Expediente: 40-2006-0.
Cuaderno Principal.
Sumilla : FUNDAMENTACIÓN DE RECURSO DE
NILIDAD.
A LA SEGUNDA SALA PENAL DE APELACIONES EN ADICIÓN LIQUIDADORA DE LA
CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA DE UCAYALI:
FREDY EMILIO ROJAS NAUPAY, Abogado
Defensor Público de ROBERTO TUTUCIMA
NASHNATE, en el proceso que se le sigue por la
supuesta comisión del delito contra la libertad
sexual, en su modalidad de Violación Sexual de
Menor de Edad en grado de tentativa, en agravio
del menor de iniciales L.V.C.; A Uds., con el debido
respeto digo:
Que, conforme a las atribuciones que me confiere
el artículo 290 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, modificado por el artículo 1 de la Ley N°
26624, en mi condición de Abogado Defensor Público del procesado Roberto Tutucima
Nashnate, de conformidad con lo previsto por los artículos 292 inciso A) y 300 inciso 5) del
Código de Procedimiento Penales en tiempo y modo oportuno ocurro a vuestro Colegiado
Superior a fin de FUNDAMENTAR EL RECURSO IMPUGNATIVO DE NULIDAD interpuesto
contra la Sentencia de fecha 18.07.2017., que condena a Roberto Tutucima Nashnate a la pena
de 8 años de pena privativa de libertad y fija como reparación civil la suma de S/. 1 000.00
Nuevos Soles y lo demás que contiene, sentencia que no se encuentra arreglada a derecho ni al
mérito de lo actuado, por lo que solicito conceder el presente medio impugnatorio a fin de que
el Superior en Grado con mejor criterio técnico jurídico declare HABER NULIDAD en la
sentencia impugnada y REFORMANDOLA disponga la ABSOLUCIÓN de mi patrocinado
Roberto Tutucima Nashnate de la Acusación Fiscal y subsecuentemente su inmediata
excarcelación.
FUNDAMENTACIÓN DEL AGRAVIO:
ERROR DE HECHO Y DE DERECHO INCURRIDA EN LA IMPUGNADA:
Primero: A que, en el punto tercero de la ratio decidendi de la sentencia impugnada se puede
advertir cual es supuesto hecho que se imputa a mi patrocinado Roberto Tutucima Nashnate,
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es así que se dice: “Hechos Materia de Acusación: Conforme a la denuncia fiscal de folios 22 y 24, y
acusación de fojas 97 a 99, son argumentos fácticos de la denuncia y acusación lo siguiente: Con fecha 24
de mayo del año 2005, a las 9:00 de la noche aproximadamente, en circunstancias que el menor
agraviado de iniciales L.V.C., de 9 años de edad, se encontraba viendo televisión en el domicilio del
encausado Roberto Tutucima Nashnate, quien es su vecino, lo llamó y lo llevó hacía su bañero, que queda
en la parte posterior de su vivienda, en donde procedió a efectuarle tocamientos indebidos en sus partes
íntimas (pene y nalgas), para luego bajarle su pantalón, mientras que el procesado tenía el cierre de su
pantalón abierto, y su pene erecto, tratando éste de abusar sexualmente al menor agraviado, pero debido
a los constantes llamados de su progenitora, impidió que el encausado consumara el hecho ilícito,
logrando el menor salir corriendo del lugar.” ; puntos controvertidos sobre las cuales ha versado la
actividad probatoria en el juicio oral.
Segundo: A que, instalado la audiencia del juicio oral mi patrocinado Roberto Tutucima
Nashnate se ha declarado inocente de los hechos imputados, siendo ello así, de manera
coherente, sólida y contundente ha negado ser autor del delito acusado, así se puede advertir
de su declaración instructiva y de su declaración brindada en el juicio oral por mi citado
patrocinado, por lo que en el presente proceso no existe auto inculpación o reconocimiento de
los hechos.
Tercero: A que, el Colegiado Superior al momento de expedir la sentencia materia del presente
medio impugnatorio no ha valorado adecuadamente los medios de prueba actuadas en el juicio
oral; así se puede inquirir de los considerandos 6.4.1.- y siguientes de la sentencia impugnada:
A que, respecto de la sindicación efectuada por el menor quimeramente agraviado, menor que
únicamente ha prestado su declaración referencia a nivel preliminar –policial–, del cual se
puede inquirir que dicho menor ha prestado su declaración referencial con la concurrencia de su
señora madre –Ketty Luz Cárdenas Ramírez–, quien a tanta insistencia –de su progenitora se
sobrentiende–, ha vertido la sindicación contra mi patrocinado Roberto Tutucima Nashnate,
sindicación que no se encuentra corroborado con ningún medio de prueba directo ni periférico
actuado en el juicio oral, por lo que no reúne los requisitos establecidos en el Acuerdo Plenario
N° 2-2005/CJ-116., por lo que no resulta suficiente para enervar la presunción de inocencia que
le asiste a mi patrocinado Roberto Tutucima Nashnate.
A que, al juicio oral ha concurrido como testigo de cargo la señora Ketty Luz Cárdenas Ramírez
–madre del menor supuestamente agraviado–, quien tiene la condición de testigo de referencia,
pues, ella no vio el supuesto hecho incriminado, empero de su declaración prestada en juicio
oral es completamente diferente a su declaración prestada a nivel preliminar y en la etapa de la
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instrucción, pues, en su declaración en juicio oral se pudo inferir que dicha testigo a señalado
que cuando le preguntó a su hijo porque se encontraba levantando su pantalón y su hijo le
respondió que no había pasado nada, así mismo, ha referido que si ha tenido problemas con la
señora Matilde Nashnate Huaynacari, por el su bien inmueble que colinda con el de la madre
del imputado Matilde Nashnate Huaynacri, estando a que la declaración en juicio oral de la
aludida testigo, no contiene ninguna corroboración periférica a la sindicación efectuado por el
menor supuestamente agravio, muy por el contrario la declaración vertida en juicio oral no es
coherente con sus declaraciones prestadas a nivel preliminar ni con su declaración en la etapa
de la instrucción, y que si corrobora la existencia de enemistad basada en el odio con la madre
del imputado, por lo que su declaración no resulta suficiente para enervar la presunción de
inocencia que le asiste a mi patrocinado Roberto Tutucima Nashnate, como pretende hacer ver
el Colegiado Superior que expedido la sentencia que es materia del presente medio
impugnatorio.
A que, al juicio oral también ha concurrido como testigo Matilde Nashnate Hyanacari, testigo ha
estado presente en el escenario de las hechos y que de su declaración prestada se puede
advertir con meridiana claridad, que si bien el menor ha estado en su domicilio empero el
menor supuestamente agraviado al ser preguntado por su señora madre Ketty Luz Cárdenas
Ramírez, sobre que había sucedido, el menor supuestamente agraviado siempre dijo que no
había pasado nada; así mismo dicha testigo a narrado las constantes problemas que tenía con
su vecina la señora Ketty Luz Cárdenas Ramírez, por los linderos de su vivienda, siendo ello así,
respecto de los hechos no existe corroboración alguna, muy por el contrario afianza la
existencia de una enemistad entre ambas familias, por lo que concurre la incredulidad subjetiva
basada en el odio y/o enemistad.
A que, así mismo, se ha oralizado el informe psicológico practicado al menor supuestamente
agraviado, así como la psicólogo que expidió dicho informe a concurrido al juicio oral a fin de
explicar las conclusiones al que arribo en su citado informe psicológico; al respecto de la
conclusiones de dicho informe psicológico no se infiere conclusión alguna de que el menor
supuestamente agraviado haya presentado alguna afectación emocional de carácter o de tipo
sexual –como estresor u otro–, sino que no cumpliendo con el protocolo de pericias psicológica
dicha profesional nos pretende decir en sus conclusiones que el menor supuestamente
agraviado manifiesta haber sido víctima de abuso sexual, siendo sincero en su relato, situación
que ha sido explicado en el contradictorio del juicio oral donde la psicóloga ha dicho con
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meridiana claridad que el menor supuestamente agraviado no presentaba ninguna afectación
emocional de carácter o naturaleza sexual y que el informe pericial no estaba establecido para
diagnosticar si el menor miente o dice la verdad –como si se tratara de un polígrafo–; siendo
ello así, el supuesto relato vertido por el menor agraviado con ocasión de la evaluación
psicológica, no puede servir para asumir una persistencia en la incriminación como lo pretende
hacer ver el Colegiado Superior en la sentencia materia de impugnación, de ser así éste relato
devendría en una declaración testimonial mal e irregularmente actuado, por lo que recurriendo
estrictamente a las conclusiones del informa psicológico y la declaración vertida por la psicóloga
en juicio oral, se puede afirmar con meridiana claridad que el menor supuestamente agraviado
no ha sufrido ninguna afectación emocional de carácter o naturaleza sexual; por lo que siendo
ello así, dicho medio de prueba indirecta o sucedánea no corrobora en nada la supuesta
imputación realizada por el menor supuestamente agraviado y como tal tampoco es insuficiente
para enervar la presunción de inocencia que le asiste a mi patrocinado Roberto Tutucima
Nashnate.
A que, así mismo, en juicio oral se ha practicado una pericia psicológica a mi patrocinado
Roberto Tutucima Nashnate, y la psicóloga otorgante ha concurrido a juicio oral a explicar sus
conclusiones arribadas, del cual se puede inferir que mi patrocinado no tiene ninguna patología
psicológica por el gusto o apego a los menores de edad, por lo que de dicha pericia psicológica
y de la declaración de la perito en juicio, no se puede advertir ninguna corroboración periférica
de la imputación realizada por el menor supuestamente agraviado, por lo que tampoco resulta
suficiente para enervar la presunción de inocencia que le asiste a mi patrocinado Roberto
Tutucima Nashnate.
Cuarto: A que, en el caso sub examen, no concurre la persistencia en la incriminación
como lo pretende hacer ver el Colegiado Superior, pues, el menor supuestamente agraviado
únicamente ha concurrido a prestar su declaración referencia a nivel preliminar, es decir, no ha
concurrido a la etapa de la instrucción, ni mucho menos al juicio oral, por lo que siendo ello así,
no se puede afirmar de modo alguno que existe persistencia en la incriminación como lo hacer
ver el Colegiado Superior, siendo ello así, la imputación realizada por el menor supuestamente
agraviado no reúne los presupuestos del acuerdo plenario N°2-2005/CJ-116., pues, como
vuelvo a incidir no existe persistencia en la incriminación, concurre una incredulidad subjetiva
basada en el odio y/o enemistad existe entre la madre del menor supuestamente agraviado
Ketty Luz Cárdenas Ramírez y la madre de mi patrocinado Roberto Tutucima Nashnate señora
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Matilde Nashnate Huaynacari, lo cual hace que la imputación vertida por el menor
supuestamente agraviado no sea suficiente para enervar la presunción de inocencia de mi
patrocinado Roberto Tutucima Nashnate.
Quinto: A que, asimismo en el caso sub examen, el Colegiado Superior no ha tenido en
consideración la reiterada y uniforme ejecutoria suprema en materia penal, así el Supremo
Tribunal ha señalado que el Principio de Presunción de Inocencia constituye un
fundamento de las garantías judiciales; la presunción de inocencia implica que el acusado no
debe demostrar que no ha cometido el delito que se le atribuye, ya que el onus probandi
corresponde a quien acusa; así la demostración fehaciente de la culpabilidad constituye un
requisito indispensable para la sanción penal, de modo que la carga de la prueba recae en la
parte acusadora y no en el acusado. En el mismo sentido el Tribunal Constitucional en su
sentencia Exp. 728-2008-PHC/TC., de fecha 13.10.2008., ha señalado que “… el texto
constitucional establece expresamente en su artículo 2, inciso 24, literal e), que toda persona es
considerada inocente mientras no se haya declarado judicialmente su responsabilidad, éste
dispositivo constitucional supone, en primer lugar, que por el derecho a la presunción o estado
de inocencia toda persona es considerada inocente antes y durante el proceso penal, es
precisamente mediante la sentencia judicial firme que se determinará si mantiene dicho estado
o si por el contrario se le declara culpable, mientras ello no ocurra es inocente; y en segundo
lugar, que el Juez ordinario para dictar esa sentencia condenatoria debe alcanzar la
certeza de culpabilidad del acusado, y aquella debe ser el resultado de la valoración
razonable de los medios de prueba practicados en el proceso penal. El principio indubio
pro reo, por otro lado, significa que en caso de duda sobre la responsabilidad del procesado,
debe estarse a lo que sea más favorable a éste –la absolución por contraposición a la condena–
principios universales que constituyen derechos de primera generación, los que en el caso sub
examen no han sido apreciados por el Colegiado Superior al momento de expedir una sentencia
carente de una motivación razonada y coherente.
Sexto: A que, se deber tener presente que un proceso penal se instaura con el propósito de
establecer la existencia de un hecho punible y la responsabilidad del imputado, por ello, la
finalidad de la labor probatoria es establecer si un determinado hecho se produjo realmente o
en su caso si se realizó en una forma determinada; en virtud de ello, la prueba busca la verdad,
persigue tener un conocimiento completo de las cosas sobre las cuales deberá aplicarse una
norma jurídica –si bien el Juez Penal es libre para obtener su convencimiento–, por lo que
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también puede llegar a la convicción de la existencia del hecho delictivo y la participación del
imputado, a través de la prueba indirecta –prueba indiciaria o prueba por indicios–, será preciso
empero que cuando ésta sea utilizada, quede debidamente explicitada en la resolución
judicial, pues no bastará con expresar que la conclusión responde a las reglas de la lógica, las
máximas de la experiencia o a los conocimientos científicos, sino que dicho razonamiento
lógico debe estar debidamente exteriorizado en la resolución que la contiene.
Situación de hecho y de derecho que no concurre en el caso de autos, ello por la sencilla razón
de que en autos ni siquiera existe indicios lógicos y conexos que acrediten con el grado de
certeza la responsabilidad penal de mi patrocinado Roberto Tutucima Nashnate, conforme se
tiene descrito en los precedentes fundamentos, debiendo el Colegiado Supremo con buen
criterio técnico jurídico declarar HABER NULIDAD en la sentencia impugnada y REFORMANDOLA
ABSUELVA a mi patrocinado Roberto Tutucima Nashnate de la acusación fiscal.
Séptimo: A que, finalmente de todo lo actuado se infiere que no existe medios de prueba
directa contra mi patrocinado Roberto Tutucima Nashnate, toda vez que no fue intervenido de
manera flagrante. Asimismo, de la prueba indirecta a la que se recurre excepcionalmente –
prueba por indicios–, lo que implica un deber especial de motivar la resolución que se ampare
en ella, con mayor razón, si significa la privación de la libertad personal y enervar la presunción
de inocencia, ello a efectos de cumplir las exigencias del derecho a la debida motivación de las
resoluciones judiciales –artículo 139 inciso 5 de la Constitución Política del estado–, lo que no se
ha cumplido en el caso in examen, pues, de las declaraciones testimoniales, éstos no han
brindado declaración uniforme ni coherente que sindiquen a mi patrocinado Roberto Tutucima
Nashnate como autor o partícipe del delito materia de juicio, por lo que en autos no existe
prueba directa ni indirecta que acredite con el grado de certeza la responsabilidad penal de la
recurrente en los hechos materia de juzgamiento, por lo que el Colegiado Supremo con buen
criterio técnico jurídico declarar HABER NULIDAD en la sentencia impugnada y REFORMANDOLA
ABSUELVA a mi patrocinado Roberto Tutucima Nashnate de la acusación fiscal.
Por tanto:
A Ud., a Ud., Señor Presidente, solicito se sirva
proveer la presente conforme a ley.
Pucallpa, 26 de Julio del 2017.
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