INTEGRANTES
Alva Mostacero Viviana Janeth
Heredia García, Eli Fernando
Iparraguirre Ramos Elido
Valdivia Argomedo, Marco Antonio
Varas Coba, Edwin Alan
Vidal Melgarejo, Melissa Maribel
DOCENTE: Dra. JULIANA YESENIA MARTELL ORTIZ
CURSO: DERECHOS REALES
CICLO: IV
TRUJILLO - 2022
I. DEFINICIÓN
Avendaño Valdez (2015, p. 282) acertadamente dice que “la propiedad puede ser
estudiada desde variados puntos de vista: económico, social, sociológico, histórico,
político y también jurídico”.
González Linares (2012), “es el derecho real por antonomasia que tiene por objeto
los bienes de contenido económico y de proyección social, y que confiere al titular los
poderes materiales de usar, gozar, los jurídicos de disponer y reivindicar el bien, sin
más limitaciones que las establecidas por la Constitución y las leyes” (p. 332).
Dice Vieira (pp. 664-665) que la propiedad puede ser definida de la siguiente manera:
- Teoría del señorío, aspecto de disponibilidad de la cosa por el propietario.
- Teoría de la personalidad, relación de pertenencia entre un sujeto y una cosa.
- Teoría de la pertenencia, la propiedad consiste en una relación de pertenencia
entre una persona y una cosa.
Para Gama (p. 204), es la situación jurídica subjetiva compuesta por una serie de
poderes, facultades, cargas, deberes y obligaciones que componen una relación
jurídica compleja, caracterizada por la perpetuidad y exclusividad.
Morales Hervias (2012, p. 93), la defi nición de propiedad es compleja, “se refi ere a
la descripción de conductas permitidas al propietario, las que no puede realizar y las
que debe realizar”
II. CARACTERÍSTICAS
1. Derecho Real:
La propiedad es un derecho real típico, el primero de todos, aunque cronológicamente,
como hemos indicado, surgió primero la posesión. La propiedad se vincula con la
posesión como factum. La posesión es el contenido económico de la propiedad
(Ramírez Cruz, 2004, p. 88), es lo que permite el pleno ejercicio de sus facultades.
2. Exclusiva
Se conoce como EXCLUYENTE, según ulpiniano un bien solo puede pertenecer
exclusiva y simultáneamente a una sola persona. Los terceros no pueden ejercer
dominio, la propiedad exclusiva no puede ser en dos personas, una cosa en su
totalidad no puede pertenecer a dos dueños,
Cuando es de varias personas a cada cual una parte alícuota, dado que no pueden
identificar de forma material su derecho sobre el objeto, todo no puede pertenecer a
uno. Según Valdez.
Dos personas no pueden tener cada una en el todo el dominio de una cosa; más
pueden ser propietarios en común de la misma cosa, por la parte que cada una pueda
tener.
El bien corresponde al domine, SALVO el caso de la copropiedad, aunque, como dice
Chaves de Farias y Rosenvald (2009, p. 193), por el estado de indivisión del bien cada
uno de los propietarios detiene una fracción ideal del todo.
Peñailillo Arévalo (2014) La comunidad indivisa no constituye la excepción a esta
característica el derecho de propiedad de la cosa en su totalidad y, entre ellas, la parte
que pertenece a cada uno proindiviso. (p. 129, nota 149) quien tiene el dominio de una
cosa no puede tener otro derecho real sobre la misma, el poder que tiene el dueño de
impedir que terceros usen, disfruten o dispongan de su bien, a su titular no ser
mortificado por nadie, de allí que se diga que son excluyentes,
La propiedad de un bien es de una sola persona, no puede pertenecer a más de una;
en todo caso, cuando es de varias, le corresponde a cada cual una parte alícuota, dado
que no pueden identificar de forma material su derecho sobre el objeto, todo no puede
pertenecer a uno.
Son tres las excepciones al carácter de exclusivo:
• El derecho de uso inocuo: Provecho de una cosa ajena sin afectarla.
• El derecho de acceso forzoso (o coactivo): es el derecho de paso transitorio a una
propiedad ajena.
• El principio de un mal menor: se puede aprovechar de una cosa ajena para salvar un
bien de mayor valor que el daño que pueda causar un peligro inminente.
3. ABSOLUTA
Algunos la llaman ilimitada, indeterminada o soberana. Esta característica debe ser
entendida no en el sentido literal de la palabra absoluto, sino como aquello que permite:
a) Un señorío pleno sobre el bien
El titular goza de “todos” los atributos sobre el bien, usar, disfrutar, disponer y
reivindicar, lo que hace de la propiedad un derecho pleno, a diferencia de los derechos
reales desmembrados, en los que se ejerce solo un señorío parcial sobre la cosa.
La propiedad otorga al titular el mayor número posible de facultades y es el único
derecho real que atribuye al titular todas las facultades sobre el bien. Ningún otro
derecho real es igual a este, el resto son limitados o relativos en cuanto a las facultades
que confiere.
Todos los demás derechos reales, como diría Avendaño Valdez (2015, p. 283), son en
realidad parte del derecho de propiedad y confieren solamente algunos atributos.
La propiedad concede la plenitud de facultades sobre la cosa; la posesión solo es el
ejercicio de algunos poderes y las desmembraciones del dominio, tienen solo algunos
atributos de la propiedad, mientras que las servidumbres son meros actos del predio
ajeno, como refiere el mismo autor (1997, p. 95).
El carácter absoluto está en relación a que se trata del derecho real de contenido más
amplio y completo, es el derecho real mayor. En caso (hipotético) de que se suprimiese
la propiedad, el usufructo pasaría a ser el derecho real de contenido más amplio. Es
más, cuando se somete un bien a usufructo, se dice que la propiedad se transforma en
un derecho vacuo, vacío, de allí que se le denomine nudo propietario, propietario
desnudo, a quien cede un bien en usufructo; también, a causa de ello, se le llama al
usufructo dominio imperfecto o desmembrado. Sin embargo, el carácter absoluto no
hace de la propiedad un derecho irrestricto.
b) Lo absoluto determina su carácter erga omnes (oponible a terceros) y el ius
persequendi (perseguir el bien dónde y con quién esté).
Es un derecho oponible a terceros. Todos deben respetar la propiedad,
correspondiéndole al propietario accionar la defensa de sus intereses. Contiene un
aspecto personal, de relación del sujeto con el objeto, lo cual permite ejercer el ius
prohibiendi, limitando que terceros ejerzan sobre la cosa actos no deseados por el
titular. Sin embargo, también se argumenta que la propiedad es un derecho relativo, así
como el resto de derechos. La propiedad puede limitarse (contenido negativo), por
ejemplo, a través del
Interés social:
Frente a esto, hay quienes sostienen que se trata de un derecho limitado o restringido,
subordinado siempre al interés social (art. 923).
Abuso del derecho: El derecho de propiedad debe ser usado midiendo el derecho de
los demás, lo que se conoce como el principio de normalidad del ejercicio de los
derechos, se descarta el carácter arbitrario y autoritario de la propiedad (art. 924).
Gutiérrez (2007, p. 142) nos dice que la propiedad, como cualquier otro derecho, no
puede ser absoluta, estando sujeta a innumerables limitaciones desde su nacimiento y
en su ejercicio.
4. INVIOLABLE
El derecho de propiedad es inviolable (art. 70 Constitución). Ergo, no puede ser
quebrantada, vulnerada o infringida en sus aspectos de uso, goce y disposición. Su
inviolabilidad es para todos, sea el Estado, terceros o acreedores, ya que esto
configuraría una anulación o alteración del derecho de propiedad constituyéndose así
en una garantía de indemnidad.
La norma constitucional sobre la inviolabilidad de la propiedad coordina con la que
exige indemnización en caso de expropiación, cuando un derecho patrimonial cede por
razón del interés público o general frente al Estado o se sufre daño por la actividad del
Estado o de los particulares, el daño debe ser indemnizado.
5. INTERES SOCIAL. Está sustentada en la teoría social (Santo Tomas, San Agustin).
La propiedad es entendida al servicio de la sociedad, un munus publicus, una forma de
hipoteca social, como lo entendió la doctrina social Gaedum et Spes. Más que un
derecho individual, es una obligación social; de allí que se diga, de forma práctica, que
la propiedad es un derecho, pero también es un deber. La función social de la
propiedad es el “condicionamiento finalístico, cuya teleología es dada por el orden
económico y social, y por la tutela del medio ambiente y el patrimonio histórico y
artístico”.
6. PERPETUA. – Semel dominus, semper dominus (una vez dueño, siempre dueño).
A diferencia de la vida del hombre, la propiedad no es temporal. Su duración es
ilimitada, se goza per saecula saeculorum (por los siglos de siglos). Muerto el dominus,
la propiedad se transfiere vía sucesoria a los herederos, principio de saisine (art. 660),
la herencia perpetúa la propiedad. La vigencia de la propiedad depende de la
existencia del bien, no de la vida del dominus.
La perpetuidad como indica Gatti tiene 2 connotaciones:
Ilimitación en el tiempo: No hay un límite temporal y subsiste en el tiempo en tanto no
se extinga la cosa.
Inextinguibilidad por el no uso: Esto es característico de los derechos reales de la
cosa propia, a diferencia de los derechos reales de la cosa ajena la cual se extingue
por el no uso. Esta característica tiene una excepción la cual es la usucapión la cual
significa la pérdida del dominio en el transcurso del tiempo cuando este es poseído por
un tercero.
Bien dice Maisch (1984, p. 46) que, conjugado con la perpetuidad de la propiedad, se
encuentra el plazo de prescripción más extenso, el decenal, como forma originaria de
adquirirla.
La acción reivindicatoria es imprescriptible justamente por el carácter perpetuo de la
propiedad. En caso el bien se adquiera por usucapión, transmisión de propiedad–, el
propietario originario, al ser el anterior y no actual, carece de la acción de
reivindicación.
El Código de Vélez establecía en su artículo 2510 que: “El dominio es perpetuo, y
subsiste independiente del ejercicio que se pueda hacer de él. El propietario no deja de
serlo, aunque no ejerza ningún acto de propiedad, aunque esté en la imposibilidad de
hacerlo, y aunque un tercero los ejerza con su voluntad o contra ella, a no ser que deje
poseer la cosa por otro, durante el tiempo requerido para que este pueda adquirir la
propiedad por la prescripción”.
7. ABSTRACCIÓN
En razón de que el poder del titular es independiente de las facultades que integran su
contenido, puede extraerse una facultad sin que la propiedad se desnaturalice
(Peñailillo Arévalo, 2014, p. 133).
8. ELASTICIDAD
La propiedad confiere el atributo de elasticidad dentro de un contenido que se expande
entre el mínimo y el máximo (Chaves de Farias y Rosenvald, 2009, p. 172).
Elástica, a partir de su vocación de plenitud, la propiedad tiene el poder de contraerse y
expandirse, al concurrir con otros derechos reales de inferior jerarquía (Peñailillo
Arévalo, 2014, pp. 133-134) sin que ello afecte la calidad de propietario.
Los hermanos Serrano (2005, p. 86) suponen la posibilidad de variar el contenido del
derecho y su posterior recuperación volviendo al contenido original. La propiedad
puede ensancharse o reducirse al mínimo sin que llegue a destruirse totalmente (Arce y
Cervantes, 2012, p. 51).
El derecho real pleno goza de la prerrogativa de expansión máxima sobre la cosa, el
límite que el derecho puede tener sobre la cosa es el físico (Penteado, 2008, p. 187).
Vieira (2008, p. 668) aclara que la elasticidad no es una característica exclusiva de la
propiedad, existe igualmente en otros derechos reales menores.
La propiedad puede expandirse y luego reducirse, regresando a su estado originario.