“El Código de Ética de la Federación de Psicólogos de la República
Argentina (Fe.P.R.A.)”
Tiene como propósito proveer tanto principios generales como normativas
deontológicas orientadas a las situaciones con que pueden encontrarse los
psicólogos en el ejercicio de su profesión, estableciendo así las reglas de
conducta profesional que han de regir su práctica.
Consta de una Introducción, un Preámbulo, una Declaración de Principios y
una sección de Disposiciones deontológicas.
La Introducción expresa la intención y alcance de aplicación del Código de
Ética.
El Preámbulo y la Declaración de Principios constituyen objetivos deseables
que guían a los psicólogos hacia los más elevados ideales de la Psicología;
expresan
así el espíritu de este Código y si bien no son en sí mismos reglas obligatorias
deben ser considerados prioritariamente ya que constituyen el fundamento
mismo
del actuar ético de los psicólogos.
Las Disposiciones deontológicas establecen reglas de conducta profesional,
las que expresan deberes que afectan a todos los profesionales psicólogos,
considerando que descuidar estos deberes atenta contra los derechos de los
receptores de los servicios profesionales.
En el proceso de toma de decisiones relativas a su conducta profesional, los
psicólogos deben considerar este Código de Etica y el de la Organización en
que se encuentran matriculados o asociados, además de las leyes vigentes.
Si el Código de Etica establece un principio superior al exigido por la ley o a las
que pudieran emanar de Instituciones en las que presta sus servicios, los
psicólogos deben cumplir con el principio ético más elevado.
En caso de contradicción, aun parcial, entre dos bienes protegidos los
psicólogos procederán siempre según el criterio ético de optar por el que
ocupe el lugar más alto en la escala valorativa. Si una cuestión no puede ser
resuelta por el presente
Código, ni por el Código de Etica del Colegio o Asociación a que pertenecen,
los psicólogos deberán considerar otras instancias de consulta
específicamente idóneas y representativas.
Si bien este Código no sustituye a los Códigos de Etica de las Organizaciones
nucleadas en la Federación, se entiende que es apropiado que en el caso de
que un psicólogo sea sancionado por faltas áticas en la Organización a la que
pertenece, la sanción sea comunicada para que las mismas tomen
conocimiento y actúen según los principios que emanan del presente código.
DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS
A. - Respeto por los derechos y la dignidad de las personas
Los Psicólogos se comprometen a hacer propios los principios establecidos
por la
Declaración Universal de los Derechos Humanos. Asimismo, guardaran el
debido respeto a los derechos fundamentales, la dignidad y el valor de todas
las personas, y no participarán en prácticas discriminatorias. Respetarán el
derecho
de los individuos a la privacidad, confidencialidad, autodeterminación y
autonomía.
B. Competencia
Los Psicólogos se comprometen a asumir niveles elevados de idoneidad en su
trabajo. Asimismo, Reconocen las fronteras de sus competencias particulares
y las limitaciones de su pericia. Proveerán solamente aquellos servicios y
técnicas para las que están habilitados por su formación académica,
capacitación o experiencia.
Tendrán en cuenta que las competencias que se requieren en la asistencia,
enseñanza, y/o estudios de grupos humanos, varían con la diversidad de
dichos grupos.
Los Psicólogos se mantendrán actualizados en el conocimiento científico y
profesional, relacionado con su ejercicio, reconociendo la necesidad de una
educación continua. Asimismo, harán un uso apropiado de los recursos
científicos profesionales técnicos y administrativos,
C. Compromiso profesional y científico
Los Psicólogos se comprometen a promover la Psicología en cuanto saber
científico. En su trabajo, asumirán sus responsabilidades profesionales, a
través de un constante desarrollo personal, científico, técnico y ético.
D. Integridad
Los Psicólogos se comprometen a promover la integridad del quehacer
científico, académico, y de práctica de la Psicología. Al informar acerca de sus
antecedentes profesionales y curriculares, sus servicios, sus honorarios,
investigaciones o docencia, no harán declaraciones falsas o engañosas. Se
empeñarán en ser sumamente prudentes frente a nociones que degeneren en
rotulaciones devaluadoras o discriminatorias. Asimismo, se empeñan en ser
conscientes de sus sistemas de creencias, valores, necesidades y limitaciones
y del efecto que estos tienen sobre su trabajo. En su accionar científico
profesional clarificarán a las partes acerca de los roles que están
desempeñando y funcionarán según esos mismos roles.
E. Responsabilidad social
Los psicólogos se comprometen a asumir su responsabilidad profesional y
científica hacia la comunidad y la sociedad en que trabajan y viven. Este
compromiso es coherente con el ejercicio de sus potencialidades analíticas,
creativas, educativas, críticas y transformadoras. Los psicólogos ejercen su
compromiso social a través del estudio de la realidad y promueven y lo facilitan
el desarrollo de leyes y políticas sociales que apunten, desde su especificidad
profesional, a crear condiciones que contribuyan al bienestar y desarrollo del
individuo y de la comunidad.
NORMAS DEONTOLÓGICAS
La mayoría de las reglas fueron redactadas en términos generales, de manera
que puedan adecuarse a las distintas situaciones regionales y ser aplicadas a
todos los psicólogos, independientemente del ámbito profesional en que
desempeñen su
labor, pudiendo la aplicación de una regla variar según el contexto.
Las siguientes son reglas que los psicólogos deberán observar en relación
con:
1.- Consentimiento informado
2.- Secreto profesional
3.- Responsabilidad en las relaciones profesionales
4.- Investigación
5.- Docencia
6.- Declaraciones públicas
“Los principios psicoéticos y Sigmund Freud, la ética en nuestra praxis”:
La ética es una rama de la filosofía que se ocupa de la moral de los actos humanos,
diferencia lo que en ellos puede ser considerado bueno o malo.
En cuanto a la ética aplicable a cada profesión, las normas que la componen se aprenden
en el curso de la formación académica y en el ejercicio de la misma.
Hortal Alonso puntualiza que la cuestión de la ética es relativa a la cuestión del bien, remite
a que es bueno realizarla. El bien tiene múltiples caras, lo que impide abordarlas en su
totalidad, se pueden presentar algunos criterios éticos, lo que conlleva la exigencia del
establecimiento de normas que adquieren igual valor para todos.
Chamorro dice que la bioética se refiere al estudio de la vida desde la ética, que a partir de
la ética y la moral, observa las ciencias de la vida y de la salud, para determinar cuáles son
las mayores soluciones para aquellos que deban enfrentar un dilema ético. Ante su
emergencia, buscara estatuir un sistema racional de decisión que no se vean afectados ni
por planteos jurídicos ni dogmas religiosos, apoyándose en la pluralidad y en el respeto a
los distintos valores de las personas.
P. de la beneficencia: sustenta en hacer el bien, obrar en beneficio de aquel que consulta.
P. de no maleficencia: da cuenta del derecho de cada quien de autogobernarse y
autodirigirse.
P. de justicia: se basa en la obligación de respeto frente a otro, y en propiciar la igualdad de
oportunidades, evitando toda clase de discriminaciones.
La psicoetica se la puede considerar como un caso especial de la bioética, los principios
básicos de la psicopatía se derivan del principio ético de máximo respeto a la dignidad
humana.
El P. de justifica propicia que el psicólogo vale para que las personas mejoren en su salud,
trabajo y educación, lo social se debe apuntar a los principios de no maleficencia y de
justicia, serie de normas elementales aplicables a la relación del psicólogo con su
consultante.
La regla de confidencialidad se destaca en toda información surgida en el curso de la
relación del psicólogo con el paciente, debe considerarse secreta.
La regla de veracidad y consentimiento se deriva de aplicar el principio de autonomía, el
consentimiento debe ser expreso, se debe manifestar antes que el profesional inicie su
acción frente al consultante, quien a la vez debe estar correctamente informado sobre el
tratamiento que va a comenzar. Será una obligación para el psicólogo dar garantía de que
su paciente recibirá de forma comprensible las explicaciones pertinentes sobre el proceso
que iniciaran conjuntamente, como de su costo y de los beneficios esperables que se irán a
producir.
La regla de fidelidad a los acuerdos: apunta al compromiso adquirido por los psicólogos que
adoptan el código deontológico como regla de acción, significa que el psicólogo brindara su
atención conforme a sus conocimientos y a su saber, el paciente cumplira con las
instrucciones impartidas a tal efecto.
La deontología:
es la vertiente de la ética, que se ocupa de los saberes y obligaciones profesionales, sin la
perspectiva ética.
La misma carecería de su horizonte de referencia.
Alonso específica que se busca regular con este instrumento la competencia profesional,
indicando lo que es intrinseco y extrinseco a su ejercicio.
Principios éticos de la APA:
Chamorro nos recuerda que el cuerpo etico de la profesion del psicologo lo conforman 5
principios estatuidos por la Americam Psychological Association (APA).
Beneficencia y no maleficencia: apunta a beneficiar a quien dirige su acción, debiendo ser
cuidadosos y tratando siempre de evitar o minimizar cualquier tipo de daño.
Fidelidad y responsabilidad: para lograr este compromiso se debe conocer claramente el
alcance de la responsabilidad social y comunitaria.
Integridad: hay que apuntar a la veracidad y a la honestidad en la actuación profesional, el
profesional, no se debe enredar en fraudes ni otorgar información incompleta o maliciosa.
Justicia: a partir de este principio se puede afirmar que todos pueden acceder a los aportes
de la psicología, todos tienen derecho a igual calidad de servicio. Respeto por los derechos
de las personas y su dignidad.
Según Freud el psicoanálisis era el nombre de un procedimiento utilizado para investigar
procesos psíquicos muy poco accesibles por otros caminos, de un método de tratamiento
de perturbaciones neuróticas cimentado tal investigación.
El procedimiento clínico comienza alentando al paciente a que se ubique en una posición de
atención sobre sí, obligándose a no excluir de lo que comunicará ninguna ocurrencia,
aunque la crea muy desagradable, aunque la considere desatinada, le parezca nimia o la
juzgue incompatible con lo que se está buscando.
Sobre los principios éticos y el psicoanálisis:
Freud consideraba que se debía apuntar a que el analizante recobrara la capacidad de
amor y de trabajo, llenará las lagunas mnémicas, se pudieran esclarecer los síntomas y su
determinismo.
Años más tarde nos propone la transformación de lo inconsciente en consciente, atrayendo
el primero a la conciencia se lograrían levantar las represiones, pudiéndose anular las
precondiciones para la formación de síntomas.
Investigando sobre la cura freud precisó que por la cancelación de las resistencias y las
pesquisas de represiones, se ahorraba el gasto psíquico que implican los conflictos
internos, propiciando al yo la mejor formación posible de acuerdo a sus capacidades y
disposiciones, haciéndolo más apto para producir y gozar.
volviendo al “caso Dora”, a Freud le preocupo mucho cuando la atendió la cuestión relativa
a la privacidad de la joven, solo un colega de su máxima confianza (Dr. Fliess) había
accedido a esa identidad, pero aguardo 5 años para publicarlo.
El cuando al caso conocido “hombre de las ratas”, Freud justifica el no comunicar por
completo el historial. El hacerlo le hubiera exigido explayarse en detalles de la vida del
sujeto que hubieran facilitado la identificación.
La publicación de un material clínico era una cuestión que lo inquietaba mucho, lo
consideraba un deber para con la ciencia. Mientras un caso no esté cerrado el analista
debería abstenerse a la elaboración científica a fin de evitar cavilaciones y especulaciones
mientras analiza.
Es necesario actuar con extrema sinceridad frente a los pacientes con la verdad más
rigurosa, exige Freud. Así vemos como quedan observadas por Freud, las reglas de
confidencialidad, veracidad y fidelidad.
Freud en su praxis dedicaba a cada uno de sus pacientes una hora por la que este último
debería responder monetariamente la usara o no, no era factible decir cuánto durará el
proceso y sobre la gratuidad dice que un tratamiento bajo esas condiciones implica una
mayor inversión que para cualquier otro profesional de la medicina.
Desde su experiencia personal no cosechó los beneficios que buscaba, si se compara con
el esfuerzo a realizar por profesional. Considera que muchas de las resistencias neuróticas
suelen acrecentarse con la gratuidad. Confesaba que los analistas conformaban un manojo
de individuos que no podían consagrarse más a que a un reducido número de paciente, las
condiciones de vida los restringía a estratos superiores y de mayor poder adquisitivo de la
sociedad. Claramente sabemos que en la apreciación del dinero cooparticipan múltiples e
importantes factores de carácter sexual y que el mismo constituye una representación
psíquica que moviliza innumerables significaciones, esto nos conduce a pensar en las
incontables maneras también de poner en juego y a trabajar con nuestros analizantes, la
cuestión del pago y la gratuidad.
Brindó tratamiento a sujetos con quienes no lo enlazaba comunidad alguna de raza,
posición social, educación ni cosmovisión y siempre abogo por no perturbarlos en su
peculiaridad.
Con respecto al principio de fidelidad y responsabilidad, señaló que de forma categórica
debemos negarnos a tomar a nuestro paciente como patrimonio personal, no hay que
proyectar su camino ni imponer nuestros ideales, no debemos tallarlos a nuestra imagen y
semejanza, no somos educadores y pedagogos, solo en una situación de alto grado de
inhibición de desarrollo del paciente puede ser legítima nuestra influencia.
El instrumento de trabajo del analista es la transferencia ya que en su manifestación positiva
nos permite el abordaje clínico. Freud nos la presentó como un arma sí nos muestra su
aspecto negativo, en relación a la transferencia y sus fenómenos, resistencia, repetición,
sugestión, nos brindan a pesar de todo un servicio inapreciable, al tomar manifiestas y
actuales, mociones amorosas, ocultas y olvidadas.
Para la cura en abstinencia Freud nos dice que a las razones técnicas se suman las éticas
que obligan al analista a abstenerse de consentir el amor de un sujeto, pensaba que el
analista debía librar una propia lucha por un lado en su propio interior, en segundo lugar
fuera del ámbito de la cura y en tercer lugar contra los analizantes.
para terminar encontramos en los textos freudianos indicaciones muy relevantes en sus
aportes puntualizando lo imprescindible de exigirle a un psicoanalista que se haya sometido
a un análisis a fin de haberse enfrentado con sus propios complejos, a quien que
desatienda esta indicación (ética) no solo será sancionado por su incapacidad para
escuchar a sus pacientes más allá de ciertos límites si no que fácilmente proyectará
cuestiones personales sobre ellos como algo de validez universal. Afirmó también que el
analista puede ser estorbado por sus propias dificultades por lo cual sería apropiado que
periódicamente volviera hacerse objeto de un análisis.
En fin, analizar es una de las profesiones imposibles junto con educar y gobernar.
“Ética de las profesiones”:
El discurso ético se convierte en un lugar para soñar mundos alternativos o para
descalificar los existentes. El contexto tiene a funcionalizar la ética al servicio de finalidades
adaptadas a lo que él mismo facilita y promueve.
Ética o deontología profesional : etica y deontologia son dos palabras que a veces se
presentan como intercambiables, la etica profesional se centra ante todo en el tema del bien
que es bueno hacer, al servicio de qué bienes está una profesión, cuál es el tipo de bien que
busca como finalidad, la abogacía, medicina, ingeniería, etc. La deontología profesional se
ocupa ante todo de deberes y obligaciones, busca formular un conjunto de normas exigibles
a todos los que ejercen una misma profesión. Sin la perspectiva ética, la deontología se
queda sin su horizonte de referencia. Las normas no son superfluas, el bien es siempre un
predicado no saturable: nunca es ni será posible dar una enumeración exhaustiva o
caracterización precisa de lo bueno. El bien es pluriforme tiene muchas facetas. Sin normas
no hay universalidad ni igualdad en las exigencias, sin igualdad ni universalidad en las
cuestiones necesarias, la cooperación social consagra y legitima desigualdades y
arbitrariedades. La deontología habla de lo que es vinculante para otros.
La ética tiene como instancia última la conciencia individual. La deontología se mueve más
en el campo de lo que es aprobado por un colectivo, los códigos deontológicos enuncian en
primer lugar deberes para con la profesión, todos ellos hablan en primer lugar de la
competencia profesional y de la correspondiente responsabilidad de los profesionales.
El buen profesional tiene que ser competente en aquello en que consiste su profesión, esta
competencia la adquirió tras un gran esfuerzo de estudio y de socialización.
Ser competente y ser experto significa lo mismo, pero competencia significa el ámbito en el
cual uno es competente. Una de las cosas que presupone y regulan o tratan de regular los
códigos deontológicos es cual es el cambio de competencia de la propia profesión, que es
lo que cae adentro y que es lo que queda afuera de su ejercicio.
Cada profesión busca el monopolio del ejercicio profesional en el ámbito de su
competencia, este no esta consolidado de la misma manera en todas las profesiones ni en
todos los países y culturas dentro de la misma profesión. Los conflictos no se resuelve
siempre en los mismo términos ni responden a un lógica teórica.
Entre psicólogos y psiquiatras existe hoy un problema de delimitación de competencias, lo
mismo entre psicólogo y pedagogo. Competencia y responsabilidad constituyen el primer
núcleo temático de los códigos deontológicos profesionales. El segundo núcleo se ocupa de
regular las relaciones entre los profesionales, el tercer núcleo es el de los deberes y
obligaciones para con los clientes o usuarios de los servicios profesionales. El conjunto de
actividades que constituyen una profesión se propone alcanzar determinado tipo de bienes
o prestar determinado tipo de servicios en relación con determinado tipo de problema
recurrente. Este tipo de servicio es el núcleo orientador para juzgar éticamente los temas
profesionales.
La ética profesional entre el corporativismo y la función social humanizadora:
No siempre es ético todo lo que reluce. Maquiavelo decía no es necesario ni siquiera
conveniente que el príncipe sea siempre bueno. Para conquistar, conservar y aumentar el
poder, conviene que unas veces lo sea y otras veces no. Así le amaran y le temerán y el
hará en cada momento el cálculo que le convenga, se servirá de la porción cambiante de
amor y miedo que las circunstancias aconsejen. Tiene entonces que ser capaz de ser bueno
y capaz de no serlo. Lo que sí es necesario que parezca bueno. Significa que parecer ético
es socialmente rentable, sobre cuando uno no está dispuesto a no serlo.
Sin un mínimo de confianza mutua las relaciones sociales no fluyen, degeneran y al decaer
la estimación mutua decae la autoestima.
Los códigos deontológicos y las consideraciones éticas que se hacen en el ámbito
profesional a veces parecen más aptas para proteger o promocionar la imagen, el status de
los profesionales y para legitimar su monopolio que para garantizar un buen servicio a los
potenciales clientes y usuarios.
Para que la profesión sirva para lo que dice servir, no basta que las regulaciones
deontológicas y los considerandos éticos sean correctos y pausibles en teoria hay que tratar
de garantizar en la práctica que se apliquen efectivamente en beneficio de un buen servicio
profesionalizado.
Las profesiones tienden a definir sus actos profesionales en términos de prestación de
asistencia, no en términos de resultados garantizados. Es en función de sus resultados
deseables para lo que existe esa profesión, por referencia a esos resultados (no siempre
garantizable del todo) se juzga un buen ejercicio profesional.
Esquema de una ética profesional: Diego Garcia estructura la bioética en torno a tres
grandes principios, beneficencia, justicia y autonomía, que intervienen en las actuaciones
relacionadas con la vida profesional: profesional, cliente y sociedad.
el profesional y sus ethos:
El P. de beneficencia: el profesional es profesional en la medida en que pertenece a un
colectivo de profesionales, que profesan estar al servicio de un determinado bien que tratan
de conseguir por los medios técnicos, con los conocimientos científicos disponibles, etc.
En nuestra sociedad existen muchas actividades en las que no acabamos de saber para
que sirve lo que hacemos o a quien dañamos cuando lo hacemos mal. En relación con el fin
y con el modo, con las técnicas y los saberes con que cuenta una actividad, es como se
define lo que es un buen profesional, técnicamente competente y moralmente responsable.
El principio fundamental que rige estas relaciones es el de Beneficencia o actuación en
beneficio del cliente, del usuario de cada servicio profesional.
Alasdair Macintyre distingue entre actividades y prácticas, actividades serian cualquier cosa
que hacen las personas buscando cualquier tipo fines. Practicas serian aquellas actividades
cooperativas que persiguen lo que este autor llama bienes intrínsecos y estos últimos son
aquellos que por estar intrínsecamente ligados a una práctica solo pueden conseguirse
ejerciendo bien dicha práctica. Ampliar los conocimientos científicos metodológicamente
controlados en un área del saber es algo que solo se puede hacer investigando en dicha
área.
Las profesiones son prácticas o pretender hacer una aportación funcional específica a algún
tipo de prácticas. Estas por ser actividades cooperativas irrelevantes para muchos, suelen
estar ampliamente institucionalizadas. Necesita institucionalizarse y al hacerlo necesitan y a
la vez proporcionan bienes extrínsecos que son el dinero, poder, prestigio, o status.
Las profesiones entran en escena para estar al servicio de unos determinados bienes, el
servicio permanente de esos bienes requiere recursos económicos, institucionales, de
poder, de status, de imagen, y existe continuamente el peligro de hacer trampas. El bien
intrínseco se pierde, se corrompe cuando se hace trampas.
Es posible conseguir bienes extrínsecos sin participar en determinadas prácticas o haciendo
trampas en lo que se hace.
El usuario de los servicios profesionales y sus derechos:
Principio de autonomía: el principio de beneficencia no hace más que consagrar una
evidente e inevitable falta de simetría: la que existe entre el benefactor y beneficiario,
cuando el ejercicio profesional trata de atenerse sólo al principio de beneficencia, lo
absolutiza y al absolutizarlo cae en el paternalismo y en la tiranía. El profesional sabe mejor
lo que le conviene al cliente o usuario, le protege incluso frente a sus propias ideas o
ignorancia. Su obligación es hacer lo que le digan, pues se actúa por su bien.
La desigualdad que genera el ser experto en proporcionar aquello que el otro necesita y no
puede obtener por sus propios medios suele desembocar en una situación en que esa
jerarquía se extrapola a todo el sistema de relaciones. Para corregir esto hay que hacer
intervenir el segundo principio de la ética profesional, el principio de autonomía. Este se
gesta y articula en la cultura jurídica y mentalidad política occidental de los últimos 200
años.
E cliente o usuario es alguien que tiene que decir una palabra, es sujeto de desechos que
debe ser respetado, tomado en consideración, informado. Es interlocutor adulto, tiene la
oportunidad de decir sí quiere esto o prefiere lo otro. Es sujeto protagonista de lo que con él
se hace o se va a hacer, y es el que debidamente informado debe decidir acerca de servicio
o prestaciones que se le ofrece.
La sociedad y la integración de perspectivas:
El principio de justicia: el profesional y el usuario de sus servicios no se encuentran en un
espacio infinito y neutro en el que ellos se mueven a sus anchas sin interferencias extrañas
sin cortapisas ni limitaciones. Un psicólogo que trabaja en la selección del personal de una
empresa tiene que compaginar sus obligaciones de profesional competente y honesto con
las obligaciones contraídas con la empresa que lo emplea y le paga. El ejercicio profesional
tiene lugar en un espacio social con recursos escasos, con necesidad de compatibilizar o
jerarquizar demandas plurales, ya que no es posible dar la razón a todos y ofrecer a cada
uno lo que desea o le conviene. Hay que introducir un principio de justicia para arbitrar una
distribución racional y justa de recursos escasos en orden a conseguir fines múltiples y que
deben ser jerarquizados para ser atendidos en la medida de su importancia, urgencia,
posibilidades, etc.
La ética profesional entronca entonces con la ética social a hacer intervenir criterios de
justicia, en orden a marcar prioridades y distribuir recursos escasos. Sin eso la ética
profesional carece de criterios para hacer frente a las desmesuradas demandas de los
profesional que quieren más medios y las desmesuradas reclamaciones de los usuarios que
quieren más y mejores prestaciones.
Conclusión: el papel de los expertos, afectados y responsables en la toma de
decisiones éticas:
En los planteamientos de ética profesional, en los comités de ética, en los debates públicos
sobre estos temas, hay que intentar escuchar y hacer oír 3 voces:
la de los expertos, la de los afectados y la de los responsables. Hay que tener en cuenta el
punto de vista de los profesionales, ellos son competentes en los temas de su profesión.
Quien al plantearse cualquier problema en el que intervienen o pueden intervenir
profesionales, no tiene en cuenta lo que pueden aportar los expertos, corre el riesgo de
ignorar elementos muy decisivos de dicho problema. Cuando se deja todo en sus manos, es
fácil que caigan en el secuestro corporativo de los asuntos, en la ideología del
profesionalismo. Las operaciones serán técnicamente perfectas aun cuando los enfermos
se mueran. El punto de vista de los afectados y lo que desde esa perspectiva se pueda
aportar tiene y debe tener un peso específico insustituible lo que busca la actuación
profesional es el beneficio del cliente, la utilidad de los usuarios. Los afectados son los que
tienen el problema pero la solución no se la pueden proporcionar, no tienen conocimiento ni
recursos. Expertos y afectados no se encuentran ni en un espacio extrasocial ni en un
paraíso de recursos y posibilidades ilimitadas. Los responsables politicos tendran que estar
asesorados por los expertos y deberán tener en cuenta los afectados.
Ética profesional se trata de un planteamiento genérico que para ser válido y aplicable a las
distintas profesiones tiene primero que ser enriquecido modulado y modificado. Solo asi
podra adaptarse a las diferentes profesiones incluso a situaciones muy dispares dentro de
cada profesión.
Ética, un horizonte en quiebra:
Qué es esa cosa llamada ética?
La imagen más clara en que podría encarnar este fantasma la podemos encontrar en el
último Catálogo de la empresa italiana Benetton.
Lo interesante es que accedemos a toda esta información porque la gente moresa nos la
presenta bajo la forma de un cómic, cuya historia gira en torno a las vicisitudes de un
desperfecto, una falla en el sistema que paraliza el transbordador de manera inesperada.
La generalización de los sonido s "estereo" es más conocida y no voy a abundar en ello. La
emisión televisiva de megarrecitales, como el que se viene de los Rolling Stones, ofrecerá
una excelente muestra de los avances en esta materia.
Sin embargo, mientras que el sonido se va haciendo cada vez más vivo, la imágenes que lo
acompañan, color más, color menos, están muy lejos de ese efecto estereo.
La reproducción gráfica, que como todos saben ha evolucionado enormemente en el curso
de este siglo, se ha encontrado también con esta limitación.
Y ha sido finalmente la era computacional quien ha tenido ese privilegio. Ha desactualizado
y extendido, incluso hasta la banalización, el misterio de los estereogramas.
La estereoscopia, ese extraordinario estímulo que nos provoca hasta lo más subyugante, no
nos arrastra cansinamente por la superficie de la imagen, sino que nos invita a una aventura
a través de ella.
Si se trata de una buena o mala analista es algo que no sabemos ni podemos saber. No es
eso lo que convoca nuestro comentario, como tampoco nada en relación a esa paciente
singular de la que obtenerlos la historia. Nada de eso nos incumbe. No discutiremos la
imagen que ella encontró al darse vuelta, sino aquella con la que nos encontramos nosotros
ahora, por la que vibran nuestros cuerpos en este preciso momento: la imagen de una
analista tejiendo.
El dilema ético lo tendrá el analista no cuando se queda dormido, sino más bien cuando se
despierta.
Tiene entonces ante ustedes la primera lección: el horizonte ético escapa a las evidencias
inmediatas. Introduzco entonces,el comentario sobre el que apoyaremos en la reunión
próxima nuestras razones teóricas.
Los dilemas éticos de la práctica psicológica y psiquiátrica.
Se percibe una clara distinción entre el nivel técnico y el nivel ético en toda práctica
profesional y en la práctica de la salud mental: es un error argumentar que las interrogantes
éticas pueden ser evitadas por una correcta técnica; de la misma manera que es un error
confundir lo que es básicamente un asunto de transferencia, con los asuntos éticos.
Los dilemas éticos que suscita la práctica del psicólogo y del psiquiatra no son nuevos. Es
reciente la formación psicoética sistemática en los currícula normales de las facultades o
departamentos de psicología y psiquiatría. En los patrones científicos y en ética profesional
a todos los estudiantes de los programas de doctorado en Psicología. La gran preocupación
de la psicoetica es clarificar cuáles son las ocasiones de la práctica psicológica y
psiquiátrica en la que se ponen en juego dilemas o valores éticos.
Dilemas psicoéticos comunes a la práctica psicologica y psiquiátrica.
1. La implicación ética de la estructuración técnica de la relación:
1.1. El dogmatismo escolástico: actitud del psicólogo o psiquiatra que da por
supuesto que su propia orientación o escuela psicológica es la capaz de responder
óptimamente a todos los problemas planteados por los pacientes.
1.2. La actitud de imprudencia temeraria, es la del psicólogo o psiquiatra que acepta
a un paciente utilizado procedimientos o dinámicas terapéuticas que el no está
capacitado para emplear.
El dogmatismo escolástico tiene que ver con la orientación teórica básica recibida
por el profesional, la imprudencia temeraria se relaciona más con una actitud
permanente y subjetiva del propio profesional cuando enfoca su práctica concreta.
2. Aspectos éticos de la estructuración ética de la relación:
2.1. El imperativo de la veracidad de uno de los supuestos éticos esenciales y
básicos de toda correcta relación entre un profesional de la salud mental y una
persona. La dinámica de que el fin podría ser muy peligroso.
2.2. El consentimiento informado, la forma como una persona es informada con
respecto a las posibilidades, expectativas y molestias que puede acarrearle el hecho
de iniciar una relación psicológica determinada, es esencial desde el punto de vista
ético.
2.3. La confidencialidad o secreto profesional, la revelación de datos que pertenecen
al paciente, sin su autorización, puede hacerse de forma accidental o intencional.
3. Las consecuencias éticamente problemáticas de la relación.
3.1. el riesgo de manipulación, el límite justificable entre el continuo de respecto. El
riego de manipulación del paciente esta en el centro del problema ético de la
práctica psicologica y psiquiátrica.
3.1.a. la imposición de valores personales.
3.1.b. la explicación económica
3.1.c. relaciones extraterapeuticas.
3.2. Asuntos éticos relacionadas con determinados grupos humanos, es un
problema que recorre horizontalmente toda la práctica psicológica y psiquiátrica,
pero al que solo vamos a aludir sin entrar en el.
3.3. aspectos éticos relacionados con la investigación en psicología y psiquiatría. La
exprimemtacion clínica es un viejo asunto en la historia de la medicina; pero aquí
nos referimos a la investigación del psiquismo humano.
3.4. aspectos éticos relacionados con la psiquiatría y psicología forense tanto el
psicólogo como psiquiatra tienen un gran poder de estigmatización legal de los
ciudadanos.
Algunos problemas éticos propios del psiquismo.
1. La adecuada información sobre los trastornos secundarios de la psicofarmacología.
2. Lo mismo podría decirse respecto a las otras dos grandes terapias orgánicas que
pueden ser usadas en psiquiatría: la electroconvulsiva y la psico quirúrgica.
3. Problemas éticos relacionados con el internamiento del enfermo mental crónico.
Aspectos éticos más propios de la práctica psicológica.
1. Eficacia comprobada de algunas psicoterapias? El primer problema ético que se
podría suscitar en la práctica de algunas psicoterapias es con respecto a su real
eficacia y a si compensa la disposición de tiempo, esfuerzo y dinero.
2. Que metasby objetivos se ponen algunos psicoterapeutas? No cualquier meta u
objetivo buscando.
3. La concepción de lo sano es neutra éticamente? La psicología es una ciencia que no
es neutra desde el punto de vista antropológico.
4. Cuando una praxis psicológica se vuelve mala práctica? La inmensa mayoría de los
psicólogos son profesionales competentes , responsables e implicados con la tarea
de ayudar al paciente a que encuentre su propio camino de vida, libre de toda traba
psicoemoional.
5. Un narcisimo éticamente irresponsable? En todas las sociedades hay una minoría
de psicólogos que no se sienten implicados por atenerse fielmente a los mínimos
éticos comunes requeridos por los códigos de ética de los colegios respectivos.
6. El psicólogo que no trabaja en la clínica individual.
Ley de Salud Mental 26.657
La presente ley tiene por objeto asegurar el derecho a la protección de la salud mental de todas
las personas, y el pleno goce de los derechos humanos de aquellas con padecimiento mental
que se encuentran en el territorio nacional, reconocidos en los instrumentos internacionales de
derechos humanos, con jerarquía constitucional, sin perjuicio de las regulaciones más
beneficiosas que para la protección de estos derechos puedan establecer las provincias y la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Fuerzas Concurrentes en la conformación de la identidad profesional de los
psicólogos:
Presentación:
Se presta especial atención a los procesos vinculados a la consolidación del perfil
académico y profesional de los graduados así como a los actores y fuerzas que
operaron en su constitución.
El contenido: una versión del pasado, atravesada por el tiempo y condicionada por la
posición que protagonistas y testigos ocupan o que se les atribuyen enfrentando
otras versiones.
Lo metodológico: las maniobras para la consolidación, interpelación e interpretación
e interpretación de fuentes.
Los escenarios donde se desplegaron los acciones.
Las actuaciones: tanto individuales como grupales y las relaciones establecidas.
El sello que dejaron los primeros maestros y protagonistas reconocidos al tiempo
que se ocupaban los espacios de formación.
Metodología:
Fue posible identificar redes que vincularon personas, grupos y orientaciones
teóricas relacionadas con la profesionalización de la psicología.
Evaluar la incidencia que tuvo en las etapas fundantes de la profesionalización el
hecho de haber sido formados por no psicólogos y las variantes que se impusieron
con la legitimación de los primeros docentes psicólogos.
La propuesta metodológica se valida en el hecho de que las narrativas que se
recogieron aun cuando idiosincráticas, refieren a representaciones colectivas sobre
la delimitación de un campo y remiten a prácticas y a experiencias compartidas tales
como estilos comunicaciones, culturas institucionales, lugares ocupados y
asignados, relaciones de poder, dimensiones esenciales para entender el proceso
estudiado.
Los textos consolidados y respaldados aportan además del beneficio de la reposición
de información, en su conjunto entretejen un andamiaje de riqueza particular cuando
se trata de poner en registro campos no habituales de la información o atravesarlos
por las percepciones y juicios valorativos de los sujetos comprometidos,
protagonistas o testigos.
Introducción:
Hasta comienzos de la década del 50 la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA es
uno de los espacios para la enseñanza de la psicología, pero sin fines profesionales.
En 1954 la Universidad de Tucuman convocó al 1° Congreso Argentino de Psicología
en el que se discutieron enfoques que luego se transformaron en recomendaciones
consideradas en los años siguientes para la creación de carreras de psicología en
seis universidades nacionales: Rosarios, Buenos Aires, La Plata, Córdoba, San Luis y
Tucuman.
La Facultad de Filosofía y Letras de Tucuman nos comisiono con plenos poderes al
Profesor Oñativia y a mi la organización del Congreso, nombrando los secretarios
técnicos. El objetivo era tener una puesta en presente de todo cuanto se producía en
psicología en el país y sobre todo tratar el problema de la formacion del psicologo.
En 1956 se define el plan de estudios para la carrera de Psicología en Rosario, a partir
de la preexistencia tanto de la carrera auxiliar de Psicotecnica como de un proyecto
universitario y se aprueba el primer plan de estudios para la Carrera de Psicología en
la UBA.
En 1957 comienza en la UBA la formación sistemática de psicólogos. En el mismo
periodo se instala el Instituto Nacional de Salud Mental y bajo la dirección del Dr.
Mauricio Goldenberg, el primer servicio de psicopatología en un hospital general que
permitió la incorporación de estudiantes primero y de graduados luego a las tareas
de atención.
En plena vigencia de la resolución 2882 dictada en tiempos de ministro Carrillo
establece que sólo los médicos estaban autorizados para el ejercicio de la
psicoterapia y el psicoanálisis (Falcone 1986).
De la materialización de la Carrera de Psicología participa un conjunto de
profesionales con desempeño en instituciones mayormente extrauniversitarias y
cuyos discursos quedan avalados luego por los concursos que los legitiman como
profesores.
Con esta panorámica teórica y de acontecimientos académicos, se ira delineando el
perfil profesional que adoptaran los graduados en los años subsiguientes y la
modalidad de inserción en el campo ocupacional.
La psicología de los sesenta nacía en una trama que incluía tanto la renovación del
campo psiquiátrico que se expresaba en el discurso y las prácticas de la salud
mental, como el surgimiento de una peculiar psicología social sostenida en la
enseñanza de Pichon Riviere.
La universidad ocupaba un lugar central, ya que anunciaba como posible un saber
construido y socializados en un marco institucional democrático y las vías de
proyección de los nuevos saberes en la reforma de la sociedad.
En 1958 se aprueba una reforma al plan de estudios del segundo año de la carrera en
conciencia con el curso de la primera cohorte de matriculados.
También en ese año se resuelve crear el Departamento de Orientación Vocacional,
que se propone establecer relaciones con las cátedras e institutos de la Facultad de
Filosofía y Letras y de Ciencias Médicas.
Esa fue la época de oro por un lado estaba la carrera de psicología con Bleger y por
otro lado iba a la Facultad de Medicina y hacia psicoanálisis.
Con la graduación de los primeros psicólogos, la formación académica va pasando
de manos de médicos, filósofos y pedagogos a la de docentes formados por el
ejercicio profesional.
Durante los años siguientes se sustancian los primeros concursos de docentes
auxiliares que posiciona definitivamente a los psicólogos enseñando y
simultáneamente operando en el campo profesional, aunque no sin dificultades.
Ya graduadas las primeras generaciones de psicólogos el despliegue y los avances
en la legitimación profesional tejen una trama de tensiones que va a llevar. según los
casos a afianzamientos o exclusiones institucionales tanto de personas como de
líneas teóricas.
El tema del rol profesional está en el eje de la discusión en relación con las
condiciones de la práctica de la psicología y del psicoanálisis y con la escabrosa
relación con los psicoanalistas quienes apuntan siempre a dejar sentado que el
psicólogo universitario es diferente del psicoanalista.
Los liderazgos con la afirmación de los psicólogos en lugares que suponen propios,
empiezan a ser cuestionados. Un caso paradigmático lo representa la crítica de
Carlos Sastre a la obra y a la hegemonía de Bleger.
Las tensiones al interior del cuerpo de profesores no están ausentes.
En 1962 se aprueba el tercer plan de estudios que mantendrá vigencia hacia 1967.
La expansión de la matrícula de graduados y la puja por legitimar puestos de trabajo
llevan a la creación de la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires - APBA-.
Esta organización va a funcionar en estrecha relación con la carrera y recién en 1970
aceptara por primera vez entre sus asociados a graduados de universidades
privadas.
Relatos fundacionales para la construcción de una identidad profesional:
Los relatos y específicamente los fundacionales articulan conflictos, socializando
informaciones, asignando protagonismo, produciendo efectos sobre los receptores y
primordialmente sobre los miembros de la comunidad a la que se refieren.
Pareciera que cada hecho constitutivo de los comienzos y cada modificación surgida
posteriormente en el plan de estudios que todo se discutía, había reales
oportunidades de participación, se tomaban decisiones autónomas y originales.
La estructura académica ha demostrado ser notablemente duradera, echaron raíces
en la periferia del sistema en nichos especializados, se podría también pensar en una
gramática de la profesión en el peso de la impronta inicial funcional a una cultura
social y académica.
Todo discurso de la memoria se realiza desde un lugar de poder y desde allí traza
mapas culturales, señala fronteras en disputa, colabora en la búsqueda de la
autenticidad identitaria y establece a un nuevo orden a partir del mito de creación y
transferencia.
Toda historia es el recorrido hacia el reconocimiento académico y social en la
búsqueda colectiva de un prestigio, es el proceso de la institucionalización de ciertos
saberes y la construcción de rituales de ejercicios en el marco de una institución
educativa que garantiza exclusividad cognitiva y corrientes teóricas de consenso y en
la que los docentes funcionana como portavoces de comunidades de materias que a
su vez, están insertos y son decisores en una compleja organización del
conocimiento que tiene una historia y a través de ella un corpus de saberes
respetados.
La década de los 60 es mirada como la de las grandes reformas, dentro y fuera de la
universidad, la del cuestionamiento a las convenciones que gobiernan el espacio, el
tiempo y el aula autocontenida con su maestro aislado.
Se establece social y profesionalmente el concepto de campo de la Salud Mental,
cuando los primeros graduados empiezan a pujar por instalarse en el, en espacios de
docencia y de práctica profesional.
La sabiduría convencional de la educación, creyeron que podian y debian modificar
formas institucionales.
En la trama discursiva de la reconstrucción testimonial, se completan carencias y se
incorporan explicaciones, se corrigen desequilibrios, se muestran relaciones, se
introducen elementos ficcionales que aseguran permanencia por sobre sucesos y
hechos posteriores.
Por fuera de la universidad , los intelectuales manifiestan su compromiso con nuevos
rumbos culturales que se expresan en la voluntad de intervenir socialmente para
cambiar la realidad y la temática de la educación en general y particularmente de la
universidad, no está ajena, los medios informativos populares enfocan la atención
hacia la educación pública y las elites encuentran tribuna para hablar agresivamente.
Una porción importante de la población universitaria se enrola junto a artistas e
intelectuales en la idea de la posibilidad de la transformación social, de la promesa de
un mundo mejor y de la psicología como una buena herramienta para lograrlo.
Lo político, lo académico, lo laboral, el reclutamiento y la preparación de aspirantes,
la validación de saberes, los controles sobre las prácticas, el intercambio de nuevos
conocimientos, el reconocimiento de grupos de referencia, la interpretación acerca de
los caminos recorridos desde un proceso de profesionalización, genera desacuerdos.
El lugar del docente como autoridad que magnetiza en la negociación, creíble a los
ojos de otros, es un vínculo que amalgama sensación y pensamiento.
La institución universitaria es un lugar de trabajo, donde los estudiantes ensayan
conductas preestablecidas y desarrollan habilidades esenciales para su participación
en ambientes laborales, sirve para ubicar a los estudiantes en el ambiente socio
cultural.
Los conocedores de la disciplina asumen la responsabilidad como conjunto de
autoridades de aportar una firma legitimación a las actividades que sean aceptables
para la comunidad.
El proceso de profesionalización es un cuestionamiento a los modos de conocer y de
hacer, un trazado de un nuevo tablero, con un voto de confianza a las herramientas
académico- culturales como elementos favorecedores de transformaciones sociales
(Rubinich).
El escenario para la construcción de la identidad profesional:
Un escenario es el espacio físico y en este caso es aquel en el que docentes y
alumnos interactúan las prácticas variadas que se van organizando al interior de la
institución de asistencia a clase, estudio, modalidad de evaluación, formas de
participación, así como también la creación de lugares de encuentro no formales que
se toman significativos que cobran vida por las personas que los recorren, por los
discursos y el lenguaje que los caracteriza, por los sentimientos , creencias y valores
que van transmitiendo y modificando.
Las representaciones sociales son entendidas como una forma de pensamiento de
sentido común o cotidiano que es elaborado y transmitido socialmente, prácticas de
organización que contienen características del entorno social, material e ideal que
orienta las conductas y comunicaciones, aportan el establecimiento de una visión de
la realidad común a un grupo social y cultural, una suerte de anclaje.
La cultura institucional caracteriza las prácticas de sus miembros y delimitan los
espacios de actuación, se integran cuestiones teóricas principios pedagógicos en
estado práctico modelos organizacionales, metodologías, perspectivas, expectativas
y proyectos tanto individuales como colectivos.
La particularidad es que no hay psicólogos que puedan actuar como formadores,
como modelos de identificación, los actores institucionales fueron construyendo una
imagen representativa que se expresó a través del lenguaje que no se compone
solamente de sus aspectos manifiestos, es decir de aquellos que se imponen a la
mirada, el edificio, la limpieza, el comportamiento.
Todo recuerdo es una producción subjetiva ya que los hechos dejan marcas
absolutamente personales, marcos sociales de la memoria.
Son ellos quienes inician la historia y a partir de ellos se iniciara la conciencia de
pertenecer a una cadena de generaciones sucesivas.
La importancia de mirar el fenómeno instalado socialmente está dado por la
importancia de la acreditación que otorga y por la posibilidad de operar en una lucha
por saber quién, en el interior de este universo socialmente encargado de decir la
verdad sobre el mundo social está realmente bien fundado para decir la verdad y
luego para operar con ella.
Es el lugar de la confrontación que tiene por apuesta especificar el monopolio de la
autoridad científica en tanto capacidad técnica y poder social, por la posibilidad de
hablar y de actuar legítimamente, de manera autorizada y con autoridad y recordar el
funcionamiento mismo del campo científico produce y supone una forma específica
de interés.
Y esa gran batalla en la que las relaciones de fuerza entre los participantes definirán
la estructura del campo y las reglas y competirán por la validez de la posesión de un
título que otorga el monopolio de los puestos ventajosos y la carrera universitaria
constituye la puerta de ingreso a ese monopolio (Bourdieu).
Es posible considerar a la negociación una forma de contrato como una relación que
procura consensuar ciertas formas de expresión de la oposición de intereses,
conciliar diferencias y divergencias mediante pactos y compromisos concentrados y
explicitados en la institución como un proceso de discusión que se propone articular
puntos de vistas opuestos.
La vida institucional produce percepciones fundamentales, es decir, percepciones
relevantes que son significativas para aquellos que comparten un tiempo, un espacio
y determinadas prácticas, en un espacio que ocupan los nativos, los que en él viven,
trabajan, lo defienden, marcan sus puntos fuertes, cuidan sus fronteras pero señalan
también la huella de los antepasados.
Se preocupa reponer antecedentes institucionales y extrainstitucionales que
transmiten la génesis de una experiencia singular, la de los comienzos de la
conformación de un campo profesional en una institución formadora, en este caso la
universidad y su contexto inmediato.
Las competencias profesionales del psicólogo y las necesidades de perfiles
profesionales en diferentes ámbitos laborales:
Un consenso generalizado permite caracterizar el mercado laboral argentino como
excesivamente poblado por jóvenes profesionales con dificultades para encontrar
trabajo. Deriva el aumento constante de estándares para controlar profesionales a
quienes se les exigen competencias altamente especializadas.
Es particularmente en la psicología, ya que la alta presión del mercado lleva a que se
desarrollen nuevas actuaciones e intervenciones profesionales en diversas áreas,
siendo necesaria una formación y una especialización específica del psicólogo en
cada área de intervención.
En el campo de la psicología argentina la oferta del psicólogo resulta excesiva como
bien documentado esa en algunas revisiones sobre el tema.
En EEUU existe una creciente preocupación por el aumento de tasa de desempleos
en psicología.
Hasenfeld insistió en el análisis de la necesidad de recursos humanos capaces de
satisfacer las demandas del entramado social.
Brown ha señalado la falta de estudio empíricos serios con respecto a las
necesidades profesionales y su relación con el entrenamiento y selección de
recursos humanos capacitados.
Relevamiento de las necesidades de la comunidad no resulta preponderante en
argentina, en base a los datos empíricos obtenidos los autores recomiendan:
definir el puesto de trabajo, con respecto a las habilidades y competencias, en cuanto
a la educación, oferta y demanda, es necesario evaluar las necesidades de diversas
instituciones acerca de estos perfiles, con determinadas competencias, para efectuar
una planificación eficaz de recursos humanos.
En nuestro medio de diversos informes de la asociación de unidades de académicas
de psicología a resultado de imagen del psicólogo como un profesional con destreza
y con competencias genéricas primado de formación académica relacionada con la
psicología clínica, en desmedro de otras orientaciones y especialidades.
Dada la cantidad de psicólogos que hay en la argentina y tomando en cuenta que la
población demanda cada día una mejor calidad, atención y tratamiento de sus
problemas.
Se diseñó una investigaciòn cuyo objetivo fue estudiar si el perfil de psicólogo
responde a los requerimientos de la sociedad, a nivel de usuarios del sistema en
cuatro diferentes áreas del quehacer profesional, analizando sí los graduados reúnen
las competencias que se supone deberían haber adquirido en sus estudios de grado
en función del plan de estudios de la carrera y de las incumbencias profesionales del
psicólogo según la ley que regula su ejercicio.
Las competencias profesionales:
Existen dos tipos básicos de saberes, un conocimiento de tipo declarativo que está
relacionado con el saber acerca de la realidad y de las cosas y otro tipo de
conocimiento procedimental, vinculado con el hacer y con el ejercicio de destrezas y
habilidades para resolver determinados problemas.
Se evalúan por un lado las destrezas técnicas y por otro, las condiciones personales
o aptitudinales necesarias para el ejercicio de la tarea.
Las competencias técnicas eran evaluadas específicamente en sucesivas entrevistas,
por el futuro jefe o un experto del área en cuestión, el resultado final era la toma de
decisión en base a todas estas consideraciones.
Las competencias profesionales están relacionadas con una tarea o actividad
determinada. Son consecuencias de la experiencia y constituyen saberes articulados
que una persona pone en marcha automáticamente. Están ligadas a las actividades
profesionales y a las misiones que forman parte de un determinado puesto de trabajo,
son mucho más difíciles de evaluar que las variables psicológicas clásicas.
Se las clasifica en tres tipos: las competencias observables y medibles o
competencias de índole objetiva, que son comentadas, las competencias percibidas y
atribuidas, de índole subjetiva y las competencias contrastables y certificables o de
índole institucional.
Otros autores entienden las competencias en términos de conocimiento tácito,el éxito
en la vida, es el resultado de la aplicación de habilidades analiticas, la resolucion de
situaciones concretas y una dosis de creatividad.
A medida que se avanza hacia la consideración de las competencias en su forma más
general en tanto habilidades requeridas para resolver aspects de cualquier tarea o
situación, se habla de competencias genéricas y estas tienden a confundirse con las
variables psicológicas básicas (inteligencia, personalidad, motivación). Cuando son
consideradas más específicamente, estas engarzadas con la experiencia y la pericia
para resolver una situación concreta, siendo fruto de aprendizaje particular.
Diferentes autores consideran las competencias como un patrón efectivo de
adaptación al ambiente, una persona es competente sí resolvió las grandes tareas
vitales durante su desarrollo evolutivo en una determinada cultura o sociedad, está
relacionada con un buen desempeño en una tarea específica del conocimiento.
Masten y Coatsworth consideran que el término competencia tiene un doble
significado: por un lado indica el buen desempeño alcanzado y por otro la capacidad
que tiene un individuo para actuar exitosamente en el futuro.
Los datos que se presentan en este trabajo son parte de un proyecto de investigación
más amplio que tiene como objetivo general analizar el ajuste entre competencias
profesionales del psicólogo y las necesidades de perfiles profesionales para la
atención de necesidades concretas de la comunidad.
El primer objetivo planteado fue por lo tanto relevar las competencias profesionales
requeridas por la comunidad en cuatro áreas diferentes del quehacer profesional del
psicólogo (salud, educación, justicia y trabajo).
El segundo objetivo fue examinar las fortalezas y debilidades de los estudiantes a
punto de graduarse y del psicólogo graduado.
El punto de vista abordado fue considerar la autopercepción de competencia de cada
uno de los actores considerados. En una segunda fase, se desarrollaron
instrumentos objetivos para evaluar la calidad académica de las instituciones que se
dedican a la formación de profesionales psicológicos.
la muestra estuvo integrada por dos grupos de participantes:psicólogos graduados
en diferentes universidades y para el are de salud jefes de trabajo, coordinadores.
Identidad e identidad profesional: Acercamiento conceptual e investigación
contemporánea.
La identidad como proceso de desarrollo, una revisión teorica y empirica del mismo, se
revisan las explicaciones tradicionales de la identidad como proceso de desarrollo, se
realiza un breve recorrido en las versiones explicativas de identidad, hasta las teorías
psicosociales: teoría de la identidad y teoría de la identidad social.
★ Identidad: Un acercamiento conceptual: La identidad supone su
multidimensionalidad, es un término que abarca aspectos psicológicos, sociales,
culturales y biológicos; se asume que la identidad es dinámica y progresiva, son
importantes las interacciones en las que se está inmerso el sujeto, ya que estas le
dan sentido a la identidad.
La identidad forma parte de las tareas del desarrollo que el ser humano debe
completar dentro de su itinerario evolutivo. La adecuada conformación de la
identidad, es la difusión, de manera que el sujeto dentro de la adolescencia, tiene la
tarea de hacerse de una identidad, de permanecer en la difusión. La relevancia de la
identidad no se encuentra únicamente en el sentido de individualidad, sino también
en la manera en que el sujeto se identifica y asume como parte del engranaje social;
la cual no tenia solo el sentido individual, sino también el social.
Levine considera que la formación de la identidad puede ser conceptualizada como
un proceso psicosocial en curso, de características del Self son internalizadas,
etiquetadas, caluadas y organizadas. al estar coordinadas con el despertar de una
conciencia individual, estos esquemas del yo, se constituyen como las identidades
que se despliegan y muestran a los otros, el importante rol que tienen los procesos
cognitivos en la configuración de la identidad al recuperar el concepto de esquema y
establece además un vínculo con las perspectivas psicosociales al mencionar un
despliegue de las identidades a partir de la interacción.
★ Identidad: de lo biológico a las teorías psicosociales: La identidad es uno de los
tópicos de investigación que mayor interés tiene para aquellos implicados en el
desarrollo del ser humano, pues la definición misma genera discusiones debido a las
diferencias de enfoque entre modelos y versiones explicativas del mismo. La
definición de identidad puede plantearse desde diferentes modelos psicológicos y
también desde modelos psicosociales, en los cuales pueden incluirse los modelos
sociológicos.
Estas versiones pueden ser de corte biologicista: la identidad constituida a partir de
la naturaleza biológica del cuerpo. Iñiguez y Martínez los genes, las neuronas y la
información genética está fuertemente relacionada con la personalidad y el carácter,
apoyado este proceso por el aprendizaje y las experiencias del individuo. Las
versiones internalistas, atribuyen el desarrollo de la identidad que regula y modula el
comportamiento: está relacionada con estructura interna del individuo y con la fuerza
de los impulsos interiores.
La identidad es definida como un conflicto continuo entre los elementos
estructurantes del interior y los mecanismos de defensa que los individuos
despliegan. Lo fundamental es que la considera como un proceso y no tanto como
un producto.
★ La teoría de la identidad Social (Tajfel): busca sentar las bases que explican algunos
comportamientos de carácter grupal como la categorización y el desarrollo de la
identidad personal y social. La categorización es el proceso en el cual una persona
se asume como parte de un grupo social.
★ La teoría de la identidad: fue planteada por primera vez por Stryker. Está
cercanamente vinculada a la visión interaccionista simbólica de que la sociedad
afecta el comportamiento social y tiene influencia en el self, el self puede ser
producto de la interacción social, en la cual una persona puede identificar roles a
partir del conocimiento que tiene de estos, el self tiene distintos componentes,
llamados identidad de roles. Las identidades de rol, son autoconcepciones ,
auto-referentes cognitivos o autodefiniciones que las personas se aplican a sí
mismas, como consecuencia de la estructura de posiciones de rol en una categoría
social particular.
Stets y Burke consideran tres elementos a discutir:
➔ En relación a las bases de la identidad: en una se refiere a categorías o
grupos (SIT) mientras en la otra se refiere a roles (it)
➔ en relación al concepto salience, entendido como la actividad de la identidad
en una situación determinada, cuya significados.
★ Identidad profesional en su contexto: el vínculo entre el desarrollo de la identidad
como parte de los procesos incorporados al itinerario del desarrollo del ser humano y
la carrera profesional, pasando por la orientación vocacional que es un paso
preparatorio, no es un vínculo nuevo.
La teoría de Super explica los componentes propios del vínculo entre el desarrollo
de carrera e identidad. El desarrollo de una carrera profesional posee dos etapas:
Exploratoria u de establecimiento.
La identidad profesional puede ser definida como aquel ámbito de la identidad
personal. Hay dos elementos que merecen mención en esta definición: por un lado,
el acercamiento a la teoría cognitivo social de Bandura y por otro lado, al vínculo que
establecen entre la identidad personal y la identidad profesional.
Las definiciones de identidad profesional se acercan en buena medida con el
componente de la auto-percepción de rol, pues no solo Briggs lo señala, Sweitzer la
define como la percepción del sujeto como un profesional y como un particular tipo
de profesional, Schein considera que la identidad profesional es relativamente
estable e integra los atributos, creencias, valores, motivos y experiencias que
ayudan a los individuos a sí mismos, en un rol profesional.
Etica para psicologos:
❏ Implicaciones eticas de las antropologías subyacentes a las teorias
psicologicas:
Sostiene Fleck que los “estilos de pensamiento” y la forma de interpretar la realidad
empírica que luego cobran cuerpo en las teorías científicas de diversa índole, tiene
una progenie social. Las distintas “escuelas”, “orientaciones” o “teorías” llamadas
científicas, se ponen de moda en una colectividad, como resultado de fuerzas
sociales. El conocimiento científico depende de dimensiones “para-científicas”, que
serían las que hacen que la ciencia no evoluciona linealmente sino por “paradigmas”
o lógicas epistemológicas diferentes, paralelas muchas veces e impermeables entre
sí
Este hecho, involucra a la psicología que como parte de las ciencias humanas no
queda inmune a este tipo de fenómenos.
❖ Ética y modelos de salud mental:
➔ Modelo “médico”: este estilo de pensamiento se insertaría dentro del
modelo naturalista clásico y se caracterizaría por definir como
enfermedad toda aquella circunstancia vital que esté compuesta por
los siguientes componentes: etiología, patogenesis, cambios
morfológicos, síntomas y métodos de cura.
➔ Modelo “mental”: Propio del ámbito psicológico todos consideran que
la consideran que la causalidad de las enfermedades psicológicas
son propias de lo “psíquico” y solo por consecuencia colateral, se
relacionan con lo orgánico. Tres sub-modelos:
➢ Enfermedad mental como dolor o sufrimiento vs. “normalidad”
como bienestar.
➢ Enfermedad mental como pérdida de la Razón vs.
“normalidad” como coherencia racional.
➢ Enfermedad mental como personalidad inhibida, reprimida o
incapaz de autorrealización vs. “normalidad” como
expresividad y autorrealización.
➔ Modelo social:
● Enfermedad mental como variación de la medida estadística
vs. “normalidad como lo mayoritario.
● Enfermedad mental como mala relación social vs.
“normalidad” como adaptación.
❏ Ética de la relación individual entre terapeuta y paciente:
La psicología clínica o individual y la psicología institucional y organizacional, sigue
el patrón clásico de relación individual entre un psicólogo y una persona luego de
que ambos entablan un acuerdo basado en el libre consentimiento. Tiene una
evolución más reciente y es la que requiere la pericia del psicólogo como facilitador
en el desarrollo de las personas que conviven en las instituciones o grupos; o como
asesor para la potenciación de las cualidades individuales en los equipos de
convivencia o de trabajo.
Un criterio diacrónico, los problemas éticos según el momento del proceso de la
terapia en el que estos problemas se den. Las dificultades que surgen en relación
con determinados tipos de pacientes; y en dificultades que surgen en relación con
determinados tipos de pacientes; y en los problemas que generan las diferentes
técnicas terapéuticas.
● El proceso de relación individual entre terapeuta y paciente:
❖ Ética del inicio de la relación psicológica: Una mala conducta ética,
llevan a algunos profesionales a considerar que toda persona que les
consulta lo hace porque realmente quiere recibir el tratamiento que
ellos están en condiciones de ofrecer.
❖ El consentimiento válido: la “primera entrevista” abordado distintas
corrientes como un asunto meramente técnico, pero es también un
asunto ético, abordar las primeras entrevistas teniendo como uno de
los objetivos fundamentales, proporcionar a la persona suficiente y
adecuada información para que esta pueda consentir sobre los pasos
consiguientes que desee dar en el proceso terapéutico, el profesional
tendrá que hacer el ejercicio clínico de discernir si “este” individuo
concreto que sufre en “este” momento los síntomas de una
determinado cuadro patológico es “actualmente” incompetente.
❖ Juicio Diagnóstico y poder terapéutico: Otro problema etica
importante que está en conexión con el periodo inicial de relación
entre psicólogo y persona consultante es todo lo que tiene que ver
con el “diagnóstico” psicológico y el uso que de él se haga. El “poder”
psicologico o psiquiatrico se ejerce sobre los individuos o sobre la
sociedad a través del diagnóstico, el diagnóstico tiene una importante
implicación ética, ya sea para beneficio o para manipulación,
desacreditación y castigo de los miembros de la sociedad.
❖ Ética del transcurso de la relación psicológica: una vez que el
psicólogo hace una primera apreciación de la realidad del paciente
decide si quiere o no ayudar a la persona consultante. No es posible
continuar el proceso terapéutico si no piensa que esa persona
concreta necesita algún tipo de ayuda. El psicoterapeuta proyecta
metas y objetivos a lograr con el paciente.
➢ Objetivos terapéuticos e implicación ética: hay tres grandes
modelos de metas y objetivos psicoterapéuticos: promoción de
la autonomía, promoción de la armonía, promoción de la
perfección de la naturaleza humana.
1. El primero: aquellos psicólogos que consideran que el
único objetivo éticamente justificable de una
psicoterapia es favorecer la autonomía del ser humano
en tanto individuo.
2. El segundo: gran grupo de psicólogos se reúne en
torno a quienes buscan como objetivo principal de la
terapia el ayudar a que la persona se ajuste a los
valores del medio ambiente y esté en armonía con
ellos de forma que su convivencia sea satisfactoria,
tanto para sí mismo como para la sociedad.
3. Tercero: modelo teórico, es el que pretende con la
psicoterapia que el paciente no se acomode a las
conductas o intereses de una determinada sociedad
sino que conduzca su vida de acuerdo con valores que
se consideran verdaderos en sí mismo, no solo para un
grupo determinado de personas.
➢ Derecho a la intimidad y confidencialidad de los datos: La enfermedad
mental es un elemento estigmatizante de gran fuerza en nuestra
sociedad. El derecho a la confidencialidad se refiere al uso de la
información que concierne a una persona determinada y que es unica
e inseparable de ella.
A. Revelación de datos a terceras personas con consentimiento
del sujeto.
B. Revelación de datos de niños o incompetentes.
C. Acceso del sujeto a sus propios datos.
➢ Manipulación de la dependencia y de la contratransferencia: Los
términos “transferencia” y “contratransferencia” tienen un sello
psicoanalítico claro y sería deseable no usarlos ya que algunas
escuelas de psicología niegan que se de ese fenómeno tal como lo
define el psicoanálisis.
El tema del soborno sexual entre los psicoterapeutas y las personas,
no es un asunto excepcional en la práctica psicológica o psiquiátrica.
➢ Neutralidad ante los valores éticos del paciente: La profunda
responsabilidad tica que tiene el psicólogo o psiquiatra cuando en la
relación con su paciente, este aborda temas de fuerte contenido ético.
El Psicólogo tiene que respetar a quien tiene delante y lo requiere
como profesional. Hay situaciones en que puede constituir un deber
moral romper la relación terapéutica y la neutralidad, para plantearle
abierta y sinceramente al paciente, el repudio que merecen
determinadas acciones suyas que van contra la Declaración Universal
de los Derechos del hombre.
➢ El psicólogo que se desequilibra repentinamente: Agotamiento
psíquico, depresión, manía, psicosis de todos los tipos, son algunos
de los imprevistos que pueden aparecer en los psicoterapeutas en no
menor incidencia que la que se da en la población general.
❖ Ética de la terminación de la relación terapéutica: buen funcionamiento social,
sentido íntimo de bienestar e integración de valores y proyectos personales. Ya
hemos visto cómo el psicólogo puede manejar la dependencia de muy sutiles
maneras, en ocasiones puede experimentar la necesidad de que el paciente
continúa en la relación de ayuda mucho más de lo que le corresponde porque
necesita sentirse imprescindible como psicólogo.
A. Casos y textos para la discusión:
1. Diagnóstico de cuál es el fin del tratamiento.
2. Fin de terapia y efectividad cuestionable.
3. Derivación ante posibilidad de perjudicar al paciente.
B. Selección de códigos de éticas profesional.
1) Colegio de Psicólogos/as de España
2) Psicólogos de EUA.
❖ Las personas involucradas:
01. Ética en la relación con el enfermo mental crónico: Diversos tipos de
implicaciones éticas se plantean respecto al enfermo psiquiátrico de tipo
severo. Podemos agruparlos en tres grandes títulos de la siguiente manera:
I. Asistencia personalizada y digna: a personalización asistencial como
actitud ética implica las siguientes características:
❏ Accesibilidad que la persona pueda tener fácil acceso a los
servicios y al personal terapéutico.
❏ relación que haya adecuada comunicación y empatía entre el
paciente y el equipo terapéutico.
❏ Comunicación que el diálogo sea no solo entre el paciente y
los miembros de su familia con el equipo terapéutico.
❏ Individualidad que las necesidades específicas del paciente
individual y no los criterios generales.
❏ Conjunción que haya coincidencia y comprehensividad de
todos los elementos que componen un tratamiento integral en
lugar de atomicidad y competencia de acciones
❏ Flexibilidad que ninguna planificación
preestablecida-teóricamente-cobre prioridad sobre la
evaluación individual de cada sujeto y la manera como va
alcanzando los objetivos terapéuticos.
❏ Continuidad que la asistencia sea permanente y continuada en
el tiempo.
Incumbencias de los títulos de psicólogo y licenciado en psicología:
A. Estudiar y explorar el hecho psicológico en las distintas etapas evolutivas del sujeto,
abarcando los aspectos normales y anormales.
B. Realizar acciones de orientación y asesoramiento psicológico tendientes a la
promoción de la salud y la prevención de sus alteraciones.
C. Realizar tareas de diagnóstico, pronóstico y seguimiento psicológicos.
D. Efectuar tratamientos psicoterapéuticos de acuerdo con diferentes modelos teóricos,
específicamente psicológicos.
E. Realizar tareas de rehabilitación psicológicas.
F. Construir y desarrollar métodos, técnicas e instrumentos psicológicos.
G. Asesorar, desde la perspectiva psicológica, en la elaboración de normas jurídicas
relacionadas con las distintas áreas y campos de la psicología.
H. Realizar orientación vocacional y ocupacional.
I. Estudiar, orientar y esclarecer los conflictos interpersonales e intergrupales en el
contexto de la estructura y dinámica de las instituciones.
J. Participar desde la perspectiva psicológica en la planificacion ejecucion y evaluacion
de planes y programas de salud y acción social.
K. Diagnosticar, asistir, orientar y asesorar en todo lo concerniente a los aspectos
psicológicos del quehacer educacional, la estructura y la dinámica de las
instituciones educativas y el medio social en que este se desarrolla.
L. Detectar causas psicológicas de accidentes de trabajo, asesorar y realizar
actividades tendientes a la prevención de los mismos.
Crisis, procesos sociales, sujeto y grupo (Ana Quiroga):
Identidad y sujeto situado: Situarse o situarnos sería entonces una toma de conciencia del
acontecer histórico social, escenario de nuestra experiencia y con el que se entrelaza e
implica nuestro acontecer y nuestro destino personal y comunitario. Ese entrelazamiento se
da en un movimiento dialéctico de recíproca determinación.
Interjuego de su dimensión social y sus aspectos subjetivos se despliega la problemática de
la identidad.
Sujeto y situación: Es asumirse como sujeto del hacer del conocer del transformar. Sujeto
que indaga en ese universo de experiencia, investiga la leyes que lo rigen y trata de
descifrar los sentidos que lo recorren. Sujeto que interpreta ese universo contextual y opera
sobre el. ese sujeto se asume asi como protagonista de la historia. Desde la conciencia de
su esencia social y de su temporalidad no se pierde a sí mismo no se aliena en un presente
fragmentado sin pasado ni proyecto.
Identidad: Investigar la temática de la identidad requiere interrogarse acerca de quiénes
somos, qué significamos para otros, así como preguntarnos por nuestras relaciones e
identificaciones.
La historia social es el entramado en el que se da la construcción y sostén de la identidad.
su condición de autenticidad en la inscripción activa en ese proceso histórico, en la
apropiación de su complejidad, con una modalidad que implique conciencia y protagonismo.
El orden social en el fin del siglo. Hipótesis y discurso: las vicisitudes de la configuración del
sujeto humano y su identidad como sujeto del hacer y el conocimiento se han desarrollado
históricamente en el seno de distintas formas sociales, signadas en su mayoría por
contradicciones de clase, en el antagonismo dominador/dominado.
También de sujeto situado. Hace a este emergente y a esa emergencia, la necesidad de
situarse ante la existencia y efectos de profundos cambios en nuestra cotidianidad.
Sujeto y situación: Es asumirse como sujeto del hacer, del conocer, del transformar. Sujeto
que indaga en ese universo de sentidos que lo recorren. Sujeto que interpreta ese universo
contextual y opera sobre el. Ese sujeto se asume asi como protagonista de la historia.
Identidad: Investigar la temática de la identidad requiere interrogarse acerca de quiénes
somos, qué significamos para otros, así como preguntarnos por nuestras relaciones e
identificaciones.