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Bases moleculares del cáncer y oncogenes

Este documento describe las bases moleculares de las neoplasias. Explica que el cáncer es una enfermedad genética causada por alteraciones en protooncogenes, genes supresores de tumores y genes que regulan la apoptosis y la reparación del ADN. También describe las características de las células cancerígenas como su origen clonal, inmortalidad e inestabilidad genética. Finalmente, señala que las alteraciones epigenéticas y genéticas contribuyen a la carcinogénesis alterando la expresión génica sin cambiar la sec

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Bases moleculares del cáncer y oncogenes

Este documento describe las bases moleculares de las neoplasias. Explica que el cáncer es una enfermedad genética causada por alteraciones en protooncogenes, genes supresores de tumores y genes que regulan la apoptosis y la reparación del ADN. También describe las características de las células cancerígenas como su origen clonal, inmortalidad e inestabilidad genética. Finalmente, señala que las alteraciones epigenéticas y genéticas contribuyen a la carcinogénesis alterando la expresión génica sin cambiar la sec

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NEOPLASIAS

BASES MOLECULARES
Un tumor es una masa normal de tejido de crecimiento prácticamente autónomo que supera
el de los tejidos normales. Lo podemos diferenciar de las proliferaciones no neoplásicas
porque el crecimiento de los tumores persiste cuando cesan los estímulos que dieron lugar al
cambio, sin embargo, en las proliferaciones no neoplásicas al cesar los estímulos cesa el
crecimiento.

El cáncer es una enfermedad genética. En la mayor parte de los casos, los agentes ambientales
externos provocan lesiones genéticas en las células somáticas que dan lugar a la aparición del
cáncer. Pero en otras ocasiones las alteraciones genéticas son hereditarias. Se puede definir
cáncer como un trastorno celular que se caracteriza por un acúmulo progresivo de células, que
es consecuencia de una proliferación celular excesiva que no se compensa con una pérdida
celular adecuada, y las células acaban invadiendo y dañando los tejidos del organismo.

Las células anormales mueren más rápido que las normales, aun así, la tasa de muerte celular
no es suficiente para compensar la formación de células nuevas.

Las lesiones genéticas pueden afectar a cuatro tipos de genes: protooncogenes promotores del
crecimiento, genes supresores del tumor que inhiben su crecimiento, genes que regulan la
apoptosis y genes que regulan la reparación del DNA.
Las células cancerígenas tienen una serie de características específicas:

Origen clonal. Los tumores se desarrollan como una progenie clonal a partir de una única
célula progenitora dañada genéticamente. Aunque en algunos casos, hay cánceres que se
pueden desarrollar a partir de múltiples clones malignos.

Inmortalidad. Las células normales tienen un número limitado de ciclos reproductivos que
realizan para diferenciarse. Sin embargo, las células cancerígenas pueden proliferar
indefinidamente dando lugar a una fuente inagotable de células precursoras. La inmortalidad
de las células puede comprobarse observando los telómeros de los cromosomas, ya que, en las
células normales, éste se va acortando conforme la célula se va diferenciando; por el contrario,
las células cancerígenas mantienen constante la longitud de los telómeros y la célula
permanece inmortal, debido a que la producción de telomerasa se mantiene en estas células,
aunque se diferencien.

Inestabilidad genética. Es consecuencia de defectos en la detección y reparación del ADN que


produce heterogeneidad de las células cancerígenas.

Pérdida de la inhibición por contacto y del crecimiento dependiente de anclaje. Las células
normales solo se dividen en un cultivo si están ancladas a un sustrato sólido al que se puedan
adherir. Además, dejan de dividirse cuando forman una monocapa continua, aunque el medio
de cultivo cumpla todas las condiciones adecuadas para la división. Por el contrario, las células
cancerígenas no necesitan un sustrato al que adherirse, pueden proliferar en un cultivo
semisólido, y continúan dividiéndose, aunque formen una monocapa.

Proliferación progresivamente independiente de factores de crecimiento y nutrientes.

Metástasis. Es una característica del cáncer que no poseen ni los tejidos normales ni los
tumores benignos. Consiste en la pérdida o anomalía de proteínas celulares que se encargan
de la adhesión a la matriz extracelular, anomalías en la interacción entre células unión anormal
a la membrana basal, etc.

Por tanto, el cáncer es el resultado de mutaciones somáticas. La carcinogénesis es un proceso


que consta de varias etapas y recibe el nombre de progresión tumoral. La progresión a nivel
genético es la acumulación de mutaciones sucesivas, ya que una única mutación somática no
es suficiente para que se desarrolle un cáncer. Para que aparezca un tumor es necesario que se
pierdan los controles múltiples ejercidos por las tres categorías de genes: oncogenes, genes
supresores del cáncer y genes reguladores de la apoptosis. La acumulación de estas
mutaciones es una consecuencia de la inestabilidad genética de las células anormales.

La mayoría de las neoplasias son consecuencia de un agente cancerígeno que provoca


alteraciones en el ADN. Algunos de estos agentes cancerígenos son:

Tabaco: el riesgo de cáncer de pulmón es de 10 a 20 veces mayor en fumadores que en no


fumadores; el 90% de las muertes por cáncer de pulmón se deben a este hábito. Además,
también provoca canceres del tracto respiratorio superior, tracto genitourinario, tracto
gastrointestinal y páncreas.

Radiaciones ionizantes: estas radiaciones tienen un gran potencial para inducir mutaciones. La
radiaciones de partículas son más cancerígenas que las radiaciones electromagnéticas (rayos X
o gamma).
Radiación no ionizante: la radiación UV natural procedente del sol puede provocar cáncer de
piel. Puede aparecer una lesión del ADN por la formación de dímeros de pirimidina.

Carcinógenos químicos: algunos de estos agentes son:

 Agentes alquilantes: como la ciclofosfamida o el busulfán usados en tratamiento del


cáncer.
 Hidrocarburos aromáticos: presente en el humo de los cigarrillos.
 Colorantes azo: colorante de anilina usado en la industria del caucho.
 Carcinógenos naturales
 Nitrosaminas y amidas: pueden sintetizarse en el aparato gastrointestinal e inducen la
aparición del cáncer gástrico.

Además de los agentes cancerígenos mencionados, la aparición de un cáncer también puede


estar determinada por virus DNA y RNA. Distintos virus hacen que se desarrolle cáncer en
animales; y algunos intervienen en el cáncer humano, pero para que las células se hagan
malignas se requiere además mutaciones de genes celulares, deciencia o estimulación del
sistema inmune y otras infecciones virales.

Los virus implicados en la formación de tumores pueden ser:

1. Virus ADN:

A) Papovavirus: HPV 16 / 18-31 / 33, 35, 39, 45 / 51, 52, 56, 58 / 59, 68, 73, 82 / 26, 53, 68 /

B) Poliomavirus: SV-40, adenovirus, poxvirus, VHB

C) Herpesvirus: Virus de Epstein-Barr, Herpes simples tipo 2

2. Virus ARN: retrovirus

A) Virus transformante de acción rápida: Virus del sarcoma de Rous (VSR)

B) Virus transformante de acción lenta (lentivirus): Virus de la leucemia aviar (ALV)

C) HTLV

IMPORTANCIA DE LAS ALTERACIONES GENÉTICAS Y EPIGENÉTICAS


Las células adquieren diversos patrones de expresión génica durante la diferenciación para
adaptarse a un entorno cambiante. Las alteraciones epigenéticas y genéticas son consideradas
como 2 mecanismos independientes que participan en la aparición y progresión del cáncer. Los
mecanismos epigenéticos pueden ser tan importantes para los eventos biológicos como los
mecanismos genéticos, que no implican un cambio en la secuencia de ADN, pero si tienen un
importante papel en la modificación de la expresión génica. Durante la última década, la
investigación en las alteraciones epigenéticas en la progresión del cáncer ha sido mejorada
gracias a la aparición de nuevas tecnologías, para buscar aplicaciones en el diagnóstico y la
terapia de esta enfermedad. En esta revisión se discute la evidencia actual sobre el papel de
los mecanismos epigenéticos en la progresión de varios tipos de cáncer, destacando las
ventajas de la investigación de la epigenética en futuros nuevos tratamientos.

Alteraciones epigenéticas: contribuyen a la carcinogenia; dos mecanismos que determinan


qué genes se expresan y diferenciación entre células neoplásicas y normales. Son:
 Metilación de ADN: silenciamiento de genes supresores de tumores.
 Modificación de las histonas

RASGOS CELULARES Y MOLECULARES CARACTERÍSTICOS DEL CÁNCER


Todos los cánceres despliegan ocho cambios fundamentales en la fisiología celular, que
se consideran rasgos característicos del cáncer:

1. Autosuficiencia de las señales de crecimiento: Los tumores tienen la capacidad de proliferar


sin estímulos externos, en general como consecuencia de la activación oncógena.

2. Inestabilidad a las señales inhibidoras del crecimiento: Los tumores no responden a la


supresión del crecimiento muchas veces, ya que los genes supresores de tumores sufrieron
mutaciones con pérdida defunción y por lo tanto, las vías que evitan que el tumor se expanda,
se ven alteradas.

3. Alteración del metabolismo celular: Las células tumorales sufren una conmutación
metabólica hacia la glucólisis aeróbica (efecto denominado Warbug), que facilita la síntesis de
las macromoléculas y orgánulos requeridos para el crecimiento celular rápido.

4. Evasión de la apoptosis: Resistencia a la muerte celular programada.

5. Potencial ilimitado de replicación (inmortalidad): Pueden proliferar ilimitadamente. Evitan


la senescencia celular, que puede darse como una respuesta al estrés, y llevar a la célula a una
muerte celular programada.
6. Angiogenia sostenida: Para la obtención de nutrientes.

7. Capacidad para invadir y metastatizar: Las metástasis tumorales son la causa de la inmensa
mayoría de las muertes por cáncer, y se deben a la interacción entre los procesos intrínsecos a
las células tumorales y señales iniciadas por el entorno tisular.

8. Capacidad para evadir la respuesta inmunitaria del anfitrión: Las células tumorales cuentan
con una serie de alteraciones que les permite evitar la respuesta innata y adaptativa.

PROTOONCOGENES Y ONCOGENES CELULARES. MECANISMOS DE


ACTIVACIÓN DE LOS PROTOONCOGENES. PROTOONCOGENES Y
ONCOGENES CELULARES.
La génesis y el desarrollo tumoral, son el resultado de numerosas alteraciones moleculares que
se producen en el ADN y donde están implicados los oncogenes y los genes supresores
tumorales. Los oncogenes son genes dominantesque codifican para proteínas (oncoproteínas)
que regulan el crecimiento y la diferenciación celular pero que a través de variaciones en su
secuencia de nucleótidos por mutación, amplificación o reordenamiento cromosómico
adquieren capacidades tumorigénicas. La transformación de uno de los dos alelos de la célula
sirve para provocar una transformación neoplásica. Los genes supresores tumorales
(antioncogenes) son genes "recesivos" que sirven para regular la proliferación celular. Es
necesario la alteración en ambos alelos. Se ha incluido también a los genes mutadores,
responsables del proceso de replicación de ADN y cuya disfunción altera mediante mutaciones
a los oncogenes y a los genes supresores de tumores. Mientras que los genes que no han
sufrido transformación y realizan una actividad fisiológica normal se les denomina
protooncogenes. Existen dos procesos de activación de los protooncogenes, por la acción de
virus oncogénicos (oncogenes virales) o en tumores no producidos por virus (oncogenes
celulares). Los oncogenes se dividen en grupos en función de las propiedades bioquímicas que
presentan sus productos proteicos:

1. Factores de crecimiento.

2. Receptores.

3. Transductores de señales.

4. Activadores de la transcripción.

5. Relacionados con la regulación del


ciclo celular.

6. Reguladores de la apoptosis.

1.- FACTORES DE CRECIMIENTO Los


factores de crecimiento son
polipéptidos secretados por las células, cuya función es unirse a un receptor específico y
estimular el crecimiento celular. La activación de los protooncogenes supone una estimulación
autocrina (sobre la propia célula) o paracrina (sobre células vecinas) de la producción de
factores de crecimiento. Algunos ejemplos: el oncogén sis codifica para la cadena beta del
factor de crecimiento plaquetario (PDGF) liberado por las plaquetas durante la coagulación; el
oncogén Int-2 es un factor de crecimiento fibroblástico activado en carcinomas mamarios de
ratón.

2.- RECEPTORES DE LOS FACTORES DE CRECIMIENTO Son proteínas de la membrana


citoplasmática que presentan tres áreas o dominios:

 Dominio extracelular.
 Domino transmembrana.
 Dominio intracelular, también conocida como zona tirosin kinasa.

Transmiten información unidireccional desde la superficie de la célula, mediante la unión de


un factor de crecimiento específico, hasta la zona citoplasmática, donde la cascada de
reacciones bioquímicas iniciada en la zona tirosin quinasa, termina en el núcleo celular
estimulando la síntesis de material genético. Las alteraciones en estos receptores inducen a un
crecimiento anormal. Los mecanismos de activación oncogénica de los receptores de
crecimiento son, por ejemplo, la delección del dominio extracelular enerb B (virus de la
eritroblastosis aviaria). 3.- TRANSDUCTORES DE SEÑALES La transducción de señales consiste
en una cascada bioquímica que se inicia en el interior de la membrana citoplasmática y
termina en el núcleo de la célula, estimulando la síntesis de ADN. Destaca los oncogenes de la
familia ras (H-ras, K-ras, N-ras) que codifican proteínas de un peso molecular de 21 kDa
(genéricamente p21) y son proteínas relacionadas con el GTP. Estos genes se activan por
mutaciones puntuales específicas, localizadas en los codones 12, 13, 61 y son los más
frecuentes en los tumores humanos. La unión de ras-GTP es la forma activa de la proteína,
mientras que la unión ras-GDP, es la forma inactiva. Un estímulo externo es capaz de activar la
fosforilación de ras-GDP a ras-GTP, que actúa activando una cascada bioquímica intracelular en
la que están implicados numerosos protooncogenes, incrementado la síntesis de ADN. Ras
mutado (oncogénico) no reconoce la proteína GAPs, responsable de la inactivación de ras, por
lo que se produce un estímulo continuo de ras.

4.- ACTIVADORES DE LA TRANSCRIPCIÓN También denominados oncogenes nucleares. Se


caracterizan por codificar proteínas que se unen al ADN activando la transcripción de otros
genes, que estimularán la replicación del ADN de forma directa o indirecta. Dentro de este
grupo de genes se incluyen los genes supresores de tumores, la familia de genes myc
(participan en tumores de origen diverso), myb, fos, rel y ski.

5.- RELACIONADOS CON LA REGULACIÓN DEL CICLO CELULAR La proliferación celular es un


proceso regulado por unas enzimas denominadas quinasas dependientes de ciclinas (cyclin-
dependent kinase o CDK) capaces de fosforilar otras proteínas mediante la transferencia de
grupos fosfatos a aminoácidos específicos. La actividad de las CDK depende de la formación de
complejos con otras proteínas específicas del ciclo, como las ciclinas. La activación de las CDK
por su unión a las ciclinas genera una cascada de señales por fosforilación/ desfosforilación
que permite la transcripción y traducción de aquellos genes involucrados en la progresión del
ciclo celular. Cualquier cambio en estas enzimas estimula la proliferación celular desordenada.
En este proceso también intervienen genes supresores tumorales (p16) que inhibe la actividad
de las quinasas.

6.- REGULADORES DE LA APOPTOSIS La ejecución de una muerte programada está asociada a


una serie de características morfológicas y cambios bioquímicos. El proceso de apoptosis es de
central importancia para el desarrollo y mantenimiento de la vida. La apoptosis utiliza
mensajeros primarios o factores como el ligando Fas (Apo1-L ó CD95-L), TNF-alfa, IL-1 ó INF-
gamma que son reconocidos por receptores específicos de membrana. Una vez activados, los
receptores transeren la información al interior celular mediante un complejo sistema de
interacciones proteína-proteína, que termina en la activación de una cascada de proteasas
denominadas caspasas (sobre todo las caspasas-8 y -2) provocando la desconexión de los
sistemas de reparación del ADN y la activación de la nucleasa encargada de la degradación del
ADN. Este proceso depende de la presencia de los denominados death domain (DD). También
intervienen un gen supresor tumoral (p53).

MECANISMOS DE ACTIVACIÓN DE LOS PROTOONCOGENES

Se trata de la trasformación de una célula benigna, los proto-oncogenes, en tumoral, los


oncogenes, por cambios genéticos en la secuencia de nucleótidos de los genes que regulan el
crecimiento y la diferenciación. MUTACIONES La mutación supone un cambio hereditario en la
secuencia de nucleótidos de un organismo y puede o no tener consecuencias en el fenotipo
(manifestación externa y visual de las características de un organismo). El proceso por el cual
se adquiere una mutación se conoce como mutagénesis.

1. Mutaciones puntuales Es el tipo de mutación más frecuente. Supone el cambio de una base
nitrogenada por otra, o bien la inserción o la deleción de una base nitrogenada. Puede ser:

 Transiciones: cuando hay un cambio de una base púrica por otra púrica, o pirimidínica
por otra pirimidínica.
 Transversiones: cambio de una base púrica por una pirimidínica o viceversa. Los
efectos de una mutación puntual sobre el fenotipo celular pueden ser muy diversas. La
más conocida es la de la familia ras observada en numerosos tipos tumorales.

2. Inserciones (Frameshift) o delecciones: inclusión o pérdida de una base, con la consecuencia


de pérdida de lectura del código genético.

3. Amplificación génica: incremento en el número de copias de un gen dentro del genoma.


Implica alteraciones cromosómicas denominadas double-minute-chromosome (Dms), que son
estructuras microcromosómicas sin centrómeros que representan amplias regiones del ADN
genómico que contienes cientos de copias de un gen determinado. La amplificación conduce a
un incremento en la expresión del gen y generalmente se relaciona con un incremento de la
proliferación celular.

4. Translocaciones: implica roturas cromosómicas y su posterior unión en cromosomas


distintos. Este mecanismo produce proteínas quiméricas que pueden activar la síntesis de
productos anormales, como ocurre en las leucemias mieloides crónicas donde existe una
fusión entre los cromosomas 9-22 resultado de la unión de los genes c-abl (Cromosoma
Philadelphia). Otro ejemplo característico de la activación transcripcional es el que se produce
en el linfoma de Burkitt con el gen c-myc. 5. Sobreexpresión: existe un aumento de la
transcripción de un gen y de producción de proteínas.
GENES SUPRESORES DE TUMORES
Los protooncogenes promueven el crecimiento celular, pues bien, los genes supresores u
oncosupresores tienen una función antagónica a ésta: inhibir el crecimiento y división celular.
Una alteración monoalélica les vale para convertirse en oncogenes y muestra su fenotipo
transformante, sin embargo, los genes supresores deben perder o variar su capacidad
funcional y esto generalmente ocurre mediante la mutación en un alelo, asociada a la pérdida
del alelo restante.

Su función es prevenir o suprimir la tumorgénesis, parando la proliferación celular si hay


alguna mutación, ayudando a la reparación del DNA o conduciendo a la célula a la muerte
celular programada o apoptosis. Por tanto, cuando estos genes quedan inactivados, la célula
prolifera a su antojo sin detenerse ante mutaciones. El gen Rb fue descubierto como el primer
gen supresor en el estudio sobre el
retinoblastomas de Knudson. Hay
dos tipos de retinoblastoma, uno el
familiar, en el que se transmite un
alelo Rb mutado de forma
hereditaria y el otro alelo muta en
una edad muy temprana (ya que las
células de la retina proliferan
aproximadamente hasta los siete
años, por eso aparece en niños).
Esto es igual en la segunda forma, la
esporádica del retinoblastoma, pero
ésta es mucho menos frecuente ya
que debe darse una doble delección
en el brazo largo de ambos
cromosomas 13.

Por tanto, con esta hipótesis se llegó al concepto de que un gen y un producto, que en
condiciones normales impiden el crecimiento tumoral, debían perderse por mutación para
poder producir el cáncer. El gen Rb se expresa en casi todas las células del organismo y además
de en el retinoblastoma, se han detectado mutaciones del gen en osteosarcomas, carcinomas
de la próstata, vejiga, mama, microcíticos de pulmón, cérvix y en algunos tipos de leucemia.
Aunque hay que destacar que con diferente frecuencia (y no como en el retinoblastoma) sino
que combinados con mutaciones en otros genes.

Este gen codifica una proteína que controla el ciclo celular, en concreto el punto R (paso de G1
a fase S). Actúa como un interruptor. Fosforilada esta inactiva, es decir, permite el paso a fase
S, pero al desfosforilarse se activa y retienen a la célula en el punto R. Por tanto, al sufrir una
mutación en este gen la proteína queda inactivada permanentemente y se sufre una
proliferación celular descontrolada. El gen p53 se localiza en el brazo corto del cromosoma 17.

Codifica una fosfoproteína nuclear que actúa como inhibidor negativo de la proliferación
celular. La forma normal de la p53 es escasa en todas las células normales de mamíferos. Tiene
una vida media corta, pero al entrar en contacto con determinadas proteínas virales o
celulares puede estabilizarse y alargar su vida media ([Link] la proteína E6 del HPV16). La p53
desempeña diferentes funciones, bien por sí misma o ejerciendo control o influencia sobre
otros genes:
1. Inhibición del ciclo celular cuando se produce un daño en el DNA, concretamente se detiene
en G1.

2. Inducción a la reparación del DNA, por estimulación de la escinucleasa.

3. Promoción de la muerte celular programada o apoptosis cuando el daño es irreparable (sin


la p53 no se produce apoptosis como respuesta a radiación y quimioterapia)

4. Represión de algunos oncogenes que inhiben la apoptosis.

5. Modula la aparición de metástasis, mediante la inhibición de la angiogénesis. En los


sarcomas sufre delección por lo que pierde su función. En los carcinomas de cérvix causados
por HPV la proteína sufre proteólisis, por lo que pierde la función, pero no por mutación.

Con esto podemos hacernos a la idea de que puede mutar o estar alterada de múltiples
maneras, por ejemplo, dependiendo el tejido donde asiente: en los carcinomas lo más normal
es mutación por sustitución, pero en los sarcomas son más frecuentes las mutaciones sin
sentido.

Dependiendo del tipo de tumor también varía la mutación: en carcinomas de colon es muy
común la transición de C a T (cambio de base púrica por púrica o pirimidínica por pirimidínica)
y en cáncer de células pequeñas de pulmón las transversiones de G a T (púrica por pirimidínica
o viceversa). Lo que es normalmente común a todas las mutaciones es el lugar donde se
producen: dominio central de unión al genoma y dentro de éste, en posiciones muy concretas.

Este gen está ligado a neoplasias hematológicas y de los ganglios linfáticos, entre ellas la
enfermedad de Hodgkin, el linfoma de las células T y ciertos tipos de leucemias. El patrón
mutado del gen se corresponde con una mayor agresividad, metástasis y menor supervivencia.

El Síndrome de Li-Fraumeni es una rara predisposición familiar al cáncer, que se trasmite de


forma autosómica dominante, en estas familias un alelo del gen p53 de la línea germinal está
mutado por lo que se acumulan sucesivas mutaciones al ser más fácil que el otro mute, y por
ello son propensos a diversos canceres como los de mama, partes blandas, cerebrales,
osteosarcomas, leucemias, y carcinomas suprarrenocorticoides. La proteína p53 tiene una
peculiaridad que la diferencia del resto de proteínas codificadas por los demás genes
supresores: con que esté mutado un alelo vale para que tenga una mala función, ya que esta
proteína forma oligómeros y con que cambie la estructura de una de sus partes, ya varía la
función.

Estudios sobre la Ataxia Telangiectasia indican que el gen ATM actúa jerárquicamente por
encima de la p53, esencialmente en el control del ciclo celular, sensibilidad a la radiación y
estabilidad genética, al inducir la producción de la proteína p53 para estas funciones. Si el gen
ATM falla se acumulan las mutaciones ya que p53 no detiene el ciclo celular. Se cree que el gen
ATM también está implicado en carcinomas de mama, ovario, colon y cérvix. A sí mismo, la
pérdida de función parece estar relacionada con un aumento de resistencia a la quimioterapia.

* El tumor de Wilms se trata de un cáncer pediátrico que puede estar asociado a


malformaciones congénitas del tracto urogenital. El gen responsable es el WT, más
concretamente tres loci de este gen:

1. WT-1 en el brazo corto del cromosoma 11 presenta delecciones en familias con aniridia,
anomalías genitourinarias, retraso mental y tumor de Wilms.
2. WT-2 también en el brazo corto, estos pacientes desarrollan un tumor de Wilms con pocos
de los síntomas asociados y padecen el Síndrome de Becwith-Wiedeman.

3. En algunos casos raros de tumor de Wilms hereditario se ve implicado un tercer locus


genético.

Los BRCA1 y BRCA2 son genes de susceptibilidad a cáncer de mama y ovario, el primero se
localiza en el brazo largo del cromosoma 17 y juega un papel importante en el cáncer de mama
familiar pero no en el esporádico. Las mutaciones se producen en toda la región codificante y
esto ocasiona proteínas truncadas o pérdidas de un ARNm.

El segundo se encuentra en el brazo largo del cromosoma 13, pero este presenta menor
tendencia al tumorgénesis de ovario. En la enfermedad de Von Hippel-Lindau el gen afectado
es el VHL localizado en el brazo largo del cromosoma 3, son frecuentes los hemangioblastomas
del SNC y retina, tumores de saco endolinfático, carcinomas renales y quistes renales y
pancreáticos.

Cuando los genes MLH1 y MSH2 (cromosomas 2 y 3) sufren una mutación se produce la
expresión aberrante de sus proteínas que se asocia con el cáncer colorrectal hereditario no
polipoide o Síndrome de Linch. Se trata de un trastorno autosómico dominante que se da en la
línea germinal de estos genes de reparación del DNA, relacionado con la inestabilidad de
microsatélites (marcador fenotípico de reparación del DNA defectuoso).

El gen PTEN está mutado en numerosos tumores muy frecuentes, como el de endometrio,
cerebro, mama o próstata. Codifica una proteína con un dominio similar al de la Tyrosin-
fosfatasa, ejerciendo una regulación negativa AKT/PKB. Se localiza en el brazo largo del
cromosoma 15.
BIBLIOGRAFÍA

[Link]

[Link]

[Link]
epigeneticas-progresion-del-X1665920114579068

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