio


restringida contempladas en el artículo 44 en los numerales 4 al 7 sin que
preceda declaración judicial de interdicción. Tal declaración judicial de
interdicción se desarrolla con mayor detalle en el Código Procesal Civil (en
adelante CPC) y con respecto a su procedencia el artículo 881 nos dice:

La demanda de interdicción procede en los casos previstos en el artículo 44


numerales del 4 al 7 del Código Civil. La demanda se dirige contra la persona
cuya interdicción se pide, así como con aquellas que teniendo derecho a
solicitarla no lo hubieran hecho. La sentencia que declara la incapacidad
implica la limitación de los derechos del curado y su correspondiente
incapacidad de ejercicio careciendo de valor los actos jurídicos ex post que
realice. Los ex antes serán válidos y podrán ser anulados si la causa de la
interdicción existía en la época de su realización. En todo caso, de no ser
notorio el defecto que conlleva a la incapacidad, podrá obviarse la declaración
de nulidad si los intervinientes actuaron de buena fe[11].

[11]
Varsi Rospigliosi, 2012, p. 567
CONSEJO DE FAMILIA
BIBLIOGRAFÍA

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Lima: Lex & Iuris.

 BONFANTE PIETRO “Corso di diritto romano, Diritto di familia, vol. I”.


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 BOSSERT, Gustavo y ZANNONI, Eduardo (2004). Manual de Derecho


de Familia. Buenos Aires: Editorial Astrea.

 GALIANO MARITAN, Grisel (2019). “La tutela y curatela: mecanismos


de tuición a los incapaces y discapacitados en el ordenamiento jurídico
ecuatoriano”. En: Revista de la Facultad de Derecho de México, Tomo
LXIX, n. 274, mayo-agosto, Ciudad de México: UNAM, pp. 101-130.

 SANZ MARTÍN LAURA. “La tutela del código civil y su antecedente


histórico la tutela romana”, Madrid, 1998.

 SOLAZZI SIRO, v. “Tutela”, en “Novissimo Digesto Italiano” Tomo XIX.

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Bonfante” en “Scritti Di Diritto Romano Tomo III”, Nápoles, 1960.

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familiar patrimonial. Relaciones económicas e instituciones supletorias y de
amparo familia. Tomo III. Lima: Gaceta Jurídica.

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