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Estructura y rima del soneto

El soneto tiene catorce versos divididos en dos cuartetos y dos tercetos, con rima consonante. Los cuartetos presentan una cuestión y los tercetos la resuelven.

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El soneto tiene catorce versos divididos en dos cuartetos y dos tercetos, con rima consonante. Los cuartetos presentan una cuestión y los tercetos la resuelven.

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Composición poética formada por catorce versos de arte mayor, generalmente endecasílabos, y

rima consonante, que se distribuyen en dos cuartetos y dos tercetos.

El soneto tiene catorce versos endecasílabos, divididos en 2 cuartetos y 2 tercetos. La rima en los 2
cuartetos es fija: ABBA ABBA. La rima en los tercetos es cambiable; pero generalmente es de CDE
CDE o CDC DCD. Los dos primeros cuartetos exponen una cuestión que los dos últimos tercetos
resuelven.

Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana nació en San Miguel Nepantla, Estado de México, el
12 de noviembre de 1648. La autora del poema Hombres necios que acusáis…, cultivó la lírica, el
auto sacramental, el teatro y la prosa.

I–

Correspondencias entre amar o aborrecer

Feliciano me adora y le aborrezco;

Lisardo me aborrece y yo le adoro;

Por quien no me apetece ingrato, lloro,

Y al que me llora tierno no apetezco.

A quien más me desdora, el alma ofrezco; 5

A quien me ofrece víctimas, desdoro;

Desprecio al que enriquece mi decoro,

Y al que le hace desprecios, enriquezco.

Si con mi ofensa al uno reconvengo,

Me reconviene el otro a mí ofendido; 10

Y a padecer de todos modos vengo,

Pues ambos atormentan mi sentido:

Aqueste con pedir lo que no tengo,


Y aquél con no tener lo que le pido.

- II –

A su retrato

Este que ves engaño colorido,

Que del arte ostentando los primores,

Con falsos silogismos de colores,

Es cauteloso engaño del sentido;

Este, en quien la lisonja ha pretendido 5

Excusar de los años los horrores,

Y venciendo del tiempo los rigores

Triunfar de la vejez y del olvido,

Es un vano artificio del cuidado,

Es una flor al viento delicada, 10

Es un resguardo inútil para el hado,

Es una necia diligencia errada,

Es un afán caduco y, bien mirado,

Es cadáver, es polvo, es sombra, es nada.


- III –

En que da moral censura a una rosa y en ella a sus semejantes

Rosa divina que en gentil cultura

Eres con tu fragante sutileza

Magisterio purpúreo en la belleza,

Enseñanza nevada en la hermosura.

Amago de la humana arquitectura, 5

Ejemplo de la vana gentileza,

En cuyo ser unió naturaleza

La cuna alegre y triste sepultura.

¡Cuán altiva en tu pompa, presumida,

Soberbia, el riesgo de morir desdeñas, 10

Y luego, desmayada y encogida,

De tu caduco ser das mustias señas!

Con que con docta muerte y necia vida

Viviendo engañas y muriendo enseñas.

IV –

Al padre Francisco de Castro


La compuesta de flores maravilla,

Divina protectora americana,

Que a ser se pasa rosa mexicana

Apareciendo rosa de Castilla;

La que, en vez del dragón (de quien humilla 5

Cerviz rebelde en Pathmos) huella ufana

Hasta aquí inteligencia soberana

De su pura grandeza, pura silla;

Ya el cielo, que la copia misterioso,

Segunda vez sus señas celestiales 10

En guarismo de flores claro suma;

Pues no menos le dan traslado hermoso

Las flores de tus versos sin iguales,

La maravilla de tu culta pluma.

- V–

Prosigue el mismo asunto, y determina que prevalezca la razón contra el gusto

Al que ingrato me deja busco amante;

Al que amante me sigue dejo ingrata;

Constante adoro a quien mi amor maltrata,


Maltrato a quien mi amor busca constante.

Al que trato de amor hallo diamante 5

Y soy diamante al que de amor me trata,

Triunfante quiero ver al que me mata

Y mato al que me quiere ver triunfante.

Si a éste pago, padece mi deseo;

Si ruego a aquel, mi pundonor enojo; 10

De entre ambos modos infeliz me veo.

Pero yo por mejor partido escojo

De quien no quiero ser violento empleo

Que de quien no me quiere vil despojo.

- VI –

Escoge antes el morir que exponerse a los ultrajes de la vejez

Miró Celia una rosa que en el prado

Ostentaba feliz la pompa vana

Y con afeites de carmín y grana

Bañaba alegre el rostro delicado;

Y dijo: -Goza, sin temor del Hado 5


El curso breve de tu edad lozana,

Pues no podrá la muerte de mañana

Quitarte lo que hubieres hoy gozado;

Y aunque llega la muerte presurosa

Y tu fragante vida se te aleja, 10

No sientas el morir tan bella y moza:

Mira que la experiencia te aconseja

Que es fortuna morirte siendo hermosa

Y no ver el ultraje de ser vieja.

- VII –

A la esperanza

Verde embeleso de la vida humana,

Loca Esperanza, frenesí dorado,

Sueño de los despiertos intrincado,

Como de sueños, de tesoros vana;

Alma del mundo, senectud lozana, 5

Decrépito verdor imaginado;

El hoy de los dichosos esperado

Y de los desdichados el mañana:


Sigan tu sombra en busca de tu día

Los que, con verdes vidrios por antojos, 10

Todo lo ven pintado a su deseo;

Que yo, más cuerda en la fortuna mía,

Tengo en entrambas manos ambos ojos

Y solamente lo que toco veo.

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