Planetario de la Universidad de Santiago, proyecto iniciado en el año 1986, arquitecto:
Oscar Mac Clure arquitecto. 33 años desde esa fecha
Quiero que me cuentes lo que encontraste
En el año 1970 me lo encargaron en la época del presidente Eduardo Frei Montalva
En ese entonces Máximo Pacheco era Ministro de Educación. El Colegio de Arquitectos me
dio el premio el año 84 y después el año 99 me dieron otro premio por haber construido una
obra única y especial.
En qué te inspiraste para hacer ese diseño?
En todo lo que vimos en el viaje a Europa, también fuimos a Buenos Aires, después
estuvimos en México viendo el Planetario de allá. En Europa fueron de los primeros
Planetarios en Alemana, fuimos después a Suiza: a Lucerna
Cómo eran esos Planetarios?
Eran muy nuevos, todos eran nuevos, era muy importante. Lucerna era una ciudad muy
linda todo pagado por Zeiss (la empresa) y por el Ministerio de Educación. Nos convidaron a
visitar el Planetario de París pero ahí estaban remodelando así que yo tuve que hablar con
el director de ese Planetario en aquella época. De ahí fuimos al Planetario de Londres y
también estaba cerrado entonces fuimos a Madrid, pero ese Planetario no era de la marca
Zeis si no de otra institución, pero era muy importante.
Después de ahí regresamos a Chile y luego estuvimos en México y fuimos a visitar, creo
que dos Planetarios. Regresamos y fuimos a ver el Planetario que había en Buenos Aires
que era muy bonito. Con todos estos antecedentes me encargaron el Planetario y utilizamos
todos los conocimientos que teníamos, que eran bastante amplios. Ahí se comenzó a
pensar dónde ubicar el Planetario.
El primer proyecto era muy lindo, pero después fue otro el lugar elegido y al final se
decidieron por llevarlo a la Usach y ahí tuve que hacer un nuevo proyecto, el último
trabajado. Todo a través de la Sociedad Constructora de Establecimientos Educacionales
donde yo era funcionario y ahí fue el último proyecto. Eran más bonitos los anteriores, pero
como era de la Usach y a la entrada, había que hacerlo con más importancia. Por eso le
digo se le dio un retrato mayor por ser el ingreso, entonces tuve que estudiar no solamente
el Planetario sino que también el ingreso a la universidad.
La idea nació porque Máximo Pacheco era embajador en Moscú y él cuando regresó de la
embajada aquí a Chile estuvo en Alemania y ahí lo convidaron a la firma Zeiss en
Oberkochen, y él estaba muy interesado en hacer un teatro de opera aquí en Chile, muy
interesado en la construcción y tanto así que quedó comprometido con la marca Zeiss pero
todavía la parte económica no estaba.
Con ese interés que había de él tan grande como quedó de Ministro de Educación aquí en
Chile se interesó en el proyecto más importante que era hacer un Planetario pero tenía que
abrir fondos porque era muy caro, muy costoso, fabricar entero el grueso de la cúpula.
También la cúpula interior es de Zeiss, es metálica y entonces él fue donde trabajaba yo a la
Sociedad Constructora de Establecimientos Educacionales que dependía del Ministerio de
Educación pero al mismo tiempo era independiente y ahí en una oficina muy grande tenía
tres pisos que ocupaban lleno de funcionarios, asociaron todas las escuelas de Chile, a mi
me tocó también hacer escuelas de Arica hasta Magallanes y además de eso otros
proyectos.
En esos años que estaba la Sociedad Constructora apareció entonces el presidente que era
Hernán Monckeberg y el Ministro me llamaron un día y me dijeron “te vamos a hacer un
encargo” y de ahí nació todo a través del ministro que consiguió con la marca Zeiss durante
un mes el viaje con todos los gastos pagados como la estadia en todos estos lugares, la ida
a Europa.
Cuando vuelven del viaje no se construye inmediantantem el Planetario, qué pasó?
No se construyó, sólo se proyectó. Hasta que llegó el tiempo de la dictadura, ahí me
encargaron hacerlo en la Usach oficialmente ya el proyecto definitivo. Aquí están todos los
planos. Elevaciones, el paseo sur, el paseo oriente, esta cúpula metálica era también de la
Zeiss, de la misma industria. El Planetario bajaba por un ascensor aquí donde lo reparaban
acá abajo, entonces lo subían y aquí proyectaban la cúpula y todo eso fue traído con las
planchas perforadas blancas. Yo ambicioso pedí adempas del Planetario que hubieran otras
cosas más, entre ellos se hizo una cafetería ahí están los planos.
El Planetario se construyó el 82, doce años después de que yo fui a Alemania en el año 70,
ya en tiempos de dictadura. Antes del 73 hice otros viajes más para visitar otro Planetario
más el de Buenos Aires, aquí tengo los planos. Esta es la planta baja, y esta es la parte de
arriba el segundo piso. El primer piso se entraba aquí había una laguna y después de esto
subía y llegabas a un espacio donde estaba la oficina administrativa y la sala de reuniones.
Aquí se me ocurrió proyectar también la sala de conferencias y además se me ocurrió si
venía mucha gente hice una cafetería que son dos pisos. Esto ya es el techo arriba.
Se compró no solamente el proyector Carl Zeiss sino que toda la estructura. El ascensor no,
eso es de aquí pero el instrumento para proyectar y todo el resto sí. La Sociedad
Constructora continuó vigente durante la dictadura a pesar de que pertenecía al ministerio
de educación.
Finalmente en qué inspiraste para hacer ese diseño, por que llega a ser así?
Se me ocurrió el hacer un cono o podía ser un cilindro, porque arriba llegaba a un techo de
cobre por donde caía el agua. Después lo interpretaron que era como un volcán pero no era
esa la idea.
Años después se le puso el cobre porque se revistió con cerámico chileno y se fue
desprendiendo con el calor, con el terremoto. Pero el cono es también indeformable eso es
lo importante no se puede deformar ni con terremotos. Para el telescopio se utilizó una
estructura metálica para afirmar la obra que se encargó y que se compró en Alemania pero
la estructura esférica se hizo aquí pero las planchas del Planetario que se atornillaron a esa
estructura o sea todo eso llegó importado de la Zeiss.
La pantalla de proyección fue traída y comprada también en la misma Zeiss donde hacían
instrumentos ópticos y proyectos como estos en varias partes del mundo. Y nosotros
visitamos las últimas obras que se había hecho en aquella época en Europa, por eso cada
Planetario era “la última palabra”, el de Berlín estaba recién hecho, el de Lucerna también
en Suiza es una construcción clara muy distinta, totalmente diferente a todos los otros.
Cuando se construyó este era el más grande Planetario del mundo, no lo dudo por todo lo
que tenía este edificio: la sala de proyección, la sala de exposición, la cafetería, la
administración, sala de reuniones.
(Apuntando a su mujer) Ella es mi gran amor que me acompañó siempre a todos estos
viajes y me ayudó muchísimo. Gracias a ella yo hice todo esto, no es obra mía solamente
(Ella: estas exagerando mi presencia). Todos estos viajes tan lindos que hicimos porque
seguimos después. Yo seguía con la idea de Planetario entonces cuando fuimos a México
también seguimos viendo otros. Perdona que me ponga así, es que los recuerdos son
difíciles de tantos años ya, estamos viejitos ya.