Universidad Fermín Toro
Vice Rectorado Académico
Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas
Escuela de Derecho
DECLARACIÓN SUCESORAL
Alumna:
Sánchez Sofía CI: 19.636.628
Sección: N-615
Cátedra: Derecho Sucesoral
Prof.: Jesús Carrasquero
Barquisimeto, Noviembre de 2013
Introducción
La presente investigación tiene por objeto abordar el tema del Derecho
Fiscal Aplicable a las sucesiones, establecido en la Ley de Impuestos Sobre
Sucesiones, Donaciones y Demás Ramos Conexos. Aquí se presenta el
impuesto sobre sucesiones que aquel impuesto que grava las transmisiones
gratuitas por causa de muerte, la base imponible, las exoneraciones que
puede dictar el Ejecutivo Nacional, las reducciones y las exclusiones que
están consagrada en la ley.
Además se presentan los requisitos exigidos por el ente encargado de
recolectar los tributos en Venezuela, el Servicio Nacional Integrado de
Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT) y los pasos que se debe
seguir ante dicho ente en caso de encontrarse ante una Declaración
Sucesoral.
IMPUESTO SOBRE SUCESIONES
El Impuesto sobre Sucesiones es un impuesto de naturaleza directa y
subjetiva, que grava transmisiones gratuitas de derechos por causa de
muerte, que ineludiblemente causaran un incremento patrimonial a los
beneficiarios de las herencias y legados, encontrándose regulado en nuestra
legislación en la Ley de Impuestos sobre Sucesiones, Donaciones, y demás
Ramos Conexos, publicada en Gaceta Oficial de la República de Venezuela
Nº 5.391 Extraordinario del 22 de octubre de 1999.
Así pues, el Estado Venezolano, mediante este impuesto, capta
ingresos imponiendo esta obligación tributaria a los herederos, testados o
intestados, de una persona, respecto al patrimonio que el causante les deja,
a partir de la apertura de la sucesión.
Sujetos y Bienes Gravados
Tal como se desprende de lo descrito anteriormente, los
sujetos obligados a este impuesto son los beneficiarios de herencias y
legados que comprendan bienes muebles o inmuebles, derechos o acciones
situados en el territorio nacional. De acuerdo al Art. 3 de la Ley de Impuestos
sobre Sucesiones, Donaciones, y demás Ramos Conexos, se consideran
situados en el territorio nacional:
1. Las acciones, obligaciones y títulos valores emitidos en Venezuela y
los emitidos en el exterior por sociedades constituidas o domiciliadas
en el país.
2. Las acciones, obligaciones y giros títulos valores emitidos fuera de
Venezuela por sociedades extranjeras cuando sean poseídos por
personas domiciliadas en el país.
3. Los derechos o acciones que recaigan sobre bienes ubicados en
Venezuela.
4. Los derechos personales o de obligación cuya fuente jurídica se
hubieren realizado en Venezuela.
Del Monto y Causación de Impuesto
El impuesto sobre herencias y legados se causa donde estén situados
los bienes gravados y en el momento de la apertura de la sucesión, si los
bienes se encontraren ubicados en jurisdicciones distintas el lugar se
determinará por el asiento principal de los intereses del causante, o en su
defecto, por la ubicación de cualquiera de ellos, por las personas físicas, ya
que las obtenidas por las persona jurídicas están sometidas al Impuesto de
Sociedades.
Cabe señalar que en caso de que la sucesión se dé por causa de
declaración de ausencia o presunción de muerte por accidente, el impuesto
sucesoral, se causará en el momento de acordarse la posesión provisional
de dichos bienes a las personas llamadas a sucederle, conforme al Código
Civil; y que si el ausente o presunto muerto recobrase sus bienes en los
términos establecidos, el Fisco reintegrará a quienes correspondan las
sumas que hubiere percibido concepto de este impuesto.
Base Imponible
El patrimonio neto dejado por el causante se determinará restando de la
universalidad de los bienes que forman el activo, la totalidad de las cargas
que forman el pasivo, teniendo en cuenta todas y cada una de las reglas y
limitaciones que establece la Ley de Impuestos sobre Sucesiones,
Donaciones, y demás Ramos Conexos, para cada caso, sin incluir se
incluirán los bienes exentos, ni los desgravados.
De acuerdo a la precitada Ley, forman parte de activo:
1. Todos los bienes, derechos y acciones que para el momento de la
apertura de la sucesión se encuentren a nombre del causante, en
virtud del título expedido conforme a la ley.
2. Los inmuebles que para el momento de la apertura de la sucesión
aparecieran enajenados por el causante por documentos no
protocolizados en la correspondiente oficina de registro público
conforme a la ley, con excepción de las enajenaciones constantes en
documentos auténticos, cuyo otorgamiento haya tenido lugar por lo
menos dos (2) años antes de la muerte del causante.
3. Los bienes enajenados a título oneroso por el causante en el año
anterior a su fallecimiento, en favor de quienes estén llamados por la
ley a sucederle; de quienes aparezcan instituidos como sus herederos
o legatarios; de las personas que se presumen interpuestas de
aquéllas, conforme al código civil; o de personas morales que
pertenezcan a unos u otros. Salvo los casos en que se justifique
plenamente haberse destinado el precio proveniente de las
enajenaciones de dichos bienes al pago de obligaciones y gastos
necesarios para el causante; a la adquisición, a nombre de éste, de
otros bienes que reemplacen los enajenados; o que dicho precio se
encuentre invertido en depósitos bancarios o en créditos a favor del
causante.
4. Los bienes adquiridos a título oneroso en usufructo por el causante y
en nuda propiedad por las personas contempladas en el ordinal
anterior, siempre que la operación se hubiere realizado en los tres (3)
años anteriores a su fallecimiento.
5. Los bienes enajenados a título oneroso por el causante en nuda
propiedad y con reserva de usufructo a estas mismas personas,
dentro de los cinco (5) años anteriores a su fallecimiento.
6. Cualesquiera otros bienes que hubiesen salido del patrimonio del
causante mediante actos encaminados a defraudar los derechos del
fisco, siempre que ello aparezca de circunstancias claras, precisas,
concordantes y suficientemente fundadas.
Por su parte, constituyen el pasivo de la herencia:
1. Las deudas que existan a cargo del causante para el momento de la
apertura de la sucesión.
2. Los gastos de traslado del cadáver al lugar de inhumación y de los de
embalsamamiento, exequias y entierro.
3. Los gastos de apertura de testamento, los de inventario, avalúo y
declaración de la herencia.
4. L os honorarios que deban pagarse a los abogados, economistas,
contadores públicos o tasadores, con motivo de las operaciones
propias al a sucesión.
A efectos de lo estipulado en la Ley de Impuesto sobre Sucesiones,
Donaciones, y demás Ramos Conexos, no se consideran parte del pasivo las
siguientes deudas:
1. Las prescritas para la fecha de la muerte del causante, aun cuando
fuere renunciada la prescripción.
2. Las declaradas y reconocidas en el testamento o las que consten en
documentos privados suscritos por el causante, cuando no existan
otros elementos que las comprueben.
3. Las causadas o que deban ejecutarse fuera del país. Sin embargo, se
deducirán aquellas ocasionadas u originadas con motivo de
inversiones o actividades realizadas en Venezuela, salvo que estén
garantizadas con prendas o hipotecas sobre bienes ubicados en el
exterior.
4. Las que resulten de créditos hipotecarios o quirografarios constituídos
por el causante, en el año anterior a la fecha de fallecimiento, a favor
de quienes estén llamados por la ley a sucederle; de quienes
aparezcan instituidos como sus herederos o legatarios; de las
personas que se presumen interpuestas de aquellas conforme al
código civil, o de personas jurídicas de las cuales el causante y las
personas naturales antes mencionadas sean socios o accionistas
mayoritarios, individual o conjuntamente, a menos que se justifique
plenamente haberse destinado su producto al pago de obligaciones y
gastos necesarios para el causante, a la adquisición a nombre de éste
de otros bienes representados en el activo o que dicho producto se
encuentre invertido en depósitos bancarios o en otros créditos ciertos
a favor del causante.
5. Los créditos hipotecarios o quirografarios con garantías en la vivienda
que haya servido de asiento permanente al hogar del causante y se
transmita con estos fines a los ascendientes, descendientes, cónyuge
y padres e hijos por adopción. La vivienda que haya servido de asiento
permanente al hogar del causante y se transmita con estos fines a los
ascendientes, descendientes, cónyuge y padres e hijos por adopción.
Por otra parte, en cuanto a los activos debe acotarse que el valor de
estos será el que tengan los bienes y derechos que lo forman para el
momento en que haya fallecido el causante. Cuando el valor declarado fuere
inferior al valor de mercado de esos bienes y derechos, el contribuyente
deberá justificar razonadamente los motivos en que basa su estimación. De
igual modo, también se debe acotar que, en los casos de herencia aceptada
a beneficio de inventario, el valor de los bienes y deudas o cargas de la
herencia será el que aparezca en el inventario judicial, sin perjuicio de las
modificaciones que surjan como consecuencia de una posterior verificación
administrativa.
Exenciones, Exoneraciones, Desgravámenes y Reducciones
Tal como lo establece la Ley de Impuestos sobre Sucesiones,
Donaciones y demás Ramos Conexos, en su Artículo 8º, están exentos de
este impuesto:
1. Los entes públicos territoriales.
2. La cuota hereditaria que corresponda a los ascendientes,
descendientes, cónyuge, y padres e hijos por adopción, cuando no
excedan de setenta y cinco unidades tributarias (75 U.T.)
3. Las entidades públicas no territoriales que ejerzan primordialmente,
actividades de beneficencia y de asistencia o protección social
siempre que destinen los bienes recibidos, o su producto, al
cumplimiento de esos fines.
Por su parte, en cuanto a las exoneraciones, el Art. 9, establece que El
Ejecutivo Nacional podrá exonerar del impuesto a:
1. Las entidades y establecimientos públicos cuyo objeto primordial
sea de carácter científico, docente, artístico, cultural, deportivo,
recreacional o de índole similar.
2. Los establecimientos privados sin fines de lucro, que se dediquen
principalmente a realizar actos benéficos, asistenciales, de
protección social o con destino a la fundación de establecimientos
de la misma índole, de culto religioso, de acceso al público o a las
actividades referidas en el ordinal anterior.
3. Las fundaciones instituidas testamentariamente cuando se
dediquen a los fines previstos en los numerales 1 y 2.
4. La parte del acervo hereditario formado por acciones emitidas por
sociedades anónimas inscritas de capital abierto hasta un máximo
de quinientas unidades tributarias (500 U.T.) y la que esté
representada por inversiones hechas a partir de la fecha de
promulgación de esta Ley en centros de actividades turísticas y
hasta por un máximo de quinientas unidades tributarias (500 U.T.).
5. La parte del acervo hereditario formada por los capitales
depositados en cuentas de ahorro constituidas en instituciones
financieras legalmente autorizadas para recibirlos y los invertidos
en cédulas, bonos hipotecarios y otras obligaciones emitidas por
estas instituciones, hasta por la cantidad de quinientas unidades
tributarias (500 U.T.)
6. Los beneficiarios de herencias cuyo único activo esté constituido
por fundos agrícolas en explotación que constituya la pequeña y
mediana propiedad.
En cuanto a los desgravámenes, se toman como tales, y por lo tanto no
forman parte de la herencia a los fines de la liquidación del impuesto sobre
sucesiones y su valor se excluye del cómputo de la base imponible, los
siguientes bienes:
1. La vivienda que haya servido de asiento permanente al hogar del
causante y se transmita con estos fines a los ascendientes,
descendientes, cónyuge y padres e hijos por adopción.
2. Las cantidades percibidas por concepto de prestaciones o
indemnizaciones laborales, de contratos de seguros y las pagadas por
instituciones de mutuo auxilio o montepío siempre que sean con
ocasión de la muerte del causante.
3. Los libros, las ropas y utensilios de uso personal y el mobiliario de la
casa del causante. No quedan incluidos en esta exención las joyas y
los objetos artísticos que constituyan colecciones valiosas, ni los
archivos de valor histórico a juicio del ejecutivo nacional.
4. Aquellos que corresponda a entes públicos territoriales cuando
concurren otros herederos o legatarios.
Ahora bien, en lo que tiene que ver con las reducciones encontramos
que la Ley, concede una reducción en el monto del impuesto que recaiga
sobre la cuota líquida del heredero o legatario, siempre que ésta no exceda
de cien unidades tributarias (100 U.T.) en la forma siguiente:
1. Al cónyuge sobreviviente el 40%
2. A los incapacitados total y permanentemente para trabajar o ganarse la
vida el 30%
3. A los incapacitados parcial y permanentemente para trabajar y ganarse
la vida, el 25%
4. A los hijos menores de 21 años, el 40%
5. A los mayores de 60 años, el 30%
6. Por cada hijo, aun adoptivo menor de 21 años que tenga a su cargo el
heredero o legatario, el 5%
7. A quienes se les conceda ayuda o gratificación por años de servicios
prestados al causante, siempre que la cantidad deferida a cada
beneficiario no exceda de veinte unidades tributarias (20 U.T), el 30%
Además de lo anterior, en cuanto a estas reducciones la misma ley hace
la salvedad, entre otras disposiciones, que en el casi que en un mismo
beneficiario concurran más de una de las condiciones o circunstancias
enunciadas para tales efectos, se aplicará tan sólo la reducción que le sea
más favorable.
Declaración Sucesoral y Requisitos exigidos por el SENIAT
A los fines de la liquidación del impuesto, los herederos y legatarios, o
uno cualquiera de ellos, deberán presentar dentro de los ciento ochenta
(180) días siguientes a la apertura de la sucesión una declaración jurada del
patrimonio gravado conforme a la Ley de Impuestos sobre Sucesiones,
Donaciones, y demás Ramos Conexos.
Dicho tributo se declara ante el Servicio Nacional de Administración
Tributaria (SENIAT) que es el organismo competente para ello, mediante un
conjunto de planillas, conocidas como formulario para la Autoliquidación del
Impuesto sobre Sucesiones, en las cuales los herederos deben especificar,
el activo, pasivo, desgravámenes y deducciones referidos al patrimonio del
cujus, haciendo en ellas el cálculo impositivo de dicho patrimonio.
Así pues, tal declaración debe contener en detalle todos y cada uno de
los elementos que forman el activo y el pasivo patrimonial, con indicación de
su valor y demás características identificadoras incluyendo bienes y
derechos exentos, exonerados o desgravados; y los demás datos necesarios
para determinar la cuota líquida y la carga fiscal correspondiente a cada
heredero o legatario.
Entre los requisitos necesarios para presentar la Declaración Sucesoral se
tienen:
1. Registro de Información Fiscal (RIF) Sucesoral.
2. Planilla de pago del impuesto auto liquidado a nombre de la sucesión
y certificado del pago expedida por la entidad bancaria.
3. Fotocopia de la Cédula de Identidad y del carnet del inpreabogado del
abogado asistente.
4. Acta de defunción del causante.
5. Fotocopia de la Cédula de Identidad del causante.
6. Acta de matrimonio o sentencia por un tribunal de la relación
concubinaria, y reconocimiento del carácter de heredero según sea el
caso.
7. Sentencia definitiva de divorcio (con repartición de bienes) de ser el
caso.
8. Partida de nacimiento o datos filiatorios solicitados ante el (SAIME), de
acuerdo al parentesco de los herederos.
9. Fotocopia de la Cédula de Identidad de los herederos.
10. Documento o títulos a través de los cuales se acredite la propiedad de
todos los bienes que se declaren, en caso de ser necesario, Titulo
Supletorio de Bienhechurias.
11. Registro mercantil y Balance General (a la fecha del fallecimiento) de
la empresa, firmado por un contador público en caso de declarar
acciones o cuotas de participación.
12. En caso de presentar en la Forma A02 Cuentas Bancarias, deberá
consignar certificación bancaria con corte de cuenta a la fecha de
fallecimiento del causante.
13. Certificación expedida en papel de seguridad, debidamente visado por
un contador público o administrador comercial colegiado, donde se
determine el valor venal de acciones, obligaciones emitidas por entes
públicos o por sociedades mercantiles y otros títulos valores, o por la
Bolsa de Valores, según sea el caso, a la fecha de fallecimiento del
causante.
Cuando en el activo de la sucesión existan bienes que por su
naturaleza sean de difícil inventario o en los casos en que por impedimentos
insuperables no fueren suficientes los lapsos ordinarios, el funcionario
competente queda facultado para conceder plazos extraordinarios con el fin
de hacer la declaración de herencia, siempre que la soliciten los
contribuyentes antes del vencimiento del término que fija esta ley para hacer
la declaración; de tal manera que cualquier heredero puede solicitar una
prórroga previo cumplimiento de los requisitos, antes del vencimiento legal
de los 180 días ya mencionado; y el SENIAT está obligado a dar en una
fecha oportuna respuesta a tal solicitud, conforme a la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela y demás leyes.
CONCLUSIONES
Se puede concluir según lo estudiado y analizado sobre la declaración
sucesoral que el impuesto sobre sucesiones es un impuesto directo donde se
grava las transmisiones gratuitas de bienes muebles o inmuebles a causa de
la muerte de una persona. En esta materia legal intervienen como sujeto
activo el Estado a través del Fisco Nacional quien será responsable de la
recaudación y administración de los impuestos correspondiente siendo
pagados en una oficina receptora de los fondos en el país, autorizados por el
Ministerio del Poder Popular para las Finanzas y en cuanto al sujeto pasivo
serán los herederos legatarios y donatarios, siendo este último junto con su
causante responsable del impuesto q será gravado.
Para presentar la declaración sucesoral la ley especifica que es 180
días hábiles contados a partir del fallecimiento del causante, debe realizarse
ante el SENIAT llevando unos requisitos indispensables para la tramitación
de la declaración sucesoral, dentro de los requisitos tenemos: Rif sucesoral,
Planilla de pago del impuesto auto liquidado a nombre de la sucesión y
certificado del pago expedida por la entidad bancaria, acta de defunción del
causante, datos filiatorios de los herederos, entre otros que exige la entidad.
El legislador toma en consideración las exoneraciones, son exentos
los entes públicos territoriales, la cuota hereditaria que corresponda a los
ascendentes, descendientes, cónyuge y padres cuando no excedan de 75
unidades tributarias y las entidades públicas no territoriales que ejerzan
actividades de asistencia social.
BIBLIOGRAFIA
Código Civil Venezolano (1982).
Ley especial de Impuestos sobre Sucesiones, Donaciones y Demás Ramos
Conexos.
Fuentes electrónicas
http://www.seniat.gob.ve/portal/page/portal/MANEJADOR_CONTENIDO_SENIAT/
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