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Goyeneche R. Cap. 4 LA FAMILIA

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tras, Estas nuevas formas de sexualidad y gar a concepciones distintas de la rentalidad. La familia actual con ideales poco claros y déficit [Link] «MT Pena ARTE DE ACOMPARAR el desamparo, la soledad, la finitud, Ia finitud, por ejemplo) «ue se man- tienen a lo largo de los tiempos y nadie queda exento de con- frontar con ellas; lo que varia de una época a otra es la mane- ra Ge hacerlo. Hoy el modelo de familia abierta y frajpmentada va cedien- do algunas de sus fanciones isicas lar Instituciones tales como: tribunales, escuelas, hogares, clubes. En ocasiones, es- tas entidades consiguen reparar las fracturas y, en otras, resul- tan insuficientes. ‘Veamos este ejemplo: ‘Mirella, 15 ahos, llega a la Residencia Juvenil con su hija de 10 dias; su abuela-madre la echd de la casa porque la joven ‘habia prometido dar la nina en adlopcién, pero, en el momten- to del nacimiento, cambid de parecer. Dice: ro armar una familia: lo que no tuve... Estoy sola, ‘con mi hija... No sé cSmo, pero quiere... Cuando la vi pensé en eso... Tengo miedo Hace poco me enteré de que mi mama es mi abuela... 0 creo que lo sabia... Mi mamé me tuvo, me dejé y se fue: ahora vol- ¥i6 con un marido y mds hijos...” Posiblemente, en este caso, la institucién (Reside nil) funcione de sostén, para que la joven se las arre ganas de hacer algo diferente a lo que le viene propuesto de su historia, Hasta hace un tiempo se pensaba la cultura como inscribién. dose a través de los grupos, y la familia, como el grupo primor- dial en el momento de constituci6n del psiquismo. Las prime ras relaciones del nifio se daban exclusivamente dentro del am- Lito familiar, para luego salir y extenderse alo social. El mundo Je legaba por intermedio de sus padres y sélo a posteriori, du- rante su desarrollo, se relacionarfa con él. Nite yalolacenter | ato de cualquier hogar en nuestra cultura; también podrlamos pensar fn las computadoras, los juegos electrénicos, etcétera. Nos encontramos ast con identificaciones, pulsiones, mira- das, demandas, ideales, mitos, imagenes que se propagan y tie hen su propio rircuito de legada, sin depender de la habilita~ cién familiar. Habria que analizar ahora como se intrincan con. lo familiar, especialmente si pensamos en nifios cuyas existen- cias se desarrollan en medio de un orden inédito, de un mue~ ‘yo espacio subjetivante: el mediético; con escrituras novedosas, come las que derivan de la electronica. ‘Entonces, i pensamos que la subjetividad se construye des- de algo mas que lo familiar, se nos impone un interrogante: jser4 conveniente seguir pensando del mismo modo en qué lo hhaciamos antes, exclusivamente en el padre, la madre, la fun~ aterna, la funcién materna, o deberiamos ampliar estos plos? ‘No hay dudas de que el papel del amigo, del par, del opera- dor, del cuidador, también cumple una funci6n subjetivante. En la actualidad, los chicos empiezan muy tempranamente sus in teracciones isistituidas en guarderias,jardines yafines. Asttam- ign el nino o adolescente institucionalizado, donde sus relacio- nes no son con una madre o un padce, sino con diferentes per- sonas que van rotando a su alrededor, y que, a pesar de los as- pectos negatives que esto pudiera tener, igualmente consiguen hacer de él un sujeto. ficatorios, asi como de valores y significaciones. Aporta, ade- s, el armado de una historia. Esta historia siempre es mitica: ‘una narracién fabilosa e imaginaria que intenta dar una expli- cacién de la realidad, De generacin en generacion se transmni- 4s [Link] MT Pieciant| EL ARTE DE ACOMPANAR- Nie adslcenes Lavifeta que cito a continuacién nos ilustra una familia con este estilo de funcionamieuto: Bautista, 9 afios, cursa cuarto afo en una escuela privada Desde segundo, recibe acompanamiento en el aula. Have 6 ‘meses, se acordé extenderlo durante cuatro horas, fuera de Ia escuela. La situaciOn se agravé a los 7 afios, cuanclo nacié su herma- ito. La familia de Bautiste parecia ser una feliz familia burgue- 6 al Acompahante, ya que no podia instalarse en su acompanado. Ee Germmont: ME Peon LTE ZONA Nadie Paliado. En a diversidad de m an a eon fede proces 1

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