F43.
2 Trastornos de adaptación
Estados de malestar subjetivo acompañados de alteraciones emocionales que, por lo general,
interfieren con la actividad social y que aparecen en el período de adaptación a un cambio
biográfico significativo o a un acontecimiento vital estresante. El agente estresante puede afectar la
integridad de la trama social de la persona (experiencias de duelo, de separación) o al sistema más
amplio de los soportes y valores sociales (emigración, condición de refugiado). El agente
estresante puede afectar sólo al individuo o también al grupo al que pertenece o a la comunidad.
Las manifestaciones clínicas del trastorno de adaptación son muy variadas e incluyen: humor
depresivo, ansiedad, preocupación (o una mezcla de todas ellas); sentimiento de incapacidad para
afrontar los problemas, de planificar el futuro o de poder continuar en la situación presente y un
cierto grado de deterioro del cómo se lleva a cabo la rutina diaria. El enfermo puede estar
predispuesto a manifestaciones dramáticas o explosiones de violencia, las que por otra parte son
raras. Sin embargo, trastornos disociales (por ejemplo, un comportamiento agresivo o antisocial)
puede ser una característica sobreañadida, en particular en adolescentes. Ninguno de los síntomas
es por sí solo de suficiente gravedad o importancia como para justificar un diagnóstico más
específico. En los niños los fenómenos regresivos tales como volver a tener enuresis nocturna,
utilizar un lenguaje infantil o chuparse el pulgar suelen formar parte del cortejo sintomático. Si
predominan estas características debe recurrirse a F43.23.
El cuadro suele comenzar en el mes posterior a la presentación del cambio biográfico o del
acontecimiento estresante y la duración de los síntomas rara vez excede los seis meses, excepto
para el F43.21, reacción depresiva prolongada.
Pautas para el diagnóstico
a) La forma, el contenido y la gravedad de los síntomas.
b) Los antecedentes y la personalidad.
c) El acontecimiento estresante, la situación o la crisis biográfica.
Incluye:
"Shock cultural".
Reacciones de duelo.
Hospitalismo en niños.
Excluye:
Trastorno de ansiedad de separación en la infancia (F93.0).
Si se satisfacen las pautas de trastorno de adaptación, la forma clínica o manifestación
predominantes pueden ser especificadas mediante un quinto carácter adicional:
F43.20 Reacción depresiva breve: Estado depresivo moderado y transitorio cuya duración no
excede de un mes.
F43.21 Reacción depresiva prolongada: Estado depresivo moderado que se presenta como
respuesta a la exposición prolongada a una situación estresante, pero cuya duración no excede los
dos años.
F43.22 Reacción mixta de ansiedad y depresión: Tanto los síntomas de ansiedad como los
depresivos son destacados, pero no mayores que en el grado especificado para el trastorno mixto
de ansiedad y depresión (F41.2) u otro trastorno mixto por ansiedad (F41.3).
F43.23 Con predominio de alteraciones de otras emociones: Los síntomas suelen incluir otros
tipos de emoción, como ansiedad, depresión, preocupación, tensiones e ira. Los síntomas de
ansiedad y depresión pueden satisfacer las pautas de trastorno mixto de ansiedad y depresión
(F41.2) o de otros trastornos mixtos de ansiedad (F41.3) pero no son lo suficientemente relevantes
como para permitir diagnosticar un trastorno más específico depresivo o de ansiedad. Esta
categoría debe utilizarse también para las reacciones en los niños en los que se presenten también
una conducta regresiva como enuresis nocturna o succión del pulgar.
F43.24 Con predominio de alteraciones disociales: La alteración principal es la del
comportamiento, por ejemplo una reacción de pena o dolor en un adolescente que se traduce en
un comportamiento agresivo o disocial.
F43.25 Con alteración mixta de emociones y disociales: Tanto los síntomas emocionales como
el trastorno del comportamiento son manifestaciones destacadas.
F43.28 Otro trastorno de adaptación con síntomas predominantes especificados.
Trastorno de adaptación
Es una reacción emocional y conductual que se desarrolla al cabo de tres meses de una situación
de estrés en la vida y que es más fuerte o mayor a lo que se esperaría para el tipo de evento que
ocurrió.
Causas, incidencia y factores de riesgo
Los adultos generalmente desarrollan trastornos de adaptación debido a problemas maritales o
financieros.
En los adolescentes, los factores estresantes comunes incluyen:
Conflictos familiares
Problemas en la escuela
Asuntos sobre sexualidad
Otros factores estresantes para personas de cualquier edad son:
La muerte de un ser querido
Cambios generales en la vida
Catástrofes inesperadas
No existe forma de predecir qué tipo de personas que estén afectadas por el mismo estrés
probablemente vayan a desarrollar el trastorno de adaptación. Las condiciones financieras, el
apoyo social y las oportunidades para hacer una carrera y las oportunidades recreativas pueden
ejercer influencia en la buena forma como una persona reacciona al estrés. Asimismo, la
susceptibilidad al estrés de una persona dada puede estar influenciada por factores tales como:
Estrategias para salir adelante
Inteligencia
Flexibilidad
Factores genéticos
Habilidades sociales
Síntomas
Para un diagnóstico de trastorno de adaptación, los síntomas de una persona deben ser tan
severos que afecten su trabajo o vida social. Algunos de estos síntomas pueden ser, entre otros:
Agitación
Perturbaciones de la conducta
Estado de ánimo deprimido
Palpitaciones
Dolencias físicas
Temblores o fasciculaciones
Los síntomas del trastorno de adaptación se inician de manera característica dentro de los 3 meses
posteriores al factor estresante y por lo general no duran más de 6 meses, a menos que el factor
de estrés siga estando presente (como una enfermedad o vivir en un vecindario peligroso).
En ocasiones, los síntomas pueden ser severos y la persona puede tener pensamientos suicidas o
cometer un intento de suicidio.
Signos y exámenes
Los siguientes criterios se deben tener en cuenta para establecer el diagnóstico:
Los síntomas claramente siguen a un factor de estrés
Los síntomas son más severos de lo que se esperaría
Parece no haber otros trastornos subyacentes
Los síntomas no son parte de la aflicción normal por la muerte de un ser querido
Tratamiento
El objetivo principal del tratamiento es aliviar los síntomas y ayudar a la persona a retornar a un
nivel similar de desempeño como antes de que ocurriera el hecho estresante.
La terapia individual puede ayudar a la persona a:
Obtener apoyo
Identificar sus respuestas anormales al factor estresante
Maximizar el uso de sus fortalezas
La mayoría de los profesionales en salud mental recomiendan algún tipo de psicoterapia para
ayudarle a la persona a identificar o aprender diferentes respuestas a los factores estresantes en
su vida. Los tipos de terapia pueden abarcar:
Terapia conductual
Psicoterapia individual
Terapia de familia
Grupos de autoayuda
Cuando se utilizan medicamentos, por lo general son complementarios de otras formas de
tratamiento. Dependiendo de los síntomas, pueden abarcar:
Ansiolíticos
Antidepresivos
Antipsicóticos (rara vez)
Estimulantes (para pacientes que están muy retraídos)
Expectativas (pronóstico)
Los trastornos de adaptación en general mejoran rápidamente sin síntomas remanentes.
Situaciones que requieren asistencia médica
Solicite una cita con el médico si presenta síntomas del trastorno de adaptación.
Prevención
No hay una forma conocida de prevenir este trastorno, pero el apoyo fuerte de amigos y de la
familia puede ayudar.
Referencias
Powell AD. Grief, Bereavement, and adjustment disorders. In: Stern TA, Rosenbaum JF, Fava M,
Biederman J, Rauch SL, eds. Massachusetts General Hospital Comprehensive Clinical Psychiatry.
1st ed. Philadelphia, Pa: Mosby Elsevier; 2008:chap 38.
Actualizado: 2/14/2010
Versión en inglés revisada por: Fred K. Berger, MD, Addiction and Forensic Psychiatrist, Scripps
Memorial Hospital, La Jolla, California. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director,
A.D.A.M., Inc.
Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.
Trastorno de la personalidad dependiente
Es una afección prolongada (crónica) en la cual las personas dependen demasiado de otras para
satisfacer sus necesidades físicas y emocionales.
Causas, incidencia y factores de riesgo
Este trastorno generalmente comienza en la infancia, sin embargo, su causa se desconoce. Es uno
de los trastornos de la personalidad más frecuentes y es igualmente común en hombres y mujeres.
Síntomas
Las personas que sufren este trastorno no confían en su propia capacidad para tomar decisiones.
Es posible que se sientan devastadas por la separación y la pérdida de alguien y pueden hacer lo
que sea, incluso sufrir maltrato, con tal de conservar una relación.
Signos y exámenes
Una persona con trastorno de personalidad dependiente puede:
Tener dificultad para tomar decisiones sin la aprobación de otros
Tener problemas para expresar desacuerdos con otros
Evitar la responsabilidad personal
Evitar estar sola
Sentirse devastada o desamparada cuando una relación termina
Ser incapaz de satisfacer las exigencias ordinarias de la vida
Llegar a preocuparse con miedos de quedar abandonada
Sentirse herida con facilidad por la crítica o la desaprobación
Ser extremadamente pasiva en relaciones con otras personas
Tratamiento
No hay un tratamiento específico para este trastorno. La psicoterapia puede ayudar a las personas
a que gradualmente haga elecciones más independientes en la vida. Igualmente, los
medicamentos pueden también ser útiles para tratar cualquiera otra afección subyacente.
Expectativas (pronóstico)
El mejoramiento suele verse sólo con terapia a largo plazo.
Complicaciones
Depresión
Alcoholismo o drogadicción
Puede ser susceptible a abuso sexual o maltrato físico y emocional
Situaciones que requieren asistencia médica
Solicite una cita con el médico o un profesional especialista en salud mental si usted o su hijo
adolescente tienen síntomas del trastorno de personalidad dependiente.
Nombres alternativos
Trastorno de personalidad de tipo dependiente
Referencias
Young JQ. Dependent personality disorder. In: Ferri FF, ed. Ferri's Clinical Advisor 2008: Instant
Diagnosis and Treatment. 1st ed. Philadelphia, Pa: Mosby Elsevier; 2008.
F60.7 Trastorno dependiente de la personalidad
Se trata de un trastorno de la personalidad caracterizado por:
a) Fomentar o permitir que otras personas asuman responsabilidades importantes de la propia
vida.
b) Subordinación de las necesidades propias a las de aquellos de los que se depende; sumisión
excesiva a sus deseos.
c) Resistencia a hacer peticiones, incluso las más razonables, a las personas de las que se
depende.
d) Sentimientos de malestar o abandono al encontrarse solo, debido a miedos exagerados a ser
capaz de cuidar de sí mismo.
e) Temor a ser abandonado por una persona con la que se tiene una relación estrecha y temor a
ser dejado a su propio cuidado.
f) Capacidad limitada para tomar decisiones cotidianas sin el consejo o seguridad de los demás.
Puede presentarse además la percepción de sí mismo como inútil, incompetente y falto de
resistencia.
Incluye:
Personalidad asténica.
Personalidad inadecuada.
Personalidad pasiva.
Personalidad derrotista.
Trastorno asténico de la personalidad.
Trastorno inadecuado de la personalidad.
Trastorno pasivo de la personalidad.
Trastorno derrotista asténico de la personalidad.
F32.0 Episodio depresivo leve
Pautas para el diagnóstico
Ánimo depresivo, la pérdida de interés y de la capacidad de disfrutar, y el aumento de la
fatigabilidad suelen considerarse como los síntomas más típicos de la depresión, y al menos dos
de estos tres deben estar presentes para hacer un diagnóstico definitivo, además de al menos dos
del resto de los síntomas enumerados anteriormente (en F32.-, página 152). Ninguno de los
síntomas debe estar presente en un grado intenso. El episodio depresivo debe durar al menos dos
semanas.
Un enfermo con un episodio depresivo leve, suele encontrarse afectado por los síntomas y tiene
alguna dificultad para llevar a cabo su actividad laboral y social, aunque es probable que no las
deje por completo.
Se puede utilizar un quinto carácter para especificar la presencia de síntomas somáticos:
F32.00 Sin síndrome somático: Se satisfacen totalmente las pautas de episodio depresivo leve y
están presentes pocos síndrome somático o ninguno.
F32.01 Con síndrome somático: Se satisfacen las pautas de episodio depresivo leve y también
están presentes cuatro o más de los síndrome somático (si están presentes sólo dos o tres, pero
son de una gravedad excepcional, puede estar justificado utilizar esta categoría).
F32.1 Episodio depresivo moderado
Pautas para el diagnóstico
Deben estar presentes al menos dos de los tres síntomas más típicos descritos para episodio
depresivo leve (F32.0) así como al menos tres (y preferiblemente cuatro) de los demás síntomas.
Es probable que varios de los síntomas se presenten en grado intenso, aunque esto no es esencial
si son muchos los síntomas presentes. El episodio depresivo debe durar al menos dos semanas.
Un enfermo con un episodio depresivo moderado suele tener grandes dificultades para poder
continuar desarrollando su actividad social, laboral o doméstica.
Se puede utilizar un quinto carácter para especificar la presencia de síndrome somático:
F32.10 Sin síndrome somático: Se satisfacen totalmente las pautas de episodio depresivo
moderado y no están presentes síndromes somáticos.
F32.11 Con síndrome somático: Se satisfacen totalmente las pautas de episodio depresivo
moderado y están también presentes cuatro o más de los síndrome somático (si están presentes
sólo dos o tres pero son de una gravedad excepcional, puede estar justificado utilizar esta
categoría).
Tratamiento para la depresión
TRATAMIENTO DE LA DEPRESION CON PSICOTERAPIA BREVE
Su médico o el especialista de salud mental pueden realizar el tratamiento de su
depresión clínica con éxito. Diferentes tipos de terapia parecen dar diferentes
resultados según el tipo de persona. Por ejemplo, los grupos de apoyo pueden
proporcionarle nuevas habilidades de tolerancia al cambio o de apoyo social si usted
está enfrentando un gran cambio en su vida.
Varios tipos herramientas de terapia breve son muy útiles también. Uno de los
métodos podría ayudarle a mirar la vida desde una perspectiva más positiva. Pensar
siempre sobre las cosas tristes de su vida o sobre lo que usted ha perdido puede
haberle llevado a la depresión. Otro puede ayudarle a mejorar sus relaciones con los
demás para darle más esperanza acerca de su futuro. No se olvide de permitirle a su
familia y a sus amigos que le ayuden. Mejorar toma tiempo, pero con el apoyo de otros
y con tratamiento usted mejorará .
Si usted es miembro de la familia o amigo de alguien que parece deprimido, intente
llevarlo a un profesional de la salud para diagnóstico y tratamiento. Luego, ayude a su
pariente o amigo a que siga el plan del tratamiento. Si es necesario, pida las citas para
la persona o acompáñela al médico, al especialista en depresiones.
Prevención de la depresión
¿Qué puede hacerse para disminuir el riesgo de la depresión? ¿Cómo pueden las
personas soportar las dificultades?
Aquí hay unos pocos pasos prácticos que usted puede tomar.
Trate de prepararse para los grandes cambios en la vida, como jubilarse o mudarse de
la casa en la que vivió muchos años. Una manera de hacerlo es mantener y conservar
las amistades a través de los años.
Trate de encontrar a alguien con quien usted sienta que puede hablar. Los amigos
pueden aliviar la soledad si usted pierde a su cónyuge.
También puede cultivar una afición. Las aficiones ayudan a mantener la mente y el
cuerpo activos. Mantenga el contacto con la familia. Permítales que le ayuden cuando
esté desanimado o muy triste.
Si usted tiene demasiadas cosas que hacer, trate de dividirlas en pequeñas tareas que
son más fáciles de terminar.
F60.3
Trastorno de inestabilidad emocional de la personalidad
Trastorno de personalidad en el que existe una marcada predisposición a actuar de un modo
impulsivo sin tener en cuenta las consecuencias, junto a un ánimo inestable y caprichoso. La
capacidad de planificación es mínima y es frecuente que intensos arrebatos de ira conduzcan a
actitudes violentas o a manifestaciones explosivas; éstas son fácilmente provocadas al recibir
críticas o al ser frustrados en sus actos impulsivos. Se diferencian dos variantes de este trastorno
de personalidad que comparten estos aspectos generales de impulsividad y falta de control de sí
mismo.
F60.30 Trastorno de inestabilidad emocional de la personalidad de tipo impulsivo
Las características predominantes son la inestabilidad emocional y la ausencia de control de
impulsos. Son frecuentes las explosiones de violencia o un comportamiento amenazante, en
especial ante las críticas de terceros.
Incluye:
Personalidad explosiva y agresiva.
Trastorno explosivo y agresivo de la personalidad.
Excluye:
Trastorno disocial de la personalidad (F60.2).
F60.31 Trastorno de inestabilidad emocional de la personalidad de tipo límite
Se presentan varias de las características de inestabilidad emocional. Además, la imagen de sí
mismo, los objetivos y preferencias internas (incluyendo las sexuales) a menudo son confusas o
están alteradas. La facilidad para verse implicado en relaciones intensas e inestables puede causar
crisis emocionales repetidas y acompañarse de una sucesión de amenazas suicidas o de actos
autoagresivos (aunque éstos pueden presentarse también sin claros factores precipitantes).
Incluye:
Personalidad "borderline".
Trastorno "borderline" de la personalidad.