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Últimos Días: Viaje y Reflexión

Este documento narra la historia de Miguel, un hombre que recibe un diagnóstico de cáncer de páncreas terminal en etapa cuatro con solo seis meses de vida. Decide renunciar a su trabajo y emprender un viaje para conocer Europa. En Venecia, conoce a Emma en una confusión con las habitaciones del hotel y pasan una cena juntos. Miguel invita a Emma a conocer el Gran Canal, sintiendo nervios y olvidando momentáneamente su enfermedad.

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Últimos Días: Viaje y Reflexión

Este documento narra la historia de Miguel, un hombre que recibe un diagnóstico de cáncer de páncreas terminal en etapa cuatro con solo seis meses de vida. Decide renunciar a su trabajo y emprender un viaje para conocer Europa. En Venecia, conoce a Emma en una confusión con las habitaciones del hotel y pasan una cena juntos. Miguel invita a Emma a conocer el Gran Canal, sintiendo nervios y olvidando momentáneamente su enfermedad.

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Hasta mi

Último
Suspiro
PRIMERA EDICION
Septiembre 2023

Autores:
Yhojandra Cuji
Quezada Cristofer
Gadvay Dennis
Cristina Ortega
Mateo Yépez
Edwin Pilamunga
Jefferson Guilcapi
CAPITULO 1
Un golpe fuerte en la oficina me despertó, me quede dormido un momento, siento mis ojos
pesados, la cabeza me va a explotar. Cada día me siento más cansado como si el mundo se me
fuera a caer. No entiendo que le está pasando a mi cuerpo últimamente; me miro en el espejo y
veo mi piel y mis ojos amarillos, no tengo tanta hambre; ¿será por eso que estoy bajando tanto
de peso?
En la oficina mis compañeros de trabajo me dijeron que me veo muy mal. Que parezco muy
enfermo. Y la verdad es que sí, me siento muy enfermo. Pero el trajín de mi trabajo no me ha
dado tiempo para ir al doctor. Espero poder hacerlo pronto… hoy tengo mucho trabajo que
hacer así que dejare mis quejas para después. No creo que sea algo grave, tal vez solo es
cansancio por la vida tan agitada que llevo.
Esta mañana al salir de casa me encontré con Mishel, una mujer de 70 años. Ella es la dueña
del edificio en donde yo vivo. Mishel es una mujer muy amable y muy observadora. No la
encuentro siempre, así que cada vez que la veo es todo un placer dedicarle un momento para
conversar y saber más de esta dulce mujer. Y hoy no fue la excepción, pero me sorprendió
mucho que al verme Mishel me pregunto si es que estaba enfermo. -Esta situación me está
preocupando-, ella dice que debería ir lo más pronto posible al doctor, y creo que debo hacerle
caso; sus canas me muestran que tiene mucha sabiduría y experiencia en este mundo.
Llamé y pedí una cita con el doctor. Lo veré hoy mismo. Estoy seguro que solo es cansancio,
este mes fue muy agobiante. Mientras tanto tengo que trabajar. Finalmente, hoy se termina el
mes. Espero que el próximo sea más tranquilo y pueda descansar mejor.
Estoy en la clínica tengo que esperar mientras el doctor pueda atenderme, no me gusta
esperar. Siento que es una pérdida de tiempo; pero qué más da ya estoy aquí.
Finalmente, el doctor me recibió y me hicieron muchos análisis. No entiendo por qué si yo
solo siento cansancio.
¡Cáncer! ¿Cómo que tengo cáncer?
Aun no podía creer en las palabras que salían de la boca del doctor, ¿cómo pasó todo esto?;
pensé que tan solo era una fatiga regular, algo normal. Nunca me imaginé que mi vida
terminaría de esta forma. Pero, aun así, solo estoy sorprendido, ¿por qué no me siento triste?
Voy a morir, y al parecer no me importa.
Levante mi vista hacia el doctor y pregunte.
¿Cuánto tiempo me queda de vida? – el doctor me miró a los ojos y soltando un suspiro me
respondió. -
Aproximadamente seis meses, su cáncer de Páncreas ha avanzado hasta la etapa cuatro. – su
voz era amarga y en su mirada reflejaba tristeza, ¿sentía tristeza por mí? ¿Tristeza porque voy a
morir? Es gracioso por qué yo no siento nada.
Salí del consultorio sin decir nada, camine hasta una tienda y compre unos cigarrillos;
continúe mi camino hasta llegar a casa, entré al balcón y al prender mi cigarrillo recordé el
cáncer de páncreas que me diagnosticaron, estoy seguro que debe ser por fumar. Pero qué más
da pronto moriré.

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¿Seis meses? ¿Qué voy hacer?; lo único que sé es que debería disfrutar mis últimos seis
meses de vida. Y lo primero que haré es renunciar a mi trabajo, no pienso terminar mis últimos
días en esa oficina fría y gris.
Mi sueño siempre fue viajar y conocer todo el mundo. ¡Y eso haré! No sé si me alcancen
estos seis meses, pero no pienso desperdiciar ni un minuto más, ya desperdicié 28 años; 28 años
se han consumido, así como se consumió este cigarro; al parecer mi vida terminara más rápido
de lo que imaginé.
Fui a buscar a Mishel en su departamento, necesitaba hablar con ella. No entiendo porque,
pero conversar con ella me da paz. Quería que Mishel sea la primera persona en saber que
pronto moriré.
Mientras Mishel escuchaba mi historia sus ojos se llenaban de lágrimas y con su voz
quebrantada decía - ¿Por qué no buscamos un tratamiento? Aún debe haber algo que podamos
hacer para salvar tu vida- cerré mis ojos para no verla llorar. Es más difícil que eso, estoy en
etapa terminal y no hay mucho que se pueda hacer. -Mishel preguntó ¿Qué piensas hacer?
¿Prefieres encerrarte en tu habitación y esperar la muerte? – acerqué mis manos a su rostro para
limpiar sus lágrimas y con una sonrisa le conté sobre mi decisión; mi sueño siempre ha sido
viajar por todo el mundo y creo que esta es mi oportunidad.
Con sus ojos llorosos y una hermosa sonrisa Mishel respondió – Espero que disfrutes tu
viaje, haz que todo valga la pena- Con un beso en la frente me despedí diciendo -juro que valdrá
la pena cada minuto que me queda de vida.
Hoy es el día, hoy empieza mi último viaje no sé si regresare o en el camino me encontrara
la muerte. Realmente esta no es mi preocupación. Simplemente quiero vivir al máximo el
tiempo que me queda. Hoy llegue a Francia. Estoy muy emocionado de conocer la Torre Eiffel.
Visite el museo del “Louvre”; quede maravillado al ver sus grandes piezas de arte en
exhibición. Tuve el placer de degustar un delicioso café en la famosa cafetería “Café de la
Paix”. Esta tarde tengo la dicha de ir y disfrutar de un hermoso espectáculo en “Moulin Rouge”
y en mi último día en esta hermosa ciudad conocí la torre Eiffel. Mi primera parada en la capital
de Francia fue maravillosa y deslumbrante. Las personas aquí son amables y hospitalarias. Y
que les digo de la comida. Todo es muy delicioso.
Luego de siete maravillosos días en Paris, hoy tengo que tomar mi vuelo a la gran Venecia
“La ciudad de los Canales”, dicen que hay tanto que conocer en esta hermosa ciudad y yo estoy
listo para vivir una nueva aventura. Fue un vuelo corto, pero aun así por mi bien creo que
necesito descansar. Me quedare en el Hotel “Palazzina Veneziana”, tengo las mejores
referencias de este hotel. Al llegar el recepcionista me guio hacia mi habitación, dejándome en
la puerta y al abrirla me encontré una escena inesperada, había una mujer; su tez pálida, un
hermoso cabello rubio, con una mirada profunda pero confundida me miró y preguntó - ¿Qué
haces en mi habitación? -. Yo no entendía que estaba pasando ¿Qué hacia ella en mi
habitación?; Al parecer hay un error; ella apresuradamente llamo al recepcionista y como lo
imaginé, hubo un error. Mirándonos a los ojos nos soltamos en carcajadas; que manera tan rara
de conocer a una persona le dije y ella entre risas preguntó: ¿Cuál es el nombre del intruso que
irrumpió mi habitación? Perdido en sus ojos y con mi voz entrecortada respondí Miguel; Miguel
Quezada.
El recepcionista apenado de la confusión me guio hacia mi nueva habitación ofreciéndome
disculpas por el error que cometió, ¿error? De que hablas le dije; Esa mujer es hermosa nunca
había visto a alguien igual, en sus ojos azules mire el cielo.

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Una hora después escuché sonar la puerta; era el recepcionista. Por orden del gerente, el
hotel compensará el mal momento que hicieron pasar a sus huéspedes, ofreciendo una cena para
esta noche en el restaurante del hotel.
Al llegar la noche me prepare y baje al restaurante, cuando llegue a la mesa que reservaron
para mí; me lleve una gran sorpresa al mirar una vez más esos hermosos ojos azules. - ¿Qué
haces aquí? - Le pregunté; y ella respondió -no solo irrumpes mi habitación si no también el
reservado para mi cena de hoy- enseguida le pregunte -te molesta que me siente contigo a la
mesa- ella un poco tímida respondió -no, no me molesta; toma asiento y relájate. Nunca había
sentido esta sensación extraña en mi cuerpo. Estaba nervioso y con mi voz entrecortada le
pregunte; ¿Cuál es tu nombre? Y ella con una hermosa sonrisa respondió -Emma, Emma
Gonzales. Y tú eres Miguel ¿verdad? Juntos sonreímos y al mismo tiempo respondimos -Mucho
gusto- cuéntame de ti ¿de dónde eres? ¿Vives en esta hermosa ciudad? Le pregunté. -no, yo soy
de España. Pero estoy aquí porque desde hace tiempo quería conocer este hermoso lugar. Me
gusta mucho viajar y vivir nuevas experiencias, respondió-
Yo me quede maravillado escuchándola. ¿a qué lugares más has viajado? -Malasia, Brasil,
Japón, Nueva Zelanda, Perú y muchos lugares más. Pero de estos lugares son los que tengo los
recuerdos más lindos, respondió. -Y tú ¿cuánto has viajado o estás aquí por trabajo? - No, no
estoy aquí por trabajo. Hace poco decidí dejar mi trabajo y viajar para conocer Europa,
respondí. Este es el segundo lugar que visito. Y estoy realmente encantando. Ella sonrió y dijo. -
Ósea que tu vida recién empieza-. ¡Solté un par de carcajadas exactamente así es - Le respondí-
Wow! El tiempo ha pasado muy rápido -exclame-
-La comida y la compañía estuvo excelente dijo ella-. Es tiempo de despedirnos. ¿Te volveré
a ver?, pregunté. Me miro y me entrego una servilleta con su número. Salimos del restaurante y
caminamos juntos hasta su habitación, la deje ahí y fui hacia mi habitación. Por un momento me
olvide de mi enfermedad. Emma hizo que olvide el dolor que este cáncer está provocándole a
mi cuerpo. Necesitaba llegar para tomar mis medicamentos. Un agudo y punzante dolor
atravesó mi ser, ¡cada vez el dolor es más intenso!
Me recosté en mi cama mientras miraba buscando que otro lugar podría visitar en Venecia;
encontré el Gran Canal. Enseguida pensé que ese hermoso lugar no debía visitarlo solo, así que
decidí invitarle a Emma. Con algo de miedo le envié un mensaje diciéndole si quisiera
acompañarme. Unos minutos más tarde Emma respondió -Sí. Por supuesto que me gustaría ir,
puedes pasar por mí a las 4 pm-.
Ya es muy tarde; debo descansar para sentirme bien mañana, aunque creo que será una
noche larga, no sé si podré dormir. Estoy nervioso.
La noche se hizo tan larga. En unas horas tengo que recoger a Emma, mientras tanto comeré
algo y me preparare para esta tarde. Estoy sobre pensando todo, ¿Qué le voy a decir? Mi vida ha
sido tan aburrida todos estos años…
Llego la hora de ir por Emma. Mi corazón está acelerado. Llegue y toque la puerta de su
habitación con mis manos sudorosas. Inmediatamente Emma abrió la puerta. -Buenas tardes
Miguel- dijo con una voz muy dulce. Yo la miré y no supe que decir; estaba hermosa con un
vestido rojo. -Con un suspiro respondí -Buenas tardes Emma, estas lista para disfrutar del Gran
Canal- A lo que ella respondió con una sonrisa –por supuesto.
Estuvimos caminando por ahí, nos subimos a los botes y para finalizar fuimos a cenar,
empezamos a hablar sobre todo, y le hablé sobre mi viaje, le conté que iba a pasar por Reino
Unido, Alemania, Ucrania para visitar Chernóbil, Grecia, Bulgaria y otros países más.

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Omití sobre mi enfermedad, no quise cambiar a un ambiente de tristeza en el buen momento
que estábamos, ella me contó que decidió realizar este viaje para salir de la rutina y cito sus
palabras; Mi vida era muy aburrida sabes, no pienso trabajar 6 días a la semana para descansar
uno, no pienso trabajar de mañana a noche para llegar a mi casa, dormir y esperar que el día
siguiente sea así, necesito algo más – ¿Algo como qué?- Le pregunté- Necesito ser libre, sentir
que el viento corre en mi cara, no saber en dónde dormiré mañana, sentir que todo es una
aventura y disfrutar de cada rincón del planeta, por eso decidí salir de mi rutina –La miré
fijamente y le respondí- tienes razón, eso es lo que me hace sentir vivo –ella me dijo- Sabes, yo
también iré a Alemania, si coordinamos tal vez y podemos ir juntos a los países que quieres
visitar y me una a tu aventura. –Pero por supuesto, para el día de mañana tengo un vuelo para
Reino Unido, puedes venir si quieres…-Lo veo complicado, conseguir vuelo para mañana,
además me falta mucho por conocer de esta ciudad, tal vez en Alemania nos podremos volver a
ver –Seguro-Le respondí, algo triste- , luego de eso, fuimos al hotel, la dejé en su habitación,
sentía que era la mujer más hermosa que había conocido, apoyado a la puerta y ella estando
dentro de su habitación, decidí darle un beso, el cual me fue correspondido, pasamos la noche y
el día siguiente juntos para luego despedirme de ella, ¿Es justo?, apenas conocerla y tener que
separarnos, me hizo una promesa de volver a vernos, ella haría todo lo posible por ir a
Alemania.
He llegado a Reino unido, me siento muy triste a decir verdad, en ocho días saldrá mi vuelo
para Alemania, espero y Emma pueda llegar y poder verla de nuevo, en realidad tenía
planificado conocer más ciudades pero por la posibilidad de ver Emma tendré que irme pronto,
he trazado mi ruta, las cuáles las escribiré cronológicamente.
Día 1; Es de mañana, intentaré disfrutar lo más que se pueda, “Abbey road”, de seguro que
lo han escuchado, el cruce más famoso del mundo, en el cuál la banda famosa;”The Beatles”
tomó su foto de su último álbum, he caminado por la ciudad, nada interesante por destacar el día
de hoy.
Día 2, 3,4, 5, 6 y 7: He tenido una recaída, no he tenido fuerzas ni para comer, he estado
hospitalizado los últimos 6 días, tenía planeado visitar muchas cosas de aquí, pero no he
podido, tendré que aprovechar el día de mañana, en otras noticias Emma me ha dicho que si
podrá ir a Alemania, me ha contado que tomará un bus y realizará un tramo de caminata hacia
Múnich, por mi parte, iré en avión.
Día 8: Me quedé con muchas ganas de poder visitar esta ciudad, he perdido mucho tiempo en
el hospital, si no fuera que mañana voy a ver a Emma, yo me quedaría mucho más tiempo en
esta ciudad. Estoy en la rueda de la fortuna, algo emocionado visitando la ciudad pero también
ansioso por querer ver a Emma. Salgo mañana en la mañana, he quedado con Emma en vernos
en el centro de Múnich por la tarde, hasta que ella pueda llegar.
He llegado, ha pasado media hora y no ha llegado, me empiezo a preocupar, hasta que la
logro ver, estaba tan hermosa, solo recuerdo a ella corriendo hacia mí y decir -Has esperado-,
me contó que no pudo llegar al lugar, por eso el motivo de su demora, me besó, me agarró de la
mano y caminamos sin rumbo, solo los dos por una ciudad desconocida, hasta que nuestras
piernas aguantaran, llegamos a un hotel, tal vez a dos horas caminando del centro de Múnich,
pedí dos cuartos, a lo que ella se negó y me dijo que mejor lo compartamos, y acepté, pasamos
toda la noche juntos, algo maravilloso para mí, hace mucho tiempo no sentía lo que era estar
“vivo”, a la mañana siguiente, ella planificó el día, la idea era clara, visitar las ciudades que más
nos sea posible, llegamos a una pequeña ciudad llamada Ratisbona, caminamos la mayoría del
tramo, yo no soporté, me cansé y decidí ir en taxi, llegamos y eran la 2 de la tarde, decidimos ir
a almorzar y pasear por la ciudad hasta la hora de la cena, al llegar al hotel, ella me agradeció
por todo, me dijo que tenía una sorpresa para mí.

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Al día siguiente, me despertó, me llevó a desayunar y pasamos por una sastrería, me compró
un traje!!, dijo que debía usarlo en la noche, al llegar la noche, ella me vendó los ojos y me llevó
a la terraza de un hotel-¿recuerdas?- ¿recordar que?- le respondí-nuestra primera cita-dijo-, me
desató la venda, era la vista más hermosa que pude ver en la noche,
-hoy quiero que sea una noche especial- , tuve la mejor noche de mi vida, me dijo que tenía
boletos de tren para Berlín. A la mañana siguiente empacamos todo y fuimos hacia Berlín, más
que todo a conocer la ciudad. Llegamos cansados a la ciudad, dormimos un poco y nos
levantamos a las 5 pm, queriendo disfrutar el día, salimos y cenamos, nada interesante por hoy,
mañana visitaremos el muro de Berlín y la ciudad a profundidad.
Ha sido una semana muy romántica Emma, ella me ha querido convencer en ir hasta Ucrania
a pie pero he dicho que no, por mi condición que hasta ahora no se lo he dicho, me propuse a
pagarle los boletos de avión, y después de tanto insistir ha aceptado, salimos mañana en la
mañana, creo que después de este país intentaré conocer los siguientes países más a profundidad
y no solo quedarme poco tiempo.
Hemos llegado, de inmediato tomamos un tour a Chernóbil algo que siempre he querido, nos
dieron máscaras de oxígeno y un medidor de radiación, luego de dos horas llegamos, nos dan
indicaciones y después de estar con nuestro guía nos dijeron que podemos explorar cercar
nosotros solos.
¿Qué pasó?-es lo primero que pregunto al despertar-¿Cuándo pensabas decírmelo?-dijo
Emma- ¿Decirte que?- Tienes cáncer miguel!!- gritó Emma-
Me había desmayado y convulsionado, me llevaron de inmediato al hospital más cercano y
revisaron mi expediente fue en ese momento que Emma se entero de mi enfermedad, su
expresión era de dolor y preocupación, sus ojos rojos como si hubiera llorando, quizás fue así,
no sabía como responder, desvíe mi vista a otro lugar con mi cabeza agachada solté en susurro.
– Lo siento… no sabía como decirte, no pensé que esto pasaría. – seguí sin mirarla entonces
escuché unos pasos pensé que se irá, pero entonces sentí unos brazos rodearme en un cálido
abrazo. – no tienes que disculparte, solo quiero que no me ocultes nada ¿sabes lo preocupada
que estaba? Tenía miedo de perderte…- su voz era temblorosa, las lágrimas amenazaban con
salir de nuestros ojos, tardíamente correspondí a su abrazo. – no llores por favor, estoy bien
ahora. – acune su rostro entre mis manos y limpie aquellos bellos ojos del cual ya habían salido
lágrimas, nos miramos directamente entonces el espacio entre nosotros se reducido, nuestros
labios encajaban perfectamente, era un beso tranquilo sin prisa, al separarnos juntamos nuestras
frentes y sonreímos algo avergonzados.

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