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Sexualidad Matrimonial en Los Escritos de Elena de White

El documento analiza la sexualidad humana en la época victoriana y los escritos de Elena de White sobre el tema. Resume que la época victoriana reprimió la sexualidad y creó una doble moral que afectó las relaciones matrimoniales. Elena de White escribió sobre la sexualidad en este contexto, abordando temas como el placer sexual y la identidad femenina. Sus escritos pueden ser útiles para la consejería matrimonial moderna al explorar cómo mejorar las relaciones de pareja.

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Sexualidad Matrimonial en Los Escritos de Elena de White

El documento analiza la sexualidad humana en la época victoriana y los escritos de Elena de White sobre el tema. Resume que la época victoriana reprimió la sexualidad y creó una doble moral que afectó las relaciones matrimoniales. Elena de White escribió sobre la sexualidad en este contexto, abordando temas como el placer sexual y la identidad femenina. Sus escritos pueden ser útiles para la consejería matrimonial moderna al explorar cómo mejorar las relaciones de pareja.

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Asociación Venezolana de los Llanos Occidentales

Barinas, Edo. Barinas

La sexualidad humana en los escritos de Elena de White y su impacto en las relaciones


matrimoniales.
Joel Benítez.1
Resumen:

La época victoriana fue una etapa en la historia de la sexualidad, que dejó huellas

marcadas tanto en la percepción como en las vivencias de la vida matrimonial. También

llega a estar afectada la manera en que se resolvían las perversiones sexuales en un intento

por acabar con los ataques a la identidad sexual de la mujer. Es exactamente en esta época,

donde Elena de White desarrollo mayormente su ministerio, convirtiéndola en un punto de

referencia como marco de estudio; para entender, analizar y hasta identificar la forma como

abordo sus escritos el desarrollo de la sexualidad humana. Así, estos conocimientos

aportados serán útiles a la hora de dedicar esfuerzos a la consejería matrimonial donde se

explorará las herramientas valiosas para aplicar los cambios que sean necesarios en la vida

conyugal.

Introducción:

La sexualidad degradada se convirtió en uno de los principales ataques en pro de la

moralidad individual y colectiva, afectando los valores, creencias y hasta el desarrollo de la

estabilidad social. Todo esto se refleja en el alcance que ha ejercido el oprobio a los

principios matrimoniales y a la propagación de múltiples flagelos sexuales.

Sin embargo, a pesar de los altos niveles de propagación de esta realidad global,

continuamos afectado por un tabú condicionado,2 el cual ha llevado a la iglesia, grupos de

1
Se desempeña como pastor en la Asociación Venezolana de los Llanos Occidentales con sede en
Barinas, Venezuela. Su correo: [email protected].
personas y hasta la familia a un perpetuo silencio en un ambiente cerrado y con pocas

posibilidades de un conocimiento equilibrado relacionado a nuestra identidad sexual.3

Debido a esto, surge la necesidad de analizar esta temática, comprobando la poca

investigación que existe en referencia a la sexualidad matrimonial en los escritos de Elena

de White. El propósito de este papel será desarrollar en forma objetiva y dinámica los

aportes de dicha autora a este campo de investigación, en especial a la consejería

matrimonial.

Así, como una forma de contribuir en dicho tópico, se desglosará el panorama del

estilo de vida sexual que se vivió en los tiempos de la época victoriana; periodo en que

Elena vivió y desarrollo su labor.4

Panorama del estilo de vida sexual en la época victoriana

La sexualidad llega a ser un componente altamente susceptible a la represión,5 el

cual solo se puede comprender dentro de su propio contexto social y cultural específico.6

Para entender mejor este asunto, Foucault quien llegó a ser uno de los principales

exponentes de la postura contra la autonomía para la época victoriana expresó: “que el

2
Alfonso Saura Sánchez, Maupassant y las perversiones sexuales, Revista de la Asociación
Española de Neuropsiquiatría, vol.12, no° 41(1992),
https://www.revistaaen.es/index.php/aen/article/view/15267, consultado el 21 de noviembre, 2021.
3
Kriss Vallotton, Jasón Vallotton, Revolución moral: la verdad desnuda sobre la pureza sexual,
(EE. UU, Casa Creación, 2011) ,138.
4
Siglos XIII Y XIX, (época victoriana 1819-1901, y el nacimiento de Elena fue el 26 de noviembre
de 1827, contemporánea así para esta época, teniendo un papel muy relevante en el desarrollo de la Iglesia
Adventista del 7° día, al recibir revelaciones divinas útiles para la conducción del mensaje y organización
Adventista); Ana Sofía Maya Gutiérrez, La mujer y el matrimonio en las principales novelas de William
Makepeace Thackeray, (Barcelona: Universidad de Barcelona,1989),23; George R.Knight Caminando con
Elena de White: su lado humano,(Doral, Fl: Asociación Publicadora Interamericana,2006),69.
5
Si el sexo es reprimido es porque es incompatible con una dedicación general e intensiva al trabajo,
en la época en que se explotaba sistemáticamente la fuerza del trabajo; Michell Foucault, Historia de la
sexualidad: la voluntad del saber, (España: Biblioteca Nueva, 2012) ,11.
6
Denise Feldmann, Las Tesinas de Belgrano, Universidad del Belgrano, n° 87, (2003): 9.
concepto de autonomía frente a la sexualidad no existe”. Esto abre el panorama para

comprender como el régimen victoriano impuso parámetros sociales y culturales que

encerraron cuidadosamente a la sexualidad, logrando conectarla con el saber y el poder.7

De esta manera, el abordaje acerca de este tópico se maneja con hipocresía, llevando a

reprimir el acto de difusión y manejo libre de los métodos anticonceptivos, además de las

amplias conversaciones a escondidas que pudieran generarse; colocando a la mujer en una

posición de inferioridad en la sociedad.8

Entonces, este concepto de inferioridad de la mujer,9 llega a ser evaluado en el

plano de la teoría evolutiva de las razas, creando así una concepción racista de gran

utilidad para los investigadores, el cual sirvió de excusa para formular variadas evidencias

de como ella nunca podrían alcanzar el mismo sistema social y profesional de los

hombres.10 De esta manera, la sexualidad se configuró como un dispositivo de control

social,11 trasladando al individuo a experimentarla en un círculo cerrado que se erige como

7
Natalia Ramírez Bustamante, Olga Cecilia Restrepo Yepes, La violencia sexual contra las mujeres:
un estudio preliminar, estudios de derecho vol. LXIV, n°144, (2007):159.
8
Olga Montero, Aproximación a la bisexualidad: Freud y los debates actuales, Fepel XXVI,
Congreso Latinoamericano de Psicoanálisis, (2006):1. La preocupación por insistir en la diferencia entre
hombres y mujeres y no en la naturaleza humana común fue lo que llevo a científicos a construir sus teorías
creyendo inicialmente en la inferioridad física y mental de la mujer; Cynthia E. Russett, Sexual Science: the
Victorian construction of Womanhood, (EE. UU: Harvard University Press, 1995), 3.
9
Si la mujer anhela placer sexual, entonces es un individuo innatural; Anthony Giddens, La
transformación de la intimidad: sexualidad, amor y erotismo en las sociedades modernas, (España: editorial
Cátedra, 1998) ,21.
10
Pilar Iglesia Aparicio, Mujer y Salud: Las Escuelas de Medicina de Mujeres de Londres y
Edimburgo, (Málaga: Universidad de Malaga, 2003) ,7.
11
María A. Vázquez V, Claudia H.Beltran R, Mitos y discursos de la sexualidad adolescente en
páginas Web de habla hispana, Encuentros, no.1 (2014):74.
estructura general existente y que estaba basada en 3 aspectos: el uso del matrimonio como

mecanismo de represión, la desigualdad social y la doble moralidad.12

Por eso, gracias a la reprimenda, diversas áreas del pensamiento de entre las cuales

está; la pastoral cristiana,13 la medicina, la sicología entre otros, llevó a despertar el interés

por lo oculto y vedado dando como resultado una época de literatura como expresión

escandalosa de discursos relacionados al sexo.14

Aquí se despertó también las reacciones de la comunidad cristiana, los cuales se

mostraban contentos por las exigencias legales que se posicionaban en relación al sexo

restringido al matrimonio. De esta manera, la época victoriana se convierte en el eje de

cambio en un intento por buscar una solución a la forma en que debían utilizar el sexo hasta

llegar a redirigirlos a sus más elevados fines.15 Fue aquí donde se estableció los altos

estándares de moralidad y nociones fuertes de familia como valor social, a pesar de que la

prostitución se proliferó y la doble moral se extendió.16 Y por si no fuera poco, también se

12
Jeffry Weeks, Sexualidad: significados, mitos y sexualidades modernas, (España: ediciones
Talasa,1993) ,58.
13
A partir del siglo XIX el sexo fue incitado a confesarse y a manifestarse. Presento entonces la
censura como una forma de poder y en conexión a la superabundancia de conocimiento solo logro frustración
al tratar de establecer la ARS erotica y la Scientia sexuales; Saly Da Silva Wellausen, Michel Foucault y la
historia de la sexualidad, revista Laguna, (2008):41.
14
Diana Marcela Lombana Basanta, Sexualidad y poder en las obras de Michel Foucault,
(Colombia: Universidad de Cartagena, 2014) ,30.
15
Sayyid Muhammad Rizvi, Marriage & Morals in Islam, bibliotheca Islamica Ahlul Bait, (2010):
22.
16
Hiader Jaime López Parra, La sexualidad: una construcción social,(Colombia: universidad
pontificia bolivariana,2009),8; el siglo XVIII no existía acuerdo todavía acerca de que constituía el pecado de
Sodomía en el caso de mujeres, ya que resultaba necesario delimitar que podía ser considerado un coito contra
natura ; Laura Hernández Arias, Sexual inversión: contexto y análisis del concepto de inversión sexual
femenina en la obras de Havelock Ellis, (España: universidad complutense de Madrid, 2013),8; La
masturbación fue considerada inapropiada, lo que llevo a que apareciera en 1882 los comportamientos
sexuales patológicos de Richard Kraft Ebing; Ligia Vera Gamboa, Historia de la sexualidad, (México:
Centro de investigación regional : Dr. Hideyo Noguchi,1998),1.
diseminó en Inglaterra los ideales de aborto en mujeres, solo si su embarazo no excedía las

16 semanas de gestación.17

De allí, que es posible lograr entender los prejuicios que eran expresados por los

victorianos cuando estos hablaban de sexo, haciendo referencia sobre todo al peligro

sexual, la proliferación de prácticas sexuales fuera del matrimonio sin un compromiso con

el acto creador.18

Comprendiendo cada uno de estos variados aspectos, no podemos continuar con la

siguiente sección, sin comprender que la sexualidad y las actitudes individuales diferían

según la clase social. Así, cualquier acto sexual que no tuviera como fin la procreación, se

consideraba sexualidad anormal por el hecho de que siempre fue visto como una necesidad

prioritaria,19 que debía ser vigilada, administrada y regulada.20

Descripción de la sexualidad desde 1860, ya sea por los escritores de la época,


con especial interés en los escritos de Elena de White.21

Según, el trabajo compilatorio realizado por los editores de los escritos de Elena de

White, ellos detallan que fue a partir de 1860 donde la autora empezó a tratar asuntos en

17
Guadalupe Meza Lavaniegos, Sexualidad y medicación en la prohibición del aborto, Editorial la
Ventana, n°6 (1997):194.
18
Judith R. Walkowitz, Prostitution and Victorian Society: Women, Class, and the State, (EE. UU:
Cambridge University Press, 1982), 389.
19
Ligia Vera Gamboa, Historia de la sexualidad,1.
20
Anthony Elliot, Sexualidad: teoría social y la crisis de identidad, Sociológica, año 24, n°69,
(2009):196-197.
21
El propósito de esta sección no es presentar un desglose exhaustivo de cada temática, sino
presentar los avances, a partir de la época en que Elena de White comenzó a escribir sobre sexualidad,
recordando que las políticas favorecen el aumento poblacional. Entonces, el avance poblacional en 1865 al
finalizar la guerra en los Estados Unidos, fue impulsado por la necesidad de mano de obra para la industria;
Guadalupe Lavaniegos, Sexualidad y Medicación, 194.
relación con el sexo.22 Esto está en conexión con la proliferación de investigaciones

académicas y a la excesiva masificación de conceptos que surgieron en ese periodo de su

ministerio. De esta forma, se presentará varios ejemplos de ellos:

Sodomía u Homosexualidad:23

Fue desde 1864-1879, donde el abogado Alemán Karl Heoinrich Ulrichs publica

una serie de folletos en el cual se postula las ideas de que el amor entre dos hombres es

innato, dando a entender que se nace con esto. Tal condición llega a llamarla “Uranismo”.

Así, el espera demostrar como la injusticia de castigar el contacto sexual entre hombres

viola sus derechos y destruye sus libertades.24

Sin embargo, esta premisa continúo dando frutos al unirse de forma secuencial, la

opinión del escritor Austriaco-Húngaro Kardy María Kertbeny, quien acuñó en (1869) la

expresión “homosexualidad, significando más o menos lo mismo que el Uranismo; dejando

por sentado la exigencia de una reforma de ley estatal.25

Este aspecto tuvo tanto revuelo que para 1870, basado en el estudio del psiquiatra de

Berlín Carl Westphal, (quien publicó la primera historia clínica médica de la atracción

22
Esto posiblemente se debió a la masificación de información revelada sobre la temática de salud en
conexión con la temperancia; Elena de White, Mente, carácter y personalidad, (Doral, Fl: Casa publicadora
Interamericana, 2007) ,1:224.
23
La sodomía, el pecado y el placer son descartados y considerados como perversiones, expresiones
aberrantes del comportamiento humano. Esta referido a los actos sexuales no procreativos, implica también y
no solo el pecado nefando, siendo este ultimo especialmente abominable para la época. Todo acto sexual no
procreativo, no necesariamente implicaba sodomía, así que los actos sexuales entre mujeres, además de ser
poco conocido en el pasado, no implicaba sodomía; Leonardo L. Fernández, Vida erótica y Sodomía en la
sociedad colonial del siglo XVII, Universidad academia del humanismo cristiano,
http://bibliotecadigital.academia.cl/xmlui/handle/123456789/61, Consultado el 22 de noviembre,2021.
24
Denise Feldmann, Las Tesinas de Belgrano ,9.
25
Ibíd., Feldmann, Las Tesinas de Belgrano ,9; el termino homosexual se invento alrededor de 1860,
considerado como un tipo especifico de personas; Jeffry Weeks, Sexualidad,75.
erótica del mismo sexo), llega a acuñarse el término “Sensación Sexual Contraria”. Así, en

tan corto tiempo se consideraba esta situación como una enfermedad Psiquiátrica.26

Teniendo este trasfondo en mente, veremos como Elena de White en 1875,

describió el concepto de Sodomía al declarar lo siguiente:

“La complacencia en las cosas ilícitas ha llegado a constituirse en un poder para depravar a la
humanidad, empequeñecer la capacidad mental y pervertir las facultades del ser. El estado de cosas existente
en nuestros días es exactamente el mismo que prevaleció antes del diluvio y la destrucción de Sodoma (...) A
lo largo de las calles se colocan carteles con motivos indecentes con el propósito de seducir los ojos y
depravar la moral. Estas presentaciones son de un carácter tal que excitan las más bajas pasiones del corazón
humano por medio de la imaginación corrupta. Y esa imaginación corrupta “es seguida por prácticas sucias,
semejantes a aquellas en las cuales se complacían los sodomitas”. Pero lo más terrible es que el mal es
llevado a la práctica bajo un ropaje de santidad. A menos que nuestros jóvenes se protejan tras las barricadas
27
de la verdad, serán contaminados, sus pensamientos serán degradados y su alma manchada” . (El énfasis el
mío).
De allí surge, lo que ella resaltó y consideró como el pecado de la sodomía,28 al

punto de llamar la atención a los muchos quienes en un manto de santidad llegan a practicar

tales costumbres. Así los invita a abandonar tales acciones.

Higiene, fisiología y Antropología de la sexualidad:

Para 1875-1885, el médico y antropólogo Italiano Paolo Mantegazza, publica una

obra de 3 volúmenes sobre preguntas sexuales o “Trilogía dell Amore” (“higiene del amor”,

“fisiología del amor” y “antropología del amor”), donde se introduce un gran relativismo

moral en sus observaciones de acuerdo a las distintas culturas.29

26
Denise Feldmann, Las Tesinas de Belgrano ,9.
27
Elena de White, Carta 1, 1875.
28
El termino homosexualidad fue usado por primera vez en 1869(…), hasta ese momento solo existía
la palabra sodomía, referida a actos sodomicos y no como identidad. La ciencia médica adornada con la
aureola de la ciencia objetiva, asumió la nomenclatura y el control de la conducta sexual de una gran parte de
la religión; Jan Hopman, La Sodomía en la historia de la moral eclesial,
https://www.google.com/amp/s/docplayer.es/amp/45578935-La -sodomia-en-la-historia-de-la-moral-
eclesial.html, (Consultado: 08 de noviembre 2021; Las relaciones entre personas del mismo sexo eran vistas
en las colonias norteamericanas como peligros para la familia, en tanto unidad de producción; Pablo Rieznik,
Las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo y el origen histórico de la homosexualidad, Razón y
Revolucion,n°3,(1997),2.
29
Denise Feldmann, Las Tesinas de Belgrano ,9.
Perversión- depravación:

Luego a fines del siglo XIX, Krafft-Ebbing integró las perversiones y las asoció

como dominio de la psiquiatría en su obra “psicopatía sexuales” (1886). Aquí se plantea

que las depravaciones son percibidas como enfermedad sexual de la mente. Su mayor

interés estaba en estudiar porque los hombres y las mujeres en sus relaciones se desviaban

de la norma victoriana imperante en la época.30

Ahora, notemos lo que Elena de White entiende y explica como perversión según la

siguiente declaración:

“La mente de un hombre o de una mujer no descienden en un momento de la pureza y la santidad a la


depravación, la corrupción y el crimen. Lleva tiempo transformar lo humano a lo divino o degradar a los que
fueron formados a la imagen de Dios a lo brutal o satánico. 31

Ella aplicó este concepto al plano religioso y resaltó el propósito divino de

santificar y cambiar a la raza caída por el pecado. Esto lo vemos con más detalle en la

siguiente postura:

“Por la contemplación somos transformados. Aunque formados a la imagen de su Hacedor, el ser humano
puede educar su mente de modo que el pecado que una vez detestaba llegue a ser placentero para él. Cuando
cesa de velar y orar, deja de cuidar la ciudadela, el corazón, y se entrega al pecado y el crimen. La mente se
rebaja, y es imposible sacarla de la corrupción mientras recibe la educación que esclaviza las facultades
morales e intelectuales y las pone bajo la sujeción de las pasiones más groseras”. 32

Luego confirma y resalta este aspecto, denotando con total convicción lo siguiente:

“Diariamente aumentan los peligros morales a los que todos, ancianos y jóvenes, están expuestos al
desvarío moral, que llamamos depravación, encontrando amplio espacio para actuar, y los hombres, las
33
mujeres y los jóvenes que profesan ser cristianos ejercen una influencia que es baja, sensual, y diabólica”.

30
El se refiere 4 Categorías de desviación: fetichismo, homosexualidad, sadismo, masoquismo; Ibíd.,
Denise Feldmann, Las Tesinas de Belgrano,9.
31
Elena de White, Mente, Carácter y personalidad ,225-230
32
Ibíd., Elena de White, Mente, Carácter y Personalidad,225-229
33
Elena de White, Carta 26, 1877.
Entonces, el interés de estudio de Krafft-Ebbing llega a estar ampliado y resuelto de

forma integral con lo descrito por White, cuando ella lo relaciona y atribuye a la influencia

del pecado; lo que conduce al hombre a vivir una vida libertina llena de lo que llama

considera “desvarío moral.”

La craneología:

Esta floreció en 1860, resaltando el postulado de superioridad del hombre hacia la

mujer. Su criterio teórico parece tomar fuerza al decir que Dios al crearlos a ambos de

acuerdo a su distinción sexual, daba pie para confirmar y avalar su opinión preconcebida,

Así, lo consideró George Harris en 1869. Para el mismo año, Macgrigor afirmaba que el

cráneo de las mujeres se asemejaba al de las niñas y de las razas inferiores.34

Al notar este punto de vista y como una forma de rechazo a esta opinión difundida,

Elena declaró:

Todos los que contraen relaciones matrimoniales con un propósito santo, el esposo para obtener los
afectos puros del corazón de una mujer, y ella para suavizar, mejorar y completar el carácter de su esposo
cumplen el propósito que Dios tiene para ellos. 35

En esta expresión, no se observa nada que atribuya ni confirme este concepto de

inferioridad de la mujer hacia el hombre, sino que presenta como el propósito divino la idea

de la complementariedad. Es decir, juntos se desarrollan al mismo nivel y completan de

esta manera sus necesidades.

La salud mental:

Para 1860, se elaboró una teoría que definía la salud mental como la conservación

de las fuerzas nerviosas.36

34
Pilar Iglesia Aparicio, Mujer y Salud, 7.
35
Elena de White, El Hogar Adventista (EE. UU: Pacific Prees Publication Association,1894), 84;
Testimonies for the Church, (EE. UU: Pacific Press Publication Association,1870), 2:380
De acuerdo a este aspecto, Elena conectó entonces el concepto de salud mental y el

uso de la fuerza nerviosa con los hábitos alimenticios, lo que se ve reflejada en la siguiente

declaración:

“No se puede repetir con demasiada frecuencia que todo lo que entra en el estómago afecta no solo al
cuerpo, sino finalmente también a la mente. El alimento pesado y estimulante afiebra a la sangre, altera el
sistema nervioso y frecuentemente embota la percepción moral, de modo que la razón y la conciencia son
dominadas por los impulsos sensuales. Es difícil, y además casi imposible, que tenga paciencia y dominio
propio el que es intemperante en la alimentación.”37

Esta conexión es amplia, relevante y desglosada en varias declaraciones de Elena de

White, lo que la llevo a relacionar los aspectos mentales con la integralidad del cuerpo en

su totalidad.

El concepto de imposibilidad de la doble función de la mujer:

Para 1873, Clarke defendía la imposibilidad de que el organismo realizara bien dos

funciones distintas. Esto llevó al concepto general de que la mujer era esclava de las

funciones fisiológicas. Por ello, se encuentra una declaración en que se afirma que “ni

siquiera la mujer que renuncia a la maternidad podría tener acceso a los estudios superiores,

profesionales e intelectuales dadas las exigencias de su fisiología.38

Basada en este aspecto, existe una declaración de Elena de White (aunque no es la

única), donde se alude a una subversión de este concepto cuándo dirigió una carta a dos de

sus asistentes, diciendo:

36
Pilar Iglesia Aparicio, Mujer y Salud,17.
37
Elena de White, Conducción del Niño, (Doral, Fl: Asociación Publicadora Interamericana, 1957)
,434.
38
Lawson Tait (médico cirujano 1877) afirmaba que si una mujer sufre de dolor menstrual podría ser
removida del colegio y por seis meses toda instrucción, especialmente en música podría cesar. (la prohibición
de las enseñanzas de la música se basaba en considerar que estas excitaban las emociones, provocando así
graves trastornos relacionados con la menstruación; Pilar Iglesia Aparicio, Mujer y Salud, 17.
“He estado recibiendo muy poca ayuda de Fannie por muchos meses, no porque ella no pueda
trabajar, sino porque su asociación con Ud. la ha conducido a tener una experiencia que la inhabilita para
hacer cosa alguna relacionada con mi obra.”39

El problema radicaba en el hecho de que el asistente galanteaba a Fanni, siendo este

casado y padre de dos niños, lo que ella denunciaba como la violación de los votos

matrimoniales,40 relacionando entonces este acto, con la poca ayuda que la dama como

asistente podría realizar. Esta es una muestra de que ella no consideraba este concepto de

imposibilidad de la doble función como real o condicionante.

Las orgias:

También surgen para ese tiempo, estas anomalías planteadas en la obra de Cezanne

a finales de la década de 1860, en donde muestra figuras desnudas durante un bacanal.41

Avances de los métodos anticonceptivos:

Fue hasta 1864, cuando apareció un instrumento de goma conocido como velo del

vientre, el cual podía ser aplicado para evitar la concepción y se creía que era imposible que

ocurriera cuando se utilizaba. Más, el uso de este instrumento estuvo limitado por los pocos

conocimientos de anatomía que se conocían, logrando así; incomodar y atemorizar a las

personas ante la idea de introducir un diafragma en la vagina, por miedo a no poder

sacarlo.42

La poligamia:

Fue en 1862, cuando salió una ley que prohibía la poligamia al ser decretada por el

gobierno federal, siendo esta practicada ampliamente por los mormones. Sin embargo, a
39
Elena de White, Testimonio acerca de la conducta sexual, Adulterio y Divorcio, (EE. UU:Create
Space Independent Publishing Platform, 2014), 231.
40
Ibíd., Elena de White, Testimonio acerca de la conducta sexual, 231.
41
Amanda Roberts, Bárbara P. Yawn ed., Amor y Sexualidad (España: Art Blume, 1999) ,75.
42
Ibíd., Amanda, Bárbara ed., Amor y Sexualidad, 162.
pesar del código legal refrendado, ellos no desaprobaron esta práctica oficialmente sino

hasta 1890; aunque algunos grupos disidentes que surgieron en rechazo continuaron

reconociendo el matrimonio polígamo.43

La tecnología y lo indecente:

En Estados Unidos, “la federal Anti-Obscenity Act de 1873 (ley Cornstock)”

prohibió el envío por correo de cualquier impreso que fuera considerado lascivo, indecente

y obsceno y los funcionarios contaban con toda autonomía para censurar libros,

exposiciones de arte, películas y producciones teatrales.44 Esto es un detalle bien

importante, lo que avala con mayores argumentos, el hecho de que las declaraciones de

Elena de White acerca de la sexualidad fueron altamente equilibradas y de gran valor para

entender este tópico en mayor profusión sin recibir censura o aplicación de erradicación de

sus materiales.

Todos estos temas, leyes y énfasis en la sexualidad surgen como una perspectiva

fundamental y decisiva en el siglo XVIII y XIX con la definición cada vez más precisa de

la normalidad sexual en las relaciones con el sexo opuesto y la consiguiente categorización

de otras formas como desviaciones. De allí, surgieron nuevas tipologías de la degeneración

y la perversión y hubo crecimiento determinante de nuevas identidades sexuales.45 Esto

entonces fue evidenciado en las descripciones anteriores, lo que nos permitirá colocar las

bases para la presentación de la siguiente sección.

43
Ibíd., Amanda , Bárbara ed., Amor y Sexualidad, 200
44
Las leyes relacionadas con la obscenidad permitieron también la censura de libros de textos
escolares, en las que se suprimieron imágenes de desnudez y esquema de anatomía; Ibíd., Amanda, Bárbara
ed., Amor y Sexualidad, 245.
45
Jeffry Weeks, Sexualidad: significados, mitos y sexualidades modernas,74.
Uso y abuso de la sexualidad en el matrimonio en los escritos de Elena de
White.

Exactamente en la época victoriana las relaciones matrimoniales buscaban tener

amor sin caer en la relación sexual, considerando así, al sexo como un mal necesario solo

para la procreación.46 Así, se llegó a pensar que para evitar los embarazos en cada actividad

sexual, la mujer después de realizado el coito debía montar a caballo e ir por un camino

muy irregular o ponerse a bailar inmediatamente.47 Entonces, estas reglas impositivas

proporcionaban según la creencia el éxito del hombre, el cual dependía en parte de la

pasividad de su esposa, presuponiendo que ella no tenía ni debía experimentar necesidades

sexuales.48 Esto es reforzado por la educación que la mujer recibía, dando pie a su

obligación de no promover acercamientos sexuales ni a ceder ante fantasías. Solo debía

vivir en devota sumisión a su esposo, familia y país.49 Ahora como respuesta a situaciones

como estas, la mensajera expresó lo siguiente con respecto a acercamientos sexuales ni a

ceder a fantasías:

“Con corazón angustiado escribo que en esta época las mujeres, casadas y solteras, con demasiada
frecuencia no establecen los límites adecuados. Coqueteando, estimulan las atenciones de hombres solteros y
casados y los que son moralmente débiles quedan seducidos”. 50

46
May Rollo, Reflecting on the New Puritanism, in Sex Thoughts for Contemporary Christians, ed.
Michael j. Taylor, sj (Garden City, New York: Doubleday, 1972):171; Ana Sofía Maya Gutiérrez, La Mujer y
el matrimonio en las principales novelas de William Makepeace Thackeray, (España: Universidad de
Barcelona, 1989), 23.
47
Edmundo Fayanas, Historia de la Sexualidad, 2017
https://www.nuevatribuna.es/articulo/historia/sexualidad-epoca-
victoriana/20171203181816145989.amp.html, consultado el 21 de noviembre,2021; era entendido que no era
necesario los condones en una relación monógama y saludable, y la lógica era que solo los sinvergüenzas
sexuales los requerían y su uso difícilmente podía tolerarse; Paul Allen, Condon:articulo pequeño,
repercusiones gigantescas, (España: Editorial Intermon Oxfam,2008),41-42.
48
Natalia Ramírez Bustamante, Olga Cecilia Restrepo Yepes, La Violencia Sexual contra las
Mujeres”,162.
49
Allan Pease, Barbará Pease, Porque los hombres quieren sexo y las mujeres necesitan amor,
(España: Editorial Amat, 2009) ,200.
50
Elena de White, Mente, Carácter y Personalidad, 226-230.
Luego ella manifestó:

“Con mucha frecuencia son las mujeres las que tientan. Con un motivo u otro, llaman la atención de los
hombres, casados o solteros, y los llevan adelante hasta que transgreden la ley de Dios, hasta que su utilidad
queda arruinada y sus almas están en peligro.”51

Lo que confirma y resalta:

Si ellas se hubieran mantenido circunspectas y reservadas y si, en vez de permitirse libertades y recibir
atenciones injustificables, hubiesen mantenido la moral en alto y una dignidad apropiada, podría haberse
evitado mucho mal.52

En estas declaraciones se hace evidente que la recomendación al ser reservadas, era

en virtud de lograr que no violaran los principios morales y que no se convirtieran en causa

de tropiezo para aquellos que eran débiles.53

Estas afirmaciones anteriores resaltan los principios de mayor énfasis en función de

la sexualidad sana, estando caracterizado por la institución familiar y la identidad propia, en

contraposición a los hábitos ejercidos por la represión y opresión de la54 sexualidad

exagerada.55

Hoy sin titubeo podemos decir que el tabú, condujo a muchas familias a tener su

lado oscuro, donde de forma privada existían referencias de casos como pedofilia, incesto y

51
Elena de White, Joyas de los testimonios, (EE.UU: Create Space Independent Publishing Platform,
2014), 2:237-238.
52
Elena de White, El hogar adventista, 84; Testimonies for the Church, 2:300- 301.
53
Este mismo dilema sexual continua en el presente; Judith R. Walkowitz, La ciudad de las pasiones
terribles: narraciones sobre el peligro sexual en el Londres victoriano, (España: ediciones Cátedra, 1992)
,36-37.
54
Fernando Villegas, Del Amor y Todo eso, (Chile: Grupo Editorial Penguin Randon House, 2015)
,35.
55
Shulamith Firestone, La Dialéctica del Sexo en defensa de la Revolución Feminista, (España:
Editorial Kairos, 1976) ,61.
toda gama de perversión sexual.56Por esta razón, Elena de White declaró y escribió el

siguiente párrafo:

“Si pudieran darse cuenta de la cantidad de sufrimiento que se causan a ellos mismos por sus propias
indulgencias pecaminosas, se alarmarían; y algunos, por lo menos, tratarían de evitar esa manera de
conducirse en relación con el pecado que produce tan terribles resultados. Esto le acarrea una existencia tan
miserable a tanta gente, que les sería preferible la muerte antes que la vida, y muchos acaban muriéndose
prematuramente y sin gloria a causa de la excesiva complacencia de las pasiones animales. Piensan que, por
el hecho de estar casados no están cometiendo pecado alguno”. 57(El énfasis es mío).

Es allí, en que muchos creían que al estar casado, podían dar rienda suelta a la

depravación, dando a entender que la mujer quedaba subyugada al punto de58 complacer la

represión generalizada de los impulsos sexuales propios de los animales.59

Esto impulsó a Elena de White a presentar los peligros físicos y espirituales que son

conllevados por el esquema sexual represivo y los impulsos sexuales propios de los

animales, de allí que ella escriba:

“Muchos piensan que porque han entrado en la relación matrimonial pueden ser controlados por las
pasiones animales. Son conducidos por Satanás, quien los engaña y los guía a pervertir esta institución
sagrada. Le deleita el bajo nivel que domina sus mentes, porque tiene mucho que ganar en esta dirección”.60

De esta manera, ella declara que quien los conduce a estos hechos es el mismo

Satanás, quien ha llevado a la sociedad a convertir el sexo de la mujer en un tema

olvidado,61 convirtiéndola en esclava de las obligaciones sexuales de la asexuada esposa

56
Henry James, Una vuelta de tuerca, (Argentina: Colihue Clásica, 2005) ,23.
57
Elena de White, Testimonio acerca de la conducta sexual,127
58
Era la mujer la encargada de civilizar a los hombres mediante su inclinación a lo espiritual; Eisler
Riane, Sexo, Mitos y Política del Cuerpo, (México: Editorial paz, 2000) ,197.
59
Henry James, Una vuelta de tuerca, 23.
60
Elena de White, Mente,Carácter y Personalidad, 224-228
61
Patricia Politzer, Eugenia Weinstein, Mujeres: La Sexualidad Secreta, (Chile: grupo editorial
Penguin Randon House, 2011) ,23.
para la procreación de los hijos.62 Esta es entonces la razón por la que ella expresó lo

siguiente:

“No es un amor puro y santo el que induce a la esposa a satisfacer las propensiones animales de su
esposo, a costa de su salud y de su vida [...]. Tal vez sea necesario instarlo con humildad y afecto aun a riesgo
de desagradarle, y hacerle comprender que ella no puede degradar su cuerpo cediendo a los excesos sexuales.
Ella debe, con ternura y bondad, recordarle que Dios tiene los primeros y más altos derechos sobre todo su ser
y que no puede despreciar esos derechos, porque tendrá que dar cuenta de ellos en el gran día de Dios”.63

Lo que luego confirmo y resalto al declarar que:

“Los hombres están corrompiendo sus propios cuerpos, y la esposa ha llegado a ser la esclava de la
cama de los deseos bajos y desordenados hasta que no hay más temor de Dios ante sus ojos. Complacer los
impulsos que degradan tanto el cuerpo como el alma es la tónica de su vida matrimonial.64

Es entonces bajo este aspecto en que ella, manifestó lo nefasto y degradado de una

relación que vive en medio de estos parámetros, llevando a su trabajo de consejería a

producir un impacto en las mentes de sus oyentes al colocar de esta manera las bases claras

limpias y puras que le llevaron a impulsar la fusión de la pareja en el matrimonio.

La salud y la sexualidad de hombres y mujeres:

En esta época, el sexo siempre fue considerado un desperdicio de energía

(recordemos que estaba en apogeo la revolución industrial). Este aspecto social logro

influenciar las mentes y formó la creencia de que si se exaltaba el impulso sexual, ésta

fuerza desgastada ya no podía ser usada para el trabajo y los grandes logros que el hombre

pensaría obtener.65

62
Ignacio Langlais, Sexo y Matrimonio: Estar casado no siempre es sufrimiento, (España: circulo
Latino, 2004) ,21.
63
Elena de White, Joyas de los Testimonios, (EE.UU:Create Space Independent Publishing Platform,
2014), 1: 267.
64
Elena de White, Manuscrito 14,1888.
65
Marlene Salgado Fernández, Talleres sobre educación de la sexualidad en la familia de niños con
necesidades especiales en el área de la comunicación, en la escuela Basilio Díaz Santa María, (Cuba)
https://www.google.com/amp/s/docplayer.es/amp/5169824-autora-msc-marlene-salgado-fernandez-escuela-
especial-miguel-basilio-diaz-santamaria-municipio-cerro-provincia-la-habana.html , consultado el 21 de
noviembre,2021.
Claro está, que no solo el hombre tiene energía como fuerza, pero si se refería este

aspecto en el plano de las mujeres, se percibe que estás llevaban su cuerpo doliente ya que

pasaban por rigurosos diagnósticos médicos, lo que conducía a ser miradas con recelo y

amplio desprecio. Esto llevó a la insatisfacción sexual, por el hecho de estar sujetas al

riesgo de embarazo; (y era aquí donde ella podía eliminar la energía). Más, eso no es todo,

aunado a esto, el coito interrumpido fue un método usado de forma masiva en la actividad

sexual, siendo éste el origen de un afecto penoso para el cuerpo de la mujer.66

Todo esto produjo que ellas salieran del lecho nupcial con un gran desprecio por el

hombre que las había desflorado, conduciendo a una decepción femenina, y acarreando en

la mujer un odio secreto por su conyugue; lo que le conduce a ser depositario de la terrible

venganza femenina.67

Por ello, en conexión a la actitud del hombre y de la mujer al dañar su cuerpo y a la

forma de manifestar amor, Elena exclamó los problemas de esta forma de vivir:

Las pasiones animales, alimentadas y consentidas, han llegado a ser muy fuertes en este tiempo, y las
consecuencias sobre la vida matrimonial son incontables males. En vez de permitir que la mente se desarrolle
y ejerza una energía controladora, las propensiones animales rigen sobre las facultades más elevadas y nobles
hasta que éstas son colocadas bajo la sujeción de las propensiones animales. ¿Cuáles son los resultados? Los
delicados órganos de la mujer se gastan y enferman; el tener hijos deja de ser seguro; se abusa de los
privilegios sexuales. Los hombres corrompen su propio cuerpo; y las esposas, en la cama, se convierten en
esclavas de sus desordenadas concupiscencias, hasta que pierden el temor a Dios.68

Lo que a opinión de ella, pudo considerar la actitud de muchos de la siguiente

manera:

“Muy pocos consideran que es un deber religioso [...] gobernar sus pasiones [...]. El pacto
matrimonial cubre pecados del más vil carácter... Sacrifican la vida y la salud sobre el altar de las bajas
pasiones. Someten las facultades superiores y más nobles a las propensiones animales [...]. El amor es un

66
Beatriz Zuloaga, La Mujer Freudiana, Universidad Nacional de Colombia, no.6, (2006):282-283.
67
Ibíd., Beatriz Zuloaga, La Mujer Freudiana,283
68
Elena de White, Testimonio acerca de la conducta sexual, 131.
principio puro y sagrado; pero la pasión concupiscente no admite restricción, no permite que la razón le dicte
órdenes ni la controle.”69(El énfasis es mío).

Este modo de ver las cosas por su audiencia, la condujo a presentar los daños que

estaban acarreando, al persistir en este estilo de vida, lo que la llevo a decir:

“Que los hombres y las mujeres temerosos de Dios despierten al deber. Muchos profesos cristianos
sufren de parálisis nerviosa y cerebral debido a la intemperancia en estos asuntos. Surge una descomposición
ósea y medular en muchos que son considerados como hombres buenos, que oran y lloran, que ocupan
posiciones elevadas, pero cuyos esqueletos no traspasarán jamás los portales de la ciudad celestial”.70

Estas últimas tres declaraciones serán reforzadas y elevadas a los ideales de la

sexualidad en el matrimonio, intentando lograr evitar el detrimento de los afectos en

relación a la forma en que se sentían las damas al salir de la relación sexual, al declarar lo

siguiente:

“Esta institución sagrada debería preservar y acrecentar el respeto y la dignidad femeninas. Pero la
femineidad casta, dignificada y deiforme de la mujer ha sido consumida en el altar de las bajas pasiones; ha
sido sacrificada para complacer al marido. Pronto perderá el respeto por el esposo, quien ni siquiera toma en
cuenta las leyes a las cuales rinde obediencia la creación bruta. La vida matrimonial llega a ser un yugo
irritante, pues el amor se desvanece y frecuentemente toman su lugar la desconfianza, los celos y el odio”.71
(El énfasis es mío).

De esta forma, el ideal matrimonial se desglosará con mayor profusión en la

siguiente afirmación:

“Que en la vida matrimonial, ambos esposos den pruebas de que uno es para el otro una ayuda y una
bendición. Den debida consideración al costo de cada complacencia, intemperancia y sensualismo. Estas
complacencias no aumentan el amor, ni ennoblecen, ni elevan. Quienes se permiten las pasiones animales y
gratifican la concupiscencia, estamparán sobre su posteridad, con toda seguridad, esas prácticas degradantes y
la desvergüenza de su propia contaminación física y moral."72

Es impresionante la forma en que ella desglosó los principios matrimoniales en un

entorno donde la degradación se mantenía pujante y con una fuerza tal. Hoy más que

nunca, es útil evaluar estos elementos creando conciencia al resaltar los valores
69
Elena de White, Joyas de los Testimonios,264-265; Testimonio Acerca de la conducta sexual, 126;
Mente, Carácter y Personalidad, 222-227.
70
Elena de White, Testimonio acerca de la conducta sexual, 129.
71
Ibíd., Elena de White, Testimonio acerca de la conducta sexual, 128.
72
Elena de White, Manuscritos 3, 1897.
matrimoniales y rompiendo con todos los flagelos que atentan contra la unidad y el

equilibrio conyugal.

Conclusión:

La época victoriana fue útil al resaltar el esquema matrimonial, más por el afán de

concebir la construcción económica la vida social se convirtió en el juego político que solo

conducía a la procreación y a la reserva de energías. Esto estuvo marcado por las ideas

existentes de superioridad e inferioridad en el marco de la relación conyugal, lo que sumía a

la mujer a una pérdida de libertad sin importar si se generaba el quebranto del desarrollo de

su identidad y hasta la destrucción de la complementariedad de la relación. Esto entonces,

motiva a resaltar como las declaraciones de Elena de White destaca la necesidad de valorar

y vivir la experiencia ideal de la sexualidad, según el propósito divino. Esto es un impacto

que impela a un cambio en el modo de desarrollar el matrimonio y en la búsqueda de vivir

el gozo y la felicidad de la relación conyugal. Entonces, aunque parezca increíble, todavía

hoy se observan rasgos de este flagelo dañino y destructivo en los ambientes familiares.

Los desafiamos a romper con estos paradigmas y de esta manera experimentar la gracia del

amor matrimonial.
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