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Historia de La Electricidad

Este documento resume la historia de la electricidad desde sus orígenes hasta el desarrollo de los sistemas de generación eléctrica modernos. Explica cómo los descubrimientos científicos desde el siglo XV en adelante sentaron las bases para entender los fenómenos eléctricos y electromagnéticos. También describe los primeros usos de la electricidad para la iluminación y cómo los inventos como la pila voltaica permitieron el desarrollo de nuevas tecnologías eléctricas en el siglo XIX.
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Historia de La Electricidad

Este documento resume la historia de la electricidad desde sus orígenes hasta el desarrollo de los sistemas de generación eléctrica modernos. Explica cómo los descubrimientos científicos desde el siglo XV en adelante sentaron las bases para entender los fenómenos eléctricos y electromagnéticos. También describe los primeros usos de la electricidad para la iluminación y cómo los inventos como la pila voltaica permitieron el desarrollo de nuevas tecnologías eléctricas en el siglo XIX.
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HISTORIA DE LA ELECTRICIDAD

MODULO N° 1

UNIVERSIDAD PONTIFICIA BOLIVARIANA

INGENIERÍA ELÉCTRICA

CENTRALES ELÉCTRICAS

CÁTEDRA

14 PÁGINAS

Enero 21 de 2006

Ing. Juan Carlos Toro L.


MÓDULO HISTORIA DE LA ENERGÍA

I. INTRODUCCIÓN

A lo largo de la historia, el hombre ha sentido la necesidad de aprovechar y


transformar los recursos naturales para mejorar en forma progresiva su nivel de
vida, el cual ha estado íntimamente ligado a los avances tecnológicos de los
pueblos y estos a su vez, ven la necesidad de estar a la par con el progreso de la
tecnología.

El hombre de industria al tener necesidad de aumentar su capacidad de trabajo


inventó la máquina de vapor y luego descubrió la electricidad.

La historia registra la actividad del hombre en relación permanente con la técnica y


la tecnología. Su esfuerzo por diseñar y construir artefactos para satisfacer
necesidades individuales y sociales, el conjunto de personas dedicadas a resolver
problemas, a manejar las fuerzas de la naturaleza para ponerlas al servicio de la
humanidad, dan muestra de ello.

En la actualidad, después de grandes avances tecnológicos, hoy se puede contar


con grandes centrales eléctricas; centrales que son de diferentes tipos
dependiendo del recurso energético existente en cada zona. A nivel mundial,
pueden conocerse centrales de energía eléctrica de diferentes tipos como son la
energía química, eólica, ceto, tidal, térmica, solar, nuclear, hidroeléctrica y
magnetohidrodinámica.

Cuando hablamos del desarrollo de la humanidad, de los avances tecnológicos


que se han ido alcanzando y del dominio y control de muchos fenómenos
naturales y artificiales, es necesario referirse a la electricidad como base de este
proceso tecnológico.

El campo de la electricidad es supremamente amplio y abarca varias áreas, dentro


de las cuales cabe destacar los sistemas de generación, como la base primordial
del desarrollo tecnológico. Por su importancia a través de este módulo se busca
plasmar todo lo referente al proceso de generar energía, se espera que este
material sea un apoyo para su trabajo y se convierta en una guía importante de
conocimiento.
1. HISTORIA DE LA ELECTRICIDAD

Se debe decir antes que todo que la ciencia de la electricidad como todas las otras
ciencias se ha estructurado con base en el aporte de miles de personas que en
una u otra forma han contribuido a su progreso. Confiamos que al ignorar en esta
reseña ese importantísimo número de experiencias no impida el cometido de dar
una idea de cómo ha evolucionado la electricidad y la forma de producirla.

Narrar la historia de la electricidad es remontarse a la época en la cual se formó


nuestra tierra, esto hace ya 4500 millones de años, cuando es indudable que las
grandes formaciones de vapor de agua debían ser descompuestas por las
descargas eléctricas producto, como ahora, de los intensos vientos causados por
los gradientes de temperatura. Podríamos decir que es una electricidad producida
por la naturaleza, sin control directo humano que aún persiste en nuestros días: el
famoso rayo asociado con el tenebroso trueno.

Como se trata de describir la historia de la electricidad producida o generada por


el hombre se debe mirar la época del apogeo de Grecia, en donde la historia narra
la fascinación que les producía a los antiguos frotar el ámbar (en griego elecktron)
después de lo cual ese material era capaz de atraer pequeños pedazos de papel u
objetos similares. Experimento que hoy en día repiten nuestros profesores de
física en los colegios.

1.1 La era del razonamiento científico

Se puede decir que la electricidad como muchas otras ciencias es producto de la


era que iniciaron los grandes astrónomos de los siglos XV y XVI cuando
empezaron a cuestionar las creencias acerca de que la tierra era el centro del
Universo. Por tanto Nicolás Copérnico (1473-1543), Galileo Galilei (1564-1642) y
Juan Kepler (1571-1630) por citar solamente los más destacados, crearon el
ambiente propicio para la investigación teórico práctica y con Sir Isaac Newton
(1643-1727) en 1686, al establecer su famosa teoría de la gravitación universal,
impulsaron un proceso de razonamiento deductivo y conducción del pensamiento
que alentó la investigación en todos los campos al que no era ajeno el fenómeno
de la electricidad.

1.2 El desarrollo de la electricidad

No parece ser pues una simple coincidencia el hecho que los fenómenos que se
han dado fuesen los primeros en ser investigados. En efecto Benjamín Franklin
(1706-1790) como parte de sus investigaciones sobre el rayo instala en su casa de
Philadelphia en 1749 el primer pararrayos y en 1752 después de arriesgados
experimentos con cometas demostró que el rayo es una descarga de electricidad
entre la tierra y las nubes o entre las nubes mismas. Por su parte, en Europa el
físico francés Charles Augustin Coulomb (1736-1806) culmina una serie de
experimentos en 1785 al establecer una ley mediante la cual se determinan las
fuerzas con las que se atraen o repelen las cargas eléctricas. Así la electricidad
dejó de ser un conjunto inconexo de fenómenos aislados para convertirse en una
ciencia cuantitativa y rigurosa.

Quince años después en 1800 el físico italiano conde Alejandro Volta (1745-1827)
inventa una rudimentaria pila eléctrica que desde el principio se convirtió en fuente
universal de corriente eléctrica en los laboratorios y hoy en día con el
perfeccionamiento que ha alcanzado, nos permite acceder a ella en cualquier
lugar.

En 1819 el físico danés Hans Christian Oersted (1777-1851) con sus alumnos,
descubre que la corriente eléctrica produce campos magnéticos, fenómeno éste
que nunca había sido asociado a la corriente eléctrica. En efecto, se creía que el
magnetismo era una propiedad única del material conocido con el nombre de
magnetita. Puede señalarse este anuncio como el nacimiento teórico práctico de
la electrodinámica.

Un poco más tarde en 1822 el francés André Marie Ampére (1775-1836) descubre
mediante una larga serie de experimentos famosos la ley general que lleva su
nombre y mostró también que un solenoide (alambre enrollado en forma de espiral
sobre una barra de acero) actúa como una barra imantada, cuando se hace
circular una corriente directa por el alambre.

Una de las leyes clave de la corriente eléctrica fue anunciada en 1827 por el
alemán Georg Simon Ohm (1789-1854) quien formuló la ecuación matemática que
nos permite determinar y cuantificar la “resistencia” que se opone para que circule
una corriente eléctrica.

No tardó mucho tiempo para que el fenómeno contrario al descubrimiento de


Oersted se produjera. En efecto en 1830 el físico norteamericano Joseph Henry
(1797-1878) descubre el principio de la inducción electromagnética entre circuitos
eléctricos que hoy se llama “ley de Henry” y casi al mismo tiempo el francés Michel
Faraday (1791-1867) descubre en 1831 que al mover dentro de un campo
magnético determinados tipos de alambres, que hoy se conocen con el nombre de
conductores eléctricos, se induce o produce una corriente eléctrica. Fue Faraday
quien llamó a este fenómeno “inducción electromagnética” y para explicarlo creó el
concepto de líneas de fuerza. Este es el fundamento de los generadores
eléctricos que hoy se tienen instalados en las plantas de generación de EEPPM y
es justo reconocer que fue Faraday el primero en visualizar la posibilidad de
utilizar la inducción para generar electricidad y para mover máquinas.
Podría decirse que con los descubrimientos que en forma muy sucinta se han
descrito estaban ya sentadas las bases para suplir dos necesidades muy sentidas
que la humanidad tenía en esa época y que eran satisfechas con formas muy
primitivas, apenas explicables por la época. Se hace referencia a la necesidad de
iluminación y de fuerza motriz, esta última tendría como alternativa la máquina de
vapor descubierta en 1775.

1.3 Historia del alumbrado

Fue la tea de materiales vegetales resinosos la primera forma de alumbrado


utilizada por el hombre, y en general la madera el primer combustible del que se
extrajo calor. En épocas posteriores el alumbrado público se oficializó en la
antigua Grecia, engalanándola en las grandes fiestas.

Durante las celebraciones brillaban antorchas gigantes impregnadas de grasa


vegetal o animal en las calles principales, tradición que pasó a Roma, donde la
iluminación pública se elevó a la categoría de un espectáculo incomparable.

En el siglo XVII el alumbrado público por fin empezó a regularizarse en algunas


partes de Europa con faroles de candilejas, llenos de aceite vegetal o animal con
el que se alimentaba la llama de la mecha que provenía de su interior. El farol
proyectaba la luz por sus aberturas de cristal, de manera concentrada, y estaba
agujereado por arriba para permitir la oxigenación de la llama.

Gracias a este sistema París, capital de 500.000 habitantes, iluminaba sus calles
ya en 1750 con 5.000 fanales, según lo atestigua Voltaire, convirtiéndose desde
entonces en la Ciudad Luz.

Londres inauguró en 1807, en Pall Mall, el alumbrado público de gas, extrayendo


el combustible efectuando procedimientos térmicos sobre la hulla. De ahí en
adelante se multiplicaron en todas partes los ensayos de alumbrado con gas, más
barato y más eficiente que cualquier otro sistema, hasta ese entonces conocido.

En 1825 Chevreul y Gay-Lussac inventaron las bujías esteáricas, o velas blancas


sin olor, complementadas pronto por las de parafina, liberando así a los hogares
de las olorosas velas de sebo. Muy poco tiempo después de la invención de la pila
eléctrica debieron aparecer los primeros “chispazos” que no es difícil suponer
iluminaron la creación de dispositivos con una nueva fuente de luz. En efecto en
1854 se presenta oficialmente la lámpara de arco con electrodos de carbón
excitados necesariamente con corriente directa. Era una potente luz con la cual
se empezaron a iluminar los faros y las calles de las principales ciudades del
mundo. Sin embargo el arco que se formaba desgastaba considerablemente los
electrodos siendo necesario casi que a diario “carbonarlas” como se llamaba este
tipo de mantenimiento.
1.4 La Exhibición Eléctrica en París

Uno de los grandes acontecimientos del siglo XIX que enfocó al siglo XX hacia la
energía eléctrica, fue la colosal exhibición eléctrica de París inaugurada el 9 de
agosto 1881 que tuvo como protagonista a la luz eléctrica. El final del siglo se
iluminaba así con uno de los inventos emblemáticos del bienestar de la
humanidad. El estadounidense Thomas Alba Edison (1847-1931) a quien le
apodaban el mago de Menlo Park por su famoso laboratorio de New Jersey
(recibió 1093 patentes durante su creativa vida), después de haber inventado en
1877 el micrófono y en 1878 el fonógrafo, con muy buen sentido de la oportunidad
se apropió de la idea ensayada sin mucho éxito en Europa de crear una bombilla
eléctrica de incandescencia. Apoyado por visionarios inversionistas
estadounidenses encabezó un selecto y polifacético grupo que bajo la empresa
Edison Electric Light Company creada con este propósito trabajó arduamente para
fabricar la primera lámpara práctica incandescente del mundo. Su éxito fue
anunciado oficialmente por el New York Herald el 21 de diciembre de 1879 y nada
mejor que la famosa exhibición que se anunciaba en “la ciudad luz” para mostrar
al mundo su invento. No solamente el edificio principal de la exposición en los
Campos Elíseos fue completamente iluminado sino que algunos sitios aledaños
también fueron incluidos, entre los cuales había un teatro a 600 metros de
distancia. La gran máquina generadora que Edison había mejorado por esta
misma época, para resolver el problema de cómo producir la electricidad para
alimentar este sistema, tenía una potencia de 120 Kw. pesaba 17 toneladas y
giraba a 350 RPM. Cabe advertir que simultáneamente se prendían en Nueva
York las primeras bombillas de su alumbrado y al año siguiente lo haría Londres.

1.5 La era moderna del alumbrado

Si bien la esencia de la bombilla incandescente se conserva, muchísimos avances


y mejoras se continuaron realizando no solo en los materiales para el filamento
que pasó a ser de carbón a formas metalizadas del mismo y finalmente a
aleaciones comerciales de tungsteno dúctil en 1911 y un poco más tarde en 1913
se introdujo en una atmósfera de gas inerte. Se desarrollaron conceptos
complementarios pero muy diferentes como es el caso de la lámpara de vapor de
mercurio lanzada en 1934, la lámpara fluorescente en 1938 y las líneas de alta y
baja presión de sodio en la década de los años setenta.

1.6 La rueda hidráulica

Se dijo al principio que una de las necesidades básicas de la humanidad además


del de iluminación era el de fuerza motriz la cual era satisfecha de manera muy
primitiva. Para el caso de la fuerza motriz se relata que los chinos 3000 años
antes de Cristo ya utilizaban las denominadas ruedas hidráulicas para realizar
diversos trabajos aprovechando su movimiento.
Estas ruedas eran impulsadas por las corrientes de los ríos o colocadas sobre
desviaciones de estos en tal forma que la corriente incidiera sobre paletas o aspas
colocadas en la parte inferior de la rueda (undershot wheel) por lo que la eficiencia
no era muy grande.

La eficiencia se mejoró sensiblemente cuando en 1776 el inglés John Smeaton


empezó a descargar el agua por la parte de arriba de la rueda y a utilizar así el
peso del agua para impulsarlas (overshot wheel.). Para ello se requirió modificar la
forma del cangilón para poder llenarlo. Este tipo de ruedas alcanzó grandes
tamaños. Una de ellas está en Laxey, isla de Man, construida en 1865 con un
diámetro de 22 metros para una potencia de150 HP.

El siguiente desarrollo con el cual la eficiencia se mejora aún más, se le atribuye al


ingeniero escocés William Fairbairn quien demostró su eficacia haciendo incidir
lateralmente agua sobre el cangilón, siempre que la carcasa circundante estuviese
suficientemente pegada al cangilón (breast wheel) para que el agua no se
derramara en el primer cuarto de giro.

Las “undershot wheel” vienen a ser las precursoras de las turbinas de impulso
mientras que las “overshot” y las “breast wheel” llamadas en su época “ turbinas
de gravedad” lo son de las turbinas de reacción.

1.7 Las turbinas

No parece ser una coincidencia que simultáneamente con los descubrimientos


eléctricos este tipo de ruedas estuviera sufriendo también una transformación
radical. En efecto su evolución significó una diferencia fundamental en las
turbinas, el agua fluye de una manera ordenada y sin turbulencia siguiendo líneas
de corriente definidas, pues turbulencia significa desperdicio de energía.

En las turbinas el agua actúa principalmente por impulso, por reacción o por
ambos y estos tienen una relación definida con la altura sobre un nivel
determinado del agua acumulada, llamada también salto o cabeza.

En 1823 Benoit Fourneyron (1802-1867) estudiante del profesor francés Bourdin


(1791-1893) quien introdujo la palabra turbina, continuó los experimentos de
Bourdin, diseñando un tipo de turbina en la que el agua fluía axialmente por una
tubería y salía radialmente, pasando en el proceso a través de los álabes de la
turbina. Un tipo de estas turbinas de 4,5 KW. Fue instalada en Pont Sur L’Ognon
en Francia en 1827.

Francia, a diferencia de Inglaterra, tenía escasez de carbón por lo cual llamó a la


energía hidráulica “el carbón blanco” e instituyó un premio de FF 6000 para alentar
la investigación y la creatividad en este campo, medida que contribuyó
enormemente en el desarrollo y mejoramiento de las turbinas hidráulicas. Muchas
ideas e incluso tipos de turbinas se presentaron en esa época entre las cuales una
condujo a la llamada turbina Baker que trabaja como nuestras actuales regaderas
de césped.

La turbina de descarga axial con el flujo en dirección contraria al diseño de


Fourneyron fue inicialmente construida por Henschel & Son en Alemania en 1837.
Sin embargo Jonval que describió completamente la idea básica la patentó en
1841.

Todas las mejoras presentadas en ese período fueron capitalizadas por el


ingeniero británico James Bichens Francis (1815-1892) quien en 1849 patentó la
turbina que hoy lleva su nombre y que es, entre las hidráulicas, la más
ampliamente usada en el mundo para generar energía eléctrica. Estas turbinas
trabajan con alta eficiencia dentro de un determinado rango de potencia; en el afán
de ampliar este rango se ideó la turbina Deriaz una modificación de las turbinas
Francis con álabes que se adaptan mejor a las condiciones de régimen parcial de
carga.

Aunque las ruedas de impulso fueron las que primero se usaron entre los antiguos
como ya se mencionó no fue sino hasta 1853 que este tipo de ruedas tuvo un
tratamiento científico por parte de Jearum Atkins pero su desarrollo práctico se le
acredita al Ingeniero Norteamericano Lester Allen Pelton (1829-1908) quien en
1880 concibió la idea de un cangilón con una arista central para desviar el chorro
en tal forma que se logre una entrada libre de choque y salida con velocidad
absoluta mínima, concepto éste presentado por el célebre matemático suizo
Leonard Euler (1707-1783) en su publicación sobre los fundamentos matemáticos
de las turbinas.

En 1860 ya se comprendía casi todo en electrostática; estaba establecido el


electromagnetismo y sus leyes fundamentales; se conocían varios tipos de pilas y
el acumulador; la telegrafía eléctrica era una realidad comercial (Morse la había
patentado en Washington en 1837); se conocían los instrumentos de medición
eléctricos; se utilizaba el arco eléctrico como fuente de luz en varias aplicaciones y
se estaban desarrollando rápidamente el generador y el motor eléctricos. La
electricidad empezaba a gestar toda una tecnología de aplicaciones prácticas que
transformarían el mundo y le daría una dinámica nueva a la Revolución Industrial.

Era de esperarse que con el desarrollo de los primeros generadores eléctricos se


pensara que podrían ser accionados por las ya probadas máquinas de vapor o por
las novedosas turbinas hidráulicas.

En 1869 en París el inventor belga Zenobio Theophile Gramme (1826-1901)


construye los primeros prototipos del generador de CD adecuados para usos
industriales y los usa reversiblemente como motores. A los pocos años en 1873
entró en funcionamiento la primera turbina hidroeléctrica con un generador de CD
de los que Gramme estaba construyendo en París. Por esta y muchas otras
razones Gramme es popularmente conocido como el inventor del generador y del
motor de corriente directa, a pesar de haber sido tantos los hombres que
contribuyeron a este invento maravilloso.

Diferentes opiniones existen acerca de la primera transmisión comercial de


electricidad. Se dice que fue en 1858 cuando la electricidad fue utilizada por
primera vez con fines comerciales en una fábrica de artillería en Francia donde un
aparejo extractor de agua era accionado por un motor eléctrico alimentado por una
batería.

Sin embargo en la exposición de Viena de 1873 se mostró la transmisión de una


corriente eléctrica desde una máquina trabajando como generador a una segunda
máquina situada a 500 m. de distancia trabajando como motor que a su vez
accionaba una bomba.

Hacia 1880 la armadura de anillo se utilizaba en todos los generadores


construidos industrialmente. Por esa razón en 1882 Edison fabricó y dio al
servicio la primera central eléctrica con propósito comercial. Era una instalación
movida por vapor que generaba corriente continua, por la cual Edison se inclinaba
decididamente en oposición a otros ingenieros que defendían de manera resuelta
la corriente alterna por esos años entre los que se contaban Philip Gaulard
(inventor del transformador) y Nikola Tesla (1856-1943), nacido en Croacia, quien
inventó en Estados Unidos el generador de corriente alterna o alternador eléctrico
que patentó en 1884.

En América y concretamente en los EE.UU. se tiene el registro de la primera


planta hidroeléctrica puesta en servicio el 30 de septiembre de 1882 en Appleton,
Wisconsin. El generador era una dínamo de corriente directa mejorada
sustancialmente por el “mago” Edison para alimentar 250 focos luminosos.

Los sistemas mencionados trabajaban a muy cortas distancias por lo que se


consideró un avance significativo la construcción este mismo año por parte Marcel
Deprez de la primera línea de transmisión de larga distancia para la época (30
Km.), que iba desde Wiesbach a Munich. Lo hizo con carácter experimental
usando 2500 V. de CD Esto dio origen a que en 1886 se inaugurara la línea Criel-
Paris a 7500 V. y 20 A.

La primera transmisión en C.A. se hizo entre Cerchi y Roma a través de una


distancia de 12 Km. a 2000 V. transmitiendo 112 Kw. La eficiencia era solamente
32%.

En 1887 Tesla, Ferraris y Bradley mostraron las ventajas del sistema trifásico
sobre el monofásico pero no fue sino hasta 1891 que se puso en funcionamiento
la primera línea trifásica de 90 Km. entre Lauffen y Frankfurt para alumbrar a ésta
última ciudad desde una central hidroeléctrica con generador trifásico de 225 Kw.
y 12000 Voltios.
En los Estados Unidos la primera central hidroeléctrica con generadores de
corriente alterna, monofásica, entró en operación en Oregon en 1889. Eran dos
rodetes de 220 Kw. que impulsaban un generador monofásica a 4000 V.

Los años 80 presenciaron el perfeccionamiento de los dispositivos ya inventados y


la expansión generalizada de la energía eléctrica en usos comerciales e
industriales en el mundo desarrollado de ese entonces. Lo que siguió de
trascendencia fundamental fue el descubrimiento del electrón y sus propiedades.
En 1897 John Joseph Thomson (1856-1940) que podríamos decir fue quien
marcó el nacimiento de una rama de la electricidad, la electrónica, que desde sus
inicios creció en forma sorprendente superando las predicciones más optimistas y
que se proyecta a límites insospechados.

Por su parte la investigación de las turbinas hidráulicas no se detenía. Con el


agotamiento de los grandes saltos en Europa y el continuo afán de buscar nuevas
alternativas aparecieron a principios de los años 1900 las turbinas de hélice o
“propeler” entre las cuales se destaca el desarrollo en 1920 de la turbina Kaplan
en honor de su inventor el ingeniero polaco Viktor Kaplan. Esta turbina tiene
también las hélices móviles para adaptarse a las condiciones de la carga.
Posteriormente se desarrolló la llamada turbina bulbo, por su forma, aunque el
principio de funcionamiento es similar a la Kaplan. Tiene como característica que
el agua fluye completamente alrededor de ella.

Dentro de las turbinas de impulso por los mismos años el Ingeniero Eric Crewdon
de la firma Gilbert Gilkes and Gordon de Inglaterra construyó en 1920 la llamada
turbina Turgo que tiene su utilización en el rango de las minicentrales y de las
cuales EEPPM tiene una instalada en la Central de Guatapé, dentro de la
caverna, aprovechando el agua de refrigeración que se bombea desde La Clara.

1.8 Historia en Colombia

La primera manifestación de la electricidad en Colombia tuvo lugar con el


advenimiento del telégrafo traído al país por el presidente Manuel Murillo Toro en
1865. Por esta época, como hemos visto, la luz de arco con electrodos de grafito
ya había iniciado su desarrollo. Las primeras locomotoras que llegaron al país en
1870 y concretamente a Antioquia en 1875 dispusieron de este tipo de
iluminación.

El alumbrado público en Bogotá, siguió los mismos pasos de las otras capitales
del mundo. Pero basta leer la publicación de Enrique Santos Molano y Eugenio
Gutierrez Cely, patrocinada por la anterior EEEB, sobre la transición desde las
velas de sebo hasta la moderna luz eléctrica para observar la gran controversia
que iba originando a través del tiempo la escogencia de la mejor alternativa.

Es así como el 7 de diciembre de 1889 se inauguró en Bogotá el alumbrado


público eléctrico con lámparas de arco alimentadas por generadores de CD
(dínamos) operados por la Compañía The Bogotá Electric Light Co. con vapor
como fuente primaria de energía para mover las turbinas. Sin embargo Bogotá ya
tenía una planta eléctrica instalada en 1879 en la Casa de la Moneda. Constaba
de una pequeña caldera y un motor de vapor de un solo cilindro que movía un
generador de CD para los motores de las máquinas acuñadoras de monedas.
Cabe advertir que Panamá alcanzó a adelantarse en dos meses a Bogotá en el
conocimiento de la luz eléctrica, ya que el 21 de septiembre de 1889 empezó a
funcionar en su territorio una central de vapor que utilizaba carbón mineral
importado de los Estados Unidos.

1.8.1 Bucaramanga pionera

A Panamá y Bogotá siguió Bucaramanga que el 1 de septiembre de 1891 inauguró


el servicio de alumbrado eléctrico gracias al impulso de los señores Julio Jones
Benítez y Reinaldo Goelkel Jones. Su mérito es aún mayor si se tiene en cuenta
que fueron los pioneros de la hidroelectricidad en el país, pues las dínamos eran
impulsadas con turbinas hidráulicas aprovechando las aguas del río Suratá.
Igualmente fueron los primeros en Colombia en utilizar las bombillas de luz
incandescente para iluminar el interior de los hogares, mientras seguían
empleando en el alumbrado público las lampara de arco voltaico.

A las tres ciudades anteriores siguió Barranquilla en 1892 y al año siguiente


Cartagena y Santa Marta todas con centrales termoeléctricas.

1.8.2 Y Medellín qué?

Aunque desde 1885 el Concejo empezó a recibir propuestas para instalar el


alumbrado público con base en lámparas de gas suministrado desde las minas de
carbón y hulla de Angelópolis las controversias y los muchos debates presentados
hicieron abortar todos estos planes. La vocación de la hidroelectricidad primó y
fue así como el 30 de noviembre de 1895 se formalizó la constitución de la
sociedad denominada Compañía Antioqueña de Instalaciones Eléctricas con el fin
de establecer la luz eléctrica en Medellín aprovechando la quebrada Santa
Helena. Esta empresa se constituyó con 2/3 de capital del Departamento y del
Municipio y 1/3 de particulares. Fue su primer gerente el Doctor y General Don
Marceliano Velez B.

La empresa adquirió 4 generadores de CD de 25 Kw. cada uno para las lámparas


de arco y 3 generadores de C.A. de 50 Kw. C/u. a 2300 Voltios, para las lámparas
incandescentes del interior de las edificaciones y para fuerza motriz. Se construyó
en el paraje las Perlas y no tenía embalse regulador. En total se recibieron 280
solicitudes de suscriptores para 3000 lámparas. Además se instalaron 150
lámparas de arco para las calles de la ciudad. La maquinaria hidráulica se
contrató con la firma The Pelton Water Wheel Company por un valor de $14.615 y
la maquinaria eléctrica con la General Electric por $30.140, contabilizados el resto
de las obras y los equipos, la central tuvo un costo total de $139.372 incluido el
transporte. El jueves 7 de julio de 1898 se inauguró la planta y el consiguiente
alumbrado. La primera ampliación se hizo en 1904 con la adición de un nuevo
generador de 50 Kw. Siguieron una serie de mejoras y ensanches como el
cambio de las lámparas de arco por bombillas incandescentes y el aumento de
capacidad hasta completar 500 Kw. en 1918.

Posteriormente a raíz de un intenso verano se instaló en la Placita de Flores en


febrero de 1916 una planta de vapor de 300Kw. operada con carbón de Amagá.

En 1920 se realiza la municipalización de los diferentes servicios públicos y la


conformación de las Empresas Municipales.

En 1921 se inaugura la Central Hidroeléctrica de Piedras Blancas aprovechando la


construcción del acueducto municipal. Se instalaron 2 unidades pelton de 500 Kw.
Este mismo año sale de servicio la planta de vapor pero en 1922 se moderniza
Santa Helena al salir de servicio los 7 generadores antiguos y reemplazarlos por
una unidad de 500 Kw. En 1922 se amplía Piedras Blancas con otra unidad de
500 Kw. quedando el sistema con 2000 Kw. aunque nunca se podía generar al
máximo por falta de agua.

Esto dio origen, aunque ya se había decidido construir Guadalupe y mientras se


concluía la construcción, a adquirir una nueva planta de vapor en 1928 con una
capacidad de 600 Kw. que se instaló en el llamado puente de Guayaquil.

Para aprovechar la caída entre la planta de Piedras Blancas y el tanque de


almacenamiento de agua del Orfelinato se construyó en 1929 una nueva planta
con capacidad de 500 kw. En ese mismo año se amplió la planta de vapor de
Guayaquil en 1000 kw. Alcanzándose una capacidad instalada del sistema de
Medellín de 4100 kw. Es interesante observar que esta planta del Orfanato que
hoy llamamos la “maquinita auxiliar” está instalada en Riogrande I alimentando sus
servicios auxiliares con excelente comportamiento y confiabilidad.

El 12 de octubre de 1932 se inaugura la primera etapa de Guadalupe l con 2


generadores de 5000 kw. cada uno, es decir más del doble de lo que se tenía
instalado en esa oportunidad, quedando así el sistema en 14.100 kw. A su vez
sale definitivamente de servicio en 1934 la central de Santa Helena con sus 500
kw. Posteriormente, en 1938 y 1939 se instalan otras 2 unidades de 10000 kw. en
Guadalupe I. En 10 años el sistema se había multiplicado por 8 y finalmente en
octubre de 1943 se instala la última unidad también de 10000 kw. quedando
Guadalupe l con una capacidad final de 40000 kw.

La construcción de la planta Guadalupe fue una hazaña digna de figurar al lado de


las grandes realizaciones de la región, como el túnel de La Quiebra o la carretera
al mar, fue la principal escuela en que por largos años se formaron obreros,
empleados e ingenieros de nuestra Empresa. Fue inaugurada en una fecha
simbólica, el doce de octubre de 1932. Lo que siguió a cargo de la Empresa
Municipal de Medellín es de todos bien conocido. Vale la pena sí, mencionar que
el ejemplo de Medellín movió, como era de esperar, a varios municipios de
Antioquia a instalar sus plantas muy temprano en el siglo XX. Así, en 1926, ya
existía servicio eléctrico en por lo menos 22 municipios del Departamento con un
total de 1642 kw. Mucho tuvo que ver el ferrocarril de Antioquia, la minería, la
expansión cafetera y el espíritu cívico de los Concejos municipales.

1.8.3 El resto del país

Las penurias de la capital del país con su planta de vapor desde 1889 en que se
instaló no fueron pocas. Por esta razón y quizá por el ejemplo de Medellín, el 12
de marzo de 1898 los hermanos Santiago y Miguel Samper Brush constituyeron la
sociedad Samper Brush Cía. que ese mismo año cambio de denominación por el
de Energía Eléctrica de Bogotá. La empresa compró en Italia 2 generadores
trifásicos de 305 KVA, 6700 voltios para ser instalados en el sitio conocido como
El Charquito sobre el río Bogotá, un kilometro arriba del Salto de Tequendama. El
7 de agosto de 1900 en plena guerra de los mil días se inauguró esta Central.
Para el año 1908 se tenían instalados 3635 KVA incluyendo un grupo térmico de
1785 KVA. Tres años más tarde se construyó la represa de Alicachín cerca de
Soacha para regular las aguas y en ese mismo año el Municipio compró a un
particular el viejo tranvía que operaba con tracción animal desde 1884 el cual fue
electrificado. Esto y la modernización de su iluminación hizo crecer la demanda,
pero la escasez de agua era un limitante lo que hizo que la expansión continuara
por un tiempo con base en plantas térmicas hasta que en 1927 entró en operación
lo que se llamó la Central El Salto con 2 unidades pelton de 1800 kw para la cual
se construyó el embalse del Muña.

Sin embargo la electricidad en la capital seguía en manos de los particulares


cuyos problemas económicos afectaban la prestación adecuada del servicio. Esto
originó que el gobierno en 1938 expidiera la ley 26 del mismo año en la cual se
declaraba la energía eléctrica servicio público esencial y promovía la adquisición
por parte de la nación, los departamentos y los municipios de las empresas de
producción, conducción y distribución de la energía eléctrica, teléfonos y
acueducto.

De una forma consecuente con lo anterior, Las Empresas Unidas Energía de


Bogotá adquirieron a la familia Samper y a la familia Dávila Pumarejo sus
empresas de energía que sumaban una capacidad de 12165 kw. e iniciaron los
trabajos para construir una central hidroeléctrica en el Salto de Tequendama que
más tarde se denominó Salto l, inaugurada en 1941 con 20000 kw. A lo largo de
los años continuó ensanchándose hasta que en 1951 terminó de equiparse para
una capacidad total de 55500 kw.

En el resto del país, muchas poblaciones y ciudades siguieron instalando su


servicio eléctrico mediante pequeñas plantas locales la mayoría menores de 1000
kw. En lo que se refiere a Antioquia, al amparo de la citada ley, en 1939 fue
creada la Cooperativa de Municipalidades con el fin de planificar e impulsar la
construcción de plantas eléctricas y acueductos. Este organismo impulsó
decididamente la electrificación del Departamento dando lugar a que en 1958 se
creara la Electrificadora de Antioquia que la relevó de esta tarea específica. La ley
26 del año 38 y estos ejemplos continuaron impulsando la creación de sociedades
semejantes en el resto del país.

El impulso de la electrificación del país era tan grande que un estudio contratado
por el gobierno del presidente Lleras Camargo con la EDF(Electricidad de Francia)
en 1961 mostraba que en el período 1954 a 1962 el incremento en la capacidad
instalada del país había sido del 12% anual. Un nuevo estudio también contratado
con la EDF elaboró el plan de electrificación 1965-1975 en el cual se
recomendaba un organismo nacional que coordinara las empresas regionales. A
su vez el Banco Mundial le insistió al gobierno del entonces presidente LLeras
Restrepo sobre la necesidad de una red de alto voltaje que uniera los 3 vértices
Bogotá, Medellín y Cali con el nodo en Manizales, recomendación que se puso en
práctica al inaugurarse oficialmente en 1971 la red a 220 KV. Cada nueva planta
que se inauguraba era un hito más pero indudablemente el que se marcó con esta
interconexión ha sido decisivo en el proceso de electrificación nacional.

Baste decir que en la década del 70 se duplicó la capacidad instalada del país al
pasar de 2078 Mw. con que se contaba en el año 1970 a 4250 Mw. en al año 79,
con una inmensa inversión del Estado por supuesto. Y en cuanto al proceso de
interconexión de las diferentes regiones del país el hito más significativo lo marcó
la interconexión con la Costa Atlántica, el primer circuito de los cuales se inauguró
en 1982 con la línea a 500 KV. San Carlos–Cerromatoso-Chinú-Sabanalarga con
una extensión de 524 km. y 1091 torres. Unos años después se puso en servicio
el segundo circuito con un trazado paralelo y pasando por las mismas
subestaciones.

Los acontecimientos que se originaron a partir de la expedición de las leyes


eléctrica y de servicios públicos domiciliarios (leyes 143 y 142 de 1994
respectivamente) introdujeron cambios profundos en el esquema de planeación de
la expansión y en la comercialización de la energía.

Att. Juan Carlos Toro L.

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