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BLOQUE 5 Resumen

El documento describe la crisis del Antiguo Régimen en España y la Guerra de Independencia contra Napoleón entre 1808 y 1814. La invasión francesa provocó el levantamiento generalizado del pueblo español contra los invasores y la formación de juntas provinciales para dirigir la resistencia. La guerra fue larga y desgastante, con batallas como la de Bailén donde los españoles obtuvieron una victoria temprana.

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BLOQUE 5 Resumen

El documento describe la crisis del Antiguo Régimen en España y la Guerra de Independencia contra Napoleón entre 1808 y 1814. La invasión francesa provocó el levantamiento generalizado del pueblo español contra los invasores y la formación de juntas provinciales para dirigir la resistencia. La guerra fue larga y desgastante, con batallas como la de Bailén donde los españoles obtuvieron una victoria temprana.

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1

Bloque 5.
CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN (1808-1833)
I. LA CRISIS DE 1808 Y LA GUERRA DE INDEPENDENCIA ....................................................... 1
1. LA CRISIS DEL ABSOLUTISMO ............................................................................................................... 1
1.1. EL IMPACTO DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA ........................................................................ 1
1.2. LOS ANTECEDENTES DE LA GUERRA ..................................................................................... 2
2. LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA (1808-1814) ........................................................................... 2
II. REVOLUCIÓN LIBERAL: CORTES DE CÁDIZ Y CONSTITUCIÓN DE 1812 ........................... 4
3. LAS CORTES DE CÁDIZ ...................................................................................................................... 4
4. LA CONSTITUCIÓN DE 1812 ............................................................................................................... 5
III. EL REINADO DE FERNANDO VII (1814-1833) ........................................................................ 6
5. EL SEXENIO ABSOLUTISTA (1814 – 1820) ........................................................................................ 6
6. EL TRIENIO CONSTITUCIONAL (1820 – 1823) .................................................................................. 7
7. LA DÉCADA OMINOSA (1823 – 1833) ................................................................................................. 8

I. LA CRISIS DE 1808 Y LA GUERRA DE INDEPENDENCIA

1. LA CRISIS DEL ABSOLUTISMO


Durante el reinado de Carlos IV (1788-1808) se produjo la crisis del Antiguo Régimen1, y España
se vio envuelta en hechos que condicionaron su política.
1.1. EL IMPACTO DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA
La Revolución Francesa, comenzada en 1789, provocó un temor importante en las monarquías
europeas por el posible contagio revolucionario que podía venir de Francia. Desde la llegada de los
Borbones a España la relación con el país vecino había sido de alianza a través de los Pactos de Familia,
pero la Revolución obligó a España a replantearse las relaciones, que pasaron por tres fases:
1- Prevención y neutralidad (1789-1792). Floridablanca fue el encargado de la política de vigilancia y
neutralidad hacia Francia, y de represión contra la propaganda revolucionaria. Se prohibió a los
estudiantes salir al extranjero; se establecieron medidas de control de los extranjeros residentes en
España y se revitalizó la Inquisición para perseguir las nuevas ideas.
2- Ascenso de GODOY y guerra contra Francia (1793-1795). En Francia se proclama La Revolución
francesa había entrado en una fase de radicalización (Convención Republicana) y había abolido la
monarquía, ejecutando al rey. Poco después Francia declaraba la guerra a España. La inferioridad
de las tropas españolas obligó a finalizar la guerra. La vuelta al moderantismo en Francia se
certifica en la Paz de Basilea (1795): se restablecieron a España los territorios conquistados durante
la guerra por los franceses; pero cedió a Francia la parte española de de Sto Domingo.
3- La alianza con la Francia revolucionaria (1796-1808). En 1796 se firmó el primer Tratado de San
Ildefonso, que equivalía a una renovación de los Pactos de Familia, por lo que España se vinculaba
a Francia en una política de colaboración y defensa mutua, lo que implicaba asumir el
enfrentamiento con Inglaterra, y su aliado Portugal, enemigos principales de Francia. España sufrió
ataques a su flota de América por parte inglesa, y se produjo la derrota naval en Trafalgar (1805).

1Así llamaron los revolucionarios liberales en los años de la Revolución Francesa al sistema político y social que se formó en la Edad Media y
se desarrolló en Europa entre los siglos XV y XVIII. Sus notas esenciales eran la monarquía absoluta con poder de origen divino; la sociedad
estamental o de órdenes, dividida en función del privilegio jurídico; y la propiedad feudal de la tierra y los monopolios económicos.
2

1.2. LOS ANTECEDENTES DE LA GUERRA


Godoy y Napoleón firman el Tratado de Fontainebleau (27-oct-1807), por el que se permitía a las
tropas francesas su paso por España para conquistar Portugal, país aliado con Inglaterra. A cambio Godoy
recibiría un territorio en el Algarve. Sin embargo, percibiendo que Napoleón realmente pretendía ocupar la
Península completa, Godoy trasladó a la familia real a Aranjuez, para desde allí marchar a Andalucía donde
pensaba resistir a la ocupación francesa. Pero Fernando (hijo de Carlos IV), junto a un grupo de seguidores,
fomentó el descontento entre las clases populares (soldados, campesinos y servidores de palacio), que
protagonizaron un contra el excesivo poder de Godoy, asaltando su palacio de Godoy. Tras el Motín de
Aranjuez (17-18 mar 1808), Carlos IV se vio obligado a destituir a Godoy y a abdicar en favor de su hijo
(19-mar-1808), pero pidió ayuda a Napoleón para recuperar el trono.
Tres hechos posteriores desencadenaron la guerra:
a) Las Abdicaciones de Bayona. Napoleón aprovechó las rencillas de la familia real española y
consiguió mediante presión y maniobras diplomáticas atraer a la ciudad francesa de Bayona a
Carlos IV y a Fernando VII (20 abr), obligándoles a abdicar en su favor (5-6 may). Napoleón
hacía rey de España a su hermano José Bonaparte.
b) El 2 de mayo de 1808, cuando el resto de la familia real se disponía a abandonar el Palacio de
Oriente en Madrid, camino de Francia, el pueblo madrileño se amotinó, y fue reprimido
duramente por las tropas francesas.
c) Según se fueron conociendo en las diferentes provincias españolas los hechos anteriores se
extendió la insurrección a todos los territorios no ocupados por el ejército francés.
En los territorios donde triunfó la insurrección se crearon juntas locales, que eran nuevos órganos
de poder que en la mayoría de los casos estaban integrados por miembros de las viejas clases dominantes
(nobleza y clero), aunque con nuevos compromisos políticos. Las juntas locales se integraron en juntas
supremas provinciales, que ejercían el gobierno en sus respectivas provincias. Para coordinar estas juntas
se creó la Junta Suprema Central, presidida por Floridablanca, que asumió la labor de dirigir la guerra
contra los franceses y el gobierno del país en las zonas no ocupadas y convocar Cortes. En 1810 esta
Junta trasladó sus poderes a un Consejo de Regencia en la ciudad de Cádiz (la zona más segura de la
Península), que actuó en nombre del rey Fernando.

2. LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA (1808-1814)


Fue un largo conflicto de desgaste (guerra total), en la que no hubo frentes fijos, y la lucha a muerte
caracterizaba los asedios, batallas o acciones guerrilleras (Desastres de la Guerra, de GOYA). Los bandos
en conflicto fueron:
a) La España de José I Bonaparte. Controlada por el ejército francés. Tenía el apoyo de los
afrancesados, entre los cuales había muchos viejos reformistas e ilustrados (Cabarrús,
Moratín,…), que pretendían una modernización pacífica y gradual de España. Para legitimar su
reinado, el rey elaboró una carta otorgada conocida como Estatuto de Bayona2 (julio 1808).
Entre sus principales reformas está la abolición de los derechos señoriales y de la Inquisición, la
supresión de las órdenes religiosas masculinas, la supresión de las órdenes militares, la
desaparición de la mayoría de los consejos y una nueva división territorial del país en
prefecturas (un prefecto equivale a gobernador).
b) La España que lucha contra la Francia invasora. Los patriotas. Existen dos grupos
ideológicos muy dispares unidos únicamente por su rechazo al invasor y su defensa de
Fernando VII que mantendrán una alianza estratégica durante la guerra. Son los liberales, cuyo
que compartían las nuevas ideas de la Revolución francesa, pero rechazaban la invasión; y los
absolutistas, partidarios del retorno de Fernando VII como monarca absoluto.

2 Carta otorgada: ley que el monarca concede al pueblo, a diferencia de la constitución, que es aprobada por los representantes de la nación. El

Estatuto, de un reformismo moderado, nunca se llegó a aplicar plenamente debido a la guerra. Se creaba un régimen autoritario con poder casi
absoluto del rey, pero reconociendo algunos derechos individuales y libertades económicas; proclamaba el catolicismo como religión única y
oficial del reino. Establecía unas Cortes en las que estarían representados los tres estamentos.
3

El conflicto en sí pasó por varias fases:


1. Afianzamiento de los sublevados españoles en Levante y Andalucía: la Batalla de Bailén. Destacan
los sitios de Zaragoza y Gerona, y la resistencia en Valencia. En Andalucía, Dupont se dirigió a
Cádiz, donde se encontraba la flota francesa desde la batalla de Trafalgar (1805) y evitar que
pudieran apresarla. Se vio obligado a presentar Batalla en Bailén (19 jun 1808) frente a un ejército
dirigido por el general Castaños. La derrota francesa supuso un cambio de planes de Napoleón.
2. Repliegue de los franceses a la línea del Ebro (julio-octubre 1808). José I abandonó Madrid y se
replegó a la línea izquierda del Ebro. Se abandonan los sitios de Zaragoza y Gerona. Al mismo
tiempo desembarcó un ejército inglés en Portugal. Se reorganizaron las fuerzas españolas.
3. Napoleón en España (noviembre – diciembre 1808). Napoleón se hizo cargo de dirigir las
operaciones militares. Venció en la Batalla de Gamonal (Burgos) y penetró en Castilla. A principios
de diciembre Madrid capitulaba. Vives fue derrotado en Cataluña. Los británicos se retiran hacia
Galicia y son expulsados de la Península.
4. Campaña anglo-española de Portugal y Castilla en 1809. Se produce la resistencia anglo-española
en Talavera, aunque los británicos se retiran a Portugal. Los españoles intentan recuperar Madrid,
pero son derrotados en Ocaña (1809), abriendo a los franceses la ruta a Andalucía.
5. Las grandes ofensivas francesas de 1810 y 1811. El rey José I y sus generales se lanzaron a la
invasión de Andalucía, conquistando las principales ciudades a excepción de Cádiz, que fue
bloqueado por tierra, aunque la ayuda británica por mar hizo que la ciudad resistiera toda la guerra.
En Levante se conquistó Lleida, Tarragona y Valencia. Prácticamente todo el territorio estaba bajo
dominio francés al iniciarse 1812, por lo que Cádiz fue hostigado durante mucho tiempo. En el
interior, los españoles adoptaban como sistema la lucha de guerrillas, destacando Juan Martínez
Díaz “El Empecinado”, Espoz y Mina, el cura Merino, Villacampa, Porlier y otros muchos.
6. Última fase de la guerra: contraofensiva anglo-española (1812-1813). Embarcado en su campaña
rusa, Napoleón retiró de la Península grandes contingentes de tropas en 1812. Wellington
aprovechó y venció a los franceses en la Batalla de Arapiles (22 jul 1812), obligando al rey José a
evacuar de nuevo Madrid, tomado por Wellington el 12 de agosto. A finales de año los franceses se
repliegan. Suchet se retiró de Valencia, evacuando Zaragoza; José I entró en Francia en junio de
1813. Las últimas batallas serán en Vitoria (junio 1813) y San Marcial (julio 1813).

Tras el Tratado de Valençay (dic-1813), Fernando VII volverá a España con su corona recuperada,
dando por finalizada la Guerra.
El balance final de la guerra puede resumirse en estos puntos: Grandes pérdidas demográficas (1
millón muertos), y económicas (abandono de tierras de cultivo, destrucción de infraestructuras, perdiendo
los avances alcanzados en el siglo XVIII); destrucción y expolio del patrimonio histórico-artístico (obras
de arte, manuscritos, documentos, etc.). Los efectos morales y psicológicos por los actos de barbarie,
reflejadas como nadie en la serie de grabados de Goya Los desastres de la guerra.
Por último, se producirá el primer exilio político de la historia de España contemporánea, con la
marcha de los afrancesados, y posteriormente, de los liberales, y la división política del país, iniciada tras
la revolución política (Cortes de Cádiz), en dos tendencias irreconciliables: liberales y absolutistas.
Al mismo tiempo que se libraba la guerra se produjeron a su vez los primeros movimientos
independentistas en América: Rebeliones en 1810 en Buenos Aires y en Caracas (liderada por Francisco
de Miranda y Simón Bolívar), y se proclamó la independencia de Paraguay (1811). En Nueva España,
entre 1810 y 1815 los sacerdotes Miguel Hidalgo y José Mª Morelos, apoyados por indígenas y mestizos,
iniciaron un movimiento con marcado contenido social (pedían reparto de tierras e igualdad de derechos
entre etnias), lo que asustó a los criollos y terratenientes, que colaboraron en su represión.
4

II. REVOLUCIÓN LIBERAL: CORTES DE CÁDIZ Y CONSTITUCIÓN DE 1812

3. LAS CORTES DE CÁDIZ


Durante la guerra de Independencia, en la zona no ocupada por el ejército francés no sólo se
combatió a los franceses. También se pretendió, al menos por parte de un sector activo de la sociedad,
sentar las bases jurídicas necesarias para la modernización del país. Su idea era crear un marco legal
nuevo que el rey por el que luchaban aceptaría al regresar a España. A este proyecto lo conocemos como
el primer intento de revolución liberal burguesa en España.
En los territorios donde triunfó la insurrección se crearon juntas locales, que eran nuevos órganos de
poder que en la mayoría de los casos estaban integrados por miembros de las viejas clases dominantes
(nobleza y clero), aunque con nuevos compromisos políticos. Las juntas locales se integraron en juntas
supremas provinciales, que ejercían el gobierno en sus respectivas provincias. Para coordinar estas juntas
se creó la Junta Suprema Central, presidida por Floridablanca, que asumió la labor de dirigir la guerra
contra los franceses y el gobierno del país en las zonas no ocupadas y convocar Cortes. En 1810 esta Junta
trasladó sus poderes a un Consejo de Regencia en la ciudad de Cádiz (la zona más segura de la
Península), que actuó en nombre del rey Fernando.
El 1 de enero de 1810, la Junta Central convoca Cortes por medio de la Instrucción que deberá
observarse para la elección de Diputados de Cortes. Tras la derrota de Ocaña, la Junta traspasó sus
poderes al Consejo de Regencia, que mantuvo dicha convocatoria. La reunión de Cortes se veía como
medio de afrontar problemas políticos derivados de la invasión francesa y de la ausencia de reyes. Pero
pronto se aprecian dos tendencias, enemigas entre sí, que marcarán el devenir de la primera mitad del XIX:
1) Liberales: integrado mayoritariamente por la burguesía y las clases medias. En lo fundamental
siguen los preceptos de los independentistas americanos y los revolucionarios franceses: cortes
representativas vs. cortes estamentales, soberanía nacional, división de poderes, ciudadanos vs.
súbditos, elaboración de una constitución, medidas liberalizadoras en economía,…
2) Absolutistas: defienden los derechos sagrados del rey absoluto. Sólo pretenden echar a los
franceses, reponer en el trono a Fernando VII y volver a la situación anterior a 1808.
Los liberales consiguieron que la convocatoria no se realizara por estamentos, como en el Antiguo
Régimen, sino como asamblea única, en la que a cada diputado le correspondía un voto, cuyo valor era
igual al de cualquier diputado, sin distinción del estamento al que pertenecía. La elección de los diputados
de cada provincia se hizo a través del voto de los varones mayores de 25 años y entre los diputados
elegidos predominaban, además de los eclesiásticos (casi un tercio), abogados, militares e intelectuales. A
pesar de que los campesinos y otros miembros del Tercer Estado desempeñaban un papel fundamental en
la lucha contra los franceses, no había ni un solo representante de las clases populares, y los
representantes de los territorios americanos fueron designados entre los originarios de dichos territorios que
se encontraban en Cádiz en ese momento, casi todos ellos miembros de una exaltada burguesía liberal.
En el Decreto de constitución de las Cortes se establecieron unos principios siguientes de
inspiración liberal radicalmente contrario a las concepciones del Antiguo Régimen: la Declararon que en las
Cortes residía la soberanía nacional, plantearon la división de poderes del Estado y fijaron como un
objetivo principal la elaboración de una Constitución.
Las Cortes de Cádiz representaron, por tanto, el primer episodio de revolución liberal burguesa en la
historia de España. Las bases principales del proyecto político y social de los liberales españoles estaba en:
1. la libertad económica, que exigía la abolición del régimen feudal y la liberalización de la
propiedad y del trabajo;
2. la igualdad jurídica, que requería la abolición de los privilegios de nobleza y clero, y la
consideración de todos los ciudadanos iguales ante la ley;
3. un sistema político parlamentario y constitucional, que reclamaba la abolición del poder
absoluto del rey y la elaboración de una Constitución que definiera el nuevo modelo de Estado y
el funcionamiento de las instituciones.
5

La labor legislativa de las Cortes fue la promulgación de un conjunto de leyes y decretos que
asentasen las bases señaladas anteriormente y destacó en dicha labor la creación de la primera
Constitución auténticamente española.3
Entre las principales medidas económicas y sociales se encuentran:
1. la supresión del régimen señorial. Se abolen los derechos feudales (1811), esto es, la
dependencia personal de los campesinos respecto de sus señores, y desaparecen los señoríos
jurisdiccionales (los señores dejan de administrar justicia y de recibir rentas por hacerlo).
2. La nueva desamortización (1813) a las propiedades de los afrancesados, a las de las órdenes
militares disueltas, a las de los monasterios destruidos por la guerra y a la mitad de las tierras
municipales. Estos bienes (bienes nacionales) se venderían en pública subasta y se admitirían
los títulos de deuda pública como medio de pago)
3. Supresión de la Inquisición, de las aduanas internas y de los gremios
4. Establecimiento de libertades: libertad de imprenta (1810)
Debido a la vuelta al absolutismo tras el regreso de Fernando VII la mayoría de estas medidas
apenas llegaron a aplicarse, constituyendo el eje del programa de los liberales durante décadas.

4. LA CONSTITUCIÓN DE 1812
Tras varios debates, la Constitución fue aprobada el 19 de marzo de 1812. Conocida como “La
Pepa”, fue la primera constitución liberal del país. En su elaboración destacaron, entre otros, Agustín de
Argüelles, Diego Muñoz Torrero y Pérez de Castro. Consta de 384 artículos agrupados en 10 títulos.
Sus rasgos principales son los siguientes:
1. Soberanía nacional. El poder reside en la nación, no en el rey absoluto.
2. División de Poderes: Poder legislativo: Cortes Unicamerales. El rey tenía iniciativa legislativa y
veto suspensivo; Poder judicial: Tribunales; Poder ejecutivo: el Rey, pero con importantes
limitaciones: sus órdenes deben ir validadas por la firma del Ministro correspondiente; no puede
disolver las Cortes; nombra a los ministros, pero estos deben ser refrendados por las Cortes
(“doble confianza”).
3. Nuevo derecho de representación. La nación ejerce su soberanía mediante sus
representantes a través de un complicado procedimiento electoral por sufragio universal
masculino indirecto en cuarto grado. Derecho de voto: todos los hombres mayores de 25 años,
que elegían a unos compromisarios que a su vez elegían a los diputados.
4. Igualdad de los ciudadanos ante la ley. Fin de privilegios estamentales.
5. Reconocimiento de derechos individuales: a la educación, libertad de imprenta, inviolabilidad
del domicilio, a la libertad y a la propiedad.
6. Catolicismo como única confesión permitida. Necesidad de contar con la colaboración del clero
para luchar contra los franceses.
Las conocidas como “Cortes de Cádiz” se dividieron en tres legislaturas:
1. Cortes Generales y extraordinarias. (24 sep 1810 - 25 sept 1813). Al principio se reunirán en
el Teatro Cómico de la Real Isla de León (actual ciudad de San Fernando, Cádiz). A partir del 24
de febrero de 1811 se reúnen en el Oratorio de San Felipe Neri (Cádiz).
2. Legislaturas ordinarias de 1813-1814 (1 oct 1813 – 25 feb 1814). La sede de las Cortes ocupa
varios lugares: el Oratorio de San Felipe Neri (Cádiz), el Convento de Carmelitas (Isla de León) y,
ya en Madrid, en el Teatro de los Caños del Peral, mientras se habilitaba el Convento de María de
Aragón, actual Senado.
3. Legislatura ordinaria de 1814 (1 mar – 10 may). En la última sesión se da cuenta de la llegada de
Fernando VII a Játiva en su camino de regreso de Francia a España.

3
El Estatuto de Bayona, que no puede ser considerado una Constitución en sentido estricto, ya que no fue elaborada y
aprobada por los representantes de la nación, sino otorgada por José I.
6

El 12 de abril, 69 diputados, con Bernardo Mozo de Rosales a la cabeza, firmaron el conocido


como “Manifiesto de los Persas”. En él, se solicita a Fernando VII la vuelta al Antiguo Régimen y
la abolición de la Constitución de 1812.
Fernando VII regresó dispuesto a suprimir el sistema constitucional y reinstaurar la monarquía
absoluta. Tras la última sesión de Cortes (mayo 1814) se inicia la persecución de diputados y se anula en
teoría toda la obra legislativa.
Con ello terminó la vigencia de la Constitución de Cádiz, pero no su influjo, que gravitó sobre la
política nacional, directamente hasta 1868, e indirectamente, durante el resto del ciclo liberal. Tuvo además
una gran influencia fuera de España, tanto en América, en las constituciones de las viejas colonias
españolas al independizarse, como en Europa, en la que durante años operó como un auténtico mito,
influyendo en las ideas constitucionales portuguesas, en el surgimiento del Estado italiano e incluso en la
Rusia zarista.

III. EL REINADO DE FERNANDO VII (1814-1833)

5. EL SEXENIO ABSOLUTISTA (1814 – 1820)

El regreso del rey (tras el Tratado de Valençay, 11-dic-1813) es visto por absolutistas como único
factor capaz de cambiar la situación, por lo que hacen un ofrecimiento incondicional, concretado en el
Manifiesto de los Persas (12 abr 1814), un alegato contra las Cortes. Justificado por este manifiesto, el 4
de mayo de 1814 se produce un golpe de Estado por el que se declaraban nulos y sin ningún valor y efecto
la Constitución y los Decretos de las Cortes. Se produjo una restauración del orden legítimo del Antiguo
Régimen (consejos, Inquisición, jurisdicción señorial, privilegios señoriales, suspensión de la
desamortización) y en la represión de cualquier acción dirigida a destruirlo4.
Sin embargo, en este período se observa una triple debilidad de la monarquía absoluta:
1. la inestabilidad en el gobierno y la necesidad de gobernar con el consenso de las oligarquías
tradicionales, que reduce la capacidad de acción política;
2. la crisis de la Hacienda debido a la falta de recursos por la interrupción del comercio colonial,
de los gastos de la guerra en América y de un sistema de impuestos donde existían privilegios.
3. la carencia de adecuadas fuerzas armadas, que en el interior hacía temer posibles agitaciones
revolucionarias y en el exterior implicaba renunciar a desempeñar un papel entre las potencias
europeas, siendo ineficaces en las acciones que debían sofocar las revueltas en América;
La oposición política liberal optó por el exilio y los que permanecieron en la península recurrieron
a la conspiración, canalizada a través de sociedades secretas como la masonería, y a la rebelión militar,
que se expresó en forma de pronunciamiento5: Espoz y Mina (Navarra, 1814), Porlier (A Coruña, 1815),
Lacy (Barcelona, 1817), Vidal (Valencia, 1819), todos ellos héroes de la guerra de independencia, lideraron
levantamientos que fracasaron. Todos fueron fusilados.
En este período se producen las independencias de Argentina (José de San Martín, 1816), Chile
(Bernardo O´Higgins, 1818) y Colombia (Simón Bolívar, 1819).
En las ciudades se preparan intentos de sublevación en los que colaboran ejército, burguesía y
clases populares urbanas. El campesinado vuelve a hacer gala de una excesiva pasividad.

4 El apoyo de Fernando VII a la creación de la “Santa Alianza”, formada en 1815 para reprimir cualquier intento de revolución en Europa, era

una cláusula de seguridad contra un posible triunfo de los liberales.


5 Acto de sublevación militar, muchas veces violenta, con la que un sector de los mandos del ejército pretende conseguir el apoyo de las

organizaciones políticas y de la opinión pública para forzar un cambio de gobierno o bien de régimen político. El pronunciamiento liberal clásico
del siglo XIX sigue casi siempre unas mismas pautas: la conspiración civil y militar, la preparación y organización, y el manifiesto o programa en
el que los pronunciados declaran ser portavoces del sentir mayoritario de la sociedad.
7

6. EL TRIENIO CONSTITUCIONAL (1820 – 1823)


Este período se inicia con el pronunciamiento de Rafael de Riego. Este fracasó6 pero desencadenó
un movimiento revolucionario de amplitud nacional. Riego proclamó la Constitución de 1812 en Cabezas de
San Juan (1 ene 1820); el 21 de febrero Acevedo hacía lo propio en A Coruña; el 5 de marzo se produjo en
Zaragoza; el 10 de marzo en Barcelona; en Madrid se produjeron agitaciones.
El rey intenta controlar situación: ofrece convocatoria de Cortes (6 mar) y se aviene a jurar la
constitución públicamente (9 mar); el 10 mar se publica el Manifiesto del rey a la nación española, que
contiene la famosa frase “marchemos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional”, iniciándose
así el Trienio Liberal.
Durante el Trienio se restablecieron las instituciones creadas en el primer período constitucional, y
se emprendió una gran labor legislativa, recuperando las elaboradas por las Cortes de Cádiz:
1. Supresión definitiva de la Inquisición.
2. Abolición del régimen señorial y supresión de los mayorazgos.
3. Reformas que afectaban a la Iglesia: reducción de monasterios y órdenes religiosas;
Desamortización de los bienes de las órdenes religiosas eliminadas, que pasan a manos del
Estado y este las vende; Reducción del diezmo cobrado por la Iglesia.
4. Reglamento General de Instrucción Pública, primera ley de enseñanza.
5. Elaboración del primer Código Penal.
6. Nueva división territorial (52 provincias).
7. Creación de la Milicia Nacional, cuerpo civil formado por ciudadanos armados dispuestos a
defender la constitución y el régimen liberal.
Durante este período produjeron las independencias de: Perú (1821), México (1821). Agustín de
Itúrbide, quien se proclamó emperador, aunque poco después fue derrocado, instaurándose una República
Federal (1824); Venezuela (1821) y Ecuador (1822), que pasaron a constituir, junto a Colombia, la
República de la Gran Colombia, proyecto de unión a imitación de los EEUU que fracasó, dando lugar en
1830 a los tres estados que conocemos. En 1823 varias regiones (actuales Guatemala, Honduras, El
Salvador, Nicaragua y Costa Rica) se separaron de México y constituyeron la Confederación de las
Provincias Unidas de Centroamérica, unidas hasta 1839.
Los liberales se dividen en un sector moderado (que busca avenencia con el rey), entre los que
destacan Agustín de Argüelles y Francisco Martínez de la Rosa, y un sector exaltado, partidario de
revolución radical, que integraba a las diversas Sociedades Patrióticas7, entre los que destacaron el propio
Riego, Juan Álvarez Mendizábal y Antonio Alcalá Galiano.
La oposición conservadora al régimen liberal reunía a varios sectores: el propio rey, que veía
disminuidos sus poderes; un sector del ejército y de las élites del Antiguo Régimen; la mayor parte del clero,
opuestos a las reformas; el campesinado, ya que percibía que las reformas liberales beneficiaban a una
burguesía urbana y les convertía en mano de obra asalariada y contribuyente.
Los absolutistas pusieron en marcha algunas rebeliones militares urbanas, organizaron una guerra
de guerrillas rural (localizadas en zonas montañosas de Cataluña, País Vasco, Navarra y norte de Castilla).
Se llegó a formar incluso un gobierno paralelo de “regencia” absolutista en Seu de Urgell (1822).
Tras el Congreso de Verona (oct-dic 1822) las potencias europeas de la Santa Alianza confían a
Francia el restablecimiento del absolutismo en España, enviando a los Cien Mil Hijos de San Luis8.
Los diputados accedieron a dejar marchar libremente al rey tras haber obtenido de él la promesa de
que no se perseguiría a los constitucionales, pero el rey se retractó y decretó la abolición de toda la
legislación del trienio (excepto la Inquisición, que no se restableció), iniciándose de nuevo una dura
persecución contra los liberales: unos optaron por el exilio; otros como Riego o El Empecinado, fueron
ejecutados.

6 La insurrección de Riego, Quiroga y López Baños al frente de tropas del ejército destinado a América se frustró, por lo que Riego inició una
marcha por Andalucía con sus tropas.
7 Clubes de discusión política, que utilizaban los cafés y la prensa libre como órgano de reunión y expresión en los que se desarrolló, por vez
primera, un debate público sobre la acción de gobierno.
8 Se conoce con este nombre al ejército enviado por Luis XVIII de Francia, en el marco de los acuerdos de la Santa Alianza, para ayudar a su

sobrino a recuperar el poder absoluto.


8

7. LA DÉCADA OMINOSA9 (1823 – 1833)

Pese a restablecer las instituciones de la monarquía absoluta, durante este período se evolucionó
hacia un reformismo moderado. Es por ello que, pese a seguir contando con la oposición liberal, en este
período la oposición más beligerante será la de los partidarios de un régimen absolutista total, que
promovieron conspiraciones contra los ministros más moderados.
En la represión contra los liberales y la “purificación” de empleados públicos se utilizó un nuevo
instrumento: la policía. Y en algunas ciudades se restauró la Inquisición bajo la forma de Juntas de Fe, por
iniciativa de obispos reaccionarios, como el de Valencia, que produjo la última víctima inquisitorial en 1826.
Se alternan gobiernos “ultras” con otros más reformistas, como el de López Ballesteros, que
emprendió algunas medidas de corte liberal moderado: elaboración del primer presupuesto del Estado en
1828; creación del nuevo Banco Real de San Fernando en 1829; elaboración del Código de Comercio
(1829) y creación de la Bolsa de Madrid (1831).
El “fantasma” de las insurrecciones siempre estuvo muy presente, destacando en este período dos:
a) la liberal, influidos por la revolución en Francia de 1830, destaca el intento de insurrección del
general Torrijos en diciembre de 1831, con un desembarco en la costa de Málaga desde
Gibraltar. Fueron detenidos y fusilados, convirtiéndose en un símbolo del heroísmo liberal
revolucionario.
b) La reaccionaria. En 1827 se produjo en Cataluña el primer levantamiento antiliberal, precursor
del Carlismo, conocido como la guerra dels agraviats o malcontents (agraviados o
descontentos).
Tras la Batalla de Ayacucho (1824) se reconoce la independencia definitiva de Perú (1824) y
Bolivia (1825). El último territorio será Uruguay (1828).
Sin embargo, el principal hecho que destacó al final de este período es el Problema sucesorio.
Tras tres matrimonios sin descendencia, el rey casa por cuarta vez con su sobrina Mª Cristina de Borbón
(1829). A partir de este momento se suceden una serie de acontecimientos.
 1830 (29 marzo): Fernando VII promulga la Pragmática Sanción10 de su padre, anulando la Ley sálica y restableciendo la
sucesión femenina. En esas fechas no tiene sucesión.
 1830. En mayo se anuncia el embarazo de la reina. En octubre nace Isabel (futura Isabel II). El infante Carlos Mª Isidro,
hermano del rey y candidato de los ultras, vea cerrado su acceso pacífico al trono.
 1832 (verano): La familia real se encuentra en el palacio de La Granja (Segovia). Empeora la salud del rey. El 18 de
septiembre se producen los “Sucesos de la Granja”. El rey es presionado y convencido por los partidarios de Carlos Mª para
anular la Pragmática
 1833 (1 enero). Recuperado de su enfermedad, el rey publica el Decreto de Confirmación de la Pragmática de 29 marzo de
1830 (anulando así el decreto no publicado de 18 de septiembre de 1832)

En el último año de reinado el presidente es Cea Bermúdez, que no pretende acercarse a sector
moderado de los liberales. Al final del reinado se evidencia: la división dentro del absolutismo entre
moderados y ultras (en torno a partido carlista); el fracaso del reformismo absolutista, demostrándose
que los cambios administrativos no servían para mantener el antiguo y viejo edificio; y el miedo de la
oligarquía, que vio como el carlismo encuadraba a más fuerzas populares que el liberalismo.
Ante esta situación los terratenientes prefirieron pactar con la burguesía para la mutua defensa de
sus propiedades, renunciando a unos derechos incobrables, que supieron transformar en títulos de
propiedad burguesa de la tierra. Así se operó un tránsito pacífico y pactado de la sociedad feudal al orden
burgués, instaurándose una monarquía parlamentaria con sufragio censitario, adecuada para defender los
intereses de la nueva propiedad: los terratenientes burgueses, los comerciantes, los industriales y los
rentistas. La muerte de Fernando VII (1833) se produce en el transcurso de esta transición, facilitándola y
acelerándola. El inicio de la primera guerra carlista coincidirá con la fecha de su muerte.

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Ominosa significa abominable, despreciable y digna de ser olvidada.
10 Carlos IV publicó la Pragmática Sanción (sep 1789), que anula la Ley Sálica (establecida por Felipe V en 1713). Nunca llegó a aplicarse.

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