Suelta Amarras
Suelta Amarras
El apego es la causa principal del sufrimiento humano. Los psicólogos coinciden en que si crees que
algo o alguien en tu vida es fundamental para tu felicidad, tienes un grave problema porque estás
atado por pesadas cadenas y estás a la sombra de algo o alguien que “pones como tu amo”.
Hay muchas de las llamadas necesidades secundarias sin importancia de las que podríamos
prescindir para nuestra supervivencia emocional.
¡En nuestra sociedad de consumo occidental, pasamos más del 80% de nuestro tiempo en cosas
totalmente inútiles! Y aunque sea demasiado, no lo notamos y lo consideramos "normal".
Gastamos y derrochamos energía en un objeto, una creencia, una relación, una persona, una
mascota, un vínculo o algo que tarde o temprano no nos sirve, no cumple con nuestras expectativas
o simplemente falta por ausencia o muerte.
Las cosas cambian, no duran, terminan y esto es bien sabido en las sociedades orientales.
En los países del Este aprenden la ley de la caducidad, que las cosas desaparecen, que no son
eternas y que debes de estar preparado para la pérdida. Sueltalo y dejalo ir!
El 90% de los libros de crecimiento personal que he leído dicen que necesitas alcanzar tus metas, no
te rindas, sigue, lucha. Esto se debe a que la base aquí es la fe y la esperanza, mientras que estas son
productos de la cruda realidad y la desesperación. Nos instan a apegarnos a nuestros objetivos ya no
ser perdedores, hano dejar de pensar en otras alternativas u opciones, que quizas esten mas a la
mano.
¿La felicidad está en conseguir cosas, o viceversa, las necesitamos o quizas
no tanto?
¡Si tienes tales apegos, no estás preparado para la pérdida y no aceptarás el desapego!
Tu mente está tan absorta en entregar tu capacidad para sostener el apego, que te estancas y
pierdes la posibilidad de disfrutar la vida con alegria y optimismo.
Cuando se trata de “ADICCIONES”, la gente está más en guardia, al contrario de la palabra “APEGO”,
que tiene un tono afectivo y positivo en muchos países...
Hay una diferencia significativa en el lenguaje y la apreciación. En muchas culturas, son las personas
las que te aman, te respetan, te cuidan, te ayudan o te protegen... El "APEGO”, con los hijos, la
familia, la pareja. Ser emocionalmente dependiente de los demás o de algo es muy importante.
Para gestionar las necesidades vitales, es importante comprender que todas las necesidades pueden
convertirse potencialmente en un "APEGO”. Incluso las necesidades básicas como la comida o el
agua potable.
Podemos darnos cuenta de que uno está cayendo en "APEGOS” y adicción cuando NO PUEDES
CONTROLARLO, y empiezas a sentir que ese “ALGO” o “ALGUIEN”, te hace mucha falta. Cuando la
necesidad se convierte en algo imprescindible y NO eres capaz de decir, "Si NO lo tengo está bien y
no pasa nada", entonces en ese caso, estás obsesionado con un "APEGO”.
Cuando tienes una necesidad, tú no eliges, es la necesidad la que te elige, porque lo que elige es el
impulso. Si estás mal, si sientes que te falta algo, si estás irritable, si anhelas ese algo o alguien por
encima de lo demás. Eso es tener un fuerte "APEGO”.
Es completamente diferente cuando puedes decir con una mente clara y consciente...
Te necesito, significa que esa persona es imprescindible y que tú te conviertes en una sombra
dependiente, afectiva y emocionalmente.
No nos damos cuenta que a la oscuridad le interesa que mantengamos algunos "APEGOS” para
anularnos como personas. Hay "APEGOS” que están bien vistos pero no caemos en cuenta que son
anclas o amarras que no nos dejan zarpar y ser libres de esta falsa realidad.
Por ejemplo para los POLÍTICOS el “DESAPEGO”es una pesadilla porque sus mayores deseos son el
poder, el mando, el control, el dinero, las posesiónes, el estatus, la alabanza, la ultima palabra e
imponer sus verdades que justifican sus malas acciones, etc.
También es cierto que no todos los deseos necesariamente nos llevan a los "APEGOS”. El deseo es
un placer proyectado en el tiempo y nos hace humanos. Pero hay que tener en cuenta que, cuando
eres incapaz de renunciar al deseo, estás ya en el "APEGO”.
Existen los deseos que afectan a tu salud mental o tu salud física. Hay deseos que en sí son
peligrosos, como el amor ciego, el dinero, el internet o las adicciones.
Hay que aprender a conocer a analizar los deseos que empiezan con los gustos. Aprender a soltar y
retirarnos a tiempo de lo que nos causa daño.
El aprender a no tener "APEGOS” y alcanzar libertad en ese sentido es, en cierto modo, ser contrario
o un subversivo de la rebelión interior, al supuesto orden establecido.
Normalmente las personas inmaduras son más propensas a los "APEGOS”. Son personas con baja
tolerancia al dolor, no lo soportan, tienen muy poca tolerancia a la frustración, a ser objeto de
burlas, les aterra que las cosas no sean como ellos quieren que sean. Son quienes fácilmente caen en
la ilusión de permanencia, piensan que hay cosas que pueden durar para toda la vida. Estas personas
son vulnerables a lo fácil, a lo cómodo, hacia el placer, a las rutinas, a lo que conocen, lo que hace
que no tengan poder de elección ni autocontrol, aferrándose incluso a clavos calientes!
Aprender a prescindir de algo o de alguien es muy importante. Cuando lo haces, estás con un pie en
tu liberación.
Una crisis puede ser un gran terapeuta sin anestesia para los "DESAPEGOS”.
Una crisis hace que las personas aprendan a desprenderse de muchas cosas por las malas.
La persona cambiará un sufrimiento inútil por una aceptación útil, que es el “DUELO y la PERDIDA”
asumida, siendo esto suficiente para soltar las amarras de tu barco y ser tu propio capitán en tu vida.
Jörgen Hofh