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INFORME
ESPAÑA
2022
2 0 2 2
E S P A Ñ A
I N F O R M E
OT 2049490 1375 K
ISBN 978-84-8468-949-2
9 788484 689492
Servicio de Biblioteca. Universidad Pontificia Comillas de Madrid
INFORME España 2022 / Cátedra José María Martín Patino de la Cultura del
Encuentro ; [coordinación y edición Agustín Blanco, Antonio Chueca, José An-
tonio López-Ruiz y Sebastián Mora]. -- Madrid : Universidad Pontificia Comi-
llas, Cátedra J.M. Martín Patino, 2022.
460 p.
En la portada: 29.
Es continuación de la colección CECS publicada por la Fundación Encuentro
ISSN 1137-6228.
D.L. M 25314-2022. -- ISBN 978-84-8468-949-2
1. Democracia. 2. Situación social. 3. Aspectos políticos. 4. Aspectos sociales. 5.
Deuda pública. 6. Integración social. 7. Demografía. 8. España. I. Blanco Mar-
tín, Agustín, editor literario. II. Chueca, Antonio, editor literario. III. López-
Ruiz, José Antonio, editor literario. IV. Mora Rosado, Sebastián (1966-), editor
literario
Coordinación y edición: Agustín Blanco, Antonio Chueca,
José Antonio López-Ruiz y Sebastián Mora
Edita: Universidad Pontificia Comillas
Cátedra J. M. Martín Patino
ISBN: 978-84-8468-949-2
Depósito Legal: M-25314-2022
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Gracias a la Fundación Ramón Areces,
la Cátedra José María Martín Patino
de la Cultura del Encuentro elabora
este informe. En él ofrecemos una
interpretación global y comprensiva
de la realidad social española, de las
tendencias y procesos más relevantes y
significativos del cambio.
El informe quiere contribuir a la
formación de la autoconciencia
colectiva, ser un punto de referencia
para el debate público que ayude a
compartir los principios básicos de los
intereses generales.
ÍNDICE
parte primera:
CONSIDERACIONES GENERALES
FRENTE A LA INCERTIDUMBRE, PROYECTOS Y DEMOCRACIA
Quim Brugué, Gemma Ubasart y Ricard Gomà
1. La pandemia como introducción: advertencia y aprendizaje.................... 13
2. Claves para entender un escenario en transformación............................... 15
2.1. Las transiciones socioecológicas......................................................... 16
2.2. Las transiciones socioeconómicas....................................................... 20
2.3. Las transiciones socioculturales.......................................................... 23
2.4. Las transiciones sociopolíticas............................................................ 25
3. Proyectos para construir futuro y ciudadanía............................................. 29
3.1. Forjar igualdad y reconocer diferencias: proyectos para la inclusión . 30
3.2. Generar autonomía y articular vínculos: proyectos para la fraternidad . 34
3.3. La ciudadanía multiescalar: fortalecer la proximidad y el ámbito eu-
ropeo...................................................................................................... 38
4. Gobernar la transición, ¿democracia o dejarse llevar? .............................. 41
Bibliografía.......................................................................................................... 46
parte segunda:LA CULTURA DEL ENCUENTRO
José Antonio López-Ruiz, Sebastián Mora, Agustín Blanco
y Francisco Lorenzo
1. El itinerario del encuentro........................................................................... 49
1.1. De la cultura de la exclusión a la cultura de la reconciliación........... 49
1.2. La experiencia y el hábito del encuentro............................................. 50
1.3. ¿Hacia una cultura del encuentro?...................................................... 52
2. La cultura del encuentro: una aproximación ............................................. 55
2.1. Un marco teórico inspirador: de las ciencias sociales al pensamien-
to social cristiano.................................................................................. 55
2.2. Cultura del encuentro: una definición operativa................................ 59
3. Índice de Cultura del Encuentro ................................................................. 62
3.1. El Índice de Cultura del Encuentro: datos globales........................... 64
3.2. La cultura del encuentro a través de los valores sociales................... 68
3.3. La cultura del encuentro a través de las conductas y prácticas so-
ciales ..................................................................................................... 98
3.4. Las condiciones estructurales para la cultura del encuentro............. 110
3.5. Principales hallazgos y conclusiones................................................... 113
Bibliografía.......................................................................................................... 128
parte tercera: DESARROLLO E INTEGRACIÓN SOCIAL
Capítulo 1
EL SISTEMA DE FORMACIÓN DE TRABAJADORES Y PARADOS EN
EL PROCESO DE RECUALIFICACIÓN
Begoña Cueto y Paz Menéndez Sebastián
Introducción........................................................................................................ 135
1. El papel de la formación ante los retos del mercado de trabajo.............. 137
8 Informe España 2022
2. El sistema de formación profesional para el empleo.................................. 145
2.1. Formación para el empleo en España................................................... 150
3. Instrumentos legales para la integración laboral de las personas trabaja-
doras mediante la formación........................................................................ 160
3.1. La contratación formativa hasta 2021................................................. 160
3.2. Cambios derivados de la reforma laboral de 2021............................. 169
4. Conclusiones y propuestas........................................................................... 176
Bibliografía.......................................................................................................... 180
Anexo................................................................................................................... 182
Capítulo 2
LA EVOLUCIÓN DE LA DEUDA PÚBLICA: EL DEBATE SOBRE SU
SOSTENIBILIDAD
Pedro José Gómez Serrrano y Carlos Sánchez Mato
Introducción........................................................................................................ 185
1. El problema de la sostenibilidad del déficit público: una aproximación 189
2. Principales enseñanzas de la Gran Recesión en la gestión del déficit y de
la deuda pública............................................................................................ 200
3. Evolución de la deuda en España durante la pandemia............................. 207
3.1. Evolución de la deuda pública y comparación con otros países de
la eurozona ........................................................................................... 212
3.2. Pasivos contingentes............................................................................. 217
4. Sostenibilidad de la deuda para la economía y posibles hipotecas para
la sociedad..................................................................................................... 219
4.1. Riesgo de subida de los tipos de interés.............................................. 220
4.2. Considerable importancia de la deuda externa ................................. 225
4.3. Envejecimiento..................................................................................... 226
4.4. Riesgo de inflación ............................................................................... 228
4.5. Insuficiente recaudación fiscal e impacto sobre la deuda pública... 228
5. Balance final y propuestas de política económica en relación con la deu-
da pública...................................................................................................... 230
5.1. Reforma del Pacto de Estabilidad y Crecimiento .............................. 233
5.2. Programa de actuación ante el sobreendeudamiento........................ 235
6. Conclusiones.................................................................................................. 242
Bibliografía.......................................................................................................... 246
Capítulo 3
BRECHAS DE GÉNERO EN TIEMPOS DE PANDEMIA: EMPLEO,
TRABAJO DOMÉSTICO Y CUIDADOS
Marta Domínguez-Folgueras, M. José González e Irene Lapuerta
Introducción........................................................................................................ 251
1. Efectos de la COVID-19 en el empleo femenino y la división del trabajo:
evidencias empíricas .................................................................................... 252
2. Políticas de conciliación de la vida laboral, familiar y personal antes y
durante la pandemia de la COVID-19: el caso de España en perspectiva
comparada .................................................................................................... 255
2.1. El punto de partida: las carencias estructurales de las políticas de
conciliación........................................................................................... 256
Índice 9
2.2. La respuesta institucional durante la crisis sociosanitaria de la CO-
VID-19 para apoyar a las familias con criaturas ................................ 263
3. Desigualdades de género en el mercado de trabajo.................................... 267
3.1. Logro educativo y participación laboral............................................. 268
3.2. Relación entre maternidad/paternidad y empleo............................... 270
3.3. Las tasas de inactividad durante el confinamiento............................. 270
3.4. El teletrabajo como alternativa laboral durante la pandemia........... 272
3.5. El empleo a tiempo parcial ................................................................. 275
3.6. Origen migratorio y vulnerabilidad laboral........................................ 276
4. El impacto de la pandemia en la división del trabajo doméstico y de
cuidados ........................................................................................................ 278
4.1. División del trabajo doméstico............................................................ 280
4.2. División del trabajo de cuidado........................................................... 283
4.3. Impacto subjetivo: malestar y dificultades de conciliación................ 285
5. Conclusiones.................................................................................................. 288
Bibliografía.......................................................................................................... 292
Capítulo 4
DINÁMICAS DEMOGRÁFICAS DURANTE LA PANDEMIA DE LA
COVID-19: ¿QUÉ SABEMOS DOS AÑOS DESPUÉS?
Celia Fernández-Carro, Marta Seiz, Juan Manuel García-González
y José Manuel Torrado
Introducción ....................................................................................................... 303
1. Mortalidad, longevidad y bienestar................................................................ 309
1.1. Empezando por el principio: una sobremortalidad inesperada........ 309
1.2. Frenazo en seco de las tendencias en longevidad............................... 315
1.3. La influencia de la pandemia sobre el bienestar emocional.............. 318
2. Fecundidad y relaciones de pareja ................................................................ 329
2.1. Natalidad en caída libre por la emergencia sanitaria, fecundidad
en niveles muy bajos e insuficiente recuperación............................... 329
2.2. La agudización del retraso de la maternidad, la dificultad de tran-
sición a los segundos nacimientos y el impacto en la fecundidad en
grupos y contextos socioeconómicamente más vulnerables.............. 333
2.3. Uniones, separaciones y calidad de las relaciones de pareja du-
rante la pandemia................................................................................. 340
3. Migraciones y movilidad ................................................................................ 347
3.1. El impacto de la pandemia en las migraciones internacionales:
¿hacia un nuevo ciclo migratorio?....................................................... 348
3.2. El impacto de la pandemia en las migraciones interiores: ¿parálisis
de la movilidad o retraso del calendario?............................................ 351
3.3. Cambios en las pautas de asentamiento de los migrantes: ¿se está
produciendo una “vuelta a lo rural”?................................................... 354
4. Conclusiones ................................................................................................. 360
4.1. Las consecuencias demográficas de la pandemia............................... 360
4.2. Más allá de lo demográfico................................................................... 362
4.3. Un futuro incierto................................................................................. 364
Bibliografía.......................................................................................................... 366
10 Informe España 2022
parte cuarta: REDES Y TERRITORIO
Capítulo 5
LA DESCARBONIZACIÓN DEL SISTEMA ENERGÉTICO ESPAÑOL:
RETOS Y OPORTUNIDADES
Pedro Linares, José Carlos Romero, Antonio F. Rodríguez Matas y
Manuel Pérez Bravo
Introducción........................................................................................................ 377
1. El contexto global del cambio climático...................................................... 378
1.1. El Acuerdo de París.............................................................................. 381
1.2. Pacto Verde Europeo (European Green Deal).................................... 382
1.3. Escenarios globales: ¿Qué dicen los principales informes sobre los
escenarios futuros en la descarbonización de la economía global?.. 384
2. El sistema energético español, breve diagnóstico de la situación actual... 388
2.1. Situación de los principales indicadores del sistema energético es-
pañol...................................................................................................... 388
2.2. Estado actual de la transición energética en España......................... 393
3. Perspectivas de evolución del sistema energético español: PNIEC y ELP... 396
3.1. Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) ...................... 396
3.2. Estrategia de Descarbonización a Largo Plazo 2050 (ELP) .............. 400
4. Retos y oportunidades de la descarbonización del sistema energético
español........................................................................................................... 404
4.1. Sector eléctrico..................................................................................... 404
4.2. Transporte............................................................................................. 410
4.3. Edificios................................................................................................. 419
4.4. Sector industrial .................................................................................. 424
5. Impactos macroeconómicos ........................................................................ 428
5.1. Implicaciones distributivas de la descarbonización........................... 431
6. Políticas necesarias....................................................................................... 436
6.1. Fiscalidad.............................................................................................. 437
6.2. Innovación y política industrial........................................................... 439
6.3. Sector eléctrico..................................................................................... 440
6.4. Transporte............................................................................................. 442
6.5. Edificios................................................................................................. 444
6.6. Industria................................................................................................ 445
7. Conclusiones.................................................................................................. 448
7.1. La urgencia y la magnitud de la transformación................................ 448
7.2. Los principales retos............................................................................. 450
7.3. Cómo aprovechar las oportunidades................................................... 451
7.4. La importancia de las políticas............................................................ 452
Bibliografía.......................................................................................................... 454
Parte Segunda
LA CULTURA DEL ENCUENTRO
José Antonio López-Ruiz
Sebastián Mora
Agustín Blanco
Universidad Pontificia Comillas
Francisco Lorenzo
UNED
1. El itinerario del encuentro
1.1. De la cultura de la exclusión a la cultura de la reconciliación
En 1985 nació la Fundación Encuentro. José María Martín Patino, su
alma mater y Presidente de la misma hasta su fallecimiento, siempre tuvo claro
que ese era el nombre que debía de tener una iniciativa con la que pretendía
mantener vivo el espíritu de consenso de la Transición, un momento en el que
por primera vez en nuestra historia se había logrado enterrar la “cultura de
la exclusión”. Una cultura de la exclusión presente en una historia marcada
por el conflicto permanente, el extremismo irreconciliable y el enfrenta-
miento aniquilador y que había llevado en muchas ocasiones al fatalismo
que expresaba Jaime Gil de Biedma en su poema Apología y Petición: “De
todas las historias de la Historia / Sin duda la más triste es la de España /
Porque termina mal”. Una cultura de la exclusión que se había manifestado
secularmente en forma de desigualdad económica y social, de intolerancia
religiosa, de difícil e insuficiente arraigo de los valores y costumbres de una
democracia, de debilidad -si no inexistencia- de una sociedad civil que se
pudiera considerar tal (Subirats, 1999). Parecía que lo máximo a lo que
podíamos aspirar era al turnismo de la Restauración o a la conllevancia de
la que hablara Ortega y Gasset, pero nunca a un proyecto verdaderamente
común.
Quizá por esa dilatada e infausta experiencia de confrontación y exclu-
sión, la Transición se vivió fundamentalmente como un momento de reconci-
liación y de pacificación de la sociedad española. Como señala Martín Patino,
en 1985 “ya había comenzado a consolidarse el régimen de libertades y el
triunfo electoral de los socialistas en 1982 demostraba que la Constitución
era bien aceptada como fruto del consenso de todas las fuerzas políticas,
algo que sucedía en España por primera vez en su historia. Todos habíamos
contribuido en la medida de nuestras posibilidades reales. Por primera vez,
después de dos siglos de la historia de España, se vivía un clima público de
reconciliación y de paz ciudadana […] Por primera vez también en nues-
tra historia se había logrado enterrar la ‘cultura de la exclusión’ […] todos
teníamos por delante un largo aprendizaje de virtudes solidarias, como la
tolerancia, la preferencia por el diálogo como instrumento principal para el
50 Informe España 2022
tratamiento de los conflictos, y el reconocimiento de la identidad colectiva”
(Gómez-Oliver y Benítez, 2003: 453 y 455).
Las múltiples reuniones en todo tipo de ámbitos (desde el político y
social hasta el universitario, empresarial y eclesial) y nivel que jalonaron
y sostuvieron en buena medida los años de la Transición generaron unas
plataformas informales de diálogo y reconciliación que Martín Patino bus-
có institucionalizar con la creación de la Fundación Encuentro. Según sus
estatutos, tenía por fin “promover el diálogo serio entre mundos y sectores
sociales y de pensamiento que permita los contactos y comprensión entre
ellos” y la creación de espacios de consenso social.
1.2. La experiencia y el hábito del encuentro
La actividad de los primeros años de la Fundación Encuentro se cen-
tró en la realización de dos tipos de encuentros: los encuentros en régimen
interno –el diálogo durante día y medio en grupos de unas treinta persona-
lidades, elegidas entre especialistas del derecho, la sociología, las ciencias
políticas, la vida económica y la religión– y los almuerzos de trabajo –reu-
niones de carácter confidencial en la sede la Fundación Encuentro de entre
tres y seis personalidades para intercambiar opiniones e intentar llegar a
acuerdos sobre temas conflictivos de la vida social y política de nuestro país–.
Entre junio de 1985 y mayo de 1992 se celebraron 22 encuentros en
régimen interno, articulados en torno a tres grandes preocupaciones: la
comprensión de los distintos pueblos y culturas de España, el diálogo entre
los agentes sociales o la concertación socioeconómica y la colaboración de
las organizaciones de iniciativa social con instituciones del Estado en proble-
mas de la sociedad (drogodependencia, mecenazgo, libertad religiosa, etc.).
De algún modo, lo que se pretendía en esos primeros años de la Fun-
dación Encuentro era consolidar el hábito del encuentro que había surgido
durante la Transición hasta hacerlo una experiencia cotidiana que traspa-
sara la vida política institucional y permeara al conjunto de la sociedad. Al
menos en aquellos ámbitos y grupos sociales preocupados y ocupados en
los problemas comunes y en su solución en el contexto de un Estado social
y democrático de Derecho de reciente creación y aún en fase de desarrollo
y maduración.
Una vez culminada la transición política, tras la consolidación del ré-
gimen democrático y la incorporación a la Comunidad Económica Europea
en 1986, se tomaba conciencia de la necesidad de culminar también la tran-
sición social y económica, a las que inevitablemente estábamos abocados si
queríamos hacer plenamente operativa nuestra anhelada condición de país
“plenamente europeo”.
La cultura del encuentro 51
Es en este contexto en el que se plantea desde la Fundación Encuen-
tro la necesidad no solo de favorecer las experiencias de encuentro -lo que
podríamos denominar el hábito o la práctica del encuentro-, sino de dotar
a la sociedad de instrumentos a través de los cuales hacer operativo y fructí-
fero el encuentro. El Informe España es uno de esos instrumentos. En 1990
fragua la idea de crear un Centro de Estudios de Seguimiento de lo Social
(CESS) en España, en el que un grupo selecto de sociólogos y pensadores
se comprometiesen a elaborar todos los años un informe anual. Para la re-
dacción del proyecto y la formación de los primeros equipos la Fundación
Encuentro recibió el apoyo de la Fundación Ramón Areces.
El objetivo principal del proyecto se concretaba en la elaboración de un
informe anual sobre la situación social del país, con dos características dis-
tintivas en relación con el concepto de encuentro. En primer lugar, el informe
debía ser fruto de la reflexión de un importante número de especialistas.
Debería acreditarse por su rigor científico y por su neutralidad. Por ello se
entendía como sustancialmente incompatible con la política partidista y, por
tanto, con el juicio concreto sobre actuaciones de instituciones específicas,
fueran estas políticas, empresariales, de grupos religiosos, asociaciones, etc.
Buscaría explicar los fenómenos y procesos que realmente influyen en la evo-
lución global de la sociedad. Y en segundo lugar, se pretendía conectar con
el “hombre medio”, procediendo de lo general a lo particular, relacionando
las ciencias básicas con las aplicadas, sin rehuir el género del ensayo para
interesar a los medios de comunicación, a los políticos, a los empresarios y a
todos los líderes de opinión. En este sentido, se afirmaba programáticamente
que el informe tenía como objetivo llegar a ser un texto de reconciliación del
lenguaje público que ayudase incluso a valorar las prioridades de la “agenda
de debates” propia de una democracia representativa y transparente.
Desde esta perspectiva, y utilizando el esquema de las funciones del
lenguaje, diríamos que el Informe España se justifica por su función perfor-
mativa. De manera más o menos explícita, siempre se ha planteado como
objetivo fundamental contribuir a la toma de decisiones para la acción de
los líderes políticos y sociales y de los propios ciudadanos. El Presidente de
la Fundación Encuentro lo reconocía explícitamente en una de sus inter-
venciones públicas: “Nuestro relato de la realidad social española cumple
una función informativa o cognoscitiva, pero pretendemos que sea tam-
bién performativa: queremos que ese mismo relato construya sociedad o al
menos haga pedagogía social […] Con nuestro informe, con sus resultados
pero también con su propio método de elaboración, queremos contribuir
al desarrollo de la sociedad española, aportando análisis y conocimientos
rigurosos sobre su realidad que ayuden a fortalecer el debate público y sirvan
de apoyo a quienes tienen que tomar decisiones en los múltiples ámbitos que
conforman nuestra realidad social” (Martín Patino, 2007: 111). El encuentro,
la apertura a la diversidad de perspectivas, como instrumento y condición
52 Informe España 2022
de posibilidad de un buen diagnóstico de lo que pasa y de lo que nos pasa,
parafraseando a Ortega y Gasset.
Este aliento político, en su sentido más genuino de preocupación por
los problemas comunes y el progreso de la sociedad y de participación en
el debate público orientador de la acción individual y colectiva, es del que
también se halla imbuido y el que manifiesta recurrentemente el Informe
España de la Cátedra Martín Patino y lo que permite relacionarlo con el
movimiento de la sociología pública y con autores como Amitai Etzioni,
para quien el sociólogo público no puede quedarse en la investigación bá-
sica, que fragmenta la realidad social en piezas abstractas y analíticas que
estudia separadamente y no en sus múltiples relaciones e interdependencias.
Necesita saltar a la plaza pública y focalizar su atención y su análisis, desde
sus propias posiciones normativas asumidas reflexivamente, en lo que se
puede y se debe cambiar para construir una sociedad mejor. “Finalmente, los
sociólogos públicos necesitan el apoyo de la investigación de políticas y no
sólo de la investigación básica. La investigación de políticas no reemplaza a
la investigación académica, pero le añade una manera diferente de articular
el conocimiento, una manera orientada a la acción. Hay profundas diferen-
cias entre la investigación cuyo objetivo es incrementar nuestra comprensión
del mundo (investigación básica) y la que se necesita para guiar la acción
(investigación de políticas) […] La investigación de políticas debe tomar en
consideración todos los elementos relevantes de aquel ámbito de la realidad
que está tratando de afrontar o será incapaz de abordar las necesidades para
actuar en ese ámbito concreto” (Etzioni, 2005: 376).
1.3. ¿Hacia una cultura del encuentro?
Sin renunciar a esos instrumentos que como el Informe España per-
miten dar un paso más allá de la teoría y la expresión de deseos y ayudar a
que el debate público en torno a los problemas comunes tome como base
y punto de partida análisis rigurosos e informados de la realidad en la que
vivimos, creemos que es necesario dar un paso más e introducir un análisis
más global que nos permita integrar la perspectiva de distintos ámbitos
(social, económico y político) en lo que podemos denominar una cultura
del encuentro. El Estado de bienestar ha actuado en gran medida como
idea reguladora en sentido kantiano de lo que es una sociedad integrada e
integradora. Pero el bienestar –o su reducción desvirtuadora en un modelo
social marcado por el consumismo y el individualismo privatístico– ya no
constituye el ideal universal y emancipador de la Modernidad en el que
cristalizaba en nuestra época el proyecto iniciado en la Ilustración.
Necesitamos una visión más compleja y holística del encuentro. ¿Po-
demos pensar una sociedad bien ordenada, pacificada, innovadora, confiada
La cultura del encuentro 53
en sus posibilidades con un nivel insoportable de desigualdad, con amplias
capas de la población excluidas de los instrumentos de integración básica,
temerosa de una realidad multicultural insoslayable para su propia supervi-
vencia, incoherente frente a un reto ecológico y ambiental que ha dejado de
ser ya una amenaza probable, con unas pautas de consumo, organización
espacial y movilidad que exaltan la individualidad y el aislamiento social…?
No se trata de pensar el encuentro como un hábito, como una propedéutica
que nos conducirá a una sociedad mejor, sino hacer del encuentro en todos
los ámbitos una condición de posibilidad, un punto de partida inexcusable
para lograr un verdadero desarrollo a nivel social y personal.
La cultura del encuentro así entendida resulta más necesaria que nunca
en un contexto marcado por la polarización en todos los ámbitos que esta-
mos viviendo. La guerra de Ucrania –con el consiguiente resurgir del mundo
de bloques y de confrontación de la Guerra Fría– no es más que el epítome
de un mundo que lleva décadas asistiendo a la multiplicación de los que los
politólogos denominan cleavages, de las líneas de ruptura, de los ejes de la
diferencia y la desigualdad.
Los populismos de todo tipo han venido a exacerbar la pulsión de la
diferencia y del conflicto que subyace a las guerras culturales que proliferan
por doquier tras el fracaso de un universalismo racional e ilustrado que ha
dejado a la intemperie las débiles raíces de una integración social y política
basada en el acceso al empleo y al consumo (Habermas, 1999; Beck, 2000;
Bauman, 2007). La inflación galopante –agazapada en el recuerdo recurrente
del período de entreguerras y de la crisis energética de los 70– y la crisis climá-
tica –a lo que habría que añadir el impacto, decreciente pero no extinto, de la
pandemia– configuran un contexto marcado por la incertidumbre, la fragilidad
y el temor que tiende a aislarnos y encerrarnos, incluso cuando sabemos que
nuestro desarrollo económico y social y hasta nuestra propio futuro demo-
gráfico dependen en buena medida de la apertura y el encuentro con otros.
Solo con y desde una cultura arraigada del encuentro, de valores y
comportamientos asumidos de solidaridad, tolerancia, empatía, igualdad o
seguridad y de estructuras sociales que, como señala John Rawls en su Teoría
de la Justicia (1979), hagan posible una sociedad bien ordenada de mujeres
y hombres libres e iguales podremos hacer frente con determinación y espe-
ranza a las múltiples incertidumbres y crisis en las que ya estamos inmersos.
Algunos autores nos alertan del peligro de la “muerte de las democracias”
cuando valores como la justicia, el consenso y la fiabilidad (Sodaro, 2010)
y reglas no escritas como la tolerancia mutua (no considerar al adversario
político o al diferente un enemigo que pone en riesgo mi supervivencia) y la
contención institucional –aspectos fundamentales del encuentro– (Levitsky y
Ziblatt, 2018) se debilitan o simplemente son ignoradas en nombre de otros
valores “superiores”: la nación, la raza, la religión, la Historia…
54 Informe España 2022
En consecuencia, nunca fue más necesario el encuentro, la realización
del zoon politikón del que hablara Aristóteles (Sartori, 1992: 205). Basta
pensar en el medio ambiente, donde vamos aprendiendo a golpe de reali-
dad cada vez más difícil de negar que todo nos afecta y a todos afectamos
con nuestros comportamientos cotidianos en un mundo que es uno, ajeno
a nuestras fronteras mentales o físicas; en la economía, donde sabemos a
lo que nos conduce el proteccionismo, pero también una globalización sin
pautas comunes; en lo social, donde la desigualdad corroe los fundamentos
de la convivencia y de la paz; o en la política, donde la polarización creciente
y la reacción al predominio de las políticas de identidad hace imposible una
respuesta común a los grandes desafíos que afrontamos en todos los ámbitos.
Por todo ello, y en este tercer momento, en el contexto ya de la Cátedra
José María Martín Patino de la Cultura del Encuentro de la Universidad Pon-
tificia Comillas, hemos puesto en marcha el Observatorio de la Cultura del
Encuentro. Del mismo modo que Fernando Abril Martorell sostenía a finales
de los años 80 la necesidad de un informe anual para tener unas “cuentas”
como punto de partida necesario para dialogar y deliberar sobre los grandes
problemas de la sociedad española, para evitar caer en los “cuentos” de los
que hablaba Jesús Ibáñez (1985), si creemos de verdad que la cultura del
encuentro es un instrumento fundamental para el desarrollo político, social
y económico de nuestro país, debemos acordar una definición de dicha cul-
tura, medirla y hacer un seguimiento de su evolución. Al igual que el IPC o
el PIB constituyen termómetros absolutamente necesarios para saber “cómo
estamos” en lo económico y actuar en consecuencia, disponer de un “Índice
de Cultura del Encuentro” que, con todas sus limitaciones y con la conciencia
clara de que se trata de un indicador dinámico que necesariamente deberá ir
adaptándose a la evolución de la propia sociedad, resulta fundamental tanto
para valorar en qué situación nos encontramos y cómo inciden y evolucio-
nan los distintos factores que componen dicho índice como para detectar
ámbitos de debilidad o de mejora sobre los que podemos o debemos actuar.
Dada la escasez de estudios específicos y fuentes de datos primarios,
pero, sobre todo, la complejidad y multidimensionalidad del propio concepto
de cultura del encuentro que adoptamos, hemos creído necesario contar
con una fuente primaria que nos asegure disponer de datos periódicos y
representativos ad hoc a partir de los cuales construir un Índice de Cultura
del Encuentro que nos permita ir midiendo su evolución en nuestro país,
además de servir como base para análisis multidimensionales de un ele-
mento fundamental para nuestro desarrollo social, político y económico.
En los dos siguientes apartados expondremos la definición de la cultura del
encuentro de la que partimos, así como las características de la encuesta
bianual que hemos puesto en marcha y el proceso de diseño y elaboración
del citado Índice de Cultura del Encuentro.
La cultura del encuentro 55
De igual modo que el informe anual de la Fundación Encuentro llevaba
por subtítulo “una interpretación de la realidad social” en España, nuestra
definición de la cultura del encuentro no pretende ser un concepto cerrado y
definitivo, sino que aspira a ser debatido y completado en el espacio público
y académico, en el que tendrá que convivir con otras definiciones diferentes
y complementarias.
2. La cultura del encuentro: una aproximación
2.1. Un marco teórico inspirador: de las ciencias sociales al pensa-
miento social cristiano
El esfuerzo de comprensión de la realidad y las propuestas para una
política del encuentro que evite la exclusión y la polarización, tal como se
ha desarrollado en el primer apartado, tiene su base en una cosmovisión de
corte humanista de larga tradición. Cosmovisión que se sustenta desde una
perspectiva interdisciplinar y práctica que se ha desarrollado en los Informes
España y que se alimenta de diversas tradiciones de investigación éticas, so-
ciales y políticas. Además, la propuesta de este “itinerario del encuentro” se
ha visto reforzada en los últimos años por la popularidad que ha adquirido
el término “cultura del encuentro” en el pensamiento social de la Iglesia. El
papa Francisco desde el inicio de su pontificado hace una continua apelación
a la cultura del encuentro en contraposición a la globalización de la indife-
rencia y la cultura del descarte (2013: n. 54). Las intuiciones de los primeros
pasos de la Fundación Encuentro resuenan, en un contexto complejo como
en aquellos años, en la aportación del pontífice argentino.
En la tradición de los 28 Informes España publicados podemos decan-
tar, al menos, cinco tradiciones de pensamiento que han sostenido el enfo-
que, las perspectivas de estudio y las propuestas realizadas, que nos permiten
una primera aproximación a la cultura del encuentro. Estas tradiciones de
carácter interdisciplinar se han desplegado en los Informes España enlazan-
do la dimensión descriptiva con la perspectiva normativa y propositiva como
un ejercicio responsable de sociología pública (Burawoy, 2005).
En primer lugar, el principio personalista como fundamento de toda
la vida social. La ética del encuentro (Lévinas, 1977), que parte del carácter
irreductible de la alteridad personal, más allá de categorizaciones socioló-
gicas, se convierte en principio y fundamento de la cultura del encuentro.
El comienzo de la vida ética y política parte de la interpelación del otro que
demanda acogida y hospitalidad. Ingresamos en la existencia ética desde la
interpelación del otro que demanda encuentro. Esta es la raíz heterónoma
de toda posible cultura del encuentro, que brota de la interpelación-demanda
del otro. En este sentido, la cultura del encuentro se hermana con la ética
56 Informe España 2022
compasiva (Mèlich, 2010), que se fundamenta en la atención e intención
por la procura del otro.
Ahora bien, esta atención primordial a la persona no puede olvidar el
carácter estructural de los procesos sociales, económicos y políticos. La pers-
pectiva personalista no puede convertirse en una propuesta individualista
que olvida el poder de lo sistémico. Especialmente al pensar los procesos de
exclusión social y la búsqueda de la justicia social la dimensión estructural
es básica (Young, 2011). Los riesgos sociales se desarrollan estructuralmente
de manera desigual y van más allá de los méritos de las personas (Castel,
1997). Como afirmaba Bauman, bajo la estela de Beck, parece que estamos
condenados a buscar soluciones biográficas a problemas estructurales o
sistémicos y, sin embargo, cada día somos más conscientes de que la inse-
guridad y desigualdad tienen una inherente dimensión estructural que no
podemos poner únicamente sobre los hombros de las personas individuales.
Una sociedad rota por la desigualdad, la exclusión y la incertidumbre radi-
cal no podrá constituir una verdadera cultura del encuentro. Por eso, como
veremos más adelante, en nuestra propuesta de medición de la cultura del
encuentro el peso de la condición estructural tiene una mayor ponderación,
porque se convierte en condición necesaria, aunque no suficiente, para una
cultura del encuentro.
En tercer lugar, el capital social (Putnam, 2002 y 2003) y relacional,
la vinculación comunitaria y la constitución de un tejido social sólido es un
pilar básico para que la cultura del encuentro pueda desplegarse en nuestras
sociedades. La caracterización de nuestras sociedades económicamente de-
sarrolladas como individualistas es un lugar común de la política, la filosofía
y la sociología. Los análisis de la soledad no deseada, las motivaciones de los
agentes, las argumentaciones éticas y políticas están basadas en un indivi-
dualismo intenso. Además, la crisis de las instituciones tradicionales (Beck
y Beck-Gernsheim, 2003) intensifica esta progresiva erosión de los vínculos
comunitarios. La Fundación Encuentro y la Cátedra José María Martín Pati-
no en sus publicaciones, y en sus diversas propuestas de diálogo y reflexión,
ha prestado especial atención a los procesos de vinculación comunitaria y al
papel de las instituciones públicas y de la sociedad civil como instrumentos
fundamentales para abrirse a una verdadera cultura del encuentro.
Desde el ámbito de la ética política, la cultura del encuentro se enri-
quece con las aportaciones de las luchas por el reconocimiento (Honneth,
1997) y su desarrollo en el pensamiento feminista (Fraser, 2008) y en la
reflexión sobre la pluralidad cultural (Taylor, 2003) en las que se otorga un
papel esencial a las identidades sociales. Uno de los procesos sociales más
relevantes en los últimos cuarenta años en España ha sido el florecimiento
de la pluralidad. Pluralidad política, en primer término, seguida de la plu-
ralidad religiosa, cultural, étnica, de orientación sexual, etc. Una cultura del
La cultura del encuentro 57
encuentro no es una cultura que asimila y homogeneiza, sino un lugar de
encuentro de la diversidad y con la diversidad.
Por último, pensar la cultura del encuentro, en tiempos de quiebra
ecológica, presupone un compromiso profundo con la sostenibilidad am-
biental. Desde 1972, cuando el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT)
publicaba el informe Los límites del crecimiento, por encargo del Club de
Roma, hasta nuestros días se han realizado multitud de informes y hasta una
encíclica (Francisco, 2015) alertándonos del problema ecológico. El cambio
climático, la pérdida de biodiversidad, la contaminación y sobrexplotación
de la tierra convierten a la sostenibilidad ambiental en una clave esencial
para pensar y pensarnos como mundo. Desde los primeros Informes Espa-
ña los bloques de estudios de este se ocuparon de la energía, del agua, de
la despoblación, del urbanismo y específicamente del problema del medio
ambiente en diversas ocasiones. En los últimos Informes la sostenibilidad
ambiental, acometida desde distintos temas, ha ido ganando protagonismo
y centralidad como un elemento fundamental para pensar y construir la
cultura del encuentro.
Este marco, humanista e interdisciplinar, queda enriquecido desde
la inspiración del pensamiento social cristiano. Para el papa Francisco la
cultura del encuentro trata de un acuerdo para vivir juntos, de un pacto
social y cultural. Ese acuerdo solo será posible si conseguimos desarrollar
una “cultura que privilegie el diálogo como forma de encuentro, la búsque-
da de consensos y acuerdos, pero sin separarla de la preocupación por una
sociedad justa, memoriosa y sin exclusiones” (2013: n. 239). Una sociedad
polarizada, sin deliberación ni diálogo, es una sociedad en la que prevalecen
los desencuentros, los conflictos y las paralizaciones.
La perspectiva de la cultura del encuentro del papa Francisco nos
sitúa en los dinamismos esenciales para caracterizar y operativizar nuestra
propia definición. En la exhortación apostólica Evangelii Gaudium y en las
encíclicas Laudato si y Fratelli tutti aparecen claves fundamentales que han
sido, como veremos, ejes transversales en la construcción del Índice de Cul-
tura del Encuentro.
En primer lugar, la cultura del encuentro “lucha contra una cultura de
la exclusión y el descarte” (2013: n. 53). Un mundo estructuralmente roto por
las desigualdades, la pobreza y la exclusión inhabilita para una cultura del
encuentro. Los factores estructurales son condición necesaria para pensar
y analizar la cultura del encuentro. El peso de la dimensión estructural es
también una condición de posibilidad de la cultura del encuentro.
Laudato si nos confronta con las heridas de la Madre Tierra y nuestro
desencuentro profundo con ella. Para el Papa el encuentro no es solo una
categoría antropológica, sino que resuena también en nuestras relaciones
58 Informe España 2022
con la Casa Común. “Cuando se habla de medio ambiente, se indica parti-
cularmente una relación, la que existe entre la naturaleza y la sociedad que
la habita. Esto nos impide entender la naturaleza como algo separado de
nosotros o como un mero marco de nuestra vida. Estamos incluidos en ella,
somos parte de ella y estamos interpenetrados. Las razones por las cuales un
lugar se contamina exigen un análisis del funcionamiento de la sociedad, de
su economía, de su comportamiento, de sus maneras de entender la realidad.
Dada la magnitud de los cambios, ya no es posible encontrar una respuesta
específica e independiente para cada parte del problema” (2015: n. 139).
Naturaleza y sociedad, relaciones sociales y medioambientales y las crisis
sociales y ecológicas son dimensiones de la misma realidad
Esta interdependencia también está abierta a la diversidad cultural y la
cultura del encuentro “derriba muros para enriquecernos con otras culturas”
(2020: n. 27). En Laudato si se hace un canto a la necesaria diversidad cultural,
pues esta es un “tesoro de la humanidad” y “la desaparición de una cultura
puede ser tanto o más grave que la desaparición de una especie animal o
vegetal” (n. 144-145). El encuentro con la diversidad cultural es una riqueza
presente en los procesos globales y en las interacciones de proximidad.
Un aspecto que se revela esencial en el magisterio de Francisco es su
insistencia en las relaciones intergeneracionales. No hay cultura del en-
cuentro sin la promoción de la solidaridad intergeneracional. Solidaridad
que abarca la situación en que se deja el planeta a las generaciones futuras
y que no se olvide del cuidado de los mayores y la pérdida del “necesario
contacto con sus raíces y con una sabiduría que la juventud por sí sola no
puede alcanzar” (2020: n. 19).
El deterioro del hábitat urbano ha ido creciendo en los últimos años.
Las ciudades globales (Sassen, 2009) y la consiguiente concentración de ri-
queza, poder y población han ido dañando el hábitat humano. En pocos años
la mayoría de la población viviremos en hábitats urbanos y la desintegración
e insostenibilidad de los mismos será un foco de ruptura y desencuentro. En
la planificación urbana “no basta la búsqueda de la belleza en el diseño, por-
que más valioso todavía es el servicio a otra belleza: la calidad de vida de las
personas, su adaptación al ambiente, el encuentro y la ayuda mutua” (2015:
n. 150). Las personas y la Madre Tierra necesitan que se “cuide el hábitat
urbano para no favorecer la desintegración social” (2015: n. 49). Analizar
los espacios urbanos es un factor esencial de la cultura del encuentro, pues
es el humus en el que surgirán todas las posibles interrelaciones humanas.
Por último, la cultura del encuentro debe potenciar el encuentro ecu-
ménico e interreligioso. Las religiones muestran un rostro ambivalente
(Appleby, 2000) y en su despliegue son capaces de generar violencia y cultura
del encuentro. La dimensión religiosa está en la mayoría de los conflictos
existentes en el mundo, muchas veces debido a la imprudencia de líderes
La cultura del encuentro 59
religiosos que permiten, en muchas ocasiones, la utilización de las religiones
para promover una cultura de la violencia y la injusticia. Podemos pensar
en el papel de la Iglesia rusa ortodoxa en el conflicto de Ucrania. Pero al
mismo tiempo las tradiciones religiosas “ofrecen un aporte valioso para la
construcción de la fraternidad y para la defensa de la justicia en la sociedad”
(2020: n. 271). Por ello, potenciar el encuentro entre las diversas tradiciones
religiosas es una condición necesaria para la cultura del encuentro.
La aproximación humanista desde las ciencias sociales y la perspecti-
va del pensamiento social cristiano, con la aportación del papa Francisco,
permiten una primera aproximación a la cultura del encuentro. Nos proveen
de un marco de pensamiento asentado y fundamentado para proponer una
definición operativa de la cultura del encuentro.
2.2. Cultura del encuentro: una definición operativa
La cultura del encuentro tiene un alto potencial descriptivo y una in-
dudable atracción ética que entendemos que puede ser un buen instrumento
de análisis de la realidad y una guía para consolidar valores, promover prác-
ticas y potenciar políticas. Ahora bien, como la intención que nos impulsa
es tratar de operativizar la cultura del encuentro tenemos que evitar dos
tentaciones que siempre rondan en una aproximación que trata de aunar
lo descriptivo con lo normativo.
En primer lugar, debemos huir de lo que Luis Enrique Alonso y Car-
los Fernández denominan el “impresionismo sociológico”. Este consiste
en la “formulación de explicaciones genéricas de la sociedad a partir de
datos cuantitativos o cualitativos no sistemáticos ni en su recogida ni en
su elaboración” (Alonso y Fernández, 2013: 176). Es decir, la formulación
de un concepto con cierto atractivo comprensivo y capacidad de englobar
diversas perspectivas y argumentaciones, pero sin la solidez metodológica
suficiente para compararlo y contrastarlo. Nuestra perspectiva es proponer
un concepto con potencial descriptivo y valorativo, pero desde una propues-
ta operativa y con matrices de medición que permitan conocer su impacto
e intensidad para hacer un seguimiento social y político.
La segunda tentación es la del “empirismo abstracto”, que ya denun-
ció Mills en los años 60 (Wright Mills, 1961: 69-93), como peligro real de
romper la imaginación sociológica. En los tiempos de big data esta tenta-
ción es cada vez más patente y omnipresente. La dictadura del dato, del
algoritmo predictor sustituye a una sociología crítica que pretende no solo
mostrar secuencias matematizadas, sino construir narrativas humanas y
sociales que envuelven el sentido de los datos.
En este sentido, como afirmábamos en el primer apartado, no preten-
demos cuentas sin cuentos, pero también queremos huir de los cuentos sin
60 Informe España 2022
cuentas. Mantener la tensión entre el atractivo conceptual del impresionis-
mo sociológico y la seducción de los datos, fríos y abstractos, es el objetivo
de nuestra propuesta operativa de la cultura del encuentro.
Para ello, desde la inspiración del concepto “poliédrico y pluriforme”
que presenta el papa Francisco y la experiencia comprensiva de los 28 In-
formes España definimos la cultura del encuentro, para nuestro objetivo de
investigación, como: la articulación compleja de valores, prácticas y con-
diciones estructurales que crean y consolidan la igualdad, la vinculación
comunitaria, potencian la apertura y acogida de la diferencia y la diversidad
como enriquecimiento mutuo desde una relación con el entorno sostenible.
En esta definición planteamos tres escenarios articulados formados
cada uno por un conjunto variable de indicadores. Estos escenarios quedan
delimitados de la siguiente forma:
• Valores: Desde una visión creativa y pragmática de la formación
de los valores (Joas, 2000) entendemos que son disposiciones individuales
arraigadas y estables que orientan la acción de las personas en una sociedad
(Inglehart y Welzel, 2005). Los valores, así considerados, son construcciones
sociales con cierta estabilidad y se despliegan desde la apropiación personal.
Los valores, por tanto, son plurales y cambian en el decurso histórico. Por
eso es importante considerar, analizar y ponderar cuáles son los valores
más arraigados en las disposiciones personales, para trazar un mapa de la
orientación valorativa de una sociedad.
• Prácticas: Entendidas en el horizonte weberiano de la acción social
(Weber, 1987) como acciones e intenciones enmarcadas en un sentido sub-
jetivo. Las prácticas, tal como las entendemos, son acciones e intenciones
de carácter social mediante las cuales se realizan bienes o se entorpece
su logro y que forman parte del perfil social de las personas1. Desde esta
perspectiva, nuestra orientación persigue analizar las acciones realizadas y,
además, rastrear desde las intenciones de las personas cómo se comportarían
en situaciones futuras.
• Condiciones estructurales2: Conjunto de variables económicas, socia-
les y ambientales3 existentes en una sociedad dada de carácter sistémico que
1
En un sentido muy próximo al concepto de prácticas sociales en el terreno ético
(MacIntyre, 1987).
2
Tenemos que empezar asumiendo que el concepto de estructura social es algo extre-
madamente difícil de definir. Sewell asegura que “ninguna definición oficial puede lograr preci-
sar el significado del término: la metáfora de la estructura continúa siendo imprescindible, pese
a su misterio, en el trabajo de constitución de conocimiento en la ciencia social”(Sewell, 2005).
3
Tal como se explicará más adelante, este conjunto de variables, que son muy nu-
merosas, las hemos delimitado a indicadores de: habitabilidad urbana, bienestar humano,
desempleo, pobreza y desigualdad.
La cultura del encuentro 61
permiten o impiden acceder a recursos y oportunidades sociales, a procesos
de reconocimiento social e institucional, al bienestar humano y del medio
ambiente. Si en los dos escenarios anteriores se priorizaba el poder agencial
de los sujetos, en este prevalece la dimensión estructural como variables
objetivadas y posiciones sociales comparadas (Young, 2011: 70-88).
Estos tres escenarios básicos (valores, prácticas y condiciones estruc-
turales) están desarrollados por seis procesos trasversales que brotan del
marco teórico que desarrollamos anteriormente y quedan delimitados en
la definición propuesta de cultura del encuentro (gráfico 1). Esta propuesta
que planteamos pretende articular diferentes dimensiones de la realidad
(la valorativa, la de las acciones concretas y las condiciones estructurales)
con procesos sociales básicos para una sociedad cohesionada, hospitalaria,
sostenible y diversa (igualdad, reconocimiento de la diversidad, perspecti-
va de género, relaciones intergeneracionales, compromiso con lo público y
desarrollo sostenible).
En realidad, el concepto cultura del encuentro, objeto de nuestro
análisis, es una metáfora social que articula lo descriptivo con lo normati-
vo. Siguiendo a Lakoff y Johnson (1986: 50-58), se trata de una “metáfora
orientacional” que aúna dinámicamente lo descriptivo con lo prescriptivo
indicando la plausibilidad y deseabilidad de una dirección positiva en una
dialéctica de polaridades. La cultura del encuentro es la polaridad positiva
por alcanzar frente a la cultura del descarte que, como hemos referido, ex-
cluye. La operativización de la cultura del encuentro juega con esta polaridad
desde las variables e indicadores propuestos.
Gráfico 1 – Componentes de la cultura del encuentro
Condiciones
Valores Prácticas estructurales
Igualdad
Reconocimiento de la diversidad
Perspectiva de género
Relaciones intergeneracionales
Compromiso con lo público
Desarrollo sostenible
Fuente: Elaboración propia.
62 Informe España 2022
3. Índice de Cultura del Encuentro
Desde la definición operativa de cultura del encuentro que acabamos
de esbozar desarrollamos un modelo de índice compuesto que nos permita,
desde una propuesta normativa, hacer un seguimiento social y político de
la situación. Los indicadores compuestos, también conocidos como índices
sintéticos o índices de rendimiento, son una herramienta que se utiliza para
evaluar y clasificar a los países, sociedades e instituciones en términos de
desempeño ambiental, sostenibilidad y otros conceptos complejos que no
se pueden medir directamente (Becker et al., 2017). Son unas herramientas
útiles que permiten orientar políticas públicas, realizar series temporales
para la evaluación de procesos sociales e institucionales y, además, resul-
tan relativamente simples de manejar y con gran atractivo comunicativo,
aunque sean multidimensionales y complejos en su elaboración. El uso de
estos índices se ha extendido tanto que se pueden contar hasta más de 400
índices de distintos países que monitorean hechos complejos, desde el de-
sarrollo económico hasta la calidad de la educación y más de 100 índices
sobre bienestar humano y progreso.
El Índice de Cultura del Encuentro (ICE) se plantea como un indi-
cador sintético construido principalmente a partir de datos primarios, de
una encuesta ad hoc bianual, y contando también con algunos datos se-
cundarios, tomados de fuentes nacionales e internacionales para analizar
periódicamente el nivel de desarrollo de la cultura del encuentro en nuestro
país. Las dimensiones a partir de las cuales se construye el índice de la cul-
tura del encuentro se agrupan en tres ejes fundamentales, presentados en
el apartado anterior: valores, prácticas individuales y sociales y, en tercer
lugar, indicadores que describen las condiciones estructurales. De forma
resumida, las dimensiones en las que se agrupan los indicadores son las
que recoge el cuadro 1.
Partiendo de este mapa de indicadores se ha diseñado el cuestionario
para la encuesta (véase ficha técnica en cuadro 2). El cuestionario reprodu-
ce, en unos casos, preguntas de otros estudios como los realizados por el
Centro de Investigaciones Sociológicas, la Encuesta Social Europea (ESS),
la Encuesta Mundial de Valores (WVS), entre otras fuentes, junto a otras
preguntas diseñadas por el equipo investigador. Estas preguntas propias son
en unos casos originales y en otros reformuladas a partir de otros estudios.
El cuestionario fue probado en un pilotaje con 150 entrevistas, validando la
fiabilidad de las escalas empleadas y realizando algunos ajustes necesarios
antes de pasar a la fase final de trabajo de campo.
La cultura del encuentro 63
Cuadro 1 – Dimensiones que agrupan los indicadores de la cultura del encuentro
CONDICIONES
VALORES PRÁCTICAS
ESTRUCTURALES
Confianza en personas e instituciones Conductas solidarias Contexto urbano
Honradez Vínculos sociales Calidad de vida
(Better Life Index)
Reciprocidad Aceptación de la diversidad
Desempleo
Seguridad Compromiso con lo público
Pobreza
Tolerancia y respeto Consumo responsable y
movilidad Desigualdad
Percepción de la diversidad
Honestidad
Perspectiva de género
Valores intergeneracionales
Valor de lo público
Desarrollo sostenible
Fuente: Elaboración propia.
Cuadro 2 – Ficha técnica de la encuesta4
Universo: Población general mayor de 18 años.
Muestra: 1.209 entrevistas, margen de error +2,82 (nivel de confianza 95% y p/q=50/50). La muestra total
incluye una cuota de 200 inmigrantes.
Procedimiento entrevista: entrevistas personales mediante CAPI, con sistema de rutas aleatorias y entrevistas
domiciliarias realizados por entrevistadores cualificados de la consultora Merka Star.
Distribución muestral: diseño muestral polietápico con cuotas por CC.AA., tamaño de hábitat, grupos de sexo
y edad, cuota de población extranjera4.
Proceso de datos y análisis: para la encuesta online Gandía Integra Quest y en el análisis Barbwin v7 y SPSS.
Fechas: pilotaje, mayo 2021; trabajo de campo, junio 2021.
El siguiente apartado presenta los resultados globales del ICE, distin-
guiendo los sectores de población que puntúan más alto y bajo respecto a
los valores medios del índice, y aquellos elementos que inciden más, sea de
forma positiva o negativa, en estos resultados.
4
En la encuesta se ha incluido esta cuota de población extranjera (n=200) para poder
establecer comparaciones y análisis estadísticos de dicho grupo junto al de la población con
nacionalidad española. En los análisis de conjunto y las tabulaciones estadísticas se ponderan
los resultados para que la proporción quede ajustada al peso real que tienen (11% según los
datos del INE, Padrón Municipal 2021). El Padrón incluye a los extranjeros empadronados de
todas las nacionalidades, tanto UE-27 como no UE.
64 Informe España 2022
3.1. El Índice de Cultura del Encuentro: datos globales
El índice sintetiza en una escala decimal (1-10) la posición respecto al
conjunto de indicadores acerca de los valores, las prácticas sociales y las con-
diciones estructurales definitorias de la cultura del encuentro. Empezando por
el final, ¿cuál es la posición de la sociedad española actual en este Índice de
Cultura del Encuentro? Y, en una primera visión de conjunto, ¿qué indicadores
son los que más aportan, positiva y negativamente, al resultado del índice?
Los resultados globales sitúan el ICE en un valor de 5,69 sobre la esca-
la de diez puntos, lo que sería un mero aprobado en términos académicos,
lejos de una posible excelencia que reflejaría la consecución de metas más
altas en esta cultura del encuentro que definimos. Atendiendo al peso que
tienen los diferentes indicadores en los que se sustenta el índice (gráfico 2)
se puede ver que, en conjunto, la puntuación en valores es más alta que la
de prácticas sociales y que la correlación de estas con el resultado final del
Gráfico 2 – Índice de Cultura del Encuentro
INDICE GLOBAL DE CULTURA DEL ENCUENTRO 5,69
VALORES - Índice agregado 6,24
Confianza en los demás 5,05
Honradez 4,26
Reciprocidad 5,36
Seguridad 7,18
Tolerancia 6,26
Diversidad 6,07
Género 6,87
Relaciones intergeneracionales 9,03
Sector público 8,58
Desarrollo sostenible 3,77
PRÁCTICAS - Índice agregado 5,28
Conductas solidarias 0,91
Vínculos sociales 8,60
Aceptación de la diversidad 5,84
Compromiso con lo público 2,41
Consumo responsable y movilidad 6,00
Honestidad 7,93
CONDICIONES ESTRUCTURALES -Índice agregado 5,58
Contexto urbano 8,45
Better Life Index 6,04
Desempleo 5,64
Pobreza 2,67
Desigualdad 5,11
Fuente: Elaboración propia.
La cultura del encuentro 65
índice es mayor, un análisis en el que se profundizará más adelante. Si com-
paramos los resultados que obtienen los diferentes indicadores, tomando
la popular imagen del vaso “medio-lleno y medio-vacío”, podemos ver que
el vaso estaría más lleno en los valores relacionados con las relaciones in-
tergeneracionales (9,03) y el sector público (8,58), en las prácticas relativas
a vínculos sociales (8,60) y honestidad (7,93), así como en las condiciones
estructurales referidas al contexto urbano (8,45). Y el vaso se encuentra
más vacío en los valores sobre desarrollo sostenible (3,77), las prácticas de
solidaridad (0,91) y la sostenibilidad de lo público (2,41), así como en cuanto
a las condiciones estructurales de pobreza (2,67)5.
Gráfico 3 – Clasificación según nivel de cultura del encuentro. En porcentaje
Nivel alto; 20,2
Nivel bajo; 29,1
Nivel medio; 50,7
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
En una mayor aproximación descriptiva a los resultados, podemos
caracterizar tres coordenadas iniciales, con un sector de la población que
puntúa en un nivel alto en el ICE con una media de 6,39, los que puntúan
con valores medios (5,75) cercanos a la media global del índice, y los que
obtienen una baja puntuación (5,09). Por lo tanto, podemos clasificar al
conjunto de la población según su nivel de puntuación en el ICE (gráfico 3):
alrededor de la mitad de la población queda en el nivel medio, un 20% en el
nivel alto y el 30% restante en el nivel bajo.
Si distinguimos dentro de estos conjuntos las características de sexo
y edad de la población, se observan algunas tendencias significativas. En el
grupo de nivel alto en el ICE encontramos un menor porcentaje de jóvenes
de menos de 25 años (6,3% cuando son el 8% de nivel medio y bajo) y hay
más personas con edades entre 35 y 44 años (22,3%) que en el conjunto
5
Todos los valores son puntuaciones medias obtenidas del sumatorio de los resulta-
dos de las entrevistas personales.
66 Informe España 2022
(19,5%). El grupo de edad de 45 a 54 años se encuentra menos representa-
dos en el nivel medio de cultura del encuentro (17,7%) que en la muestra
total (19,5%), mientras que las personas de más de 54 años están algo más
representadas en dicho grupo (38%). Las diferencias entre hombres y mu-
jeres son más significativas que las edades; puede sorprender el hecho de
que las diferencias entre generaciones sean menores que entre hombres y
mujeres. Es algo que hay que explicar desde las características del cambio
cultural en las últimas décadas en España, según el cual las diferencias de
opinión y actitudes en muchos ámbitos sociales se han homogeneizado en
generaciones que se han socializado en una España democrática, abierta a
Europa y al resto del mundo, y con una democratización también del acceso
a la educación, la tecnología digital y la cultura en general.
En el grupo de personas con nivel alto en el ICE encontramos una
proporción significativamente mayor de mujeres (57,6%), mientras que en el
grupo de nivel bajo la proporción de mujeres (44,3%) es significativamente
menor que la que cabría esperar por mero azar o probabilidad si no hubiera
alguna asociación a ciertos factores que dirigen en otro sentido (tabla 1).
Tabla 1 – Nivel de cultura del encuentro por sexo. En porcentaje
Total Alto Medio Bajo Media
Hombre 48,3 42,4 46,4 55,7 5,629
Mujer 51,7 57,6 53,6 44,3 5,747
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
Analizando las diferencias territoriales, teniendo en cuenta las limita-
ciones de la muestra para comparación en algunas comunidades autónomas,
las autonomías en las que resulta significativamente mayor la proporción de
personas en el nivel alto de cultura del encuentro son, en orden de prevalen-
cia: Castilla y León, Andalucía, Canarias y Navarra. En el otro extremo, con
mayor representación del grupo de personas con nivel bajo estarían: Canta-
bria, Castilla-La Mancha, Galicia y Murcia. Lo que no es exactamente igual
a que tengan el resultado de conjunto más alto o bajo, ya que, por ejemplo,
con la media más alta en resultado global del ICE están País Vasco, Castilla
y León, Canarias y Navarra. Y con la media más baja en ICE encontramos
a Cantabria, La Rioja y Galicia. Siguiendo con el ámbito geográfico, vemos
que en el grupo de nivel alto están más representadas las personas que vi-
ven en un entorno urbano (45,8%) y menos las del entorno rural (<10.000
habitantes) con un 13,8%. En cambio, en el grupo de nivel bajo desciende
la proporción de personas de medio urbano (34,2%) y aumentan los del
rural (25,6%).
La cultura del encuentro 67
Al comparar la presencia de la población de nacionalidad española
y extranjera en estos tres grupos de nivel de cultura del encuentro, com-
probamos que no hay diferencias significativas. En los tres niveles están
representados en proporciones similares, con una ligera mayor presencia
de extranjeros en el grupo de nivel medio (12,3% frente al 11,1% en el con-
junto de la muestra) y menor en el grupo de nivel bajo (9,3%). Por otro lado,
la presencia de españoles en el grupo de nivel bajo es algo mayor que la
de extranjeros (90,7% frente al 88,9% en el total). Por lo tanto, el hallazgo
principal en este sentido es poder constatar la similitud entre inmigrantes
y españoles, que daría muestras de una notable integración y alineamiento
cultural de ambas poblaciones.
Si bien el análisis del ICE podemos ampliarlo teniendo en cuenta
situación laboral de los entrevistados, clase social subjetiva, orientación
ideológico-política o identidad religiosa, hay una variable de clasificación
que destaca por encima de otras: el nivel de estudios se revela como la
categoría social más determinante para observar diferencias significativas
en el ICE (tabla 2). En el grupo con nivel alto en el ICE encontramos un
número significativamente mayor de personas con estudios universitarios
de grado, diplomatura o licenciatura (29,2%) y el doble de personas con
estudios de posgrado, máster o doctorado que en el total de la muestra
(12,6%). Y al mismo tiempo, desciende también de forma significativa la
Tabla 2 – Nivel de cultura del encuentro por nivel de estudios. En porcentaje
Indicador de cultura
Nivel de cultura del encuentro
del encuentro (ICE)
Nivel de estudios más alto terminado Total Alto Medio Bajo Media
Sin estudios, analfabeto 1,5 0,7 1,2 2,6 5,2
Primaria 12,9 7,8 12,8 16,7 5,5
Primera etapa de Educación Secundaria 14,9 10,8 13,2 20,8 5,4
Segunda etapa de Educación
19,4 13,0 18,6 25,3 5,5
Secundaria. FP Grado Medio
Bachiller. FP Grado Superior 26,4 25,8 28,4 23,4 5,7
Estudios universitarios de
18,1 29,2 19,1 8,5 5,9
grado/diplomatura/licenciatura
Estudios universitarios de
6,5 12,6 6,6 2,1 6,0
posgrado/máster/doctorado, etc.)
Otros(I) 0,2 0 0,1 0,5 4,8
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
68 Informe España 2022
presencia de personas con estudios básicos (primarios y secundarios), como
se puede apreciar al comparar las cifras de las dos columnas de la izquierda.
Las diferencias en titulaciones desaparecen en el grupo de nivel medio de
ICE, pero vuelven a influir al analizar los resultados para el grupo de nivel
bajo. En este, las personas sin estudios, que en el conjunto de la muestran
representan el 1,5%, vienen a ascender al 2,6% y ascienden también de for-
ma significativa los de aquellos que tienen estudios primarios y secundarios,
mientras que la presencia de personas con estudios universitarios cae en
más de diez puntos porcentuales. Además de estas diferencias, también es
notable la variación en las puntuaciones medias (véanse las dos columnas
de la derecha en la tabla), ya que prácticamente en todos los niveles edu-
cativos desglosados se han observado también diferencias significativas;
como ejemplo, la puntuación media del ICE se sitúa en torno al 6 para
quienes tienen estudios universitarios, siendo 0,4 puntos más alta que en
el conjunto de la encuesta (recuérdese que para el total de población es de
5,7 puntos). Y para la población que cuenta sólo con educación primaria
desciende al valor de 5,5.
En los siguientes apartados presentamos los resultados para cada uno
de los indicadores utilizados, ofreciendo una visión pormenorizada de los
elementos que componen el valor final del ICE. Este nivel de detalle permi-
tirá distinguir y jerarquizar mejor aquellos elementos y tendencias que más
determinan el resultado final del índice, algo absolutamente necesario para
llegar a la interpretación y contextualización del mismo.
3.2. La cultura del encuentro a través de los valores sociales
Los valores son disposiciones arraigadas en creencias o convicciones
sociales acerca de aquello que se considera bueno, malo, mejor o peor. Los
valores, como dijimos, son construcciones sociales en tanto que social es
su origen y naturaleza. Las personas eligen sus valores a partir del marco
de referencia de su cultura y época, influyendo en ello los grupos de los
que forma parte, que condicionan e influyen hasta cierto punto en dichas
elecciones personales. También se pueden definir los valores como aquellos
principios sobre cuya base se establecen prioridades y jerarquías de necesi-
dades, exigencias u objetivos (Demarchi y Ellena, 1986: 971). En el estudio
de los valores, se viene diferenciando en la investigación varias dimensiones;
una dimensión psicológica o cognitiva, otra volitiva o conductual que está
muy relacionada con el estudio de las actitudes y, también, una dimensión
ética o filosófica.
Para la construcción del índice se ha subdividido el componente axio-
lógico en diez dimensiones, con indicadores que recogen diferentes ámbitos
de convivencia y actividad social -ante lo que podríamos decir que no están
La cultura del encuentro 69
todos los que son, pero sí son todos los que están– con las limitaciones que esto
implica. Las diez dimensiones contempladas (tabla 3) tienen el mismo peso
en la composición del índice y su correlación parcial con el mismo permite
identificar los indicadores más correlacionados, que son la percepción de la
diversidad, la reciprocidad, el desarrollo sostenible y la tolerancia y respeto.
Tabla 3 – Correlación de las subcategorías con el Índice de Cultura del Encuentro. Coeficiente de correlación
Indicadores de valores; subcategorías Correlación parcial con el ICE
Percepción de la diversidad .501
Reciprocidad .473
Desarrollo sostenible .467
Tolerancia y respeto .361
Perspectiva de género .334
Confianza en personas e instituciones .326
Valor de lo público .300
Honradez y lealtad .164
Seguridad .127
Valores intergeneracionales .117
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
Partiendo de esta jerarquización de los valores por peso en la corre-
lación, los siguientes apartados desarrollan la descripción de los datos en
cada uno de los componentes.
3.2.1. Percepción de la diversidad
La diversidad cultural es un fenómeno asociado a la llegada de inmi-
grantes, dando lugar a lo que expertos en inmigración y antropólogos han
llamado multiculturalidad, un fenómeno social unido a determinados valores
éticos y cívicos que pueden ser interpretados y vividos de forma muy dis-
tinta por la ciudadanía. Con la llegada de inmigrantes la sociedad española
se ha enriquecido con coordenadas culturales diferentes; las principales
procedencias en España son fundamentalmente de países latinoamerica-
nos, Marruecos y otros países de mayoría musulmana del norte de África,
de países del centro y del este de Europa, antes en la órbita soviética, como
Rumanía, Polonia o Bulgaria, pero también de China y otros países asiáticos.
Los estudios sobre migraciones suelen hacer la distinción entre cultura de la
sociedad receptora o de acogida y cultura del país de origen. En general los
inmigrantes con los que menos diferencia cultural se percibe y que más sim-
patía despiertan son los latinoamericanos, y los que más distancia cultural
70 Informe España 2022
suscitan, los de países musulmanes y asiáticos. Por lo tanto, la presencia de
inmigrantes de origen extranjero introduce un factor de diversidad cultural
que la encuesta ha querido recoger, por una parte introduciendo una sub-
muestra de extranjeros algo mayor que la meramente proporcional a la po-
blación residente -para permitir más exactitud en el análisis comparativo-,
y por otra incorporando indicadores específicos acerca de las actitudes y
valores asociados a la convivencia con los que son diferentes culturalmente6.
En una primera aproximación, los resultados indican que la mayoría
de la población (52,2%) considera que la llegada de personas de otros países
contribuye a que España sea un lugar mejor para vivir (gráfico 4); posicio-
nándose entre los valores 7 y 10 en una escala de 0-10 que mide entre los
extremos “peor lugar para vivir” y “mejor lugar para vivir”. Mientras que en
los valores más altos (9 y 10) se encuentran el 14,5% de las respuestas, en los
más bajos (0-1) apenas llega al 2,8% de los casos. En la posición de máxima
valoración (valor 10 de la escala) se encuentra un porcentaje significativa-
mente mayor de hombres (10%), doblando el de mujeres, y de extranjeros
(17,5% frente al 6,2% de españoles). Entre los extranjeros prácticamente
nadie opina por debajo del valor 5 en la escala (un 2%) y solo uno de cada
diez da el valor de 57.
Gráfico 4 – Valoración acerca de la llegada de personas de otros países. En porcentaje
22,3
19,9
17,8
12,3
7 7,5
4,9
3,6
1,3 1,5 1,9
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
6
Como se indicaba en la ficha técnica de la encuesta, la proporción de extranjeros
según datos del Padrón Municipal de 2021 es del 11%, pero la encuesta incluye una cuota
algo mayor de esa proporción con 200 entrevistas a extranjeros. No se debe confundir el dato
de extranjeros con el de población inmigrante, ya que hay personas inmigrantes que tienen
nacionalidad española.
7
Pregunta tomada de la ESS-2018: B43 Is [country] made a worse or a better place to
live by people coming to live here from other countries?
La cultura del encuentro 71
Valorando las actitudes hacia las culturas diferentes (gráfico 5)8 el
70% de los entrevistados se muestra de acuerdo con que “la inmigración
enriquece las culturas locales”, los jóvenes significativamente más que los
mayores con un porcentaje alrededor del 80% para los menores de 35 años
frente al 54% en el caso del grupo de 65 años y más (tabla 4). Al distinguir
entre españoles y extranjeros, el 92% de estos últimos responde que la in-
migración sí enriquece la cultura local, indicando una autoimagen positiva
de la inmigración. En una valoración más negativa, uno de cada tres en-
trevistados opina que la cultura local “es superior a las otras” (33,8%), una
respuesta que aumenta un tanto entre los españoles (35,4%) y desciende
(21,5%) para los extranjeros, descendiendo también entre la población con
estudios universitarios (27,5%). A medida que aumenta el nivel de estudios
Gráfico 5 – Personas que se manifiestan de acuerdo con las siguientes afirmaciones. En porcentaje
Es importante entender a las personas que son
91,5
diferentes
La cultura local es superior a las otras 33,8
La inmigración enriquece las culturas locales 69,5
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
Tabla 4 – ¿Está usted de acuerdo con las siguientes afirmaciones? En porcentaje de personas que están de acuerdo
La inmigración enriquece las culturas locales
25-34 35-44 55-64 65 años
Total <25 años 45-54 años Español Extranjero
años años años y más
69,5 83,8 78,1 73,3 69,3 65,1 54,3 66,6 92,5
Es importante entender a las personas que son diferentes
Secundarios/ Bachillerato/ FP.
Total Primarios o menos Universitarios Otros
FP. G. Medio G. Superior
91,5 85,8 90,2 93,7 94,4 72,2
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
8
Aquí el cuestionario presentaba preguntas reformuladas para esta encuesta a partir
de varios estudios del CIS.
72 Informe España 2022
aumenta también el grado de acuerdo con que “es importante entender a las
personas que son diferentes”, ya que, aun siendo mayoritario en el conjunto
de la población (94,4%), aumenta significativamente entre quienes tienen
estudios universitarios.
Hay otras formas de la convivencia de la población inmigrante-extran-
jera y española que también pueden ser objeto de prejuicio y estereotipos
sociales, como son las relativas a la competencia por el acceso a recursos
asistenciales del Estado o en el mercado laboral (tabla 5)9. La mayoría de la
población está de acuerdo con que “los inmigrantes desempeñan trabajos
que los españoles no quieren hacer” (59,5% de acuerdo + totalmente en
acuerdo), lo cual indica un cierto reconocimiento al valor de la labor que
desempeñan, así sea con trabajos poco valorados por parte de la población
pero necesarios. Sin embargo, también hay un sector importante de pobla-
ción que se muestra de acuerdo con que “a la hora de dar una prestación
social, debería darse antes a un español que a una persona inmigrante”
(44,9% de acuerdo + totalmente de acuerdo), algo que hasta cierto punto
se puede interpretar como prejuicioso o incluso discriminatorio. Un por-
centaje similar de población estaría en desacuerdo con que los inmigrantes
“quitan puestos de trabajo a los españoles” (45,3% desacuerdo + totalmente
en desacuerdo), mientras que la opinión pública se divide, parte de acuerdo
y parte en desacuerdo con que sean “el grupo que más protección social
recibe por parte del Estado” (35,5% en desacuerdo de algún tipo y 44,3%
de acuerdo).
El análisis comparado de españoles y extranjeros revela que la única
afirmación en la que se aproximan las respuestas es que desempeñan tra-
bajos que los españoles no quieren, secundada aún en mayor grado por los
propios extranjeros, mientras que en las otras tres la distancia es grande.
Entre la población española el grado de acuerdo con estas afirmaciones es
significativamente mayor, con la excepción señalada antes.
Un análisis más detallado, incluyendo otras variables sociodemográ-
ficas, permite encontrar diferencias significativas por edad y nivel educa-
tivo, avanzando aquí tan solo que los más jóvenes y las personas con nivel
educativo más alto tienden a tener una actitud más ecuánime respecto a
la competencia de extranjeros y españoles en este ámbito.
9
Fuente: CIS3190 (actitudes hacia la inmigración) ítems 2 y 3. Los otros ítems están
tomados del capítulo de “Inmigración, racismo y xenofobia” publicado en el Informe España
2020 (Caro, Fernández y Valbuena, 2020).
La cultura del encuentro 73
Tabla 5 – Grado de acuerdo o desacuerdo con afirmaciones relacionadas con la inmigración. En porcentaje
Ni de
Totalmente
En acuerdo, De Totalmente
en Media
desacuerdo ni en acuerdo en acuerdo
desacuerdo
desacuerdo
Los inmigrantes son el grupo
que más protección social 10,2 25,3 20,2 34,1 10,2 3,1
recibe por parte del Estado
Los inmigrantes desempeñan
trabajos que los españoles 3 15,1 22,3 46,6 12,9 3,5
no quieren hacer
Los inmigrantes quitan pues-
tos de trabajo a los españoles 13,6 31,7 26,9 22,5 5,3 2,7
A la hora de dar una pres-
tación social, debería darse
8,7 20,3 26,1 29,4 15,5 3,2
antes a un español que a una
persona inmigrante
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
3.2.2. Reciprocidad
La reciprocidad es un valor asociado a las relaciones interpersonales
y sociales que tiene que ver con el equilibrio y la correspondencia entre lo
que dos o más personas dan y reciben respectivamente. Se dice que una re-
lación es recíproca cuando hay una devolución, compensación o restitución
valoradas como “justas” o acordes a las expectativas de las personas que
intercambian algo o entran en interacción. Una reciprocidad que ejemplifi-
ca la coloquial frase “hoy por ti, mañana por mí”. Los intereses que entran
en juego no tienen que ser únicamente materiales y se puede asociar con
diversas formas de solidaridad y hospitalidad.
En una primera evaluación del grado de disposición que tienen las
personas para ayudar a los demás, se aprecia que la mayoría de las perso-
nas se sitúa en el término medio entre los polos de egoísmo y solidaridad
(gráfico 6)10. En una escala que representa como posiciones extremas las
afirmaciones “la mayoría de la gente intenta ayudar a los demás” -valor 10 de
la escala- y “la mayoría de las veces la gente mira por sí misma” -valor 0 de la
escala- la respuesta media se sitúa en 4,9. Es prácticamente el ecuador de
la escala y, por otro lado, se observa que la distribución de las respuestas es
bastante simétrica y responde a una curva normal, con cierto apuntamiento
(prevalencia) hacia los valores positivos.
10
Pregunta tomada de la ESS, CIS 3265.
5 19,5
6 14,6
7 14,5
8 9,5
74 9 2,8 Informe España 2022
10 1,6
Gráfico 6 – ¿Diría usted que la mayoría de las veces la gente intenta ayudar a los demás (10) o que principal-
mente mira por sí misma (0)? En porcentaje
19,5
14,6 14,5
10,4 11
9,5
7,1
5,1
4
2,8
1,6
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
Analizando los resultados, el principal dato que encontramos para in-
terpretar esta valoración es la homogeneidad de opiniones a lo largo de casi
todo el espectro de tramos de edad, por género, origen español o extranjero.
En cambio, se aprecian tendencias diferenciales al distinguir por situación
laboral y nivel de estudios. Las personas que se dedican a las labores del
hogar tienden más a pensar que prevalece algo más el egoísmo (un 21,4%
califica con un 3 en la escala frente al 10,4% del total), los jubilados y pen-
sionistas se sitúan más en el centro de la escala (26,2% en el valor 5) y, un
dato muy significativo, los parados sienten más que ningún otro grupo que
prima la no reciprocidad (un 10,2% califica con un 0 en la escala frente al
5,1% en el total).
En cuanto al nivel de estudios, para los que completaron estudios se-
cundarios y FP de grado medio, aumenta significativamente la respuesta en
el lado negativo de la escala, alrededor del 35% se sitúa por debajo del valor
3. Mientras que entre quienes alcanzaron a completar estudios universitarios
disminuyen de forma notoria las respuestas negativas, al contrario que en el
caso anterior, sumando en el mismo tramo 0-3 tan solo el 16%.
El siguiente indicador sobre reciprocidad está constituido por una
escala en la que se mide el acuerdo con cuatro ítems, unos más concretos
como la disposición a ayudar a quienes están en situación de dificultad eco-
nómica, y otros más abstractos como la reciprocidad de la sociedad con los
inmigrantes, con los mayores y los jóvenes. Los datos de la tabla 6 permiten
ver que se está más en desacuerdo con el ítem que afirma que los mayores
reciben de la sociedad más de lo que han aportado y de acuerdo con el último
ítem, que se refiere a que los jóvenes tienen menos oportunidades de las que
merecen por su esfuerzo, es decir que se está demandando más reciprocidad
La cultura del encuentro 75
Tabla 6 – Grado de acuerdo o desacuerdo con afirmaciones relacionadas con la reciprocidad. En porcentaje
Totalmente en En De Totalmente
desacuerdo desacuerdo acuerdo de acuerdo
Estaría dispuesto/a a aportar más de lo que
recibo si es para ayudar a las personas que
6 31,1 52,7 10,3
se encuentran en situaciones de dificultad
económica
Los inmigrantes reciben de la sociedad más
14,9 38,2 34,3 12,6
de lo que aportan
Los mayores reciben de la sociedad más de lo
43,7 44,6 9,7 2,1
que aportan o han aportado
La sociedad ofrece a los jóvenes menos opor-
4,1 24,2 49 22,7
tunidades de las que merecen por su esfuerzo
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
para estos dos sectores sociales. También se tiende más al acuerdo en la
afirmación del ítem “estaría dispuesto a aportar más de lo que recibo para
ayudar a las personas que se encuentran en situaciones de dificultad econó-
mica” pues un 62,6% está de acuerdo o totalmente de acuerdo.
Hay más división de opiniones en lo referente a la población inmi-
grante, ya que son casi iguales las proporciones de acuerdo y desacuerdo
con la afirmación “los inmigrantes reciben de la sociedad más de lo que
aportan”, coincidiendo incluso los extremos de totalmente de acuerdo y
totalmente en desacuerdo. Una forma de analizar las respuestas a esta
pregunta es cruzando por la ideología política y por extranjero/español.
Empezando por esta última distinción (gráfico 7), los extranjeros tienden
más al desacuerdo que los españoles con la afirmación de que reciben más
de lo que aportan, se muestran más solidarios con quien esté en necesidad
económica y ven algo excesivo lo que reciben los mayores, seguramente
porque en sus países de origen el sistema de pensiones y las jubilaciones
no son equiparables a las españolas.
Considerando el posicionamiento ideológico-político en la escala de-
rechas/izquierdas (tabla 7), las personas que se sitúan en el gradiente de la
derecha tienden más a estar de acuerdo con que los inmigrantes reciben de
la sociedad más de lo que aportan, mientras que los de izquierda se mues-
tran más en desacuerdo que el resto. En este sentido los resultados van en
la dirección de lo previsible desde un punto de vista de los clásicos valores
asociados a las ideologías de derecha e izquierda.
76 Informe España 2022
Gráfico 7 – Grado de acuerdo con las siguientes afirmaciones en relación con los inmigrantes de los españoles
y los extranjeros. Puntuación media en la escala de 1 (totalmente de acuerdo) a 4 (totalmente en desacuerdo)
Español Extranjero
3
2,93
2,79 2,90
2,59
2,65
2,5
2
1,82
1,72 1,68
1,5
Estaría dispuesto/a a Los inmigrantes reciben de Los mayores reciben de la La sociedad ofrece a los
aportar más de lo que la sociedad más de lo sociedad más de lo que jóvenes menos
recibo si es para ayudar que aportan aportan o han aportado oportunidades de las que
a las personas que se merecen por su esfuerzo
encuentran en
situaciones de
dificultad
económica
Nota: Totalmente de acuerdo, 1; de acuerdo, 2; en desacuerdo, 3; totalmente en desacuerdo, 4.
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
Tabla 7 – Grado de acuerdo o desacuerdo con afirmaciones relacionadas con la reciprocidad por posiciona-
miento ideológico-político. En porcentaje
Los inmigrantes reciben de la sociedad más de lo que aportan
Total Extr.Izqda. Izqda. Centro Dcha. Extr. Dcha.
Totalmente en desacuerdo 13 24,7 16,3 12,3 5,2 2,4
En desacuerdo 37,9 37,2 45,9 38,4 28,2 17
De acuerdo 35,9 26,7 27,4 38 47,1 50
Totalmente de acuerdo 13,2 11,4 10,4 11,3 19,5 30,6
Estaría dispuesto/a a aportar más de lo que recibo si es para ayudar a las
personas que se encuentran en situaciones de dificultad económica
Totalmente en desacuerdo 6,1 8,2 5,5 3,3 11,8 9,7
En desacuerdo 31,2 23,9 27,1 31,1 41,2 36,4
De acuerdo 52,6 53,5 54,2 57,2 43,1 33,9
Totalmente de acuerdo 10 14,4 13,2 8,4 3,9 20
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
La cultura del encuentro 77
En la misma línea de diferentes perspectivas ideológicas, las personas
que se sitúan en la derecha y extrema derecha se muestran menos de acuerdo
con aportar más para ayudar a las personas que se encuentran en dificultad
económica. Aunque dos de cada diez de quienes encontramos en la extrema
derecha estén totalmente de acuerdo con esta afirmación, si se suman los
que se manifiestan de acuerdo, el 53% de este grupo queda claramente por
debajo del 62,6% del total de la muestra y del 68% de quienes se sitúan en
la extrema izquierda.
3.2.3. Desarrollo sostenible
El desarrollo sostenible es un concepto clave en política nacional
e internacional, así como en economía, desde finales del siglo XX. Con-
jugando la preocupación por el desarrollo con la de su repercusión en el
medio ambiente, es actualmente un concepto análogo al de progreso en
tiempos pasados y conjuga la alianza entre crecimiento y conservación
(Sachs, 2002). La Comisión Mundial del Medio Ambiente y el Desarrollo
de las Naciones Unidas (CMMAD) definió el desarrollo sostenible, en el
conocido como Informe Brundtland, como “el desarrollo que satisface las
necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de
las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades” y ar-
gumenta que el desarrollo implica una transformación progresiva de la
economía y la sociedad (CMMAD, 1987: 59). Aunque ya han pasado más
de tres décadas desde que estos objetivos de sostenibilidad y equilibrio
medioambientales pasaron a las agendas políticas y, en la actualidad, el
cambio climático ocupa titulares en todos los medios de comunicación
de forma regular, siguen sin estar muy presentes en la opinión pública a
juzgar por los resultados del compromiso personal y la responsabilidad
ecológica en el consumo. Más del 50% de los entrevistados están en contra
de pagar precios más elevados para proteger el medio ambiente (54%), de
pagar más impuestos (62%) y de aceptar recortes en su nivel de vida por
esta misma causa (64%)11.
11
Pregunta tomada del CIS 2390, ISSP año 2000. En la actualidad, como conse-
cuencia de la guerra de Ucrania y la disminución del gas procedente de Rusia, diferentes
Gobiernos de la UE están haciendo propuestas de austeridad y ahorro energético como
prácticas necesarias para afrontar la crisis energética, a pesar de suponer una disminu-
ción del nivel de vida. Además, con la subida del precio de la energía parte la población
está cambiando sus hábitos con un impacto específico en su nivel de vida. El signo de las
respuestas podría ser diferente en estos momentos y se podrán contrastar en la próxima
oleada de la encuesta.
78 Informe España 2022
Tabla 8 – Actitudes ante la protección del medio ambiente. En porcentaje
Muy a Bastante Bastante Muy en
favor a favor en contra contra
¿Hasta qué punto estaría Ud. a favor de pagar
precios más elevados para proteger el medio 6,5 39,4 37,4 16,6
ambiente?
¿Y hasta qué punto estaría Ud. a favor de
pagar más impuestos para proteger el medio 4,9 33,1 39,5 22,4
ambiente?
¿Y hasta qué punto estaría Ud. a favor de acep-
tar recortes en su nivel de vida para proteger el 3,6 31,7 41,5 23,1
medio ambiente?
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
La actitud favorable ante estas tres medidas es descendente (gráfico 8)
y se puede comprobar que está directamente relacionada con la edad. Los
jóvenes muestran más conciencia al respecto, quizás porque aún no tienen
que pagar impuestos, pero a medida que aumenta la edad decrece el grado
de compromiso. Esta tendencia puede indicar un cambio actitudinal y, qui-
zás, de conciencia y valores respecto al llamado “problema medioambiental”
vinculado a la edad, probablemente influenciado por la educación y circuns-
tancias vitales. Es muy notorio que el grado de acuerdo descienda para cada
grupo etario a medida que aumenta la edad de los que lo componen, sin que
se superpongan coincidiendo en las valoraciones medias ninguno de estos
grupos, salvo en el caso del tercer ítem, donde los grupos de 45-54 años y
55-64 se juntan. Las mayores diferencias, no obstante, se observan entre
los menores de 35 años que serían la generación millenial y generación Z,
acortándose las distancias entre los siguientes grupos de edad, que corres-
ponderían a los padres de estos (pertenecientes a la generación X y a la de
los baby boomers), quedando los abuelos de estos jóvenes como los menos
dispuestos a tomar medidas en su forma de consumo, en repercusiones
fiscales o en recortes en su nivel de vida. Además del factor etario, que se
revela como crucial para entender estos cambios actitudinales, la población
con estudios universitarios se inclina significativamente más del lado de la
sostenibilidad que quienes tienen estudios medios, mientras que aquellos
con estudios secundarios o primarios están significativamente más en contra.
La población extranjera está más en contra que la española en pagar precios
más elevados (23% muy en contra respecto al 16%) o en aceptar recortes en
su nivel de vida (31,5% frente al 22%).
de aceptar recortes en su nivel de
vida para proteger el medio
ambiente? 1,153 1,301 1,28 1,169
La cultura del encuentro 79
Gráfico 8 – Actitudes ante la protección del medio ambiente por grupos de edad. Puntuación media en la
escala de 0 (muy en contra) a 3 (muy a favor)
Total <25 años 25-34 años 35-44 años
45-54 años 55-64 años 65 años y más
1,8
1,6
1,4
1,2
0,8
¿Hasta qué punto estaría Ud. a ¿Y hasta qué punto estaría Ud. A ¿Y hasta qué punto estaría Ud. a
favor de pagar precios más favor de pagar más impuestos favor de aceptar recortes en su
elevados para proteger el medio para proteger el medio ambiente? nivel de vida para proteger el
ambiente? medio ambiente?
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
3.2.4. Tolerancia y respeto
Estos indicadores se refieren a dos valores centrales para la “cultura del
encuentro”, cruciales para la convivencia y la cohesión social. La aproxima-
ción a los mismos se hace desde el diálogo y la convivencia en situaciones de
vida cotidiana, con un análisis de la opinión sobre la existencia de prejuicios
sobre diferentes aspectos y, desde un punto de vista más directo, de la misma
experiencia de haber sido objeto de alguna conducta discriminatoria o de
acoso en determinadas situaciones o circunstancias.
En la vida cotidiana con cierta frecuencia las personas se ven obligadas
a conversar o interactuar con personas que opinen y piensen de forma di-
ferente que ellos en cuestiones importantes. Ante ese tipo de situaciones, se
abren diferentes posibilidades, unas más propicias que otras al encuentro y
diálogo. Aunque la mayoría de las personas responde que ante tal situación
tiende a escuchar y dialogar (56,5%), casi un tercio señala que tienden a
“no decir nada” y el 15,6% declara abiertamente que tiende “a discutir o a
enfadarme”. Comparando las respuestas de españoles y extranjeros (gráfi-
co 9) entre los extranjeros aumenta significativamente la respuesta “tiendo
a no decir nada” (38,5%) y desciende algo el porcentaje de los que discuten
o tienden a enfadarse (10,5%), lo cual indica que prefieren asumir una pos-
tura que se puede interpretar como más pasiva, si bien la mayoría también
responde que optan por escuchar y dialogar (51%).
80 Informe España 2022
Gráfico 9 – ¿Cuál suele ser su reacción cuando se encuentra con alguien que opina o piensa diferente a Usted
en cuestiones importantes? Diría que… En porcentaje
57,2
51
38,5
26,6
16,3
10,5
Español Extranjero
Tiendo a discutir o enfadarme Tiendo a no decir nada Tiendo a escuchar y dialogar
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
Entre los diferentes tipos de discriminación (gráfico 10), en opinión de
los entrevistados los menos extendidos en España son los que puede haber
en razón de la edad, por ser joven o mayor de 55 años, así como por creen-
cias religiosas y por discapacidad, mientras que los más extendidos serían
por origen étnico, por orientación sexual e identidad de género (los valores
altos en la escala indican “poco o nada extendidos” y los bajos “muy o algo
extendido”)12. Las personas en paro y también con diferente nivel de estudios,
tienden a hacer valoraciones distintas en algunos aspectos. Por ejemplo,
los parados opinan que hay más discriminación de género, probablemente
porque entre ellos hay más mujeres.
Comparando los resultados entre españoles y extranjeros, los extranje-
ros tienden más a opinar que hay poca discriminación por edad, discapaci-
dad o género, pero que hay más por origen étnico y creencias religiosas. El
porcentaje de extranjeros que opina que está muy extendido el prejuicio por
origen étnico es significativamente más alto (30,5%), y similar a la respuesta
de quienes tienen estudios universitarios (28,3%).
La mayor incidencia de discriminación (gráfico 11), se da por género
(5,7%) y origen étnico (4,1%), quedando en los otros tipos por debajo del
2%. Por lo tanto, se puede inferir que alrededor del 14% de la población ha
sufrido alguna discriminación por estos motivos, siendo la discriminación
por cuestión de edad (ser mayor de 55 o menos de 30 años) similar a otras
existentes, como discapacidad, creencias religiosas u orientación sexual.
Entre la población extranjera, resulta significativamente mayor el porcentaje
12
Pregunta tomada de Eurobarómetro 77.4 ZA 6595.
¿Diría que existe prejuicio por…? Media
(Escala 1-4: 1=nada extendido, 4=Muy extendido)
Origen
étnico 1,203
La cultura sexual
Orientación del encuentro 81
(gay, lesbiana,
bisexual, etc.) 1,287
de quienes han sufrido alguna discriminación por su origen étnico, llegando
Ser mayor de 55 años 1,882
al 27,5% el indicador señala que uno de cada cuatro extranjeros se ha sen-
Ser menor de 30 años 2,223
tido discriminado por esta razón. Siendo la discriminación por género la
Creencias religiosas 1,653
de mayor incidencia, es mucho mayor entre las mujeres (10,3%) que la que
Discapacidad 1,685
sufren los hombres por el mismo motivo (0,7%). Los jóvenes son el grupo
Identidad de género
que más acusa la discriminación, uno de cada cuatro ha sufrido alguna de
(transgénero,
estas formas de discriminación, mientras que el 95% de la población mayor
transexual) 1,17
de 65 años no se sintió discriminada por ninguno
Género 1,494
de estos motivos.
Y en los últimos 12 meses, se ha sentido Ud.
discriminado/a o acosado/a en alguna de las
Gráfico 10 – Valoración sobre la extensión en España de distintos tipos de discriminación. Puntuación media
estas
en la escala de 0 (muy extendido) a 3 (nada extendido)
situaciones/circunstancias referidas
anteriormente? Total
2,5
Género 5,7
Origen2 étnico 4,1
Ser mayor de 55 años 1,8
Creencias
1,5 religiosas 1,7
Orientación sexual (gay, lesbiana, bisexual,
etc.)1 1,5
Discapacidad 0,9
Ser0,5
menor de 30 años 0,8
Identidad de género (transgénero o
0
transexual) Origen
0,3
Orientación Ser mayor de Ser menor Creencias Discapacidad Identidad de Género
étnico sexual 55 años de 30 años religiosas género
(gay, (transgénero,
lesbiana, transexual)
bisexual,
etc.)
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
Gráfico 11 – Personas que han sufrido algunos tipos de discriminación. En porcentaje
Identidad de género (transgénero o transexual) 0,3
Ser menor de 30 años 0,8
Discapacidad 0,9
Orientación sexual (gay, lesbiana, bisexual, etc.) 1,5
Creencias religiosas 1,7
Ser mayor de 55 años 1,8
Origen étnico 4,1
Género 5,7
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
82 Informe España 2022
Este bloque de indicadores lo completan dos preguntas sobre tolerancia
y respeto hacia otras creencias religiosas, incluyendo algunas especificida-
des para recoger la actitud hacia la población musulmana, que tanto peso
tiene entre las distintas confesiones religiosas que conviven actualmente en
España. Casi la totalidad de los entrevistados considera que las personas
que tienen diferentes creencias religiosas deben tener derecho a practicar su
religión libremente, solo un 1,5% considera que “no debe permitirse que las
practiquen”; si bien se puede matizar que son más los que consideran que
deben hacerlo “siempre que no molesten a los demás” (38%) y “siempre que
no intente imponerlas” (36%). Entre los extranjeros aumenta la respuesta “en
completa libertad” hasta llegar al 42% y entre la población con estudios uni-
versitarios (35,3%), como también entre quienes se sitúan en cuanto a ideo-
logía política en la extrema izquierda (33,3%) y centro (27,9%) de la escala.
Las preguntas específicas acerca de la convivencia con la práctica reli-
giosa islámica (tabla 9) dan una panorámica de matices interesantes, ya que
si bien la mayor parte de la población está en desacuerdo con que las prácti-
cas discriminatorias y excluyentes hacia los musulmanes estén justificadas, o
que Europa esté “en riesgo de islamización”, no hay un acuerdo mayoritario
respecto que el Islam sea “compatible con los principios democráticos y
valores culturales europeos” (66% en desacuerdo), ni que sean “una religión
capaz de dialogar con otras” (59% en desacuerdo). No obstante, es mayor
el grado de “apertura” hacia la convivencia con la población musulmana y
su práctica religiosa entre los extranjeros, según muestran los resultados
en cada una de las cuatro preguntas de la escala comparados con los de los
españoles (gráfico 12).
Tabla 9 – Grado de acuerdo en relación con afirmaciones relacionadas con el Islam. En porcentaje
Muy en En De Muy de
desacuerdo desacuerdo acuerdo acuerdo
El Islam es una religión compatible con los principios
23,1 43,0 27,5 6,4
democráticos y valores culturales europeos
El Islam es una religión capaz de dialogar con otras
20,4 39,0 33,5 7,1
religiones
Dada la inmigración musulmana y sus altas tasas de
21,0 46,8 26,6 5,6
natalidad, Europa está en riesgo de islamización
Las prácticas discriminatorias y excluyentes hacia 27,6 51,9 17,8 2,7
los musulmanes están justificadas
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
Dada la inmigración musulmana y sus
altas tasas de natalidad, Europa está en
riesgo de islamización 1,2 0,88
Las prácticas discriminatorias y
La cultura del encuentro
excluyentes 83
hacia los musulmanes están justificadas 0,97 0,78
Gráfico 12 – Opiniones sobre el Islam entre españoles y extranjeros. Puntuación media en la escala de 0 (muy
en desacuerdo) a 3 (muy de acuerdo)
Español Extranjero
2
1,58
1,44
1,5
1,20
0,97
1,24
1 1,14
0,88
0,78
0,5
El Islam es una religión El Islam es una religión Dada la inmigración Las prácticas
compatible con los capaz de dialogar con musulmana y sus altas discriminatorias y
principios democráticos otras religiones tasas de natalidad, Europa excluyentes
y valores culturales está en riesgo de hacia los musulmanes están
europeos islamización justificadas
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
3.2.5. Perspectiva de género
La desigualdad de género es un fenómeno social, jurídico y cultural
que se viene teniendo en cuenta entre los indicadores de desarrollo de las
sociedades actuales. La vigencia del análisis de género es indudable hoy y
sigue siendo necesario para conocer mejor las condiciones que la sociedad
ofrece a la mujer en los distintos ámbitos de realización vital y ciudadana.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) desde el
año 2010 introdujo en el Informe de Desarrollo Humano un índice de des-
igualdad de género, que mide la disparidad de género en diferentes ámbitos;
utiliza tres dimensiones que son salud reproductiva, empoderamiento y
participación en el mercado laboral13. En el análisis cultural que se hace
desde la antropología, hasta ahora no hay consenso sobre le existencia de
alguna sociedad puramente matriarcal, siendo el predominio del poder
político, económico y familiar patrimonio masculino en la totalidad de
los contextos sociales humanos conocidos en la actualidad y en la historia
documentada14.
La escala utilizada para sondear los valores sobre igualdad de género
es bastante sencilla y no pretende medir las complejidades que la perspec-
tiva de género puede tener, sino una aproximación básica acerca de algunos
tópicos y prejuicios comunes. Proponiendo seis ítems sobre los que opinar
https://www1.undp.org/content/undp/es/home/gender-equality.html
13
Aunque podría haber algunos casos documentados en Asia, África o Suramérica, no
14
hay consenso sobre su grado de matriarcalidad.
84 Informe España 2022
manifestando el grado de acuerdo-desacuerdo con cada uno de ellos, la
escala, que se ha tomado de la Encuesta Mundial de Valores, permite ver
que prima el desacuerdo sobre las cuatro primeras afirmaciones, que son
de carácter claramente sexista (tabla 10) y se halla más dividida la opinión
con respecto a las dos últimas, referidas al papel de las mujeres como cui-
dadoras y a su mayor necesidad de conciliación laboral15.
Tabla 10 – Grado de acuerdo en relación con afirmaciones relacionadas con la igualdad entre hombres y
mujeres. En porcentaje
Totalmente en En De Totalmente
desacuerdo desacuerdo acuerdo de acuerdo
Los hombres son mejores líderes políticos que
45,7 43,2 9 2,1
las mujeres
La Universidad es más importante para un chi-
55,5 38,9 4,4 1,3
co que para una chica
Los hombres suelen ser mejores ejecutivos/
44 42,8 11,4 1,9
empresarios
Ante la escasez de empleo, los hombres debe-
50,6 39,5 8,1 1,7
rían tener más derecho a puestos de trabajo
Las mujeres son mejores cuidadoras que los
21,3 32,3 35 11,4
hombres
La conciliación laboral es más importante para
25,4 37,4 29,2 8
las mujeres que para los hombres
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
Las mujeres están más en desacuerdo con la superioridad de los hom-
bres en estos aspectos. La mayor diferencia en la valoración de hombres y
mujeres se encuentra en el ítem referido a la superioridad de los hombres
como ejecutivos y empresarios y las menores en que sean mejores cuida-
doras y que la conciliación laboral sea más importante para ellas, donde se
da el mayor grado de acuerdo tanto en las respuestas de hombres como las
de mujeres.
En general, las diferencias en las respuestas de hombres y mujeres son
significativas estadísticamente, estando más en desacuerdo las mujeres con
los cuatro primeros ítems; entre el 50% y 60% se encuentra “totalmente en
desacuerdo” respecto al 35% y 48% de los hombres. Por otro lado, el 38%
de los hombres está de acuerdo con que las mujeres sean mejores cuida-
doras, frente al 32,3% de las mujeres. Y un 40,7% de los hombres muestra
su desacuerdo con que la conciliación laboral sea más importante para las
mujeres, siendo significativamente menor esta misma respuesta entre las
mujeres (34,3%). También se aprecian algunas diferencias significativas al
15
World Values Survey Wave (WVS7).
La cultura del encuentro 85
distinguir entre españoles y extranjeros, así como según situación laboral
y nivel de estudios.
3.2.6. Confianza en las personas y en las instituciones
La confianza en las personas es un factor clave en las relaciones socia-
les, como también lo es la confianza en las instituciones. Ante la pregunta
A1.1 ¿Diría usted que, por lo general, se puede confiar en la mayoría de la gente, o que nunca se
dirigida a valorar la confianza y el trato con los demás (gráfico 13), en una
1197
escala de 0 a 10, en la que 0 significa “nunca se es lo bastante prudente en
A1_1 1209
el trato con los demás” y 10 significa que “se puede confiar en la mayoría de
0 1,5
la gente”, la valoración media se sitúa apenas rebasando los 6 puntos sobre
1 0,4
10 . Con algo más del 45% de las respuestas situándose entre los 7 y los 9
16
2 3,1
puntos, la explicación de una media relativamente baja está en el modo en
3 4,9
que “se aplana y estira” la curva de respuestas 4
por
6,6
debajo del punto medio
de la escala, que es el valor 5. 5 17,3
Se observa que hay más valoraciones 6 bajas
17,8 entre los hombres, por
ejemplo, un 4,3% valora con un 2% frente al 2%21,7
7
de las mujeres que dan esa
8 20,7
puntuación. Y por edad, hay peor valoración en el segmento de 45-54 años,
9 4,8
donde se encuentra un 3,3% de las respuestas otorgando un cero absoluto
10 1,2
en la escala. Las personas de más edad, con 65 años y más, tienden signifi-
cativamente más a situarse en el punto medio de la escala (23,4%). Por lo
tanto, los más desconfiados parecen ser hombres y con edades entre los 45
y 54 años. Es interesante que no se observen diferencias entre españoles y
Gráfico 13 – ¿Diría usted que, por lo general, se puede confiar en la mayoría de la gente, o que nunca se es lo
bastante prudente en el trato con los demás? Escala de 0 (La mayoría de la gente intentaría aprovecharse de
mí) a 10 (La mayoría de la gente sería honrada conmigo). En porcentaje
21,7
20,7
17,3 17,8
6,6
4,9 4,8
3,1
1,5 1,2
0,4
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
16
ESS, CIS 3265, se repite en muchos barómetros y otros estudios; EMV, Q57 en ver-
sión dicotómica.
86 Informe España 2022
extranjeros, siguiendo ambos grupos un mismo patrón de respuesta. Por
otro lado, las personas que estudian y los que se encuentran trabajando
tienden a dar una puntuación más alta en confianza en los demás, así como
aquellos con un nivel de estudios más alto (el 31,6% de quienes tienen
estudios universitarios valora con un 8 este tipo de confianza).Comparan-
do con los resultados de la ESS del año 2018 los resultados para España
son de un nivel de confianza más elevado, siendo más alta la respuesta
con valoraciones por encima del 6 en la escala (33% en la ESS y 47%
en este estudio). Y los resultados de la ESS en 2010 mostraban un nivel
de confianza aún menor, con tan solo un 27% de respuestas por encima
del 6.
El concepto de institución tiene tanto uso, no solo en sociología
sino en todas las ciencias sociales, que se puede ver acompañado de
cierta auto-evidencia, lo cual no debe llevar a dejar a un lado el interés
por su definición. La sociología puede verse como la ciencia de las ins-
tituciones, estudiando la génesis y funcionamiento de estas (Durkheim),
unas instituciones que aportan esferas de valor coherentes y autónomas,
con lógicas y autoridades legítimas que a veces entran en conflicto (We-
ber), o también entendidas desde la perspectiva funcionalista como una
forma de integración de los sistemas de acción y de los sistemas sociales
(Parsons).
La pregunta a este respecto ha sido tomada de la Encuesta Mundial
de Valores, con lo cual permite establecer comparaciones interesantes 17.
Concretamente la pregunta plantea valorar el grado de confianza en una
escala que iría desde “ninguna” o “poca” hasta “bastante” y “mucha confian-
za”. Ordenando las instituciones en función de la mayor o menor confianza
tomando el resultado de la categoría “mucha confianza” (tabla 11) y coinci-
diendo con otros estudios, la policía y fuerzas armadas, las organizaciones
humanitarias y asistenciales, seguidas de las instituciones judiciales, ocupan
los tres primeros lugares. Es muy significativo que las dos instituciones mejor
valoradas representen dos polos o extremos tan opuestos en cuanto a los
valores que representan, las unas como ejercicio de la fuerza y la violencia
legitimadas, las otras como exponente de la mayor solidaridad y protec-
ción del débil. Al sistema judicial siguen de cerca la confianza en las ONG,
también cercana en los valores que representa a las organizaciones huma-
nitarias y asistenciales, tratándose de organizaciones que han mantenido
su reconocimiento y respaldo social a lo largo de los últimos años, junto
a algunas instituciones por las que no se pregunta (como las educativas y
sanitarias), mientras que otras instituciones como son los sindicatos, los
partidos políticos y las grandes empresas y bancos bajaban en credibilidad
en los años que siguen a la Gran Recesión económica de 2008.
17
WVS, EMV Q64-89.
La cultura del encuentro 87
Tabla 11 – Grado de confianza en algunas instituciones. En porcentaje
Mucha Mucha +
Bastante Poca Ninguna
confianza Bastante
Policía y Fuerzas Armadas 18,8 47,4 23,9 9,9 66,2
Organizaciones humanitarias/asistenciales 11,1 49,9 30,2 8,9 61
Jueces/Justicia 8,7 46,6 33,5 11,2 55,3
ONG 7,9 48,4 32,1 11,6 56,3
La Iglesia católica 7,4 26,2 36,2 30,1 33,6
Organizaciones internacionales (ONU, OMS, UE, etc.) 7,2 43,8 37,4 11,6 51
Medios de comunicación tradicionales (prensa, 5,1 34,6 45,7 14,6 39,7
televisión, radio)
Sindicatos 4 31,5 41,4 23 35,5
Internet y redes sociales 3,6 27,8 52,3 16,3 31,4
Grandes empresas y bancos 2,9 16,7 47,4 33 19,6
Partidos políticos 1,1 9,2 46,2 43,5 10,3
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
La Iglesia queda entre las ONG y las organizaciones internacionales
si se toma el porcentaje de “mucha confianza” como referencia (7,4%) pero
retrocedería tres puestos, quedando entre sindicatos, Internet y redes sociales
al aunar las respuestas de “bastante + mucha confianza”.
Cabe destacar también la baja posición que ocupan Internet y redes
sociales, un fenómeno que ya se observaba en estudios anteriores pero que,
probablemente esté tocando fondo a consecuencia de la mucha informa-
ción sesgada y bulos que han circulado por las redes con la pandemia del
coronavirus18. Sin embargo, se muestra más confianza en los medios de
comunicación tradicionales, que cobran relieve ante la “desinformación” o
“sobreinformación” que producen las redes sociales.
18
Según el informe de la OCDE (2021), Lectores del siglo XXI: desarrollo de habili-
dades de alfabetización en un mundo digital, el 54% de los estudiantes no saben distinguir
entre noticias verdaderas y falsas, y reconocen tener carencias para navegar por internet con
criterio.
88 Informe España 2022
Confianza en las instituciones (Escala 1-4: 1=ninguna, 4=mucha confianza)
Media
Al discriminar las respuestas de hombresExtranjero
Español y mujeres, así como las de
LalaIglesia católica de nacionalidad extranjera
población 1,104 1,15 y la de nacionalidad
(inmigrantes)
Policia y Fuerzas Armadas 1,767 1,625
española se obtienen algunas diferencias significativas. Las mujeres tienden
a tener más confianza en algunas instituciones, concretamente la Iglesia, los
medios
Medios de de comunicación
comunicación tradicionales,
tradicionales ligeramente
1,295 1,36en los sindicatos y más
Internet
en las yONG
redesysociales 1,163 aunque1,375
organizaciones humanitarias, predomine la igualdad en
Sindicatos
los resultados (coinciden en 6 de 11). Y1,148 comparando 1,315españoles y extranjeros
Jueces/Justicia
(gráfico 14), los primeros confían algo 1,529 1,53 y fuerzas armadas,
más en policía
Los partidos políticos
mientras que los segundos lo hacen en 0,676
Internet y0,7
redes sociales, algo más
Grandes empresas yybancos
en sindicatos bastante más que los 0,9 españoles0,865
en ONG, organizaciones
ONGs
humanitarias e internacionales. 1,483 1,87
Organiz. humanitarias/asistenciales 1,596 1,915
Organizaciones internacionales (ONU, OMS,
UE… 1,435
Gráfico 14 – Grado de confianza en algunas instituciones por parte de1,725
españoles y extranjeros. Puntuación
media en la escala de 0 (Ninguna confianza) a 3 (Mucha confianza)
2
Español Extranjero
1,5
0,5
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
3.2.7. Valor de lo público
El gasto público en políticas sociales, seguridad, medioambiente y
otros capítulos es un componente definitorio de un determinado estado
de cosas en el orden social actual. El valor de lo público es el valor que la
ciudadanía da a los bienes y servicios recibidos del Estado, por lo tanto se
refiere tanto a la percepción de la calidad de esos bienes y servicios, como
a la necesidad sentida de tal prestación. En este sentido, en el marco de
Pensiones 3,0 17,7 79,4
Seguro de desempleo 4,2 25,8 69,9
Arte y cultura 13,5 46,6 39,9
Ayudas a la vivienda 4,5 22,8 72,7
Políticas familiares y
La cultura del encuentro 89
de conciliación (permisos,
guarderías…) 5,3 34,5 60,2
una cultura política democrática moderna, se dice que es tan importante
la responsabilidad del Estado en la orientación de las preferencias de la
ciudadanía, como aprender de las opiniones, intereses y experiencia de la
ciudadanía, tomándola en cuenta para la planificación Gastar loy puesta en práctica
Gastar mismo
de las políticas públicas. Y, al mismo tiempo, la inversión que pública se ha
menos ahora
convertido en una de las principales herramientas políticas, Gastar
o lamás
principal,
Lapara
protección
incidirdelen
medio ambiente
el estado de cosas en una5,6sociedad,44,6
así como en49,8
el equilibrio
Sanidad
y cambios sociales. Ante la pregunta de si 2 el Estado11,2 86,8 más, me-
debería gastar
Seguridad ciudadana 4,1 41,6
nos o lo mismo que ahora en diversos apartados de estas políticas 54,3 (gráfico
Educación 2,3 19,2
15), los resultados señalan la tendencia a un deseo de que aumente 78,5 el gasto
Fuerzas Armadas y Defensa 32,5 42,9 24,6
público en todo lo planteado, excepto en dos capítulos: fuerzas armadas y
Pensiones
defensa, junto a arte y cultura, apartados en los que se prefiere79,4
3 17,7
que se gaste
Seguro de desempleo 4,2 25,8 69,9
lo mismo que ahora19.
Arte y cultura 13,5 46,6 39,9
Ayudas a la vivienda 4,5 22,8 72,7
Gráfico 15 – ¿Le gustaría que se gastase (más, menos o lo mismo que ahora) en …? En porcentaje
Políticas familiares y de conciliación (permisos,…
Ayudas a la vivienda
Arte y cultura
Seguro de desempleo
Pensiones
Fuerzas Armadas y Defensa
Educación
Seguridad ciudadana
Sanidad
La protección del medio ambiente
0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100
Gastar más Gastar lo mismo que ahora Gastar menos
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
19
Pregunta tomada del CIS 3135 (P6). España se comprometió en la cumbre de la
OTAN del pasado junio a un incremento del gasto en defensa hasta alcanzar el 2% del PIB en
2029. Habrá que observar cómo valora la ciudadanía en estos momentos, en plena guerra con
Ucrania, un incremento del gasto en defensa que no consideraba prioritario en el momento de
realización de la encuesta.
90 Informe España 2022
Donde más se pide el aumento del gasto público es en sanidad, pen-
siones,
…deberíaeducación y ayudas
ser responsabilidad del a la vivienda. Sin duda las respuestas reflejan
bien las problemáticas actuales en torno a estas cuestiones, no solo por los
Gobierno:
efectos de la pandemia de la COVID-19, Sí estoysino
de también por ser problemas
estructurales de largo recorrido comoacuerdo es el caso del acceso a la vivienda y
la continuidad de lasdepensiones.
Reducir las diferencias ingresos entre Atendiendo a las principales diferencias
según condiciones sociodemográficas,
ricos y pobres los
85,2jóvenes están significativamente
más aAsegurar
favor deun que se gaste
subsidio o rentamás
para en
las medio ambiente y ayudas a la vivienda.
Mientras quepersonas sin mujeres
entre las ningun ingreso 88,9 gasto en educación y en seguro
se pide más
Crear un puesto
de desempleo, así de
comotrabajo
enpara todo familiares y de conciliación. También
políticas
destaca la petición aquel
de que lo demanda
gastar más en arte 89,3
y cultura entre quienes tienen es-
Promover
tudios regulaciones de defensa del
universitarios.
medio ambiente 90,2
La siguiente
Facilitar pregunta
una vivienda digna a lassondea
familias la opinión sobre la responsabilidad del
Gobierno en diferentes con objetivos que definirían
pocos ingresos 91,6 un incremento del equilibrio,
la justicia o el bienestar social, que en definitiva son componentes fundamen-
talesOfrecer
de esaasistencia
“culturasanitaria
del encuentro”
para todos que93,4
es el foco de interés de este estudio.
Todas las categorías
Promover la igualdad de objetivos
entre hombres yplanteados en la pregunta obtienen un
apoyo mayoritario, por encima del 85%,94,4
mujeres siendo “asegurar pensiones dignas”,
“promover la igualdad entre hombres
Asegurar pensiones dignas y96,5
mujeres” y “ofrecer asistencia sani-
taria para todos” las tres más secundadas (gráfico 16). Pensiones, igualdad y
sanidad son, a demanda de los ciudadanos, las principales responsabilidades
del Gobierno, siendo de menor interés aunque, como se ha indicado antes,
de forma relativa reducir la desigualdad de renta, el ingreso mínimo vital o
crear puestos de trabajo. Facilitar vivienda a familias sin recursos y proteger
Gráfico 16 – Personas que manifiestan estar de acuerdo con que debería ser responsabilidad del Gobierno…
En porcentaje
Asegurar pensiones dignas 96,5
Promover la igualdad entre hombres y mujeres 94,4
Ofrecer asistencia sanitaria para todos 93,4
Facilitar una vivienda digna a las familias con pocos
91,6
ingresos
Promover regulaciones de defensa del medio ambiente 90,2
Crear un puesto de trabajo para todo aquel que lo
89,3
demanda
Asegurar un subsidio o renta para las personas sin
88,9
ningun ingreso
Reducir las diferencias de ingresos entre ricos y pobres 85,2
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
La cultura del encuentro 91
el medio ambiente se encontrarían a medio camino del interés en las anterio-
res. En una somera aproximación al análisis pormenorizado, los extranjeros
se muestran más de acuerdo con que debería reducir la desigualdad, las
mujeres en que se facilite vivienda digna a las familias con pocos ingresos
y, también, en promover la defensa del medio ambiente y la igualdad de
género20.
3.2.8. Honradez y lealtad
En conexión con la confianza en los demás se encuentran estos concep-
tos de honradez y lealtad, entendiendo que son dimensiones fundamentales
para el encuentro, para las que se han tomado como indicadores dos escalas
que miden el grado en que las personas piensan que los demás se aprove-
charían de ellos21, y el grado de corrupción que consideran que prevalece
en el país22. Sin embargo, este y los dos siguientes indicadores (seguridad y
valores intergeneracionales) están entre los que menos han correlacionado
inicialmente con el índice de cultura del encuentro.
La honradez se suele asociar a sinceridad, integridad, moralidad, rec-
titud, también con prestigio (honra) y con el mérito o virtud de la persona.
El diccionario de la Real Academia Española (RAE) la define, de forma más
conductual, como rectitud, integridad en el obrar. La lealtad es más fácil
de acotar, en cuanto se refiere a la confianza y la veracidad, por lo que su
antítesis se puede identificar como falsedad y desconfianza.
Ante la pregunta sobre la honradez “¿cree que la mayoría de la gente
intentaría aprovecharse de usted si pudiera, o que sería honrada con usted?”,
cabe responder en una escala de 0 a 10, en la que 0 significa “la mayoría de
la gente intentaría aprovecharse de mí” y 10 “la mayoría de la gente sería
honrada conmigo”. Alrededor del 7% de la muestra se sitúa entre los valores
9 y 10, mientras que la percepción de menor honradez en el extremo 0 y 1
alcanza el 2,5% (gráfico 17). Las mujeres tienden a calificar más alto que los
hombres la honradez, los jóvenes de 25 a 34 años a situarse en los valores
intermedios (con un 20% en el 6) y las personas de 45 a 54 años tienden
menos a valorar en 8 puntos (15%). No se observan diferencias significativas
al distinguir entre españoles y extranjeros, aunque sí por nivel de estudios,
en tanto que quienes tienen estudios secundarios y de FP de grado medio
tienden más a pensar que intentarían aprovecharse de ellos.
20
Pregunta tomada de CIS 3135, P7.
21
Pregunta tomada de ESS, CIS 3265.
22
Pregunta tomada de WVS, EMV.
92 Informe España 2022
con usted?
se de mí” y 10 significa que “La mayoría de la gente sería honrada conmigo”.
Gráfico 17 – ¿Cree que la mayoría de la gente intentaría aprovecharse de usted si pudiera, o que sería honra-
da con usted? Escala de 0 (La mayoría de la gente intentaría aprovecharse de mí) a 10 (La mayoría de la gente
sería honrada conmigo). En porcentaje
21
19,7
18,6
15,6
6,2
5,5
4,3 4,8
1,3 1,2 1,8
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
También puede resultar de interés el análisis comparando con los resul-
tados de la ESS (tabla 12), donde se aprecia que el nivel de confianza en la
honradez en España se sitúa por debajo de la media de los países europeos
y muy alejado de la mayoría de los países nórdicos y de Centroeuropa.
La valoración de la corrupción en España, en una escala también de
10 puntos, donde 0 significa “no hay corrupción [en mi país]” y 10 significa
“hay corrupción abundante [en mi país]”? describe una opinión pública más
tendente a considerar que existe un nivel de corrupción medio-alto, con un
54% de las valoraciones entre el 7 y el 9, a las que se suma el 19,5% de los
que responden con un 10 a la pregunta (gráfico 18). El análisis segmentan-
do por las principales variables sociodemográficas permite señalar algunas
diferencias significativas. La primera es que la población extranjera tiende
menos a considerar que hay mucha corrupción que los españoles: mientras
que entre los españoles un 20,5% sitúa el nivel de corrupción en el máximo,
entre los extranjeros lo hace el 11,5%. Por edades, en los dos extremos de la
pirámide de edad se observa que los menores de 25 años tienden más que
el conjunto de la muestra a valorar el nivel de corrupción como muy bajo
(el 4,4% la sitúa en 2 o menos de 2) y los mayores de 65 años como alta, ya
que un 22,4% la sitúa en el valor de 9 y el 14,5% en 10.
Por nivel educativo y ocupacional, tan solo destacan dos datos: las
personas que se dedican a las labores del hogar bajan en la alta percepción
de corrupción, mientras que casi un tercio de los que están en paro sitúa la
corrupción en 10.
La cultura del encuentro 93
Tabla 12 – ¿Cree que la mayoría de la gente intentaría aprovecharse de usted si pudiera, o que sería honrada
con usted? Escala de 0 (La mayoría de la gente intentaría aprovecharse de mí) a 10 (La mayoría de la gente
sería honrada conmigo). Resultados en algunos países europeos. En porcentaje
País 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 0-1 9-10
Austria 0,09 1,4 3,3 5,2 7,1 16,5 13,5 22 16,5 8,7 5,2 1,09 13,9
Bulgaria 6,7 7,2 10,2 12,4 16,1 22,3 8,3 9,3 4,7 1,3 1,4 7,7 2,7
Suiza 0,8 0,5 2,3 3,4 4,7 17,4 12,4 23 25 7,6 3,1 1,8 10,7
Chipre 4 7,2 12,6 12,4 12,6 26,2 9,4 9,4 4 0,9 1,5 5 2,4
Chequia 1,9 2,6 4,9 8,8 11,4 20 16,7 20 10,7 2,6 0,8 2,9 3,4
Alemania 1,3 0,8 2,5 6,5 7 19,5 11,6 21 19,3 6,4 3,7 2,3 10,1
Dinamarca 0,3 0,3 0,9 2,3 2,3 8,9 9,4 22 32,5 16,1 5,5 1,3 21,6
Estonia 1,7 1,5 2,9 6,2 7,7 23,5 13,5 18 15,8 5,4 3,3 2,7 8,7
España 2,5 2,3 4,1 8 7,9 26,1 11,4 20 12,7 3 2,2 3,5 5,2
Finlandia 0,3 0,6 0,6 2,6 4,1 9,6 11,5 24 32 12,1 2,7 1,3 14,8
Francia 2 1,3 3,4 4,1 7,1 22,8 14,3 21 16,8 5,1 2 3 7,1
Reino Unido 2,2 1,9 3,6 6,6 8,3 22,5 12,6 22 15,5 3,1 2,2 3,2 5,3
Croacia 10,7 2,8 6,3 9 10,3 24,8 7,9 12 9,2 1,7 5,1 11,7 6,8
Hungría 4,8 3,9 8 10,9 11,1 18,6 16,2 15 8,4 2,1 1,3 5,8 3,4
Irlanda 1,3 1,4 2,8 5,6 7,5 16,8 14,1 22 20,9 4,8 3,3 2,3 8,1
Islandia 0,1 0,5 0,8 1,9 2,4 10,8 8,5 26 31,4 12,8 5,2 1,1 18
Italia 4,8 3,2 7,9 11,2 13,2 19,6 16 14 7,4 1,9 1,1 5,8 3
Lituania 5,4 2,8 5,3 9 10,6 23,6 11,8 13 10,5 3,9 4 6,4 7,9
Letonia 5,7 2,2 4,3 6,2 6,2 27,1 9,6 16 12,3 3,9 6,4 6,7 10,3
Montenegro 11,9 6,1 13,7 15,8 12,9 17,4 7,2 7 3,8 1,8 2,3 12,9 4,1
Países Bajos 0,4 0,2 1,1 2,3 3,8 12,4 14,6 35 25,1 4,3 1 1,4 5,3
Noruega 0,4 0,4 1,1 2,9 3,6 11,3 9,7 26 27,5 11,6 5,9 1,4 17,5
Polonia 4,5 3,6 7,5 11,5 9,4 26 12,3 13 8,6 2,3 1,8 5,5 4,1
Portugal 4,1 1,3 4,1 6,3 8,2 29 12,1 15 13,5 3,3 2,7 5,1 6
Serbia 21,5 4,7 7,9 11,4 7,8 20,5 6,1 7,8 5,4 1,9 5,1 22,5 7
Suecia 0,7 0,5 1,2 3,1 5,3 12,3 11 26 26,6 9,1 4,1 1,7 13,2
Eslovenia 4,4 3,1 5,7 10,8 9 25,4 9,7 14 12,3 2,8 2,8 5,4 5,6
Eslovaquia 5 4,7 12 15,2 12,4 20 9,1 11 7,3 2,4 1,2 6 3,6
Total 3,8 2,4 4,8 7,5 8,4 19,7 12 18 15,4 4,9 3 4,8 7,9
Fuente: Elaboración propia a partir de ESS9-2018.
3 2,5
4 3,9
5 9,5
6 8,7
7 16,3
94 8 21,3 Informe España 2022
9 16,6
10 en19,5
Gráfico 18 – ¿Cómo situaría su valoración de la corrupción España? Escala de 0 (No hay corrupción en [mi
país]) a 10 (Hay corrupción abundante). En porcentaje
21,3
19,5
16,3 16,6
9,5
8,7
3,9
2,5
1,1
0,1 0,3
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
3.2.9. Seguridad
Los tres indicadores sobre seguridad escogidos para el índice recogen
primero una dimensión de la victimización primaria –la que deriva directa-
mente del crimen– en un margen de tiempo más o menos extenso (5 años)
y referida en este caso no solo a la persona entrevistada sino al hogar de
referencia; en segundo lugar, se mide el grado de seguridad subjetiva, que
sería la percibida en el entorno habitual de la persona; y, en tercer lugar, una
valoración general del nivel de seguridad en el país23.
En el conjunto de la muestra un 17,6% de los entrevistados han sido,
ellos mismos o algún miembro de su hogar, víctimas de un robo o una
agresión en los últimos 5 años. Los resultados obtenidos en la ESS de 2018
daban una mayor incidencia de delitos, afectando al 25,7% de los hogares
españoles y al 13,4% del conjunto de los países europeos. Atendiendo a las
diferencias por grupos etarios (gráfico 19), la juventud aparece asociada
a una mayor victimización (26% de los menores de 25 años) y siendo los
mayores de 65 años los menos victimizados (10,1%). También se aprecian
diferencias significativas entre las personas extranjeras, arrojando un por-
centaje más alto de victimización que los españoles, con un 25,5% y un
16,7% respectivamente.
23
Las dos primeras preguntas han sido tomadas del ESS9, CIS 3265 (C5 y C6).
Total <25 años 25-34 años 35-44 años
Sí 17,6 26 19,4 20,2
La cultura del encuentro 95
Gráfico 19 – En los últimos 5 años, ¿ha sido usted o algún miembro de su hogar víctima de un robo o una
agresión? En porcentaje
26
20,2
19,4
17,6 18,3
15,1
10,1
Total <25 años 25-34 años 35-44 años 45-54 años 55-64 años 65 años y más
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
La percepción subjetiva de seguridad es alta, cerca de uno de cada diez
ciudadanos se sienten muy seguros y el 65,5% seguros, si caminan solos por
su zona o barrio de noche. Entre quienes se declaran inseguros (14,5%) o
muy inseguros (1,8%) hay una significativa diferencia de género, ya que las
mujeres se sienten menos seguras que los hombres; casi el 19% de las muje-
res se sienten inseguras en esa situación y cerca del 3% muy inseguras. Según
la ESS en España en 2018 el 27,7% de la ciudadanía se sentía muy segura y
un 51,7% segura, insegura el 16,3% y muy inseguras el 4,3% (en el conjunto
de los países serían el 15,5% y 3,5%). El cambio no parece muy significativo,
pues es más del grado “muy seguro” a “seguro” que en otros aspectos.
En la valoración general de la seguridad en España (gráfico 20), dentro
de la amplitud de posiciones posibles en la escala que sitúa en el valor 0 el
extremo de “España es un país muy poco seguro” y 10 que significa “España
es un país muy seguro”, prevalece más la opinión positiva, con más valores
por encima del 7 que por debajo. Las variaciones en esta apreciación pueden
resultar muy significativas al cruzar las respuestas por diferentes situaciones
sociodemográficas, desde la edad a la situación laboral o el nivel de estudios.
Por ejemplo, tomando la situación laboral como criterio, las personas en
paro tienden significativamente más a considerar el país muy poco seguro (el
3,4% valora con un 1 y el 1,1% con el valor cero, casi un 10% más responde
entre el 3 y el 4). Mientras que, en el otro extremo, los entrevistados que
tienen estudios universitarios tienden más a situarse en los valores máximos
con un 17,5% en el 9 y un 7,6% en el 10.
96 Informe España 2022
Gráfico 20 – ¿Considera Ud. que España es un país seguro? Escala de 0 (España es un país muy poco seguro)
a 10 (España es un país muy seguro). En porcentaje
27,7
23,3
12,9
11,4 11,6
6,5
3,3
0,6 0,5 0,9 1,2
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
3.2.10. Valores intergeneracionales
Para que una sociedad exista es necesaria una interconexión, equi-
librio y cooperación de las distintas generaciones que la componen. En el
marco demográfico de una sociedad con un creciente envejecimiento, baja
natalidad y progresiva mengua de las cohortes de población en edades
juveniles, cobran importancia la relación entre vejez y dependencia, enve-
jecimiento activo y cuidados de las personas mayores, por un lado, pero
también las de pacto intergeneracional, apoyo a los jóvenes para su empleo,
emancipación y acceso a la vivienda, entre otras cuestiones. Probablemente
en los próximos años se verán más cambios demográficos y cambios en el
patrón de cuidados y una mayor igualdad entre hombres y mujeres en el
cuidado futuro24.
Se observa gran unanimidad de actitudes en la valoración de las per-
sonas mayores y de las relaciones con los progenitores25. Solo entre el 4%
y el 5% de los entrevistados se muestra en desacuerdo con que los mayores
necesiten atención y cuidados, sean un apoyo familiar y aporten a la sociedad
por su experiencia. La misma proporción se encuentra para opinión de que
sean un estorbo, calificándolas como “molestas” (4%), una respuesta que
se debe significativamente más a la opinión de los mismos mayores, ya que
24
Para profundizar sobre el envejecimiento en España y los patrones del cuidado a las
personas mayores se puede consultar el capítulo “Dependencia y cuidados” de Abellán, Pérez
et al. en Informe España 2017 (Blanco, Chueca y López-Ruiz, 2017).
25
Preguntas tomadas del estudio CIS 3201.
La cultura del encuentro 97
cerca del 8% de los mayores de 65 años ofrecen esta respuesta respecto al 0%
de los menores de 25 años y entre el 3% y 4% en los otros grupos de edad. En
este sentido, los resultados señalan una fuerte conexión intergeneracional,
en tanto que los mayores se sienten más como molestos mientras que los
jóvenes no los ven en absoluto de esta manera.
Los datos sobre la frecuencia de relaciones con los padres (tabla 13)
reflejan básicamente el efecto demográfico de la mortalidad y el enveje-
cimiento de la población, a medida que aumenta la edad se incrementa
significativamente el porcentaje de población que no tiene relación con sus
padres por razones involuntarias, reflejado en la categoría de respuesta de
“no procede”. Este efecto se hace más patente a partir del tramo de edad
de 45-54 años y, sobre todo, en los dos siguientes. Se trata de una pregunta
intermedia para llegar a preguntar sobre el tipo de relación con los padres,
excluyendo de la base a quienes no tienen tal tipo de relación en el momento
de la entrevista por diferentes razones.
Tabla 13 – ¿Tiene usted actualmente relación con sus padres? Respuestas por grupos de edad. En porcentaje
65 años
Total <25 años 25-34 años 35-44 años 45-54 años 55-64 años
y más
Sí 65,4 94,9 92,7 89,8 74,1 42,5 9,6
No 6,2 3,3 3,5 4,4 5,9 7,6 11,0
No procede 28,5 1,8 3,7 5,8 19,9 49,9 79,4
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
Entre los indicadores acerca del tipo de relación con los padres (grá-
fico 21) destacan varios datos. Una de cada tres personas que sí tienen
relación con sus padres únicamente se reúne con ellos “para celebrar días
especiales (Navidad, cumpleaños, etc.)”, mientras que a tres de cada cua-
tro “le ayudan o han ayudado con el cuidado de los hijos/as”. Los lazos
familiares parecen fuertes a juzgar por el dato de que un 84% se reúne con
los padres de forma habitual -al menos cada quince días- y más del 95%
responde tanto que les ayuda o ayudaría en caso de necesidad para tareas
domésticas o económicamente, como que serían ayudados por los padres
en caso de necesitarlo. La prevalencia de estas respuestas es homogénea
entre los diferentes grupos sociodemográficos, con algunas diferencias en
las ayudas en tareas domésticas entre los extranjeros, debidas quizás a fac-
tores culturales (en general responden que los padres les ayudarían menos
que ellos a los padres).
cada 15 días) 84 16
Le ayudan o han ayudado con el cuidado de los/as
hijos/as 74,7 25,3
98 Se reúnen con ellos/as únicamente para celebrar días Informe España 2022
especiales (Navidad, cumpleaños, etc.) 33,9 66,1
Gráfico 21 – Tipo de relación con los padres. En porcentaje
Se reúnen con ellos/as únicamente para celebrar
33,9
días especiales (Navidad, cumpleaños, etc.)
Le ayudan o han ayudado con el cuidado de los/as
74,7
hijos/as
Se reúnen con ellos/as de forma habitual
84
al menos cada 15 días)
Le ayudan o ayudarían a Ud. en las tareas
96,6
domésticas si lo necesitara
Se comunican habitualmente con ellos a través de
96,7
llamadas de Whatsapp
Le han ayudado/ayudan económicamente cuando
97,1
lo necesita
Ayuda o ayudaría Ud. a sus padres en las tareas
98,1
domésticas si lo necesitaran
Ayuda o ayudaría UD. a sus padres
98,1
económicamente si lo necesitaran
0 20 40 60 80 100
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
3.3. La cultura del encuentro a través de las prácticas sociales
Si bien hemos mencionado que los valores hacen referencia a los prin-
cipios sobre cuya base se establecen prioridades y jerarquías de bienes, las
prácticas sociales hacen referencia a los comportamientos y respuestas que
se dan para el logro de los mismos. Parecería razonable que la relación entre
ambos (valores y prácticas) debiera ser estrecha en la medida en la que los
primeros inspiran de alguna forma la elección de las acciones a llevar a cabo.
Lo cierto es que no resulta extraño encontrar diferencias sustanciales entre
ambas dimensiones dentro de una persona, grupo o sociedad. Es lo que, de
manera coloquial, denominamos incoherencias entre lo que aspiramos a ser
y lo que nuestra práctica cotidiana dice de nosotros.
En esta ocasión, se ha subdividido el componente de las prácticas
sociales en seis dimensiones distintas, con indicadores que –a pesar de las
limitaciones similares a las indicadas en el apartado anterior– nos permiten
analizar un espectro suficientemente amplio de este eje. A las seis dimen-
siones contempladas (tabla 14) se les da el mismo peso en la composición
del índice. El análisis de su correlación parcial con este indica que los más
correlacionados son las prácticas de consumo, las de solidaridad, las acti-
tudes hacia otros grupos y el compromiso con lo público.
La cultura del encuentro 99
Tabla 14 – Correlación de las subcategorías de valores con el Índice de Cultura del Encuentro. Coeficientes
Subcategorías Correlación parcial con el ICE
Consumo .547
Solidaridad .438
Aceptación de la diversidad .422
Compromiso con lo público .416
Honestidad .349
Vínculos sociales .279
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
A continuación, ofrecemos la descripción de los datos recogidos en
cada uno de los indicadores.
3.3.1. Consumo responsable y movilidad
Los hábitos de consumo son también una forma de manifestar op-
ciones personales de tipo cívico o ético, sobre todo en lo relacionado con
cuestiones medioambientales (huella ecológica y producción de proximi-
dad), las condiciones laborales de producción y la opción por el comercio
de proximidad26 en el barrio o por las grandes superficies en los consumos
habituales. La mayor parte de la población, alrededor del 70%, hace su
compra cotidiana en tiendas, mercados y supermercados de barrio, una
tendencia que aumenta significativamente entre las mujeres (74%) y en las
personas de 55 años y más (tabla 15), prefiriendo esta opción sobre la de
grandes superficies, hipermercados y centros comerciales.
Tabla 15 – ¿Dónde diría usted que suele hacer la mayor parte de su compra cotidiana (cesta de la compra)?
<25 25-34 35-44 45-54 55-64 65 años
Total Hombre Mujer
años años años años años y más
Tiendas, mercados y su-
70,5 66,8 74,0 70,7 63,2 66,9 67,5 76,6 77,9
permercados de barrio
Hipermercados y centros
29,5 33,2 26,0 29,3 36,8 33,1 32,5 23,4 22,1
comerciales
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
26
El comercio de proximidad constituye a nuestro entender una red básica de sociabi-
lidad y su fortaleza un indicador de un entorno que facilita el conocimiento y el compromiso
con la comunidad más cercana. Los crecientes procesos de gentrificación y turistización en
algunos barrios de las grandes ciudades, con la correlativa destrucción de esas redes de socia-
bilidad características de los tradicionales barrios, constituyen un buen ejemplo de la relevan-
cia de este indicador. Véase Walliser y Sorando (2019).
100 Informe España 2022
A la hora de hacer la compra, los criterios que se tienen más en cuenta
son que sean productos de elaboración local (58%) y las cuestiones medioam-
bientales, ya que un 49% declara tener en cuenta este factor. En cambio, las
cuestiones éticas, como los salarios, la no explotación y la igualdad, no son
tenidas en cuenta en la mayoría de casos (59%), si bien entre las personas con
estudios universitarios se incrementa de forma muy significativa la respuesta
afirmativa (un 73% tiene en cuenta que sean productos locales, el 55% tiene
presente las cuestiones éticas y el 66% las medioambientales).
Para desplazarse a los siguientes destinos, ¿cuál diría usted que es su medio habitual de transpor
Un segundo componente tenido en cuenta Transporte Vehículo
a la hora Otros (taxi,
de analizar esta
Andando o público propio/
dimensión se basa en el análisis del patrón de desplazamientos a los cabify,
luga-
res más habituales27. Así, el medio bicicleta colectivomás familiar
de transporte uber…)en
frecuente varía
Trabajo 20,7 26,9 50
función de los diferentes tipos de destinos (gráfico 22). Para ir a médicos 2,4 y
Colegio/universidad 40 47,5 10 2,5
a la compra cotidiana, lo más habitual es ir a pie o bicicleta, mientras que
Compra cotidiana 62 6,9 29,8 1,3
para ir a trabajar o a actividades culturales o de ocio se diversifican más las
Actividades culturales o de ocio 38,4 20 36 5,6
respuestas, primando el vehículo propio.
Médico 62,7 9,9 26 1,5
Nota: No
Gráfico 22 – Para desplazarse a los siguientes se incluye
destinos, ¿cuálpara
diría el índice.
usted que es su medio habitual de trans-
porte? En porcentaje
Médico
Actividades culturales o de ocio
Compra cotidiana
Colegio/universidad
Trabajo
0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100
Andando o bicicleta Transporte público colectivo
Vehículo propio/ familiar Otros (taxi, cabify, uber…)
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
27
Algunos estudios ya clásicos, como Solo en la bolera de Robert Putnam (2002: 285-ss),
ponen de manifiesto la relación de una movilidad crecientemente individualizada con el debi-
litamiento de los lazos comunitarios. A ello hay que añadir el impacto medioambiental adicio-
nal que implican los desplazamientos en vehículo particular cuando existen otras alternativas
de transporte.
La cultura del encuentro 101
3.3.2. Solidaridad
Compartir, empatizar y cooperar representan prácticas específicamente
sociales. Allí donde las personas actúan conjuntamente se genera poder y
capacidad de transformación; un poder que aparece muy visible en el espacio
político, pero también en el espacio relacional de las comunidades cercanas,
las asociaciones y los grupos sociales de diversa índole (religiosa, cultural o
artística, profesional o intelectual, etc.). En este sentido, hemos considerado
como conductas solidarias aquellas que se desarrollan en ONG valorando
como relevante el análisis de dos componentes concretos: la colaboración
económica y la participación voluntaria en organizaciones sociales (y, más
específicamente, en organizaciones no gubernamentales), ya que se puede
tomar como un indicador de conducta en favor de su comunidad de referen-
cia, pero también de otras que se encuentran a mayor distancia (gráfico 23).
El porcentaje de personas que ha colaborado económicamente con
ONG en los anteriores 12 meses, ya sea de forma esporádica o habitual, es
más del doble de las que lo hicieron como voluntarios (17,9% y 7,6%). La
colaboración económica desciende significativamente entre los menores de
25 años y también entre la población extranjera, algo que quizás sea más
debido a su menor capacidad de gasto que a su falta de interés.
La participación como voluntario suele implicar un mayor grado de
compromiso que, junto a la contribución económica, conlleva la dedicación
de un recurso casi siempre escaso: el tiempo. Mientras que el 5% de la pobla-
ción representada en la muestra colabora esporádicamente como voluntaria
con este tipo de organizaciones, solo un 2,6% lo hace habitualmente. Sin
embargo, a diferencia de lo observado con la ayuda económica, aquí no se
aprecia tanta diferencia en la colaboración de jóvenes o extranjeros, pues se
aproximan a los resultados en el conjunto de la muestra.
Gráfico 23 – Personas que colaboran económicamente y como voluntarias en ONG. En porcentaje
¿Participa actualmente como voluntario en En los últimos 12 meses, ¿ha colaborado
alguna ONG? económicamente con una ONG?
2,6 5 8,5
9,4
92,4 82,1
Sí, habitualmente (al menos 2 veces al mes) Sí, habitualmente (al menos en 3 ocasiones o a
través de una donación periódica)
Sí, esporádicamente (menos de una vez al mes) Sí, esporádicamente (entre 1 y 3 ocasiones)
No No
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
102 Informe España 2022
Un dato a destacar en el análisis realizado es que el nivel de estudios
conlleva un aumento significativo de la participación, tanto económica como
en voluntariado: un 13,5% de los universitarios ha hecho voluntariado en
ese tiempo y un 29% aportó económicamente.
La Plataforma para el Voluntariado en España cifra en torno al 7%
las personas que colaboran como voluntarias, un dato en línea con nuestra
encuesta. El dato positivo, según la Plataforma, es que en los últimos años
ha ido creciendo el porcentaje de personas que realizan voluntariado. Por
otro lado, la Asociación Española de Fundraising afirma que el 37% de la po-
blación ha colaborado en los últimos 12 meses frente al casi 18% de nuestro
estudio. Aunque puede contrastar en un primer análisis, esto es debido a lo
restrictivo de nuestra pregunta, ya que ceñimos la colaboración al mundo
de las ONG. Sin duda, la pregunta debiera ser, para próximas oleadas, más
abierta identificando todo tipo de organizaciones sociales, culturales, ecoló-
gicas, etc. Además, seguramente las prácticas solidarias deberían ampliarse
en futuras investigaciones sobre la cultura del encuentro más allá del mundo
institucional solidario clásico para abrirse a las redes vecinales, comunidades
de proximidad y algunas formas de compromiso desde el mundo digital.
3.3.3. Aceptación de la diversidad
En el apartado anterior, exploramos cuestiones relativas a la conviven-
cia y los prejuicios existentes hacia la población inmigrante o las personas
de algunas minorías consideradas como vulnerables o excluidas. A continua-
ción, analizamos las actitudes relacionadas con el trato directo y, por tanto,
con el comportamiento respecto a esos grupos de personas.
El primer indicador utilizado en este sentido se vincula al trato con
vecinos que pueden ser considerados como “diferentes”. Se trata de explo-
rar el tipo de relación que se querría tener (o no tener) en la vida cotidiana
(gráfico 24). En este sentido, es reseñable destacar que la mayoría de las
personas (entre el 54% y el 91%) no ve ningún problema en convivir con
personas transexuales, homosexuales o extranjeros; los únicos casos en los
que aumenta el porcentaje de personas que intentarían impedir tener estos
vecinos es cuando nos referimos a personas de etnia gitana o musulmanas.
El análisis por edades muestra diferencias reseñables. Así, entre las per-
sonas menores de 35 años disminuye significativamente la respuesta de que
“molestaría algo” tener inmigrantes como vecinos (5,7% en menores de 25
años y 12% para los de 25-34 años), mientras que aumenta para los mayores
de 65 años hasta un 33,9%. Los jóvenes se muestran también más abiertos que
los mayores a convivir con personas musulmanas y gitanas. Por su parte, las
mujeres se muestran más inclinadas que los hombres a responder que les daría
igual y no es problema vivir junto a personas homosexuales o transexuales.
La cultura del encuentro 103
Gráfico 24 – Y pensando en las circunstancias de convivencia que se pueden dar en su edificio o comunidad
de vecinos, ¿le molestaría algo, le daría igual o intentaría impedir que vivan…? En porcentaje
12,8
Gitanos 32,9
54,3
1,2
Transexuales 11
87,9
1
Homosexuales/lesbianas 7,4
91,6
7,5
Musulmanes 23,6
68,9
3,8
Inmigrantes 17,6
78,5
Intentaría impedirlo Le molestaría algo Le daría igual/no es problema
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
iar y de amigos, en cada uno por favor señale cual sería la presencia de inmigrates. Pensando primero en
Un segundo aspecto a tener en cuenta nos remite a las relaciones con
personas inmigrantes en otros espacios de interacción y convivencia, como
son la red familiar y de amigos, el trabajo, el vecindario y otras. En este sen-
tido,
Todos refiriéndonos a la población en general, distinguiríamos tres ámbitos
en los que se da una relación tan habitual con personas españolas como con
inmigrantes
inmigrantes:
4,3 en el trabajo, en el vecindario y en la red de amistades. Por su
parte, en 0,5
el ámbito familiar, la presencia de personas españolas es claramente
superior (gráfico 25).
0,1
2,7
Gráfico 25 – Y pensando en varios ámbitos de relaciones y convivencia, como por ejemplo serían su red fami-
liar y de amigos, en cada uno por favor señale cuál sería la presencia de inmigrantes. En porcentaje
En su trabajo
En el edificio o comunidad de vecinos donde
usted vive
En su red de amigos y conocidos
En su red familiar actual
0 20 40 60 80 100
Todos españoles Casi todos españoles, pero hay algún inmigrante
Hay tantos españoles como inmigrantes Casi todos inmigrantes, pero hay algún español
Todos inmigrantes
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
104 Informe España 2022
Un análisis más pormenorizado, nos revela que en el caso de los me-
nores de 35 años disminuye significativamente la frecuencia de casos en
los que la red familiar está integrada únicamente por españoles (57% para
los menores de 25 años y 60,5% para los de 25-34 años), aumentando
hasta el 22% los casos en que son “casi todos españoles, pero hay algún
inmigrante”.
Se observa un comportamiento similar en la red de amigos y conoci-
dos: entre los menores de 25 años, casi uno de cada tres considera que entre
sus amigos y conocidos hay tantos españoles como inmigrantes (30,3%) y
hasta un 11,4% considera que son “casi todos inmigrantes”.
Si observamos detalladamente las respuestas por nacionalidad (es-
pañola o extranjera), casi la mitad de los extranjeros (49,5%) opina que
“hay tantos españoles como inmigrantes” en su red de amigos y conocidos,
mientras que solo el 10,4% de los españoles ofrece esta respuesta, siendo
mayoría los que consideran que sus amigos son “casi todos españoles, pero
hay algún inmigrante” (44,9%). Respecto a los vecinos, se observa que la
mayor parte de los extranjeros tiene un entorno vecinal en el que hay tan-
tos españoles como inmigrantes (39%), una situación que se repite en el
entorno laboral: el 40% de los extranjeros responde que en su trabajo hay
tantos españoles como inmigrantes y un 37% de los españoles dice que
también hay algún inmigrante en su entorno de trabajo.
De alguna forma, los datos mencionados vienen a poner de manifiesto
la interacción cotidiana (especialmente en los grupos de edad más jóvenes)
entre población española e inmigrante, sin que se observe una tendencia
a la “guetificación” o la búsqueda de relaciones exclusivamente “homogé-
neas” en este sentido.
3.3.4. Compromiso con lo público
Esta dimensión trata de recoger en qué medida la sociedad defiende y
demanda políticas públicas para aquellos sectores sociales más vulnerables
(mayores, jóvenes, inmigrantes, etc.) y en qué medida también mantiene
unos niveles elevados de participación cívica y política. Para ello, se han
tomado como indicadores la participación en alguna asociación, entidad o
movimientos sociales, la participación electoral y en campañas de recogida
de firmas o en manifestaciones.
En términos generales, podemos considerar que la participación en
asociaciones y organizaciones sociales es baja, pues solo una de cada cinco
La cultura del encuentro 105
personas lo ha hecho. Si bien no se dan diferencias significativas por géne-
ro (en torno al 22%), sí encontramos un aumento paulatino con la edad:
los mayores de 65 años y las personas con edades entre 35 y 44 años son
quienes más participación demuestran (en ambos grupos se llega a más del
25%). Por su parte, entre los jóvenes se constata un descenso significativo,
llegando al 6,7% en menores de 25 años y al 17,3% para los que tienen
B4.1 En los últimos 12 meses, ¿ha participado de alguna asociación, entidad o movimiento social?
entre 25 y 34 años.
% Verticales Total
Asociación de consumidores
Entre la población extranjera la participación 0,7 en estas entidades des-
Asociación profesional
ciende significativamente, situándose en el 11% 0,8la proporción de los que lo
Ecologista
hacen. Por o de
suprotección
parte, el de animales
nivel de estudios se encuentra1,1 asociado a una mayor
Asociación de jóvenes
participación en el grupo de personas que tienen 1,3 estudios universitarios,
Partido uno
donde político
de cada tres (33,4%) señala participar 1,4 en alguna de estas or-
Sindicato 1,5
ganizaciones sociales, de los cuales un 10% lo hace en ONG y casi un 5%
De jubilados 1,8
en asociaciones culturales y de vecinos. El análisis según el tipo de entidad
Asociación de mujeres 1,8
(gráfico 26) nos muestra que la participación más frecuente es el voluntaria-
Asociación de padres y madres 1,9
do en organizaciones no gubernamentales (4,3%), seguida de asociaciones
Algún otro tipo de asociación o movimiento
de vecinos (3%) y de asociaciones culturales (2,7%).
social
(especificar…)
Por su parte, los hombres (tabla 16) tienden 1,9 más a participar en aso-
ciaciones deportivas (3,4%), mientras que las2,1
Asociación deportiva o recreativa mujeres en asociaciones de
De carácter
padres religioso(2,9%) y de mujeres (3,3%). 2,2
y madres
Asociación cultural 2,7
Asociación de vecinos o foro de barrio 3
De voluntariado/ONG
Gráfico 4,3
26 – En los últimos 12 meses, ¿ha participado en alguna asociación, entidad o movimiento social?
En porcentaje
De voluntariado/ONG 4,3
Asociación de vecinos o foro de barrio 3
Asociación cultural 2,7
De carácter religioso 2,2
Asociación deportiva o recreativa 2,1
Algún otro tipo de asociación o movimiento social… 1,9
Asociación de padres y madres 1,9
Asociación de mujeres 1,8
De jubilados 1,8
Sindicato 1,5
Partido político 1,4
Asociación de jóvenes 1,3
Ecologista o de protección de animales 1,1
Asociación profesional 0,8
Asociación de consumidores 0,7
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
106 Informe España 2022
Tabla 16 – Participación como voluntario/a en asociaciones y organizaciones por sexo. En porcentaje
Total Hombre Mujer
Asociación de vecinos o foro de barrio 3 2,5 3,3
Asociación deportiva o recreativa 2,1 3,4 0,9
Asociación cultural 2,7 2,9 2,6
De voluntariado/ ONG 4,3 3,3 5,1
Sindicato 1,5 1,6 1,4
Partido político 1,4 1,6 1,2
Asociación de consumidores 0,7 0,5 0,9
Asociación de padres y madres 1,9 0,7 2,9
De jubilados 1,8 1,8 1,7
Ecologista o de protección de animales 1,1 1,1 1
Asociación de mujeres 1,8 0,2 3,3
Asociación de jóvenes 1,3 1,2 1,3
Asociación profesional 0,8 1,1 0,5
De carácter religioso 2,2 2,2 2,2
Algún otro tipo con
B4.2 Dígame de asociación o movimiento
qué frecuencia social
participa Ud. en … 1,9 2,7 1,1
No ha participado en ninguna de las anteriores 78,5 78,6 78,4
Nunca o casi Frecuentemen
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
nunca Puntualmente te
Manifestaciones/concentraciones de protesta 66,2 24,8 7,1
Un segundo aspecto ligado a esta dimensión es la participación elec-
toral y cívica
Campañas (participación
de recogida electoral, en campañas65,2
de firmas (ciberactivismo) de recogida de firmas y
26,8 5,4
en manifestaciones). En este sentido, la participación tiende a ser también
relativamente baja,autonómicas
Elecciones (generales, ya que solo un 39,4% señala hacerlo
o municipales) 29,1 siempre17,9en las con-
13,7
vocatorias electorales, y una mayoría (más del 65%) no ha participado nunca
en campañas de recogida de firmas o manifestaciones o concentraciones de
protesta (gráfico 27).
Gráfico 27 – Frecuencia de participación en elecciones, campañas y manifestaciones/concentraciones. En
porcentaje
39,4
Siempre o casi siempre 2,6
1,8
13,7
Frecuentemente 5,4
7,1
17,9
Puntualmente 26,8
24,8
29,1
Nunca o casi nunca 65,2
66,2
Elecciones (generales, autonómicas o municipales)
Campañas de recogida de firmas (ciberactivismo)
Manifestaciones/concentraciones de protesta
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
La cultura del encuentro 107
3.3.5. Honradez y lealtad
Si en el apartado vinculado a los valores que lleva este mismo nombre
se hacía referencia a la confianza en los demás, en cuanto a prácticas se ha
tratado de analizar algunas llevadas a cabo en este ámbito. Así, el análisis
se centra en ver si se justificarían algunas conductas poco cívicas (como
incumplir normas de tráfico, no pagar el billete en el transporte público,
evadir impuestos y hacer algún pago sin la correspondiente factura…) por
parte de las personas encuestadas.
El rechazo es unánime en lo que se refiere al incumplimiento de nor-
mas de tráfico o para usar el transporte público sin pagar billete, algo que
justificaría solo entre el 11 y 14% de los entrevistados (gráfico 28). En cam-
bio, en el caso de evadir impuestos, se acerca al 20% el número de casos en
los que se ve como algo justificado si lo hace alguien del entorno cercano;
y pagar sin factura para evadir el impuesto sobre el valor añadido es visto
como algo justificable por cerca de un 40% de la población.
B6.1 Y pensando ahora en distintas conductas, ¿justificaría usted que alguien de su entorno cercano…
Los hombres resultan ser más tolerantes que las mujeres en todos
los ámbitos mencionados: respecto al incumplimiento de normas de trá-
fico, un 15% lo justificaría frente al 8% de Silas mujeres;
Porcentajes Noy en cuanto a los
pagos sin factura, el 44% de los hombres
Aceptara pagar un servicio sin factura para y el 35% de las mujeres. De for-
ma similar, en
ahorrarse el IVA los jóvenes se da una mayor tasa
39,3 de justificación
60,7 de estos
comportamientos.
Tratara de evadir impuestos 18,3 81,7
Se colara en el transporte público sin pagar 13,9 86,1
Incumpliera normas de tráfico 11,2 88,8
Gráfico 28 – ¿Justificaría usted que alguien de su entorno cercano…? En porcentaje
Incumpliera normas de tráfico 11,2
Se colara en el transporte público sin pagar 13,9
Tratara de evadir impuestos 18,3
Aceptara pagar un servicio sin factura para ahorrarse
39,3
el IVA
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
108 Informe España 2022
3.3.6. Vínculos sociales
La última dimensión analizada en relación con las prácticas, son los
vínculos sociales. Los indicadores empleados para evaluar esta dimensión
son cuatro: la valoración de la calidad de las relaciones personales en dife-
rentes círculos o ámbitos sociales, la presencia de alguien a quien se pueda
recurrir en caso de necesidad o de alguna persona a la que se esté ayudando
de alguna forma cuando tiene problemas y el sentimiento de soledad.
Buenas Muy buenas
La mayoría de las personas (el 60% o más) califican como muy buenas
23,4 71,3
las relaciones con los miembros del hogar, con sus amistades y con otros
35,6 60,2
familiares, mientras que algo menos del 50% consideran muy buenas las
32,8 66,1
relaciones con sus vecinos o compañeros de trabajo (gráfico 29).
44,4 46,2
32,9 41,2
Gráfico 29 – ¿Cómo calificaría sus relaciones con…? En porcentaje
Compañeros/as de trabajo
Vecindad
Amistades
Otros/as familiares
Los miembros del hogar
0 10 20 30 40 50 60 70 80
Muy buenas Buenas Malas Muy malas No tiene relaciones, aunque tiene familiares, amigos…
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
Cerca del 90% manifiesta tener a alguna persona que pueda ayudarle
cuando tiene problemas de tipo económico, de cuidado personal, apoyo
emocional o para hacer gestiones, un porcentaje que aumenta de forma sig-
nificativa entre los jóvenes, por tener como referencia a los padres, mientras
que disminuye en las personas de mayor edad (tabla 17).
La cultura del encuentro 109
Tabla 17 – ¿Tiene a alguna persona que pueda ayudarle cuando tiene problemas (por ejemplo, para prestarle
dinero, cuidar de usted o de alguna persona dependiente a su cargo, apoyo emocional, gestiones…? En
porcentaje de respuestas afirmativas
Total <25 años 25-34 años 35-44 años 45-54 años 55-64 años 65 años y más
89,2 96,0 94,3 90,8 87 88,1 82,5
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
También se sitúa en el 90% el porcentaje de quienes tienen cerca
alguna persona a la que ayuda o ha ayudado cuando tiene problemas, una
proporción que se mantiene constante en los diferentes tramos de edad, con
la excepción de los mayores de 65 años donde disminuye al 83%. En este
sentido, no se dan diferencias relevantes en función del nivel de estudios,
delPorcentajes
género, o entre españoles y extranjeros,SÍ primandoNOen este aspecto la
regularidad.
Se ha sentido usted solo en la última semana 13,3 86,7
Tomando en cuenta el sentimiento de soledad en tres contextos dife-
Pasa (gráfico
rentes solo todo el día se
30), o casi todo el día
observa que laboral 15 y el 15%
entre el 10% 85de las personas se
Carece de un grupo de amigos cercano 11,2 88,8
han sentido solas, siendo mayor cuando está referido a la jornada laboral.
Ahora bien, este último dato debe ser interpretado con una cierta cautela,
en la medida en la que los datos se han obtenido en un momento caracteri-
zado por el incremento del teletrabajo en algunos sectores a consecuencia
de la pandemia de la COVID-19.
Gráfico 30 – Sentimiento de soledad. En porcentaje
Carece de un grupo de amigos cercano 11,2
Pasa solo todo el día o casi todo el día laboral 15
Se ha sentido usted solo en la última semana 13,3
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
110 Informe España 2022
El análisis pormenorizado del indicador relativo a la sensación de so-
ledad en la última semana permite señalar que esta aumenta en función del
género y la edad, siendo mayor para las mujeres (16% frente al 10,4% de los
hombres), y para los mayores de 65 años (25% respecto al 13% del conjunto
de la población). Aumenta también entre quienes se sitúan en el tramo de
clase social baja (22%) y quienes tienen estudios primarios o menos (18%).
3.4. Las condiciones estructurales para la cultura del encuentro
El tercer conjunto de indicadores tiene una arquitectura diferente a
los dos anteriores. Para la construcción de una cultura del encuentro es
necesario partir de unas ciertas condiciones de la realidad social y econó-
mica; ¿cuáles serían esas condiciones que refuerzan la convivencia y los
vínculos comunitarios y cuáles las que dificultan los mismos?, ¿vivimos en
un contexto social que facilita o dificulta la cultura del encuentro? Estos
condicionantes estructurales de la convivencia tienen clara relación con la
desigualdad social, que resulta de una sociedad jerarquizada por diferen-
cias de clase social, género, raza o etnia y por una desigual distribución del
acceso a recursos y derechos. Y se puede manifestar de formas diversas, en
las diferencias en riqueza, patrimonio e ingresos, en un desigual acceso a la
educación y a los recursos culturales, incluso por un desigual tratamiento
por parte del sistema judicial. Desigualdad y estratificación social van de la
mano, y se pueden analizar diversos elementos materiales y económicos que
llevan a afirmar que la concentración del aumento de la riqueza en manos de
unas minoría o élites no se autocorrige y aumenta la desigualdad económica
(Piketty, 2015 y 2021). Incluso se ha llegado a afirmar que “la mayor desigual-
dad la produce el desempleo”, que sería, entre estos elementos, uno de los
más determinantes28. Por lo tanto, en el estudio de la desigualdad se puede
distinguir entre desigualdad de condiciones y desigualdad de oportunidades.
Sociológicamente la desigualdad social se estudia como un problema que
presenta tres dimensiones: a) condiciones estructurales, b) elementos ideo-
lógicos o culturales y c) políticas y prácticas sociales (Crossman, 2021). Los
indicadores de este elemento del índice apuntan a medir las del primer tipo.
Con este planteamiento se han elegido los indicadores de condiciones
estructurales, confiriendo un peso algo mayor a este conjunto que al de los
otros dos ejes, de forma que refleje que en el planteamiento teórico se ha
considerado que son a la vez base conducente a una cultura del encuentro y
un claro indicador del punto en el que se halla la sociedad en el continuum
encuentro – desencuentro o descarte. De este modo, en el cómputo final del
índice, el eje de los valores suma un 30% del resultado, esta misma proporción
28
Piketty, T., “La mayor desigualdad la provoca el desempleo”. El País, 11 enero 2015.
https://elpais.com/economia/2015/01/09/actualidad/1420836043_696183.html#?prm=copy_link
La cultura del encuentro 111
la aportan los indicadores de conductas/prácticas sociales, mientras que el
indicador de condiciones estructurales aporta el 40% del resultado final. Por
lo tanto, el planteamiento teórico sobre el que se desarrolla la metodología
del índice lleva a darles más peso al entender que reflejan o informan de unas
condiciones necesarias a priori para el desarrollo de los otros componentes.
El criterio seguido para elegir en este tercer bloque los indicadores es
buscar que sean simples, descriptivos, que vengan de fuentes fiables (vali-
dadas internacionalmente), que se puedan seguir en el tiempo y que sean
comparables. Los indicadores sobre valores y prácticas sociales, como se ha
dicho antes, se desarrollan con preguntas incluidas en la encuesta; en cambio
de los cinco indicadores que componen el eje condiciones estructurales, solo
uno toma datos de la encuesta, el referido a la habitabilidad de las ciudades y
el entorno urbano. Los restantes se obtienen de datos secundarios referidos
a la calidad de vida, el desempleo, pobreza y desigualdad.
El indicador sobre entorno urbano recoge información acerca de la
accesibilidad que tienen las personas en la cercanía de sus casas (1 km/15
C12.1. Y en el lugar en el que reside, dígame si en un radio de 1km o 15 minutos a pie de su domicilio tiene Ud
minutos a pie) a diversos servicios y recursos, englobando desde una bi-
Porcentajes SÍ NO
blioteca hasta un parque, colegio o comercios y tiendas
Un parque 94,8 (gráfico
5,2 31). Entre
los recursos propuestos,
Centro de mayores donde se percibe una presencia
78,1 algo menor,
21,9 si bien
no deja de ser
Centro de Saludmayoritaria en todos (por encima del 50%),
92,5 es en
7,5bibliotecas
públicas
Colegio(71,9%) y centro de servicios sociales (73%). 95,3 Más del 4,790% de los
entrevistados tienenSociales
Centro de Servicios cerca un centro de salud, parques 73 o un colegio,
27 así como
comercios
Bibliotecaypública
tiendas variados. Sin duda, son datos71,9 que indican una elevada
28,1
calidad de vida
Comercios en este
y tiendas sentido.
variados 93,1 6,9
Zona de ocio y cultura 77,3 22,7
Gráfico 31 – Y en el lugar en el que reside, dígame si en un radio de 1km o 15 minutos a pie de su domicilio
tiene Ud. al alcance… En porcentaje
Zona de ocio y cultura 77,3
Comercios y tiendas variados 93,1
Biblioteca pública 71,9
Centro de Servicios Sociales 73
Colegio 95,3
Centro de Salud 92,5
Centro de mayores 78,1
Un parque 94,8
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta sobre la Cultura del Encuentro 2021.
112 Informe España 2022
No hay diferencias destacables según sexo y edad; sí se aprecian por
clase social (subjetiva) en tanto que el grupo que se sitúa en clase baja tiene
menos acceso a centro de mayores (39% no tiene), centro de salud (21%) y
centro de servicios sociales (46%). Al distinguir las respuestas por tipo de
hábitat, rural o urbano, como cabe esperar en el entorno rural (poblaciones
<10.000 habitantes) hay menos acceso cercano; por ejemplo, el 34,5% no
tiene acceso a centro de mayores, aunque centro de salud sí tienen en el
88% de los casos, un 15% no tiene acceso cercano a comercios y tiendas y
el 40% a zonas de ocio y cultura. También se aprecian algunas diferencias
entre extranjeros y españoles, ya que un 31% no tiene acceso cercano a di-
chas zonas de ocio y cultura, frente al 22% de los españoles. Sin embargo,
cuando se trata de colegios cercanos solo el 1,5% de los extranjeros no lo
tiene, frente al 5% de los españoles. El tipo de vivienda, bloque de pisos,
unifamiliar o pareado en urbanización abierta y unifamiliar en urbanización
cerrada también se encuentra asociado a algunas diferencias en la cercanía
de estos servicios y recursos.
Los siguientes indicadores se toman de fuentes secundarias y expli-
camos a continuación la elaboración que han tenido para poder agregarlos
al ICE.
El indicador de calidad de vida toma los datos para España del Better
Life Index (OCDE, 2020), escogiendo siete indicadores parciales (tabla 18),
para agregarlos y calcular una media en base diez, como en los otros indi-
cadores, resultando un valor de 6,04.
Tabla 18 – Puntuaciones de España en algunos indicadores parciales del Better Life Index. Puntuación sobre 10
Ámbitos Valor
Vivienda 6,7
Comunidad (calidad de apoyo en el ámbito social) 7,7
Medio ambiente (calidad del medio ambiente en que se vive) 5,3
Salud 8,4
Educación 5,5
Ingresos 4
Empleo 4,7
Media: 6,04
Fuente: Elaboración propia.
La cultura del encuentro 113
El indicador de desempleo toma el valor de la tasa de paro media en
2021, que es 14,78% (INE, EPA 2021), transformando este valor a base diez
en un intervalo en el que el límite superior estaría en el 30% (máximo histó-
rico alcanzado en el 25,8% en 2012) y el límite inferior en el 3% (pleno em-
pleo teórico). El valor resultante de esta transformación a base diez es 5,64.
Para la pobreza se ha tomado el valor en España de la tasa de riesgo
de pobreza o exclusión social según la Encuesta de Calidad de Vida, que es
del 21% (ECV, 2020). Y este valor se ha transformando a base diez tomando
el intervalo con límite superior del 25% (peor dato registrado por OCDE de
Rumanía 23,4% y Bulgaria 23,8%) y límite inferior del 10% (entre el 9,7%
de Chequia y el 12% de Dinamarca o Noruega). El valor resultante de esta
transformación a base diez es de 2,6729.
Y para el indicador de desigualdad, partimos del coeficiente Gini de
0,321 (ECV 2020) y lo hemos transformado también a base diez tomando
como límite inferior 0,15 (algo más bajo que los mejores datos para la OCDE
(son 0,22 para Eslovaquia) y límite superior 0,5 (algo más que el peor dato
registrado en la OCDE, que es 0,4 para Bulgaria). El valor resultante de esta
transformación a base diez es de 5,11.
3.5. Principales hallazgos y conclusiones
Resultados del índice de cultura del encuentro (ICE)
El índice sintetiza en una escala decimal (1-10) la posición del conjunto
de la población con respecto al conjunto de indicadores acerca de los valores,
prácticas sociales y condiciones estructurales definitorias de la cultura del
encuentro. Los resultados globales sitúan el ICE en un valor del 5,69 sobre
la escala de diez puntos, lo que sería un mero aprobado y deja un amplio
margen de mejora y cambio en los distintos elementos que conforman la
cultura del encuentro.
Si comparamos los resultados que obtienen los diferentes indicadores,
tomando la popular imagen del vaso “medio-lleno y medio-vacío”, el vaso
estaría más lleno en los valores relacionados con las relaciones intergene-
racionales y el sector público, en las prácticas relativas a vínculos sociales y
honestidad, así como en las condiciones estructurales referidas al contexto
urbano. Y el vaso se encuentra más vacío en los valores sobre desarrollo
sostenible, las prácticas solidarias y el compromiso con lo público, así como
en cuanto a las condiciones estructurales de pobreza.
29
La fuente tomada para los datos citados de la OCDE es https://data.oecd.org/inequa-
lity/poverty-rate.htm.
114 Informe España 2022
Podemos clasificar al conjunto de la población según su nivel de pun-
tuación en el ICE en tres grupos: alrededor de la mitad de la población queda
en el nivel medio (media en el índice de 5,75), un 20% en el nivel alto (media
6,39) y el 30% restante en el nivel bajo (media 5,09).
Comparando estos tres conjuntos, se observan algunas tendencias sig-
nificativas:
• En el grupo de nivel alto en el ICE encontramos menos jóvenes
menores de 25 años (6,3% cuando son el 8% los grupos de nivel medio y
bajo), mientras que hay más personas con edades entre 35 y 44 años (22,3%)
que en el conjunto de la muestra.
• El grupo de edad de 45 a 54 años se encuentra menos representados
en el nivel medio de cultura del encuentro (17,7%), mientras que las personas
de más de 54 años están algo más representadas en dicho grupo (38%).
• Un hallazgo muy relevante es que las diferencias entre hombres
y mujeres son más significativas que por edades. En un contexto social de
mayor igualdad educativa y cultural entre hombres y mujeres, puede sor-
prender el hecho de que las diferencias entre generaciones sean menores
que entre hombres y mujeres:
En el grupo de personas con nivel alto en el ICE encontramos
una proporción significativamente mayor de mujeres (57,6%).
Mientras que en el grupo de nivel bajo la proporción de mu-
jeres es significativamente menor que la de hombres (44,%).
• Al comparar la presencia de la población de nacionalidad española
y extranjera en los tres grupos de nivel de cultura del encuentro, compro-
bamos que no hay diferencias significativas. El hallazgo principal en este
sentido es poder constatar la similitud entre inmigrantes y españoles, que
daría muestras de una notable integración y alineamiento cultural de ambas
poblaciones.
• Hay una variable de clasificación que destaca por encima de otras:
el nivel de estudios. Los estudios se revelan como la categoría social más
determinante para observar diferencias significativas en el ICE:
Es significativamente mayor el número de personas con es-
tudios universitarios en el grupo de nivel alto (29,2%) y el doble que en
el total de la muestra las personas con estudios de posgrado, Master o
doctorado (12,6%).
Las diferencias en titulaciones desaparecen en el grupo de
nivel medio del ICE, pero vuelven a influir al analizar los resultados
La cultura del encuentro 115
para el grupo de nivel bajo, donde aumentan las personas sin estudios
(2,6%) y con estudios primarios (37,5%) y secundarios o de FP de grado
medio (25%). La presencia de personas con estudios universitarios cae
al 10,6% cuando suponen un 24,6% en el total de la muestra.
Resultados en los componentes parciales del índice
a) Valores sociales
El índice cuenta con diez indicadores que recogen los valores sobre
diferentes ámbitos de convivencia y actividad social. Entre ellos, los que más
influyen en el resultado final del ICE son los relacionados con la percepción
de la diversidad, la reciprocidad, el desarrollo sostenible y la tolerancia y
respeto.
Diversidad
Entendiendo que la diversidad cultural asociada a la llegada de in-
migrantes da lugar a una multiculturalidad, analizamos valores éticos y
cívicos que pueden ser interpretados y vividos de forma muy distinta por
la ciudadanía.
• La mayoría de la población (52,2%) considera que la llegada de
personas de otros países contribuye a que España sea un lugar mejor para
vivir.
• Valorando las actitudes hacia las culturas diferentes el 70% de los
entrevistados se muestra de acuerdo con que “la inmigración enriquece las
culturas locales”, los jóvenes significativamente más que los mayores con
un porcentaje alrededor del 80% para los menores de 35 años.
• Al distinguir entre españoles y extranjeros, el 92% de estos últimos
responde que la inmigración sí enriquece la cultura local, indicando una
autoimagen positiva de la inmigración.
• En una valoración más negativa, uno de cada tres entrevistados
opina que la cultura local “es superior a las otras” (33,8%), una respuesta
que aumenta un tanto entre los españoles (35,4%) y desciende (21,5%) para
los extranjeros, descendiendo también entre la población con estudios uni-
versitarios (27,5%).
• A medida que aumenta el nivel de estudios aumenta también el
grado de acuerdo con que “es importante entender a las personas que son
diferentes”.
116 Informe España 2022
• Los más jóvenes y las personas con nivel educativo más alto tienden
a tener una actitud más ecuánime respecto a la competencia de extranjeros
y españoles en el mercado laboral.
Reciprocidad
La reciprocidad es un valor asociado a las relaciones interpersonales
y sociales que tiene que ver con el equilibrio y la correspondencia entre lo
que dos o más personas dan y reciben respectivamente. Una relación es re-
cíproca cuando hay una devolución, compensación o restitución valoradas
como “justas” o acordes a las expectativas de las personas que intercambian
algo o entran en interacción.
• En una primera evaluación del grado de disposición que tienen las
personas para ayudar a los demás, la mayoría se sitúa en el término medio
entre los polos de egoísmo y solidaridad (5,9 en una escala de 0 a 10).
• Para interpretar esta valoración, es notable la homogeneidad de
opiniones a lo largo de casi todo el espectro de tramos de edad, por género,
origen español o extranjero.
• En cambio, se aprecian tendencias diferenciales al distinguir por
situación laboral y nivel de estudios; los parados sienten más que ningún
otro grupo que prima la no reciprocidad y el egoísmo (un 10,2% califica con
un 0 en la escala frente al 5,1% en el total). Quienes completaron estudios
secundarios y FP de grado medio aumentan significativamente la respuesta
negativa, mientras que quienes cuentan con estudios universitarios dismi-
nuyen las respuestas negativas.
• Por otro lado, se está demandando más reciprocidad con los jóve-
nes, dándoles más oportunidades, y para las personas mayores, reconociendo
lo que han aportado ya, al tiempo que la mayoría (62%) tiene valores de soli-
daridad para ayudar a quienes estén en situaciones de dificultad económica.
Desarrollo sostenible
Aunque el cambio climático y los problemas energéticos ocupan titu-
lares en todos los medios de comunicación, los objetivos de sostenibilidad
y equilibrio siguen sin estar muy presentes en el compromiso personal y la
responsabilidad ecológica en el consumo.
• La mayoría de los entrevistados está en contra de pagar precios más
elevados para proteger el medio ambiente (54%), en contra de pagar más
impuestos (62%) y de aceptar recortes en su nivel de vida por esta misma
causa (64%).
La cultura del encuentro 117
• La actitud favorable ante estas tres medidas aparece directamente
relacionada con la edad: los jóvenes se muestran más a favor y, a medida
que aumenta la edad, decrece el apoyo a estas medidas.
• Esta tendencia indica un cambio actitudinal y, quizás, de concien-
cia y valores respecto al llamado “problema medioambiental” vinculado a la
edad, probablemente influenciado por la educación y circunstancias vitales.
• La población con estudios universitarios se inclina significativa-
mente más del lado de la sostenibilidad que quienes tienen estudios medios,
mientras que aquellos con estudios secundarios o primarios están significa-
tivamente más en contra.
• La población extranjera está más en contra que la española en pa-
gar precios más elevados (23% muy en contra respecto al 16%) o en aceptar
recortes en su nivel de vida (31,5% frente al 22%).
Tolerancia y respeto
Se trata de dos valores centrales para una “cultura del encuentro”, cru-
ciales para la convivencia y la cohesión social. La aproximación a los mismos
se hace desde el diálogo y convivencia en situaciones de vida cotidiana, pero
también con un análisis de la opinión sobre la existencia de prejuicios sobre
diferentes aspectos.
• En la vida cotidiana con cierta frecuencia las personas se ven obli-
gadas a conversar o interactuar con otras que opinan y piensan de forma
diferente que ellos en cuestiones importantes: la mayoría de las personas
responde que ante tal situación tiende a escuchar y dialogar (56,5%), casi un
tercio señala que tiende a “no decir nada” y el 15,6% declara abiertamente
que tiende “a discutir o a enfadarme”.
• Entre los diferentes tipos de discriminación, en opinión de los en-
trevistados, los menos extendidos en España son los que puede haber en
razón de la edad, por ser joven o mayor de 55 años, así como por creencias
religiosas y por discapacidad, mientras que los más extendidos serían por
origen étnico, por orientación sexual e identidad de género.
• Los extranjeros tienden más a opinar que hay poca discriminación
por edad, discapacidad o género, pero que hay más por origen étnico y
creencias religiosas.
• La mayor incidencia de discriminación se da por género (5,7%)
y origen étnico (4,1%), quedando los otros tipos por debajo del 2% y 1%.
Sumando todos, alrededor del 14% de la población ha sufrido alguna dis-
criminación.
118 Informe España 2022
• La tolerancia y respeto hacia las personas con diferentes creencias
religiosas prima entre casi la totalidad de la población. Prácticamente todos
los entrevistados consideran que deben tener derecho a practicar su religión
libremente; solo un 1,5% considera que “no debe permitirse que las practi-
quen”. Y la mayoría piensa que deben poder practicar su religión “siempre
que no molesten a los demás” (38%) y “siempre que no intente imponerlas”
(36%).
• Concretamente, respecto a la convivencia con personas de fe mu-
sulmana, la mayor parte de la población está en desacuerdo con que las
prácticas discriminatorias y excluyentes hacia los musulmanes estén justi-
ficadas, o que Europa esté “en riesgo de islamización”.
Perspectiva de género
La desigualdad de género es un fenómeno social, jurídico y cultural
que se viene teniendo en cuenta entre los indicadores de desarrollo de las
sociedades actuales. La vigencia del análisis de género es indudable y sigue
siendo necesario para mejorar las condiciones que la sociedad ofrece a la
mujer en los distintos ámbitos de realización vital y ciudadana.
• En general las mujeres están más en desacuerdo con la superiori-
dad de los hombres en los ámbitos político, educativo o profesional, y con
la adscripción a las mujeres de los roles de cuidadoras y responsables del
hogar.
• La mayor diferencia en la valoración de hombres y mujeres se en-
cuentra en el ítem referido a la superioridad de los hombres como ejecutivos
y empresarios.
• Y las menores en que las mujeres son mejores cuidadoras y que la
conciliación laboral es más importante para ellas, donde se encuentra un
mayor grado de acuerdo tanto en las respuestas de hombres como las de
mujeres.
• Se aprecian algunas diferencias significativas al distinguir entre
españoles y extranjeros, así como según situación laboral y nivel de estudios.
Confianza en personas e instituciones
La confianza en las personas es un pilar clave de las relaciones sociales,
como también lo es la confianza en las instituciones.
• Al valorar la confianza y el trato con los demás, hay más descon-
fianza entre los hombres, sobre todo en el segmento con edades entre 45 y
54 años.
La cultura del encuentro 119
• No se observan diferencias entre españoles y extranjeros, siguiendo
ambos grupos un mismo patrón de respuesta.
• Las personas que estudian y los que se encuentran trabajando tien-
den a dar una puntuación más alta en confianza en los demás, así como
aquellos con un nivel de estudios más alto.
• La confianza en las personas es un pilar clave de las relaciones so-
ciales, como también lo es la confianza en las instituciones. Ordenando las
instituciones en función de la mayor o menor confianza, coincidiendo con
otros estudios, ocupan los tres primeros lugares la policía y fuerzas armadas,
las organizaciones humanitarias y asistenciales, seguidas de las instituciones
judiciales.
• Cabe destacar también la baja posición que ocupan Internet y re-
des sociales, un fenómeno que se observaba también en otros estudios. Se
demuestra más confianza en los medios de comunicación tradicionales, que
cobran relieve ante la “desinformación” o “sobreinformación” que producen
las redes sociales.
• Las mujeres tienden a tener más confianza en algunas institucio-
nes, concretamente la Iglesia, los medios de comunicación tradicionales, los
sindicatos y las ONG y organizaciones humanitarias.
• Y comparando españoles y extranjeros, los primeros confían algo
más en policía y fuerzas armadas, mientras que los segundos lo hacen en
Internet y redes sociales, algo más en sindicatos y bastante más que los es-
pañoles en ONG, organizaciones humanitarias e internacionales.
Valor de lo público
El valor de lo público es el valor que la ciudadanía da a los bienes y
servicios recibidos del Estado, por lo tanto se refiere tanto a la percepción
de la calidad de esos bienes y servicios, como a la necesidad sentida de tal
prestación.
• La inversión pública se ha convertido en una de las principales
herramientas políticas, o la principal, para incidir en el estado de cosas en
una sociedad, así como en el equilibrio y cambios sociales.
• Ante la pregunta de si el Estado debería gastar más, menos o lo
mismo que ahora en diversos apartados de estas políticas, la mayoría de la
población pide que aumente al gasto público en todo (sanidad, pensiones,
desempleo, ayudas a la vivienda, etc.), excepto en fuerzas armadas y defensa,
y en arte y cultura, apartados en los que se prefiere que se gaste lo mismo o
menos.
120 Informe España 2022
• Por otro lado, de forma mayoritaria (por encima del 85%) se con-
sidera que es responsabilidad del Gobierno “asegurar pensiones dignas”,
“promover la igualdad entre hombres y mujeres” y “ofrecer asistencia sani-
taria para todos”.
• Los extranjeros se muestran más de acuerdo con que debería redu-
cir la desigualdad, las mujeres en que se facilite vivienda digna a las familias
con pocos ingresos y, también, en promover la defensa del medio ambiente
y la igualdad de género.
Honradez y lealtad
Estos dos conceptos se encuentran en conexión con la confianza en los
demás y son también dimensiones fundamentales para el encuentro.
• Ante los extremos de una escala en la que 0 significa “la mayoría
de la gente intentaría aprovecharse de mí” y 10 “la mayoría de la gente sería
honrada conmigo”, alrededor del 7% de la muestra se sitúa entre los valores
9 y 10, mientras que la percepción de menor honradez en el extremo 0 y 1
alcanza el 2,5%. Las mujeres tienden a calificar más alto que los hombres la
honradez y los jóvenes de 25 a 34 años más a situarse en los valores inter-
medios (con un 20% en el 6).
• La valoración de la corrupción en España, en una escala también
de 10 puntos, donde 0 significa “no hay corrupción en mi país” y 10 significa
“hay corrupción abundante en mi país”, describe una opinión pública más
tendente a considerar que existe un nivel de corrupción medio-alto, con un
54% de las valoraciones entre el 7 y el 9, a las que se suma el 19,5% de los
que responden con un 10 a la pregunta.
Seguridad
Para el índice se han escogido tres indicadores sobre seguridad: la
victimización primaria, que deriva directamente del crimen; el grado de se-
guridad subjetiva, que sería la percibida en el entorno habitual de la persona;
y, en tercer lugar, una valoración general del nivel de seguridad en el país.
• Según el indicador sobre victimización primaria utilizado, hay un
17,6% de los entrevistados que ha sido, ellos o algún miembro de su hogar,
víctima de un robo o una agresión en los últimos 5 años:
La juventud aparece asociada a una mayor victimización
(26% de los menores de 25 años) y siendo los mayores de 65 años los
menos victimizados (10,1%).
La cultura del encuentro 121
También se aprecian diferencias significativas entre las per-
sonas extranjeras, arrojando un porcentaje más alto de victimización
que los españoles, con un 25,5% y un 16,7% respectivamente.
• La percepción subjetiva de seguridad es alta: cerca de uno de cada
diez ciudadanos se sienten muy seguros y el 65,5% seguros si caminan solos
por su zona o barrio de noche.
Entre quienes se declaran inseguros (14,5%) o muy inseguros
(1,8%) hay una significativa diferencia de género, ya que las mujeres
se sienten menos seguras que los hombres.
Casi el 19% de las mujeres se sienten inseguras en esa situa-
ción y cerca del 3% muy inseguras.
• En la valoración general de la seguridad en España, en la escala
que sitúa en el valor 0 el extremo de “España es un país muy poco seguro”
y 10 significando “España es un país muy seguro”, prevalece más la opinión
positiva, con más valores por encima del 7 que por debajo:
En cambio, las personas en paro tienden significativamente
más a considerar el país muy poco seguro.
En el otro extremo, los entrevistados que tienen estudios
universitarios tienden más a situarse en los valores máximos de per-
cepción de seguridad.
Valores intergeneracionales
Para que una sociedad exista es necesaria una interconexión, equilibrio
y cooperación de las distintas generaciones que la componen. En el contex-
to demográfico y social actual cobran importancia la relación entre vejez
y dependencia, envejecimiento activo y cuidados de las personas mayores,
por un lado, pero también el pacto intergeneracional, el apoyo a los jóvenes
para su empleo, la emancipación, el acceso a la vivienda. En este sentido, los
indicadores empleados señalan que hay gran unanimidad en la valoración
de las personas mayores y de las relaciones con los progenitores.
• Alrededor del 95% de los entrevistados ve a los mayores como ne-
cesitados de cuidados y atención, fuente de apoyo familiar y cargados de
experiencia para aportar a la sociedad. Y en la misma proporción están en
desacuerdo con que sean un estorbo o molestia.
• Los resultados señalan una fuerte conexión intergeneracional, en
tanto que los mayores se sienten más como molestos y mientras que los
jóvenes no los ven en absoluto de esta manera.
122 Informe España 2022
• Entre los indicadores acerca del tipo de relación con los padres
destacan varios datos:
Una de cada tres personas que sí tienen relación con sus
padres únicamente se reúne con ellos “para celebrar días especiales
(Navidad, cumpleaños, etc.)”.
A tres de cada cuatro “le ayudan o han ayudado con el cui-
dado de los hijos/as”.
Un 84% se reúne con los padres de forma habitual -al me-
nos cada quince días- y más del 95% les ayuda o ayudaría en caso de
necesidad para tareas domésticas o económicamente, y considera que
serían ayudados por los padres en caso de necesitarlo.
b) La cultura del encuentro a través de las prácticas sociales
Se ha subdividido el componente de las conductas en seis dimensiones
distintas, con indicadores a los que se da el mismo peso en la composición
del índice. El análisis realizado permite distinguir que los más correlaciona-
dos con el índice son las prácticas de consumo responsable y movilidad, las
conductas prosociales, las actitudes hacia otros grupos y la sostenibilidad
del sector público.
Consumo responsable y movilidad
Los hábitos de consumo son también una forma de manifestar opcio-
nes personales de tipo cívico o ético.
• La mayor parte de la población, alrededor del 70%, hace su compra
cotidiana en tiendas, mercados y supermercados de barrio.
• Es una tendencia que aumenta significativamente entre las mujeres
(74%) y en las personas de 55 años y más, prefiriendo esta opción sobre la
de grandes superficies, hipermercados y centros comerciales.
• A la hora de hacer la compra, los criterios que se tienen más en
cuenta son que sean productos de elaboración local (58%) y las cuestiones
medioambientales, ya que un 49% declara tener en cuenta este factor.
• En cambio, las cuestiones éticas, como los salarios, la no explota-
ción y la igualdad, no son tenidas en cuenta en la mayoría de los casos (59%).
Entre las personas con estudios universitarios se incrementa de forma muy
significativa la respuesta afirmativa.
La cultura del encuentro 123
• Un segundo componente tenido en cuenta a la hora de analizar esta
dimensión se basa en el análisis del patrón de desplazamientos a los lugares
más habituales:
El medio de transporte más frecuente varía en función de los
diferentes tipos de destinos: para ir a médicos y a la compra cotidiana,
lo más habitual es ir a pie o bicicleta, mientras que para ir a trabajar
o a actividades culturales o de ocio se diversifican más las respuestas,
primando el vehículo propio.
Solidaridad
Para la medición de esta dimensión hemos considerado relevante el
análisis de dos componentes concretos: la colaboración económica y la par-
ticipación voluntaria en organizaciones sociales.
• El porcentaje de personas que ha colaborado económicamente con
ONG en los anteriores 12 meses, ya sea de forma esporádica o habitual, es
más del doble de las que lo hicieron solo como voluntarios (17,9% y 7,6%).
• La colaboración económica desciende significativamente entre los
menores de 25 años y también entre la población extranjera.
• La participación como voluntario suele implicar un mayor grado
de compromiso: el 5% de la población representada en la muestra colabora
esporádicamente como voluntaria con este tipo de organizaciones, sólo un
2,6% lo hace habitualmente.
• No se aprecia tanta diferencia en la colaboración de jóvenes o ex-
tranjeros, pues se aproximan a los resultados en el conjunto de la muestra.
• Un hallazgo importante es que el nivel de estudios conlleva un
aumento significativo de la participación, tanto económica como de volun-
tariado; un 13,5% de los universitarios ha hecho voluntariado en ese tiempo
y un 29% aportó económicamente.
Aceptación de la diversidad
Analizamos las actitudes relacionadas con el trato directo y, por tanto,
con el comportamiento respecto a esos grupos de personas considerados
como “diferentes” a la mayoría.
• La mayoría de las personas (entre el 54% y el 78%) no ve ningún
problema en convivir con personas transexuales, homosexuales o extranje-
ros, tendencia que aumenta entre la población de menos de 35 años, que se
124 Informe España 2022
muestran también más abiertos que los mayores a convivir con personas
musulmanas y con gitanos.
• Las mujeres se muestran más inclinadas que los hombres a respon-
der que les daría igual y no es problema vivir junto a personas homosexuales
o transexuales.
• En las relaciones con personas inmigrantes en espacios de inte-
racción y convivencia, como son la red familiar y de amigos, el trabajo, el
vecindario y otras, distinguimos tres ámbitos en los que se da una relación
tan habitual con personas españolas como inmigrantes: en el trabajo, en el
vecindario y en la red de amistades.
• Casi la mitad de los extranjeros (49,5%) opina que “hay tantos
españoles como inmigrantes” en su red de amigos y conocidos, mientras
que solo el 10,4% de los españoles ofrece esta respuesta, siendo mayoría los
que consideran que sus amigos son “casi todos españoles, pero hay algún
inmigrante” (44,9%).
• La mayor parte de los extranjeros tiene un entorno vecinal en el que
hay tantos españoles como inmigrantes (39%), una situación que se repite
en el entorno laboral: el 40% de los extranjeros responde que en su trabajo
hay tantos españoles como inmigrantes y un 37% de los españoles dice que
también hay algún inmigrante en su entorno de trabajo.
Compromiso con lo público
Esta dimensión trata de recoger en qué medida la sociedad defiende y
demanda unas políticas públicas dirigidas a aquellos sectores sociales más
vulnerables (mayores, jóvenes, inmigrantes, etc.) y, en qué medida también
mantiene unos niveles elevados de participación cívica y política.
• En términos generales podemos considerar que la participación en
asociaciones y organizaciones sociales es baja, pues solo una de cada cinco
personas lo hace.
• No se dan diferencias significativas por género, pero sí encontra-
mos un aumento paulatino con la edad: los mayores de 65 años y las personas
con edades entre 35 y 44 años son quienes más participación demuestran
(en ambos grupos se llega a más del 25%).
• Por su parte, entre los jóvenes se constata un descenso significativo,
llegando al 6,7% en menores de 25 años y al 17,3% para los que tienen entre
25 y 34 años.
La cultura del encuentro 125
• Entre la población extranjera la participación en estas entidades
desciende significativamente, situándose en el 11% la proporción de los que
lo hacen.
• El análisis según el tipo de entidad nos muestra que la participación
más frecuente es el voluntariado en organizaciones no gubernamentales
(4,3%), seguida de asociaciones de vecinos (3%) y asociaciones culturales
(2,7%).
• Destaca también la mayor participación en el grupo de personas
que tienen estudios universitarios: uno de cada tres (33,4%) señala participar
en alguna de estas organizaciones sociales, de los cuales un 10% lo hace en
ONG y casi un 5% en asociaciones culturales y de vecinos.
• La participación electoral y cívica tiende a ser también relativamen-
te baja: solo un 39,4% participa siempre en las convocatorias electorales, y
una mayoría (más del 65%) no ha participado nunca en campañas de reco-
gida de firmas ni manifestaciones o concentraciones de protesta.
Vínculos sociales
Los indicadores empleados para evaluar esta dimensión son cuatro.
• La mayoría de las personas (el 60% o más) califican como muy
buenas las relaciones con los miembros del hogar, con sus amistades y con
otros familiares, mientras que algo menos del 50% consideran “muy buenas”
las relaciones con sus vecinos o compañeros de trabajo.
• Cerca del 90% manifiesta tener a alguna persona que pueda ayudar-
le cuando tiene problemas de tipo económico, de cuidado personal, apoyo
emocional o para hacer gestiones, un porcentaje que aumenta de forma sig-
nificativa entre los jóvenes, por tener como referencia a los padres, mientras
que disminuye en las personas de mayor edad.
• También se sitúa en el 90% el porcentaje de personas que tiene
cerca alguna persona a la que ayuda o ha ayudado cuando tiene problemas,
una proporción que se mantiene constante en los diferentes tramos de edad,
con la excepción de los mayores de 65 años, donde disminuye al 83%. No
se dan diferencias relevantes en función del nivel de estudios, del género o
entre españoles y extranjeros, primando en este aspecto la regularidad.
• Finalmente, tomando en cuenta el sentimiento de soledad en tres
contextos diferentes, se observa que entre el 10% y 15% de las personas se
han sentido solas, siendo el mayor cuando está referido a la jornada laboral,
un dato que hay que interpretar como probablemente relacionado con el
aumento del teletrabajo durante la pandemia de la COVID-19.
126 Informe España 2022
La sensación de soledad aumenta en función del género y la
edad, siendo mayor para las mujeres (16% frente al 10,4% de los hom-
bres) y para los mayores de 65 años (25% respecto al 13% del conjunto
de la población).
Y aumenta también entre quienes se sitúan el tramo de clase
social baja (22%) y quienes tienen estudios primarios o menos (18%).
c) Condiciones estructurales
Para la construcción de una cultura del encuentro, además de contar
con ciertos valores y prácticas sociales, es necesario partir de unas deter-
minadas condiciones de la realidad social y económica. Estas condiciones
estructurales condicionantes de la convivencia tienen clara relación con
la desigualdad social, que se puede manifestar de formas diversas: en las
diferencias en riqueza, patrimonio e ingresos, en un desigual acceso a la
educación y a los recursos culturales, incluso por un desigual tratamiento
por parte del sistema judicial.
Con este planteamiento se han elegido cinco indicadores de condicio-
nes estructurales:
• El indicador sobre entorno urbano que recoge información acerca
de la accesibilidad que tienen las personas en la cercanía de sus casas (1
km./15 minutos a pie) a diversos servicios y recursos, englobando desde una
biblioteca hasta un parque, colegio o comercios y tiendas. Este indicador
toma los datos de la encuesta realizada.
• El indicador de calidad de vida, con datos del Better Life Index para
España (OCDE, 2020), resulta en un valor de 6,04 tomando datos sobre vi-
vienda, comunidad, medio ambiente, salud, educación, ingresos y empleo.
• El indicador de desempleo toma el valor de la tasa de paro media
en 2021 que es 14,78% (INE, EPA 2021), y transformado a base diez resulta
en un valor de 5,64.
• Para la pobreza se ha tomado el valor en España de la tasa de riesgo
de pobreza o exclusión social y este valor se ha transformado a base diez,
resultando en un 2,64.
• Y para el indicador de desigualdad, partimos del coeficiente de Gini
de 0,321 (ECV 2020), que transformado también a base diez resulta un valor
de 5,11.
La cultura del encuentro 127
Iniciamos con este capítulo un nuevo camino en pos de hacer del en-
cuentro mucho más que una propedéutica o una herramienta. Definir, medir,
analizar, seguir la evolución de la cultura del encuentro es para nosotros una
forma más de construir sociedad y comunidad, porque ambas dimensiones
son absolutamente necesarias para hacer frente a una realidad plagada de
incertidumbres y riesgos cada vez mayores y hasta inesperados, pero también
de oportunidades. La pandemia, la crisis de la globalización, la guerra, el
cambio climático, las migraciones… nos sitúan ante una nueva “gran trans-
formación” (Polanyi), que va a exigir de todas las sociedades y comunidades
(ahora sí de todas) una verdadera cultura del encuentro que nos permita vivir
en un contexto mundial pacificado en todos los sentidos y respetuoso con
una “casa común” cuya explotación y maltrato empieza a manifestar efectos
devastadores y cada vez más irreversibles que comprometen el presente y
sobre todo el futuro ya no lejano sino inmediato.
Esperamos poder consolidar un proyecto que ofrecerá datos prima-
rios de encuesta cada dos años y un índice de la evolución de la cultura
del encuentro que nos permita, a modo de termómetro o sistema nervioso,
tomar la temperatura y captar los cambios en lo que entendemos como una
dimensión vital cuya evolución hay que monitorizar. Ofrecemos una pro-
puesta que aspira, como nuestro informe, a convertirse en una perspectiva
discutible y discutida, abierta a su propia reconsideración en diálogo con
la academia y con los distintos actores de la sociedad civil y política en su
sentido más genuino.
128 Informe España 2022
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