La United Fruit Company
y su relación con las zonas
bananeras en países del Mar
Caribe y Caribe colombiano
Maribel de la Cruz Vergara
Universidad de Cartagena
[email protected]Recibido: octubre de 2014
Aprobado: febrero de 2015
Resumen: Con este trabajo se muestran las relaciones que estableció la United
Fruit Company en las zonas bananeras de los países del Mar Caribe y el Caribe co-
lombiano; así mismo la participación de esta multinacional en la explotación de
materias primas, vista desde la comparación entre países. En consecuencia se
abordan algunos de los problemas trasnacionales que este trust (United Fruit Com-
pany) creo y tuvo que afrontar en estas zonas bananeras, destacándose su participa-
ción directa en los conflictos entre fronteras, contratos y producción.
Palabras claves: Bananeras, Colombia, Mar Caribe, United Fruit Company, con-
flictos.
The United Fruit Company and its relation to the
banana plantations in countries of the Caribbean
Sea and the Colombian
Caribbean
Abstract: With this work the relationships established between the United Fruit
Company in the banana plantations in the countries of the Caribbean Sea and the
Colombian Caribbean are shown; likewise the participation of this multinational in
EL TALLER DE LA HISTORIA, vol. 7, n.º7, 2015, págs. 399-425 Issn: 1657-3633; e-Issn: 2382-4794.
Programa de Historia, Facultad de Ciencias Humanas, Universidad de Cartagena de Indias, Colombia
400 Maribel de la Cruz Vergara
the exploitation of raw material, seen from the comparison between countries. In
consequence some of the transnational problems that this trust (United Fruit Com-
pany) created and had to confront in this banana plantations are presented, high-
lighting its direct participation in the conflicts between borders, contracts and pro-
duction.
Key words: Banana plantations, Colombia, Caribbean Sea, United Fruit Compa-
ny, conflicts.
Introducción
A finales del siglo XIX la era del control inglés sobre las economías latinoamericanas
había llegado a su fin, mientras que Estados Unidos se constituyó en una de las
fuerzas industriales más importante del mundo, por lo que buscó incursionar en los
nuevos mercados de Asia, África y América Latina, siendo este último el mercado
predilecto para la inversión de capital en la producción de materias primas. Si bien
es cierto que en 1885 el comercio de este país con América Latina constituía sola-
mente el 3,74% de sus exportaciones, también lo es que visto de más de cerca, este
era predominante en algunos países de la región. Así controlaban el 64% del co-
mercio de Guatemala; el 41,6% del de Venezuela; el 39,4 % del de México; el 36,6%
del de Colombia y el 26,8% del brasileño.1
El comercio desigual con Estados Unidos abarco todos los renglones de pro-
ducción de materia prima, sin embargo la instauración y explotación de las zonas
bananeras se convirtió en un tema, que desde comienzos del siglo XX y con la con-
solidación de la United Fruit Company, tuvo muchas críticas tanto por los demás
1 Hugo Murillo Jiménez et al, “Las relaciones comerciales entre Costa Rica y los Estados Unidos a
través de los informes consulares, 1880-1901”, en Anuario de Estudios Centroamericanos vol.13,
n.°2, San José de Costa Rica, Universidad de Costa Rica, 1978, pp.135-136.
United Fruit Company y su relación con las zonas bananeras en países del Mar Caribe y Caribe Colombiano 401
productores norteamericanos en el negocio, a los que esta Compañía saboteo y sacó
deslealmente del mercado, como los pequeños productores latinoamericanos y tra-
bajadores en general.
De lo que se trata en esta investigación es traer nuevamente a la discusión, el
papel de la intervención norteamericana en los países de America Latina y el Cari-
be, la articulación de estos en su economía y las tendencias de desarrollo que se
establecieron a partir de dicha intervención. Esto visto más allá del discurso de la
dependencia que nos permita en la actualidad reflexionar alrededor de las articu-
laciones que se han ido estableciendo en nuestra región a través de los Tratados de
Libre Comercio.
Para lo cual analizaremos el establecimiento de la United Fruit Company en
las zonas bananeras de Colombia, Costa Rica y Honduras, para determinar puntos
comunes de la producción bananera, de las políticas públicas y los conflictos, fron-
terizos suscitados por la explotación en estos países.
Establecimiento de la producción bananera
a gran escala en Colombia
El afán de levantar la economía por la guerra de los mil días2 y sobre todo por la
crisis que atravesaba el café, (cuya taza de crecimiento anual decayó en un 3,3%
entre 1874 y 1898, y en 2,9% anual, comparando el año de 1874 momento de auge
con el de 1913)3 cuyos precios de exportación habían caído en el mercado interna-
cional a finales del siglo XIX y primeros años del XX, afecto a otros sectores de la
2 Jesús Antonio Bejarano Ávila, “El despegue cafetero (1900-1928)”, en Historia Económica de Co-
lombia, Bogotá Editorial Planeta, 2007, pp.195–232. Véase también a Salomón Kalmanovitz y Enri-
que López Enciso, La agricultura Colombiana en el siglo XIX, Bogotá, Fondo de Cultura Económica,
2006; Bernardo Tovar Zambrano, La intervención económica del Estado en Colombia, 1914-1936,
Bogotá Banco Popular, 1984; Arnold Bauer, “La Hispanoamérica rural, 1870-1930”, en Historia
económica de América latina, Madrid, Crítica, 2002; Willian Glade, “América Latina y la economía
internacional, 1870-1914”, en Historia económica de América Latina.
3 Willian Glade, “América Latina y la economía internacional, 1870-1914”.
402 Maribel de la Cruz Vergara
economía, como el sector ganadero y el de la caña de azúcar,4 debido a la baja en el
consumo de la carne, por la que los trabajadores pagaban altos precios, y al bajo
consumo de alcohol por la perdida del poder adquisitivo de estos, se convirtió en
uno de los factores fundamentales para estimular otros productos agrícolas dentro
de los que el banano fue el más viable por el bajo costo en su producción y la de-
manda creciente en el exterior.
Así en 1908, cuando Rafael Reyes5 presidente de Colombia leyó frente a los
diplomáticos, comerciantes y agricultores su discurso en donde justificaba la im-
portancia del “trabajo honrado, inteligente y ordenado para el bienestar económico
del país”, y de la importancia de crear una gran zona geográfica para el desarrollo
de la producción bananera a gran escala, estaba lejos de vislumbrar que con esta
acción daba inició a la intervención y control de la United Fruit Company en la
producción bananera, y sus posteriores consecuencias económicas y sociales.
Realizar los estudios pertinentes, tanto desde el punto de vista económico
como geográfico, se convirtió entonces en una de las prioridades del gobierno, por
lo que se asignó tal tarea a los Generales Perdomo y Calderón, quienes con las au-
toridades del departamento del Magdalena, el representante de la United Fruit
Company, el Gerente del ferrocarril de Santa Marta,6 realizaron esta exploración,
es decir, tanto en la visita como en el aval para la iniciación del negocio estuvieron
involucradas todas las autoridades requeridas.
De otra parte, se consideraba que había ciertas condiciones propicias para
iniciar tal empresa, dentro de las cuales se contaban:
4Rafael Reyes, Conferencia leída el 19 de abril de 1908 en el Salón de Grados, Colombia, Imprenta
Nacional, Bogotá, 1908, p.8
5 R. Reyes, Conferencia leída el 19 de abril de 1908 en el Salón de Grados.
6 Participaron el ex Gobernador del departamento Dr. Ramón Goenaga, quien era uno de los más
interesados en el negocio, por la United Fruit Company, Mr. M. F. Carr, el gerente del ferrocarril de
Santa Marta Mr. P Marschal, Mr Brandbury, el Secretario General de la gobernación Dr. Emiliano J.
Gálvez, por el Dr. José F. Torres, alcalde de Ciénega.
United Fruit Company y su relación con las zonas bananeras en países del Mar Caribe y Caribe Colombiano 403
a) Muchas personas con capacidad empresarial y capital, que producto de
la guerra de los mil días se habían establecido en otros países en donde fun-
daron negocios prósperos, en este punto se consideraba que se tenía el capi-
tal humano y económico para el desarrollo de la industria nacional. Dentro
de estos se contaban los Duran, Pino, Díaz, Eraso, Ossa, Díaz Granados,
Arosemena, Calvo, Gómez Valdéz, Orrantía, Gonzáles Tello, quienes emigra-
ron hacía Guayaquil en donde desarrollaron el cultivo del cacao, el comercio
y la banca. Los Ospina, Vásquez, Álvarez, Recaredo de Villa, Párraga, quie-
nes desarrollaron el comercio, la agricultura y la banca en Guatemala y El
Salvador; los Ribón, Muñoz, De Castro, Espriella, Camacho Roldan, Samper,
Saenz, Jiménez quienes habían fundado negocios en New York. Los Díaz
Granados, Zubiría, García, Vengoechea, quienes se establecieron en París
como comerciantes y negociantes, e igualmente y bajo las mismas condicio-
nes se establecieron en Londres Los Montoya, Saénz, Merino, Cortés y Par-
ga.
Debido a que estos empresarios exitosos habían emigrado y a que se consi-
deraba la capacidad empresarial hereditaria económica y socialmente, se
contaba con que sus descendientes eran los llamados a replicar dicho es-
quema en el país, expresado por Rafael Reyes en los siguientes términos:
“Los descendientes de estos obreros de la civilización y del progreso existen
hoy en todo el país; en este mismo recinto hay muchos de ellos, y todos
comprenden que su deber es no emigrar, como sus antepasados se vieron
obligados a hacerlo, sino a la sombra bienhechora de la paz emplear sus ca-
pacidades y energías para hacer grande y feliz la tierra de sus padres”.7
b) había que aprovechar los tiempos de paz, para lograr tal cometido, ya que
las guerras del siglo XIX habían diezmado la economía.
c) el mercado estaba ofreciendo las condiciones para que se desarrollara la
producción bananera, ya que el consumo interno en Estados Unidos había
7 R. Reyes, Conferencia leída el 19 de abril de 1908 en el Salón de Grados, p.4.
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crecido, mientras Europa se convertía en un mercado atractivo debido a que
mostraba una tendencia al incremento del consumo de esta fruta;
d) la United Fruit Company tenía presencia en casi todos los países del Ca-
ribe;
e) los terrenos que recorría el ferrocarril de Santa Marta, eran aptos y ade-
cuados para el desarrollo del producto, además que ya se contaba con la in-
fraestructura misma lo que facilitaría el negocio.
f) las enfermedades como la fiebre amarilla y el paludismo propias de estas
regiones ya estaba controladas.
g) Se contaba con el mejor puerto de las antillas, en donde podrían atracar
grandes buques sin necesidad de muelle, así como el inicio del ferrocarril el
cual recorría toda la zona
h) En estos mismos terrenos también se podía estimular el cultivo del cau-
cho y cacao y por último
i) como símbolo del entusiasmo y el afán de progreso, mediante el cual se
pretendía rebasar el desarrollo de México y Argentina, se planteó establecer
en Cartagena un centro de acopio o bodega de almacenamiento de pasto, es
decir una Packing House, mejor que las existentes en dichos países.
Las bondades de la United Fruit Company y la industria bananera en el
Magdalena. El negocio del banano sonaba atractivo no solamente por el incremen-
to en su consumo en el exterior sino también porque el trust que tenía el monopo-
lio se vendía como una de las formas que América Latina y el Caribe tenían para
jalonar su propio desarrollo, de tal manera que en los años de 1906 y 1907, la em-
presa tuvo excelentes utilidades, así como el control del 90% del banano que se
importaba por Estados Unidos y exportaban para Europa, ejerciendo el control del
precio. Sus plantaciones estaban en Costa Rica, Cuba, Santo Domingo, Jamaica,
Honduras, Guatemala, Panamá, Guayana Holandesa entre otros. Contaba además
United Fruit Company y su relación con las zonas bananeras en países del Mar Caribe y Caribe Colombiano 405
con una flota de vapores propia con la que sacaban la producción de las zonas ba-
naneras, además del control del ferrocarril de los países en donde se establecía.
En el balance de este bienio la Compañía mostró un capital de
32.721.183,14 pesos oro americano y utilidades en la producción e importación de
banano en el año 1906 $ 3.720.402,41 y en el año 1907 $6.061.910,42, mostrando
un incremento en ganancias de $2.341.508,01, correspondiente al 62%, de otra
parte el crecimiento total de cada período fiscal comparando el año 1 con relación
al año 2 fue del 76,54%, de tal manera que de acuerdo con los balances presentados
por la Compañía el gobierno consideró que había llegado el momento para que el
país entrara a la era del desarrollo (ver grafica 1).
Grafica 1. Comparativo de las utilidades en los años fiscales 1906 y 1907,
The United Fruit Company
Fuente: Rafael Reyes. Conferencia leída el 19 de abril de 1908 en el salón de grados, p. 11, elabora-
ción de la autora.
El trust, además del banano mostraba interés en la producción de otros
productos agrícolas, tales como naranja, piña, plátano caña de azúcar, cocos, pastos
406 Maribel de la Cruz Vergara
que ya se cultivaban por los campesinos y productores locales,8 además del guineo
Papares que se cultivaba en la finca de propiedad de la familia Mier,9 con el fin de
lograr o superar la producción de Centro América e Islas de Caribe.
El departamento del Magdalena,10 fue seleccionado para el desarrollo de la
zona bananera por sus condiciones geográficas y climáticas, también se tuvo en
cuenta el hecho de que el río Magdalena se convertía en corredor natural en el cual
se asentaban aproximadamente 500.000 habitantes, de los cuales se podía captar
mano de obra barata y con capacidad de adaptarse a las condiciones climáticas,
estos habitantes se contaban desde Barranquilla hasta Neiva, en total para los años
señalados anteriormente, se contrató aproximadamente 15.000 trabajadores los
que procedían en su mayoría del departamento de Bolívar.
Otro aspecto que hizo posible esta zona, encuentra sus fundamentos en que
el banano que se producía en la región del Magdalena, era de mejor calidad que el
de las plantaciones de Costa Rica, Panamá, Jamaica, Guatemala y Santo Domingo,
dichas zonas eran controladas por la United, tanto en la producción como en el
precio; los ríos con abundante agua como Río Frío, Sevilla y Fundación permitían
el cultivo a bajo costo; en cuanto a las tierras se contaba con que estas pertenecían
a la nación por lo que no se afectaba ningún particular, condiciones que permitie-
ron trazar la zona bananera entre Santa Marta y Fundación. La conexión entre la
línea del ferrocarril (de más de 90 kilómetros) y el puerto también se convirtió en
otra de las ventajas de la Zona (véase mapa 1).
8 Sobre el desarrollo y crecimiento económico de Santa Marta antes del establecimiento de la zona
véase a Jorge Enrique Elías Caro, “El puerto de Santa Marta: determinantes de crecimiento y desa-
rrollo de una ciudad caribeña (1810-1860)”, en Ciudades portuarios en la Gran Cuenca del Caribe,
Visión histórica, Barranquilla, Universidad del Norte/Universidad del Magdalena, 2010, pp.328-
354
9 R. Reyes, Conferencia leída el 19 de abril de 1908 en el Salón de Grados, p.14
10Adolfo Meisel Roca, “Enfermedad Holandesa y exportaciones de banano en el caribe colombiano,
1910-1950”, en Cuaderno de Historia económica y Empresarial, Cartagena, Banco de la República,
2010, pp.1-56.
United Fruit Company y su relación con las zonas bananeras en países del Mar Caribe y Caribe Colombiano 407
Mapa 1: Trazado de la Zona Bananera en el Magdalena
Fuente: Rafael Reyes, Conferencia leída el 19 de abril de 1908 en el salón de grados.
De otra parte, según el gobierno la industria bananera y productos relacio-
nados, incluyendo el procesamiento del algodón en Medellín, permitirían el equili-
brio económico del país, así como la ocupación de productores, comerciantes y tra-
bajadores en esta actividad, coadyuvaría a mantener la paz, por lo que se hizo un
408 Maribel de la Cruz Vergara
llamado a los conciudadanos para que se dedicaran a esta y otras industrias “[…]
con el mismo mayor entusiasmo y fervor que en otro tiempo se aplicaban a fomen-
tar revoluciones y matanzas entre hermanos”.11
Con el fin de estimular las iniciativas nacionales se calculó la rentabilidad del
negocio para los interesados en 100 hectáreas de tierras baldías,12 para iniciar una
plantación, la cual según cálculos del gobierno para que produjeran se necesitaba
una inversión de $100 oro, por lo que 100 hectáreas costarían $10.000 oro, dando
una rentabilidad total de $8.000 oro, por lo que en el primer año de trabajo se pa-
garía el costo de la misma, estos productores venderían directamente a United
Fruit Company, quien sería la encargada de la exportación del banano; ya desde esa
época hubo algunas voces advirtiendo que los pequeños productores y el Trust no
eran una buena formula, pues de alguna manera competirían en la producción del
mismo fruto.
La huelga general de trabajadores en 1928 y el incumplimiento de la Com-
pañía The Santa Marta Railway Company Limited, filial de la United Fruit Com-
pany, no cumplió con parte del contrato, en lo referente a la construcción del ferro-
carril y con la puesta en marcha del tren al servicio del público, por lo que la Corte
Suprema de Justicia de Colombia, aclaró en primer lugar que el ferrocarril del
Magdalena le pertenecía a la Nación, estableció las sanciones correspondientes tan-
to por el incumplimiento del contrato como por los perjuicios causados al departa-
mento del Magdalena, además de vender el ferrocarril preferentemente a la Nación
De otra parte en Colombia se sumó a los problemas legales, los de la huelga
de trabajadores,13 los que demandaban:
11 R. Reyes, Conferencia leída el 19 de abril de 1908 en el Salón de Grados, p.10.
12Amparados en la ley 48 de 1882 sobre tierras baldías, en la cual se determinó que las tierras bal-
días se podían adquirir solo por cultivo, cualquiera fuera su extensión, véase en Luis Fernando Ló-
pez Garavito, Historia de la Hacienda y el tesoro en Colombia, 1821-1900, Bogotá, Banco de la Re-
pública, 1992, p.283.
13Sobre, la huelga en las bananeras y masacre contra los trabajadores y problemas sociales generali-
zados relacionados con esta véase entre otros a: Carlos Arango Zuluaga, Sobrevivientes de las ba-
naneras, Bogotá, Ecoe, 1985; Mauricio Archila Neira, “Masacre de las bananeras: diciembre 6 de
United Fruit Company y su relación con las zonas bananeras en países del Mar Caribe y Caribe Colombiano 409
Seguro colectivo y obligatorio para obreros y empleados de la empresa de
acuerdo con las leyes 37 de 1921 y 32 de 1922.
Cumplimiento de la ley 57 de 1925 sobre accidentes laborales de los trabaja-
dores de la empresa y los agricultores que de ella dependen.
Cumplimiento de la ley 46 de 1918 sobre habitaciones higiénicas, de la ley 15
de 1925 sobre higiene social y asistencia pública y de la ley 76 de 1926 sobre
descanso dominical.
Aumento en un 50% de los jornales de los empleados que ganan menos de
100 pesos.
Cesación de los comisariatos o establecimientos comerciales de artículos de
primera necesidad de la United Fruit Co, y establecimiento del libre comer-
cio en la zona bananera.
Cesación de préstamos por medio de vales.
Cesación de pagos por quincena y establecimientos de estos por semanas
vencida.
Cesación de los contratos individuales y establecimiento de la contratación
colectiva.
1928”, en Revista Credencial Historia n.°117, Bogotá, 1999, p.5; Fernando Botero, “El enclave agrí-
cola en la zona bananera de Santa Marta”, en Cuadernos colombianos vol.3, n.°11, Medellín, 1977,
pp.312-389. Philip Maurice Brungardt, “La United Fruit Company en Colombia”, en Innovar n.°5,
Bogotá, Universidad Nacional, 1995, pp.107-118; Catherine LeGrand, “Living in Macondo. Econo-
my and culture in a United Fruit Company, banana enclave in Colombia”, in Close encounters of
Empire: writing the cultural history of U.s. Latin American relations, Durham, Duke University
Press, 1998. Jorge Elías Caro, “La masacre obrera de 1928 en la zona bananera del Magdalena –
Colombia”, en Andes vol.22, n.°1, Salta, Universidad Nacional de Salta, 2011.
410 Maribel de la Cruz Vergara
Establecimiento de hospitales en número suficiente para que pudiera aten-
derse debidamente, el gran número de trabajadores que dependen de esta e
higienización de los campamentos.
Producto de las anteriores solicitudes y después de fuertes conflictos la em-
presa negoció algunos de ellos, terminando este episodio con el asesinato de 100
huelguista por parte del ejército colombiano,14 heridos 238, mientras las pérdidas
de la Compañía ascendió a $1.250.000,00 oro americano, noticias que se expan-
dieron y se señalaban de referente en el Caribe Bananero.
Los contratos de la United Fruit Company en Centro
América, la injerencia en los asuntos interno y la motivación
de conflictos en los límites entre países (Panamá- Costa Rica,
Honduras Guatemala)
Otro de los aspectos que hay que analizar de la United Fruit Co., es su injerencia en
los asuntos internos de los países en donde se establecía, al intentar defender sus
“derechos” obtenidos a través de las jugosas contrataciones y cesiones de derecho
sobre las tierras baldías y líneas del ferrocarril15, tal como sucedió en el conflicto
entre los límites de Panamá. Esta situación encuentra sus orígenes en una –franja
de tierra entre estos países (se originó cuando Panamá pertenecía a Colombia, lue-
go de la independencia el asunto pasó a dirimirse entre estos dos países) por el lí-
mite del pacífico, en donde la Compañía había trazado parte del ferrocarril por
14Para otro enfoque sobre la producción bananera en Colombia véase a Marcelo Bucheli, “Enforcing
Business Contracts in South America: The United Fruit Company and Colombian Banana Planters
in the Twentieth Century. The President and Fellows of Harvard College”, in The Business History
Review vol.78, n.°2, 2004, pp.181-212. www.jstor.org/stable/25661863. Consultado 15/01/2013
15Sobre el ferrocarril en Costa Rica véase a Rodrigo Quesada Monge, “Ferrocarriles y crecimiento
económico: el caso de la Costa Rica Railway Company, 1871-1905”, en Anuario de Estudios Cen-
troamericanos vol.9, San José de Costa Rica, Universidad de Costa Rica, pp.87-119.
www.jstor.org/stable/25661863. Consultado 15/01/2013
United Fruit Company y su relación con las zonas bananeras en países del Mar Caribe y Caribe Colombiano 411
donde se trasportaba el banano; sobre esta situación el presidente Jiménez 16 de
Costa Rica se pronunció en el sentido que la solución más viable era que esta cedie-
ra esos terrenos a Panamá, como gesto de paz y de la política del buen vecino.
Además señaló que esas tierras eran “malas” por lo que ningún costarricense tenía
propiedades allí, planteamiento que indudablemente no tuvo en cuenta que las
zonas bananeras en Costa Rica y en los demás países del Caribe y America Latina
se caracterizó básicamente por una amplia colonización de plantación de banano,
paralela a la construcción del ferrocarril con escasa población.
La posición del presidente fue duramente criticada principalmente porque
consideraban en primer lugar que este país no debía ceder sus territorios, y sobre
todo porque el argumento del presidente no era suficiente para tomar tal decisión.
Lo anterior no obstante tener la Compañía una importante explotación bananera
en Costa Rica desde el año de 1883. En 45 años, es decir de 188317 al primer trimes-
tre de 1828, la compañía había exportado18 básicamente hacía los Estado Unidos de
America unos 200.000.000 racimos de banano (ver grafica 2), esto les daba un alto
margen de ganancia, ya que el racimo se pagaba muy barato, de acuerdo con la si-
guiente escala:19
Racimo de 9 o más manos = 50 ctvs. oro americano
Racimo de 8 manos = 37,5 ctvs. oro americano
Racimos de 6 manos = 12,5 ctvs oro americano
16Alfredo Saenz, The banana situatiotion in the countries of de Caribbean Sea, San José de Costa
Rica, Imprenta Borrase Hermanos1928, p.XI
17Aunque la United Fruit Company fue fundada en 1899, se cuenta su operación desde las compa-
ñías que le dieron vida, es decir la Tropical Trading and Transport Company fusionada con la Bos-
ton Fruit Company.
18Sobre las relaciones comerciales entre Costa Rica y Estados Unidos véase a Hugo Murillo Jiménez
et al, “Las relaciones comerciales entre Costa Rica y los Estados Unidos a través de los informes
consulares, 1880-1901”, en Anuario de Estudios Centroamericanos vol.13, n.°2, San José de Costa
Rica, Universidad de Costa Rica, 1978, pp.135-194. http://www.jstor.org/stable/25661931. Consul-
tado: 15/01/2013
19 Alfredo Saenz. The banana situatiotion in the countries of de Caribbean Sea, pp.LIII y siguientes.
412 Maribel de la Cruz Vergara
Grafica 2. Exportación de racimos de bananos desde Costa Rica, 1883- 1927
Fuente: Alfredo Saenz, The banana situation in the countries of de Caribbean Sea, pp.LIII-LIV. Ela-
boración de la autora
No obstante estar establecido los precios por contrato en 1919 un racimo de
9 manos se pagaba a 30 centavos, un racimo de 8 y 7 manos a 14,5 cts., mientras el
racimo de 6 manos no se contaban, situación que ponía en ventaja a la United y en
desventaja a los productores y trabajadores. En la gráfica 2 observamos que desde
1885 la mayoría del banano se exportaba para el mercado estadounidense y en me-
nor medida para el Reino Unido. La exportación tuvo un periodo de auge que co-
menzó en 1907 hasta 1920, cuando comenzaron a cambiar las circunstancias del
mercado y se avizoraba la crisis del 29.
Esto sucedía debido a que el tipo de contratos que firmaba la empresa, ava-
lados por los gobiernos de turno, obligaba a que la producción de plantadores y
contratistas debía ser vendidas a este monopolio, el cual fijaba el precio y establecía
las condiciones del producto para exportación, por ejemplo para exportar solo se
consideraban los racimos que tuvieran 7, 8 o 9 manos, además que los bananos
debían estar verdes y limpios, sin magulladuras, sin manchas, dañados o quemados
United Fruit Company y su relación con las zonas bananeras en países del Mar Caribe y Caribe Colombiano 413
por el sol, para lograr estos estándares de calidad la Compañía determinaba el
momento en que había que cortar el banano.
Este se hacía en promedio una vez por semana o antes si las necesidades de
la empresa lo requería, para favorecer a los plantadores y contratistas se tenían
cláusulas en las que se establecía que si la compañía exportadora sin razones lega-
les, no daba orden de cortar por lo menos una vez por semana, luego no podía re-
chazar el producto por madurez, sin embargo si el contratista no tenía el corte listo
en el tiempo y hora indicado, se tomaría la producción de otro contratista para rea-
lizar esta labor, se estableció en los contratos para todo el Caribe que todos los días
de la semana eran hábiles.
La Compañía podía pasar también los cables de teléfono y demás obras de
infraestructura que requiriera por los predios de los contratistas sin pagar servi-
dumbre u otro tipo de estipendio, el gobierno por su parte recibía un centavo oro
americano por cada racimo de banano exportado.
Grafica 3. Precios cotizados por la United Fruit Co en New York por cargamentos
de bananos producidos en Costa Rica en 1927
Fuente. Alfredo Saenz, The banana situation in the countries of de Caribbean Sea, pp.LV-LVI. Ela-
boración de la autora.
414 Maribel de la Cruz Vergara
El comportamiento de precios del año 27 difirió con relación a los años ante-
riores ya que en este año los racimos de 9 manos se pago en promedio a $4,5, los de
8 manos a $4,0, los de 7 por debajo de esta cifra y los de 6 por debajo de $3 pesos
oro americano, situación que indica la evidente caída de los precios con relación a
los establecidos en los contratos.
Los contratos de arrendamiento de tierras, estaban controlados al igual que
los de producción, por la Compañía, de tal manera que la tierra pertenecía a esta, la
que había adquirido por compra directa a otras personas o simplemente y como
sucedió en Colombia y en otros países, los gobiernos daba grandes extensiones de
baldíos con el pretexto del desarrollo de la industria, situación que era contradicto-
ria ya que en vez de entregar la propiedad de la tierra a los nacionales se le entrega-
ba a la Compañía quien a su vez arrendaba la tierra a los nacionales productores
bajo sus condiciones, una de ellas era que si el arrendatario dejaba de pagar por
adelantado un mes, la Compañía podía inmediatamente tomar la posesión de las
tierras incluyendo los cultivos y mejoras, en detrimento del arrendatario, el que
debía pagar, aunque las condiciones climáticas o de producción le afectara. Además
el contratista no podía subarrendar el terreno o sembrar otro tipo de cultivo.
Como ejemplo de ello tenemos que en Costa Rica Minor Keith,20 quien se ha-
llaba vinculado con el ferrocarril, denunció hacía la década de 1890 por lo menos
170.000 hectáreas y la River Plate, 172.000 hectáreas, es decir entre ambos concen-
traban un total del 7% de la extensión actual de Costa Rica.21
En cuanto a la política de contratación de mano de obra 22 se ajustó a los in-
tereses de la Compañía y la política de pago por semanas o mes vencido, en Hon-
20 Este empresario había iniciado el negocio del banano en varios países.
21Ronny Viales Hurtado, “La colonización agrícola de la Región Atlántica (Caribe) Costarricense
entre 1870 y 1930. El peso de la política agraria liberal y de las diversas formas de apropiación terri-
torial”, en Anuario de Estudios Centroamericanos vol.27, n.°2, San José, Universidad de Costa Ri-
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22 Las luchas campesinas en América Latina, véase en Pablo González Casanova (coord.), Historia
política de los campesinos latinoamericanos, vols.1 a 4, Madrid, Instituto de Investigaciones Socia-
les de la UNAM/Siglo Veintiuno Editores, 1998.
United Fruit Company y su relación con las zonas bananeras en países del Mar Caribe y Caribe Colombiano 415
duras por ejemplo se pagaba cada cuarenta y cinco días, expresados en los contra-
tos que firmaban los trabajadores, en los cuales estos renunciaban al derecho que
por cualquier ley se emitiera en lo sucesivo, a que se le pagara su salario o sueldo
en otra fecha que no fuera la designada en este, cubría esta condición a los trabaja-
dores directos, o por medio de contratistas.23
También fue punto común en las zonas bananeras, el hecho de que los traba-
jadores vivieran cerca de la compañía frutera y compraran en los comisariatos. Si el
trabajador quería contar con dinero en efectivo debía perder no solamente el 50%
del valor de su ficha, sino que hasta podía perder el empleo. 24 Estos puntos en co-
munes en cuanto a las políticas laborales, contratación y adquisición de tierras fue-
ron establecidos por la United en todos los países en donde tenía presencia, por lo
que sería interesante seguir con el análisis de la tendencia económica de dichas
zonas bananeras. Esto sin contar que funcionaban como banco en las ciudades y
zonas en donde se establecían.
Debido a los abusos y negligencia de los gobiernos locales se propuso la
creación de la Liga Internacional de Bananeros, la que se encargaba de denunciar,
no solamente la situación de los trabajadores, sino también de los agricultores, las
desventajas para los países y las pocas utilidades que estos obtenían en este nego-
cio, siendo la estrategia para establecerse en cada país la “amenaza permanente que
se hacía de que si no se les daban los privilegios solicitados, se irían a otros países”,
adicionalmente se denunció la adquisición de tierras limítrofes entre países, la
compra de periódicos locales, así como la manipulación de diputados y senadores
los que se convertían en sus representantes políticos y facilitadores de un marco
jurídico favorable para sus intereses.
Esto condujo que hacía 1928 se formaran asociaciones de productores en
Colombia, Costa Rica y Jamaica con el fin de competir con la United en la exporta-
ción del Banano, estos intentos se entendían como un esfuerzo adicional colabora-
tivo entre los países productores para poner en practica la mencionada Liga, se
23 Pablo González Casanova (coord.), Historia política de los campesinos latinoamericanos.
24Vilma Laínez y Victor Meza, “El enclave bananero en la historia de Hoduras”, en Anuario de Es-
tudios Centroamericanos n.°1, San José de Costa Rica, Universidad de Costa Rica. 1974, p.218.
http://www.jstor.org/stable/25661525. Consultado el 15/01/2013.
416 Maribel de la Cruz Vergara
aglutinaron alrededor de esta idea aquellas asociaciones costarricenses que en
búsqueda de soluciones pacíficas escribieron una carta al presidente Hoover, en
donde le ponían en conocimiento la miseria en la que estaban los países producto-
res por los malos manejos de la United, enfatizando además, que en este proceso se
perjudicaba a estos, pero también al pueblo norteamericano, ya que el banano que
pagaban en 60 ctvs. lo vendían en sus mercados a tres o cuatro dólares.25
Los conflictos de tierras entre Guatemala y Honduras encontraron su origen
en la apropiación de terrenos en los límites de estos países. Como se observa en el
mapa 2, para el desarrollo de la producción en la zona bananera de Guatemala
construyó 50 kilómetros de ferrocarril y dos puentes en la ribera derecha del Río
Motagua el cual era soberanía de Honduras, de lo que podemos deducir que:
a) no respetaba las soberanías de los países,
b) solamente les interesaba ubicarse en los lugares en donde tenían mayor
productividad indistintamente de las fronteras, se puede decir que no había
un reconocimiento real de las fronteras entre países, estos se veían como un
solo territorio,
c) y que en la medida en que se suscitaran conflictos seguían operando hasta
tanto se solucionaran los mismo, sin embargo esta cumplía un doble papel,
es decir, por un lado suscitaba el conflicto y por otro, su presencia misma no
permitía que se le diera una solución adecuada, ya que cada país, ya sea por
los intereses particulares o por la corrupción administrativa no estaban in-
teresados en entrar en conflictos con la United.
25 Alfredo Saenz, The banana situation in the countries of de Caribbean Sea, p.LXXXVII
United Fruit Company y su relación con las zonas bananeras en países del Mar Caribe y Caribe Colombiano 417
Mapa 2: Territorio en conflicto entre Guatemala y Honduras
Fuente: Alfredo Saenz, The banana situation in the countries of de Caribbean Sea.
Con relación a Honduras en el mismo período estudiado, se inicio el comer-
cio del banano a baja escala, sin embargo alcanzó a llegar a New York. La produc-
ción aún se hallaba en mano de pequeños productores hondureños, los que vendían
a las compañías compradoras de banano, las cuales utilizaban miles de estrategias
para bajar el precio en la compra y aumentar el precio de venta. Por su parte el go-
bierno de Honduras y ante el dinamismo del negocio, facilitó la concesión de terre-
nos para cultivos de banano y la celebración de contratos para la canalización de
ríos, con el fin de que pudieran moverse mejor los barcos.26 La United Fruit Com-
pany trece años después de su fundación ya estaba instalada en Honduras, contro-
lando el negocio por sí misma y a través de sus subsidiaras por concesiones hechas
por el estado que la beneficiaba en muchos aspectos. En estas el trust quedaba libre
del pago de derechos aduaneros y de toda clase de impuestos fiscales municipales,
marítimos y terrestres, así como en maquinarias, rieles, carros, herramientas entre
otros.
26 Vilma Laínez y Victor Meza, “El enclave bananero en la historia de Honduras”, pp.187-225.
418 Maribel de la Cruz Vergara
La concesión también les daba derecho a explotar los bosques nacionales, así
como la cal, piedras que estuvieran en dichos terrenos27 de tal manera que en 1914
las tierras cultivadas por la United, de su propiedad, ascendía a quince mil acres,
una década después ascendía a 87.800 acres,28 siendo el país más productor de ba-
nano en ese momento.29 La producción bananera fue tan importante en la econo-
mía del país que a comienzos del siglo XX, representaba el 53% de todas las expor-
taciones. Si comparamos la producción bananera de Honduras con Colombia y
Costa Rica, encontramos que entre los años de 1893 y 1900, se convirtió en el se-
gundo productor, con una producción de racimos de 13.171.437.
Grafica 3: Comparativo entre Costa Rica, Honduras y Colombia en la producción de
racimos de banano entre 1893-1900
Fuente: Datos tomados de Vilma Laínez y Victor Meza, “El enclave bananero en la historia de Hon-
duras”, pp.187-225; Alfredo Saenz, The banana situation in the countries of de Caribbean Sea,
pp.LIII-LIV; Adolfo Meisel, “Enfermedad Holandesa y exportaciones de banano en el caribe colom-
biano, 1910-1950”, p.18. Elaboración de la autora.
27 Vilma Laínez y Victor Meza, “El enclave bananero en la historia de Honduras”, pp.187-225.
28 Vilma Laínez y Victor Meza, “El enclave bananero en la historia de Honduras”, pp.187-225.
29 Vilma Laínez y Victor Meza, “El enclave bananero en la historia de Honduras”, pp.187-225.
United Fruit Company y su relación con las zonas bananeras en países del Mar Caribe y Caribe Colombiano 419
Con relación a la deuda externa, no obstante el desarrollo bananero, hacía
1826 el 96%30 de la deuda interna del gobierno era a favor de las compañías bana-
neras, prestamos causados para sostener y financiar las interminables revueltas
armadas internas que aquejaban al país.31 De acuerdo con lo anterior, la estrategia
tendía a establecer zonas bananeras en países simultáneos, lo que permitió que la
United Fruit Company tuviera asegurada la producción. Si comparamos la produc-
ción de tres países de los más importantes en este negocio tenemos que la produc-
ción en Costa Rica entre el período de 1893 a 1900 superó, la producción de Hon-
duras y Colombia, cuya producción en este intervalo fue bastante bajo con relación
a los dos anteriores.
Critica de la liga bananera y la posición de la United Fruit
Company, frente a los conflictos e inconformidades
suscitados en los países de América Latina por la
producción bananera
Frente a los problemas suscitados y a las voces de descontento de la mayoría de
países de America Latina y el Caribe con relación a la forma como la United venía
manejando el negocio del banano, en detrimento de la economía misma de estos
países y sobre todo de los trabajadores Mr Cutter,32 se pronunció en el siguiente
sentido:
30 Según Laínez y Meza, la deuda en ese año ascendió a 7.763.549.64 pesos, de los que se adeudaban
a las compañías bananeras en la siguiente relación:
Standard Fruit Company: 120.696,19
Cuyamel Fruit Company : 174.656,26
Tela y Truxillo RR. Co : 644.783,30
N.Y. and Honduras Rosario Mining Company: 18.636,84
Zamuel Zemurray (Ferrocarril Nacional): 3.000.000,00
Santos Soto: 500.00,00
31 Vilma Laínez y Victor Meza, “El enclave bananero en la historia de Honduras”, pp.187-225.
32 Alfredo Saenz, The banana situation in the countries of de Caribbean Sea, pp.8-10.
420 Maribel de la Cruz Vergara
Que el desarrollo comercial de América Latina a futuro asombraría al mun-
do.
En la próxima década su progreso sería mayor que el alcanzado desde la
conquista.
La America Latina, era el mejor mercado natural de los estados Unidos.
Critico lo que denominó la critica sin freno y propaganda de norteamerica-
nos y europeos radicales, quienes se habían inventado el imperialismo nor-
teamericano, por tanto la idea de las relaciones imperialistas entre Sur Amé-
rica y los Estados Unidos.
Las ideas imperialistas no se tenían en cuenta cuando se establecían relacio-
nes entre dos grandes zonas, una manufacturera y exportadora, y otra agrí-
cola e importadora, que se necesitaban mutuamente.
Además estos países necesitaban el capital de los inversionistas de los Esta-
dos Unidos.
Y por último declaró, que estados Unidos debía hacer sus empréstitos a
aquellos países en donde sus compañías industriales de fueran recibidas con
Beneplácito.
Las anteriores observaciones giraron alrededor de las ideas económicas en
las que primó la división de los países en productores de materias primas agrícolas,
como era el caso de los de América Latina y el Caribe, los que a su vez por la falta de
suficiente capital33 dependían de la inversión de capitales externos, tal como el
caso del establecimiento de zonas bananeras, la primera de las cuales se desarrollo
en Costa Rica, luego se estableció la Zona Bananera de Santa Marta, posteriormen-
te Honduras y Guatemala, en todas estas Zonas Bananeras, el esquema de apro-
piación del ferrocarril, de tierras baldías y explotación de mano de obra fue el mis-
mo, lo que indudablemente condujo a que los activos de la empresa pasaran de diez
millones de dólares a 200,000 millones de dólares.34
33El capital con que contaban los nacionales no era suficiente para establecer un ritmo de produc-
ción acorde con la dinámica del mercado internacional.
34 Vilma Laínez y Víctor Meza, “El enclave bananero en la historia de Honduras”, pp.187-225.
United Fruit Company y su relación con las zonas bananeras en países del Mar Caribe y Caribe Colombiano 421
Pero en esta confrontación no solamente se resaltaba la explotación hacía
esta parte del continente, sino también la especulación del precio del banano a la
población norteamericana, es decir la Liga, trascendió el discurso localista para
analizar, la explotación de la United desde un punto de vista más global:
Esos doscientos millones de dólares de que tanto se ufana Mr. Cutter, amén de
todos los centenares de millones de dólares que del haber latino y de los bolsi-
llos del pueblo americano fueron a parar en gran parte a las insaciables arcas
de los directores de aquella Compañía, han tenido `por origen, la extorsión del
productor latino, la extorsión del erario nacional, puesto que prácticamente no
paga ningún tributo, la extorsión del pueblo latino por medio del comisariato,
el monopolio de los ferrocarriles construidos y pagados por estos países como
en el caso de Casta Rica y Colombia, el monopolio del trasporte marítimo, la
corrupción de nuestros hombres y; como un digno corolario, la explotación
despiadada del pueblo noble americano […].35
Es decir, el problema no se veía como una política del Estado norteameri-
cano, sino como la ambición desmedida de los inversionistas particulares, cuyo
propósito giraba en torno a la optimización del capital invertido y a las ganancias
que este reportara, esta actitud de la Liga, tal vez obedezca a una posición un poco
consecuente con los Estados Unidos, pues es sabido que la inversión de capital, los
empréstitos y la instalación de compañías productoras en America Latina se con-
virtió en la esperanza de progreso de dichos países, pues no se veía con malos ojos
el capitalismo norteamericano, sino las prácticas de las United Fruit Company y sus
múltiples filiales.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que la United Fruit Company también
creo problemas en el comercio del banano en Estados Unidos, ya que para contro-
lar su comercio y establecerse como monopolio, compró negocios y propiedades de
sus competidores con el fin de controlar y regular la venta en ese país. Sus acciones
por el control total de la fruta fueron más allá, es decir sabotear a los competidores
como se puede leer en la demanda que hizo en 1903 la American Banana Company
35 Alfredo Saenz, The banana situation in the countries of de Caribbean Sea, pp.15-16.
422 Maribel de la Cruz Vergara
contra la United Fruit Compani,36 en donde el demandante pone de manifiesto los
métodos que el acusado había llevado a cabo para arruinarles su negocio, en los
países productores de banano y en el control del precio en el mercado.
Ideas concluyentes
Para finalizar tenemos que la política de la United Fruit Company, trust norteame-
ricano pregonaba que su instauración en los países de America Latina y el Caribe
se debía básicamente al derecho que estos tenían de desarrollarse y que ofrecía las
estrategias pertinentes para que esto sucediera, sobre todo en el desarrollo de obras
de infraestructura de vías férreas y caminos, sin embargo la practica estaba muy
lejos del discurso, pues la forma como desarrollaron el negocio solamente dejó en
las zonas de producción conflictos sociales, atraso económico y devastación del te-
rreno, además de una mayor corrupción política y administrativa al nivel local.
De otra parte, los agricultores nacionales quedaron en calidad generalmente
de arrendatarios y amarrados a contratos tendientes a su ruina, mientras los traba-
jadores se veían más como máquinas de producción, por lo que sus condiciones de
contratación y salubridad ni siquiera se acercaban a las primeras normas regulato-
rias del trabajo, como fue el caso de Colombia.
El sistema de vales y la obligación de los trabajadores de consumir y com-
prar lo que las empresas filiales producían, condujo a los conflictos ampliamente
conocidos en todo lo que fue las zonas bananeras. La intromisión en los asuntos
internos de los países, sobre todo en los que tenían que ver con las fronteras y el
fortalecimiento del capital de la United son muestras evidentes de la explotación
desmedida de materias primas con el beneplácito de los gobiernos locales y del go-
bierno de los Estados Unidos. No obstante lo anterior, en la crisis del 29 que des-
36Esta demanda con las sentencias correspondientes puede leerse en American Society of Interna-
cional Law, American Banana Company v. United Fruit Company vol.3, n.°4, 1909, pp.1006-1011.
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United Fruit Company y su relación con las zonas bananeras en países del Mar Caribe y Caribe Colombiano 423
encadenó un nuevo rumbo en las políticas económicas, los países de la región fue-
ron llamados a ocupar otro papel en la economía mundial, el cual todavía en la ac-
tualidad no es lo suficientemente claro.
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