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Sobre Aristóteles

El documento habla sobre el Libro VI de la Ética de Aristóteles. Explica las cinco virtudes intelectuales según Aristóteles: la ciencia, la técnica, la prudencia, el entendimiento y la sabiduría. También analiza las relaciones entre estas virtudes y conceptos como la razón, el alma y la deliberación.
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Sobre Aristóteles

El documento habla sobre el Libro VI de la Ética de Aristóteles. Explica las cinco virtudes intelectuales según Aristóteles: la ciencia, la técnica, la prudencia, el entendimiento y la sabiduría. También analiza las relaciones entre estas virtudes y conceptos como la razón, el alma y la deliberación.
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EXPOSICIÓN ÉTICA VI ARISTÓTELES.

Voy a hacer una pequeña presentación de este libro VI de la Ética de Nicómaco


escrita por Aristóteles.

El Libro VI contiene mucha información importante acerca de la ética aristotélica y


profundiza en varios conceptos clave, pero como la presentación tiene que ser de
10 minutos he intentado hacer un resumen destacando lo que me ha parecido más
relevante.

En los libros anteriores Aristóteles ha hablado de las virtudes éticas. En este libro VI,
Aristóteles hablará sobre las virtudes dianoéticas o intelectuales, analizándolas y
viendo las relaciones que mantienen entre ellas.

Empieza hablando de la recta razón. Es aquella capaz de ver cuáles son sus
capacidades y sus límites. ¿Dónde encontramos está razón? En las virtudes del
alma.

Diferencia que hay 2 partes del alma, una la racional y la otra la irracional. La
racional se divide a su vez en científica y en calculadora. Que son dos formas de
ejercicio de la razón. La científica se encargará de las cosas que no pueden ser de
otra manera, mientras que la calculadora de las contingentes. La deliberación se
encargará de averiguar cuál es la mejor disposición para actuar

En el del alma, también hay 3 elementos que rigen la verdad y la acción. Estos son:
la sensación, el intelecto y el deseo. La sensación dirá Aristoteles que no es
principio de acción, puesto que es una facultad que más bien se encarga de recibir.
Tenemos que saber que el principio de la acción es la elección y la elección no se
puede dar sin la deliberación que es una de las funciones de la razón práctica. El
deseo es algo que nos viene, y la manera de guiarlo es con el intelecto. Con la
unión de los dos tenemos la guía de nuestras acciones.

Enumera ahora las 5 virtudes intelectuales. Estas son: ciencia, técnica, prudencia,
entendimiento y sabiduría.

La Ciencia se ocupa de las cosas necesarias y eternas, es decir, de las que no


pueden ser de otra manera. Con ella nos alejamos por tanto de la opinión y la
subjetividad y nos centramos en un conocimiento objetivo. Y se basa en una cierta
convicción de unos principios.

Pasamos a hablar de la Técnica. La define como una “disposición acompañada de


razón verdadera relativa a la fabricación”. La técnica es un tipo de producción que
depende del agente que la produce y no del objeto. Se diferencia de la Ciencia
porque no se ocupa de cosas que se originen por necesidad, sino de cosas que
pueden ser de otra manera, ya que depende de la producción humana.

Ahora pasa a hablar de la Prudencia, que como veremos, es de las virtudes más
importantes. Un hombre prudente es aquel que es capaz de deliberar sobre lo que
es bueno para sí, razonando con vistas a un fin bueno. También tiene que ser capaz
de considerar qué es lo bueno para la gente en general, y por esto se relaciona
fuertemente con la Política. Los jóvenes no pueden ser prudentes porque la
Prudencia se da con la experiencia y la experiencia con el tiempo.
La Prudencia no puede ser una ciencia porque aquello a lo que se dedica la
prudencia es susceptible de ser de otra manera, no son cosas fijas y necesarias.
Tampoco puede ser una técnica porque la prudencia realiza una acción, y realizar es
muy diferente a fabricar que es lo propio de la técnica.
La Prudencia entonces será la encargada de guiar al hombre por el recto camino
hacia el bien.

Vamos con el Entendimiento. Cuando estábamos hablando de la Ciencia habíamos


dicho que se basaba en unos principios presupuestos. Estos principios son el objeto
de estudio del Entendimiento. El entendimiento no será técnica ni prudencia porque
estas dos ya habíamos dicho que se ocupan de cosas que pueden ser de otra
manera, y los primeros principios no pueden ser así. Pero tampoco puede ser
Ciencia porque esta es susceptible de demostración, mientras que los primeros
principios no.

Y solo nos queda una, la Sabiduría. La Sabiduría se relaciona con lo más perfecto,
siendo lo más perfecto de todos los conocimientos científicos. También va más allá
del entendimiento, ya que el sabio ha de alcanzar la verdad sobre los primeros
principios. La Sabiduría sería así una especie de combinación entre Entendimiento y
conocimiento científico. También está por encima de la Prudencia, porque esta
puede variar, cada grupo de gente entenderá por prudente aquello que les atañe.
Además también puede aplicarse a los animales. La Sabiduría será en cambio de la
misma manera para todos y solo pertenece a los hombres.

Vuelve ahora a la relación entre la Prudencia y la Política, diciendo que la prudencia


no sólo nos sirve para buscar lo mejor para nosotros, sino que también puede servir
para gobernar la República.
Nos habla a continuación sobre qué es la buena deliberación. El haber deliberado
bien es propio de los hombres prudentes.

Habla también de la utilidad de estas virtudes. Destaca que la Sabiduría produce


felicidad por el simple hecho de poseerla y ejecutarla. Pero que sin la Prudencia no
es posible llegar a ella.
En el siguiente punto dice que hay dos tipos de virtudes, la natural y la virtud en
sentido propio. Las primeras se dan por naturaleza pero no nos ayudan a alcanzar
nada, las importantes para conseguir el fin último son las segundas. Diremos que la
virtud propia no se da sin la Prudencia.

Acaba concluyendo que la Prudencia no tiene autoridad sobre la Sabiduría al igual


que la Medicina no la tiene sobre la salud, porque no se sirve de ella, sino que
procura el medio para que se produzcan.

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