Cuentos
1. El niño y los clavos
Había un niño que tenía muy mal carácter. Un día, su padre le dio una bolsa con clavos y le dijo que cada vez
que perdiera la calma, clavase un clavo en la cerca del patio de la casa. El primer día, el niño clavó 37 clavos.
Al día siguiente, menos, y así el resto de los días. Él pequeño se iba dando cuenta que era más fácil controlar
su genio y su mal carácter que tener que clavar los clavos en la cerca. Finalmente llegó el día en que el niño
no perdió la calma ni una sola vez y fue alegre a contárselo a su padre. ¡Había conseguido, finalmente,
controlar su mal temperamento! Su padre, muy contento y satisfecho, le sugirió entonces que por cada día
que controlase su carácter, sacase un clavo de la cerca. Los días pasaron y cuando el niño terminó de sacar
todos los clavos fue a decírselo a su padre.
Entonces el padre llevó a su hijo de la mano hasta la cerca y le dijo:
– “Has trabajo duro para clavar y quitar los clavos de esta cerca, pero fíjate en todos los agujeros que
quedaron. Jamás será la misma. Lo que quiero decir es que cuando dices o haces cosas con mal genio,
enfado y mal carácter dejas una cicatriz, como estos agujeros en la cerca. Ya no importa que pidas perdón. La
herida siempre estará allí. Y una herida física es igual que una herida verbal. Los amigos, así como los padres
y toda la familia, son verdaderas joyas a quienes hay que valorar. Ellos te sonríen y te animan a mejorar. Te
escuchan, comparten una palabra de aliento y siempre tienen su corazón abierto para recibirte”.
Las palabras de su padre, así como la experiencia vivida con los clavos, hicieron con que el niño reflexionase
sobre las consecuencias de su carácter. Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.
Carrera de zapatillas
Cuento corto Carrera de zapatillas
Había llegado por fin el gran día. Todos los animales del bosque se levantaron temprano porque ¡era el día
de la gran carrera de zapatillas! A las nueve ya estaban todos reunidos junto al lago. También estaba la jirafa,
la más alta y hermosa del bosque. Pero era tan presumida que no quería ser amiga de los demás animales,
así que comenzó a burlarse de sus amigos:
– Ja, ja, ja, ja, se reía de la tortuga que era tan bajita y tan lenta.
– Jo, jo, jo, jo, se reía del rinoceronte que era tan gordo.
– Je, je, je, je, se reía del elefante por su trompa tan larga.
Y entonces, llegó la hora de la largada. El zorro llevaba unas zapatillas a rayas amarillas y rojas.
La cebra, unas rosadas con moños muy grandes. El mono llevaba unas zapatillas verdes con lunares
anaranjados. La tortuga se puso unas zapatillas blancas como las nubes. Y cuando estaban a punto de
comenzar la carrera, la jirafa se puso a llorar desesperada. Es que era tan alta, que ¡no podía atarse los
cordones de sus zapatillas!
– “Ahhh, ahhhh, ¡qué alguien me ayude!” – gritó la jirafa.
Y todos los animales se quedaron mirándola. El zorro fue a hablar con ella y le dijo:
– “Tú te reías de los demás animales porque eran diferentes. Es cierto, todos somos diferentes, pero todos
tenemos algo bueno y todos podemos ser amigos y ayudarnos cuando lo necesitemos”.
Entonces la jirafa pidió perdón a todos por haberse reído de ellos. Pronto vinieron las hormigas, que
treparon por sus zapatillas para atarle los cordones. Finalmente, se pusieron todos los animales en la línea de
partida. En sus marcas, preparados, listos, ¡YA! Cuando terminó la carrera, todos festejaron porque habían
ganado una nueva amiga que además había aprendido lo que significaba la amistad.
"Un conejo en la vía"
Cuento corto Un conejo en la vía
Daniel se divertía dentro del coche con su hermano menor, Carlos. Iban de paseo con sus padres al Lago
Rosado. Allí irían a nadar en sus tibias aguas y elevarían sus nuevas cometas. Sería un paseo inolvidable. De
pronto el coche se detuvo con un brusco frenazo. Daniel oyó a su padre exclamar con voz ronca:
– “¡Oh, mi Dios, lo he atropellado!”.
– “¿A quién, a quién?”, le preguntó Daniel.
– “No se preocupen”, respondió su padre. – “No es nada”.
El auto inició su marcha de nuevo y la madre de los chicos encendió la radio, empezó a sonar una canción de
moda en los altavoces.
– “Cantemos esta canción”, dijo mirando a los niños en el asiento de atrás.
La mamá comenzó a tararear una canción. Sin embargo, Daniel miró por la ventana trasera y vio tendido
sobre la carretera a un conejo.
– “Para el coche papi”, gritó Daniel. “Por favor, detente”.
– “¿Para qué?”, respondió su padre.
– “¡El conejo se ha quedado tendido en la carretera!”.
– “Dejémoslo”, dijo la madre. “Es solo un animal”.
– “No, no, detente. Debemos recogerlo y llevarlo al hospital de animales”. Los dos niños estaban muy
preocupados y tristes.
– “Bueno, está bien”, dijo el padre dándose cuenta de su error.
Y dando la vuelta recogieron al conejo herido. Sin embargo, al reiniciar su viaje una patrulla de la policía les
detuvo en el camino para alertarles sobre que una gran roca había caído en el camino y que había cerrado el
paso.
Entonces decidieron ayudar a los policías a retirar la roca. Gracias a la solidaridad de todos pudieron dejar el
camino libre y llegar a tiempo al veterinario, donde curaron la pata al conejo. Los papás de Daniel y Carlos
aceptaron a llevarlo a su casa hasta que se curara. Y unas semanas más tarde toda la familia fue a dejar al
conejito de nuevo en el bosque. Carlos y Daniel le dijeron adiós con pena, pero sabiendo que sería más feliz
estando en libertad.
La sepultura del lobo
Cuento corto La sepultura del lobo
Hubo una vez un lobo muy rico pero muy avaro. Nunca dio ni un poco de lo mucho que le sobraba. Sin
embargo, cuando se hizo viejo, empezó a pensar en su propia vida, sentado en la puerta de su casa. Un
burrito que pasaba por allí le preguntó:
– “¿Podrías prestarme cuatro medidas de trigo, vecino?”. “Te daré ocho, si prometes velar por mi sepulcro
en las tres noches siguientes a mi entierro”.
– “Está bien”, dijo el burrito.
A los pocos días el lobo murió y el burrito fue a velar su sepultura. Durante la tercera noche se le unió el pato
que no tenía casa. Y juntos estaban cuando, en medio de una espantosa ráfaga de viento, llego el aguilucho y
les dijo:
– “Si me dejáis apoderarme del lobo os daré una bolsa de oro”. “Será suficiente si llenas una de mis botas”, le
dijo el pato, que era muy astuto.
El aguilucho se marchó para regresar enseguida con un gran saco de oro, que empezó a volcar sobre la bota
que el sagaz pato había colocado sobre una fosa. Como no tenía suela y la fosa estaba vacía no acababa de
llenarse. El aguilucho decidió ir entonces en busca de todo el oro del mundo. Y cuando intentaba cruzar un
precipicio con cien bolsas colgando de su pico, cayó sin remedio.
– “Amigo burrito, ya somos ricos”, dijo el pato.
– “La maldad del aguilucho nos ha beneficiado. Y ahora nosotros y todos los pobres de la ciudad con los que
compartiremos el oro nunca más pasaremos necesidades”, dijo el borrico.
Así hicieron y las personas del pueblo se convirtieron en las más ricas del mundo.
Consepto:Los cuentos son relatos breves que suelen tener una moraleja o una enseñanza. A veces son
realistas y otras veces son más inventados o fantásticos. Los cuentos infantiles son un tipo de cuentos que
suelen ser enriquecedores y divertidos para niños, y usualmente contienen personajes animados y un
mensaje positivo. Algunos cuentos infantiles más conocidos son los de la Granja de los animales.
Leyendas
La leyenda del maíz
Cuenta la leyenda que, antes de la llegada del Dios Quetzalcóatl, los aztecas solo se alimentaba de raíces y
algún que otro animal que podían cazar.
El maíz era un alimento inaccesible porque estaba oculto en un recóndito lugar situado más allá de las
montañas.
Los antiguos dioses intentaron por todos los modos acceder quitando las montañas del lugar, pero no
pudieron conseguirlo. Entonces, los aztecas recurrieron a Quetzalcóatl, quien prometió traer maíz. A
diferencia de los dioses, este utilizó su poder para convertirse en una hormiga negra y, acompañado de una
hormiga roja, se marchó por las montañas en busca del cereal.
El proceso no fue nada fácil y las hormigas tuvieron que esquivar toda clase de obstáculos que lograron
superar con valentía. Cuando llegaron a la planta del maíz, tomaron un grano y regresaron al pueblo. Pronto,
los aztecas sembraron el maíz y obtuvieron grandes cosechas y, con ellas, aumentaron sus riquezas. Con
todos los beneficios, se cuenta, que construyeron grandes ciudades y palacios.
Desde aquel momento, el pueblo azteca adora al Dios Quetzalcóatl, quien les trajo el maíz y, con ello, la
dicha.
Leyenda del hilo rojo del destino
Cuenta una antigua leyenda que, hace muchos años, un emperador invitó a una poderosa bruja que tenía la
capacidad para ver el hilo rojo del destino.
Cuando la hechicera llegó a palacio, el emperador le pidió que siguiera el hilo rojo de su destino y lo
condujera hacia la que sería su esposa. La bruja accedió y siguió el hilo, desde el dedo meñique del
emperador, que la llevó hacia un mercado. Allí se detuvo frente a una campesina en cuyos brazos sostenía a
un bebé. El emperador, enojado, pensó que se trataba de una burla de la bruja e hizo caer a la joven al suelo,
provocando que la recién nacida se hiriera la frente. Luego, ordenó que los guardias se llevaran a la bruja y
pidió su cabeza.
Años después, el emperador decidió casarse con la hija de un poderoso terrateniente a la que no conocía.
Durante la ceremonia, al ver por primera vez el rostro de su futura esposa, el emperador observó una cicatriz
peculiar en su frente.
Leyenda del Kamshout y el otoño
En Tierra de Fuego hubo un tiempo en que las hojas de los árboles eran siempre verdes. Un joven que vivía
allí, Kamshout, partió a un lugar lejano a hacer un rito de iniciación al llegar a la madurez. Tardó mucho
tiempo en volver y el resto de habitantes lo habían dado por muerto.
Un día, Kamshout apareció y contó a sus paisanos que venía de un lugar donde los árboles perdían sus hojas
en otoño y, en primavera, surgían hojas verdosas. Nadie creyó sus palabras y sus paisanos se burlaron de él.
Kamshout, enfadado, se marchó al bosque y desapareció durante un tiempo. Pronto, reapareció convertido
en un loro vestido con plumas verdes y rojas.
Llegó el otoño y Kamshout tiñó las hojas con sus plumas rojas, estas cayeron al suelo. Los habitantes
pensaron que los árboles estaban enfermos y morirían. Kamshout no pudo contener la risa.
En primavera surgieron hojas verdosas. Desde entonces, los loros se ríen de los humanos para vengarse de la
burla hacia Kamshout, su antepasado
Consepto
Las leyendas son relatos que a menudo se basan en hechos históricos reales, pero también pueden ser
mitológicos o fantásticos. Normalmente, las leyendas incluyen a personajes históricos o famosos que se han
convertido en mitos. Se caracterizan por su estructura narrativa, con una moraleja o una enseñanza. Un
ejemplo de leyenda es la de la llorona.
Canción
Tengo una muñeca vestida de azul,
con su camisita y su canesú.
La saqué a paseo y se me constipó,
la tengo en la cama con mucho dolor.
Esta mañanita me dijo el doctor,
que le de jarabe con el tenedor.
Dos y dos son cuatro, cuatro y dos son seis,
seis y dos son ocho, y ocho dieciséis,
y ocho veinticuatro, y ocho treinta y dos.
Ánimas benditas me arrodillo yo.
EL COCHERITO LERÉ:
El cocherito, leré
me dijo a noche, leré,
que si quería, leré
montar en coche, leré.
Y yo le dije, leré
con gran salero, leré.
no quiero coche, leré
que me mareo, leré.
El nombre de María
que cinco letras tiene:
la M, la A, la R, la I, la A.
MA-RÍ-A.
Consepto
La canción es un texto breve, con una melodía y una estructura formal.
Normalmente, las canciones tienen dos partes, la estrofa y la estribillo. Los
temas de las canciones pueden ser muy variados, desde la expresión de
sentimientos hasta una historia. Hay canciones infantiles, pop, clásicas,
folclóricas, etc. Un ejemplo de canción es "Bésame Mucho".
Fábula
El perro y su reflejo
La canción es un texto breve, con una melodía y una estructura formal.
Normalmente, las canciones tienen dos partes, la estrofa y la estribillo. Los
temas de las canciones pueden ser muy variados, desde la expresión de
sentimientos hasta una historia. Hay canciones infantiles, pop, clásicas,
folclóricas, etc. Un ejemplo de canción es "Bésame Mucho".
Moraleja
Valora lo q tienes y no lo pierdas por envidiar los de los demás
El murciélago y la comadreja
Un murciélago cayó al suelo y de inmediato fue atrapado por una comadreja
que detestaba las aves. Viéndose a punto de perecer, le suplicó a la
comadreja que lo dejara vivir. La comadreja se negó, diciendo que era su
naturaleza ser enemiga de todas las aves. Resuelto a no darse por vencido, el
murciélago le aseguró que no era un ave sino un ratón. Dudosa, la comadreja
se acercó al murciélago y al notar que este no tenía plumas, lo dejó en
libertad.
A los pocos días, el murciélago volvió a caer al suelo y fue atrapado por otra
comadreja. Sin embargo, esta comadreja sentía una gran hostilidad hacia los
ratones. Nuevamente, el murciélago rogó por su vida. La comadreja se negó,
afirmando que desde el día de su nacimiento es enemiga de todos los
ratones. El murciélago le aseguró que no era un ratón sino un ave. La
comadreja se acercó al murciélago y al observar sus alas, lo dejó volar. Fue así
como el murciélago escapó dos veces.
Moraleja: Es de sabios adaptarse a las circunstancias.
Consepto
Las fábulas son narraciones cortas con personajes que normalmente son
animales. Estos animales tienen características humanas, como sentimientos
y pensamientos. Las fábulas son narraciones didácticas, en las que se enseña
una lección moral o una enseñanza a través de una historia. Un ejemplo de
una fábula es el cuento de “El zorro y el cisne”.
Trabalenguas
Juego un juego que juegas que juego porque quiero jugar ese juego
que juegas y que ahora juego por que me gusta jugar el juego.
Si tu gusto gustara del gusto que gusta mi gusto,
mi gusto gustaría del gusto que gusta tu gusto.
Pero como tu gusto no gusta del gusto que gusta mi gusto,
mi gusto no gusta del gusto que gusta tu gusto.
Un trabalengüista muy trabalenguoso creó un trabalenguas muy
trabalenguado que ni el mejor destrabalengüista podría
destrabalenguar. Un trabalengüista que muy bien sabe
trabalengüisar, creó un trabalenguas que nadie podrá
destrabalengüisar.
Consepto
Los trabalenguas son un tipo de juego de palabras. La característica
principal de los trabalenguas es que son difíciles de decir, porque
suenan muy parecidos. La dificultad es decirlos sin equivocarse. Los
trabalenguas suelen ser de varias líneas, con palabras de la misma
familia lingüística y sonido. Un ejemplo de trabalenguas es “Fresas
frescas en el fres
Adivinanzas:
Soy blanca, blanquita como la nieve y si me bebes mucho calcio te
puedo dar pero primero me debes ordeñar.
R: la leche.
Si hablas desaparezco q soy?
R: el silencio.
Cuando me necesitas me aprietas y cuando no me necesitas me
aflojas.
R: los zapatos.
Consepto
Las adivinanzas son un tipo de juego de palabras. El objetivo es
responder a una pregunta, teniendo como único indicio una serie
de pistas. Los personajes suelen ser personas o animales, y se
describen partes de ellos con la intención de que el oyente adivine
de qué se trata.
Chistes
¿Qué le dijo un mosquito a un grupo de niños?
“No aplaudan que todavía no es mi cumpleaños”.
¿Por qué un huevo fue al banco a pedir dinero prestado?
Porque estaba quebrado.
¿Qué le dice una pared a otra pared?
Nos vemos en la esquina.
Consepto
Los chistes son anécdotas cortas, que se suelen contar con la
finalidad de causar una reacción de risa en la audiencia. Se
caracterizan por su brevedad, por ser divertidos y por inducir a la
risa de una forma inesperada. El chiste se compone por un set-up,
una parte de la anécdota en la que se plantea una situación, y el
punchline, la parte que produce la sorpresa y la risa
Refranes
.El que tiene boca se equivoca.
.Quien tiene un amigo tiene un tesoro.
.Preguntando se llega a Roma.
.No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
.Amor de madre, ni la nieve le hace enfriarse.
Consepto
Los refranes son frases o expresiones populares que representan
una verdad moral o práctica. Suelen ser cortas y se refieren a
situaciones habituales en la vida. Hay refranes de origen antiguo y
otros más modernos. Algunos ejemplos de refranes son: "A caballo
regalado no se le miran los dientes", "La más barata sale cara",
"Bien está lo que bien acaba" o "Quien calla, otorg
Integrante: Yulieska Vanessa Gómez Baquedano